Mostrando articulos por etiqueta: resistencia
Martes, 15 de Mayo de 2012 06:34

Indignados desalojados doblaron la apuesta

En otra jornada de redoblada presión de los mercados sobre la deuda de España, los indignados intensificaron ayer sus esfuerzos para denunciar los “engaños” del gobierno y la banca. La policía volvió a evacuar ayer por la mañana a un centenar de “indignados” que habían acampado durante la noche en la céntrica Puerta del Sol de Madrid, en ocasión del primer aniversario del movimiento y a pesar de una prohibición oficial. Dos personas fueron detenidas y otras 81 identificadas en la plaza durante una actuación de la policía antidisturbios que se desarrolló “sin incidentes”. Los manifestantes se juntaron un poco más tarde delante de la sede de Bankia, el cuarto banco español, agitando pequeñas pancartas con escritos tales como “Que se sepa. Este banco engaña, estafa y echa a la gente de su casa”, en alusión a los numerosos desalojos de propietarios muy endeudados contra los que lucha el movimiento.
 

Ya el domingo de madrugada, los policías habían evacuado la plaza, en la que en la víspera se habían reunido miles de “indignados” que celebran hasta el martes el aniversario de su movimiento. Los fraudes de la banca durante la crisis, la deuda y el rescate del banco Bankia por parte del gobierno de Mariano Rajoy centraron gran parte de las actividades desarrolladas por los indignados en las distinta plazas y calles de España por su primer aniversario, que vino marcado por el deterioro de la situación económica.
 

Los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y simpatizantes del 15-M se concentraron ayer en la sede central de Bankia, cerca de la madrileña Puerta del Sol, para exigir la dación de pago –-entrega de la vivienda para saldar deuda hipotecaria– y la condenación de la deuda a los desahuciados. “Salvan al banquero, desahucian al obrero”, coreaba un grupo de manifestantes, que mostraron su rechazo a la decisión del conservador Rajoy de tomar el control de Bankia a través de la conversión de un préstamo en acciones, para luego privatizarla. De forma simbólica, los indignados destruyeron tarjetas bancarias e instaron al resto de los ciudadanos a cerrar sus cuentas en Bankia.
 

El tercer día de movilización arrancó como la jornada anterior, con el desalojo durante la madrugada de un centenar de jóvenes que celebraban una asamblea en la madrileña Puerta del Sol. El operativo policial terminó con dos detenidos que se suman a los 18 arrestados la madrugada anterior, de los cuales nueve fueron liberados pero con cargos por desobediencia y resistencia a la autoridad, por lo que no podrán acercarse a las protestas. Los indignados calificaron la intervención policial como brutal, pero aseguraron que seguirán manifestándose. En Barcelona, por ejemplo, la PAH está recolectando firmas para convertir en una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) la dación en pago.
 

Informacion adicional

  • Antetítulo Protesta en la sede de Bankia y en la Plaza del Sol de Madrid
  • Autor
  • País España
  • Región Europa
  • Fuente Página12
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Sábado, 12 de Mayo de 2012 06:09

A un año del 15-M: la dinámica de lo impensado

En medio de los preparativos del 15-M para celebrar su primer aniversario, Bankia, el cuarto grupo bancario de España, debió ser rescatado. El gobierno decide seguir inyectando dinero para salvarlo de la bancarrota. Se habla de nacionalización, pero en realidad es una medida de distracción. Sanear, crear un banco malo y luego reprivatizar. Esa es la verdad. La indignación crece. Los recortes en educación, sanidad, los escándalos políticos, la corrupción y el desempleo al alza son el caldo de cultivo que da vitalidad al 15-M, por mucho que la derecha política, social y mediática lo den por muerto.


Sólo en Madrid las asambleas de barrios y pueblos han convocado en 15 plazas del centro de la capital reuniones abiertas donde discutir sobre el desempleo, la cultura, la privatización del agua, la crisis económica, la inmigración, los recortes en sanidad, vivienda, las políticas de género, la desobediencia civil y la elaboración de estrategias. Madrid será durante días un hervidero de propuestas democráticas. La Puerta del Sol y las plazas de Callao, Tirso de Molina, Jacinto Benavente, Santa Ana, El Carmen, Descalzas, Pontejos, Opera y Mayor volverán a llenarse y ser un espacio de participación ciudadana. Es el reto que asume el 15-M en su convocatoria. Pero también el gobierno se apresta a contrarrestar el llamado a la movilización. Se disparan las alarmas y se visualiza a los convocantes como sectores antisistema y alborotadores profesionales. Es la concepción manejada desde los despachos del ministerio de Interior e interiorizada por los cuerpos de seguridad del Estado. Así, en el centro de Madrid se preparan para actuar 20 Unidades de Intervención Policial, nueve de las cuales proceden de Valladolid y La Coruña. Cada una de ellas cuenta con 50 hombres operativos. A lo anterior hay que sumar las fuerzas antidisturbios, los helicópteros, la policía municipal y los agentes de paisano. La criminalización de los movimientos sociales es una realidad. Considerados enemigos públicos y cuasi terroristas se buscará cualquier escusa para actuar y deslegitimar el 15-M.


La situación no puede ser peor. Ni política, ni social ni económicamente se avista una salida democrática a la crisis. El capitalismo más abyecto y excluyente se consolida, haciendo trizas las promesas de trabajo estable, salud universal, educación pública de calidad y empleo juvenil. En su lugar tenemos trabajos precarios, contratos basura, salarios de hambre y sobrexplotación, siendo la juventud el sector más damnificado. En España, seis de cada 10 jóvenes, entre 18 y 30 años, viven con sus padres y el paro alcanza a 50 por ciento de ellos. En un tiempo récord las movilizaciones habidas hace un año fueron merecedoras de atención. Su aparición no dejo indiferente y a sus participantes se les apellidó "indignados". Por su manera de proceder y aglutinar a gran número de la población juvenil, se dijo, el éxito de la convocatoria radicaba en ser hija de las nuevas tecnologías de la comunicación. La revolución de los internautas. Mensajes a móviles, Twitter, correos electrónicos, web. "Spanishrevolution". El 15-M sería adjetivado como un movimiento de rebeldía y protesta asimilable al "mayo francés de 1968".


