Jueves, 04 de Junio de 2009 11:29

Socialismo o barbarie

por  István Mészáros
Vota este articulo
(2 votos)
Socialismo o barbarie. Alternativa al orden social del capital, resume el pensamiento político de István Mészáros. En esta obra, el autor precisa que: “solamente con un abordaje socialista radical del problema del cambio sistémico-estructural se puede ofrecer una solución viable e irreversible al desafío histórico sin precedentes que no podemos eludir más en las presentes circunstancias”. Y precisa, “Ser radical es agarrar firmemente el problema en sus raíces para introducir los cambios globales que tanto se necesitan”. Reflexión pertinente y anticipada del integrante de la Escuela de Budapest, ante la crisis estructural que sobrelleva el sistema mundo capitalista. Sólo soluciones estructurales pueden sacarnos de esta terrible situación, resume la posición radical del alumno de George Lukács.
El socialismo, tal como lo define el filósofo húngaro, consiste en “instituir un orden socioeconómico y cultural no antagónico, racional y humanamente dirigido, plenamente consciente del significado fundamental de la ‘Economía’, como economización verdaderamente seria de los recursos, en interés de la satisfacción humana sostenible, dentro del marco de una planificación global dirigida activamente por todos los individuos”.


Formato: 15 x 23 cm
Páginas 116
Precio: $ 25.000


Proemio

En enero de 1971, cinco meses antes de morir de cáncer a la edad de 86 años, György Lukács prologó el estudio de Agnès Heller sobre el problema de la vida cotidiana. Escribió: “La sociedad sólo puede ser comprendida en su totalidad, en su dinámica evolutiva, cuando se está en condiciones de entender la vida cotidiana en su heterogeneidad universal. La vida cotidiana constituye la mediación objetivo-ontológica entre la simple reproducción espontánea de la existencia física y las formas más altas de la genericidad ahora ya consciente, precisamente porque en ella, en forma ininterrumpida, las constelaciones más heterogéneas hacen que los dos polos humanos de las tendencias apropiadas de la realidad social, la particularidad y la genericidad, actúen en su interrelación inmediatamente dinámica”.
El estudio articulado, dialéctico y dinámico de estos dos polos que fundamentan la existencia social y humana caracterizó a la Escuela de Budapest, que se constituyó alrededor de la figura de Lukács en sus últimos años de vida. Formaron parte de ella destacados intelectuales húngaros como Agnès Heller, György Márkus, Ferenc Feher, Mihaly Bajad e István Mészáros, cuya mayoría tuvo que exiliarse luego de la muerte de Lukács en 1971. La característica más importante fue su orientación crítica hacia la teoría y la práctica del ‘socialismo’ de los países poscapitalistas, críticas cimentadas esencialmente en un marxismo ético y en el análisis de la realidad objetiva.

El horizonte teórico de la Escuela estaba enmarcado, entonces, en el proyecto lukacsiano de estimular un renacimiento teórico del marxismo. Este proyecto buscaba, mediante una lectura integral de Marx (el joven y el clásico), combatir la escolástica del hismat (materialismo histórico) y el diamat (dialéctica materialista), y crear una sólida apoyatura filosófica para el marxismo. Esta última tendría la forma de una antropología social marxista que, en último término y mediante la crítica, animaría a la reconducción del proceso de construcción del socialismo hacia su democratización radical. Este era el objetivo práctico al cual quería servir el trabajo intelectual de la Escuela de Budapest.

Evocando esa época, István Mészáros –en entrevista concedida recientemente a Judith Orr y Patrick Ward, de Socialist Review– relata: “Trabajé con Lukács durante siete años antes que abandonase Hungría en 1956 y continuamos siendo muy buenos amigos hasta cuando murió, en 1971. Siempre le veíamos los tres pies al gato –por eso quería estudiar con él. Cuando empecé a trabajar con él estaba siendo atacado muy duramente y abiertamente en público. Yo no podía aguantar aquello y le defendí, lo que me llevó a toda suerte de complicaciones. Justo cuando abandonaba Hungría, fui designado sucesor suyo en la universidad para enseñar estética. La razón por la que abandoné el país fue precisamente porque estaba convencido de que lo que estaba sucediendo era una variedad de problemas muy importantes que aquel sistema no podía resolver. He intentado formular y examinar estos problemas en mis libros desde entonces, particularmente en La teoría de alienación de Marx y en Más allá del capital”.
Mészáros, formado en la tradición humanista, revolucionaria y socialista de Lukács, agrega: “He estado publicando desde que mi primer ensayo serio fue publicado en un periódico literario en Hungría, en 1950, y he estado trabajando duramente, tanto como he podido desde entonces. Por modesta que pueda ser, hacemos nuestra contribución al cambio. Eso es lo que he intentado hacer toda mi vida”. La crítica del capital y la necesidad de un cambio radical han marcado su vida intelectual. En la introducción a la edición latinoamericana de Más allá del capital (2000), afirma: “Las negaciones no son suficientes por sí solas. Es necesario por igual formular con claridad la alternativa positiva que pudiera tomar cuerpo en un movimiento socialista radicalmente reconstruido”. Por esta razón escribió un libro sobre el filosofó francés Jean-Paul Sartre en 1979. En una entrevista concedida en abril de 1992 explica su motivación: “Siempre sentí que los marxistas tenían una gran deuda con Sartre, porque vivimos en una época en la que el poder del capital es dictatorial, donde, significativamente, la trillada frase hecha de los políticos es que ‘no hay alternativa’ […] Sartre fue un hombre que siempre predicó todo lo contrario: sí hay alternativa, tiene que haber una alternativa, como individuo uno tiene que rebelarse contra ese poder, este poder monstruoso del capital”.

