Sábado, 25 Octubre 2014 08:09

Frente Amplio de unidos y solidarios

El candidato oficialista y favorito para las elecciones del domingo en Uruguay, Tabaré Vázquez, reivindicó ayer la unidad del Frente Amplio y apostó por la continuidad de las políticas sociales. "Hoy el FA tiene una unidad monolítica, férrea, nadie vislumbra el menor índice o señal de que no exista una unidad tremenda, fuerte. Lo que no quiere decir que haya unanimidad de opiniones, cosa que le hace muy bien al FA porque al no haber unanimidad es muy fermental, hay distintas posiciones y se puede discutir, opinar con fundamentos y con fraternidad, como se está haciendo para luego lograr una síntesis", dijo en una entrevista al diario La República.

 

Desde la medianoche del viernes comenzó a regir la veda electoral de cara a los comicios presidenciales, en los que 2.620.757 electores habilitados elegirán al sucesor de José Mujica a partir del 1º de marzo de 2015. Sin embargo, Vázquez concedió una entrevista en la que subrayó el trabajo conjunto de su partido y la posibilidad de que éste obtenga su tercer gobierno consecutivo. "Nos pareció que debíamos apuntar a llegar a octubre de este año haciendo un trabajo fuerte, para que se conociera a fondo el programa del FA, que importa más que las personas. Y en segundo lugar, trabajando para de alguna manera fomentar e impulsar el espíritu frenteamplista, el entusiasmo y la mística, preparando el terreno para las etapas posteriores", expresó.


La elección marcará también la renovación completa de los 99 miembros de la Cámara de Diputados y de los 30 senadores. En el terreno legislativo, el oficialismo aspira a conservar la mayoría parlamentaria que tiene desde 2005, aunque las últimas encuestas marcan que debería obtener cerca de un 46 por ciento y esperar que el partido Independiente no mejore sus dos diputados actuales y que los tres partidos que se presentan en la elección –Ecologista Radical Intransigente, de los Trabajadores y Unidad Popular– no logren representación parlamentaria. "Quizás estábamos un poco esperando, viendo a ver qué pasa. Pero bastó que hubiera un sacudón para que la impresionante maquinaria frenteamplista se pusiera en marcha y ahora ya está lanzada", confió Vázquez.
El FA conserva el liderazgo en todas las encuestas, aunque los 10 puntos que tiene de ventaja en promedio sobre el Partido Nacional (PN) no le asegurarían un triunfo en primera vuelta. Vázquez, oncólogo de 74 años y presidente entre 2005 y 2010, pidió en el cierre de campaña del jueves "un voto de confianza" para asegurar el tercer triunfo del FA, al que calificó como el mejor proyecto político para que los uruguayos vivan mejor.


Su compañero de fórmula, el ex presidente de la petrolera estatal Ancap Raúl Sendic, destacó durante el acto de cierre que se trata del mejor momento de la historia del Uruguay y opinó que ninguna fuerza política fue capaz de transformar al país como el FA, por lo que en línea con el slogan oficialista, aseguró que "Uruguay no se detiene".


Las últimas encuestas publicadas antes de la veda que rige desde las 24 del viernes, muestran que Vázquez alcanza un promedio de 43 por ciento, frente al 32 por ciento que muestra el candidato nacionalista, Luis Lacalle Pou, por lo que el FA no alcanzaría la mayoría absoluta de los votos emitidos con los que podría imponerse sin necesidad de una segunda vuelta.
Lacalle Pou, diputado de 41 años, aventuró durante su cierre de campaña del jueves que desde la noche del 26 "no será sólo el candidato del PN" y se mostró confiado en "representar a gran parte de la mayoría nacional", frente a la posibilidad de buscar acuerdos de cara a la eventual segunda vuelta del 30 de noviembre.


Hijo del ex presidente "blanco" Luis Alberto Lacalle (1990-1995), el candidato reforzó en su última aparición de campaña el mensaje "Por la positiva", con el que trazó una estrategia de evitar confrontaciones con el oficialismo. "La vida hay que vivirla por la positiva y es la única manera de unir al país. Queremos un país unido por la positiva, es la única manera en que vamos a merecer encabezar la jefatura del gobierno y del Parlamento", apuntó.


También el jueves, en otro lugar de la rambla montevideana, dio el punto de cierre a su campaña el candidato del Partido Colorado (PC) y senador Pedro Bordaberry (54), quien aparece tercero en las encuestas, con un promedio del 15 por ciento de intención de voto según Cifra, Equipos, Factum y Radar. Hijo del ex presidente civil de la dictadura, José María Bordaberry, el candidato del PC realizó esfuerzos por asociar su figura sólo a su nombre de pila, obviando el apellido. "Pedro" es la única palabra recortada sobre su foto en los afiches proselitistas. Bordaberry, que hizo de la inseguridad su lema central de campaña en base al slogan "Vamos a vivir en paz", aseveró junto a su compañero de fórmula, Germán Coutinho, que la del domingo es una decisión de las más trascendentes de los últimos 25 años.


"El domingo decidimos volver a vivir en paz o este camino de inseguridad. Cambiar la educación o mantener las desigualdades. El domingo sí a la baja, sí a la rehabilitación y no la situación actual de denuncias de malos tratos a los menores. Sí a cuidar los derechos de todos y especialmente de los honestos, de la víctima", expresó Bordaberry, en referencia al plebiscito que también definirá ese día si Uruguay acepta una reforma constitucional para bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años, como impulsó el PC.


De cara a la jornada del domingo, el jefe de policía de Montevideo, Mario Layera, informó que unos 2000 funcionarios policiales trabajarán para garantizar el normal desarrollo de los comicios.

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"Ya hay una situación de desesperación y frustración en una parte de las familias de los trabajadores que ya se han dado cuenta de la situación. ¿Qué pasará con ellos? Creo que ocurra un desastre. Ojalá me equivoque."

José Arbex Jr.

 

No se puede negar la importancia de Brasil en el contexto sudamericano: no solo es la economía más grande de la región, y sexta en el mundo, es también el sine qua non de la unidad del continente. De su participación activa dependen proyectos como el UNASUR, el Banco del Sur y una proyectada Corte Penal regional. Es, en breve, el líder político de Sudamérica, a pesar de preferir en muchas ocasiones lucir en el escenario internacional y consolidar su estatus de potencia global.


Puede que tenga sus ojos puestos en otro nivel, pero su liderazgo en la región – algunos lo clasifica de sub imperialismo – es incuestionable. Y desde la subida al poder de Lula da Silva en el 2002, la importancia de Brasil se ha consolidado debido el éxito del modelo instituido por el Partido de los Trabajadores (PT). Ha sido todo un fenómeno. La significativa reducción de la pobreza, la creciente influencia mundial y, hasta hace muy poco, la paz social logradas bajo Lula sirvieron para fortalecer la imagen de una potencia global en ciernes. Orden y progreso. Todo el mundo amaba y quería ser Lula.


Pero el éxito es efímero, y los resultados económicos de los últimos cuatro años han decepcionado, aun cuando resulta un tanto engañoso decir que el país ya entró en una 'recesión técnica' debido al crecimiento negativo de los primeros dos trimestres. Según lo previsto el crecimiento del PIB de este año será en el orden de 1.4%. Sin embargo, las consecuencias sociales del menor y más irregular crecimiento están a la vista. Se reflejan no solo en menos oportunidades de empleo, sino también en el nerviosismo de la población y la subida de la derecha, cuyo candidato Aécio Neves ha logrado asestar un fuerte golpe al oficialismo.

