Los habitantes de una reserva natural boliviana se oponen a una exploración petrolera

La más importante línea de conflicto social que ha enfrentado el Gobierno boliviano a lo largo de los 13 años de gestión desarrollista de Evo Morales ha sido la ecológica. En estos días se produce la oposición de Tarija, una región en el sur del país, contra el inicio de la exploración petrolera en una área protegida, la Reserva de Flora y Fauna de Tariquía.


Allí, grupos de comunarios bloquean los caminos que conducen a San Telmo Norte, la zona donde las empresa estatal YPFB Chaco, junto con la brasileña Petrobras, pretenden perforar pozos exploratorios muy pronto. Hace unos días la principal ciudad de la zona, Tarija, dejó de trabajar por un día en señal de defensa de esta área natural, que está protegida desde hace aproximadamente 30 años a causa de su biodiversidad y su condición de fuente de agua para la región.


A lo largo de estas décadas, los comunarios que habitan Tariquía se han fogueado en diversas luchas ecologistas. Primero contra la entrada de madereras al bosque de la reserva, luego contra un proyecto de construcción de represas en la Argentina, país con el que este territorio colinda, y ahora contra la explotación petrolera, que está permitida en áreas protegidas desde 2015 como parte del esfuerzo del Gobierno de Morales para descubrir nuevos campos de gas que sustituyan a los que actualmente alimentan a las principales exportaciones bolivianas.


Estos yacimientos —que se remontan a los años noventa y antes— han comenzado a flaquear, como muestra la multa de 133 millones de dólares que acaba de recibir el país de Brasil, su principal comprador, por no haber podido entregar durante 2018 la cantidad de gas que estaba comprometida en el contrato entre ambos países; el cual, además, acaba este año.
Desde hace mucho que los expertos del sector expresan su preocupación por la falta de nuevos descubrimientos, que algunos atribuyen a la falta de incentivos para la inversión trasnacional a causa de la nacionalización de la industria en 2006. Esta situación podría complicar la negociación de un nuevo contrato de venta de gas a Brasil, sin el cual las finanzas bolivianas no cerrarían.


Frente a las protestas, que ya reprimió con fuerzas policiales hace una semana, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, aseguró que no detendrá la ejecución de un proyecto que podría darle 5.000 millones de dólares al país, que “cumple toda la normativa”, que solo afectará al 0,008% de las 247.000 hectáreas de la reserva y que cuenta con el apoyo de las comunidades directamente involucradas.


Por su parte, los movimientos en contra de la exploración dijeron que debe escucharse a la mayoría de los pobladores y no solo a las pocas comunidades que se beneficiarán con la presencia de las petroleras. Aunque el área afectada directamente sea pequeña, afirmaron, las explosiones subterráneas que son necesarias para la exploración “cerrarán las vertientes y contaminarán el agua, como siempre pasa”. Esto, sin contar con lo que podría ocurrir si los pozos terminan siendo exitosos y las empresas comienzan a explotar gas.

La Paz 3 ABR 2019 - 22:05 COT

 

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Martes, 02 Abril 2019 06:34

Venezuela busca salir de la emergencia

Gente esperando colectivos en largas filas ante la falta del servicio del metro de Caracas. Imagen: AFP

Los venezolanos dan muestras de esfuerzos individuales y colectivos ante los cortes de luz y agua. El gobierno implementará un plan por 30 días.

Nicolás Maduro anunció un plan especial de electricidad por treinta días, “un régimen especial de administración de cargas que permitirá equilibrar el sistema eléctrico nacional”. Lo afirmó el domingo por la noche, luego de una semana marcada por apagones sucesivos que pusieron a gran parte de la población en una situación contra las cuerdas para resolver problemas cotidianos, en particular uno: el agua. Y ayer el mandatario calificó la situación de emergencia grave.


“Este plan tendrá especial énfasis en no afectar la energía necesaria para garantizar el suministro de agua potable”, destacó en el anuncio. También declaró que las actividades escolares seguirán suspendidas hasta hoy y que las jornadas laborales serán hasta las 14 horas, tanto en instituciones públicas como privadas. Maduro nombró a Igor Gavidia León como nuevo ministro de Energía en reemplazo del general retirado Luis Motta Domínguez.


El ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, afirmó por su parte que el gobierno está haciendo frente a “ataques multiformes al sistema eléctrico”, que generaron “daños de consideración en el patio de transmisión de la central hidroeléctrica Simón Bolívar en El Guri, y en el entramado de las líneas de transmisión, así como en los procesos de conexión y automatización del funcionamiento de las máquinas de generación del proceso de generación y en la distribución de la corriente eléctrica”. El cuadro es complejo, y las respuestas no serán inmediatas.


Las imágenes predominantes del domingo y ayer fueron de gente y gente con botellones de agua buscando como llenarlos. En tiendas con venta de agua, llenaderos (donde llenan los bidones), manantiales al pie del cerro que bordea el valle de Caracas, río arriba –donde también mucha gente fue a bañarse– en tomas de agua improvisadas en túneles, urbanizaciones, caños quebrados para resolver. La pelea por el agua fue permanente, la capacidad de los operativos de cisternas del gobierno no logró dar abasto ante la dimensión de la demanda. Ayer por la tarde comenzó paulatinamente a restablecerse el suministro de agua en varios puntos de la capital y sus cercanías.


