El último informe del organismo advierte de la desaceleración económica de países emergentes por la caída del precio de materias primas como el petróleo. En países desarrollados, pese al aumento del empleo, alerta sobre el trabajo temporal o a tiempo parcial forzoso y del estancamiento de la clase media.

 


El año 2015 se acabó con la cifra de 197,1 millones de desempleados en todo el mundo. Esto supone un millón más de personas sin trabajo que en 2014, pero 27 millones más que en los años anteriores a la crisis económica mundial que se dejó sentir con fuerza en 2008.

Son los alarmantes datos del último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre las perspectivas laborales y sociales en el mundo. Y, precisamente, lo más alarmante son las perspectivas, porque el desempleo a nivel mundial seguirá creciendo según sus previsiones hasta alcanzar los 199,4 millones en 2016 y sobrepasando los 200 millones en 2017; y lo sufrirán sobre todo los países en desarrollo.


El motivo de esta tendencia está, según el organismo internacional, es la desaceleración económica de los países emergentes y en desarrollo, lastrados por las continuadas caídas de los precios de materias primas como el petróleo, cuyo valor cayó en 2015 a niveles de 2004 y que actualmente se sitúa por debajo de los 25 dólares por barril de brent. Para países exportadores, como Brasil, Rusia o los países del Golfo la situación es más que delicada. Y, en un mundo globalizado, repercute también en los países ricos. En conjunto, la economía mundial creció en 2015 un 3,1% ─un 0,5% menos de los esperado─ y se seguirá estancando en niveles "considerablemente menores" a los años previos a la gran recesión, apunta la OIT.


El empleo crece en los países desarrollados, aunque compensará sólo "marginalmente" el crecimiento del paro global. España sería uno de los ejemplos, pero sobre todo destacan Estados Unidos y otros países del centro y el norte de Europa. Ahora bien, según este estudio, pese a las mejoras, los países del sur europeo siguen presentando tasas altas de desempleo. Y lo que es más preocupante, bajas tasas de actividad. "Cuando el empleo decente escasea, más trabajadores pueden dejar de buscar empleo", afirma el informe. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo. No sólo en EE.UU y en Europa, donde "se espera que el subempleo se mantenga o crezca" dando lugar a trabajo temporal o a tiempo parcial involuntario, sino en todo el mundo.


Trabajo de mala calidad, el problema acuciante


El empleo vulnerable, es decir, la proporción del trabajo por cuenta propia y el familiar no remunerado, los más precarios, ha alcanzado a 1.500 millones de personas en todo el mundo, más del 46% del empleo total. Su reducción es mucho más lenta e irá a peor especialmente en economías emergentes, donde el número de trabajadores vulnerables aumentará en 25 millones.

Ante este panorama, los expertos advierten de un crecimiento muy lento, incluso un parón total, de las clases medias (personas que con un consumo diario equivalente a entre cinco y 13 dólares) en países emergentes, elevando el riesgo de alimentar el malestar social.

En economías avanzadas, las mejoras en el mercado laboral son "limitadas y desiguales", afectando seriamente al crecimiento de la clase media. La OIT destaca que la desigualdad de ingresos ha aumentado "de manera significativa en los países más avanzados del G-20" al tiempo que los ingresos más altos siguen creciendo.
Pobreza laboral


Al nivel global, la OIT asegura que el número de empleados en situación de extrema pobreza (que viven con menos de 1,9 dólares diarios) se ha reducido "considerablemente" desde el año 2000, situándose en 2015 en 327 millones. No obstante, advierte de que hay 967 millones de trabajadores en situación de pobreza moderada o casi moderada (viven con entre 1,9 y cinco dólares al día), una cifra que no ha dejado de crecer desde el comienzo del nuevo milenio. Y no es algo circunscrito a países en desarrollo o emergentes, sino que la pobreza laboral también está creciendo en Europa, apunta el organismo.

 

La OIT insta, para paliar estas cifras, a aplicar políticas que aumenten la cantidad y calidad del empleo y que hagan frente a la desigualdad de ingresos. La mejora de los sistemas de protección social, diseñarlos para reducir el paro de larga duración, el subempleo y la pobreza laboral. Pero, sobre todo, insta a llevar a cabo una reforma financiera que obligue a los bancos a inyectar recursos en "la economía real" y en inversión para el "crecimiento empresarial sostenible". En ningún caso recomienda el organismo "recortes de gasto a gran escala" en los países afectados por el descenso de los precios del petróleo, ya que "tendrían repercusiones negativas a nivel mundial" y empeorarían estas perspectivas en todos los países.

Publicado en Economía

Buenos Aires

A menos de un mes de asumir Mauricio Macri el gobierno derechista de la Alianza Cambiemos, no sólo ha emitido más de 50 decretos sino que ya despidió a miles de empleados en esta capital y en la provincia de Buenos Aires y otras intendencias que gobierna, mientras amenazan con más despidos con argumentos de persecución política y avanzan hacia un régimen autoritario advirtiendo que seguirán dictándose decretos, ignorando la convocatoria al Congreso.

Los diputados del Frente para la Victoria (FPV) acompañados por miles de personas realizaron un abrazo simbólico al Congreso de la Nación respondiendo a una convocatoria de la Organización Resistiendo con Aguante que en las redes sociales exigen sesiones extraordinarias ante el abuso de poder, para defender la Instituciones democráticas" y ante el silencio mediático sobre todo lo que está sucediendo en el país.

El diario Tiempo Argentino reveló un instructivo denominado Hoja de Rutas Empleo Público enviado a los ministerios por la cartera de Modernización a cargo de Andrés Ibarra, en donde se detalla un plan para relevar la totalidad de cargos estatales en un plan de control de todos los empleados estatales, con el fin de identificarlos, pero especialmente para conocer: cuántos son, cómo fueron contratados y a qué gremios y partidos político pertenecen y Tiempo Argentino confirma que, sólo en el comienzo el ejecutivo se prepara para suspender, rescindir o impugnar más de 13 mil empleos públicos.

Los diputados del FVP-PJ comunicaron que están respondiendo al reclamo generado a través de las redes sociales para que Macri convoque al Congreso Nacional a sesiones extraordinarias y sostuvieron que hace más de 20 días están solicitando esto, entendiendo que la decisión tomada por Macri, es abiertamente inconstitucional cuando nombró a dos jueces de la Corte Suprema de Justicia por decreto, sin el insoslayable aval del Senado de la Nación.

A este decreto le siguieron otros ilegales y violatorios de la Constitución Nacional y las instituciones de la República, que incluyen la reforma y hasta la derogación de leyes sancionadas democráticamente por este Congreso, la remoción de funcionarios también designados democráticamente por el Parlamento, y el intento de legislar por decreto en cuestiones penales, lo que está expresamente prohibido por la Constitución en su artículo 99.

En tanto la ola de despidos bajo el argumento de que se trata de militantes supuestamente kirchneristas nunca se había visto desde el retorno de la democracia en 1983 y los manifestantes de hoy denunciaron persecución política y falsos argumentos para un ajuste brutal.

A los despidos de más de 2 mil trabajadores decretados por la vicepresidenta Gabriela Michetti hace tres días se suman ahora los 600 del Centro Cultural Kirchner, una extraordinaria obra de recuperación de un sitio histórico, donde había exposiciones, conciertos, y obras de todo tipo gratuitamente para el público dan cuenta de la gravedad de la situación.

Como representante de los trabajadores, no vamos a permitir este atropello, aseguró el secretario general de Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-Congreso), Claudio Britos, quien aclaró que el gremio no recibió ninguna notificación oficial respecto al despido de 2025 empleados de la Cámara alta.

Estamos en alerta y movilización. La vicepresidenta tomó una decisión errónea, agregó.

