Miércoles, 17 Diciembre 2014 05:04

Dañar para cambiar

Hace tiempo que desde los ámbitos políticos y académicos venimos observando y analizando el accionar de ciertas ONG en torno de la monopolización de los discursos ambientales. Observábamos cómo imponen los temas, una cierta manera de ver esos temas y de abordarlos, una forma que se pretende como "la forma" y que va acompañada de una propuesta de participación que implica, en primera instancia, el aporte monetario.


En ese marco, la semana pasada, a instancias de la COP 20, la cumbre por el cambio climático que se llevó adelante en Lima (Perú) y mientras los líderes del mundo discutían en torno de los cambios necesarios para disminuir las emisiones y con ello, la temperatura del planeta, Greenpeace Internacional irrumpió con el desarrollo de una acción que fue repudiada no sólo por la comunidad peruana, claramente agraviada, sino también por otros colectivos sociales y ambientales. Sin ningún permiso oficial, un grupo de activistas pertenecientes a esa organización y vistiendo uniformes amarillos, entraron en horas nocturnas a la zona protegida donde están ubicadas las históricas líneas de Nazca, al sur de Perú, para colocar un mensaje de protesta por el cambio climático.


"Tiempo de cambio. El futuro es renovable" rezaba la leyenda que, en inglés, enclavaron los activistas y que recorrió las redes sociales. A las pocas horas, los miembros de la organización emitieron un comunicado de "disculpas" al gobierno peruano, pero el daño estaba hecho y las voces en contra no tardaron en hacerse escuchar: "¿No es irónico que una organización que pide a los Estados del mundo poner leyes y regulaciones para proteger al planeta ingrese ilegalmente a una zona arqueológica intangible instituida para cuidar nuestro patrimonio?", se preguntó un ciudadano peruano, en la página de Facebook "Peruanos unidos contra Greenpeace".


Más allá de lo repudiable que puede resultar la acción en sí, vale la pena analizar el nivel discursivo de este tipo de organizaciones. Lo significativo de haber violado todas las reglas posibles para entrar a un lugar considerado sagrado por varias comunidades de la zona para dejar un mensaje que habla de cambio y de futuro resultó ofensivo y excesivo. "No sé si es una buena idea hablar de un futuro mientras destruyen el pasado", expresó un ciudadano peruano en las redes.


En varias oportunidades, esa misma ONG suele resaltar su independencia de los gobiernos, poner el énfasis en los Estados como responsables de los conflictos ambientales y resaltar que el camino a ese futuro que imaginan vendrá de la mano de ciudadanos comprometidos con el ambiente, al punto de aportar con su tarjeta de crédito desde cualquier lugar del mundo a unas causas que describen como de "malos" (los Estados) y "buenos" (las ONG y los ciudadanos).


Como hemos observado en anteriores oportunidades, ese mensaje viene perdiendo fuerza en Latinoamérica, donde los Estados son cada vez más representativos de la voluntad popular y donde lo ambiental expresa conflictos políticos que involucran multiplicidad de actores e intereses.


Quizá valga la pena, en función de lo acontecido, hacernos algunas preguntas: ¿Es lo ambiental un tema de clases sociales? En ese marco, ¿el mensaje de Greenpeace expresa la mirada de las clases medias altas? ¿Es el repudio a la acción de Greenpeace la voz del pueblo latinoamericano que no está dispuesto a aceptar que le dañen su patrimonio, en nombre de "un ambiente" que no les es propio?

A contracara del mensaje de Greenpeace, el presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió a los delegados que participaban en la COP 20 incorporar la sabiduría de los pueblos indígenas en el borrador de acuerdo para enfrentar el cambio climático, pidió considerar "el respeto a la vida y a la madre Tierra".


Durante su intervención, recordó que en el Perú se desarrolló "una civilización indígena con mucha sabiduría, que nos ha dejado un gran legado que debe orientar las decisiones que se tomarán en esta reunión". Lo dijo en idioma local y sin dañar ningún recurso intangible para hacerse escuchar.


Valorar nuestro patrimonio es también una cuestión de ambiente. El tiempo de cambio que Greenpeace propone no sólo es violento, alejado de los pueblos y de lo que Latinoamérica necesita en tiempos de gobiernos democráticos y populares. Quizás el cambio implique, en parte, dejar de delegar en ONG internacionalistas el tratamiento de los temas ambientales; dejar de visualizar lo ambiental como un tema ajeno para entender que es nuestro entorno, lo que nos pasa a todos y a todas, aquí y en las líneas de Nazca

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Martes, 16 Diciembre 2014 07:06

La idea comunista y la crítica histórica

“¿Debería el proyecto comunista, tal como se le ha elaborado desde el siglo XIX, arrinconarse entre las grandes utopías que han marcado la historia del pensamiento político occidental… o aún es capaz de proporcionar significados y perspectivas para nuestras luchas actuales?”*

 

Esta pregunta de Emmanuel Terray sintetiza la preocupación general de varios estudiosos que intentan recuperar la idea comunista. Terray explica el desastroso final del socialismo realmente existente como consecuencia de la transformación del comunismo en una religión seglar, que creó una auténtica iglesia con sus dogmas, sus rituales, su jerarquía y su inquisición. Una organización que difícilmente podía convertirse en instrumento de la emancipación colectiva.

 

Pero puesto que la caída del socialismo realmente existente no significó el fin de la explotación capitalista y las formas de opresión que la acompañan, era fácil predecir que el fénix comunista renacería pronto de sus cenizas, muchas señales de lo cual aparecen en la primera década del siglo XXI. Y estas señales de renacimiento exigen inquirir por las lecciones de la historia del comunismo.

 

Terray cuestiona la estrategia de los partidos comunistas del siglo XX; fundada en la toma del poder y, por tanto, la hipótesis decisiva según la cual el poder del Estado es el instrumento indispensable para la emancipación: hay una contradicción manifiesta entre el objetivo que se persigue (el comunismo) y los medios empleados (el Estado y el partido que lo refleja, p. 221). ¿Qué otras lecciones deja el fracaso del socialismo real, qué hay que preguntarnos? Una primera serie de preguntas tiene que ver con el tema de la abolición de la propiedad privada, así como los modos de propiedad alternativos a la propiedad estatal. Otras preguntas inquieren por la planificación. Finalmente, se abren preguntas sobre la democracia en el lugar de trabajo; no la democracia política ni su ficción liberal, sino la abolición misma del trabajo asalariado. Preguntas, porque cualquier pretensión de refundar el comunismo debe partir de la crítica al socialismo realmente existente.

 

A su vez, Alain Badiou señala que durante el siglo XIX la idea comunista estuvo ligada a cuatro tipos específicos de violencia. De una de esas formas de violencia, el terror revolucionario, depende casi exclusivamente la propaganda anticomunista. ¿Cómo combatir esa propaganda desde la idea comunista? Se puede negar la existencia del terror, o minimizarlo y presentarlo como algo necesario, o relativo a su época, pero no inherente a la idea comunista. Pero también se puede mostrarlo como el síntoma de una desviación del comunismo que debió haberse evitado. Esto es aún más importante cuando críticos de izquierda señalan que el terror es inherente a la idea comunista y suponen que dicha idea está muerta y enterrada.

 

Frente a ello, Badiou propone examinar (y destruir) la teoría del consenso, que achaca toda la responsabilidad del terror a la idea comunista (p. 13). La reflexión sobre el terror implica la inquisición sobre el proceso concreto del primer ensayo de la idea comunista en la historia (y la analogía que recuerda la parábola del Gran Inquisidor, de Dostoyevsky: ¿Estaba la idea cristiana ligada en un principio a la Inquisición o a la visión de San Francisco de Asís?, ¿el comunismo son las purgas de Stalin?)

 

El terror, lejos de ser una consecuencia de la idea comunista, en realidad proviene de una fascinación por el enemigo, de una rivalidad mimética con él; y a fin de cuentas, de una renuncia a la idea comunista. Y esta conclusión abre la verdadera pregunta para el siglo XXI: ¿la idea comunista está necesariamente vinculada a la violencia?

 

Y entonces, Slavoj Zizek nos recuerda que las preguntas carecen de sentido en un mundo donde no hay verdad posible, donde el poder procura deshistorizar (en México le llaman desmitificar) y despolitizar (en México le llaman todos son iguales). A menos que volvamos a colocar en el centro la política (y la economía política). Y entonces, pueden abrirse todas las preguntas posibles: ¿Qué organización social puede reemplazar al capitalismo existente? ¿Qué clase de nuevos líderes necesitamos? ¿Qué organismos, incluso de control y represión?, partiendo, como Badiou y Teray, de la crítica histórica, del hecho concreto de que las alternativas del siglo XX no funcionaron.

 

Para estos autores, del EZLN a los movimientos altermundistas, de los israelíes antisionistas a Ocupa Wall Street, se abre la necesidad de, sin abandonar la defensa del multiculturalismo, volver a poner en el centro de la discusión la economía política, el Estado y la violencia; y recuperar, tras una consistente crítica histórica, la idea del comunismo.

