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Lunes, 14 de Enero de 2013 06:32

Locura armada

Entre los más de 280 millones de armas en manos privadas en este país (se calcula que entre un cuarto y una tercera parte de los hogares tienen una), y con las fuerzas armadas más poderosas del mundo (con capacidad de destruir el planeta varias veces ), parece que este país vive y muere por la espada.

 

En Estados Unidos el debate sobre el control (más bien, descontrol) de las armas es, una vez más, el centro de atención. El presidente Barack Obama promete hacer algo para abordar el asunto; el vicepresidente Joe Biden encabeza un grupo de trabajo que presentará en los próximos días una serie de propuestas para controlar la venta de armas. Varios legisladores federales y estatales también impulsan propuestas, y algunos comentaristas dicen que después de años de inacción esta vez se podría lograr algo.

 

Al parecer, se necesitaba el sacrificio de 20 niños de primaria –el peor incidente con armas contra menores de edad– en una escuela de Connecticut para envalentonar a una cúpula política destacada por su cobardía en este tema, que justifican ante la opinión pública (que en años recientes favorece el descontrol) con el supuesto "derecho a las armas" consagrado en la Constitución, y no menciona los millones de dólares invertidos por poderosos grupos de cabildeo, sobre todo la Asociación Nacional del Rifle (NRA).

 

La contraofensiva a estos intentos por regular las armas se lanzó casi de inmediato después de la matanza en Connecticut. La NRA propuso entrenar y colocar guardias armados en todas las escuelas del país. Los conservadores reiteran el lema del NRA: "las armas no matan a las personas; las personas matan a las personas". En la ultraderecha, acusan que el gobierno desea desarmar a los ciudadanos, lo cual comparan con un paso hacia el fascismo o el comunismo (este último siempre funciona como monstruo útil para los argumentos aquí). “La pregunta real, señor presidente, es si usted está tan hambriento de poder que está dispuesto a fomentar lo que podría ser la próxima revolución americana”, advirtió Paul Valone, presidente de una agrupación pro armas de Carolina del Norte en una carta enviada al mandatario, reportó NBC News. Muchos amenazan y juran que no dejarán que el gobierno les quite sus armas.

 

Una coalición de agrupaciones ha designado el 19 de enero "Día de apreciación de las armas", instando a que los ciudadanos demuestren su apoyo al derecho a poseer armas, y sugieren que acudan a ferias o a tiendas con un ejemplar de la Constitución, banderas estadunidenses y mantas con el lema: "manos fuera de mis armas" para enviar un mensaje al gobierno. A la vez, la venta de armas se ha disparado (perdón por el uso de esa palabra) desde la relección de Obama y sobre todo después de la matanza en Connecticut, ante el temor de que se impongan nuevas restricciones –se ha registrado un incremento de casi 59 por ciento en las verificaciones de antecedentes penales que se realizan antes de muchas compras de armas–, al tiempo que muchos comerciantes reportan una demanda sin precedente, indicó el New York Times.

 

En tanto, desde la matanza en Newtown, algunos cálculos indican que 734 personas más han muerto en este país por armas de fuego hasta la fecha (según la revista Slate).

 

Vale señalar que, de Obama para abajo, los políticos que proponen mayores restricciones no disputan el derecho sagrado a las armas en este país, todo por unas frases sumamente ambiguas en la Segunda Enmienda de la Constitución, texto escrito cuando el arma de fuego de mano de mayor potencia era un mosquete de un solo tiro. Nadie se atreve a prohibir las armas en manos civiles, sólo están considerando algunas de las automáticas, algunas semiautomáticas y algunos tipos de municiones.

 

Mientras, en el frente mundial, este país sigue solucionando disputas internacionales por la vía de las armas, y cada semana hay reportes de cuántos "enemigos" más fueron abatidos por drones, y cuántos soldados estadunidenses más fueron heridos o abatidos en Afganistán, entre otros lugares. Se acaba de aprobar un gasto militar de 633 mil millones de dólares para este año (niveles que, el año pasado, eran un total mayor que el gasto militar combinado de las siguientes nueve potencias militares mundiales; 58 por ciento del gasto total de las 10 potencias militares del mundo, seis veces lo que gastó la siguiente en la lista: China).

 

George Carlin, el gran cómico, comentó durante la primera guerra del Golfo, en una de sus presentaciones, que a los estadunidenses “nos gusta la guerra… nos gustan las guerras porque somos buenos para las guerras. ¿Y saben por qué somos tan buenos para las guerras? Porque tenemos mucha práctica. Este país sólo tiene unos 200 años y ya lleva 10 guerras mayores, un promedio de una guerra mayor cada 20 años. Y qué bien que somos buenos para eso, porque ya no somos buenos para nada más. No podemos construir un automóvil decente, ni un televisor… ya no tenemos siderúrgicas, no podemos otorgar servicios de salud a nuestros ancianos, pero eso sí, podemos bombardear tu país hasta hacerlo mierda, especialmente si tu país está lleno de morenos… Si tu país está lleno de morenos, ¡aguas!”

 

Uno se siente como si estuviera en un manicomio, donde los debates sobre "derechos", "libertades" y "paz" son tomados muy en serio por los internos que se disfrazan de políticos, generales, patriotas y más. Entre ellos, todo este debate sobre armas y guerra podría reducirse a algo así como ese chiste infantil: "¿quieres paz? Pues aquí la tienes (haciendo la forma de una pistola con la mano y apuntando): ¡pas, pas, pas!"

 

Todo esto podría ser un poco cómico si no fuera porque todos en este manicomio están armados.

Informacion adicional

  • Antetítulo American Curios
  • Autor David Brooks
  • País Estados Unidos
  • Región Norte América
  • Fuente La Jornada
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Publicado en Internacional
Viernes, 04 de Enero de 2013 10:19

Locura que no cesa

Agobiada por el debate sobre el llamado "abismo fiscal", que mantuvo en vilo también a buena parte de los sectores políticos y económicos del mundo, la sociedad norteamericana parece ir dejando atrás la conmoción que causó la matanza de 20 niños y otras 6 personas en una escuela de Newtown, Connecticut, el pasado 14 de diciembre.

 

La ley del pistolero o la cultura de las armas siguen imperando en el vecino del Norte. Un reporte del FBI señala que en diciembre de 2012 se registraron 2,8 millones de gestiones para la verificación de antecedentes, un control utilizado para las ventas comerciales con licencia federal, no así para la actividad de coleccionistas, las ventas de ferias de armamentos o las compraventa entre particulares.

 

Es un escandaloso récord, que establece además una marca para un año de 19,6 millones de solicitudes de verificación de antecedentes en el 2012. Casi un 20% superior a los del 2011.

 

Tan alarmantes cifras no revelan en toda su magnitud el fenómeno, pues quien pasa por el examen de verificación tiene derecho a comprar múltiples armas. Más poder de fuego para una sociedad atolondrada con más de 280 millones de armas en manos de sus ciudadanos.

 

Un conteo aproximativo del sitio digital norteamericano Slate cifra en 409 los muertos por armas de fuego ocurridas en EE.UU desde la masacre de Newtown hasta hoy. Un promedio de 20 asesinatos diarios en estas 20 jornadas. Entre las victimas están 25 niños y adolescentes.

 

Mientras las armas, la violencia, la solución individual, el terror sobre el ser, la imposición por la fuerza, continúen siendo credo en EE.UU poco cambiará en una sociedad cuya locura no cesa.

 

Informacion adicional

  • Antetítulo
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Publicado en Internacional

45 periodistas y trabajadores de prensa fueron asesinados en 8 países de América Latina y el Caribe durante 2012, sin que exista guerra alguna en la región. Según reportes de organizaciones de periodistas a la Ciap-Felap, la edad promedio de las víctimas asciende a 38,7 años. En 2012, además, asesinaron a 4 mujeres periodistas, estudiantes de la profesión y trabajadoras de prensa, que representan 9% de las víctimas.

 

Los asesinatos se concentraron en México (17), Brasil (10), Honduras (9), Bolivia (4), Colombia (2), Argentina (1), Ecuador (1) y Haití (1). Los delitos en México se explican en gran parte por la insensata guerra interna llevada adelante por el mandatario saliente, Felipe Calderón Hinojosa, en un escenario de corrupción creciente en el aparato del Estado.

 

En Brasil, los crímenes recrudecen en zonas fronterizas controladas o influidas por políticos corruptos aliados a caudillos del narco tráfico y contrabando de armas. Los asesinatos en Honduras recrudecieron desde el golpe contra Manuel Zelaya en junio de 2009, con un evidente sesgo político y alcanzan niveles desproporcionados en un país de 8 millones de habitantes sometidos a gran desigualdad económica, social y política por la oligarquía en el poder.

 

En Bolivia los asesinatos expresan la inseguridad ciudadana que también afecta a periodistas y trabajadores de prensa "de a pié", o usuarios de transporte público en horas nocturnas y de madrugada, al igual que el resto de los trabajadores del país.

 

En toda la región hubo incontables atentados a periodistas y trabajadores de prensa, amenazas de muerte y violaciones al derecho a la información de diferente matriz, principalmente en los países que encabezaron la estadística de asesinatos.