La capital, así como varias partes del país, fue convertida en un escenario de esfuerzos individuales, familiares, colectivos por resolver las necesidades, tanto del agua como también del transporte. El gobierno de la alcaldía de Caracas habilitó rutas especiales en vista de la dificultad de movilidad por falta del servicio de metro, y se pusieron en marchas operativos de grupos de motorizados chavistas para llevar a la gente hasta su casa.


En ese contexto se registraron protestas el domingo por la tarde y ayer. Algunas fueron promovidas por la oposición, para impedir por ejemplo el paso de camiones cisternas enviados por el gobierno y crear mayor dificultad para capitalizarla políticamente a través de escenario violentos. Se trata de un método utilizado en otras oportunidades, como en el 2017 y en particular en el 2016, donde la táctica fue la de generar focos de protesta en las cercanías del Palacio de Miraflores sin asumir la responsabilidad, creando así un intento de levantamiento popular sobredimensionado a través de un trabajo en redes sociales.


Otras fueron en cambio una respuesta espontánea ante la situación de dificultad real provocada por la prolongación de falta de agua que, a diferencia de la luz, no ha regresado en varias partes en los últimos días. Cada día sin agua se traduce en un número mayor de dificultades.


Guaidó por su parte mantuvo la versión acerca de que los apagones serían producto de la corrupción, un incendio provocado por falta de mantenimiento y la incapacidad para resolverlo a organizarse por “cuadra, sector, barrio”, y sentenció una conclusión que reside sobre todo en el orden del deseo y la propaganda: “Se acabó el mito, la leyenda, de que los sectores populares los respaldaron alguna vez”.


Ratificó su llamado a la movilización del 6 de abril, denominada como “simulacro de la operación libertad”, una acción de la cual hasta el momento no ha dicho cómo será, aunque anunció que se crearán “comandos de ayuda y libertad”. También pidió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ponerse de su lado, y afirmó que la llegada de Marines norteamericanos es una posibilidad.


Ayer también se supo de la decisión de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, que resolvió ratificar la prohibición de salida del país sin autorización hasta tanto culmine la investigación iniciada el 29 de enero, la prohibición de enajenar y gravar los bienes de su propiedad, el bloqueo e inmovilización de cuentas bancarias o cualquier otro instrumento financiero en el territorio venezolano (ver aparte). La Sala dictó también una multa de 200 unidades tributarias debido al desacato de la orden de prohibición de salida, y ordenó remitir copia certificada de la decisión al presidente de la ANC “a los fines del allanamiento a la inmunidad parlamentaria en su condición de diputado a la AN”.


Son entonces varios tiempos en simultáneo los que se viven en Venezuela. Los que marcan la cotidianeidad de dificultades materiales y la búsqueda de su resolución, los que tienen que ver con los intentos de Guaidó de retomar una iniciativa política que ha venido en descenso, los del gobierno por dar respuestas en cada uno de los planos, los más urgentes materiales, así como la amenaza siempre latente debido al esquema del asalto al poder planteado por la oposición. Y detrás, o como dijo el canciller Jorge Arreaza, adelante: los Estados Unidos.
La cotidianeidad se asemeja así a una cuerda tensa, muy tensa, que sin embargo no parece cerca de romperse.

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Lunes, 01 Abril 2019 08:27

Agua que no has de beber…

Agua que no has de beber…

Al igual que el aire, el agua es un recurso fundamental para la vida, el que hasta hace algunos años muchos consideraban infinito. La evidencia actual es lo contrario. ¿Ante cuál realidad se enfrenta la humanidad en este particular?, y, ¿cuáles son los retos que nos plantea la misma?

 

La vida necesita del agua. En el subsuelo y superficie de nuestro planeta, no todo son minerales, también poseen otros componentes, el agua como el más importante de todos ellos. Y no es poca, aunque no toda es potable: alrededor del 72 por ciento de la superficie terrestre está compuesto por este líquido vital para nuestra vida. Líquido que está en los océanos, mucho más allá de lo que alcanzan a percibir nuestros ojos pues alcanza profundidades de hasta 4 km. Esta agua, salada, representa el 96,5 por ciento de la totalidad acuífera existente; otro 2 por ciento está en los glaciares, 0.6 por ciento es agua de ríos y lagos, agua subterránea 0.6 por ciento. El 1 por ciento de agua del planeta es dulce en condiciones inmediatas para su consumo, pero está distribuida con desigualdad geográfica ya que hay sitios áridos por falta del vital líquido.

El agua que podemos consumir, más allá de lo que cotidianamente nos dicen los medios de información, la consume y derrocha en mayor porcentaje la industria, así como la agricultura; otro porcentaje se pierde en el aseo de automotores y maquinarias, así como calles y ventanales de edificios; es tal este gasto que solo el 10 por ciento del agua potable está destinada para uso doméstico.

Como sabemos, el agua sufre procesos contaminantes, por uso y por abuso, lo que la infesta con agentes patógenos, afectándola también en su color, olor, sabor, turbidez; fuentes de agua dulce (como ríos, arroyos, lagunas) que consideramos limpios pueden estar cargados de sustancias peligrosas allí disueltas por distintas vías; es por todo ello que nos vemos obligados a someterla a tratamiento de purificación. Para garantizar su consumo debemos eliminar: bacterias, contaminantes e impurezas.
Purificación para el consumo

Existen estudios y aplicaciones para obtener agua apta para la vida humana. Para cumplir con su purificación lo aplicado frecuentemente es ozono o cloro –por su poder oxidante–: el cloro es añadido en la primera etapa de purificación del agua de ríos, cascadas, vertientes naturales; puede dejar un sabor fuerte, como el que caracteriza el agua en las piscinas. El cloro –Cl2– colocado en el agua forma el ácido hipocloroso (HClO) que oxida y elimina las bacterias. Es un método muy difundido, de largo tiempo de retención y acción. Desinfecta pero no purifica, se utiliza en cantidades de 0.2 a 0.5 ppm (partes por millón); evita enfermedades como difteria, tifoidea, cólera.