 

El desgaste del lulismo


El Lulismo no está muerto, pero sí está herido. Su desgaste es evidente. Los disturbios callejeros en torno a la Copa Mundial (en la que los anfitriones jugaban muy mal; no merecían ganar a Colombia, hay que decirlo) no solo pusieron en manifiesto los vacíos y la falta de inversión en los servicios sociales (educación transporte y salud) sino también subrayaron las crecientes exigencias de una población más acomodada. Por primera vez tambaleó la popularidad y credibilidad de Dilma Rouseff, la sucesora de Lula, y pusieron en entredicho los logros del PT mismo. Como consecuencia ella se encuentra ahora en una carrera muy reñida para mantenerse en el poder.


Puede que al final gane Rousseff – no sería sorpresa si las encuestas han inflado el apoyo a Neves – pero aquí un inconveniente: aun cuando triunfe la representante del PT en los comicios de este domingo 26, Brasil seguirá siendo uno de los países de mayor desigualdad del mundo. Y por desgracia, la reelección de la candidata del PT no ofrece ninguna garantía de un futuro esperanzador para los millones que 'salieron de la pobreza en la última década , sin hablar de los millones que nunca tuvieron posibilidades de alcanzar al estatus místico de 'clase media'.


Sería un error, sin embargo, relativizar los esfuerzos y los logros de las administraciones del PT, porque son indiscutibles, y como señala José Arbex Jr., ex editor de Brasil Da Fato y Caros Amigos:
"Los trabajadores brasileños tuvieron mejorías reales del nivel de vida durante el gobierno Lula / Dilma, especialmente los trabajadores ubicados en los patamares salariales más bajos. Esto fue suficiente para subir a unos 30 o 40 millones de brasileños de nivel de la miséria al nivel de la pobreza . Por supuesto, es muy poco, pero teniendo en cuenta que Brasil fue el último país del mundo en abolir la esclavitud (en mi opinión, no fue totalmente abolida hasta hoy), el 'poco' significa 'algo'."

Este 'algo' sí es un dato, pero ahora luce más complicado mantener el mismo ritmo para seguir bajando la desigualdad y mejorando la vida de la gente marginada, y existe el peligro real de que para muchos brasileros el gran salto adelante resulte efímero. La economía nacional está débil y los augurios para la economía global que impulsaba el auge de las exportaciones de soya y hierro son desalentadores: Europa no sale de su malestar y la economía china se ralentiza. Con todo, está claro que los buenos años de la primera década del siglo no regresarán pronto, dejando a los que aún viven en miseria sin esperanzas de que su situación cambie, y a los nuevos de la clase media con el miedo de que su estadía sea breve. Como señala Arbex:


"Bajo el gobierno Lula / Dilma, millones de trabajadores, alentados por una política del gobierno que estimuló el consumo como una forma de mover la economía, incurrieron en deudas que ahora no tienen manera de pagar. Ya hay una situación de desesperación y frustración en una parte de las familias de los trabajadores que ya se han dado cuenta de la situación. ¿Qué pasará con ellos? Creo que ocurra un desastre. Ojalá me equivoque".

 

Un salto o un tiro


Con el inesperado colapso de la candidatura de Marina Silva, inicialmente vista como la cara del cambio, el llamado social demócrata Aecio Neves del Partido Social Demócrata de Brasil (PSDB) ha subido a la palestra para retar a Dilma Rousseff y el PT. Si las encuestas son creíbles, los dos van parejo hacia la meta, pero en el país carioca pocos dudan de que una victoria de Neves, nacido en una familia poderosa de Minas Gerais donde su padre apoyaba la dictadura, significaría la llegada de la muy hablada 'renovación conservadora'. Las señas se acumulan. Por ejemplo, el economista ya designado por Neves como su probable Ministro de Economía, Arminio Fraga, ya habla de su receta para las desgracias del país: Brasil debe someterse a un "choque de gestión", cuyas medidas incluirían rebajar el salario mínimo.


"Todos sabemos lo que eso significa." dice Arbex "En pocas palabras, con Neves la situación de los trabajadores brasileños se asemejará a un tipo que está al borde del abismo, y que se enfrenta a dos opciones: o salta, y ora por algo para suavizar su caída, o no salta y toma un tiro en la cabeza. Creo que la elección de Dilma es el salto, mientras que la victoria de Aécio es la bala en la cabeza. Nada de esto es muy alentador".


Quizás la gente de clase media tiene la opción de saltar, pero gane quien gane la situación de la gente pobre en Brasil es una de tremenda inseguridad. Es la bala o la bala. La derecha está de regreso y ese regreso, aun cuando pierda Neves, conlleva el peligro de que la agenda electoral del PT se acerque a la de sus opositores resurgentes para maximizar la posibilidad de una victoria a futuro. Por ende, en el corto plazo es probable una reducida diferencia entre las políticas económicas de la derecha y la izquierda. Y en Brasil ese nuevo contexto político combinado con un panorama global menos alentador significaría que el horizonte de los pobres, sobre todo los jóvenes y de la gente negra, siga desolado: sin representación real en el espectro político, y condenados a la miseria en una economía inestable donde la violencia es rampante.


Según el Mapa da Violência 2013 del Centro Brasileiro de Estudios Latino-Americanos Brasil es el séptimo país más violento del mundo done un millón de personas fueron asesinadas entre 1998 y 2011 . Los homicidios también tienen color: la mayoría de víctimas en el 2011 era gente negra (35.297) casi triplicando el número víctimas no negras (13,895), y eso en una población compuesto en un 52% por afro brasileños. Al mismo tiempo los jóvenes afro brasileros son sumamente vulnerables: de las víctimas de homicidios en ese estrato, el 77% eran negros.

Brasil y la región en la mira de EE.UU.


A nivel interno las perspectivas de la gente marginada no son buenas, pero los impactos de una victoria de Neves y la derecha brasilera no terminarían allí. Dada la importancia geopolítica de Brasil, es ampliamente conocido que para EE.UU. el país es visto más como competidor que amigo, y por tanto representa uno de los objetivos de las políticas de control regional de Washington. Con su creciente poder militar y comercial, su peso dentro del MERCOSUR y la posición que este ocupa en el mercado global de los alimentos (representa el 55% de los intercambios mundiales de soja, y casi el 70% de las exportaciones de harina y el 61% del aceite derivado de esta oleaginosa) , además de la importancia de la Amazonía y su agua dulce, Brasil es importante en varios sentidos.


Y quién controla a Brasil tendrá mayor capacidad de influir en una región que, si bien es claramente menos díscola que antes, todavía consta en el menú de la potencia del Norte.


Remata Arbex:
"Desde el punto de vista internacional, la victoria de Aécio tendría un significado peligroso: el imperialismo tendrá las manos mucho más libres para intensificar los ataques contra Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuado".
Amen.

