Domingo, 23 Noviembre 2014 06:18

La ola Podemos

Los países del sur europeo son social y políticamente muy diferentes, pero están sufriendo el impacto de la misma política equivocada impuesta por Europa central y del norte a través de la Unión Europea (UE), con resultados desiguales pero convergentes. Se trata, en general, de perpetuar la posición periférica de estos países en el continente, sometiéndolos a un endeudamiento injusto en su desproporción, provocando la incapacidad del Estado y los servicios públicos, causando el empobrecimiento abrupto de las clases medias, obligando a los jóvenes a emigrar, reduciendo la inversión en educación e investigación, sin la cual no es posible salir del estatuto periférico. España, Grecia y Portugal son tragedias paradigmáticas.


Pese a que todos los sondeos muestran un alto nivel de insatisfacción e incluso rebelión frente a este estado de cosas, la respuesta política ha sido difícil de formular. Los partidos tradicionales de izquierda no ofrecen soluciones: los comunistas proponen salir de la UE, pero los riesgos que eso implica alejan a las mayorías; los socialistas se han desacreditado, en mayor o menor grado, por ser ejecutores de la política "austeritaria". Se creó un vacío que lentamente se va llenando. En Grecia, Syriza, nacido como frente en 2004, se reinventó como partido en 2012 para responder a la crisis. Puede ganar las próximas elecciones. En Portugal, el Bloque de Izquierda (BE) nació cuatro años antes que Syriza, pero no supo reinventarse para responder a la crisis; y el vacío permanece. En España, el nuevo partido Podemos constituye la mayor innovación política en Europa desde el final de la Guerra Fría y, a diferencia de Syriza y el BE, no son visibles en él trazos de la Guerra Fría.


Para entender Podemos debemos remontarnos al Foro Social Mundial, a los gobiernos progresistas que emergieron en América latina en la década del 2000, a los movimientos sociales que llevaron a dichos gobiernos al poder, a las experiencias de democracia participativa –sobre todo a nivel local– en muchas ciudades latinoamericanas y, finalmente, a la Primavera Arabe. En suma, Podemos es el resultado de un aprendizaje a partir del sur que permitió canalizar creativamente la indignación en las calles de España. Es un partido de nuevo tipo, un partido movimiento, basado en estas ideas: las personas no están hartas de la política, sino de esta política; la abrumadora mayoría de los ciudadanos no se moviliza políticamente ni sale a las calles a manifestarse, pero está llena de rabia en casa y simpatiza con quienes se manifiestan; el activismo político es importante, pero la política tiene que hacerse con la participación de los ciudadanos; ser miembro de la clase política es algo siempre transitorio y esa cualidad no permite ganar más que el salario medio del país; Internet permite formas de interacción que antes no existían; los miembros elegidos para los Parlamentos no inventan temas o posiciones, vehiculizan los que provienen de las discusiones en las estructuras de base; la política partidaria tiene que tener rostros, pero no está hecha de rostros; la transparencia y la rendición de cuentas deben ser totales; el partido es un servicio de los ciudadanos para los ciudadanos y debe ser financiado por ellos y no por empresas interesadas en capturar al Estado y vaciar a la democracia; ser de izquierda es un punto de llegada y no un punto de partida y, por tanto, se demuestra en los hechos.

El código genético de Podemos consiste en aplicar a la vida interna de los partidos la misma complementariedad entre democracia participativa y democracia representativa que debe orientar la gestión del sistema político en general. Podemos es una versión particularmente feliz y potencialmente más eficaz de innovaciones políticas surgidas en diferentes partes del mundo, teniendo como telón de fondo el inconformismo ante el vaciamiento de la democracia representativa provocado por la corrupción y la captura de los partidos de gobierno por el capital. En Italia surgió en 2009 el Movimiento Cinco Estrellas, liderado por Beppe Grillo, con fuertes críticas a los partidos políticos y defendiendo prácticas de democracia participativa. Tuvo un éxito electoral fulgurante, pero sus posiciones radicales contra la política crean perplejidad respecto del tipo de renovación política que propone. En 2012 se creó en India el Partido del Hombre Común; de inspiración gandhiana y centrado en la lucha contra la corrupción, a favor de la democracia participativa. Un año después de su fundación llegó a ser el segundo partido más votado para la asamblea legislativa de Delhi.


¿Es posible que la ola Podemos se extienda a otros países? Las condiciones varían mucho de un país a otro. Por otro lado, Podemos no es una receta, es una orientación política general dirigida a acercar la política a los ciudadanos y a mostrar que esta aproximación nunca será posible si la actividad política se circunscribe a votar cada cuatro años a políticos que se apropian de los mandatos y los utilizan para sus propios fines.

Curiosamente, en Inglaterra acaba de crearse un partido, Left Unity, directamente inspirado por las ideas que subyacen a Syriza y Podemos. En Portugal, la ola Podemos es muy necesaria, pero no existe la misma tradición de activismo que en España. En Portugal, Podemos sería un partido diferente y hoy tendría poca repercusión. Portugal vive el momento Costa. A la luz de los pobres resultados del Partido Socialista (PS) en las últimas elecciones al Parlamento europeo, António Costa, alcalde de Lisboa, disputó con éxito por el liderazgo del partido, en elecciones primarias abiertas a militantes y simpatizantes: hubo mucha participación y se demostró que la distancia de los ciudadanos es sólo respecto de la política tradicional, sin horizonte de cambio ante una situación socioeconómica intolerable e injusta. El momento Costa hace que la ola Podemos en Portugal se dirija sobre todo a preparar el futuro: para colaborar con el PS, en caso de que éste tenga interés en una política de izquierda; o para ser una alternativa, en caso de que el PS pierda credibilidad, lo que fatalmente ocurrirá si se alía con la derecha. Por ahora, la segunda alternativa es la más probable.

¿Será posible que la ola Podemos llegue a América latina, devolviéndole la inspiración que recibió de su brillante primera década del siglo XXI? Sería importante que eso ocurriese en los dos grandes países gobernados por fuerzas conservadoras: México y Colombia. Allí, los esfuerzos para formular una nueva política de izquierda no consiguieron hasta ahora perforar el bloqueo de la política oligárquica tradicional. En el caso de México, hay que referir tentativas tan diversas como La Otra Campaña, por iniciativa del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, o el movimiento político aglutinado alrededor de López Obrador; y en el caso de Colombia, el Polo Democrático y todas las vicisitudes por las que pasó hasta hoy.