El ozono O3, oxida por sí mismo las bacterias. Es más efectivo y no tiene sabor alguno. Es más caro que el cloro y tiene tiempo de retención corto. Asegura que el agua permanezca libre de contaminación microbiológica por un tiempo más largo.

 

Frente a la escasez del líquido vital

 

El agua es un recurso finito. Su alta presencia en los diferentes procesos industriales incrementan su escasez. En la actualidad se están buscando métodos de destilación de grandes volúmenes de agua, considerando para ello la del mar por la cantidad que representa. Las investigaciones avanzan y actualmente contamos con procesos y diseños con diferentes rendimientos, algunos ya en aplicación, otros en estudio y experimentación como la filtración por óxido de grafeno, que procede del carbono del grafito.

Ya se hace destilación de agua salada, Israel posee una de las más grandes plantas para este tipo de procesamiento. El método es más o menos así: se calienta el agua del mar en una serie de recipientes entubados interiormente y entre sí, sumergidos en contenedores con vacío parcial. A presión atmosférica reducida, el agua hierve instantáneamente, su vapor es condensado en contacto con conexiones enfriadas por agua marina. El calor desprendido por el agua condensada sirve para precalentar más agua salada.

Este proceso también puede adelantarse por Ósmosis, que es el movimiento de las moléculas hasta equilibrar concentraciones diferentes de dos soluciones, a través de una membrana semipermeable. Las soluciones ejercen presión en la membrana (presión osmótica) provocada por el paso del solvente puro o con menos sal, hacia la solución concentrada (mayor cantidad de sal). Es la ósmosis directa.

Pero la ósmosis inversa se aplica al agua salada, se somete esta agua a alta presión, se procura detener la sal y provocar el paso sólo del agua sin sal para desalinizarle y permitir el uso doméstico, de la siguiente manera: a la solución de agua marina recolectada le aplican una alta presión junto a la membrana semipermeable de etanoato de celulosa (papel celofán), forzando al agua salada a atravesar la membrana dejando la sal en ella. Al realizar este proceso debemos asegurarnos que la membrana sea efectiva tanto por su semipermeabilidad, como por su resistencia a las altas presiones aplicadas, de manera que permita así un flujo constante de agua dulce. Comercialmente se utiliza una membrana de un metro cúbico a una presión de más de 70 atmósferas, el paso del agua desalinizada, frecas, puede alcanzar un volumen aproximado de 250.000 litros diarios.

Otro proceso posible de seguir es el conocido como intercambio iónico, que es la eliminación de sales insolubles del agua (se depositan en el interior de las tuberías). El proceso químico de interrelación iónica, procurando aislar la sal mediante cambios de su composición original, sirve para separar la sal marina modificando su composición química, por sustitución de iones positivos (cationes) por hidronio H+, e iones negativos (aniones) por hidroxilo OH-.


Al realizar este proceso, hacemos pasar el agua de mar por columnas con estructuras naturales de silicatos o resinas sintéticas de intercambio iónico. Los iones hidrógeno H+ (hidronio) se cambian con iones de sodio Na+, mientras que los iones OH- (hidroxilo) se cambian con iones de cloro Cl-(cloruro) en el agua marina.

Las columnas de separación iónica pueden renovarse con ácido sulfúrico, para el intercambio de resinas catiónicas y sodio; los hidróxidos son para el intercambio de resinas de aniones. Se genera así un agua de buena calidad, pero esta aplicación es relativamente costosa.

 

El oxígeno, componente básico

 

Aire y agua son fundamentales para la mayoría de los organismos, incluida la especie humana. El oxígeno está presente en estos dos elementos, primordiales para la vida. La mayoría de animales y plantas acuáticas necesitan oxígeno para su respiración aeróbica, son valores pequeños, la máxima solubilidad de oxígeno en el agua es apenas 9 ppm (0.009 gramos por litro).

Los peces tienen el mayor requerimiento: 3ppm para sobrevivir y las bacterias el mínimo, inferior a 3ppm. Para mantener el balance en la diversidad acuática el contenido de oxígeno en el agua no puede ser inferior a 6 ppm.

La necesidad bioquímica del oxígeno disuelto se abastece por la descomposición acuática de materia orgánica en un tiempo aproximado de cinco días como máximo. El agua tiene una alta demanda biológica de oxígeno, que se mantiene por la retroalimentación atmosférica de este gas. Si no existiera este proceso, terminaría rápidamente la supervivencia acuática.

En los ríos esto lo facilita la movilidad del agua, que recibe oxígeno por ser agua corriente. Los lagos tienen una oxigenación mucho más lenta o ninguna. El agua pura tiene una demanda bioquímica de oxígeno de menos de 1 ppm, si este valor de demanda bioquímica de oxígeno se incrementa sobre 5 ppm, es agua contaminada.

La acumulación de residuos orgánicos en el agua causa la proliferación de ciertas especies, proceso conocido como eutrofización del agua, que es un fenómeno producido por el uso excesivo de fertilizantes artificiales y detergentes acumulados en lagos, que actúan como nutrientes y aumentan el crecimiento de plantas y algas que al vivir tal proceso reproductivo evita el ingreso de oxígeno del aire en el agua: es un proceso que también está presente en aguas marinas de movilidad lenta.

