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Martes, 15 de Abril de 2014 05:44

Brasil, un pozo de escándalos

El pasado viernes, la policía federal brasileña llegó al imponente edificio de Petrobras, la estatal de petróleo, en el centro de Río de Janeiro. La recibió Graça Foster, presidente de la mayor empresa del país y que, en su momento, alcanzó a ser una de las diez mayores petroleras del mundo (hoy no está más entre las veinte). La federal buscaba un más que sospechoso contrato por valor de unos 180 millones de dólares. La empresa, dijo el vocero de la policía, "colaboró voluntariamente y presentó toda la documentación requerida".


Ha sido la primera vez en los más de sesenta años de Petrobras que la policía entró en su sede para investigar contratos sospechosos. Y ha sido un paso más en la fuerte escalada de escándalos que involucran a la empresa. Uno de sus antiguos directores está en la cárcel, respondiendo a una amplia y vasta colección de acusaciones, que van de asociación ilícita con un "dolero" (que es como llaman en Brasil a los operadores de remesas ilegales de dólares al exterior) a cobrar comisión sobre negocios de la estatal.


Hay, sin ninguna sombra de duda, una intención política muy clara en el cerco armado alrededor de Petrobras: alcanzar a Dilma Rou-sseff, a Lula da Silva y al Partido de los Trabajadores (PT). En relación con Dilma, a nadie se le ocurriría intentar levantar sospechas sobre su honestidad. Lo que sí se intenta es desmontar su imagen de gestora austera y eficaz. Como ministra primero de Minas y Energía de Lula, y después de la Casa Civil (a quien corresponde coordinar a todo el gabinete ministerial), y como presidente ahora, Dilma no se habría dado cuenta de negocios por lo menos desastrosos (y con fuertísimos indicios de corrupción) llevados a cabo por Petrobras. En relación con Lula, se lo acusa de haber copado la empresa con cuadros del PT que la transformaron en un pozo de escándalos.


La oposición y parte de los siempre dudosos aliados del gobierno intentan crear una CPI (Comisión Parlamentaria de Investigación) para examinar la compra, en 2006 y por un precio final de 1200 millones de dólares, de una refinería en Texas que había sido comprada, un año antes, por 45 millones.


Pero una amplia y profunda investigación de la policía federal sobre un "dolero", acusado de evasión de divisas, fraude fiscal y corrupción junto a órganos del gobierno, llevó a la detención de uno de sus socios, quien hasta 2012 fue uno de los directores de Petrobras, Paulo Roberto Costa. Así la olla empezó a ser destapada y emergió una montaña de escándalos.


Todavía es temprano para saber hasta qué punto todo eso perjudicará la campaña de Rousseff a la reelección. Los sondeos más recientes apuntan a una fuerte caída (seis puntos) de la actual presidenta en su marcha rumbo a la reelección. Ninguno de sus adversarios, sin embargo, se benefició con esa caída, y Dilma sigue favorita para ser reelegida ya en la primera vuelta.


En relación con Petrobras, en todo caso, el daño ya es palpable. La imagen de la empresa, que por décadas fue orgullo nacional, ha sido dañada de manera indiscutible. Además de la compra nebulosa de la refinería de Pasadena, Texas, que puede haber provocado pérdidas irrecuperables, quedó claro que la gestión del PT en la empresa ha sido como mínimo desastrosa. Un complicado e intrincado esquema de negocios extraños se amplía a cada paso de las investigaciones de la policía federal.


Igualmente visible –y palpable– es la motivación política que encubre toda esa historia. Al fin y al cabo, la compra de la refinería texana se dio en 2006. En 2008, Dilma, todavía ministra de la Casa Civil, vetó el negocio. Sin embargo, el contrato de asociación entre Petrobras y la petrolera belga Astra estaba tan escandalosamente mal hecho que la Justicia de Estados Unidos determinó que se consumase la compra.
¿Por qué sólo ahora toda esa historia llega al público? Por una sola razón: porque 2014 es año de elecciones generales.


Se roba mucho, en Brasil. Y en todos los gobiernos, sin excepción. Lo que ahora se denuncia en Petrobras no empezó con Lula y con el PT. Para no ir más lejos, en la primera presidencia de Fernando Henrique Cardoso, sobre cuya honestidad nadie tampoco podrá jamás levantar sospechas, el entonces presidente de Petrobras fue fulminado por sus negociados con proveedores de plataformas de explotación marítima de petróleo. En aquella ocasión, lo que se reveló fueron pérdidas superiores a lo de ahora.


La intención de esa nueva oleada de denuncias, queda claro, es corroer el PT de Lula y Dilma. Y ahí está el nudo de la cuestión: las gestiones del PT de Lula en Petrobras son fuente riquísima de desastres. No por casualidad, Dilma, desde su primer día como presidenta del país, empezó una operación de limpieza en la estatal. Por lo visto, había más mugre de lo que se suponía. Y todo indica que se está en el comienzo de una larga y fea historia.

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  • Autor Eric Nepomuceno
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"Tenemos que despedirnos del sistema económico actual". Así de radical se mostró ayer en Berlín el investigador Ottmar Edenhofer en la presentación del informe sobre cambio climático auspiciado por Naciones Unidas. Los representantes de 120 Estados tuvieron que escuchar las conclusiones de unos científicos muy críticos con las decisiones políticas impulsadas hasta ahora, pero al menos se llevaron un mensaje esperanzador: es posible evitar el desastre. Para ello habría que actuar con decisión y de forma urgente.


El grupo de trabajo III (mitigación) del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), certifica que, pese a todos los intentos de mitigar el calentamiento global, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero aumentan a un ritmo cada vez mayor: en la primera década del siglo XXI crecieron más rápidamente que en los tres decenios anteriores. Este documento servirá como base de trabajo para las negociaciones que, en 2015 deberán, alumbrar un pacto que sustituya al actual protocolo de Kioto, para entrar en vigor a partir de 2020. Este documento se añade a los dos anteriores publicados por el IPCC sobre la física del cambio climático y sobre impactos del calentamiento.
Los responsables del informe confían en que su trabajo servirá para añadir presión para alcanzar un objetivo ambicioso. La cumbre que se celebrará en París se presenta ya como una batalla entre países en vías de industrialización, que exigirán a los más ricos ayudas económicas para reducir sus emisiones, y los industrializados, que achacarán a los más pobres sus laxas regulaciones para reducir los gases de CO2.


El objetivo que se han marcado los científicos es que las temperaturas no vayan más allá de dos grados respecto al nivel previo a la industrialización. Lograrlo parece posible, pero muy difícil: los expertos del IPCC señalan que solo si en el mundo se diera a partir de ahora un cambio institucional y tecnológico importante habría más de 50% de probabilidades de que el calentamiento global no superara ese umbral.
"La ciencia nos transmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático, no podemos seguir con el statu quo", sintetiza Edenhofer, uno de los tres copresidentes del grupo de trabajo. Se puede lograr, sí, pero será caro, alertan los autores del estudio, aunque rehúsan aportar una cifra concreta


"El informe es claro. No hay plan B. Solo hay un plan A. Y como necesitamos que alguien dé el primer paso, en Europa adoptaremos un objetivo ambicioso para 2030 este año", aseguró la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, en alusión al objetivo de reducción de emisiones del 40% respecto al nivel de 1990 que la Comisión Europea propuso el año pasado y que los líderes europeos deben confirmar este año. Sin embargo, los ecologistas consideraron ese 40% un porcentaje demasiado conservador, ya que la crisis económica ya ha hecho que las emisiones se reduzcan en los últimos años sin necesidad de ninguna política medioambiental. "La cuestión ahora es cuándo se comprometerán los grandes emisores. Cuanto más esperen, más costará y más difícil será", añadió Hedegaard. Entre estos grandes a los que se refiere la responsable europea está EE UU. Su secretario de Estado, John Kerry, dijo que el informe de la ONU es "un llamamiento a despertar" y demuestra que el principal problema es la falta de "fuerza de voluntad global".


El informe también ha servido para que Gobiernos como el alemán saquen pecho ante sus decisiones. Los expertos apuntan la creciente rentabilidad de algunas energías renovables, como la solar o la eólica. Y la ministra de Medio Ambiente, la socialdemócrata Barbara Hendricks, no pudo evitar la ocasión para defender la apuesta alemana por las renovables. "Podemos desempeñar un papel muy importante si damos al mundo un ejemplo práctico sobre cómo funciona la protección del clima en un país industrial", aseguró.

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  • Autor Luis Doncel
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Domingo, 13 de Abril de 2014 10:07

Un diálogo con plateístas

Los dos sectores en que está partida Venezuela se sentaron a una reunión que seguirá el martes 15. Sudamérica, a través de la Unasur, tomó en sus manos la búsqueda de una solución para la crisis de Venezuela sin participación de los Estados Unidos. La lógica de la Argentina. Brasil en procura de la despolarización. El interés de Colombia.

