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Sábado, 18 de Mayo de 2013 06:26

¿Comer insectos para acabar con el hambre?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la FAO, ha publicado esta semana un informe que ha despertado cierto revuelo: Insectos comestibles. Perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y la alimentación, y donde recomienda el consumo de insectos para dar de comer a un número cada vez mayor de personas. Pero, ¿acabar con el hambre en el mundo pasa por empezar a consumir insectos o hacer accesible la comida a la gente? Yo me decanto por la segunda opción.


 
No tengo nada en contra el consumo de “bichos”, que en otras latitudes está plenamente extendido. Según la FAO, hoy en el planeta al menos dos mil millones de personas los ingieren regularmente: escarabajos, orugas, abejas, hormigas, saltamontes, langostas y un largo etcétera. Un total de 1.900 especies que se comen en países de África, Asia y, también, América Latina. Y, según dicho informe tienen un alto contenido en proteínas, materias grasas y minerales. Aquí, pero, la sola idea de llevarnos a la boca dichos insectos no nos produce sino asco.


 
Las tertulias y debates que estos días han girado alrededor de la propuesta de la FAO en medios de comunicación variopintos, lo han hecho con una clara mirada etnocéntrica de lo que comemos. Asociando el consumo de insectos a un comportamiento primitivo, como si nosotros tuviésemos la verdad absoluta sobre qué se puede y qué no se puede comer. Me pregunto, ¿qué pensarán en otros países de los caracoles en salsa, del conejo asado o, para rizar el rizo, de la paella de arroz y conejo con caracoles? Creo que más de un centro europeo no aguantaría ni dos minutos en la mesa, imaginando su conejo mascota cocinado como un bistec y rodeado de moluscos babosos.


 
Pero, más allá de consideraciones culturales, creo que el problema del hambre tiene que abordarse desde otra perspectiva. No se trata, como solución mágica, de apostar por la ingesta de insectos, independientemente de las virtudes nutritivas que estos puedan tener, sino el quid de la cuestión está en preguntarnos cómo en un mundo de la abundancia de alimentos hay tantas personas que no tienen qué comer. Hoy el problema del hambre no radica en la producción sino en la distribución. No se trata de producir más, o buscar nuevos comestibles, sino de distribuir aquellos que ya existen y hacerlos accesibles a la gente.


 
Según la FAO, en la actualidad, se cultiva suficiente como para alimentar a 12 mil millones de personas, y en planeta somos 7 mil millones. Hay comida. El problema radica en manos de quién está. Los alimentos se han convertido en un instrumento de negocio por parte de unas pocas multinacionales de la agroindustria, que priorizan sus intereses empresariales a las necesidades alimentarias de las personas. De este modo, si no tienes dinero para pagar el precio cada día más caro de la comida o acceso a los medios de producción, como tierra, agua y semillas, no comes.


 
Acabar con el hambre pasa por exigir justicia y democracia en las políticas agrícolas y alimentarias. Y devolver a los pueblos la soberanía alimentaria, la capacidad de decidir sobre qué y cómo se produce, distribuye y se consume. Anteponer derechos a privilegios. Y apostar por otro modelo de agricultura y alimentación: de proximidad, campesina, agroecológica… Sólo así todo el mundo podrá comer.

 

18 may 2013

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Jueves, 16 de Mayo de 2013 06:36

Obtienen células madre a partir de piel humana

En Estados Unidos, investigadores lograron convertir células de piel humana en células madre embrionarias, una primicia después de varios intentos fallidos en el mundo en años, reveló un estudio publicado el miércoles.

 

A partir de la técnica de la clonación, los científicos demostraron por primera vez que es posible crear células madre embrionarias genéticamente idénticas a la persona de la que proceden.

 

Las células madre embrionarias son las únicas capaces de diferenciarse de las de otros tipos en el cuerpo y de multiplicarse sin límite, lo que representa un enorme potencial terapéutico.

 

Son particularmente prometedoras para el tratamiento de distintos trastornos, entre ellos el mal de Parkinson, la esclerosis múltiple, enfermedades del corazón y lesiones de la médula espinal.

 

“Aún falta por hacer”

 

El equipo dirigido por Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, logró reprogramar las células humanas después de convertir con éxito células de la piel de monos en células madre embrionarias en 2007.

 

Recurrió a la técnica clásica de utilizar el núcleo de la célula de la piel que contiene el ADN de la persona para transferirlo a la célula de un óvulo al que se le ha retirado el material genético.

 

El núcleo de una célula adulta se fusiona con un óvulo, el cual desarrolla y produce células madre embrionarias.

 

“Las así obtenidas han demostrado capacidad para diferenciarse como células madre embrionarias normales en diferentes tipos de células, nerviosas, hepáticas y cardiacas”, explicó Mitalipov, cuyo estudio fue publicado en la versión online de la revista estadunidense Cell.


Mitalipov dijo además que, “como estas células madre reprogramadas pueden obtenerse a partir del material genético del núcleo de un paciente, no hay ningún problema de rechazo de las implantadas”.

 

No obstante, destacó que “todavía hay mucho que hacer antes de desarrollar tratamientos con base en células madre embrionarias seguros y eficaces”, y estimó “que este avance representa un paso importante en la creación de células madre que pueden usarse en medicina regenerativa”.

 

Otra de las ventajas que ofrece este logro es que no utiliza embriones fertilizados, método que plantea importantes cuestionamientos éticos, ya que éstos son destruidos durante el proceso.

 

Desde el nacimiento, en 1996, en Reino Unido, de la oveja Dolly, el primer animal clonado, los investigadores han logrado clonar 20 especies diferentes: cabras, vacas y conejos, aunque nunca monos o primates, cuya biología de reproducción es más compleja.

 

De todas formas, este último avance no abre la vía a una eventual clonación humana, insistió Dan Dorsa, director de investigación de la Universidad de Salud y de Ciencias de Oregón. Aunque esta técnica puede utilizarse para clonar células madre (clonación terapéutica) no permitiría a priori clonar humanos exitosamente (clonación reproductiva).

 

Varios años de investigación con monos utilizando esta técnica no permitieron clonar a estos primates y “sería probablemente lo mismo con humanos”, dijeron.

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Martes, 19 de Marzo de 2013 06:43

Costo de la guerra: ¿vidas o tesoros perdidos?

¿Qué vale la vida de un niño comparada con las antigüedades de Siria? Cualquier reflexión sobre los desastres arquitectónicos de Siria debe incluir esta pregunta. El niño, diría una persona humanitaria, vale todas las columnas de Palmira. Un historiador de sangre fría tal vez sugeriría que se podría sacrificar al niño a cambio de la herencia de todos los niños futuros. Por desgracia, los dos son objeto de destrucción en Siria.

 

El incendio de la mezquita de los Omeyas en Alepo, las ciudades romanas del norte –que han adquirido nuevos fantasmas ahora que miles de refugiados se ocultan entre las ruinas–, son las víctimas más recientes de la guerra de la arqueología.

 

Emma Cunliffe, de la Universidad de Durham, resume el dilema en el número más reciente de la revista British Archeology. Si hay entre 60 y 70 mil miertos y la nieve invernal sepulta las tiendas de los refugiados, “¿qué importa el legado histórico frente a tan trágica desolación?”

 

Cunliffe, quien desarrolla metodos para llevar la cuenta del daño a los sitios arqueológicos de Medio Oriente, ha producido un notable informe imparcial, en el que culpa tanto al régimen como a los rebeldes. Si bien todavía no en la escala de Irak después de 2003, “parecen haberse establecido (del lado opositor) redes que dan vuelta a la inspeccion oficial. Decomisos de varios miles de artefactos sin marcar en la frontera siria, entre ellos alfarería, monedas, mosaicos, estatuas... sugieren que la extensión del saqueo podría ser vasta”. Tal vez, indica, llega a más de mil 88 millones de dólares.

 

En tanto, en Palmira parece que las balas del gobierno han dañado los pilares romanos y que vehículos oficiales han usado los caminos del antiguo imperio –tal como los Humvees de EU hollaron las vías de Babilonia en 2003–, mientras en Homs la catedral de Hum-al-Zennar, uno de los templos más antiguos de la ciudad, yace en ruinas, luego que sus fieles fueron abatidos y dispersados, y su antigua liturgia aramea fue silenciada. Era una de las iglesias más antiguas del mundo; databa del año 59 y contenía un cinturón que según se decía había pertenecido a la Virgen María. Si se quiere buscar un responsable, habría que preguntar quién fue el primero en usar armas de fuego en el baño de sangre en Siria.