Pero esta interpretación resulta insuficiente y manipuladora. Sin restar importancia a la participación de la juventud, el 15-M no puede ser descontextualizado. Su originalidad requiere un análisis menos ligado a la sociedad espectáculo. En cuanto producto de la crisis actual del capitalismo, es un nuevo movimiento social ciudadano, heterogéneo, donde confluyen diversas tradiciones políticas articuladas en la lucha por la democracia. Anarquistas, socialistas, comunistas, autogestionarios, progresistas y también apartidistas. En sus comisiones de trabajo no se diferencia por edad, sexo o condición socioeconómica. Cuando se reivindica democracia real ya, y se protesta contra la corrupción de los partidos políticos, el poder omnímodo de los banqueros, los recortes sociales, el paro juvenil, la privatización de la salud, la enseñanza, el calentamiento global o un sistema electoral que distorsiona la voluntad popular, se desnudan regímenes políticos de explotación.


En todas las reivindicaciones del 15-M hay, tras de sí, una historia, un camino recorrido por los diversos movimientos sociales de clase, genero, étnicos, ecologistas o culturales que llevan actuando hace siglos. La memoria colectiva, los triunfos y derrotas, los avances y retrocesos, facilitan comprender movimientos tan desiguales y contradictorios como el mal llamados de "indignados". No son espontáneos ni generacionales. Forman parte de un intento de rescate de la política, secuestrada por los mercados. En su interior confluyen parados de larga duración, trabajadores, mujeres, estudiantes, profesionales, jubilados, intelectuales, amas de casa, gays, lesbianas y jóvenes. Su consolidación expresa un momento constituyente, donde las nuevas formas del pensar y del actuar construyen ciudadanía política, al tiempo que demandan democracia real ya, justicia social y dignidad. Su presencia despierta conciencias. Sin embargo, no es el todo, es parte de la solución, pero no es la solución. Su cauce transcurre en el interior de las luchas democráticas que tratan de sobrevivir a un capitalismo salvaje adscrito a un acentuado proceso de involución política. Hoy, su futuro depende de contrarrestar un poder que ha decidido criminalizar todas las reivindicaciones democráticas provenientes de los movimientos sociales, cerrando espacios de participación ciudadana y democrática. Esta decisión, sin parangón en la historia contemporánea de la España del postfranquismo, puede tener consecuencias impensables, entre otras la emergencia de un régimen totalitario, siendo la destrucción del 15M un objetivo prioritario. Las cartas están sobre la mesa. El futuro entra en una dinámica de lo impensado.

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Marcos Roitman Rosenmann
  • País España
  • Región Europa
  • Fuente La Jornada
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Sábado, 12 de Mayo de 2012 05:39

La “calle boliviana” y el nuevo Estado

Estado débil, sociedad fuerte. Evo Morales, pese a encabezar el Gobierno más sólido de los últimos años, no pudo escapar a esa maldición boliviana, o bendición, depende desde dónde se lo mire: la fuente crónica de revoluciones y al mismo tiempo de inestabilidad política.


Si al Gobierno le fue relativamente fácil derrotar a la “oligarquía cruceña” y hasta pudo echar al embajador de EEUU y nacionalizar el gas, demostrando su autoridad, el 64% de los votos con el que fue reelecto parece no alcanzar para evitar retroceder una vez más frente a los sindicatos y sectores sociales variopintos.


El gasolinazo de finales de 2010 marcó un punto de inflexión. Luego vino el seguir permitiendo la importación de ropa usada, autorizar legalización del contrabando de autos, acceder al pedido de no construir la carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure' en todos los casos la dinámica fue la misma. Primero, prueba de fuerza, decisión de avanzar “sí o sí” y dar una imagen de autoridad en favor del “Estado fuerte”. Poco después: anulación de las medidas y convocatoria a algún tipo de negociación o cumbre social.


En este caso, era claro que el aumento de seis a ocho horas en la jornada laboral de los médicos no era suficiente para cambiar el malogrado sistema de salud boliviano (había mucho voluntarismo en eso, así como mucho corporativismo en la respuesta de los médicos). La demanda provino de los campesinos, carentes de un sistema de salud adecuado. Luego el Gobierno avanzó, decreto en mano, con la finalidad de derrotar a la huelga médica. Pero 36 días de paro, huelga de hambre de unos 4.000 médicos (en ayunos mediáticos de dudoso cumplimiento), medidas simbólicas como las crucifixiones y hasta “tapiarse”, y especialmente bloqueos, le torcieron el brazo al Gobierno y este retroceso corrobora un mensaje incómodo: cualquiera de las poderosas corporaciones populares (y no tanto) sabe que basta tener capacidad de resistencia y de generación de desbordes públicos –de ser posible violencia mostrados por TV– para conseguir parar cualquier iniciativa oficial.


Obviamente, sería mejor que en muchos casos las cumbres se convoquen antes de decretar las medidas. Evo Morales, con su olfato sindical, sabe cuándo retroceder. Conoce la “calle boliviana”. Pero ello no quita que cada retroceso reavive la luz amarilla de que refundar Bolivia es más complicado de lo que esperaba. Junto con el riesgo de que la imagen de la “Bolivia ingobernable” reaparezca y erosione más la aun elevada popularidad de Evo. Estos conflictos –muchos de ellos no estrictamente económicos– coinciden con una buena situación macroeconómica. La mejor quizás de la historia.


Pese al orientalismo con el que a menudo se lee la imagen de radicalidad y de “revolución permanente” de Bolivia que tanto atrae a los militantes radicales de todas las latitudes, en el país convive esta tendencia con fuertes inclinaciones conservadoras y corporativas. Todo esto es bastante comprensible dada la historia económica y social nacional. El problema es que la fuerza de veto de los “movimientos sociales” a menudo no va acompañada de acciones propositivas a favor de cambios sociopolíticos efectivos más allá de grandes líneas de acción como Asamblea Constituyente, Estado plurinacional, etc.


Pero si los médicos siguen trabajando seis horas, si no se hace la carretera del TIPNIS, si siguen entrando autos chutos, si, si, si' pueden convertirse en victorias contra iniciativas erradas' o en triunfos corporativos contra reformas necesarias. O en una mezcla de ambas cosas. Pero en todos esos casos significa la pervivencia del status quo anterior a esas luchas, no cambios hacia el futuro.


