Mostrando articulos por etiqueta: control
Domingo, 19 de Febrero de 2012 09:03

El impasse sirio

Bashar Assad se ha elevado a las alturas de ser uno de los hombres menos populares en el mundo. Casi todos lo han denunciado como tirano –de hecho un tirano muy sanguinario. Incluso aquellos gobiernos que se niegan a denunciarlo parecen aconsejarle que refrene sus modos represivos y haga algún tipo de concesiones políticas a sus oponentes internos.

¿Cómo es entonces que ignora todos estos consejos y sigue utilizando la máxima fuerza posible para mantener el control político de Siria? ¿Por qué no hay alguna intervención externa que lo fuerce a retirarse del cargo? Para responder a estas cuestiones, comencemos por evaluar sus fuerzas. Primero, tiene un ejército razonablemente fuerte y, hasta ahora, con algunas cuantas excepciones, el ejército y otras estructuras de fuerza en el país han permanecido leales al régimen. Segundo, continúa pareciendo tener el respaldo de por lo menos la mitad de la población en eso que, de forma creciente, se describe como una guerra civil.
Los puestos clave del gobierno y el cuerpo de oficiales están en manos de los alawitas, una rama de los islamitas chiítas. Los alawitas son una minoría de la población y ciertamente temen lo que podría sucederles si las fuerzas de oposición, en gran medida sunitas, llegaran al poder. Además, las otras fuerzas minoritarias significativas –los cristianos, los drusos y los kurdos– parecen igualmente preocupados por un gobierno sunita. Finalmente, la inmensa burguesía comerciante tiene aún que volverse contra Assad y el régimen baazista.

¿Pero es esto realmente suficiente? Si esto fuera todo, dudo que Assad pudiera mantenerse por más tiempo. El régimen está siendo exprimido en lo económico. El Ejército Sirio Libre, de oposición, está recibiendo armas de los sunitas iraquíes y probablemente de Qatar. Y el coro de denuncias en la prensa mundial y por parte de los políticos de todas las franjas crece en volumen día con día.
Y sin embargo, no pienso que a un año o dos de ahora nos encontremos con que Assad se fue o con que el régimen cambió básicamente. La razón es que quienes lo denuncian con más volumen en realidad no quieren que se vaya. Revisémoslos uno por uno.
Arabia Saudita: El ministro de relaciones exteriores le dijo al New York Times que la violencia debe detenerse y que no debe concedérsele al gobierno sirio ninguna oportunidad más. Esto suena realmente fuerte hasta que uno se percata de que añadió la frase: debe descartarse la intervención internacional. El hecho es entonces que Arabia Saudita quiere el crédito de oponerse a Assad pero teme a un gobierno que lo suceda. Sabe que en una Siria posterior a Assad (que probablemente sea bastante anárquica), Al Qaeda encontraría una base. Y los sauditas saben que el objetivo número uno de Al Qaeda es derrocar al régimen saudita. Ergo, que no haya intervención internacional.

Israel: Sí, los israelíes continúan obsesionados con Irán. Y sí, una Siria baazista continúa un poder amigable con Irán. Pero una vez dicho y hecho todo, Siria ha sido un vecino árabe relativamente callado, una isla de estabilidad para los israelíes. Sí, los sirios ayudan a Hezbolá, pero este también ha estado relativamente callado. ¿Por qué habrían los israelíes de correr el riesgo de una Siria posbaazista turbulenta? ¿Quién entonces detentaría el poder sin tener que mejorar sus credenciales mediante la expansión de la jihad contra Israel? ¿Acaso la caída de Assad no conduciría a alterar la relativa quietud y estabilidad que Líbano parece disfrutar ahora; y acaso esto no terminaría impulsando un fortalecimiento mayor y una radicalización renovada de Hezbolá? Israel tiene mucho que perder y no mucho que ganar si Assad cae.

Estados Unidos: El gobierno estadunidense habla de una buena línea. Pero, ¿han notado lo precavido que es en la práctica? El 11 de febrero, el Washington Post tituló un artículo “Conforme aumenta la carnicería, Estados Unidos no ve ‘buenas opciones’ en Siria”. La nota apunta que el gobierno estadunidense no tiene apetito por una intervención militar. No hay apetito, pese a la presión de intelectuales neoconservadores como Charles Krauthammer, que es lo suficiente honesto para admitir que no se trata tan sólo de libertad. En realidad, dice, se trata de deshacer el régimen en Irán.

¿Pero no es exactamente por esto que Obama y sus asesores no ven buenas opciones? Se vieron presionados para entrar a la operación libia. Estados Unidos no perdió muchas vidas, ¿pero logró realmente alguna ventaja geopolítica como resultado? ¿Es el nuevo régimen libio (si es que se puede decir que hay un nuevo régimen libio) algo mejor? ¿O es el principio de una larga inestabilidad interna, como resultó en Irak?

Así que cuando Rusia vetó la resolución de Naciones Unidas con respecto a Siria, me puedo imaginar un suspiro de alivio en Washington. La presión por elevar la apuesta inicial y comenzar una intervención estilo Libia se levantó. Obama fue protegido contra el jaloneo republicano al respecto de Siria por el veto ruso. Y Susan Rice, la embajadora estadunidense en Naciones Unidas, pudo endosarle toda la culpa a los rusos. Fueron repugnantes, dijo, ay tan diplomáticamente.

Francia: Siempre nostálgica por su alguna vez papel dominante en Siria, el ministro de Relaciones Exteriores Alain Juppé grita y denuncia. ¿Pero tropas? Deben estar bromeando. Ya vienen las elecciones, y enviar tropas no sería muy popular, especialmente cuando no será algo fácil para nada, como Libia.

Turquía: Este país ha mejorado sus relaciones con el mundo árabe de un modo increíble en los últimos 10 años. Y no le gusta nada una guerra civil en sus fronteras. Le gustaría que ocurriera algún tipo de arreglo político. Pero al ministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu se le cita garantizando que Turquía no le proporcione armas ni apoyo a desertores del ejército. Turquía quiere, esencialmente, ser amiga de todos los bandos. Y además, Turquía tiene su propia cuestión kurda, y Siria podría ofrecer respaldo activo, que hasta ahora se ha refrenado en ofrecer.

Así que, ¿quién quiere intervenir en Siria? Tal vez Qatar. Pero Qatar, no importa qué tan rico sea, es apenas una potencia militar importante. Y el fondo del asunto es que, pese a lo fuerte de la retórica y pese a lo feo de la guerra civil, nadie quiere realmente que Assad se vaya. Así que lo más probable es que se quede.

Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor Immanuel Wallerstein
  • País Siria
  • Región
  • Fuente La Jornada
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional

Los soldados podrían tener sus mentes conectadas directamente a sistemas de armas, divulgó The Guardian, que cita un informe de la Royal Society.

 
Para ello se tendrían que someter a escáneres cerebrales durante el reclutamiento y tomar cursos de estimulación neuronal para mejorar su aprendizaje. Todo esto ocurriría si las fuerzas armadas de Estados Unidos adoptaran los últimos avances en neurociencia para perfecccionar el desempeño de sus tropas.

 
Estos escenarios se describen en un informe difundido por la Royal Society, la academia nacional de ciencias británica, que también pone de relieve una serie de problemas legales y éticos en las innovaciones que este campo puede aportar.

 
El informe, publicado por el periódico británico The Guardian, afirma que aunque se espera que el rápido avance de la neurociencia beneficie a la sociedad y mejore los tratamientos para las enfermedades cerebrales y mentales, “también tiene aplicaciones importantes en seguridad que deben ser cuidadosamente analizadas.”

 
El hecho es que la neurociencia tiene un potencial enorme. El presidente del grupo de trabajo del informe, Rod Floc, afirma que “la neurociencia tendrá un mayor impacto en el futuro”, ya que la gente puede ver una gran cantidad de posibilidades en ella, pero hasta el momento muy pocos se han abierto camino a través de su uso efectivo.

 
Muchos científicos permanecen casi ajenos a los usos duales de su investigación, pero algunas técnicas usadas ampliamente en la neurociencia están a punto de ser adoptados por los militares para mejorar la formación de los soldados, pilotos y demás personal.

 
Un creciente cuerpo de investigación sugiere que el pasar débiles señales eléctricas a través del cráneo, mediante la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS), puede mejorar el rendimiento de la gente en algunas tareas.
 

Un estudio citado por el informe describió cómo los neurocientíficos estadounidenses emplearon tDCS para mejorar la capacidad de las personas para detectar bombas en las carreteras, francotiradores y otras amenazas ocultas en un programa de realidad virtual de formación utilizado por las tropas de Estados Unidos con destino a Oriente Medio.

 
“Los que tenían tDCS aprendieron a identificar los objetivos mucho más rápido”, dijo Vince Clark, un neurocientífico cognitivo y autor principal del estudio en la Universidad de Nuevo México. “Su precisión era el doble de rápida que los que tenían la estimulación cerebral mínima”. Realmente se sorprendió de que el efecto era enorme.
 

Clark, cuya amplia investigación sobre tDCS podría conducir a terapias radicales para las personas con demencia, trastornos psiquiátricos y dificultades de aprendizaje, admite mucha tensión al saber que la neurociencia será utilizado por los militares.

 
“Como científico, no me gustaría que alguien resultara herido por mi trabajo. Quiero reducir el sufrimiento, para hacer del mundo un lugar mejor, pero hay personas en el mundo con intenciones diferentes, y no se cómo lidiar con eso.”
 

Uno de los escenarios más chocantes del informe implica el uso de dispositivos llamados interfaces cerebro-máquina (BMI por sus siglás en inglés) para conectar el cerebro de la gente directamente a la tecnología militar, incluyendo aviones no tripulados y otros sistemas de armamento.

 
Los autores subrayan las preocupaciones éticas y legales que involucra el uso de un BMI por los militares. Flower, un profesor de farmacología del Instituto de Investigaciones William Harvey en Barts y el hospital de Londres, dijo: “Si usted está controlando un avión no tripulado y dispara al blanco equivocado o bombardea una boda, ¿quién es el responsable de la acción? ¿Es usted o el índice de masa corporal?
 

“No hay un desdibujamiento de la línea entre la responsabilidad individual y el funcionamiento de la máquina. ¿Dónde se detendrá y comenzará la máquina?“


 12 Febrero 2012 
 
(Con información de Europa Press y The Guardian)
 

Informacion adicional

  • Antetítulo
  • Autor
  • País Estados Unidos
  • Región Norte América
  • Fuente CubaDebate
  • Relacionados
  • Anexos
Publicado en Internacional
Miércoles, 13 de Julio de 2011 06:39

¿Facebook es Matrix o Matrix es Facebook?

Reyna, hermoso nombre (¿seudónimo?) de un@ lectora, me dijo: vive usted en los 60”. Lo tomé como cumplido y recordé las palabras de Paul Nizan al empezar Adén Arabia, estimulante librito de viajes: “Yo tenía veinte años. No permitiré que nadie diga que es la edad más hermosa de la vida” (1932).
 

Publicado en Internacional
Lunes, 18 de Abril de 2011 10:30

¿Es el capitalismo un sistema sin control?

El poder es infligir sufrimiento y humillaciones.
El poder es destruir es espíritu humano en pedazos
Que se juntan después bajo nuevas formas que se escoge.
Empiece Usted a ver que clase de mundo estamos creando?
Un mundo de temor, miedo, traición, tormento. Un mundo
De aplastadores y aplastados, un mundo que a medida que se afine
Se volverá cada vez más despiadado. El progreso de nuestro mundo será
El progreso hacia sufrimientos. Nuestra civilización está fundada sobre el odio;
No habrá otras emociones que el temor, la rabia, el triunfo y la humillación.
Destruiremos el resto
.
O´Brien. Miembro de la dirección del partido gobernante en 1984 de George Orwell

Tendremos un gobierno mundial. Guste esto o no. La única cuestión será a de saber si éste será constituido por conquista o por consentimiento.
Paul Warburg. Financista miembro de C.F.R.

A pesar de sus constantes y estridentes acusaciones libremercadistas en contra de la planificación económica, las élites del capitalismo mundial han demostrado hasta la saciedad que saben planificar muy bien y que dirigen con mano de hierro el destino de sus gobiernos, empresas e intereses.

Se ha convertido en un lugar común, dentro y fuera de los círculos intelectuales de izquierda, hacer aparecer al sistema capitalista como una nave fuera de control y a los poderosos grupos ubicados en las cabinas de mando como una especie de club de estúpidos y avarientos maníacos obsesionados con exprimir hasta el último centavo que circula en esa nave próxima a hundirse. Creo que la realidad es mucho más lúgubre y atemorizante que esto.