 

Posted by lalineadefuego on octubre 24, 2014 
24 Octubre 2014

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Viernes, 24 Octubre 2014 06:31

Tres despachos sobre el aburrimiento

El aburrimiento existencial. Éste es el ingrediente esencial del mundo de Bruno Schulz (1892-1942), el primer y el más existencialista escritor polaco. El mundo melancólico, propicio a desintegración en que nada se concreta y todo se des-ata. La dialéctica existencial schulziana (con raíces en Hegel) dicta que la realidad no es nada obvio; es –explica Michal Pawel Markowski– un juego de formas a punto de desintegrarse, que a la vez posibilita todo desarrollo (Powszechna rozwiazlosc, 2012, p. 59). Todo huele al aburrimiento, experiencia de ser en sí mismo, monotonía que nos encierra, pero que promete que algo nuevo se des-ate y acontezca: me aburro, luego todo es posible (pp. 73-75). También para Emile Cioran, otro gran existencialista, el aburrimiento era fundamental: Sin él yo no tendría una identidad. Igual para Witold Gombrowicz, otro escritor polaco, que como Kirkegaard –sigue Markowski– veía al aburrimiento como algo demoniaco que encerraba uno al mundo y lo abría a un vacío interno ( Czarny nurt, 2004, p. 71). Para todos ellos el aburrimiento desnudaba lo artificial de la existencia; era un vacío sin-sentido y una puerta a un sinfín de posibilidades; una señal de estancamiento y del movimiento por venir. En el monumental –e inacabado– Libro de los pasajes de Walter Benjamin hay toda una sección de notas sobre el aburrimiento; va una: El aburrimiento es una gruesa tela gris con una seda rosa al reverso. Uno duerme envuelto en ella –escribe Benjamin– y cuando despierta comunica sólo el aburrimiento; pero de eso se trata en contar los sueños. Algo parecido ocurre con los pasajes, espacios donde " (...) la existencia pasa sin mayores acentos, como en un sueño. El ritmo de este sueño (aburrimiento) marca el paso del flâneur" ( Pasaze, 2005, p. 136). Aunque su mirada parece distinta de la de otros existencialistas, Benjamin al final se une a ellos: El aburrimiento es un punto de partida para grandes conquistas (p. 135).


El aburrimiento político. Sigue Benjamin: "Año 1839: 'Francia está aburrida'" (p. 141). ¿Será que por eso luego vino el 1848? ¿Y Francia en 2014? Parece que no se aburre, porque no pasa nada. Anda mal, pero entretenida. Uno pensaría que el objetivo de la alienación liberal es mantener a los ciudadanos aburridos de la política. ¡Nada más peligroso que un ciudadano aburrido! El objetivo es (controlando el tiempo de trabajo y libre) tenerlos ocupados. No al aburrimiento. ¿Un mandamiento de la sociedad del espectáculo de Debord? Seguramente la lógica de mercadotecnia y teledictadura global. Cuando a principios del año la socialdemocracia francesa –desde los años 80 un proxy del neoliberalismo– concretaba su giro a la derecha, el tema eran romances y vida privada del presidente; cuando luego Hollande prefirió disolver el gobierno que cumplir sus promesas antiausteridad, el tema era el libro de su ex compañera que le reprochaba –muy a propósito, pero en aura del espectáculo– desprecio a los pobres y amor al lujo (trajes, comida, etcétera). Benjamin cita a Pailleron: " (...) un francés le teme tanto al aburrimiento, que hasta lo adora. Es una deidad espantosa, cuyo culto es vestirse bien" (p. 140). Hollande es el presidente menos popular de la V República, todos sus proyectos fracasaron, como el impuesto de 75 por ciento a los ricos (¿escuchas, Piketty?). La economía está estancada. Pero no pasa nada (bueno). Pasan otras cosas: regresa Sarkozy berlusconizando la política francesa ( Counterpunch, 9/10/14); según los sondeos Marie Le Pen ganaría la presidencia. Francia –a diferencia del siglo XIX, cuando según Engels era un laboratorio de izquierda– se vuelve, anota Emir Sader, un laboratorio de extrema derecha ( Página/12, 13/4/14 y 19/10/14). Alain Badiou siempre les decía a los ingenuos que este país no sólo era la cuna de la Revolución, sino también de la reacción. Hoy el espectro del (neo)pétainismo (fascismo menos vital) cautiva a la derecha y a la... socialdemocracia que manipulan a Francia y sus miedos ( The meaning of Sarkozy, 2009, p. 92) para que no se aburra.


El aburrimiento revolucionario. Hace poco Slavoj Zizek fue preguntado qué opinaba del aburrimiento hoy cuando tantos se dicen aburridos de la política/democracia liberal: Pienso que es el comienzo de cualquier acto auténtico. Kierkegaard, uno de mis pensadores preferidos, escribió que fue del aburrimiento que Dios creó el mundo. Luego Adán se aburrió y creó a Eva. La gente solitaria se aburrió y creó comunidades (...) El aburrimiento abre espacio para nuevas conquistas. Sin él no hay creatividad. Si no estás aburrido, simplemente y tontamente disfrutas de tu situación ( The Guardian chat, 8/10/14). Aquí sería útil distinguir entre aburrimiento profundo y superficial, alienante e indistinguible de ser entretenido/manipulado (Francia). Igual estaría bien establecer qué es el opuesto dialéctico del aburrimiento, una pregunta que hace Benjamin, pero no contesta (p. 135). ¿Qué tal la revolución? ¿Y el aburrimiento como su opuesto y principio a la vez? He aquí una conexión con lo que Zizek dice del proceso revolucionario, un movimiento repetitivo, en términos kierkegaardianos, de no repetir lo viejo, sino empezar algo nuevo una y otra vez ( New Left Review, No. 57, 5-6/09). Recordemos lo dicho por Benjamin: la Revolución de Octubre redimió el fracaso de la Revolución Francesa repitiendo el mismo impulso ( In defense of lost causes, 2008, p. 139).

Coda. Tres fragmentos del paisaje existencial del capitalismo tardío: el aburrimiento superficial de la sociedad de consumo (los pasajes como precursores de malls); la política del espectáculo que abre paso a la ultraderecha; el potencial revolucionario del aburrimiento profundo oscurecido por la alienación.


El papel de los intelectuales y filósofos es señalar los potenciales inesperados de cosas comunes.
El papel de los políticos es identificar a nuestros enemigos: un fascista por ejemplo es uno que nunca se aburre, está manipulado, siempre en la persecución.


¿Y el papel de un revolucionario? A menudo decimos que debe soñar; recordando la conexión de Benjamin sueño/aburrimiento digamos que su papel es estar aburrido (abierto a las posibilidades) y no cansarse en seguir repitiendo.


Twitter: @periodistapl

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Jueves, 23 Octubre 2014 06:13

"Se va a mantener el rumbo"

El presidente uruguayo, José Mujica, aseguró ayer que está confiado en que en las elecciones del próximo domingo "se va a mantener el rumbo" porque muchísima gente está mucho mejor desde que gobierna el Frente Amplio. Para el mandatario la fórmula Tabaré Vázquez-Raúl Sendic se va a imponer el domingo. "Tengo confianza en eso, porque muchísima gente está mucho mejor, y la gente lo mide", dijo a la agencia Télam.


Mujica, quien gobierna desde el 1º de marzo de 2010, insistió en la necesidad de continuar con el proyecto de su coalición de centroizquierda. "No afirmamos que no haya que seguir trabajando y mejorando, porque la lucha por el progreso humano no se termina nunca. Y no existe la sociedad perfecta, son todas perfectibles. Siempre debemos y podemos apuntar a más. Pero el camino recorrido hace pensar que hay que darles continuidad a ciertos trazos que están establecidos hoy."


Con tono pausado, sentado en el jardín de su casa, a las afueras de Montevideo, el presidente, de 79 años, dijo además que confía en que vengan muchos uruguayos a participar de los comicios del 26 de octubre, porque "los necesitamos". Les habló principalmente "a los que viven en Argentina, el país donde mejor nos integramos y con el que casi no existen diferencias", y los convocó a "cruzar el charco y dar una mano con la solución de nuestros problemas... creo que está en el terreno de las cosas posibles".


Según el censo de 2010, hay 116.592 uruguayos que viven en Argentina.

"En alguna medida son el núcleo más importante de compatriotas que están cerca y con los que mantenemos más frecuentes relaciones", describió Mujica, que agregó que "Argentina es un lugar de refugio para los uruguayos. Hay que tener un agradecimiento siempre con Argentina", pidió.