Países

Asesinatos

México

17

Brasil

10

Honduras

9

Bolivia

4

Colombia

2

Argentina

1

Ecuador

1

Haití

1

Total

45

 

 Asesinatos de periodistas en América Latina y el Caribe 2007-2012

               
                 

 Años



Totales


2007 27
2008 26
2009 32
2010 40
2011 39
2012 45
Totales 209
Mujeres 15

 Fuente Ciap-Felap

 

México: 17 asesinatos

 

 

 

Periodistas asesinados en México 2007-2012

Años

2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
México 10 11 13 17 14 17 82 10

Fuente Ciap-Felap

 

  • ● Adrián Silva Moreno, de 34 años, reportero freelance de policía, fue asesinado el 14 de noviembre en una carretera de Tehuacán, estado Puebla, junto a un acompañante.
  • ● Ramón Abel López Aguilar, de 53 años, fotógrafo y director del portal Tijuana Informativo, fue secuestrado y asesinado en Tijuana el 15 de octubre.
  • ● Arturo Barajas López, de 46 años, periodista del Diario de Zamora, hallado el 19 de agosto de 2012 en un automóvil en el estado Michoacán, controlado antes por la mafia "Familia Michoacana" y dominado ahora por el nuevo grupo "Los Caballeros Templarios".
  • ● José Antonio Aguilar Mota, de 26 años, fotógrafo independiente, encontrado el 19 de agosto junto a Barajas López.
  • ● Ernesto Araujo Cano, de 38 años, reportero grafico de El Heraldo de Chihuahua, fue asesinado el 18 de agosto mientras esperaba la luz verde en su automóvil, en esa ciudad.
  • ● Armando Montaño, de 22 años, reportero mexicano-estadounidense becario en México de The Associated Press (AP), fue hallado muerto el 30 de junio en la Colonia Condesa, DF.
  • ● Víctor Manuel Báez Chino, de 46 años, editor del diario Milenio El Portal de Xalapa y consejero editorial del portal de noticias www.reporterospoliciacos.mx, fue hallado sin vida el 14 de junio en las inmediaciones del zócalo de Xalapa, estado Veracruz.
  • ● Marco Antonio Ávila García, de 39 años, de edad, reportero del diario El Regional de Sonora, fue secuestrado por encapuchados el 17 de mayo y su cadáver fue hallado el 18, torturado y estrangulado.

 

 

 

  • ● René Orta Salgado, de 43 años, reportero policíaco del El Sol de Cuernavaca, fue hallado muerto el 12 de mayo en Cuernavaca, estado Morelos.
  • ● Gabriel Huge Córdoba, 37 años, fotógrafo fue hallado muerto a golpes y desmembrado el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, en Zamorana, Boca del Río, estado Veracruz, al igual que dos colegas suyos del diario AZ y la Agencia Veracruznews más una trabajadora de prensa, Irasema Becerra.
  • ● Esteban Rodríguez Rodríguez, 30 años, compañero de trabajo de Huge Córdoba.
  • ● Guillermo Luna Varela, 21 años, colega los anteriores y novio de Irasema Becerra.
  • ● Irasema Becerra, 29 años, ejecutiva del diario El Dictamen, novia de Guillermo Luna.
  • ● Regina Martínez Pérez, de 49 años, corresponsal en el estado Veracruz de revista Proceso y agencia informativa Apro, ex corresponsal de La Jornada, el 28 de abril fue hallada muerta a golpes en su domicilio de Xalapa.
  • ● Francisco Javier Moya Muñoz, de 60 años, conductor de radio, director de noticieros y líder gremial, fue abatido el 20 de abril por 10 pistoleros en un bar de Chihuahua, junto al periodista Héctor Javier Salinas Aguirre y otras 13 personas.
  • ● Héctor Javier Salinas Aguirre, de 35 años, líder estudiantil y director del portal futuro.mx, fue tiroteado el 20 de abril mientras se encontraba con Javier Moya Muñoz.
  • ● Raúl Régulo Garza Quirino, de 30 años, reportero del periódico local La Última Palabra, fue asesinado a balazos el 6 de enero en Cadereyta, estado Nuevo León.

 

6 desapariciones forzadas

 

  • ● Adela Jazmín Alcaraz López, periodista mexicana, desapareció el 26 de octubre en Río Verde, estado San Luis Potosí. Dos hijos de la presentadora de noticias de TV cable canal 12 fueron devueltos a su abuela materna.
  • • Mario Alberto Segura Segura, director del semanario El Sol del Sur, estado Tamaulipas, México, fue reportado como desapareció el 13 de agosto.
  • • Óscar Díaz Peniche, de 72 años, fue visto por última vez el 16 de julio en Cancún.
  • • Zane Alejandro Plemmons Rosales, de 30 años, periodista y editor independiente estadounidense-mexicano, desapareció el 21 de mayo cuando cubría una balacera en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
  • • Federico Manuel García Contreras, de 57 años, reportero gráfico, desapareció el 16 de mayo en Tanquián de Escobedo, estado San Luis Potosí, cerca del estado Veracruz.
  • • Miguel Morales Estrada, de 35 años, reportero y fotógrafo del Diario de Poza Rica, Tribuna Papanteca y gobernantes.com, desapareció el 19 de julio de 2012, en Veracruz.

 

Desde que aparecieron en 2003 han ocurrido 23 desapariciones forzadas. Cuatro víctimas aparecieron muertas; por tanto siguen desaparecidos 19 periodistas y trabajadores de prensa. En los 6 años de gobierno de Felipe Calderón Hinojosa fueron asesinados 87 periodistas y 17 desaparecieron, según la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (Fapermex).

 

Agresiones, entre centenares y a modo de ejemplo:

 

  • • Milton Martínez director del medio digital Envivoradio.tv y asistente de la corresponsalía de Televisa en Saltillo, Coahuila, fue lesionado el 4 de diciembre por hombres armados, tres semanas después de recibir amenazas anónimas para que dejara de criticar a funcionarios de la Procuraduría estatal.
  • • Periodistas de distintos medios fueron agredidos por la Policía Municipal de Ensenada, Baja California, mientras cubrían una protesta de simpatizantes del movimiento #YoSoy132, durante la ceremonia del Grito de Independencia, el 15 de septiembre.
  • • Rafael Said Hernández, director de Revistatucan.com fue herido a puñaladas cerca del corazón el 24 de junio por tres hombres que lo esperaban en la puerta de su casa de Oaxaca.

 

Brasil: 10 asesinatos

Asesinato de periodistas en Brasil 2007-2012

Años

2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
Brasil 1 1 2 2 6 10 23 -

Fuente Ciap-Felap

 

 

 

  • ● Eduardo Carvalho, de 52 años, fue asesinado el 22 de noviembre en Campo Grande, capital del estado Mato Grosso do Sul, frontera con Paraguay y Bolivia. Propietario y editor del periódico electrónico Última Hora News (UHNews), de Campo Grande, Carvalho recibía amenazas de muerte desde 2011 por denuncias que publicaba.
  • ● Edmilson de Souza, de 40 años, conductor radial, fue asesinado a tiros en la emisora en que trabajaba, en Itabaiana, estado de Sergipe, el 28 de octubre, día de la segunda vuelta de las elecciones municipales. También robaron su computadora y motocicleta.
  • ● Luis Henrique Rodríguez Georges, de 44 años, propietario del Jornal da Praça, fue asesinado el 4 de octubre en la ciudad de Ponta Porã, Mato Grosso del Sur, cerca de la localidad paraguaya Pedro Juan Caballero. Considerado heredero de Fahd Yamil, el "rey del hampa de la frontera brasilera-paraguaya", Rodríguez Georges fue procesado por el asesinato del periodista Santiago Leguizamón, ocurrido el 26 de abril de 1991, pero finalmente quedó en libertad. Jornal da Praça es el único diario de la región y el mismo en que trabajaba el periodista Paulo Rocaro, asesinado en febrero 2012.
  • ● Valério Luiz de Oliveira, de 49 años, periodista del área deportiva en Radio Jornal 820 AM de Goiania, fue asesinado el 5 de julio, en el estado Goias.
  • ● Décio Sá, de 42 años, reportero del diario O Estado do Maranhao, y uno de los blogueros más leídos en Maranhao, fue asesinado a tiros el 23 de abril en un bar de Sao Luis, capital regional. El reportero investigaba temas de política local, corrupción y crimen organizado.
  • ● Divino Aparecido Carvalho, de 45 años, reportero radial conocido también como Carvalho Junior, fue asesinado el 26 de marzo, cerca de las 5:00 horas, en Foz do Iguaçu, estado Paraná, fronterizo con Argentina y Paraguay, cuando llegaba a la Radio Cultura AM, donde trabajaba como director artístico. Carvalho debía dirigir esa mañana un programa de variedades llamado Show da Cultura.
  • ● Onei de Moura, de 42 años, propietario del periódico semanal Costa Oeste, fue asesinado a tiros la noche del sábado 24 de marzo en Santa Helena, unos 100 km al norte de Foz do Iguaçu. El periodista, que fue director del Partido Social Demócrata Brasileño local, solía criticar a los funcionarios locales, causa frecuente de asesinatos de periodistas en esa región fronteriza.
  • ● Paulo Roberto Cardoso Rodrigues, de 51 años, llamado Paulo Rocaro, fue asesinado el 12 de febrero en Ponta Porá, estado Mato Grosso do Sul, cerca de la frontera con Paraguay. Editor del diario local Jornal Da Praça y del sitio Mercosur News, Rocaro criticaba las autoridades e investigaba sobre las elecciones locales cuando fue asesinado, según medios locales.
  • ● Mario Randolfo Marques Lopes, de 50 años, redactor jefe del sitio Vassouras na Net, fue asesinado la madrugada del 9 de febrero junto a su pareja, en Barra do Piraí, estado de Río de Janeiro. Marques solía denunciar políticos, jueces y policías corruptos.
  • ● Laércio de Souza, de 40 años, periodista de Rádio Sucesso que había recibido numerosas amenazas, fue asesinado el 3 de enero en el estado Bahía. De Souza publicaba informes polémicos sobre irregularidades de órganos del poder, autoridades y políticos.

 

Comentario:

 

La frontera entre Brasil y Paraguay se ha convertido en zona de riesgo para la cobertura periodística, por tratarse de un área sin ley, de gran corrupción política y de relevante tránsito del contrabando de armas y drogas. Además de asesinatos y atentados, son frecuentes las amenazas de muerte, como las sufridas por el corresponsal paraguayo Cándido Figueredo, asignado en Pedro Juan Caballero, ciudad del Paraguay que comparte la frontera con gemela Ponta Porã, del Mato Grosso del Sur, separadas ambas sólo por una avenida, como Berlín antes del famoso muro.

 

Brasil se ha convertido en uno de los países de América Latina y el Caribe más peligrosos para el periodismo, junto con México y Honduras.

