esas mujeres guerreras

como un solo hilo
surgieron de más allá del río
hacen trabajo ordinario
por ser tus devotas
sus manos lastiman con fuego purificador


Enjeduana, 2354 a.C.

 

Para iniciar repetiré lo que las artistas visuales han comenzado a decir en la década de 1970: el arte de las mujeres en la historia es un hecho que ha necesitado de una historia del arte feminista para ser percibido.


La invisibilidad de aquello hacia lo cual no enfocamos nuestra mirada es absoluta. Lo que no aprendemos a ver no lo vemos, a menos que colectivamente no aprendamos a enfocar lo que está en la sombra. La visión de águila de una, si no encuentra eco en la voluntad de mirar de otras, se convierte en una excentricidad. La humanidad de los enemigos durante una guerra, la historia moderna de los pueblos indígenas de América, la espiritualidad de las religiones ajenas, tanto como la escultura de las mujeres, el ritmo de la puntada, el contacto de la alfarera con la cerámica y el mensaje del color en el bordado, la autorepresentación en la confección de muñecas, la poética del canto de nana y el hecho histórico que en 2354 antes de la era occidental una mujer, Enjeduana, hija de Sargón de Agada y sacerdotisa de la diosa Inana, escribió los primeros versos que nos han llegado, los primeros versos escritos de la humanidad, son hechos sobre los que se nos ha enseñado a no dirigir la mirada.


La oftalmología contemporánea asume que la visión se desarrolla desde el nacimiento, para ello la vista debe ejercitarse. Si las niñas y los niños no tienen oportunidad de jugar en espacios abiertos, sus ojos no aprenderán a ver de lejos; la miopía es por lo tanto fomentada por los espacios cerrados como las aulas, los departamentos de interés social, los confinamientos. Estoy convencida de que existen pocos espacios que la educación haya cerrado más que aquellos relativos al quehacer de las mujeres en los campos donde el examen enfoca los artefactos, ideas y emociones de una actividad que la sociedad heteropatriarcal ha ofrecido/impuestos a los hombres como obligación y responsabilidad propia de su sexo-género.


El arte occidental, aún más que la investigación científica, al apelar a una supuesta emotividad que conmueve y suscita respuestas en todos los seres humanos, excluye a las mujeres y sus quehaceres porque no son representativos de la totalidad humana. Por supuesto, descarta de su historia y de su mercado también las artes de los hombres de pueblos que no acepta que integren la sociedad evolucionada que se supone el arte representa. Quien está educado a dominar no puede tolerar la plena igualdad de quien no reconoce igual. El arte occidental se revela en sus preferencias y en sus supresiones como un instrumento de abuso y sojuzgamiento, más que como emanación de una conciencia suprasensible.


Como lo viene estudiando desde hace década Eli Bartra, conocer el papel de las mujeres dentro del arte visual, y yo diría de cualquier arte, implica enfocar la vista a través de ampliar el conocimiento. La creatividad femenina, dice la filósofa mexicana, debe ser identificada como tal para convertirse en un elemento de la cultura de la inclusión y la no discriminación, pues es un modelo estimulante. Bartra, además, estudia como arte de las mujeres el arte que los discursos feministas actuales no toman en consideración, porque es arte popular que no prescinde de la reflexión acerca de la economía de las mujeres en el núcleo de convivencia y en la cultura de un pueblo. Confronta por ello el saber neutro y busca enfocar el arte desde fuera de la ciencia androcéntrica. Y subraya la importancia del enfoque para que la visión se abra: "... el solo hecho de tomar en consideración el género de las personas involucradas a lo largo de todo el proceso de conocimiento no significa per se que sea una investigación feminista si no implica transformación". Abrirse a la mirada del arte de las mujeres, es por lo tanto asumir la crítica de la realidad social estudiada desde los lugares de poder, es una revolución epistémica.


El arte androcéntrico y culto no tolera la plena igualdad cuando se define como una producción que da trascendencia a un grupo de autores especializados supuestamente neutros en términos de género, de pertenencia étnica y clase social, los "artistas".


Visualizar la creatividad de las mujeres en su lugar social y genérico, en la tensión entre aceptación y socavamiento de los valores estéticos y morales de género, en la persistencia de su acción a pesar de la invisibilidad a la cual la relegó la academia, puede dar por resultado el descubrimiento de la creatividad de aquellas que se disponen a realizar un anhelo. Perfeccionando la puntada, la bordadora expresa sus emociones; aprendiendo a cantar, la madre toma distancia de las normas que la obligan al silencio y entona una elegía a la vida diminuta de su recién nacida; la imaginación de la cocinera independiza la necesidad de alimentarse del gusto; la originalidad de la tejedora ofrece un lenguaje propio a la tela que recubre a las personas. De ser que el arte fuera realmente, como rezan los manuales de historia del arte, una actividad humana con reglas propias que se aprende y perfecciona, que toma distancia de las normas y que se abre a la subjetividad, la imaginación y la inspiración para lograr originalidad, gusto, emociones y lenguajes propios en un continuo fluir e intercambio de tradiciones, tejedoras, bordadoras, madres, cocineras serían artistas cuya creatividad nadie pondría en duda.


Pero no. El vínculo entre creatividad y arte es innegable, pero el arte de las mujeres por el contrario es negado y la propia creatividad de las mujeres es puesta en entredicho. Decenas de tesis de estudiantes de diversos cursos de estudios de género o de estudios de las mujeres, en instituciones de toda América latina, repiten un discurso emanado de las universidades estadounidenses: que no es lo mismo el arte de las mujeres que el arte feminista, que las mujeres pueden ser brutales con lo que le sucede al cuerpo de otra, que son insensibles a las violaciones, los abusos, la doble moral social. Si bien es cierto que las mujeres que no cuestionan el sistema de género tienden a ser repetidoras de la androfilia social dominante, en el arte de las mujeres he encontrado siempre, consciente o no, una mirada hacia la humanidad específica que las mujeres representan y que es una humanidad mayoritaria e invisibilizada, es decir no exaltada por los medios de construcción y reconocimiento de los conocimientos: la educación, la representación simbólica, la religión y el mercado.


Es sabido que en su tesis de maestría titulada Sobre cultura femenina (1950), la escritora mexicana Rosario Castellanos se preguntaba acerca de la existencia de una cultura de las mujeres y sostenía que las mujeres hacen cultura cuando no son madres, como si las dos actividades fueran incompatibles. Generar ideas es incompatible con generar las condiciones de sobrevivencia de una persona recién nacida.


La historia desmiente el hecho. Teresa Margareda da Silva e Orta, quien en 1752 escribió la primera novela de Brasil, era madre de 8 hijos. Françoise de Graffigny, seguramente la escritora más famosa del siglo XVIII, autora de Lettres d'une péruvienne, tuvo tres hijos, logró la separación de un marido que la golpeaba y mantuvo relaciones de amistad y de amor con varios hombres. Mary Pix, la autora de The Inhumane Cardinal (1696), tuvo dos hijos. La princesa de Cleves, que fue la primera novela histórica en francés, y una de las primeras novelas modernas en la historia de la literatura, fue escrita en 1678 por la madre de dos hijos, Marie Madeleine de Lafayette. La mayoría de las mujeres que han escrito a lo largo de la historia occidental, asiática, africana y americana son o han sido madres. Es cierto que las escritoras siempre tuvieron más visibilidad que las pintoras y las compositoras, eclipsadas por el taller paterno o del marido, interpretando la música del hermano, del padre o del marido; no obstante, la maternidad no parece haber sido un impedimento para la inventiva, el pensamiento original y la imaginación de ninguna mujer. Las alfareras y las tejedoras de todo el mundo lo prueban.

 

Ahora bien, el derecho a construir la propia subjetividad sin la obligación moral de aceptar o confrontar la maternidad, aceptarla o negarla, es uno de los puntos clave de la reivindicación de ponerle fin a un sistema de género que nos encasilla en una lectura fija de lo que es propio de cada persona nacida con un tipo particular de genitales. Ser mujer no es ser madre y ser madre puede no resultar del ser femenina, entendiendo este adjetivo como propio de la persona construida para el servicio a otras personas. Los productos de la creatividad de las mujeres, sea en las artes visuales que en la literatura y la música, así como en otras actividades que implican autonomía de pensamiento y expresión como la filosofía, la cocina, la didáctica, la exploración geográfica y los viajes, demuestran tanto la ruptura como la continuidad de la reflexión sobre qué es el sujeto femenino, rechazando las miradas convencionales sobre el cuerpo de las mujeres y el deber ser de su sexualidad.


Desde que a finales de la década de 1960, en Francia las feministas empezaron a repensar el trabajo de las mujeres, las artistas de diversos países revisaron las narrativas sobre el cuerpo, los roles, la sexualidad, la moral, la violencia y los compromisos de las mujeres, produciendo conocimientos críticos a través del arte. Tres décadas después, la grafitera colombiana que se hace llamar Bastardilla afirma que la lucha social por los derechos de las mujeres se expresa en los sentimientos de miedo, identidad, libertad, angustia y conocimiento interno. A la par, la artista urbana Deeedee Cheriel, de Chile, declara que su expresión está en los muros y es ilegal, sin permiso y vandálica como la fuerza que defiende su igualdad de quien la quiere dominar.


La recuperación de todo el espacio como propio de las mujeres nos devuelve a la cuestión de la creación. ¿Qué hay del uso del ganchillo y los hierros de tejer para crear espacios más habitables en lugares públicos, recuperados sin solicitar permiso, como lo hace el colectivo Teje La Araña? ¿O de las acciones de Luz Interruptus cuando utiliza la electricidad como elemento de instalaciones de denuncia de la opresión y discriminación que sufren las mujeres?


Como escritora sé que no me escapo de mi esquema corporal, es decir no me salvo de la representación mental de mi cuerpo y su capacidad para interactuar con las personas y el entorno. En mi construcción histórica como mujer, y en particular como mujer bisexual que empezó a rebelarse contra los roles de género, de clase y de racialización al alcanzar la mayoría de edad, fue en una incipiente adultez que imaginé modificar mi cuerpo al ritmo de una utopía. Una figuración poética me permitió intervenir en los cambios corporales que me han llevado a deshilar la construcción de género.


Cuando dejé de usar tacones, aproximadamente a los 25 años, me sentí más chaparra y necesité descubrir que caminaba con mayor comodidad. Por un periodo perdí la confianza en mi elegancia sin percibir el enorme beneficio que lograba con ello. Entonces me predispuse a imaginar una manera diferente de caminar. Así mi arte tuvo que transitar por la creación del abandono de la masculinidad: deshacerme de los papeles nocturnos, los enfrentamientos, la agresividad de los héroes y los amantes, el poder de la palabra que avasalla y la necesidad de reconocimiento. Nada fácil si además le suman que cambié de lengua de expresión y empecé a escribir literatura en el castellano de México cuando ya había terminado mis estudios universitarios de licenciatura.


Fui torpe como las púberes cuando cambian de cuerpo y se le caen las cosas de las manos o se tropiezan. En mis primeros cuentos, me llevaba por delante la escuela donde nunca me hablaban ni de feminismo ni de mujeres creadoras. Buscaba, inventaba, redefinía mi grupo social de mujeres en un área de la que me apropiaba para concretar historias, construyendo un nuevo imaginario del ser humano con tetas, molestias en el bus, extensión del horizonte, libertades improvisas, búsqueda de trabajo, presión para ejercer la maternidad, enamoramientos.


La creatividad de las mujeres no puede evitar la representación del lugar que las mujeres ocupamos en la historia y en la cotidianidad, nuestras historias personales de aceptación, tolerancia o rechazo. No es lo mismo sentirse parte del mundo que no estar integradas a él. Para interactuar con el mundo sin representar la esfera en la que nos recluyen la falta de aceptación o el rechazo, las mujeres creamos decantando la serie de situaciones e historias personales, enfermedades, países, familias, embarazos, sexualidades, violencias que nos han construido y nos la arreglamos para disolver los hábitos que producen el control de nuestros cuerpos.