"Y así como muchos argentinos tienen debilidad por las playas uruguayas, es un hecho que los uruguayos tienen debilidad por Buenos Aires", explicó. "Siempre hay una fidelidad de la Argentina al Uruguay y del Uruguay a la Argentina más allá de cualquier vicisitud." "Espero que vengan muchos compatriotas y que la relación entre el pueblo argentino y el uruguayo siga viento en popa y se multiplique", deseó.


En cuanto a la gestión, el mandatario enumeró logros de los gobiernos del FA en los últimos años y puso de ejemplo "el rol de las empresas públicas", al tiempo que negó que el crecimiento de Uruguay "sólo" haya sido viento de cola, como declaman algunos dirigentes opositores.


"Hubo, sí. Pero si no hubiéramos aprovechado el viento de cola no lográbamos esto. Uruguay va a crecer entre un 3 y un 4 por ciento el año que viene, y lo hace por estas cosas que se lograron... hay una inercia de inversiones, crecimiento y demás. Hay varios factores que hablan con claridad y no nos descuidamos al respecto", destacó Mujica.

De todos modos, el mandatario reconoció que este crecimiento llevó a algunas dificultades. "En infraestructura no logramos lo que sí logramos en energía, por ejemplo. Mientras teníamos las carreteras en las que no pasaba nada, se mantenían. Pero empezaron a pasar muchos camiones cargados, con producción, y se destrozan. Son consecuencias de nuestro propio crecimiento", argumentó.


Mujica puso énfasis especial en el "enorme valor de las empresas públicas" de su país, y puso de ejemplo a "la petrolera Ancap, la firma de biocombustible Alur, la telefónica Antel y la empresa de energía UTE", que "han dado respuestas y han hecho un grado de inversión muy grande". "Antel enterró una fortuna en cable, que garantiza una democratización masiva en la civilización de las comunicaciones rápidas que se nos está viniendo encima", ejemplificó el mandatario en referencia al plan de entrega de fibra óptica a todo el país que la empresa prevé finalizar en 2015.

"Si era una empresa privada no hubiera encontrado rentable llevar el cable de fibra óptica a algunos lugares donde hay pocos consumidores", siguió.

"UTE también ha cumplido una labor social importante junto a la labor económica: no ha quedado ni una sola escuela rural del país que no tenga buena luz eléctrica capaz de hacer funcionar las computadoras. Se ha llevado energía eléctrica a los lugares donde hace 50 años que estaban pidiendo", agregó.


Mujica pidió que las empresas públicas puedan "soñar que se transforman en empresas trasnacionales, que tengan capacidad de salir al exterior".


En ese sentido, destacó la gestión de Alur y explicó que "no puede seguir siendo una empresa ahijada de Ancap, tiene que ser un ente propio, que ande con pantalones largos. Y que si es posible salga al mercado de capitales y logre aliarse con otras empresas en el exterior".

Además, en referencia a la empresa que ha construido cuatro plantas de biocombustibles en todo el país, expresó: "Estamos en un mundo en el que quien no crece perece. Tienen que empezar a generar una inteligencia empresarial que les permita funcionar en el exterior también", explicó.

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Miércoles, 22 Octubre 2014 05:53

El discurso periodístico

La importancia que tiene el discurso periodístico en la sociedad moderna no requiere mayor explicación, sin embargo es necesario reparar en la particular tipicidad de esta categoría discursiva, principalmente, porque con ella aparece un componente retórico no siempre explícito. Porque este discurso llega a sus destinatarios con una carga persuasiva que irrumpe como una garantía de certeza y de verdad sobre todo aquello que el periodista cuenta. De tal modo que a los hechos narrados, acontecimientos construidos, publicados o emitidos, tanto como a las ideas y argumentaciones sostenidas en sus textos, se les adjudica validez de verdad. Y es justo en este punto donde se plantea el debate. En primer lugar, porque gravita una razón de tipo cultural en tanto el receptor está condicionado a confiar en el discurso recibido, es como si se proyectase en la sentencia pronunciada en 1921 por Charles Prestwich Scott, editor del diario británico The Manchester Guardian, "el comentario es libre, los hechos son sagrados", con la diferencia de que esa pretendida sacralidad de los hechos entró en crisis cuando esos hechos fueron manipulados o, más aún, considerados inexistentes. Téngase en cuenta que el destino del discurso periodístico es el de ser interpretado al tiempo que el lector o el espectador audiovisual lo percibe. Es decir, nace en el mismo momento en que se lo enuncia, que es también el mismo en el que adquiere su carácter persuasivo. Pero además se incorpora un nuevo factor a estas secuencias discursivas, porque pueden multiplicarse muchas veces por la velocidad de circulación que permiten las nuevas tecnologías de la información. Así es que el discurso de un periódico potencia su condición persuasiva mediante la reiteración de su relato instalado en los medios audiovisuales e Internet, prácticas habituales, que incluyen en su menú, de rutinas de difusión mediática, el pasaje simultáneo por las redes sociales. Por otra parte, se ve además facilitada su difusión por la alta concentración mediática.


Para comprender este escenario, tal vez haya que entender la razón de la pregunta que se hizo el filósofo del lenguaje británico John Austin sobre "¿por qué alguien dice lo que dice?". En rigor, la respuesta está en la misma forma de conexión que establece el lenguaje con la realidad. Porque el funcionamiento del lenguaje señala el punto de conexión de los estados de cosas que ocurren en el mundo real con el relato que de ellos se hace. El problema se presenta cuando la verdad, que es el insumo discursivo estratégico, desaparece de la escena periodística porque ha sido desconectada de la realidad, falsificados los hechos o reemplazados por sustitutos ficcionales. Este dispositivo permite entonces que su autor lo adapte al blanco que persiguen sus propios fines.

La novedad, en el escenario mediático actual, está en la incorporación de las técnicas del rumor profusamente estudiadas por Alport y Postman, en la Universidad de Harvard, en 1942, Psicología del rumor, durante la Segunda Guerra Mundial. Pero lo notable es que las técnicas del rumor, entonces estudiadas y practicadas por las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), se ejercitaban en las calles con la finalidad de desmovilizar y asustar a la población de los Estados Unidos. Sus condiciones esenciales eran dos: que esté revestido de cierta importancia y que los hechos reales invocados estén envueltos en cierta ambigüedad.

En cambio, su práctica actual adaptada a nuestro ámbito procede no sólo desde sectores de la población mediante el uso de las redes sociales, sino que preferentemente es al revés, con lo cual el rumor suele ser instalado por los grandes grupos mediáticos y sus columnistas estrellas, para después ser replicados. Una de las formas más novedosas de generar un rumor en este tiempo es la de crear un acontecimiento inexistente y convertirlo en noticia o reemplazar fuentes citadas por menciones no citadas. De tal manera, lo que entró en discusión es el modo en que este nuevo escenario gravita sobre el sentido común de las audiencias.

Esa, tal vez, es una de las controversias más importantes en estas circunstancias aunque no siempre se manifiesten claramente sus propósitos. Además, esta cuestión es más sensible cuando los medios hegemónicos proyectan políticamente sus intereses. Por eso, un punto de fractura en esta controversia lo marcó la sanción y aplicación de la ley de medios 26522 al promover la multiplicidad y pluralidad de discursos frente a la alta concentración mediática señalada.

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Según la UNESCO más de dos terceras partes de las investigaciones en América Latina están financiadas con fondos públicos. Si la ciudadanía contribuye con sus impuestos a promover la investigación, ¿por qué hay que pagar también por sus resultados?

Esta es la semana internacional de acceso abierto (International Open Access Week) en la que se celebran diversas actividades encaminadas a reclamar el acceso abierto al conocimiento, a explicar el por qué de su demanda y a contar las diferentes experiencias existentes para llegar a textos y datos libres.