En Quilmes, el jefe comunal Martiniano Molina, de la derechista Propuesta Republicana despidió a mil empleados, muchos de ellos trabajadores con varios años de antigüedad, mientras en Mar del Plata se habla de unos 3 mil y en La Plata, la situación es tensa en estos momentos porque el intendente Julio Garro decidió el despido de unos 4 mil 500 trabajadores y un grupo de estos tomó parte del edificio de la Comuna.

En este caso se están afectando a cooperativas en la que trabajan unos 12 mil cooperativistas y de acuerdo a los ajustes ahora quedarían en la calle unos 7 mil de estos trabajadores. A su vez, Hernán Lombardi titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, anunció que fueron dados de baja contratos de asistencia técnica que se había firmado con universidades nacionales, lo que significa el despido de unos 600 empleados y más de 150 de la Jefatura de Gabinete nacional.

 

Derechos humanos

 

Asimismo los organismos de derechos humanos reclamaron la decisión del Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, quien sigue avanzando en el tema de los despidos y cambios, y ahora amenaza con intervenir el Museo Nacional de la Memoria del Centro Clandestino de Detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). De hecho comunicó su decisión de despedir a Horacio Pietragalla integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, hijo de desaparecidos y ex diputado nacional, nombrado director del Archivo durante cuatro años, lo que vence en 2020.

Avruj lo despide por cuestiones políticas, ya que como dijo al derechista diario La Nación su propósito es deskirchnerizar a la ESMA , donde ya se han producido cambios ante lo cual los organismos manifestaron su preocupación por el futuro del Archivo Nacional de la Memoria y advierten que Horacio Pietragalla Corti es una garantía para proteger una documentación tan importante y que llevó tantos años y sacirficios recolectar.

Publicado en Política

El desempleo en el G20, que agrupa a las mayores 20 economías del mundo, afecta a 50 millones de personas más respecto del comienzo de la crisis en 2008, reportó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El crecimiento de los salarios ha experimentado una desaceleración significativa que, unida al déficit de empleos, ha provocado una disminución de la participación del trabajo en la renta nacional y un incremento de las desigualdades en la mayoría de las economías del G20, indica el reporte preparado para la reunión en Ankara.


La debilidad de la recuperación económica sigue agobiando los mercados laborales del G20, mientras que la persistencia del déficit de empleos decentes perjudica la recuperación, declaró Guy Ryder, director general de la OIT, quien participó en la reunión conjunta de los ministros de Trabajo y Empleo con los ministros de Finanzas del G20.


El informe del organismo dependiente de la Organización de Naciones Unidas en conjunto con la Organización para la Cooperación y del Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Mundial titulado Los mercados laborales del G20: estrechar los vínculos entre el crecimiento y el empleo muestra que las economías del G20 registraron un crecimiento promedio de 3.2 por ciento a lo largo de los tres últimos años, frente a 4.1 por ciento entre 2000 y 2007.


La tasa de desempleo del G20 –que aumentó de 5.1 a 6.0 por ciento entre 2007 y 2009– permaneció elevada, en 5.8 por ciento durante 2014. Esto ha dado lugar a un déficit aproximado de 50 millones de empleos en todo el G20 en relación con el comienzo de la crisis, señala el documento. En términos comparativos, esa cantidad supera a la población económicamente activa de México (PEA), que es de 43 millones de personas.


Según el informe, la causa principal de la lenta creación de empleo y desalentadora no es la disminución en la intensidad del empleo en el crecimiento económico, sino más bien que el crecimiento económico en sí mismo es demasiado débil para crear empleos suficientes.


Señaló que el desafío no está relacionado solamente con la cantidad, sino también con la calidad de los empleos. Explicó que en numerosos países del G20 la mayoría de los empleos creados entre 2009 y 2014 fueron trabajos a tiempo parcial. Debido a que generalmente ofrece salarios medios inferiores, niveles más bajos de seguridad del empleo y una cobertura más débil de la protección social, este tipo de empleos proporciona menos apoyo al consumo de los hogares y a la demanda agregada que el trabajo a tiempo completo.


En 2014, en las economías emergentes del G20, 51 por ciento de los trabajadores estaban en empleo vulnerable (considerado como trabajadores por cuenta propia y trabajadores familiares no remunerados). Esto representa una reducción de 3.9 puntos porcentuales en comparación con 2009. El documento señala que si bien estas tendencias avanzan en la dirección correcta, la gran proporción de trabajadores que siguen en empleo vulnerable muestra que la informalidad, los salarios bajos y la escasa productividad siguen siendo desafíos constantes y persistentes.


Debemos adoptar un enfoque global y multisectorial para revertir el actual círculo vicioso que asocia el lento crecimiento, la débil creación de empleo, el crecimiento deficiente de los salarios y de los ingresos y las inversiones insuficientes, dijo Ryder y agregó que sólo con políticas que reviertan estas tendencias alarmantes hacia el incremento de las desigualdades pueden acelerar la recuperación económica y hacer que el crecimiento sea más inclusivo.

Publicado en Economía
Sábado, 29 Agosto 2015 11:45

Medellín, ¿Un hogar para la vida?

La que alguna vez fue cuna de buenos escritores como Manuel Mejía Vallejo y León de Greiff, es ahora la ciudad del consumo, el narcotráfico y demás facetas de la delincuencia. Esa es la actual capital del departamento de Antioquia, la que en otra época resaltaba su potencial cultural e industrial.

 

Con una población de 2.499.080 habitantes, en un informe de la ONU fue catalogada como la ciudad más inequitativa de Colombia: En 1991 si un habitante pobre ganaba $1, un rico ganaba 21 veces más que él; para el año 2010 un habitante rico ganaba 56 veces más que un habitante pobre, lo que significa que antes de reducir el margen de puntos, este se ha ampliado en 35 puntos.

 

Las grandes industrias y multi-latinas son ahora los nuevos patrimonios privados de la ciudad: Solo el 1.32% del sector empresarial concentra el 94.41% de los activos. Como estrategia comercial y organizativa, alrededor de 125 marcas nacionales e internacionales están integradas en el Grupo Empresarial Antioqueño –antes conocido como Sindicato Antioqueño–; marcas que cubren la banca, alimentos, recreación, construcción, salud y fondos de pensiones. Su poder local y departamental es omnímodo, incrustando en sus redes todo el consumo de quienes habitan esta parte del país, poder que extiende raíces por todo el país. Se ha mejorado mucho la reputación de Medellín como una ciudad para el mercado y la innovación, dejando a un lado la calidad de vida de su población.

 

"En enero de 2013 el sistema financiero reportó utilidades por $6,09 billones, 21,1% más que en enero del 2012. Un 86.3% correspondió a la mayor parte de las ganancias, arrojadas por los ahorros que manejan los fondos de pensiones y cesantías, así como las sociedades fiduciarias, que en conjunto reportaron una utilidad cercana a 5,3 billones de pesos". Según el informe de la superfinanciera "se destacaron los recursos que las personas depositaron en los fondos de pensiones obligatorias, situándose en $129,5 billones". Pese a sus crecientes ganancias, los Fondos dan otra impresión, esgrimiendo ante los usuarios que quieran retirar sus cesantías o sus pensiones, supuestas dificultades económicas. Es el caso de Bancolombia, que según la revista "América Economía" reportó una de las mayores utilidades del 2011.

 

"El Grupo Sura, dueño del principal banco de Colombia –Bancolombia, con activos por US$4.775 millones a septiembre de 2011–, agregó a sus haberes un gigante. Pasó de tener una incipiente participación en su país de origen, en el negocio de fondos de pensiones con AFP Protección, a ser el mayor administrador en América Latina con el 23% de los fondos de pensiones de los países en que participa, y el segundo jugador en seguros, con cerca del 7% de las primas emitidas. Tiene casi 16 millones de clientes y 9.200 empleados. Su patrimonio administrado, sin contar su AFP en Colombia y El Salvador, suma US$84.100 millones. BBVA, su más cercano competidor, tiene cerca de US$80.000 millones y Citigroup, unos US$18.000 millones en pensiones".