En los países donde las fuerzas progresistas consiguieron grandes victorias en la primera década del siglo XXI y donde los partidos de gobierno fueron emanación de recientes luchas populares, podría pensarse que la ola Podemos tuvo allí su fuente y, por eso, nada nuevo puede suceder. Me refiero al Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, al Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia, a la Alianza País en Ecuador y al Partido Socialista Unido en Venezuela. Son realidades políticas muy distintas pero parecen tener dos características comunes: buscan dar voz política a las clases populares en gran medida oprimidas por las clases dominantes; tuvieron éxito político y el ejercicio del poder puede estar desgastando la marca de origen (sea por vía del caudillismo, la corrupción, la rendición ante los imperativos del desarrollismo neoliberal, etcétera). En estos países, tal como en los otros dos países con gobiernos de centroizquierda basados en partidos más antiguos, Argentina y Chile, la ola Podemos, si llegara a tener alguna relevancia, tenderá a asumir dos formas: cambios profundos en el interior de estos partidos; y creación de nuevos partidos-movimiento o movimientos-partido impulsados por la misma dinámica interna de democracia participativa en la formulación de políticas y en la selección de dirigentes.
Como muestra el caso del AAP en la India, el impulso político que subyace a Podemos no es sólo un fenómeno de Europa del sur o América latina. Puede aparecer bajo otras formas en otros continentes y contextos. Un poco por todas partes, 25 años después de la caída del Muro de Berlín, los ciudadanos y las ciudadanas que creyeron en la promesa de la democracia, anunciada al mundo como el fin de la historia, están llegando a la conclusión de que la democracia representativa liberal alcanzó su grado cero, minada desde dentro por fuerzas antidemocráticas, viejas y nuevas oligarquías con poder económico para capturar el sistema político y el Estado, poniéndolos al servicio de sus intereses. Nunca como hoy se volvió tan evidente que vivimos en sociedades políticamente democráticas, pero socialmente fascistas. La ola Podemos es una metáfora para todas las iniciativas que buscan una salida política progresista al pantano en el que nos encontramos, una salida que no pase por rupturas políticas abruptas y potencialmente violentas.
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Lo que estamos viviendo en México es lo que Antonio Gramsci denominó revolución pasiva, cuyo resultado no está escrito todavía. Habla el historiador Enrique Semo, que este año recibirá, junto con el investigador y antropólogo Néstor García Canclini, el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía. Ese es el motivo de esta entrevista.


Lo que la historia tiene para enseñarnos en este momento de crisis que vive el país son muchas cosas. Nos ofrece un sinfín de enseñanzas, siempre y cuando se comprenda que no hay dos circunstancias iguales, que siempre hay diferencias, pero en esencia hay muchas lecciones, y los que no saben tomarlas cometen muchos errores, señala Semo Calev.


El ejemplo específico de ello es que en la historia del país ha habido en tres ocasiones –al final de los siglos XVIII, XIX y XX– un fenómeno muy parecido: Gramsci lo llamó revolución pasiva, que es cuando una clase gobernante quiere transformar el país para modernizarlo. En ese plan de modernización puede haber muchos aspectos positivos, pero lo quieren hacer sin tomar en cuenta las necesidades, los sueños, la mentalidad del pueblo, incluso despreciando al pueblo. Eso son revoluciones pasivas y en la historia de México hay tres: una se dio con las reformas borbónicas, a finales del siglo XVIII; otra fue 100 años después, en el periodo de Porfirio Díaz.


La tercera es ahora con los neoliberales "que quisieron modernizar al país. Escogieron un camino que era adelgazar al Estado, darle a la empresa privada mucho más juego en todos los aspectos de la economía, abrirse al capital extranjero, que es el único que tiene los avances técnicos de la nueva revolución que es la informática; escogieron este otro camino.

Las dos primeras revoluciones pasivas acabaron en revoluciones activas: la de Independencia y la gran Revolución mexicana. ¿Cómo va a acabar la de este siglo? Eso no está escrito todavía.


–¿Hay salida a esta crisis?

–Toda crisis tiene su salida. No hay crisis sin salidas, sólo que a veces las salidas son peores que las crisis y otras son una superación de la crisis. Al final del porfiriato, México había avanzado mucho pero su pueblo no. ¿Estaba mejor un comunero, un miembro de la comunidad? No, definitivamente no. Estaba peor, habían perdido todas sus tierras; el obrero había perdido derechos que antes tenía como campesino o como artesano.

Rosa Luxemburgo, en plena Primera Guerra Mundial, de la que ahora se conmemoran 100 años, dijo que la humanidad tenía dos salidas: el socialismo o la barbarie. No nos olvidemos nunca de eso, que es profundamente cierto y vigente. En la salida de las crisis puede haber las dos cosas.

Enrique Semo nació en Bulgaria en 1930 y fue durante su infancia que comenzó su pasión por la historia. Más adelante estudió economía y después historia económica. Hoy es profesor de la Facultad de Economía y maestro emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México.


De regreso a su infancia y al momento en que decide dedicarse a la historia: "Cuando era muy niño, mis primeras lecturas fueron de realidades exóticas. Por ejemplo leía a Salgari, Sandokan, en unas islas que ni sabía dónde era pero me imaginaba, o a un escritor alemán que escribía sobre los indios norteamericanos. Mi madre, que conocía buena parte de la literatura romántica francesa, me contó partes de Los miserables, pero con tal pasión estaba ella comprometida con Jean Valjean y sus aventuras. Oír de los franceses, de Sandokan, de Emilio Salgari, obviamente esas historias tremendamente diferentes mostraban la gran riqueza de los pueblos. También me contaba mucho historias de Panait Istrati, un autor rumano que escribía sobre los campesinos rumanos, y ella me contaba de las rebeliones y de todo eso".


Más adelante estudió economía antes que historia, pero me parecía que algo faltaba en la teoría económica que yo leía. Leí a varios economistas que decían que sin la historia la economía estaba coja, no podía por sí misma explicar todas las cosas que había que tener en cuenta del pasado: la cultura del pueblo, la política y otra vez la historia. Por fin acabé agarrando la historia económica, algo intermedio, y mi título de doctorado, que es el PhD, lo obtuve en una universidad que ya no existe, en la Universidad Humboldt de la Alemania Democrática, que tampoco existe. Doctor en filosofía es el título general, con especialidad en historia económica.

Su infancia hasta los nueve años transcurrió en Bulgaria; fue bastante tranquila. Hijo de padres sefarditas, en su casa se hablaban dos idiomas: el búlgaro y el español. Bueno, un español muy arcaico y con palabras turcas, francesas, pero español. Entonces ésta era el medio y era una familia de clase media, y yo pasé una infancia hasta los nueve bastante normal. Su padre era experto en divisas y su madre ama de casa, pero con muchas aficiones, entre ellas la lectura, además de que era políglota.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, sus padres se encontraban en París y fueron unos tíos quienes lo llevaron hasta la capital francesa. Su hermana, ocho años mayor, se enamoró de un militar, se casó y se quedó. Comenzó entonces la huida: primero a París, y con la llegada de los alemanes salieron hacia Marsella.


En el camino había ametrallamientos, bombas, siempre para crear el caos. En Marsella estuvimos dos años y medio, casi tres. Marsella era un lugar muy especial y llena de refugiados de toda Europa. Dígame cualquier nacionalidad y seguro que había alguien. Era una Casablanca grandota, eso era Marsella.


Ahí aprendió francés, uno de los seis idiomas que habla. Fue entonces cuando su padre se dio cuenta de que los alemanes llegarían a esa zona de Francia, así que consiguió la visa que pudo. México. Eso decía el documento. Mi padre se hubiera ido a cualquier lado. Cuando nos dijeron México, lo buscó en el mapa porque no sabía qué era México. Para un europeo del este, era decir ahora Tombuctú.