 

*Slavoj Zizek, editor, La idea de comunismo, Madrid, Akal, 2013, p. 219.

 

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Lunes, 15 Diciembre 2014 06:07

Violencia oficial

Un ¡ya basta! se expresa por las calles de innumerables ciudades y pueblos hartos de una injusticia básica: las autoridades de seguridad pública matan a ciudadanos afroestadunidenses y latinos desarmados –en promedio casi dos afroestadunidenses a la semana–, casi siempre con impunidad. Hay cientos de hijos, hermanos, padres, hasta niños que murieron a manos de policías dejando familias y seres queridos sin respuesta al ¿por qué?

Pero, esta vez, el grito colectivo está en las bocas de un mosaico popular. Las calles están llenas no sólo de afroestadunidenses con algunos aliados de otras comunidades, sino que este movimiento naciente está compuesto de todos colores y etnias, algunas que jamás habían marchado con otras.

El grito común es por la justicia, y su razón inmediata es la percepción de violencia oficial y un sistema de justicia racista contra afroestadunidenses. Pero, aunque surge de ahí, poco a poco se amplía a otra cosa.


Y es que resulta que casi todas las víctimas de la violencia policiaca no sólo son de color, sino que son pobres. En el país con más encarcelados del mundo, la mayoría de los reos son afroestadunidenses y latinos, y la abrumadora mayoría, incluidos los blancos en las celdas, son pobres.


En una pancarta en las grandes marchas del fin de semana en Nueva York se leía: ¿libertad y justicia para quién?, en referencia a uno de los lemas oficiales del país, justicia igualitaria y libertad para todos.


En las marchas hay cada vez más contingentes de sindicalistas, pero también de agrupaciones de trabajadores de lavanderías, empleadas domésticas y más. A la vez, están los que trabajan en la gran industria de comida rápida, o en las megatiendas como Walmart, que ganan el mínimo o poco más, sin derechos ni beneficios. Muchos son inmigrantes, otros más son negros y latinos estadunidenses. Y éstos están redefiniendo la demanda de justicia a algo que incluye no sólo derechos civiles, sino económicos y sociales.

En conversaciones entre participantes en este nuevo movimiento, algunos comentan que éste es un nuevo movimiento de derechos civiles. Pero otros dicen que es más. La brutalidad policiaca, las cárceles, la creciente desigualdad entre ricos y todos los demás, estas son caras de dos tipos de violencia: una a golpes y balazos e intimidación, la otra económica. Esto es, en esencia, una guerra contra los pobres.

Casi todas las semanas, la desigualdad económica y la pobreza se documentan. Entre los ejemplos más recientes está un informe presentado el jueves pasado por la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos, que registró que el hambre y el número de personas sin vivienda se está incrementando en las metrópolis de Estados Unidos.


Otro: el Centro de Investigación Pew reportó a finales de la semana pasada que la brecha de riqueza entre minorías y blancos se ha incrementado en medio de la supuesta recuperación económica actual. El informe calculó que la riqueza media de hogares blancos en 2013 era de 141 mil 900 dólares, o más de 13 veces la riqueza media de hogares afroestadunidenses, que es de 11 mil dólares; en 2007 los blancos tenían 11 veces más que sus contrapartes afroestadunidenses en este rubro. En el caso de los latinos, el valor medio neto de un hogar latino era de 23 mil 600 dólares en 2007, pero para 2013 se desplomó a 13 mil 700 dólares.

En tanto, la concentración de riqueza en el 1 por ciento (controlan más de 40 por ciento de la riqueza nacional) ya supera niveles no vistos desde poco antes de la gran depresión.
N

i se oculta la risa entre los ricos, y no sólo porque son más ricos que nunca, sino porque han comprado el proceso político a tal nivel que notables como los economistas premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz, y grandes observadores como el veterano periodista Bill Moyers, se ven obligados a usar palabras como plutocracia u oligarquía para describir a este país hoy día.

La prueba más reciente –entre tantas– de esto es que en el presupuesto federal aprobado por el Congreso este fin de semana se incluyeron cláusulas que revelan quién manda. Los grandes bancos, encabezados por Citigroup y JPMorgan, lograron que sus legisladores anularan una de las regulaciones de una ley promulgada después de la crisis financiera para controlar algunas de las operaciones financieras más riesgosas que ayudaron a detonar esa crisis. Citigroup literalmente redactó la nueva cláusula.

No sorprende, ante todo esto, que el gobierno tiene cada vez menos confianza del pueblo que dice representar. El Congreso registra índices de aprobación cómicos, y la Casa Blanca, aunque más popular, no cuenta con un consenso, ya que unos dos tercios de la población opinan que el país avanza por una vía equivocada, según encuestas recientes. Más aún, este es una tendencia que se inició hace décadas, pero que hoy día ha llegado a su punto más bajo en medio siglo, según otro informe del Centro de Investigación Pew, que registra que la falta de confianza en el gobierno se ha colapsado a un punto en el que sólo 24 por ciento de la población dice que confía en el gobierno siempre o la mayoría del tiempo.
Warren Buffett, el segundo hombre más rico del país, fue muy franco en entrevistas en 2011 cuando afirmó que: ha habido una guerra de clases durante los últimos 20 años, y mi clase ganó. No estaba orgulloso de ello, ya que lo dijo como crítica de que el nivel de avaricia y desigualdad en el país podría poner en riesgo el juego entero.


Esta doble violencia, la de policías y autoridades de justicia y la violencia económica, empieza a provocar brotes de resistencia, y algunos creen que se podría convertir en un movimiento, no sólo por justicia racial, sino centrado en la demanda de justicia económica (tal como proponía Martin Luther King hacia el final de su vida). Algunos dicen que esta guerra no ha concluido, sino, como afirman muchos en las calles, esto apenas empieza.

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La mayoría absoluta del Partido Popular (PP) aprobó este jueves en solitario la nueva Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana, llamada por sus opositores ley mordaza por su carácter represor y porque pretende criminalizar la protesta ciudadana al prohibir manifestarse frente al Congreso de los Diputados o ante la sede oficial del Ejecutivo español.


A pesar de las críticas y oposición del resto de los grupos parlamentarios, la Unión Europea (UE), la Organización de Naciones Unidas (ONU) y hasta de la Iglesia católica, el gobierno del conservador Mariano Rajoy siguió adelante con el trámite y rubricó una ley que también da cobertura legal a las llamadas devoluciones en caliente de inmigrantes que intentan llegar a territorio europeo procedentes de África.


En la sesión hubo protestas ciudadanas dentro del hemiciclo. Cuando el PP defendía el controvertido proyecto, un grupo de activistas del 15-M entonó La canción del pueblo, del musical Los Miserables, para expresar su rechazo a una ley que cercena derechos elementales. Tras la interrupción, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ordenó el desalojo de los manifestantes, que fueron sacados a empujones por personal de seguridad.


También hubo numerosos gestos de desaprobación del resto de los grupos parlamentarios, que quisieron poner en evidencia una de las leyes más regresivas de la historia de la democracia española; los integrantes el grupo de Izquierda Plural se amordazaron boca y manos y se pusieron en pie mientras hablaba el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
La ley mordaza supone numerosos cambios en la forma en que se interpretan las protestas ciudadanas en el código penal. A partir de ahora habrá numerosas acciones –como concentrarse frente al Parlamento o instituciones del Estado o fotografiar abusos policiales– que serán consideradas una falta grave, de carácter administrativo, y tendrán como consecuencia inmediata una multa que podría llegar hasta 30 mil euros (570 mil pesos).


La polémica normativa fue aprobada sólo con los votos de los diputados del PP, mientras que el resto, desde los partidos nacionalistas conservadores hasta la izquierda clásica y los socialdemócratas rechazaron tajantemente la legislación. Se comprometieron a que cuando cambie el gobierno y haya una nueva mayoría en el Parlamento, una de las primeras medidas será la derogación de la ley, tal como ocurrió con la ley de educación, que también aprobó en solitario el PP a pesar del rechazo de todos los grupos parlamentarios de oposición y de los sectores involucrados en la materia.

Ahora, para su entrada en vigor la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana tendrá que ser aprobada en el Senado y una vez superado este trámite, donde el PP también tiene mayoría absoluta, el gobierno tendrá que publicar la legislación en el Boletín Oficial del Estado.

Las medidas más polémicas son la prohibición y la aplicación de sanciones para las convocatorias de manifestaciones o actos de protesta frente a las instituciones o sedes del Estado, ya sea el Parlamento, el Senado, el Palacio Real, la sede del Ejecutivo y hasta las plazas de los Ayuntamientos.

Será ilegal intentar impedir un desahucio o lanzamiento, como viene siendo habitual en años recientes ante las numerosas familias expulsadas de sus casas por la falta de pago del crédito hipotecario.

Regreso al franquismo

Será ilegal no identificarse o desobedecer a un agente de policía, así como difundir imágenes de policías antidisturbios reprimiendo una protesta.