La estructura de la violencia patriarcal está en el arte de los hombres, el arte de las mujeres refleja entonces una aproximación a otro campo del aprendizaje y el perfeccionamiento. Se inventa una confianza en sí misma y afianza con ella su percepción de la justicia, la educación y la seguridad. Ser mujer deja de ser así una discapacidad o un valor de mercado, se convierte en una realidad abordada desde la propia percepción de la realidad y la construcción no solo de la subjetividad de la propia comunidad sino también de cada una de nosotras. La palabra que circula y el escucha/lectura de otras nos reconocen otras formas de ser miembro de la sociedad. Las escritoras fijamos en palabras un imaginario que construimos a contracorriente con la economía del mercado de las editoriales. Las pintoras, antes de las grafiteras y las performanceras, han roto dogmas al reproducir una realidad que los espacios públicos no solicitaban mostrar. Desde un momento histórico y una capacidad de empatía con el sentir de otras, no solo con el reconocido sentir y expresarse de otros, las mujeres creamos. Con las palabras exigimos el fin de la discriminación, con las imágenes nos hacemos integrantes de una sociedad, con los giros verbales y los actos de todos los días resignificamos los que tocamos. Describimos la molestia de estar en el mundo con un cuerpo que la androfilia dominante permite que sea agredido; para ello debemos crear, necesariamente inventar, usos de todo lo que hasta ahora ha estado en boca, manos y mercado de la sociedad que nos convertía en un incómodo trámite para acceder a su reproducción.


La epistemología feminista refleja la aproximación de las mujeres al campo de saber que le permite cuestionar los patrones científicos de su exclusión. De ahí que cuestione la lectura de toda la experiencia del mundo, si no hay un desenfoque de la mirada sobre la importancia de lo masculino. Tener nombre, dar nombre, pintar las imágenes de la vida de colores propios (las mujeres tenemos una mayor percepción del color, no sólo somos infinitamente menos las daltónicas que los daltónicos, 0.05% de las mujeres contra el 20% de hombres) es adquirir presencia y hacerse visibles. Por ello, en un primer momento las mujeres nos expresamos casi desde lo más primitivo de la expresión: historias sencillas, recuentos de hechos, reconocimientos de trabajos invisibilizados y de deseos de belleza y de la dificultad de realizarlos, han hecho efectivos los derechos de las mujeres a su propia creatividad.


Por supuesto somos sumamente vulnerables a la crítica. El arte androfílico reconocido no se interesa por la condición de ser de las mujeres, que es la de un ser expuesto al riesgo. Al hablar estamos trazándonos como sujetos, al actuar examinamos los datos que nos conciernen, al pintar nos diferenciamos para definir la humanidad. Puesto que la condición de riesgo de la violencia de género es ser mujer, la violencia con que nuestras obras son recibida es brutal: o te amoldas o te inscribes en uno de los discursos feministas de reivindicación estructurada. La libertad de expresión de las mujeres es tan frágil como el fenómeno mismo de la creatividad en tiempos de exceso de intelectualización y cientificismo.


Como amantes de la pintura, siempre quedo sorprendida (y ofendida) por la ignorancia de la historia del arte realizado por las pintoras mexicanas durante el siglo XX. Muchas artistas que se inscriben en ciertas corrientes del arte feminista, y que creen que están descubriendo el hilo negro al transformar fotografías de prensa en dibujos animados, no conocen la obra de una Andrea Gómez, la grabadora que denunció al mundo que la primera víctima de una guerra es siempre la población civil que una madre y sus hijas encarnan.


No la conocen porque desprecian lo que han obedecido desconocer y no visibilizar. En el feminismo mirar hacia otra mujer y su estar en el mundo es la base de la ruptura del paradigma androcéntrico, es el primer acto para el reconocimiento de otra manera de crear. Por ello no me parece extraño que una de las expresiones de la creatividad de las mujeres es la de mapear su presencia. Desde lo maravilloso a lo terrible, desde el ingreso a los museos y a los parlamentos hasta la movilización social por sus derechos y la muerte por feminicidio. Mapeamos en la literatura que nos concierne, en la radio, el cine y sobre todo en el video para el internet. Nos trazamos presentes en las plazas, nos tejemos la presencia en las escuelas, nos describimos en las cocinas y en los quirófanos. Entrevistamos a madres, a pacifistas, a ingenieras en crisis, a ministras que renuncian, a mineras extraviadas, a activistas del ambientalismo que descubren que su tradicionalidad es revolucionaria. Los cuerpos de las mujeres en la historia no son ya mensajes que se transmiten los grupos de hombres con poder, son exposiciones de la realidad en sí, una manera de dejar de solicitar permiso de ser.


Alba Carosio, la filósofa feminista venezolana, afirma contundentemente que "el arte de las mujeres es otra forma de hacer feminismo". Es una idea que coincide con las prácticas artísticas feministas de la mexicana Mónica Mayer, performancera, dibujante, crítica de arte, creadora de un archivo del arte feminista mexicano de nombre extraordinario, Pinto mi Raya, que trabaja reivindicando dos nombres que según ella están siendo considerados como pasados de moda o cargados de significados negativos, los de Feminista y de Artista.

Artista y feminista, Mónica Mayer participa desde sus quehaceres en los movimientos sociales mexicanos, a la vez que revitaliza desde lo visual las demandas del movimiento feminista. "La maternidad secuestrada", por ejemplo, fue un acto de performance que en 2012 se desplazó del internet a las calles, impulsando a las personas que hacen arte o que lo siguen (el 80% de las personas que se inscriben a cursos de arte o de sensibilización artística en México son mujeres) a expresar visualmente con su presencia en la plaza central, el Zócalo, cuál es su idea de que la maternidad es a la vez impuesta y secuestrada por el control que se ejerce sobre las mujeres desde la cultura. Cada una dijo en un cartel, una máscara, un refrán grabado, una indumentaria, qué es para ella la maternidad secuestrada, lo cual en un país donde el secuestro es un delito común y casi impune, se reveló como un acto de resignificación de la palabra, a la vez que incidió en la denuncia del delito.


Según Mónica, la creatividad feminista es difícil de concretar porque las mujeres somos producto de una historia y estamos en el tiempo de esa historia. A la vez, la artista asume que entre creatividad y sociedad a transformar el lazo es el de la cotidianidad de la transformación crítica: ".... para mí, la lucha feminista más canija ha sido la que libro contra mi propia educación todos los días. A pesar de haber leído miles de páginas sobre feminismo, de haber participado en marchas, trabajado en grupos, organizado exposiciones y escrito cientos de artículos, no puedo dejar de reconocer que mi corazoncito se formó dentro del más recalcitrante machismo. Cambiar esos patrones de comportamiento para que mis hijos puedan crecer de otra manera, o para que mis propias expectativas como mujer y como artista sean diferentes ha sido bastante grueso. Estando el enemigo adentro de una misma es difícil de vencer, por lo que las contradicciones siempre están a la orden del día. Por lo mismo, cuando pienso en lo ambicioso de un proyecto feminista (o cientos de diversos proyectos feministas) que pretenden cambiar ni más ni menos que la esencia misma de la sociedad me digo...tenemos chamba pa rato".


El artivismo, o las expresiones gráficas creativas de las mujeres que se apropian de espacios considerados propios de la manifestación política de características masculina como la protesta y la denuncia, está siendo muy activo en América latina. El racismo, el clasismo, el sexismo son visualizados en exposiciones en espacios públicos sin solicitar permisos, descontrolando los espacios vedados a las mujeres. Los grafitis y la pintura mural, en este sentido, son el giro más evidentes al anonimato de la creadora, que es reivindicada desde el acto de subvertir la invisibilidad exponiéndola, criticando con ello el egocentrismo del artista masculino sacralizado.


El 7 de octubre recién pasado, Pinto mi Raya y el Museo de Arte de las Mujeres MUMA, organizaron en el Museo Carrillo Gil una jornada sobre el arte feminista y la participación de las artivistas en la sociedad. El cambio inmediatamente perceptible de actitud frente a lo que es el arte fue la calidad dialógica de las mesas. Sentadas una frente a otra, las artistas jamás se arrebataron la palabra. No debatían, dialogaban; es decir, se escuchaban para entenderse, para hacer crecer la idea sobre su acción, para que ya no haya una definición fija, comprable y transmisible como saber codificado, de lo que es la creatividad. En lugar de escuchar a la otra para contradecir o cuestionar su palabra, se entendían mutuamente, aunque no dijeran lo mismo. En particular, durante la primera mesa "Arte, activismo y feminismo", donde participaron Natalia Eguiluz, Edith López Ovalle, Laura Valencia y Minerva Valenzuela, las artistas moderada por Mónica Mayer dijeron que el arte de las mujeres tiene que ver con la sociedad en general. Cuando se cae el telón de la representación de lo ordenado, la creatividad de quien ha sido impedida a articularse hace posible lo imaginado desde los márgenes. El arte de las mujeres es, por lo tanto un gesto creativo que se origina al interior de las circunstancias en la que están los cuerpos sexuados por la tradición heterosexual, y que mediante la creación resignifica la memoria de la disidencia que la cultura oficial intenta con todos sus medios invisibilizar.


Comparto con ellas, desde la escritura que hurga en las ciencias y las relaciones interpersonales, que las acciones de arte nos juntan, dan pretexto para la fantasía (que se expande fantaseando).


Estoy convencida de que a las artistas nos fortalecen las miradas feministas sobre nuestro quehacer, porque nos evitan estar expuestas a la fragilidad que provoca la invisibilidad. Que nos vean otras mujeres, que nos lean, que nos comenten y con nuestras fantasías alimenten las suyas, es empezar a reconocer que lo que unas hacen crea ideas sobre ese hacer. La creación, como gesto, como momento de posibilidad de lo que antes no era, a las mujeres nos permite expresar lo que deseamos que acontezca. Nuestro interior, como dice la pintora poblana Rosa Borrás, revela la inexistencia de la seguridad de ser; con la fotografía, el grafito, el carbón se le registra como ausencia en los gestos y se construye como actividad nutricia. Mientras tanto, en lo exterior, desanda el laberinto y se improvisa literatura, danza, gesto, gráfica, teatro. El arte está ahí, como dice Mónica Mayer, para que lo vayamos definiendo, no para que limite qué estamos haciendo.

 

Ciudad de México, UAM-Xochimilco, 27 de octubre de 2014

Publicado en Cultura

Tres letras (www) seguidas de un punto hicieron de Internet un lugar para todos los públicos. De una red usada por centros de investigación y defensa al centro de la vida social y los negocios que hoy representa, la world wide web, la telaraña mundial, cumple 25 años este miércoles. Tim Berners-Lee, el creador de este protocolo, cuando trabajaba en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, y su lenguaje de programación, el HTML, lenguaje de etiquetas de hipertexto, celebra la buena salud de su invento.


La Red apenas usa ya las tres uve doble para ir a una dirección. En muchas ocasiones, directamente se carga a través de aplicaciones: "Se gestiona a través de marcos conceptuales u otros programas, pero la esencia, lo que va por debajo, está hecho del material inicial". Berners-Lee habla del brillante futuro de su invento en uno de los lugares consagrados a la historia de Silicon Valley, el Museo de la Historia de la Informática en Mountain View, muy cerca del campus de Google, y a pocas calles de la guarida de WhatsApp. Allí se muestra cómo eran aquellos ordenadores con bujías que ocupaban toda una sala junto a uno de los primeros modelos de coche sin conductos de Google. Berners-Lee mantuvo en ese lugar un encuentro informal con una veintena de personas, incluido media docena de periodistas.


Antes de la primera burbuja de Internet, a comienzos del nuevo siglo, hubo una guerra por la conquista de los navegadores. Mosaic fue el primero, la herramienta que hacía legible y manejable el código creado por Berners-Lee. Después llegó el Netscape de Marc Andreessen, uno de los primeros millonarios de Internet, hoy convertido en polémico inversor de capital riesgo. Berners-Lee considera que la creación hace 20 años del W3C, el consorcio que marca las pautas de programación de las páginas web, fue clave para su futuro. Sin embargo, será lejos de la pantalla del ordenador: "La web ahora está en pantallas grandes, tabletas y teléfonos, pero pronto invadirá relojes y aparatos que están por llegar".


Berners-Lee considera que la combinación entre HTML5, una versión mucho más dinámica de su primitivo código, y Javascript, un lenguaje de programación que dota de interacción a las páginas web, auguran recorrido a su invención: "El límite de las máquinas no es su potencia, sino nuestra imaginación. Al programar no se debe pensar solo en la página, sino también el contenido que alberga en su interior".


Uno de los grandes retos que afronta su invento para tener continuidad es la adopción de estándares. Durante más de una década, las versiones antiguas de navegadores -especialmente conocido es el caso de Internet Explorer 6 de Microsoft- impedían nuevos avances. El debate entre si se debe adoptar las últimas recomendaciones de programas o mantener el acceso a los usuarios, casi siempre del entorno corporativo, que seguían con estos navegadores, frenaron innovaciones que técnicamente eran posibles. Esto se repite en el caso de los móviles cuya actualización queda estancada, en muchas ocasiones, por los propios fabricantes. "Tanto Android como iOS usan HTML5 pero no es suficiente, lo lógico sería apostar por navegadores menos exigentes, que se actualizasen por sí mismos, sin necesidad de hacerlo con todo el sistema operativo", subrayó durante el encuentro.

Publicado en Ciencia y tecnología

"Y antes de encontrar

el paraje deseado
destruiremos a los que como animales nos han negado".

Niñx Debacle

 

Introducción

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX, o quizá un poco antes, finalizando la Segunda Guerra Mundial, empezaron a fraguarse y estallaron diferentes luchas alrededor del globo: movimientos por la descolonización, feministas, queer, anti-racistas, anti-psiquiatría, ecologistas, indígenas, contra las prisiones, en pro de la no escolarización y en defensa de nuevas formas de educación, entre otras. Al mismo tiempo, las clásicas organizaciones orientadas a impulsar procesos de transformación social se fueron trasfigurando, relegando o, en cualquier caso, estuvieron sometidas a diversas críticas. De la primacía de estructuras centralizadas, jerárquicas y territorializadas, se pasó a optar, en muchos contextos, por el trabajo horizontal en red, la intensificación transnacional de la comunicación, la comprensión de las relaciones de poder como multisituadas/imbricadas (atravesando desde el Estado y las organizaciones supraestatales hasta la familia) y la rápida alternancia de delegados/as y liderazgos. Además, la economía (o mejor, el economicismo) y el obrero o trabajador perdieron paulatinamente su preponderancia, abriéndole paso a otras problemáticas y sujetos. En términos generales es posible afirmar que hubo un devenir libertario, incluso anarquista, de la praxis revolucionaria.

Es justamente en dicho escenario que debemos ubicar la aparición del veganismo; no del animalismo en general, sino de las prácticas veganas. Resulta, pues, poco extraño que quienes en 1944 empezaron a utilizar el término, lo hayan definido como un arte de vivir al margen y en contra de la explotación y la esclavitud animal. Tampoco es raro que, para esa misma época, se haya remarcado especialmente la continuidad entre el fin de la esclavitud humana y la animal, en un claro posicionamiento anti-autoritario que conducía a repensar la alimentación, la vestimenta, las formas de entretenimiento, entre muchos otros aspectos. En lo que resta del presente escrito, me gustaría rescatar el espíritu libertario, creativo y positivo que está presente en la emergencia del veganismo. Propondré que, tal y como ha sucedido con otras luchas, actualmente existe un veganismo mainstream institucionalizado o en vías de institucionalización, es decir, un veganismo de carácter conservador, afín a las dinámicas del capitalismo, tolerado por el Estado y congruente con diversas estructuras de poder, a tal veganismo lo llamaré, por razones que explicitaré, "moderno-colonial". Asimismo, expondré cómo su talante conservador se deriva de un entendimiento pobre de la dominación animal y presentaré una propuesta política (ya en marcha) divergente.

 

Especismo antropocéntrico

 

"Especismo antropocéntrico" es probablemente la etiqueta más elaborada para hacer alusión a la problemática de la dominación animal (estado permanente de subordinación, explotación y sujeción). No podemos permitirnos definir de ninguna manera el veganismo sin antes comprender la complejidad del fenómeno confrontado. Es apenas lógico que en 1944 bastara con denunciar la existencia de "esclavitud", "dominación" o "explotación" animal, términos que se presentaban y presentan aún hoy en muchos círculos como indiferenciados, para luego proponer un conjunto de prácticas allende el vegetarianismo, prácticas que, por principio, eran alternativas al consumo de cualquier "producto de origen animal". Sin embargo, es claramente impertinente y nocivo seguir manteniendo la misma vaguedad conceptual más de medio siglo después. Lo que otrora fue revolucionario actualmente podría constituir un arma en nuestra contra, nos podría conducir a emprender acciones cándidas e infructuosas. En los albores del nuevo milenio poseemos herramientas teórico-políticas y memorias de lucha (no sólo animalistas) que, bien articuladas, nos arrojan una excelente cartografía de la cuestión animal. Si nos negamos a percibir la complejidad de los fenómenos a los cuales nos oponemos, sencillamente terminaremos calcando empresas anacrónicas y descontextualizadas con nefastos resultados. ¿Qué es, entonces, el especismo antropocéntrico hoy?

En primer lugar, el especismo antropocéntrico es una máquina, una máquina jerárquica, que mantiene sistemáticamente unas posiciones de privilegio y coloca unos de sus componentes continuamente al servicio de otros. La máquina de jerarquización especista antropocéntrica (que, abreviando, llamaremos especismo o especismo antropocéntrico), por supuesto, no es una simple máquina técnica (como un celular o una computadora), es el nombre de un conjunto de elementos tecno-bio-físico-sociales ensamblados, es, en suma, como le llamamos a un orden de alcance global que re/produce regularmente la subordinación, explotación y sujeción animal. Subordinación: atañe a una ficción narrativa con efectos reales que implica la superioridad de los seres humanos sobre los animales (construcción de superioridad e inferioridad). Explotación: relativa al entendimiento de los animales en tanto recursos utilizables. Sujeción: modelamiento de los animales para que "autónomamente" logren ciertos comportamientos, y en el caso de algunos cierta comprensión de sí mismos, provechosos para los seres humanos. Entre los componentes de la máquina especista podemos citar los zoológicos, las granjas tradicionales e industriales, saberes, formas de hablar, relacionarnos y comportarnos, entre muchos otros aspectos.

En segundo lugar, el componente fundamental del especismo es la dicotomía humano/animal: la construcción compulsiva, reiterada, de lo "propiamente humano" en contraposición a "lo animal". En otras palabras, la máquina sólo funciona a condición de diferenciar lo que es humano (sea el genoma, la racionalidad, el lenguaje, la libertad, etc.) de lo que es animal. Esto es verdad incluso para la biología contemporánea en sus distintas vertientes, la cual postula, en principio, que los humanos también son animales, pero no deja de preocuparse por hallar (construir) eso que supuestamente hace a los animales-humanos diferentes de otros animales.

En tercer lugar, el especismo conserva en el centro un ideal de "lo humano", contra el cual se define "lo animal", que tiene las siguientes características: 1) "lo humano" remite ante todo al "alma" o la "racionalidad", no a una "realidad corporal" (en ese sentido el ser humano es exterior a la naturaleza, una exterioridad que le permite gobernarla y mercantilizarla); 2) "lo humano" es libre y autosuficiente, es por ello que puede diseñar una historia personal, una gran Historia social y tomar sus propias decisiones (los "seres humanos" actúan, hacen, no simplemente repiten o reaccionan); 3) "los humanos" son individuos, "yoes" coherentes que se diferencian entre sí, que poseen una identidad; y 4) "lo humano" se proclama universal pero, en sentido estricto y como mínimo, es (racialmente) blanco, masculino, heterosexual, cristiano, propietario, sano, productivo (trabajador), letrado y adulto. Entre más lejos esté una singularidad viviente de dicho ideal de humanidad —un ideal forjado globalmente a lo largo de siglos y siglos— menos privilegios tendrá y estará expuesta potencialmente a mayores niveles de subordinación, sujeción y explotación. Sólo entendiendo esta realidad, este ideal de humanidad, es viable trazar alianzas y líneas transversales de continuidad entre, por ejemplo, mujeres, locos, pobres, gays, lesbianas, trans, analfabetos, indígenas, ociosos, negros, animales, plantas, ríos y bosques. El especismo, como vemos, no opera únicamente sobre "los animales", sino sobre la animalidad; el especismo tratará de controlar, subordinar e incluso eliminar todo lo que hay de animal en los "seres humanos" y, para tal efecto, pone en marcha tecnologías de especificación (es decir, tecnologías orientadas a hacer a "los humanos verdaderamente humanos") como los cuarteles, la familia, las escuelas, las prisiones, los hospitales y los manicomios. Pues bien, si el veganismo no es capaz de afrontar este reto, el reto de dinamitar la dicotomía humano/animal y por ende el ideal de humanidad, su propósito —abolir la subordinación, explotación y sujeción animal— nunca será alcanzado. "La revolución será animalista y posthumana o no será".

 

Veganismo moderno-colonial

 

Actualmente está en boga una noción de especismo proveniente de la filosofía moral, soportada por múltiples organizaciones y activistas animalistas de diversos países. Es, sin lugar a dudas, una definición pacata que tiene como correlato un veganismo liberaloide y autoritario. De acuerdo con esta perspectiva, el especismo no es más que una "forma de discriminación" de un individuo o un conjunto de individuos con base en la especie. Simplificando, quienes apoyan esta definición por lo general parten del presupuesto de que la comunidad moral, aquella que merece consideración moral, es la comunidad de seres sintientes: animales con la capacidad de sentir placer y dolor. En concordancia, si excluimos a los animales, si los discriminamos, es por puro prejuicio, ya que, en tanto sintientes, deberían ser tenidos en cuenta. No deseo extenderme en esta descripción, sencillamente añadiré que el veganismo que se deriva de la noción de especismo mencionada, queda a menudo (no siempre) estancado en el rechazo del consumo de "productos de origen animal" o de la participación en cualquier acción que involucre la discriminación de seres sintientes tan solo por no pertenecer a la especie humana (o a una especie considerada prioritaria por los seres humanos).

¿Cuál es el problema con todo esto? El principal escollo consiste en que tras la reflexión racional asociada a la filosofía moral, escuetamente esbozada atrás, tanto organizaciones como activistas emprenden toda una cruzada para convertir el mundo en una utopía vegana. Amparados por la lógica y la Razón, y soportados con frecuencia por ciertos saberes científicos, asumen la "heroica" tarea de educar a los/as demás para que se percaten de sus prejuicios especistas y abandonen todo uso y consumo de animales. Pese a las buenas intenciones, resulta que el especismo, como fue expuesto en el acápite anterior, se fundamenta justamente en la entronización, incluso deificación, de la Razón: la característica más adorada por el humanismo moderno. La Razón y el Progreso (idea implicada en la misión de alcanzar un mundo vegano, más civilizado, menos bárbaro) suponen el ideal de humanidad que es hoy la piedra angular del especismo.

Huelga incluso recordar que los no-racionales no son sólo los históricamente construidos como animales, esa también ha sido una característica asignada a los locos, a las mujeres (estereotipadas como seres emotivos), a las llamadas minorías étnicas (cuyos saberes supuestamente no alcanzan la sofisticación del logos y se quedan en el mito), a los niños y las niñas (quienes sólo con la escolarización y cierta formación del carácter pueden acceder a la "mayoría de edad" y ser tenidos en cuenta), a muchos/as campesinos/as, a las masas empobrecidas ("incultas"), etcétera. No es casual que algunas feministas veganas se hayan levantado contra esta hegemonía de la Razón heteropatriarcal, especista, y hayan reivindicado la importancia de lo afectivo al abordar la cuestión animal. En síntesis, el anterior es un veganismo moderno-colonial porque, influenciado por la ilustración europea, y en general por una modernidad que es indisociable de una historia de subordinación y expoliación de una multiplicidad de sujetos ya nombrados, de los animales, de la naturaleza y de los "pueblos no modernos" (colonizados), pretende conquistar el globo. Adicionalmente, este veganismo se halla ligado a la elaboración de grandes programas de "incidencia política", concibe a alguien como vegano cuando cambia su "estilo de vida", coquetea con las empresas para que vendan "productos veganos" y se deleita cuando la organización animalista o uno de sus líderes adquieren gran visibilidad mediática.

 

Los veganismos o la configuración de formas-de-vida

 

Si el veganismo es un conjunto de prácticas vitales alternativas y opuestas al especismo, como se esbozaba ya por 1944, entonces el veganismo moderno-colonial no está a la altura de los desafíos. ¿Qué nos queda? Nos quedan los veganismos. Los veganismos son siempre plurales, incluso cuando por economía del lenguaje hablemos en singular. Éstos constituyen prácticas heterogéneas y contextualizadas orientadas a la creación de formas-de-vida no especistas, aunque no se definen exclusivamente por oposición al especismo. Cuando nos referimos a una forma-de-vida no estamos remitiéndonos a seres humanos con un "estilo de vida" determinado. Una forma-de-vida, de hecho, conlleva la implosión de "lo humano", es un ensamblaje tecno-bio-físico-social, un compuesto de elementos heterogéneos relativamente estable pero lo suficientemente móvil para no ser capturado y re-codificado. Al tiempo que la máquina especista estalla, brotan en su interior, como musgo entre adoquines agrietados, formas-de-vida sustentables pacientemente elaboradas, basadas en el cuidado y el apoyo mutuo. Formas-de-vida que permiten el potenciamiento de cada uno de sus componentes. Podrán plantearse los grandes programas políticos que se deseen pero todos fracasarán, los veganismos actúan por contagio, rizomáticamente, son experimentales, pululan en donde menos se espera pero golpean sin piedad, a muerte, pues van instituyendo otros mundos. El veganismo, por ende, no consiste en la nefasta y liberaloide idea de un sujeto que cambia su dieta o su vestimenta. El veganismo es un hacer, un conjunto de haceres; en sentido estricto nadie es vegano o vegana. El veganismo es más verbo que sustantivo y siempre se está efectuando.

Los veganismos, esas prácticas antagónicas al especismo, son muchos: estás "veganizando" o "veganiando" (o, en últimas, "siendo" vegano/a) cuando, por ejemplo, elaboras alimentos que no descansan sobre la explotación animal y modelas tu sensibilidad para disfrutarlos; cuando cambias tus relaciones de mascotaje e interactúas con un compañero no-humano de tal manera que sepas que no está ahí para tu entretenimiento o satisfacción; cuando transformas tu manera de hablar y, verbigracia, no te refieres a los animales como propiedades o, inclusive, cuando te identificas como animal para intentar resquebrajar la dicotomía humano/animal; cuando objetas hacer una vivisección; cuando encuentras una paloma herida y la ayudas a recuperarse para que algún día vuelva a abrir sus alas y salga volando; cuando inventas tecnologías que potencian las habilidades de animales "discapacitados"; cuando aprecias y exploras cuestiones históricamente denostadas como el poder de la afectividad; cuando incendias un matadero y boicoteas un McDonald's; cuando exploras las potencialidades de tu cuerpo, de sentidos como el gusto, el tacto, el olfato y, mejor aún, cuando con ellos produces conocimiento; cuando descubres formas de sociabilidad y convivencia con no-humanos; cuando expones la falsa objetividad de los saberes que se levantan sobre el especismo y contribuyen a perpetuarlo; cuando en lugar de intentar humanizar a las poblaciones animalizadas o subhumanizadas, trazas líneas de continuidad y alianzas entre todo lo que queda por fuera del ideal de humanidad; en fin... ¡a experimentar!

El veganismo, pues, no es ningún "estilo de vida" fácilmente aprehensible y mercantilizable. Nadie sabe cuántos veganismos están en marcha ahora ni cuándo se encontrarán. Lo cierto es que si se piensa que el veganismo es algo elitista o de unos cuantos sectores privilegiados, es debido a que seguramente se está haciendo alusión al veganismo moderno-colonial. Los veganismos, por definición, no son compatibles con las posiciones de sujeto privilegiadas, pues atacan el corazón del especismo: el ideal de humanidad. En otras palabras, atacan el privilegio de la ciencia, de la masculinidad, del cristianismo, de la piel clara, de la cordura, de la heterosexualidad, de la productividad, etcétera. Ser animalista actualmente, si tomamos la tarea con la radicalidad que merece y comprendemos las relaciones entre lo que no cabe en el ideal de humanidad, implica subvertir casi todo lo que nos rodea y tejer puentes con los "elementos más inmundos y despreciados de la sociedad". Probablemente los veganismos sean una de las mejores formas de actualizar esas enigmáticas y provocadoras palabras que tantas y tantos ácratas hemos citado una y otra vez: "Mientras exista una clase inferior, perteneceré a ella. Mientras haya un elemento criminal, estaré hecho de él. Mientras permanezca un alma en prisión, no seré libre".

 

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De la isla del doctor Moreau al planeta de los simios

Publicado en Medio Ambiente

El Frente Amplio (FA) obtuvo la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento uruguayo en las elecciones del domingo, algo que no anticiparon las encuestas previas ni las realizadas a pie de urna pero que hoy quedó confirmado con las cifras del recuento oficial de los votos.


Con el 99,6 % de los votos escrutados, el FA obtuvo un 47,8 % de los sufragios, lo que le otorga 50 diputados de los 99 que tiene la cámara baja, los mismos que hasta ahora.


En el Senado tendrá 15 de los 30 legisladores, un empate que se romperá si el próximo 30 de noviembre el candidato presidencial del FA, Tabaré Vázquez, gana en la segunda vuelta electoral, lo que garantizaría que su compañero de fórmula, el candidato a vicepresidente Raúl Séndic, entre en la cámara con voz y voto.


Estos resultados aún no son oficiales, ya que resta por contabilizar un pequeño número de votos y unos 30.000 sufragios "observados", aquellos emitidos por el personal encargado de las mesas electorales y la custodia de las urnas durante la jornada de votación.


"Este escrutinio es primario y provisorio. Ahora resta analizar los recursos que se hayan presentado y los votos 'observados'. (...) Una vez hecho esto la Corte proclamará oficialmente los resultados. Con los datos que hay ahora sobre la mesa no se hace evaluación oficial", advirtieron a Efe desde la Corte Electoral.

Sin embargo, "extraoficialmente, sí se puede afirmar que es cierto que el FA obtendrá la mayoría", añadieron.
Así, salvo que una gran "anomalía" modifique estas cifras, el FA se hizo con su tercera mayoría legislativa consecutiva, una circunstancia que deja a Vázquez en una situación inmejorable, tanto anímica como políticamente, para competir por la presidencia.


Vázquez tendrá que disputar el balotaje con el candidato del Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, al no haber alcanzado el 50 % más uno de los votos necesarios para proclamarse vencedor en la primera ronda.


En un principio, durante toda la campaña electoral las perspectivas de Vázquez eran complicadas, ya que las encuestas le otorgaban a lo sumo el 46 % de los votos antes de la noche electoral, mientras que sus rivales de los partidos "tradicionales", el PN y el Partido Colorado (PC) llegaban a superar en conjunto el 50 %.


Así, de llegar a una segunda vuelta, esos dos partidos, que ya se aliaron en el pasado, podrían arrebatarle la presidencia a Vázquez, que ya gobernó Uruguay entre 2005 y 2010.

Sin embargo, la votación del domingo dibujó un panorama bien distinto.


Primero fueron las encuestas a pie de urna y los primeros votos escrutados los que reflejaron que el FA había obtenido una votación mejor de lo previsto, si bien aún lejos de la mayoría absoluta.


Eso llevó a los candidatos a salir a reconocer unos resultados en donde a todos se les hacía evidente la necesidad de obtener aliados tanto para ganar el balotaje presidencial como para gobernar el Parlamento.


Finalmente, los 1.108.527 votos que recibió el FA este domingo fueron incluso más que los 1.105.262 que sumó el hoy presidente José Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009.

En segundo lugar quedó el PN de Lacalle Pou, con 716.527 votos, un 30,9 % del total, lo suficiente para garantizarse 32 diputados (dos más que ahora) y diez senadores (uno más).


Pese a subir en votos y escaños respecto a las elecciones de 2009, los nacionalistas esperaban mejores resultados, pues las encuestas les daban hasta un 33 % de los votos.

El Partido Colorado, que ha sufrido el mayor varapalo de estas elecciones, cosechó tan solo un 12,9% de los votos, muy por debajo del 17 % que los dirigidos por Pedro Bordaberry se llevaron en 2009.

Así, los colorados pasarán de 14 a 13 diputados y de 5 a 4 senadores con 299.062 sufragios.


La alegría, por el contrario, llegó al Partido Independiente que con el 3,1 % de los votos, sumó una banca en la Cámara de Representantes a las dos que ya tenía y logró entrar en el Senado.


Este resultado ubicaba al partido de orígenes democristianos de izquierda como "bisagra" parlamentaria en caso de que el FA no hubiera obtenido la mayoría, algo para lo que ya no van a ser necesarios.


Una novedad en esta elección es la entrada a la Cámara de Representantes del partido radical de izquierdas Asamblea Popular, que con 24.749 votos, un 1,1 %, tendrá un escaño.


 

A la izquierda de la izquierda

La deuda externa, la soberanía estatal y temas relacionados con la ecología, ignorados en los últimos años, se colarán nuevamente en la agenda política de Uruguay a la luz del resultado de las elecciones nacionales de este domingo, que tendrán una segunda vuelta el 30 de noviembre. Asamblea Popular (AP) y el Partido Ecologista, Radical e Intransigente (PERI), ubicados a la izquierda del gobernante Frente Amplio (FA), ocuparán entre dos y tres bancas en la Cámara de Diputados y aprovecharán "para hablar de estas cosas y mitigar alguno de los impactos más terribles de lo que se viene", dijo el candidato presidencial de AP, Gonzalo Abella. El PERI, liderado por el ingeniero agrónomo César Vega, también escindido del FA como Abella, considera "prioritaria" la defensa del medio ambiente y la naturaleza frente a las agresiones, y por eso "hará hincapié fundamental en esas premisas".


Estos dos sectores han denunciado reiteradamente el progresivo envenenamiento del agua, que es una de las principales riquezas del país, la destrucción del recurso de tierra o la aparición de trazas de glifosato en la leche materna, y lograron frenar por el momento los planes del gobierno de habilitar la instalación de megaproyectos de explotación minera a cielo abierto. La izquierda emergente tiene además entre sus postulados la renegociación de la deuda externa, que "también hace agua por todos lados", expresó Abella, y que se triplicó en los últimos diez años de gobierno del Frente Amplio.
Estos temas estuvieron ausentes en la reciente campaña, empobrecida en cuanto a propuestas renovadoras concretas y casi sin confrontación ideológica al haberse instalado en el país una suerte de acuerdo no escrito entre los partidos mayoritarios, para sostener el actual estado de cosas. La lucha electoral "se desdibujó", dijo Abella, y por eso confía en que el acceso al Congreso permitirá instalar en el debate lo que denomina "un proyecto artiguista de salvación de la patria ante los grandes problemas que se vienen".


Según los últimos datos oficiales divulgados ayer por la Corte Electoral de Uruguay, el Frente Amplio obtuvo mayoría parlamentaria al sumar cerca del 47,21 por ciento del total de los votos emitidos. En la Cámara de Diputados, de 99 miembros, el FA obtuvo 50 escaños, mientras que los partidos Nacional (PN) y Colorado (P.Col.) sumaron 46 y el Partido Independiente (PI) obtuvo tres diputados, mientras que AP y PERI ocuparán entre dos y tres lugares. En el Senado, el FA obtuvo 15 bancas, el PN 10 senadores y el Partido Colorado cuatro, mientras que el PI accedió a una banca por primera vez, ya que hasta ahora solamente tenía representación en la Cámara de Diputados.
E

l PN y el Partido Colorado son de tendencia conservadora y tienen una mayor proximidad ideológica, a pesar de que han sido adversarios históricos. Apenas terminó la elección, el candidato colorado Pedro Bordaberry prometió trabajar en favor del triunfo de Luis Lacalle Pou (PN) en el ballottage porque, a su juicio, es quien puede hacer los cambios que precisa Uruguay.

El Frente Amplio fue la expresión de la izquierda uruguaya desde su fundación, en 1971, pero se fue acomodando a posiciones de centro y dio lugar al surgimiento de una "verdadera izquierda", como se autodenominan la AP y el PERI, además de otros sectores minoritarios, de tendencia marxista o trotskista. Algunos analistas dan a Tabaré Vázquez como seguro ganador en la segunda vuelta. "Sigue la era progresista cinco años más, el resultado es bastante claro", afirmó el politólogo Adolfo Garcé, y consideró que la votación resultó "frustrante" para el PN y para el Partido Colorado.

Publicado en Internacional
Lunes, 27 Octubre 2014 07:20

Los nuevos senderos que se abren

Tensiones y desafíos

Por Josefina Grinberg *


En el último tiempo, las tecnologías de impresión 3D adquirieron gran notoriedad: en diversos países se están llevando a cabo diferentes iniciativas tanto gubernamentales y privadas, como de la sociedad civil, tendientes a fomentar la innovación, el aprendizaje y la adopción de la tecnología de impresión 3D. Se cree que esta tecnología posee el potencial de modificar radicalmente la industria manufacturera, puesto que su utilización para la fabricación de un producto final podría implicar nuevas maneras de producir, diseñar, distribuir y comercializar bienes.


La impresión 3D se inscribe dentro de las denominadas Tecnologías de Propósito General, ya que su aplicación atraviesa el conjunto de actividades productivas y sociales, abriendo la puerta para una revisión profunda del paradigma tecnoproductivo dominante. Entre otras cosas, al prescindir del uso de matricería permitiría un grado de personalización de piezas sin precedentes, alentando la producción a demanda y de piezas únicas, y admitiría el desarrollo de morfologías inimaginables para los métodos tradicionales. A su vez, esta tecnología está impulsando iniciativas de investigación sobre nuevos materiales y promete las aplicaciones más novedosas y diversas, tales como la impresión de material biológico, medicamentos y productos alimentarios, por mencionar algunos ejemplos.
Si bien la tecnología de impresión 3D no es nueva, en la última década ha crecido significativamente. Con la explosión de Internet y de las tecnologías digitales, surgieron proyectos que proponen el libre acceso a los desarrollos tecnológicos, permitiendo compartir la información de igual manera que sucede con el software open source. Así, a partir de los modelos de código abierto, al escenario vigente dominado por las empresas fabricantes de máquinas de uso industrial y profesional se sumaron nuevos emprendimientos comerciales, movimientos de usuarios-productores, comunidades de aficionados, etc. Estas dinámicas se propagaron rápidamente, también en los países en desarrollo.


En sintonía, el sector de la tecnología de impresión 3D en Argentina se encuentra en proceso de expansión. En primer lugar, existen diversas empresas que, a partir de los modelos disponibles bajo licencias públicas, han desarrollado sus propios productos comerciales. En segundo lugar, hay una creciente comunidad de usuarios que experimentan constantemente con la tecnología generando procesos innovadores. Además, organismos públicos como el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y el INTI han impulsado diversas iniciativas destinadas a apoyar y difundir la producción y el uso de la tecnología de impresión 3D. Desde el año 2013, ambas instituciones han llevado adelante actividades como mesas consultivas con actores representativos del ecosistema de la impresión 3D, la Primera Jornada Nacional sobre Impresoras 3D, y talleres con sectores productivos. Estas acciones condujeron a la elaboración, por parte del MinCyT, de un instrumento que busca tanto fomentar la innovación en el área de la impresión 3D, como estimular procesos de aprendizaje de la tecnología entre estudiantes y docentes de carreras de diseño e ingeniería. Complementariamente, el MinCyT estableció un compromiso junto con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, que tiene como objetivo principal la capacitación de trabajadores en el uso de esta nueva tecnología.


Claramente, los desafíos que se presentan son muchos. Por un lado, habrá que capitalizar los avances alcanzados hasta el momento a nivel local para posicionar al país como productor de la tecnología en la región, mejorando las tecnologías disponibles, optimizando las experiencias de uso y ampliando la oferta de productos y materiales de impresión. El carácter extremadamente sistémico de la tecnología, por otra parte, demanda pensar no sólo en el de-sarrollo de equipos e insumos, sino también de los servicios complementarios necesarios para conformar una red robusta (repositorios digitales, e-commerce, distribución, etc.). Potenciar la difusión de una nueva tecnología y su incorporación a otras actividades, logrando un dominio profundo de sus principios y herramientas, es lo que permite una asociación virtuosa entre el avance tecnológico y el desarrollo social y productivo. Es ésta la forma en que se logra forjar desde las políticas de innovación una competitividad genuina, así como la orientación del desarrollo tecnológico hacia la resolución de problemas propios de nuestro entramado social. Por último, se abre un complejo debate sobre los marcos regulatorios, siendo ésta una tecnología que se imbrica en un ámbito difícilmente regulable como Internet. Esta cuestión excede la dimensión "legal" de la tecnología, e invita a reflexionar sobre las posibles implicancias de la difusión y adopción de la misma y, especialmente, a pensar en usos responsables.


* Diseñadora industrial (UBA) – Maestría en Ciencia, Tecnología y Sociedad (Universidad Nacional de Quilmes).
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¿"Revolución tecnológica"?

 

Por Adrian Smith * y Mariano Fressoli **


Las tecnologías de fabricación digital, y especialmente la impresión 3D, permiten digitalizar objetos en tres dimensiones e imprimirlos materialmente. Se sostiene que la capacidad para imprimir una variedad de materiales (desde plásticos, arcillas o metales hasta cultivos celulares) podría modificar las formas de consumo y el acceso a bienes. Esto se debe a que las tecnologías de fabricación digital acortan los tiempos requeridos entre el diseño y la producción, permitiendo acelerar los mecanismos de producción flexible de pequeñas cantidades. Simultáneamente, la fabricación digital acentúa el rol de la economía de servicios y el ascenso de las capacidades de diseño y programación, mientras que amenaza las capacidades manufactureras tradicionales.


Las promesas de la fabricación digital han atraído a grandes empresas, investigadores, políticos, emprendedores, arquitectos y diseñadores, makers y medios de comunicación. Dependiendo de a quién escuchemos, se argumenta que la fabricación digital podría iniciar una tercera revolución industrial, la personalización de la producción y el fin de la producción masiva. Otros sugieren que es el comienzo de nuevas formas de democratización del conocimiento y fabricación más sustentable.


Sin embargo, la historia de otras "revoluciones tecnológicas" nos enseña que difícilmente una sola tecnología puede forzar el cambio. El cambio radical es más bien el resultado de una combinación entre varias tecnologías y procesos sociales. Estas fuerzas se interrelacionan y combinan, pero fundamentalmente son los actores sociales quienes impulsan y llevan adelante los cambios.


Por ejemplo, a principio del siglo XX no fueron sólo las máquinas de coser hogareñas sino también las revistas con moldes de ropa y la disponibilidad de telas económicas las que permitieron revolucionar la moda y democratizar el acceso a la vestimenta. Los trabajadores pudieron producir y arreglar su ropa, adaptando distintos diseños. Pero, como en otros casos, las posibilidades que abrieron las máquinas de coser también implicaron una mayor carga para las mujeres, que tenían que hacer la costura.


¿Sucederá una "revolución" parecida con la fabricación digital? Y si no, ¿hacia qué dirección nos llevará? Afortunadamente, la historia también indica que es difícil predecir el rumbo del cambio tecnológico. Entonces, en lugar de pronosticar el futuro parece más relevante generar oportunidades para que la gente acceda a las nuevas tecnologías y pueda participar concretamente de las posibilidades y controversias que genera. Estas experiencias también deberían tomar nota de los riesgos que implica la fabricación digital. Es importante reconocer que las visiones sobre el futuro de la fabricación digital tienen implicancias para el trabajo, el consumo, el desarrollo social y el uso de recursos.


Existen varios lugares que están desarrollando estas tecnologías en Argentina. Por un lado algunas empresas locales, universidades e institutos públicos como el INTI ya están creando productos y servicios a nivel nacional. Por otro lado, existen nuevos talleres de experimentación como los movimientos de fablabs (laboratorios de fabricación digital), makers y hackerspaces. Se trata de espacios organizados informalmente donde cualquiera puede acceder a las herramientas, aprender su uso y proponer proyectos. También se conectan entre sí a través de medios electrónicos, lo que les permite compartir diseños, tutoriales y nuevos aprendizajes. Algunos de ellos ya existen en Argentina.


Pensamos que, además de los espacios orientados a la producción industrial, los nuevos talleres ofrecen oportunidades para acceder a la fabricación digital. La experimentación a este nivel es clave porque permite abrir ámbitos de reflexión sobre la dirección del cambio tecnológico, introduciendo nuevos tópicos, como el acceso libre al conocimiento y la producción sustentable. Estas experiencias también resultan significativas para las instituciones públicas interesadas en apoyar la educación en nuevas tecnologías como forma de inclusión social.


En los talleres y hackatones es posible observar cómo la gente se involucra con la fabricación digital y qué tipos de relaciones sociales construyen a partir de los proyectos que comparten. Permiten entender además cómo los nuevos usos, bienes, formas de intercambio y propiedad intelectual podrían conectarse con la economía. A partir de ellos quizá sea posible comprender qué nuevas formas organizacionales y culturales están emergiendo, y si efectivamente llevarán a la aparición de formas de organización descentralizada y democrática, a la modificación de los patrones de trabajo y consumo, o a un incremento de los mecanismos de control y exclusión.
Creemos que la diversidad y experimentación con ideas, tecnologías y formas de organización que estos espacios generan son relevantes para el resto de la sociedad. Por lo tanto, sería interesante tender más puentes entre los espacios experimentales y los espacios formales de ciencia y tecnología. Más allá de las promesas y fascinaciones de la fabricación digital, es fundamental abrir el debate y la experimentación para poder elegir colectivamente y de manera autónoma las direcciones del cambio tecnológico.


* Steps Centre y SPRU – Universidad de Sussex.
** Centro Steps América latina / Conicet.

Producción: Tomás Lukin

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Publicado en Ciencia y tecnología
Lunes, 27 Octubre 2014 07:11

Los plutócratas contra la democracia

Siempre es bueno que los dirigentes digan la verdad, especialmente si no era esa su intención. Así que debemos agradecer que a Leung Chun-ying, el jefe ejecutivo de Hong Kong respaldado por Pekín, se le haya escapado la verdadera razón por la que los manifestantes prodemocracia no pueden conseguir lo que quieren: en unas elecciones abiertas, "estaríamos dirigiéndonos a esa mitad de la población de Hong Kong que gana menos de 1.800 dólares al mes. Y acabaríamos teniendo esa clase de políticos y de medidas políticas" (unas políticas, suponemos, que harían que los ricos lo fuesen menos y proporcionarían más ayuda a quienes tienen menos ingresos).


Así que a Leung le preocupa el 50% de la población de Hong Kong que, en su opinión, votaría a favor de unas malas políticas porque no gana lo suficiente. Puede que esto nos recuerde al 47% de los estadounidenses que Mitt Romney dijo que votarían contra él porque no pagan impuestos sobre la renta y, por tanto, no asumen sus responsabilidades, o a ese 60% que el representante Paul Ryan sostenía que representaba un peligro porque eran "aprovechados" que recibían de la Administración más de lo que aportaban. En el fondo, todo esto es lo mismo.


Porque a la derecha política siempre le ha incomodado la democracia. Por muy bien que les vaya a los conservadores en las elecciones, por muy generalizado que esté el discurso a favor del libre mercado, siempre hay un trasfondo de miedo a que el populacho vote y ponga en el Gobierno a izquierdistas que cobren impuestos a los ricos, regalen dinero a espuertas a los pobres y destruyan la economía.


De hecho, el propio éxito del programa conservador no hace más que acrecentar ese temor. En la derecha —y no me refiero solo a la gente que escucha a Rush Limbaugh; hablo de miembros de la élite política— muchos viven, al menos durante una parte del tiempo, en un universo alternativo en el que Estados Unidos lleva varias décadas avanzando a paso ligero por el camino hacia la servidumbre. Les da igual que las rebajas de impuestos y la liberalización hayan dado pie a una nueva Edad Dorada; ellos leen libros que llevan títulos como A Nation of Takers: America's Entitlement Epidemic (Un país de aprovechados: la epidemia de las subvenciones en Estados Unidos), en los que se afirma que el gran problema que tenemos es la redistribución descontrolada de la riqueza.


Eso es una fantasía. Aun así, ¿hay algún motivo para temer que el populismo económico nos vaya a llevar al desastre? Lo cierto es que no. Los votantes con menos ingresos apoyan mucho más que los ricos las políticas que benefician a los menos acomodados y, en general, respaldan las subidas de impuestos para los más adinerados. Pero si nos preocupa que los votantes con pocos ingresos se vuelvan locos, que la avaricia les lleve a quedarse con todo y a gravar a los creadores de empleo hasta destruirlos, la historia nos dirá que estamos equivocados. Todos los países desarrollados han tenido estados de considerable bienestar desde la década de 1940 (estados de bienestar que, inevitablemente, gozan de un mayor respaldo entre los ciudadanos más pobres). Pero la realidad es que no se ven países que entren en espirales mortales de impuestos y gastos; y no, esto no es lo que aqueja a Europa.


Aun así, aunque la "clase de políticos y de medidas políticas" que se preocupa por la mitad inferior de la distribución de ingresos no vaya a destruir la economía, sí que tiende a alterar los beneficios y la riqueza del 1% que más gana, al menos un poco; el 0,1% con más ingresos está pagando bastantes más impuestos ahora mismo de los que pagaría si Romney hubiese ganado. ¿Y qué puede hacer entonces un plutócrata?


Una de las respuestas es la propaganda: decirles a los votantes, con frecuencia y bien alto, que el hecho de gravar a los ricos y ayudar a los pobres provocará un desastre económico, mientras que rebajarles los impuestos a los "creadores de empleo" nos traerá la prosperidad a todos. Hay una razón por la que la fe conservadora en la magia de las rebajas de impuestos se mantiene, por mucho que se incumplan esas profecías (como está sucediendo ahora mismo en Kansas): hay un sector, magníficamente financiado, de fundaciones y organizaciones de medios de comunicación que se dedica a promover y preservar esa fe.

 

Otra respuesta, con una larga tradición en Estados Unidos, es sacar el máximo partido a las divisiones raciales y étnicas (las ayudas del Gobierno solamente son para Esa Gente, ya saben). Y además, los liberales son elitistas altaneros que odian a Estados Unidos.
La tercera respuesta consiste en asegurarse de que los programas gubernamentales fracasen, o nunca lleguen a existir, para que los votantes nunca descubran que las cosas pueden hacerse de otra manera.


Pero estas estrategias para proteger a los plutócratas de la plebe son indirectas e imperfectas. La respuesta evidente es la de Leung: no dejar que vote la mitad de abajo, o ni siquiera el 90% de abajo.


Y ahora entenderán por qué hay tanta vehemencia en la derecha por el supuesto pero en realidad casi inexistente problema del fraude electoral, y tanto apoyo a esas leyes de identificación de los votantes que dificultan que los pobres e incluso la clase trabajadora puedan votar. Los políticos estadounidenses no se atreven a decir abiertamente que solo los ricos deberían tener derechos políticos (al menos, no todavía). Pero si siguen las corrientes de pensamiento que ahora están más extendidas en la derecha hasta su conclusión lógica, es ahí adonde llegarán.


La verdad es que una gran parte de lo que sucede en la política estadounidense es, en el fondo, una lucha entre la democracia y la plutocracia. Y no está nada claro qué bando ganará.


Paul Krugman es profesor de Economía de la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía de 2008.


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Publicado en Economía
Domingo, 26 Octubre 2014 06:10

Los peligros de la revolución digital

En la primavera del año 1995 el transatlántico Royal Majesty encalló, inesperadamente, en un banco de arena de la isla de Nantucket. A pesar de estar equipado con el más avanzado sistema de navegación del momento, hundió el morro en esta isla situada a 48 kilómetros de Cape Cod, Massachusetts, en Estados Unidos. Procedía de las islas Bermudas y se dirigía hacia Boston, con 1500 pasajeros a bordo. La antena del GPS se soltó, el barco fue desviándose progresivamente de su trayectoria y ni el capitán ni la tripulación se dieron cuenta del problema. Un vigilante de guardia no avistó una importante boya junto a la que el barco debía pasar, y no informó: ¿cómo se va a equivocar la máquina?

Afortunadamente, el accidente no produjo heridos.


El prestigioso ensayista norteamericano Nicholas Carr utiliza este episodio para ilustrar hasta qué punto depositamos la fe en las nuevas tecnologías, que no siempre resultan infalibles.


En algunos casos, pueden arrastrarnos a lugares a los que no queríamos llegar.


En su nuevo libro, Atrapados: cómo las máquinas se apoderan de nuestras vidas, Carr, de 55 años, explica que hemos caído en una excesiva automatización, proceso mediante el cual hemos externalizado parte de nuestras capacidades. La tecnología guía nuestras búsquedas de información, nuestra participación en la conversación de las redes, nuestras compras, nuestra búsqueda de amigos. Y nos descarga de labores pesadas.


Todo ello, poco a poco, nos conduce a lo que Carr denomina complacencia automatizada: confiamos en que la máquina lo resolverá todo, nos encomendamos a ella como si fuera todopoderosa, y dejamos nuestra atención a la deriva. A partir de ese momento, si surgen problemas, ya no sabemos cómo resolverlos.


La pequeña historia del Royal Majesty, de hecho, encierra toda una metáfora: hemos puesto el GPS y hemos perdido el rumbo.


Algo así es lo que nos viene a explicar el experto estadounidense: "Estamos embrujados por las tecnologías ingeniosas", dice en conversación telefónica desde su casa en Boulder, Colorado, en las Montañas Rocosas. "Las adoptamos muy rápido porque pensamos que son cool o porque creemos que nos descargarán de trabajo; pero lleva tiempo darse cuenta de los peligros que encierran, y no nos paramos a pensar cómo estas herramientas cambian nuestro comportamiento, nuestra manera de actuar en el mundo".


Este estudioso de las nuevas tecnologías, que en 2011 fue finalista del premio Pulitzer con su anterior obra, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras vidas?, estima que la complacencia automatizada está mermando nuestras capacidades. Y usa un ejemplo bien sencillo: gracias a los correctores automáticos hemos externalizado nuestras habilidades ortográficas.

Cada vez escribimos peor. Desaprendemos.


"A medida que empresas como Facebook, Google, Twitter y Apple compiten más ferozmente por hacer las cosas por nosotros, para ganarse nuestra lealtad, el software tiende a apoderarse del esfuerzo que supone conseguir cualquier cosa."

–¿Qué nos están robando las nuevas tecnologías?


–Nos están robando el desarrollo de preciosas habilidades y talentos que sólo se desarrollan cuando luchamos duro por las cosas. Cuanto más inmediata es la respuesta que nos da el software diciéndonos adónde ir o qué hacer, menos luchamos contra esos problemas, y menos aprendemos. Nos roba también nuestro compromiso con el mundo. Pasamos más tiempo socializando a través de la pantalla, como observadores. Reduce los talentos que desarrollamos y, por tanto, la satisfacción que se siente al desarrollarlos.

El discurso tecno-escéptico de Carr puede ser rebatido desde muchos flancos. No son pocas las voces que se alzarían diciendo que esas mismas tecnologías están permitiendo expandir la capacidad de comunicación de las gentes, las posibilidades de aprender o incluso de organizarse para cambiar las cosas y comprometerse con el mundo. El propio Carr matiza su discurso alabando las inmensas posibilidades que la red ofrece para acceder a información y comunicarse. Pero hay costes asociados.

Mantener la atención en el nuevo escenario tecnológico, de hecho, no es cosa fácil. Los estímulos y distracciones que almacenan los teléfonos inteligentes que acarreamos o las pantallas a las que estamos conectados nos impiden centrarnos. Nos hacen sobrevolar las cosas. Pasar de una a otra sin ton ni son, en un profundo viaje hacia la superficialidad.

Carr, que fue asesor editorial de la Enciclopedia Británica, sostiene que la automatización en la que nos hallamos inmersos conduce, además, a una sociedad con médicos de atención primaria que emplean entre un 25 y un 55 por ciento de su tiempo mirando la pantalla en vez de prestar atención a la narración del paciente; a arquitectos que utilizan plantillas que propician uniformidad urbanística; y a financieros que delegan operaciones en la máquina que, cuando falla, pasa factura.
De hecho, ya se empezaron a dar pasos atrás en el proceso de automatización. El 4 de enero de 2013, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos emitía un comunicado que instaba a las compañías aéreas norteamericanas a que incentivaran las operaciones de vuelo "manuales". Las investigaciones sobre accidentes e incidentes en vuelo, explica Carr, indicaban que los pilotos se habían vuelto demasiado dependientes de la navegación automática.


La automatización supone, además, una amenaza para el empleo y convierte a los trabajadores en accesorios de la máquina, en ejecutores de labores cada vez más mecánicas, al externalizarse capacidades intelectuales. "Es muy triste. No sólo supone una amenaza para el sustento de la gente, sino que nos convierte en observadores más que en actores. Nuestra experiencia y múltiples estudios psicológicos demuestran que implicarse es la forma de estar satisfecho en el trabajo."

Este proceso se ve alimentado por una doble fuerza: por un lado, las empresas potencian la automatización en pro de la eficiencia y la cuenta de resultados. Y por otro, los trabajadores aceptan de buen grado estas tecnologías: "Nos inclinamos hacia ellas porque nos ofrecen la ilusión de que tendremos más tiempo libre". Ahí está la trampa. "Muchos emprendedores e inversores de Silicon Valley nos dicen: 'Esto mejorará nuestras vidas, nos liberará'. Esa retórica utópica esconde el hecho de que, en muchos casos, las tecnologías no están haciendo nuestras vidas mejores, ni nos están dando mejores trabajos o actividades, sino que están haciendo cada vez más ricos a los plutócratas de Silicon Valley."
Carr, ex director de la Harvard Business Review, rechaza que en este caso se trate del viejo miedo a la máquina de los tiempos de la Revolución Industrial: "Hay una gran diferencia: las computadoras pueden hacer ahora muchos más tipos de trabajo: no sólo se hacen con los de producción, mediante robots, sino que se hacen con los analíticos. Esta vez asistiremos a una pérdida neta de empleos".


El ensayista norteamericano lleva su reflexión más allá. Existe, dice, una amenaza para nuestra libertad. "La gente hace amistades automatizadas por empresas como Facebook o Twitter, lo que supone que cada vez elabora menos sus propios pensamientos. El ordenador se apodera incluso de áreas íntimas de nuestra vida."

–¿Cree usted que la tecnología, de algún modo, puede hacer que seamos menos libres?


–Sí, así lo creo. La libertad empieza con la libertad de pensamientos, que significa la habilidad de controlar tu propia mente, a qué prestas atención, qué consideras importante. Y ahora que llevamos computadoras encima todo el tiempo, en forma de teléfonos inteligentes, tabletas o lo que sea, el ordenador determina cada vez más adónde se dirige nuestra atención. Las empresas de software y de Internet saben muy bien qué es lo que atrapará nuestra atención. Cuando empezamos a regalar el control de nuestra mente y de nuestra atención, perdemos una fuente muy importante de libertad y libre albedrío.

–¿Es un peligro para nuestra sociedad que nuestras búsquedas de información, o compras, estén guiadas?
–Hay algoritmos secretos que, en cierto modo, nos están manipulando.


–¿Nos están manipulando?

–Lo estamos viendo en muchos casos. Facebook determina con sus algoritmos lo que ves de tus amigos. Pero como no informa de sus algoritmos, no sabemos qué intenciones tiene, por qué nos muestra una cosa y no la otra. Si haces una búsqueda en Google, son sus algoritmos secretos los que determinan lo que vas a ver y no sabemos cómo escogen lo que nos muestran. Podemos tener la esperanza de que su manipulación es benigna, que nos están ayudando, pero no podemos estar seguros de ello.

Carr, que rechaza ser calificado de tecnófobo, considera que el problema es que las máquinas están diseñadas por tecnólogos que sólo están preocupados por saber hasta dónde es capaz de llegar la máquina, y no de qué modo puede ésta expandir nuestras capacidades. "Las innovaciones tecnológicas no se pueden parar. Pero podemos pedir que se designen dando prioridad al ser humano, ayudándonos a tener una vida plena en vez de apoderarse de nuestras capacidades."

* De El País, de Madrid. Especial para Página/12.

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Domingo, 26 Octubre 2014 05:44

Hoy se vota en un clima de tensión extrema

Hasta el minuto final, tal y como era previsible al término de la primera vuelta, el pasado 5 de octubre, Brasil vive la más disputada elección presidencial de los últimos 25 años. Ante la segunda y decisiva vuelta, la actual mandataria Dilma Rou-sseff, del Partido de los Trabajadores, logró situarse en una ventaja razonablemente confortable sobre su adversario, el neoliberal Aécio Neves, quien se presenta bajo la bandera socialdemócrata: ocho puntos, según el instituto Ibope, o seis, según el Data


Folha. Se confirmó, así, una tendencia observada en la semana anterior, con un ligero repunte de Dilma sobre Aécio, que hasta entonces se mantenía en una situación calificada como de empate técnico.


Pero ayer, faltando menos de 24 horas para que se conozca el resultado, los mismos institutos indicaron una reacción del candidato neoliberal: para el Data


Folha, volvió a existir una situación de empate técnico, al haber una diferencia de solamente cuatro puntos entre Dilma y su adversario. Ya para Ibope, la presidenta se mantuvo en clara ventaja, pero de solamente seis puntos.


Los grandes medios de comunicación reforzaron, a última hora, su apuesta por Aécio Neves. El disparo inicial partió de la revista semanal Veja, que tiene una circulación de alrededor de un millón de ejemplares. Según la publicación, un operador de cambio del mercado negro, Alberto Youssef, que se encuentra detenido a raíz de un escándalo de corrupción que involucra al PT y a varios otros partidos políticos, habría afirmado, al prestar testimonio a la Policía Federal, que Lula y Dilma conocían todo el esquema de desvío de recursos y pago de sobornos ocurrido en la estatal Petrobras. No hay una sola prueba de lo que Youssef afirmó a sus interrogadores. Y, si efectivamente acusó a Lula y Dilma, no hay ninguna prueba indicando que lo que se supone que dijo sea cierto. A propósito, la misma Veja reconoce, en el texto escrito en tono bombástico y acusatorio, esa ausencia absoluta de pruebas. Pero como se trata de la primera denuncia contra Dilma, la revista, de oposición sistemática al PT, dice que no existe ninguna razón para que alguien dude de lo que se supone que dijo el detenido. Para realzar aún más el carácter electoralista de la publicación, esta vez Veja se publicó un viernes, cuando, desde su fundación, hace más de 40 años, sale los sábados.


El tema apareció, desde luego, en todos los periódicos de ayer, con gran destaque en el noticiero de la TV Globo, el de mayor audiencia en el país. Ha sido el refuerzo final a la campaña de Aécio Neves. Curiosamente, a ningún medio le ocurrió recordar que, hace como diez años, el mismo Alberto Youssef hizo un acuerdo con la Justicia, comprometiéndose a denunciar toda una extensa trama de evasión de divisas a cambio de no ser condenado a la cárcel. Al final, fue preso: no se pudo comprobar lo que él confesó a cambio de la libertad.


En ese clima de extrema tensión, que culminó con un auténtico golpe mediático, 143 millones de electores brasileños se dirigen hoy a las urnas en todo el país. Y termina así una campaña que se caracterizó, además de la agresividad entre los candidatos, por una trayectoria sorprendente: cuando tuvo inicio, en julio, todo indicaba una disputa entre Dilma y Aécio, con un tercer candidato, Eduardo Campos, del Partido Socialista Brasileño, corriendo a mucha distancia y sin ninguna perspectiva concreta de victoria. A mediados de agosto, Campos murió en un accidente aéreo ocurrido en circunstancias confusas. En su lugar entró la ambientalista evangélica Marina Silva, que luego se transformó, acorde a los sondeos electorales, en un verdadero fenómeno. Muy rápidamente superó a Dilma y pareció condenar Aécio Neves al ostracismo.
Faltando poco más de una semana para la primera vuelta, y gracias a la contundencia de la campaña electoral de Dilma Rousseff, el fenómeno Marina se desinfló. Aécio Neves, que todo indicaba que estaba liquidado, reaccionó, la superó y pasó a la segunda vuelta. Marina, que tanto lo había criticado, y que tan criticada había sido por él, terminó por aliarse al neoliberal, que lideró todos los sondeos y encuestas durante las dos primeras semanas. Faltando cinco días para la fecha final, Dilma volvió a conquistar el liderazgo en los sondeos. Y ahora, a menos de 24 horas, el gran conglomerado de los medios de comunicación corrió para socorrer a Aécio Neves. Y así el país amanece este domingo, en un ambiente de absoluta indefinición.


Durante esta última etapa de la campaña, tanto en los debates transmitidos por las cadenas de televisión como en la propaganda política, quedó muy claro que ambos candidatos tienen proyectos radicalmente opuestos. Dilma Rousseff asegura que, si permanece al frente del gobierno, irá mantener la línea establecida desde 2003 por el entonces presidente Lula da Silva, de fuerte cuño social. Prometió adoptar las medidas necesarias para que la economía vuelva a crecer con fuerza (las previsiones para 2014 son de un crecimiento nimio, de alrededor de un uno por ciento), para mantener la inflación bajo control, pero fue enfática en la defensa de su programa social, que va de la Bolsa Familia a la creación de escuelas técnicas de enseñanza media, de más universidades populares, de más viviendas para la población de bajos ingresos (fueron casi 4 millones desde 2011). Prometió también mantener el desempleo en los actuales niveles, los más bajos de la historia. Ya su adversario concentra sus promesas en dos campos distintos: dice que va a mantener y mejorar la mayor parte de los programas sociales existentes, pero pretende adoptar medidas drásticas para favorecer a la iniciativa privada. Anunció también que fortalecerá el superávit fiscal, reducirá la inflación a la mitad y revisará los gastos excesivos del gobierno, sin aclarar si en tales excesos se encuentran los programas de vivienda popular, de médicos extranjeros actuando en regiones a las cuales los doctores brasileños se rehúsan a ir, o de becas subsidiadas para que estudiantes de las clases más bajas puedan concurrir a universidades.

Mañana se sabrá por cuál de los proyectos de país optó la mayoría de los brasileños.

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Sábado, 25 Octubre 2014 08:09

Frente Amplio de unidos y solidarios

El candidato oficialista y favorito para las elecciones del domingo en Uruguay, Tabaré Vázquez, reivindicó ayer la unidad del Frente Amplio y apostó por la continuidad de las políticas sociales. "Hoy el FA tiene una unidad monolítica, férrea, nadie vislumbra el menor índice o señal de que no exista una unidad tremenda, fuerte. Lo que no quiere decir que haya unanimidad de opiniones, cosa que le hace muy bien al FA porque al no haber unanimidad es muy fermental, hay distintas posiciones y se puede discutir, opinar con fundamentos y con fraternidad, como se está haciendo para luego lograr una síntesis", dijo en una entrevista al diario La República.

 

Desde la medianoche del viernes comenzó a regir la veda electoral de cara a los comicios presidenciales, en los que 2.620.757 electores habilitados elegirán al sucesor de José Mujica a partir del 1º de marzo de 2015. Sin embargo, Vázquez concedió una entrevista en la que subrayó el trabajo conjunto de su partido y la posibilidad de que éste obtenga su tercer gobierno consecutivo. "Nos pareció que debíamos apuntar a llegar a octubre de este año haciendo un trabajo fuerte, para que se conociera a fondo el programa del FA, que importa más que las personas. Y en segundo lugar, trabajando para de alguna manera fomentar e impulsar el espíritu frenteamplista, el entusiasmo y la mística, preparando el terreno para las etapas posteriores", expresó.


La elección marcará también la renovación completa de los 99 miembros de la Cámara de Diputados y de los 30 senadores. En el terreno legislativo, el oficialismo aspira a conservar la mayoría parlamentaria que tiene desde 2005, aunque las últimas encuestas marcan que debería obtener cerca de un 46 por ciento y esperar que el partido Independiente no mejore sus dos diputados actuales y que los tres partidos que se presentan en la elección –Ecologista Radical Intransigente, de los Trabajadores y Unidad Popular– no logren representación parlamentaria. "Quizás estábamos un poco esperando, viendo a ver qué pasa. Pero bastó que hubiera un sacudón para que la impresionante maquinaria frenteamplista se pusiera en marcha y ahora ya está lanzada", confió Vázquez.
El FA conserva el liderazgo en todas las encuestas, aunque los 10 puntos que tiene de ventaja en promedio sobre el Partido Nacional (PN) no le asegurarían un triunfo en primera vuelta. Vázquez, oncólogo de 74 años y presidente entre 2005 y 2010, pidió en el cierre de campaña del jueves "un voto de confianza" para asegurar el tercer triunfo del FA, al que calificó como el mejor proyecto político para que los uruguayos vivan mejor.


Su compañero de fórmula, el ex presidente de la petrolera estatal Ancap Raúl Sendic, destacó durante el acto de cierre que se trata del mejor momento de la historia del Uruguay y opinó que ninguna fuerza política fue capaz de transformar al país como el FA, por lo que en línea con el slogan oficialista, aseguró que "Uruguay no se detiene".


Las últimas encuestas publicadas antes de la veda que rige desde las 24 del viernes, muestran que Vázquez alcanza un promedio de 43 por ciento, frente al 32 por ciento que muestra el candidato nacionalista, Luis Lacalle Pou, por lo que el FA no alcanzaría la mayoría absoluta de los votos emitidos con los que podría imponerse sin necesidad de una segunda vuelta.
Lacalle Pou, diputado de 41 años, aventuró durante su cierre de campaña del jueves que desde la noche del 26 "no será sólo el candidato del PN" y se mostró confiado en "representar a gran parte de la mayoría nacional", frente a la posibilidad de buscar acuerdos de cara a la eventual segunda vuelta del 30 de noviembre.


Hijo del ex presidente "blanco" Luis Alberto Lacalle (1990-1995), el candidato reforzó en su última aparición de campaña el mensaje "Por la positiva", con el que trazó una estrategia de evitar confrontaciones con el oficialismo. "La vida hay que vivirla por la positiva y es la única manera de unir al país. Queremos un país unido por la positiva, es la única manera en que vamos a merecer encabezar la jefatura del gobierno y del Parlamento", apuntó.


También el jueves, en otro lugar de la rambla montevideana, dio el punto de cierre a su campaña el candidato del Partido Colorado (PC) y senador Pedro Bordaberry (54), quien aparece tercero en las encuestas, con un promedio del 15 por ciento de intención de voto según Cifra, Equipos, Factum y Radar. Hijo del ex presidente civil de la dictadura, José María Bordaberry, el candidato del PC realizó esfuerzos por asociar su figura sólo a su nombre de pila, obviando el apellido. "Pedro" es la única palabra recortada sobre su foto en los afiches proselitistas. Bordaberry, que hizo de la inseguridad su lema central de campaña en base al slogan "Vamos a vivir en paz", aseveró junto a su compañero de fórmula, Germán Coutinho, que la del domingo es una decisión de las más trascendentes de los últimos 25 años.


"El domingo decidimos volver a vivir en paz o este camino de inseguridad. Cambiar la educación o mantener las desigualdades. El domingo sí a la baja, sí a la rehabilitación y no la situación actual de denuncias de malos tratos a los menores. Sí a cuidar los derechos de todos y especialmente de los honestos, de la víctima", expresó Bordaberry, en referencia al plebiscito que también definirá ese día si Uruguay acepta una reforma constitucional para bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años, como impulsó el PC.


De cara a la jornada del domingo, el jefe de policía de Montevideo, Mario Layera, informó que unos 2000 funcionarios policiales trabajarán para garantizar el normal desarrollo de los comicios.

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"Ya hay una situación de desesperación y frustración en una parte de las familias de los trabajadores que ya se han dado cuenta de la situación. ¿Qué pasará con ellos? Creo que ocurra un desastre. Ojalá me equivoque."

José Arbex Jr.

 

No se puede negar la importancia de Brasil en el contexto sudamericano: no solo es la economía más grande de la región, y sexta en el mundo, es también el sine qua non de la unidad del continente. De su participación activa dependen proyectos como el UNASUR, el Banco del Sur y una proyectada Corte Penal regional. Es, en breve, el líder político de Sudamérica, a pesar de preferir en muchas ocasiones lucir en el escenario internacional y consolidar su estatus de potencia global.


Puede que tenga sus ojos puestos en otro nivel, pero su liderazgo en la región – algunos lo clasifica de sub imperialismo – es incuestionable. Y desde la subida al poder de Lula da Silva en el 2002, la importancia de Brasil se ha consolidado debido el éxito del modelo instituido por el Partido de los Trabajadores (PT). Ha sido todo un fenómeno. La significativa reducción de la pobreza, la creciente influencia mundial y, hasta hace muy poco, la paz social logradas bajo Lula sirvieron para fortalecer la imagen de una potencia global en ciernes. Orden y progreso. Todo el mundo amaba y quería ser Lula.


Pero el éxito es efímero, y los resultados económicos de los últimos cuatro años han decepcionado, aun cuando resulta un tanto engañoso decir que el país ya entró en una 'recesión técnica' debido al crecimiento negativo de los primeros dos trimestres. Según lo previsto el crecimiento del PIB de este año será en el orden de 1.4%. Sin embargo, las consecuencias sociales del menor y más irregular crecimiento están a la vista. Se reflejan no solo en menos oportunidades de empleo, sino también en el nerviosismo de la población y la subida de la derecha, cuyo candidato Aécio Neves ha logrado asestar un fuerte golpe al oficialismo.

 

El desgaste del lulismo


El Lulismo no está muerto, pero sí está herido. Su desgaste es evidente. Los disturbios callejeros en torno a la Copa Mundial (en la que los anfitriones jugaban muy mal; no merecían ganar a Colombia, hay que decirlo) no solo pusieron en manifiesto los vacíos y la falta de inversión en los servicios sociales (educación transporte y salud) sino también subrayaron las crecientes exigencias de una población más acomodada. Por primera vez tambaleó la popularidad y credibilidad de Dilma Rouseff, la sucesora de Lula, y pusieron en entredicho los logros del PT mismo. Como consecuencia ella se encuentra ahora en una carrera muy reñida para mantenerse en el poder.


Puede que al final gane Rousseff – no sería sorpresa si las encuestas han inflado el apoyo a Neves – pero aquí un inconveniente: aun cuando triunfe la representante del PT en los comicios de este domingo 26, Brasil seguirá siendo uno de los países de mayor desigualdad del mundo. Y por desgracia, la reelección de la candidata del PT no ofrece ninguna garantía de un futuro esperanzador para los millones que 'salieron de la pobreza en la última década , sin hablar de los millones que nunca tuvieron posibilidades de alcanzar al estatus místico de 'clase media'.


Sería un error, sin embargo, relativizar los esfuerzos y los logros de las administraciones del PT, porque son indiscutibles, y como señala José Arbex Jr., ex editor de Brasil Da Fato y Caros Amigos:
"Los trabajadores brasileños tuvieron mejorías reales del nivel de vida durante el gobierno Lula / Dilma, especialmente los trabajadores ubicados en los patamares salariales más bajos. Esto fue suficiente para subir a unos 30 o 40 millones de brasileños de nivel de la miséria al nivel de la pobreza . Por supuesto, es muy poco, pero teniendo en cuenta que Brasil fue el último país del mundo en abolir la esclavitud (en mi opinión, no fue totalmente abolida hasta hoy), el 'poco' significa 'algo'."

Este 'algo' sí es un dato, pero ahora luce más complicado mantener el mismo ritmo para seguir bajando la desigualdad y mejorando la vida de la gente marginada, y existe el peligro real de que para muchos brasileros el gran salto adelante resulte efímero. La economía nacional está débil y los augurios para la economía global que impulsaba el auge de las exportaciones de soya y hierro son desalentadores: Europa no sale de su malestar y la economía china se ralentiza. Con todo, está claro que los buenos años de la primera década del siglo no regresarán pronto, dejando a los que aún viven en miseria sin esperanzas de que su situación cambie, y a los nuevos de la clase media con el miedo de que su estadía sea breve. Como señala Arbex:


"Bajo el gobierno Lula / Dilma, millones de trabajadores, alentados por una política del gobierno que estimuló el consumo como una forma de mover la economía, incurrieron en deudas que ahora no tienen manera de pagar. Ya hay una situación de desesperación y frustración en una parte de las familias de los trabajadores que ya se han dado cuenta de la situación. ¿Qué pasará con ellos? Creo que ocurra un desastre. Ojalá me equivoque".

 

Un salto o un tiro


Con el inesperado colapso de la candidatura de Marina Silva, inicialmente vista como la cara del cambio, el llamado social demócrata Aecio Neves del Partido Social Demócrata de Brasil (PSDB) ha subido a la palestra para retar a Dilma Rousseff y el PT. Si las encuestas son creíbles, los dos van parejo hacia la meta, pero en el país carioca pocos dudan de que una victoria de Neves, nacido en una familia poderosa de Minas Gerais donde su padre apoyaba la dictadura, significaría la llegada de la muy hablada 'renovación conservadora'. Las señas se acumulan. Por ejemplo, el economista ya designado por Neves como su probable Ministro de Economía, Arminio Fraga, ya habla de su receta para las desgracias del país: Brasil debe someterse a un "choque de gestión", cuyas medidas incluirían rebajar el salario mínimo.


"Todos sabemos lo que eso significa." dice Arbex "En pocas palabras, con Neves la situación de los trabajadores brasileños se asemejará a un tipo que está al borde del abismo, y que se enfrenta a dos opciones: o salta, y ora por algo para suavizar su caída, o no salta y toma un tiro en la cabeza. Creo que la elección de Dilma es el salto, mientras que la victoria de Aécio es la bala en la cabeza. Nada de esto es muy alentador".


Quizás la gente de clase media tiene la opción de saltar, pero gane quien gane la situación de la gente pobre en Brasil es una de tremenda inseguridad. Es la bala o la bala. La derecha está de regreso y ese regreso, aun cuando pierda Neves, conlleva el peligro de que la agenda electoral del PT se acerque a la de sus opositores resurgentes para maximizar la posibilidad de una victoria a futuro. Por ende, en el corto plazo es probable una reducida diferencia entre las políticas económicas de la derecha y la izquierda. Y en Brasil ese nuevo contexto político combinado con un panorama global menos alentador significaría que el horizonte de los pobres, sobre todo los jóvenes y de la gente negra, siga desolado: sin representación real en el espectro político, y condenados a la miseria en una economía inestable donde la violencia es rampante.


Según el Mapa da Violência 2013 del Centro Brasileiro de Estudios Latino-Americanos Brasil es el séptimo país más violento del mundo done un millón de personas fueron asesinadas entre 1998 y 2011 . Los homicidios también tienen color: la mayoría de víctimas en el 2011 era gente negra (35.297) casi triplicando el número víctimas no negras (13,895), y eso en una población compuesto en un 52% por afro brasileños. Al mismo tiempo los jóvenes afro brasileros son sumamente vulnerables: de las víctimas de homicidios en ese estrato, el 77% eran negros.

Brasil y la región en la mira de EE.UU.


A nivel interno las perspectivas de la gente marginada no son buenas, pero los impactos de una victoria de Neves y la derecha brasilera no terminarían allí. Dada la importancia geopolítica de Brasil, es ampliamente conocido que para EE.UU. el país es visto más como competidor que amigo, y por tanto representa uno de los objetivos de las políticas de control regional de Washington. Con su creciente poder militar y comercial, su peso dentro del MERCOSUR y la posición que este ocupa en el mercado global de los alimentos (representa el 55% de los intercambios mundiales de soja, y casi el 70% de las exportaciones de harina y el 61% del aceite derivado de esta oleaginosa) , además de la importancia de la Amazonía y su agua dulce, Brasil es importante en varios sentidos.


Y quién controla a Brasil tendrá mayor capacidad de influir en una región que, si bien es claramente menos díscola que antes, todavía consta en el menú de la potencia del Norte.


Remata Arbex:
"Desde el punto de vista internacional, la victoria de Aécio tendría un significado peligroso: el imperialismo tendrá las manos mucho más libres para intensificar los ataques contra Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuado".
Amen.

 

Posted by lalineadefuego on octubre 24, 2014 
24 Octubre 2014

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