David Harvey, reconocido geógrafo y teórico en el campo de Estudios Urbanos, es uno de los autores más citados, y sus numerosos artículos y libros han significado una gran influencia en el estudio de la geografía moderna. Es catedrático de Antropología y Geografía de la City University of New York (CUNY). Sus reflexiones sobre la importancia del espacio y el lugar han atraído una considerable atención en las ramas de ciencias humanas y sociales. Se lo considera defensor ferviente del derecho a la ciudad. En Ecuador ha sido director del Centro Nacional de Estrategias para el Desarrollo al Territorio (CENEDET) y actualmente es profesor honorario de la Universidad Central del Ecuador.

El 26 de Enero de 2016, Marc Marti y Mónica Salazar, integrantes del Grupo de Investigación de Derecho a la Ciudad de la Flacso-Ecuador, realizaron una entrevista a David Harvey. Se discutieron temáticas respecto al Derecho a la Ciudad, los procesos de gentrificación y el Hábitat III (evento de las Naciones Unidas a realizarse en Quito en el mes de octubre). Éste es el resultado de aquel encuentro.


Últimamente ha sido discutido el papel del Estado en procesos de gentrificación. ¿Cuál es su opinión personal respecto al Estado como un agente de tales procesos de gentrificación? ¿Es posible para el Estado detener los procesos de gentrificación o solo puede acelerarlos?

El Estado tiene un gran interés en aumentar sus ingresos económicos, y valiéndose de la aplicación de impuestos como aquellos asignados a la propiedad y de otros instrumentos similares, el Estado, hablando en términos generales, tiene interés en incentivar el desarrollo, y mediante éste, el aumento del precio de la tierra y el valor de las propiedades. Tomando este escenario como punto de partida, se puede esperar que un Estado capitalista, apoye e incentive mejoras en el entorno urbano, ya sea a través de equipamiento o infraestructura pública, que estimulen procesos de gentrificación, o mediante subsidios directos direccionados a proyectos de renovación urbana que apunten a poblaciones con mayores recursos económicos.


Tal situación sugiere que el tomar el poder dentro del Estado o Gobierno local es vital para entender la racionalidad de la gentrificación y hacerle frente, a pesar de que existen gobernantes de izquierda que apoyan ciertos procesos de gentrificación. Un Estado fuerte de izquierda, que trate de satisfacer las necesidades de su población, ideológicamente no se inclinaría por promover el desarrollo a través de los procesos antes mencionados. En conclusión, se vuelve una lucha política en torno a quién controla el gobierno local y sus iniciativas. Así, la toma de poder a nivel local puede ser un instrumento útil para hacer frente a la gentrificación. En Estados Unidos, algunas ciudades principales que han elegido representantes de izquierda, han logrado controlar ciertas formas de gentrificación e inclusive han implementado instrumentos como el “salario digno” (living wage), buscando una mejor calidad de vida para sus ciudadanos. Los Ángeles y Seattle son algunas de estas ciudades. El tomar acciones como éstas son solo posibles cuando se tiene poder en el Estado.


Hablando de gobiernos locales, ¿cuál es su opinión acerca de ciertas experiencias recientes en las cuales los gobiernos locales han tomado el poder, como ha ocurrido en España; específicamente en Barcelona y Madrid?


No conozco los detalles de lo que ha pasado posterior a las elecciones. Existe gran controversia y discusión con respecto a que políticas se instaurarán y se fomentarán. Hay una relación tensa entre los nuevos gobernantes y otros partidos políticos. La interrogante se mantiene acerca de cómo éstos movimientos y plataformas sociales lograrán gestionarse y en qué grado serán solidarios entre sí, o si ejecutarán diferentes agendas y estrategias políticas guiados por sus propios intereses.


Ahora, este tipo de procesos políticos que mantienen una participación ciudadana importante y en los cuales los argumentos y demandas ciudadanas son abordados, es imprescindible hacerlos escalar. Las alianzas de movimientos urbanos que cruzan el espacio físico europeo pueden, por ejemplo, ejercer un poder político importante dentro de los escenarios ya existentes donde la competencia interurbana es aplicada hoy en día por políticas neoliberales.


Entrando ya en términos académicos, la “Gentrificación” ha sido criticada principalmente por no considerar el peso de la historia acumulada detrás de ella. A partir de dicho argumento, ciertos autores han preferido utilizar otros conceptos tales como el colonialismo urbano. ¿Cuál es su opinión acerca de esta división? ¿Es la gentrificación siempre un tipo de colonialismo urbano? ¿Podríamos hablar de ambos conceptos de manera indistinta?
La Historia juega un rol importante en cualquier parte del mundo. No es casualidad que el concepto de gentrificación tuviera sus origines en Gran Bretaña. Fue definido por primera vez en 1964 por Ruth Glass, quien describió el proceso por el cual la “alta burguesía urbana” de Gran Bretaña (también llamados urban gentry) transformaba barrios pertenecientes a la clase trabajadora. Con el tiempo, se comprendió que dicho concepto tenía implicaciones mucho más profundas y preocupantes. El concepto de gentrificación, en términos generales, puede ser definido como el poder de cualquier grupo con recursos superiores que logra expulsar y destruir comunidades locales de un determinado lugar. Si se lo llama gentrificación, colonialismo o colonialismo urbano, da igual; la importancia radica en el conocimiento y la comprensión de la problemática detrás del concepto. Realmente importa poco cómo se lo llame, siempre y cuando la preocupación se mantenga por los temas centrales a tratar como lo son la vivienda asequible y la calidad de vida de poblaciones que han sido marginadas y empobrecidas a lo largo del tiempo.


Y en cuanto a América Latina, ¿existen particularidades o características que podrían definir este concepto en dicho territorio?


Para entender el alcance de un concepto como la gentrificación en relación a un lugar físico, es imprescindible primero comprender la variedad de factores que juegan un papel importante en dicha problemática. ¿Es el capital extranjero o el capital local los que fomentan los procesos de gentrificación? ¿Existen grupos de la población local que trabajan activamente para generar gentrificación y así obtener ganancias financieras mediante el aumento del precio de la tierra y de la propiedad? ¿Qué postura tiene el Estado frente a los varios procesos de gentrificación? Las respuestas a éstas y muchas otras interrogantes varían entre lugares y países, dictando las particularidades de los procesos de gentrificación en cada territorio. Por consiguiente, la estrategia de resistencia siempre será específica al lugar del hecho.


Un tema regular cuando se habla de gentrificación es la vivienda asequible. El problema radica en encontrar una vivienda asequible para la población que actualmente tiene un acceso limitado a la vivienda y a una calidad de vida digna. Al enfatizar el rol del Estado en torno a su responsabilidad de tener políticas públicas en relación a la vivienda asequible, se podría también incentivar arreglos arancelarios u otro tipo de políticas que sean antagonistas a la actividad especulativa del mercado en las ciudades, logrando así contener los procesos de gentrificación. Se puede también recurrir a maneras alternativas de ocupación de suelo, para que éstas estén fuera del mercado. En los Estados Unidos existen fideicomisos de tierras comunitarias (community land trusts) que son formas legales de ocupación territorial. En Uruguay existe un sistema de provisión de viviendas populares, en el cual un grupo de habitantes se reúne y construye sus propias viviendas por ayuda mutua ya sea invirtiendo dinero en ellas o usando su trabajo como forma de pago. Al final todos los habitantes logran conseguir viviendas a precios asequibles. En todo caso, la idea no es solamente conseguir la vivienda asequible, sino mantenerla asequible al poner dichas viviendas fuera del mercado y lejos de la especulación. Cuanto más se pueda hacer eso, más fácil será contener y prevenir la gentrificación.


En lo personal, me gustaría ver grupos de derecho a la ciudad y otros académicos, investigando posibilidades y soluciones, y no solamente como grupos de apoyo a movimientos que han luchado contra los procesos de gentrificación. Los movimientos de resistencia no son suficientes, se necesitan proposiciones viables y dinámicas. La academia ha volcado todos sus esfuerzos a la documentación de la gentrificación y se ha centrado demasiado en las batallas perdidas. Todos esos esfuerzos podrían dirigirse a explorar alternativas de lucha, las mismas que puedan hacer frente a la gentrificación.


Teniendo en cuenta que Quito será pronto la ciudad anfitriona del Hábitat III, ¿cuál sería en su opinión los retos con respecto a una agenda que sitúa el derecho a la ciudad en el centro de la discusión?


Revisando los documentos de posición respecto al Hábitat III, puede uno ver la posición neoliberal de dicho evento. En términos generales, el Hábitat III es simplemente un encuentro. Algo de acción se podrá evidenciar en Quito, y lo ideal sería colaborar con diferentes grupos y asegurarse que dichos encuentros los involucren a todos. Mi opinión personal es que estamos concentrando nuestros esfuerzos y recursos hacia la construcción de ciudades para invertir en lugar de ciudades para vivir. La satisfacción humana se mide ahora en dinero. Discusiones en torno a la vivienda asequible y a la ausencia de políticas públicas decentes que luchen por ella, a los diferentes derechos de propiedad a parte de la propiedad privada y la identificación de modelos alternativos para el desarrollo, deberían ser algunos de los temas a tratar en el Hábitat III. No se puede seguir validando el modelo neoliberal actual de desarrollo, donde las urbanizaciones privadas son el objetivo ideal, destruyendo a su paso el espacio público y la calidad de vida urbana. Sin ir muy lejos, uno puede mirar a Guayaquil y ver cómo las urbanizaciones privadas se han apropiado del espacio público, causando a su paso segregación y degradación del entorno urbano.


No sé qué pasará en relación al Hábitat III, pero estaremos atentos a los eventos, a la participación de los diferentes actores y a la discusión del derecho a la ciudad en relación al mismo. De cierta manera, este es el verdadero reto del Hábitat III, la apropiación del concepto de derecho a la ciudad y sus alcances. Muchos grupos podrían cooptar el concepto y apropiarse del mismo, alegando su derecho a desarrollar la ciudad de una manera en la cual se vean beneficiados. El concepto de derecho a la ciudad es en cierta manera es vacío, y depende de quien lo llene de significado para que el concepto cobre su importancia. En ese sentido, los ricos en Manhattan también tienen derecho a la ciudad, y su derecho radica, en términos generales, a vivir exclusivamente con ciudadanos de su misma clase social. Otros grupos querrán vivir en urbanizaciones privadas, alegando que es su derecho vivir en un entorno seguro. Temáticas como éstas deberían discutirse en el Hábitat III, teniendo en cuenta todos los sectores de la ciudad, desde aquellos privilegiados, hasta los que han sido marginados y empobrecidos a costa del modelo actual de desarrollo. En ese sentido, habrá que luchar por el contenido del derecho a la ciudad, un contenido que permita pensar en un mejor futuro para nuestras ciudades y todos sus habitantes.


Fuente: Resistencia Hábitat III

Publicado en Sociedad

Motivación.

En días pasados a media mañana volví a transitar por calles del centro de nuestra ciudad capital con el ánimo de recrear miradas bibliográficas en librerías y procurar el trabajo “ Buscando un INCA” del pensador peruano Alberto Flórez Castillo. Pero Infortunadamente lo que me topé en dicha corta correría fue el acrecentado dantesco escenario que emerge como impronta de la mezquina y degradada realidad social, económica y política consuetudinaria que prevalece y la cual se adorna por un cierto tapiz humano desgarrado sobre las aceras y andenes de aquellos hoy llamados eufemísticamente “ Habitantes de Calle”. Esta punzante y trágica realidad humana es proceso tangible y faz irreductible como juez supremo del inviable y deformado cuerpo estructural de poder y desempeño del statu-quo en nuestro país

Con el impacto emocional y mental por tanta tragedia humana inocultable recordé una lejana lectura que había realizado de la obra del pensador colombiano HERNANDO TÉLLEZ en el contexto de Literatura y Sociedad “ Glosas precedidas de notas sobre la conciencia burguesa”, publicada por la editorial Antares de Bogotá en los años cincuenta.

Como profesor universitario y como ser humano considero vigente compartir algunos extractos del citado autor pertinentes sobre el asunto arriba bosquejado y condensados en “Naturaleza viva”, desplegados a continuación

“[...] Nadie los ha convocado. Pero ellos aparecen ahí, instalados como auténticos reyes miserables en el centro de la palpitación urbana, venidos quién sabe de qué simas del basurero social, de qué interminables noches de lodo y de ventisca, de hambre y de suciedad...La ciudad ha estado incubándolos inmemorialmente en una lenta y porfiada tarea de geología social. Son los deshechos, los desperdicios del sistema, la escoria inútil, el material inservible de cuya monstruosa y vergonzosa inferioridad la sociedad siente, a veces, una sobrecogedora vergüenza o una súbita indignación o un asco estético o una congoja filantrópica. Las otras innumerables miserias, los otros innumerables dolores que acumula la ciudad, no se muestran tan impúdicamente ni de manera tan explícita y concreta. Pero esta miseria de miserias, resulta de una soberbia impertinencia en el orden burgués de la sociedad. Esta miseria en harapos, en llagas, en muñones, que se arrastra por la vía pública, que pone un cerco eventual a la indiferencia o a la generosidad del ciudadano, viene acompañando y decorando el cuadro histórico del orden social. Veinte siglos de cristianismo la deja intacta como la dejaron intacta los siglos paganos. Nada prevalece contra ella. Y lo extraño es que no tiene, específicamente, verdadera personería en los estrados de la historia. Es una categoría de la podredumbre y del desamparo sociales, señalada apenas como una excrecencia natural que la sociedad acepta en compensación de un determinado orden, de una determinada jerarquía de valores, de un sistema determinado. Los mendigos (y menesterosos) están, siempre, en el último tramo, en el último fondo del cuadro, y sólo provisionalmente avanzan al primero cuando la historia les ofrece una oportunidad de revancha. Como su destino ha sido, hasta ahora, invencible ellos parecen inmortales. Ningún poder político, ningún sistema económico, ningún orden religioso consigue absorberlos, digerirlos, asimilarlos, disimularlos o extirparlos. Con los mismos harapos y las mismas desnudeces y la misma infecta llaga y la misma noche caída sobre las pupilas y el mismo secreto rencor disimulado por la misma astuta humildad, están, desde siempre, instalados en la corriente histórica. Son invencibles, irreductibles, inconquistables. Toda sociedad los abomina porque toda sociedad sabe que son el residuo secretado por su propia inequidad. Su presencia en la historia se halla garantizada como ninguna otra porque ellos mismos implican una justificación y una explicación de todo poder. Por eso son anteriores a Cristo y posteriores a él. Son anteriores a Mahoma y posteriores a él. Son anteriores a Marx y posteriores a él. Han resistido, victoriosos en su indigencia, el paso de todas las formas políticas, económicas, sociales y religiosas del Estado y de la Sociedad. Han resistido, incólumes, los asaltos que a sus frágiles fortalezas de andrajos promueve la caridad cristiana, el Estado aristocrático, la sociedad burguesa y democrática, la sociedad colectivizada, la libre empresa, las variadas agrupaciones filantrópicas y beneficiencia. Están en Homero, en Teucídides, en la Biblia, en el Renacimiento, en la Edad Moderna ( y acrecentados en la actual Edad Globalizada Posmoderna Neoliberal)...