 

Desde que The Independent on Sunday dio publicidad en gran escala a la destrucción de la herencia siria, ambos bandos en la guerra han usado el daño en favor de su causa. Oficiales del Ejército Sirio Libre han prometido prevenir saqueos –afirmación dudosa, dado que los mercados de Jordania están ahora inundados de oro, mosaicos y estatuas de Siria– y hasta han usado la Palmira romana en un video de propaganda en YouTube. Fue producido por el Centro de Medios de la ciudad de Tadmor (Palmira), y en él se ve a un jinete que cruza la pantalla llevando la bandera verde, blanca y negra del ESL frente a las columnas de la Vía Máxima.

 


Resulta interesante que el propio ministro de Antigüedades del gobierno sirio, el profesor Maamoun Abdul-Karim, ha llamado a los sirios a proteger los tesoros arquitectónicos del país porque “es responsabilidad de todos trabajar juntos para cuidarlos”. Si bien reconoció el daño causado a algunos sitios romanos en el norte, elogió a los aldeanos locales por expulsar a los saqueadores. Al parecer los locales se dieron cuenta de que una ciudad sin antigüedades jamás ganará dinero del turismo.

 

El ministro también afirma que el grueso de los tesoros ha quedado resguardado en “lugares seguros”. Pero, ¿dónde están esos lugares? Y si son tan seguros, ¿por qué los desplazados internos no han corrido en masa hacia ellos?

 

Un prominente arqueólogo libanés me dice –y esta es una de las características más perturbadoras de esta trágica cacería de tesoros– que los contrabandistas ahora trabajan para las mismas redes creadas por los saqueadores. En el ámbito internacional se ha formado un gusto por estos tesoros, y ahora los compradores demandan a las bandas iraquíes que usen los mismos métodos en Siria. El Washington Post ha estado investigando las rutas de contrabando de los rebeldes, y los insurgentes declararon a ese periódico que una sola carga puede generar 50 mil dólares para comprar armas. “Unos días somos combatientes, y otros días somos arqueólogos”, declaró un rebelde de la ciudad de Idlib al diario.

 

Varios arqueólogos (de los legales) han sugerido que sus apelaciones a la OTAN –incluso al ministro británico de Defensa– lograron que los pilotos intentaran no dañar sitios arqueológicos romanos en Libia en 2011, cambiando de municiones para evitar salpicarlos de metralla mientras atacaban a las legiones de Kadafi. Pero sobre Siria no vuelan aviones de la OTAN, y dudo que los pilotos de ese país lleven el mensaje del ministro Abdul-Karim en la cabina. Entonces, volvamos a la vieja pregunta: ¿cuánto vale la vida de un niño?

 

Traducción: Jorge Anaya

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Con la puesta en marcha este miércoles de supertelescopio Alma, el más grande y caro del mundo, instalado en medio del desierto de Atacama, en Chile, algunos esperan rescribir la historia del universo, al captar imágenes del nacimiento de estrellas o de la formación de galaxias.

 

“Podremos llegar a observar cosas que ni siquiera imaginamos. Estrellas que nunca hemos visto o fenómenos predichos”, dijo el investigador Manuel Aravena, del Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés).

 

El denbominado en inglés Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (Gran Dispositivo, Milimétrico/submilimétrico, Alma), construido a 5 mil metros de altura en la meseta Chajnantor, en el desierto de Atacama, es el proyecto más grande y más caro de la astronomía en tierra, valorado en más de mil millones de euros. Es una iniciativa conjunta de Europa, Norteamérica y Asia orienal en colaboración con Chile, que supondrá un auténtico salto cualitativo en la exploración del espacio.

 

“Es comparable al paso de la visión de un ojo a la del primer telescopio”, señaló el director europeo del proyecto, Wolfgang Wild, del ESO, en la ciudad alemana de Garching, cerca de Múnich.

 

Zona oscura

 

Alma, que posee 66 radiotelescopios situados uno junto al otro en una superficie similar a la de un estadio de futbol, permitirá observar la zona oscura del universo, adentrándose a unos 500 millones de años luz del nacimiento del cosmos.

 

Al momento de su inauguración este miércoles con la presencia del presidente chileno Sebastián Piñera, las 66 antenas móviles de Alma estarán ensambladas, y 50 funcionando. Ya en 2011, cuando se pusieron en marcha sólo 16 de esos telescopios, los resultados fueron mejores que todo lo conocido hasta ahora.

 

Esta capacidad permitirá entender cómo se conformaron las primeras galaxias y planetas, observó Aravena. “Hasta ahora todo lo que sabemos de la formación de galaxias y planetas es teórico. Con Alma podremos contrastar esas hipótesis con la realidad”, explicó.
El astrónomo, quien lleva adelante investigaciones sobre el área oscura del universo, añadió que el trabajo de Alma “pondrá en juego las modelaciones teóricas del universo”.

 

Alma, al observar ondas milimétricas y submilimétricas, permite a los científicos mirar más allá de las masas de polvo y gas. Los astrónomos podrán ahora observar la llamada materia fría, nubes de gas en las que surgen nuevas estrellas y que desempeñan un importante papel en la formación de galaxias enteras.

 

Esa capacidad, desarrollada inicialmente en el aledaño radiotelescopio Atacama Pathfinder Experiment (Apex), potencia en especial la detección de planetas, eventualmente habitables. Gracias a él, los astrónomos descubrieron decenas de estos cuerpos, sin que ninguno hasta ahora posea condiciones suficientes para albergar vida humana.

 

Sin embargo, sí descubrieron pequeñas moléculas de azúcar orgánico. “Ese azúcar es un principio de vida”, señaló Wild.

 

“Y entonces se puede especular si la vida está muy extendida en el espacio.”

 

Alma se ubicará a una altura de 5 mil metros. “Me han dicho que será el edificio situado a mayor altitud en el mundo (...) después de una estación de ferrocarril en algún lugar del Tíbet”, comentó Wild. El telescopio se ubicó en el desierto chileno porque necesitaba que el aire fuera especialmente seco y el proyecto requería una gran superficie.

 

Más de 500 personas de todo el mundo trabajaron en la construcción de Alma.

 

La iniciativa fue financiada por ESO, la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, el Consejo Nacional de Investigación de Canadá, el Consejo Nacional de la Ciencia de Taiwán y el Instituto Nacional de Ciencias Naturales de Japón.

 

Sin embargo, Alma no es el último gran proyecto astronómico: el observatorio Europeo Austral tiene más planes. En 2013 se prevé que entre en funcionamiento el European Extremely Large Telescope (Telescopio Extremadamente Grande Europeo), también en el desierto de Atacama, que observará la “materia caliente” en el campo visible y de infrarrojos.

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Lunes, 11 de Marzo de 2013 06:46

Perdimos nuestro mejor amigo

El 5 de marzo, en horas de la tarde, falleció el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano a lo largo de su historia. Una llamada por vía satelital comunicó la amarga noticia. El significado de la frase empleada era inconfundible. Aunque conocíamos el estado crítico de su salud, la noticia nos golpeó con fuerza. Recordaba las veces que bromeó conmigo diciendo que cuando ambos concluyéramos nuestra tarea revolucionaria, me invitaría a pasear por el río Arauca en territorio venezolano, que le hacía recordar el descanso que nunca tuvo.


 
Nos cabe el honor de haber compartido con el líder bolivariano los mismos ideales de justicia social y de apoyo a los explotados. Los pobres son los pobres en cualquier parte del mundo.


 
“Déme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo.”, proclamó el Héroe Nacional y Apóstol de nuestra independencia, José Martí, un viajero que sin limpiarse el polvo del camino, preguntó donde estaba la estatua de Bolívar.


 
Martí conoció el monstruo porque vivió en sus entrañas. ¿Es posible ignorar las profundas palabras que vertió en carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado víspera de su caída en combate?: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas…”.


 
Habían transcurrido entonces 66 años desde que el Libertador Simón Bolívar escribió: “…los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.


 
El 23 de enero de 1959, 22 días después del triunfo revolucionario en Cuba, visité Venezuela para agradecer a su pueblo, y al gobierno que asumió el poder tras la dictadura de Pérez Jiménez, el envío de 150 fusiles a fines de 1958. Dije entonces:


 
“…Venezuela es la patria de El Libertador, donde se concibió la idea de la unión de los pueblos de América. Luego, Venezuela debe ser el país líder de la unión de los pueblos de América; los cubanos respaldamos a nuestros hermanos de Venezuela.


