Lunes, 21 de Mayo de 2012 06:53

Los barones ladrones

La pérdida de más de 3 mil millones de dólares –se espera que sea más– reportada por la empresa financiera JP Morgan Chase, considerada por expertos y hasta por el presidente Barack Obama como la mejor administrada en el país, sacudió la poca credibilidad que queda de que los banqueros de Wall Street son capaces de portarse bien sin supervisión adulta.


Ahora tres agencias federales realizan investigaciones "preliminares" sobre si hubo algunos manejos ilegales, y algunos comités en el Congreso están convocando a los jefes del banco más rico (en bienes) del país para explicar qué sucedió. A la vez, críticos señalaron que esto demuestra la necesidad de mayores medidas de control y regulación del sector financiero, algo que este banco y su ejecutivo en jefe, Jamie Dimon, desean limitar y derrotar, invirtiendo millones en esfuerzos de cabildeo y mostrando hasta hace poco a su propia empresa como ejemplo de lo bien que se podían portar sin mayor supervisión externa.


Mientras la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Comisión de Valores y otra agencia llamada Comisión de Venta de Futuros de Productos Primarios, investigan las operaciones del banco con los llamados "derivados de crédito" y otras cosas imposibles de entender (a propósito) para las personas comunes, los banqueros insisten en que sólo fue "un error".


Poco después de que primero se divulgó el juego especulativo inusualmente riesgoso, el 13 de abril Dimon minimizó públicamente el asunto y afirmó que no era más que "una tormenta en una tetera". Tres semanas después, el 10 de mayo, cuando el banco divulgó que había perdido por lo menos 2 mil millones de dólares en estas actividades (ahora son 3 mil millones, y podría elevarse a 4 mil millones), Dimon aceptó que hubo "errores" y que esta operación financiera fue "mal construida y mal vigilada". Para eso le pagan 23 millones de dólares al año.


La sorpresa de todo esto es que no es sorpresa. Los bancos continúan haciendo lo mismo y los políticos lo permiten, a pesar de los millones de desempleados, mayores índices de hambre, más pobreza, menos fondos para educación y salud y otras consecuencias que resultaron de la peor crisis financiera desde la gran depresión. Nadie –ni los grandes ejecutivos ni los políticos– ha sido responsabilizado y mucho menos fiscalizado por sus "errores".


Todo esto no es más que la prueba de que éste es un sistema por el 1 por ciento, del 1 por ciento y para el 1 por ciento, como lo definió el economista premio Nobel Joseph Stiglitz, y no tiene nada de nuevo. De hecho, se puede trazar la historia de este sistema con sólo explorar el nombre del banco tan prestigioso: JP Morgan.


John Pierpont Morgan (1837-1913) fue hijo de un banquero. Empezó vendiendo acciones de empresas ferrocarrileras y llegaría a ejercer enorme control sobre los sectores claves y más dinámicos de la economía estadunidense.


Uno de los primeros negocios de Morgan fue cuando, durante la Guerra Civil, compró 5 mil rifles de un arsenal militar a 3.50 dólares cada uno y se los vendió a un general a 22 dólares la pieza, sin importar que los rifles eran defectuosos y al disparar los soldados perdían sus pulgares. Como los otros hijos de los más ricos, incluido John D. Rockefeller, Andrew Carnegie y James Mellon, Morgan evitó el servicio militar durante esa guerra pagando 300 dólares a un sustituto. El padre de Mellon le escribió a su hijo: "un hombre puede ser patriota sin arriesgar su propia vida o sacrificar su salud. Hay un montón de vidas menos valiosas", según cuenta el historiador Howard Zinn.


Morgan llegaría a ser uno de los hombres más poderosos del país; de hecho, el gobierno acudió a él y sus colegas para resolver una crisis de reservas en 1895, claro, con grandes ganancias y favores por tal servicio. Pero su objetivo principal, mientras multiplicaba su fortuna, era generar estabilidad en el sistema. "No queremos convulsiones financieras", afirmó, mientras concentraba cada vez más control sobre el sector de ferrocarriles, aseguradoras y más, todo ligado al eje central de los bancos. Para 1900 controlaba la mitad del kilometraje de ferrocarril en el país, mientras tres aseguradoras controladas por el grupo de Morgan tenían mas de mil millones en bienes. Louis Brandeis, antes de que fuera nombrado a la Suprema Corte, escribió en uno de sus libros que Morgan y sus colegas "controlan al pueblo con el propio dinero del pueblo".


Morgan fundó la US Steel Company, fusionando la empresa siderúrgica fundada por Carnegie con otras, y ayudaría a consolidar lo que sería General Electric. Y estos monopolios, junto con los otros de los Rockefeller, Carnegie, Jay Gould, Henry Clay Frick y más, lograron ventajas y ganancias con el apoyo activo del gobierno federal, que ofrecía barreras proteccionistas y otras medidas para beneficiar a este grupo casi todopoderoso.


Estos magnates fueron llamados los "barones ladrones" por sus operaciones y maniobras.


Dimon, uno de los ejecutivos más prominentes del sector financiero que apoyaron la elección de Obama en 2008, y quien fue considerado posible secretario de Tesoro en el gabinete, supuestamente se ha distanciado del ocupante de la Casa Blanca, pero para muchos Obama no se ha distanciado lo suficiente de los barones de Wall Street.


El distinguido e influyente filósofo político Cornel West, profesor de la Universidad de Princeton, promovió la elección de Obama con grandes expectativas de que se enfocaría sobre lo que considera la gran lucha de derechos civiles del siglo XXI: la pobreza y la desigualdad económica. En una entrevista reciente con el Financial Times, West expresó su desencanto describiendo a Obama como "una mascota negra para los oligarcas de Wall Street y un títere negro de los plutócratas empresariales".


La cúpula política y económica del país no ha cambiado tanto desde los tiempos de JP Morgan y los barones ladrones. Aún hay una realeza, ahora llamada el 1 por ciento, que continúa mandando en este país, sin pedir permiso y menos supervisión del 99 por ciento. Y los JP Morgan siguen gozando de ello un siglo después.
Aunque acompañada por el escándalo del Servicio Secreto, la Cumbre de las Américas del mes pasado en Cartagena, Colombia, fue un acontecimiento de gran importancia. Hay tres razones principales: Cuba, la guerra contra el narcotráfico y el aislamiento de Estados Unidos.


Un titular en el Jamaica Observer decía: "Cumbre muestra en qué medida se ha desvanecido la influencia yanqui". El artículo reporta que "los grandes puntos en la agenda fueron el lucrativo y destructivo comercio de drogas y cómo los países de toda la región podían reunirse mientras excluían a una nación, Cuba".


Las reuniones terminaron sin acuerdo debido a la oposición de Estados Unidos a esos asuntos: una política de despenalización de la droga y la proscripción de Cuba. El continuo obstruccionismo estadunidense bien podría conducir al desplazamiento de la Organización de Estados Americanos por la recientemente formada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, de la cual se excluye a Estados Unidos y Canadá.


Cuba estuvo de acuerdo en no asistir a la cumbre porque de otro modo Washington la habría boicoteado. Pero las reuniones pusieron en claro que la intransigencia estadunidense no sería tolerada mucho tiempo. Estados Unidos y Canadá estuvieron solos en la prohibición de la participación cubana, con base en las violaciones de los principios democráticos y los derechos humanos que comete Cuba.


Los latinoamericanos pueden evaluar estas denuncias desde la perspectiva de una amplia experiencia. Están familiarizados con el historial estadunidense sobre derechos humanos. Cuba ha sufrido especialmente por los ataques terroristas y el estrangulamiento económico estadunidenses, como castigo por su independencia; su "exitoso desafío" a las políticas estadunidenses que se remontan a la Doctrina Monroe.