Además de la ilegalización de los actos de protesta más habituales en años recientes, otro de los puntos controvertidos de la ley mordaza es el que se refiere al trato que recibirán los inmigrantes en las vallas fronterizas españolas. La policía tendrá cobertura legal para devolver en caliente a los migrantes a territorio africano, sin siquiera ser identificado ni recibir asistencia legal o médica, como ocurre hasta ahora, a pesar de que estar prohibido por los tratados internacionales de derechos humanos y la propia legislación española.

La disposición añadida contempla que los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta y Melilla mientras intentan superar, en grupo, los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España.


El diputado socialista Antonio Trevín advirtió que esta ley retoma algunos aspectos de la que impuso el franquismo. Otorga la potestad sancionadora al Ministerio del Interior y se la arrebata a los jueces, por tanto, otorga a la autoridad una capacidad de intimidación muy importante frente a los ciudadanos ya que antes incluso de acudir a instancias judiciales, la administración puede sancionar económicamente e, incluso, embargar los bienes de los ciudadanos para satisfacer la multa.


Ricardo Sixto, de la Izquierda Plural, coincidió en que la ley supone resucitar el Tribunal de Orden Público franquista, de 1959, el llamado TOP, y con él, el regreso de los grises.

Feliu-Joan Guillaumes, diputado catalán de Convergencia i Unió, acusó al gobierno de comportarse de forma totalitaria, con lo cual cualquier argumento que quiera esgrimir pierde razón.


Toni Cantó, de Unión Progreso y Democracia, advirtió a los diputados del PP que son ustedes los que están bajo sospecha, no los ciudadanos, que están demostrando una paciencia y madurez extraordinarias. No se puede criminalizar lo que a todas luces es legal, como son los derechos de reunión pacífica y de asilo, con sanciones desproporcionadas además de ineficaces.


La nueva Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana fue censurada en el exterior. El comisario europeo de Derechos Humanos, Nils Muiznieks, sostuvo que la legislación va contra de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, así como el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951.


La ley entrará en vigor en enero de 2015, justo 12 meses antes de las elecciones generales en las que el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se presentará a su primera relección con la peor valoración de un gobernante en la historia de la democracia española y con la caída en picada de su partido, que la mayoría de las encuentas lo sitúan como tercera fuerza política, por detrás del Partido Socialista Obrero Español y de la nueva formación política Podemos.

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Jueves, 11 Diciembre 2014 15:47

De los delitos y de las penas en el siglo XXI

El mejor homenaje póstumo a Cesare Beccaria, cumplidos dos siglos y medio de escrito su clásico libro Sobre los delitos y las penas [1764] , es 'invitarlo' a hablar citando algunos fragmentos relevantes de su texto que hoy responden a interrogantes, dudas y cuestionamientos a la justicia, que a pesar del paso del tiempo, aún nos atormentan.


–Profesor (P). Gran maestro Beccaria: Multitud de creyentes y pecadores hoy le temen a un futuro de castigos astronómicamente atroces, consagrados en el eterno infierno para los malevos que anuncian los cristianos y católicos. Agudos observadores de la historia avizoran la muerte lenta por escasez a la que los opulentos de hoy condenan a los pobres y a las futuras generaciones. Muchos cronistas y sensibles observadores se aterran ante las atroces condenas que aún hoy sufren pueblos inocentes, al igual que presos políticos y delincuentes comunes. Recuérdenos por qué usted no recomendó castigos atroces y desmesurados.


–Beccaria (B). En principio me opuse y me opongo a ello porque tales atrocidades atentan contra la felicidad y la utilidad públicas. Debo recordarle a usted que la piedra angular de mi propuesta es el viejo y conocido utilitarismo: "La felicidad dividida entre el mayor número debería ser el punto a cuyo centro se dirigiesen las acciones de la muchedumbre".


–P. Debo decir que esa piedra angular explota en millares de fragmentos imposibles de sumar por lo inconmensurables: ¿cómo adicionar el placer de lastimar a la víctima que experimenta el sádico, con el de anhelar ser lastimado por otra persona que hace feliz al masoquista? Resulta imposible suponer una sola clase de felicidad para seres que, por buscar ser libres, ostentan multiplicidad de disímiles fines y tienen diferentes valores. ¡Extraño que quien tuvo la agudeza para afirmar que el bien común es cosa de fantasiosas novelas no hubiese sido perspicaz en este punto!


–B. ¡Bueno, joven, creo que la tarea de tratar complejidades, inconmensurables y libertades corresponde a ustedes los vivientes que, por lo demás, son beneficiarios de las incursiones científicas hechas por nosotros!


–P. En esto tiene toda la razón. Por favor, según sea su criterio ¿qué justifica condenar o castigar a nuestros semejantes?


–B. Imponer una pena a nuestros semejantes sólo es justificable cuando esto sea absolutamente necesario, recuerde que: "Todo acto de autoridad (incluida una pena) de hombre a hombre, que no se derive de la absoluta necesidad es tiránica". Vana y tristemente hoy me revuelco en mi tumba al saber que condenan, e incluso castigan previamente a millones de seres humanos mediante atroces guerras simplemente por miedos enfermizos o, peor aún, porque las culpas y los culpables son fabricados a pedido de mercaderes de la tiranía.

–P. Los seres humanos buscan más el poder que la felicidad; el bienestar se ha fragmentado hasta el colmo de la privatización (con los primeros utilitaristas abarcaba el conjunto de todos los seres vivientes; hoy se limita a naciones, clases sociales, clubes, comunidades, y bienes privados vulgares (riqueza democrática) y exclusivos (bienes posicionales). Y el statu quo, entendida como la porción de poder y de felicidad excluyente, se maneja como una posesión privada absoluta.


–B. Sí, el signo de estos tiempos es el de la privatización y la fabricación de nuevas fronteras de exclusión. Creo que ustedes deberían trabajar arduamente en torno a la factibilidad y conveniencia del bienestar universal o, por lo menos, de un bienestar más inclusivo.


–P: ¿Cómo se estima o mide el impacto de los delitos?


–B. Medir y poner caprichosamente precios y penas como hoy se estila es tremendamente peligroso. Mi criterio, basado en el utilitarismo, es tan sencillo como esta sugerencia: "[...] La única y verdadera medida de los delitos es el daño hecho a la nación, y por esto han errado los que creyeron que lo era la intención del que los comete [...] Alguna vez los hombres con la mejor intención causan el mayor mal a la sociedad, y algunas otras con la más mala hacen el mayor bien".


–P. ¡Es un simple pero muy sensato criterio, pues es correcto afirmar que a mayor daño colectivo (a la comunidad, a la nación, al mundo presente y al futuro) es mayor el crimen! En nuestro desquiciado mundo millones de infelices son condenados al presidio por insignificantes infracciones (robar un artículo de primera necesidad para saciar su hambre); otros lo son por crímenes sin daño (uso de bienes y servicios que atañen a sus particulares valores y gustos, y se limitan al ámbito de su vida privada); y a veces se encierra a médicos y científicos (a raíz de algún delito privado y pasional que se les imputa) condenando también a la sociedad, pues la privan de alguien que podría ser más bien 'multado' salvando vidas. El pueblo norteamericano castigó electoralmente a un presidente que fue pillado en una relación sexual escandalosa para pudibundos, pero reeligió a un líder guerrerista que causó mucho daño al mundo entero; también la justicia de ese país permitió encarcelar a una científica colombiana, experta en buscar curación para quienes padecen cáncer de mama.


–B. Y a través de 'mi amigo', el profesor Uprimmy , he sabido que manipuladores políticos y deformadores de opinión claman por elevar considerablemente los castigos para determinados crímenes, al igual que mediocres tecnócratas asumen que una mayor tasa de encarcelamiento equivale a una mayor eficiencia de la justicia.


–P. Maestro Beccaria: ¿cuál debería ser el fin de las penas?


―B. Mire usted joven, la justicia no debería ser la legalización de bajas pasiones como la venganza y el odio. Mi propuesta simple y llana ha sido esta: "[...] el fin de las penas no es atormentar y afligir a un ente sensible, ni deshacer un delito ya cometido. ¿Se podrá en un cuerpo político, que bien lejos de obrar con pasión, es el tranquilo moderador de las pasiones particulares, se podrá, repito, abrigar esta crueldad inútil, instrumento de furor y del fanatismo de los débiles tiranos? ¿Los alaridos de un infeliz revocan acaso del tiempo, que no vuelve acciones ya consumadas? El fin, pues, no es otro que de impedir al reo causar nuevos daños a sus ciudadanos y retraer a los demás de la comisión de otros iguales [...]".


―P. ¡Tal afirmación es vigorosamente vigente! ¡Con autores como el economista rumano Georgescu-Roegen sabemos que ni siquiera el trabajo supuestamente productivo, ni la plegaria de un mortal, ni la extrema quietud pueden detener y menos reversar la flecha del tiempo y de la entropía! Hoy, infortunadamente, por odio, rabia, venganza y desprecio unos poderosos sectores administran justicia vengativa y buscan desaparecer pueblos o clases sociales enteras. Una ley más sensata estaría compuesta de una dosis de justicia restaurativa (para remediar parte del daño reparable que, por cierto, no cubre lo más importante: destrucción de la vida y de la naturaleza, y daño moral); y otra dosis de no cooperación social con el infractor (más que encerrarlo cortarle o neutralizarle fuentes de poder social, económico, político y aún afectivo que harían posible su dañino accionar).