István Mészáros es uno de los más importantes intelectuales marxistas en la actualidad. Nació en Budapest el 19 de diciembre de 1930. En la Universidad de Budapest se graduó en Filosofía. Bajo la supervisión de Lukács, escribió una disertación sobre la Teoría de la sátira, que defendió en 1954. Su primera publicación apareció en 1950, un estudio sobre Vörösmarty, escritor clásico de la literatura húngara, que le mereció el Premio Attila József (1951). Después de leer el estudio, Lukács lo nombró su asistente, y más tarde como sucesor suyo en la universidad, y le pidió que dictara las conferencias inaugurales sobre Estética, encargo que hizo hasta abandonar el país luego del levantamiento húngaro.

Después de dejar Hungría, Mészáros trabajó en la Universidad de Torino, en Italia, y desde 1959 en Gran Bretaña. En 1970 le fue otorgado el Premio Memorial Isaac Deutscher por la Teoría de Marx sobre la alienación. En 1972 fue nombrado Profesor de Filosofía y Ciencias Sociales en la Universidad de York, Toronto, Canadá. En 1977 regresó a la Universidad de Sussex como profesor de Filosofía y permaneció ahí hasta su retiro de las actividades docentes. En 1992 le otorgaron en Hungría el Premio Lukács, y en 1995 fue elegido Miembro de la Academia Húngara de Ciencias.


Reside en Inglaterra, es profesor emérito en la Universidad de Sussex (nombramiento hecho en 1991), donde actualmente vive. Es autor de Beyond capital. Towards a theory of transition, Merlin Press, Londres, 1995. Recientemente aparecieron las ediciones en castellano y portugués, editadas por Vadell de Venezuela (2005) y Boitempo de Brasil (2000), respectivamente. Entre sus otros libros publicados, se destacan Marx’s theory of alienation (1970), The work of Sartre: Search for freedom (1979), Philosophy, ideology and social science (1986), The power of ideology (1989).

Dentro de los propósitos intelectuales de Lukács siempre estuvo el de renovar el proyecto de Marx y escribir un Capital para su momento, reactivando sus categorías a fin de analizar el mundo contemporáneo, su lógica inherente y sus nuevos conceptos. Le correspondió a István Mészáros la tarea de realizar esta monumental empresa. Más allá del capital (1995) es una continuación de la obra de Marx en la explicación de la naturaleza del capital y su dinámica; además presenta con rigor la transición del orden social del capital hacia el socialismo, mediante la crítica de las sociedades poscapitalistas y la redefinición del proyecto socialista.
Mészáros ha estado firmemente convencido desde largo tiempo de que, desde los comienzos de la crisis estructural del capital a fines de los 60 o comienzos de los 1970, vivimos en una nueva fase del imperialismo, con Estados Unidos como su absoluta fuerza dominante, definida por él como “la nueva fase histórica del imperialismo hegemónico global”. Por esta razón, desde los primeros años de la década de 1970, cuando se originó la crisis estructural del capital, el filósofo húngaro se volcó a la elaboración inicial de Más allá del capital, trabajo cuya culminación le llevaría 25 años.

Si Más allá del capital es la obra más importante de István Mészáros, su corolario político de combate es esta pequeña obra escrita en 1999 y titulada El siglo XXI: ¿Socialismo o barbarie?, nombre inspirado en el célebre dilema planteado por Rosa Luxemburgo.
A partir de 1914, el mundo se vio asolado por la Primera Guerra Mundial. Durante esta guerra se dividió la Internacional Socialista entre quienes la apoyaban, o sea, los moderados, y quienes la rechazaban, los radicales. Entre estos últimos se encontraba Luxemburgo. En 1915, Rosa pasó un año en la Prisión Real de Prusia para mujeres, y allí escribió La crisis de la socialdemocracia (El folleto de Junios). En él formuló la consigna pública y la disyuntiva histórica que la haría celebre: “Socialismo o barbarie”.