 
“He hablado de estas ideas no porque me mueva ninguna ambición de tipo personal, ni siquiera ambición de gloria, porque, al fin y al cabo, la ambición de gloria no deja de ser una vanidad, y como dijo Martí: ‘Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.’”


 
“Así que, por tanto, al venir a hablarle así al pueblo de Venezuela, lo hago pensando honradamente y hondamente, que si queremos salvar a la América, si queremos salvar la libertad de cada una de nuestras sociedades, que, al fin y al cabo, son parte de una gran sociedad, que es la sociedad de Latinoamérica; si es que queremos salvar la revolución de Cuba, la revolución de Venezuela y la revolución de todos los países de nuestro continente, tenemos que acercarnos y tenemos que respaldarnos sólidamente, porque solos y divididos fracasamos.”


 
¡Eso dije aquel día y hoy, 54 años después, lo ratifico!


 
Debo solo incluir en aquella lista a los demás pueblos del mundo que durante más de medio siglo han sido víctimas de la explotación y el saqueo. Esa fue la lucha de Hugo Chávez.


 
Ni siquiera él mismo sospechaba cuán grande era.


 
¡Hasta la victoria siempre, inolvidable amigo!
 


Fidel Castro Ruz
 
Marzo 11 de 2013
 
12 y 35 a.m.

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Jueves, 07 de Marzo de 2013 06:42

Una noche con Chávez en la Plaza Bolívar

Poco después de que el sol se escurriera por la espalda de los cerros de Caracas, la Plaza Bolívar era ya un pandemónium, un círculo dantesco donde la gente humilde de esta ciudad lloraba a su presidente y exorcizaba la consternación como podía.


 
Todos allí se habían enterado hacía muy poco de la muerte de Hugo Chávez, pero al cerrar la noche nadie podía responder cómo había llegado hasta esa plaza donde un Bolívar de negro cabalga un relincho eterno.
 


Secretamente, este reportero sabía cómo. Los había visto caminar, llegar como autómatas, absortos en el dolor, con el apuro de los que saben que ya no llegarán a tiempo, hablando incoherencias sin parar o silenciosos, sellados como tapias.
 


Pero en la plaza la gente se encontraba con la gente y estando juntos ya era otra cosa. Entonces se ponían a contar cómo los había ayudado Chávez, quien en sus bocas se elevaba a la altura del mismo Bolívar y, luego, crecía y crecía hasta convertirse en el Cristo pequeño que llevan las matronas en su escapulario y los hombres en lo oscuro de sus carteras.


 
“Van a venir 200 años más y ya nosotros no tendremos un hombre como ese”, me dijo Alberto, un negro grande que cuando por fin me presenté como periodista dejó de contarme lo que me estaba contando; o sea, que había salido corriendo del baño con la cabeza y el rostro enjabonado porque eso que le decían, que su “comandante” había muerto, no podía ser.


 
“Ese es el único hombre por el que a Venezuela le dolía el corazón”, confesó cuando ya le daba la espalda y enfilaba hacia la multitud que rodeaba al diputado Freddy Bernal, quien arengaba a cientos de hombres, mujeres y niños.

 


 Allí estaban, rodeando el pedestal de la misma estatua ante la que se inclinó en 1881 José Martí con todo el polvoriento peso de su camino sobre los hombros.


 
Una galería de rostros turbios, una jungla de gemidos, gritos pelados, canciones de lucha y dolor y, solo si uno aguzaba el oído, algún que otro silencio pequeñito, como esos puntos inestables del espacios que en un abrir y cerrar de ojos pueden transportarnos a otra dimensión de este Universo.


 
Chávez estaba en todas las imágenes, pero la gente en la Plaza Bolívar no hacía demasiado caso de las imágenes. Las enseñaban resignados, porque ya es algo natural que uno haga eso, que, por ejemplo, se deje retratar con un afiche de su ídolo.


 
Pero la gente, creo, sospechaba que las imágenes mienten, que las imágenes son solo eso, y que Chávez en realidad andaba con ellos donde no se ve.


 
Tal vez por eso, aquel viejo caminaba en círculos, como buscando una compañía invisible; y aquel levantaba el brazo con la fuerza justa para levantar dos brazos; y aquellos niños sonreían –incluso allí, en ese momento-; y tal vez por eso aquella mujer miraba a la noche como si mirara un par de ojos negros.


 
Cuando dejaba la plaza, pensé que aquello había sido como vivir por una noche la convulsión, la virulencia y la pasión de los años sesenta. Pensé en esa palabra: “Revolución”.


 
Una mujer decía a alguien a través de su móvil: “No es justo, no es justo, no es justo…”.


 
Sobrevino entonces un gesto instintivo, pero, en realidad, este reportero no la fotografió, porque su mal no parecía estar allí, sino en todas partes, y eso es algo que asusta.


 
Por el megáfono seguían gritando una de tantas frases acuñadas en tantas marchas durante los últimos años. La muchedumbre, ya se sabe, devolvía los “Vivas”.
 


Más adelante una señora le decía a quien la escuchara: “Yo sé que donde esté, Dios lo va a recibir bien, porque es el mejor líder del mundo”.

 


Por Jesús Adonis Martínez

6 marzo 2013


 
(Tomado de Prensa Latina)


UNA MULTITUD ACOMPAñO EL CORTEJO FUNEBRE DE CHAVEZ HASTA LA ACADEMIA MILITAR, DONDE ES VELADO

Un río de dolor desbordó el último adiós

 

Familiares de Chávez, los principales dirigentes del gobierno venezolano y dignatarios extranjeros como Evo Morales, José Mujica y Cristina Kirchner se confundieron entre los miles de venezolanos que salieron a dar la despedida.

 

Por Mercedes López San Miguel


Desde Caracas

 

El Paseo de los Próceres de Caracas se colmó de venezolanos y venezolanas de todas las edades que caminaban cantando o en silencio, algunos secándose las lágrimas de sus mejillas, otros gritando “uh, ah, Chávez no se va”, mientras los incesantes bocinazos de fondo de las motos y algunos vehículos pedían el paso hacia la Academia Militar del Fuerte Tiuna, adonde fueron llevados los restos de Hugo Chávez. Puertas adentro de la Academia Militar se celebró una ceremonia religiosa en la que participaron los familiares del presidente venezolano fallecido el martes tras una larga batalla contra el cáncer, acompañados de los principales dirigentes del gobierno, entre ellos, el vicepresidente Nicolás Maduro, el canciller Elías Jaua y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Estaban allí presentes frente al féretro cubierto por la bandera venezolana la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner –junto a su hermana Giselle–; sus pares de Uruguay y Bolivia, José Mujica y Evo Morales, así como la senadora y esposa de Mujica, Lucía Topolansky.

 

La Academia Militar fue elegida para las exequias porque para Chávez era su segundo hogar. Allí comenzó todo, había dicho el líder venezolano en una entrevista con José Vicente Rangel. El mundo militar, la nostalgia de su pueblo Barinas a sus 17 años, cuando era cadete, sus ascensos, su conciencia del poder. Un lugar que dejó huella en la vida del líder bolivariano. En el salón Simón Bolívar se instaló una capilla ardiente, en donde será velado hasta el funeral de mañana viernes. Durante la ceremonia de ayer en la tarde, Kirchner, Mujica, Morales y Topolansky fueron los primeros en pararse alrededor del féretro como guardia de honor; sus rostros mostraban un absoluto sobrecogimiento. Cuando les tocó el turno a las hijas de Chávez, el aplauso fue prolongado. La Presidenta argentina tenía previsto un encuentro con las hijas de Chávez, María Gabriela, Rosinés y Rosa Virginia, y otros integrantes de la familia del líder venezolano al término de la ceremonia.

 

Afuera, en las inmediaciones, los seguidores del mandatario que gobernó 14 años lo recordaban con el slogan de campaña de octubre pasado: “Chávez corazón del pueblo”, muchos vestidos con remeras y boinas rojas. “¿Eres argentina, no?”, preguntó un hombre de mediana edad que dijo haber llorado desde que supo que Chávez murió. “Tú tienes una tremenda presidenta. Se compara con Eva Perón, ¡nos sentimos argentinos, tú eres venezolana!”, dijo con el ánimo exaltado Joaquín Pineda, un herrero y soldador de Pdvsa, la petrolera venezolana.

 

“¡Arriba Nicolás Maduro, carajo!”, gritó un joven mientras caminaba con paso firme para despedir al mandatario. Antes de su última operación Chávez había señalado al vicepresidente Maduro como su delfín político en caso de que él no siguiera en el poder a causa de su enfermedad. Por el Paseo de los Próceres, la despedida se mezclaba con consignas políticas de campaña, como si entre las muestras de cariño y dolor existiera la conciencia de que el legado del presidente fallecido debía continuar. Parado entre la gente, el joven Irving Berlotti dijo que tras la partida de Chávez, cuando se haga un llamado a elecciones anticipadas, él va a votar por el oficialismo. “Uno va a seguir con la línea que dejó Chávez. Es triste haber perdido un líder a nivel internacional, el presidente que más ha influido en la historia de Venezuela que conocí en mi corta edad”, dijo Irving, de 32 años y empleado administrativo. Maduro, de 50 años, será el candidato oficialista para las elecciones presidenciales que deberán “proceder” en un plazo de 30 días, según indica la Constitución, probablemente contra el líder opositor Henrique Capriles, de 40 años, quien perdió ante Chávez en octubre pasado como líder de la Mesa de la Unidad Democrática.

 

 

A una mujer que esperaba en la fila para poder pasar y decirle adiós a Chávez se le humedecieron los ojos al recordarlo. “Nos duele en el alma que se haya ido. Estoy muy triste”. dijo Rosa Aldana. Y siguió: “Chávez dejó enseñanzas, nos dejó las misiones sociales para ayudar a los pobres, se ocupó de las viviendas. Algunas personas no lo quieren aceptar”. La acompañaba unos pasos atrás su vecina, Sofía Bordones, conmovida. “Siento que es algo demasiado triste. Y espero que el gobierno siga con sus proyectos, con sus misiones”, agregó la empleada de un laboratorio clínico, de 52 años, vestida con una remera roja y una visera al tono.

 

Poco tiempo antes había pasado por ahí el auto con el féretro rodeado de una multitud que lo saludaba. La madre de Chávez, Elena Frías, se apoyaba en él, llorando. Maduro, vestido con una campera deportiva con los colores venezolanos, había participado del cortejo junto al presidente boliviano Evo Morales, ministros y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. La marcha había salido del Hospital Militar, donde estuvo internado Chávez las últimas dos semanas desde que regresó de Cuba y poco a poco las calles se fueron llenando de seguidores. Chávez estuvo en La Habana desde el 9 de diciembre hasta el 18 de febrero, cuando regresó a su país.

 

Un señor de gorra con una V dijo que caminó desde el Hospital Militar porque quería despedir físicamente al comandante. “En mi mente va a estar presente siempre. Tenemos que seguir pá’lante los lineamientos que dejó, sea con Maduro o Diosdado”, dijo Dany Avila, refiriéndose a los dos pesos pesado del chavismo, de quienes se comenta que existe una rivalidad por ganar espacios de poder. De hecho, los medios resaltaron durante el día que no quedaba claro quién asumirá la presidencia hasta que se llame a elecciones. Como no hubo una jura de un nuevo gobierno, los “maduristas” sostienen que este momento forma parte del gobierno anterior y por eso le corresponde al vicepresidente ocupar ese cargo. En cambio, los “cabellistas” afirman que cuando se produce la ausencia absoluta del mandatario en los primeros cuatro años del gobierno, la Carta Magna estipula que es el presidente de la asamblea quien asume.

 

“Si viene otro presidente va a ser Maduro, seguiremos con él”, dijo Aloisa Aldana, ama de casa que apoya al vicepresidente “porque Chávez lo eligió a él”. A la mujer le quedaba un buen rato para poder despedirse de Chávez. Secándose los ojos con un pañuelo, Aloisa dijo que estaba agradecida por las misiones sociales. “Este gobierno me ayudó con la operación de mi nieta y para que pueda comprarle la medicina.” Otros como ella juntaban recuerdos y añoranzas para estar allí presentes. Como un pedacito del poema que escribió Chávez en sus días en la Academia Militar y que una vez leyó en su programa Aló Presidente: “Adelante centauros / al galope con la lanza en alto / hacia el horizonte del siglo XXI”.

 

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Después de Chávez

 Por Juan Gabriel Tokatlian *


Ha muerto una de las personalidades políticas del mundo más singulares e influyentes de comienzos del siglo XXI: Hugo Chávez inauguró un régimen político híbrido en su país, Venezuela, y se proyectó –él y su modelo– mundialmente mediante una estrategia de inusitada visibilidad para un país del Sur. Intentó fundar un nuevo orden hegemónico interno recurriendo a una particular mezcla de nacionalismo, populismo y socialismo que aún debe evaluarse con mejores instrumentos de análisis y cierta mayor ponderación, al tiempo que, con un estilo simultáneamente carismático, mesiánico y provocador logró trascender la política venezolana y convertirse en un punto de referencia obligado en el continente y hasta en algunos temas de la política mundial. La aspiración de cambio que enarboló Chávez y su centralidad casi excluyente en el escenario político de Venezuela hacen que, naturalmente, todo sea frágil después de su muerte.

 

A partir de ahora habrá una transición política en Venezuela. Nada indica que será una transición de sistema (de presidencialismo a parlamentarismo) o de régimen (de autoritarismo a democracia o de democracia a autoritarismo). Tampoco pareciera que se producirá una transición de partido (una coalición hoy oficial sustituida, en lo inmediato, por una futura coalición opositora). Se trata, en esencia, de una transición de mandatarios (Hugo Chávez será sucedido por un nuevo presidente del “chavismo”).

 

 

Sin embargo, el impacto de esa transición supera el nivel personal: la estructura institucional, la política pública, la relación gobierno–oposición y hasta la diplomacia venezolana pueden ingresar en un proceso cambiante y contradictorio de impredecibles consecuencias para el país (y para sus vecinos próximos, aliados políticos y oponentes ideológicos). La experiencia de transición previa que tuvo el país –la de 1958, sellada con el pacto de Punto Fijo– poco tiene que ver con la actual: aquélla representaba la salida del mandato autoritario de Marcos Pérez Jiménez, se firmó entre tres partidos (AD, Copei y URD) democráticos pro-sistema, procuró establecer un gobierno de unidad y asegurar un programa mínimo de gestión. La presente transición no apunta a crear un nuevo régimen, no se da entre partidos relativamente próximos en su orientación, no se guía por la búsqueda de unidad en el manejo del Estado, ni parece dirigida a concertar un programa básico y compartido de gestión gubernamental.

 

No hay en América latina muchas “buenas prácticas” de transición de hombres fuertes que autoproclamaron una revolución para su país; sea ese proyecto revolucionario de corte marxista o nacional popular. En realidad, la disolución (vía golpes de Estado y proscripciones políticas, por ejemplo), la contención (vía estrategias coercitivas especialmente auspiciadas por Washington y acompañadas por algunos países del área, por ejemplo) y la reversión (vía “guerras de baja intensidad” y el despliegue de proxies, por ejemplo) –y no la transición– han sido los esquemas más usuales ante experiencias revolucionarias en la región. Por lo tanto, es importante destacar que Venezuela –los venezolanos– deberá nutrirse de pocas experiencias exitosas fuera del continente y aprender de los fracasos que han afectado por años a algunos países del área.

 

En esa dirección, hay dos planos claves. En el nivel interno, un proceso electoral solo no dirime, per se, la sucesión de un liderazgo revolucionario y su legado. Es indispensable un doble tipo de acuerdo. Por un lado, uno hacia adentro, en el seno del oficialismo (para controlar el alto nivel de faccionalismo imperante) y otro en el seno de la oposición (para que sus expresiones más moderadas y modernas no queden atrapadas por lo más vetusto del bipartidismo convencional). Por otro lado, un acuerdo de garantías para la oposición (para eludir que se torne antisistémica) y para el propio oficialismo (por ejemplo, respecto de la continuidad de ciertas políticas públicas) y el compromiso en torno de unas pocas reglas de juego fundamentales que profundicen y no socaven la democracia. En esta hora y las próximas los tejedores de potenciales compromisos serán más importantes y valiosos que los protagonistas retóricamente más efusivos, ya sea a favor o en contra de Chávez y sus casi tres lustros de gobierno.