El viaje a México fue en barco. Viajamos en el famoso San Tomé, que era originalmente un barco de carga que había sido transformado en barco de pasajeros poniendo literas de dos pisos en las bodegas. Hombres y mujeres estaban separados. Unos señores tenían dificultades para entrar en el segundo piso y nosotros ayudábamos empujándolos en la noche y en la mañana jalándolos. Nos daban de sus manzanas como pago.


Esa fue toda una aventura, recuerda, "pero una aventura mareada porque las pastillas que había para el mareo no eran buenas. Era un grupo muy interesante de gente: primeramente españoles, refugiados de la Guerra Civil de España, y después de eso de todo, muchos judíos. Entre ellos venían con nosotros varias personalidades que después fueron conocidas en México; por ejemplo, había una niña como de 16 años, española –o creíamos que era española–, que cantaba y bailaba muy impresionantemente y siempre, a cualquier provocación, se ponía a cantar y bailar, después fue soprano, primera soprano de la ópera mexicana: Rosita Rimoch. Había varios científicos españoles también que después fueron maestros de la Universidad Nacional Autónoma de México".


Desembarcaron en Veracruz y después llegaron a la ciudad de México. La primera noche en un hotel me caí de la cama, porque creía que estaba en el mar todavía. Me tuvo que calmar mi madre, y después fui a una escuela que era de acuerdo con el pensamiento de mis padres, la adecuada, porque todos los maestros hablaban francés, y eran los padres salecianos. O sea: fui a una escuela católica, yo que provenía de una familia judía.


Más adelante viajó a Israel, para estudiar economía, y trabajó en un kibutz. Ha ido de un lugar a otro del mundo, ya como estudiante, como profesor o impartiendo conferencias, pero su hogar era México, país cuya nacionalidad adoptó –la cual ya habían tomado sus padres– a los 21 años.

Dos veces participó en la administración pública: primero en la Secretaría de Agricultura, a los 23 o 24 años, y en 2000 en la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Fueron los últimos años en la administración pública y todavía estoy digiriendo las lecciones.

Es autor, entre otros, de Entre crisis te veas, Viaje alrededor de la izquierda, Historia mexicana y lucha de clases, La crisis actual del capitalismo, Historia económica y social de la Nueva España y La búsqueda, dividida en dos volúmenes: La izquierda mexicana en los albores del siglo XXI y La izquierda y el fin del régimen de partido de Estado 1994-2000. Actualmente tiene varios proyectos, uno de ellos es el libro La conquista sin fin.

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Viernes, 21 Noviembre 2014 18:34

México en el día de la revolución

ALAI AMLATINA, 21/11/2014.- Cada 20 de noviembre se conmemora la revolución mexicana. Era un día feriado de marchas militares y niños en las plazas. Desde que el neoliberalismo llegó al poder, el feriado se trasladó a inicios de la semana para dinamizar el turismo interno y el sentido del feriado quedó diluido. Pero este año, este 20 de noviembre ha sido el día en que las fuerzas sociales desatadas tras la desaparición de los 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapan decidieron expresar su malestar con las consignas: ¡Contra la impunidad y la criminalidad!, "¡vivos se los llevaron y vivos los queremos!" y "¡que se vayan todos!". La impresión que comienza a desprenderse es que la consigna "¡que se vayan todos!" está diluyéndose probablemente ante la reacción pública de explicaciones sobre la casa comprada por la primera dama y la declaración de bienes del presidente el día 19.

Lo que se puede ver es que el partido de gobierno se ha puesto en acción y la Universidad Nacional no se ha pronunciado ni ha parado el día 20, mientras otras 114 universidades del país si lo hicieron. El sindicato de la UNAM no paró este día respondiendo a las necesidades partidarias, y el rector no ha expresado, en el tono que corresponde, un llamado a la justicia ni el alto a la barbarie. Más bien, aparentemente, autorizó el ingreso de un policía armado dentro del campus universitario el sábado 15 de noviembre, resultando un estudiante herido en un conflicto turbio.

Las evidencias comienzan a salir e indican que hubo militares involucrados en las matanzas de los normalistas y también que las fuerzas que aparecen al final de los actos, vestidos con pantalones de jeans, camisetas negras y las caras cubiertas, son de una fuerza paramilitar o militar. Se recordará que la fuerza de Los Halcones fue la que operó en la masacre de Tlatelolco de 1968 donde mataron a 1500 estudiantes. Esto es lo que la periodista Carmen Aristegui sugiere con el video donde uno de los encapuchados de la noche que irrumpieron con violencia, al final del mitin, aparece, más temprano, sentado en un camión del ejército.

Si se observan los videos de la huelga de los maestros del 2012 y el modo como terminó, se parece sobremanera al final del mitin del día 20. En ambos, lo que ocurrió fue el desalojo del Zócalo capitalino como si fuera propiedad privada ocupada. En la huelga de los maestros, estos habían tomado la plaza y estaban acampando en ella mientras esperaban la solución a sus demandas. Dijo el presidente que era momento de terminar con eso, porque se acercaba el día nacional que se celebra en el Palacio Nacional cuando sale al balcón a dar el grito de la independencia. El resultado fue que la policía, por un lado, y un grupo de muchachos vestidos con jeans y camisetas negras, y con las cabezas cubiertas, trepados a unos tractores, entraron al Zócalo capitalino. Unos empujaron a los maestros fuera de la plaza mientras los otros desmantelaron lo que quedó del campamento con el uso de los tractores.

Al final del mitin pacifico del día 20, estuvo un grupo de muchachos, algunos retratados en camiones militares más temprano por el equipo de Aristegui, que enarbolaban la consigna "prensa No", que es una consigna anti política, y, por tanto, no tiene sentido. Estos de la consigna "prensa no" proceden a lanzar bombas molotov contra el Palacio Nacional y unos cohetones que no hacen daño pero asustan, en el contexto de un mitin, mientras la policía de asalto avanza y empuja a los estudiantes y sus familiares fuera del Zócalo, en una acción que parece coordinada. Con poca violencia, este pequeño núcleo de encapuchados, terminó ayudando a la policía de choque para que terminara el mitin antes de las 10 de la noche, en una sociedad que justamente está harta de la violencia. En México, una opinión escrita en el diario La Jornada en el 2009 señalaba: "Siempre detrás de la matanza a la población, detrás de la muerte de Colosio y otros más, ahora está detrás del narco y la violencia que le precede, ¿quién más?" (www.jornada.unam.mx/2009/10/04/politica/003n1pol)

Aunque la demanda de "¡que se vayan todos!" haya disminuido en el mitin del 20 de noviembre, la sociedad en su conjunto y la clase política e intelectual, en especial, han tomado nota de la irregularidad de la compra de una casa de 6 millones de dólares a una empresa constructora que ganó la licitación para la construcción de un tren rápido a Querétaro, licitación que fuera anulada a última hora, días antes del viaje a China del Presidente Peña Nieto. Estos hechos además están afectando el riesgo país y el tipo de cambio. Se percibe el problema de la falta de ley por los estudiantes muertos y la falta de reacción del Estado para explicar lo ocurrido donde el presidente se ha solidarizado con las familias y la Secretaria de Gobierno federal ha creado una comisión mixta el 3 de noviembre para reparar los daños. Está poco claro porque el Estado había de reparar daños si no los causó. Tampoco está claro porque no sale nadie del gobierno a explicar lo ocurrido dado que tienen al alcalde responsable detenido. Ya se sabe que el ejército estuvo presente, de modo que solo faltan las explicaciones de qué pasó. Mientras tanto, aparecen más fosas, como ya había destapado el poeta Javier Sicilia a raíz del asesinato de su hijo y tres amigos en Cuernavaca hace dos años.