El sistema capitalista ha sido controlado y dirigido en los últimos 200 años por un minúsculo y cerrado grupo oligárquico a nivel mundial: Rockefeller, Vanderbilt, Harriman, Rothschild, Carnegie, Mellon, Morgan, Warburg, Arnault, Windsor, Thyssen, Walton, Blomberg, Agnelli, Davinson, Pillsbury. Estos grupos han promovido matrimonios entre sus descendientes como forma de concentrar y mantener el poder. Los intereses de estos grupos oligárquicos no sólo han sobrevivido a guerras y crisis económicas mundiales sino que las han aprovechado (algunos dicen que las han promovido) para fortalecerse.

La actual crisis del sistema capitalista tiene características especiales; posee como una de sus principales variables el rápido agotamiento del material del que ha dependido el modelo productivista-crecentista-consumista que, hasta hoy, lo ha caracterizado, esto es, el petróleo. La crisis a la que se enfrenta nuestro actual modelo civilizatorio es la crisis del modelo de alto consumo energético producido por la explotación y quema de combustibles fósiles. Es por ello que en los últimos años hemos visto (y aun veremos) guerras de tipo colonial (Irak, Libia, Sudán) por controlar los últimos reductos de yacimientos de hidrocarburos en el mundo.

El verdadero pánico  en los mercados financieros mundiales lo ha desatado las muy silenciadas noticias sobre la disminución de las reservas mundiales de petróleo y la certeza de que hace ya más de una década se traspasó el cenit mundial de la producción petrolera, esto es, el momento en que la cantidad de reservas probadas y probables alcanzaron su punto máximo (peack oil) y comenzaron a disminuir. Cuanto menos petróleo haya en el mundo menos crecimiento económico habrá y menores serán las posibilidades de que el capital especulativo (el 90% del dinero que circula diariamente en el mundo) se transforme en  riqueza real o física.

Como una estrategia de desinformación estas elites del capitalismo mundial han esparcido por el mundo (a través de sus todopoderosas cadenas de información) la idea de que la crisis los ha sorprendido, paralizado y sobrepasado; que frente a lo que se asoma como el fin del modelo civilizatorio basado en el hiperconsumo de combustibles fósiles la oligarquía mundial se encuentra a la deriva y sin proyectos estratégicos  orientados a mantener y acrecentar su poder y hegemonía en el mundo. Creo que esta visión peca de ingenua, simplista y ahistórica.

Para adentrarnos en el análisis de lo que podría ser un plan de dominio planetario en una sociedad post-hidrocarburos hay que comenzar por recordar que en los centros de estudio y pensamiento (think thanks) del capitalismo mundial  nunca se ha dejado de estudiar a Marx; incluso en los triunfalistas años 90 de plena hegemonía neoliberal y fin de la historia, las tesis del sabio de Tréveris eran de obligatorio estudio en dichos centros. Ahora bien, sabiendo esto, uno debe preguntarse:

¿Podrían los ideólogos, economistas y geoestrategas del capitalismo mundial ignorar el carácter cíclico y estructural de las crisis del sistema, por lo demás tan bien explicadas por Marx en sus escritos?

¿Sus analistas financieros podían ignorar las pavorosas consecuencias para la economía mundial que la desenfrenada emisión de dinero inorgánico por parte de la Reserva Federal de los EEUU iba a causar?

¿Podían acaso ignorar el inexorable estallido de la burbuja financiera-especulativa que esta emisión de dinero inorgánico iba a producir?

¿Algún estudioso de la ciencia económica medianamente bien informado podía dejar de prever la crisis de la zona euro producida por meter en el mismo carril monetario de alta velocidad de las economías francesa y alemana a países como Irlanda, Grecia, Portugal o las naciones de Europa del este?

¿Ignoran estas élites el acelerado agotamiento mundial de recursos naturales y la exponencial explosión demográfica de los países pobres del sur del mundo?

¿Acaso no fue el Club de Roma (Centro de pensamiento de estas élites) quien encargó al Instituto Tecnológico de Massachusetts y a los Meadows en una época tan temprana como la década de 1970 el pionero estudio sobre los límites del crecimiento en nuestro modelo social?

¡Acaso sus grandes corporaciones petroleras y sus organismos de energía internacionales ignoran que el cenit mundial del petróleo se sobrepasó hace ya más de una década?

Obviamente que las respuestas a todas estas interrogantes es un rotundo no!!, entonces:

¡Habría que creer que las actuales crisis en sus vertientes energética, financiera, ecológica y alimentaria ha tomado a la oligarquía mundial desprevenida y por sorpresa? Yo no puedo ni siquiera manejar como hipótesis una respuesta afirmativa.

Creo que estas élites y sus analistas si visualizaron con claridad y precisión los actuales (y venideros) escenarios de crisis, y han preparado sus respuestas a los mismos. Estas élites son neomalthusianas. Creen firmemente en que la supervivencia de la civilización, y quizás hasta de la propia especie humana, pasa por una drástica reducción de su número en la tierra. Darwinianamente se ven a sí mismos como el grupo más apto, el mejor adaptado y fuerte, el más evolucionado en la lucha por la preeminencia y dominio de la sociedad humana, por lo que no tienen ningún tipo de objeción de conciencia para eliminar a quienes consideran inferiores. Les desvela y preocupa el aumento de la “gente de color” a lo largo y ancho del mundo. Ven a los chinos como sus verdaderos y más formidables enemigos para las próximas décadas, por ello, la tesis del choque de civilizaciones de Huntington está más dirigida contra el mundo confusiano chino que contra el mundo árabe-musulmán.

Sólo necesitan a una parte de la actual población mundial para utilizarla como mano de obra y servicio de sus necesidades. Estiman que los recursos de la tierra no son suficientes para permitir que todos sus habitantes tengan libre acceso a ellos, por lo que este acceso debe ser limitado y restringido.

Para estas élites el control de la natalidad de las masas empobrecidas del sur del mundo tiene carácter estratégico y de seguridad mundial. Estudian planes de acción y estrategias que permitan la rápida y progresiva eliminación de lo que ellos consideran población sobrante; para ello, es válido el desarrollo de guerras, desastres climáticos (sistema Haarp), hambrunas, desarrollo en sus laboratorios de ingeniería genética de nuevas formas virales que produzcan epidemias (sida, ébola, gripe aviar, gripe porcina, nuevas cepas de enfermedades de transmisión sexual que generen esterilidad), introducción de elementos esterilizantes en alimentos y fármacos.