Ojalá la cumbre de la salud sea tomada en serio. Junto con la educación deberían ser el eje de esta etapa de la “revolución democrática cultural”. Y ojalá también muchos de nuestros intelectuales comiencen a citar menos a Deleuze o Zizek y a construir mediaciones más efectivas entre la utopía del cambio y los necesarios avances en las condiciones de vida de los bolivianos, la densidad estatal y un modelo económico más preciso que dé pistas de un perfil productivo para Bolivia más allá de grandes saltos industriales.


Página 7 - La Paz

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Pablo Stefanoni
  • País Bolivia
  • Región Sur América
  • Fuente Rebelión
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional

Ningún hecho político puede ser juzgado fuera de la época y las circunstancias en que tuvo lugar. Nadie conoce siquiera el uno por ciento de la fabulosa historia del hombre; pero gracias a ella, conocemos sucesos que rebasan los límites de lo imaginable.

 
El privilegio de haber conocido personas, incluso sitios en los que se llevaron a cabo algunos de los sucesos relacionados con la histórica batalla, incrementaba el interés con que esperaba este año la conmemoración.

 
La colosal hazaña era fruto del heroísmo de un conjunto de pueblos que la revolución y el socialismo habían unido y entrelazado para poner fin a la brutal explotación que el mundo había soportado a lo largo de milenios. Los rusos estuvieron siempre orgullosos de haber encabezado aquella revolución, y de los sacrificios con que fueron capaces de llevarla a cabo.

 
Este importantísimo aniversario de la victoria no podía ser comprendido bajo el signo de una bandera y un nombre diferente al que presidió el heroísmo de los combatientes de la Gran Guerra Patria. Quedaba algo sin duda intocable e imborrable: el himno bajo cuyas inolvidables notas millones de hombres y mujeres desafiaron la muerte, y aplastaron a los invasores que quisieron imponer mil años de nazismo y holocausto a toda la humanidad.

 
Con esas ideas en la mente, disfruté las horas que dediqué al desfile más organizado y marcial que pude imaginar nunca, protagonizado por hombres formados en las universidades militares rusas.

 
Los yankis y los ejércitos sanguinarios de la OTAN seguramente no podían imaginarse que los crímenes cometidos en Afganistán, Iraq y Libia; los ataques a Pakistán y Siria; las amenazas contra Irán y otros países del Medio Oriente; las bases militares en América Latina, África y Asia; podrían llevarse a cabo con absoluta impunidad, sin que el mundo tomara conciencia de la insólita y descabellada amenaza.

 
¡Qué pronto se olvidan los imperios de las lecciones de la historia!

 
La técnica militar exhibida en Moscú el 9 de mayo, mostraba la impresionante capacidad de la Federación Rusa para ofrecer respuesta adecuada y variable a los más sofisticados medios convencionales y nucleares del imperialismo.

 
Fue el acto que esperábamos en el glorioso aniversario de la victoria soviética sobre el fascismo.
 

Fidel Castro Ruz
 Mayo 10 de 2012
 8 y 14 p.m.
 

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Fidel Castro Ruz
  • País
  • Región Europa
  • Fuente CubaDebate
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional

Imaginemos por un instante dos mil presos políticos en China en huelga de hambre desde hace varias semanas, u otros dos mil presos políticos en un movimiento similar en Rusia. No cabe duda de que las televisiones y las radios, tan rápidas en movilizarse acerca de los ataques a los derechos humanos en países lejanos, abrirían sus boletines de noticias con esta noticia, se indignarían por esta violación de unos derechos elementales, harían un llamamiento a nuestras autoridades a que reaccionaran e incluso a que intervinieran, a imponer sanciones a Pekín o a Moscú.


Hay verdaderamente dos mil presos políticos en huelga de hambre, pero en Palestina. Y no parece que la información interese a mucha gente. Pero desde hace tiempo sabemos que los palestinos, los árabes y los musulmanes no son realmente seres humanos como los demás.
 

Vayamos en primer lugar a los hechos, de los que informó el corresponsal de Le Monde (« Le mou­vement de grève de la faim des prisonniers palestiniens en Israël s’étendrait à 2 000 détenus », Lemonde.fr, 6 de mayo):
 

«Israel tiene cada vez más dificultades para controlar el movimiento de huelga de hambre de los presos palestinos, que no deja de extenderse. Esta acción, que empezó el 17 de abril para protestar contra la práctica de la detención administrativa (que permite mantener a un sospechoso en la cárcel sin juicio durante un periodo de seis meses renovables), estaría secundada hoy por unos dos mil presos, según Addameer, la asociación palestina de defensa de los derechos de los presos palestinos» [...]
 

Hay al menos dos presos que están en estado crítico: Bilal Diab, de 27 años y originario de Jenin, y Thaer Halahla, de 33 y originario de Hebrón (tambos miembros de la Yihad Islámica), que empezaron la huelga de hambre el 29 de febrero. Después de sesenta y seis días sin alimentación, habrán entrado en lo que los médicos llaman “una fase aleatoria de supervivencia”. Ambos hombres comparecieron, en silla de ruedas, el pasado 3 de mayo ante el Tribunal Supremo israelí, pero este ha remitido a una fecha posterior su decisión sobre su puesta en libertad.
 

Al menos otros seis presos están en un estado de salud que se considera alarmante. Este movimiento de huelga se ha extendido a los principales centros de detención de Israel y se han unido a ellos varias figuras destacadas de la resistencia palestina, como Ahmad Saadat, secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP). Mientras las manifestaciones de solidaridad se multiplican en varias villas palestinas, el gobierno del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, duda sobre la conducta que debe adoptar».
 

Esta huelga plantea en primer lugar la cuestión de las detenciones administrativas (es decir, sin pruebas y sin juicio), una práctica heredada de la época del Mandato británico, cuando Londres luchaba (1944-1948) contra el «terrorismo sionista». Como lo recuerdo en De quoi la Palestine est-elle le nom ?, estas leyes de excepción habían sido denunciadas por muchos juristas, entre ellos el doctor Moshe Dunkelblum, que más tarde formaría parte del Tribunal Supremos de Israel. El 7 de febrero de 1946 declaraba: «Estas ordenanzas constituyen una amenaza constante contra los ciudadanos. Nosotros, juristas, vemos en ellas una flagrante violación de los principios fundamentales de la legalidad, la justicia y de la disciplina. Legalizan la más perfecta de las arbitrariedades de las autoridades militares y administrativas . […] Despojan a los ciudadanos de sus derechos y confieren poderes ilimitados a las autoridades». Pero una vez que los sionistas llegaron al poder olvidaron estas críticas y volvieron estas leyes contra los árabes.
 