–B. Al menos me siento conmovido por las mentes activas de ciudadanos aguzados. Y no debemos olvidar que penas y castigos injustos y desmesurados engendran más violencia; una vez más debo recodarle que: "[...] No es la crueldad de las penas uno de los más grandes frenos de los delitos, sino la infalibilidad de ellas, y por consiguiente la vigilancia de los magistrados, y aquella severidad inexorable del juez, que para ser virtud útil debe estar acompañada de una legislación suave. La certidumbre del castigo, aunque moderado, hará siempre mayor impresión que el temor de otro más terrible unido con la esperanza de la impunidad, porque los males, aunque pequeños, cuando son ciertos amedrentan siempre los ánimos de los hombres [...]".


–P. A esto debería agregarse que si refinamos nuestra capacidad para detectar, entender y juzgar a los criminales veremos que estos no actúan solos, que el crimen es una acción colectiva (con colaboradores y beneficiarios que, indirectamente, se lucran de tal actividad delictiva) y, por tanto, que hay que corregir el sendero de la sociedad misma más que de unos presuntos delincuentes aislados.


–B: Ciertamente. El crimen es una actividad mercantil, con ofertas y demandas, con asalariados, mandaderos y con estrategas que gerencias actividades delictivas..., además con la complicidad, aquiescencia o franca indiferencia del resto de la sociedad.


–P. Maestro Beccaria, ¿Por qué ha evolucionado el crimen en maldad y sofisticación?


–B. En un ámbito de competencia a muerte (o creación destructiva como lo dijo el colega Schumpeter) aún los mediocres criminales están condenados a desaparecer. No obstante, otra importante causa de tal malestar la he atribuido a la barbarie misma de la justicia, así: "[...] La misma atrocidad de la pena hace que se ponga tanto más esfuerzo en eludirla y evitarla cuanto mayor es el mal contra quien se combate; hace que se cometan muchos delitos, para huir de la pena de uno sólo".


–P. Hoy seguimos marchando en contravía de tan sabio precepto. A través de erróneas y nefastas políticas públicas los Estados crean crímenes y consolidan mercados negros (nichos de criminalidad). Por ejemplo, la llamada guerra contra las drogas nace de prohibir algunas sustancias psicoactivas demonizadas (cocaína y mariguana), logrando como efecto un crecimiento, sofisticación y atroz violencia de los actores ilegales que intervienen en los diferentes momentos del mercado de tales bienes económicos.


–B. Y me atrevo a sugerir que la política de paz que el gobierno de Santos adelanta con las Farc no avanzará mucho más que la desmovilización que intentó Uribe con los paramilitares si no se acaba con el narcotráfico y, justamente, como lo han clamado liberales de la talla de Milton Friedman y George Soros, una parte de la solución radica en hacerlo a través de la legalización de las sustancias psicoactivas..., la otra parte, más compleja, es cuerpo constitutivo de la demanda de consumidores adictos por la velocidad, el vértigo y el desasosiego de la sociedades en las que ustedes viven.

 

Beccaria, César [1764] (2000), De los delitos y de las penas, México, FCE, 

Uprimmy, Rodrigo (2014), "Más cárcel, ¿más justicia? El Espectador, domingo 22 de noviembre de 2014

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Miércoles, 10 Diciembre 2014 08:27

¿Qué son las etnomatemáticas?

No existe una única matemática. La antropología y la historia, tanto como la sociología rural y la arqueología, ponen de manifiesto que cada pueblo tiene sus propias matemáticas y que cada grupo humano tiene, crea, desarrolla y usa las matemáticas que necesita.


Dentro de las dinámicas y cambios a que asistimos actualmente (= revolución científica) también las matemáticas se encuentran en proceso de re–formulación de sus fundamentos (recuérdese que los llamados fundamentos de las matemáticas fueron establecidos, esencialmente, por D. Hilbert —formalista—, específicamente, cuando crea la metamatemática. Justamente ocupada con plantear y resolver los fundamentos de las matemáticas).


Pues bien, en eso exactamente consisten las etnomatemáticas. Muy específicamente, y en notable contraste con la historia del platonismo y el formalismo en matemáticas, se trata de vincular a las matemáticas con la cultura, en toda la extensión de la palabra. Por tanto, con la educación y la economía, con la antropología y la sociología, con las artes y los más sensibles y álgidos problemas de la política.
La historia de las matemáticas fue siempre, a partir de los griegos, en general, y de Pitágoras y Platón en particular, la historia del pensamiento abstracto que ni hace referencia ni necesita de la realidad. Euclides y Descartes, el cálculo y los desarrollos más recientes, serían, todos, el resultado de una fabulosa capacidad de abstracción. Presuntamente, solo desde esas alturas podría captarse el mundo y la naturaleza.


Platón escribió a la entrada de su Academia: "El que no sepa matemáticas que no entre aquí". Ya Galileo sostuvo expresamente que el lenguaje de la naturaleza es la matemática. Y Einstein mismo sostenía que en la medida en que las matemáticas se refieren a la realidad no son verdaderas, pero, en la medida que no lo hacen, son verdaderas.


Contra el formalismo, lo cierto es que no existe una única matemática. La antropología y la historia, tanto como la sociología rural y la arqueología, por ejemplo, ponen de manifiesto que cada pueblo tiene sus propias matemáticas, y que cada grupo humano tiene, crea, desarrolla y usa las matemáticas que necesita.


Así, por ejemplo, frente a la matemática de origen euclidiano, que es eminentemente carente de color, la antropología enseña que las geometrías del pueblo son coloridas: globos y cometas, fiestas y carnavales. No es posible la geometría sin el color (algo que contra Euclides nos recuerda, de otra parte, Mandelbrot con la geometría de fractales, que es una geometría dinámica y cromática).


Las etnomatemáticas tienen un origen y un sabor latino. Su padre, el brasilero Ubiratan D'Ambrosio, a finales de 1970, las concibe y las presenta como la conjunción de las raíces tica, matema y etno; respectivamente, técnicas y habilidades; explicar, entender y convivir; y la atención a los diferentes contextos socioeconómicos y culturales de la realidad. D'Ambrosio, ganador del muy prestigioso premio Félix Klein.
El programa de las etnomatemáticas consiste en abordar las distintas caras de la realidad. O si se prefiere, acaso de manera más radical, mostrar que no existe una única realidad y que el mundo humano se configura por la coexistencia y cruce de realidades diferentes. De esta forma, la interculturalidad y la interdisciplinariedad definen el espíritu mismo de las etnomatemáticas, un programa que ha crecido magníficamente alrededor del mundo con diversas asociaciones nacionales e internacionales, un encuentro regular sobre el tema y varias series de ediciones en editoriales prestigiosas.


Lo cierto es que existen diferentes formas de pensar. Y todas ellas se encuentran en función, o bien de la supervivencia, o bien de hacer posible y cada vez más posible a la vida. Al fin y al cabo, la función primera del conocimiento, en general, consiste en afirmar la vida y en hacerla posible. No en vano nos recuerda D'Ambrosio: en la educación lo importante no son los programas y los currículos. No son las escuelas y las universidades. En educación lo importante son los alumnos, como personas, como posibilidades.


Ahora bien, el objetivo de las etnomatemáticas no es el de negar, remplazar y desplazar a las matemáticas actuales; o a las habidas en la historia. Por el contrario, se trata de encontrarles otro fundamento, no ya en la razón y el intelecto, en el entendimiento y en alma, para decirlo de manera clásica, sino en las prácticas y los saberes, en la sociedad y en la cultura, en fin, sin ambages, en la vida misma. Pobre es la ciencia que no está en función de la vida, de su dignidad y de una vida con calidad.


Al fin y al cabo, la vida cotidiana —el mundo de la vida, en rigor— es el universal en el que al mismo tiempo que anclan, se nutren la existencia de los seres humanos. Sus amores y angustias, sus sueños y tragedias, sus esperanzas y entuertos, por ejemplo. La cotidianeidad —el mundo de la vida—, esa dimensión cambiante, calma y rugiente a la vez de donde proceden los conceptos y a donde nos dirigen también.


En fin, es como si dijéramos que nadie conoce bien, nadie piensa bien y nadie sabe bien si no sabe vivir con lo que sabe, cree o conoce. Vivir en armonía con la naturaleza —no por encima de ella— y convivir con los demás, en su diferencia y en la alteridad, en la diversidad y como multiplicidad. En toda la línea de la palabra (algo de lo cual las matemáticas "normales" poco y nada saben y sobre lo cual prefieren hacer silencio o pasar de agache).


Más recientemente, las etnomatemáticas han sido uno de los nutrientes para la constitución de una ciencia nueva: la etnociencia, un campo que encontró originariamente en la antropología cognitiva su primera cuna. Como se aprecia, asistimos a un horizonte vívido y vibrante, optimista y cambiante. Nuevos tiempos se avecinan y otros nuevos están siendo creados.