La industria cultural de estas élites ha jugado un importante papel preparando a la humanidad para aceptar las tesis que esta oligarquía mundial ha diseñado: las películas catastrofistas de trasfondo ético-ambiental han ido haciendo un nicho en la psiquis colectiva de la población mundial con el mensaje de que los causantes de todos los males de la tierra somos los humanos, “todos los humanos”, “toda” la especie humana, sin distinción, sin culpables directos,, por lo tanto, controlar, limitar o reducir el número de individuos de nuestra especie es bueno, es ecológicamente necesario.

Estas élites suscriben totalmente la tesis de que para mantener el actual ritmo de consumo y desecho harían falta varios planetas tierra, lo que es obviamente imposible, por lo que, como tampoco están dispuestos a compartir o reducir su riqueza y poder, ni a prescindir del sistema que les garantiza estos, su solución lógica es reducir, de una forma u otra, un porcentaje importante de la actual población mundial: los menos aptos, los más atrasados, los prescindibles; la misma lógica de los nazis en el tercer reich.

Para esta oligarquía cualquier proyecto político que intente o proclame incluir política, económica y socialmente a las masas, o que declare querer distribuir equitativa e igualitariamente los limitados recursos del planeta actúa en forma irresponsable e irracional, es una amenaza a la supervivencia de la sociedad humana y de la vida misma sobre el planeta, en consecuencia, hay que combatirlo con todas las armas disponibles.

Esta plutocracia mundial tiene la capacidad militar, tecnológica, científica y financiera para imponer al resto del mundo un nuevo modelo de organización social y económico con ellos, o sus operadores políticos (ONU, FMI, G8, OMC, AMI, OTAN) a la cabeza. A su vez las élites de los países emergentes al parecer han entendido y aceptado como válida, o por lo menos temporalmente inevitable, esta situación y es por ello que hemos visto en la última guerra de saqueo colonial en contra de Libia, a países como China y Rusia abstenerse de ejercer su derecho al veto en contra de ella.

Sin menospreciar el papel que contra esta conspiración oligárquica mundial pueden desempeñar los estados nacionales gobernados por movimientos populares o revolucionarios como son los casos de Cuba, Venezuela o Bolivia, creo que la verdadera capacidad de resistencia en contra de estos planes ha de venir de movimientos contrasistema y contraculturales como los zapatistas en el sur de México, el movimiento de los sin tierra en el Brasil, los grupos musulmanes de resistencia en el mundo árabe, el movimiento decrecentista y los movimientos indígenas en el área andina.

Pelear contra esta oligarquía desde las tradicionales estructuras del estado burgués es otorgarle todas las ventajas y jugar con su lógica y reglas de juego, y así, creo que es imposible, no se diga vencer, incluso sobrevivir.

Los escenarios de países y sociedades convulsas, con estallidos sociales y guerras civiles forman parte de los planes de esta oligarquía mundial. La ingobernabilidad en algunos países (México, Irak, Sudán, Costa de Marfil, Libia) permitirá la secesión y control de ricos territorios por parte de estos centros de poder mundiales permitirá a su vez la destrucción de redes sociales que podrían permitir una resistencia organizada en contra de los saqueos.

El fortalecimiento del cuerpo social de nuestros pueblos, el asumir y profundizar la lucha por superar al capitalismo como cultura cotidiana, con su bárbara y esterilizante lógica cosificadora y mercantil es, a la vez, reto y esperanza para toda la humanidad.

- Joel Sangronis Padrón  es profesor de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt (UNERMB), Venezuela.  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Publicado en Internacional
Miércoles, 08 de Diciembre de 2010 07:27

El control de la comunicación

Una reflexión sobre la dialéctica entre lo global y lo local puede ayudar a desarrollar una nueva comprensión del lugar de la comunicación en nuestro propio contexto. Hoy sabemos, por ejemplo, que con lo sucedido en la guerra del Golfo en 1991 se ha experimentado, de una manera acabada, lo que significa el control de la comunicación en el ámbito global. El conglomerado político-militar estableció las reglas del juego para la comunicación, y los medios debieron ajustarse a ellas. Por las así llamadas razones de seguridad, los principios del libre flujo de la información fueron suspendidos. La libertad de expresión fue controlada aduciendo protección y preservación. Pero ha sido demostrado que se ha experimentado una comunicación que ha sido utilizada para crear fantasía en lugar de informar al público sobre la situación real. La censura ejercida añadió una nueva dimensión, como afirmó Knightley: “Cambió la percepción de la naturaleza misma de la guerra”.

Frente a esta realidad son muchas las preguntas que se agolpan. ¿De qué manera esto afecta y determina la comprensión de otros hechos posteriores? ¿Se han intensificado las limitaciones a la información? ¿Hay garantías de una información veraz? ¿Se es hoy más consciente de esa realidad? ¿De qué manera la comunicación masiva que se recibe influencia la comprensión de lo que sucede en el mundo, y cómo determina la visión del ámbito local y global? ¿De qué manera las fuentes de información masiva refuerzan prejuicios, oscurecen la realidad sobre situaciones que difícilmente ganan los titulares de la prensa y obvian su imagen? La tensión entre lo global y lo local en relación con las comunicaciones está determinada, en buena parte, por la elevada concentración de la propiedad de los medios en el ámbito internacional. Los medios están tan imbricados en la estructura socioeconómica de las sociedades afluentes que no hacen otra cosa que reflejarla, estimulando el individualismo, los valores consumistas y el relativismo ético y, para ello, tienden a ser manipuladores, apelar a los sentimientos y reafirmar la cultura dominante.

Baste un ejemplo.

El auge tecnológico ha permitido el desarrollo de un sistema global de vigilancia, que ha llegado a ser uno de los temas claves de la comunicación internacional. Sus orígenes se remontan a comienzos de la posguerra y hoy, gracias al enorme desarrollo de la tecnología, se ha puesto en marcha una nueva teoría de la seguridad. Sandra Braham, quien ha hecho una seria investigación del tema, considera que la nueva teoría de la seguridad está basada en cinco hechos. Uno: las fronteras geopolíticas de las naciones han perdido importancia para los propósitos de la seguridad nacional. Dos: la noción de seguridad nacional ha sido extendida más allá del ámbito militar para incluir los ámbitos comerciales y penales. Tres: la distinción entre ámbito público y privado ha sido eliminada. Cuatro, la nueva teoría de la seguridad, destacando el carácter efímero de la defensa, pone énfasis en la recolección y procesamiento de la información y en el desarrollo de formas organizativas para lograrlo. Cinco: la nueva teoría de la seguridad se apoya, especialmente, en la infraestructura global de la información, en forma particular con el sistema global de vigilancia.