Como expresión particular del cuadro patético de la alienación y de la mendicidad y de la indigencia social se puede evidenciar también en Nueva York de una manera automática, técnica, administrativa, taylorizada... Algunos no exigen. Otros solicitan (y muchos apropian), casi sin palabras, casi sin gestos, abierta o clandestinamente, una especie de colaboración cívica a la organización y buena marcha de la mendicidad (y de la alienación de los hoy eufemísticamente denominados habitantes de la calle)... Su miseria es gris, anodina, equitativa e igualitaria, y ella produce también la sensación de que ha sido fabricada en serie bajo el patrón de un solo modelo económico (y proyectada hoy como una realidad aumentada por la aguda y integral depredación del neoliberalismo globalizado con visible centro del poder financiero y militar)... ... Pero los mendigos de Nueva York no se han dejado vencer todavía por la prosperidad del país más rico de la tierra. Dentro del orden democrático, confían aún en el milagro de la Cenicienta. Y, así, se colocan disciplinadamente en la cola a la espera del milagro correspondiente... Los de Bogotá, como los de Nápoles, como los de tantas otras ciudades del mundo cristiano y no cristiano, (pero con modelo capitalista presente y dominante), carecen de los azares y peligros de la clandestinidad. Son dueños y señores de su destino y del oficio que ese destino comporta y que la organización social les prepara. Son verdaderamente libres para servir de testimonio sobre la magnanimidad del sistema social, el vigor de la tradición española y los primores del color local.. Acechantes y famélicos constituyen la decoración urbana del horror... Pero la ciudad no consigue eliminar sus pequeños y grandes monstruos. No puede devorar sus secretas legiones de mendicantes, de indigentes habitantes de la calle, sus equipos de miserables, sus comparsas de andrajosos porque son hijos legítimos suyos, su propia y biológica excrecencia, la prueba de su crueldad inmanente y la demostración de que hay un orden social (económico, político y cultural) que los produce y los merece“.

Nota final

El recordado y vigente cuadro dantesco de inequidad y exclusión social que recrea el pasaje arriba reseñado del formidable escrito de TELLEZ HERNANDO coloca como prioritario y fundamental el resarcimiento y validación de la libertad cierta y de los derechos humanos para la vida digna y plena, tanto en el presente como en el futuro. Esta es la cuestión cierta de la materialidad de la PAZ, y no simplemente dislocada por un discurso pasajero y almibarado de una supuesta paz pequeña y plebiscitaria a la medida mezquina del establecimiento y que busca apuntalar por muchas décadas más el statu-quo degradante y violento que hemos soportado, mediante el juego o ardid de un simple SI (Santos el hábil pero cuestionado por los imborrables falsos positivos) o un NO (el punzante otrora de la seguridad democrática tipo Furibe) ya que son cara y sello de la misma moneda en favor del sistema prevalente de dominio y exclusión, y se reduce más bien a que algo cambie para que todo siga igual de “mal en peor” en nuestro país.

Además, el asunto de la libertad y de la dignidad plenas como simiente única y real para el vivir bien y la realización humana en el presente y en el largo plazo no se atiende ni resuelve con pasajeras disquisiciones sobre la razón y el mito, ni mucho menos con consejas de adocenamiento e inclinación de la cerviz para obtener algún pingue resultado


Pertinente consignar que las meras frases encantadoras y discursivas sobre posconflicto son pálido atisbo para la superación del asunto mayor que se manifiesta en la permanente e inacabable violencia silenciosa (social, económica, política, cultural, castrense), pues es el real conflicto que soportan y reflejan los menesterosos, los excluidos y los candorosamente denominados como habitantes de la calle, amén de la creciente y extensiva depredación de toda nuestra riqueza biodiversa en favor del centro de poder foráneo. Ante este estado de realidades y complejidades Se debe construir y contraponer con UN ALTERNATIVO SI ORGANICO ROTUNDO para la superación y abolición del inequitativo y excluyente dominante poder, y traducido a su vez en UN ALTERNATIVO NO ROTUNDO a la profunda y global barbarie que ha engendrado el modo capitalista de destrucción, aniquilación y enajenación en todos los ordenes . Es mirar el presente pero al largo plazo con visión diversa humana sostenible y fraternal, y apañando las expresiones todas del pensamiento y del conocimiento en esta fecunda empresa ética y estética de compromiso cierto y perdurable por nuestro ser y nuestra natura

 

Por Por Ernesto Córdoba Nieto
Profesor Titular Universidad Nacional de Colombia

Bogotá, agosto 15 de 2016, Ciudad Universitaria UN

Publicado en Colombia

 

El siguiente texto recoge las apreciaciones surgidas a través de la participación en el proceso de incidencia realizado por la Mesa de Trabajo Mujer de Medellín para la incorporación de las propuestas de la agenda ciudadana de las mujeres en el plan de desarrollo de la actual administración municipal.

 

 

 

Un poco de contexto

 

Medellín es un municipio colombiano, capital del departamento de Antioquia. Es una ciudad habitada por 1.316.499 mujeres y 1.170.2241 hombres, es decir el 52.9% son mujeres y 47.1% son hombres, datos para el año 2015.

 

Es pertinente enunciar que en los años noventa la ciudad vivió una crisis socioeconómica: se luchaba una guerra por el control territorial entre diferentes actores armados las milicias urbanas de la guerrilla, las autodefensas y grupos delincuenciales alimentados por el narcotráfico, llegando a ser el municipio con la tasa de homicidios más alta en el mundo, y a la vez se presentaba el declive de la industria textil generando altas tasas de desempleo, que para el año 2000 rondaba el 20%.

 

Esta situación convoca a diferentes actores tanto institucionales (locales y nacionales) como de la sociedad civil a liderar procesos para la construcción de un futuro común a partir de dar solución a las problemáticas que aquejaban a la ciudad. Y esto se vio reflejado en los diversos planes de desarrollo de los años 2000, bajo estas propuestas políticas se ha promovido una imagen de ciudad con liderazgo económico, arquitectónico y urbanístico que ha servido para la implantación de un discurso de progreso basado en la narrativa de la competitividad, un territorio re-construido para ser parte de la globalización económica, para promover alianzas pública-privada y ciudad mercancía al competir exitosamente en concursos sobre urbanismo. Pero, todavía se tiene la deuda pendiente con respecto a la reducción de brecha que existe entre los más ricos y los más pobres del municipio ni tampoco se ha modificado la dinámica de las violencias en la ciudad, cuyo control territorial está en manos de las bandas delincuenciales.

 

En el actual Plan de desarrollo-Medellín cuenta con vos se evidencia que:

 

“aunque Medellín ha venido reduciendo las condiciones de desigualdad, las disparidades de los ingresos persisten... con la pobreza es necesaria la implementación de políticas que vayan en procura, más que de la igualdad de ingresos, de equiparar oportunidades de los ciudadanos para de esta forma lograr una ciudad que crezca de manera equitativa” (Alcaldía de Medellín, 2016, p. 82).

 

Esto hecho se refuerza con los siguientes datos:

 

Tabla 1. Coeficiente de Gini para Medellín y su área metropolitana (A.M)

 

 

 
 

Medellín A.M
2002 0.547
2010 0.538
2013 0.506

 

 

 

 

 
 

Fuente: Dane

 

 

 
22 años construyendo ciudadanía desde la diversidad de las mujeres

 

Bajo el contexto anteriormente señalado nace la Mesa de Trabajo Mujer de Medellín-Mtmm como expresión del movimiento social de mujeres que acoge los postulados del feminismo acerca del poder colectivo de las mujeres y su énfasis es la participación política en el marco de la exigibilidad de un buen vivir para las mujeres, a través de ejercicio de interlocución política en los procesos de planeación con una herramienta política como son las Agendas Ciudadanas, carta de navegación y negociación construida por las mujeres desde sus experiencias y propuestas para la exigibilidad con argumentos de sus derechos. La Agenda Ciudadana de las Mujeres 2015-2019, pretende reflejar la diversidad de las expresiones del movimiento social de mujeres en Medellín y desde ahí plantea propuestas para solucionar las problemáticas, además se introduce el enfoque de paz construido colectivamente, dados los diálogos con la guerrilla de las Farc.

 

 
Algunas cifras con respecto a las mujeres en Medellín

 

Pese a la intención de nuestro ejercicio político y al avance en lo jurídico la vulneración de los derechos de la mujer continua, algunas cifras extraídas del anteproyecto de plan de desarrollo así lo evidencian:

 

Con este panorama se logra a través de la incidencia de la Mtmm y otras expresiones del movimiento social de mujeres la incorporación del enfoque de género en el actual plan de desarrollo el cual versa: “garantizar que en Medellín las mujeres y los hombres tengan igualdad de derechos y equidad de oportunidades es el propósito del proceso de transversalización del enfoque de género en el Plan de Desarrollo “Medellín cuenta con vos 2016-2019”. En este sentido se desarrollarán acciones afirmativas para avanzar en condiciones de equidad de género que posibiliten para las mujeres una vida libre de violencias, con autonomía económica y potenciada para la participación social y política en la ciudad y los corregimientos. (Alcaldía de Medellín, 2016, p. 48).

 

Esta posición cualifica el modelo de equidad social que se pretende construir, sin embargo, es pertinente aclarar un poco más el concepto, pues al introducir esta mirada al desarrollo es necesario construir programas que aporten al cierre de las brechas de inequidad en temas tan álgidos como las violencias contra las mujeres y la feminización de la pobreza, con la urgencia de este momento histórico del país con el acuerdo de la Habana que pone en primera línea el rol y consecuencias de la guerra en la vida y cuerpo de las mujeres. Y para cambiar estas situaciones se requiere una mirada estratégica y política al momento de asignar los recursos económicos que permitan la superación de las brechas de género, pues se ve con preocupación cómo se ha disminuido el presupuesto de la Secretaria de las Mujeres, ya que en el 2008 estaba alrededor de 60 mil millones, en el 2011 de 56 mil millones, y en el 2016 bajo a 38 mil millones, los cuales están destinados para los cuatro años de la siguiente forma: Programa-Medellín segura para las mujeres y las niñas con $13.450.019.238, los recursos destinados a superar las brechas en tema de autonomía económica son de $18.810.000.000, el dinero para la trasversalización de la perspectiva de género es de $4.816.464.805 a sabiendas que los proyectos que intencionaron como sello diferenciador con enfoque de género son 58 distribuidos en diversas secretarias y con respecto a propiciar medidas de construcción de paz que favorezcan a las mujeres se define un proyecto denominado Mujeres memorias de la guerra, protagonistas de la paz con un presupuesto de $1.232.854.964. Estas cifras solo representan un 8% del presupuesto total del municipio para los cuatro años, lo cual genera incertidumbre y desasosiego frente a soluciones efectivas que respondan a la situación de precariedad de las mujeres en el territorio.

 

 

Para continuar nuestro caminar

 

Y consecuentes con nuestro espíritu de aportar a la gobernanza como ciudadanas, en el proceso de implementación del plan de desarrollo volvemos a reiterar la necesidad de incorporar en el diseño y análisis del presupuesto de la municipalidad la propuesta técnico política denominada los presupuestos sensibles al género, el cual busca comprender que las mujeres tienen oportunidades de acceso al desarrollo menores que los hombres, debido a la desigualdad y la discriminación histórica que han sufrido en distintos ámbitos de la sociedad, por lo anterior los presupuestos deben apuntar a las brechas de género y su finalidad es disminuirlas o eliminarlas, por medio de la transversalización del género en programas y proyectos para tal fin.

 

Como movimiento social de mujeres seguiremos con nuestro papel de actoras políticas constructoras de ciudad a través de nuestro accionar político desde una propuesta simbólica-política, y recordando a Fabiola Lalinde1 seguiremos siendo el Siriri,ya que nuestro movimiento está marcado por el insistir, re insistir y nunca desistir pues mientras los gobiernos retroceden nuestros derechos, las mujeres juntas avanzamos, nuestra consigna en la movilización del 8 de marzo de este año.

 

 

 

Tabla 2. Situación de las mujeres en Medellín evidenciada en el plan de desarrollo “Medellín cuenta con vos”

 

 

 
Problematica
Pàgina
 
  

 

En Medellín 124 de los 252 homicidios fueron clasificados como feminicidios por la Comisión Primera del Consejo de Seguridad Pública para las mujeres, cifras 2015.

 

 157  
 

 

La problemática de la violencia intrafamiliar está presente en todas las etapas de la vida de las mujeres. Lo anterior lo corrobora Theta, toda vez que durante el 2015 se registraron 241casos por cada cien mil habitantes, de los cuales el 84,1% tuvo como víctima a una mujer. Sin embargo, hay algunos rangos de edad en los cuales las mujeres son más propensas a ser víctimas: en el 32% de los casos las mujeres víctimas tenían entre 40 y 59 años, en el 28% tenían entre 29 y 39 años y en el 26% tenían entre 18 y 28 años. En 682 casos las víctimas fueron menores de edad.

 

 159  
 

 

Según el informe de Caivas (Centro de Atención a Víctimas de Violencias Sexuales de la Fiscalía), entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de noviembre de 2015 se presentaron 4.612 denuncias por delitos sexuales. El 88% de ellas registraron como víctimas a mujeres. Por su parte, los delitos como acceso carnal violento, acto carnal abusivo con menor de catorce años, actos sexuales con menor de catorce años e inducción a la prostitución, concentraron el mayor número de las denuncias. No obstante, el delito de actos sexuales con menor de catorce años es el que concentra la mayor cantidad de denuncias, con una participación del 39%. Las principales víctimas de violencia sexual son las niñas entre 0 y 17 años, con el 71% de los casos. Sin embargo, las violencias sexuales están presentes en todas las etapas de la vida de las mujeres.