Este tipo de procesos también pueden tener otras consecuencias. Por ejemplo, cuando plantas y algas mueren, se descomponen aeróbicamente produciendo óxido carbónico y agua. Si el crecimiento excesivo de ellas y el oxígeno presente no están equilibrados, ocurre la descomposición anaeróbica, formando residuos de gases tóxicos como H2 S (gas sulfhídrico), NH3 (amoníaco), CH4 (metano), que no solo tienen un olor desagradable, sino que envenenan el agua. Mientras más especies mueren hay mayor descomposición anaeróbica y el lago no tiene vida acuática.


El océano también produce oxígeno a través de algas marinas y plancton, que pueden morir con la contaminación de su hábitat por los residuos de basura, plástico, redes de pesca, chatarra, etcétera, arrojados al mar por los seres humanos. Para cuidar el agua marina debe protegerse especialmente a los arrecifes de coral, pues producen el 80 por ciento del oxígeno indispensable para la vida marina, el calentamiento global provocaría la muerte del 35 por ciento de las corales.

El calentamiento global ocasionado por las actividades humanas ha generado un aumento aproximado de 0,6 °C en la temperatura media del planeta. Muchas industrias descargan agua caliente, sobretodo en ríos, provocando la contaminación termal. La contaminación por la variación de la temperatura del agua afecta también al oxígeno, ya que su solubilidad depende de ella, si aumenta la temperatura, baja la solubilidad del oxígeno; así como la demanda de los organismos acuáticos que terminan muriendo.

 

Reciclar y cuidar el agua

 

En muchas ciudades sus basuras van a dar a los ríos y mares, basura inorgánica que va acumulándose y basura orgánica que puede ser degradada por microorganismos, los que necesitan tiempo para este proceso; se produce así la contaminación del agua en general y de las concurridas playas en particular. Hay personas que colocan la basura en recipientes cerrados pero que en el agua se abren o rompen, dejando materia flotante, suspendida, coloidal y un rango de microorganismos.

Los residuos contaminantes y perjudiciales deben ser removidos con tratamientos concretos: para retirar residuos sólidos conviene pasar el agua por filtros mecánicos diseñados para detener objetos relativamente grandes como palos, papel, condones y bolsas. Continúa el proceso con filtros de menor gradación para detener objetos más pequeños con filtros de arena o grava de diferente espesor y tamaño, permitiendo entonces el depósito o sedimentación que queda en un recipiente apropiado, así se asienta el agua con tierra y lodo. Entonces, viene el tratamiento químico de floculación, en el que se ponen compuestos de hidróxido de calcio Ca (OH)2 y sulfato de aluminio Al2(SO4)3 que precipitan aglutinados de tierra o lodo, factibles de ser retirados mecánicamente.

Para completar la purificación del agua y disponerla para el consumo humano: se incorpora el purificador de Carbón Activado granular que por adsorción química (sustancias orgánicas especialmente volátiles, se adhieren a la superficie del gránulo de carbón) y así se eliminan restos de pesticidas, plaguicidas, compuestos orgánicos volátiles, también retira el sabor a cloro. La aplicación de rayos ultravioletas –UV–, después del cloro, proporciona un esterilizante efectivo para microorganismos en el agua.

El agua se utiliza en varios procesos productivos. Aunque no sea indispensable que toda el agua dulce del planeta sea para calmar la sed, cocinar alimentos o el aseo de los seres humanos, se debe proyectar posibles formas de una utilización responsable de este recurso natural, por ejemplo, en procesos industriales un adecuado manejo del agua permitiría que la utilizada para enfriar plantas industriales, por ejemplo, podría reciclarse procurando recogerla en reservorios y utilizarla luego para regar zonas agrícolas, solucionando dificultades ambientales.

 

El agua responsabilidad de todos/as

 

Tenemos los humanos con el agua, un problema de vida o muerte, problema que, como es conocido, puede traducirse en conflictos internos en cada uno de los países que integran la comunidad global. Para aportar, así sea un poco al cuidado del agua, cada uno de nosotras/os podría incorporar hábitos simples, como: procurar utilizar el mínimo de agua tanto en el inodoro como en la limpieza personal, abriendo la llave de agua de manera intermitente para su menor gasto posible. Regar las plantas de maceteros con agua ya utilizada en la cocina, por ejemplo (la que lava sin jabón), utilizar tuberías de mejor calidad y menor capacidad de distribución. Procurar hacer el lavado de los autos con el mínimo de agua tratada para el consumo humano. No debemos olvidar que el proceso de descontaminación, desinfección y purificación del agua necesita instalaciones y adecuaciones precisas, lo que resulta costoso y, por tanto, inviable para ser utilizada en limpieza de calles, automotores y otros.

Y como reto colectivo en cada uno de nuestros países, hay que lograr la efectiva regulación de las empresas privadas en el uso industrial del precioso líquido; merecen especial énfasis las empresas industriales del campo, las cuales consumen agua subterránea, muchas veces a su libre albedrío, así como las empresas que embotellan agua, o procesan gaseosas, cervezas, jugos y similares, todas ellas grandes consumidoras y derrochadoras de un recurso natural que es finito, además de colectivo, aunque en ocasiones apropiado –por ahora– por empresas privadas.