En la consideración de éstas y otras preguntas habrá que indagar sobre el lugar que los seres humanos juegan en todo el desarrollo de la comunicación global. Porque, en último término, son las personas las afectadas por las decisiones que países hegemónicos o grupos de poder toman en el ámbito global. Al mismo tiempo, deberá tenerse en cuenta cómo las regulaciones en el ámbito internacional pueden afectar las posibilidades de una creativa y saludable comunicación.

Este nuevo panorama de relaciones y tensiones dinámicas entre lo global y local que vive hoy el mundo, claramente ilustrado en el ámbito de las comunicaciones, tiene que ayudar a poner en consideración nuevos paradigmas, si es que verdaderamente se quiere responder a los desafíos presentes. De lo contrario se estará dándole la espalda a la realidad del mundo y de la gente.

Por Carlos Valle
, Comunicador social. Ex presidente de la Asociación Mundial para las Comunicaciones Cristianas
Publicado en Internacional
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios
  1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
  2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
  3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
  4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
  5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
  6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
  7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
  8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
  9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
  10.  Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

15 Septiembre 2010
Publicado en Internacional
La CSTO, una versión mini del viejo Pacto de Varsovia, realizó unas maniobras militares en la zona de Chebarkul, en la cordillera de los Urales, la semana pasada. Participaron unos 2.000 soldados y 270 vehículos pesados de seis de los países miembros (Rusia, Tayikistán, Armenia, Kazajistán, Kirguizistán y Bielorrusia). En la operación Interaction-2010, los efectivos dispusieron del más avanzado armamento ruso: granadas que hacen mucho ruido, bombas que levantan cortinas de humo o un rayo láser tan intenso que deslumbra al enemigo. No son de mentira, son armas no letales y los expertos alertan contra el peligro que conlleva no considerarlas verdaderas armas.
Aunque hay muchas definiciones de arma no letal, la aceptada por la OTAN las define así: "Las armas no letales están explícitamente diseñadas y desarrolladas para incapacitar o repeler personal, con una baja probabilidad de fatalidad o daño permanente, o para inutilizar equipos, con un mínimo de daños no deseados o impacto en el medio ambiente". Es el sueño de todo militar o político. Un armamento que cumple la misión sin matar y sin dañar el medio.

Como los rusos, el resto de las grandes potencias militares están muy interesadas en el nuevo armamento. Los británicos llevan tiempo usando un rayo láser montado sobre un rifle convencional SA80 en controles de carretera y a la entrada de sus bases en Afganistán. El láser sirve como señal de advertencia a quien se aproxima al control. El dispositivo, diseñado por la empresa Thales, puede señalar un diámetro de una pelota de fútbol a varias decenas de metros. 

Como un microondas

Más dolorosa es la última creación que los militares estadounidenses llevaron a Afganistán a comienzos de año. Ellos lo llaman Active Denial System (ADS o Sistema Activo de Rechazo), pero los periodistas de EEUU lo han bautizado como el "rayo del dolor". Montada sobre un camión o un hummer, una especie de paellera de un metro cuadrado emite un rayo en forma de ondas electromagnéticas. Todo aquél que se encuentre en un radio de 500 metros (ver gráfico) sentirá como si lo hubieran metido en un microondas. El ADS penetra apenas un milímetro en la piel hasta llegar a las terminaciones nerviosas de la epidermis provocando una sensación de quemazón insoportable.

La lógica tras este aparato es sencilla: en el caso de que la patrulla se encuentre ante una muchedumbre de civiles entre los que pudieran camuflarse terroristas, el ADS hará que se dispersen. De hecho, las reglas de enfrentamiento establecidas para poder usar este aparato autorizarían a abatir a todo aquel que permanezca en la zona tras disparar el rayo, en la asunción de que sólo un hostil podría aguantarlo. Sin embargo, los militares de EEUU, aunque han reconocido la presencia de varias unidades en el escenario afgano, niegan que lo hayan usado. Un portavoz militar dijo el pasado verano a la revista Wired que no se había tomado "ninguna decisión sobre su despliegue".

Más al oeste, en Iraq, lo que se han propuesto es dejarlos sordos. En 2009 el ejército de EEUU desplegó varias unidades de LRAD, una especie de cañón sonoro que emite un sonido muy agudo con un alcance de 300 metros. Este mismo sistema se ha usado para espantar a los piratas somalíes que acosaban a los barcos en el Índico.

"Los pioneros son los israelíes", dice el miembro de la Real Academia de Ingeniería y doctor ingeniero en armas navales, el almirante retirado José Manuel Sanjurjo. "El mundo ha cambiado y más en lo militar. Ha desaparecido la bipolaridad, donde todo estaba controlado, y todos los conflictos de bajo nivel se han disparado", explica Sanjurjo. Y en este terreno Israel lleva décadas peleando con los palestinos. "Todo el armamento y mucha de la doctrina pensada para la gran confrontación hoy ya no es aplicable. No puedes entrar en una aldea, en la que los enemigos y los amigos van vestidos iguales, con un tanque. Es en este contexto en el que nacen estas nuevas armas", añade.

Los enfrentamientos urbanos, la lucha en los edificios o el rescate de rehenes son escenarios donde este tipo de armas pueden ayudar a cumplir la misión minimizando el impacto en la población, como un fin en sí mismo y, como recuerda Sanjurjo, "porque la guerra también se libra en los medios". Las policías, en especial las anglosajonas, también usan este tipo de armas para el control de revueltas o la neutralización de sospechosos.

El profesor Neil Davison, consejero de seguridad y diplomacia en la británica Royal Society, publicó el año pasado un libro titulado Non-Lethal' Weapons. Las comillas las puso a propósito. Para él, la discusión sobre la bondad o maldad de estas armas está viciada desde el principio. "Cuando un arma láser se convierte en un distractor óptico o un arma eléctrica pasa a llamarse dispositivo de incapacitación electromuscular, hemos caído en la seducción del marketing", escribe.

Para Davison, hay más riesgos. Como se ha demostrado con las pistolas eléctricas Taser, la policía ya no intenta solucionar un problema hablando, lanza la descarga y se acabó. Pero hay otra razón de fondo. Como escribe el profesor, "el éxito de estas armas reside en la posibilidad de usarlas como un añadido en las operaciones militares regulares, como parte de un esfuerzo para mantener la ventaja militar mediante la superioridad tecnológica".