 

Honduras: 9 asesinatos

 

En una década, 32 periodistas fueron asesinados en Honduras, 27 de ellos después del golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

 

Asesinatos de periodistas en Honduras 2007-2012

Años

2007

2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
Honduras 1 1 4 10 7 9 32 2

 Fuente Ciap-Felap

 

 

  • ● Ángel Edgardo López Fiallos, de 35 años, periodista y locutor de HRCV-La Voz Evangélica de Honduras, fue asesinado el 8 de noviembre en Tegucigalpa. La víctima estudiaba periodismo y trabajaba en proyectos comunitarios del Grupo Sociedades Bíblicas de Honduras (SBH).
  • ● Julio Cesar Guifarro Casaleno, de 31 años, periodista, abogado y conductor de un informe de tránsito de la Policía, fue muerto a balazos el 28 de agosto en Tegucigalpa.
  • ● José Noel Canales Lagos, de 34 años, periodista del sitio Hondudiario.com, fue asesinado de un balazo en la cabeza el 10 de agosto.
  • ● Adonis Felipe Bueso Gutiérrez, de 24 años, reportero de la emisora cristiana Radio Stereo Naranja de Sonoguera, fue asesinado el 8 de julio junto a dos primos en Villanueva, mientras se hallaba de vacaciones con su familia.
  • ● Ángel Alfredo Villatoro, de 47 años, conductor y coordinador de noticias de radio HRN, fue secuestrado el 9 de mayo, apareció muerto 6 días después. El asesinato causó honda conmoción y hubo numerosas manifestaciones de protesta de agrupaciones de periodistas y declaraciones de dueños locales de medios y organizaciones internacionales..
  • ● Erick Alexander Martínez Ávila, de 32 años, periodista y candidato a diputado secuestrado el 5 de mayo, fue hallado sin vida dos días después. Pertenecía al partido del ex Presidente Manuel Zelaya, fue co-fundador y directivo del movimiento político Los Necios y de dos organizaciones defensoras de las minorías sexuales, Movimiento de la Diversidad en Resistencia y Asociación Kukulcán.
  • ● Noel Alexander Valladares Escoto, de 28 años, presentador del programa de TV "El Show del Tecolote", fue asesinado el 23 de abril junto a su tío Renán Adonis Valladares Escoto (46) y su guardaespaldas Marcos Adrián Gutiérrez Andrade (28). Resultó herida su esposa, Nelly Yorleni Pavón (18).
  • ● Fausto Elio Valle Hernández Arteaga, de 56 años, periodista del programa La Voz de la Noticia, de radio Alegre de Sabá, fue asesinado a machetazos el 11 de marzo, mientras se desplazaba en bicicleta, en esa localidad del departamento de Colón.
  • ● Saira Fabiola Almendares Borjas, de 22 años, estudiante de comunicación en la Universidad Metropolitana de Honduras (UMP), en Tegucigalpa, fue hallada muerta el 29 de febrero en el caserío Merilú, aldea Río Blanquito, en Choloma, Cortés, junto a su novio Carlos Ernesto Morán Bush (36) y un amigo, José Ramón Orellana Castellanos (20).
  • Atentados
  • ● Carla Yadira Zelaya, de 25 años, estudiante de periodismo y comunicadora del Movimiento Unificado Campesino del Aguan (MUCA), fue secuestrada el 23 de octubre 2012, cuando esperaba autobús para ir a la Universidad Nacional Autónoma en Tegucigalpa. La víctima recibió amenazas de muerte de tres individuos que la subieron por la fuerza a un vehículo y posteriormente la soltaron.
  • ● Mavis Ethel Cruz fue amenazada de muerte vía teléfono el 29 de febrero, apenas salió del programa Noticias a la Hora que por Radio Libertad analiza temas de interés general, de 12:00 m a 1:00 pm, con su colega Karina Interiano.

 

Repercusiones:

 

  • ● El 29 de junio, el Parlamento Centroamericano (Parlacen) reunido en Guatemala pidió al gobierno de Honduras esclarecer los asesinatos de periodistas que se han registrado en ese país desde 2009, y se ofreció a contribuir en el combate a la violencia. La asamblea plenaria del foro regional suscribió una declaración de repudio y condenó a la violencia de que han sido víctimas los periodistas y comunicadores sociales en ese país centroamericano.
  • ● Amenazas de muerte, persecución, atentados, agresiones policiales y asesinatos caracterizan los casi tres años de gobierno de Porfirio Lobo, en materia de libertad de expresión, según un informe enviado en 2012 al Congreso de este país centroamericano por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Ramón Custodio.

 

Bolivia: 4 muertes

 

Periodistas asesinados en Bolivia 2007-2012

Años 2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
Bolivia - 1 - - 1 4 6 1

Fuente Ciap-Felap

 

 

 

  • ● Eugenio Aduviri Maldonado, de 43 años, periodista deportivo del diario La Razón, fue asesinado el 12 de mayo por una banda de "cogoteros" –malhechores que estrangulan a sus víctimas– a bordo de un minibús de transporte público. Hay seis imputados presos, entre ellos dos mujeres.
  • ● David Niño de Guzmán, de 42 años, jefe de informaciones de la Agencia de Noticias Fides (ANF), fue hallado en La Paz, el 21 de abril, con su cuerpo destrozado por dinamita, tras desaparecer dos días antes. Las autoridades se inclinaban por la hipótesis de suicidio.
  • ● Verónica Peñasco Layme, de 36 años, periodista y conductora de radio San Gabriel, fue hallada sin vida el 25 de febrero, victimada por "cogoteros" junto a su hermano Víctor Hugo, cuando buscaba transporte público cerca de su casa, en la zona Franz Tamayo de El Alto, para dirigirse a la emisora donde debía conducir un programa en aymará desde las 6.00. Todos los asesinos fueron capturados y condenados..
  • ● Víctor Hugo Peñasco Layme, de 32 años, periodista y locutor de la emisora Pachakamasa, fue asesinado junto con su hermana Verónica.

 

Atentado:

 

  • ● Fernando Vidal, de 78 años, periodista propietario de la emisora Radio Popular (FM 95.1) de Yacuiba, en la región fronteriza con Argentina, fue atacado el 30 de octubre por cuatro sujetos que incendiaron la radio. En el atentado, condenado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Vidal sufrió quemaduras en el rostro, pecho y brazos, mientras la radio-operadora Karen Arce, de 25 años, resultó quemada en el cráneo y parte de la cara.

 

Colombia: 2 asesinatos

Periodistas asesinados en Colombia 2007-2012

Años

2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
Colombia 3 3 7 7 1 2 23 1

Fuente Ciap-Felap

 

 

 

Dos muertes en marzo y el secuestro y reaparición de un video-periodista francés y otra reportera local se produjeron en Colombia en 2012. En 2011 hubo sólo un periodista asesinado, frente a siete en 2010. Asimismo, continúan los atentados y provocaciones a periodistas y medios no alineados con el discurso gubernamental.

  • ● Argemiro Cárdenas Agudelo, de 56 años, periodista de radio, líder político liberal, luchador por la paz y ex alcalde de Dosquebradas (Risaralda), cercano al Polo Democrática Alternativo, fue asesinado por un sicario el 15 de marzo a la luz del día en su localidad, 170 kilómetros al suroeste de la capital colombiana, cuando salía de la estación radial comunitaria de su propiedad Metro Radio Estéreo, donde hacía de comentarista. Cárdenas fundó las emisoras Dosquebradas Estéreo (hoy Metro Radio), Santa Rosa Estéreo y Café Estéreo.

 

El sicario John Alexander Jaramillo García, de 22 años, reconoció el 20 de marzo haber asesinado al periodista por un millón de pesos colombianos (unos 567 dólares), recibió una condena a 21 años, pero no dijo quién lo contrató.

 

  • ● Jesús Martínez Orozco, de 42 años, conductor de espacios musicales y culturales de una emisora comunitaria local, fue ultimado el 29 de marzo por dos sicarios en motocicleta, en el municipio de Sabanalarga, departamento de Atlántico, 680 km al norte de Bogotá.

 

Secuestros con buen final

 

  • ● Elida Parra Alfonso, de 33 años, directora de un programa sobre derechos de menores en la emisora Estéreo Sarare FM, de Saravena, departamento Arauca, estuvo 3 semanas secuestradas por el ELN, a partir del 24 de julio. Tras su entrega a la Cruz Roja, la organización rebelde sostuvo que mantenía su "accionar político-militar" contra las infraestructuras petroleras en la región, las multinacionales y contratistas para rechazar "el pillaje y saqueo de los recursos naturales de los colombianos".
  • ● Romeo Langlois, periodista francés de 35 años residente en Colombia, desapareció el 28 de abril en un fuego cruzado FARC-Ejército mientras cubría un combate que dejó cuatro muertos y seis desaparecidos. Según el gobierno, Langlois "se encontraba realizando un cubrimiento periodístico" sobre la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en Colombia. Liberado el 30 de mayo, Langlois regresó rápido a su país, pero fue acusado de "propagandista" de las FARC. Sus reportajes abogaron por el diálogo FARC-gobierno actualmente en curso.

 

Argentina, Ecuador y Haití

Periodistas asesinados en Argentina, Ecuador y Haití 2007-2012

Años

2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres
Argentina - 1 - - - 1 2 -
Ecuador - 2 - 2 - 1 5 1
Haití 3 - - - 1 1 5 -

Fuente Ciap-Felap

 

 

  • ● Alexis Céparo, de 22 años, comunicador y conductor de radio en Cerrito, localidad de Paraná Campaña, provincia de Entre Ríos, murió el 25 de enero a consecuencia de 3 balazos recibidos cuatro días antes. El autor fue identificado como Adrián Molaro, un amigo de la víctima, que cometió el crimen cuando se conmemoraba en Argentina el 15° aniversario del asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas en el balneario de Pinamar.
  • ● Byron Bolívar Baldeón Solórzano, de 32 años, foto reportero freelance del diario Extra, fue asesinado el 1 de julio de 9 disparos de desconocidos que aguardaban la llegada a su casa en la localidad de El Triunfo, a 61 kilómetros de la ciudad costera de Guayaquil. Byron Baldeón era testigo en un caso de robo y asalto que fotografió, perpetrado por policías.
  • ● Jean Liphète Nelson, de 38 años, director de la emisora comunitaria y educativa Radio Boukman, de Puerto Príncipe, fue asesinado el 5 de marzo, cuando circulaba por el barrio de Bois Neuf, en Cité Soleil, zona con abundante presencia de bandas delictivas. En el ataque, en su vehículo hubo otro muerto y dos heridos.