 


 

 

Recuadro

Multinacionales, grandes responsables de la producción de plásticos

 

En 2018, cerca de 10.000 voluntarios y 1.300 organizaciones realizaron la recolección de residuos en más de 42 países para identificar la procedencia de 187.851 piezas de plástico, encontrados en más de 238 cuerpos de agua de los seis continentes. El movimiento global “Break Free From Plastic 1” (Librarse de los plásticos), impulsor de esta iniciativa presentó en su informe* los resultados de los altos grados de contaminación del agua. Sobre la situación de los océanos en el mundo se comprueba que las multinacionales Coca-Cola Company, Pepsico y Nestlé son las empresas que fabrican la mayor parte de los productos plásticos que terminan en los mares. La producción global de plástico ha superado los 330 millones de toneladas métricas por año, en menos de dos décadas habrán más formas plásticas que seres vivos en los océanos lo que pone en peligro la existencia de la vida misma.

 

* https://www.breakfreefromplastic.org/

 
 

 

Publicado enEdición Nº255
“Hay que prepararse ya para las consecuencias del cambio climático”

La exministra ecuatoriana preside en Buenos Aires la reunión de cooperación Sur-Sur

Para María Fernanda Espinosa, la diplomática ecuatoriana que preside la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, hay que acelerar las medidas defensivas contra el cambio climático. “El objetivo es construir resistencia y capacidad de adaptación, prepararse ya para las consecuencias del cambio”, especialmente en los países más pequeños y menos desarrollados, los que más sufrirán en las próximas décadas. El clima, la desigualdad económica y las migraciones han sido, junto al asunto urgente de la mujer, los grandes temas de la reunión Sur-Sur que los 193 países de la ONU han mantenido el jueves y el viernes en Buenos Aires.


“Un tema muy importante es la reforma de los mecanismos internos en la Asamblea General de la ONU y cómo tomar decisiones en una época en que los consensos son cada vez más raros; eso, sin embargo, difícilmente saldrá en un titular”, dice Espinosa durante una entrevista desarrollada en su hotel bonaerense. “La Asamblea adopta decisiones, pero luego cada país debe aplicarlas y ahí tenemos un déficit”, reconoce.


Aunque se trabaja mucho en la reforma interna, las urgencias planetarias concentran la atención. El cambio climático, para empezar: quién paga la factura, cómo se reparten responsabilidades y cómo se afrenta algo que ya resulta inevitable. Serán los temas de la gran conferencia de Nueva York, en septiembre. La presidenta de la Asamblea General cree que hay razones para el optimismo. Estados Unidos se ha retirado de los Acuerdos de París y su presidente, Donald Trump, incluso niega que exista el calentamiento, “pero cientos de ciudades estadounidenses y varios estados están aplicando los Acuerdos de París, China ha decidido cambiar su matriz energética y emprender la reconversión tecnológica, igual que India, y en general estamos en el camino correcto. Lo que ocurre”, subraya, “es que hay que acelerar”.


No se trata solamente de evitar que la temperatura planetaria suba más de dos grados respecto a la era preindustrial, algo que, según un informe de la ONU en noviembre, ya está a punto de ocurrir, sino de prepararse para las consecuencias del calentamiento. “Soy latinoamericana, sé que los países pequeños y con menos recursos serán los más afectados, y lo que debemos hacer ahora es redireccionar esfuerzos para construir resiliencia ante los fenómenos naturales”, dice Espinosa.


Una de las consecuencias del cambio climático será el agravamiento de las migraciones. Hoy, 250 millones de personas están en movimiento, el 80% de ellas dentro de África. La cuestión migratoria afecta muy especialmente a los países del sur, principales emisores y principales receptores, y tiene su raíz, como siempre a lo largo de la historia, en la desigualdad, que genera pobreza y violencia. “Hay demasiada gente marginada de los frutos de la globalización; si no conseguimos reducir las desigualdades y no cumplimos el objetivo de crear 600 millones de nuevos puestos de trabajo antes de 2030, los problemas serán gravísimos”, afirma.


La antigua ministra ecuatoriana se enciende al hablar de la mujer. “Solo 20 de los 193 países están dirigidos por mujeres; solo el 25% de los parlamentarios son mujeres; las mujeres cobran, a igual trabajo, una media del 20% menos; y los números de la violencia contra la mujer hieren: una de cada tres mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia”, explica, antes de recordar que 20 millones de niñas están anualmente en riesgo de sufrir la mutilación genital.


Espinosa proclama la necesidad de respetar todas las religiones, pero precisa que incluso las religiones tienen como límite la dignidad humana. En referencia no explícita a algunos países musulmanes, recuerda que “quienes han firmado la Carta de las Naciones Unidas están obligados a cumplirla”. Y asegura que si la mujer no se integra con igualdad de derechos en la política y el trabajo, ninguno de los objetivos económicos de la ONU podrá cumplirse. El programa Spotlight, patrocinado por la ONU y la Unión Europea y dirigido a combatir la violencia contra niñas y mujeres, ha sido una de las novedades en la reunión de Buenos Aires.


Durante la reunión, Venezuela denunció que las presiones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro habían supuesto ya una pérdida económica de 24.000 millones de dólares. Hay quien presiona a los dirigentes de la ONU para que dejen de reconocer a Maduro como presidente, pero eso solo podría hacerse con una improbable decisión mayoritaria de la Asamblea General. ¿Puede hacer algo la organización? “Es un problema muy difícil”, admite Espinosa, “y la solución no pasa ni por la intervención militar ni por la violencia. Hacen falta diálogo y concertación. Podemos ayudar, pero la clave está en los propios venezolanos”.