El gobierno parece jugar con el factor navideño y las vacaciones universitarias para diluir este movimiento que parece fuera de control. El analista político Silva Herzog, el 20 en la noche, en el programa de la periodista Aristegui, dijo que tenía la impresión que el presidente no tenía conciencia de la magnitud de la crisis política que vive el país, que la gente está diciendo "ya estuvo bueno".

Por Oscar Ugarteche, economista peruano, Coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA), Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México - www.obela.org. Miembro del SNI/Conacyt y presidente de ALAI www.alainet.org

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Viernes, 21 Noviembre 2014 07:11

Todo México reclama el fin de la impunidad

Encolumnados detrás de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos, miles de mexicanos marcharon por las calles del Distrito Federal reclamando justicia. El paro nacional y la jornada de protesta que ayer se extendió a todo el país fueron la respuesta que la sociedad civil mexicana dio a las salidas mediáticas que el presidente Enrique Peña Nieto ha ensayado a lo largo de la semana para encarar la crisis de derechos humanos detonada por la desaparición forzada de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, y la indignación social.


Al hastío expresado anoche en una de las manifestaciones más grandes de la historia reciente del país, que incluyó paros en al menos 150 universidades públicas y privadas, se sumaron las voces de los premios Nobel de la Paz 2014 y 2006, Amnistía Internacional y hasta el presidente del Banco Mundial en un solo reclamo: justicia para las familias de Ayotzinapa.


Sin embargo, Peña Nieto volvió a endurecer el discurso y advirtió que "atentar contra las instituciones es atentar contra los mexicanos". En un acto ante militares en el Campo Marte, Peña Nieto dijo que hará que impere el Estado de Derecho, pero el secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, puntualizó que la inseguridad y el crimen organizado "son problemas de Estado y no de gobierno".


Poco después de eso, y varias horas antes de las manifestaciones pacíficas convocadas sobre todo por las comunidades estudiantiles y académicas del país, en apoyo de los padres de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos, la policía y un par de grupos de encapuchados escenificaron choques en una zona cercana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La policía informó de 13 detenidos, pero había versiones de que eran más de 30.


Tres grandes manifestaciones que salieron de diversos puntos estratégicos en zonas céntricas de la Ciudad de México confluyeron en el Zócalo, justo frente al Palacio Nacional. Un contingente salió del Angel de la Independencia, en el corazón financiero de la capital del país, uno más salió desde el Monumento a la Revolución y el último desde la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, donde fueron masacrados cientos de estudiantes el 2 de octubre de 1968.


Al inicio de las movilizaciones en el Distrito Federal, al menos otras 237 ciudades en México y el mundo habían anunciado acciones similares. En la Argentina, varios colectivos organizaron manifestaciones en Buenos Aires, La Plata y Salta. Lo mismo ocurriría en muchas ciudades de Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos (donde se organizaron actos en al menos 43 ciudades), Guatemala, Perú y Uruguay, en el continente americano. En Europa, los actos iniciaron aun antes de que en México, por la diferencia de horario, en media docena de ciudades de Alemania, en Austria, Bélgica, España, Francia, Finlandia, Dinamarca, Holanda, Inglaterra, Islandia, Italia, Noruega, Suecia y Suiza. También se confirmaron manifestaciones en la India, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Australia (ver aparte).


Si Peña Nieto insiste en que es víctima de complots conspiratorios de periodistas que escrutan su desempeño y de una sociedad civil que les exige cuentas, a los que acusa de atentar contra la estabilidad de su gobierno, tendrá que incluir entre sus enemigos a gobiernos, organismos internacionales y la prensa internacional, que también lo cuestiona y se impacienta ante la falta de respuestas puntuales y eficaces para la sociedad mexicana.


Al mandatario se le acaba el margen de maniobra dentro del país, pero la reacción global es una clara señal para México: el mundo también empieza a pedirle cuentas.


"Debe haber más vigilancia por parte de la sociedad, ya que a veces existe un problema de negación ante estos incidentes. Se debe alzar la voz y romper el silencio. La solución tiene que ser una combinación de buen ejercicio de poder, leyes y organización social", dijo el Premio Nobel de la Paz 2014 Kaylash Satyarthi, quien reclamó que el sistema de responsabilidades y de rendición de cuentas en México "tiene que funcionar, y de eso se debe encargar el gobierno".
En cualquier caso, "la prioridad es encontrar a los desaparecidos y luego arrestar y castigar a los responsables", dijo Satyarthi en una entrevista de CNN México durante una conferencia en Thomson Reuters Foundation.


Ahí mismo, Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006, lamentó que en México se viva "un grave problema de ley y orden", el cual se asocia a que muchas personas viven en pobreza extrema.


La desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa "es fuente de grave preocupación para la comunidad nacional e internacional y refleja la crítica situación de derechos humanos que vive México", dijo Amnistía Internacional, al tiempo que iniciaba una petición global dirigida al presidente Peña Nieto. Para esta organización con sede en Londres, "Ayotzinapa no es un hecho aislado", sino que forma parte de un contexto que se suma a casos como las ejecuciones extrajudiciales de 22 personas en Tlatlaya, Estado de México, a manos del ejército, a finales de junio pasado, por los que se procesa a siete militares.

La crisis de derechos humanos pasa también por los femicidios en Chihuahua, un fenómeno incesante desde hace 20 años, y las decenas de miles de secuestros a migrantes y las más de 22.000 personas desaparecidas en diversas partes del país. Amnistía urge a Peña Nieto a enviar una iniciativa de ley al Congreso para armonizar la legislación federal con los estándares internacionales de derechos humanos en materia de desaparición. También le exige generar protocolos de búsqueda rápidos y efectivos para los casos de desaparición, y tomar las acciones necesarias para que el Estado mexicano acepte la competencia del Comité Contra la Desa-parición Forzada de la ONU para recibir y examinar las comunicaciones pertinentes de parte de individuos y otros Estados.


Tal vez lo último que esperaba Peña Nieto era que uno de los líderes del sistema financiero internacional se sumara a las voces que cada vez lo arrinconan más. En un acto celebrado el miércoles en la residencia oficial de Los Pinos, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, se solidarizó con las familias de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos, y dijo esperar que el gobierno de México haga que los culpables respondan ante la Justicia. "Sería equivocado de mi parte estar en el país y no reflexionar en la tragedia que significa la desa-parición de 43 jóvenes. Quiero sumar mi voz al respaldo a las familias de los estudiantes desaparecidos. Ellos merecen la verdad y justicia", dijo Jim Yong Kim.


PARA AMNISTIA INTERNACIONAL, EN MEXICO LA IMPUNIDAD ES UNA CONSTANTE

"Una grave crisis de DD.HH."


