desde abajo Prensa Independiente de Colombia :: Comunicación alternativa de Colombia

Jueves,29 de Julio de 2010
  • Incrementar tamaño de la fuente
  • Tamaño de la fuente predeterminado
  • Decrementar tamaño de la fuente
Inicio Actualidad Internacional Cómo Islandia congeló a sus acreedores

Cómo Islandia congeló a sus acreedores

Correo Imprimir
“Qué dicha para todos los hombres, Islandia de los mares, que existas.
Jorge Luis Borges

Hace una semana los islandeses decidieron no pagar a inversores de Gran Bretaña y Holanda unos 3700 millones de euros. Esa deuda, que el Parlamento había aprobado honrar en votación dividida (33 a 30) fue desautorizada en un referéndum por el 90 por ciento del electorado. El 14 de octubre de 2008, cuando se precipitó la crisis –ese día la Bolsa cayó un 77 por ciento–, este pueblo de mansos pescadores pasó sin escalas de vivir una especie de islandian way of life a la peor de las pesadillas. Súbditos de las reinas Isabel y Beatriz, muy ávidos buscadores de oportunidades, depositaron sus dineros en la banca de esta isla de los géiseres y perdieron todo cuando explotó la burbuja financiera. La abrumadora mayoría de los 320 mil islandeses que se inclinó por el “no” canalizó así su hastío contra el mismo sistema, ahora desacralizado, que antes les había permitido tener una expectativa de vida de 80 años y ocupar el ranking de sexta nación más rica de la OCDE.

Andri Snaer Magnason, un activista islandés, explica aquel pasado –no tan pasado– esplendoroso: “En 2002 el gobierno decidió doblar nuestra producción de energía, lo que provocó un boom inmobiliario y la llegada de mucho dinero del extranjero a nuestra economía”. Es autor del libro Dreamland: un manual de autoayuda para una nación asustada, best-seller en su país. “Antes de la crisis –dice Magnason– el 80 por ciento de los jóvenes islandeses aspiraba a convertirse en un banquero millonario y ahora eso ya no pasa.” Al contrario: marcharon durante los últimos dos años y aún lo hacen todos los sábados frente a la sede del gobierno, en Reykjavik, la capital. Sus protestas no se han detenido.

La saga de un par de magnates islandeses da cuenta de cómo se pulverizó la bonanza económica de esta nación con paisaje lunar donde la propia Nasa envía a sus aspirantes a astronautas para aclimatarse. Uno de ellos, Jon Asgeir Johannesson, en apenas un puñado de años adquirió varias de las más exclusivas tiendas británicas y danesas, al frente del grupo inversor Baugur. Otro, Bjorgolfur Gudmundsson, se apropió con dinero fresco (en Islandia la moneda es la corona) del club inglés West Ham, el mismo que contrató a Carlos Tevez y Javier Mascherano cuando llegaron al fútbol europeo desde Corinthians de Brasil.

El destacado periodista Ezequiel Fernández Moores escribió una nota muy ilustrativa sobre el último tema en octubre de 2007. Conoce Islandia y recuerda: “En aquel momento todos mandaban a sus hijos a estudiar al continente. Allá todos o casi todos se conocen entre sí, tenían un estándar de vida medio, casas nórdicas sin grandes lujos y cada uno hacía lo que se le daba la gana”. Eso ya no es posible. Las largas e ininterrumpidas noches que van de noviembre a enero, parecen haberse extendido en un plano simbólico al resto del año. La segunda isla más grande de Europa, que tenía un PBI semejante al de nuestra provincia de Santa Fe, ya no es lo que era. Pero intenta comenzar su reconstrucción sobre otras bases y otras voces.

Voces del Pueblo se llama el movimiento que encabeza un grupo de intelectuales y personalidades de la cultura que horadaron el poder político de la coalición conservadora-socialdemócrata, derrumbada por la crisis. Sus integrantes bloquearon el Congreso, se enfrentaron con la policía y cuentan con la simpatía de los trabajadores que, históricamente, siempre estuvieron ligados a los socialdemócratas. Niklas Svensson, un autor de formación marxista, escribió un artículo el año pasado en el que sostiene: “La deuda externa de Islandia no la ha contraído la población islandesa. La deuda no es el resultado de comprar automóviles de lujo o invertir en servicios públicos. Es el resultado de la especulación de una minúscula camarilla dentro de la población, que ahora huye del país a sus lujosas casas en el extranjero”. Cualquier semejanza con otras naciones del planeta es pura coincidencia.

Contra las deudas que pretenden cobrarles, los bancos que colapsaron (Kaupthing, Landsbanki y Glitnir), la falta de transparencia en el sistema financiero y la clase dirigente, los islandeses empezaron a agruparse. Primero fueron unos cientos, después un par de miles y en las movilizaciones más grandes, llegaron a reunir cinco mil personas. Un número más que respetable si se toma en cuenta la población del país.