 

Con la urgente necesidad de lograr que más empresarios e inversionistas extranjeros se fijen en lo que es ahora Medellín y las nuevas oportunidades para el consumo y los distintos mercados que ofrece, a la mona la visten de seda cada vez que es necesario; pero lo que parecen ignorar el empresariado así como el Gobierno es que "mona se queda", dado que no logran dar solución a las precarias condiciones bajo las cuales vive más de la mitad de la población de esta parte del país. Es "una ciudad que puede cambiar", algunos ya lo han dicho, pero es evidente que lo de ahora no es ningún proceder pensado para la transformación social, sino más bien la creación de un buen disfraz para mostrarle al mundo lo que éste quiere ver. Mientras tanto, sus habitantes padecen el desempleo abierto o disfrazado, la constante violencia, intimidación y control social-territorial, la precariedad en su sistema de salud, el no superado déficit en vivienda, a más de otras dolencias que evidencian el muro que separa a la Medellín opulenta de la pobre y popular, la de los cerros que parecen querer sepultar el llamado Valle de Aburrá.
Medellín, ¿la más violenta?

 

La ciudad de los campesinos, arrieros y "personas de bien", cada día se ve más contaminada por la cultura traqueta de los Urabeños, los Pesebreros, la Oficina y los Rastrojo, herederos y continuadores de un modelo de control social a través del cual dominan y determinan la vida cotidiana en los territorios más empobrecidas de esta parte del país.

 

Más allá de mantener entre ellos un conflicto permanente, tras los territorios que los demás controlan, el tráfico de drogas ya no es suficiente para cumplir sus propósitos y llenar sus arcas, optando ahora por traficar en infinidad de barrios populares con electrodomésticos y alimentos fundamentales para la canasta familiar.

 

Su dominio es creciente. El centro de la ciudad, aunque aparece presa de la delincuencia, está bajo su total control; el miedo que esta situación pueda propiciar no es casual pues cumple con una labor fundamental –atemoriza, divide, expulsa, somete–; mientras tanto las "autoridades" nada hacen por rescatar un espacio público fundamental para el encuentro y la misma reconstrucción de imaginarios y construcción de sueños colectivos.

 

Es así como los vendedores ambulantes, aunque bajo el control de la Secretaría de Espacio Público, están en realidad en manos de lo que cada combo defina hacer con ellos. Los atracos, paseos millonarios y desapariciones son sucesos normales para los paisas que con la expresión "¿para qué da papaya?", asume la problemática como un asunto individual y no como algo colectivo que debe ser solucionado por la comunidad afectada. En el "sálvese quien pueda", cada uno procede por la "libre", permitiendo en no pocas ocasiones que los menores de edad de cada hogar terminen involucrados en el tráfico drogas en las crecientes "fronteras invisibles" que dividen a los barrios y atomizan la resistencia popular.

 

Como lo verifican cada día sus pobladores, la delincuencia no tiene control ni deja de crecer, pese a los informes cotidianos que dan cuenta de la supuesta captura de cabecillas de bandas. Mientras tanto, propios y extraños sueñan con poder regresar a la Medellín donde en los barrios populares podía jugarse al fútbol en cualquier calle de cualquier barrio, o en cualquiera de sus placas deportivas, así como compartir sueños y resistencias, las cuales se materializaban en acciones conjuntas y solidarias a través de marchas y otras expresiones de disposición al cambio.

 

Elecciones y falsas promesas

 

Entramos en año electoral, cuando los gobiernos locales quedan en el centro de la disputa. En la llamada hace décadas "Bella villa", miles de personas esperan que se presente un cambio significativo en el nivel de violencia e inseguridad, así lo prometen unos y otros, pero tal deseo y oferta se difumina cuando verificamos que los candidatos a la alcaldía 2016–2019, hacen sus campañas convocando a los combos como "La 38", "Los Triana", "Los Bananeros", "Los Gomelos" y muchos otros, buscando con ello ganar todos los votos que pueden garantizar en los territorios que controlan. No hay duda, dicen unos y otros, "En Medellín, llegue quien llegue a la alcaldía, todo seguirá igual".

 

Este es un indicador, pero el otro es el de las desapariciones, ahora de moda por el reconocimiento de la existencia de la Escombrera, problemática que no encuentra soluciones efectivas:

 

"Durante los últimos 3 años, son 527 (2014) las personas que continúan sin aparecer, teniendo en cuenta el trabajo conjunto de depuración hecho por el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc) de la Alcaldía, el Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Icmlcf) y la Personería de Medellín, durante el 2014, trabajo en el que se reclasificaron las 270 personas del año 2013, y las 388 del 2012. Sin embargo, y pese a la depuración, son miles los familiares que buscan a sus desaparecidos".

 

Y no es erróneo pensar que Medellín sea una ciudad donde también hay creación e innovación, ¡claro que lo es!, pero de manera preponderante es un territorio donde la violencia y la desigualdad se incrementan cada día, a pesar de lo cual la mayoría de sus pobladores ni levantan la voz ni salen a protestar. ¿Conformismo? ¿Temor? ¿Ausencia de alternativas para canalizar el descontento?

 

...Hablemos de empleo

 

Una de las principales razones para justificar el por qué menores de edad y adultos toman la alternativa de vincularse a grupos armados y fleteros, es la falta de oportunidades laborales, la falta de ingresos dignos, para poder gozar una vida con las condiciones mínimas de bienestar.

 

"Según informes de la Policía Nacional, el grueso de los integrantes de los grupos armados ilegales corresponde a hombres jóvenes que se encuentran entre las edades más vulnerables. Esta información se refleja cuando se da cuenta de que de los 653 homicidios ocurridos en Medellín entre enero y diciembre del 2014, 398 de los acaecidos eran hombres entre los 18 a 35 años de edad (Inmlcf, 2014)".

 

Unos y otros, en el mejor de los casos encuentran un empleo informal –según cifras de la CUT Medellín y de la Escuela Nacional Sindical, más del 50 por ciento de la población trabaja en la informalidad y por tercerización– donde ganan de acuerdo a lo que produzcan o vendan, sin contar con prestaciones; con estos ingresos deben, además, pagar impuestos y cumplir con las "vacunas" que les permita trabajar tranquilos.

 

Y ahora, con el acuerdo 300 que toma forma en el Decreto 0883, también entran en zozobra las empresas que constituyen parte del patrimonio público de la ciudad. La idea de Anibal Gaviria es cambiar la razón legal de empresas como Metrosalud –actual prestadora del servicio de salud por medio del Sisben– en riesgo de privatización, empresa que además realiza los procesos de contratación a través de la cooperativa Fedsalud, de la que muchos tienen dudas sobre su legalidad como entidad.

 

De hacerse efectiva esta pretensión del Alcalde, no solo se entregarán en bandeja de plata las mejores empresas sociales de la ciudad, sino que quienes trabajan allí pasarán a condiciones laborales críticas e incluso al desempleo. Lo que supuestamente mejoraría la estructura administrativa del municipio, empeorará la sobrevivencia de todos.

 

Pretensión privatizadora que le da continuidad al Plan de desarrollo "Medellín, un hogar para la vida", excluyente y parco con las minorías:

 

"Según el DANE, aunque la tendencia nacional de la tasa de desempleo es a la baja ubicándose en 9,8% en el trimestre evaluado, menos que el mismo período anterior, en Medellín y el Área Metropolitana el desempleo tuvo un aumento pasando de 11,3% presentado en el informe de enero, a 11,9% en el informe del mes de abril. Es decir que estamos por encima de la tasa nacional, y muy arriba de ciudades como Montería con 7,0%, Barranquilla Área Metropolitana con 7,5%, Cartagena con 8,4% y de Bogotá que está en 8,9% en el mismo período".