.El presidente de México, Enrique Peña Nieto, no reconoce la crisis humanitaria que atraviesa su país. Con estas duras palabras, Amnistía Internacional (AI) cuestionó ayer al mandatario por calificar de "intentos de desestabilización" las protestas por la de-saparición de los 43 normalistas y por ignorar la cifra de desaparecidos en los últimos años.


"La afirmación del presidente pone en evidencia que su administración continúa sin reconocer la grave crisis de derechos humanos que enfrenta México y que en los últimos años la falta de acceso a la Justicia y la impunidad ante violaciones graves a los derechos humanos ha sido una constante", indicó el organismo en un comunicado.

De acuerdo a AI, la represión policial y la violencia de los narcotraficantes sufridas por los estudiantes de Ayotzinapa –que dejaron un saldo de seis muertos, 25 heridos y 43 desaparecidos– no son hechos aislados, sino parte de un contexto de violaciones graves a los derechos humanos.

El sábado, apenas llegado de su gira por China y Australia, Peña Nieto advirtió que estaba dispuesto a usar la fuerza si era necesario. "Si lo que demandamos es justicia y que los responsables de estos hechos paguen, y que sea aplicada la ley en todos sus términos, no puede ser a través de actos de violencia y vandalismo y más cuando afectan a terceros", dijo.


El mandatario advirtió que su gobierno no dejará de agotar toda instancia de diálogo, acercamiento y apertura para evitar el uso de la fuerza para restablecer el orden. Por ello, aseguró, aspiraba a que no sea el caso de que el gobierno tenga que llegar al "extremo" de hacer uso de la fuerza pública.

El pronunciamiento de AI agregó que las afirmaciones presidenciales parecen "ignorar el elevado número de personas desaparecidas en el país, que de acuerdo a cifras oficiales son 22.000 y que la práctica de tortura se ha elevado en un 600 por ciento". A esto se suman las medidas poco efectivas para la búsqueda de personas. "(Peña Nieto) muestra una vez más la falta de compromiso de su gobierno para hacer frente a la situación que se vive en el país, marcando una tendencia a la criminalización de las demandas de justicia y la manifestación libre de ideas, derechos que, lejos de de-sestabilizar, son la piedra angular de una sociedad democrática", afirmó Perseo Quiroz, director ejecutivo de AI en México.


"Los hechos han rebasado ya los compromisos verbales. Es momento de que el presidente reconozca la grave crisis de derechos humanos que ha atravesado México en los últimos años y que su administración no ha logrado combatir la impunidad en el país", añadió.

Sin embargo, AI no es el único organismo que viene alertando sobre la situación en México. En 2013, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidos había realizado una serie de recomendaciones al país para mejorar su historial en derechos humanos. En tanto, AI había llamado en marzo al gobierno de Peña Nieto a pronunciarse claramente sobre los compromisos en materia de derechos humanos y a garantizar la búsqueda de víctimas de desaparición. Además, le había pedido que llevara a los responsables ante la Justicia, incluyendo a los funcionarios públicos que pudieran estar implicados en desapariciones forzadas.


A principios de mes, la organización humanitaria afirmó que las líneas de investigación de la desa-parición forzada y ejecuciones extrajudiciales llevadas adelante por la Procuraduría general eran limitadas e incompletas, además de estar acompañadas de funcionarios que se rehusaban a cuestionar la connivencia entre el Estado y el crimen organizado en lo que refiere a la violación de derechos fundamentales. "Trágicamente, la desaparición forzada de los estudiantes es sólo el último de una larga serie de horrores que han sucedido en el estado de Guerrero y el resto del país. La corrupción y la violencia como señales de advertencia han estado allí para que todos las vean desde hace años y los que negligentemente las han ignorado son ellos mismos cómplices de esta tragedia", dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI.


El procurador general Jesús Murillo Karam evitó mencionar la negligencia y la complicidad estatal en la investigación de una serie de denuncias contra el ahora detenido alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y el hecho de no llevar a la Justicia a los integrantes de la policía federal y local involucrados en el asesinato y la tortura de otros estudiantes de Ayotzinapa en 2011.


Abarca, quien es el principal sospechoso de la desaparición forzada de los estudiantes, es también sospechoso de cometer actos de corrupción y otros delitos graves. En junio de 2013, el sobreviviente de un ataque a ocho activistas locales, en el que tres personas murieron, informó que el alcalde había participado directamente en los asesinatos. El sobreviviente proporcionó una relación detallada que se le entregó a un notario público, debido a los temores sobre la connivencia de la policía. Sin embargo, la fiscalía no llevó a cabo ninguna investigación sobre las reclamaciones, indicó AI.
"Cualquier investigación iniciada ahora por el Procurador General llegará demasiado tarde. Si se hubieran realizado investigaciones exhaustivas sobre las denuncias contra el alcalde de Iguala y la policía federal y local cuando se produjeron otras violaciones graves de los derechos humanos, tal vez estos terribles asesinatos y desapariciones forzadas no hubieran tenido lugar", sostuvo Guevara.

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Viernes, 21 Noviembre 2014 06:48

El doble discurso

En los 35 años que van desde la reinstitucionalización de República Dominicana y Ecuador en 1978 hasta la de Paraguay y Chile en 1989, América Latina ha vivido un avance democrático sin precedentes. Tanto México como Brasil, los dos Estados más grandes, han vivido auspiciosos procesos institucionales: el primero, con una alternancia en el poder que superó el histórico hegemonismo del Partido Revolucionario Institucional, en el Gobierno durante 71 años; Brasil, con dos partidos que se han alternado en cinco elecciones seguidas, superando el vacío de formaciones nacionales estables que caracterizó su vida política desde los tiempos del Imperio.


No han faltado episodios traumáticos, con la caída de presidentes, como —entre otros— el exobispo Lugo en Paraguay (2012), Mel Zelaya en Honduras (2009), Collor de Melo en Brasil (1992), Sánchez de Lozada en Bolivia (2003) o de Fernando de la Rúa en Argentina (2001). Todos ellos se resolvieron más o menos dentro de la Constitución y, en todo caso, sin irrupciones militares, que felizmente han pasado a la historia.


No obstante, se viven situaciones intolerables que no deberían ser aceptadas en silencio por la comunidad latinoamericana, como desgraciadamente ocurre. Es el caso arquetípico de Venezuela, designada incluso para integrar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a propuesta unánime de la región. Como era de esperar, el presidente Nicolás Maduro ha festejado el éxito diplomático invocando el prestigio de su régimen. Sus colegas le han hecho ese obsequio pese a que Leopoldo López, uno de los principales líderes opositores, está preso y maltratado, junto a dos alcaldes, como Daniel Ceballos y Enzo Scarano, acusados todos ellos de los peores delitos contra el Estado. Luego del cierre de los únicos canales de televisión independientes, la prensa vive cercada por la falta de divisas para comprar papel e insumos, 12 diarios ya cerraron y otros 30 apenas sobreviven, por la colaboración de los diarios colombianos. Bajo ningún criterio es hoy Venezuela una democracia, aunque haya elecciones, que transcurren en medio de la falta de libertades y la presión envolvente del Gobierno sobre los medios y los espacios normales de libertad para movilizarse. Solo el verdadero heroísmo de jóvenes dirigentes y militantes ha mantenido viva la llama de la democracia, a pesar de las amenazas y difamaciones que se lanzan sobre ellos como rayos.