Los latinoamericanos no tienen que interpretar la erudición estadunidense para reconocer que Washington apoya a la democracia sí, y sólo sí, se ajusta a los objetivos estratégicos y democráticos y, aún cuando así sea, favorece "formas limitadas y verticales de cambio democrático que no corran el riesgo de alterar las estructuras tradicionales de poder con las cuales Estados Unidos se ha alineado desde tiempo atrás ... (en) sociedades bastante poco democráticas", como lo expresó el experto neo-reaganista Thomas Carothers.


En la cumbre de Cartagena, la guerra contra el narcotráfico se convirtió en tema clave en la iniciativa del recién elegido presidente guatemalteco general Pérez Molina, a quien nadie confundiría con un liberal bondadoso. Se le unieron el anfitrión de la cumbre, el presidente colombiano Juan Manuel Santos y otros.


La preocupación no es nada nuevo. Hace tres años, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia publicó un informe sobre la guerra contra las drogas elaborado por los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Ernesto Zedillo de México y César Gaviria de Colombia, el cual pedía la despenalización de la mariguana y abordar el uso de drogas como un problema de salud pública.


Mucha investigación, incluyendo un estudio de 1994 de la Rand Corporation ampliamente citado, ha mostrado que la prevención y el tratamiento son considerablemente más efectivos en costos que las medidas coercitivas que reciben la mayor parte del financiamiento. Esas medidas no punitivas también son, por supuesto, mucho más compasivas.


La experiencia se ajusta a estas conclusiones. Por mucho, la sustancia más letal es el tabaco, que también mata a los no usuarios en una tasa elevada (tabaquismo pasivo). El uso ha declinado significativamente entre los sectores más educados, no por la penalización sino como resultado de cambios en el estilo de vida.


Un país, Portugal, despenalizó todas las drogas en 2001; lo que significa que siguen siendo técnicamente ilegales pero son consideradas violaciones administrativas, excluyéndolas del terreno criminal. Un estudio del Instituto Cato realizado por Glenn Greenwald encontró que los resultados son "un rotundo éxito. En este éxito radican lecciones evidentes que deberían guiar los debates sobre políticas de drogas en todo el mundo".


En drástico contraste, los procedimientos coercitivos de la guerra estadunidense contra las drogas en 40 años no han tenido virtualmente efecto alguno en el uso o el precio de las drogas en Estados Unidos, pero sí causaron estragos en todo el continente. El problema radica principalmente en Estados Unidos: tanto la demanda (de drogas) como la oferta (de armas). Los latinoamericanos son las víctimas inmediatas, pues sufren niveles alarmantes de violencia y corrupción, y la adicción se está extendiendo en las rutas de tránsito.


Cuando se siguen políticas durante muchos años con dedicación incesante, aunque se sabe que fracasan en términos de los objetivos proclamados, y se ignoran sistemáticamente las alternativas que es probable que sean mucho más efectivas, surgen naturalmente dudas sobre los motivos. Un procedimiento racional es explorar las consecuencias predecibles. Estas nunca han sido poco claras.


En Colombia, la guerra contra las drogas ha sido una delgada pantalla para la contrainsurgencia. La fumigación –una forma de guerra química– ha destruido cultivos y rica biodiversidad, y contribuye a desplazar a millones de campesinos pobres a las barriadas urbanas, abriendo vastos territorios a la minería, la agroindustria, los ranchos y otros beneficios para los poderosos.


Otros beneficiarios de la guerra contra el narcotráfico son los bancos que lavan cantidades enormes de dinero. En México, los principales cárteles de la droga están involucrados en 80 por ciento de los sectores productivos de la economía, según investigadores económicos. Hechos similares ocurren en otras partes.


En Estados Unidos, las víctimas principales han sido los varones afroamericanos, y cada vez más las mujeres y los hispanos; en suma, los que se volvieron superfluos debido a los cambios económicos instituidos en los años 70, que trasladaron la economía hacia el sector financiero y la producción al extranjero.


Gracias en gran medida a la altamente selectiva guerra contra las drogas, las minorías son enviadas a prisión; el factor principal en el aumento radical de los encarcelamientos desde los 80 que se ha convertido en un escándalo internacional. El proceso se asemeja a una "limpieza social" en los estados clientes de Estados Unidos en Latinoamérica, que se deshace de los "indeseables".


El aislamiento de Estados Unidos en Cartagena nos lleva a otros acontecimientos trascendentales de la década pasada, a medida que Latinoamérica ha empezado, al fin, a liberarse del control de las grandes potencias, e incluso a abordar sus espantosos problemas internos.


Latinoamérica ha tenido desde hace tiempo una tradición de jurisprudencia liberal y rebelión contra la autoridad impuesta. El nuevo trato se inspiró en esa tradición. Los latinoamericanos podrían inspirar una vez más el progreso en los derechos humanos en Estados Unidos.



Un teléfono funcionando desde un navegador puede revolucionar la telefonía móvil y romper con uno de los riesgos más grandes de la cultura virtual: el de la dependencia tecnológica. Cada navegador (browser) para pasear por Internet viene con una idea de mundo. No es sólo esa ventana que se abre para ingresar a la web, sino la relación que dos mil millones de usuarios tienen con lo que hay detrás. Si el objetivo de Internet Explorer era convertirse en estándar para la venta de licencias de Microsoft Windows y Google-Chrome convive de manera fascinante con el entorno de aplicaciones que ellos han creado, Firefox es una especie de aire fresco. Firefox, el programa más conocido de la Fundación Mozilla, es usado por 500 millones de personas y apuesta por el software libre como método productivo.

El concepto de web abierta, de un espacio colaborativo, pareciera ser un tanto abstracto pero tiene más sentido cuando se compara cómo funcionan los teléfonos inteligentes. En la web, cada lugar tiene una dirección, los espacios se pueden compartir y se puede participar de la construcción no sólo de contenido sino también de aplicaciones. En el mundo móvil, Apple y Google plantean pasar de ser prosumidores a apenas consumidores. Por eso la propuesta que la presidenta (o alma mater) de la Fundación Mozilla, Mitchell Baker, viene a presentar en Argentina es tan sorprendente en su funcionalidad como en la decisión de hacerlo en Argentina y Brasil. “La web debe permanecer abierta”, dice Baker en una larga conversación con Página/12, sentada y abrigada en un cómodo sillón de un complejo céntrico de Buenos Aires. Mozilla organiza un encuentro regional para su comunidad durante cuatro días aquí, de la que participa también el flamante CEO Gary Kovacs y Chris Hofmann, otro gran referente. En estos días, Mozilla anunció que pondrá a disposición dentro de unos meses –junto a Telefónica– el primer teléfono administrado íntegramente desde algo parecido a un navegador, y que su lanzamiento mundial será en Brasil y luego en Argentina.

–¿Por qué están aquí?
–Por una gran cantidad de razones. Nuestra comunidad está creciendo y Mozilla es un poco diferente a otras organizaciones. No vamos a otro lugar a abrir oficinas, construimos alrededor de las personas. Hacemos software que parece propietario pero es sin fines comerciales. En los últimos 18 meses, vimos signos de que en Argentina y en Brasil las comunidades de Mozilla estaban creciendo. Tuvimos una activa comunidad en Argentina por mucho tiempo y en el último año un número de personas vieron nuestro mensaje de que era necesario mantener una web abierta. Esa idea comenzó a tener más sentido.

–¿Por qué?
–La idea de la web abierta es un concepto abstracto. Mucha gente ve a Mozilla Firefox como un producto. Les gusta el proyecto, pero no ven que es una comunidad abierta. Un navegador es una pieza global, y si se mantiene abierta esto hace que la gente pueda participar de la web, crear sus propios espacios. Nuestra visión de que la web debe permanecer abierta empieza a tener sentido al mismo tiempo que el mundo de las computadoras está cambiando. Se está moviendo al mundo móvil, perdiendo muchas de las oportunidades de crear nuestras propias opciones. El consumo en la web ha sido abierto pero si el usuario no puede cambiar o modificar sus productos, uno se convierte en un objeto y empieza a ser ofensivo. Esa idea de apertura que promueve el mundo móvil es irónica para la tecnología y la sociedad, los sistemas son dramáticamente más cerrados que hace años.

–¿Y cuál es la propuesta?
–En Mozilla creemos que podemos traer apertura a los teléfonos móviles. Es bueno que en los aparatos móviles los usuarios tengan control sobre sus programas, sobre su propia vida. Hemos trabajado en la tecnología por nueve meses, pensamos que es la idea correcta y se va a mover rápidamente. En Mozilla tenemos un nombre de código que es Boot To Gecko, un clásico nombre de de-sarrolladores, es gracioso porque no tiene sentido. Oficialmente lo llamamos open web device (dispositivo de web abierta).

–¿Sin nombre comercial?
–No. Creemos que estamos ofreciendo algo que tiene sentido aquí, y tenemos un socio que nos va a ayudar a amplificar esta idea, que es Telefónica. Para distribuir teléfonos necesitamos un creador de hardware y un operador telefónico. No es sólo la tecnología.

–Habría que recordar la triste historia de Meego, el sistema operativo libre desarrollado en Linux junto a Nokia que fue discontinuado después que la empresa finlandesa hiciera un acuerdo con Microsoft.

–Podemos ofrecer Firefox a través de Internet, la gente tiene computadoras de escritorio y laptops, pero con los móviles es más difícil: hemos sido muy afortunados en encontrar a Telefónica, que había llegado a la misma conclusión de que la plataforma móvil debía ser sobre la web. Estamos trabajando en entregar los primeros aparatos este año o el próximo en Brasil y luego en Argentina. Los chips son de Qualcomm, y todavía estamos organizando los acuerdos de hardware.

–¿Y por qué no empiezan en San Francisco, como sucede habitualmente?
–Para los desarrolladores empezó en GitHub (donde se trabaja en el software). Esperamos que mucha gente se involucre, pero Telefónica es el líder. Deutsche Telekom está innovando también pero Telefónica es más rápida, su plan es que el primer teléfono web arrancará en Brasil y Argentina muy pronto. Es un aparato que puede tener buena performance por bajo costo.

–El gran desafío es el tema de la conectividad. Se pierden las conexiones de tarifa plana.
–En Mozilla no resolvemos la conectividad, pero cuando la gente usa teléfonos móviles hay algunas aplicaciones que están conectadas pero la gran parte no lo está. Usamos tecnología para que corran localmente, algunas aplicaciones estarán en el aparato y otras deberán conectarse.

–¿Por qué es esto posible? ¿Qué tecnología permite hacer un teléfono en html?
–Diría que la razón por la que existe un teléfono web es la determinación. No es un problema de tecnología. El modelo Apple funciona muy bien para Apple, tienen una determinación muy grande en lo que están haciendo. Pero en Mozilla tenemos una determinación clara en pensar un aspecto más global, en defender el valor de la web, estamos organizados para ser así. No tenemos fines de lucro. Hay algo que la gente ama del mundo de los móviles y hay algo que ha hecho que la web haya sido exitosa en los últimos 15 años. Estamos mirando cuidadosamente cómo juntamos estos mundos. Tomamos un muy pequeño pedazo de código de Android, que Android tomó de Linux que es la parte de configuración de hardware. Ese pedazo de código que se comunica con el hardware ha sido testeado por millones de aparatos a través de Android. Tomamos eso, y arriba pusimos la web. Nada cerrado, nada de Apple o Google: html5, javascript y css. Y estamos creando algunas cosas como los acelerómetros, nos hacían depender de Google o Apple. Trabajamos en estándares muchos años, tenemos la capacidad de hacerlas disponibles para todos.


Dictadura benevolente



La cantidad de colaboradores distribuidos por el mundo que aportan código y horas de trabajo a los proyectos de la Fundación Mozilla supera por decenas la cantidad de personas contratadas por la organización. Mozilla tiene proyectos vinculados al navegador pero también al programa de correo, métodos de identificación y programas relacionados con medios de comunicación como Mo-Jo (Mozilla Journalism). En la página oficial de Mozilla, se asegura que esta organización trabaja con la idea de ser una “dictadura benevolente”. La diferencia de los proyectos de software libre con otros es que estas comunidades están basadas en algo así como una meritocracia. Se trata de liderazgo productivo y el respeto por los otros. No es una meritocracia perfecta, los seres humanos se quieren o no se quieren, pero la aspiración es que así lo sea. Si la gente quiere trabajar con vos y seguir tus decisiones, entonces los proyectos crecen. Eso funciona bastante bien.

–¿Pero cuál es la idea de la “dictadura benevolente”?
–Algunos proyectos usan un sistema de dictadura benevolente, que es una persona lo suficientemente respetada y tiene el conocimiento para tomar decisiones. El dictador no es una muy buena palabra, pero se trata de que tomás la mejor decisión. No es como en política, cada comunidad puede irse y tener su rol, pero la “dictadura” tiene que ver con que si nadie toma la decisión alguien tiene que hacerlo. Esa persona lo hará, en una comunidad tenés que tomar decisiones para que la gente quiera seguir.
Trabajamos con un sistema de módulos, tenemos responsables de los módulos y finalmente hay dos personas: uno del lado técnico, Brendan Eich, creador del lenguaje javascript, y en la parte no tecnológica estoy yo.

–Y si alguien no quiere participar hace su propia versión.
–De un proyecto de software libre podés irte siempre y hacerlo por tu cuenta. Tal vez si quieres ir por tu cuenta, tengas tu visión particular pero la gente no te sigue. Los proyectos de software libre están pensados para “hacer”. Si no hacés nada es difícil el control o manejar un grupo. Es un tipo de trabajo diferente. Se organizan en quién hace cada cosa y quién es más respetado, la apertura del trabajo hace que todos puedan ver lo que estás haciendo. La apertura es la clave, si escribís código, y es abierto y la gente puede verlo, podés hacer cambios que estén disponibles todo el tiempo. Es fácil para la gente decir “yo quiero trabajar con esa persona”. O, yo puedo ayudar, o puedo mejorarlo, o esta persona no entiende esta parte del mundo que yo sí entiendo. La apertura es la clave, involucrarse es la clave y las comunidades de código abierto; en un sistema de meritocracia la gente gravita hacia la alta calidad. Es cierto que en general a la gente le gusta estar con quien hace un gran trabajo. A veces son competitivos pero, en tecnología, la gente quiere trabajar con los mejores. Así es como aprendés y te mejorás. Los proyectos de código abierto se abren paso si la gente hace cosas interesantes.

@blejman
Lunes, 09 de Abril de 2012 06:19

Siria condiciona la aplicación del plan de paz

Un mar de dudas rodea al acuerdo de paz impulsado en Siria por Naciones Unidas (ONU). En ese tire y afloje volcado en la mesa de negociación desde hace meses, el gobierno de Bashar Al Assad exigió un compromiso por escrito de la oposición para iniciar el retiro de tropas de las ciudades que se encuentran bajo dominio de su régimen. De este modo, el Ejecutivo sirio aumentó la incertidumbre sobre un problema de difícil resolución, pues aún no se sabe si finalmente cumplirá o no con su parte, de cara al plan presentando por Kofi Annan, enviado de la ONU y la Liga Arabe para destrabar el conflicto armado. En su cumpleaños 73, el funcionario ganés manifestó ayer que la escalada que se registra es inaceptable. Asimismo, se mostró conmocionado y exhortó a Damasco a finalizar la violencia en las calles. La posición oficial, expresada en un comunicado por la cancillería, impuso de ese modo un nuevo condicionamiento al cese del fuego. Pese a que había sido aceptado por Damasco, el acuerdo –aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU– fue considerado como la última chance para que el gobierno detenga la sangría en Siria. La oposición, en tanto, había advertido que cualquier plan de paz debía contar con pautas que impidan al gobierno ganar tiempo para continuar la represión de civiles.
 