 

Anexos

 

  • ● Estadística
  • ● Venezuela

 

Historial 2007-2012 de 7 países de América Latina-Caribe – Sin víctimas en 2012

Países 2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Mujeres

El Salvador

1 - 1 - 1 - 3 -
Guatemala 4 2 2 2 1 - 11 -
Panamá - 1 - - 1 - 2 -
Perú 2 - - - 3 - 5 -
Paraguay 1 - 1 - 1 - 3 -
R. Dominicana - 1 - - 1 - 2 -
Venezuela 1 2 2 - 1 - 6 -
Totales 9 6 6 2 9 0 32 0

Fuente Ciap-Felap

 

  • ● Periodistas del Sistema Nacional de Medios Públicos (SNMP) y de medios comunitarios de Venezuela denunciaron que en 6 meses de 2012 registraron 16 agresiones de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y sus seguidores, mientras el Colegio Nacional de Periodistas guarda silencio, aunque las denuncias por estas agresiones el 18 de septiembre llegaron incluso a la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, en Bruselas. "Desde 2002, hemos contabilizado más de 60 agresiones a nuestros equipos de prensa por parte de voceros y simpatizantes de la oposición", dijeron en Caracas voceros de Plataforma de Periodistas de Venezuela, en ocasión del XI Congreso FELAP.

 

Ernesto Carmona / Presidente Ciap-Felap

 

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  • Antetítulo Informe 2012 de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (Ciap) de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) - Ciap-Felap
  • Autor Ernesto Carmona
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Tras la celebración de los últimos funerales de las víctimas de la masacre escolar de Newtown, Connecticut, la violencia con armas no se detiene. Uno de los ejemplos más notorios de ello es el homicidio de dos bomberos voluntarios ocurrido en Noche Buena en la localidad rural de Webster, Nueva York, por parte de un ex convicto armado con un fusil semiautomático Bushmaster AR-15 de calibre .223, el mismo fusil utilizado por el asesino de Newtown, Adam Lanza. James Holmes, el presunto culpable de la masacre de Aurora, Colorado, ocurrida en julio de este año, está acusado de utilizar, entre otras armas, una Smith&Wesson AR-15 con un cargador de tambor con capacidad para 100 balas en lugar de un cargador tubular normal. La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), que se opone firmemente a cualquier reglamentación de estas armas y de los cargadores de gran capacidad, continúa bloqueando las leyes de tenencia de armas e incluso proclama sus esfuerzos para bloquear el Tratado internacional sobre el Comercio de Armas que será negociado en las Naciones Unidas en marzo de 2013.


 
El 24 de diciembre, el mismo día que ocurrió el ataque contra los bomberos en Webster, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de realizar las nuevas negociaciones sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas del 18 al 28 de marzo del próximo año. Cabe recordar que en el pasado mes de julio el gobierno de Obama dijo que “necesitaba más tiempo” para revisar el tratado propuesto, lo que frustró cualquier esperanza de que se aprobara el tratado y de que fuera enviado a los Estados miembro para ser ratificado. Esto sucedió apenas una semana después de la masacre de Aurora y en medio de la reñida campaña presidencial. La NRA contribuyó a bloquear el Tratado sobre el Comercio de Armas al entregar al Presidente Barack Obama y a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, una carta de oposición al tratado firmada por 50 senadores estadounidenses, entre ellos ocho demócratas, y 130 miembros de la Cámara de Representantes.


 
El tratado no debería causar polémica. Al suscribirlo, los gobiernos se comprometen a no exportar armas a países que están sujetos a un embargo de armas, ni a exportar armas que facilitarían “la comisión de genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra” u otras violaciones del derecho internacional humanitario. El tratado prohíbe la exportación de armas si facilitan la “violencia de género o la violencia contra los niños” o si son utilizadas para “el crimen trasnacional organizado”. El tratado regula la exportación internacional de armas y municiones, pero no regula la legislación nacional interna de los países sobre la venta o el uso de armas.


 
Amnistía Internacional exhortó la semana pasada a la NRA a que “abandonara de inmediato su campaña de mentiras y tergiversación de información acerca del Tratado sobre el Comercio de Armas que será negociado en las Naciones Unidas”. Michelle Ringuette, de Amnistía Estados Unidos, explicó: “Cada día 1.500 personas mueren en conflictos armados en todo el mundo, es decir, una persona por minuto. Las armas no reglamentadas son utilizadas para obligar a decenas de miles de niños a participar en conflictos armados y para violar mujeres y niñas en zonas de conflicto.” Y agregó: “A causa de los conflictos armados, más de 26 millones de personas en el mundo se han visto forzadas a huir de sus hogares y su modo de subsistencia ha sido destruido. La NRA debe abandonar de inmediato su campaña para impedir un tratado internacional sobre el comercio de armas”.


 
El presidente de la NRA, Wayne LaPierre, pronunció su respuesta pública a la masacre de Newtown una semana después de sucedida y culpó de la violencia a los “monstruos” y a cualquier tipo de factor, desde los videojuegos hasta los huracanes, pero no sugirió en ningún momento que las armas y el fácil acceso a las mismas en Estados Unidos pudieran tener algo que ver con la masacre. Durante la conferencia de prensa, LaPierre fue interrumpido en dos oportunidades por activistas por la paz del grupo Code Pink. La primera pancarta, sostenida por Tighe Barry, decía: ‘La NRA está matando a nuestros hijos’. Barry sostuvo la pancarta en silencio frente al estrado mientras LaPierre intentaba proseguir con su discurso. Luego lo obligaron a retirarse. Después de que LaPierre reanudó su discurso, Medea Benjamin se puso de pie mientras sostenía una pancarta con la leyenda “La NRA tiene las manos manchadas de sangre”. Acto seguido, fue expulsada de la sala. Dos días más tarde, en el programa de NBC ‘Meet the Press’, LaPierre negó que reglamentar la venta y uso de armas semiautomáticas o de los cargadores de gran capacidad contribuiría a detener la epidemia de homicidios colectivos en Estados Unidos.


 
La NRA ejerce gran influencia en la reglamentación de las armas de fuego tanto a nivel estatal como federal. Andrew Feinstein, autor del libro ‘The Shadow World: Inside the Global Arms Trade” me dijo: “Nunca he visto un lobby a favor de las armas con tanta influencia sobre su propio gobierno como el lobby de la NRA en Estados Unidos. La situación en el ámbito nacional o internacional se parece mucho a lo que sucede a nivel interno, en particular en Estados Unidos, porque al hablar de este tema hay que tener en cuenta que Estados Unidos compra y vende casi la misma cantidad de armas que el resto del mundo tomado en su conjunto. Entonces, lo que sucede en Estados Unidos tiene fuertes consecuencias en el resto del mundo”.


 
Desde los pasillos de la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut, hasta Afganistán o Somalia, el flujo de armas y municiones estadounidenses provoca violencia, muertes y heridas. El Presidente Obama y el Congreso deben adoptar medidas en forma urgente.


 
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
 

 
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

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  • Autor Amy Goodman
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Viernes, 28 de Diciembre de 2012 08:16

¿Una acción militar de EU en América del Sur?

La última edición de la Revista de Anticipación Política-MAP, publicada por el Laboratorio Europeo de Anticipación Política (Leap), está en gran parte dedicada al análisis de las tendencias regionales en América del Sur entre 2012 y 2016. El capítulo dedicado al tema tiene un título sugerente: “Incertidumbre entre dominación estadunidense e independencia regional”.

 

La publicación sostiene que el actual escenario regional e internacional “presenta condiciones excepcionales para que Suramérica se constituya en una región geopolíticamente soberana”, luego del fracaso del Consenso de Washington y de la estrategia de integración orientada por Estado Unidos a través del ALCA. Analiza brevemente la política estadunidense de construir una alianza con sus aliados del Pacífico, con el objetivo de “crear una barrera que podría dificultar las relaciones comerciales con Asia a los países de la zona del Atlántico”.

 

El punto álgido del análisis es el militar. Los analistas del Leap sostienen que América del Sur “debe prepararse para una posible acción militar estadunidense”, país que “está militarizando el territorio latinoamericano para fortalecer su posición de dominio”. El think tank geopolítico europeo, cercano al presidente François Hollande, se detiene en la creciente presencia militar del Comando Sur en la región y concluye que con el éxito del golpe institucional en Paraguay contra Fernando Lugo, Estados Unidos “ha consolidado su poder militar en el corazón de países del Unasur”.

 

La convicción de que la superpotencia en decadencia pretende “recolonizar la región recurriendo a acciones militares” no es novedosa, salvo por el hecho de provenir de un importante centro europeo y por llevar los análisis hasta las últimas consecuencias. “El hombre siempre ha utilizado las armas que ha desarrollado, y el mundo acostumbra a salir de las crisis sistémicas con una gran guerra, después de la cual se dan las condiciones para el nuevo orden”, son dos de las ideas-guías de ese análisis.

 

Surgen de inmediato dos preguntas. ¿Está la región preparada para enfrentar una acción militar “recolonizadora” del Pentágono? ¿Cómo imaginamos, y cómo nos preparamos para la transición a un mundo nuevo, quizá sólo multipolar, ojalá también socialista?

 

La primera respuesta es que aún no están dadas las condiciones para enfrentar, como región, a Estados Unidos. Sólo Brasil y Venezuela tienen conciencia de las dificultades que vendrán en el futuro inmediato y se están preparando para ello, según las capacidades de cada cual. Brasil se dotó de una Estrategia Nacional de Defensa bajo el segundo gobierno de Lula; está procediendo a revitalizar su industria militar y a construir los medios necesarios para su defensa, incluyendo, como ya se ha dicho en esta columna, la construcción de submarinos nucleares.