Muchos escritores y muchos más cantantes rugen por la piratería. Los autores se quejan por el uso gratuito de sus conocimientos, lo que conlleva que no les reporten beneficios. La pregunta es ¿por qué a un autor musical le tienen que pagar cada vez que se escucha su pieza y un científico descubridor de una vacuna no cobra cada vez que alguien se la inyecta? Sin entrar a valorar la relevancia de lo segundo frente a lo primero, a la gente del común, o al menos eso nos venden los medios, le interesa más su ídolo "gallocanta" que la salud, la educación o la justicia.

Decía el gran Fernando González en sus letras izquierdistas que "La Universidad hace libres a los hombres (libertad es vivir de acuerdo con la causalidad). La Universidad hace comunistas a los hombres, es decir, propietarios del universo y conscientes de la unidad de éste; los hace anarquistas, es decir, capaces de vivir racionalmente, sin que otro los gobierne."

Parte de esa libertad, de esa apropiación consciente y de esa racionalidad pasa por poder acceder al conocimiento sin restricciones. Cortapisas que la gran mayoría de las veces son de carácter económico ya que se mercantilizan la educación y el saber. En esa línea por defender el conocimiento y la libertad de acceder a él se encuentran tanto los trabajos de la UNESCO y sus políticas de acceso abierto como la campaña del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).


Desde las universidades también habría que trabajar por esa política de puertas abiertas para el acceso al conocimiento, como estrategia y proceso para un mejor desarrollo académico de docentes, investigadores y estudiantes. Lo que redundaría en una sociedad más y mejor educada, con mayores posibilidades de producción intelectual y con una formación más crítica y con criterios y argumentos para decidir autónomamente sobre su vida y su futuro.
Además de CLACSO, entidades como la Universidad Autónoma del Estado de México, y su revista Redalyc, Aprender 3C, la ONG Derechos Digitales o la Red Clara participan de una u otra manera en la iniciativa por el acceso abierto.

El organismo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) tiene en marcha un importante trabajo para el desarrollo de políticas de Acceso Abierto (AA) al conocimiento entre sus estados miembros.


En 2012, en el XII Congreso Internacional de Información (Info'2012), celebrado en La Habana (Cuba), la oficial del programa de Comunicación e Información de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe, Isabel Viera, señaló que "Al facilitar la accesibilidad en línea a la información académica para todos, libre de la mayoría de las barreras impuestas por las licencias y los derechos de autor, se promueve el intercambio del conocimiento en el plano mundial, la innovación y el desarrollo socioeconómico".


Desde primeros de 2014, la UNESCO ha puesto en línea más de trescientos libros en acceso abierto, en sistema creado por Creative Commons y que contiene obras en doce idiomas, lo que supone abrir una puerta para que la mayor cantidad de conocimiento esté a la mano de la mayor cantidad de público.


En el Portal Mundial sobre Acceso Abierto (GOAP, en inglés) se ofrece información sobre el estado del acceso libre por países y también recursos, enfoques y publicaciones de interés sobre el tema.

Por su parte, CLACSO tiene en marcha la Campaña por el Acceso Abierto al Conocimiento, promoviendo con ello una forma de entender el conocimiento como un bien común que tiene que estar al servicio de la mayoría y que se debe gestionar de "forma solidaria e inclusiva". Esta institución hace un acompañamiento a sus asociados y a organismos y gobiernos regionales para que promuevan y desarrollen iniciativas que faciliten el acceso libre al conocimiento científico y a las investigaciones.

En palabras de Pablo Gentili, secretario ejecutivo de Consejo Latinoamericano, "La producción académica de nuestras universidades no puede estar subordinada a los intereses o vaivenes del mercado editorial. Son nuestras sociedades las que pagan el trabajo que realizan los académicos en América Latina, no las empresas o el sector privado. Todos (pertenezcan o no al mundo universitario) deben tener derecho a acceder gratuita y libremente a las producciones que las universidades y los centros de investigación realizan. No se trata de generosidad. Se trata de una obligación, de un compromiso mínimo con la defensa del espacio público. Simplemente, porque el conocimiento, en una sociedad democrática, debe ser un bien común".

Su Red de Bibliotecas Virtuales es un archivo digital de libre acceso que pone a disposición de la ciudadanía interesada más de 30.000 textos producidos en los veinticinco países que conforman CLACSO y en sus más de trescientos centros asociados. Podemos encontrar ponencias, artículos, libros y revistas a través de sus servicios de Sala de Lectura, Portal de Revistas y Portal Multimedia.

También hay un día para los datos abiertos, Día Internacional de los Datos Abiertos; desde 2009 se viene celebrando, en el mes de octubre, la Semana internacional de Acceso Abierto, y el Movimiento Internacional por el Acceso Abierto ha promovido diversas iniciativas y declaraciones: Iniciativa de Budapest (2002); Declaración de Bethesda (2003); Declaración de Berlín (2003), sobre acceso abierto al conocimiento en las ciencias y las humanidades; Declaración de San Francisco (2012) sobre evaluación de la investigación, o la Confederación de Repositorios de Acceso Abierto (2014).

Publicado en Cultura

Los cambios demográficos suelen ser subterráneos. Ocurren poco a poco. Con frecuencia, lejos de los focos. No arrojan grandes titulares. Hasta que un día descubrimos que han alterado el rostro de un país. Y allí está el titular.
Los Estados Unidos que el 4 de noviembre están convocados para elegir a sus representantes —en el Congreso en Washington y en decenas de estados— son un país sumido en un proceso que transformará para siempre lo que entendemos por ser norteamericano. Ya lo ha transformado.

Un dato: hacia 2040, los blancos descendientes de inmigrantes europeos dejarán de ser mayoría, según las proyecciones. Hoy ya es imposible entender la primer potencia mundial sin la mayor de sus minorías: los más de 50 millones de personas de origen latinoamericano.


La posibilidad de un país sin mayorías, un país más multiétnico y más hispano, ya es una realidad entre la población más joven. El presidente Barack Obama —nacido en Hawái, hijo de una blanca de Kansas y un negro de Kenia, criado en Indonesia, casado con un descendiente de esclavos— refleja el cambio.

Nadie ha diseccionado con tanta precisión la demografía cambiante en EE UU como los expertos del Pew Research Center, una organización de investigación demográfica y sondeos que se define como un 'fact thank', un juego de palabras con los 'think tank', laboratorio de ideas. Pew Research Center vendría a ser un laboratorio de hechos.

Paul Taylor, del Pew Research Center, es el autor de 'The next America' (La próxima América), un libro publicado en marzo que, a través de un alud de datos, describe las corrientes de fondo que definirán el futuro de EE UU. Extractos de una conversación con EL PAÍS:


EL DIAGNÓSTICO


"Desde mediados del siglo pasado, cuando nací, este país ha pasado, y aún pasa, por dos cambios profundos, impulsados por la demografía. Estamos a punto de convertirnos en un país de mayoría no blanca y tenemos una proporción récord de personas que envejecemos. Son dramas a cámara lenta. Ambos serían por sí mismos el cambio demográfico dominante de su era. El hecho de que ocurran a la vez ha creado otra historia, con consecuencias políticas y económicas. Se trata de 'gap' [abismo] generacional. Para simplificar: tenemos una población cada vez mayor y que, además, es predominantemente blanca, y políticamente y socialmente es conservadora. Y tenemos una población joven cada vez más no-blanca [en la terminología corriente en EE UU, no-blanco suele incluir a los latinos] y políticamente 'liberal' [progresista, en EE UU]. Cuando ambas [generaciones] se miran, no se ven reflejadas la una en la otra".