 

 

El diálogo entre el presidente Nicolás Maduro y la oposición venezolana, iniciado el jueves último y con una segunda vuelta planificada para el martes, surgió tras 40 muertos como una chance para conjurar los fantasmas que amenazan con tornar inestable a toda Sudamérica, una de las regiones más pacíficas del mundo.


Un diplomático latinoamericano que pidió reserva de su identidad identificó ante Página/12 tres peligros latentes en Venezuela:

 

  • - El primero, un golpe de Estado.
  • - El segundo, un avance preventivo del chavismo más duro y la restricción de libertades individuales hasta producir un virtual autogolpe.
  • - El tercero, la guerra civil. "Ninguno de los tres escenarios le conviene a Venezuela", dijo el diplomático a este diario. "Ninguno le conviene a Sudamérica. Ninguno es bueno para cada uno de los países de la región."


Intereses


Con una experiencia tan fresca como el diálogo, transmitido en directo por la tele, es difícil hacer pronósticos. La revista norteamericana Foreign Policy, por ejemplo, se apuró a criticar porque, dijo, "las dos partes no pueden coincidir en nada". Señaló un análisis de FP publicado el viernes que cada uno marcó sus obsesiones: el gobierno, que la oposición es violenta y quiere derrocarlo; la oposición, que el gobierno ganó por elecciones fraudulentas, que no resuelve la criminalidad y que no respeta la división de poderes.


En cambio el canciller argentino, Héctor Timerman, valoró el diálogo y dijo que si se llega a acuerdos "que disminuyan los actos de violencia, serán bienvenidos". Afirmó Timerman: "La Argentina estuvo presente en todas las negociaciones entre las partes, junto con los otros siete cancilleres de la Unasur. Estuvimos trabajando en dos misiones diferentes y el martes logramos que se sienten a una reunión exploratoria para el comienzo del diálogo funcionarios del gobierno y sectores de la oposición".


También el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, felicitó a los venezolanos por buscar "un terreno común para superar los desafíos que enfrenta el país".


Como la estabilidad democrática pasó a ser una ideología compartida por gobiernos de distinto signo, pudieron coordinar esfuerzos Estados con administraciones que simpatizan sin vueltas con Maduro, como la Argentina, con gobiernos que quieren su continuidad y al mismo tiempo recibirían con gusto la noticia de una menor polarización, como Brasil, o conducciones políticas distantes del discurso chavista pero a la vez interesadas en la convivencia, como Colombia. O por cariño o por conveniencia práctica, y a menudo por ambos motivos, la Unión Suramericana de Naciones se puso de acuerdo y luego dio dos pasos. Uno, el compromiso de que la Unasur se metería en Venezuela no para intervenir en los asuntos internos sino para ayudar en un diálogo nacional que no fraguaba. Otro, el nombramiento de una comisión operativa integrada por los cancilleres de Ecuador y Brasil, Ricardo Patiño y Luiz Alberto Figueiredo, y la canciller de Colombia, María Angela Holguín.


La presencia de Brasil se explica por sí misma: es el país más grande del Mercosur, de la Unasur y de la Celac, y además comparte con Venezuela una frontera de 2199 kilómetros.


Ecuador integra la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América que encabeza Venezuela. También son miembros Bolivia, Antigua y Barbuda, Cuba, Dominica, Nicaragua, Saint Vincent and the Grenadines y Saint Lucia. El canciller Patiño es uno de los políticos más próximos al presidente Rafael Correa. Está con él desde el principio, en 2006. Fue su primer ministro de Finanzas. En 1980, después de la revolución sandinista que derrocó al dictador Anastasio Somoza, fue miembro del gobierno de Nicaragua en el Instituto Nacional de la Reforma Agraria.


Colombia está en paz con Venezuela desde que en 2010 una misión de la Unasur evitó la guerra entre los dos países. Las negociaciones que llevó adelante el entonces secretario ejecutivo de la Unasur, Néstor Kirchner, acompañado de Rafael Follonier, comenzaron días antes de la asunción de Juan Manuel Santos como presidente en lugar de Alvaro Uribe y fructificaron dos días después, el 9 de agosto, cuando ambos países cortaron su escalada y repusieron embajadores. La negociadora que puso Santos fue María Angela Holguín, a quien al asumir nombró ministra. Holguín era una interlocutora conocida para Chávez. Entre 2002 y 2004 había sido embajadora de Colombia en Venezuela. En 2010 su contraparte venezolana en la negociación fue el entonces canciller de Chávez, Nicolás Maduro. Las buenas relaciones con Venezuela signaron todo el período de Santos, a tal punto que Chávez colaboró para que comenzara el diálogo del gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Santos afronta la primera vuelta de las elecciones el 25 mayo. Puede exhibir un crecimiento anual promedio del 4,6 por ciento y una inflación que en 2013 no superó el 2 por ciento, una reducción del desempleo al 10,2 por ciento, una baja sensible de pobres e indigentes y reservas por 45 mil millones de dólares. Pero al mismo tiempo, según la influyente revista Semana, aún hay 14 millones de pobres, 10 millones de trabajadores tienen empleo informal, la política de restitución de tierras chocó con burócratas o paramilitares y el tranquilo Santos no tienen el carisma ni el caudillismo de un Chávez o, salvando distancias ideológicas, de un ultraderechista Uribe. El antecesor de Santos torpedea el proceso de paz con las FARC con cierta eficacia. En las últimas elecciones legislativas de marzo su fuerza, una alianza de Centro Democrático más el Partido Conservador, terminó segunda a poca diferencia del oficialismo y él mismo fue electo senador. Oscar Iván Zuluaga, candidato de Centro Democrático a la presidencia, no pretende ser fino en medio de la campaña. Para criticar la presunta blandura de Santos con las FARC, dijo que "los guerrilleros están en el mejor de los mundos, en Cuba, tomando ron con sus amantes". También compite Enrique Peñalosa, de la Alianza Verde.


Sin OEA


La novedad de la gestión en favor del diálogo entre Maduro es que esta vez la misión estuvo integrada por una comisión de la Unasur y un representante del Vaticano y no por la Organización de los Estados Americanos.


El 11 de abril de 2002 Chávez sufrió un golpe de Estado que entronizó fugazmente al empresario Pedro Carmona. Duró sólo tres días y Chávez fue repuesto en el poder.


A comienzos de 2003, poco después de asumir su primera presidencia, Luiz Inácio Lula da Silva participó en la creación de un Grupo de Amigos de Venezuela que integraron Brasil, los Estados Unidos, España, Portugal, Chile y México. El objetivo especial de dos de los presidentes, Lula y el chileno Ricardo Lagos, era blindar al sistema venezolano contra un nuevo golpe de Estado justo cuando Chávez llevaba 45 días de una huelga opositora que podía terminar en una profunda crisis política. La meta de los Estados Unidos era más inmediata. En ese momento Washington se aprestaba a una nueva intervención en Irak y no quería problemas con el suministro petrolero desde Venezuela.


El miércoles último Lula recordó la formación de aquel Grupo de Amigos. En una charla de tres horas con blogueros habló del tema y dijo que la inclusión de España y de los Estados Unidos tenía su motivo: habían sido los dos gobiernos que reconocieron a Carmona. "En el grupo debía haber países que fuesen confiables para la oposición, porque era un grupo de amigos de Venezuela y no de Chávez", dijo.


También contó que cuando Maduro ganó las elecciones "le dije que era importante construir un equilibrio para que Venezuela aprovechase su potencial" y pudiese avanzar en la producción de alimentos.


Deseó Lula que Venezuela "encuentre un punto de equilibrio" y consideró "un avance que Henrique Capriles quiera negociar".


En un párrafo que algunas agencias de noticias interpretaron erróneamente como gobierno de coalición, llamó a "hacer una política de coalición", que en boca de Lula suele significar ampliar el arco de alianzas y no apostar a la agudización de contradicciones. "Me parece que ahora las manifestaciones se centran más en el movimiento estudiantil", dijo Lula. "Espero que Maduro pueda dar una respuesta y encontrar la paz que Venezuela precisa, porque es muy difícil para un gobernante trabajar si pierde dos terceras partes de su tiempo en disputas internas."


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  • Autor Martín Granovsky
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Domingo, 13 de Abril de 2014 09:59

EU busca acorralar a Rusia y China

El mandamás del Pentágono Chuck Hagel tuvo un periplo muy peñascoso en la región Asia-Pacífico: acudió a la reunión de los ministros de Defensa del sudeste asiático en Hawai, luego visitó Japón donde emitió una descortés declaración contra China, donde se detuvo acrobáticamente cuatro días para concluir su gira en Mongolia.