 

Sin embargo, tropieza con algunas dificultades y limitaciones. La nueva postergación de la compra de cazas de última generación, proceso que ya lleva dos décadas, y sobre todo la reciente inclinación por los F-18 de Boeing en vez de los franceses Rafale, revela cómo las presiones de la Casa Blanca consiguen resultados en países que parecían firmes en sus decisiones.

 


Como se sabe, Venezuela también ha dado pasos importantes para defenderse de eventuales acciones militares pero sigue estando en el ojo del huracán desestabilizador de Washington y las derechas regionales. En los demás países predomina o bien un claro alineamiento con la política del Pentágono (casos de Chile, Colombia, Perú y ahora también Paraguay) o posiciones ambiguas como las de Uruguay. En todo caso, en la mayor parte de los gobiernos de la región prevalece la convicción de que no habrá que enfrentar situaciones extremas.

 

La segunda pregunta sigue requiriendo un debate estratégico sobre cómo prevemos la llegada de los cambios y cómo nos preparamos para hacerlos realidad. En este punto se impone una reflexión lateral: los cambios de verdad, los que se relacionan con abrir el escenario político a nuevas relaciones sociales, a nuevas formas de poder y por lo tanto a una nueva sociedad, no vendrán de los gobiernos sino de los abajos, de la gente común organizada en movimientos.

 

Lo contrario no puede ser sino la continuidad de la opresión bajo otras formas. ¿Hemos aprendido algo de las revoluciones independentistas que sólo cambiaron las élites y dejaron sin tocar las relaciones sociales y de poder? En un texto luminoso, El problema primario del Perú, José Carlos Mariátegui sostuvo: “La república ha significado para los indios la ascensión de una nueva clase dominante que se ha apropiado sistemáticamente de sus tierras”. Fue más lejos y aseguró que el virreinato fue menos culpable de la situación del indio que los republicanos que “los adormecieron” al inscribir demagógicamente sus demandas en un programa que nunca cumplieron.

 

Así las cosas, surge el tercer problema: prepararnos para un futuro de guerras y confrontaciones impuestas por el imperio y las clases dominantes supone, en primer lugar, construir la convicción subjetiva de la inevitabilidad de estos escenarios. Un análisis que incluya como eje central la preparación de fuerzas para esa eventualidad, que no se reduce a una cuestión sólo militar sino implica algo más profundo y previo: la disposición anímica, que pasa por una ética de no involucrarse con los de arriba, se llamen burguesía, Estado, medios de la derecha u ONG.

 

Desde este punto de vista, en América del Sur estamos aún muy lejos. En la medida en que no tenemos recetas prontas para aplicar sobre cómo hacer y qué rumbos tomar, los ejemplos y referencias pueden ser de enorme ayuda. Esos hombres, esas mujeres y esos niños que el 21 de diciembre levantaron el puño en silencio en cinco ciudades de Chiapas nos muestran el estado anímico y organizativo necesarios para afrontar este periodo histórico. Escuchémonos a nosotros, bien adentro, para identificar lo que nos falta.

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  • Autor Raúl Zibechi
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Viernes, 28 de Diciembre de 2012 08:07

Paz en una nación armada

Amigos:

 

Luego de presenciar la deschavetada y mentirosa conferencia de prensa de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), el viernes pasado, me quedó claro que la profecía maya se ha cumplido. Excepto que el único mundo que ha terminado es el de la NRA. El poder fanfarrón que le ha permitido dictar la política sobre armas de este país se ha acabado. A la nación le repugna la masacre en Connecticut, y los signos están en todas partes: un entrenador de basquetbol en una conferencia de prensa después de un partido; el republicano Joe Scarborough; el dueño de una casa de empeños en Florida; un programa de recompra de armas en Nueva Jersey; y el juez conservador y dueño de armas que condenó a Jared Loughner.

 

Aquí está, pues, mi brindis decembrino para ustedes:

 

Estas masacres con armas de fuego no terminarán pronto.

 

Siento decir esto, pero muy en el fondo todos sabemos que es cierto. No significa que no debamos seguir presionando: después de todo, el impulso está de nuestra parte. Sé que a todos nosotros, yo incluido, nos gustaría que el presidente y el Congreso promulgaran leyes más estrictas sobre armas. Necesitamos que se prohíban las armas automáticas y semiautomáticas y los magacines que contienen más de siete balas. Necesitamos mejores revisiones de antecedentes y más servicios de salud mental. Necesitamos regular las municiones también.

 

Pero, amigos, me gustaría proponer que si bien todo lo anterior reducirá las muertes por armas de fuego (pregúntenle al alcalde Bloomberg: es prácticamente imposible comprar una arma en Nueva York y el resultado es que el número de homicidios por año se ha reducido de 2 mil 200 a menos de 400), en realidad no pondrá fin a estos asesinatos en masa ni atacará el problema esencial que tenemos. Connecticut tenía una de las leyes más severas sobre armas en el país, y no sirvió de nada para prevenir la matanza de 20 niños el 14 de diciembre.

 

De hecho, seamos claros sobre Newtown: el asesino no tenía antecedentes penales, así que jamás habría aparecido en una revisión en archivos policiales. Todas las armas que empleó fueron adquiridas legalmente; ninguna encajaba en la definición legal de arma de “asalto”. El asesino parecía tener problemas mentales y su madre lo hizo buscar ayuda, pero fue inútil. En cuanto a medidas de seguridad, la escuela Sandy Hook fue cerrada con candados antes de que el homicida se presentara esa mañana. Se habían realizado simulacros precisamente contra ese tipo de eventos. De mucho que sirvió.

 

Y he aquí el hecho sucio que ninguno de nosotros los liberales quiere discutir: el asesino sólo se detuvo cuando vio que los policías llegaban en tropel a la escuela, es decir, hombres armados. Cuando vio llegar las armas, detuvo el baño de sangre y se mató. Las armas de los policías impidieron que ocurrieran otras 20, 40 o 100 muertes. A veces las armas funcionan. (Sin embargo, hubo un alguacil armado en la escuela preparatoria de Columbine el día de la matanza y no pudo o no quiso detenerla.)

 

Lamento ofrecer esta verificación de realidades en nuestra muy necesaria marcha hacia un montón de cambios bienintencionados y necesarios –pero a la larga, cosméticos en su mayoría– en nuestras leyes sobre armas. Los hechos tristes son estos: otros países donde abundan las armas (como Canadá, donde hay 7 millones de armas en sus 12 millones de hogares, la mayoría de caza) tienen una tasa de homicidios más baja. Los chicos de Japón ven las mismas películas violentas, y los de Australia practican los mismos juegos violentos de video (El Gran Robo de Autos fue creado por una firma británica; el Reino Unido tuvo 58 asesinatos por arma de fuego en una nación de 63 millones de habitantes). Esta es la pregunta que deberíamos explorar en lo que prohibimos y restringimos las armas: ¿quiénes somos?

 

Trataré de contestar esta pregunta.

 

Somos un país cuyos líderes oficialmente aprueban y cometen actos de violencia como medio para lograr un fin a menudo inmoral. Invadimos países que no nos atacaron. Ahora usamos drones en media docena de países, y con frecuencia matan civiles.

 

Puede que esto no sea sorpresa para nosotros, siendo una nación fundada en el genocidio y construida sobre las espaldas de esclavos. Nos causamos 600 mil muertes en una guerra civil. “Conquistamos el Salvaje Oeste con una revólver de seis tiros” y violamos, golpeamos y matamos a nuestras mujeres sin piedad y a un ritmo asombroso: cada tres horas se comete el asesinato de una mujer en Estados Unidos (la mitad de las veces por su pareja actual o su ex); cada tres minutos hay una violación, y cada 15 minutos alguna mujer recibe una golpiza.

 

Pertenecemos a un grupo ilustre de naciones que aún aplican la pena de muerte (Corea del Norte, Arabia Saudita, China, Irán). No nos causa mayor conflicto que decenas de miles de nuestros ciudadanos perezcan cada año porque carecen de seguridad social y por tanto no ven a un médico hasta que es demasiado tarde.

 

¿Por qué hacemos esto? Una teoría es que es simplemente “porque podemos”. Existe un nivel de arrogancia en el espíritu estadunidense, amistoso por lo demás, que nos persuade de creer que poseemos algo excepcional que nos separa de todos esos “otros” países (sí tenemos muchas cosas buenas; lo mismo puede decirse de Bélgica, Nueva Zelanda, Francia, Alemania, etcétera). Creemos ser número uno en todo, cuando la verdad es que nuestros estudiantes están en el lugar 17 en ciencias y el 25 en matemáticas, y ocupamos el lugar 35 en expectativa de vida. Creemos tener la democracia más grandiosa, pero nuestra participación en urnas es la menor de cualquier democracia occidental.
Somos lo más grande y lo mejor en todo, y exigimos y tomamos lo que queremos. Y a veces tenemos que ser unos violentos hijos de puta para obtenerlo. Pero si uno de nosotros no capta el mensaje y muestra la naturaleza sicótica y los brutales resultados de la violencia en Newtown, en Aurora o en el Tec de Virginia, entonces todos nos ponemos “tristes”, “nuestros corazones están con los familiares” y los presidentes prometen adoptar “medidas significativas”. Bueno, tal vez en esta ocasión este presidente lo diga en serio. Será mejor que así sea. Una enfurecida multitud de millones no va a dejar caer el tema.

 

Mientras discutimos y demandamos lo que se debe hacer, me permito pedir que nos detengamos a echar una ojeada a los que creo que son los tres factores extenuantes que podrían responder a la pregunta de por qué los estadunidenses tenemos más violencia que casi nadie más:

 

1. Pobreza. Si hay algo que nos separa del resto del mundo desarrollado, es esto: 50 millones de nuestros compatriotas viven en pobreza. Uno de cada cinco estadunidenses tiene hambre en algún momento del año. La mayoría de quienes no son pobres viven al día. No hay duda de que esto crea más crimen. Los empleos en la clase media previenen el crimen y la violencia. (Si no lo creen, háganse esta pregunta: si su vecino tiene empleo y gana 50 mil dólares al año, ¿qué probabilidades hay de que se meta en su casa, les meta un tiro en la cabeza y se lleve el televisor? Ninguna.)

