Miércoles, 22 Junio 2016 06:36

Brexit: el futuro del neoliberalismo en Europa

Mañana se decide en el Reino Unido la permanencia o la salida de la Unión Europea. Es una decisión histórica. El futuro de Europa y hasta de la economía mundial pueden estar en juego. Por eso el debate ha sido intenso y, frecuentemente, indecoroso.


Uno de los principales temas que atraviesa la discusión es el de la migración y por ello las acusaciones de racismo han ido y venido entre los que participan en esta controversia. Y si bien el tema de la migración es importante, lo es también la otra gran vertiente del debate: el futuro del neoliberalismo en Europa.


Quizás el punto más trascendental en el debate sobre la salida del Reino Unido de la UE es el de los poderes centralizadores de la Comisión en Bruselas. Ese organismo promovió la aplicación de la mezcla de políticas macroeconómicas más ineficaz que se conoce como respuesta a una crisis que no vio venir y que, por consiguiente, tampoco pudo prevenir. Rindiendo pleitesía a los dogmas más queridos del neoliberalismo y, en especial, al de la austeridad fiscal, la Comisión es culpable de uno de los desastres históricos más espectaculares en Europa desde la segunda guerra mundial. Su terca oposición a una política fiscal flexible que podría haber contribuido a enfrentar la crisis es hoy un ejemplo de libro de texto sobre cómo agravar una recesión. La destrucción de la vida de millones de personas en todo el continente, en especial en los países de la cuenca del Mediterráneo, es resultado de su soberbia e incompetencia, así como la de sus aliados en el Banco Central Europeo (y, dicho sea de paso, en el Fondo Monetario Internacional). Por eso una de las preguntas que se hace buena parte de la izquierda en el Reino Unido es fácil de comprender: ¿por qué permanecer en un esquema neoliberal que ha sido responsable de la destrucción de la economía europea?


El proyecto de integración europea fue visto por algunos como una fuerza que podría balancear y frenar los peores abusos del capitalismo en el Reino Unido. Pero el Tratado de Maastricht firmado en 1993 ya consagraba los principios del neoliberalismo en el plano macroeconómico, en especial las limitaciones al déficit fiscal. Y como la regla sobre déficit fiscal no es otra cosa que un mandato para recortar el gasto público (afectando directamente a rubros como salud, educación, vivienda y un medio ambiente sano), en realidad, se traduce en un ataque directo a los derechos sociales.
Posteriormente, con el Tratado de Lisboa de 2007 (en vigor desde 2009) aumentó el poder centralizador de varios organismos de la UE y, en especial, de la Comisión en materia de política macroeconómica al consagrarse el objetivo de la estabilidad de precios como la principal prioridad.


Vale la pena recordar que el Tratado de Lisboa fue un subterfugio para fijar a Europa en una trayectoria rígida de neoliberalismo. Así como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte fue un arma para amarrar las reformas neoliberales impuestas en México por el gobierno de Salinas, Lisboa fue el instrumento para reintroducir por la puerta trasera lo que se había querido imponer a través del proyecto de constitución europea. Ese proyecto fue rechazado en 2005 por sendos referendos en Francia y en Holanda. El proyecto constitucional tuvo que ser abandonado pero sus principios centralizadores y dogmas neoliberales fueron mantenidos en el Tratado de Lisboa. Así que aquí viene otra pregunta de la izquierda en el Reino Unido: ¿por qué confiar en las posibilidades del gradualismo para ir democratizando poco a poco la estructura de la integración neoliberal en Europa? Hay que ser optimistas, pero no ingenuos.


La verdad es que la Unión Europea no fue concebida para promover y beneficiar un proyecto social. Los derechos sociales arrancados al capital en la posguerra inmediata fueron desmantelados de manera sistemática, sobre todo a partir de Maastricht. Desde entonces, las prioridades fueron la desregulación comercial y financiera, la flexibilidad laboral (y su secuela de salarios estancados), así como la privatización de servicios públicos. Lo que hay que tener claro es que la destrucción del estado de bienestar no era una moda o una tendencia pasajera. Se basa en un proyecto que el capital buscó hacer realidad en toda Europa, concebida como espacio de rentabilidad y no como ambiente democrático. Y en su andamiaje institucional esa Europa neoliberal descansa en cuerpos de funcionarios que no tienen que rendir cuentas porque no han sido elegidos por nadie. Eso sí, están fuertemente comprometidos con los principios del neoliberalismo a ultranza. ¿Qué no se lo dijeron a Varoufakis con toda claridad? ¡Ninguna votación democrática puede ir contra los tratados y las reglas de la integración europea!


El futuro del neoliberalismo en la Unión Europea depende de muchos factores. Un eventual triunfo del Brexit podría convertirse en un golpe a los poderes centralizadores en la UE. Pero para cambiar el proyecto neoliberal lo que se necesita es un cambio radical en el paisaje político desde las bases nacionales en los estados miembros de la Unión Europea.
Twitter: @anadaloficial

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Miércoles, 22 Junio 2016 06:09

A dos días del crucial referendo del Brexit

El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, reiteró que salir de la Unión Europea (UE) afectaría la economía británica y la seguridad nacional; habría menos empleos, precios más altos y menos aliados. Así lo expresó en un discurso frente a la residencia oficial, en el 10 de Downing Street, a dos días de histórico referendo en el que se definirá la permanencia del país en el bloque comunitario.

“Brits don’t quit (Los británicos no abandonan”) dijo Cameron, dirigiéndose directamente a los votantes mayores, considerados más euroescépticos y dispuestos a acudir a las urnas, a que mediten en las consecuencias para la gente joven.

"Piensa en las esperanzas y sueños de tus hijos y tus nietos. Saben que sus posibilidades de trabajar, de viajar, y construir la clase de sociedad abierta y próspera que desean, depende del desenlace del referendo", indicó el jefe de gobierno conservador.

Advirtió que tras la votación no se podrá dar marcha atrás a un eventual Brexit (mezcla de palabras entre el nombre del país y la palabra exit, que significa salida). "Es irreversible. Dejaremos Europa para siempre" y la "próxima generación tendrá que vivir con las consecuencias durante más tiempo que el resto de nosotros", sentenció.

Las encuestas publicadas vaticinan resultados muy ajustados y en diferentes sentidos del referendo de este jueves. La media de sondeos que elabora la revista The Economist reveló que las personas mayores están a favor de abandonar la UE, 57 por ciento a 36, en una proporción mucho mayor que la población en general (44 por ciento partidarios de seguir, 43 de salir). En cambio, 60 por ciento de los jóvenes quiere seguir en la UE y sólo 20 por ciento quiere abandonar.

Por la noche de este martes, unas 6 mil personas asistieron al gran debate en el pabellón Wembley Arena. El ex alcalde de Londres, Boris Johnson, y su sucesor en el cargo, el laborista Sadiq Khan, lideraron dos equipos que defendieron respectivamente la salida y la permanencia en la UE.

Johnson descartó que Bruselas vaya a castigar a Londres con aranceles si abandona la UE. Estarían "locos", no pueden arriesgarse, aseguró. "Todo el mundo sabe que este país recibe una quinta parte de la producción de coches alemana, 820 mil vehículos al año", dijo, y añadió que "cerca de medio millón de empleos en Londres dependen directamente de la UE".

Khan blandió ante su predecesor unos folletos de la campaña a favor de salir del pacto con advertencias de que Turquía, país de mayoría musulmana, podría entrar a la UE. "Estás diciendo mentiras y asustando la gente".

Mientras las campañas por uno y por otro lado continúan, George Soros, el multimillonario que se hizo famoso al apostar contra la libra esterlina en 1992, predijo que “si el Reino Unido abandona la UE, cada hogar se vería afectado, pues el valor de la moneda caería "de forma vertiginosa", en un artículo publicado en The Guardian. Según él, la libra podría caer al menos 15 por ciento.

A su vez, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmó que los británicos se "automutilarán" si votan a favor de salir de la UE. "A menudo damos por hecho lo que hemos construido, la paz, la libertad, la prosperidad... y un modo de vida que todo el mundo envidia", subrayó Juncker, para quien la construcción europea no habría sido posible "sin el pueblo británico".

Al seguir el apoyo de personalidades por la permanencia del Reino Unido dentro de la UE, el ex capitán de la selección inglesa de futbol David Beckham, declaró que votará por seguir en el bloque. "Por nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, deberíamos afrontar los problemas del mundo juntos, no solos"; también JK Rowling, la escritora de Harry Potter, ha expresado su apoyo a la permanencia.

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Sábado, 18 Junio 2016 08:31

Volver, como sea, al gobierno

Retornar al gobierno es la principal estrategia trazada por los dirigentes del PT. La fecha clave es agosto, cuando el Senado debe votar la destitución definitiva de Dilma Rousseff PT en Brasil. Plazos demasiado cortos para un objetivo ambicioso.