EL CAMBIO

"A mitad del siglo pasado los americanos más pobres eran los americanos más viejos. Por eso Franklin Roosevelt respondió con la Seguridad Social [el programa de pensiones de jubilación, aprobado en 1935], a la que siguió Medicare [el programa de cobertura sanitaria para mayores de 65 años, adoptado en 1965, con el presidente Lyndon B. Johnson]. El año próximo estos programas cumplirán 80 y 50 años. Han superado la prueba del tiempo y su éxito es destacable. Hoy, los americanos pobres son los jóvenes adultos y sus hijos. Y no hemos reequilibrado nuestras prioridades de gasto para reflejar las nuevas relaciones económicas del nuevo siglo. Creo que esto se complica porque las identidades raciales de los jóvenes y los viejos son diferentes, y razas diferentes votan de manera diferente y tienen actitudes diferentes".


EL PRECEDENTE LOS AÑOS 60

"Mi generación se hizo mayor en los sesenta, y esta fue una era de verdadero choque generacional: por los derechos civiles, los derechos de las mujeres, el 'sexo, drogas y rock and roll' y la guerra de Vietnam. Lo interesante de esta era era que los jóvenes no tenían ningún agravio económico. La economía se expandía, la clase media crecía. De alguna manera la prosperidad económica de los cincuenta y los sesenta, hasta principios de los setenta, dio a mi generación la libertad para preocuparse por otras cosas. En el libro cito a alguien de mi edad que dice que, cuando salió de la universidad en 1968, ni tuvo que ir a buscar trabajo porque los trabajos le fueron a buscar a él. Esto es inconcebible para una persona de 22 años hoy".

ABISMO GENERACIONAL SIN CHOQUE

"Los jóvenes de hoy tiene agravios económicos pero en su actitud hacia los adultos no actúan como una generación agraviada. Esto ocurre en parte porque no puedes lanzar una guerra generacional desde tu habitación de infancia: muchos de estos chicos viven con sus padres. En parte ocurre porque se llevan muy bien. Creo que crecieron con normas muy protectoras y educativas. Hay buenas vibraciones entre las generaciones, aunque se noten sobre todo en el ámbito personal, el que es el más importante en nuestras vidas, el de nuestras familias".


LA POLÍTICA DE LA GENERACIÓN 'MILLENIAL'

"Creo que los jóvenes adultos quieren resultados. A pesar de lo que sabemos sobre la orientación de su voto, que es muy demócrata, con una visión muy 'liberal', superan a las generaciones anteriores en su deseo de no identificarse con ningún partido político. El 50% dice que es independiente [en EE UU uno puede registrarse para votar como demócrata, republicano o independiente]. Esto revela una característica de esta generación: cree que no van con ellos las instituciones 'ancla' con las que alguien de mi edad daría por hecho que se identificaría. Lo vemos con los partidos políticos o la afiliación religiosa (...). Las instituciones tradicionales significan menos para ellos, lo que puede significar que están más abiertos a juzgar a los candidatos o los partidos sobre la base de si han hecho bien su trabajo y no de las etiqueta partidista.


EL GOLPE DE LA CRISIS

"Hay economistas que han estudiado las cohortes generacionales que llegaban a la edad adulta durante recesiones. Y han descubierto que, 10 o 15 años después, si has empezado despacio, esta circunstancia reverbera y su eco persiste. Hemos hecho algunos análisis económicos de los 'millenials' [la generación del milenio], definidos como la generación nacida después de 1980. Los mayores tienen ahora 33 o 34 años y presumiblemente ya llevan un tiempo en la fuerza laboral, el suficiente para medir los resultados económicos. Y en todos los resultados económicos que medimos —se trate del patrimonio, de los ingresos, de la deuda, de la pobreza—, si comparamos a los que hoy tienen entre 25 y 33 años con las mismas cohortes de hace años, y ajustamos los datos según la inflación y [otras variables], a esta generación las cosas no le van tan bien. Y lo saben y viven con ello. Y es por eso que tantos viven todavía con sus padres. Es uno de los grandes motivos por los que muchos todavía no se han casado".


LA CRISIS DEL MATRIMONIO

"Hoy [el matrimonio] es cada vez más una decisión de estilo de vida y cada vez más se celebra entre personas en lo más alto de la curva de ingresos. Los que están abajo no se casan porque no disponen de los fundamentos económicos para hacerlo. Y desafortunadamente esto se convierte en un ciclo que se perpetua a sí mismo, porque desde hace 5.000 años [el matrimonio] ha sido un arreglo de bastante éxito: sirve para dividir las tareas, combinar recursos, lograr economías de escala... Hay una multitud de motivos que explican que en este país y en otras economías avanzadas haya una disparidad creciente entre ricos y pobres, pero contribuye a ello la disparidad creciente entre quienes se casan y quienes no".

NUEVOS INMIGRANTES, MISMOS VALORES

"Samuel Huntington, el teórico político, presentó el argumento hace unos 15 años según el cual había algo en la cultura latina distinto de la cultura anglosajona y que esto no funcionaría bien en América, por lo que había que estar atentos. Es un poco difícil medir este tipo de cosas, pero cuando hablamos de valores americanos —el trabajo duro, la familia, en cierta medida el individualismo, el hecho de ser tú el amo de tu destino y de que la educación es beneficiosa...— los inmigrantes de hoy y sus hijos abrazan estos valores, por lo menos tanto, pero incluso a niveles más altos que los americanos nacidos aquí (...). Mi lectura es que los inmigrantes son todos similares en los aspectos más distintivos de sus vidas: han elegido dejar atrás todo lo que les resultaba familiar, todo lo que les ataba, su familia, su cultura, su herencia, su sentido de nacionalidad, porque han creído que aquí había algo mejor —al otro lado del océano, o del río—-, y hacer esto requiere ser un tipo de persona determinado. Los inmigrantes son luchadores: lo han sido en toda la historia de la humanidad. Y traen consigo un conjunto de valores que trasmiten a sus hijos. Por los datos de los que disponemos, no sólo sobre los inmigrantes sino sobre los hijos de los inmigrantes, que empiezan a formar parte del electorado y a entrar en la fuerza laboral, son los nuevos americanos. Y son americanos muy tradicionales en sus valores. Ahora bien, lo diferente es que mantienen una identidad racial y étnica distinta. La metáfora del siglo XX para describir cómo los inmigrantes y sus hijos y nietos se asimilaban a la sociedad era el 'melting pot' [la olla donde todo se mezcla]. Pasado un tiempo todos de fusionaban y el apego a las raíces y a la vieja patria desaparecía, y todos parecíamos y hablábamos igual. Por motivos raciales obvios, este nuevo grupo no renunciará a su piel ni quiere hacerlo. Y la cultura tampoco demanda que lo haga. Se ha dicho que la mejor metáfora para la inmigración en el siglo XXI era el mosaico: si el proceso funciona, sigo construyendo un bello conjunto en América, pero las partes individuales conservan lo que deciden conservar de su identidad individual, y la cultura lo acepta más. Los datos sobre el matrimonio interracial lo reflejan.


PESIMISMO 'MADE IN USA'

"[El pesimismo en los sondeos] refleja cómo en este país las grandes fuerzas económicas han reducido a la clase media, han aumentado la desigualdad de ingresos y patrimonio y han socavado la creencia en este país como una tierra de oportunidades en la que, si empiezas abajo, puedes llegar a lo más alto. Hoy día creo que estadísticamente es cierto que, si quieres que te vayan bien las cosas en América, debes elegir bien a tus padres, porque cuanto más ricos sean más rico serás tú. Y esto queda lejos de la América como tierra de oportunidades donde, si trabajas duro, obtendrás tu recompensa. Pero no hemos abandonado del todo la creencia en esto. Francamente, son los inmigrantes y sus hijos quienes más creen en ello. Y el optimismo no ha desparecido del todo. Si en vez de preguntar [en los sondeos] si a la próxima generación le irá mejor que a los adultos de ahora, preguntamos a las persones si a sus hijos, en particular, les irá mejor que a ellos, la respuesta es más positiva".