De la guerra de Vietnam al Teatro Dubrovka 

Agente CS

El ejército de Estados Unidos envió toneladas del agente químico CS, un gas lacrimógeno, a la guerra de Vietnam. Aunque su misión era el control de manifestaciones en Vietnam del Sur, acabó siendo utilizado por los militares para hacer salir de sus escondrijos a los guerrilleros del Vietcong.

Fentanil
En 2002, terroristas chechenos toman el Teatro Dubrovka de Moscú, haciendo 900 rehenes. Las fuerzas especiales rusas usan un opiáceo sintético, el fentanil, unas 80 veces más potente que la morfina. Cuando creen que ha hecho efecto, asaltan el teatro, rematando a los terroristas dormidos.

Pistola eléctrica
Las pistolas eléctricas Taser son la principal arma no letal que usan las policías anglosajonas. Aunque en Estados Unidos ya se vende a particulares, en España es ilegal. Según un informe de Amnistía Internacional, las descargas de pistolas Taser han acabado ya con la vida de 439 personas desde 2001.

Control de presos
El condado de Los Ángeles (EEUU) está ensayando un ADS para controlar a los arrestados de un centro de detención. El dispositivo emite un rayo de microondas que provoca sensación de quemaduras en la piel.

Por Miguel Ángel Criado
Público
Publicado en Internacional
Martes, 21 de Septiembre de 2010 06:32

Dime dónde estás y te diré todo lo demás

Cuando hace unos días Facebook presentó la aplicación Places (lugares) –que permite saber el lugar donde se encuentra un usuario de la red social– lo primero que publicaron los organismos defensores de la privacidad fueron consejos para “desconectarlo”. No por apocalípticos, sino porque, se sabe, la política de privacidad de la red social más grande del planeta creada por Mark Zuckerberg, que ya tiene 500 millones de usuarios, ha sido expresamente confusa desde sus inicios. Para Zuckerberg, claro, todo debería ser público. De hecho, las actualizaciones realizadas a través de los años parecieran haber tenido siempre la intención de marear al usuario con opciones cada vez más complejas. Según el Electronic Privacy Information Center, “la configuración por defecto de Places viola la privacidad en una larga lista de formas, y no es inmediatamente clara para los usuarios”. Por ahora, el servicio sólo está disponible en Estados Unidos y no se sabe cuándo será liberado para Sudamérica.

Hasta ahora, las aplicaciones de geolocación (que permiten saber dónde están los usuarios) que explotaron por los teléfonos inteligentes han permitido mantener un grado más o menos consciente de privacidad, ya que –en principio– se trata de servicios que los usuarios deciden instalar por su cuenta: Foursquare, por ejemplo, es una aplicación para móviles que permite encontrarse con amigos y descubrir lugares, la red social Twitter tiene una opción de “Location”, la red Weegoh también permite ubicar a personas conocidas, la agenda Tasktopía cambia de “cosas para hacer” según el lugar donde se encuentra el usuario. Incluso, la geolocación es usada en algunos teléfonos de Motorola con la aplicación Blur, que les permite a los usuarios saber dónde se encuentra el teléfono en caso de robo, y permite borrar los datos de la agenda a distancia.

Pero la gran diferencia con Places de Facebook (basada en Foursquare) es que la base de datos de usuarios preexiste a la intención de estos usuarios de usar la geolocación, y su configuración viene por defecto “encendida”. Hay dos críticas centrales a la configuración inicial de Places: por un lado, un usuario que no ha autorizado el uso de Places puede ser taggeado (marcado) en una foto por otro usuario que sí usa la aplicación. Y las empresas pueden acceder a los lugares “descubiertos” por otros usuarios, aunque lo haga de forma “privada”. “Tus ‘amigos’ pueden postear en un mapa dónde estás, sin tu permiso”, contó Bridget Carey en el Miami Herald.

Así, los primeros informes de los medios estuvieron dedicados a dar instrucciones para borrar los permisos de la aplicación, antes que difundir la noticia del Facebook Places. Mientras Foursquare maneja una política de estímulos para convertir a los usuarios que más visitan un lugar en majors del lugar, lo de Facebook Places se mete en el uso cotidiano –sobre todo las capas jóvenes– que convive con Facebook como una extensión de su vida.

Sin embargo, el uso de la “geolocación” todavía no es demasiado aceptado por el usuario promedio en Estados Unidos. Aunque Google, Foursquare, Gowalla, Shopckick y Facebook ofrecen habitualmente servicios vinculados al reporte físico de los usuarios y aunque según la National Venture Capital Association se han invertido cerca de 115 millones en start-ups vinculadas a la geolocación, sólo el 4 por ciento de los estadounidenses ha usado algún servicio basado en geolocación y menos del uno por ciento lo usa semanalmente, según la consultora Forrester Research. Hasta ahora, Foursquare tenía “apenas” cuatro millones de usuarios. Apenas un puñado, si se comparan con los 145 millones de Twitter, y mucho menos con los 500 millones de Facebook.

De allí que el salto exponencial que producirá la llegada de Facebook Places a todo el planeta ha puesto en emergencia a las ONG dedicadas a la privacidad. Los creadores del sitio PleaseRobMe.com han llevado la idea al paroxismo: el sitio permitía (fue discontinuado) seguir a un usuario que comparte información on line para saber cuándo puede ser “robado”. “El peligro es decirle a todo el mundo dónde está uno. Si le decimos a todo el mundo cuándo y dónde nos vamos de vacaciones, le estamos diciendo a todo el mundo que no estamos en casa”, dicen. Hasta hace poco, el sitio hacía un seguimiento en vivo de Foursquare junto a información de Twitter para detectar cuándo un usuario no estaba, y avisaba sobre las “oportunidades” para robar una casa. “Nuestra intención jamás fue hacer que alguien sea robado, sino alertar sobre el problema de la privacidad”, reza el sitio. La realidad no tarda en llegar: la semana pasada una banda de ladrones electrónicos fue desarmada en New Hampshire, usando una técnica similar a través de Facebook.

La Electronic Frontier Foundation lanzó una guía de alerta para que se mejoren las aplicaciones basadas en la locación. “La criptografía ofrece formas de no dejar rastros del lugar donde uno está y aun así poder usar aplicaciones de geolocación. Los ingenieros deberían trabajar para mejorar la privacidad”, dicen. Otro emprendimiento para mejorar cuestiones de la privacidad es Diaspora, la red social de código abierto, que liberó su código a la comunidad la semana pasada, pero que ha dicho que usará un sistema de encriptación y permitirá al usuario tener control total sobre los datos. Lo más irónico es que, enterado de la nueva empresa, el fundador de Facebook donó 150 mil dólares.