 

En el nivel internacional, lo importante es no incidir negativamente en aquella transición (por ejemplo, en el caso de Estados Unidos) y estar dispuesto a facilitar lo que eventualmente pueda pactarse domésticamente (por ejemplo, el aporte de los países de Latinoamérica). En esta dirección, hay que recordar que la incorporación de Venezuela como miembro pleno del Mercosur tuvo menos que ver con el comercio o con una presunta compensación por la suspensión de Paraguay y más con la política y la diplomacia. Lo más probable es que en el cálculo de Argentina y Brasil, principalmente, prevaleciera la idea de prepararse para eludir un eventual clima de descontrol en lo que iba a ser –y hoy ya es– la transición venezolana. Si se produjera allí una situación turbulenta e inmanejable o un quiebre del orden democrático o una reversa revanchista del actual proyecto político, el problema para Sudamérica será monumental. Si, por otro lado, se asentara un “chavismo sin Chávez” aun más radicalizado o se manifestara una pugna feroz en el corazón del chavismo haciendo ingobernable el país, entonces el problema para la región sería igualmente grave. Si Buenos Aires y Brasilia quisieron que Caracas estuviera en el Mercosur, éste es el momento para, con discreción y realismo, contribuir a que Venezuela viva una transición efectivamente incruenta y potencialmente positiva.

 

En realidad, para los venezolanos de uno y otro bando y para los actores externos próximos o distantes, aliados u oponentes de Caracas, ésta debiera ser la coyuntura de la mesura y la sindéresis.

 

* Director del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Di Tella.

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  • Autor Jesús Adonis Martínez
  • País Venezuela
  • Región Sur América
  • Fuente CubaDebate
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Una vez al año el Centro Atómico Constituyentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica, creado el 31 de mayo de 1950 con la intención de desarrollar en el país una capacidad propia en el terreno nuclear con fines exclusivamente pacíficos, abre sus puertas a la comunidad para que ingrese quien tenga interés por conocer lo que se hace en este espacio. Para la comunidad científica del Centro Atómico es un día especial porque exhibe el trabajo de todo el año y hasta de toda la vida. La doctora en Física (UBA) Alicia Sarce, con una larga trayectoria en la docencia e investigación científica, encabezó algunas de estas visitas guiadas que duraban cinco horas, es una apasionada de su trabajo y una defensora del uso de la energía nuclear con fines pacíficos. La cronista de Página/12 participó en esa visita que guió la doctora Sarce. Antes de la visita al reactor nuclear, explicó: “Un reactor nuclear es el lugar donde se producen reacciones en los núcleos de los átomos con la producción subsiguiente de energía y de partículas o fotones, como por ejemplo los rayos X o los rayos gamma. Sintetizando, un reactor nuclear es un lugar donde puede iniciarse, mantenerse y controlarse una reacción de fisión en cadena. Se puede decir que existen principalmente dos tipos de reactores: los reactores nucleares de potencia, cuyo propósito es la producción de energía nuclear que posteriormente se transforma en energía eléctrica, y los reactores nucleares de investigación, cuya finalidad es la obtención de partículas nucleares. El funcionamiento de ambos tipos de reactores es el mismo”. La pasión de la doctora Arce es la ciencia: “Esta es mi vida, estoy aquí desde hace décadas. Ser científica era mi sueño desde niña”.

 

Días después de aquella visita guiada, la científica recibió a la cronista y al reportero gráfico de Página/12 en su departamento de Caballito. Pero ese día la luz en el edificio estaba cortada y ella esperó en la puerta de calle porque no funcionaba el portero eléctrico. Parecía una paradoja que quien se dedicó a investigar la energía llevara varios días sin contar con la misma en su hogar. Subimos tres pisos por una escalera llena de velas y ella inició una explicación científica sobre cómo se genera la energía eléctrica: “El objeto de fisionar el núcleo de un átomo es el de liberar la energía interna, la cual se obtiene en forma de calor o de otro tipo de radiaciones, como las radiaciones ionizantes. En síntesis, el fin último es la producción de energía eléctrica”. Tomó aliento en el descanso y siguió: “La fisión, además de su utilidad para la producción de energía eléctrica es de muy amplia aplicación en el campo de la investigación y desarrollo, ya que permite ir descubriendo a cada instante nuevos usos de la energía nuclear”.

 

Llegamos al tercer piso e ingresamos a su departamento. Es una mujer menuda, muy delgada, que estudia danza clásica desde hace 10 años y en 2012 cumplió 69 años. En 1975 se recibió de doctora en Física en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Universidad de Buenos Aires).

 

–Cuando usted estaba cursando su carrera los profesores padecieron La Noche de los Bastones Largos durante la dictadura del general Onganía, en el invierno de 1966. ¿Cómo recuerda ese ataque contra los estudiantes y docentes universitarios?

 

–Fue algo terrible. Daba miedo. Fue a mitad de año del ’66 y yo estaba terminando mi carrera. Me faltaban un montón de materias de los últimos años, las materias más gordas, y entre ellas me faltaba un trabajo de seminario, que es una materia que se debe hacer en un laboratorio y que dura un año. Y cuando ocurrió La Noche de los Bastones Largos la mayoría de los profesores renunció y entonces, después de esa trágica noche, no se pudo cursar ninguna materia en la universidad porque la gran mayoría de los docentes no estaba.

 

–Tristán Bauer hizo la película La Noche de los Bastones Largos, el futuro intervenido. Y hace un año la Presidenta homenajeó en Casa Rosada a Rolando García, miembro fundador del Conicet y decano de Ciencias Exactas de la UBA en 1966, donde usted estudiaba física.

 

–No estuve esa noche pero sí estuve después con los docentes en la facultad. Recuerdo que fue algo terrible. Renunciaron y se fueron del país casi todos los docentes. Los alumnos nos encontramos con una universidad sin profesores y con la imposibilidad de completar la cursada. Fue una emigración masiva de profesores aterrorizados por lo que habían sufrido en esa trágica esa noche del 29 de julio de 1966.

 

–Hubo detenidos, se destruyeron laboratorios y bibliotecas universitarias, además de que decanos de la UBA y más de mil profesores renunciaron a sus cargos. De los docentes que se fueron del país, muchos eran científicos.

 

–Así fue. En la facultad todo el departamento de Física fue desmantelado, algo tremendo. Los alumnos nos preguntábamos qué podíamos hacer, quedamos con la carrera por la mitad y sin docentes, ni materias, ni nada. Mucho trabajo de investigación realizado quedó trunco. Los docentes estaban en una reunión, los fueron haciendo salir y cuando pasaban los iban golpeando con bastones a lo largo de un extenso pasillo. Fue horrible, quedó la facultad desmantelada. Fue muy angustiante. Tiempo después una compañera de estudios fue a la Comisión Nacional de Energía Atómica y descubrió que ahí podíamos estudiar e investigar para terminar la carrera. Hice mi trabajo de seminario en el laboratorio en el Centro Atómico Constituyentes de la CNEA, en el Departamento de Materiales, para recibirme.

 

–¿En qué consistió el trabajo que desarrolló para terminar su tesis?

 

–El tema que me habían dado era estudiar cómo se dilataba una aleación de plata-zinc (Ag-Zn) cuando se iba calentando. Cuando estaban a temperatura ambiente estaban de una forma y cuando se ponía a más de 120 grados cambiaba y yo tenía que medir este cambio de volumen. En este caso la aleación plata-zinc (Ag-Zn) tiene interés solamente de estudio. Después me propusieron para una beca de doctorado al Conicet y ya seguí mi carrera en materiales. La tesis de doctorado tenía una importancia académica. Era el estudio de las interfases en la aleación plata y cadmio (Ag-Cd). La interfase que estudié con todo detalle es una superficie que separa una zona donde los átomos están en unas condiciones geométricas y otra donde están en otras condiciones geométricas...

 

–En su gira asiática, Cristina Fernández de Kirchner se reunió con su par de la República Socialista de Vietnam, Truong Tan Sang, con quien acordó “profundizar las relaciones bilaterales” en áreas como biotecnología, agricultura y energía nuclear con fines pacíficos. ¿Qué abarca la energía nuclear con fines pacíficos?

 

–En la CNEA nosotros trabajamos todo el tiempo con energía nuclear con fines pacíficos pero si uno dice sólo “energía nuclear”, la población suele recordar cuestiones terribles como las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki o el accidente de Chernobyl. Y eso es así porque al comienzo se asoció la energía nuclear con las guerras. Por eso, la mayoría de las personas, si uno no lo aclara, piensan en la energía nuclear asociada a lo bélico. Y, cuando hablamos de energía nuclear para uso científico, al referirnos al vínculo de la energía nuclear y la medicina, por ejemplo, debemos aclarar que es “energía nuclear con fines pacíficos”, para que no queden dudas sobre su finalidad.

 

–La gente llega a su casa, prende la luz y no está pensando que detrás de esa bombita que se enciende hubo un trabajo tan intenso de científicos.

 

–La gente no advierte que en miles de aspectos de su vida cotidiana está presente la energía nuclear. La electricidad es un claro ejemplo (como la medicina nuclear). En las centrales nucleares, el calor desprendido de las reacciones de fisión en los elementos combustibles, generalmente óxido de uranio, puede utilizarse para que hierva agua. El vapor del agua hirviendo mueve una turbina que está conectada a un alternador que produce energía eléctrica. Y esa energía eléctrica se transmite a través de la red y llega a nuestras casas.

 

–Y en medicina, ¿cuáles son los principales usos de la energía nuclear?

 

–Es una de las aplicaciones más frecuentes de la energía nuclear de usos pacíficos. Se usan isótopos radiactivos, variaciones electromagnéticas y emisión de radiaciones en general, ya sea para diagnóstico como para terapia. Los trazadores o radiofármacos, por ejemplo, son sustancias que una vez introducidas en el organismo se pueden seguir desde el exterior. El trazador se fija en un tejido, órgano o sistema determinado y se pueden obtener imágenes precisas. Esos radiofármacos posibilitan el diagnóstico precoz en patologías óseas, en cardiología u oncología, entre otras.

 

–¿Y qué otros usos pacíficos se le suele dar a la energía atómica?

 

–En agricultura se investiga mucho sobre la fertilidad de los suelos y en cómo hacer para evitar las plagas de insectos. En alimentación se busca optimizar la conservación de los alimentos que uno compra y también se usan técnicas nucleares para la detección y análisis de diversos contaminantes. A través de un procedimiento llamado Análisis por Activación Neutrónica.

 

–¿Cuál es la importancia que tiene para usted el acuerdo que firmó la Presidenta argentina en su gira asiática?

 

–Respecto de los acuerdos firmados para profundizar las relaciones bilaterales, debo decir que son de suma importancia, porque los avances en medicina y en otras disciplinas que involucran el uso pacífico de la energía atómica son permanentes. Nosotros, los investigadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica, lo vemos a diario. Nunca tuvimos tanto apoyo como el que tenemos ahora por parte del gobierno nacional desde el 2003 hasta nuestros días, y si contamos con acuerdos internacionales como el que acaba de firmar la Presidenta en su gira asiática ahora, los objetivos pueden optimizarse aún más. Es inmenso el aporte que se puede hacer en el campo de la ciencia cuando dos o más países firman estos acuerdos porque la interacción genera la multiplicación de recursos materiales y el intercambio de recursos humanos. Se incrementan las becas para científicos, se hacen más congresos, hay asesoramiento, importación y exportación de maquinarias, construcción de reactores y crecimiento a todo nivel en lo relacionado con la energía nuclear y sus usos pacíficos. Argentina tiene un nivel muy importante en la puesta a punto de reactores nucleares de investigación y, precisamente, nuestro país ha desarrollado, fabricado e instalado reactores nucleares de investigación, algunos de los cuales producen radiofármacos, en varios países del mundo. Ya en los años ’70 Argentina instaló un reactor nuclear de este tipo en Perú. Y hace un par de años instaló otro reactor nuclear similar en Australia. Los elementos combustibles del reactor instalado por Argentina en Australia fueron fabricados en el Centro Atómico Constituyentes. Y, en el ínterin, Argentina instaló otros dos: en Argelia y en Egipto. Argentina es líder mundial en la instalación de reactores nucleares de investigación.

 

–¿Dónde funciona el Instituto Sabato en el que usted es profesora?

 

–Funciona en el Centro Atómico Constituyentes, en General Paz 1499, San Martín. Nos dedicamos a la enseñanza de las Ciencias y la Tecnología. Su nombre se debe al profesor Jorge Sábato, un físico y tecnólogo argentino destacado en el campo de la metalurgia y de la enseñanza de la física. Gran impulsor en la década del ’50 en construir un polo en metalurgia con sede en la CNEA. Cuando empecé a trabajar ad honorem en el Centro Atómico, lo que hoy es el departamento de materiales, precisamente se llamaba departamento de metalurgia. A los alumnos se los beca con unos tres mil pesos de bolsillo.

 

–¿Los egresados tienen salida laboral?

 

–Consiguen trabajo pronto. Tienen amplia salida laboral en empresas e industrias importantes del país y son bien recibidos por las universidades y centros de investigación de prestigio de Argentina y del mundo. Y aun antes de egresar las empresas les ofrecen empleo a los alumnos con buenas notas, ya que a muchos los conocen porque hicieron pasantías.

 

–¿Hay una política de becas para los estudiantes?

 

–Sí, es importante. Nosotros solemos decir que en este caso el Instituto Sábato invierte la lógica de la educación privada, ya que son los alumnos quienes reciben una ayuda económica para estudiar a través del Estado, por medio de la Universidad Nacional de San Martín y la Comisión Nacional de Energía Atómica; como así también a través de empresas argentinas que invierten en la educación para poder cubrir la demanda de ingenieros que tiene el país. Y en posgrados tenemos la Maestría en Ciencias y Tecnología de Materiales y la Especialización en Ensayos No Destructivos, una carrera que se ofrece a graduados universitarios en Ingeniería, licenciaturas en Ciencias Físicas, en Química o carreras afines. Los aspirantes son evaluados por el Consejo Asesor de la Carrera para ser admitidos en el Instituto Sábato de la CNEA.

 

–Usted, que ha dedicado toda su vida a la docencia e investigación, ¿cómo vive una muestra como Tecnópolis?

 

–Es muy importante ese apoyo para quienes nos dedicamos a la ciencia. El Estado nacional invierte para que haya laboratorios y para que tengamos materiales de estudio e investigación. También para las becas, para que se reformen edificios y para que se construyan otros donde se dictan las clases y donde tenemos los laboratorios. Nunca vi un apoyo tan importante como el que vemos hoy en Ciencia y Tecnología. También hay mucho apoyo desde el 2003 para que ingresen jóvenes, que durante años casi no ingresaban. En el Centro Atómico Constituyentes se está construyendo muchísimo y prácticamente no queda espacio libre. En general, todo lo que es científico en el país tiene un apoyo enorme. Tecnópolis es una cosa magnífica y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, con el profesor Lino Barañao, funciona bien. El ministro es un científico capacitado y comprometido y uno siente que hay apoyo del Estado. Tengo mucho tiempo de trabajo en el país y por eso puedo comparar.

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  • Antetítulo ALICIA SARCE, CIENTIFICA DEL CENTRO ATOMICO CONSTITUYENTES
  • Autor Marcela Stieben
  • País Argentina
  • Región Sur América
  • Fuente Página12
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Viernes, 01 de Febrero de 2013 06:18

Deudas pendientes de DD.HH.

En su informe anual presentado ayer, el grupo Human Rights Watch (HRW) denunció “impunidad crónica” por violaciones de derechos humanos en Colombia, un agravado clima de violencia en México, la concentración de poder en Venezuela y la represión de la disidencia en Cuba, entre otros problemas en la región.

 

El informe de 75 páginas dibuja un panorama preocupante sobre la situación de derechos humanos en 2012 en 14 países del continente americano, pero también critica duramente el deterioro de la protección a los derechos humanos en Europa, así como las consecuencias no deseadas de la llamada Primavera Arabe en la protección de los derechos de las mujeres y la minorías políticas.

 

Así, el informe de HRW denuncia que los grupos armados irregulares en Colombia siguieron cometiendo “graves abusos” durante el 2012. “La impunidad crónica en casos de violaciones de derechos humanos continúa representando un grave problema”, advierte HRW, que señala, no obstante, que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos “ha repudiado públicamente las amenazas y agresiones contra defensores de los derechos humanos”. El informe señala que la aplicación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, pensada para ayudar a la población de desplazados internos, “ha avanzado lentamente” y muchas personas que han presentado reclamos dentro de esa ley “han sufrido amenazas y ataques”. HRW señala que el diálogo de paz iniciado entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en octubre de 2012 es “la primera oportunidad de Colombia en más de una década” para resolver casi 50 años de conflicto armado.

 

En el caso de Venezuela, el informe destaca que desde que Hugo Chávez llegó a la presidencia hace 14 años, “la acumulación de poder en el Ejecutivo y el deterioro de las garantías de derechos humanos han permitido que el gobierno intimide, censure y enjuicie” a quienes critican al mandatario o se oponen a su agenda. Chávez y sus partidarios “han abusado de su poder en una gran variedad de casos que han afectado al Poder Judicial, los medios de comunicación y defensores de los derechos humanos”, indica. El documento también denuncia que las ejecuciones extrajudiciales por parte de agentes de seguridad en Venezuela siguen siendo “una práctica recurrente” y que, según cifras oficiales, 7998 personas “habrían muerto a manos de miembros de las fuerzas seguridad pública” entre enero de 2000 y los primeros cuatro meses de 2009.

 

El análisis también destaca que, en el marco de la lucha antinarcóticos y del crimen organizado, las fuerzas de seguridad en México han cometido “numerosas violaciones de derechos humanos, incluidas ejecuciones, desapariciones y torturas”, y que “casi ninguno de estos abusos se investiga adecuadamente”. Esa situación “ha exacerbado el clima de violencia e impunidad que prevalece en muchas regiones” en México, advirtió. HRW criticó que la mayoría de los abusos cometidos por militares siguen siendo juzgados en el fuero militar, “que carece de independencia e imparcialidad”.

 

Por otra parte, HRW consideró que Cuba “sigue siendo el único país de América latina donde se reprimen casi todas las formas de disenso político” y en 2012 La Habana continuó recurriendo a “detenciones arbitrarias, golpizas, actos de repudio, restricciones de viajes y exilio forzado”. El gobierno cubano liberó a decenas de presos políticos en 2010 y 2011, “pero aún es común que se condene a disidentes a cumplir penas de uno a cuatro años de prisión mediante juicios a puerta cerrada y sumarios”, mientras otros son sometidos a detenciones prolongadas sin acusación alguna, dijo HRW. El grupo humanitario señaló que aunque Cuba ha eliminado el requisito de obtener un permiso de salida de la isla, las reformas actuales “podrían ser utilizadas por las autoridades para continuar denegando el derecho a viajar a personas críticas del gobierno”. Estados Unidos no escapó al escrutinio de HRW, que criticó su continua práctica en 2012 de la pena de muerte, la emisión de penas carcelarias con grandes disparidades raciales, un número “histórico” de 396.906 deportados y las detenciones sin cargos formales en su centro penal en Guantánamo. También criticó la situación a la que son sometidos los inmigrantes indocumentados que viven y trabajan en Estados Unidos bajo la permanente amenaza de deportación.

 

El informe también incluye la situación de los derechos humanos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, y Perú.

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  • Antetítulo AMERICA LATINA Y ESTADOS UNIDOS EN EL INFORME ANUAL DE HRW
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A Emiliano lo conocí en febrero de 2010. Recuerdo que bajó de aquel avión como quien quiere comerse el mundo. Llovía esa mañana en Puerto Príncipe. No hubo tiempo para los actos. Y quizás los “ceremoniosos” se quedaron con deseos de dar bienvenidas en discursos. Era hora de alistarse e ir a sanar.


 
Esa mañana llegaba el primer grupo de muchachos de la Escuela Latinoamericana de Medicina, que desde muchas partes de América se juntaron para aliviar a Haití. A Emiliano Mariscal, el argentino con aires de líder, lo esperaban en Croix des Bouquet, uno de los mayores hospitales de campaña montado por los cubanos, en donde amanecían diariamente cientos de haitianos haciendo filas frente a las consultas.
 

Desde entonces, lo vi todos los días, con esa sonrisa de esperanzas que lo acompañó siempre, aun en medio de la peor tragedia. No había espacio para el descanso. Y hasta el tiempo de alguna entrevista siempre fue esquivo. Solo un día, cuando estaba a punto de regresar temporalmente por una aflicción familiar, se sentó a conversar sus experiencias.


 
Entonces supe de su devoción por el Che: “Ojalá yo pudiera alcanzar algún día su sentido de la consecuencia. Eso de decir siempre lo que pensó, y hacer siempre lo que dijo”. Conocí además que Haití había cambiado su vida: “Recuerdo un profesor que decía siempre en clases que había que echarle dos vistazos a la vida y uno a los libros. Eso lo he comprendido aquí. Haití me cambió de tal manera que decidí cambiar de especialidad. Había empezado a estudiar Medicina Interna, pero luego de lo vivido en este país, me decidí por la Higiene y Epidemiología. El Che decía que había que curar pueblos por encima de curar personas, y por ahí voy”.
 

Pero por esos vericuetos inimaginables que tiene la vida, hace unos días volví a dar con Emiliano. Su página de Facebook “apareció” en la pantalla de mi computadora y no pude apartarme de querer saber siempre sobre Haití. Los meses que como corresponsal me unieron a su tragedia, también habían marcado para siempre mis días. Por eso, le pedí un tiempo para Cubahora, y aquí están sus respuestas, llenas de una madurez que solo se consolida ante sucesos extremos como los vividos en Haití, a donde solo se va si pretendes sentir el dolor de otros como si fuera el tuyo propio.


 
-¿Qué crees de la ayuda internacional a Haití?


 -Considero que, de cierta manera, la presencia de más de 10 000 ONG en Haití demuestra un poco el sinsentido de algunas ayudas, máxime cuando muchas de ellas se niegan incluso a trabajar de manera articulada con el gobierno. Pienso que más allá de buenas intenciones se ha convertido en un gran negocio y en una gran injusticia, pues parte sustancial de lo que ingresa al país por concepto de ayuda es utilizado para garantizar altos estándares de vida a quienes pretenden ayudar.
 


“En cambio, he tenido la posibilidad de ser parte de otra forma de ayuda como miembro de la Brigada Médica Cubana, cuya presencia ininterrumpida desde 1998 se ha convertido, sin lugar a duda, en un halo de esperanzas para el pueblo humilde de Haití. Se trata de una concepción diferente, cuyo eje esencial es el humanismo, que coloca al ser humano en el centro del asunto”.


 
-¿Me describes cómo fue el trabajo para luchar contra el cólera?


 -Se crearon 50 grupos de pesquisa activa con el objetivo de salvar a las personas deshidratadas graves -que de lo contrario deberían afrontar horas de largas caminatas- y, al mismo tiempo, atender a los enfermos en los primeros estadios de la enfermedad, brindarles tratamiento antibiótico e hidratación.


 
“Además, cada brigada desplegada en cualquiera de los remotos parajes del país tenía la misión de cortar la transmisión de la enfermedad, para ello se trataba con antibiótico a todos aquellos que tenían contacto directo con las personas enfermas diagnosticadas, se distribuían tabletas de cloro para ser utilizadas en los recipientes de almacenamiento de agua y se brindaban los elementos fundamentales de educación para la salud.


 
“Las brigadas daban por terminada su labor cuando ya no ocurrían casos en la comunidad, y repletos del cariño de la gente, entregaban los últimos materiales gráficos para la prevención. Aquellas mochilas que habían cargado repletas de insumos médicos contenían luego rostros de agradecimiento, admiración, de sonrisas, miradas que daban las gracias, otras que rogaban que regresáramos”.


 
-¿Algún momento especial?


 -Se había dado el alerta sobre un brote en un lugar llamado Fon Tortue, ubicado en el departamento Nippes. Hasta allí llegamos luego de casi 2 horas de camino en vehículo. No fue hasta la madrugada que comenzaron a aparecer pacientes deshidratados de los sitios más alejados, quienes al conocer sobre la presencia de “los cubanos” fueron rápidamente.


 
“Al amanecer salimos a buscar un sitio adecuado para la atención. El ideal se encontraba al otro lado de un río que cortaba en dos el poblado. Nos quedamos conversando sobre la dificultad que podrían encontrar los enfermos para atravesar aquel río. De repente nos llaman, pues querían mostrarnos el improvisado puente de piedras que en fracción de minutos habían construido.


 
“Volvimos luego en dos oportunidades, no han de borrarse jamás de mi memoria los rostros de alegría de aquellas personas. Recuerdo que una de las veces estábamos reunidos con a la gente, conversando, recordando las durezas del trabajo. Entre las voces se escuchó a un joven que hablaba español, quien sin planearlo provocó que todas las voces se apagaran. Dijo aquel muchacho: ‘Si le pedimos a Dios un médico, le pedimos que sea cubano’”.


 
-¿Qué papel han jugado los graduados de la ELAM en el bienestar de América Latina? ¿Qué futuro les ves?


 -Desde la primera graduación, en 2005, más de 12 000 graduados han arribado a Latinoamérica y al mundo. Hemos logrado diferentes experiencias que materializan la idea por la cual fue concebida la escuela desde el genio del Comandante en Jefe. Por ejemplo, la construcción del Primer Hospital Garífuna en Honduras, comunidad que por primera vez cuenta con servicios de salud. Médicos venezolanos salidos de la ELAM se incorporaron al Batallón 51 y en el transcurso de estos años han sido puntal de las importantes transformaciones que han ido lográndose en Venezuela, que abarcan desde la atención médica en lugares como la Amazonía hasta ocupar responsabilidades de primer nivel en el propio Ministerio de Salud. También está la experiencia en Haití, donde más de 300 egresados de la ELAM tuvimos el honor de formar parte del inmenso caudal de solidaridad e internacionalismo ofrendado por Cuba.


 
“Nos ilusionan las proyecciones sobre cooperación internacional que asumen mecanismos de integración como UNASUR, basados en la concepción de la Salud como Derecho Humano fundamental. De tal modo, estamos en el proceso de conformación de una organización internacional de egresados. En lo personal, ejerceré la presidencia de dicha asociación por un periodo de 4 años, en los cuales pretendemos dar los primeros pasos en la conformación de la estructura internacional amparada en las asociaciones nacionales que se han formado y en las que irán creando progresivamente”.


 
-Hace unos días amanecimos con la triste noticia de la muerte del profesor Juan Carrizo, rector de la ELAM. ¿Cuánto influyó en ti compartir tus días en Haití con un hombre como él?


 -El Doctor Carrizo era excepcional. Vivió en condiciones de campaña durante varios meses cuando el sismo, trabajaba a la par nuestra y más, cargando a cuestas sus problemas de salud y siempre preocupado por “sus muchachos”, recorriendo en pocos días todo el territorio para visitar a los más de 150 egresados que en momentos de la epidemia del cólera laboraban en el país. Tengo un compromiso eterno para con ese hombre que nos regaló su vida.


 
-Este enero se cumplen tres años del sismo que convirtió a Haití en infierno de este mundo. ¿Qué reflexiones te provocan Haití y sus desgracias?


 -En primer lugar, comprender la realidad de Haití desde el conocimiento de su historia, primer estado del continente en lograr la independencia, libertando a sus esclavos, ejemplo peligroso para los países dominantes que desde entonces se han empeñado en mantenerlo sojuzgado, mediante mecanismos económicos, políticos, invasiones directas de tropas norteamericanas, dictadores títeres de una crueldad inenarrable, inestabilidad permanente, golpes de estado gestados desde el exterior. Y en todo momento una resistencia heroica que, por supuesto, se han encargado de invisibilizar en el plano internacional y de la opinión pública.


 
“Invariablemente se le falta el respeto a este pueblo. Ejemplo es la Comisión Permanente para la Reconstrucción de Haití, mecanismo supranacional encargado de determinar el destino final de las donaciones recibidas desde el tiempo del terremoto, y que coordina Bill Clinton ¿Por qué un estado soberano no puede disponer de los fondos? ¿Por qué un estado soberano no puede disponer de su propia fuerza armada?, en la base de la cuestión hay un profundo racismo y desprecio para con ese pueblo, al que en definitiva temen, por su fuerza implacable, por los valores humanos que ha mantenido a pesar de las más adversas circunstancias”.


 

*El terremoto en Haití ocurrió el 12 de enero de 2010 y tuvo su epicentro a 15 km de Puerto Príncipe. En el sismo fallecieron 316 000 personas, mientras 350 000 más quedaron heridas

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  • Autor Leticia Martínez
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Viernes, 14 de Diciembre de 2012 06:02

Biopiratería: una palabra que triunfa

El movimiento del ecologismo popular y por la justicia ambiental ha creado espontáneamente, a lo largo de 30 años, un vocabulario propio. En Estados Unidos, para designar la desproporcionada contaminación en barrios pobres donde habitan poblaciones racialmente discriminadas, se usó injusticia ambiental” en 1982. El término “deuda ecológica” se empezó a usar en 1991 por organizaciones ambientalistas latinoamericanas para oponerse al cambio climático. Hay otros ejemplos. Uno de ellos es la palabra “biopiratería”, introducida en 1993 por Pat Mooney (de Rafi, hoy Etc) y muy difundida por Vandana Shiva.

 

¿Qué significa “biopiratería”? Se trata de una práctica extendida sobre todo a partir de la colonización europea, mediante la cual los misioneros, los representantes de estados, los encargados de empresas, los biólogos y los antropólogos dan a conocer y se aprovechan de los conocimientos ancestrales de campesinos indígenas sobre plantas medicinales y agrícolas para su explotación económica, sin reconocer ni remunerar a quienes poseen esos conocimientos ancestrales. Los españoles, por ejemplo, se llevaron de América las semillas y el conocimiento de la papa, el maíz, el jitomate, sin dar ni las gracias, y se llevaron también muchas toneladas de corteza del árbol de la quina y el conocimiento de sus efectos contra las fiebres. En la actualidad, hasta se patentan tales conocimientos por empresas o investigadores extranjeros. De la India, se llevaron conocimiento sobre el arroz basmati y sobre las propiedades del árbol del Nim, y quisieron patentarlas. En México hubo intentos famosos de biopiratería disfrazados hace diez años de contratos de “bioprospección”.

 

Lo que empezó siendo denuncias de organizaciones de justicia ambiental contra la biopiratería, ahora se ha convertido en actuaciones administrativas de algunos gobiernos o en casos judiciales en países megadiversos. Me llamó la atención que Brasil comenzara a advertir públicamente en 2012 que una serie de contratos que permiten a empresas extranjeras acceder a tierras indígenas en la Amazonia podrían servir para camuflar la “biopiratería”. La palabra ha pasado de la sociedad civil a la administración estatal. ¿Será para bien o será para mal?

 

A veces, dicen en Brasil, la biopiratería va ligada a contratos REDD, que son los que dan control sobre bosques de comunidades indígenas para mantener el bosque y así impedir las emisiones de dióxido de carbono al quemarlos. La propia ministra brasileña de Medio Ambiente, Izabella Teixeira, dijo en marzo de 2012 que se debe evitar que las oportunidades para avanzar en la valorización de la biodiversidad “disfracen acciones de biopiratería”. Una ministra que usa la palabra “biopiratería”: ¿lo hará para impedir tales prácticas? ¿O será para mejorar los negocios, subiendo el precio cobrado por el Estado al ceder recursos genéticos para desarrollar productos medicinales, cosméticos, agroindustriales?
En julio de 2012 se anunció que una agencia del gobierno brasileño multó a diversas empresas por no compartir los beneficios de la exploración de la biodiversidad. La decisión se basó en denuncias hechas por el Departamento de Patrimonio Genético del Ministerio del Medio Ambiente a la agencia encargada, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) que anunció que 35 empresas cometieron 220 violaciones a la ley nacional de biodiversidad, lo que totaliza 44 millones de dólares. La mayoría de las empresas son multinacionales de las áreas farmacéutica y cosmética con sedes en Brasil. Algunas empresas fueron multadas por no compartir los beneficios financieros de la exploración de la biodiversidad brasileña, y otras por afirmar falsamente que habían repartido los beneficios.

 

Esas multas pueden ser fácilmente condonadas, pero lo notable es que Natália Milanezi, funcionaria del Ibama y responsable de imponer las multas, dijera que las empresas que no cumplen con la ley están practicando “biopiratería” y que lamentaba que eso no fuera todavía un delito tipificado en el código penal.

 

Se calcula que África pierde al año 15 mil millones de dólares por los pagos no recibidos de empresas que patentan conocimientos agrícolas y medicinales indígenas. Ecuador ha anunciado que prepara un proyecto de ley para enfrentar la biopiratería. Y en la gran reunión del Convenio Internacional de Biodiversidad en Hyderabad, en octubre de 2012, la Unión Europea explícitamente uso la palabra “biopiratería” para anunciar una nueva legislación que impida el uso ilegal de recursos genéticos. Eso era una manera de quedar bien en un país como India, muy sensibilizada al respecto.

 

Me pregunto por qué me satisface tanto el éxito de la introducción de un neologismo insultante, “biopiratería”, para designar una práctica común que continúa y crece. ¿Hemos ganado algo? Recuerdo la canción de Timothy Leary: “Franco won the war but we had all the best songs”. Los ecologistas vamos perdiendo pero lanzamos los mejores insultos.

 

Por Joan Martínez Alier, Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, coordinador del proyecto EJOLT. Autor de El ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración.

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