Chuck Hagel promovió fuertes (sic) lazos militares con Mongolia, como contrapeso a sus poderosos vecinos Rusia y China http://www.channelnewsasia.com/news/asiapacific/hagel-pushes-us-military/1066766.html.


Dashdemberel Bat-Erdene, ministro de Defensa de Mongolia, y Chuck Hagel firmaron una declaración de visión conjunta, con el fin de expandir la cooperación militar mediante ejercicios conjuntos y la ayuda de Estados Unidos.


Aunque sea simbólico, el documento no cesa de provocar exasperación en China, que culpa a Washington de frenar su ascenso armónico mediante la creación de lazos militares con sus pequeños vecinos asiáticos.


Para Chuck Hagel el acuerdo militar con Mongolia forma parte del requilibrio estadunidense en la región de Asia-Pacifico, en referencia a la política del pivote de Obama (ver Bajo la Lupa; 21/11/12 y 20/02/13) que ha causado una profunda preocupación en China.


Por lo menos Bat-Erdene eliminó la posibilidad de recibir bases estadunidenses como las de Sudcorea y Japón.


Mongolia –1.5 millones de kilómetros cuadrados, con tres millones de habitantes, un raquítico PIB de 11 mil millones de dólares y transfronteras de 4 mil 677 kilómetros con China y 3 mil 543 kilómetros con Rusia– ha sido secuestrada por la naturaleza y carece de salida al mar (http://www.alfredojalife.com/?p=1064).
La minería de Mongolia constituye un verdadero botín –pletóricas reservas de carbón, cobre, oro, molibdeno, fluorita, uranio, estaño y tungsteno– que ha ayudado a transformar su economía aún dependiente de una vida nómada que rememora a su legendario conquistador Genghis Khan hace 900 años.


El intercambio militar entre Estados Unidos y Mongolia es meramente alegórico cuando Washington gasta 2 millones de dólares al año para los vehículos militares/equipamiento de comunicaciones de Ulán Bator (su capital) y un millón para entrenar al magro ejército de 10 mil soldados.


El polémico Donald Rumsfeld había sido el último secretario del Pentágono que había visitado Mongolia hace nueve años.


¿Qué busca Chuck Hagel en Mongolia cuando Estados Unidos se repliega en Iraq y Afganistán, mientras abre un nuevo frente en el Mar Negro? ¿Amarrar navajas contra sus vecinos Rusia y China?


¿Caerá Mongolia en la pérfida trampa de Estados Unidos que golpea en todos sus flancos a Moscú y Pekín?


Mongolia es muy dependiente de sus intercambios transfronterizos con China y Rusia.


Según la CIA, su comercio con China representa más de la mitad del total de sus exportaciones, mientras depende de Rusia en su abastecimiento energético mediante la compra de 76 por ciento de su gasolina y combustible diesel, así como de una cantidad sustancial de energía eléctrica.


Según Oxford Business Group, Mongolia dispone de 16.8 por ciento del total de los metales terrestres raros (earth-rare metals), detrás de China, mientras las remesas de sus expatriados provienen principalmente de China (14 millones de dólares), Rusia (2 millones) y Corea del Sur (2 millones).


La gira de Chuck Hagel a China fue tormentosa, pese a que en forma inusitada visitó al único portaviones chino (frente al grupo de 10 de Estados Unidos), en medio de su confrontación pública sobre las disputas territoriales de Pekín con Japón y Filipinas, así como las relaciones chinas con Norcorea.


La invitación al único portaviones chino (de construcción ucraniana en la época de la URSS) es interpretado como el deseo de China de resaltar su resolución a proyectar poderío naval (NYT; 10/04/14).


Durante su estancia de dos días en Japón, Chuck Hagel reclamó un acuerdo por la vía pacífica (sic) –poco usual en la filosofía del pugnaz EU– de las disputas territoriales que confrontan a Pekín con Japón en el Mar del Este de China y con Filipinas en el Mar del Sur de China.


Por cierto, las Islas Diaoyu fueron entregadas a Japón en 1971 por un error administrativo de Estados Unidos, en lugar de devolverlas a China (http://www.forbiddenknowledgetv.com/videos/geopolitics/diaoyu-islands-the-truth.html).


Chuck Hagel externó que Estados Unidos mantendría sus tratados de alianza militar con Japón y Filipinas, mientras fulminó, en clara alusión a China, que ningún país debe usar la coerción o la intimidación para intentar arreglar sus reclamos territoriales.


En forma insólita se suscitó un altercado durante la conferencia de prensa de los dos ministros de Defensa de Estados Unidos y China en Pekín.
Cuando Chuck Hagel exhortó a China a no usar la fuerza en sus litigios con Japón, su homólogo Chang Wanquan ripostó que Estados Unidos no debía entrometerse (Ria Novosti; 10/04/14).


Chuck Hagel recordó durante el altercado que Estados Unidos tiene un pacto de seguridad para proteger a Japón que, por lo visto, no temen en absoluto los militares chinos, quienes deben estar aprendiendo cómo, mediante una magistral jugada de ajedrez en Crimea, Putin ha puesto de cabeza a los temerarios estrategas de Estados Unidos/Unión Europea/OTAN, sin necesidad de bravatas exorcistas ni invasiones.


Por lo pronto, China dejó muy claro que, en referencia a su integridad territorial, no harían ningún compromiso, consenso o transacción comercial y tampoco tolerarían la mínima agresión, según explaya sin tapujos el rotativo ruso Ria Novosti: la visita de Chuck Hagel revela el estado presente de las relaciones entre China y Estados Unidos, quienes desean desarrollar la cooperación, dándole incluso relevancia a las relaciones militares, mientras sus diferendos (sic) permanecen profundos y considerables, prácticamente insuperables.


Según Vladimir Evseïev, Estados Unidos está bluffeando en su pretendida defensa de Japón y Filipinas en sus disputas territoriales con China.


El rotativo ruso juzga que son demasiados frentes los que está abriendo Estados Unidos en estos momentos al enviar dos destructores al Mar Negro, mientras prometen reforzar tanto la defensa antiaérea en Polonia como su presencia en los países bálticos, sin contar su presencia militar en el Golfo Pérsico, por lo que Estados Unidos carece en la capacidad de enviar fuerzas navales significativas para apoyar a sus aliados en Asia y recurre a la retórica de incrementar su presencia en Asia-Pacífico, lo que subentiende la disuasión a China.


Pero sucede que los chinos tienen consciencia perfecta de que Estados Unidos no tiene nada que pudiera realmente disuadirlos, sentencia el rotativo ruso, razón por la cual China ha dejado abierta la opción de una solución militar (¡super-sic!) a los problemas territoriales.


Como si lo anterior fuera poco, Pekín puso en su lugar bruscamente a los estadunidenses debido a su injerencia (sic) en Taiwán.


Muy diáfano, el rotativo ruso describe que el principal motivo del viaje de Chuck Hagel era muy probablemente la tentativa de arrancar China a Rusia y de impedir su acercamiento.


A mi juicio, en el mundo post-Crimea, la próxima visita en mayo a China del nuevo Bismark ruso Vlady Putin, que será definitoria del nuevo orden multipolar, se planeó durante el periplo de Chuck Hagel.


La prueba mayúscula será, además del muy cantado gasoducto, el tipo de armas que libre Rusia a China, como los muy sofisticados aviones Sukhoi y el alquiler (sic) de submarinos nucleares polivalentes.


www.alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalife
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  • Autor ALFREDO JALIFE-RAHME
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"En este viaje por Europa he detectado una gran insatisfacción, ganas de cambiar las cosas y una búsqueda incesante de rutas para poder organizar la economía, la sociedad y la vida de otra forma". Es como encuentra el viejo continente Álvaro García Linera (Cochabamba, 1962), vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia. Su gira europea concluyó este miércoles en Madrid, donde pasó apenas unas horas para participar en la conferencia 'Reflexiones latinoamericanas sobre la democracia en Europa' en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.

 

Como dirigente político, García Linera acompañó a los movimientos sociales y a Evo Morales en su largo recorrido hasta la presidencia de Bolivia, momento en el que comenzó el proceso de cambio en este país, sumándose a otras experiencias como la de la Revolución Ciudadana en Ecuador o el chavismo en Venezuela. Matemático de formación, estudió sociología cuando se encontraba en prisión por su militancia en el Ejército Guerrillero Túpac Katari, una organización de orientación indigenista-maoísta. Como académico, con el paso del tiempo se convirtió en uno de los más reputados expertos en Ciencias Sociales del continente, impartiendo clases en diversas universidades y habiendo sido también analista político en medios de comunicación. En este sentido, ha sido el principal teórico que ha inspirado el rumbo del Movimiento al Socialismo (Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos) que gobierna Bolivia desde 2005.