 

“Derrotar el golpe para restaurar la democracia con grandes movilizaciones en la calle.” Palabras más o menos, es la estrategia trazada por el Partido de los Trabajadores (PT) para los próximos meses, según el relato de Miguel Rossetto, ex ministro y dirigente petista, a los medios y organizaciones sociales montevideanos. “Los golpes pueden ser derrotados”, dijo el dirigente, que visitó Montevideo en los últimos días.


Desde 2003 Rossetto fue ministro de Desarrollo Agrario de los gobiernos de Lula y Rou-sseff. Antes se había incorporado al ala trotskista del PT. Forma parte de Democracia Socialista, una de las corrientes más importantes del partido, arraigada con fuerza en Río Grande del Sur y que cuenta entre sus líderes más destacados al ex alcalde de Porto Alegre Raúl Pont. De algún modo, Rossetto pertenece a los sectores que pueden ser considerados como el ala izquierda del PT.


Llegó a Montevideo con el objetivo de difundir la situación de su país y, de modo especial, para defender la idea de que no habrá democracia hasta tanto la presidenta Rousseff no sea repuesta en el cargo, algo que puede suceder en el mes de agosto si se modifica la relación de fuerzas que llevó a 55 senadores, el 12 de mayo pasado, a separarla de la presidencia por 180 días,.


Estrategia para dos meses.


Rossetto se muestra optimista, por lo menos ante Brecha, a la hora de trazar el futuro inmediato. “Se trata de construir opinión democrática movilizando a la sociedad brasileña en las calles para generar la base política que permita revertir el golpe. Todos los esfuerzos del PT y de los partidos democráticos son para seguir en la calle con manifestaciones que son enormes, ampliar el diálogo con los senadores para impedir la construcción de una mayoría para el apartamiento de Dilma y conseguir el aislamiento internacional del gobierno ilegítimo de Michel Temer”.


Según Rossetto, el PT es responsable ante el pueblo brasileño, que escogió a Dilma con 54 millones de votos para presidir el país durante cuatro años, por lo que considera que su retorno al Palacio de Planalto es innegociable. “La democracia en Brasil depende de la derrota del golpe”, asegura el dirigente. Cree que es posible derrotarlo porque en Brasil estaría creciendo la opinión democrática que “rechaza al impostor Temer y a un gobierno marcado por la corrupción que ya tiene dos ministros separados por corrupción y que además desorganiza las políticas públicas y los programas sociales”.


Rossetto asegura que “una parte de los senadores ya anunciaron que no están comprometidos con sacar a Dilma del gobierno, y sabemos que algunos rechazan su salida definitiva”. Además de volver al gobierno se trata de “crear las condiciones para poder gobernar”. Eso pasa por un “diálogo con la sociedad” que tarde o temprano debería cuajar en una reforma política, porque la izquierda considera que el sistema de representación política fracasó en Brasil, sobre todo por la financiación empresarial de las campañas electorales.


En este punto, Rossetto debe responder por qué razones habría de hacerse ahora una reforma que el gobierno del PT no consiguió plasmar en 12 años. “Es el financiamiento empresarial lo que creó un Congreso donde dominan las bancadas más conservadoras”, señala en referencia a la “triple B”, las bancadas de la bala, la Biblia y el buey, hegemónicas en el parlamento más conservador desde el retorno de la democracia, con fuerte presencia de evangélicos, de defensores de la pena de muerte y del agronegocio.


Pero no resulta sencillo explicar cómo se puede crear una nueva relación de fuerzas, justo ahora que los conservadores son fuertes y la izquierda está en franco retroceso. Más aun cuando el PT se propone no sólo generar las condiciones para la reforma política sino también para la democratización de los medios de comunicación, “que censuran la realidad brasileña y perjudican la democracia”. Rossetto sostiene que “los medios eliminaron la agenda democrática nacional” y que resulta urgente resolver esta cuestión porque la sociedad tiene “derecho a la información democrática”.


Demasiadas incertidumbres


La dirigencia del PT parece acertar en la descripción de la situación actual, pero no logra convencer en cuanto a los caminos para resolverla. La propuesta de Rossetto es calcada de la que defiende Emir Sader, uno de los intelectuales fieles al partido. En su opinión, se trata de llegar al 16 de agosto (fecha de la votación decisiva en el Senado) con la capacidad de impedir que los partidarios del impeachment obtengan dos tercios de los votos.


Sader razona que se puede cambiar la relación de fuerzas mediante un plebiscito para que la población decida si quiere nuevas elecciones presidenciales. Pero esa convocatoria debe contar con el apoyo de la mayoría del Congreso. “Es una posibilidad, la única concreta que se puede vislumbrar, de derrota del golpe y de reafirmación de la democracia en Brasil. En caso de darse, el país saldría más fuerte, la democracia renovada, el pueblo más confiado y decidido a tomar otra vez en sus manos el destino de Brasil”, asegura el sociólogo (Alai, 13-VI-16).


Hace una semana Dilma Rousseff defendió en una entrevista televisiva que el plebiscito sería una forma de rehacer el “pacto democrático” que, en su opinión, fue roto al abrirse el proceso de impeachment. “Es necesario un proceso en el que la población sea consultada. Puede ser un plebiscito. Es algo que está siendo discutido” (El País, 1-VI-16). Para evitar su destitución, Dilma necesita el voto de 28 senadores, un tercio del cuerpo. Hace un mes hubo 22 que votaron en contra del impeachment, 54 lo hicieron a favor y cuatro no votaron. En suma, necesita convencer a seis senadores.


Hay dos aspectos que no parecen claros en esta estrategia. El primero, y básico, es que los aliados con que cuenta el PT son pocos y es difícil quepueda sumar nuevos. Según Rossetto, además de los movimientos y la Iglesia Católica, hay sectores empresariales que estarían apoyando el retorno de Dilma, aunque no consiguió aclarar a cuáles hacía referencia. Es cierto que el gobierno de Temer es débil (tiene un apoyo similar al que tuvo Dilma, en torno al 11 por ciento), pero no debe olvidarse que la mayor parte de la población apoyó y sigue apoyando la destitución. El discurso que dice que si Dilma no retorna al gobierno “es el fin de la democracia brasileña” parece poco atractivo aunque racionalmente suene coherente.


Esta posición argumenta que el movimiento social ha infligido derrotas al gobierno golpista, como la restauración del Ministerio de Cultura, que Temer había suprimido. Pero en el PT hay quienes dudan de la conveniencia de esta estrategia. Señalan que al adoptar el discurso del plebiscito el PT daría un giro radical a su posición de que la separación de Rousseff de la presidencia fue un “golpe”. Sin embargo, uno de los movimientos más activos en estos momentos y con mayor incidencia en los barrios populares, el Movimiento Sin Techo, cree que lo mejor es la convocatoria de nuevas elecciones, ya que el gobierno de Temer es la peor salida para el proyecto de país que defienden.


Los problemas del PT tienen difícil solución en cualquiera de los escenarios imaginables. Una reciente encuesta de cara a las elecciones de 2018 muestra a Lula bien posicionado en la primera vuelta, pero siempre derrotado en la segunda. Su principal problema es que el índice de rechazo supera el 50 por ciento (El País, 11-VI-16). Quienes todo lo apuestan al carisma de Lula pueden equivocarse feo si hubiera elecciones este mismo año. Pero los riesgos también son grandes a mediano plazo, ya que el gobierno de Temer puede mejorar la situación económica y poner en jaque el capital político del PT.


Según Rossetto, “los golpes pueden ser derrotados, como sucedió en 2002 en Venezuela”, cuando Hugo Chávez fue derribado y hecho prisionero. Esta posición olvida que, en una década, el clima político regional cambió de rumbo y que hoy las tendencias conservadoras son más potentes que las progresistas.

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El gobierno de Río de Janeiro decretó ayer "estado de calamidad pública", a raíz de la profunda crisis económica que enfrenta desde principios de año. El documento menciona la imposibilidad de "honrar compromisos asumidos para la realización de los Juegos Olímpicos", que serán inaugurados en 48 días. El presidente interino, Michel Temer, fue informado de la iniciativa la noche anterior y dio su respaldo a la medida.

El apoyo del interino se traduce en un aporte, en un régimen de urgencia, de 2 mil 900 millones de reales (unos 830 millones de dólares). Será el primero de una serie con el objetivo no sólo de asegurar la realización de los Juegos Olímpicos, sino de impedir un colapso total.

Es la primera vez en la historia que un gobierno estadual decreta el "estado de calamidad pública" por razones financieras. La insólita disposición fue adoptada cuando la mirada internacional está dirigida principalmente a Río de Janeiro, justo en vísperas de la realización de los Juegos Olímpicos.

El alcalde de la urbe, Eduardo Paes, aclaró que su gestión dispone de recursos para honrar su parte en los compromisos asumidos. El problema es el estado, subrayó, que está en virtual quiebra.

El decreto autoriza que los responsables de cada sector del gobierno estatal adopten "medidas excepcionales", pero no detalla cuáles podrán ser.