En el prefacio a la edición latinoamericana (Rochester, 16 de mayo de 2003), Mészáros anota que “Socialismo o barbarie: del ‘siglo americano’ a la encrucijada –título original– fue escrito dos años antes del 11 de septiembre de 2001, sin conocimiento alguno de la agresiva doctrina estratégica norteamericana que salió a la luz recientemente. Este libro anticipó la fase actual de los desarrollos militaristas sobre la base del análisis de los antagonismos irreconciliables y de las fallas históricas inherentes al capital, incluyendo su incapacidad para crear el Estado del sistema capitalista como tal, y para tener bajo control los intereses contradictorios y antagonismos fatídicos de los Estados nacionales”.

La tesis básica que defiende el autor de Socialismo o barbarie consiste en que “solamente con un abordaje socialista radical del problema del cambio sistémico-estructural se puede ofrecer una solución viable e irreversible al desafío histórico sin precedentes que no podemos eludir más en las presentes circunstancias. Ser radical es agarrar firmemente el problema en sus raíces para introducir los cambios globales que tanto se necesitan”. Sólo soluciones estructurales pueden sacarnos de esta terrible situación, resume la posición radical del profesor emérito de la Universidad de Sussex.

Frente a la situación que atraviesa el sistema mundo capitalista, el gobernador adjunto del Banco de Inglaterra ha admitido que es la mayor crisis económica en la historia de la humanidad. István Mészáros añade –en entrevista concedida a Judith Orr y Patrick Ward– que “no es únicamente la mayor crisis económica de toda la historia de la humanidad sino la mayor crisis de la historia en todos los sentidos. Las crisis económicas no pueden separarse del resto del sistema”. En efecto, esta es una crisis en la cual se combinan la profunda destrucción del medio ambiente, la precarización del trabajo, la masacre de los pueblos, la pérdida de los sentidos y significados humanos y sociales, el aumento de la miseria y las hambrunas, la barbarie y la deshumanización nunca antes conocidas.

“Si tuviera que modificar las dramáticas palabras de Rosa Luxemburgo –afirma Mészáros– con relación a los nuevos peligros que nos esperan, sumaría a ‘Socialismo o barbarie’ la frase ‘Barbarie si tenemos suerte’ –en el sentido de que el exterminio de la humanidad es un elemento inherente al curso del desarrollo destructivo del capital. […] Por eso, el siglo ante nosotros deberá ser el siglo de ‘Socialismo o barbarie’”.

El socialismo, tal como lo define el filósofo húngaro, consiste en “instituir un orden socioeconómico y cultural no antagónico, racional y humanamente dirigido, plenamente consciente del significado fundamental de la ‘Economía’, como economización verdaderamente seria de los recursos, en interés de la satisfacción humana sostenible, dentro del marco de una planificación global dirigida activamente por todos los individuos”.
En distintos medios y espacios, el espíritu de la Escuela de Budapest sigue vivo, actual e influyente. Esta teoría se autoubica conscientemente como un elemento de la praxis social radical. Marx impuso estrictos requisitos para una “teoría crítica” de la sociedad: su marco conceptual debe permitir una explicación de los conflictos y las antinomias recurrentes, empíricamente observables, de un proceso de reproducción social determinado, así como indicar las posibilidades de su transformación en cierta dirección. Estos principios están realizados de manera profunda y enriquecida en la brillante obra de István Mészáros.
Otro de los brillantes discípulos de Lukács es György Márkus, antiguo miembro de la Escuela de Budapest y actual profesor emérito de filosofía de la Universidad de Sydney, Australia. Al igual que el autor de Más allá del capital, sus recientes palabras rememoran con dignidad el objetivo práctico al que quería servir el trabajo intelectual de esa Escuela: “La teoría crítica puede abrir, volver imaginable, un futuro alternativo, tratando así de darle voz a la miseria muda del presente, y de transformar tal miseria o frustración en aspiraciones radicales conscientes”. Esta posibilidad es la que logra realizar István Mészáros en Socialismo o barbarie. La alternativa al orden social del capital.

Libardo Sarmiento Anzola
Ediciones desde abajo
Bogotá, marzo de 2009
Ultima modificacion el Martes, 09 de Junio de 2009 18:31

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar