¿Cuáles son las razones reales que han llevado al Ejecutivo a decretar la conmoción interior en Colombia? Aunque se esgrimen unas, el estilo Uribe siempre es el mismo: justificar para engañar. En esta ocasión, ¿en dónde está el trasfondo?
De regreso al estilo del Estado de Sitio. Pocas días después que el presidente Álvaro Uribe asegurara que “si los trabajadores quieren seguir en paro, que sigan hasta el final de mi gobierno”, y atendiendo a la ‘opinión’ del banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los dueños de Colombia, plantea que “la situación de la justicia es lamentable”. Declaró al país por 90 días en estado de conmoción. La justificación: los efectos negativos “que ha traído el paro del sector de la Justicia”.Conmoción supuestamente para “normalizar la justicia”. Para quebrar un paro. Unos días antes, el domingo 5 de octubre, Álvaro Uribe ‘soltó’ las primeras medidas para obtener igual propósito: autorizó, de manera unilateral, la entrega de unas primas a los trabajadores de la Justicia. Pero el paro prosiguió. Fuerte.
Ahora, le entrega facultades al Consejo Superior de la Judicatura para destituir a los funcionarios que participen en la movilización y nombrar reemplazos. Además, le da facultad a la Judicatura para dictar medidas que ayuden a descongestionar los procesos de jurisdicción voluntaria y adopción, así como otorga funciones a los notarios, según su competencia. Vendrá una reforma al Código de Procedimiento Civil.
¿Qué puede haber detrás de la medida decretada?
Creciente descontento socialLos sectores que protestan en Colombia por estos días no son solamente los trabajadores de la Justicia y los de la caña. Se anuncian jornadas de protesta entre los mineros, la salud, la educación, organismos de control fiscal y los estatales.Al mismo tiempo, indígenas y campesinos organizan movilizaciones y protestas a propósito de un nuevo 12 de octubre. Reclaman tierra y justicia. Un mes antes, pobladores de Popayán llevaron a cabo una importante gesta, y tras dos semanas de marcha llegaron a Bogotá para constituir una coordinadora social contra la pobreza.
Previo a estos conflictos y protestas, organizaciones sociales procedentes de variedad de ciudades y regiones de Colombia llevaron a cabo, en septiembre pasado, un Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales y Populares, como antesala de un nuevo nivel de coordinación y relacionamiento para la resistencia. A la par, y con diferencia de unos días, sectores sindicales hacieron lo propio.
La decisión de la dirección de la CUT de llamar de inmediato, una vez conocido el decreto de conmoción nacional, a reunión extraordinaria de las juntas directivas en todo el país, así como a preparar un paro nacional en defensa de los derechos de los excluidos de siempre, es una nítida muestra de que nuevos vientos soplan en la resistencia.
Los negados se mueven. Resisten. Hay que romperlos.
No cesa la parapolítica
Los testimonio de ex jefes paras no da tregua. Tras las declaraciones de unos y otros, queda claro el origen del proyecto que tanta sangre le ha costado al país, así como la relación entre políticos tradicionales, terratenientes, agentes de las fuerzas armadas y narcotraficantes.La extradicción de 13 de estos jefes a los Estados Unidos, movida magistral para congelar el proceso de la parapolítica, no ha sido suficiente. Hay más presión. La detención del ex general Rito Alejo del Río pone en aprietos al alto gobierno. Lo mismo, la decisión de la Corte Suprema de Justicia de proseguir con el proceso, ahondando las investigaciones. Se requiere callar al loro.
Economía nacional, entre negocios y sorpresas
La economía mundial se desploma. La colombiana, dependiente de la que originó la crisis, no puede estar exenta. Vienen épocas de vacas flacas, y los capitalistas requieren liquidez. El anuncio del presidente Uribe de autorizar una norma para que puedan reintegrarse al país, sin sanciones, todos aquellos capitales depositados en el extranjero y no registrados en Colombia, abre las puertas a otra “ventanilla siniestra”, un inmenso lavado de dineros, bien o mal habidos.Sin duda, como ya lo hemos visto, la moral y la ética no existe en los negocios.
Poder, dulce poder.
El proyecto uribista no se ha realizado de manera plena. Se requiere prolongar la dominación, bien en cuerpo propio o ‘interpuesto’. La conmoción, que en primera instancia está autorizada para 90 días, se puede prolongar por otros dos períodos, es decir, un total de 270 días. El coqueteo con un autoritarismo sin límites puede hacer realidad el sueño uribista pero también quebrarlo. El poder empalaga.| < Anterior | Siguiente > |
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