Publicado en Ciencia y tecnología

Este año celebramos el 66 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. Más allá de la celebración, es necesario hacer un repaso crítico de lo que ha supuesto la Declaración y su impacto en la Humanidad, y sobre todo lo poco que se ha avanzado en muchos aspectos hasta hacer que, en muchos casos, la Declaración sea papel mojado. Naciones Unidas ha expresado su deseo de que cada día de este año sea una lucha permanente por los Derechos Humanos. Sin embargo cada día es una violación de esos derechos.

Mujeres y niñas, minorías, inmigrantes, pueblos indígenas, personas mayores, discapacitados, personas sin hogar... son colectivos cuyos derechos siguen sin ser respetados en muchos lugares del mundo. Incluso en lugares donde se han producido avances, la desigualdad se ha visto incrementada dramáticamente en los últimos años. Estas desigualdades se ven también en el campo de la cooperación internacional, ejemplificada, por no retroceder mucho en el tiempo, en la vergonzosa e inadecuada respuesta a la crisis financiera global o a la respuesta ante la epidemia de Ébola, y los lentos avances en la transferencia de tecnología o la financiación de los programas de desarrollo.


En muchos lugares del mundo sigue aplicándose la pena de muerte, e incluso se ha producido un aumento de un 15% de las ejecuciones entre 2012 y 2013 (en este último año se han contabilizado 778) a pesar de no disponer de las cifras de ejecuciones en China (la ONU cree que son varios miles) y a pesar de que en algunos países se ha abolido la pena de muerte. En 2011 sólo se ejecutaron condenados a muerte en 20 países, la mayoría en China, Irán, Irak, Arabia Saudí y Estados Unidos.

Las ejecuciones masivas en zonas de conflicto o en países de transición han aumentado vertiginosamente. También en países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, como son Estados Unidos y China. Si dos miembros tan destacados de la ONU siguen manteniendo la pena de muerte, es difícil que su abolición real sea posible algún día.


Otro derecho ampliamente vulnerado es el consagrado en el Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: el Derecho a la Salud, designado como fundamental en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1946, reiterado en la Declaración de Alma-Ata de 1978 y en la Declaración Mundial de la Salud adoptada por la Asamblea Mundial de la Salud en 1998.


Este derecho, tan legislado y con objetivos tan concretos, presenta una realidad sombría. A pesar de ser un derecho fundamental en muchos países del mundo los gobiernos no se preocupan de "respetarlo, protegerlo y cumplirlo", como es su obligación con todos los derechos fundamentales. En muchos de ellos el sistema sanitario no está disponible para gran parte de la población, ni es accesible (muchas veces económicamente), ni asegura una atención de calidad, ni esta es respetuosa con las características de todos y todas. Por ello millones de personas en todo el mundo están, de facto, excluidas de la atención a la salud. Y no sólo en países en desarrollo, sino que es una triste realidad también en países desarrollados: en Estados Unidos más de 80 millones de personas no tienen atención sanitaria pública ni pueden pagarse una privada, y en el resto del mundo, 250 millones de personas que se arruinan cada año lo hacen porque algún miembro de su familia enfermó.

Uno de los objetivos fundamentales de la Organización Mundial de la Salud para los próximos años es la consecución de la cobertura sanitaria universal, pero en nuestro país, por ejemplo, se han registrado importantes retrocesos. El sistema sanitario ha dejado de ser universal en España desde 2012 por lo que más de 800.000 personas han quedado excluidas del mismo, lo que es una vulneración de ese derecho.


Como es habitual cuando se ponen impedimentos al aseguramiento de un derecho humano fundamental, esta merma afecta de forma más determinante a los grupos de población más vulnerable, incrementándose por ello la inequidad, construyéndose por ello sociedades cada vez más injustas e insolidarias.

Esta es la situación de un país como el nuestro que, en el colmo del cinismo de quienes nos representan, reclama en cuantos foros internacionales interviene la cobertura sanitaria universal mientras que aquí se trabaja de forma contundente en sentido contrario y en perjuicio siempre de los más débiles.


La contaminación atmosférica constituye en la actualidad, por sí sola, el riesgo ambiental para la salud más importante del mundo. Si se redujera la contaminación atmosférica podrían salvarse millones de vidas. La OMS informa que en 2012 unos siete millones de personas murieron –una de cada ocho del total de muertes en el mundo- por vivir en entornos insalubres.

"Los riesgos debidos a la contaminación atmosférica son superiores a lo que previamente se pensaba o entendía, en especial para las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares", ha declarado la Dra. María Neira, Directora del Departamento de la OMS de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. "En la actualidad hay pocos riesgos que afecten tanto a la salud en el mundo como la contaminación atmosférica; las pruebas apunta a la necesidad de medidas concertadas para limpiar el aire que todos respiramos".

Son muchas las personas expuestas a los dos tipos de contaminación: la atmosférica y la del aire de interiores. Se estima que la contaminación del aire de interiores tuvo que ver con 4,3 millones de muertes en 2012 en hogares en los que para cocinar se utilizan estufas de carbón, leña y biomasa. Se calcula que 2.900 millones de personas viven en hogares en los que se utiliza leña, carbón o bosta como combustibles principales para cocinar, y son las mujeres y los niños los que pagan más alto precio, puesto que pasan más tiempo en sus casa respirando los humos y el hollín de las cocinas de carbón y leña con fugas.


La contaminación atmosférica está relacionada con el desarrollo de cardiopatía isquémica, accidentes cerebrovasculares, neumopatías obstructivas crónicas, cáncer de pulmón e infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños con porcentajes muy significativos según las patologías (entre el 3% y el 40%)

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La falta de agua potable es también dramática en cuanto a sus consecuencias en las vidas de muchas personas: se calcula que cada día mueren 6.000 personas por diarrea, la mayoría de ellas por aguas contaminadas y cada año mueren 1,5 millones de niños por esta causa. De nuevo, una causa de muerte relacionada estrechamente con la pobreza y la inequidad.


Sabemos que la excesiva contaminación atmosférica y del entorno es a menudo una consecuencia de políticas que no son sostenibles en sectores como el del transporte, la energía, la gestión de desechos y la industria pesada. Igual que el derecho al acceso al agua potable, el derecho a respirar aire no nocivo debería sr también un derecho fundamental.
¿No es un derecho humano y una cuestión de dignidad el poder aspirar a respirar aire que no afecte de forma tan negativa nuestra salud, como lo es buscar una mejora en las condiciones de vida?

En nuestro continente se viola permanentemente este derecho con la persecución de los emigrantes que llegan a la Unión Europea, cuya política de inmigración es puramente defensiva y que convierte en amenaza las legítimas aspiraciones de las personas que llegan a nuestras fronteras con la intención de mejorar su vida y la de sus familias, lo que debería ser un derecho. Uno de los aspectos más dolorosos se materializa en nuestro país en la existencia de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).


Si bien se les define en la normativa española como "establecimientos públicos de carácter no penitenciario", la realidad que se vive tras sus muros recuerda y sobrepasa con demasiada frecuencia a la que se consideraría propia de una cárcel.
Esta situación representa una indefensión extrema si, como a menudo es el caso, al sufrimiento del trayecto migratorio, se añade el desconocimiento del idioma, de los derechos, de la forma de hacerlos valer y en ocasiones, hasta del lugar de Europa en el que uno se encuentra. Es evidente que si además la llegada se produce en grupo a un centro sobreocupado, como ha ocurrido en Canarias o Andalucía, resulta mucho más fácil aunque igualmente intolerable que se puedan pasar por alto circunstancias de gran vulnerabilidad como es la de potenciales solicitantes de asilo, menores, embarazadas, o víctimas de trata.


A lo largo de sus veinte años de vida, lo CIE españoles han sido objeto de la denuncia reiterada de múltiples organizaciones por la comprobada vulneración de los derechos humanos en su interior. Alguna de ellas ha terminado en el cierre del centro, como ha sido el caso del de Málaga en 2012, tras arrastrar graves deficiencias en su funcionamiento y pésimas condiciones higiénicas y de habitabilidad. Pero incluso en aquellos con infraestructuras más aceptables, no se dan las condiciones de respeto a la dignidad y a las características individuales de cada persona, que se ven privadas no solo de su libertad, sino de la posibilidad de comunicarse adecuadamente, con un régimen de visitas restrictivo y basado en la sospecha, sin garantías de acceso a la salud, sin privacidad, sin ser informados anticipadamente de los traslados, y con pocas facilidades para comunicarse con organizaciones sociales.

La aprobación en marzo de este año del Reglamento de funcionamiento y régimen interior de los centros viene a cubrir un vacío que favorecía la arbitrariedad y el desamparo, aunque su contenido no permite presagiar un cambio sustancial ni en la filosofía ni en las condiciones de vida de los mismos. Incluso en la previsión más optimista, la mera existencia de los Centros de Internamiento de Extranjeros en nuestras ciudades, como cárceles encubiertas e invisibles, es inaceptable. Tenemos el deber de exigir un grado de transparencia que permita controlar qué ocurre en su interior hasta que se logre que se pongan en marcha alternativas al internamiento más acordes con el respeto de los derechos humanos.