 

 160  
 

 

Medellín contó a 2014 con 796.200 hogares, de los cuales una gran proporción poseían vivienda en estratos socioeconómicos de nivel bajo-medio 1, 2 y 3 (79,6%). En su distribución, 68.054 habitaban en los corregimientos (9,0%) y 728.146 en las comunas de la ciudad (91,0%). Del total de hogares cabe destacar que un 50,1% tuvo como cabeza de hogar a una mujer (Medellín contó a 2014 con 796.200 hogares, de los cuales una gran proporción poseían vivienda en estratos socioeconómicos de nivel bajo-medio 1, 2 y 3 (79,6%). En su distribución, 68.054 habitaban en los corregimientos (9,0%) y 728.146 en las comunas de la ciudad (91,0%). Del total de hogares cabe destacar que un 50,1% tuvo como cabeza de hogar a una mujer.

 

 219  
 

 

Según la Encuesta de Calidad de Vida para 2014 tan solo el 21,4% de las jefas de hogar recibieron ingresos mensuales por actividad de ocupación.

 

 226  
 

 

Se resalta que existe una diferencia significativa en la tasa de desempleo para mujeres y hombres: para el año 2015 en las mujeres fue del 10,7% y en los hombres fue de 7,5% (una brecha de 3,2 pp).

 

 285  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* Corporación Vamos Mujer. Mesa de Trabajo Mujer de Medellín

1 Mujer líder que logro después de muchos años encontrar su hijo muerto en una ejecución extrajudicial por parte del ejército colombiano.

 

 Bibliografía


Alcaldía de Medellín. (2001). Plan de Desarrollo de Medellín 2001-2003 Medellín Competitiva. Medellin, Antioquia, Colombia: Gaceta Oficial del Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2004). Plan de Desarrollo 2004-2007. Medellín compromiso de toda la ciudadanía. . Medellin, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellín.
Alcaldía de Medellín. (2008). Plan de Desarrollo 2008-2011. Medellín es solidaria y competitiva. Medellín, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2012). Plan de Desarrollo 2012 -2015. “Medellín un hogar para la vida”. Medellin, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2016). Pliego de modificación 01. Proyecto de acuedo 011 de 1016. Plan de desarrollo Medellin cuenta con vos. Medellín: Alcaldía de Medellín.
Alcaldía de Medellín. (2016). Pliego de modificaciones 01. Proyecto de acuerdo 011 de 2016. Plan de desarrollo Medellin cuenta con vos. 2016-2019. Medellin : Alcaldía de Medellín.
Cicr y el Programa Mundial de Alimentos. (11 de Marzo de 2008). s.wfp.org/noticias/comunicado/colombia-ocho-informes-preparados-por-el-comité-internacional-cruz-roja-cicr-y-el-pma-presentan-una-. Recuperado el 5 de junio de 2016, de http://es.wfp.org/
MESA DE TRABAJO MUJER DE MEDELLÍN. (2015). AGENDA CIUDADANA DE LAS MUJERES PARA MEDELLIN. 2015-2019. MEDELLÍN: MESA DE TRABAJO MUJER DE MEDELLÍN.

 

 

 

Publicado en Edición Nº226

El gobierno de Río de Janeiro decretó ayer "estado de calamidad pública", a raíz de la profunda crisis económica que enfrenta desde principios de año. El documento menciona la imposibilidad de "honrar compromisos asumidos para la realización de los Juegos Olímpicos", que serán inaugurados en 48 días. El presidente interino, Michel Temer, fue informado de la iniciativa la noche anterior y dio su respaldo a la medida.

El apoyo del interino se traduce en un aporte, en un régimen de urgencia, de 2 mil 900 millones de reales (unos 830 millones de dólares). Será el primero de una serie con el objetivo no sólo de asegurar la realización de los Juegos Olímpicos, sino de impedir un colapso total.

Es la primera vez en la historia que un gobierno estadual decreta el "estado de calamidad pública" por razones financieras. La insólita disposición fue adoptada cuando la mirada internacional está dirigida principalmente a Río de Janeiro, justo en vísperas de la realización de los Juegos Olímpicos.

El alcalde de la urbe, Eduardo Paes, aclaró que su gestión dispone de recursos para honrar su parte en los compromisos asumidos. El problema es el estado, subrayó, que está en virtual quiebra.

El decreto autoriza que los responsables de cada sector del gobierno estatal adopten "medidas excepcionales", pero no detalla cuáles podrán ser.

La verdad es que la iniciativa era previsible. El segundo estado económicamente más fuerte del país, que tiene la mayor economía de América Latina, ya había adoptado medidas indicando claramente la escasez extrema de recursos. El déficit previsto para 2016 ronda 19 mil millones de reales (alrededor de 5 mil 600 millones de dólares).

Desde marzo los sueldos de los funcionarios, así como las jubilaciones y pensiones, sufren demoras seguidas. Los hospitales públicos y las escuelas se encuentran en situación de abandono, al borde de un colapso de dimensiones gravísimas.

La raíz más visible de la crisis inédita enfrentada por Río de Janeiro está en la caída abrupta de la recaudación de impuestos estaduales, gracias a la crisis que sacude al país, agravada por la merma contundente en los royalties referentes al petróleo producido en su jurisdicción, cuyo precio cayó desde el año pasado.

Desde hace al menos cuatro meses el gobierno estatal enfrenta crecientes dificultades en la prestación de servicios públicos, en las áreas de salud, educación, movilidad y gestión ambiental. También la seguridad está amenazada: faltan recursos para mantener las rondas policiales y para adquirir combustible para los patrulleros. Los índices de criminalidad crecieron desde febrero, cuando la crisis surgió en su pavoroso esplendor.

Ayer, el secretario de Hacienda, Julio Bueno, hizo un comentario contundente: "Si en vez de un estado fuera una empresa, lo que estaríamos haciendo sería pedir judicialmente una suspensión de pagos para impedir que se decretara la quiebra irreversible".

Río de Janeiro no es el único de los 27 estados brasileños que enfrentan dificultades. Una de las razones para esa crisis generalizada está en el porcentual de la recaudación que es destinado al pago del funcionalismo público. Si otros estados adoptan medidas similares a las de Río, las consecuencias serán imprevisibles. Analistas políticos y económicos creen que son muy escasas las posibilidades de que la iniciativa se repita en otras localidades.

Tan pronto se conocieron los detalles del decreto, juristas y especialistas en gestión pública cuestionaron, con más o menos vehemencia, la constitucionalidad de la disposición. Los Juegos Olímpicos son un evento privado, argumentan, y no es admisible que la administración pública anuncie que para apoyar su realización se sacrifiquen obligaciones establecidas por la ley.

Otros analistas dicen que, en realidad, el decreto es una manera de presionar al gobierno interino de Temer para que abra la chequera y libere recursos.

Brasilia venía estudiando desde mayo la posibilidad de conceder préstamos de urgencia a los gobiernos de Río, Minas Gerais y Río Grande do Sul, cuyas crisis fiscales son más agudas. El argumento utilizado –no disponer de fondos necesarios para realizar los Juegos Olímpicos– sería, en este caso, una jugada magistral para no esperar que Brasilia impusiera condiciones para liberar los préstamos que están siendo analizados.

El "estado de calamidad" suele decretarse cuando se enfrentan catástrofes naturales, como aluviones e inundaciones, lo cual permite que se determine el destino de recursos con carácter excepcional. Permite además que el gobernador o alcalde determine corte a sueldos, dimisión de funcionarios, suspensión de servicios obligatorios y otras iniciativas obligatorias.

Pero esta vez el huracán y la tempestad no se formaron en los aires, sino, muy concretamente, en errores de gestión.

La cuenta caerá a todos los brasileños. Pero los dueños del meganegocio llamado olimpiadas podrán respirar tranquilos, o casi.


Temer le dio un cargo al dueño del “helicoca”

 

Por Página12


El mandatario interino nombró secretario nacional de Fútbol y Defensa de los Derechos del Hincha del Ministerio de Deportes a un político y empresario cuyo helicóptero fue confiscado en 2013 con 455 kilogramos de cocaína.

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, nombró secretario nacional de Fútbol y Defensa de los Derechos del Hincha del Ministerio de Deportes a un político y empresario cuyo helicóptero fue confiscado en 2013 con 455 kilogramos de cocaína, según consta en el Diario Oficial de la Unión.
Se trata de Gustavo Perrella, empresario agrícola del estado de Minas Gerais, ex diputado regional e hijo de Zezé Perrella, senador que fue presidente del club Cruzeiro y hoy forma parte de la base aliada al gobierno interino.


El escándalo fue conocido como “Helicoca”: un helicóptero Robinson cayó en una hacienda del estado de Espíritu Santo y la policía descubrió que tenía 455 kilogramos de cocaína que según las investigaciones provendrían de Colombia vía Paraguay con destino a Europa o México.


El helicóptero es propiedad del nuevo secretario de Fútbol y del senador Perrella, quienes no fueron acusados en la investigación. El piloto de la aeronave era un asesor legislativo de Gustavo Perrella, de acuerdo con la prensa local. El nuevo secretario de Deportes fue investigado por la Policía Federal, que indicó que no estaba involucrado en el narcotráfico.


El Ministerio de Deportes, desde que fue suspendida Dilma Rousseff, el 12 de mayo, está comandado por el diputado Fernando Picciani, el principal articulador en la cuenta regresiva hacia los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, que se inician el 5 de agosto.


Según el diario Folha de Sao Paulo, en el Ministerio de Deportes de la gestión Temer se registraron designaciones que fueron destacadas por la prensa, como la de Vanderley Alves dos Reis Junior, hijo del cantante popular Wando, quien es asesor especial de la cartera y tiene condenas por portación ilegal de armas, drogas y doble intento de homicidio en 1999.


El portal Uol, por su parte, indicó que el nuevo secretario nacional de Deportes, Leandro Cruz Froes da Silva, fue detenido en 2006, cuando era secretario de Transportes en el municipio de Nova Iguazú, suburbio de Río de Janeiro, por portación ilegal de armas.


Frente al descalabro que domina la escena política de Brasil, el New York Times escribió en su editorial que el gigante sudamericano merece la “medalla de oro” a la corrupción, lo que indignó al presidente interino Michel Temer, quien se enfrascó en una polémica con ese rotativo y convocó a una reunión de emergencia a su jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, para enfrentar la crisis de su gobierno.


A menos de dos meses de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil parece ser un país donde impera “una cultura generalizada de corrupción e impunidad”, refuerza el artículo del diario estadounidense que enfadó a Temer.


Luego del impacto que tuvo esa nota en Brasil, el Palacio del Planalto, sede del gobierno, resolvió refutar sus argumentos a través de su principal diplomático en Estados Unidos.


“Brasil debería ser premiado no con una medalla de oro a la corrupción sino con una medalla al coraje en la lucha contra la corrupción”, aseveró el embajador en Washington, Luiz Alberto Figueireido.


“El presidente en ejercicio Michel Temer declaró pública y reiteradamente su compromiso con las investigaciones que están en curso” por denuncias de corrupción, subrayó Figueiredo.


Agregó que “en Brasil no hay más abrigo para los amigos de los poderosos porque la ley es igual para todos, incluyendo presidentes y ex presidentes”.


Esta semana, los diarios más importantes de Brasil dedicaron sus portadas a Sergio Machado, un arrepentido que fue parte de la red de estafas contra Petrobras, considerado el “hombre bomba” que hace estremecer al gobierno y ya provocó la renuncia de tres de sus ministros, además de salpicar al propio Temer.


El presidente interino fue denunciado el miércoles por el arrepentido ex senador del mismo partido de Temer, el PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasileño), que lo acusó de haber cobrado cerca de 430.000 dólares procedentes de esa red de sobornos y lavado de dinero montado en Petrobras.


Machado confesó ante la Procuraduría cómo obtuvo decenas de millones de dólares que entregó al partido de Temer y al propio presidente interino quien ayer convocó a la prensa para desmentir esa versión.


El caso también fue noticia en los grandes medios internacionales como The New York Times, Le Monde de Francia y El País de España.


“El recién estrenado gobierno de Brasil enfrenta un escándalo de dimensiones difíciles de calcular, el presidente interino ha sido citado este miércoles en el caso Petrobras”, indicó el diario español.


Mientras The Wall Street Journal escribió ayer que Temer aparentemente “está ligado” a la red delictiva que se tejió en torno de la mayor empresa brasileña, la petrolera Petrobras.


El caso es que hasta el momento tres ministros renunciaron a sus puestos en poco más de un mes del gobierno encabezado por Temer, que sucedió a la mandataria suspendida Dilma Rousseff, quien enfrenta un juicio político por maniobras presupuestarias.


Según trascendió, el gobernante interino convocó al jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, dado que se sospecha que la semana próxima pueden surgir nuevas denuncias que involucren a miembros del oficialismo.


El propio Padilha dijo, antes del encuentro con Temer, que considera apropiado que haya un plazo para poner fin a la causa Lava Jato sobre las maniobras de corrupción y sobornos en Petrobras.


En tanto, el llamado “hombre-bomba” de la política brasileña, Sergio Machado, el gran denunciante de corrupción contra Temer y toda la cúpula del PMDB, ha ganado una prisión de lujo a cambio de convertirse en el mayor delator de la Operación Lava Jato, de corrupción en Petrobras.


Machado, ex presidente de Transpetro y supuesto recaudador del PMDB, deberá devolver 20 millones de dólares que cobró de sobornos como presidente de la empresa estatal subsidiaria de Petrobras durante 9 años. A cambio, su familia estará protegida y el purgará su condena en una mansión en la playa cercana a la ciudad de Fortaleza, con tobillera electrónica pero con dos piscinas, canchas de tenis, de fútbol y permiso para recibir hasta 27 amigos y familiares.

 

Publicado en Internacional
El Informe Mundial de Ciudades 2016 dibuja un panorama crecientemente desigual y propone las líneas para las próximas décadas


 

Las ciudades bien planeadas pueden ser la solución a algunas de las grandes crisis que afronta la humanidad. Inequidad, cambio climático, informalidad o inseguridad son problemas que no podrán ser superados sin un planeamiento urbano adecuado, según el Informe Mundial de Ciudades 2016 (WCR2016, por sus siglas en inglés), que se presentó el pasado miércoles en Nueva York. Entre sus conclusiones, una es clara: “El modelo de urbanización actual es insostenible”.

 

El documento de 260 páginas es el resultado de 20 años de estudio, los que van desde la segunda a la tercera edición de la conferencia de ONU Hábitat sobre desarrollo urbano sostenible: Hábitat III, que se celebrará el próximo octubre en Quito (Ecuador) con el fin de marcar la agenda del crecimiento en las urbes para las próximas décadas.

 

La inexorable urbanización del planeta —más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y se estima que en 2030 sean dos tercios— es a la vez una oportunidad de corregir inequidades y un riesgo, ya que también puede agravarlas. Todo dependerá de cómo se afronte este crecimiento: si es como hasta ahora, probablemente la situación de millones de personas empeorará. Pero si se hacen cambios, es posible atajar muchos problemas. Una urbanización bien dirigida “propicia el avance económico y mejora la calidad de vida de todos”, según el texto.

 

El reto es enorme, especialmente en las ciudades más grandes. En las 600 mayores urbes del mundo vive una quinta parte de la población del planeta y se genera el 60% del Producto Interior Bruto (PIB) global. En 1995 había 22 grandes ciudades y 14 megaciudades en el mundo; hoy ambas categorías se han multiplicado por dos. Convertir especialmente a estas —pero también a otros asentamientos menores— en lugares sostenibles medioambientalmente, resilientes, socialmente inclusivos, seguros y económicamente productivos debe ser el objetivo para los próximos años.

 

Conseguirlo dependerá, según el informe de ONU Hábitat, de la importancia que le otorguen las autoridades locales y nacionales al planeamiento urbano. “Esto requiere un cambio de paradigma: de la construcción básica de hogares a un acercamiento más holístico que integre marcos regulatorios, planeamiento urbano y financiero, reconocimiento de los derechos humanos y la necesidad de poner a las personas en el centro del crecimiento sostenible”, reza el WCR2106. A nivel práctico, esto se traducirá en una mayor densificación urbana y periurbana, ya que el crecimiento poblacional no puede ser directamente proporcional al de ocupación de suelo: los recursos y las infraestructuras son mucho más eficientes en las zonas compactas y pobladas que en las dispersas.

 

Para ello, según Joan Clos, director ejecutivo de ONU Hábitat, hará falta un doble acercamiento que mejore las zonas ya existentes y propicie que las nuevas cumplan estándares mínimos de calidad. El informe señala que es necesario construir 1.000 millones de viviendas de aquí a 2025 para quienes no tienen una con los requisitos mínimos de habitabilidad. Esto, calcula, costará entre 9 y 11 billones de dólares (entre 8 y 10 billones de euros).

 

El documento acusa a los gobiernos de haber sido ineficientes en los últimos 20 años, en los que los asentamientos informales se han disparado sin un marco regulatorio adecuado para controlarlos. El crecimiento ha sido “caótico y disfuncional” y se ha ampliado el abismo entre la demanda y el abastecimiento de servicios básicos. En el lado positivo —aunque han crecido en términos absolutos— la proporción de chabolas se ha reducido en estas dos décadas.

 

Es sin embargo una victoria pírrica en unas urbes cada vez más desiguales. El 75% ha incrementado su inequidad y son “demasiadas” las que han fracasado a la hora de proveer a sus habitantes de un espacio sostenible para todos. “El fiasco de las políticas urbanísticas ha sido espectacular y devastador en su impacto a hombres, mujeres y niños de muchas ciudades. La urbanización pasiva (o espontánea) se ha probado como insostenible”, añade el informe.

 

La agenda que se tendrá que perfilar de aquí a octubre debe “mirar hacia adelante y estar enfocada a resolver problemas con medios claros de implementación”, según el documento, que recoge las líneas generales sobre las que se asentará:

 

• Ha de adoptar una aproximación general de las ciudades con estrategias y acciones concretas, introduciendo mecanismos de financiación claros y formas de monitorización efectivas.

 

• La implantación de las políticas tiene que estar recogida en planes bien definidos, y no puede variar en función de agendas partidistas ni oportunismos.


• Tendrá que reforzar la relación entre urbanización y desarrollo, con el objetivo de que se conviertan en instrumentos paralelos de crecimiento sostenible.


• Debería establecer enlaces a otros acuerdos globales y agendas y estar claramente conectada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.


• Debe introducir cambios transformadores y promover un nuevo modelo de urbanización que sea universal y adaptable a las distintas realidades nacionales.

 

Además de esto, el WCR2016 incluye cinco principios irrenunciables: asegurar un nuevo modelo que proteja los derechos humanos y el cumplimiento de la ley; garantizar un crecimiento inclusivo; empoderar a la sociedad civil; promover la sostenibilidad medioambiental y las innovaciones que faciliten el aprendizaje y compartir el conocimiento.

 

 

 

Publicado en Internacional

La coyuntura popular en la Capital de Colombia se caracteriza por una fuerte reactivación y reagrupamiento de los movimientos sociales con el fin de rechazar la brutal política neoliberal del Actual Alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa.

Trabajadores de las empresas de telecomunicaciones, educadores, estudiantes, jóvenes, usuarios, funcionarios del gobierno distrital y redes ambientalistas avanzan en la constitución de un sujeto y una subjetividad empeñada en hacer retroceder el paquete neoliberal consignado en el Proyecto de Plan de Desarrollo (2016-2019) de la actual administración derechista de los grandes grupos económicos, urbanísticos y financieros de Bogotá (http://bit.ly/1TViNKj).


Una subjetividad que salta a la condición de movimiento social con su correspondiente repertorio de herramientas para la protesta implica la determinación de sus marcos de análisis convocantes, la determinación de sus recursos organizacionales, la identificación de sus oportunidades políticas y la determinación de una identidad, pues al decir de Revilla Blanco el movimiento social “es el proceso de (re)constitución de una identidad colectiva, fuera del ámbito de la política institucional. Este proceso dota de sentido a la acción individual y colectiva. El sentido de la acción es lo que permite distinguir al movimiento social del comportamiento colectivo, por cuanto éste es tan solo la agregación de intereses individuales en una coyuntura específica, mientras que en el movimiento social la identidad colectiva constituye en sí un incentivo selectivo para la acción”.


Raschke, en una aproximación ecléctica de tal materia dese nuestro lado, nos propone que “movimiento social es un actor colectivo que interviene en el proceso de cambio social. Lo que supone el desarrollo de determinadas conductas llevadas a cabo por individuos ligados entre sí. Pero esta articulación no implica forzosamente homogeneidad, por el contrario, se puede observar en el seno de un movimiento social una multiplicidad de tendencias, organizaciones y principios para la acción. Por otra parte las metas y objetivos de estos movimientos tienden a ser bastante amplios y, en este contexto, apuntan a cambiar estructuras importantes de la sociedad. En este caso la heterogeneidad del componente social se convierte en el rasgo propio del movimiento, mientras que los objetivos comunes operan como las premisas articuladoras del mismo”.


Todo movimiento posee al menos tres grandes componentes:


a) Una estructura de movilización o sistema de toma de decisiones, de deliberación, de participación, de tareas, procedimientos, de jerarquías y mandos que le permiten llevar adelante sus acciones públicas. Acá se incluyen las palestras de la acción colectiva que son el sistema de procedimientos e instituciones mediante las cuales las fuerzas sociales emplean sus recursos para obtener respuestas a sus demandas.


b) Una identidad colectiva y registros culturales que le permitan diferenciarse colectivamente, articular experiencias pre-existentes, cohesionar a sus miembros, legitimar sus acciones, identificar a sus oponentes y definir sus demandas.


c) Unos repertorios de movilización, o métodos de lucha, mediante los cuales despliega públicamente su escenografía de acción colectiva para hacerse oír, lograr adherentes y lograr sus metas.


Los movimientos sociales pueden tener como oponente y destinatario de su protesta a algún grupo particular de la sociedad (p.e. el empresariado, los terratenientes), o un valor o comportamiento general (el “machismo”). Pero cuando los movimientos sociales tienen como objeto de sus peticiones a las autoridades políticas del Estado para promover en él cambios en determinadas políticas públicas, estamos ante movimientos con dimensión política, y en ese sentido es posible diferenciar movimientos socio-políticos reivindicativos, que pretenden modificar sólo unos aspectos puntuales de la normativa estatal, y movimientos socio-políticos estructurales, en tanto buscan tomar el control del Estado y promover un nuevo orden estatal


Como quiera que se presente en la realidad concreta de la ciudad, la constitución de un movimiento social urbano, como el que observamos actualmente conlleva una articulación de agravios equivalenciales hasta que logre dotarse de un “significante maestro” que lo potencie en sus objetivos principales, que es la derrota del neoliberalismo rampante de Peñalosa.


En tal sentido, el análisis de marcos es clave para dotar adecuadamente de un plan de trabajo y consignas, al movimiento social Bogotano en curso.
Esa subjetividad debe avanzar en varios círculos, según la propuesta de Zemelman, para que se consolide desde los círculos familiar, comunal, urbano, gremial, religioso, partidista, político e institucional.


En tal sentido, este sábado 21 de mayo se realizara una importante Asamblea popular, sindical y social en la sede de la ADE sur, Carrera 8C No. 1 A-35 sur, para coordinar y determinar los aspectos centrales de una movilización que debe llevar hasta un paro cívico distrital para impedir la privatización de la Empresa de Teléfonos, la venta de colegios públicos, la destrucción de reservas ambientales estratégicas de la Sabana y demandar la construcción del Metro ya planteado y no un simple alimentador de Transmilenio.

Publicado en Colombia

De los paros agrarios de 2013 y 2014 surgió la Cumbre Agraria, campesina, étnica y popular; de la Cumbre sale ahora el Paro de 2016. La Cumbre ha sido una confluencia de diferentes procesos organizativos sociales y políticos tan diversa como su nombre lo indica - múltiples organizaciones, de amplitud y fortaleza bastante desigual - y al mismo tiempo una Mesa institucionalizada de interlocución con el Gobierno. La Cumbre va a probar ahora su capacidad de convocatoria. Se han acercado otros sectores de fuera de la Cumbre. Los transportadores de carga, por ejemplo. Y el Comando Unitario, formado por las Centrales Sindicales y otros movimientos urbanos, incluyendo sectores estudiantiles, que impulsaron la movilización del pasado 17 de febrero.El momento que atraviesa el país pareciera propiciarlo.

 

 
En la coyuntura de las negociaciones del fin del conflicto armado

 

Es cierto que se avecina el acuerdo definitivo entre el gobierno y las FARC y se viene anunciando, aunque otras tantas veces aplazado, el inicio de las conversaciones con el ELN. En ese sentido el futuro luce promisorio. Sin embargo – y esa es una contradicción fundamental – mientras que el gobierno, con la aquiescencia de los negociadores de las FARC, anuncia que el “modelo económico y social no se toca”, los movimientos sociales exigen que, si se está decidiendo el país del futuro, como se proclama en forma reiterada, ellos mismos y en general la población trabajadora deberían estar participando, justamente en ese cambio. Pero, adicionalmente, el modelo está ahora en crisis y sus consecuencias afectan principalmente a los sectores populares. Y, como si fuera poco, las medidas emprendidas o anunciadas por el gobierno para conjurarla, “ajuste inteligente” las llama, apuntan a descargar sobre esos mismos sectores el costo de la recuperación económica. No es de extrañar entonces que los objetivos de las organizaciones se orienten ahora a presionar al gobierno para arrancarle al menos algunas reivindicaciones fundamentales.

 

De todas maneras, las incertidumbres y las urgencias de los procesos de negociación, pesan demasiado sobre cualquier iniciativa que se pretenda tomar, sobre todo teniendo en cuenta la heterogeneidad de la actual confluencia. Es de considerar seriamente la reacción amenazante del Uribismo frente al último acuerdo tomado en la Habana respecto al llamado blindaje jurídico de los Acuerdos con las FARC. Para algunos esto puede hacer retroceder a Santos y en ese sentido no se debe contribuir a debilitar su gobierno que ya se encuentra en un porcentaje muy bajo de aceptación, por lo menos en las encuestas de opinión. Es por eso que algunas corrientes políticas, con presencia en las organizaciones sociales de la Cumbre, aún se muestran indecisas, considerando que una confrontación, que además podría ser utilizada por el Uribismo, sería inoportuna. Desde luego, existe la posición opuesta. Es justamente la presencia en las calles, poniendo de presente la necesidad de una transformación social y por lo tanto política, la única que podría asegurar un rumbo seguro al desenlace de las negociaciones del conflicto militar. Sólo bajo presión, el gobierno y, en general las clases dominantes, admitirían una redefinición de las condiciones en las cuales se desarrolla la vida del país. Es necesario un mensaje claro, una notificación. Quienes así piensan, calculan además que es el único marco que posibilitaría una negociación con el ELN en vista de que éste viene poniéndole mucho más énfasis a las reformas, por la vía de un amplio diálogo social, que a las garantías para una eventual “reinserción” en la forma de movimiento político.

 

Hay que decir que hasta el momento las vacilaciones y la indefinición no se han resuelto.

 
 
Entre las promesas y los incumplimientos

 

Una fuerza social, sin embargo, se ha mostrado absolutamente segura desde el principio. Se trata del movimiento indígena, encabezado por la ONIC. En particular, las organizaciones del pueblo Nasa en el suroccidente del país. Se trata, para ellos, de la continuidad de un levantamiento que viene, para mencionar sólo la última etapa histórica, desde, por lo menos, la famosa “Minga” de 2008. En la búsqueda de consolidar una autonomía política con ejercicio completo de gobierno propio, se ha venido avanzando en la recuperación de tierras, la ampliación de los territorios indígenas y en el reconocimiento de los territorios ancestrales. De hecho, a su movilización, anunciada para finales del mes de mayo, eje de lo que la Cumbre en general viene considerando como un Paro Nacional, la han considerado un hito más en su lucha por la “liberación de la madre tierra”.

 

Es por todo esto que el énfasis de lo que podría llamarse su “pliego de peticiones” está en el reclamo sobre los incumplimientos del gobierno de los acuerdos logrados en movilizaciones pasadas. Han quedado pendientes varias exigencias en materia de titulación y desarrollos normativos y administrativos en cuanto a territorios ancestrales. Se incluyela implementación del Parágrafo 3 del artículo 5 de la ley 1753 de 2015 (Plan nacional de Desarrollo), especialmente en lo relacionado con la asignación de un presupuesto. No se trata, por lo tanto,de una impugnación del modelo de desarrollo en su conjunto, o de una reforma estructural de carácter nacional, sino de un respeto por la autonomía de los pueblos para decidir en sus territorios si rechazan los elementos de tal modelo o lo aceptan parcialmente.

 

La posición frente a los procesos de negociación es por ello diferente de la de otros movimientos sociales y coherente en un todo con su enfoque de autonomía. No sólo no se plantean disyuntiva alguna en relación con la oportunidad política de la movilización sino que reivindican frente al gobierno, la insurgencia y la sociedad, en cualquier caso, una participación efectiva de la Comisión Étnica para la Paz y la defensa de los derechos territoriales en los Diálogos de la Habana, con el fin de garantizar, en los acuerdos que se adopten,las debidas salvaguardas para los derechos étnicos territoriales. Lo mismo se aplicaría para las eventuales negociaciones con el ELN.

 

En este orden de ideas, para el movimiento indígena, la decisión que se ha tomado en la Cumbre Agraria, y las similares que se puedan adoptar por parte de otros movimientos, incluso urbanos, es ante todo una forma de acompañamiento a su propia minga. Un acompañamiento en el que, naturalmente, cada quien puede plantear sus propias reivindicaciones. Así, la fuerza conjunta, multiplicada, representará un beneficio para todos simultáneamente. Semejante enfoque político, pese a su respetabilidad, plantea numerosas inquietudes. Dado que en la Cumbre Agraria se encuentran otros procesos sociales organizados, de naturaleza étnica como el afrodescendiente, o como el movimiento campesino que viene exigiendo, precisamente, su diferenciación como sujeto social y político, con jurisdicción territorial, se configura una tendencia a transformar esta propuesta de confluencia, en una “coalición de pueblos”, en el sentido étnico del término.¿Es esto lo que frente al modelo y su crisis, o mejor, frente al capitalismo, está requiriendo el pueblo colombiano?

 

 
De los objetivos y el contenido de la acción

 

Fácil es entender, en consecuencia, por qué el asunto del Pliego de Peticiones tiende a convertirse en algo confuso. Pliego se le llamó también al extenso conjunto de reivindicaciones que desde el 2014 caracterizó la existencia de la Cumbre Agraria (recuérdese que siempre se debe agregar: campesina, étnica y popular) y comenzó a desarrollarse a través de mesas temáticas de negociación (o interlocución) con el Gobierno. Proceso largo, tedioso e indefinido que justamente ha llevado en este momento a hablar de incumplimiento por parte del gobierno. Pero si aquí llueve en otros lados no escampa. El movimiento sindical de febrero pasado que intentó llamarse paro, levantó igualmente un extenso “pliego” en donde se combinaban exigencias de diferente naturaleza y alcances. Por supuesto, si nadie se sorprendió de semejante producto fue porque nunca se pensó en serio que aquello iba a negociarse. Al fin y al cabo se reducía a una jornada de protesta limitada en el tiempo; de un día para ser redundantes.

 

Al momento de escribir estas líneas hay ya, para este paro o minga nacional, un borrador de lo que se podría llamar un pliego. Se han seleccionado, siguiendo los modelos anteriores ya mencionados, siete ejes temáticos: ordenamiento territorial; modelo minero energético; economía propia; derechos humanos; reforma tributaria y costo de vida; incumplimiento de acuerdos; comunicaciones y derecho a la información. Se recomendó distinguir puntos de largo plazo y puntos inmediatos, pero luego de una consulta, que se elogió por lo amplia, ya van más de noventa puntos. Como de costumbre, todo el mundo insiste en sintetizar seleccionar, priorizar, pero en las intervenciones lo que aparecen son nuevos puntos, “esos sí imprescindibles”. Todos quedan contentos, esa es la idea, pero puede, de inmediato, asaltarnos una inquietud: ¿En realidad guardan coherencia? ¿Son verdaderamente compatibles entre sí? Basta examinar un caso elemental, el del primer eje temático. ¿Existe una propuesta de ordenamiento territorial para el país? ¿O, más bien, se trata de la constatación de que cada fuerza social, étnica o no, exige territorio propio?

 

Desde un punto de vista práctico podría decirse que se está confundiendo “Plataforma de Lucha” con “Pliego de peticiones”. La primera podría ser extensa y vendría bien como base de acuerdo y existencia de una confluencia como la Cumbre Agraria, campesina, étnica, y popular que ahora trata de extenderse a otros movimientos sociales. Pero el segundo corresponde a los objetivos de una acción concreta. Eso, aparentemente, es lo que se está planteando para el 29 de mayo. Y debe ser muy preciso. Sobre todo si se tiene en cuenta que la acción se está pensando con carácter indefinido, es decir hasta obligar al gobierno a una negociación. Y sobre todo si, como se ha dicho, se pretende lograr una serie de reivindicaciones inmediatas que abran el camino para ulteriores transformaciones y contribuyan a la acumulación de fuerzas.

 

No obstante, la anterior observación, pese a su sensatez, peca de ingenua; lo que está en juego es otra cosa. Al parecer no se trata de un objetivo unificado, político, de carácter nacional, que interpele el gobierno y lo obligue a satisfacer ciertamente reivindicaciones individuales pero a través de un cambio de su política global. Evidentemente, no. Para el movimiento indígena encarnado en la ONIC, el conjunto de sus reivindicaciones es limitado y muy preciso; como se dijo tienen un enfoque de autonomía; frente a los demás lo único que recomiendan es hacer otro tanto. Para una corriente como el Congreso de los Pueblos, aunque seguramente es el pensamiento de otros más, se trata de garantizar la fuerza y la amplitud de la movilización mediante la “inclusión” de las reivindicaciones de todos y cada uno. Es así como aspiran al transcrecimiento; al paso de una cumbre “agraria” a una cumbre que sea también popular y urbana. Nuevamente la vieja idea del “Paro Cívico Nacional”. Y el pliego como agregación de las aspiraciones inmediatas de todos los sectores.

 

Es evidente, entonces, que carece de sentido nuestra inquietud acerca de la operatividad. En realidad lo que se busca es una movilización nacional de protesta; una demostración de fuerza popular. Pero, ¿estamos en capacidad de movilizar al conjunto de la población rural y urbana?¿O por lo menos una fracción significativa? La respuesta parece ser negativa. Importa entonces el mensaje que desde los sectores activos se lleva al conjunto de la opinión popular. En este sentido el razonamiento que se está manejando es profundamente despolitizador. (y no es un vicio nuevo sino muy viejo en Colombia) Refuerza la idea de que los grupos sociales sólo se mueven por intereses inmediatos y egoístas. Lo único que vale es lo que toca la barriga. No es posible plantear reivindicaciones políticas y menos si son de carácter general o global. Es por eso que, a pesar de los desastres innegables de la funesta ley 100 de salud, este es el momento en que no hemos podido consolidar un verdadero movimiento nacional que lleve a su derogación.

 

En la línea en que estamos avanzando va a ser, en consecuencia, una acción política muy importante en el contexto de las negociaciones de paz, pero poco significativa en materia de resquebrajamiento del modelo que nos aplasta. Ni siquiera será una minga en el verdadero sentido del término porque no se trata de una obra de beneficio común. Marchamos todos en el mismo sentido pero cada uno por sus propios objetivos.

 

 

Publicado en Colombia

¿Qué trae de nuevo para Bogotá la segunda administración de Peñalosa? Triste decirlo: el pasado proyectado al presente. El objetivo de su Plan de Desarrollo “Bogotá mejor para todos”, dialoga con su apuesta de 1998, solo leámoslo para así confirmarlo: “Propiciar el desarrollo de los habitantes de la ciudad, reorientando el desarrollo de ésta y buscando recuperar la autoestima ciudadana con la finalidad de incrementar el bienestar de los y las ciudadanas, ‘felicidad para todos’”.

Felicidad como concepto que no se desarrolla, solo se enuncia en dos sentidos: uno, como el acceso al espacio público y otro como una ciudad que brinda oportunidades para que las personas “tengan la vida que desean”, sin embargo, el desarrollo del plan sólo se enfoca en el primero, lo que quiere decir que no se habla de felicidad en términos de igualdad, acceso y garantía de derechos.

Y como objeto fundamental del Plan de Desarrollo: una ciudad-aglomeración de consumidores que propicia de modo adecuado la economía de mercado. Es decir, la ciudad está a la venta, y qué mejor para ello que la inversión de la empresa privada (capitales nacionales e internacionales). Esta idea de ciudad marketing resalta en el propósito de recuperar el espacio como un bien de consumo para turistas, para el tránsito, para el mercado, entre otros usos que generen rentas. Con este modelo, los problemas sociales de Bogotá se resuelven a través de la construcción de infraestructura mediante la contratación de nuevas vías, nuevos corredores para Transmilenio, parques regionales y lineales, construcción de hospitales y Caps, colegios en concesión, entre otros y no como garantía y acceso pleno a los derechos. Los problemas de exclusión y segregación no se diagnostican, no se tienen en cuenta, ni se abordan en el borrador del Plan de Desarrollo.

Esta visión de ciudad de mercado resalta cuando los ciudadanos son vistos, exclusivamente, como consumidores de mercancías, de ahí que solo pueden permanecer en ella los que estén en condiciones de pagar estos valores, los demás deberán abandonarla.

En esta visión de ciudad se sobreponen los intereses particulares a partir de las alianzas público privadas –APP–, desconociendo los intereses de la mayoría. Y se fortalece que las lógicas de ejecución de las tareas públicas proceda a través del fortalecimiento de la recentralización administrativa, la gerencia de proyectos.

Las acciones del PDD se desarrollan, de modo primordial, alrededor de la llamada industria del cemento, las industrias contaminantes y el sistema financiero, dejando explicito que para Peñalosa los problemas de la ciudad no van más allá de la infraestructura y la garantía de derechos para el mercado y el sector privado. Así queda claro que la magnitud de los problemas sociales, no son la preocupación del PDD ni del modelo de ciudad predominante.

En el nuevo cuatrienio de la administración Peñalosa (2016-2019) son varios los aspectos que incorporara el ahora alcalde, en relación al Modelo de Ciudad (MC) propuesto en el 2000, el cual no se modificará sino que se afinará, rectificando los errores detectados en estos 16 años de implementación e incorporando nuevos elementos que lo profundicen.

En relación a los elementos por afinar, retomando la idea central del Modelo de Ciudad colombiana impulsada desde los años 90, en torno al impulso de cuatro ejes:

Movilidad. Para ello desarrollará 8 troncales nuevas de Transmilenio. Modificación del trazado del Metro dejándolo mayoritariamente elevado y como alimentador de Transmilenio, con la consecuente generación de impactos urbanos por su desarrollo sobre la superficie, profundizando la segregación (norte subterráneo, sur elevado). Impulso a las concesiones viales al interior de la ciudad (Calle 13 a la Cámara Colombiana de Infraestructura, tramo Avenida 68 a través de un tranvía ligero operado por privados), alza de tarifas y eliminación de subsidios. Cable aéreo de Usaquén al embalse de San Rafael como copia del modelo Medellín de Parque Arvi. Túnel a la Calera por la calle 153 o 170 como vías expresas concesionadas. Retorno a la ALO en su trazado original afectando ambientalmente la Conejera, la reserva Thomas Van der Hammen y habilitación de suelo en el POZ Norte para proyectos de altas rentas. Prolongación de vías hasta el rio Bogotá a fin de proyectar la conexión de Bogotá con municipios de la sabana a través de nuevos puntos que expandiría la urbanización al otro lado del rio Bogotá.

Servicios públicos. Profundizar el modelo privatizador, impulsando de nuevo la venta de los activos públicos, en este caso la ETB, entre otros. No hay alternativas nuevas. Desmonte Basura Cero. Desmonte Aguas Bogotá. Alli también el impulso a la Agencia Distrital de Asociaciones Público - Privadas (Adapp) para el desarrollo de proyectos de movilidad, acceso a la ciudad, integración regional, educación, cultura y salud.

Vivienda. Recuperar el rumbo de Metrovivienda y la ERU impulsando la construcción y gestión de vivienda nueva y el mejoramiento integral de los barrios como proyectos liderados directamente por el Alcalde Mayor, a través de micro intervenciones puntuales en la ciudad. Para ello se retoma Metrovivienda y la ERU como las entidades líderes de la producción de suelo para VIS y VIP y la ERU con planes de renovación urbana. Retoma de la Operación estrategia Nuevo Usme (150.000 viviendas multifamiliares) y propicia la articulación ERU con ERU Virgilio Barco. También la construcción viviendas en Ciudad Paz en el área de la Reserva Thomas Van de Hammen (1.400 has), que según Peñalosa serán para los 3.000.000 de habitantes que tendrá Bogotá en los próximos 40 años.

Infraestructura. Será adelantada con prioridad en las concesiones. En materia de salud se plantea su “mejoramiento” a partir de la creación de obras (20 Centros de Atención Prioritaria en Salud (Caps), Central de Urgencias del Sur (Ceuss). Minimización o eliminación del programa de salud “Territorios Saludables” de atención preventiva en los hogares y reducción a su mínima expresión de los programas sociales cuando no su eliminación. En materia de educación, se apunta al “Mejoramiento” basado en la construcción de obras, jardines infantiles y colegios y mega centros de recreación, entretenimiento, arte y cultura. Retoma el impulso al fortalecimiento del esquema de colegios en alianzas público privadas profundizando la privatización de la educación básica y secundaria. E impulso al modelo de privatización con 25.000 cupos para universidades privadas bajo la lógica del programa presidencial Ser pilo paga. En materia de espacio público –recreación– se plantea realizar el corredor de los Cerros Orientales como un Sendero Panorámico que copia del proyecto de despojo de Medellín Jardín Circunvalar que habilita suelo para el mercado inmobiliario de altas rentas.

Tampoco aparece la atención a las demandas de la población en condición de desplazamiento forzado que ha llegado a la ciudad.

En relación a los nuevos elementos incorporados están la mirada expansionista sobre el territorio de la sabana de Bogotá y la Región. Allí apuesta por proyectos como Ciudad Río a lo largo del río Bogotá, con la urbanización de sus dos costados. La creación de Parques Regionales en los embalses de Tominé y Parque del Embalse San Rafael. Urbanizar la sabana (250.000 viviendas Mosquera), Vivienda en Soacha y Madrid (500.000 viviendas) y expansión de la vivienda de altas rentas, liberar POZ Norte, Tren de cercanías sur y occidente como alimentadores de Transmilenio, ampliación aeropuerto El Dorado e impulso al Dorado II, profundización del modelo extractivista a partir de las concesiones minero energéticas.

Es decir, durante este periodo Peñalosa profundizará un MC y Región basado en proyectos altamente rentables al servicio del capital nacional e internacional, garantizando la continuidad y profundización de la política urbana agenciada por el Banco Mundial, el BID y Naciones Unidas (ONU).

 

* Profesor Asociado Universidad Nacional de Colombia. Escuela de Arquitectura y Urbanismo. Arquitecto, Magíster y Doctor en Arquitectura y Ciudad y en Urbanismo. Investigador Senior (IS) Colciencias. Líder del Grupo de Investigación “Procesos Urbanos en Hábitat, Vivienda e Informalidad”. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 


 

Cuatro años para la especulación y el capital privado

 

Enrique Peñalosa gobernó por primera vez Bogotá durante el periodo 1998-2000 a nombre del movimiento cívico “Por la Bogotá que soñamos”. Su apuesta, discursiva, enfatizaba en el desarrollo urbano sostenible basado en la infraestructura urbana y el espacio público como bases para lograr la equidad social. Postulados plasmados durante los años de gobierno dejando las bases sentadas de un Modelo de Ciudad (MC) al servicio del capital.

Recordemos que su apuesta de “recuperar el espacio público”, e incrementar la cantidad y la calidad del mismo para los bogotanos, pretendía “[…] la integración de la comunidad, mejorar la calidad de vida y ver la ciudad como espacio social”. Pero sus grandes realizaciones, además de las obras de cemento, fueron la expulsión del mismo de los vendedores informales y la instalación de 2.000.000 de bolardos. “Recuperó” el área del Cartucho sin resolver el problema social y de salud pública de 5.000 ‘habitantes de calle’, los cuales se trasladaron a toda la ciudad, principalmente a la denominada zona del Bronx. Con ello impuso su visión de “renovación urbana”, construyendo el Parque el Tercer Milenio y afectando la población del sector de San Bernardo, así como los comerciantes de San Victorino.

La base del desarrollo a través de la construcción de infraestructura, con lo cual construyó 3 bibliotecas públicas y 47 colegios. Deshizo la Empresa Metro que ya tenía diseñadas tres líneas e instaló Transmilenio con el propósito señalado de “Establecer sistemas de transporte que aseguren una disminución en los tiempos de viaje y proporcionen un servicio digno, confortable y eficiente con respeto por el entorno y el ambiente”. Sin embargo éste termina favoreciendo a los operadores privados del sistema sin que esa perversión aún se corrija. Aparejado con ello las losas de Transmilenio en la Fase I con el llamado “concreto Fluido” que no ha garantizado la operación adecuada del sistema y Cemex no pagó la deuda causada y cada día la ciudad empeora su movilidad y asume los costos de esta decisión errónea.

 

Instaló, de igual manera, el Pico y Placa y el día sin carro. Implementó la modalidad de colegios públicos en concesión. Y como parte de los intentos privatizadores avanzó sobre la ETB sin lograr su propósito.


La gran apuesta de Peñalosa quedó plasmada en el Plan de Ordenamiento Territorial –POT–-, en el cual visiona la ciudad futura, que en el Plan de Desarrollo 1998-2001 señalaba como objetivo “[…] generar un cambio profundo en la manera de vivir de los ciudadanos, devolviendo la confianza a todos los bogotanos en su capacidad para construir un futuro mejor y dinamizar el progreso social, cultural y económico. Se trata de proyectar y hacer viable a Bogotá para enfrentar los retos y aprovechar las posibilidades que impone una nueva era, trabajando con miras a mejorar significativamente la calidad de vida para las presentes y futuras generaciones”.

Allí su apuesta por Metrovivenda como generador de suelo para vivienda de bajos ingresos en áreas periféricas de la ciudad no logró producir los resultados esperados, al igual que la Empresa de Renovación Urbana –ERU–, así como el Programa de Desmarginalización, todo ello basado en la idea de “Elevar la calidad de vida de la población residente en barrios con deficiencias en infraestructura y servicios sociales, a través de la intervención sobre aquellos aspectos que permitan superar dichas deficiencias y dinamizar en la comunidad la apropiación de la construcción de su destino”.

Pero no olvidemos que para entender el MC debemos tener claras dos consideraciones. La primera, que estamos regidos bajo un modelo de desarrollo basado en las lógicas que establece el modo de producción capitalista en su fase actual de mercado o neoliberal, por tanto cualquier modificación al modelo está enmarcada dentro de los limites admisibles que permite la denominada democracia capitalista. Lo que significa que no es posible efectuar transformaciones estructurales al MC y que solo son factibles ajustes menores que no lastimen los interés del capital. Y esta no ha sido ni será la opción que adopte Peñalosa.

La segunda, el MC está pensado desde esta lógica solo como el modelo de ordenamiento del territorio, por lo que colocan todos los acentos en las modificaciones al POT. Sin embargo, el MC está asociado al de sociedad que deseamos y que queremos, por tanto sus elementos no son solamente los relativos a los componentes físico espaciales sino que demandan la materialización y realización de todos los derechos. Por ello el Modelo debe estar plasmado en el goce efectivo del derecho a la ciudad y el territorio que incluye, entre otros: el derecho al territorio (y la tierra), a los medios de subsistencia, al trabajo, a la salud, a la educación, a la cultura, a la vivienda, a la protección social, a la seguridad social, al medio ambiente sano, al saneamiento (y a servicios públicos), al transporte público (y a la movilidad), al ocio y a la información, a la libertad de reunión y organización, al respeto a las minorías y la pluralidad étnica, racial, sexual y cultural, al respeto a los inmigrantes y la garantía de la preservación de la herencia histórica y cultural, al desarrollo de zonas dotacionales, bienes y servicios urbanos y centralidades, a una relación asertiva con la institucionalidad, y a la garantía de los derechos humanos, con seguridad y convivencia, entre otros.

Han transcurrido 16 años de la ciudad que nos prometió Peñalosa y Bogotá ha cambiado significativamente. Metrovivienda no generó el suelo para la Vivienda de Interés Social –VIS– y para la Vivienda de Interés Prioritario –VIP– que requería. La ciudad sigue creciendo de modo informal (pasamos de contar con 1.365 barrios de origen informal en el 2000 a 1.737 en 2015 (Sdht), el mercado no produce la vivienda requerida para la población de bajos ingresos y continúa privilegiando el uso del suelo urbano disponible en su poder para el desarrollo de proyectos de altas rentas.

A esto se suma, la ampliación de la segregación socioeconómica y espacial de la ciudad, con nuevas recetas bajo la lógica de los procesos de gentrificación y con la profundización del desarrollo predio a predio, ahora, bajo el ropaje de los llamados planes parciales. Asimismo, el suelo urbanizable disponible está acaparado por promotores inmobiliarios y constructores, dispuesto este para atender, además de los proyectos comerciales y de vivienda de altas rentas los llamados proyectos u operaciones estratégicas para el mercado y los capitales transnacionales (Aeropuerto El Dorado, Innovo, Ciudad Salud, Nuevo Usme).

Con la herencia del POT aún vigente, la ciudad se expande indefinidamente. Segrega la vivienda para la población de menos ingresos, que ocupa las áreas periféricas con problemas de riesgo y vulnerabilidad indistintamente de su condición ambiental, propende por la apropiación del suelo en favor del interés particular, y protege que la renovación urbana ha de ser agenciada por grandes capitales, entre otros aspectos.


Para 2016, el POT y su modelo de ciudad evade los grandes conflictos territoriales presentes y futuros, entre ellos el agotamiento del área del basurero de Doña Juana, la imposibilidad de eliminar las explotaciones mineras dentro de la ciudad, la no disposición de suelo urbanizable para la VIS y VIP, los problemas de movilidad derivados de la imposición de Trasmilenio como única alternativa, los efectos ambientales, sociales y económicos derivados de la profundización del modelo de ciudad basada en el mercado, y los proyectos con respecto a la ampliación de Bogotá sobre los municipios próximos a la ciudad, la expulsión de población de territorios consolidados en los cerros orientales y barrios próximos al centro de la ciudad, la crisis del modelo de agrupación y propiedad horizontal, entre otros.

Continuamos con una mirada de ciudad que considera la región como su patio trasero y establece su deber ser, no entendiendo la complementariedad entre la ciudad y la región sino como su competencia. Debemos sumarle a los “logros” del MC vigente el fracaso de los denominados instrumentos de gestión urbana y del suelo (plusvalías, curadurías urbanas, etcétera) establecidos por la ley 388/97, sin que logren cumplir los propósitos redistributivos de equidad y solidaridad planteados, así como la prevalencia del interés general sobre el particular.

 

Bogotá, 13 de abril de 2016

 

 

Publicado en Edición Nº223

Ahora es habitual evaluar los primeros cien días de un nuevo mandatario, como forma de valorar las capacidades que perfila el gobernante, su estilo, su carácter y su relación con los gobernados; aunque todos los analistas coinciden en señalar que es poco tiempo para medir las calidades de un alcalde y menos valorar si su gestión ha sido buena o mala.

En el caso de Bogotá el alcalde Enrique Peñalosa ha presentado un primer balance, mirando la gestión de su antecesor con un fantasmal Libro Blanco anunciado en los medios e inaccesible a la ciudadanía y presentando un conjunto de acciones puntuales en materia de seguridad, movilidad, salud, espacio público y recreación.
Iniciado lo que corresponde a su segunda administración y delineados los elementos de política pública para poner en marcha su programa y la anunciada recuperación de la ciudad para todos, empezando por poner la casa en orden, resulta pertinente realizar un balance de los fundamentos esbozados en este nuevo gobierno de Enrique Peñalosa, en la intuición que más que una propuesta de transformación y cambio de la ciudad, pareciera que nos encontramos con una apuesta de continuidad y restauración vinculada a una visión urbanística del Siglo XX muy cercana a la gestión de su primera administración.

En efecto, estos primeros cien días de gestión permiten ya un análisis de la visión técnico gerencial de los asuntos públicos, de su relación con el mercado, al igual que una mirada al modelo de ciudad y sus propuestas en los temas más complejos y urgentes de Bogotá. Este gobierno se enmarca en un proceso de alternancia democrática, que debía hablar de la madurez de nuestra ciudad y sus instituciones, pero no se puede olvidar que después de doce años y tres mandatos de movimientos de izquierda, la derecha ganó la alcaldía de Bogotá y se observa un clima de euforia en los medios y en otros sectores, que quieren hacer creer a la opinión que pueden volver a ser protagonistas de la historia contemporánea de la ciudad, sin abandonar las prácticas que los han acompañado en años de vida republicana, generando exclusión, violencia, pobreza y carruseles.

 

¿Bogotá mejor para todos?

 

El 25 de octubre de 2015, Enrique Peñalosa, con un 48,5 por ciento de abstención, obtuvo el respaldo de solo el 33.1 por ciento de los electores, casi la misma proporción de Gustavo Petro en octubre 30 de 2011 (32.1%), además, como lo anotó Mario Noriega “[…] la ciudad claramente está dividida en dos. Enrique Peñalosa ganó en el norte (7 localidades) y Pardo ganó en el sur (11 localidades).

Clara López solo ganó en dos localidades. La ciudad conquistada corresponde solo al 35 por ciento del territorio urbano donde habita el 44 por ciento de la población. El resto todavía hay que ganarlo” (1). Señalaban la necesidad de una convocatoria amplia y pluralista a la ciudadanía para construir una gran mayoría para gobernar la ciudad.


Así lo advirtió Juan Lozano, quien indicó que “El reto de Peñalosa, a punta de buena gestión y resultados, consiste en aumentar progresivamente sus niveles de apoyo. Peñalosa es capaz, disciplinado y laborioso. Conoce a Bogotá mejor que nadie y debe tener claro que el éxito de algunos megaproyectos dependerá en buena medida del respaldo ciudadano mientras se ejecutan, por lo cual debería procurar, con humildad y diálogo popular, mejorar su nivel de aceptación” (2).

A pesar de un lema aparentemente atractivo y sencillo “Bogotá mejor para todos”, Peñalosa y su equipo no convocan a la participación pluralista, a la edificación de consensos incluyentes y a la concertación para que efectivamente sea una ciudad de todos y todas. Por el contrario, cualquier manifestación de conflictividad social o protesta ciudadana es tratada como asunto de orden público, acudiendo al Esmad y no al diálogo y la mediación. La recurrente inconformidad por el mal funcionamiento de Transmilenio o el desalojo de los vendedores ambulantes son expresión de problemáticas sociales que deberían ser atendidas, escuchadas y no inmediatamente reprimidas a bolillo.

La consulta y deliberación del Proyecto de Plan de Desarrollo 2016-2020³ es una clara muestra del desprecio por la participación y su consideración como un requerimiento solamente formal y limitado a la exposición de “ideas” y no un instrumento democrático de discusión y examen del futuro de la ciudad. La “Estrategia de Participación Ciudadana en la Formulación del Plan de Desarrollo Distrital 2016-2020” ha privilegiado la consulta en un sitio virtual que tiene como característica la impersonalidad, la ausencia de diálogo y la carencia de respuestas a la ciudadanía (4), contemplando solamente la realización de trece eventos, siete Foros Temáticos y seis Sesiones Interlocales, para debatir la principal política pública de Bogotá, desconociendo la riqueza, la diversidad, la pluralidad y los territorios de Bogotá (5).

Así que la pregunta es ¿si es posible construir una Bogotá para todos sin la existencia de diálogo, sin procesos de concertación y con la más absoluta indiferencia y desdén por la participación ciudadana?

 

Modelo de ciudad: expansión y segregación social

 

La visión urbanística de Peñalosa en el 2016 no dista nada de la puesta en marcha en su primera administración en 1997. Así como en ella tuvo la oportunidad de incidir en el POT capitalino, en el presente su gobierno establecerá las normas de ordenamiento territorial que estarán vigentes por lo menos hasta el 2030, con el riesgo de consolidar una ciudad segregada, conurbana con los municipios vecinos y con serios problemas de movilidad y sostenibilidad ambiental.

En materia de vivienda el Alcalde lanzó el ambicioso programa “Ciudad Paz” que “busca habilitar 15.000 hectáreas en el norte y oriente de Bogotá y urbanizar zonas de los municipios de Mosquera y Soacha para suplir la creciente demanda de vivienda de la capital. La Alcaldía estima que, antes de terminar su cuatrienio, se podrían construir más de 300.000 viviendas con transporte masivo […]6 “También y acaba de lanzar junto al gobierno nacional un programa de vivienda de 80.000 mil soluciones.7 ¿Qué significan estos ambiciosos proyectos urbanos y de vivienda?

Por lo menos tres grandes desafíos para la ciudad. Primero, ahondar la segregación socio espacial vigente en la ciudad desde hace muchos años, condenando a los sectores de medianos y bajos ingresos a vivir en la periferia, o en los municipios cercanos, alejados de sus sitios de trabajo, en ocasiones en zonas de riesgo por inundaciones o por deslizamientos en barrios homogéneos donde se concentran problemáticas sociales (carencia de empleo, de espacios educativos, de atención en salud y de transporte digno y oportuno), de seguridad y convivencia. Bogotá va camino a repetir lo ocurrido en la mayoría de ciudades del país con los programas de vivienda gratis, que hoy son una de las preocupaciones más grandes para los mandatarios locales.

Segundo, abandonar la intervención del Distrito en la revitalización del centro ampliado de la ciudad, propiciando su deterioro y conminando a los habitantes tradicionales de estos sectores al paulatino menoscabo de sus condiciones de vida y a la constitución de oportunidades de negocio para grandes operaciones inmobiliarias que solo benefician al gran capital.

Tercero, un alto impacto ambiental porque estos proyectos afectan de manera importante la sostenibilidad de la ciudad, su capacidad de adaptación y mitigación al impacto del cambio climático, al intervenir zonas de conservación o ecosistemas frágiles. Se hace referencia a los cerros orientales, al Río Bogotá,al Páramo de Sumapaz y a la ReservaNatural Productora Thomas Van Der Hammen.

El caso de la Reserva es sintomático de la visión ambiental de Peñalosa y su desprecio por las normas y la ciencia. La Reserva, un espacio de 1.396 hectáreas, fue creada en el 2000 por resolución 0475 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el 2011 la CAR hizo la delimitación (acuerdo 011). Luego, en el 2014, definió el plan de manejo ambiental (acuerdo 021), un pedido que le hizo el ministerio en el 2000 y que debió aplazarse hasta que el Consejo de Estado resolvió una demanda del propio Peñalosa. En materia científica, este espacio natural es uno de los más estudiados en Colombia, como lo certifica reiteradamente la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, quien reseña más de 55 investigaciones en diversas disciplinas, que confirman la importancia de mantener este espacio.

En tanto la prioridad para la ciudad debería ser apostarle al Plan de Manejo de la Reserva con recursos y programas que permitan su renaturalización, su restauración ecológica y constituir este espacio como un gran parque, el Alcalde Mayor afirma desde el 16 de enero de 2015 que “La reserva es la única del mundo que no tiene árboles, son potreros” y que “No hay estudio que la sustente”. Por el contrario insiste en anunciar que solicitará al Consejo Directivo de la CAR la sustracción del 93 por ciento de la Reserva, para destinar estos predios a sus proyectos de vivienda. Acompaña este anuncio con una propuesta que ha sido presentada desde hace unos años por una entidad denominada Asodessco, que reúne a algunos de los propietarios con intereses inmobiliarios que quiere aprovechar la plusvalía que se generaría con la reversión de esta área que además tiene la condición de zona rural, en predios urbanos.

Por lo demás, está documentado que en el POZ Norte8,existen predios equivalentes a dos veces Ciudad Salitre, que como proyecto urbanístico tardó 35 años en desarrollarse, para urbanizar de manera inmediata que podrían ser utilizados por la Administración en sus proyectos de vivienda, sin intervenir la Reserva, pero despierta suspicacias la insistencia de Peñalosa en acabarla, agravadas ahora por la evidencia de que altos funcionarios de su gobierno poseen predios allí, aunque él lo considere irrelevante, como lo son también algunos de los constructores, los más importantes financiadores de su campaña.

 

Plutocracia y gobierno: la visión técnico gerencial de la administración pública de Peñalosa

 

Peñalosa se promociona desde años atráscomo un técnico y un mejor gerente, con decisiones políticas impolutas. Sin embargo, en el corto tiempo transcurrido de su segunda administración ha dejado entrever la frecuente ausencia de criterio técnico y decisiones gerenciales inexplicables, con altísimos costos para la ciudad y que realmente significan proyectar intereses de grupos de poder de la ciudad.

En el caso del Metro, empezó por descalificarlo declarando que “El diseño del metro lo hizo un funcionario del IDU lavándose los dientes”. Luego ignoró ocho años de estudios técnicos y ciento treinta mil millones de pesos invertidos, que definieron el trazado y la ingeniería básica. Ahora, sin ningún fundamento técnico y solo argumentando el costo, ha decidido que el Metro debe ser elevado. Peñalosa afirmó recientemente “Para que comencemos a hacer la línea del metro, sin que nos guíe la emoción sino la razón, tenemos que entender y aceptar que la inmensa mayoría del transporte público en Bogotá, de los próximos 100 años, seguirá basado en buses, y que TransMilenio además hace lo mismo que un metro”9.

Hoy se desconocen los estudios del Metro elevado, nadie sabe el costo estimado de su construcción y lo único que podremos esperar es que el presidente hasta hace poco de la Junta Directiva del ITDP (Instituto para el Transporte y el Desarrollo) de Nueva York, uno de los mayores promotores en el mundo del BRT (Bus Rapid Transit, en castellano Transmilenio) y financiado entre otras empresa por Volvo, el Doctor Enrique Peñalosa, este ganando tiempo y recursos para completar su red de buses en desmedro de una modalidad de transporte rápido, de alta capacidad, no contaminante y que no lacera la ciudad, como es el Metro Subterráneo.

La eventual privatización de la ETB, es otro ejemplo de la visión del patrimonio público que tiene Peñalosa y el gerente por el designado el señor Jorge Castellanos. Haciendo honor a su enunciado de que “las decisiones bajo mi alcaldía no serán emocionales ni políticas”, por lo cual uno se pregunta ¿entonces atienden a que intereses? En efecto, desde el inicio de la administración tanto el Alcalde Mayor como el Gerente de la empresa de telecomunicaciones se han dedicado a desprestigiarla, lo cual para una sociedad que cotiza en la bolsa es catastrófico. Esto resulta inexplicable por dos razones. Una, por la evidente recuperación de la ETB en los últimos años, que hoy es un competidor calificado en el mercado de mayor potencial en las telecomunicaciones, con la instalación de la red de fibra óptica, la venta de servicios de alto valor agregado vinculados con la internet como la televisión, la transmisión de datos y su potencial en el mercado de la telefonía celular.

Otra razón, es de carácter estratégico para la ciudad. La ETB es patrimonio de los bogotanos, garantiza la cobertura de sus servicios a los sectores populares a costos razonables, con alta calidad y posibilita entrar en el desarrollo de industrias del conocimiento que constituyen un factor de competitividad para el futuro económico del Distrito. Entonces, ¿por qué, para qué y para quién privatizarla?

Empieza a verse en la ciudad un modelo de gestión que privilegia la intervención del mercado en los procesos de contratación y ejecución; que en nombre de la eficiencia y eficacia transfiere a privados la prestación de servicios, aprovechándose de la facilidad que representa contar con una mayoría aplastante y complaciente en el Concejo capitalino, integrada por algunas personas, partidos y movimientos viudos de poder y que en el pasado auparon modalidades de corrupción y clientelismo, facilitados por el autismo de los entes de control que olvidaron el activismo que tuvieron en los años recientes. Corresponde a la ciudadanía defender el interés general y hacer uso de los mecanismos de control contemplados en la constitución nacional para que el patrimonio y presupuesto público no culmine atrapado en la voracidad de los intereses privados.

* Sociólogo, DEA en Estudios Políticos, Candidato a Doctor, Universidad Pierre Mendes France, Grenoble II. Ex Subsecretario de Planeación de la Inversión del Distrito entre 2012 y 2014. @katzmauricio


1 Mario Noriega T. “El reto es grande y el tiempo es corto”, El Tiempo, 03/01/2016.
2 Juan Lozano, “Cinco retos de Peñalosa”, 03/01/2016.
3 http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/PlanDistritalDesarrollo/Participacion/Estrategia_Participacion%20PDD.pdf
4 https://bogotaabierta.co/ El 9 de abril de 2016, a la hora de la consulta 5:00 pm, la página llevaba 11.883 aportes, los cuales pueden ser de naturaleza muy específica, hasta consultas y sugerencias de orden general, sin ningún vínculo con el Proyecto de Plan de Desarrollo de Bogotá D.C.
5 En el Plan de desarrollo Distrital 2012-2016 Bogotá Humana el balance de participación fue: “En este sentido, 268.487 ciudadanas y ciudadanos debatieron y propusieron 64.338 aportes, de los cuales, el 80,5% fueron el insumo fundamental para la construcción de programas entre los que se destacan movilidad humana, territorios saludables, gestión del riesgo, construcción de saberes, primera infancia”, Página 1, Logros SDP Bogotá Humana planeación con participación ciudadana, 2013.
6 http://www.elespectador.com/noticias/bogota/listo-gerente-urbanizaria-van-der-hammen-articulo-614064
7 http://www.elespectador.com/noticias/bogota/bogota-se-construiran-80-mil-viviendas-dos-anos-articulo-612856
8 El POZ Norte es la estrategia de planeación urbana y medio ambiental para 2,014 hectáreas del Norte de la ciudad, de las cuales 466 hectáreas, cerca de dos veces Ciudad Salitre, son suelo desarrollable. El proyecto busca asegurar la sostenibilidad de humedales y bosques nativos de la zona así como conectar los cerros orientales con la sabana del río Bogotá. http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/OrdenamientoTerritorial/OperacionesEstrategicas/PLANES%20%20ZONALES/PLAN%20DE%20ORDENAMIENTO%20ZONAL%20NORTE%20-%20POZ%20NORTE/QueEs
9 http://www.eltiempo.com/bogota/entrevista-de-maria-isabel-rueda-a-enrique-penalosa-alcalde-electo-de-bogota/16457119

Publicado en Edición Nº223

David Harvey, uno de los pensadores marxistas más prominentes de nuestro tiempo, se sentó con el activista colectivo AK Malabocas a discutir las transformaciones en el modo de acumulación capitalista, la centralidad del terreno urbano en las luchas de clase contemporáneas, y las implicancias de todo esto para la organización anti-capitalista.

 

AK Malabocas: En los últimos 40 años, el modo de acumulación capitalista ha cambiado globalmente. ¿Qué significan estos cambios para la lucha contra el capitalismo?


DH: Desde una perspectiva macro, cualquier modo de producción tiende a generar un tipo distintivo de oposición, la cual es un espejo curioso de sí mismo. Si miras atrás, en los ’60 o ’70, cuando el capital estaba organizado en grandes formas corporativas, jerárquicas, tenías estructuras de oposición que eran corporativas, tipos sindicalistas de aparatos políticos. En otras palabras, un sistema fordista generaba una oposición de tipo fordista.


Con el quiebre de esta forma de organización industrial, particularmente en los países capitalistas avanzados, se terminaba con una configuración del capital mucho más descentralizada: más fluida sobre el espacio y el tiempo que lo pensado previamente. Al mismo tiempo veíamos el surgimiento de una oposición que está ligada a las redes, a la descentralización y a la que no le gusta la jerarquía y las formas previas de oposición de tipo fordista.
Así, que de una manera curiosa, las y los militantes de izquierda se reorganizan a sí mismos en el mismo modo en el que la acumulación del capital se reorganiza. Si entendemos que la izquierda es una imagen en espejo de lo que estamos criticando, entonces tal vez lo que debamos hacer es romper el espejo y salir de esta relación simbiótica con aquello que estamos criticando.

MK: ¿En la era fordista, la fábrica era el principal sitio de resistencia. Dónde podemos encontrarla ahora que el capital se ha movido lejos del piso fabril hacia el terreno urbano?


DH: Antes que nada, la forma fabril no ha desaparecido. Todavía encuentras fábricas en Bangladesh o en China. Lo que es interesante es cómo el modo de producción en las ciudades centrales cambió. Por ejemplo, el sector logístico se ha expandido: UPS, DHL y todos sus trabajadores y trabajadoras están produciendo valores enormes hoy en día.


En las últimas décadas, un gran cambio tuvo lugar en el sector servicios también: los más grandes empleadores de mano de obra en la década de 1970 en los Estados Unidos eran General Motors, Ford y US Steel. Los más grandes empleadores de mano de obra hoy son Mc Donalds, Kentucky Fried Chicken y Walmart. Antes, la fábrica era el centro de la clase obrera, pero hoy encontramos a la clase obrera más que nada en el sector servicios. ¿Por qué diríamos que producir autos es más importante que producir hamburguesas?


Desafortunadamente la izquierda no se siente cómoda con la idea de organizar a los trabajadores y trabajadoras de la comida rápida. Su imagen de la tradicional clase obrera no encaja con la producción de valor de los trabajadores y trabajadoras de servicios, los de distribución, de restaurants, de los supermercados.


El proletariado no desapareció, pero hay un nuevo proletariado que tiene características diferentes del que tradicionalmente la izquierda solía identificar como la vanguardia de la clase trabajadora. En este sentido, las y los trabajadores de Mc Donalds se convirtieron en las y los trabajadores metalúrgicos del siglo XX.


MK: ¿Si esto es lo que es el nuevo proletariado, cuáles son los lugares desde organizar la resistencia hoy?


DH: Es muy difícil de organizar en los lugares de trabajo. Por ejemplo, las y los trabajadorss de la distribución se mueven de un lado a otro. Así que esta población tal vez podría organizarse mejor fuera del lugar de trabajo, quiero decir, en sus estructuras barriales.


Hay una frase interesante en el trabajo de Gramsci de 1919 que dice que organizarse en el lugar de trabajo y tener concejos fabriles está muy bien, pero que deberíamos tener también concejos en los barrios también. Y los concejos de los barrios, dijo, tienen un mejor entendimiento de lo que son las condiciones de toda la clase trabajadora, comparado con el entendimiento sectorial de la organización en el lugar de trabajo.


Las organizadoras y organizadores fabriles solían saber muy bien lo que un trabajador metalúrgico era, pero no entendían lo que el proletariado era como un todo. La organización barrial habría incluido, por ejemplo, a los trabajadores y trabajadoras de la limpieza urbana, de la distribución y las trabajadoras doméstica. Gramsci nunca tomó esto y dijo: “Vamos! el Partido Comunista debería organizar asambleas barriales”


No obstante, hay algunas excepciones en el contexto europeo donde los partidos comunistas organizaron, de hecho, concejos barriales, porque no podían organizarlos en las fábricas, por ejemplo en España. En la década de 1960 esta era una forma de organización muy poderosa. Por ello, como he discutido por un largo tiempo, deberíamos ver la organización barrial como una forma de organización de la clase. Gramsci sólo lo mencionó una vez en sus escritos y nunca lo desarrolló más en profundidad.


En Gran Bretaña en los ’80, hacía formas de organización laboral en plataformas a lo largo de la ciudad, sobre la base de concejos de oficios, que estaban haciendo lo que Gramsci sugirió. Pero dentro del movimiento sindical, estos concejos siempre fueron mirados como formas inferiores de organización laboral. Nunca se los trató como un componente fundacional de cómo el movimiento sindical debería operar.