 

2. Miedo/racismo. Somos un país terriblemente miedoso, si se considera que, a diferencia de la mayoría de las otras naciones, jamás hemos sido invadidos. (No, 1812 no fue una invasión: nosotros la empezamos.) ¿Para qué diablos necesitamos 300 millones de armas en nuestros hogares? Entiendo que los rusos estén un poco amoscados (más de 20 millones de ellos murieron en la Segunda Guerra Mundial). Pero, ¿cuál es nuestro pretexto? ¿Nos preocupa que los indios del casino nos hagan la guerra? ¿Que los canadienses parezcan estar amasando demasiadas tiendas de donas Tim Horton a ambos lados de la frontera?

 

No. Es porque muchas personas blancas tienen miedo de las personas negras. La gran mayoría de las armas en Estados Unidos se venden a personas blancas que viven en suburbios o en el campo. Cuando fantaseamos con ser asaltados o con que nuestra casa sea invadida, ¿qué imagen nos formamos del perpetrador en nuestra mente? ¿Es el chico pecoso que vive en nuestra calle, o alguien que es, si no negro, al menos pobre?

 

Creo que valdría la pena: a) esforzarnos por erradicar la pobreza y recrear la clase media que teníamos, y b) dejar de promover la imagen del hombre negro como el coco que va a hacernos daño. Cálmense, personas blancas, y desháganse de sus armas.

 

3. La sociedad del “yo”. Creo que la norma del “cada quien para su santo” de este país es lo que nos ha puesto en el hoyo en que nos encontramos, y ha sido nuestra perdición. ¡Ráscate con tus uñas! ¡No eres mi problema! ¡Esto es mío!

 

Sin duda, ya no cuidamos de nuestros hermanos y hermanas. ¿Está usted enfermo y no puede costear la operación? No es mi problema. ¿El banco le embargó su casa? No es mi problema. ¿No tiene dinero para ir a la universidad? No es mi problema.

 

Y sin embargo, tarde o temprano se convierte en nuestro problema, ¿o no? Si quitamos demasiadas redes de seguridad, todos comenzamos a sentir el impacto. ¿Quieren vivir en una sociedad así, en la cual sí tendrán una razón legítima para sentir miedo? Yo no.

 

No digo que en otros lados sea perfecto, pero en mis viajes he notado que otros países civilizados ven un beneficio nacional en cuidar unos de otros. Cuidado médico gratuito, universidades gratuitas o de bajo costo, atención a la salud mental. Y me pregunto, ¿por qué no podemos hacer esto? Creo que es porque en muchos otros países las personas no se ven como separadas o solas, sino juntas en la senda de la vida, en la que cada una existe como parte integrante de un todo. Y uno ayuda a otros cuando tienen necesidad, no los castiga porque han tenido una desgracia o una mala racha. Tengo que creer que una de las razones por las que los asesinatos con armas de fuego son tan raros en otros países es porque hay menos mentalidad de lobo solitario entre sus ciudadanos. La mayoría son educados con un sentido de conexión, si no de abierta solidaridad. Y eso hace más difícil matarse unos a otros.

 

Bueno, pues he ahí algo en qué pensar mientras disfrutamos de las festividades. No se olviden de darle mis saludos a su cuñado conservador. Hasta él les dirá que si no pueden acertarle a un ciervo en tres disparos –y afirman necesitar un cargador de 30 tiros– es que no son cazadores, y no tienen nada que hacer con una arma en la mano.

 

¡Disfruten las fiestas!

 

Su amigo,

 

Michael Moore

 

Traducción: Jorge Anaya

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Tras la decisión de la ONU de enviar una misión militar africana a Malí, el Pentágono ha anunciado que enviará "pequeños equipos" militares a más de 35 países africanos en 2013.

 

Los objetivos de los equipos estadounidenses se limitarán en principio al entrenamiento y equipamiento de militares locales. Sin embargo, podrían participar en "operaciones militares" aunque se necesitará una orden especial de la Secretaría de Defensa, de acuerdo con el general David Rodriguez, comandante en jefe del Comando del Ejército de EE.UU.

 

La misión de la Segunda Brigada de Combate empezará en la primavera de 2013 y realizará cerca de un centenar de ejercicios por todo el continente africano, en primer lugar en Libia, Sudán, Argelia, Níger, Kenia y Uganda, donde el Pentágono reporta la mayor presencia de grupos armados relacionados con Al Qaeda.

 

Sin embargo, los planes de EE.UU. pueden ser rechazados por muchos países de la región por temor a la extensión de bases militares estadounidenses y al aumento de la influencia de Washington, señala AP.

 

Además, según parece, "los recursos naturales de África son otro elemento importante porque se trata de petróleo, diamantes, cobre, oro, hierro, cobalto, uranio, plata, madera y frutas tropicales", destaca el portal Infowars.com.

 

El pasado 21 de diciembre el Gobierno de EE.UU. ya dio la bienvenida a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, impulsada por Francia, que autoriza el envío de una misión militar africana a Malí, país afectado actualmente por violentos combates protagonizados por guerrilleros islamistas.

 

(Tomado de RT: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/82043-eeuu-prepara-misiones-militares-paises-africanos)

 

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Martes, 25 de Diciembre de 2012 09:44

El contexto político de la violencia en EEUU

En EEUU hay 25.000 muertes anuales debidas a armas de fuego. Tales muertes representan el 80% de todas las muertes por armas de fuego que ocurren en los 23 países más ricos del mundo. Una de las causas de esta situación es el fácil acceso a todo tipo de armas de fuego, incluidas aquéllas que se utilizan en las fuerzas armadas y en la policía de aquel país, destinadas a matar al que se dispara. En muchos Estados sólo se requiere mostrar el carnet de conducir (equivalente al DNI en EEUU) para poder comprar tal tipo de armas. La justificación legal de tal facilidad de acceso es el famoso derecho, garantizado por la Constitución Estadounidense, a que cualquier ciudadano pueda armarse hasta los dientes, si así lo desea. Tal derecho se aprobó en un momento histórico, durante la Revolución Americana que tuvo lugar contra el Imperio Británico, a fin de dar poder a la ciudadanía, transformada en un ejército popular frente al enemigo externo o frente al dictador que podría surgir en el nuevo país establecido por tal Revolución. El objetivo de tal derecho nunca fue facilitar al ciudadano el poder atacar a otro persiguiendo sus propios intereses. Pero su permanencia se debe a una cultura enormemente violenta, promovida por los medios de mayor difusión. Sin ir más lejos, vean los videojuegos de los niños e infantes estadounidenses que como componente de la "americanización del mundo" se han ido extendiendo a otros lugares, incluyendo España. En EEUU, un niño al dejar la escuela primaria ya ha visto 8.000 asesinatos y más de 100.000 actos de violencia en sus videos y juegos. Un tanto semejante ocurre en España, donde tales videos no son prohibidos (sí que lo son en Suecia, Suiza, Francia, Venezuela, Australia y Alemania). Una situación semejante aparece en la violencia gratuita que se da en las películas estadounidenses, en las cuales es más fácil ver el pecho de una mujer golpeado y/o cortado en un acto violento que acariciado en un acto erótico. La moralidad estadounidense es enormemente tolerante respecto a la violencia. Es una parte intrínseca de la cultura hegemónica imbuida en sus raíces.

 

¿Por qué esta violencia en la cultura mediática del país?

 

La respuesta facilona a esta pregunta es que la reproducción de la violencia en los medios se debe a las fuerzas del mercado, es decir, que la violencia es lo que le gusta a la ciudadanía. La insuficiencia de tal respuesta se pone de manifiesto en dos hechos. Uno es que, según este argumento, los medios estarían llenos de actividades eróticas, pues hay evidencia de que hay más gente a la que le gusta ver actos eróticos que actos violentos. La moralidad imperante, sin embargo, no permite lo primero, y sí permite lo segundo. Es más, las encuestas muestran que la mayoría de la población considera que la cultura transmitida por los medios es excesivamente violenta, sin que ello haya determinado el descenso de los actos de violencia en los programas, por ejemplo, de televisión, donde paradójicamente la violencia es más acentuada en los programas orientados a los infantes y niños que en los orientados a los adultos. Los estudios de análisis del contexto temático en los programas televisivos hechos por investigadores del Departamento de Salud Mental de la Johns Hopkins University no dejan lugar a dudas.

 

Otras respuestas también insatisfactorias incluyen el atribuir la cultura de violencia a la propia historia de EEUU, que se basó en el exterminio de la población indígena. Los famosos "westerns" en que los cowboys (los héroes) matan a los indios (los malos) tipificarían esta idealización de la violencia. Pero la validez de esta explicación queda cuestionada por el hecho de que otros países –tales como Australia y Canadá- hayan estado basados en el genocidio y, sin embargo, no exista la cultura de violencia que existe en EEUU. Incluso el imperio español se basó también en un genocidio de la población indígena de las Américas sin que ello haya creado una cultura de violencia en la sociedad española (excepto en la idealización de tal "labor civilizadora" supuestamente realizada por el imperio español).

 

El darwinismo social y la enorme inseguridad

 

Sin negar la gran urgencia de eliminar el acceso de la población a las armas de fuego, una de las mayores causas del elevado nivel de violencia existente en EEUU es una enorme inseguridad, dentro de un capitalismo salvaje, con escasa protección social, en la que el miedo está ampliamente generalizado. Es el darwinismo social, que tiene su máxima expresión en aquel país.