Por Enric González
Buenos Aires 22 MAR 2019 - 15:42 COT

Publicado enMedio Ambiente
Viernes, 22 Marzo 2019 08:45

Agua que no has de beber…

Agua que no has de beber…

Al igual que el aire, el agua es un recurso fundamental para la vida, el que hasta hace algunos años muchos consideraban infinito. La evidencia actual es lo contrario. ¿Ante cuál realidad se enfrenta la humanidad en este particular?, y, ¿cuáles son los retos que nos plantea la misma?

 

La vida necesita del agua. En el subsuelo y superficie de nuestro planeta, no todo son minerales, también poseen otros componentes, el agua como el más importante de todos ellos. Y no es poca, aunque no toda es potable: alrededor del 72 por ciento de la superficie terrestre está compuesto por este líquido vital para nuestra vida. Líquido que está en los océanos, mucho más allá de lo que alcanzan a percibir nuestros ojos pues alcanza profundidades de hasta 4 km. Esta agua, salada, representa el 96,5 por ciento de la totalidad acuífera existente; otro 2 por ciento está en los glaciares, 0.6 por ciento es agua de ríos y lagos, agua subterránea 0.6 por ciento. El 1 por ciento de agua del planeta es dulce en condiciones inmediatas para su consumo, pero está distribuida con desigualdad geográfica ya que hay sitios áridos por falta del vital líquido.

El agua que podemos consumir, más allá de lo que cotidianamente nos dicen los medios de información, la consume y derrocha en mayor porcentaje la industria, así como la agricultura; otro porcentaje se pierde en el aseo de automotores y maquinarias, así como calles y ventanales de edificios; es tal este gasto que solo el 10 por ciento del agua potable está destinada para uso doméstico.

Como sabemos, el agua sufre procesos contaminantes, por uso y por abuso, lo que la infesta con agentes patógenos, afectándola también en su color, olor, sabor, turbidez; fuentes de agua dulce (como ríos, arroyos, lagunas) que consideramos limpios pueden estar cargados de sustancias peligrosas allí disueltas por distintas vías; es por todo ello que nos vemos obligados a someterla a tratamiento de purificación. Para garantizar su consumo debemos eliminar: bacterias, contaminantes e impurezas.
Purificación para el consumo

Existen estudios y aplicaciones para obtener agua apta para la vida humana. Para cumplir con su purificación lo aplicado frecuentemente es ozono o cloro –por su poder oxidante–: el cloro es añadido en la primera etapa de purificación del agua de ríos, cascadas, vertientes naturales; puede dejar un sabor fuerte, como el que caracteriza el agua en las piscinas. El cloro –Cl2– colocado en el agua forma el ácido hipocloroso (HClO) que oxida y elimina las bacterias. Es un método muy difundido, de largo tiempo de retención y acción. Desinfecta pero no purifica, se utiliza en cantidades de 0.2 a 0.5 ppm (partes por millón); evita enfermedades como difteria, tifoidea, cólera.

El ozono O3, oxida por sí mismo las bacterias. Es más efectivo y no tiene sabor alguno. Es más caro que el cloro y tiene tiempo de retención corto. Asegura que el agua permanezca libre de contaminación microbiológica por un tiempo más largo.

 

Frente a la escasez del líquido vital

 

El agua es un recurso finito. Su alta presencia en los diferentes procesos industriales incrementan su escasez. En la actualidad se están buscando métodos de destilación de grandes volúmenes de agua, considerando para ello la del mar por la cantidad que representa. Las investigaciones avanzan y actualmente contamos con procesos y diseños con diferentes rendimientos, algunos ya en aplicación, otros en estudio y experimentación como la filtración por óxido de grafeno, que procede del carbono del grafito.

Ya se hace destilación de agua salada, Israel posee una de las más grandes plantas para este tipo de procesamiento. El método es más o menos así: se calienta el agua del mar en una serie de recipientes entubados interiormente y entre sí, sumergidos en contenedores con vacío parcial. A presión atmosférica reducida, el agua hierve instantáneamente, su vapor es condensado en contacto con conexiones enfriadas por agua marina. El calor desprendido por el agua condensada sirve para precalentar más agua salada.

Este proceso también puede adelantarse por Ósmosis, que es el movimiento de las moléculas hasta equilibrar concentraciones diferentes de dos soluciones, a través de una membrana semipermeable. Las soluciones ejercen presión en la membrana (presión osmótica) provocada por el paso del solvente puro o con menos sal, hacia la solución concentrada (mayor cantidad de sal). Es la ósmosis directa.

Pero la ósmosis inversa se aplica al agua salada, se somete esta agua a alta presión, se procura detener la sal y provocar el paso sólo del agua sin sal para desalinizarle y permitir el uso doméstico, de la siguiente manera: a la solución de agua marina recolectada le aplican una alta presión junto a la membrana semipermeable de etanoato de celulosa (papel celofán), forzando al agua salada a atravesar la membrana dejando la sal en ella. Al realizar este proceso debemos asegurarnos que la membrana sea efectiva tanto por su semipermeabilidad, como por su resistencia a las altas presiones aplicadas, de manera que permita así un flujo constante de agua dulce. Comercialmente se utiliza una membrana de un metro cúbico a una presión de más de 70 atmósferas, el paso del agua desalinizada, frecas, puede alcanzar un volumen aproximado de 250.000 litros diarios.

Otro proceso posible de seguir es el conocido como intercambio iónico, que es la eliminación de sales insolubles del agua (se depositan en el interior de las tuberías). El proceso químico de interrelación iónica, procurando aislar la sal mediante cambios de su composición original, sirve para separar la sal marina modificando su composición química, por sustitución de iones positivos (cationes) por hidronio H+, e iones negativos (aniones) por hidroxilo OH-.