Publicado en Internacional

Si usted lee la prensa económica y la prensa popular, verá ahora varios artículos que intentan explicar el gran crecimiento de las desigualdades de renta y riqueza, atribuyéndolo a toda una serie de causas, desde cambios demográficos a cambios tecnológicos o al desplazamiento de los puestos de trabajo a otros países. El tema de las desigualdades ha pasado a ser un tema central, definido por el Presidente Obama como el más preocupante del siglo XXI en EEUU. Hay, pues, todo tipo de explicaciones para todo tipo de gustos. Entre los que tienen mayor visibilidad, están los que atribuyen el elevado crecimiento de las desigualdades de renta al creciente diferencial de educación en la fuerza laboral, asignando este crecimiento a las diferencias de productividad entre los que están cada vez más educados (que tienen mayores salarios) y los que lo están menos (que tienen menores salarios). Esta explicación parecería razonable: a más educación, mayor productividad del trabajador o empleado y mayor salario. Las diferencias de salarios estarían, pues, causadas por este diferencial en la productividad de los trabajadores.


Ahora bien, el problema con esta explicación es que los datos no la confirman o, dicho de otra manera, los datos muestran que esta explicación aclara solo una parte muy pequeña (en realidad, pequeñísima) del crecimiento de las desigualdades. La tesis de la productividad laboral (que se centra en el nivel salarial correspondiente a cada nivel de productividad) no explica este enorme crecimiento de las desigualdades. Los datos están ahí para todo el que quiera verlos. El último informe sobre productividad y salarios en EEUU, escrito por el prestigioso Economic Policy Institute (EPI), de Washington, cuestiona la teoría de que el crecimiento de las desigualdades se debe al diferencial de conocimiento y productividad. Concluye, así, que todas las políticas públicas que quieren reducir el crecimiento de las desigualdades mediante el aumento de la educación de los trabajadores de menor cualificación serán dramáticamente insuficientes para corregir las enormes desigualdades. ¿Cuál es, pues, el origen de este crecimiento?


Las causas políticas del crecimiento de las desigualdades

Para responder a esta pregunta tenemos que salirnos del área del conocimiento económico para movernos en el área del conocimiento político (lo que se llama en el mundo anglosajón el contexto político). Como bien decía mi maestro Gunnar Myrdal, "detrás de todo fenómeno económico hay una realidad política". Veamos los datos. El EPI muestra como desde 1970 hasta 2013, la productividad en EEUU creció un 64,9%, mientras que el salario promedio de la mayoría de los trabajadores de EEUU (el 80% de la fuerza laboral en el sector privado) creció solo un 8%, ocho veces menos que el crecimiento de su productividad. La consecuencia de ello es que la gran mayoría de la riqueza creada por el trabajador, como resultado del crecimiento tan notable de su productividad, no repercutió en su compensación salarial. ¿A dónde fue, pues?


Uno de los gráficos publicados por el EPI muestra clara y diáfanamente donde fue. Desde 1978 hasta 2011 las rentas derivadas del trabajo bajaron del 53% al 44% del PIB, mientras que las rentas del capital subieron muy marcadamente. En otras palabras, la mayor parte de la riqueza producida por el trabajador fue a enriquecer a los propietarios de las empresas. No hay otra manera de leerlo. En realidad, el problema es incluso mayor de lo que aparece en el grafico, porque las rentas derivadas del trabajo incluyen también los salarios de los grandes empresarios y banqueros, salarios que son astronómicos (3.000 veces el salario del trabajador) y que no guardan ninguna relación con la productividad. Cuando los salarios de estos personajes se sacan del capítulo "rentas del trabajo", se aprecia que la reducción de los salarios del 80% de la fuerza laboral es incluso mayor. El EPI también muestra que la diferencia entre los salarios de los graduados universitarios y los graduados en educación secundaria era mucho, mucho menor, que la diferencia entre aquellos que están en la cúspide salarial (los Bill Gates del país) y los graduados universitarios.


El debilitamiento del mundo del trabajo

Lo que ha estado ocurriendo es que las políticas públicas neoliberales iniciadas por el Presidente Reagan han favorecido enormemente a las capas sociales más poderosas a costa de todas las demás. Este era el objetivo de estas políticas públicas: debilitar al mundo del trabajo a costa de enriquecer al mundo del capital. Lean el informe del EPI y lo verán. Algo parecido ha pasado en Europa Occidental, y muy en especial durante estos años de crisis. Es lo que antes se llamaba "lucha de clases" y ahora ya no se cita por considerarse (por parte de la sabiduría convencional) un término anticuado, asumiendo, además, que no hay clases sociales. Los datos, sin embargo, hablan por sí solos. Hay clases sociales. Lo que ocurre es que se han redefinido. Hoy, la lucha de clases es entre una minoría que controla y gestiona el capital y todos los demás.


La solución al crecimiento de las desigualdades pasa por hacer lo opuesto a lo que se ha estado haciendo. Es decir, reforzar el mundo del trabajo a costa del mundo del capital. A aquellos que inmediatamente dirán que esto repercutirá negativamente en el crecimiento económico se les tendría que aconsejar que vieran los datos. Las tasas de crecimiento fueron mucho más elevadas cuando las rentas del trabajo eran más elevadas y las rentas del capital más bajas. El periodo 1945-1980 fue de mayor crecimiento que el de 1980-2012. Así de claro.

Publicado en Economía
Sábado, 18 Octubre 2014 08:19

"Demagógico y efectista"

Más de un centenar de académicos, intelectuales, dirigentes políticos, artistas, periodistas y miembros de organismos de derechos humanos manifestaron su preocupación por la repetición del "discurso demagógico y efectista" que propone utilizar a las Fuerzas Armadas en asuntos de seguridad pública e hicieron un llamado a "no aceptar un retroceso contraproducente" y actuar con "responsabilidad ciudadana". El documento se titula "Fuerzas Armadas y seguridad pública: para disipar confusiones", advierte sobre los peligros que entraña "la especulación política de corto plazo" y lleva las firmas de personalidades diversas como la ex ministra Nilda Garré, la ensayista Beatriz Sarlo, los ex cancilleres Jorge Taiana y Dante Caputo, el general retirado Martín Balza, el politólogo Vicente Palermo y el periodista y presidente del CELS, Horacio Verbitsky.

En los últimos meses varios dirigentes plantearon la intervención militar en la represión del narcotráfico. "Recientemente un ex presidente de la República, un candidato presidencial a las elecciones 2015 y un ex ministro de Defensa ha hecho declaraciones en favor del entrecruzamiento de las actividades militares con las policiales", arranca el documento, que evita los nombres propios pero advierte que el uso de militares en tareas policiales contradice la normativa vigente y es "una opción gravosa en varios sentidos, que remite más al pensamiento mágico que al abordaje razonado de los problemas".


Las Fuerzas Armadas existen "para defendernos de eventuales amenazas armadas externas". Los militares se educan y adiestran "para la eventual aplicación de la violencia en el grado extremo que requiere la guerra", explica el documento. Para enfrentar los problemas de seguridad pública, la República cuenta con "instituciones específicamente diseñadas", fuerzas formadas y entrenadas "conforme al marco constitucional y jurídico vigente". Se trata de las policías y fuerzas de seguridad, que en determinadas ocasiones pueden "utilizar la coerción". La "formación, adiestramiento y doctrina" de las fuerzas "intermedias" les permite inclusive "mayor flexibilidad y capacidad de respuesta para enfrentar amenazas a la seguridad interior", destaca el texto que suscriben también el ex ministro León Arslanian, el constitucionalista Roberto Gargarella, el politólogo Juan Gabriel Tokatlian, el dirigente radical Marcelo Stubrin, el ex fiscal Hugo Cañón y el cineasta David Blaustein.