Otro colectivo que hemos mencionado que sufre especialmente la violación de sus derechos es el de las mujeres en muchos países del mundo. Un simple dato: en el último año sólo en el Congo fueron violadas 200.000 mujeres con total impunidad. La violencia contra las mujeres es habitual en muchos conflictos armados, donde se utiliza como arma de guerra, para desmoralizar al contrario, para humillar o como venganza.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos hace mención especial a la maternidad, aseverando que tiene derecho a cuidados y asistencia especiales: planificación familiar, asistencia prenatal, asistencia especializada en el parto y atención postnatal, además de atención obstétrica de emergencia.


Según la OMS, en 2013 murieron 289.000 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto, lo que supone 800 mujeres al día, cifra inaceptablemente alta que da idea de que todos los esfuerzos realizados para alcanzar el 5º Objetivo del Milenio (reducir un 75% la tasa de mortalidad materna entre 1990 y 2015) no han sido suficientes.


El 99% de las muertes maternas se produce en países en de rentas bajas, la mayoría en el África subsahariana. Además, la mortalidad es mayor en zonas rurales y entre las adolescentes, en las que supone la principal causa de muerte en estos países, sobre todo en las menores de 15 años. También aumenta el riesgo de muerte los embarazos repetidos, una alimentación pobre, la exposición a trabajos con gran carga física y la violencia de género.


La mortalidad materna supone una grave falta de equidad en salud, dado que la gran mayoría de esas muertes podrían ser evitadas proporcionando a las mujeres acceso a servicios de salud de calidad durante el embarazo, parto y posparto, así como a planificación familiar y a servicios de aborto seguro.


En muchos países y comunidades las mujeres afrontan barreras de acceso a la atención especializada a causa de su bajo statu social y económico y a la falta de autonomía, lo que les impide tener control sobre su propia salud. Se ha descrito que el nivel de estudios es un indicador importante de la probabilidad de utilizar servicios obstétricos. Por otra parte, en ciertas comunidades existen normas culturales, creencias y tabúes con respecto al rol de las mujeres, el embarazo y el parto que restringen el acceso y la motivación de las mujeres a los servicios de salud menos tradicionales.


En los países de rentas elevadas se asiste al fenómeno contrario, con servicios que medicalizan un proceso natural como el parto, recurriendo excesivamente a intervenciones como cesáreas, episiotomías, enemas y otras, muchas veces injustificadas, inútiles, e incluso, inapropiadas y contraproducentes.

Todas las mujeres tienen derecho a decidir libremente sobre su sexualidad y su vida reproductiva, así como a tener acceso a una atención especializada y apoyo adecuados durante el embarazo, el parto y el posparto, para preservar sus vidas y las de sus criaturas.

La primera asistencia clara reconocida en Derecho Internacional fue en el ámbito del Derecho Internacional Humanitario, con la asistencia humanitaria como protección de las personas que no participan en las hostilidades, lo que representó, tras la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el reconocimiento de estas víctimas de conflictos armados como sujetos con derecho a recibir asistencia humanitaria. Un derecho y una asistencia que, no sin cierta dificultad, se reconoció finalmente a las víctimas de desastres naturales por cuanto no hacerlo comportaría una grave violación de las obligaciones que los Estados tienen respecto a los derechos humanos: respetar y hacer respetar.


Entre esos derechos, con su correspondiente obligación de los Estados, se encuentra el derecho a un recurso a las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos (artículo 8 de la Declaración Universal de Derechos Humanos así como a las víctimas de violaciones del derecho internacional humanitario, artículo 3 de la Convención de La Haya y artículos 68 y 75 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional).


Por otro, la creciente humanización del Derecho internacional centró una mayor atención en las víctimas de forma que a la interposición del recurso se añadió la necesidad de asistencia y de reparación. Así quedó reconocido en la Resolución aprobada por la Asamblea General el 16 de diciembre de 2005 "Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones" que afirma que al hacer valer el derecho de las víctimas a interponer recursos y obtener al adoptar un enfoque orientado a las víctimas, la Comunidad Internacional afirma su solidaridad humana con las víctimas de violaciones del Derecho Internacional, incluidas las violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario, así como con la Humanidad en general.


Al respecto, un aspecto esencial es de víctimas, que lo es y que es toda persona que haya sufrido daños, individual o colectivamente, incluidas lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdidas económicas o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales, como consecuencia de acciones u omisiones que constituyan una violación manifiesta de las normas internacionales de derechos humanos o una violación grave del derecho internacional humanitario con independencia de que los autores hayan sido identificados.

En todo caso, las víctimas deben ser tratadas con humanidad y respeto de su dignidad y sus derechos humanos, y han de adoptarse las medidas apropiadas para garantizar su seguridad, su bienestar físico y psicológico y su intimidad, así como los de sus familias. El Estado debe velar por que, en la medida de lo posible, su derecho interno disponga que las víctimas de violencia o traumas gocen de una consideración y atención especiales para que los procedimientos jurídicos y administrativos destinados a hacer justicia y conceder una reparación no den lugar a un nuevo trauma.

Después de este recorrido por los derechos y sus violaciones, parece casi una broma escuchar al Secretario General de las Naciones Unidas referirse a los derechos humanos mientras está sentado silla con silla con representantes de los gobiernos que violan esos derechos:


"Los derechos humanos son para todo el mundo, en todo momento, independientemente de quienes seamos y de nuestro lugar de procedencia, sea cual fueren nuestra clase, nuestras opiniones o nuestra orientación sexual. Se trata de una cuestión de justicia individual, estabilidad social y progreso mundial. Las Naciones Unidas protegemos los derechos humanos porque esa es nuestra orgullosa misión y porque cuando las personas disfrutan de sus derechos, las economías prosperan y los países están en paz. (...) Exhorto a los Estados a que cumplan su obligación de proteger los derechos humanos todos los días del año. Exhorto a los ciudadanos a que exijan responsabilidades a sus gobiernos. Y hago un llamamiento para que se adopten medidas especiales de protección de los defensores de los derechos humanos, que con valentía sirven a nuestra causa colectiva".


Como siempre y como suele pasar en las declaraciones políticas, todo queda en un deseo, en una intención, pero nunca se ponen las herramientas ni los medios para hacer esos deseos realidad, por lo que terminan siendo papel mojado.

Publicado en Sociedad
Sábado, 06 Diciembre 2014 08:22

Arriba las manos (y ojalá no te asfixien)

Otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Otro gran jurado que decide no presentar cargos contra el policía responsable: ni por asesinato, ni por homicidio culposo, ni por agresión. Ni siquiera por conducta imprudente y temeraria. Vivimos en un país donde reina la impunidad; al menos para quienes están del lado del poder.

El verano pasado, tras cubrir las protestas en Ferguson, Missouri, volví a la ciudad de Nueva York y fui directamente a Staten Island a cubrir la marcha en protesta del asesinato a manos de un policía de Eric Garner, un afroestadounidense de 43 años de edad, padre de seis hijos. El caso fue notablemente similar al asesinato en Ferguson, donde el oficial de policía Darren Wilson disparó y mató al adolescente afroestadounidense desarmado Michael Brown. Ambos casos involucraron oficiales de policía blancos que aplicaron fuerza letal. Ambas víctimas eran afroestadounidenses desarmados. En ambos casos los fiscales locales, con estrechos vínculos con los departamentos de policía locales, pudieron controlar el gran jurado. Pero hubo algunas diferencias entre los casos. La principal es que el asesinato de Eric Garner fue registrado en video.


Si se observa cuidadosamente el video, en el momento en que Daniel Pantaleo, el oficial de la policía de Nueva York, lo somete a una llave de estrangulamiento prohibida, se ve a Eric Garner alzar las manos en señal de rendición, tal como se entiende internacionalmente. Acto seguido, es derribado por un grupo de policías y se lo escucha decir varias veces que no puede respirar. Lo dice un total de once veces antes de dejar de forcejear y morir.


¿De dónde provino este video? Un joven llamado Ramsey Orta se encontraba cerca de Garner en esa tarde del 17 de julio cuando llegó la policía. Orta sacó su celular y filmó todo el hecho. Pantaleo fue atrapado in fraganti y la prueba fue expuesta a la vista de todo el mundo. Pese a ello, el gran jurado decidió no presentar cargos contra él. Solo dos personas fueron arrestadas tras la muerte de Garner: Ramsey Orta, quien filmó el video, y su esposa, Chrissie Ortiz. Chrissie declaró a una estación de televisión local que desde que Ramsey fue identificado como el autor del video, ambos habían sido sometidos a acoso policial. Ramsey fue arrestado al día siguiente de que el médico forense de la ciudad declarara que la muerte de Garner había sido un homicidio. Poco después, Chrissie también fue arrestada. Los vi en la marcha de Staten Island aquel sábado, parados cerca del lugar donde murió Garner. Les pedí comentarios, pero tenían miedo y se refugiaron en la misma escalera donde estaba Ramsey mientras filmaba la muerte de Garner.