Según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que el sábado informó sobre la muerte de al menos 128 personas (86 de ellas civiles), la violencia se intensificó por todo el país en los últimos días. Las fuerzas de seguridad seguían atacando ayer bastiones rebeldes, luchando contra los desertores y efectuando operaciones en las provincias de Damasco, Idlib (noroeste), Alepo (norte), Deir Ezzor (este), Deraa (sur) Homs y Hama (centro), dijo el OSDH. El observatorio indicó que murieron al menos 51 personas y que unas 200 fueron arrestadas en los allanamientos efectuados ayer en diversos puntos del país. Las fuerzas rebeldes también informaron sobre combates. “El ejército está bombardeando Al Rouge con tanques y helicópteros que disparan misiles sobre Al Bashiriya. Decenas de personas murieron o resultaron heridas”, manifestó el vocero opositor, Mahmud Ali. El portavoz sostuvo que la intensidad del bombardeo hizo imposible acceder a la zona para asistir a los heridos o conocer a ciencia cierta cuál fue la cantidad de muertos.
 

“Decir que Siria va a retirar sus fuerzas de las ciudades el 10 de abril es inexacto, Kofi Annan no ha presentado aún garantías escritas de que los grupos terroristas armados vayan a detener cualquier forma de violencia”, destacó el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio.
 

“Annan tampoco presentó compromisos escritos de los gobiernos de Qatar, de Arabia Saudita y de Turquía (países sospechados de apoyar a los rebeldes en los últimos meses) sobre el cese de su financiación a grupos terroristas”, agregó el ministerio y dejó ver su disposición a continuar cooperando con el enviado de la Liga Arabe y la ONU. Por su parte, el vocero de la cancillería francesa, Bernard Valero, deploró la dilación de las negociaciones por parte del gobierno. “Después de que el régimen de Bashar Al Assad anunciara que aceptaba el plan de Kofi Annan y propuso el 10 de abril como fecha para retirar sus tropas y sus armas pesadas de los centros urbanos, ahora formula nuevas exigencias inaceptables”, dijo.
 

El plan de una salida a la crisis consensuada entre el gobierno y la oposición presentado por Annan fue aceptado por Damasco el 2 de abril y la ONU lo ratificó el jueves pasado: prevé la retirada del ejército de las ciudades que ocupa –ultimátum que vence mañana por la mañana– para que se abandonen las armas y se finalice con la violencia en un plazo no mayor a las 48 horas.
 

A fines de diciembre, la Liga Arabe había instruido a sus observadores para que supervisaran la aplicación de otro plan de salida a la crisis, pero tuvieron que limitarse a monitorear el recrudecimiento de la violencia. El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición, llamó ayer al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir urgentemente para poner fin a la catástrofe humanitaria provocada por el régimen en contra del pueblo sirio desarmado, “adoptando una resolución vinculante bajo el artículo 7 para garantizar la defensa de civiles”, pidió en un comunicado.
 

La oposición siria, considerada por el régimen como grupos terroristas armados, también se mostró escéptica sobre las intenciones de Al Assad. “Siria no va a repetir lo que ocurrió durante la presencia de los observadores árabes, cuando las fuerzas armadas salieron de las ciudades, lo cual permitió a los grupos terroristas armados reorganizarse y rearmarse para controlar barrios enteros”, se insistió en el texto. “Creer en las promesas de este régimen salvaje es permitirle avanzar en su plan criminal para destrozar a Siria y causar un baño de sangre en el país”, agregó el CNS.
 

Ante el masivo éxodo de sirios que buscan la frontera para huir de los bombardeos, Turquía (que alberga a más de 24.500 refugiados) amenazó con tomar medidas en caso de que Damasco no ponga fin a la violencia mañana. Desde Roma, el papa Benedicto XVI rezó por el cese del derramamiento de sangre en Siria. El OSDH señaló que ya murieron más de 10.000 personas desde el inicio de la revuelta contra el régimen, en marzo de 2011.
 

Miércoles, 04 de Abril de 2012 07:08

El Salvador: ¿democracia Mexican way?

En un territorio que cabe 93 veces en México (y con una población 17 veces inferior), El Salvador sufrió una guerra civil que dejó 80 mil muertos y más de un millón entre migrantes y refugiados (1975-91).
 

A diferencia de Cuba y Nicaragua, la lucha en El Salvador fue como la de España en la guerra civil: una guerra ideológica y política integral, en la que todas las clases presentaron batalla en todos los frentes sociales: en el religioso y el militar, en el económico, político y cultural.
 

Un dato que a discreción olvidan los analistas “independientes”: la gesta del FMLN fue algo más que un “foco” guerrillero, clonado de la llamada guerra fría. Porque esta guerra empezó mucho antes de las masacres de 1932, y retomó sus fueros en 1980, año de la constitución del FMLN y de la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).
 

Se dice que los Acuerdos de Paz (México, enero 1992) fueron a consecuencia del “empate” militar entre las fuerzas insurgentes y el ejército gubernamental. Y con afanes políticamente correctos, se omite que el FMLN derrotó a uno de los ejércitos más grandes y armados del continente, estructurado, entrenado, asesorado y financiado por Estados Unidos.
 

Los acuerdos fueron en realidad otra vuelta de tuerca en los engranajes del despojo y la exclusión neoliberal. Con la venia de Washington, los gobiernos “democráticos” de Arena importaron las nuevas modalidades de la guerra contrainsurgente que en Colombia funcionaban a toda máquina, y que en México se aplican hoy contra el “crimen organizado” (?).
 

A 20 años de los acuerdos (y con un gobierno “de izquierda” en funciones desde marzo 2009), El Salvador registra más asesinatos que en el periodo de la guerra, en tanto 2 millones y medio de salvadoreños (40 por ciento de la población) residen en el exterior. Por esto, en las pasadas elecciones de medio periodo (legislativas y municipales) el pueblo salvadoreño emitió una suerte de “voto castigo” al FMLN.
 

¿Sabían los funcionarios del FMLN que iban a perder? El ex comandante guerrillero y hoy académico Dagoberto Gutiérrez responde en un artículo: “No, al contrario. Como funcionarios estaban absolutamente seguros de que la gente los iba a seguir, como si la gente les perteneciera. Fue el error. Saber lo que está pensando la gente es lo fundamental, clave, eso lo aprendimos en la guerra…

Añade: “Arena no esperaba ganar donde ganó, y el FMLN no esperaba perder donde perdió. Lo que ocurrió es el que el voto ha sido convertido en un instrumento administrativo vacío de poder. [...] La gente decidió utilizar el voto políticamente y no electoralmente, como castigo al FMLN, más que al gobierno. [...] No es la gente la que teme al FMLN, es el partido FMLN el que tiene miedo al pueblo. [...] La cúpula del FMLN no es de izquierda, es de derecha”.


Sin embargo, otros “analistas” se “maravillan”. Sergio Ramírez escribe: “Si uno mira desde Nicaragua a través de las aguas del golfo de Fonseca, la democracia en El Salvador está funcionando como debe ser”. El ex sandinista celebra las “reglas de la democracia, uno de cuyos supuestos esenciales es la alternabilidad, cumplidas al pie de la letra” (Allí no más, al otro lado, La Jornada, 31/3/12).
 

O sea, la posibilidad de que en 2014, frente a la inoperancia y oportunismo del FMLN, la ultraderecha retorne al poder para depositar flores en el monumento que la alcaldía de Antigua Cuscatlán levantó al fundador del partido, el multiasesino Roberto D’Aubuisson.
 

Tampoco podía faltar el otro inefable, Joaquín Villalobos, ex comandante del FMLN y asesor del gobierno de México (así como lo fue con el de Álvaro Uribe en Colombia). Eternamente inquieto por las cuentas pendientes con la justicia, el asesino del poeta nacional de El Salvador, Roque Dalton, cierra filas con la teóricos angloyanquis del “Estado fallido” y, abriendo el paraguas, escribe:
 

“Aunque resulte indiscutiblemente justo (sic) resolver estos agravios [NR: masacre de El Mozote, donde 900 campesinos, entre ellos 460 niños fueron asesinados durante la guerra], la pregunta es si estos países pueden darse el lujo de atender este tema sin volverse más inviables (sic). Incapaces de darse seguridad y justicia en el presente (sic), pretender que lidien con el pasado suena a broma” (“El peligro de una Somalia latinoamericana”, El País, 19/2/12).
 

Ni el maravillado Ramírez ni el asesino Villalobos (quienes en distintos tiempos, medios y cualquiera sea el asunto cumplen con el deber ser de condenar a Hugo Chávez) deberían andar tranquilos.
 

Con la venia del “compañero” presidente Mauricio Funes, el nuevo ministro de Justicia y Seguridad Pública, coronel David Mungía Payés, anunció que la FBI y la Fuerza de Tareas Antipandillas de Estados Unidos estarán a cargo del entrenamiento de la policía nacional para “combatir a las pandillas”. A más de ofrecer a Washington información personal, de los viajeros que transiten vía aérea por El Salvado
 

Miércoles, 04 de Abril de 2012 07:03

Lo que hay que decir

 El Nobel de Literatura alemán se opone, en esta tribuna inédita en forma de poema, a un posible ataque de Israel contra Irán


Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
 
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
 
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
 
solo acabamos como notas a pie de página.
 
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
 
el que podría exterminar al pueblo iraní,
 
subyugado y conducido al júbilo organizado
 
por un fanfarrón,
 
porque en su jurisdicción se sospecha
 
la fabricación de una bomba atómica.
 
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
 
a ese otro país en el que
 
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
 
se dispone de un creciente potencial nuclear,
 
fuera de control, ya que
 
es inaccesible a toda inspección?
 
El silencio general sobre ese hecho,
 
al que se ha sometido mi propio silencio,
 
lo siento como gravosa mentira
 
y coacción que amenaza castigar
 
en cuanto no se respeta;
 
“antisemitismo” se llama la condena.
 
Ahora, sin embargo, porque mi país,
 
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
 
por crímenes muy propios
 
sin parangón alguno,
 
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
 
enseguida calificada de reparación,
 
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
 
es dirigir ojivas aniquiladoras
 
hacia donde no se ha probado
 
la existencia de una sola bomba,
 
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
 
digo lo que hay que decir.
 
¿Por qué he callado hasta ahora?
 
Porque creía que mi origen,
 
marcado por un estigma imborrable,
 
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
 
al país de Israel, al que estoy unido
 
y quiero seguir estándolo.
 
¿Por qué solo ahora lo digo,
 
envejecido y con mi última tinta:
 
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
 
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
 
Porque hay que decir
 
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
 
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
 
podríamos ser cómplices de un crimen
 
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
 
no podría extinguirse
 
con ninguna de las excusas habituales.
 
Lo admito: no sigo callando
 
porque estoy harto
 
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
 
que muchos se liberen del silencio, exijan
 
al causante de ese peligro visible que renuncie
 
al uso de la fuerza e insistan también
 
en que los gobiernos de ambos países permitan
 
el control permanente y sin trabas
 
por una instancia internacional
 
del potencial nuclear israelí
 
y de las instalaciones nucleares iraníes.
 
Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
 
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
 
ocupada por la demencia
 
viven enemistados codo con codo,
 
odiándose mutuamente,
 
y en definitiva también ayudarnos.
 
 
 
Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publica hoy en el diario Süddeutsche Zeitung.
 

Esta semana, el terror sacudió el cielo de Texas, solo que esta vez no fue provocado por un terrorista sino por un piloto: nada más y nada menos que un piloto certificado por la Administración Federal de Aviación. El capitán de JetBlue Airways Caly Obson piloteaba el vuelo 191 que se dirigía del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, en Nueva York, hacia Las Vegas. Cuando el avión ya se encontraba en el aire, Obson comenzó a correr de un lado al otro del pasillo al tiempo que, según el testimonio de varios pasajeros y las imágenes tomadas con teléfonos celulares, despotricaba acerca de Irak, Israel, al-Qaeda y ataques con bombas, les pedía a los pasajeros que rezaran y gritaba: “todos vamos a morir”. Un piloto que se encontraba entre el pasaje ayudó al copiloto a hacer un aterrizaje de emergencia mientras los pasajeros y la tripulación reducían a Obson, que ha trabajado en JetBlue casi desde la fundación de la aerolínea. Tras el aterrizaje, Obson fue trasladado al hospital y suspendido de sus tareas con licencia remunerada. Más tarde se presentó una acusación penal en su contra por interferir con la tripulación del vuelo.

Este incidente basta para provocarle miedo a volar a cualquiera. Sin embargo, tan solo llegar hasta el avión hoy en día puede representar un riesgo aún mayor para la salud que el vuelo en sí mismo.

Las nuevas tecnologías de control de seguridad en los aeropuertos —principalmente los escáneres de retrodispersión de rayos X— son cada vez más resistidas. El uso de este tipo de escáneres está siendo cuestionado tanto debido a su eficacia como a preocupaciones de que la exposición a la radiación puede provocar cáncer. A esta preocupación sobre la salud se agrega la naturaleza gráfica de las imágenes captadas, básicamente fotos que muestran desnudas a cada una de las personas que pasa a través de la máquina, y la naturaleza agresiva (y para algunos humillante) de la alternativa al escáner: el “cacheo pormenorizado” realizado por un funcionario de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).

La Senadora republicana Susan Collins presentó un proyecto de ley que exigiría que los escáneres de retrodispersión de rayos X sean sometidos a análisis en laboratorios independientes, lo mismo que un grupo de científicos de la Universidad de California, San Francisco le solicitó al gobierno de Obama en abril de 2010. En respuesta a la afirmación de la TSA (en rigor, una afirmación de la fabricante de escáneres Rapiscan) de que la dosis de radiación es menor a “la recibida al comer una banana”, el catedrático John Sedat y otros académicos escribieron: “Si bien la dosis sería segura si fuera distribuida de igual forma en todo el cuerpo, la dosis en la piel puede ser peligrosamente alta. Hay motivos razonables para creer que estos escáneres aumentarán el riesgo de cáncer en niños y otras poblaciones vulnerables, como mujeres embarazadas”. El Doctor Michael Love, director del instituto de rayos-X de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, le dijo a la revista Discover que si este riesgo se multiplica por los 700 millones de viajeros anuales, “seguramente alguien va a contraer cáncer de piel”. La Unión Europea prohibió estas máquinas.

En los viajes que realicé durante los últimos fines de semana me negué a pasar por los escáneres, que es un derecho que tiene todo pasajero, a pesar de que la opción casi nunca está indicada en ninguna parte (el proyecto de ley de la senadora Collins también exige que haya señalizaciones claras). Me hicieron esperar hasta que los empleados de la TSA estuvieran disponibles para realizar lo que eufemísticamente se denomina “cacheo pormenorizado”. La agresividad con la que la funcionaria de la TSA cuestionó mi decisión de no pasar por el escáner fue tan solo igualada por la agresividad del cacheo cuando me negué a cambiar de decisión. De regreso a Nueva York, una amiga que recién llegaba desde el Aeropuerto Internacional de O’Hare, en Chicago, me contó cómo una funcionaria de la TSA pasó las manos por la parte delantera de su pantalón y le dijo: “¡Parece que perdió algo de peso!”.

¿Quién se beneficia con esto? Las dos empresas que fabrican los escáneres de cuerpo entero tienen amigos poderosos. Según informaron los periódicos The Hill y The Washington Post, L-3 Communications, la empresa fabricante del escáner de ondas milimétricas, contrató a la lobbista Linda Daschle, esposa del ex senador Tom Daschle. También se informó que Rapiscan, la empresa fabricante de la máquina de retrodispersión de rayos X, pagó 1 millón de dólares al Chertoff Group, dirigido por el ex Director de Seguridad Nacional Michael Chertoff, mientras éste aparecía en los medios publicitando las bondades de las máquinas. Cada uno de estos aparatos le cuesta alrededor de 150.000 dólares a los contribuyentes, pero eso es solo su compra; la instalación y el personal para operarlos cuestan mucho más.

Los propios agentes de la TSA podrían ser los que afronten los peores riesgos. Un reciente informe del inspector general de la TSA reconoció que “es preciso instalar escudos para reducir aún más los niveles de exposición a la radicación de los operadores del escáner de retrodispersión de rayos X”. También advirtió que los empleados de la TSA plantearon que no han recibido capacitación suficiente como para operar las máquinas. Michael Grabell, un periodista de ProPublica que ha escrito mucho sobre los escáneres de cuerpo entero, me dijo: “Técnicos de radiación le dijeron a algunos de los operadores de la TSA: 'si yo operara alguna de esas máquinas, usaría un medidor de radioactividad'. Pero la TSA no lo permitió”.

Estas preocupaciones provocaron que el Centro de Información sobre Privacidad Electrónica demandara a la TSA y al Departamento de Seguridad Nacional, para procurar que se ponga fin al uso de los escáneres, al menos hasta que se realicen exámenes independientes de los riesgos y se publiquen los resultados.

Hasta que no tengamos la certeza de que los escáneres son seguros, seguiré optando por no someterme a ellos.


Publicado el 30 de marzo de 2012

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Sábado, 24 de Marzo de 2012 06:30

Maximización versus optimización

Hay una ética subyacente tras la cultura productivista y consumista, hoy ampliamente en crisis por causa de la huella ecológica del planeta Tierra, cuyos límites hemos sobrepasado en un 30%. La superabundancia de bienes y servicios como hasta hace poco tenía la Tierra necesita de un año y medio para reponer lo que le extraemos durante un año. Y no parece que la furia consumista esté disminuyendo. Al contrario, el sistema vigente, para salvarse, incentiva más y más el consumo que, a su vez, requiere más y más producción que acaba estresando todavía más todos los ecosistemas y al planeta como un todo.
 

La ética que preside este modo de vivir es la de la maximización de todo lo que hacemos: maximizar la construcción de fábricas, de carreteras, de coches, de combustibles, de ordenadores, de teléfonos móviles; maximizar programas de entretenimiento, novelas, cursos, reciclajes, producción intelectual y científica. La producción no puede parar, de lo contrario ocurriría un colapso en el consumo y en el empleo. En el fondo es siempre más de lo mismo y sin el sentido de los límites soportables por la naturaleza.
 

Imitando a Nietzsche preguntamos: ¿cuánta maximización aguanta el estómago físico y espiritual humano? Se llega a un punto de saturación cuyo efecto directo es el vacío existencial. Se descubre que la felicidad humana no está en maximizar, ni en engordar la cuenta bancaria, ni en el número de bienes en la cesta de los productos consumibles. El hecho es que el ser humano tiene otras hambres: de comunicación, de solidaridad, de amor, de trascendencia, entre otras. Éstas, por su naturaleza, son insaciables, pues pueden crecer y diversificarse indefinidamente. En ellas se esconde el secreto de la felicidad. Pero en palabras del filósofo Ludwig Wittgenstein citando a San Agustín: «hemos tenido que construir caminos tormentosos por los cuales hemos sido obligados a transitar con multiplicados cansancios y sufrimientos impuestos a los hijos e hijas de Adán y Eva».
 

Lógicamente necesitamos cierta cantidad de alimentos para mantener la vida. Pero los alimentos excesivos, maximizados, causan obesidad y enfermedades. Los países ricos maximizaron de tal manera la oferta de medios de vida y la infraestructura material que destruyeron sus bosques (Europa sólo conserva el 0.1% de sus bosques originales), destruyeron ecosistemas y gran parte de la biodiversidad además de gestar perversas desigualdades entre ricos y pobres.
 

Debemos caminar en dirección a una ética diferente, la de la optimización. Ella se funda en una concepción sistémica de la naturaleza y de la vida. Todos los sistemas vivos procuran optimizar las relaciones que sostienen la vida. El sistema busca un equilibrio dinámico, aprovechando todos los ingredientes de la naturaleza, sin producir residuos, optimizando la calidad e incluyendo a todos. En la esfera humana, esta optimización presupone el sentido de autolimitación y la búsqueda de la justa medida. La base material sobria y decente posibilita el desarrollo de algunos materiales que son los bienes del espíritu, como la solidaridad hacia los más vulnerables, la compasión, el amor que deshace los mecanismos de agresividad, supera los preceptos y no permite que las diferencias sean tratadas como desigualdades.
 

Tal vez la crisis actual del capital material, siempre limitado, nos enseñe a vivir a partir del capital humano y espiritual, siempre ilimitado y abierto nuevas expresiones. Él nos posibilita tener experiencias espirituales de celebración del misterio de la existencia y de gratitud por nuestro lugar en el conjunto de los seres. Con esto maximizamos nuestras potencialidades latentes, aquellas que guardan el secreto de la plenitud, tan ansiada.

En la región Madre de Dios (selva sudeste, frontera con Bolivia y Brasil) la población vive afectada por el mercurio vía el agua, los peces, las plantas y el aire, contaminados por quienes se dedican a la minería informal o ilegal. Es difícil medir las dimensiones de ese tipo de actividad extractiva, pero esta semana una fuente oficial reveló que se desarrolla en 21 de las 25 regiones.

El biólogo César Ascorra, secretario general de Cáritas en Madre de Dios, precisa que se entiende como minería informal la que se realiza sin haber terminado los trámites en el Ministerio de Energía y Minas para explotar una concesión. Además, se le denomina ilegal cuando ocurre en zonas reservadas o de amortiguamiento (en entornos medioambientales únicos por su biodiversidad y vulnerabilidad).

Este miércoles, 10.000 mineros informales se enfrentaron a la Policía Nacional como parte de un paro que ya llevaba nueve días en Madre de Dios en rechazo a una norma aprobada a fin de febrero, que castiga la minería informal o ilegal hasta con diez años de pena privativa de la libertad.

El martes los gremios mineros de Madre de Dios habían suspendido el paro para dialogar con el gobierno pero discreparon con los términos que propuso el Ejecutivo y terminaron pateando el tablero.

El enfrentamiento dejó como saldo tres personas muertas y más de 60 detenidos, mientras que movilizaciones similares ocurrían en Puno y Piura.

Quién hubiera imaginado estas consecuencias cuando empezó la conquista del Perú en el siglo XVI: “Antes los incas realizaban la extracción de oro solo mediante el lavado (minería aluvial), pero los españoles introdujeron el azogue”, comenta Ascorra.

Más de cien mil personas trabajan directamente en la minería informal, de acuerdo al cálculo oficial realizado a fines de 2010 por una Comisión Técnica Multisectorial del Estado que propuso un plan de regularización.

Entrevistada por El País, Juana Kuramoto, coordinadora de dicha comisión, dijo: “De nuevo están teniendo la visión de que es más fácil perseguir a 20 mil o miles de mineros que seguir a quienes controlan este negocio: empresas formales mineras que compran informalmente”.

 “El Estado no tiene recursos ni personal para ir tras miles de mineros. En las recomendaciones dijimos que había que tener inteligencia tributaria, revisar a quién se exporta o se vende, evaluar los permisos para importar maquinaria: son de 30 a 50 grandes entidades que financian la minería informal”, añade la investigadora del thinktank Grupo de Apoyo al Desarrollo Grade.

Kuramoto indica que la producción ilegal de oro es comprada por empresas formales que luego pueden enviar su carga y exportarla.

“En 2010, Yanacocha (el mayor productor de oro en el Perú) produjo 90 toneladas anuales y calculamos que la minería informal hizo 30 toneladas anuales: eso significa que produce aproximadamente una tercera parte”, dice.

El estudio que coordinó Kuramoto en 2010, refiere que las principales zonas de establecimiento de productores informales o ilegales son Madre de Dios, Piura (costa-selva), Ica (costa central), Arequipa, Ayacucho, Cusco, Apurímac (sierra sur-central), Puno (frontera con Bolivia), La Libertad y Cajamarca (sierra norte). Sin embargo, las más afectadas por deforestación y contaminación son Madre de Dios, Puno, Piura y Arequipa.

En Madre de Dios –conocida en el Perú como la región con la mayor biodiversidad– un área de dos kilómetros de largo por medio de ancho en la zona de amortiguamiento de la reserva Tambopata, ha sido deforestada por esta minería sólo en tres meses, comenta el representante de Caritas.

Ascorra revela que la rapidez con la que avanzan los informales en la ocupación del espacio, se debe al alto precio del metal: ahora está en casi 2000 dólares la onza. Kuramoto coincide: “Cuando hicimos el plan y las recomendaciones, la onza estaba en US$ 1400: ahora a US$1800, la extracción es rentable en todas las regiones”.

Por otro lado, esta semana, el viceministro de Desarrollo Estratégico del ministerio del Ambiente, Gabriel Quijandría, reveló que el país pierde de 250 millones a 500 millones de dólares anualmente, por pasajes no comprados.

Ascorra destaca en particular los impactos sociales de la extracción ilegal e informal, pues genera daños en la salud, especialmente en niños y gestantes, pero por otro lado, hay mucha violencia y muerte en el sector.

“En Europa, por la crisis, las personas están ahorrando en oro: deberían asegurarse de comprar ‘oro sin sangre’, sin mercurio, eso sería comercio justo”, añade.

Por Jacqueline Fowks Lima 16 MAR 2012 - 10:18 CET

Domingo, 11 de Marzo de 2012 07:28

El abecedario Mafalda


A de Ajedrez


Mafalda juega con Felipe al ajedrez y a cada movida agarran la tortuga con la mano. La mamá le pregunta a gritos a Mafalda si se llevó la cinta métrica del costurero, y ella mira a la tortuga junto a la cinta métrica y se resigna: “Sonamos, una vez que nos habíamos acostumbrado a jugar con reloj, tenemos que desarmarlo.”

B de Beatles

Viñeta única: Felipe, Miguelito y Susanita están leyendo en el cuarto de Mafalda, mientras ella agita en el aire la carátula del LP de los Beatles que gira en el tocadiscos. En la carátula a los Beatles les han cortado el pelo... que está a medio camino del suelo. Y Mafalda grita “¿Quién fue el gracioso?”, mirando de reojo a Manolito, que les da la espalda y mira para fuera haciéndose el loco.

C de Cine

Susanita se pregunta por qué los adultos se la pasan diciendo y haciendo cosas que uno no entiende. Mafalda le pregunta si ella entiende la peli cuando llega al cine y ya la están dando. Susanita: “No.” Mafalda: “Con los adultos ocurre lo mismo. ¿Cómo vamos a entenderlos? ¡Si cuando nosotros llegamos, ellos estaban todos empezados!”

CH de Chuip

La temprana libido de Guille. Están Felipe y Mafalda leyendo revistas y Guille hojeándolas y sorbiendo del chupete, un “Chuip chuip chuip” que de repente se convierte en “chuip chuip chuip”. Felipe interroga a Mafalda con la mirada y ella le contesta lapidaria: “Brigitte Bardot.”

D de Dios


Mafalda lee en casa que “todos somos iguales a los ojos de Dios”, mira a lo alto y se pregunta: “¿Y qué oculista lo atiend...? digo... no... esteeee... nada... [una nueva mirada aprensiva a lo alto y concluye:] ¡Qué se va a enojar! ¡¡Si nos tiene una paciencia!!”

E de Esperanto

Un transeúnte ”normal” viendo a un melenudo: “Esto es el acabose.” Mafalda: “No exagere, sólo es el continuose del empezose de ustedes.” Amén de ello no menos de cuatro neologismos (problemólogos, solucionólogos, sanseacabarse y horripirmosísimo) y uno de Manolito: superfluosidades. Además de lo que hablan los personajes extraterrestres en los sueños de Mafalda, algo así como un sefardí macarrónico: “¿Sapisti ka uñi bestiaplaneteartefakte posavi in luneta suprafizie?”

F de Felipe

Mafalda le lee la frase “Es más digno morir de pie que vivir de rodillas” y él se pregunta ruborizado si será muy deshonroso subsistir sentado.

G de Guille

Mafalda pone un par de cubitos de hielo en un vaso y después de llevárselo a Guille, que “lee” sentado en el suelo, se aleja diciendo: “Chupete on the rocks, ¡lo que hay que aguantarle!”

H de Honestidad

Mafalda le confiesa a su Diario Íntimo que se portó muy mal con su mamá, que es muy buena pero ella la hace rabiar, y que la culpa es suya y sólo suya. Después de pensarlo en silencio durante una viñeta, añade: “La Dirección de este Diario Íntimo aclara que sólo se limita a publicar estas notas, sin compartir por eso el criterio de su autora.”

I de Iglesia

Mafalda y Susanita ven pasar a unas monjas y Susanita reflexiona que qué pobres las monjas, y que ella, en vez de vivir para la religión, prefiere vivir para un marido, aunque luego se dice: “Claro que a Dios nunca se le va a ocurrir salirte con que su mamá cocina mejor.”

J de Japoneses


Felipe le cuenta a Mafalda que vio por la tele una peli de guerra y cuando ella le pregunta qué guerra y él contesta que la última, una con japoneses, Mafalda le replica que ésa no es la última. Miguelito vio la misma peli y está convencido de que eran chinos y no japoneses, porque lo primero que te encajaban era un balazo y no una grabadora.

K de Kuarenta y cinko minuten

Camino de la escuela Felipe imagina a la maestra con uniforme de las SS y gritándole: “¡¡Aaaah!! ¡¡Guten Morgen, Felipen!! ¡¡Kuarenta y cinko minuten tarrrrde!! ¿Hein?” mientras él se acerca a ella rapado y vistiendo uniforme de preso en campo de concentración y le entrega un papel diciendo: “¡Ja, señoriten, pero ich traigo der justifikativen von meine mama.” Luego, ya en la escuela, Felipe entra en la clase y le entrega el papel a la maestra y ella le acaricia el pelo mientras lee la disculpa de su madre, y le dice: “Bien, ve a sentarte, querido”, y Felipe camina a su pupitre exhalando un suspiro de alivio y ruborizado, bajo las miradas interrogativas del “malevaje extrañao” que, como en el tango, lo mira sin comprender.

L de Libertad

Libertad le explica a Mafalda que su mamá traduce y lo que gana es para la comida, porque lo que gana el papá es para pagar el alquiler, y añade que ahora tradujo un libro de un tal Yanpol Belmon... no, Yanpol ¿Sastre?... Mafalda le sugiere si no será Sartre, y Libertad: “¡Ése! El último pollo que comimos lo escribió él.”

LL de Llanto

Susanita proclama que quiere tener muchos vestidos, Mafalda que mucha cultura. “¿Te llevan presa si vas por la calle sin cultura?”, pregunta Susanita. “No”, responde Mafalda desconcertada. “Prueba a hacerlo sin ir vestida” argumenta victoriosa Susanita. Y en la última viñeta, mientras Susanita llora sin consuelo, Mafalda se aleja diciéndose más bien apenada: “Es muy triste tener que pegarle a alguien que tiene razón.”