El marco legal vigente, fundado en "un amplio consenso pluripartidario", diferencia claramente las misiones y campos de actuación de las fuerzas militares, policiales y de seguridad. "Producir una desviación de las misiones de las FF.AA. hacia funciones de seguridad pública involucra serios problemas y riesgos", advierten. En primer lugar, más allá de que todos usen armas, "soldados y policías están instruidos para actividades diametralmente diferentes", recuerdan. La supuesta eficacia militar, advierten, está descartada. En los países que apelaron al recurso militar se observa "la persistencia del crimen organizado, fundamentalmente del narcotráfico", un "incremento de los niveles de violencia y de violaciones a los derechos humanos", y también mayor corrupción por "la connivencia que suelen mantener con los grupos a los que deben combatir".


"Los argentinos aprendimos en Malvinas que, si las FF.AA. desvirtúan su oficio", como ocurrió durante el terrorismo de Estado, "ulteriormente no son un instrumento apto para defender la Nación", recuerdan. Hacia el final se manifiestan "muy preocupados" al ver que "dirigentes políticos exponen de manera poco responsable" sobre el tema y advierten que "el pensamiento mágico es inconducente". "Creemos que la especulación política de corto plazo engarzada a un discurso demagógico y efectista, cuyo objetivo es policializar la labor militar, puede abrir la puerta a peligrosos futuros", señalan. Sin personalizar, arriesgan que en algunos casos se trata de un error "ingenuo" y en otros de "interesados y riesgosos oportunismos". Concluyen con un llamado "a no aceptar un retroceso contraproducente, a aprender de los errores de terceros y a encarar nuestros problemas de seguridad pública con responsabilidad ciudadana, sin enconos y con discernimiento".

Publicado en Sociedad

En algún momento de la historia reciente, desarmamos nuestras capacidades de autoprotección colectiva para entregarlas a las instituciones estatales, confiando en su capacidad reguladora. Una ilusión óptica con graves consecuencias. Cambiamos poderes de abajo por derechos arriba.


Bajo el régimen de Pinochet (1973-1990), la autoprotección colectiva se asentó en las redes formales e informales de los sectores populares que tuvieron referencia, entre otras, en la Vicaría de la Solidaridad, para esconder perseguidos, conseguirles documentos, sacarlos del país y apoyar a sus familiares. O para denunciar las torturas y desapariciones, levantando un muro de solidaridad ante el genocidio militar.


Bajo la dictadura militar argentina (1976-1983), las Madres de Plaza de Mayo, parroquias, diócesis y un puñado de personas hicieron una labor similar, contribuyendo a poner freno al delirio genocida a través de la denuncia de las desapariciones y el apoyo a perseguidos y presos. Contribuyeron a reducir los dolores de la represión, no sólo a través de la denuncia sino del silencioso y vital apoyo a las víctimas.


En el pico del terror represivo, fue el imperio a través de la administración Carter quien levantó la bandera de los derechos humanos, como nuevo eje de su política exterior. Su objetivo fue desarmarnos, desbaratar nuestras redes, para seguir haciendo a su antojo. Nada de lo anterior supone negar la importancia de los derechos humanos. Todo lo contrario. Se trata de desestatizar esos derechos, asumirlos colectivamente, dejar de confiar en que los estados hagan algo por nosotros.


Quiero poner un ejemplo, polémico pero real. Los gobiernos de Carlos Menem (1989-1999) en Argentina se caracterizaron por las privatizaciones salvajes de las empresas estatales, los indultos a los militares, una política económica crudamente neoliberal y fuerte represión a la protesta social. En síntesis, un gobierno antipopular y represivo.


Los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, desde 2003 a la actualidad, fueron de algún modo la contracara del menemismo. Reposicionaron al Estado en la economía y la sociedad, desarrollaron políticas sociales y salariales progresistas, enarbolaron la bandera de los derechos humanos tanto a nivel simbólico como material, desarticularon algunas cúpulas militares y policiales, apoyaron a los organismos de derechos humanos y se empeñaron en evitar la represión de la protesta social.


En la década de Menem hubo un promedio de 61 muertos por año por la represión policial-estatal. En la década progresista hubo 240 muertos por año, según datos de la Correpi (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional). ¿Cómo se explica esto? ¿Cómo puede ser que el gatillo fácil y las muertes bajo custodia policial sean cuatro veces mayores bajo los gobiernos progresistas que bajo el crudo neoliberalismo?


Traigo estos datos porque pretendo eludir conclusiones simplistas. Creo sinceramente que los gobiernos de Kirchner y Fernández se empeñaron en la defensa de los derechos humanos, por más críticas que se les pueda hacer en otros terrenos. Quiero decir que el aumento de los asesinatos policiales no tiene relación mecánica con la actitud del gobierno, ni con la ampliación de derechos en los últimos años. En mi opinión, hay tres razones de peso que lo explican.
La primera es la continuidad del modelo extractivo que genera exclusión y marginalidad. El desarrollo industrial, desde la década de 1940, promovía la integración de los trabajadores, la inclusión de sus familias a través del acceso a la educación, la salud y la vivienda, y una progresiva concesión de derechos básicos. Por el contrario, desde la desindustrialización de la década de 1990 (iniciada en realidad por la dictadura) nada volvió a ser igual.


El modelo actual es incapaz de promover inclusión, ni derechos de verdad. Donde había escuela pública para todos se promueve una educación de dos velocidades: una para los que pueden pagar y otra para pobres que se amontonan en colegios de baja calidad. Así sucede con la salud, el trabajo, la vivienda. Una realidad que las políticas públicas no pueden paliar.


La segunda cuestión se relaciona con la autonomización de los aparatos represivos, muy en concreto de las policías, como quedó en evidencia en diciembre de 2013 cuando se produjo la huelga policial en Córdoba. Los uniformados, en connivencia con el crimen organizado, liberaron zonas enteras dejando a los vecinos a merced de grupos armados. Un mensaje mafioso al poder político provincial, que retrocedió ante el chantaje.


Las policías de muchas provincias tienen relaciones estrechas con los narcotraficantes y otras mafias, de las que obtienen una parte sustancial de sus ingresos. La autonomización de las policías, símbolo de la impotencia de los gobiernos, no se reduce sólo a esa institución.

En tercer lugar, ante cada oleada de lucha popular hubo un crecimiento de la represión. En 1989 se produjo el primer salto postdictadura, cuando los de abajo ocuparon las calles frente a la hiperinflación. La crisis de 2001 registró el mayor crecimiento de los asesinatos policiales. Las cifras ya no volvieron al nivel anterior, pese a la política kirchnerista de no reprimir la protesta.

Según el Centro de Estudios Legales y Sociales, presidido por Horacio Verbistky, cercano al gobierno, se registra una regresión de la respuesta del Estado frente a la protesta social, luego de años en los que hubo un mayor gobierno político de las fuerzas. Apunta un problema estructural en las fuerzas represivas que se traduce en prácticas violatorias de derechos.


Me parece evidente que no debemos confiar la protección a los estados. Aunque haya gobiernos que se proponen defender los derechos humanos, nadie lo hará mejor que las redes y organizaciones populares. No es cuestión sólo de justicia. Hay que defender la vida.

Publicado en Internacional
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