 

El establishment intelectual y mediático español ha pasado en los últimos treinta años de una actitud hipercrítica de EEUU, viendo este país como un país de 310 millones de "imperialistas", fuente de todos los males en el mundo, al polo opuesto, es decir, a una idealización de EEUU. El padre español que en su juventud gritaba "Yankees go home" sueña con enviar a su hijo ahora a una universidad estadounidense. Hoy la falta de actitud crítica hacia la sociedad estadounidense caracteriza los medios de mayor difusión, desechándose como antiamericanismo cualquier actitud que pueda percibirse como izquierdista. He sido reconocido por el Gobierno Federal Estadounidense como uno de los científicos que más ha contribuido al bienestar y calidad de vida del pueblo estadounidense. Espero, pues, que no se me catalogue por los reproductores de la sabiduría convencional española como antiamericano.

 

Dicho esto, no hay plena conciencia entre el establishment intelectual mediático español de la enorme inseguridad y falta de protección social del ciudadano medio de EEUU. Derechos sociales y laborales que son considerados básicos y elementales en la mayoría de países europeos, continúan sin existir en EEUU. El 43% de pacientes terminales (es decir, en la situación de tener que enfrentarse a la muerte) indican que están preocupados por cómo ellos y sus familiares pagarán las facturas médicas (Ann. Internal Medicine, 2000, Volume 132:451).

 

Por si este dato no fuera poco, les cito otro. El hecho de que EEUU sea uno de los países con el menor número de días perdidos debido a huelgas no se debe al mayor grado de satisfacción del trabajador o del empleado con su empresa, sino al miedo e inseguridad que este trabajador tiene en su puesto de trabajo. El empresario puede despedirle cuando quiera (en caso de que no esté cubierto por un convenio colectivo, que cubre sólo a un 11% de la población laboral) y cuando el trabajador es despedido pierde, además del salario, su cobertura sanitaria y la de su familia (consecuencia de que el trabajador consigue su seguro sanitario a través de su trabajo, un sistema que es utilizado por el empleador para disciplinar y controlar su fuerza de trabajo. Despedir a un trabajador significa no sólo la pérdida del salario, sino también la pérdida de la atención médica de su familia).

 

Éste es un indicador, entre muchos otros, del grado de inseguridad de las clases populares, dentro de un sistema altamente competitivo en el que la seguridad brilla por su ausencia. Son una inseguridad y competitividad darwiniana promovidas en los medios de mayor difusión. Y todo ello dentro de un contexto político que configura y reproduce unas enormes desigualdades por clase social, por raza y por género que rompen la cohesión social. EEUU confirma el hecho bien documentado de que a mayor desigualdad y menor cohesión social, mayor es la violencia existente en un país.

 

Y ahí está el quid de la cuestión. En este capitalismo sin guantes (como es el capitalismo estadounidense que ofrece escasa protección social), la violencia y la represión son funcionales para el sistema. La pena de muerte está generalizada en Estados Unidos. La promoción de la violencia es parte de esta cultura del miedo, inseguridad y competitividad sin frenos.

 

Son las sociedades con menos desigualdades las que tienen menos violencia y más cohesión social, promoviéndose valores de solidaridad, cooperación y altruismo, todos ellos valores opuestos al individualismo feroz, egoísmo, narcisismo y competitividad exagerada que lleva a esta situación que hemos visto en EEUU estos últimos días. Ni que decir tiene que en tal suceso vimos actos de solidaridad, sacrificio y entrega, como los realizados por los maestros de aquella escuela. Pero, como bien dijo un rabino judío de aquella comunidad, "estamos sufriendo las consecuencias de la cultura tan violenta que acabará con todos nosotros, a no ser que cambiemos la sociedad".

 

25 dic 2012

Por Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

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Lunes, 24 de Diciembre de 2012 08:00

EEUU y Francia preparan tropas para penetrar en Siria

Tropas de élite de Francia y Estados Unidos entrenan en Jordania para penetrar en Siria y hacerse del control de supuestos arsenales químicos en este país,reveló hoy el semanario alemán Focus.

 

Basado en una información de un oficial de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la publicación indicó que los uniformados tienen la misión de tomar los depósitos de las referidas armas del gobierno del presidente Bashar al Assad.

 

El objetivo de tal acción busca evitar que los grupos insurgentes armados, con una fuerte presencia de radicales islámicos, se adueñen de tan peligrosas sustancias en caso de que el gobierno sirio colapse.

 

En las últimas semanas, medios de prensa y políticos occidentales acusaron a las autoridades de esa nación levantina de pretender recurrir a eventuales depósitos de armas químicas para resolver la crisis que vive la nación.

 

Damasco ha reiterado en múltiples ocasiones que carece de este tipo de armamento y que, en caso de poseerlo, jamás lo usaría para dirimir las hostilidades.

 

Un teniente del segundo regimiento de aerotransportados francés aseguró a la revista que paracaidistas de la Legión Extranjera Francesa enviaron en los últimos meses tropas de reconocimiento a Siria desde la frontera jordana, donde fingían custodiar un hospital de campaña para refugiados en la zona de Al Mafraq.

 

La Legión Extranjera posee muchos árabes en sus filas, por lo cual no llaman la atención durante una misión secreta, subrayó.

 

Miembros de las unidades estadounidenses Delta Force y Rangers, entrenados para combatir en lugares desérticos, esperan ser desplegados a Siria, agregó la fuente, sin precisar el momento en que lo harán.

 

Asimismo, una unidad especial israelí, la Sayeret Matkal, filtró efectivos en territorio sirio con similares propósitos, acotó

 

23 DICIEMBRE 2012

(Con información de Prensa Latina)

 

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Publicado en Internacional
Lunes, 24 de Diciembre de 2012 07:52

Epidemias de locura

-En una de sus investigaciones usted encontró, en los países menos desarrollados, una mayor incidencia de "desórdenes psicóticos agudos transitorios", ¿en qué consisten estos desórdenes?

 

–Se presentan delirios u otros síntomas psicóticos pero con la particularidad de que generalmente son recuperables. Hemos constatado que pueden durar hasta tres o cuatro meses, a veces hay un segundo episodio pero luego, a diferencia de lo que sucede en la esquizofrenia clásica, se recuperan por completo. En India visité unos quince pacientes que diez años atrás habían pasado por esa condición: todos continuaban totalmente recuperados.

 

–En cuanto a la diferencia según el grado de desarrollo del lugar...

 

–Había estudios pero no muy firmes, anecdóticos, que sugerían esa diferencia entre los países industrializados y países de Africa o Asia. Thomas Adeoye Lambo, que fue pionero en psiquiatría comunitaria en Nigeria y después llegó a dirigir la OMS, había hecho esa observación, pero no había pruebas. En fin, encontramos que la incidencia de este tipo de psicosis es diez veces mayor en estos países.

 

–¿A qué puede deberse esta diferencia?

 

–Tenemos varias hipótesis pero en realidad no sabemos. Es algo que no se limita a una cultura en particular, comprende cientos de culturas. Entonces, al igual que muchos problemas de salud, debe tener que ver con el perfil socioeconómico en sentido amplio. Una hipótesis más específica se refiere a que muchas de estas personas, poco antes del episodio de psicosis, habían tenido fiebre alta: entonces, puede ser consecuencia de infecciones, más frecuentes en esos países. Otra hipótesis tiene que ver con el hecho de que estas psicosis transitorias son más frecuentes en mujeres. En muchas culturas, la mujer cuando contrae matrimonio tiene que irse de la casa de su familia para ir a vivir con la familia del marido; encontramos muchos casos en los que el período psicótico agudo había seguido a un episodio relacionado con esto o con el nacimiento de una beba que la familia del marido rechazaba por ser mujer.

 

–En todo caso, la investigación muestra que la psicosis puede ser transitoria y vincularse con factores sociales.

 

–Probablemente sea una combinación de factores, pero en realidad todavía no lo entendemos, así como tampoco entendemos del todo la causa de la esquizofrenia.

 

–Otro trabajo que usted desarrolló, en esta línea de la psiquiatría comunitaria, fue con personas en situación de calle con trastornos psicóticos.

 

–Sí, fue al principio de mi carrera. El trabajo con los homeless se planteó cuando yo hacía la residencia en el sector de emergencias de un hospital psiquiátrico: veíamos muchas personas que no tenían hogar, llegaban de las calles. Era en la década de 1980, y era algo que no había sucedido en el pasado. Mis docentes y supervisores se interesaron mucho en el tema y me dieron muchas posibilidades para investigarlo. Entonces yo decidí, por mi parte, comenzar un entrenamiento avanzado en epidemiología. Y así establecimos el primer programa para atender a las personas con trastornos mentales en los shelters, los albergues para gente sin hogar; también trabajé en la calle misma, pero lo más importante fue ese programa en los albergues; mucho de lo que estoy haciendo ahora tuvo su origen entonces.

 

–¿Cómo fue el programa para gente en situación de calle?

 

–Ellos no querían ver al psiquiatra; de todas las personas al que menos querían ver era al psiquiatra. Entonces, se trataba de encontrar maneras de relacionarse. Y de un modo u otro logramos establecer relación con casi todas las personas con trastornos mentales en los albergues. Recuerdo un grupo grande de mujeres, que venían de dormir en estaciones de ómnibus: ellas no querían un psiquiatra y yo efectivamente decidí no entrar como un psiquiatra, a sentarme ante un escritorio y esperar. La actividad más popular en el hotel era el juego de bingo: la mayoría de las mujeres participaban y todas se interesaban. Bueno, durante seis semanas yo fui la persona que dirigió el juego de bingo allí. Pero yo no tenía ninguna experiencia con el bingo. Entonces a ellas les dio pena, ese hombre que no sabía. Fui aprendiendo, y sirvió para establecer una relación con ellas en un clima que no les resultaba amenazante. Después de esas seis semanas, empezaron a consultarme como psiquiatra.

 

–¿A partir de ese trabajo usted desarrolló el esquema de "intervención en tiempo crítico"?