 

Juventud, ¿divino tesoro?

 

El caso de los jóvenes no es mejor. Para la mayoría, al terminar el bachillerato, la primera alternativa es buscar un trabajo aunque sea temporal, pues la economía familiar no da para realizar estudios superiores. Incluso quienes logran acceder a una carrera profesional, deben buscar un trabajo de medio tiempo que les ayude para su sostenimiento; en este caso las alternativas más accesibles son los Call Center o Contac Center, donde las jornadas laborales de medio tiempo son de 8 horas diarias y el contrato depende de la cantidad de ventas hechas en la semana, de resto solo queda la total informalidad.

 

Ahí están los semáforos, cada vez más llenos de jóvenes que con actos teatrales y artísticos buscan una moneda que los ayude para pasajes y fotocopias. Los buses hacen más paradas para recoger a jóvenes estudiantes, personas desplazadas y madres de familia que suben a vender sus dulces, que para recoger los mismos pasajeros.

 

"Según el Informe de Calidad de Vida de Medellín Cómo Vamos del 2013, el desempleo juvenil fue de 17,6%, y según últimas cifras de la Secretaría de Desarrollo Económico presentadas al concejo en el mes de marzo, la tasa ya está en 15,4%. Sin embargo sigue siendo superior al de la ciudad presentado por el Dane".

 

Ahora hablemos de la más educada

 

La nueva generación de jóvenes de Medellín ni trabaja ni estudia porque no tienen la oportunidad de desempeñarse en ninguno de los campos, es común escucharles decir, "Si trabajo no tengo tiempo para estudiar, pero si no trabajo no tengo cómo estudiar".

 

Lo que es un derecho, la Universidad, está convertida en un premio más esquivo que el Baloto; por más propaganda que haga el gobierno a la "educación de calidad para todos", la ciudad está en la dinámica de construir Uvas o mega colegios donde lo importante es la infraestructura, mientras que la calidad formativa y las condiciones de vida de los estudiantes parecen ajenas a las administraciones.

 

¿Crisis juvenil y de la educación? Sin duda. Cada vez son menos los jóvenes y niños que aspiran a una carrera universitaria; unos y otros ven con desagrado tener que dedicar 5 años de estudio a una profesión. De otro lado, el Sena gana la batalla vendiendo ilusiones de hacer personas exitosas y emprendedoras, ofreciendo opciones en técnicas y tecnologías en logística y mercados internacionales a los estudiantes de décimo grado de las comunas; mientras tanto, y como clara expresión de la otra cara del espejo, en los colegios de la comuna de El Poblado las ofertas son diferentes: diseño gráfico, medios audiovisuales, gastronomía y contabilidad.

 

Finalmente...

 

¡Esta no es una ciudad para todos! ¡Esta es una ciudad para ellos!, ¡para los de arriba!, que la piensan y moldean de acuerdo a sus intereses, donde la democracia es la vasalla de cada juego de poder que pone en marcha el niño mimado de una de la tantas familias conservadoras dueñas del más del 50 por ciento de la ciudad.

 

Esta ciudad, gran parte de sus pobladores, no olvida el legado de Pablo Escobar y de la oficina de Envigado, y por infinidad de sus calles toma forma el modelo de violencia, aupado por políticas oficiales que se sirven de bandas distinto calibre para evitar que la rabia y rebeldía social tome forma.

 

De esta manera, sometidos a las lógicas del más fuerte, los pobres permanecen en su estadio, divididos entre sí, mientras las distintas empresas del Grupo Empresarial Antioqueño hacen su agosto dominando toda la economía de la ciudad y de la región.

 

Su modelo urbano, político y económico, diseñado por ProAntioquia, con sus agendas y juego de escenarios a varias décadas, les ha permitido, a pesar de ser minorías, controlar y dominar a millones de personas, ¿hasta cuándo seguirá siendo así? ¿Existirá espacio en Medellín para otra democracia?

Publicado en Edición Nº 216

Recientemente la OIT presentó un informe sobre el trabajo juvenil en América Latina, en el que muestra la penosa situación de informalidad laboral y desempleo que padecen los jóvenes de esta región (13% en promedio), muy superior al desempleo de los adultos; y analiza las políticas que han aplicado los diferentes países para contrarrestar este flagelo.

El estudio, titulado Juventud e informalidad: formalizando la informalidad juvenil. Experiencias innovadoras en América Latina y el Caribe, revela que en América Latina hay 108 millones de jóvenes entre los 15 y 24 años de edad, y de ellos apenas un poco más de la mitad están empleados.

Destaca que la economía latinoamericana ha mejorado, y con ello también las oportunidades para sus habitantes. Pero esta mejoría no es evidente para los jóvenes. "Estamos ante la generación más educada que hayamos tenido, en países donde la pobreza se ha reducido, pero estas mejorías no son evidentes para los jóvenes que salen en busca de un empleo digno, dice Elizabeth Tinoco, directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

Los empleos que consiguen los jóvenes son mal remunerados, inestables y con malas condiciones laborales. Unos 27 millones de jóvenes tienen que conformarse con estos empleos precarios, los únicos que se les ofrece. Además, una vez los asumen tienen dificultad para salir de ellos.

Lo preocupante, anota Tinoco, es que la falta de empleos y la condición precaria de estos puede tener repercusiones sociales, económicas y políticas, y alterar la gobernabilidad de los países. Los jóvenes en Latinoamérica no están siendo bien aprovechados por la economía y cerca de 20 millones de ellos prefieren quedarse en sus casas sin ocupación ni estudio. Los llamados Ni-ni.

El estudio revela la tasa general de informalidad en la región es del 47%, teniendo en cuenta todos los trabajadores, cifra que aumenta en los trabajadores de menores ingresos, donde esta tasa puede llegar al 75%.La tasa de informalidad específica para jóvenes supera el 55%. Para 2013 la mayor informalidad en el trabajo juvenil se presentó en Perú, Guatemala, Paraguay y Honduras, donde 8 de cada 10 trabajadores jóvenes se empleaban en la informalidad. Y el que menor informalidad tuvo fue Uruguay: 33%.

Los jóvenes que trabajan en la informalidad tienen menos beneficios que los empleados de otros grupos de edad que realizan los mismos trabajos. En promedio los jóvenes trabajadores informales son menores un año en edad que los formales, tienen dos años menos de educación, viven menos en zonas urbanas y se ubican en los hogares más pobres. El 9,3% de los trabajadores jóvenes que están en la informalidad reciben menos de 2,5 dólares al día.

En cuanto a la permanencia de los jóvenes en sus empleos informales, el estudio analizó 4 países: Brasil, Méjico, Argentina y Chile, en los que durante un año se midió el porcentaje de los trabajadores jóvenes en la informalidad. En México el 57% de ellos permaneció al año siguiente, en Argentina el 50%, en Brasil el porcentaje que se mantuvo en la informalidad fue más bajo: 35%, y en Chile 19%.

 

Qué están haciendo los gobiernos

 

El estudio de la OIT visibiliza los esfuerzos y las intervenciones de los gobiernos para reducir las tasas de precariedad y desempleo juvenil; esfuerzos que son muy recientes y no han sido aún objeto de evaluaciones para analizar su efectividad. Asimismo afirma que la efectividad de las intervenciones es más robusta cuando se combinan varias políticas públicas.

Según este estudio, en materia de políticas de formalización laboral de los jóvenes, las intervenciones de los gobiernos son de tres categorías. Una primera corresponde al fomento de incentivos a las empresas que creen puestos de trabajo formales, como son los subsidios para el desarrollo o expansión de negocios y del empleo, y los programas dirigidos a aumentar las calificaciones de la fuerza de trabajo.

La segunda categoría tiene que ver con iniciativas dirigidas específicamente a formalizar trabajos y unidades informales, como son los regímenes de "blanqueo", los esquemas de inspección laboral y el apoyo a la formalización de micro-negocios de baja productividad.

Y una tercera categoría agrupa las iniciativas de extensión de coberturas sociales a trabajadores informales, aún sin la formalización de su puesto de trabajo, como son los programas de protección social del tipo prestaciones por desempleo, cobertura de servicios de salud y protección a la maternidad.

En algunos casos, bajo una misma iniciativa, se pueden identificar componentes que abarcan más de una de las anteriores categorías, es decir, pluralidad de instrumentos detrás del mismo objetivo de formalización. La mayoría de esas iniciativas las han aprobado los congresos de los distintos países, pero hay otras que son producto de decretos de gobiernos locales.

 

Cómo está Colombia

 

Nuestro país no es la excepción en relación con la problemática de desempleo e informalidad laboral juvenil en América Latina. Según las cifras más recientes del DANE, la tasa de desempleo juvenil es del 16%, es decir 7,1 puntos porcentuales arriba de la tasa de desempleo global del país, que en el pasado mes de marzo fue de 8,9%.

En cuanto a informalidad, mientras la tasa de informalidad para las 13 áreas es del 48,3%, la tasa de informalidad para los jóvenes es mucho mayor. El estudio de la OIT la calcula en 64%, lo cual va en detrimento de sus condiciones de vida, pues muchos de ellos no tienen seguridad social ni prestaciones. El 30,5% de los jóvenes colombianos trabajan como cuentapropistas, que en su mayoría son trabajos informales.

En lo relativo a salarios, los jóvenes colombianos que tienen un empleo formal aproximadamente duplican en salario a los que trabajan en la informalidad. Y en el tema de seguridad social en salud, el porcentaje de los jóvenes informales que están asegurados es mínimo: entre el 12% y 16%.

En Colombia hay 5 sectores de actividades priorizados por el gobierno nacional, a través de la estrategia Colombia Formaliza, para mejorar la generación de empleos: comercio, construcción, transporte, restaurantes y hoteles, y servicios.

Veamos:

 

 

El estudio resalta que el gobierno colombiano ha emprendido acciones para disminuir el desempleo en todos los grupos etarios. Para el grupo de los jóvenes específicamente menciona la "Ley de formalización y generación del empleo" (Ley 1429 de 2010), los programas de emprendimiento y los de formalización de empresas.

También resalta la importancia del diálogo social, como herramienta para aportar a la construcción de mejores relaciones entre las políticas nacionales y los programas locales para mejorar la situación de los jóvenes.

Plantea que debe haber una mejor sistematización de los programas y políticas, a fin de que los beneficiarios tengan mejor acceso a la información y de esta manera las políticas públicas tengan un mayor impacto.

Finalmente, resalta que las políticas públicas para abordar el tema de desempleo e informalidad juvenil deben ser pertinentes, y para ello deben estar respaldadas con investigaciones y conocimientos previos.

 

El informe completo se puede ver en:
http://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_362579/lang--es/index.htm

Publicado 16 de mayo de 2015.

Publicado en Sociedad

Pobreza y desigualdad:

El crecimiento económico del país beneficia más a personas de altos ingresos. La desigualdad no disminuye. En 2014 el índice Gini (que mide la concentración de la riqueza) fue 0,538. Bajó sólo 0,001 puntos con respecto a 2013.
La tasa de pobreza fue 28,5% (13´210.000 personas pobres). En las zonas rurales la pobreza es más alarmante: 41,4%. La tasa de pobreza extrema, o indigencia, fue de 8,1% (3´742.000 personas).

Generación de empleo e ingresos:


En 2014 el total de ocupados fue 21´503.000, o sea 2´290.000 nuevos ocupados con respecto a 2010. Más allá de este incremento, se debe analizar la calidad del empleo generado, que en mayor porcentaje ha sido en la informalidad.
Desempleo en 2013 fue de 9.6%, en 2014 de 9.10%. Cúcuta fue la ciudad con mayor desempleo (15,0%) y San Andrés la de menor (7,0%); para un total de 2'151.000 desocupados.

La mayoría de los ocupados, 51,8%, se caracteriza por ser no asalariados, esto es 11´130.000 personas, en su mayoría con empleos de baja calidad.
En materia de ingresos, el 48,7% de los ocupados tuvo ingresos de 0 a 1 salario mínimo legal (el 23,2% devengó de 0 a 0,5 smlmv; y el 25,4% de más de 0,5 a 1 smlmv). Esto como producto de la informalidad y subcontratación laboral.

 

Formalización laboral:


En el primer semestre de 2014 la tasa de informalidad laboral nacional, según acceso a la seguridad social, fue de 63,0%; en las 13 áreas metropolitanas fue 48,4%, o sea 5´076.000 personas. Esta es por lo general una población con deficiente calidad de empleo en cuanto a ingresos, estabilidad, negociación colectiva, jornada laboral y acceso a seguridad social. Cúcuta fue la ciudad con la mayor tasa de informalidad (70,7%) y Bogotá con la menor (43,7%).
El 46,6% de la población ocupada no tiene contrato de trabajo, 29,5% tiene contrato escrito, y 18,8% uno verbal.
La tasa de afiliación al sistema de pensiones fue 35,6%, cifra inferior en 6,4 puntos a la meta del gobierno.
Solo uno de cada 4 adultos mayores recibe pensión.

 

Enfermedad y muerte en el trabajo:

Sólo el 41,6% del total de ocupados (8´935.748) está afiliado al sistema de riesgos laborales. O sea que de 100 ocupados, 58 están por fuera del sistema. Además del total de afiliados solo 4,7% son trabajadores independientes.


En 2014 los accidentes se incrementaron 15,7% respecto a 2013, y esa misma tendencia se observó en las enfermedades laborales y las muertes en el trabajo. Se produjeron 580 muertes calificadas, mayoritariamente en sectores inmobiliario y construcción.

 

Las brechas de género:

En cuanto a la participación en el mercado laboral, la brecha entre hombres y mujeres no presentó cambios significativos: en 2014 fue de 22 puntos.

En el tema del desempleo, la brecha permaneció en 4,9 puntos a nivel nacional y en 7,0 puntos en zonas rurales.

En materia salarial, el 53,4% de las mujeres se concentró en el rango salarial de entre 0,0 y 1 smmlv, mientras que en ese rango está el 45,3% de los hombres. De las personas que recibieron más de 1,5 smmlv, solo el 36% eran mujeres.

 

Los jóvenes continúan en desventaja:


A pesar de los esfuerzos planteados por la Ley 1429 de primer empleo, la calidad de los empleos de los jóvenes no mejora. Colombia continúa con una de las tasas de desempleo juvenil más alta del promedio de América Latina.

En 2014 la tasa de desempleo juvenil fue 15,8%. Los jóvenes desempleados representaron el 51,1% del total de desempleados. Y a las mujeres jóvenes les va peor: tienen tasa de desempleo de más de 8 puntos por encima de los hombre jóvenes: 20,7% contra 12,2%, respectivamente.

 

Trabajo infantil sigue en altos niveles:

- La tasa de trabajo infantil fue de 9,3%, rebajó 0,4 puntos con respecto a 2013. La tasa ampliada, que tiene en cuenta a los niños, niñas y adolescentes que trabajaron en el hogar más de 15 horas a la semana, fue de 13,9%.


- 1´039.000 niños, niñas y adolescentes trabajan en Colombia. Los sectores en los que más lo hacen son: comercio, hoteles y restaurantes (38,2%); agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (34,0%), e industria manufacturera (11,4%).


- El 53,1% de los niños, niñas y adolescentes trabajan sin remuneración; 22,9% reciben hasta 1/4 smmlv; 12,8% más de 1/2 smmlv; y 9,3% entre 1/4 y 1/2 smmlv.

 

Negociación colectiva sigue marginal

- En los dos últimos años se firmaron 432 acuerdos colectivos en el sector público, que beneficiaron aproximadamente 728.517 funcionarios.

- En 2014 se instauraron ante el Ministerio del Trabajo 50 querellas por uso ilegal de pactos colectivos, que es una estrategia de los empleadores para impedir la organización de los trabajadores, o evitar que los sindicatos se fortalezcan.

- Crecieron también los contratos sindicales, usados para mantener la intermediación ilegal y vulnerar derechos de libertad sindical. En 2013 se firmaron 964 contratos sindicales, y a julio de 2014 ya eran 819, la mayoría en el sector salud.

 

Crece la protesta sindical y laboral:

- En 2014 hubo 370 acciones de protesta, con predominio de las agrupadas como jornadas o manifestaciones, con 80,81%. Los ceses de actividades (paros y huelgas) representaron el 17,5% de las acciones.

 

La violencia antisindical persiste:

En 2014 se registraron 341 casos de violencia contra sindicalistas, discriminados así: 20 homicidios, 210 amenazas, 73 hechos de hostigamientos, 12 detenciones arbitrarias y 23 atentados de muerte, entre otras.

 

Los datos hasta aquí presentados dan cuenta, pues, del déficit que en el tema laboral y sindical tiene el Plan Nacional de Desarrollo "Prosperidad para Todos".

 

* A marzo de 2014

 

29 de abril de 2015.

Publicado en Colombia

En Colombia hay 4.600.000 carros y por las calles transitan 4.750.000 motocicletas, 420 de estas en Bogotá. El acceso a estos vehículo es tan fácil que ahora Colombia es el segundo país de la región, antecedido por Brasil, donde se venden más motos. Las motos son una alternativa y una oportunidad para que miles de desempleados rebusquen (mototaxismo) los pesos necesarios para vivir cada día, y como alternativa para evitar la incomodidad y altas tarifas del transporte público. Dos medidas recientes para controlarlas: prohibir su circulación por el centro de Valledupar y no poder transportarse en ellas el 5 de febrero, día sin caro y sin moto en Bogotá, tienen inconformes a los motorizados de todas las ciudades del país.

 

Desde hace 10 años se venden más motocicletas que carros en el país. Año tras año la compra de este tipo de vehículos aumenta con tal rapidez que ahora son parte del problema de movilidad de las principales capitales del país.

 

Para contrarrestar ese crecimiento, la alcaldía de Bogotá tomó recientemente la decisión de incluir a las motocicletas en el día sin carro, lo que ha provocado protestas por parte de los motorizados que por primera vez tendrán que ser regulados por esta clase de medidas en el país.

 

Por su parte, los conductores de estos vehículos afirman aceptar el día sin moto solo si se realiza en un día diferente al del carro. La medida, sin embargo, sigue vigente y este jueves cinco de febrero será por primera vez un día sin carro y sin moto en Bogotá.

 

En la capital de Colombia, son realizados a diario 411.095 viajes en motocicleta, de los cuales cerca de 50.000 se concentran en la hora pico entre las 5:30 am y las 6:30 am, por lo que la no utilización de este vehículo, por un día, reduciría una parte importante del tráfico que ahoga a esta ciudad.

 

Según el alcalde Petro los medios de trasporte alternativos, como la bicicleta, dispondrán para este jueves de 459,5 kilómetros de vías exclusivas para su circulación y se garantizará 67,5 kilómetros de ciclovía y 392 kilómetros de la red de ciclorrutas.

 

Además de esto, las motos vinculadas a empresas, las de organismos de seguridad del estado, las utilizadas para la atención de salud y todas aquellas que estén debidamente autorizadas e identificadas con logos o distintivos, no se incluirán en la medida. Lo que alivia a más del 40 por ciento de dueños de motos que la utilizan como su principal herramienta laboral.

 

"Es bueno que el propietario de moto también se suba a un bus, porque al final, la moto y el carro hacen el mismo efecto colateral dañino en la movilidad", aseguró el alcalde Gustavo Petro en Caracol Radio. Y no es para menos pues, según cifras reveladas en Rcn, hay más de una moto por cada carro en el país; "en Colombia hay 4.600.000 carros y por las calles transitan 4.750.000 motocicletas".

 

¿En qué momento las motos empezaron a hacer parte del problema ?

 

Según la revista Motor, Colombia ocupa el segundo lugar en América Latina, después de Brasil, en producción y venta de motocicletas.

 

Y la situación tiende a empeorar: se estima que en poco tiempo las motos triplicarán el número de autos particulares, y que en 2020 el número de esos aparatos de dos ruedas puede superar los 10 millones en las calles.

 

Este tipo de vehículos se ha vuelto el preferido para la clase baja y media colombiana, al ser de bajo costo y tener diversos beneficios de crédito. Sin embargo, su precio asequible está condicionado por su alto índice de accidentalidad ya que el 42 por ciento de accidentes de tránsito en Colombia son causados por una moto, según cifras del Fondo de Prevención Vial.

 

La moto como herramienta de rebusque

 

El crecimiento exponencial de las motocicletas en el país ha generado que empleos informales, como el mototaxismo, sean cada vez más comunes en diferentes ciudades colombianas.

 

Su uso es tal que algunas fuentes aseguran que en Valledupar más de la mitad de las motocicletas que circulan por sus calles están dedicadas a esta actividad. "De las 80.000 motocicletas que circulan en la ciudad, 45.000 se dedican a la actividad", aseguró el secretario de Tránsito, Óscar Tom, en el periódico 5to poder, del Cesar. Lo que evidencia, además, el alto índice de informalidad laboral que presenta esta ciudad.

 

El problema de esta actividad, según el alcalde de Valledupar, Fredys Socarrás, "es que el mototaxismo represente el 35 por ciento de muertes". Por lo que planteó el drástico decreto que prohíbe la circulación de motocicletas con parrilleros hombres mayores de 14 años y establece la restricción de motorizados en días hábiles de la semana, entre las 6 am y 7 pm, dentro de la zona delimitada por algunos corredores viales de sectores comerciales de Valledupar.

 

La medida, pretende acabar con el mototaxismo y regular la circulación de motocicletas, para incentivar el uso de transporte público en la ciudad. Lo que, evidentemente, tiene descontentos a el alto porcentaje de pobladores que viven de esta actividad.

 

Para Luis Pedraza, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT, la implementación de este decreto le parece una contradicción por la falta de alternativas laborales que tiene la población. "Es la ironía de la vida, porque mientras a los mototaxistas los consideran trabajadores permanentes y hacen parte de los análisis que hace el Dane para mostrar las cifras de empleo, por otra parte los persiguen, los consideran ilegales y les aplican medidas represivas para que no puedan ejercer un oficio que les está dando mínimas condiciones de subsistencia".

 

Estos dos casos, el de Valledupar y el de Bogotá, centran la atención en el hasta ahora ignorado crecimiento de las motocicletas en Colombia ¿Traerán estas medidas una ola de regulaciones para las motos en el resto del país? Lo cierto es que este jueves, en Bogotá se empezarán a ver los resultados de las nuevas iniciativas y podrá evidenciarse si realmente el transporte público está listo para transportar de manera adecuada, pronta y digna a este sector poblacional que andará por sus calles sin su tradicional moto.

Publicado en Colombia
Lunes, 02 Febrero 2015 06:24

Locuras

Un hombre de unos treinta y tantos años pide limosna en un tren del metro de Nueva York, bien vestido, con cuidado, buenos zapatos de cuero y una vista tranquila. Soy veterano, estoy pasando por una mala época, lo que puedan cooperar para ayudarme se agradece, repite. Acaba su trayecto de un lado al otro del vagón y está en espera de la próxima estación para pasarse al siguiente vagón. Empieza a hablar en voz alta pero sin gritar, viendo a nadie y a todos, y casi todos simulan no escucharlo ni verlo. Fui a la guerra, fui porque pensaba que era mi responsabilidad hacerlo por los demás, para servir a este país y porque creía en la Constitución. Pausa, ve a su alrededor, y continúa. Uno regresa y le quitan todo, todo. ¿No es una violación de los derechos humanos, de los derechos humanos de veteranos?
Se abren las puertas y entra el sonido de un trío de metales que toca Hello Dolly. Sale el veterano, sin esperar respuestas. Tal vez sabe que no hay.