M de Muriel

La historieta mil 611, de una sola viñeta, recuerda las mejores secuencias fotográficas cinéticas de Muybridge:

En ella vemos a Muriel (el amor platónico de Felipe) sentada a la derecha, leyendo en un banco de un parque, y Felipe aparece avanzando hacia ella desde el fondo, detrás del árbol a la izquierda: primero andando normal, luego la ve y echa a correr alegre y decidido, pero a las cuatro zancadas disminuye la marcha y se va como difuminando hasta que queda frente a ella (que no lo ve porque sigue leyendo y tiene la cara ligeramente vuelta hacia la derecha), Felipe es ya todo un rubor y se aleja cabizbajísimo hacia el primer plano de la izquierda “¡no sin volverse hasta cinco veces!” y finalmente se sienta desolado en el césped que rodea el tronco del árbol. Una obra de arte.

N de Nervo-calm

Mafalda pide Nervo-calm en la farmacia y el boticario le pregunta si es para ella y ella contesta que no, que es para su padre, quien no supo decirle qué diablos es el erotismo. En casa, Mafalda le entrega el paquete a la mamá y dice que faltan 20 gotas que se tomó el farmacéutico.

Ñ de Ñoñerías

El papá se pone de rodillas para estar a la altura de Guille, y le habla diciéndole esas ñoñerías que él cree que constituyen el lenguaje infantil, y al cabo de tres viñetas Guille le pregunta a la italiana, mudamente, mirándolo fijo a los ojos y con un gesto inequívoco de la mano, juntando las yemas de los dedos y moviendo de arriba abajo la higa así formada [= “Ma che cosa stai dicendo, stupido?”]

O de Ombligo

Al papá de Mafalda siempre se le van los ojos detrás de las chicas atractivas, sobre todo cuando están en la playa, pero también en Buenos Aires. Esta vez se cruza en la calle con una joven de las primeras que debieron salir a la calle luciendo la pancita al aire, y luego, al llegar a casa se encuentra en el ascensor con una vecina que le da recuerdos para los suyos. Después, cenando, pero con la mente en otro lugar, le dice a su gente: “Recién en el ombligo me encontré con la señora de arriba, me dio ombligos para ustedes.”

P de Padrenuestro

Historieta mil 892: En la primera viñeta una señora que reza: “El pan nuestro de cada día dánosle hoy”; en la segunda Dios que escucha, atento; en la tercera un señor que reza: “Y perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”; en la cuarta Dios que escucha, atento; en la quinta Susanita que reza: “Y no nos dejes caer en la tentación más líbranos del mal no nos vayas a meter en líos como el que tiene la gordita de la panadería que vino a enterarse de que su novio es también novio de la prima casada con el flaco que anduvo antes con la herm...”, y sigue la retahíla de su chisme, para un Dios estupefacto cuyos Divinos Ojos se le salen de las Órbitas.

Q de Quino

La maestra dicta un problema donde un hacendado posee una estancia de 50 hectáreas de ancho por 60 de largo. Y mejor que Quino no lo hubiera hecho. Según Mafalda es una bestialidad del grado 17 en la escala de Manolito (que sólo alcanza hasta el 10), y Susanita se burla diciéndole: “Dale, Quinito, ¿cuántos litros tiene una legua?”, mientras Libertad se solidariza con él y alega que como las hectáreas se usan en el campo, el pobre Quino quiso hacer su propia reforma agraria: “Sería un pionero estúpido, pero un pionero.”

R de Regreso de las vacaciones...

...y el padre se alegra gritando a voz en cuello que uno vuelve del veraneo sintiéndose otro, pero Mafalda recoge del suelo el correo acumulado y le dice: “Mirá vos, y estos ingenuos han seguido mandando facturas al que eras antes.”

S de Sopa

Mafalda: “Si él dijera que es buena, acá dirían que es mala y la prohibirían. ¡¿Por qué ese cretino de Fidel Castro no dice que la sopa es buena?!”

T de Tratar

Mafalda y Miguelito discuten leyendo si una noticia en el diario se trata de alguien que nunca juega al ajedrez con las negras. Mafalda arguye que no, que es una noticia policial, y acuden a preguntarle a la madre, que tiene visita: “Mamá, ¿qué es un tratante de blancas?” Cuando vuelven a sus cuarteles de invierno tras haber hecho que la mamá y la visita se atraganten y espurreen el café por el susto que se llevan, Mafalda dice: “¿Viste cómo el ajedrez no tiene nada que ver?”

U de unicef

Comisionada por Unicef, Mafalda presenta la Declaración con los diez Derechos Fundamentales de los Niños, y concluye con una severa admonición a la esfera del mundo: “Y estos derechos... a respetarlos ¿eh? ¡No vaya a pasar como con los diez mandamientos!”

V de Victory

Guille grita “¡Dije no me voy a bañad y no me voy a bañad!”, y en la siguiente viñeta sale arrastrado por la madre camino del baño... pero le hace a Mafalda con los dedos el signo de la v.

W de Web (= red = telaraña en este caso)

Miguelito saca con un palito a una araña de su red y luego deja el palito en el suelo y corre a esconderse detrás de un árbol mientras la araña [no lo dice Quino, pero sabemos que se llama Clotilde] regresa a su red. Y Miguelito le grita desde allí: “¡Pero a que en mi lugar no tendrías el coraje de afrontar el papelón de que sos un cobarde!” [Sólo que eso, en realidad, nos lo está diciendo a nosotros, los lectores de la historieta].

X como las incógnitas en Matemáticas

Hablando de las incógnitas irresueltas en la saga de Mafalda (¿por qué Mafalda nunca muestra los dientes, ni siquiera cuando auspició la campaña de salud dental; por qué nunca aparecieron en las historietas sus abuelos; por qué tampoco aparece nunca Mendoza, la ciudad natal de Quino?), el humorista Miguel Rep se pregunta asimismo: ¿Cómo sería “el cuadrito después?” Un ejemplo. ¿Qué harían los papás de Guille luego de que éste los viera abrazados, y gritase “Eta e mi mujed”? Pensando en ello, recordemos el diálogo entre Mafalda y su madre en la tira mil 232:

–”Pero... ¿por qué tengo que hacerlo?

– ¡¡Porque te lo ordeno yo, que soy tu madre!!

– Si es cuestión de títulos, yo soy tu hija! ¡Y nos graduamos el mismo día! ¿o no?”

La mamá, conviene subrayarlo, no contesta. ¡Aaaaah! Tomando en cuenta lo que son y cómo son los padres de Mafalda, aventuro la posibilidad de que no lo hizo... porque pudiera ser que Mafalda fuese una niña adoptada. Tarea les dejo a los mafaldólogos.

Y de Yogur

A una clienta que viene a reclamar, Manolito le explica que ese tarro de yogur no está vencido en abril de 65: “Es un documento histórico de cuando debutamos en el diario El Mundo.”

Z de Zapatos (con la suela agujereada)

Felipe ve muy pensativa a Mafalda, le pregunta qué le pasa y ella contesta que tiene un agujero en la suela de los zapatos, pero no pueden reparárselos porque se atrasó el pago del sueldo al padre; Felipe pregunta si se lo atrasan muchas veces, Mafalda responde que hay meses que sí; Felipe quiere saber si no tiene su papá nada de plata, y Mafalda dice que justo para la cuota del auto; y Felipe que si no tiene ella otro par de zapatos, y Mafalda que dice sí, pero son los de salir y no quiere arruinarlos; y Felipe: “¿Te puedo ayudar de alguna manera?”, y Mafalda: “Yéndote al cuerno con tu reportaje a la clase media.”



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