Por Mariano Blejman
Publicado en Internacional
Miércoles, 08 de Septiembre de 2010 06:56

EEUU se prepara para golpear el mundo en Internet

Después del 1 de octubre miles de piratas informáticos, que trabajan como espías militares de Estados Unidos, se involucrarán en pleno a sus actividades de guerra cibernética.

Las declaraciones para adoptar medidas de defensa cibernética se pueden escuchar con más frecuencia en los EE.UU.. Analistas de ese país afirman que la información volcada a las redes de comunicación, de lo cual depende su infraestructura nacional, son vulnerables a los delincuentes cibernéticos.

El tema de la defensa del ciberespacio es de máxima prioridad no sólo para los EE.UU. “Las estadísticas revelan que los cibercriminales han subido la apuesta y se están volviendo más sofisticados y creativos en la distribución de formas más agresivas de software maliciosos (malware)”, según el sitio gubernamental Defence IQ.

“Nuestras estadísticas muestran que los troyanos y rogueware (’falsos’ programas antivirus) ascendieron a casi el 85 por ciento del total de la actividad del malware en el 2009. Este fue también el año del Conficker (un gusano cibernético de alto poder de destrucción), aunque esto oculta el hecho de que los gusanos clasificados son sólo el 3,42 por ciento de los malware creados el año pasado “, afirma la revista.

“El gusano Conficker ha causado graves problemas, tanto en ambientes domésticos y corporativos, con más de 7 millones de ordenadores infectados en todo el mundo, y se sigue propagando rápidamente” (1).

Sin embargo, parece que los EEUU están demasiado preocupados por el problema de la defensa cibernética en comparación con otros países. El 26 de abril la CIA dio a conocer sus planes para nuevas iniciativas en la lucha contra los ataques basados en la web. El documento describe los planes para los próximos cinco años y el director de la CIA, León Pannetta, dijo que es “vital para la CIA estar un paso delante del juego cuando se trata de retos como la seguridad en el ciberespacio” (2).

En mayo de 2009 la Casa Blanca aprobó el Protocolo para las Políticas en el Ciberespacio (3), presentado al Presidente de los EEUU. por los miembros de una comisión especial. El documento resume el estado de la red de EEUU y la seguridad de la información nacional. Es el documento que propuso nombrar a un alto oficial para la ciberseguridad encargado de coordinar las políticas de ciberseguridad de EE.UU. y sus actividades.

El informe describe un nuevo marco global para facilitar la respuesta coordinada por parte del gobierno, el sector privado y los aliados en caso de un incidente cibernético significativo. El nuevo sistema de coordinación permitiría a federales, estatales, locales y tribales trabajar anticipadamente con la industria para mejorar los planes y recursos disponibles para detectar, prevenir y responder a incidentes significativos en seguridad cibernética. La iniciativa también supone proporcionar a estas instancias datos de inteligencia y opciones de carácter técnico y funcional, además de garantizarles la formación de nuevos especialistas en la defensa cibernética.

Y un último paso pero no menos importante: a mediados de 2010, la base aérea de Lackland, en Texas, comenzó la construcción del primer centro especializado de inteligencia virtual, donde ya trabajan unos 400 especialistas. El 68 Escuadrón de Guerra de Redes (The 68th Network Warfare Squadron) y el 710 Escuadrón de Inteligencia de Vuelos (710th Information Operations Flight), de la Fuerza Aérea, fueron trasladados a San Antonio. Este lugar se eligió porque está cerca de instalaciones militares que contemplan operaciones de ciberguerra, como la Agencia para la Inteligencia, la Vigilancia y el Reconocimiento de la Fuerza Aérea y el Centro Criptología de Texas, de la Agencia de Seguridad Nacional, que comandan operaciones de información y criptología para el apoyo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Funcionarán integrados a los intereses del Comando Espacial, el Comando de la Fuerza Aérea y la Reserva de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Numerosas publicaciones de EEUU. muestran que la reforma de las fuerzas cibernéticas para la defensa nacional, así como la introducción de la doctrina y la estrategia de la guerra cibernética están a punto de completarse. En cuanto a la estrategia para la ciberguerra de EE.UU podemos suponer que está en consonancia con el concepto general de la ofensiva militar global de EE.UU.

William Lynn III en su artículo “La Ciberestrategia del Pentágono”, publicado en la revista Foreign Affairs (septiembre/octubre de 2010), expone cinco principios básicos de la estrategia de guerra del futuro:

- El ciberespacio debe ser reconocido como un terroritorio de dominio igual a la guerra por tierra, mar y aire;

- Cualquier postura defensiva debe ir más allá “de la buena preparación o higiene” e incluir operaciones sofisticadas y precisas que permitan una respuesta rápida;

- La Defensa Ciberespacial debe ir más allá del mundo de las redes militares del Departamento de Defensa, para llegar hasta las redes comerciales, que también se subordinan al concepto de Seguridad Nacional;

- La estrategia de Defensa Ciberespacial debe llevarse a cabo con los aliados internacionales para una efectiva política “de advertencia compartida” ante las amenazas, y

- El Departamento de Defensa debe contribuir al mantenimiento y aprovechar el dominio tecnológico de los Estados Unidos para mejorar el proceso de adquisiciones y mantenerse al día con la velocidad y la agilidad de la industria de la tecnología de la información (4).

Al comentar este artículo los analistas señalan que “las capacidades que se buscan permitirán a los ciber-guerreros de EEUU engañar, negar, interrumpir, degradar y destruir la información y los ordenadores en todo el mundo” (5).

El general Keith Alexander, jefe del nuevo super Cibercomando del Pentágono (ARFORCYBER), afirmó: “Tenemos que tener capacidad ofensiva, lo que significa que, en tiempo real, seremos capaces de aniquilar a cualquiera que trate de atacarnos”. Keith Alexander comparó los ataques cibernéticos con las armas de destrucción masiva, y de acuerdo con sus recientes declaraciones los EEUU tienen previsto la aplicación ofensiva de este nuevo concepto de guerra.

Mientras Washington acusa a otros países de ayudar o patrocinar el terrorismo cibernético (las estadísticas oficiales estadounidenses acusan a China de la mayoría de los ataques informáticos contra los sistemas de EEUU), las fuerzas especiales de Estados Unidos se emplean a fondo en la formación del nuevo personal para las guerras cibernéticas.

El comando -formado por 1.000 hackers de élite y espías militares subordinados a un general de cuatro estrellas- es el eje de la nueva estrategia del Pentágono y se espera que sea plenamente operativa el 1 de octubre, según The Washington Post (6).