En esa marcha de Staten Island del 23 de agosto, si bien Ramsey y Chrissie optaron por no hablar, muchas otras personas lo hicieron. Una de ellas fue Constance Malcolm, madre de otro joven afroestadounidense muerto a manos de la policía: "Mi nombre es Constance Malcolm. Soy la madre de Ramarley Graham. El [procurador general] de Staten Island no debería estar a cargo de este caso. No queremos que ocurran las mismas cosas que en el Bronx cuando nos fallaron en el caso de Ramarley. No podemos permitir que eso pase. Necesitamos que vengan funcionarios federales y se ocupen del caso ahora mismo. Es necesario que se responsabilice a los culpables",


También entrevisté a Imani Morrias, una niña de tan solo 12 años de edad: "Necesitamos mostrarle a la comunidad que estos oficiales de policía deben ser disciplinados y sentenciados por todo lo que causaron. Ya causaron mucho dolor".


Cerca de allí, otra joven afroestadounidense que solo dio su nombre propio, Aniya, marchaba solemnemente. Aniya tiene 13 años de edad. Le pregunté qué deseaba lograr con la protesta: "Vivir hasta los 18 años sin que me disparen. Quiero crecer, vivir la vida. No quiero morir en cuestión de segundos por culpa de la policía".


La noticia sobre la decisión del gran jurado en el caso de Garner fue difundida en Staten Island al mismo tiempo que, a cientos de kilómetros de distancia, en Cleveland, se terminaba de celebrar el funeral de otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Tamir Rice, de 12 años, estaba agitando una pistola de juguete en un parque público el 22 de noviembre cuando un policía de Cleveland llegó en un patrullero, bajó bruscamente y le disparó de muerte. El sueño de Aniya de unos meses atrás aparece como un fantasma en el funeral de Tamir: "Vivir hasta los 18 años sin que me disparen".


Mientras se difundía que el oficial Daniel Pantaleo no sería imputado por la muerte de Eric Garner, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, respaldó a los líderes afroestadounidenses en Staten Island. "Este debe ser un momento nacional de duelo, de dolor y de búsqueda de soluciones. Hemos escuchado decir una y otra vez la misma frase básica de parte de personas de diversos orígenes: que las vidas afroestadounidenses importan. Y lo han dicho porque era lo que había que decir. Es una frase que no debería tener que pronunciarse jamás, debería ser evidente. Pero, lamentablemente, nuestra historia exige que lo digamos. Porque, como dije el otro día, no es un problema del año 2014. No se trata de años de racismo que condujeron a esto, ni de décadas, sino siglos de racismo que nos han conducido al día de hoy. Esa es la profundidad de la crisis". Miles de personas se congregaron a lo largo de la ciudad de Nueva York para repudiar la decisión del gran jurado. Se juntaron en Staten Island, en la escena del crimen, donde Garner murió, y en Harlem, Times Square y Union Square. Entre los carteles se podía leer "Ferguson está en todas partes".


Las protestas en contra de la impunidad recién están comenzando.


Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado en Internacional
Viernes, 05 Diciembre 2014 18:22

Amazonas, el paraíso olvidado.

El Amazonas es un territorio que enamora. Desde que arriba a su territorio quien lo visita siente sorpresa por su inmensidad, la tranquilidad que transmite su selva, lo majestuoso del río de su mismo nombre. El departamento del Amazonas es un paraíso, un paraíso que contradictoriamente a lo pensado, vive desde hace mucho tiempo una situación de olvido y desinterés estatal que llega a límites alarmantes. En los últimos años está situación ha mejorado en algunos aspectos, pero todavía son visibles situaciones inexplicables en este tiempo ya que, además de la tecnología que actualme existe, el presupuesto del departamento da para solucionar muchos de los problemas que soportan sus pobladores.


La presente columna realizará un recorrido rápido sobre los principales problemas que afectan al departamento, explicará cómo el histórico desinterés del Estado colombiano con respecto a este territorio afecta la configuración del sistema político nacional, e intentará formular una salida a esta situación.


Geografía y transporte


De los treinta y dos departamentos que integran nuestro país, el Amazonas es el más extenso, además de estar compuesto totalmente por selva. Su bastedad limita con los departamentos del Caquetá, Vaupés y Putumayo, pero además, como región fronteriza, allí el país tiene fronteras con Brasil y al sur y sureste con Perú.


Este departamento que hasta 1991 era parte de los llamados "Territorios Nacionales", desde siempre ha estado aislado del "centro" del país y de la llamada "realidad nacional". Razones para ello hay muchas, por ejemplo las dificultades para acceder al mismo, casi limitadas a transporte aéreo A inicios del siglo XXI, para llegar en avión desde Bogotá había que pagar hasta 800.000 pesos por trayecto, lo que limitaba en gran medida el turismo y mucho más la posibilidad de que algún curioso llegara por accidente o descuido. Estos costos ahora son menores aunque igual siguen siendo inexequibles para muchas personas, rondan los 350.000 pesos en temporada alta y 200.000 en temporada baja.

La otra forma para llegar es por río, la cual no es fácil: hay que llegar a Puerto Asís, Putumayo, y después buscar un barco de carga, que muy pocas veces permite cupo para que las personas viajen; recorrer este trayecto exige un promedio de 15 a 29 días por el río Putumayo hasta desembocar al Amazonas. Pocas personas tienen el tiempo para encarar esta travesía.


Otra de las razones por las que en este territorio permaneció y todavía permanece aislado del centro político responde a la mirada hacia adentro o localista que carectizó desde siempre a las élites criollas, las cuales nunca entendieron ni potenciaron la realidad estratégica y la diversidad de nuestro país. Como es conocido, situado a la entrada –o salida– de Sur América, Colombia es el puente entre Centro y Sur América; país Caribe, Pacífico, Andino, Orinóco y amazónico, con diversidad de climas, reducido por la miopia de esas élites a país andino.
Es así como nunca entendieron ni miraron al Amazonas ni a la bastedad amazónica, menospreciada como territorio de "indios", negado en su potencial en todas y cada una de sus cualidades y características, mucho menos comprendieron el papel que podría jugar en la potenciación de unas relaciones de integración subregional con Brasil, Perú y Ecuador.


Sus suelos, distintos a los andinos, cargados de hierro, aluminio, ácidos, tampoco fueron ni estudiados ni valorados, cuando mucho, con su tradicional mirada antiecológica, lo único que vieron en ellos fue madera y caucho.


El aislamiento de un territorio tan grande como éste, ha afectado la configuración del sistema político colombiano, definido como Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, con centralización política y descentralización administrativa, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general, todo esto articulado en la Constitución Política de 1991, premisas que quedan sin fundamentos al observar el estado en que se encuentra el Amazonas, donde hasta hace muy poco tiempo la única presencia estatal evidente era la militar, y cuando empezó a llegar otro tipo de instituciones desde siempre quedaron manchadas por la ineficiencia, la corrupción y/o el sospechoso manejo de los presupuestos.

Derechos sociales

Por ejemplo, en muchos de los corregimientos que componen este territorio, para que a un paciente le apliquen una inyección no es extraño que tenga que llevar la jeringa, los guantes, el medicamento y una vela para que en el puesto de salud le puedan prestar el servicio. Realidad evidenciada en un artículo periodístico llamado "En el Amazonas el acceso a la salud se mide en kilómetros", de la periodista Natalia Gómez Carvajal. Su acompañamiento a una brigada de salud desarrollada en Puerto Nariño, segundo municipio del departamento, habitado por 8.000 habitantes , le permitió corroborar las carencias que tiene el departamento en temas como el de salud. En su nota la periodista también explica las dificultades y costos para el transporte, y ejemplifica que un desplazamiento desde Puerto Nariño y hasta Leticia cuesta 50.000 pesos ida y vuelta, el mismo que puede tomarse 3 horas, o puede conseguirse un transporte más barato en una embarcación de la zona llamada "peque-peque" pero el tiempo para el viaje se duplica a 6 horas e, incluso, puede llegar a 8. Otro ejemplo que da es cómo desde Mirití –al norte del departamento–, para buscar un vuelo hasta Leticia, debe hacerse un recorrido en lancha hasta el corregimiento de La Pedrera, viaje conocido como "el paseo de la muerte", el cual puede demandar hasta 700.000 pesos en gasolina.


La periodista recuerda en su escrito la sorpresa de uno de los médicos de la brigada ante la pobreza en que viven muchos de los habitantes de la región, los cuales no pueden ser atendidos por la falta de especialistas en la región.


La precaridad en el área de salud que padecen los habitantes del departamento queda evidente en el cuadro adjunto, donde puede observarse el porcentaje de personas con acceso médico por ubicación geográfica. El cuadro perrmite notar cómo en la región Orinoquía-Amazonía, que incluye los departamentos de Arauca, Casanare, Putumayo y Amazonas, en el año 1997 se vivía una cobertura del 82,7 por ciento mientras en el 2012 está llega a un 69,0. Salta a la vista que aunque existan avances en esta área de los derechos sociales, el porcentaje de personas con acceso médico disminuyó. Por qué no llegan los pacientes, ¿Falta de dinero para el trasporte? ¿Falta de médicos, situación que conocen y los desestimula para viajar?