 

–Sucedió que, en principio, pareció que teníamos éxito en relacionarnos con estas personas, sacarlas de los albergues y encontrarles un lugar para vivir. Tardamos entre seis meses y un año y cuando terminamos hicimos una fiesta para celebrarlo, pensábamos que ya todo sería mejor. Pero, seis meses después, la mayoría había vuelto a los albergues. Por una parte, no hay que olvidar que, para la persona que vive en situaciones tan desesperadas, la ilusión es llegar a vivir una vida diferente en un lugar agradable, pero los departamentos donde pudieron instalarse eran a menudo sucios, con pocos servicios. Las personas se sentían aisladas; al fin y al cabo en el albergue siempre tenían gente alrededor y contaban con los servicios que nosotros les proveíamos, pero cuando enfrentaban la realidad de los lugares donde la sociedad les permitía vivir, era un golpe. Pero también sucedía que ellos no habían logrado conectarse con la comunidad y con los servicios de salud mental. A partir de esto, desarrollamos el esquema de intervención en tiempo crítico.

 

–¿Cómo plantearon esa reconexión con la comunidad y con el sistema de salud?

 

–Empezamos por acompañar a los pacientes: investigamos qué pasaba en las casas, en el entorno, con los amigos, la familia. Y decidimos hacer una intervención muy focalizada. La estructura de servicios en salud mental existía, también había otros servicios en la comunidad, pero estos pacientes no podían acceder. Supongamos que un paciente tiene una primera entrevista en un centro de salud mental pero no llega a tiempo, tal vez porque no está del todo convencido: con estos pacientes, los centros de salud mental tienden a considerar su ausencia como un beneficio, porque no tienen que hacerse cargo de atender a esa persona tan difícil. Entonces, nuestra intervención consiste en establecer relación con el centro de salud mental y con el paciente: por ejemplo, acompañar al paciente para que llegue a la primera entrevista. El objetivo es conectar al paciente con el centro de salud, de modo que, si él no va a una cita, porque "Yo sé que debería ir, pero hoy no...", el profesional que lo atiende se pregunta: "Caramba, ¿dónde está John...?": ellos ya tienen una relación, pertenecen el uno al otro, ésa es la meta. Logrado esto, se les puede transferir a ellos, pacientes y centro de salud, la responsabilidad.

 

–¿Cuánto dura la "intervención en tiempo crítico"?

 

–Está organizada para terminar en nueve meses. Como digo, no queríamos reemplazar el sistema: sólo hacer que funcionara. Los primeros tres meses sirven para entender la situación y establecer conexiones. También se trabaja con la familia del paciente, con los amigos. En los siguientes tres meses, nos retiramos un poquito y vemos qué pasa: las cosas en la vida nunca funcionan como estaban planeadas y los segundos tres meses son para modificar el plan, hacerlo más efectivo. Los últimos tres meses son, digamos, de despedida: finalmente, la responsabilidad de recuperarse queda a cargo del paciente y de todos aquellos que se han dispuesto a ayudarlo.

 

–Y la experiencia ha resultado positiva...

 

–Nuestra cuestión central no era si iban a mejorar en los nueve meses, sino si el efecto iba a persistir. Entonces, hicimos seguimientos durante 18 meses más y constatamos que sí, los efectos positivos persistían: muy pocos volvían a la situación de calle, a los albergues. A partir de eso, aplicamos también este esquema de intervención en personas que salían de internaciones en salud mental, o en personas con trastornos mentales que habían estado en la cárcel. Y, con el proyecto RedeAméricas, desde hace cinco años trabajamos en América latina, en colaboración con agentes locales. En Río de Janeiro, la intervención se centra en el momento en que la persona empieza a atenderse en el centro de salud mental. Reconocer que uno tiene una enfermedad mental como la esquizofrenia es una experiencia muy shockeante; la persona se pregunta qué va a pasar con su vida, de quién va a depender, esas cosas. Trabajamos por supuesto con el centro de salud mental, la comunidad y la familia. Y, tanto en Río de Janeiro como en Santiago de Chile, en la intervención trabajan pares de los pacientes.

 

–¿Quiénes son esos "pares" de los pacientes?

 

–Son personas que a su vez tienen trastornos de salud mental, a quienes se capacita para que acompañen la inclusión en la comunidad de otros pacientes que están en un momento agudo. Esto es de mucha ayuda para el acompañado y también para la recuperación del que acompaña. Y los pares son remunerados en el mismo nivel que los demás trabajadores. Ellos, en un sentido importante, son expertos en la materia y, como modelo para los pacientes, es importante que los vean hacer un trabajo con remuneración. Cada uno de estos pares trabaja en equipo con otro trabajador; son equipos de dos, que tienen que conocerse y también conocer al paciente, a la familia y a las personas que, en el centro de salud mental, están designadas para ayudar a ese paciente. Ese es el primer paso.

 

–¿El otro trabajador en equipo con el par es un profesional de la salud?

 

–No, no. No habría bastantes profesionales. Son personas que pueden tener hecha la escuela secundaria, gente del barrio, líderes comunitarios; ellos pueden vincular al paciente con el centro de cultura barrial, con el lugar donde se hace música. Y pueden entrar en los vecindarios. En Río, no es fácil entrar en favelas, en comunidades marginales. Estas personas pueden hacerlo mucho mejor que los psiquiatras. Y, cada semana, ese equipo de dos se encuentra con un psiquiatra o un psicólogo para hablar sobre los casos y decidir qué hacer. No están funcionando solos.

 

–¿Hay un proyecto para la Argentina?

 

–Sí. Se plantearon tres posibles lugares: Buenos Aires, Neuquén, Córdoba. Finalmente decidimos que el hospital Borda, en la ciudad de Buenos Aires, es el lugar donde el trabajo va a tener más impacto y donde hay aguda necesidad de una intervención de este tipo. Estamos evaluando la manera de hacerlo. Es posible que la intervención se dirija en este caso a personas que salen del hospital. Cada país, cada lugar, es diferente y se trata de aplicar los mismos principios adaptándolos a las particularidades locales. (El trabajo podría empezar en 2014.)

 

–Usted también desarrolló trabajos sobre la relación entre la aparición de esquizofrenia y exposiciones prenatales, como la malnutrición materna.

 

–Estudiamos distintas exposiciones prenatales. Fue muy interesante la investigación en Holanda, referida a embarazadas que habían sufrido desnutrición grave en 1944, cuando la ocupación alemana restringió las raciones. Identificamos un período de tres meses, con relación, no al nacimiento del bebé sino a su concepción: un mes antes y dos meses después de la concepción es el período crítico, donde se manifiesta la correlación entre el hambre de la madre y la esquizofrenia del hijo. También estudiamos datos de hambrunas en distintos lugares de China y corroboramos esta relación. Distintos estudios relacionan sucesos en el embarazo con la esquizofrenia, con el autismo y con la demora en el desarrollo del lenguaje. Por lo demás, una misma mutación genética puede tener cualquiera de esas tres consecuencias; hay indicios de que una disrupción en el desarrollo cerebral se puede manifestar de varias maneras, aunque todavía no entendemos por qué en una persona se manifiesta como autismo y en otra como esquizofrenia.

 

–Hábleme de su investigación sobre la alta incidencia de psicosis en migrantes.

 

–Un estudio en Holanda pudo establecer a qué edad es más fuerte el vínculo entre migración y esquizofrenia. Yo creía que sería en la adolescencia, período de la vida muy turbulento como para cambiar de país, pero no fue ése el resultado: los inmigrantes que llegaron muy temprano, entre el nacimiento y los cinco años de edad, muestran mucho más riesgo de desarrollar esquizofrenia. Además, la segunda generación de migrantes, ya nacida en Holanda, también tiene alto riesgo de esquizofrenia.

 

–¿Por qué la segunda generación?

 

–Empecemos por señalar que no todos los inmigrantes tienen ese alto riesgo: no les pasa a los que llegan de Alemania o de Estados Unidos. En Holanda, los que tienen más riesgo son los marroquíes; se trata de la minoría más discriminada y estigmatizada. En cuanto a la segunda generación, comparamos el riesgo para hijos de inmigrantes en vecindarios relativamente pobres pero con muchos inmigrantes, y en vecindarios más ricos pero con pocos inmigrantes, es decir, pocos que compartieran su misma cultura: acá es donde se registró el mayor riesgo. Es difícil encontrarle a esto una explicación que no sea social, que no proceda de la interacción entre el individuo y la gente del vecindario.

 

–Cuéntenos del trabajo que hizo con personas con VIH.

 

–Advertimos que las personas con enfermedades mentales tenían un alto riesgo de VIH. Entonces desarrollamos una intervención que se llama "Sexo, juegos y videos". Lo probamos en un albergue donde había solamente hombres. Primero tuvimos que averiguar de qué manera tenían sexo: por ejemplo, buscando trabajadoras sexuales en el parque. En nuestra intervención, procuramos que hablaran de sus experiencias y que pensaran formas más seguras de hacerlo. Por ejemplo, se practica con un preservativo y una banana; hacemos videos y organizamos juegos en los que hay que poner correctamente el preservativo, y hay un ganador. Todo esto sirve para captar la atención, lo cual es muy difícil en gente con esquizofrenia.

 

–¿Desde cuándo existe la noción de epidemiología psiquiátrica?

 

–La epidemiología en general tiene una larga historia desde el siglo XIX. Hay centenares de libros de epidemiología, decenas de libros de epidemiología del cáncer, pero sólo uno de epidemiología psiquiátrica, el nuestro, de 2006 (Psychiatric Epidemiology: Searching for the Causes of Mental Disorders, que escribió junto con otros tres autores).

 

–¿En qué se centran sus proyectos actuales?

 

–Estamos trabajando en Africa para hacer el primer estudio de la incidencia de psicosis en ese continente. Esto implica una labor intercultural: allí la gente

consulta primero a sus sanadores tradicionales y entonces tenemos que establecer colaboración con ellos, que tienen una perspectiva diferente sobre la salud mental. Ya estamos trabajando con ellos y con los jefes tradicionales, en un área rural de Sudáfrica, poniendo las bases para hacer el primer estudio.

 

Informacion adicional

  • Antetítulo EZRA SUSSER, UNO DE LOS FUNDADORES DE LA EPIDEMIOLOGIA PSIQUIATRICA
  • Autor Pedro Lipcovich
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