Junto a él se sentaron en la Complutense los politólogos de la facultad Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, quienes han estudiado su obra y comparten con él, como recordaron, "la concepción de que el compromiso y la labor intelectual deben ir unidos", algo que aún "causa pavor en las universidades europeas". Cientos de estudiantes, y también inmigrantes que portaban banderas bolivianas y wiphalas, abarrotaron el acto. Y allí quiso dar una lección magistral sobre cómo no ha de reducirse la democracia a mecanismos formales de voto: "La democracia como participación de la sociedad en los asuntos colectivos es una concepción que la entiende como movimiento revolucionario". Partiendo de esta concepción, Linera habla de "revoluciones democráticas" y "democracias revolucionarias" en América Latina.


Tras el acto, recibe a Público en la habitación del hotel. Tiene poco tiempo, porque antes de coger el avión a Bolivia quiere pasar por varias librerías. Opta por su faceta de intelectual, antes que gobernante, para abordar las cuestiones sobre los momentos políticos que viven América Latina y Europa. Para responder, utiliza un tono muy pausado. Y mantiene los ojos cerrados para elaborar su discurso.


Después de más de una década desde que fuerzas progresistas comenzaran a irrumpir en América Latina poniendo fin a la era neoliberal, ¿cuáles son los principales retos de estos gobiernos en la actualidad?

Hoy estos gobiernos se encuentran con dos vías a seguir. Una es su estabilización. Se dio el proceso, hubo una modificación en las coaliciones dominantes en el Estado, se modificó la narrativa de la organización social, se transformaron las instituciones y se reorganizó el uso del excedente económico. Y ahora el objetivo es que eso se mantenga. Se deja la revolución y se consagran derechos. La segunda opción es la profundización. Una revolución solo puede profundizarse si se reinventa y se expande, geográficamente y en las actividades que son involucradas en los procedimientos democráticos.


Ecuador, Venezuela y Bolivia se encuentran en este debate. ¿Cuál de las dos vías transitar? No es sólo una cuestión de voluntad, sino de la vitalidad de las fuerzas sociales, de su capacidad organizativa. En el caso de Bolivia hay una deliberada inclinación hacia la profundización y la expansión del proceso. Es una dinámica que combina normalización y profundización. Normalización en algunos aspectos, como la relación con el empresariado local; pero profundización en otros, como la relación con Estados Unidos o las empresas extranjeras y el impulso de los derechos sociales.


En todos estos procesos en América Latina ha habido un importante rol de los liderazgos. Y esto implica la dificultad de la continuidad política sin el líder, como se ha visto en Venezuela.


Es el viejo debate del papel de los individuos en la Historia, como reflexionaba Plejanov. Es el ímpetu social que convirtió a personas corrientes en personas influyentes. Ellos no construyeron el movimiento, el movimiento les llevó a esa situación, les empujó. La sociedad crea sus líderes en su propia marcha, la sociedad es la que les obliga a asumir estos papeles. El líder no crea el movimiento, el movimiento está por encima del líder y lo rebasa, le preexiste. Sin embargo, más adelante los movimientos entran en una nueva fase en la que dependen del líder. El propio movimiento en su unidad y horizonte requiere la presencia del líder.


No debería ser así, pero es. Y hay que preguntarse por qué las cosas son de esta forma y no como deberían ser en mi cabeza. ¿Las sociedades se comportan así por inmadurez? ¿Qué sociedad en movimiento no ha actuado así? No hay ninguna experiencia en la historia en la que la sociedad haya actuado sin esta condensación de voluntades en líderes.


En tu pregunta hay un deber ser. Y yo estoy de acuerdo. Porque siempre se pueden dar eventualidades. La sociedad, cuando entra en esa relación tan proactiva con el líder, se asimila tanto a él, llega a depositar su individualidad y su colectividad en él. Y cuando algo le pasa al líder, se produce un vaciamiento de sí misma. Eso es lo que está pasando en Venezuela.


Henrique Capriles ha tenido que desplazar sus consignas a la izquierda. Fenómenos parecidos vemos en Ecuador y Bolivia. ¿Hay una nueva derecha post-neoliberal? ¿Es una operación de marketing o una verdadera transformación de estas fuerzas políticas?


Todo proceso revolucionario victorioso instaura un horizonte de época ideológico, simbólico, discursivo e institucional. Si no, no sería proceso victorioso. Y al marcar este horizonte obligan a todos los sectores opositores a mutar si no quieren aparecer como marginales. Seguirán siendo conservadores, pero para tener vigencia han de cambiar.


Esto supone una trampa paradójica. Si la derecha acepta este nuevo orden discursivo, este orden muestra su poderío al integrar al recalcitrante y éste, a la vez, renueva su legitimidad. Quedan absorbidos por el nuevo mundo. Pero a medio plazo podrán reivindicar el desarrollo de este mismo horizonte, presentándose como los mejores continuadores, más eficientes. Esto es lo que dice Capriles y gran parte de la oposición venezolana, así como cada vez más sectores de la derecha boliviana.


La pregunta es: ¿Qué hacemos los revolucionarios? Si nos estancamos y decimos que lo hecho ya ha llegado a su límite, la oposición aparecerá como la legítima continuadora del horizonte de época. Tenemos la obligación de tener capacidad para reinventar el proceso, de plantear nuevas metas.
Que Capriles use el discurso del proceso es una victoria y a la vez una exigencia para volver a tener ímpetu de avance. Si no queremos que el conservador reciclado aparezca como el renovador tenemos que avanzar nosotros más rápido.


¿Cómo puede ayudar la experiencia de las crisis latinoamericanas a entender lo que ocurre hoy en Europa?


Acabo de pasar por una universidad checa muy conservadora. No me han invitado para hablar de la pobreza de Bolivia o los golpes de Estado, como es habitual, sino para preguntarme por el modelo económico. Estaban sorprendidos: ¿Cómo es posible que estos comunistas populistas desorganizados y primitivos estén creciendo un 6,8% y la República Checa un 1%, con más de cien años de tradición industrial y siendo miembros de la Unión Europea? Europa está comenzando a mirar de otra manera a América Latina.


¿Qué aprendizajes pueden extraer de América Latina los movimientos y fuerzas políticas que están por el cambio en Europa?


La desnaturalización del neoliberalismo, su contingencia, su vulnerabilidad. Parece muy sencillo, pero es una tarea de gran dificultad. Que en la mente de los europeos entrara la idea de que esto es contingente y arbitrario ya sería mucho. A mí América Latina me mostró que sí


Según los medios europeos, el resultado de nuestros procesos es el populismo total, un vómito frente a la adversidad. Pero es evidente que algo ha cambiado aquí. Lo que existía y era inmutable en el mundo entero, los mercados financieros, la deuda, la privatización y la contracción del Estado del Bienestar, se presenta hoy como cambiable en América Latina.


¿Cómo pueden los europeos recoger esta experiencia? ¿Cómo podrán romper con el neoliberalismo? Eso depende de ellos y lo harán de acuerdo a sus propias tradiciones. También decía el profesor Toussaint, esta semana en Francia, que la superación no puede ser a la latinoamericana, país a país, sino a nivel continental europeo.


Otra cosa que ha aportado América Latina es la recuperación de la fe, la recuperación del horizonte y la esperanza. Hay nuevos nombres para la articulación de voluntades para construir futuro. Unos le llaman socialismo del siglo XXI, otros Revolución Ciudadana, otros comunitarismo... Sea cual sea el nombre que reciba, es lo que permite saber que hacia adelante hay un futuro distinto.


El movimiento de los indignados fue una creación muy rica, como el movimiento por el agua en Bolivia. Aunque luego se diluyó. Aún no sabemos por donde van a converger las aguas de la acción colectiva en Europa, pero el adversario a enfrentar es infinitamente más fuerte que en América Latina.

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  • Antetítulo ÁLVARO GARCÍA LINERA
  • Autor LUIS GIMÉNEZ SAN MIGUEL
  • País Bolivia
  • Región Suramérica
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Domingo, 13 de Abril de 2014 09:50

Estados Unidos: cuatro revoluciones

Muchos creen que Estados Unidos está muy mal. ¿Las pruebas? Lo que sucede en Crimea y Siria, lugares donde el poderío norteamericano no se ve por ningún lado. Un país políticamente dividido e inaceptablemente desigual en la distribución del ingreso. El raudo ascenso del rival chino. La lista de cosas que no le van bien a esta agobiada superpotencia es aún más larga. Y engañosa. Todas estas debilidades existen y algunas de ellas son graves; la desigualdad económica, por ejemplo. Pero también hay algunas áreas en las cuales a EE UU le va muy bien, y que están en camino de ir aún mejor. Una de ellas es la industria manufacturera. La combinación de los bajos precios de la energía con las mejores y más innovadoras tecnologías de la información, nuevos materiales y robótica producirá una revolución manufacturera que no solo transformará la economía de EE UU, sino que nos afectará a todos.

 

Pero antes de detallar esto, es útil tener en mente algunos datos. Según Martin Baily y Barry Bosworth, de Brookings Institution, en los últimos 50 años la producción industrial de EE UU ha crecido al mismo ritmo (y a veces más rápidamente) que la economía en su conjunto. Por ello, el peso de la manufactura en el total de la economía norteamericana se ha mantenido constante. Este hallazgo contradice la impresión generalizada de que las fábricas están desapareciendo. Por el contrario, en 2010 EE UU contaba con el sector industrial más grande del mundo. Y si bien China acaba de sobrepasarlo, sigue siendo una potencia manufacturera. El problema es que esta expansión industrial se ha hecho con tales avances en la productividad que la mayor producción no ha generado un aumento proporcional en nuevos puestos de trabajo. Se produce mucho más, pero con menos trabajadores. Desde el año 2000, EE UU ha perdido 5,7 millones de empleos en este sector.


Una de las principales razones fue la crisis económica que comenzó en 2008. Pero otra muy importante es que en EE UU el crecimiento de la manufactura ha ocurrido primordialmente en una sola rama: computación y equipos electrónicos. El 90% de la manufactura que no tiene que ver con la electrónica ha venido reduciéndose y su productividad crece mucho más lentamente. Otro dato importante es que, a pesar de su enorme tamaño, EE UU importa desde 1980 más manufacturas de las que exporta. Además, en la última década casi todo lo que importa proviene de Asia y especialmente de China. Los números son espectaculares: en 2000, el 75% de todo el déficit comercial en manufacturas de EE UU se debía a la diferencia entre lo que importaba y exportaba a Asia. Para el 2012 llego a ser casi a ser el 100% del déficit —es decir, que Asia es la única región del mundo de la cual EE UU importa más manufacturas de las que le exporta—. Y si en 2000 solo un tercio del déficit en comercio de manufacturas con Asia se concentraba en China, para 2012 ese déficit con el gigante asiático aumentó hasta alcanzar un enorme 72%.


Según Baily y Bosworth, todo esto está a punto de cambiar drásticamente gracias a cuatro revoluciones: en energía, robótica, materiales y el uso de la tecnología de la información aplicada a la manufactura. EE UU pronto tendrá precios de gas natural que estarán por debajo del promedio mundial, lo cual le dará una ventaja competitiva única a sus industrias. Esto se debe a las nuevas tecnologías que permiten extraer gas y petróleo atrapado en las rocas de esquisto. EE UU tiene las segundas mayores reservas del mundo de este recurso y ha sido pionero en el desarrollo de las técnicas para explotarlo.


La segunda revolución ocurre en la automatización y la robotización de las plantas manufactureras. Los precios de los robots están cayendo, mientras aumentan su precisión y las tareas que llevan a cabo. Naturalmente esto tiene graves repercusiones para la creación de empleos, a medida que los trabajadores son reemplazados por máquinas. La revolución en nuevos materiales que combinan la nanotecnología con la biotecnología abre inusitadas y muy prometedoras posibilidades de nuevos productos y procesos productivos, que otros países no podrán fácilmente replicar. Y finalmente, la profundización del uso de Internet, Big Data, la conexión y comunicación entre cada vez más aparatos y cosas, la impresión de diseños en tres dimensiones también revolucionará la manufactura. Empresas como General Electric están comenzando a trasladar operaciones de manufactura de Asia a Silicon Valley (California) para aprovechar la cercanía con las empresas líderes en nuevas tecnologías de la información. Y el ahorro en costes de transporte desde Asia así como los menores costos de energía les darán grandes ventajas.


No todo va bien en EE UU. Pero en algunos ámbitos es un error suponer que es una potencia en decadencia.


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  • Autor Moisés Naím
  • País Estados Unidos
  • Región Norteamérica
  • Fuente El País
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A casi seis años del inicio de una crisis que sumió al mundo en recesión, el crecimiento de la economía global se mantiene débil y rodeado de riesgos a la baja, aseguró el órgano rector del Fondo Monetario Internacional (FMI), al término de la reunión de primavera de ese organismo y el Banco Mundial (BM).


En tanto, el Comité para el Desarrollo, conformado por 25 miembros –por lo general, ministros de Finanzas o de Desarrollo– que representan a todos los países integrantes del BM y el FMI aseguró, después de reunirse aquí con motivo de la cita de primavera, que la recuperación económica de los países de ingreso alto muestra signos de consolidación, y muchas economías emergentes continúan su crecimiento, y coincidió en que, sin embargo, aún persisten situaciones de riesgo.


El Comité para el Desarrollo, que tiene por mandato asesorar a las juntas de gobernadores de ambos organismos mundiales sobre cuestiones fundamentales del desarrollo y acerca de los recursos necesarios para promover el crecimiento económico en los países emergentes, precisó que se debe fortalecer la capacidad del BM de ayudar a los países miembros a alcanzar los objetivos de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida de manera sostenible.


Asentó en sus conclusiones que para fomentar un crecimiento sólido, inclusivo y sostenible en la economía interconectada del mundo actual, se requerirán modificaciones en las políticas y una adecuada coordinación y comunicación.


Alentamos al Grupo del Banco Mundial y al FMI a trabajar conjuntamente y con todos los países miembros en la búsqueda de políticas económicas acertadas y con capacidad de respuesta, tratar las vulnerabilidades macroeconómicas subyacentes, reconstruir los factores macroeconómicos de amortiguación y consolidar la gestión prudente del sistema financiero.


El Comité para el Desarrolo insistió en que para consolidar las bases de un crecimiento fuerte, inclusivo y sostenible, se requiere estabilidad macroeconómica, buen gobierno, promoción de las inversiones públicas, un entorno más propicio para la inversión privada, más inversiones de calidad en infraestructura resistente al cambio climático y mayor acceso al financiamiento.


Agregó que la inclusión social y las políticas que amplían las oportunidades para generar ingresos y propician la participación plena de todos los grupos, incluidas las mujeres y los sectores marginados y vulnerables, son elementos esenciales. También es fundamental incrementar los conocimientos especializados, la productividad y la capacidad de innovación.


Mientras, el Comité Monetario y Financiero Internacional del Fondo (IMFC), el órgano rector del FMI del que forman parte los gobernadores o directivos de bancos centrales, al concluir este sábado sus encuentros en Washington aseveró que crear una economía global más dinámica, sostenida, equilibrada y rica en empleos sigue siendo nuestro objetivo supremo.


El IMFC citó, entre otros riesgos para la economía global, la renovada volatilidad de los mercados financieros, una muy baja inflación en economías avanzadas, altos niveles de deuda publica y tensiones geopolíticas, además de un elevado desempleo.


El martes pasado, al inicio de la reunión de primavera, el FMI redujo su previsión de crecimiento de este año para la economía mundial al pasar de 3.7 por ciento en enero a 3.6, un ligero reajuste de menos 0.1 puntos, que responde al surgimiento de tensiones geopolíticas y una desaceleración en los mercados emergentes.


La economía mundial no ha logrado remontar los efectos de la recesión en que cayó en el otoño de 2008, causada por prácticas de excesivo riesgo de varias de las grandes firmas de la banca mundial, cuya crisis se trasladó al sector productivo.


En su valoración este sábado, el IMFC expuso que frente al actual panorama, el desarrollo de una economía más dinámica, sostenible, balanceada y plena de empleo constituye el principal objetivo colectivo.


En su comunicado, el comité reiteró su preocupación por el riesgo potencial derivado de los bajos niveles inflacionarios que presenta la zona del euro, donde el crecimiento ha repuntado, pero se mantiene en un nivel frágil.

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Los datos sobre las cifras de paro y el aumento de la pobreza son un desgraciado esquema de una realidad social muy desfavorable para la mayoría social. Un reciente informe de Cáritas Europa expone unos datos explicativos: este informe sitúa al Reino de España como el segundo país de la UE con el mayor índice de pobreza infantil (superado sólo por Rumanía), con una tasa del 29,9% en el año 2013, casi nueve puntos por encima de la media de la UE; unos 11,7 millones de personas según el mismo informe están afectadas por diferentes procesos de exclusión social; el porcentaje de desempleo juvenil (entre 16 a 24 años) es superior a día de hoy al 55% y solamente es superado en la UE por Grecia; el aumento de los trabajadores pobres, es decir de aquellos asalariados aún con un trabajo y que no salen de la pobreza, es constante. Ni que decir tiene que de la mano de este incremento de la pobreza, la crisis y las políticas económicas procíclicas puestas en funcionamiento han aumentado las desigualdades.


Asimismo la progresiva desprotección social de millones de personas que inexorablemente quedan abandonadas por los poderes públicos en su existencia material ha contribuido a acelerar un debate sin aplazamientos sobre la renta básica. La necesidad de obtener unos ingresos mediante una renta ya sea mínima, ya sea básica o ya sea garantizada, según unos u otros, es cada día más acuciante (quizás esta necesidad motiva que se equipare erróneamente todo este tipo de rentas como iguales o equivalentes). A estas alturas pocos negarán la extrema urgencia de una protección social para la población en el Reino de España, ni postergar para "un futuro de pleno empleo" (sic) la solución a las condiciones de vida y existencia material de esos millones de personas.


En diciembre del 2013 se publicó un informe del Comité Económico y Social Europeo abogando por una renta mínima europea en el que podemos leer "... que en la difícil coyuntura actual, el establecimiento de una renta mínima europea contribuirá a la cohesión económica, social y territorial, a la protección de los derechos humanos fundamentales, al equilibrio entre los objetivos económicos y sociales y al reparto equitativo de los recursos y la renta".


El pasado 22 de marzo, las marchas por la dignidad, una de las más grandes manifestaciones de los últimos tiempos en Madrid, incluía a la renta básica (RB) como una de sus reivindicaciones en su manifiesto.


El 26 de marzo se debatió en el pleno del Parlamento de Catalunya la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por una Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) que demanda una Renta de 664 euros mensuales por 12 pagas como derecho subjetivo y no condicionado a la obligación de realizar actividades de inserción social o laboral y como derecho no sujeto a disponibilidad presupuestaria.


¿Qué hay de común en estas propuestas? ¿Son lo mismo todas? ¿Cuando se habla de Renta Básica estamos hablando siempre de la misma renta?


Las Rentas de pobreza extrema


En primer lugar las Rentas Mínimas de Inserción (RMI) son para personas que viven en la extrema pobreza, actualmente en Catalunya la RMI la perciben unas 25.000, cantidad que representa un porcentaje insignificante respecto al número de personas consideradas pobres. En cada Comunidad Autónoma hay alguna RMI con diferentes denominaciones (en los estatutos de Extremadura y Andalucía desgraciadamente se denomina Renta Básica, en la Rioja, Ingreso Mínimo de Inserción, en el País Valenciano, Renta Garantizada de Ciudadanía, en Asturias, Salario Social, etc.) y exceptuando las Comunidades Autónomas del País Vasco y Navarra los importes son muy bajos, de unos 425 euros mensuales, por tanto es una renta que no llega ni al umbral de la pobreza, lo que ha sido motivo de crítica por el mismo Consejo Económico y Social Europeo


Cada Comunidad Autónoma establece los requisitos para su ayuda. Por lo general suelen ser estos: 1) Estar empadronado con cierta antigüedad en un municipio de la Comunidad Autónoma, 2) Carecer de recursos económicos suficientes para las necesidades básicas de la vida, 3) Haber solicitado ya todas las ayudas, prestaciones y pensiones que pudieran corresponder y 4) Aceptar las medidas de inserción laboral, orientación y formación que proponga la Comunidad Autónoma, ya que además de una ayuda económica se ponen recursos para intentar que la persona se integre laboralmente.


La Iniciativa Legislativa Popular por una Renta Garantizada de Ciudadanía entra en el Parlamento de Catalunya


La ILP por una Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) se presentó en el Parlamento de Cataluña y llegaba después de un duro trabajo de meses y con más de 120.000 firmas recogidas, lo que suponía más del doble de las 50.000 necesarias. La campaña de difusión fue notoria: mociones en ayuntamientos, manifestaciones, actos, marchas, etc. No hay que olvidar tampoco que el apoyo a esta ILP contaba, entre otros, con el respaldo de los sindicatos CCOO, UGT, IAC, así como de partidos como ERC, ICV, EUiA, PSC, CUP, pero también de docenas de asociaciones y movimientos sociales como Justícia i Pau, ATTAC... Tenía también el apoyo de la Red Renta Básica que desde el primer momento de la campaña, tal como los promotores de la ILP pidieron explícitamente, y quedando claro para todas las partes que la RGC es una asignación condicionada y, por eso mismo, muy diferente a una Renta Básica universal e incondicional. Desde la Red Renta Básica se consideraba sin la menor duda que la RGC mejoraría la vida de docenas de miles de personas que viven con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, de ahí el apoyo a la ILP sin vacilaciones. Qué duda cabe que consideramos que la RB es una propuesta mejor en distintos sentidos y que salva los defectos que la RGC tiene, pero respecto a la situación actual la instauración de una RGC significaría una mejora en la existencia material de los más pobres.


Las intervenciones de los representantes de la Comisión promotora de la ILP en el Parlamento catalán apuntaron a las cada vez más extendidas capas de la población en situación de pobreza en la sociedad catalana y a la necesidad imperante de regular de una vez por todas el derecho a una Renta Garantizada de acuerdo con el artículo 24.3 del Estatuto de Catalunya que se aprobó en un referéndum el año 2006.
Se exigió que se legislase para el 25% de la población que está por debajo del índice de rentas de suficiencia que regula anualmente la Generalitat y que desde hace unos años está en 664 euros por persona. El mensaje por parte de los representantes de la comisión promotora de la ILP al final fue claro aunque trivial para toda persona que conozca la situación con mínima información: "O se legisla a favor de la cohesión social y la justicia o aumentará la pobreza".


Posteriormente cada partido tomó la palabra y avanzó su posición. Pudo hacerse este debate por el hecho de que ningún partido hizo una enmienda a la totalidad del texto, lo cual es un éxito para los partidarios de la ILP pues es un hecho que no ha sucedido casi nunca. Las intervenciones que se detallan variaron entre la comprensión de la propuesta, la incompetencia técnica más palmaria y la posición de principios más clara.


Las intervenciones se sucedieron así: primero el representante de ERC Oriol Amorós que pidió "poner orden con las ayudas públicas de la Generalitat" y manifestó desconocer si la administración catalana gestiona 17 ó 50 de estas ayudas; también manifestó su compromiso con la tramitación de la propuesta y su participación en los inicios de la campaña, pero su intervención fue claramente vaga y timorata. Concretamente abundó sobre todo en querer ordenar el mapa de rentas, en vincular "prestaciones con contraprestaciones" y también defendió "la legitimidad de la contraprestación".


Eva Granados, representante del PSC en este debate, defendió el derecho "a vivir por encima del umbral de la pobreza" y expuso la voluntad del PSC de "volver a la situación de la RMI de antes del verano del 2011" en que hay que recordar que sólo había unos 33.000 perceptores. Una pretensión neciamente reivindicativa de su gobierno de la Generalitat y, lo más palmariamente importante, muy alejada de las necesidades sociales actuales en Catalunya y de la respuesta que merece la situación.


El diputado del PP expuso que no se había hecho enmienda a la totalidad por "respeto a la sociedad civil" y tuvo la desfachatez de defender el liberalismo por "inspirar a los mejores sistemas sociales del mundo y no como el de Venezuela", provocando abucheos entre el público invitado asistente que en su mayoría eran miembros de la comisión promotora y de las asociaciones y sindicatos que han participado en la campaña.


La diputada de IC-EUiA Laura Massana hizo elogios a la gran movilización que se ha generado durante estos meses de campaña y manifestó su voluntad de dar respuesta a los más de 800.000 parados de Catalunya. Reconoció un hecho evidente: "la gente no encuentra trabajo y por esto la RGC es una gran solución" y también criticó a la actual RMI "por ser claramente insuficiente."


El diputado de Ciudadanos apuntó el artículo 24.3 del Estatuto de Catalunya y defendió que haya partidas presupuestarias abiertas y no cerradas para garantizar el derecho subjetivo a percibirla, pero dejó bien claro que hay que condicionar la RGC a la inserción laboral y que "recibirla mucho tiempo puede cronificar a la persona en la pobreza."


El diputado David Fernández de la CUP sin duda fue el más aplaudido por los promotores de la ILP por su crítica sin fisuras al miserable sistema actual de rentas. Planteó que la RMI en el actual escenario de grave crisis "es pasado, es naftalina, es caridad", "si cuando nació era insuficiente ahora es raquítica". La disyuntiva que planteó a los parlamentarios fue "pagar la deuda a los bancos o rescatar a los ciudadanos." Defendió que se pueda votar en referéndum con o sin el aval del Tribunal Constitucional, en alusión a la reciente sentencia de este desprestigiado tribunal contra la declaración por el derecho a decidir del Parlamento catalán. Recordó que el fraude fiscal en Catalunya es de más de 16.000 millones de euros y que "la igualdad es condición sine qua non de la libertad".


Finalmente cerró la ronda de intervenciones la diputada de CiU que fue un buen ejemplo del discurso tradicional de la derecha sobre cuestiones similares: alusiones a la "responsabilidad" y a la "realidad", otorgándose sin ningún rubor la "defensa del Estado del Bienestar". Manifestó la inviabilidad de financiar los más de 2.000 millones de euros que supondría. Añadió que equivaldría casi duplicar el presupuesto del Departamento de Bienestar Social. Uno de los momentos que provocó más silbidos fue cuando expuso "que no todo es dinero y que es importante también sentirse útil" para justificar las posibles tareas de contraprestación por cobrar la posible RGC. Avanzó a los asistentes su clara voluntad de que la ILP reciba un buen correctivo por parte de su grupo parlamentario, como era fácil de prever.


En los próximos meses habrá comparecencias de las personas invitadas por la comisión promotora de la ILP o por los grupos parlamentarios. Si el Parlamento deforma sustancialmente la ILP, cosa muy probable, habrá que pensar en retirarla y seguir la lucha por otras vías tal como hizo en su día la Plataforma de afectados por la hipoteca (PAH).


La Renta Básica


No vamos a repetir aquí lo que en diferentes artículos (por ejemplo, véase aquí, aquí y aquí) hemos expuesto sobre las grandes diferencias existentes entre una RGC y una RB. Únicamente puede ser útil destacar que, dejando ahora al margen las dificultades derivadas de la condicionalidad de la RGC, una diferencia especialmente relevante social y políticamente es que mientras la RGC persigue la mitigación de la pobreza, objetivo que comparte con la RB, esta última propuesta tiene como uno de sus objetivos garantizar la existencia material de toda la población, condición para que la libertad sea posible para todos y no sólo para una minoría especialmente privilegiada. El gran incremento del poder de negociación de los trabajadores que una RB posibilitaría sería un ejemplo de esta libertad para una importantísima parte de la clase trabajadora. En los próximos meses todo este debate sobre la RGC o sobre las otras rentas condicionadas puestas en marcha o a punto de hacerlo como en Andalucía, volverá a ligarse con la RB, como así se está poniendo de manifiesto en muchos actos organizados por distintos motivos, pero que tienen en común el interés por la RB. Quizás ha llegado uno de aquellos momentos en que una parte significativa de la población considere que vale la pena tratar las consecuencias de las políticas económicas puestas en funcionamiento especialmente a partir del inicio de la crisis exigiendo medidas que garanticen, previo a cualquier otro objetivo, y de una vez por todas el derecho a la existencia de toda la población.


Ya hace exactamente 10 años, en un artículo en Le Monde Diplomatique en que uno de nosotros firmaba juntamente con Antoni Domènech, podía leerse:


"Pero la lucha por una Renta Básica de Ciudadanía, como otras iniciativas 'ofensivistas' que no están dispuestas a cambiar libertad en la vida cotidiana por bienestar material y seguridad en el puesto de trabajo, no sólo puede atraerse a una amplia y nueva base social de excluidos, de precarios, de antiguos y nuevos desposeídos, de jóvenes y mujeres tan azacaneados por la feroz dinámica de la actual vida económica y social como deseosos de combinar mínima seguridad material y cumplida autonomía en su existencia social (el cóctel que ofrece, precisamente, la Renta Básica, sobre todo si es un poco generosa). No sólo puede contribuir –ya sea modestamente— a mitigar la segmentación de las poblaciones trabajadoras. Sino que, al mismo tiempo, la lucha por una Renta Básica es perfectamente compatible con la necesaria lucha presente por la defensa de la médula de los indiscutibles logros morales y materiales (universalidad e incondicionalidad de las prestaciones sanitarias y educativas públicas, etc.) que el advenimiento del "Estado social" trajo consigo para el conjunto de las clases populares. Con lo que puede ayudar a conservar, y aun a reestimular, para un proyecto de izquierda renovado a la parte más sana y lúcida de la población trabajadora de tipo fordista y de sus debilitadas organizaciones sindicales. Tal vez la Renta Básica no ofrezca mucho más que eso (no es, desde luego, una panacea para transformar radicalmente el modo de producir y de consumir planetario), ni sus proponentes de izquierda lo pretenden. Pero en las presentes circunstancias eso ya es mucho. Y en cualquier caso, es suficientemente valioso por sí mismo".

 

Una decena de años después, con la mayoría de la población no estrictamente rica viviendo con sus bases de existencia material mucho más deterioradas y atacadas que cuando fueron escritas, estas palabras cobran si cabe mayor urgencia.

 

Por Daniel Raventós es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona y presidente de la Red Renta Básica. Sergi Raventós forma parte de la comisión promotora de la Iniciativa Legislativa Popular por una Renta Garantizada de Ciudadanía como representante de la Red Renta Básica.

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  • Autor Daniel Raventós/Sergi Raventós
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Sábado, 12 de Abril de 2014 07:59

"Hay que cambiar el modelo económico"

El reclamo independentista de Cataluña viene sumando apoyos, como el del empresariado pequeño y mediano de esa región. Desde el Casal de Catalunya de la calle Chacabuco en Buenos Aires, Albert Pont Serrano, empresario y presidente del Cercle Català de Negocis (Círculo Catalán de Negocios), afirma con énfasis en diálogo con Página/12 que la consulta se hará pactada o no con España. "Nos estamos independizando de la oligarquía que gobierna España, de un modelo económico del que somos opositores." Lamenta que el Partido Socialista Obrero Español y algunos partidos pequeños hayan votado esta semana con los conservadores del Partido Popular –del jefe de gobierno español, Mariano Rajoy– para impedir que se realice el referéndum soberanista, previsto para el 9 de noviembre.

 

Pont Serrano vino a la Argentina para dar charlas en el país sobre el asunto catalán desde la óptica de alguien que meticulosamente hace cálculos. "La independencia nos da la oportunidad al empresariado de, por primera vez en la historia, ser críticos de nosotros mismos y analizar qué conseguimos y qué nos falta. En cierta ocasión un diplomático español quiso menospreciar la industria textil catalana y dijo que 'esa industria que hace paños de cocina', y yo le dije que tenía razón. ¿Cómo puede ser que en el siglo XVIII Cataluña tenía fábricas de tejido de las Indias y superaba la industria textil inglesa, ya que la catalana estaba fundamentada en el algodón y la inglesa en la lana, y en el siglo XX hacemos trapos de cocina? El gran problema de la industria catalana es que ha estado centrada en un mercado muy pequeño –el español–, con una renta per cápita baja, de 18 mil dólares al año, siendo que Cataluña tiene al lado a Francia, con un renta per cápita de 40 mil dólares anuales. Nos equivocamos al pensar que España es el mercado natural de nuestros productos. Tenemos toda Francia, Bélgica, parte de Suiza, Italia a la misma distancia de cualquier punto de España."


¿Qué sucede con grandes empresas como Repsol? Pont Serrano señala sin pestañear que las empresas no tienen ideología. "Repsol tiene la sede en Cataluña, pero la nacionalidad de la empresa es la de los accionistas y el director general. Los accionistas son de todo el mundo. Las empresas van a procurar que la sucesión sea pacífica y nos les afecte. En cambio, la pequeña y mediana empresa decimos que necesitamos cambiar el modelo económico, que no podemos estar pendientes de la economía especulativa, que tenemos que quitarnos de encima el culto a la desmesura. España construye aeropuertos y líneas de alta velocidad de ferrocarril por donde no pasa nadie, son inviables económicamente. Es que el negocio no está en que se usen, sino en construirlos, porque lo hacen construir a empresas amigas del gobierno. La actual crisis se debe también al tipo de modelo económico, del cual nosotros somos opositores. Nos estamos independizando de la oligarquía que gobierna España, de esas 20 o 30 empresas oligárquicas que viven de las subvenciones públicas, de las obras públicas, y aun cuando el negocio no va bien el Estado las rescata."


El presidente regional, Artur Mas, de Convergència i Unió (CiU), es un político pragmático, un catalanista moderado; sin embargo, pareciera que no va a dar marcha atrás e instalará las urnas en noviembre. Tras el rechazo en el Parlamento español del martes pasado, Mas aseguró que a partir de este "no" doloroso, las instituciones catalanas buscarán la construcción de marcos legales para poder llevar adelante la consulta. Pont Serrano apoya su postura. "A finales de septiembre, el presidente Mas firmará la convocatoria del referéndum el mismo día que el Parlamento catalán apruebe una ley de consultas populares. Y sobre esa legalidad, Mas firmará el acta de convocatoria. El Tribunal Constitucional va a recurrir esa ley, pero el recurso no puede tener efecto retroactivo. La idea es hacer una consulta en conformidad con la legislación catalana. A mí no me preocupa el día 9, me preocupa más qué sucederá entre septiembre y noviembre. Se pretende poner a España entre la espada y la pared. Se pretende sacar el monstruo fascista que tiene dentro. En el momento en que España saque ese monstruo, pensamos que la comunidad internacional nos acompañará."