La verdad es que la iniciativa era previsible. El segundo estado económicamente más fuerte del país, que tiene la mayor economía de América Latina, ya había adoptado medidas indicando claramente la escasez extrema de recursos. El déficit previsto para 2016 ronda 19 mil millones de reales (alrededor de 5 mil 600 millones de dólares).

Desde marzo los sueldos de los funcionarios, así como las jubilaciones y pensiones, sufren demoras seguidas. Los hospitales públicos y las escuelas se encuentran en situación de abandono, al borde de un colapso de dimensiones gravísimas.

La raíz más visible de la crisis inédita enfrentada por Río de Janeiro está en la caída abrupta de la recaudación de impuestos estaduales, gracias a la crisis que sacude al país, agravada por la merma contundente en los royalties referentes al petróleo producido en su jurisdicción, cuyo precio cayó desde el año pasado.

Desde hace al menos cuatro meses el gobierno estatal enfrenta crecientes dificultades en la prestación de servicios públicos, en las áreas de salud, educación, movilidad y gestión ambiental. También la seguridad está amenazada: faltan recursos para mantener las rondas policiales y para adquirir combustible para los patrulleros. Los índices de criminalidad crecieron desde febrero, cuando la crisis surgió en su pavoroso esplendor.

Ayer, el secretario de Hacienda, Julio Bueno, hizo un comentario contundente: "Si en vez de un estado fuera una empresa, lo que estaríamos haciendo sería pedir judicialmente una suspensión de pagos para impedir que se decretara la quiebra irreversible".

Río de Janeiro no es el único de los 27 estados brasileños que enfrentan dificultades. Una de las razones para esa crisis generalizada está en el porcentual de la recaudación que es destinado al pago del funcionalismo público. Si otros estados adoptan medidas similares a las de Río, las consecuencias serán imprevisibles. Analistas políticos y económicos creen que son muy escasas las posibilidades de que la iniciativa se repita en otras localidades.

Tan pronto se conocieron los detalles del decreto, juristas y especialistas en gestión pública cuestionaron, con más o menos vehemencia, la constitucionalidad de la disposición. Los Juegos Olímpicos son un evento privado, argumentan, y no es admisible que la administración pública anuncie que para apoyar su realización se sacrifiquen obligaciones establecidas por la ley.

Otros analistas dicen que, en realidad, el decreto es una manera de presionar al gobierno interino de Temer para que abra la chequera y libere recursos.

Brasilia venía estudiando desde mayo la posibilidad de conceder préstamos de urgencia a los gobiernos de Río, Minas Gerais y Río Grande do Sul, cuyas crisis fiscales son más agudas. El argumento utilizado –no disponer de fondos necesarios para realizar los Juegos Olímpicos– sería, en este caso, una jugada magistral para no esperar que Brasilia impusiera condiciones para liberar los préstamos que están siendo analizados.

El "estado de calamidad" suele decretarse cuando se enfrentan catástrofes naturales, como aluviones e inundaciones, lo cual permite que se determine el destino de recursos con carácter excepcional. Permite además que el gobernador o alcalde determine corte a sueldos, dimisión de funcionarios, suspensión de servicios obligatorios y otras iniciativas obligatorias.

Pero esta vez el huracán y la tempestad no se formaron en los aires, sino, muy concretamente, en errores de gestión.

La cuenta caerá a todos los brasileños. Pero los dueños del meganegocio llamado olimpiadas podrán respirar tranquilos, o casi.


Temer le dio un cargo al dueño del “helicoca”

 

Por Página12


El mandatario interino nombró secretario nacional de Fútbol y Defensa de los Derechos del Hincha del Ministerio de Deportes a un político y empresario cuyo helicóptero fue confiscado en 2013 con 455 kilogramos de cocaína.

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, nombró secretario nacional de Fútbol y Defensa de los Derechos del Hincha del Ministerio de Deportes a un político y empresario cuyo helicóptero fue confiscado en 2013 con 455 kilogramos de cocaína, según consta en el Diario Oficial de la Unión.
Se trata de Gustavo Perrella, empresario agrícola del estado de Minas Gerais, ex diputado regional e hijo de Zezé Perrella, senador que fue presidente del club Cruzeiro y hoy forma parte de la base aliada al gobierno interino.


El escándalo fue conocido como “Helicoca”: un helicóptero Robinson cayó en una hacienda del estado de Espíritu Santo y la policía descubrió que tenía 455 kilogramos de cocaína que según las investigaciones provendrían de Colombia vía Paraguay con destino a Europa o México.


El helicóptero es propiedad del nuevo secretario de Fútbol y del senador Perrella, quienes no fueron acusados en la investigación. El piloto de la aeronave era un asesor legislativo de Gustavo Perrella, de acuerdo con la prensa local. El nuevo secretario de Deportes fue investigado por la Policía Federal, que indicó que no estaba involucrado en el narcotráfico.


El Ministerio de Deportes, desde que fue suspendida Dilma Rousseff, el 12 de mayo, está comandado por el diputado Fernando Picciani, el principal articulador en la cuenta regresiva hacia los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, que se inician el 5 de agosto.


Según el diario Folha de Sao Paulo, en el Ministerio de Deportes de la gestión Temer se registraron designaciones que fueron destacadas por la prensa, como la de Vanderley Alves dos Reis Junior, hijo del cantante popular Wando, quien es asesor especial de la cartera y tiene condenas por portación ilegal de armas, drogas y doble intento de homicidio en 1999.


El portal Uol, por su parte, indicó que el nuevo secretario nacional de Deportes, Leandro Cruz Froes da Silva, fue detenido en 2006, cuando era secretario de Transportes en el municipio de Nova Iguazú, suburbio de Río de Janeiro, por portación ilegal de armas.


Frente al descalabro que domina la escena política de Brasil, el New York Times escribió en su editorial que el gigante sudamericano merece la “medalla de oro” a la corrupción, lo que indignó al presidente interino Michel Temer, quien se enfrascó en una polémica con ese rotativo y convocó a una reunión de emergencia a su jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, para enfrentar la crisis de su gobierno.


A menos de dos meses de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil parece ser un país donde impera “una cultura generalizada de corrupción e impunidad”, refuerza el artículo del diario estadounidense que enfadó a Temer.


Luego del impacto que tuvo esa nota en Brasil, el Palacio del Planalto, sede del gobierno, resolvió refutar sus argumentos a través de su principal diplomático en Estados Unidos.


“Brasil debería ser premiado no con una medalla de oro a la corrupción sino con una medalla al coraje en la lucha contra la corrupción”, aseveró el embajador en Washington, Luiz Alberto Figueireido.


“El presidente en ejercicio Michel Temer declaró pública y reiteradamente su compromiso con las investigaciones que están en curso” por denuncias de corrupción, subrayó Figueiredo.


Agregó que “en Brasil no hay más abrigo para los amigos de los poderosos porque la ley es igual para todos, incluyendo presidentes y ex presidentes”.


Esta semana, los diarios más importantes de Brasil dedicaron sus portadas a Sergio Machado, un arrepentido que fue parte de la red de estafas contra Petrobras, considerado el “hombre bomba” que hace estremecer al gobierno y ya provocó la renuncia de tres de sus ministros, además de salpicar al propio Temer.


El presidente interino fue denunciado el miércoles por el arrepentido ex senador del mismo partido de Temer, el PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasileño), que lo acusó de haber cobrado cerca de 430.000 dólares procedentes de esa red de sobornos y lavado de dinero montado en Petrobras.


Machado confesó ante la Procuraduría cómo obtuvo decenas de millones de dólares que entregó al partido de Temer y al propio presidente interino quien ayer convocó a la prensa para desmentir esa versión.


El caso también fue noticia en los grandes medios internacionales como The New York Times, Le Monde de Francia y El País de España.


“El recién estrenado gobierno de Brasil enfrenta un escándalo de dimensiones difíciles de calcular, el presidente interino ha sido citado este miércoles en el caso Petrobras”, indicó el diario español.


Mientras The Wall Street Journal escribió ayer que Temer aparentemente “está ligado” a la red delictiva que se tejió en torno de la mayor empresa brasileña, la petrolera Petrobras.


El caso es que hasta el momento tres ministros renunciaron a sus puestos en poco más de un mes del gobierno encabezado por Temer, que sucedió a la mandataria suspendida Dilma Rousseff, quien enfrenta un juicio político por maniobras presupuestarias.


Según trascendió, el gobernante interino convocó al jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, dado que se sospecha que la semana próxima pueden surgir nuevas denuncias que involucren a miembros del oficialismo.


El propio Padilha dijo, antes del encuentro con Temer, que considera apropiado que haya un plazo para poner fin a la causa Lava Jato sobre las maniobras de corrupción y sobornos en Petrobras.


En tanto, el llamado “hombre-bomba” de la política brasileña, Sergio Machado, el gran denunciante de corrupción contra Temer y toda la cúpula del PMDB, ha ganado una prisión de lujo a cambio de convertirse en el mayor delator de la Operación Lava Jato, de corrupción en Petrobras.


Machado, ex presidente de Transpetro y supuesto recaudador del PMDB, deberá devolver 20 millones de dólares que cobró de sobornos como presidente de la empresa estatal subsidiaria de Petrobras durante 9 años. A cambio, su familia estará protegida y el purgará su condena en una mansión en la playa cercana a la ciudad de Fortaleza, con tobillera electrónica pero con dos piscinas, canchas de tenis, de fútbol y permiso para recibir hasta 27 amigos y familiares.

 

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El mercado laboral de Estados Unidos ha vuelto a tropezar. El pasado mes de mayo, la nómina no agrícola añadió 38 mil nuevos puestos de trabajo cuando los inversionistas de Wall Street esperaban un incremento por encima de 160 mil. Janet Yellen, la presidenta del Sistema de la Reserva Federal, no tuvo otra alternativa que dejar intacta la tasa de interés de referencia después de la reunión de junio del Comité Federal de Mercado Abierto. El riesgo de una nueva recesión en Estados Unidos es más amenazante que nunca, aunque los medios de comunicación occidentales insistan en promover la idea de que los principales peligros son la desaceleración económica de China y el posible abandono del Reino Unido de la Unión Europea.

Después de la reunión más reciente del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), realizada a mediados de junio, la presidenta de la Reserva Federal (FED), Janet Yellen, anunció que la tasa de interés de referencia permanecería intacta, esto es, en un rango entre 0,25 y 0,50 por ciento. Con ello, todo parece indicar que la FED no volverá a subir el costo del crédito interbancario a un día hasta antes del próximo mes de septiembre.



En definitiva, la propaganda del Gobierno de Barack Obama para convencernos de la “plena recuperación” de la economía norteamericana ha vuelto a caer en el descrédito. Ya pasaron más de seis meses desde que la FED elevó la tasa de interés de los fondos federales (‘federal funds rate’) y hasta el momento no existen señales que anticipen un nuevo incremento.



En repetidas ocasiones, la FED ha ajustado a la baja sus proyecciones de crecimiento de la economía: mientras que en marzo estimó una tasa de expansión para este año entre 2,1 y 2,3 por ciento, recientemente la redujo a un rango entre 1,9 y 2 por ciento. La economía va en caída libre, apenas en diciembre de 2015 el pronóstico de crecimiento de la FED para 2016 oscilaba entre 2,3 y 2,5 por ciento.



Es indudable, la creciente debilidad de la economía más poderosa del Grupo de los 7 (G-7) ha obligado a las autoridades monetarias a actuar con cautela, pues cualquier movimiento en falso incrementaría los riesgos de acentuar las tendencias recesivas, esta vez con altas posibilidades de combinarse con deflación (caída de precios).



El primer trimestre del año la tasa de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de la economía estadounidense a duras penas alcanzó 0,80 por ciento. La recuperación del mercado de trabajo por su parte, continúa siendo demasiado frágil aunque se presuma como el principal logro de las políticas implementadas por la FED. Recordemos que en diciembre pasado, cuando la FED elevó en 25 puntos base la tasa de interés de referencia, la tasa de paro oficial se ubicaba en 5 por ciento, una cifra que a decir de algunos integrantes del FOMC, avizoraba una situación de “pleno empleo”.



Sin embargo, hoy sabemos que el banco central encabezado por Janet Yellen se equivocó. Los últimos datos no dejan lugar a sospechas: los vientos de una nueva recesión son muy amenazantes. El pasado mes de mayo la nómina no agrícola añadió solamente 38 mil puestos de trabajo, fue el incremento más bajo desde el año 2010. Por añadidura, los datos de marzo y abril fueron revisados a la baja, los empleadores contrataron 59 mil personas menos a lo reportado originalmente.



Por eso ningún integrante del FOMC salió a festejar que la tasa de desempleo empleo cayera a 4,7 por ciento cuando, en paralelo, la tasa de participación laboral descendió a 62,6 por ciento: miles de personas abandonaron la búsqueda de trabajo ante la falta de oportunidades. Es que la tasa de desempleo oficial oculta el subempleo masivo, si se contabilizaran tanto a las personas que están ocupadas en puestos de trabajo de tiempo parcial así como a aquellas que han abandonado recientemente el mercado laboral, las cifras cambiarían por completo. Hay alternativas de medición, la metodología U-6 que sí considera estos dos rubros, ubica la tasa de desempleo en 9,7 por ciento, esto es, representa más del doble de la tasa de paro oficial.



Cabe destacar que la falta de dinamismo de la economía estadounidense es consecuencia fundamentalmente de la extrema debilidad de la inversión empresarial, producto a su vez de una tasa de rentabilidad del capital demasiado baja, o por lo menos insuficiente para poner en marcha nuevas plantas productivas, capaces de generar empleo masivo y con ello, detonar un proceso recuperación de largo aliento. Sucede que los empresarios norteamericanos se resisten no solamente a invertir sino también a elevar los salarios, situación que ha impedido apoyar un incremento sustantivo de la inflación: el índice de precios al consumidor (CPI, por sus siglas en inglés) aumentó apenas 1,1 por ciento en términos anuales el mes pasado.



La imagen de una economía boyante parece cada vez más lejana luego de que el Conference Board de Estados Unidos, la institución encargada de supervisar la competitividad en escala mundial, dio a conocer que la economía norteamericana sufrirá este año la primera contracción de su nivel de productividad de las últimas tres décadas. Ante la falta de innovación, la productividad estadounidense se desplomará 0,2 por ciento. “El año pasado parecía que estábamos entrando en una crisis de productividad, ahora estamos a la mitad de ella”, sentenció Bart van Ark, el economista en jefe del prestigioso centro de investigaciones.



Pese a todo, los medios de comunicación tradicionales insisten en promover la idea de que las señales de alerta para la FED están localizadas fuera de territorio estadounidense. En un primer momento nos dijeron que la desaceleración económica de China representaba uno de los principales peligros para el mundo, más recientemente, nos han puesto sobre aviso de las fuertes turbulencias financieras que vendrán en caso de que el Reino Unido se decida a abandonar la Unión Europea (el llamado ‘Brexit’).



Muy pocos se han atrevido a indagar sobre la alta peligrosidad que representa Estados Unidos para la economía global: según las estimaciones de Deutsche Bank, el principal banco de inversiones del Continente europeo, la probabilidad de que la Unión Americana caiga en recesión durante los próximos doce meses es ya de 55 por ciento. Todo apunta a que más temprano que tarde, la dramática realidad económica terminará por imponerse frente a la tergiversación informativa.

- Ariel Noyola Rodríguez es economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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Viernes, 17 Junio 2016 08:34

El ajuste sigue hundiendo a Brasil

 

Un año y medio después del inicio del plan de austeridad, el país vecino solo ve profundizar la recesión. El gobierno interino quiere fijar una pauta de limitación del gasto por veinte años, abrir más la economía y reformar las jubilaciones.

 

 

La actividad económica de Brasil se contrajo 4,5 por ciento en abril respecto del mismo mes del año pasado. En el primer trimestre, el mercado interno brasileño ya había marcado un retroceso del 5,4 por ciento. La economía del principal socio comercial de la Argentina atraviesa un fuerte proceso de recesión desde 2015, cuando computó una baja del PBI del 3,8 por ciento, la peor performance de los últimos 20 años. El gobierno de Michel Temer, el presidente interino tras la aprobación del impeachment (juicio político) contra Dilma Rousseff, pretende profundizar el plan de ajuste fiscal, con reglas para evitar que el gasto público supere el ritmo de incremento de la inflación, al tiempo que apunta a potenciar la estrategia de apertura comercial con acuerdos de libre comercio y estrechar relaciones con la OMC. El esquema de administración macroeconómica es similar al que propone en el país el equipo económico de Mauricio Macri.

 

Las estimaciones sobre la evolución del PBI brasileño para 2016 computan una reducción del 3,6 por ciento. La crisis económica comenzó el año pasado con el anuncio de un plan de ajuste ortodoxo, con recorte de erogaciones estatales, devaluación e incremento de la tasa de interés de referencia. Las autoridades afirmaban que “ajustarse el cinturón” permitiría en el corto plazo recuperar un crecimiento sustentable. Sin embargo, un año y medio después de esas políticas el mercado interno brasileño continúa en una crisis notable, con aumento del desempleo e incremento de la desigualdad. El presidente interino, lejos de buscar una salida con ruptura de propuestas del establishment, insiste en la necesidad de potenciar un programa de ajuste convencional.

 

La principal de las propuestas apunta a limitar el margen de acción del Estado a partir de la política fiscal. Esta semana propuso la implementación de un tope para los gastos del sector público para los próximos 20 años. La iniciativa, que lleva el nombre de Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC), será enviada al Congreso para su aprobación e implica que a partir de 2017 las erogaciones estatales no podrán aumentar por encima de la tasa de inflación registrada el año anterior. “No podemos seguir gastando indefinidamente mucho más de lo que la sociedad es capaz de pagar”, justificó el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles. El proyecto tiene incorporada una propuesta de reforma de la Seguridad Social, en la que se revisarán jubilaciones y pensiones, al tiempo que habrá también reformulación sobre los salarios que paga la administración central. Temer había anunciado un recorte de los gastos a finales de mayo, donde se decidió suspender la aplicación de nuevos subsidios para programas del Gobierno como los gastos sociales. Brasil en la última década consiguió que más de 40 millones de personas abandonen la situación de pobreza, para lo cual tuvieron un rol fundamental los beneficios sociales como el plan Bolsa Familia.

 

El avance de las políticas neoliberales en Brasil, una conducta repetida en la Argentina, se dio también en materia de las relaciones internacionales. El director de la OMC, Roberto Azevedo, visitó ayer a Temer y resaltó que la nueva administración permitirá que los brasileños ganen relevancia en el comercio exterior. Aseguró que la gestión de Temer tiene la mira puesta en facilitar los procesos de liberación de las fronteras y poner la prioridad sobre el intercambio comercial. El funcionario de la entidad dependiente de Naciones Unidas, no obstante, reconoció que la situación económica es preocupante. “No es un momento fácil para el país. Son momentos de turbulencia en todas las áreas y en la económica en particular”, describió.

 

 

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Jueves, 16 Junio 2016 07:20

Estudiantes

“Estudia para que te hagas un hombre”. Era una frase típica y tópica de nuestros mayores en la segunda mitad del siglo XX. Se suponía que pasar por las instituciones académicas, y más por la universidad, nos formaría como ciudadanas y ciudadanos críticos y con criterio y nos darían elementos para que se nos abrieran nuevas y distintas puertas en lo personal y en lo profesional. Nos ayudarían a “labrarnos un futuro”.

Pero estudiar con esa idea de crecimiento, desarrollo y madurez, es decir: pensando, siempre ha tenido sus riesgos. Cuestionar, hacer preguntas, poner en duda el sistema y elevar la voz contra las injusticias y desigualdades ha sido siempre un deporte de riesgo. Si eres estudiante, o docente, o sindicalista, o defensor (a) de derechos humanos, el riesgo se multiplica por equis.


Precisamente ha sido un profesor de la Universidad Distrital, que fue mi estudiante en la maestría en Comunicación, desarrollo y cambio social, y con el que siempre he mantenido interesantes debates críticos desde el cuestionamiento de los medios, quien me ha sugerido que hable de eso: de las tragedias estudiantiles.


El poder, en sus múltiples formas y manifestaciones siempre ha temido a las cabezas pensantes. Y eso le ha llevado no a entenderlas, sino a reprimirlas y censurarlas. “No leas, no pienses, romperás tu felicidad”, al más puro estilo ejercido contra los libros por el bombero de Bradbury en Farenheit 451.


Cazas de brujas, noches de quema de libros (Bebelplatz en Berlín 1933 o Santiago de Chile en 1973) o incendios de bibliotecas en distintas épocas de nuestra historia (Alejandría, Constantinopla, Granada, Sarajevo o Bagdad). También el cura y el barbero le quemaban a don Quijote los ejemplares de su biblioteca para evitar que fantasease y desvariara.


Son acciones contra las muestras culturales, contra las acciones educativas, contra la lectura y el pensar. También se produce violencia contra quienes defienden la cultura, la educación, los libros y el pensamiento libre.


Podríamos citar numerosos ejemplos de los muchos que se encuentran en los anales de la historia. Haciendo uso de esa memoria que Benjamin dice que es casi sinónimo de justicia porque nos permite abrir aquellos hechos que la propia historia o el derecho habían archivado para olvidar. Y hacer presente ese pasado nos ayuda, como señala Reyes Mate, a ampliar el campo de la justicia; tan enterrada hoy por losas de indiferencias y montañas de mentiras.


En España, en 1969 fue asesinado el estudiante Enrique Ruano, haciendo pasar su muerte por un suicidio. En 1970, otro estudiante, Javier Escalada, era abatido a tiros por la policía. En diciembre de 1979 en los alrededores de la plaza de Embajadores, la policía asesinaba a dos jóvenes estudiantes, José Luis Montañés Gil y Emilio Martínez Menéndez tras una manifestación en contra de la Ley de Autonomía Universitaria que estaba promoviendo el gobierno de la UCD con el presidente Suárez al frente. Hubo juicio, pero ningún policía fue condenado.


En Colombia por estos días se han recordado los hechos acaecidos el 9 de junio de 1954, cuando tres estudiantes fallecían por los disparos del ejército en la confluencia de la carrera 7ª con calle 13, en Bogotá, tras una manifestación. Ese día, dentro de la propia Universidad Nacional, la policía mataba a otro estudiante, Uriel Gutiérrez Restrepo, de un tiro en la cabeza.


La movilización ciudadana se había convocado en recuerdo de otros hechos luctuosos de los que se cumplían veinticinco años, el asesinato del estudiante Bravo Páez a manos de la guardia presidencial que reprimía las protestas en contra de la United Fruit Company por la masacre de las bananeras.

Desde entonces se han venido sucediendo las muertes de estudiantes por la acción de las fuerzas de seguridad del Estado. Esa tarea represiva la lleva a cabo principalmente, desde su creación en 1999, el Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios), grupo policial establecido por una directiva que buscaba modernizar la policía como parte del llamado “Plan Colombia” suscrito con los Estados Unidos y que ponía por encima de todo la irónicamente denominada “seguridad democrática”.


El 3 de junio de este año fallecía, tras permanecer mes y medio en estado de coma, Miguel Ángel Barbosa, estudiante de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá. La actuación violenta e injustificada de ese grupo represivo acabó con su vida. Se estaba manifestando, junto a cientos de sus compañeros de estudio, dentro del recinto de la sede de la institución académica en Ciudad Bolívar, contra la situación de caos académico y administrativo que se vive al interior de esa universidad. Un claustro en paro estudiantil por la mala praxis de sus directivos.


En el tiempo transcurrido desde 1999 hasta nuestros días se han ido acumulando las acciones violentas por parte de ese pelotón de asalto que parece ser responsable de algunos crímenes.


Carlos Giovanni Blanco, estudiante de medicina de la Universidad Nacional recibió un disparo durante un operativo del Esmad en el interior del recinto universitario, el 8 de noviembre de 2001. En Bucaramanga, el 20 de noviembre de 2002, fallecía víctima de un tiro en el pecho el estudiante de la Universidad Industrial de Santander Jaime Alfonso Acosta, durante una protesta en esa institución.


Nicolás Neira, estudiante de noveno grado de tan solo quince años de edad, fallecía tras ser agredido brutalmente por algunos miembros de ese grupo de asalto durante la manifestación del Día Internacional de las y los Trabajadores, el 1 de mayo de 2005 en pleno centro de la capital colombiana.

El 22 de septiembre del mismo año fue asesinado, de un disparo en la nuca, Jhonny Silva Aranguren, estudiante de Química de veintiún años, durante una protesta contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) en el campus de la Universidad del Valle en Cali.
Oscar Leonardo Salas Ángel, estudiante también de la Distrital moría por el impacto de una canica disparada “presuntamente” por el Esmad durante una protesta de estudiantes en contra del TLC el 8 de marzo de 2006.


Un exagente declaraba después que habían recibido permiso de sus superiores para utilizar “todo tipo de juguetes”, término que incluye el uso de armamento no convencional. Con armas legales o ilegales el resultado es el mismo, muertes de jóvenes estudiantes por la violencia indiscriminada ejercida por efectivos de la policía.


En Ibagué caía abatido por un disparo de un componente del equipo policial especial, el 9 de junio de 2015, el estudiante de sexto semestre de Ciencias Sociales de la Universidad del Tolima Cristian Andrés Pulido Jiménez.


Parece que todos esos hechos confirman que ser estudiante es peligroso. También que las actuaciones policiales son desproporcionadas. La violencia ejercida por quienes detentan el poder es peor violencia, que el Estado sea el victimario de su población es una demostración de la falsedad de la democracia que, en un aparente estado social de derecho, deja en una situación de mayor peligro e indefensión a la ciudadanía.


El “Manual para el servicio de policía en la atención, manejo y control de multitudes”, publicado por la Dirección General de la Policía Nacional de Colombia bajo el mandato del presidente Uribe, define ese servicio como “la actividad policial que con respeto, defensa de los derechos humanos y adecuada capacitación (...) observa, comprueba, inspecciona y fiscaliza los comportamientos de los ciudadanos actuantes en la conglomeración”, buscando con ello “llegar a una mediación o negociación de conflictos”. Cuyo objeto es “Contribuir con pautas para contrarrestar los desórdenes públicos generados por diferentes grupos sociales mediante la aplicación de procedimientos establecidos, transparentes, buen uso y administración del material de guerra y equipo antidisturbios de la Policía Nacional, restableciendo la convivencia y seguridad ciudadana en la jurisdicción afectada”.


En alguna página web de la policía colombiana se define al escuadrón móvil antidisturbios como equipo de apoyo al Departamento de Policía “en la prevención y control de multitudes, con personal altamente capacitado en manejo y conciliación de masas, en la protección de los Derechos Fundamentales, con el fin de restablecer el orden, la seguridad y la tranquilidad de los habitantes”.

Hay mucha incongruencia en todo eso: “... buen uso del material de guerra”, ¿contra la población civil desarmada?
“Restableciendo la convivencia”, ¿la violencia como método para generar la coexistencia pacífica?
“... restablecer el orden, la seguridad y la tranquilidad...” ¿La de quiénes, la de las personas agredidas?
“... la protección de los Derechos Fundamentales...” Y ¿dónde quedan el derecho de la ciudadanía a expresarse y manifestarse y el derecho a la vida?


Creo que algunos derechos no se los han enseñado y que los hechos muestran que ciertos mandos y números de ese grupo represivo no se han leído, o no han entendido, su propio manual, ni la Constitución Política de 1991 ni la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Tampoco parece que lo entiendan muchos dirigentes políticos y funcionarios al servicio de la Fiscalía, la Procuraduría y el Ministerio Público.


La Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, puesta en marcha tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU, se presenta desde la ONU como una herramienta para hacer más fuerte la lucha internacional contra el terrorismo. En esa línea plantea cuatro columnas sobre las que sostenerse, la última de ellas es “Garantizar el respeto universal de los derechos humanos y del estado de derecho como pilar fundamental de la lucha contra el terrorismo”.


Pero, ¿qué ocurre cuando son los propios estados los que no respetan los derechos humanos ni el derecho internacional humanitario? Pues, por desgracia y como casi siempre, no sucede nada. O mejor dicho, se produce el llamado terrorismo de Estado. Una práctica bastante extendida, incluso entre las llamadas democracias, y que consiste, según definición de Bayer, Borón y Gambina, en “el empleo sistemático y masivo de métodos violentos físicos o simbólicos, ilegítimos, ilegales y antihumanistas por parte de un gobierno con el propósito de inducir el miedo dentro de una población civil determinada para alcanzar objetivos sociales, políticos, económicos o militares”.


¿Quién paga el pato de la violencia institucionalizada? Principalmente la población civil y dentro de ella los sectores más vulnerables. Hasta ahora, pese a la existencia de numerosas pruebas contundentes, ningún agente del Esmad colombiano ha sido procesado ni se han tomado acciones que cuestionen el papel represivo de las fuerzas de seguridad y la impunidad de sus actos.


El caso de Jhonny Silva está en manos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde junio de 2009 sin que haya habido resolución alguna por parte del organismo internacional. En 2014, el Tribunal Administrativo del Cauca declaró responsable a la policía por esa muerte y condenó al Estado a indemnizar a la familia con doscientos cincuenta salarios mínimos vigentes (ciento cincuenta y cuatro millones de pesos colombianos, aproximadamente cincuenta mil euros). Eso vale la vida de un estudiante de 21 años.


Luego, todo se olvida. Los gobiernos argumentan los viles sucesos asegurando que terroristas y provocadores se habían infiltrado en las manifestaciones, que sus acciones fueron proporcionadas, que las muertes fueron accidentales o que siempre actúan con arreglo a la ley, para garantizar la seguridad y el orden.


Nadie dice que lo primero deberían ser la justicia, los derechos humanos y las libertades. A partir de ahí se han justificado y derivado las medidas antidemocráticas y antisociales que en muchos países han cubierto bajo el manto infame de “la ley de fugas” o “los falsos positivos”.


El sociólogo norteamericano Michael Gould-Wartofsky escribió “Hoy (...) los estudiantes se hallan cada vez más en la línea de fuego, no de una guerra contra el terrorismo, sino de una guerra contra el “radicalismo” y el “extremismo”. Prácticamente todos los administradores y educadores universitarios al igual que el personal policial y los ejecutivos corporativos parecen haberse enlistado en las acciones de guerra.


Para muchos, el auge de la seguridad nacional en los campus ha generado algunas preguntas básicas sobre los propósitos y los principios de la educación superior: ¿A quién sirve la universidad? ¿A quién protege? ¿Quién tiene derecho a expresarse? ¿Quién será silenciado? ¿A quién le pertenece el futuro?


Estas preguntas no les interesan a los guardianes de la Universidad de la Represión. Ellos están enfocados en preparar sus armas, poner cerrojos en las puertas y alistarse para el próximo paso”.


Vasconcelos decía, en El espíritu de la universidad recordando a Zaratustra,: “amigos, es indigno de mi enseñanza quien acata servilmente una doctrina; soy un libertador de corazones, mi razón no puede ser vuestra razón; aprended de mí el vuelo del águila”.


Y el propio Nietzsche sentenciaba en Así hablo Zaratustra: “yo os aconsejo así a vosotros, amigos míos: ¡desconfiad de todos aquellos en quienes es poderosa la tendencia a imponer castigos! (...) ¡Desconfiad de todos aquellos que hablan mucho de su justicia! En verdad, a sus almas no es miel únicamente lo que les falta”.

Bibliografía
Bayer, Osvaldo; Borón, Atilio; y Gambina, Julio. (2010). El terrorismo de Estado en la Argentina, Buenos Aires, Instituto Espacio para la Memoria.
Gould-Wartofsky, La universidad de la represión. Disponible en La línea de fuego. https://lalineadefuego.info/2012/04/04/ee-uu-universidad-de-la-represion-clase-2012-por-michael-gould-wartofsky/
Manual para el servicio de policía en la atención, manejo y control de multitudes. Disponible en http://www.policia.edu.co/documentos/doctrina/manuales_de_consulta/107938_manual%20Atencion%20Multi%2011_12_09.pdf
Nietzsche, F. Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie. Disponible en livros01.livrosgratis.com.br/bk000286.pdf
ONU. Lucha contra el terrorismo. En http://www.un.org/es/counterterrorism/
Vasconcelos, J. (2001). Y el espíritu de la universidad, México, UNAM, pág. 43. Disponible en https://books.google.com/books?isbn=968369604X

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Domingo, 12 Junio 2016 07:37

Maduro dice no a un referéndum en 2016

 
Maduro llamó a sus partidarios a revisar si sus firmas fueron falsificadas y agregadas en las planillas para solicitar el referéndum. Indicó que de las 1,85 millón de firmas, más de 600.000 fueron declaradas fraudulentas.

 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo ayer que si la oposición reúne los requisitos legales para activar un referéndum revocatorio de su mandato, éste se celebraría en 2017.

 

Maduro descartó que la consulta que tramita la oposición con firmas de electores se realice este año, como plantean los impulsores de la consulta, lo que abriría las puertas a una nueva elección presidencial en 2016. Es que si se hace en 2017 y triunfa el revocatorio, un vice completaria el mandato de Maduro. El gobernante denunció que la oposición presentó un paquete podrido con firmas falsas y retó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a venir a Venezuela con el traje de Superman. Maduro afirmó que el 31 por ciento de las firmas que presentó la oposición para solicitar el referéndum son fraudulentas, lo que acarreará acciones legales contra quienes lo proponen. El Consejo Nacional Electoral (CNE) admitió 1,3 millones de firmas de los 1,85 millones que entregó la oposición y fijó la semana del 20 al 24 de junio para la validación de esas rúbricas, cuando los firmantes irán a los centros regionales del CNE para ratificar sus intenciones.

 

“Ellos (oposición) trataron de incendiar el país y no pudieron. Si cumplen los requisitos, el referéndum será el próximo año y punto.

 

Debemos respetar al CNE. Si el CNE dice que en el curso de este año han reunido los requisitos, el referéndum será en marzo de 2017, iremos al referéndum y lo ganaremos con el pueblo en la calle”, aseveró Maduro. Además, agregó que si el CNE dice que no cumplieron los requisitos constitucionales y reglamentarios, el país debe acoger esa decisión soberana de los poderes públicos.

 

Maduro llamó a sus partidarios a revisar si sus firmas fueron falsificadas y agregadas en las planillas para solicitar el referéndum, al tiempo que gritó “no al fraude”. Indicó que de las 1,85 millones de firmas de electores que entregó al oposición al CNE para pedir el referéndum, más de 600.000 fueron declaradas fraudulentas. A su vez, dijo que el CNE estableció la validación de las firmas para evitar el supuesto fraude ocurrido en 2004, cuando fue activado un referéndum contra el presidente Hugo Chávez, quien aceptó miles de firmas falsas, según Maduro, para ir a la consulta en un intento para que la oposición entrara en el camino democrático. “Todo esto se hace para garantizar que no habrá fraude como hubo hace 12 años. Esto se hace para garantizar que cuando ganamos, ganamos y cuando perdemos, salimos a reconocer”, aseveró. “Pero no nos vamos a calar más fraudes, firmas falsas y si quieren que se traigan a Almagro vestido de Rambo y Superman, con los interiores por fuera. Aquí lo espero, Almagro, ridículo. Imagínense ustedes a Almagro como Rambo, con los interiores por fuera. Almagro y sus interiores por fuera de Superman. Qué ridículo, te esperamos en la bajadita, la historia te tendrá en el infierno de la traición, basura. A Venezuela se respeta y la vamos a hacer respertar”, afirmó Maduro.

 

El líder opositor Henrique Capriles respondió a Maduro, que el referendum revocatorio será este año. “¡El revocatorio será este año y punto! ¡Ratifico lo dicho, el Pueblo firmó impecablemente! ¡Y en todo caso para algo está la validación!”, escribió Capriles en su cuenta de Twitter.

 

Almagro convocó para la próxima semana el Consejo Permanente de la OEA para debatir a crisis venezolana y la posible invocación de la Carta Democrática Interamericana. Maduro dijo que en las firmas entregadas por la oposición para pedir el referéndum había 11.000 muertos y 1300 condenados por cargos de narcotráfico, homicidio y secuestro. “Ellos tenían que recoger 200.000 firmar, las tienen, si querían convocar el referéndum este año. Pero ahora están pasando la vergüenza de todo esto”, indicó y atribuyó la responsabilidad del desastre de las firmas al líder opositor Henrique Capriles, principal impulsor del referéndum.

 

Por su parte, los cancilleres de Argentina, Chile y Uruguay se manifestaron ayer complacidos por el anuncio del Consejo Nacional Electoral(CNE) de Venezuela de autorizar la validación de las firmas vinculadas al referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. “La decisión constituye un primer paso hacia la pacificación que permite alentar la esperanza de que el proceso iniciado pueda alcanzar resultados positivos en el menor tiempo posible para todos los venezolanos”, señalaron en una declaración conjunta los ministros de Asuntos Exteriores de Argentina, Susana Malcorra; de Chile, Heraldo Muñoz; y de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa. El referéndum revocatorio puede activarse este año, ya que el mandato de seis años del presidente Nicolás Maduro llegó a la mitad. El proceso incluirá una semana de “reparos” de firmas, durante la cual los electores podrán retirar sus decisiones en caso de que hayan cambiado de opinión.

 

 

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Viernes, 10 Junio 2016 07:10

El final del posneoliberalismo

 

Se acaba un tiempo en el continente en que varios gobiernos progresistas sucedieron a las dictaduras y a gobiernos neoliberales y en los que se observaron beneficios para los pobres sin afectar seriamente los ingresos de los ricos. Estos finalmente, retomaron el camino hacia la derecha. Se abre un nuevo tiempo en el que en el que la unidad de los sectores populares vuelve a ser el camino.

 

América Latina fue el único continente donde las opciones neoliberales fueron adoptadas por varios países. Después de una serie de dictaduras militares, apoyadas por los Estados Unidos y portadoras del proyecto neoliberal, las reacciones no se hicieron esperar. La cumbre fue el rechazo en 2005 del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá, el resultado de la acción conjunta entre movimientos sociales, partidos políticos de izquierda, organizaciones no gubernamentales e iglesias cristianas.

 

Los nuevos gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Paraguay y Bolivia, pusieron en marcha políticas restableciendo el Estado en sus funciones de redistribución de la riqueza, de la reorganización de los servicios públicos, en particular el acceso a la salud y a la educación y de inversiones en obras públicas. Se negoció una distribución más favorable del ingreso de las materias primas entre multinacionales y Estado nacional (petróleo, gas, minerales, productos agrícolas de exportación) y la coyuntura favorable, durante más de una década, permitió importantes ingresos para las naciones en cuestión.

 

Hablar sobre el final de un ciclo introduce la idea de un cierto determinismo histórico, lo que sugiere la inevitabilidad de alternancias de poder entre la izquierda y la derecha, concepto inadecuado si el objetivo es sustituir la hegemonía de una oligarquía por regímenes populares democráticos. Sin embargo, una serie de factores permiten sugerir un agotamiento de las experiencias post-neoliberales, partiendo de la hipótesis que los nuevos gobiernos fueron post-neoliberales y no post-capitalistas.

 

Obviamente, sería ilusorio pensar que en un mundo capitalista, en plena crisis sistémica y por lo tanto particularmente agresiva, el establecimiento de un socialismo “instantánea” es posible. Se plantea la cuestión de las transiciones necesarias.

 

 

Un proyecto posneoliberal

 

El proyecto de los gobiernos “progresistas” de América Latina para reconstruir un sistema económico y político capaz de reparar los desastrosos efectos sociales del neoliberalismo, no fue una tarea fácil. La restauración de las funciones sociales del Estado supuso una reconfiguración de este último, siempre dominado por una administración conservadora poco capaz de constituir un instrumento de cambio. En el caso de Venezuela, es un Estado paralelo que se instituyó (las misiones) gracias a los ingresos del petróleo. En los demás casos, nuevos ministerios fueron creados y renovaron gradualmente a los funcionarios. La concepción del Estado que presidió al proceso fue generalmente centralizadora y jerarquizada (importancia de un líder carismático) con tendencias a instrumentalizar los movimientos sociales, el desarrollo de una burocracia a menudo paralizante y también la existencia de la corrupción (en algunos casos a gran escala).

 

La voluntad política por salir del neoliberalismo tuvo resultados positivos: una lucha efectiva contra la pobreza para decenas de millones de personas, un mejor acceso a la salud y la educación, inversiones públicas en infraestructura, en pocas palabras, una redistribución por lo menos parcial del producto nacional, considerablemente aumentado por el alza de los precios de las materias primas.

 

Esto dio lugar a beneficios para los pobres sin afectar seriamente los ingresos de los ricos.

 


Se añadieron a este panorama importantes esfuerzos a favor de la integración latinoamericana, creando o fortaleciendo organizaciones como el Mercosur, que reúne a unos diez países de América del Sur, UNASUR, para la integración del Sur del continente, la CELAC para el conjunto del mundo latino, más el Caribe y, finalmente, el ALBA, una iniciativa venezolana con unos diez países.

 

En este último caso, se trataba de una perspectiva de cooperación bastante novedosa, no de competencia, sino de complementariedad y de solidaridad, porque, de hecho, la economía interna de los países “progresistas” permaneció dominada por el capital privado, con su lógica de acumulación, especialmente en los sectores de la minería y el petróleo, las finanzas, las telecomunicaciones y el gran comercio y con su ignorancia de las “externalidades”, es decir los daños ambientales y sociales. Esto dio lugar a reacciones cada vez mayores por parte de varios movimientos sociales. Los medios de comunicación social (prensa, radio, televisión) se mantuvieron en gran medida en manos del gran capital nacional o internacional, a pesar de los esfuerzos hechos para rectificar una situación de desequilibrio comunicacional (Telesur y las leyes nacionales en materia de comunicaciones).

 

 

¿Qué tipo de desarrollo?

 

El modelo de desarrollo se inspiró en los años 60 del “desarrollismo”, cuando la Comisión Económica para América Latina de la ONU (CEPAL) propuso sustituir las importaciones por el aumento de la producción nacional. Su aplicación en el siglo XXI, en una coyuntura favorable de los precios de las materias primas, combinada con una perspectiva económica centrada sobre el aumento de la producción y una concepción de redistribución de la renta nacional sin transformación fundamental de las estructuras sociales (falta de reforma agraria por ejemplo) condujo a una “reprimarización” de las economías latinoamericanas y al aumento de la dependencia con respeto al capitalismo monopolista, yendo incluso hasta una desindustrialización relativa del continente.

 

El proyecto se transformó gradualmente en una modernización acrítica de las sociedades, con matices dependiendo del país, alguno, como Venezuela haciendo hincapié en la participación comunitaria. Esto dio lugar a una amplificación de consumidores de clase media de bienes del exterior. Se estimularon los megaproyectos y el sector agrícola tradicional fue abandonado a su suerte para favorecer la agricultura agroexportadora destructora de los ecosistemas y de la biodiversidad, incluso llegando a poner en peligro la soberanía alimentaria. Cero rastros de verdaderas reformas agrarias. La reducción de la pobreza en especial mediante medidas asistenciales (que también fue el caso de los países neo-liberales) apenas redujo la distancia social, siendo la más alta del mundo.

 

 
¿Se podría haber hecho de otra manera?
 

Uno puede preguntarse, por supuesto, si era posible haberlo hecho de otra manera. Una revolución radical hubiera provocado intervenciones armadas y los Estados Unidos disponen de todo el aparato necesario para ello.

 

Por otra parte, la fuerza del capital monopolista es de tal manera que los acuerdos hechos en los campos de petróleo, minería, agricultura, rápidamente se convierten en nuevas dependencias. Hay que añadir la dificultad de llevar a cabo políticas monetarias autónomas y las presiones de las instituciones financieras internacionales, sin hablar de la fuga de capitales hacia los paraísos fiscales, como lo demuestran los documentos de Panamá.

 

Por otra parte, el diseño de la formación de los líderes de los gobiernos “progresistas” y de sus consejeros era claramente el de una modernización de las sociedades, sin tener en cuenta logros contemporáneos, tales como la importancia de respetar el medio ambiente y asegurar la regeneración de la naturaleza, una visión holística de la realidad, base de una crítica de la modernidad absorbida por la lógica del mercado y finalmente la importancia del factor cultural. Curiosamente, las políticas reales se desarrollaron en contradicción con algunas constituciones bastante innovadoras en estas áreas (derecho de la naturaleza, “buen vivir”).

 


Las nuevas contradicciones

 

Esto explica una rápida evolución de las contradicciones internas y externas. El factor más dramático fue, obviamente, las consecuencias de la crisis del capitalismo mundial y, en particular, la caída, en parte planificadas, de los precios de las materias primas y en especial del petróleo. Brasil y Argentina fueron los primeros países en sufrir los efectos, pero rápidamente siguieron Venezuela y Ecuador, Bolivia resistiendo mejor, gracias a la existencia de importantes reservas de divisas. Esta situación afectó inmediatamente el empleo y las posibilidades consumistas de la clase media. Los conflictos latentes con algunos movimientos sociales y una parte de intelectuales de izquierda salieron a la luz. Las fallas del poder, hasta entonces soportadas como el precio del cambio y sobre todo en algunos países, la corrupción instalada como parte integrante de la cultura política, provocaron reacciones populares.

 

Obviamente la derecha se tomó de esta situación para iniciar un proceso de recuperación de su poder y su hegemonía. Apelando a los valores democráticos que nunca había respetado, logró recuperar parte del electorado, sobre todo tomando el poder en Argentina, conquistando el parlamento en Venezuela, cuestionando el sistema democrático de Brasil, asegurándose la mayoría en las ciudades en Ecuador y en Bolivia. Trató de tomar ventaja de la decepción de algunos sectores, en particular de los indígenas y de las clases medias. También con el apoyo de muchas instancias norteamericanas y por los medios en su poder, trató de superar sus propias contradicciones, sobre todo entre las oligarquías tradicionales y los sectores modernos.

 

En respuesta a la crisis, los gobiernos “progresistas” adoptaron medidas cada vez más favorables a los mercados, hasta el punto de que la “restauración conservadora” que denuncian con regularidad, se introdujo subrepticiamente dentro de ellos mismos. Las transiciones se convirtieron entonces en adaptaciones del capitalismo a las nuevas exigencias ecológicas y sociales (un capitalismo moderno) en vez de pasos hacia un nuevo paradigma poscapitalista.

 

Todo esto no significa el final de las luchas sociales, al contrario.

 

La solución radica, por una parte, en la agrupación de las fuerzas para el cambio, dentro y fuera de los gobiernos, para redefinir un proyecto y las formas de transición y por otra, en la reconstrucción de movimientos sociales autónomos con objetivos enfocados en el medio y largo plazo.

 

 

 

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Viernes, 10 Junio 2016 06:58

La nueva Venezuela

 

Las crisis sistémicas suelen provocar mutaciones de larga duración que no dejan nada en su lugar. La crisis de la dominación española sobre nuestro continente se trasmutó en una realidad completamente nueva. Las sociedades que se estabilizaron hacia la segunda mitad del siglo XIX poco tenían que ver con las existentes hacia 1810, cuando la Revolución de Mayo en el virreinato del Río de la Plata.

 

Esos periodos críticos habilitan, también, el nacimiento de relaciones sociales diferentes a las hegemónicas que son, en última instancia, una de las claves de bóveda del cambio social. No es durante la grisura de la estabilidad cuando nace lo nuevo, sino en medio de las bravas tormentas, siempre que seamos capaces de innovar, de trabajar creando.

 

En Venezuela está sucediendo algo similar. Detrás o debajo de la crisis política, de la ofensiva de la oposición y de Washington, de la parálisis del gobierno, de la corrupción que atraviesa todo el país, de arriba abajo, de la escasez y de las interminables colas para comprar alimentos, late otro país. Un país productivo, solidario, donde las personas no pelean entre sí por apropiarse de harina, azúcar y arroz, un país en el que pueden compartir lo que hay.

 

Un extenso e intenso recorrido por comunidades de los estados de Lara y Trujillo, desde la ciudad de Barquisimeto hacia la región andina, permite comprobar esta realidad. Se trata de una amplia red de 280 familias campesinas integradas en 15 organizaciones cooperativas, junto a 100 productores en proceso de organización, que integran la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (Cecosesola), que abastecen las tres ferias urbanas con 700 toneladas de frutas y verduras cada semana, a precios 30 por ciento por debajo del mercado, ya que eluden coyotes e intermediarios.

 

La visita directa a cinco cooperativas rurales, algunas con más de 20 años y otras en proceso de formación, permite comprender que la cooperación campesina tiene una fuerza extraordinaria. Una sencilla cooperativa de 14 productores en Trujillo, a 2 mil 500 metros de altura, consiguió comprar tres camiones, construir una bodega, la casa campesina y un galpón, produciendo básicamente papas y zanahorias de forma manual, sin tractores porque sus tierras están en pendientes. Un pequeño milagro que se llama trabajo familiar y comunitario, porque todas las cooperativas tienen tierras comunes que cultivan entre todos y todas.

 

Trabajo y debate para corregir errores. Eso que antes llamábamos autocrítica y quedó olvidada en algún agujero negro del ego masculino/militante. Las 3 mil reuniones anuales que realizan los mil 300 trabajadores asociados de Cecosesola, abiertas a la comunidad, son extensas, ásperas y frontales, en las que no se ocultan las desviaciones personales que perjudican al colectivo. Como decimos en el sur, no se andan con chiquitas. Van de frente, sin anestesia ni diplomacia, lo que no resquebraja sino consolida el ambiente de hermanamiento.

 

La red de 50 organizaciones comunitarias (15 rurales y 35 urbanas) abastece a más de 80 mil personas por semana en las tres ferias de consumo familiar, que cuentan con 300 cajas simultáneas. En estos momentos de escasez, abastecen la mitad de los alimentos frescos de una ciudad de un millón de habitantes, por lo que se forman colas hasta de 8 mil personas en la feria central, la más concurrida de todas, ya que el gobierno cerró algunos de sus mercados por carecer de productos.

 

Las cooperativas rurales producen verduras y frutas; las unidades de producción comunitaria urbanas elaboran pastas, miel, salsas, dulces y artículos de higiene y del hogar. En total, son 20 mil socios de los sectores populares de Barquisimeto los que están directamente involucrados en la red.

 

Los ahorros en la producción, las ferias y las colectas les permitieron construir el Centro Integral Comunitario de Salud, que tuvo un costo de 3 millones de dólares, cuenta con 20 camas y dos quirófanos donde realizan mil 700 cirugías anuales a mitad de precio que en las clínicas privadas, gestionado por casi 200 personas de forma horizontal y asamblearia. Además, tienen un fondo cooperativo (una suerte de banco popular) para financiar cosechas, comprar vehículos, insumos médicos y otras necesidades de las familias.

 

Todo, absolutamente todo, lo consiguieron con el trabajo propio y el apoyo de la comunidad. No recibieron un solo bolívar del Estado a lo largo de más de 40 años. ¿Cómo lo hicieron? Algunos documentos elaborados por la red lo explican en dos conceptos: ética y cooperación comunitaria.

 

No es que no haya problemas. Los hay, y muchos, con casos de aprovechamiento individualista, como en todas partes. El documento Ética y revolución, difundido en marzo pasado, dice: En nuestro país aceleradamente se va imponiendo una nueva modalidad de propiedad privada, al intentar adueñarse cada quien del espacio que se le antoje según su conveniencia. Ante eso son intransigentes. Es el mismo espíritu que los lleva a fijar los precios sin atender los del mercado, sino por acuerdos entre productores, tomar los acuerdos por consenso, eliminar las votaciones, percibir todos los mismos ingresos y trabajar para desmontar las jerarquías de poder internas.

 

La guía no es el programa, ni la relación táctica/estrategia, sino la ética. ¿Sin ética hay revolución?, finaliza el citado documento. La historia nos dice que los sectores populares pueden derrotar a las clases dominantes, como sucedió en medio mundo desde 1917. Lo que no está demostrado es que podamos establecer modos de vida diferentes del capitalismo.

 

Los trabajadores de Cecosesola pueden llevar de sus ferias la misma cantidad de productos que el resto de la comunidad. Si hay un kilo de harina por persona, es para todos igual, formen o no parte de la red. Esto es ética. La escasez es para todos. Sin privilegios.

 

Esa es la nueva Venezuela. Donde la ética es guía y norte. Aunque estén rodeados de mezquindades, siguen su camino. ¿No era ese el espíritu revolucionario?

 

 

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