Con su posición inequívoca en el referéndum, decidieron desembarazarse del lastre que les hubiera causado pagar la deuda con los acreedores ingleses y holandeses a razón de 40.000 euros por familia y en quince años, a un interés del 5,5 por ciento. La inminencia de otro problema –un eventual bloqueo de Inglaterra al ingreso islandés a la Unión Europea– todavía se discute en las calles de Reykjavik. Aunque parece que a los islandeses no los arredra la moneda por el suelo, la baja del consumo y los cortocircuitos con sus políticos. No consideran que sea justo pagar por la quiebra que provocaron otros. La primera ministra, Johanna Sigurdardottir, (ver aparte) dijo que el resultado de la votación le saldría “caro” a la nación que tanto cautivó a Borges.

Parece la metáfora de la más conocida película que transcurre en Islandia, 101 Reykjavik, que se centra en la vida de Hlynur (Hilmir Snaer Gudnason), cuya vida disipada sólo gira en disfrutar y ser irresponsable. Pero el personaje cambia cuando se entera de que Berglind (Hanna Maria Karlsdottir), su madre, mantiene una relación íntima con Lola, una profesora de flamenco (Victoria Abril), de la cual él también es su amante esporádico.

La explosión de la burbuja capitalista sorprendió a los islandeses por la noche y entre sábanas. Cuando despertaron, se dieron cuenta de que no querían repetir ese sueño. Cambiaron como Hlynur, e instruidos como son (tienen la mayor cantidad de libros publicados por cápita del planeta) y guiados por la fuerza de sus volcanes y aguas surgentes, decidieron que no pagarían la deuda contraída por sus banqueros.

Por Gustavo Veiga
 


Sólo los usuarios registrados pueden publicar comentarios. Haz click aquí para registrarte.

desde abajo TV

/

Buscar en desdeabajo.info

Le Monde Diplomatique


Independencia: "Asignatura pendiente"



Hace dos siglos, en este mes, tomaría forma el levantamiento social que culminaba haciendo realidad, en 1819, la independencia de la actual Colombia respecto del imperio español. A pesar del tiempo transcurrido, todavía siguen pendientes tierra, justicia, soberanía, integración regional, y otras tantas reivindicaciones y muchos derechos, sintetizados por Bolívar y por los cuales se movilizaron y murieron decenas de miles de personas. (Ver págs. 2 - 9)

1810-2010. Bicentenario y la raíz de nuestros conflictos
Por: Carlos Gutiérrez
Colombia: Reprimarización económica y violencia
Por: Libardo Sarmiento Anzola
El nacimiento de una nación: experimento fallido
Por: Hector León Moncayo
Transnacionales contra pueblos indígenas. Fiebre del oro en Colombia
Por: Laurence Mazure
La traducción, camino hacia la libertad. La traducción en Pasto
Por: Édgar Bastidas Urresty
Jubilaciones y desastres ecológicos
Por: Serge Halimi




¿Hacia dónde va la crisis financiera internacional?
La deuda que ningún país podrá pagar
Por: Carlos Rivas
A la búsqueda de un nuevo enemigo
Israel y la tercera
Por: Thomas Keenan y Eyal Weizman
Desregulaciones y desastres ecológicos
BP se ríe de la ley
Por: Khadija Sharife
El Evangelio según Mandela
Enemigo de ayer
Por: Alain Gresh
Estados Unidos: las corporaciones siembran de ‘expertos’ la televisión
Los mercenarios de la opinión ‘independiente’
Por: Sebastian Jones
La Corte Penal Internacional y el Sudán poselectoral
Heridas de difícil cicatrización
Por: Jérôme Tubiana
“Rojos” contra “amarillos”
Las raíces de la crisis tailandesa
Por: David Camroux y Philip Golub
Ante el programa nuclear de Teherán
Irán y Rusia, entre la cooperación y las tensiones
Por: Jacqués Levésque
Máquinas políticas
El gobierno cibernético de Salvador Allende
Por: Philippe Rivière
Descubrimiento del “efecto rebote”
Una astilla en el pie de las tecnologías verdes
Por: Cédric Gossart

Nuevas Publicaciones

Tesis sobre la historia y otrs fragmentos

News image

¿Qué es hoy, a principios de este tercer milenio cronológico, la historia crítica? Es aquella historia que, inaugurada en su versión más contemporánea por el proyecto crítico de Marx, se...

Leer Más

América Latina: Contrainsurgencia y pobreza

News image

La estrategia de dominio y control de poblaciones, de consolidación de Estados sin “disidencias problemáticas”, gana nuevas formas y se hace realidad en muchos más territorios. El presente libro nos...

Leer Más

Trabajo creador y nuevo humanismo

News image

Presentación El libro Trabajo creador y nuevo humanismo, de Gonzalo Arcila, es a pesar de su brevedad, un profundo trabajo conceptual que busca explicar las limitaciones de la psicología y...

Leer Más

Rostros del autoritarismo. Mecanismos de control en la sociedad global

News image

La barca perdida en el océano de nuestro tiempo Los “Rostros del autoritarismo” contemporáneo son muchos y diversos. De esos múltiples rostros está hecho nuestro tiempo. La conversión de todo...

Leer Más

Donaciones

desde abajo, necesita su apoyo. Nuestra subsistencia radica en el trabajo voluntario de cientos de personas, en las suscripciones y en el aporte económico que usted puede realizar.