Al realizar este proceso, hacemos pasar el agua de mar por columnas con estructuras naturales de silicatos o resinas sintéticas de intercambio iónico. Los iones hidrógeno H+ (hidronio) se cambian con iones de sodio Na+, mientras que los iones OH- (hidroxilo) se cambian con iones de cloro Cl-(cloruro) en el agua marina.

Las columnas de separación iónica pueden renovarse con ácido sulfúrico, para el intercambio de resinas catiónicas y sodio; los hidróxidos son para el intercambio de resinas de aniones. Se genera así un agua de buena calidad, pero esta aplicación es relativamente costosa.

 

El oxígeno, componente básico

 

Aire y agua son fundamentales para la mayoría de los organismos, incluida la especie humana. El oxígeno está presente en estos dos elementos, primordiales para la vida. La mayoría de animales y plantas acuáticas necesitan oxígeno para su respiración aeróbica, son valores pequeños, la máxima solubilidad de oxígeno en el agua es apenas 9 ppm (0.009 gramos por litro).

Los peces tienen el mayor requerimiento: 3ppm para sobrevivir y las bacterias el mínimo, inferior a 3ppm. Para mantener el balance en la diversidad acuática el contenido de oxígeno en el agua no puede ser inferior a 6 ppm.

La necesidad bioquímica del oxígeno disuelto se abastece por la descomposición acuática de materia orgánica en un tiempo aproximado de cinco días como máximo. El agua tiene una alta demanda biológica de oxígeno, que se mantiene por la retroalimentación atmosférica de este gas. Si no existiera este proceso, terminaría rápidamente la supervivencia acuática.

En los ríos esto lo facilita la movilidad del agua, que recibe oxígeno por ser agua corriente. Los lagos tienen una oxigenación mucho más lenta o ninguna. El agua pura tiene una demanda bioquímica de oxígeno de menos de 1 ppm, si este valor de demanda bioquímica de oxígeno se incrementa sobre 5 ppm, es agua contaminada.

La acumulación de residuos orgánicos en el agua causa la proliferación de ciertas especies, proceso conocido como eutrofización del agua, que es un fenómeno producido por el uso excesivo de fertilizantes artificiales y detergentes acumulados en lagos, que actúan como nutrientes y aumentan el crecimiento de plantas y algas que al vivir tal proceso reproductivo evita el ingreso de oxígeno del aire en el agua: es un proceso que también está presente en aguas marinas de movilidad lenta.

Este tipo de procesos también pueden tener otras consecuencias. Por ejemplo, cuando plantas y algas mueren, se descomponen aeróbicamente produciendo óxido carbónico y agua. Si el crecimiento excesivo de ellas y el oxígeno presente no están equilibrados, ocurre la descomposición anaeróbica, formando residuos de gases tóxicos como H2 S (gas sulfhídrico), NH3 (amoníaco), CH4 (metano), que no solo tienen un olor desagradable, sino que envenenan el agua. Mientras más especies mueren hay mayor descomposición anaeróbica y el lago no tiene vida acuática.


El océano también produce oxígeno a través de algas marinas y plancton, que pueden morir con la contaminación de su hábitat por los residuos de basura, plástico, redes de pesca, chatarra, etcétera, arrojados al mar por los seres humanos. Para cuidar el agua marina debe protegerse especialmente a los arrecifes de coral, pues producen el 80 por ciento del oxígeno indispensable para la vida marina, el calentamiento global provocaría la muerte del 35 por ciento de las corales.

El calentamiento global ocasionado por las actividades humanas ha generado un aumento aproximado de 0,6 °C en la temperatura media del planeta. Muchas industrias descargan agua caliente, sobretodo en ríos, provocando la contaminación termal. La contaminación por la variación de la temperatura del agua afecta también al oxígeno, ya que su solubilidad depende de ella, si aumenta la temperatura, baja la solubilidad del oxígeno; así como la demanda de los organismos acuáticos que terminan muriendo.

 

Reciclar y cuidar el agua

 

En muchas ciudades sus basuras van a dar a los ríos y mares, basura inorgánica que va acumulándose y basura orgánica que puede ser degradada por microorganismos, los que necesitan tiempo para este proceso; se produce así la contaminación del agua en general y de las concurridas playas en particular. Hay personas que colocan la basura en recipientes cerrados pero que en el agua se abren o rompen, dejando materia flotante, suspendida, coloidal y un rango de microorganismos.

Los residuos contaminantes y perjudiciales deben ser removidos con tratamientos concretos: para retirar residuos sólidos conviene pasar el agua por filtros mecánicos diseñados para detener objetos relativamente grandes como palos, papel, condones y bolsas. Continúa el proceso con filtros de menor gradación para detener objetos más pequeños con filtros de arena o grava de diferente espesor y tamaño, permitiendo entonces el depósito o sedimentación que queda en un recipiente apropiado, así se asienta el agua con tierra y lodo. Entonces, viene el tratamiento químico de floculación, en el que se ponen compuestos de hidróxido de calcio Ca (OH)2 y sulfato de aluminio Al2(SO4)3 que precipitan aglutinados de tierra o lodo, factibles de ser retirados mecánicamente.