De hecho, ocurrió que los concejos de oficios fueron a menudo mucho más radicales que los gremios tradicionales y eso era porque estaban basados en las condiciones de toda la clase trabajadora, no sólo de los sectores más privilegiados de la clase. Así, al punto de que estos tenían una definición mucho más amplia de la clase, los concejos tendieron a darse políticas mucho más radicales. Pero esto nunca fue valorado por el movimiento sindical en general, siempre fue mirado como un espacio en el que lxs radicales podían actuar.


Las ventajas de esta forma de organización son obvias: supera la brecha entre organizarse de manera sectorial, incluye todas las formas de trabajo “desterritorializado” y es muy adaptable a nuevas formas de organizaciones comunitarias y de base asamblearia, como Murray Boockchin planteó, por ejemplo.


MK: En las recientes oleadas de protesta -en España y Grecia, por ejemplo, o el movimiento Occupy- puedes encontrar esta idea de “localizar la resistencia”. Pareciera que estos movimientos tienden a organizarse alrededor de cuestiones de la vida cotidiana, más que en torno a grandes cuestiones ideológicas en las que la izquierda tradicional solía enfocarse.


DH: Por qué dirías que organizarse alrededor de la vida cotidiana no es una de las grandes cuestiones. Yo creo que es una de las grandes cuestiones. Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y la vida cotidiana urbana es a lo que la gente está expuesta y en lo que encuentra dificultades. Estas dificultades residen tanto en la esfera de realización del valor como en la esfera de la producción del valor.


Este es uno de mis más importantes argumentos teóricos: todo el mundo lee el Volumen I del Capital y nadie lee el Volumen II. El Vol I es acerca de la producción del valor, el II es sobre la realización del valor. Al enfocarse en el Vol II, puedes ver claramente que las condiciones de realización son tan importantes como las de producción.


Marx a menudo hablaba de la necesidad de ver al capital como la unidad contradictoria entre la producción y la realización. Donde el valor es producido y donde es realizado son dos cosas diferentes. Por ejemplo, mucho valor es producido en China y, de hecho, es realizado por Apple o por Walmart en los Estados Unidos. Y, por supuesto, la realización del valor trata de la realización del valor por medio de costoso consumo de la clase obrera.


El capital puede conceder salarios más altos en el punto de la producción, pero luego los recupera en el punto de la realización por el hecho de que los trabajadores y trabajadoras tienen que pagar alquileres y gastos de vivienda más elevados, costos de teléfono, tarjetas de crédito y así sucesivamente. Así que las luchas de clase en torno a la realización, alrededor de viviendas más baratas por ejemplo, son tan significativas para la clase trabajadora como las luchas acerca de salarios y condiciones de trabajo. Cuál es el punto de tener un salario más alto si te es inmediatamente extraído en términos de gastos más elevados para tener un techo?


En su relación con la clase trabajadora, los capitalistas han aprendido hace mucho que pueden hacer un montón de dinero recuperando lo que antes habían entregado. Y, al punto que -particularmente en los 60 y 70- lxs trabajadorxs se empoderaron de manera creciente en la esfera del consumo, así que el capital comienza a concentrar mucho más en extraer valor a través del consumo.


Así que las luchas en la esfera de la realización, que no eran tan fuertes en los tiempos de Marx, y el hecho de que nadie lea el maldito libro (Vol II), es un problema para la izquierda convencional. Cuando vos me decís: “¿cuál es el problema macro aquí?”- bueno, ¡esto es un problema macro! La concepción del capital y la relación entre producción y realización. Si no ves la unidad contradictoria entre ambos entonces no vas a tener la imagen completa. Tiene lucha de clases escrita todo alrededor y no puedo entender por qué un montón de marxistas no logran ver cuán importante es esto.


El problema es cómo entendemos a Marx en el 2015. En los tiempos de Marx, la extensión de la urbanización era relativamente conveniente y el consumo de la clase trabajadora era casi inexistente, así que de lo único que Marx tenía que hablar era acerca de la clase trabajadora arreglándoselas para sobrevivir con un salario magro y cómo eran bastante sofisticados para hacerlo. El capital los dejaba hacer con sus propios dispositivos lo que les gustaba.


Pero hoy en día, vivimos en un mundo en el que el consumo es responsable de casi el 30% de la dinámica de la economía global; en EE UU llega al 70%. Así que ¿por qué estamos aquí sentados y diciendo que el consumo es casi irrelevante, pegándonos al Volúmen I y hablando acerca de la producción en lugar del consumo?


Lo que hace la urbanización es forzarnos a cierto tipo de consumo, por ejemplo: tienes que tener un auto. Y tu estilo de vida está dictado en muchos sentidos por la forma que toma la urbanización. Y de nuevo, en los tiempos de Marx esto no era significativo, pero en nuestros días es crucial. Tenemos que amigarnos con formas de organización que de hecho reconozcan este cambio en la dinámica de la lucha de clases.


Los grupos que marcaron los recientes movimientos con su estilo, viniendo de tradiciones anarquistas y autonomistas, están mucho más metidos en la política de la vida cotidiana, mucho más que las y los marxistas tradicionales.


Les tengo mucha simpatía a las y los anarquistas, tienen una mucha mejor línea en este tema, precisamente al lidiar con la política del consumo y su crítica acerca de lo que el consumo es. Parte de su objetivo es cambiar y reorganizar la vida cotidiana alrededor de nuevos y diferentes principios. Así que creo que esto es un punto crucial hacia el cual mucha de la acción política debería ser dirigida en estos días. Pero desacuerdo con vos cuando decís que esta no es una “gran cuestión”.


MK: Así que, mirando ejemplos de Europa del Sur -redes de solidaridad en Grecia, auto-organización en España o Turquía- parece ser muy crucial para construir movimientos sociales alrededor de la vida cotidiana y las necesidades básicas en estos días. ¿Ves esto como un acercamiento promisorio?


DH: Creo que es muy promisorio, pero hay una clara limitación ahí, lo que es un problema para mí. La propia limitación es la reticencia para tomar el poder en algún punto. Bookchin, en su último libro, dice que el problema con las y los anarquistas es su negación del significado del poder y su inhabilidad para tomarlo. Bookchin no va tan lejos, pero yo creo que es su rechazo a ver al Estado como un posible aliado hacia la transformación radical.


Hay una tendencia a considerar al Estado como enemigo, el enemigo al 100 %. Y hay muchos ejemplos de estados represivos fuera del control público en el que este es el caso. No hay duda: el estado capitalista debe ser combatido, pero sin dominar el poder del estado y sin tomarlo, pronto vuelves a la historia de lo que pasó por ejemplo en 1936 y 1937 en Barcelona y luego en toda España. Al rechazar tomar el Estado en un momento en el que tenían el poder para hacerlo, los revolucionarios y revolucionarias de España permitieron que el estado volviera a caer en las manos de la burguesía y del ala estalinista del movimiento comunista. Y el estado se reorganizó y aplastó la resistencia.

MK: Eso puede ser cierto para el estado español en la década de 1930, pero si miramos al estado neoliberal contemporáneo y el retroceso del estado de bienestar, ¿que queda de estado para conquistar, para aprovechar?

DH: Para empezar, la izquierda no es muy buena para responder la pregunta de cómo construimos infraestructura masiva. ¿Como construirá la izquierda el puente de Brooklyn, por ejemplo? Toda sociedad reposa sobre grandes infraestructuras, infraestructuras para toda una ciudad, como el suministro de agua, electricidad, etc. Yo creo que hay una gran reticencia dentro de la izquierda para reconocer que necesitamos diferentes formas de organización.


Hay áreas del aparato de estado, aún del aparato de estado neoliberal, que son terriblemente importantes; el centro de control de enfermedades, por ejemplo. ¿Cómo respondemos a epidemias globales como el Ébola o similares? No puedes hacerlo al modo anarquista del “hazlo tu mismo o tú misma”. Hay muchas instancias en las que necesitas alguna forma de infraestructura de tipo estatal. No podemos confrontar el problema del calentamiento global a través de formas descentralizadas de confrontación y actividades solamente.


Un ejemplo que es frecuentemente mencionado, a pesar de sus muchos inconvenientes, es el Protocolo de Montreal para enfrentar el uso de clorofuorocarbono en heladeras para limitar la afectación de la capa de ozono. Fue reforzada de manera exitosa en los ’90 pero necesitó de un tipo de organización que es muy diferente a aquella que proviene de una política basada en asambleas.


MK: Desde una perspectiva anarquista, yo diría que es posible reemplazar aún instituciones supranacionales como la OMS con organizaciones confederales que serían construidas de abajo hacia arriba y que eventualmente arribarían a una toma de decisiones global.


DH: Quizás a un cierto grado, pero tenemos que ser conscientes de que siempre habrá algún tipo de jerarquías y de que siempre enfrentaremos problemas como la responsabilidad o el recurso correcto. Siempre habrá relaciones complicadas entre, por ejemplo, gente lidiando con el problema del calentamiento global desde el punto de vista del mundo como un todo y desde el punto de vista de un grupo que está en el territorio, digamos, en Hanover o similar, y que se pregunta, por qué debería escuchar lo que ellxs están diciendo?


MK: Entonces, ¿crees que esto requeriría alguna forma de autoridad?


DH: No, va a haber estructuras de autoridad de cualquier modo, siempre las habrá. Nunca he estado en una reunión anarquista en la que no hubiera una estructura de autoridad secreta. Está siempre esa fantasía de todo siendo horizontal, pero me siento, miro y pienso, “oh dios, hay toda una estructura jerárquica acá pero está encubierta”


MK: Volviendo a las protestas recientes alrededor del Mediterráneo, muchos movimientos se han concentrado en luchas locales. ¿Cuál es el siguiente paso hacia la transformación social?


DH: En algún punto tenemos que crear organizaciones que sean capaces de ensamblar y reforzar el cambio social en una escala más amplia. Por ejemplo, será ¿Podemos en España capaz de hacer eso? En una situación caótica como la crisis económicas de los últimos años, es importante que la izquierda actúe. Si la izquierda no lo hace, entonces la derecha será la siguiente opción. Yo pienso -y odio decirlo- que la izquierda tiene que ser más pragmática en relación a las dinámicas que están ocurriendo ahora.


MK: ¿Más pragmática en qué sentido?


DH: Bueno, ¿por qué apoyé a SYRIZA aunque este no fuera un partido revolucionario? Porque abría un espacio en el que algo diferente podía pasar y eso era una movida progresiva para mí.


Es un poco como Marx diciendo: el primer paso hacia la libertad es la limitación de la duración de la jornada de trabajo. Demandas muy estrechas abren un espacio para resultados más revolucionarios, y aún cuando no hay ninguna posibilidad para ningún resultado revolucionario, tenemos que buscar soluciones de compromiso que sin embargo se apartan del sinsentido de la austeridad neoliberal y abren el espacio en el que nuevas formas de organización pueden tener lugar.


Por ejemplo, sería interesante si Podemos buscara organizar formas de confederalismo democrático, porque en cierto modo Podemos surgió de un montón de reuniones de tipo asambleario teniendo lugar a lo largo de España, así que tienen mucha experiencia con ese tipo de estructura.


La cuestión es cómo conectarán la forma asamblearia a formas más permanentes de organización, en relación a su creciente posición como un partido fuerte en el parlamento. Esto también vuelve a la pregunta de la consolidación del poder: tienes que encontrar maneras de hacerlo, porque si no la burguesía y el capitalismo corporativo van a encontrar modos de reafirmarse y tomar nuevamente el poder.

MK: ¿Qué piensas acerca del dilema de las redes de solidaridad llenando el vacío que dejó la retirada del estado de bienestar e indirectamente convirtiéndose en un aliado del neoliberalismo en ese sentido?

DH: Hay dos formas de organizarse. Una es el vasto crecimiento del sector ONG, pero mucho de eso está financiado de manera externa, no son organizaciones de base, y eso no se acerca a la cuestión de los grandes donantes que marcan la agenda, la cual no será una agenda radical. Aquí nos acercamos a la privatización del Estado de bienestar. Esto me parece que es muy diferente políticamente a las organizaciones de base en las que la gente dice “Ok, el estado no se ocupa de nada, así que vamos a tener que hacernos cargo de nosotros y nosotras mismas” Esto me parece que tiende a formas de organizaciones de base con un status político muy diferente.

MK: Pero ¿cómo evitar llenar esa brecha al ayudar, por ejemplo, a gente desempleada para que no sean exprimidos por el estado neoliberal?

DH: Bueno, tiene que haber una agenda anti-capitalista, para que cuando el grupo trabaje con gente todo el mundo sepa que no se trata sólo de ayudarla a arreglárselas sino que hay todo un intento organizado de tratar de cambiar políticamente el sistema en su integralidad. Esto quiere decir tener un proyecto político muy claro, lo cual es problemático con tipos de movimientos no centralizados, no homogéneos, donde alguna gente trabaja de un modo, otra trabajan de manera diferente y no hay ningún proyecto colectivo en común.


Y esto se conecta con la primera pregunta que hiciste: no hay coordinación acerca de lo que son los objetivos políticos. Y el peligro es que sólo estes ayudando a la gente a arreglárselas y que no haya política saliendo de ahí. Por ejemplo, Occupy Sandy ayudó a la gente a volver a sus casa e hizo un maravilloso trabajo, pero en última instancia, hicieron lo que la Cruz Roja y los servicios de emergencia federales deberían haber hecho.

MK: El fin de la historia parece haber pasado de largo. Mirando las condiciones actuales y los ejemplos concretos de lucha anti capitalista, ¿piensas que “ganar” es todavía una opción?

DH: Definitivamente; y más aún, tienes fábricas ocupadas en Grecia, economías solidarias a través de cadenas productivas siendo forjadas, instituciones de democracia radical en España y muchas cosas hermosas ocurriendo en muchos otros lugares. Hay un crecimiento saludable del reconocimiento de que necesitamos ser mucho más amplios y amplias en lo que concierne a la política en todas esas iniciativas.


La izquierda marxista tiende a desdeñar un poco estas cosas y creo que está equivocada. Pero al mismo tiempo no creo que ninguna de estas cuestiones sea lo suficientemente grande en sí misma como para lidiar con las estructuras fundamentales de poder que necesitan ser desafiadas. Aquí hablamos de nada menos que del Estado. Así que la izquierda debe repensar su aparato teórico y táctico.


Fuente: https://roarmag.org/magazine/david-harvey-consolidating-power/
Traducción: de Gabriela Mitidieri para Democracia Socialista, editado por VIENTO SUR

Publicado en Internacional
Página 1 de 8