Unos 2 millones 600 mil estadunidenses (y no pocos inmigrantes) sirvieron a su país en Afganistán e Irak, las guerras más largas en la historia estadunidense, y más de la mitad de ellos padecen problemas de salud física y/o mental, se sienten marginados de la vida civil y opinan que el gobierno no atiende sus necesidades, según una encuesta nacional del Washington Post del año pasado. Casi 50 mil veteranos (incluidos de las guerras más recientes, pero también anteriores como Vietnam), según cálculos oficiales, viven sin techo en las calles de este país, mientras se registran en promedio 22 suicidios de veteranos cada día. Son los costos, en gran medida ocultos, de las guerras proclamadas por políticos y otros vendedores de seguridad nacional, mientras jóvenes son enviados a matar otros jóvenes. y casi nunca hay algún hijo de un político o un empresario en el campo de batalla.


En otra estación del metro, un joven afroestadunidense tiene un libro en la mano que consulta cada dos minutos, lo cierra, lo abre; es de pasta dura y ancho pero no se alcanza ver el título. En voz alta, emite durante los dos minutos en que no está consultando el libro una cadena de mentadas de madre. Nadie quiere saber la verdad, repite como coro a cada uno de sus pronunciamientos sobre la violencia entre los pobres, sobre la educación inferior para los afroestadunidenses, sobre la falta de empleo.


Se abren las puertas, y suena un saxófono y un trombón tocando Mack El Navaja de Brecht y Weil.


En Broadway, una mujer vestida con ropa sucia, que enfrenta un mundo de nieve y vientos de frío inaguantable pasa murmurando: ¿qué pasó con la bondad?


Todos los días uno se topa con locos que a veces ofrecen un relámpago lucido en medio de la incesante cacofonía de los políticos y sus patrones, que creen que están cuerdos pero que sólo ofrecen locuras. Esos que niegan la abrumadora evidencia científica del cambio climático, que repiten que la guerra y las acciones bélicas son en nombre de la paz, que el espionaje masivo y la violación de la libertad de expresión son necesarios para garantizar los derechos y libertades, los que insisten en calificar a otros países mientras persiste la violación sistémica de derechos humanos de las minorías, los inmigrantes y los pobres documentados por Amnistía Internacional y Human Rights Watch en este país, esos que no se cansan de agradecer el sacrificio de los veteranos y de las tropas, y los que todos los días regalan su gran retórica sobre la pobreza mientras promueven políticas que aceleran la desigualdad económica, la cual ha llegado a tal nivel que hasta algunos de los propios ricos se preguntan si su avaricia colectiva es excesiva.


Cuando los locos son más coherentes que los cuerdos ¿cómo estarán las cosas?


A veces hacer algo fuera de lo común, algo loco, es la única respuesta cuerda.


Como Eve Tetaz, maestra de escuela pública jubilada, de 83 años, y Nashua Chantal, activista por la paz, de 62 años, que fueron enjuiciados en Georgia por ingresar de manera ilegal al Fuerte Benning, sede del Instituto por la Cooperación de Seguridad del Hemisferio Occidental (antes Escuela de las Américas), donde Estados Unidos capacita a militares latinoamericanos. En la acción de protesta anual organizada por School of the Americas Watch, ambos arriesgaron seis meses de cárcel al ingresar a la base militar en acto de desobediencia civil. Ambos afirmaron que participaron para defender los derechos humanos en América Latina y denunciar los programas estadunidenses que han contribuido a esas violaciones en el hemisferio americano.


O la acción realizada la semana pasada por activistas antiguerra de Código Rosa que irrumpieron una audiencia en el Senado para protestar por la presencia del invitado principal, Henry Kissinger. Con una manta en que se denunciaba que Kissinger era un criminal de guerra, se acercaron al invitado con esposas antes de ser expulsados por órdenes del presidente del Comité, John McCain, quien gritó: fuera de aquí, escoria de lo peor. Código Rosa respondió que la escoria era justo el invitado oficial.


O cuando se dejan de pedir permisos para marchar y protestar, como en las expresiones del movimiento contra la brutalidad policiaca y la impunidad oficial que detonaron en este país en los últimos meses, donde se toman las calles o se realizan acciones en centros comerciales, y se encuentran con que, en lugar repudio del público por interrumpir, la respuesta son expresiones de apoyo.


O cuando los más vulnerables de todos, los inmigrantes indocumentados, sobre todo los jóvenes, toman las calles, o se presentan ante legisladores y alguaciles, y hasta el presidente, y gritan un ya basta al demandar un respeto a sus derechos humanos.


Los locos, tanto algunos que padecen de problemas mentales como otros que deciden hacer locuras para interrumpir y/o burlarse de tanto que pretende ser normal, ofrecen alguna esperanza.


José Marti: Lo imposible es posible. Los locos somos cuerdos.

Publicado en Internacional

El Fondo Monetario Internacional ha empeorado sus previsiones sobre América Latina, que crecerá este año la mitad que los países avanzados; el petróleo ya no es el maná de la economía; y Brasil no es el líder de la región sino que debe apretarse el cinturón. Los augurios no son los mejores para Latinoamérica, y el empleo no escapa a esa espiral. La venezolana Elizabeth Tinoco, directora de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en América Latina y el Caribe, describe así, en una visita a Madrid, una realidad cruda: "América Latina no supo aprovechar la década de crecimiento económico sostenido para transformar su economía. Exprimió al máximo lo que le funcionaba, el petróleo, pero no abrió más vías para diversificar su producción y crear empleo. Para los países que dependieron tanto del crudo, el panorama es dramático".


Los datos negativos se acumulan sobre la mesa. El informe Panorama Laboral 2014, elaborado por la OIT para la región, arroja malas noticias: 15 millones de desempleados en las zonas urbanas, un millón de empleos menos generados en el último año y la previsión de otros 500.000 parados más en 2015. Todo enmarcado en una desaceleración económica que pone en peligro los logros conquistados desde principios de siglo en políticas sociales, y hace crecer el desempleo y el trabajo informal.


En este océano de inseguridad, la informalidad fortalece sus raíces. Unos 130 millones de personas en la región desarrollan un empleo informal, es decir, fuera de la legislación laboral, sin cotizaciones ni pago de impuestos, sin prestaciones ni cobertura de seguridad social. Una economía sumergida que abraza al 47% de los trabajadores de Latinoamérica. La construcción es el sector con mayor porcentaje de empleados informales, junto a la agricultura, la pesca y las trabajadoras domésticas, un colectivo que reúne a 19 millones de personas. Cuanto menores son los ingresos, más crece este tipo de trabajo, desde el que vende minutos de telefonía móvil al que repara electrodomésticos o el que ofrece agua en las calles.


"La informalidad se ha extendido desde los años noventa", explica Tinoco. "El crecimiento económico del 3-4% a partir del año 2000 tuvo un impacto reciente en la creación de empleo formal. Pero ahora, con una desaceleración que se vislumbra de largo plazo, vuelve la informalidad. La gente se las ingenia para comer con los trabajos más insólitos. Es la necesidad de la supervivencia. Las políticas que los Gobiernos han impulsado para generar empleo formal están amenazadas por la desaceleración. Ese es el gran miedo".


Tinoco, licenciada en Sociología y al frente de la OIT en Latinoamérica desde 2011, apunta a la "estructura económica" de los países como el origen del problema. "En América Latina el crecimiento está basado en los commodities, en la exportación de petróleo, minería y producto agrícola. Eso genera beneficio pero poco empleo. Necesitamos que la economía del país no se centre un 80% en ello, sino diversificar. Debe haber una igualdad de trato fiscal, y mejorar la calificación de la mano de obra. Ya no podemos pensar en la educación del pasado".
Perú, con un 68%, Honduras, México, Colombia y Guatemala figuran entre los países con mayor informalidad.

Uruguay (34%) y Costa Rica cierran la clasificación. Las mujeres, los jóvenes y los mayores de 50 años son quienes más se ven abocados a estas prácticas. Son también quienes, en muchas ocasiones cansados de buscar empleo, salen del mercado laboral. Estas fugas y las altas tasas de informalidad provocan que, vistos desde Europa, los porcentajes oficiales de desempleo en los países latinoamericanos sean relativamente bajos. Pero la fotografía real es distinta.


Según la OIT, América Latina necesitaría crear 50 millones de empleos en los próximos 10 años solo para compensar el aumento demográfico. Y precisaría un crecimiento económico del 3% cuando las previsiones sitúan la media en la región en un 2%. La bonanza financiera de Estados Unidos puede aligerar la carga de aquellos países con mayores lazos comerciales, como México. "Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia, Chile y Bolivia también crecen. Los que peor están son Argentina, Brasil y Venezuela", afirma Tinoco. "Brasil debe conservar los logros sociales y a la vez avanzar en un durísimo programa de reformas. Las perspectivas latinoamericanas para 2015 son que el desempleo suba, porque la economía no lo hará al ritmo necesario para crear trabajo".


El protagonismo de China es un asidero, pero también un arma de doble filo, advierte Tinoco: "China contribuyó a que la crisis afectara menos porque era su gran consumidor de materia prima. Hoy juega otro rol, invierte en financiar el desarrollo. Es un cambio muy importante. Veremos qué características tiene esa ayuda. Va a aumentar la dependencia de América Latina de China, y la deuda a futuro".

Publicado en Economía

América Latina está en una encrucijada. La desaceleración económica que está afligiendo la región podría poner en entredicho los logros alcanzados tras años de crecimiento sostenido. Elizabeth Tinoco, directora regional para América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no reserva palabras alentadoras de cara a los años venideros. Advierte que el último informe elaborado por la institución sobre el panorama laboral del continente es un "llamado de alerta" y que la incertidumbre es el término que mejor define el futuro de millones de trabajadores latinoamericanos. Ahora que las previsiones de crecimiento han sido recortadas a una tasa promedio del 2% para 2015 y que los pronósticos apuntan a un aumento del desempleo, los gobernantes tendrán que resolver el eterno rompecabezas de cómo no echar a perder los avances conseguidos sin dejar estragos en las cuentas públicas.

 

Pregunta. América Latina está sufriendo una desaceleración económica. ¿Cómo afecta al mercado laboral?

Respuesta. La desaceleración está empezando a impactar, pese a la rebaja en la tasa de desempleo, que del 6,2% ha pasado al 6,1% este año. Parece una contradicción: si la desaceleración impacta en el empleo, ¿cómo puede el desempleo bajar? Resulta que la tasa de participación al mercado laboral ha descendido casi a mínimos. La gente está buscando menos trabajo, está saliendo del mercado laboral o se ha inventado un ingreso en el marco de la informalidad. Pero lo cierto es que el descenso en la tasa de participación ha tenido un efecto positivo en el desempleo.

 

P. Pero la bajada en la tasa de desempleo es ficticia.

R. Sí, nuestras estimaciones dicen que se han dejado de generar alrededor de un millón de puestos de trabajo. Además, calculamos que por cada décima de rebaja en el crecimiento se dejan de generar alrededor de 100.000 empleos. Estamos frente a un desempleo latente y la tendencia es que suba. Llegará al 6,3% en 2015 y para cubrir la brecha haría falta crecer por encima del 3%. Pero la región no está avanzando a un ritmo deseable para generar más trabajo.

 

P. Uno de los lastres de Latinoamérica es el empleo informal.

R. El tema de la informalidad es uno de los grandes desafíos de la región. Hay un 47% de empleo informal, lo que equivale a por lo menos 130 millones de trabajadores.


P. ¿Qué están haciendo los Gobiernos? ¿Existen políticas públicas que han funcionado?

R. Años atrás, la informalidad estaba en 50,1% [2009]; ahora está en el 46,8% [2013]. De modo que sí ha habido políticas públicas que están atendiendo el tema. Pero ojo, esto ha sido posible en un contexto de crecimiento económico. La región ha avanzado positivamente [...], ahora hay que mantener esos indicadores laborales en un contexto de desaceleración.

 

P. ¿La previsión es que la cifra de empleos informales se mantenga o vuelva a subir?

R. Creo que el futuro es muy incierto porque estamos frente a una posible crisis laboral, en el sentido que la desaceleración aún no ha llegado a este mercado. Pero el desempleo va a aumentar el año que viene, es una pre-crisis.

 

P. Seis de cada diez ancianos latinoamericanos no cobran pensión. ¿Cuánto deberían de invertir los Gobiernos para solucionar este problema?

R. Este es otro desafío que está íntimamente relacionado con la desaceleración. Los Gobiernos ya no tienen el suficiente espacio fiscal de la década pasada. Ahora depende de cada país y del grado de crecimiento de cada uno. Otro aspecto importante es el tema de la inversión extranjera. Hay variables que afectan directamente al mercado, como la desaceleración de China, que [...] va a golpear sobre todo al sur de la región, mientras en Centroamérica y México la lenta recuperación de EE UU va a ser un factor positivo.


P. Entre 2000 y 2012 más de 50 millones de latinoamericanos salieron de la condición de pobreza. ¿Este logro se va a ver afectado por el frenazo económico?

R. Sin duda alguna. Los niveles de pobreza se han reducido gracias también a un contexto de crecimiento. Hoy contamos con 168 millones de pobres, de los cuales más de un 90% está en condición de pobreza extrema. América Latina ha venido reduciendo la pobreza sostenidamente, pero lo que no ha reducido es la desigualdad. Y uno de los motores fundamentales para disminuirla tiene que ser a través del mercado laboral.

 

P. ¿Las políticas de salarios mínimos están funcionando?

R. El salario en general es un distribuidor fundamental de riqueza y en la región. En el periodo de crecimiento económico se ha incrementado, incluso a unos niveles bastantes elevados.

 

P. Pero su crecimiento se desaceleró mucho.

R. Hoy ha disminuido. El impacto de la desaceleración se refleja también en el poco incremento tanto de los salarios medios como de los mínimos. Ha sido una medida anticíclica importante que muchos de Gobiernos tomaron en las épocas de crisis [...] porque mantiene un ritmo y un poder adquisitivo de los trabajadores que beneficia la dinámica económica del mercado interno.

 

P. ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta la región?

R. Crecer más, invertir más en infraestructura, en educación, en transformación productiva. Que el empleo y su generación sean una de las vías fundamentales para lograr un desarrollo sostenible.

 

P. Habrá que aumentar la productividad laboral.

R. Productividad e informalidad son los dos grandes desafíos que tiene la región. Más productividad y menos informalidad. Esa es la ecuación fundamental.

 

P. ¿Cuánto hay que invertir para crear empleos de calidad?

R. En términos de inversión neta no tenemos estimaciones de cuánto cuesta un puesto de trabajo. El empleo es una consecuencia del escenario económico. Gran parte del problema del crecimiento de la década pasada es que dependimos mucho de las materias primas. Para avanzar se requieren otros motores, hace falta una diversificación productiva que permita ampliar la naturaleza y la base del crecimiento.

 

P. ¿Qué palabra elegiría para definir el futuro mercado laboral de América Latina?

R. Incertidumbre. En términos de crecimiento económico y en cómo ese crecimiento se va a traducir en empleo.

Publicado en Economía
Página 1 de 22