El Departamento de Defensa tiene “15.000 redes y 7 millones de dispositivos informáticos en uso en decenas de países, con 90.000 personas trabajando para mantener esas redes, cuyas operaciones depende en gran medida de las empresas comerciales” (7). Atraer a los aliados y a las empresas privadas que trabajan en el ámbito de las tecnologías de la información y de la seguridad es la propuesta de los Estados Unidos para establecer el nuevo orden en el espacio cibernético global.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿qué podemos esperar? Es muy probable que podamos esperar el espionaje a través de puertas traseras, gracias a los software de compañías bien conocidas como Microsoft, además del bloqueo informativo, que limite dramáticamente el acceso a fuentes alternativas de información. De modo que a partir del 1 de octubre, todos los logros de la era de la información podrían ser cuestionados.

(1) http://www.defenceiq.com/article.cfm?externalID=2718

(2) http://www.defenceiq.com/article.cfm?externalID=2460

(3) http://www.whitehouse.gov/assets/documents/Cyberspace_Policy_Review_final.pdf

(4), William J. Lynn III W. “La defensa de un nuevo dominio: Ciberestrategia del Pentágono.” / / Foreign Affairs. Septiembre / octubre de 2010. http://www.foreignaffairs.com/articles/66552/william-j-lynn-iii/defending-a-new-domain (29/08/2010)

(5) S. Webster: “El Pentágono podrá aplicar la política de guerra preventiva en Internet”. 29 de agosto 2010. http://www.rawstory.com/rs/2010/0829/pentagon-weighs-applying-preemptive-warfare-tactics-internet/ (30/08/2010).

(6) E. Nakashima: “El Pentágono considera ataques preventivos en el marco de la estrategia de ciber-defensa”. The Washington Post. 28 de agosto 2010. http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/08/28/AR2010082803849_pf.html

(7) Daniel Lynn L. “Bosquejos de las amenazas informáticas y las medidas defensivas.” Servicio de Prensa del Ejército de los EEUU. http://www.defense.gov/news/newsarticle.aspx?id=60600

Por Leonid Savin*
Global Research

*Leonid SAVIN es analista político y experto de la Fundación de Cultura Estratégica y colaborador de Revista International Affairs, de la agencia rusa Ria Novosti.

Traducido del original en inglés por Cubadebate

http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/09/07/eeuu-se-prepara-para-golpear-el-mundo-en-internet/

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20933
Publicado en Internacional
Miércoles, 21 de Julio de 2010 06:43

Violencia naturalizada

Si te digo que a un detenido lo mantienen amarrado al piso, atado de piernas y brazos, y con la boca amordazada durante años, ¿qué sentís? Y si además, para completar el cuadro, quien lo vigila goza cuando lo pisa. ¿Qué opinás? Es una aberración claramente violatoria de cualquier concepto básico de derechos humanos.

Esa es una escena que consumen nuestros niños cuando ven la película Kung fu Panda, naturalizando la violencia dirigida a los “malos”. Crecen asociando la detención al castigo.

¿Qué opinás si sabés que para hacer confesar a un detenido lo torturan, con el consentimiento y silencio de un sacerdote que se retira para no presenciar el nefasto momento? Esta es una práctica que ejercen los “buenos” en la serie de televisión V.

En el mismo sentido, José Pablo Feinmann recuerda que el protagonista de la serie 24, Jack Bauer, toma dos cables de electricidad y hace sufrir a un tipo para sacarle información.

Estos actos son ilegales según nuestra Constitución nacional, que en su artículo 18 establece, entre otras garantías, la prohibición de la coacción física (tortura), para lograr una confesión. También dice: las cárceles son para seguridad y no para castigos de los reos.

En igual sentido, pero en el ámbito internacional, los tratados sobre derechos humanos incorporados a nuestra Carta Magna reconocen las mismas garantías. Sin embargo, estos casos puntuales que menciono a modo de ejemplo muestran de qué manera en los medios masivos de comunicación la “confesión” bajo tortura, como muchas otras prácticas violentas, son lugares comunes.

Asimismo, en la mayoría de las series televisivas se presenta a los personajes como “malos” o “buenos”, por lo cual tendemos a pensar que los roles son rígidos. Es decir, si quien roba es malo, no es una persona vulnerable que comete un delito en un momento específico y por lo cual puede asumir otro rol en el futuro. También, si al que infringe la ley lo pensamos como alguien que es “malo”, lo estigmatizamos en ese lugar, por lo cual tendemos a aislarlo y agudizar aún más su exclusión.

El problema es que estas miradas, por más que pertenezcan a espacios de entretenimiento, inciden en la realidad. Ya que son discursos que circulan y tiñen de una particular subjetividad nuestra manera de interpretar el mundo, llevándonos a naturalizar actitudes aberrantes.

Podemos reflexionar el tema tomando la noción de sentido común en Antonio Gramsci, como “el sentido general, sentimiento o juicio de la humanidad; como un conjunto de creencias que la mayoría de la gente siente que son verdaderas”.

En ese sentido, grupos mayoritarios de la población toman como una verdad naturalizada la idea de que para que confiese a una persona hay que torturarla y que es normal que se haga sufrir al detenido porque la función de la cárcel es la venganza. ¿Cómo se va a instalar otra mirada si desde niños asimilamos esas prácticas?

La problemática se complejiza porque al consumir estas miradas de la realidad en un espacio de entretenimiento, las tomamos desde un lugar acrítico. Por eso somos más permeables a asimilarlas en nuestro sentido común.

Desde ese punto de vista, tiene más poder de influenciarnos una escena de una serie o un comentario de Susana Giménez, que una reflexión de Mariano Grondona. Ya que al interpretar el programa de Grondona sabemos que estamos frente a una mirada política con cierta intencionalidad, mientras que el supuesto entretenimiento se muestra como “inocente” y lo vemos relajadamente. Pero esa inocencia también contiene valores e ideologías.

Por suerte la comunicación no es lineal y podemos interpretar críticamente lo que consumimos. Actualmente contamos con espacios donde circulan pensamientos distintos, contrahegemónicos, desde los cuales podemos resignificar los discursos que se basan en la violencia y en la exclusión. Sólo debemos recordar que tenemos que estar atentos a los productos televisivos que circulan con supuesta inocencia.

Por Roberto Samar, licenciado en Comunicación Social. Docente UNLZ.
Publicado en Internacional
«InicioPrev12345PróximoFin»
Pág. 1 de 5