No puede ignorarse que en Ecuador tampoco la prensa actúa con libertad y que el presidente viene avanzando hacia la aprobación de la reelección indefinida, sin un plebiscito que en algo lo legitime.

En la Argentina, solo la justicia ha hecho posible que su prensa tradicional sobreviva hasta hoy. El ataque sistemático que se hace desde el Gobierno a La Nación y Clarín no tiene precedentes conocidos. Que la propia señora presidenta apostrofe constantemente, con nombres y apellidos, a dos periódicos de larga tradición y prestigio, sólo se ha visto en algunos regímenes totalitarios. La Nación sufre la amenaza de un juicio fiscal que puede llevarle al cierre y únicamente los amparos judiciales han permitido su sobrevivencia. Clarín ha sufrido el empleo de todos los recursos posibles de un Estado para destruirlo. Desde inspecciones fiscales llevadas a cabo por cientos de funcionarios que, llegados en omnibuses, invadieron sus oficinas, hasta una ley que específicamente procuró la dispersión del grupo editorial. No obstante propuso, y se le aceptó, un proyecto de desmembramiento, sorpresivamente anuncian ahora que por decreto procederán a modificar la estructura societaria.


Sobre estas situaciones parecería que ningún Gobierno latinoamericano se siente obligado, por lo menos, a preguntar. En medio de himnos sobre la vigencia universal de los derechos humanos, se les agrede aviesamente y nada sacude las aguas de las instituciones hemisféricas.

En México, días pasados, en ocasión de la reunión del prestigioso Foro Iberoamérica que fundó hace 15 años Carlos Fuentes, Fernando Henrique Cardoso, refiriéndose a Venezuela, dijo que los demócratas "tenemos que gritar, hacernos oír", porque esta hipocresía reinante, ese doble discurso, condena a la soledad a un pueblo venezolano que, por su historia y su cultura, no merece lo que hoy sufre.


Si observamos la calidad institucional desde afuera del sistema formal de funcionamiento, nos encontramos con poderes fácticos que sacuden el edificio. Es el caso de México, con estructuras de corrupción vinculadas al narcotráfico, que ejercen la violencia casi como Estados paralelos, desafiando la vigencia del ordenamiento legal. La matanza del Estado de Guerrero le ha dado a ese cáncer endémico difusión internacional y quizás esto abra un espacio para que la autoridad constituida pueda iniciar un proceso de reconquista real de su competencia. Colombia, que lleva adelante —trabajosamente— un esperanzado proceso de paz, convive todavía con una narcoguerrilla que, aun acotada y en medio de un diálogo con el Gobierno, no termina de asumir que, para que se le crea, debe abandonar las armas para siempre.

Estas situaciones revelan las carencias de un Estado, que es excesivo en ciertos sectores de la vida económica y falta en sus roles esenciales: el juez y el gendarme. Los poderes judiciales, en ocasiones amenazados e infiltrados, no siempre son la barrera que el Estado de derecho necesita. Las policías, lo mismo. Si en esos países no se logra el monopolio de la fuerza de que hablaba Max Weber como esencia del Estado, todo lo demás se hace ilusorio.

Por Julio María Sanguinetti, abogado y periodista y fue presidente de Uruguay (1985-1990 y 1994-2000).

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La economía mundial está en riesgo de una depresión prolongada marcada por el alto nivel de desempleo y peores condiciones económicas en las próximas décadas, debido al retraso económico de Asia y el estancamiento de Europa.
Japón declaró recientemente que había entrado en su cuarta recesión en seis años pese a los esfuerzos del primer ministro Shinzo Abe por impulsar el crecimiento económico.


Mientras tanto, el primer ministro británico David Cameron advirtió que la economía mundial podría estar dirigiéndose hacia un nuevo desastre.


"Seis años después de la crisis financiera que llevó al mundo al borde del desastre, las luces rojas de advertencia parpadean una vez más en el salpicadero de la economía mundial", escribió Cameron.


Dos de las potencias económicas más fuertes del mundo, Europa y Japón, están intentando reforzar el crecimiento económico mundial, pero sus economías parecen empeorar.


Con una tasa de desempleo del 11.5 por ciento, la zona euro está experimentando unas condiciones económicas a las que algunos expertos se refieren como 'el eco de la Gran Depresión'.


Los mercados emergentes, que ayudaron a levantar la economía después de la crisis financiera de 2008, también están reduciendo su crecimiento.

La economía de Estados Unidos está creciendo a un ritmo de un 3 por ciento anual. Sin embargo los expertos dicen que las exportaciones, que representan en 13 por ciento de la economía de EE.UU., se han reducido.

La debilidad económica de sus compradores empeorará la situación de EE.UU., mantienen algunos economistas.
Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, ha advertido de la depresión económica en Europa, que acarreará una baja inflación, altas tasas de desempleo y deudas.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, declaró: "2015 debe ser el año en el que todos los actores de la zona euro (los Gobiernos y las instituciones europeas) desplieguen una estrategia común coherente para poner a nuestras economías de nuevo en marcha".


Los líderes de Europa y EE.UU. han instado a las autoridades alemanas a impulsar la economía, ya que es la mayor potencia económica europea, pero en Alemania siguen insistiendo en que otros países de la eurozona necesitan primero reestructurar sus propias economías.


(Con información de Russia Today)

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Después de Gramsci, el poder no puede ser pensado en el campo emancipatorio sólo en su aspecto coercitivo y localizado. Hay una línea que, partiendo de Gramsci y siguiendo por Althusser, Foucault y otros, nos indica que el poder no sólo oprime, sino que fabrica consensos, establece la orientación subjetiva y produce una trama simbólica que funciona de modo "invisible", naturalizando las ideas dominantes y donde siempre, y en esto consiste su éxito definitivo, esconde su acto de imposición. El procedimiento de los medios orientados por las corporaciones dominantes se define como un acto de enunciación que siempre busca esconder su carácter histórico como también los intereses que promueve bajo un modo supuestamente universal. El orden simbólico que atraviesa al neoliberalismo se comporta como un dispositivo racional que aparenta promover diversas formas de subjetividad, mientras la repetición de lo mismo en el circuito ilimitado de la mercancía prosigue su marcha incesante y circular. Sin embargo, en la medida en que los medios de comunicación, más allá de sus diversas modalidades de transmisión, se sostienen en el lenguaje, es necesario, según nuestro juicio, despejar una confusión muy habitual entre las ciencias sociales y las filosofías contemporáneas concernidas por esta cuestión.


Es determinante admitir que cuando se trata del orden simbólico, del lenguaje en sus distintas variantes y modos de comparecencia, siempre se debe distinguir dos dimensiones distintas de dicho orden. En primer lugar hay que señalar de entrada la "dependencia y subordinación" del ser hablante con respecto al orden estructural u ontológico del lenguaje con respecto al sujeto. El ser vivo es capturado por el lenguaje para volverlo un sujeto, esta captura se establece antes de su nacimiento y prosigue después de su muerte. Esta dependencia del sujeto que sólo se puede constituir como tal, siendo siempre un efecto del lenguaje que lo precede, exige ser distinguida de la dominación construida de una forma sociohistórica. Son dos vertientes de lo simbólico que, aunque se presenten en la llamada realidad fenoménica mezcladas, obedecen a lógicas radicalmente diversas y distintas. La primera dependencia simbólica es ineliminable y constitutiva del sujeto; la segunda, en tanto construcción sociohistórica, es susceptible de distintas transformaciones epocales.