Vivencia


Cómo estudiante de primaria y secundaria en la capital del departamento conocí muchos aspectos que me decepcionaban de la educación y de mi colegio, que siempre fue público, donde tuve la misma clase de inglés, con los mismos temas de segundo a quinto de primaria, enseñando además una lengua que no requeriamos de inmediato, desconociendo nuestro sistema educativo las lenguas de más de dos docenas de pueblos indígenas con los cuales sí teníamos la necesidad inmediata de integrarnos y desarrollar convivencia; o donde el 80 por ciento de las compañeras de mi hermana –grado 11–, estaban embarazadas o habían tenido hijos al poco tiempo de su graduación.


Mediocridad, falta de apoyo estatal. Como estudiante, muchas veces desee ser brasilera, por qué los niños de las escuelas de Tabatinga, el pueblo vecino, les daban el uniforme, los útiles, tenían computadores que funcionaban y además les hacían parques o canchas. Ahora que conozco un poco más del mundo me doy cuenta que ni los colegios de Tabatinga tienen la calidad que necesitan los niños de la región, ya que buenas instalaciones sin un proceso de educación de calidad, y el trabajo por la no violencia en las sedes, de poco sirven.


Un término que puede ayudar a entender lo planteado es el explicado por Fernán González y Silvia Otero Bahamon, en el artículo "La presencia diferenciada del Estado: un desafío a los conceptos de gobernabilidad y gobernanza", donde explican que en algunas regiones del país el Estado colombiano pudo consolidarse cómo el regulador del orden social, el detentador del monopolio de la violencia y de las administraciones. Pero en otras zonas esto no ha sucedido, recurriendo para ello al clientelismo, como sucede en el Amazonas, zonas que están en disputa con los actores armados.


Los autores explican cómo la violencia, la crisis de los mecanismos de representación política y la presencia creciente del narcotráfico en la sociedad colombiana, llevaron a que estos territorios quedaran aislados del desarrollo logrado en la zona andina del país.

Un reto


Es necesario que el Estado emprenda una campaña de reconocimiento de los territorios que no controla ni incluye de manera cabal, que adquiera un compromiso serio con los ciudadanos de los mismos para iniciar un proceso de articulación a la realidad nacional.
El Estado debe encontrar formas de romper con las tan arraigadas costumbres clientelistas dominantes en el departamento del Amazonas, todo esto apoyado directamente desde el gobierno central y la diversidad de instituciones que lo integran, que en un trabajo conjunto intenten generar este cambio, para que el Amazonas deje de ser uno de los departamentos más empobrecidos del país, donde la corrupción tiene más peso, aprovechando todo su potencial para no solo ser el paraíso natural que actualmente es sino, además, para que en su territorio se cumplan todas esas palabras que dan cuerpo a la Constitución Política de Colombia.

Bibliografía


• Cuadro 1, Ayala, García, Jhorland, La salud en Colombia: más cobertura pero menos acceso. Publicado por el Banco de la República – Sucursal Cartagena. Fuente secundaria: Encuesta Nacional de Calidad de Vida 1997 – 2012.
• GONZÁLEZ, Fernán, BAHAMON, Silvia O. La presencia diferenciada del Estado: un desafío a los conceptos de gobernabilidad y gobernanza. Programa Análisis y evaluación de la gobernanza. 7 de julio de 2006. Sitio Web: http://www.institut-gouvernance.org/es/analyse/fiche-analyse-237.html. Revisado: 20 de octubre de 2014.
• Gómez C, Natalia. "En el Amazonas el acceso a la salud se mide en kilómetros". Periódico El Tiempo. 1 de septiembre de 2012. Ubicación online: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12184932

 

Por Natalia Soto González

Estudiante
Departamento de Ciencia Política
Universidad Nacional de Colombia

 

Publicado en Colombia

Según estudio realizado por la Unesco, la cobertura de la educación primaria en Colombia no supera el 83,9 por ciento de los infantes. Entre ellos, más del 15 por ciento desertan por falta de recursos económicos.

 

Quince países de Latinoamérica y el Caribe participaron en el Tercer Estudio Regional Comparativo (Terce) realizado por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Unesco y el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (Llece). Los resultados fueron expuestos el miércoles 3 de diciembre en Brasilia, dando un diagnóstico alentador de la educación primaria en la región.

Estudio que en algunos aspectos es revelador. Por ejemplo, para el caso de Colombia muestra un panorama diverso, pues mientras el porcentaje de alumnos inscritos en educación primaria es del 83,9 por ciento –más bajo que el promedio regional obtenido de 91,2 por ciento–, el porcentaje de repetición es uno de las más bajos: solo el 2,4 por ciento de los estudiantes matriculados tuvieron que repetir el año cursado. Vale la pena anotar que en este resultado puede pesar la existencia y aplicación por los centros de estudio del decreto 230 que no permitía la perdida del año lectivo por parte de ningún estudiante, decreto que duró hasta hace cuatro años cuando fue reemplazado por el 1290 que brinda autonomía a cada una de las instituciones ante el tema de la promoción.

Las cifras del Terce demuestran que en Colombia hace falta garantizar una educación gratuita y de calidad que aseguren que el 16 por ciento de niños que hoy no llegan a la escuela en adelante sí lo hagan.

Los datos del estudio fueron recolectados en el 2013 por las organizaciones gracias a la cooperación de los países y a los resultados obtenidos luego de evaluar a más de tres mil escuelas y casi doscientos mil estudiantes de los grados tercero y séptimo de la región con pruebas de Lenguaje, Matemáticas y Ciencia. Por otro lado, el estudio tuvo en cuenta variables sociales y económicas de cada uno de los países participantes, como desigualdad social, pobreza e inversión educativa.

Estos datos destacan a Colombia como el segundo país, entre los catorce analizados, con el más alto índice de pobreza, con un 16 por ciento, apenas superado por Honduras, cuyo porcentaje fue del 30 por ciento.

Mientras tanto, en materia de inversión educativa, el país aporta un 4,4 por ciento del PIB y un 15,8 por ciento del presupuesto público, lo que lo posiciona por debajo de países como México, Guatemala y Chile, cuyos porcentajes van del 19,4 al 21 por ciento del presupuesto público. Sin embargo, es necesario destacar que en lo que ha corrido del 2006 al 2013 este porcentaje creció en el país.

Una de las cifras más preocupantes evidenciadas en el estudio es el alto índice de deserción de la escuela primaria que caracteriza a Colombia, donde el 15,3 por ciento de los estudiantes matriculados abandonan la institución, "ya sea por la ineficiencia de las instituciones para mantener a los estudiantes o por variables externas como la condición económica, que obliga al estudiante a trabajar para aportar al ingreso familiar", concluyen las organizaciones que realizaron el estudio.

Lo más alarmante es que esta tasa de abandono tuvo un aumento del 0,5 por ciento entre el 2006-2013, una de las más altas de la región.

Una de las posibles causas de este indicador podría explicarse por el alto índice de desigualdad social vigente en Colombia que para el 2012, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), correspondía al 0,54, el más alto de los 15 países analizados, lo que imposibilita la existencia de condiciones dignas para que un niño pueda desempeñarse plenamente en el ámbito educativo.

 

Desempeño de los estudiantes de educación primaria

Mientras tanto, los resultados obtenidos por los estudiantes de grado primero y sexto de las escuelas primarias colombianas fueron alentadores y mostraron un avance significativo en comparación con lo obtenido en las pruebas del 2006.

En el área de matemáticas los resultados tuvieron un aumento de 19,53 puntos para los grados terceros, mientras que los grados sextos obtuvieron un aumento de 21,98 puntos.

Una mejoría semejante presentó Ciencias Naturales, prueba que fue aplicada a los estudiantes de grado sexto, que obtuvo un resultado favorable en relación con el promedio regional, y un aumento del 22,18 en comparación con los resultados del 2006.

 

 

Lenguaje y matemáticas

Un dato curioso: la diferencia relevante presentada en las puntuaciones de lectura de tercer grado, significativamente más alta en niñas que en niños.

A nivel regional los resultados fueron similares pues en Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, México, Paraguay, República Dominicana y el estado mexicano de Nuevo León, las niñas también mostraron resultados superiores a los de los niños en esta área. Por otro lado, y para el caso colombiano, los niños, demostraron un mayor desempeño que las niñas en el área de matemáticas, tanto en el grado tercero como en el sexto.

En general el estudio Terce evidenció un mejoramiento en los resultados obtenidos en la región en todos los grados y áreas evaluadas. Sin embargo, los países que obtuvieron mayores puntajes son los mismos que han mejorado el presupuesto en educación, y cuya brecha de desigualdad y pobreza son menores. Es en esa medida que la dirigencia colombiana debe hacer esfuerzos significativos para que realmente exista una educación primaria gratuita, obligatoria y de calidad; correspondiéndole a las organizaciones sociales demandan la efectiva aplicación del derecho humano fundamental a una educación pública, gratuita y universal.

 

 

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