Se podría acusar a Cataluña de ser insolidaria con otras regiones, al querer separarse en este momento crítico. Pero el empresario de traje mueve la cabeza a uno y otro lado. "Es un recurso muy fácil que usa el gobierno de Rajoy. Cataluña es la región que más ha aportado impuestos al gobierno español. De hecho, últimamente el déficit fiscal se sitúa en 16 mil millones. El problema es que el dinero que se recaudaba iba destinado a hacer infraestructuras inútiles. No es el hecho de que hayamos tenido que pagar más, es lo que se ha hecho con lo recaudado por nosotros. Con este dinero España perpetúa un sistema desigual; es decir, pagamos desigualdades sociales de carácter medieval. No podemos hacerle frente a los cuatro millones de pobres de Cataluña (en 2008 eran un millón y medio) porque ese dinero va a otras regiones, cuando los ricos de esas regiones están exentos de pagar los impuestos que sí pagamos nosotros. El Estado español es el Titanic que se está hundiendo."


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  • Antetítulo ENTREVISTA A ALBERT PONT SERRANO, PRESIDENTE DEL CIRCULO CATALAN DE NEGOCIOS
  • Autor Mercedes López San Miguel
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Viernes, 11 de Abril de 2014 05:12

La salud económica de los emergentes

En los últimos tiempos se han vertido opiniones y juicios superficiales sobre la inevitable decadencia de las economías emergentes y su supuesta "fragilidad". Los que así se expresan no comprenden el alcance de las transformaciones de las últimas décadas, ni la relevancia del salto histórico que han dado países como China, India y Brasil, además de Turquía y Sudáfrica, entre otros. No reconocen que sus economías no solo han crecido a un ritmo extraordinario, sino que también han experimentado un cambio cualitativo.


Económicamente, las naciones emergentes son ahora mucho más diversas, eficientes y profesionales que en el siglo pasado, y mucho más rigurosas y prudentes, sobre todo desde el punto de vista macroeconómico, de política fiscal y monetaria. Los negacionistas no tienen en cuenta que las economías emergentes han reducido sus vulnerabilidades y que ahora son más capaces de enfrentarse a las oscilaciones de los mercados mundiales. Al utilizar parámetros desfasados de hace décadas y estereotipos sobre los problemas eternos del Tercer Mundo para evaluar la situación actual, se subestima su fuerza y su potencial de crecimiento.


En vista de los mayúsculos errores de análisis cometidos al analizar la situación de 2008, cuando grandes empresas estadounidenses y europeas a punto de entrar en quiebra eran consideradas modelos de competencia, y dado el nuevo escenario, creo que sería sensato buscar más objetividad al diagnosticar la situación actual y, sobre todo, al hacer pronósticos. Si algo podemos aprender de la crisis, que no ocurrió en la periferia, sino en el núcleo del sistema económico mundial, es que, para evaluar las economías y el destino de las naciones, lo mejor es evitar las ovaciones incoherentes y las alarmas infundadas. Lo más adecuado es buscar la verdad de manera imparcial, para lo cual hay que examinar las economías reales de cada país con atención, rigor y ausencia de prejuicios.


Los países emergentes no son y ni han sido inmunes a los desafíos. Integrados en el mercado internacional, deben afrontar las consecuencias de una economía mundial que se debilita o que crece. Ya no dependen exclusivamente de las exportaciones, que, a pesar de la crisis, continúan desarrollándose a un ritmo considerable. Los países emergentes han creado sólidos mercados internos con enormes posibilidades de expansión. La recuperación de Estados Unidos y de Europa no ha hecho que esas economías sean menos atractivas para la inversión extranjera. Ahora más que nunca, los países desarrollados siguen necesitando mercados en crecimiento que absorban sus productos, y esos mercados están sobre todo en Asia, Latinoamérica y África.


Al señalar que la tasa de crecimiento se está reduciendo en las economías emergentes, se suele citar a China: su economía, que llegó a un punto culminante con un índice de crecimiento del 14% anual en la pasada década, se ha ralentizado hasta alcanzar el 7%. Está claro que cuando las tasas de crecimiento disminuyen en los países ricos, China no puede mantener el mismo ritmo de expansión. Sin embargo, lo que se pasa por alto es que hace 10 años el producto interior bruto de China se acercaba a los 1,6 billones de dólares, y que hoy se aproxima a los 9 billones. El índice de crecimiento es menor, pero su base se ha ampliado enormemente. Además, China ya no depende casi por completo de las exportaciones, ya que ha desarrollado un mercado interno que exige nuevas importaciones. Gracias a sus inmensos ahorros y reservas, dispone también de una considerable capacidad para invertir en Asia, África y Latinoamérica.


Aunque sus economías sean menores que las de China, los demás países emergentes, con diferentes tasas de crecimiento, pero sin dejar de crecer, también ofrecen razones para el optimismo. Así es sin duda en el caso de Brasil, que se ha ajustado a la nueva realidad internacional y que es totalmente capaz, no solo de mantener sus pasados logros económicos y sociales, sino de continuar avanzando. En muchos sentidos, durante la última década, Brasil se ha convertido en otro país. Su PIB actual, que en 2003 se situaba en unos 550.000 millones de dólares, ha superado los 2,1 billones, convirtiéndolo en 2013 en la séptima economía del mundo. En ese mismo periodo, el valor del comercio exterior ha pasado de 119.000 millones de dólares anuales a 480.000. Brasil, que se ha convertido en uno de los seis destinos principales de la inversión exterior directa, recibió el año pasado, según Naciones Unidas, 63.000 millones de dólares. También es un importante fabricante de automóviles, maquinaria agrícola, pasta de celulosa, aluminio y aviones, y está entre los principales exportadores de carne, soja, café, azúcar, naranjas y etanol.


La inflación cayó desde alrededor del 12% en 2002 al 5,9% en 2013, y durante 10 años consecutivos, a pesar del elevado crecimiento, se ha mantenido dentro de los márgenes fijados por las autoridades monetarias. La deuda pública neta, según el Banco Central de Brasil, se ha reducido casi a la mitad en 10 años, pasando del 60,4% del PIB al 33,8%. Desde 2008, Brasil ha tenido un superávit primario medio del 2,5%, el más abultado de las grandes economías. Hace poco, la presidenta Dilma Rousseff anunció un programa fiscal concebido para continuar reduciendo la deuda en 2014. Con 376.000 millones de dólares en reservas, 10 veces más que en 2002, el país puede ahora afrontar las fluctuaciones externas manejando su tipo de cambio sin artificios ni turbulencias.


Brasil habría tomado una delantera mayor si la crisis mundial no hubiera tenido un impacto tan grande en el crédito y el comercio exterior. La recuperación económica de EE UU es algo muy positivo, pero ahora la economía mundial está reaccionando a la retirada de los programas de estímulo de la Reserva Federal. Incluso en un entorno económico tan difícil, el crecimiento del PIB de Brasil, del 2,3% en 2013, ha sido uno de los más elevados de los países del G20 que han anunciado sus resultados. Lo más llamativo es que desde 2008 Brasil ha creado 10,5 millones de puestos de trabajo, en una época en que el mundo, según la Organización Mundial del Trabajo, destruyó 62 millones. Y el índice de desempleo está en el punto mínimo de su historia. Para mí, no hay indicador de salud económica más potente que ese.


Durante años Brasil se ha esforzado por ampliar y modernizar sus infraestructuras. La capacidad para generar electricidad ha pasado de 80.000 megavatios a 122.000 desde 2003 y tres enormes centrales hidroeléctricas están a punto de terminarse. Se ha iniciado también un enorme programa de colaboración con el sector privado, de más de 170.000 millones de dólares, para la mejora de puertos, aeropuertos, autopistas y vías fluviales, y a la distribución y generación de electricidad.


Hace poco me entrevisté en Nueva York con inversores internacionales para demostrarles cómo se está preparando Brasil para dar zancadas todavía más grandes en esta nueva era de la economía mundial. Tuve la sensación de que su concepción de Brasil y de su potencial de crecimiento era realista y positiva. El nuevo papel que los países emergentes han asumido en la economía mundial no es ni efímero ni transitorio. No van a salir de escena. Después de 2008 su fortaleza económica impidió que el mundo cayera en una depresión generalizada. Y seguirán siendo importantes para un nuevo ciclo de crecimiento sostenido.

 

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