Lo que le otorga su especificidad terminante al neoliberalismo es que es el primer régimen histórico que intenta por todos los medios alcanzar la primera dependencia simbólica. Señalemos que dicha dependencia constitutiva es la que opera como condición de posibilidad de los legados históricos y las herencias comunes donde la memoria puede aún recoger el dolor de los excluidos en el pasado. En este aspecto el neoliberalismo necesita producir un "hombre nuevo" engendrado desde su propio presente, no reclamado por ninguna causa o legado simbólico y precario, "líquido", fluido y volátil como la propia mercancía. Si alguna indicación de lo que denomino "izquierda lacaniana" tiene una relevancia decisiva, es aquella que indica que la política, ahora más que nunca, debe oponerse al "crimen perfecto" del neoliberalismo, que en su despliegue contemporáneo intenta, en su dominación sociohistórica, tocar y alterar severamente el lugar del advenimiento del sujeto en el campo del lenguaje. Tal como de distintas maneras Lacan lo supo demostrar.


Actualmente el neoliberalismo disputa el campo del sentido, la representación y la producción biopolítica de subjetividad. Y siempre aparecerán ensayistas que como el surcoreano Han, claro sucesor menor de Baudrillard, insistirán en que el crimen perfecto del capitalismo neoliberal se ha realizado definitivamente. Pero la política, en la medida que está soportada por los seres hablantes y no puede ser reducida a una mera gestión profesional, es la que en esta época puede hacer irrumpir y proteger el carácter fallido de toda representación. Por definición, el sujeto es aquello que no puede ser nunca representado exhaustivamente, su dependencia estructural del lenguaje lo impide. El ser hablante, sexuado y mortal, hecho sujeto por el lenguaje, nunca encuentra en él una representación significante que lo totalice. De última, esta es la razón por la que el neoliberalismo, en su afán de representar la totalidad hasta extinguirse como representación, no es el fin de la historia. Por ello, debemos insistir en el enorme valor político que posee, para un proyecto emancipatorio, la distinción clave entre la dependencia del sujeto en su advenimiento en el lenguaje y la dominación sociohistórica, que nunca agota al sujeto en su apertura a las posibilidades de una transformación por venir.
* Psicoanalista y consejero cultural de la embajada argentina en España.

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Sesenta por ciento de los mil 800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años en el mundo ni estudia ni trabaja, lo que supone que sus perspectivas de vida son sombrías y sus aportaciones al desarrollo serán limitadas, apuntó hoy la Organización de Naciones Unidas (ONU).


En un informe titulado Estado de la población mundial 2014, destaca que la cifra de jóvenes es la más alta en la historia, lo que supone enormes retos y oportunidades, en especial para las naciones en desarrollo.


Indica que los países pobres, con una numerosa población en ese rango de edad, pueden dar gran ímpetu a sus economías si realizan serias inversiones en la educación y salud de ese sector y si protegen sus derechos.
Sin embargo, apunta que más de 500 millones de jóvenes tratan de sobrevivir con menos de dos dólares al día, y que los derechos de las niñas y mujeres son constantemente vulnerados. Por ejemplo, cada día contraen matrimonio 39 mil menores de 18 años.


Asimismo, el informe lamenta que a pesar de que su riesgo de pobreza es elevado, dos de cada tres países ignoran por completo a los jóvenes al diseñar las estrategias y los planes de desarrollo nacionales dirigidos a reducir la pobreza.
El pleno ejercicio de los derechos humanos sigue siendo un sueño lejano para millones de jóvenes; las violaciones atroces son lo habitual para muchos de ellos, enfatiza el Fondo de Naciones Unidas para la Población (Unfpa).


Advierte que los países que no presten atención a ese sector poblacional pueden experimentar un incremento progresivo en la tasa de fecundidad y verse obligados a mantener a un elevado porcentaje de personas dependientes.


Los jóvenes son los innovadores, creadores, constructores y líderes del futuro, pero pueden transformarlo sólo si cuentan con las aptitudes, la salud, la capacidad de adoptar decisiones y verdaderas opciones en la vida, expresó Babatunde Osotimehim, director ejecutivo del Unfpa.


Explicó que nueve de cada 10 de los jóvenes del mundo actual viven en naciones menos adelantadas, lo que supone enormes retos para estas economías.


Una fuerza de trabajo poco calificada atrapará a las economías en actividades de escaso valor e índices de crecimiento anémicos. La discriminación por razón de género provocará que estos problemas resulten aún más insolubles para las mujeres jóvenes y las adolescentes, alerta el organismo.


Explica que la manera de emplear ese potencial es explotando el llamado dividendo demográfico, que puede lograrse cuando la población de un país en edad de trabajar es mayor a la que es más joven y dependiente.


Sin embargo, esto sólo puede lograrse si se invierte en proteger derechos, incluidos los reproductivos, así como en mejorar la salud y los niveles educativos de la juventud, asienta el Unfpa.

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Lunes, 17 Noviembre 2014 07:22

Plus ça change

Fue la elección federal intermedia más cara de la historia y fue la menos concurrida en más de 70 años; fue la elección en la que los multimillonarios gastaron más dinero y lo más notable en las encuestas fue la desilusión del electorado con todo el proceso y con la cúpula política. Y nada cambió.


La tasa de participación en la elección entre los ciudadanos con derecho a voto fue de 36.3 por ciento, el nivel más bajo desde la elección federal de 1942, en medio de la Segunda Guerra Mundial. Todos opinan sobre por qué sólo poco más de un tercio del electorado pensó que valía la pena participar en lo que siempre se proclama como la expresión suprema de esta democracia: el voto.


A un par de semanas de las elecciones intermedias en las que el Partido Republicano capturó el control de ambas cámaras del Congreso y amplió el número de gubernaturas estatales, se debate el significado de este ejercicio político, que muchos concluyen tendrá implicaciones mínimas o nulas. Casi 4 mil millones de dólares gastados para que todo quede más o menos igual, señalan algunos. Pero tal vez ese era, más o menos, el objetivo. Los ricos que gastaron millones tal vez no querían más que eso, ya que como están las cosas, para los más ricos, es el mejor de los tiempos.


Ese famoso uno por ciento más rico, tiene más riqueza que nunca, tanto en este país como a escala mundial. Ese uno por ciento controla un tercio de la riqueza nacional, y con ello la desigualdad económica ha regresado a niveles de esa era de oro (para los más ricos) justo antes de la gran depresión. A nivel mundial, Oxfam emitió nuevos cálculos la semana pasada que se resumen en que los 85 multimillonarios más ricos del mundo tienen concentrada en sus manos una riqueza equivalente a lo que tienen 3.5 mil millones de humanos en este planeta.