El Tribunal Supremo de Israel, que algunos presentan como el garante de la democracia en este país, rechazó el recurso de ambos detenidos administrativos en huelga de hambre desde hace dos meses («Court rejects petition by Palestinian hunger strikers against detention», Haaretz, 8 de mayo de 2012). Hipócritamente el tribunal observó que esta práctica de la detención administrativa era «una aberración en el dominio jurídico» y que, por lo tanto, había que utilizarla «lo menos posible», pero desestimó el recursos de los presos. Hubo un tiempo en el que Israel autorizaba oficialmente «presiones físicas moderadas» contra los presos palestinos: un poco de tortura, no demasiada... Una decisión que este Tribunal Supremo «humanista» mantuvo hasta 1999* (¡Entonces se estaba en plenas «negociaciones de paz» entre Israel y la OLP!).
 

Las declaraciones de Richard Falk, Relator Especial de la ONU para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, han puesto de relieve la huelga de los presos palestinos. Falk se declaró «hastiado de las continuas violaciones de los derechos humanos en las cárceles israelíes. Desde 1967, 750.000 palestinos, entre ellos 23.000 mujeres y 25.000 niños, han estado detenidos en las cárceles palestinas, es decir, aproximadamente un 20% de la población total palestina de los territorios ocupados», recordó (citado en Armin Arefi, «Israël: la dernière arme des prisonniers palestiniens », AFPS).
 

Conclusiones: ni una palabra en la mayoría de los medios de comunicación, ninguna presión sobre el gobierno israelí, ninguna indignación moral de todos estos grandes intelectuales... La tierra sigue girando y algunas personas se extrañan de que los discursos europeos sobre la democracia y los derechos humanos susciten sobre todo risas sarcásticas en el mundo árabe.
 

* Lo cual no es obstáculo para que la tortura se siga practicando; de hecho es una de las reivindicaciones de esta huelga de hambre, que cesen las torturas a los presos y detenidos (N. de la T.)


Por Alain Gresh
Le Monde Diplomatique


Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

 

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Alain Gresh
  • País Israel
  • Región Medio Oriente
  • Fuente Rebelión
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Jueves, 10 de Mayo de 2012 06:57

Arrancó el paro de la COB

Bolivia lleva más de siete semanas de conflictos de diferentes sectores sociales con el gobierno de Evo Morales. En las próximas 48 horas amenazan con pronunciarse, luego de que ayer comenzara con violencia el paro de tres días convocado por la Central Obrera Boliviana (COB). En varias ciudades del país, fundamentalmente en La Paz, médicos, mineros y estudiantes, entre otros, se enfrentaron a la policía armados de molotov y pedazos de dinamita. Las propuestas del presidente Morales para calmar los ánimos son sistemáticamente rechazadas por las organizaciones en protesta, que exigen mayores salarios y mejores condiciones para trabajar.


La mañana de ayer, cientos de policías y un carro Neptuno estaban listos en el centro paceño para atender a los manifestantes, quienes bajaron en fila desde la ciudad de El Alto. Estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y de la Universidad Popular de El Alto (UPEA) se dirigieron hacia la plaza Murillo (donde están el Congreso y la Casa de Gobierno) y enfrentaron a los policías con piedras, molotov y cachorros de dinamita aportados por mineros venidos de Huanuni y otras regiones del país. La pelea callejera terminó con 20 heridos –la mitad de cada bando–.


Los trajes verdes de los policías y sus escudos terminaron chorreando pintura rosada lanzada por los estudiantes de medicina, quienes se pusieron delantales blancos para ir al choque. Los gases policiales estuvieron horas flotando en las cuadras cercanas a la plaza principal.


Enfrentamientos similares tuvieron lugar en Tarija y Potosí. En Santa Cruz y Beni cortaron las rutas. En Cochabamba, el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) reunió a 30 mil cocaleros para expresar su respaldo al “proceso de cambio”. Además, agredieron a la manifestación local de trabajadores de salud, a tono con el llamado “al pueblo” que el día anterior hizo el vicepresidente, Alvaro García Linera, para “defender la salud pública”.


“Los conflictos sociales que están alentados por logias y partidos de la derecha no socavarán la fortaleza del proceso revolucionario. La conspiración debe ser derrotada por manifestaciones de esta naturaleza, que demuestra la fortaleza del gobierno”, dijo la presidenta del MAS Cochabamba, Leonilda Zurita.


El paro de 72 horas convocado por la COB tiene adhesión de sus afiliados. Pero los sindicatos de actividades productivas, como la petrolera y la minera, se negaron a detener sus actividades, aunque sí mandaron representantes a manifestarse en las calles. Los maestros, que hasta hace dos semanas estaban en huelga, decidieron participar de las movilizaciones, pero sin suspender las clases. Argumentaron que las escuelas ya habían estado cerradas el lunes y el martes, a raíz del paro de 48 horas realizado por los trabajadores del transporte.


“El paro de 72 horas es el preparativo de la huelga general indefinida”, dijo el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo. La central obrera exige un aumento salarial superior al 8 por ciento, establecido por el gobierno el 1º de mayo último. Según un estudio realizado por la COB, un hogar de este país necesita un ingreso de 8039 bolivianos mensuales para sostener a la familia. La suma equivaldría a 1140 dólares, cantidad considerada descabellada por el gobierno, ya que el salario mínimo en Bolivia es de 140 dólares.


El sector más aguerrido en este paro es el de los trabajadores de salud. Resulta que en 1964 el gobierno de Víctor Paz Estenssoro había decretado que médicos, dentistas y farmacéuticos trabajan sólo seis horas por día. Ahora, Morales sacó un decreto para hacerlos trabajar ocho horas por el mismo precio. “Ratificamos que para la discusión de cualquier tema (con el gobierno), en cualquier escenario, está primero la abrogación del Decreto 1126 (sobre las ocho horas laborales para el sector Salud). Nosotros, los trabajadores, no vamos a retroceder en esa demanda de abrogación”, agregó Trujillo. La semana pasada, el presidente anunció que estaba “suspendido” el Decreto 1126, pero para la COB no es suficiente. Morales también convocó a los médicos a una cumbre de la revolución de la salud para debatir el tema, junto a las organizaciones campesinas aliadas al gobierno. Indígenas no habría, porque nuevamente están en marcha hacia esta ciudad para pedir al presidente que respete los acuerdos suscritos en octubre de 2011, con la anterior marcha, para que ningún proyecto carretero atraviese el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).


“Nunca hay horario para atender a los pacientes, para eso hacemos el juramento hipocrático. Pero el gobierno exige que trabajemos dos horas más, dicen que ‘para bajar el índice de mortalidad’. Es un argumento falso, porque en realidad quieren tapar la poca capacidad del gobierno para cumplir con lo que dice la Constitución: que toda la población esté incluida en un Sistema Universal de Salud. Aceptamos trabajar ocho horas, pero que nos paguen por las ocho horas. Y si asistimos a una cumbre, queremos que esté dirigida con un criterio técnico, no que decidan los políticos”, dijo a Página/12 Miguel Urquieta, representante de la Organización Boliviana de Estudiantes de Medicina.

Informacion adicional

  • Antetítulo Lá Central Obrera Boliviana empezó una huelga de 72 horas
  • Autor Sebastián Ochoa
  • País ´Bolivia
  • Región Sur América
  • Fuente Página12
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Martes, 08 de Mayo de 2012 14:14

Las Madres Comunitarias continúan en paro

El 7 de mayo debe ser recordado como un día de dignidad nacional. La razón es fundamental. Este día las Madres Comunitarias –mujeres trabajadoras de todo el país que durante 25 años han sido madres de Colombia a través de miles y miles de niños que pasan por sus hogares– salieron de sus barrios a exigir un reconocimiento como trabajadoras dependientes del patrón Estado, además de exigir sus derechos laborales y pensionales. Ellas, que por años han cargado con una responsabilidad estatal, recibiendo por su trabajo una bonificación y no un salario con todas las prestaciones anexas, temen por su futuro como Madres Comunitarias, porque el Gobierno no ha discutido con ellas cuál sería su lugar dentro de la nueva política, denominada “De cero a siempre”.
 
Esta preocupación continúa porque la actitud y la forma como se dieron los primeros diálogos entre el Gobierno y las Madres Comunitarias –pese a un preacuerdo logrado en la noche del martes 7 de mayo–, está todavía lejos de precisar con claridad un acuerdo justo y satisfactorio para ellas. En el primer intento de diálogo que se dio en la mañana de su primer día de paro, las Madres se retiraron de la mesa porque a la misma sólo se hicieron presentes delegados y no el Director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Ministro de Trabajo, como se había exigido. Entre dilación (Gobierno) y presión (Madres), pasaron variqs horas, hasta que a las 5 de la tarde se hizo presente Diego Molano, director del ICBF, y se dio comienzo a una negociación que se prolongaría hasta cerca de las 11 de la noche.
 
La distancia que ha mantenido el Gobierno para discutir la política “De cero a siempre” con las Madres Comunitarias se ve reflejado en un preacuerdo que fue difícil concretar y es tan solo un paso, como al término de la reunión señalara Eduvigis Campo, madre líder de Cartagena: “Hay que tener en cuenta que esto es únicamente un preacuerdo, pues hay muchas otras cosas por discutir, y mañana en asamblea miraremos en detalle los puntos y los demás elementos que están pendientes. Por ahora, permanecemos alrededor de dos puntos centrales, como son los temas pensional y laboral, y la política “De cero a siempre”.
 
El preacuerdo contempla los siguientes puntos: 
 
1. La vinculación de las Madres Comunitarias a la estrategia “De cero a siempre” es opcional. El tránsito de las Madres y los niños es gradual, y ellas se acogerían a las nuevas condiciones laborales de acuerdo a los perfiles ofrecidos.
2. Cualificación de los Hogares Comunitarios de Bienestar. Para los hogares que no hagan el paso a la estrategia “De cero a siempre” se crearía una mesa con el ICBF para definir una política de cualificación que, en el término de tres años, se irá desarrollando, además de revisar los temas de equidad salarial y pensiones. 
3. El martes 8 se llevará a cabo una mesa con el Viceministro de Hacienda y el Viceministro de Trabajo para discutir el tema pensional.
 
En este segundo día de paro, las Madres tendrán asamblea para discutir el preacuerdo y continuar estructurando sus propuestas. Se espera que los padres de familia y todos los colombianos se solidaricen con esta lucha porque está en juego que los niños queden atendidos por criterios mercantiles, o que haya posibilidades de mantener el sentido humano y comunitario por el cual luchan las Madres Comunitarias. 

Informacion adicional

  • Antetítulo Colombia
  • Autor Carlos Valbuena
  • País Colombia
  • Región Sur América
  • Fuente Equipo desdeabajo
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Colombia
Lunes, 07 de Mayo de 2012 07:05

¿Apenas empieza?

“Estoy aquí porque quiero acabar con el imperialismo”, le contesta un manifestante de Ocupa Wall Street a un reportero de un noticiero de televisión local de Nueva York que preguntaba sobre la amplia gama de “temas” que congregaron a miles el 1º de mayo. ¿Y cómo va eso?, le preguntó el reportero audaz. “Bastante bien”, le respondió el joven afroestadunidense con amplia sonrisa.


De repente aquí se vale afirmar cosas que antes estaban fuera del debate público –hasta lo que se oye ingenuo e inocente, como “cambiar el mundo/país”, derrotar el imperialismo, luchar por justicia, dignidad, paz y libertad. El debate, hasta hace poco, era reducido a propuestas pragmáticas y peticiones bien elaboradas que se presentan ante los poderosos, quienes, con todo gusto, escuchaban e invitaban a foros, talleres y seminarios para abordar todos los temas, y así dar la impresión de que en este país el juego está abierto a todos (si se portan bien).


Pero al surgir el movimiento Ocupa –como ocurrió con la rebelión popular en Wisconsin hace unos meses y, unos años atrás, con las movilizaciones masivas de inmigrantes o con el movimiento altermundista que surgió en Seattle– tembló la cúpula por la sola razón de que los opositores decidieron no jugar en el tablero oficial, o sea, rehusaron jugar el juego y aceptar sus reglas.


“Ocupa está de regreso”, fue el titular en medios por todo el país, en voces esperanzadas de jóvenes y veteranos de luchas sociales, en voces alarmadas por algunas autoridades, después de que decenas de miles respondieron a la convocatoria de Ocupa Wall Street a festejar “un día por el 99 por ciento” el 1º de mayo, y con ello rescatan los fantasmas de la historia de los rebeldes de este país, incluidos los inmigrantes de hace un siglo y los de hoy. Expulsado de sus campamentos y de las primeras planas durante el invierno, Ocupa mostró que sigue ocupando parte del debate nacional.


Estas voces no reaparecieron sólo por un día; están por todas partes todo el tiempo o, como ellos dicen, “todo el día, toda la semana, ocupa Wall Street”. Y ahí mero, en Wall Street, se oyen todos los días nuevas palabras. “Soy un ocupa, soy el jardinero, soy el estudiante, soy el gay… Soy un ocupa, muéstrame respeto. Yo deseo que muera todo este sistema corrupto”, se escucha de boca de un joven en las escalinatas del monumento a Washington frente a la Bolsa de Valores en Nueva York, mezcla de poema y discurso (después se descubre que sus padres fueron militares que murieron en Afganistán). A su lado, otro afirma ante una bola de turistas y empleados: “estamos perdiendo la paciencia con la opresión, nos vamos a levantar, estamos hartos del futuro que nos ofrecen, estamos perdiendo la fe en este sistema”, y otra voz advierte: “no es aceptable la complacencia en una crisis”, y denuncia los efectos de los medios y los juegos de video, y los Facebook y más, sañalando que éstas son las “armas de distracción masiva”. Todo esto desde lo que llaman la “jaula de libre expresión”, una sección bordada por barreras de metal donde las autoridades permiten no más de 25 manifestantes para su “libre expresión” en esta zona, donde todos los días jóvenes y viejos recitan estos mensajes.
Algunos dicen, incluso aliados progresistas, que todo está escasamente enfocado, muy “idealista”, muy disperso y que no puede llegar muy lejos. Pero parece que para las cúpulas es alarmante y potencialmente peligroso.


El despliegue masivo de policías en decenas de ciudades el 1º de mayo de nuevo ofreció comprobación visible. Pero también lo muestran las “alertas” emitidas por varias empresas y organizaciones, advirtiendo sobre posibles “amenazas” a la tranquilidad pública. Por ejemplo, el servicio de seguridad de la sede mundial de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York emitió una alerta a sus miles de empleados: “manifestantes de Ocupa Wall Street están llamando a que los trabajadores realicen una huelga general (el primero de mayo)… y también solicitan que estudiantes se sumen a su protesta y boicoteen clases ese día. Además, la policía de Nueva York ha alertado que podría haber planes para interrumpir el tráfico en algunos de los puentes, túneles y ferries…” ¡Uy, qué susto!


¿Qué provoca tal alarma? El hecho es que todos, TODOS, saben que el mensaje básico de Ocupa es innegable: el 1 por ciento ha concentrado la riqueza a un nivel sin precedente desde 1928, mientras 99 por ciento de la población –y sobre todo los trabajadores– han visto el fin de lo que se llamaba el sueño americano. Por eso, el vocabulario introducido por Ocupa se ha vuelto parte del diálogo nacional a todos los niveles y se ha integrado en los medios, en la política, en la academia, en todas partes, desde la Casa Blanca hasta esquinas olvidadas del país.


Noam Chomsky afirma que Ocupa es la primera respuesta organizada a “la guerra de clase y la guerra contra los jóvenes también”, librada por la cúpula empresarial durante los últimos 30 años a través de las políticas neoliberales en Estados Unidos, las mismas que se aplicaban al tercer mundo, y que justo lo que comparte Ocupa con la primavera árabe es que “ambos son respuestas a las repercusiones de los programas neoliberales”.


Algunos dicen que todo esto se está dispersando y no tiene futuro por no jugar sobre el tablero de la política nacional; otros dicen que el futuro depende de que este movimiento logre transformar ese tablero. Podría ser el fin, pero también, como dicen algunos, podría ser sólo un aviso de que el “inicio se está acercando”.

Informacion adicional

  • Antetítulo American Curios
  • Autor David Brooks
  • País Estados Unidos
  • Región Norte América
  • Fuente La Jornada
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional

Uno de los organizadores de Occupy Wall Street (OWS) que estuvo presente desde las reuniones de planificación anteriores al comienzo de la ocupación del 17 de septiembre, tiene un anuncio sorprendente en su timeline de Facebook. La imagen procede de la serie “Life After People” del Canal Historia, y se trata de la interpretación artística de un paisaje urbano una vez que el ser humano haya desaparecido del mismo. El silencio y los árboles rodean los edificios mientras éstos se desmoronan. Decir que esta imagen está relacionada con los planes que el movimiento tiene para el 1º de Mayo, en los que la persona que la colgó está implicada, haría removerse en sus asientos tanto a los paranoicos presentadores radiofónicos de la derecha como a los primitivistas más anarquistas. Y no les faltaría razón. Desde que la idea de preparar el May Day comenzara a adquirir fuerza entre los participantes más devotos de Occupy Wall Street el pasado enero, ésta ha venido acompañada de una corriente que vislumbra una idea de ciudad radicalmente diferente.
 

Lo visionario, sin embargo, no ha estado separado de lo mundano. A lo largo del proceso de planificación del May Day de Nueva York, que ha contado con una media dos reuniones semanales, los anarquistas que persiguen la destrucción del Estado y el capital han dado muestras de su paciencia a la hora de organizar una manifestación histórica codo con codo con los sindicatos, los grupos de defensa de los derechos de las personas migrantes y las organizaciones comunitarias. A pesar del carácter inestable de dicha coalición, ésta ha evitado reivindicar lo imposible: una huelga general. En su lugar, la coalición habla del “día del 99%”, utilizando el eslogan “Legalización, unión, organización”. Sin embargo, cada vez que surgía una oportunidad para ello, los participantes de OWS se han hecho eco del llamamiento a la huelga general para el May Day que surgió de la asamblea general de Occupy Los Ángeles en diciembre. Durante la rueda de prensa celebrada el 4 de abril en la que se anunciaban los planes de la coalición, el representante de OWS evitó pronunciar esas palabras en todo momento, pero tras el discurso se quitó la ropa que llevaba para mostrar una camiseta interior en la que se podía leer “huelga general” en letras rojas.
 

Entretanto, una especie de grupo de artistas disidentes llamado Strike Everywhere, compuesto por “anarquistas, anticapitalistas y autónomos”, ha establecido como su objetivo principal la huelga general, utilizando, tanto en la calle como en la red, imágenes bellas y obscenas a modo de semillas para la revuelta.
 

Dichos llamamientos a la huelga general suscitan preguntas interesantes sobre cómo puede ser una huelga en una sociedad con los índices más bajos de afiliación sindical. El empleo es a menudo intermitente, inadecuado y antidemocrático, aunque no parece que la gente piense que pueda ser de otro modo. Además, a diferencia de las huelgas tradicionales respaldadas por sindicatos, OWS no ofrece ninguna defensa a la larga para aquellos huelguistas que sufran represalias de sus jefes. Entonces, ¿de qué tipo de huelga estamos hablando? ¿Qué nuevas formas de organización laboral pueden existir más allá de los sindicatos cuyas manos están atadas por contratos y leyes represivas? Puede que las próximas huelgas, ya sean el 1º de Mayo o cualquier otro día, no vuelvan a parecerse a ninguna otra huelga anterior. Strike Everywhere, por ejemplo, ha estado convocando asambleas para “trabajadores de servicios y en precario” con la intención de crear nuevas redes de solidaridad, y lo mismo se está haciendo a través de internet. Para aquellos que no pueden faltar al trabajo o al colegio, OWS está llamando a un boicot de consumo: huelga de trabajo doméstico, de compras, de bancos. Y por supuesto…“¡tomar las calles!”
 

Actividad frenética

 
Cuando los integrantes de OWS que están preparando el May Day no están planificando, pegando carteles, creando vídeos virales, negociando o tuiteando, están estudiando historia (la masacre de Haymarket, Rosa Luxemburgo, etc.) mediante viejas películas, talleres de aprendizaje colectivo, fanzines o el periódico del movimiento, Tidal. Todo ello al mismo tiempo que se calienta el ambiente en las calles.
 

Cada viernes se convocan las marchas de “Entrenamiento de la Primavera” para celebrar el cierre de la bolsa de valores, y en cada una de ellas los participantes ponen a prueba una nueva táctica creativa, como la “civil”, en la que se confunden con el resto de los viandantes para evitar los bloqueos de la policía, o la de la “fusión”, en la que desarman a la policía simulando una muerte colectiva o fundiéndose en un abrazo colectivo. El “Entrenamiento de la Primavera” culmina con el “gong del pueblo”, que sustituye a la campana de la Bolsa de Nueva York mediante las voces de los manifestantes, que se distribuyen formando círculos concéntricos al grito de “¡Ding!”.
 

Nadie sabe, sin embargo, qué pasará tras el gran día. Entre los organizadores existe un silencio sospechoso en torno a este asunto. Convocan a una huelga general el 1º de Mayo, pero ¿el 2 de mayo se vuelve al trabajo? Hablan de construir un poder para el 99%, pero ¿para qué? Algunos de ellos, por lo menos, han comentado algo sobre los días internacionales de acción convocados en Europa para el 12 y el 15 de mayo. El 12 coincide con el aniversario de la Gran manifestación que se celebró el año pasado en Wall Street. Pero, por encima de todo esto, existe la sensación de que si el May Day es un éxito y no supone una decepción aplastante, lo que sigue surgirá de manera orgánica a partir de ese momento, en una ciudad que de alguna manera no será como la que es ahora y que, desde este lado del 1º de Mayo, no somos capaces de imaginar.

 

 24 HORAS DE MOVILIZACIONES
 

El plan para el 1 de mayo, si es que se puede hablar de un solo plan, comienza a las ocho de la mañana en el parque Bryant, en Midtown. De ahí, los integrantes de OWS y el resto de las organizaciones implicadas se dividirán en piquetes y otro tipo de grupos que se dirigirán a una o varias de las multinacionales con oficinas en la zona. Entretanto, en el parque se organizará un mercado de “ayuda mutua” con comida, talleres, atención médica, clases de aprendizaje colectivo, programas de radio, masajes, reparación de bicicletas, establecimientos gratuitos, etc. A lo largo de la tarde el escenario de acción se trasladará (probablemente por medio de una marcha festiva) hacia la Union Square, donde se manifestarán los sindicatos y los grupos por los derechos de los migrantes. De ahí, a última hora de la tarde, tendrá lugar una manifestación pacífica y legalizada. Parece haber un consenso generalizado en torno a que la mayor parte de los arrestos por parte de la policía se llevarán a cabo al final de dicha manifestación.


Por Nathan Schneider / Waging Nonviolence (Nueva York)

Lunes 30 de abril de 2012.  
 

Informacion adicional

  • Antetítulo El 1 de Mayo, fecha clave para el movimiento en Estados Unidos
  • Autor Nathan Schneider / Waging Nonviolence
  • País Estados Unidos
  • Región Norte América
  • Fuente Diagonalperiódico
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Laksmi y su mujer Rama no hacían más que producir, día tras día, unos mil beedies (cigarrillos aromáticos), trabajando 12 horas diarias para ganar unas 70 rupias (alrededor de 1,10 euro). Padres de dos niñas, ambos decidieron entonces pedir prestadas 5.000 rupias (78 euros) a un organismo de microcrédito con el fin de abrir un minúsculo puesto de nueces de betel en el suburbio de Warangal, en el estado de Andhra Pradesh, al sur del país. Eso debía permitirles vivir mejor, con pagos de 130 rupias por semana. Pero, cuenta Rama, Laksmi cayó enfermo: “Durante cuatro meses, no pudo trabajar”. Los vencimientos se acumulaban y, con ellos, los intereses. Los vecinos comenzaron a ponerse agresivos, ya que las sociedades de microcrédito desarrollan un sistema de corresponsabilidad: cuando un deudor no cumple, los otros deben pagar. Hostigada y atemorizada, la pareja pidió un segundo préstamo para poder saldar el primero; luego, un tercero para pagar el segundo… Finalmente, llegaron a un total de cinco préstamos por el equivalente de unos 1.000 euros.

Los acreedores terminaron literalmente acampando frente a la humilde casa de Laksmi y Rama. Luego –en total ilegalidad– se apoderaron del puesto de betel, de su cocina sw gas, de las joyas de oro y de la máquina de coser con la cual una de las dos hijas de la pareja, Eega, de 20 años, arreglaba prendas de vestir para revender. “Eres bonita: ¡prostitúyete!”, le respondieron los acreedores cuando les preguntó cómo iba a hacer su familia para poder comer. Humillada, se inmoló con fuego el 28 de septiembre de 2010.

“Los pobres tienen acceso a un crédito fácil y viable”, resume Reddy Subrahmanyam, ministro de Desarrollo Rural del Estado. “Pero ¿a qué precio? Con las cargas, los porcentajes de intereses rozan el 60 por ciento”. En el espíritu de su inventor, el bangladesí Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz, el microcrédito debía permitir la adquisición de una nueva fuente de ingresos y no oficiar de complemento. Un matiz fundamental, ya que el microcrédito indio se emparienta en adelante con los préstamos al consumo: “Los más pobres solicitan créditos para pagar gastos médicos, una dote, un casamiento, incluso un televisor o un peregrinaje”, observa Subrahmanyam. “El microcrédito debía empoderar [empower] a los más desprotegidos, devolverles su dignidad. Ahora los hunde en la miseria”. Y en lugar de generar solidaridad, la corresponsabilidad de los prestatarios genera hostilidades al interior de las comunidades campesinas.

El estado de Andhra Pradesh concentra un cuarto de los microcréditos privados del país, lo que representa 52 mil millones de rupias (818.000 euros) prestados a 6,25 millones de hogares en 20101 “En los años 2000 –dice a Abhay N., editor del diario online India Microfinance–, el gobierno regional puso en marcha numerosos programas sociales para contrarrestar la influencia de los maoístas”, cuya guerrilla se mantiene activa en zona rural2. El Estado incitó a los bancos a dar préstamos a los habitantes reunidos en grupos de ayuda mutua (self-help groups, o SHG), haciéndose cargo él mismo de una parte de los intereses.

En el pueblo de Dharmasagaram, en el distrito de Warangal, una madre de familia, Bhergya, cuenta cómo ha podido, a través del SHG, pedir prestado un poco más de 1.000 euros al banco, a una tasa del 12 por ciento (haciéndose cargo el Estado del 9 por ciento) para adquirir un rickshaw3, que luego alquiló a su hermano: “El alquiler del rickshaw me reporta 6.000 rupias [94 euros] al mes, y debo reembolsar 2.700”, dice satisfecha.

Pero sociedades privadas han utilizado esta red para sondear a los campesinos y venderles créditos al consumo sobre el modelo europeo. Esta desviación se explica por la evolución de la mayoría de los 66 organismos de microcrédito indios, guiados por una única lógica, la del lucro. Número uno del sector, SKS fue fundado en 1998 por Vikram Akula, un trabajador social graduado de la Universidad de Chicago. SKS era en su origen una organización sin fines de lucro. “Ese estatuto jurídico le impedía prestar dinero suficiente”, justifica un portavoz de la sociedad con sede central en Hyderabad. “El señor Akula decidió entonces en 2005 hacerlo evolucionar en compañía financiera no bancaria”. En el derecho indio, esta clase de sociedades presta dinero pero no puede recibir depósitos. Tal como ocurre con todos los dueños de organismos de microcrédito contactados, Akula se encuentra “demasiado ocupado” para recibirnos. Su portavoz niega cualquier tipo responsabilidad en los suicidios.

Una reciente resolución del gobierno de Andhra Pradesh (Partido del Congreso) prohíbe a los cobradores presentarse en el domicilio de sus deudores y somete la suscripción de nuevos préstamos al aval de las autoridades. La oposición juzga insuficientes estas medidas: el Telugu Desam Party (TDP), que estuvo en el poder en Andhra Pradesh entre 1999 y 2004, exhorta a los millones de deudores a dejar de pagar.

En un suburbio de Hyderabad encontramos a la señora Kaushalya y sus vecinas. Esta enérgica abuela pidió un préstamo para que pudieran atender a su marido hemipléjico. Incapaz de devolver el dinero, debía haber sido hostigada por las otras deudoras del barrio, obligadas a pagar en su lugar; pero estas mujeres decidieron hacer frente común y dejar de pagar: “No hemos pagado nada desde noviembre de 2010 –dicen a la vez orgullosas y serias en sus saris4. La gente de la sociedad de crédito nos amenaza, nos dice que iremos a la cárcel, pero no sucede nada, y ya ni les prestamos atención”. Tales ejemplos de solidaridad entre los campesinos se multiplican en todo el estado. Y las tasas empiezan a hundirse, pasando del 97 al 20 por ciento, incluso al 10. Finalmente, “hay investigaciones en curso sobre una cincuentena de suicidios. Los responsables del hostigamiento deberán responder de sus actos ante los tribunales”, promete Subrahmanyam.

Habiendo advertido este cambio, 39 dirigentes de SKS liquidaron sus opciones de compra de acciones desde el principio de la crisis, al final de 20105. De acuerdo con nuestra información, las sociedades de microcrédito sondean hoy en los pueblos remotos de los indígenas adivasis: aislados, miserables, analfabetos, resulta más difícil que éstos desconfíen… La microfinanza india bien pudiera hacer suyo el chiste del humorista Alphonse Allais (1854-1905): “Es necesario tomar el dinero donde se encuentra: entre los pobres. No tienen mucho, ¡pero son tan numerosos!”.


* Tomado de Le Monde diplomatique, edición Francia Nº697, Abril de 2012, p.12.
Çpor Cédric Gouverneur, periodista

1 Narasimhan Srinivasan, Microfinance India: State of the sector report, Nueva Delhi, SAGE Publications India Pvt Ltd, 2010.
2 Léase “La guerrilla naxalita en India”, Le Monde diplomatique, edición Colombia.
3 Vehículo de dos o tres ruedas, muy utilizado en países orientales. (Nota del traductor).
4 Vestido femenino indio. (Nota del traductor).
5 Express India, Nueva Delhi, 11-02-11.

Traducción: Lucas Bidon-Chanal.

 

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Cédric Gouverneur
  • Edición 2
  • Fecha abril 20 - mayo 20
  • Bajante
«InicioPrev1234PróximoFin»
Pág. 1 de 4