Mientras tanto, todos los expertos pronostican que Washington seguirá operando de manera disfuncional después de estas elecciones, con el Congreso bajo control republicano y la Casa Blanca con el mismo demócrata, a causa de lo que afirman es una polarización entre los dos partidos que llevan a un estancamiento donde casi nada se puede lograr en la negociación política.

Pero eso tampoco es cierto. Se pueden señalar por lo menos dos rubros donde prevalece un consenso bipartidista casi absoluto: guerra y Wall Street.

Las guerras más largas en la historia de este país continúan en Irak y Afganistán, a pesar de proclamaciones grandilocuentes de que estaban por llegar a su fin. No sólo esto, sino que las políticas bélicas se han ampliado a otros países, como Siria. Con muy pocas excepciones, ni demócratas ni republicanos obstaculizan, y mucho menos, cuestionan la aparentemente infinita guerra contra el terrorismo.

En torno a Wall Street, después de que banqueros cometieron algunos de los fraudes más grandes de la historia, y provocaron la mayor crisis económica desde la gran depresión, casi todo sigue igual en el sector financiero y vale subrayar que ningún alto ejecutivo involucrado en los fraudes masivos que provocaron la crisis ha sido encarcelado.
Aunque el gobierno de Obama se autoelogió por su fiscalización de casos de abuso del sector financiero, y festejó que se han llevado más de 60 casos contra instituciones financieras por prácticas relacionadas con la crisis financiera, el hecho es que todas estas acabaron en multas masivas, pero pagadas no por los responsables, sino por accionistas y el público en general, y todos fueron casos penales civiles, no criminales.


Matt Taibbi, el periodista de Rolling Stone, cuyo trabajo extraordinario ha detallado estos abusos financieros desde los inicios de la crisis, comentó en entrevista en el programa Democracy Now, que sospecha que parte de la falta de entusiasmo en esta última elección tiene que ver con que el presidente y su gente decidieron no declarar acto criminal lo que ocurrió en el sector financiero, que no promovieron casos para encarcelar a ejecutivos, y que en lugar de ello, "barrieron todo y lo echaorn debajo del tapete... y la gente siente que no se hizo nada".

Vale recordar que ha pesar de los elogios a la labor del procurador general Eric Holder al anunciar su retiro del puesto hace unas semanas, también tiene la distinción de que decidió no proceder con cargos criminales contra los banqueros. Muchos recuerdan que en 2013, en un momento de indiscreción, declaró ante el Senado: me preocupa que el tamaño de algunas de estas instituciones es tan grande que se vuelve difícil para nosotros fiscalizarlos cuando nos pegan indicaciones de que si uno procede penalmente, si uno presenta un cargo criminal, tendrá un impacto negativo sobre la economía nacional, tal vez hasta la economía mundial.


Para muchos, como Taibbi, esta fue una confesión dramática, ya que el encargado máximo del sistema de justicia del país estaba diciendo que los bancos son tan poderosos que no se puede aplicar la ley contra ellos.


Tal vez la única conclusión, con base en los hechos, es que en algunas cosas muy básicas, sí hay un consenso en la cúpula política y económica del país: no cambiar nada en lo fundamental. Tal vez por ello no les molesta que la gran mayoría de los ciudadanos no participe en esta democracia, o que una masiva mayoría repruebe la forma en que se gobierna en este país.

Mientras tanto, la cúpula política promueve más de lo mismo en el futuro para esta democracia ya que, al parecer, ofrecerá un menú de opciones en las próximas elecciones con algunos de los mismos apellidos –Clinton (Hillary) y Bush (Jeb)– que estuvieron entre los responsables de la situación actual. Seguro que todos emplearán la palabra mágica cambio en sus campañas.

Pero en francés eso se traduce en: plus ça change, plus c'est la même chose.

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La subida del IVA del pasado abril está pasando factura a la economía japonesa más de lo esperado. La tercera economía mundial entró este lunes técnicamente en recesión al conocerse que el PIB nipón cayó un 0,4% en el tercer trimestre (lo que equivale a una tasa anualizada de caída del 1,6%), una bajada que se añade al descenso del 1,9% (7,3% anualizado) registrado entre abril y junio. Estas circunstancias complican enormemente los objetivos del primer ministro del país, Shinzo Abe, que desde que llegó al poder ha puesto en marcha medidas contundentes para que el país abandone más de 15 años de estancamiento económico y deflación. En tasa interanual, la economía japonesa desciende un 1,2%.


La caída del tercer trimestre se ha atribuido principalmente al incremento del IVA en abril, que pasó del 5% al 8%. El ministro de Economía japonés, Akira Amari, aseguró el lunes que el efecto por la subida impositiva "ha sido mayor de lo esperado", según recoge la agencia de noticias Kyodo. El consumo interno, que supone un 60% del PIB del país, creció solamente un 0,4% durante el tercer trimestre mientras que la inversión de las empresas y del sector inmobiliario bajó un 0,2% y un 6,7% respectivamente. Los números publicados hoy divergen mucho de lo esperado por los analistas, que auguraban un repunte de hasta el 2%. La Bolsa de Tokio respondió hoy al anuncio con fuertes pérdidas y cerró la jornada con un descenso del 2,96%.


Con la economía en recesión, las posibilidades de que Abe convoque elecciones anticipadas aumentan exponencialmente. Los periódicos locales Sankei Shimbun y Mainichi Shimbun publicaron antes de que se conocieran los datos que el primer ministro "tenía decidida" la convocatoria electoral para finales de año. El Partido Liberal Demócrata (PLD) de Abe se presentaría a los comicios con la máxima de no llevar a cabo una nueva subida del IVA, que aprobó el anterior ejecutivo para octubre de 2015. Aunque con mucha controversia, el parlamento nipón dio luz verde a la medida en 2012 a iniciativa del entonces primer ministro Yoshihiko Noda, del Partido Democrático de Japón (PDJ), que la defendió como el remedio para hacer frente a la ingente cantidad de deuda pública y a la financiación de la seguridad social.


"El Gobierno analizará cuidadosamente si se debe proceder o no con la segunda subida de impuestos", aseguró Amari. Abe podría disolver la Cámara de Representantes esta misma semana y el país celebraría los comicios a finales de año, por lo que el nuevo parlamento tendría prácticamente todo el 2015 para discutir si pospone o cancela el nuevo incremento. En principio, el primer ministro no necesita elecciones para derogar el plan del anterior gobierno, ya que su partido cuenta con una amplia mayoría en ambas cámaras. Sin embargo, Abe querría dar un golpe de efecto y conseguir el respaldo de los electores al tratarse de un cambio sustancial en la política económica del país. De ser elegido nuevamente, también le permitiría encarar otros cuatro años de mandato —la legislatura actual termina oficialmente en 2016—.


Ante el flaqueo de la economía, el Banco de Japón acordó a finales de octubre ampliar su programa de estímulos con más dinero en los mercados financieros y mayores compras de deuda pública. Con esta medida, el organismo regulador espera lograr una tasa de inflación cercana al 2% a mediados de 2015 y reavivar la tercera economía mundial. Algunos analistas defienden, sin embargo, que la actuación del banco central podría no surtir efecto si no se lleva a cabo una política fiscal acorde a las circunstancias.

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