Para completar la purificación del agua y disponerla para el consumo humano: se incorpora el purificador de Carbón Activado granular que por adsorción química (sustancias orgánicas especialmente volátiles, se adhieren a la superficie del gránulo de carbón) y así se eliminan restos de pesticidas, plaguicidas, compuestos orgánicos volátiles, también retira el sabor a cloro. La aplicación de rayos ultravioletas –UV–, después del cloro, proporciona un esterilizante efectivo para microorganismos en el agua.

El agua se utiliza en varios procesos productivos. Aunque no sea indispensable que toda el agua dulce del planeta sea para calmar la sed, cocinar alimentos o el aseo de los seres humanos, se debe proyectar posibles formas de una utilización responsable de este recurso natural, por ejemplo, en procesos industriales un adecuado manejo del agua permitiría que la utilizada para enfriar plantas industriales, por ejemplo, podría reciclarse procurando recogerla en reservorios y utilizarla luego para regar zonas agrícolas, solucionando dificultades ambientales.

 

El agua responsabilidad de todos/as

 

Tenemos los humanos con el agua, un problema de vida o muerte, problema que, como es conocido, puede traducirse en conflictos internos en cada uno de los países que integran la comunidad global. Para aportar, así sea un poco al cuidado del agua, cada uno de nosotras/os podría incorporar hábitos simples, como: procurar utilizar el mínimo de agua tanto en el inodoro como en la limpieza personal, abriendo la llave de agua de manera intermitente para su menor gasto posible. Regar las plantas de maceteros con agua ya utilizada en la cocina, por ejemplo (la que lava sin jabón), utilizar tuberías de mejor calidad y menor capacidad de distribución. Procurar hacer el lavado de los autos con el mínimo de agua tratada para el consumo humano. No debemos olvidar que el proceso de descontaminación, desinfección y purificación del agua necesita instalaciones y adecuaciones precisas, lo que resulta costoso y, por tanto, inviable para ser utilizada en limpieza de calles, automotores y otros.

Y como reto colectivo en cada uno de nuestros países, hay que lograr la efectiva regulación de las empresas privadas en el uso industrial del precioso líquido; merecen especial énfasis las empresas industriales del campo, las cuales consumen agua subterránea, muchas veces a su libre albedrío, así como las empresas que embotellan agua, o procesan gaseosas, cervezas, jugos y similares, todas ellas grandes consumidoras y derrochadoras de un recurso natural que es finito, además de colectivo, aunque en ocasiones apropiado –por ahora– por empresas privadas.

 


 

 

Recuadro

Multinacionales, grandes responsables de la producción de plásticos

 

En 2018, cerca de 10.000 voluntarios y 1.300 organizaciones realizaron la recolección de residuos en más de 42 países para identificar la procedencia de 187.851 piezas de plástico, encontrados en más de 238 cuerpos de agua de los seis continentes. El movimiento global “Break Free From Plastic 1” (Librarse de los plásticos), impulsor de esta iniciativa presentó en su informe* los resultados de los altos grados de contaminación del agua. Sobre la situación de los océanos en el mundo se comprueba que las multinacionales Coca-Cola Company, Pepsico y Nestlé son las empresas que fabrican la mayor parte de los productos plásticos que terminan en los mares. La producción global de plástico ha superado los 330 millones de toneladas métricas por año, en menos de dos décadas habrán más formas plásticas que seres vivos en los océanos lo que pone en peligro la existencia de la vida misma.

 

* https://www.breakfreefromplastic.org/

 
 

 

Publicado enMedio Ambiente
Coca-Cola revela que genera tres millones de toneladas de plástico al año

La empresa Coca-Cola ha revelado por primera vez la cantidad de envases de plástico que produce de manera anual: tres millones de toneladas, el equivalente a 200.000 botellas por minuto. Lo ha hecho después de que un informe reclamara a otras compañías internacionales que pusieran fin al secretismo en torno al aporte que hacen a la contaminación por plástico global.

La compañía de refrescos entregó la información a la activista Ellen MacArthur, que lidera la lucha para que las empresas y los gobiernos tomen medidas contra la polución por plástico.
Los datos -que antes la empresa se negaba a revelar- reflejan la cantidad de embalajes plásticos que Coca-Cola produjo en 2017. No dio detalles sobre la producción de botellas de plástico, concretamente, pero si la cantidad de envoltorios se traduce en botellas PET de medio litro, equivaldría a un total de 108.000 millones de botellas al año, más de una quinta parte de la cantidad de botellas PET que se producen cada año en el mundo (500.000 millones).


Coca-Cola es una de las 31 empresas -junto con Mars, Nestlé y Danone – que han revelado cuántos envases plásticos producen, una medida enmarcada en la lucha por la transparencia que lidera la Fundación Ellen MacArthur. Todas estas empresas juntas producen 8 millones de toneladas de plástico al año.


Sin embargo, la mayoría de las 150 empresas que se han adherido al compromiso global de MacArthur para reducir la contaminación por plástico aún se niegan a hacer públicas sus propias cifras de contaminación por este tipo de material. Entre estas empresas están Pepsi Co, H&M, L’Oréal, Walmart, Marks & Spencer y Burberry –que el año pasado recibió fuertes críticas cuando se supo que la empresa cada año quema unos 32,8 millones de euros en existencias para evitar falsificaciones.


En un informe publicado el jueves pasado, la Fundación Ellen MacArthur afirmó que estos datos que salen a la luz por primera vez -junto con la información que dan algunas empresas sobre qué medidas toman para combatir la contaminación por plástico- ofrece un nuevo nivel de transparencia sobre el plástico y los esfuerzos para poner freno a incrementar los desechos de este tipo y a la contaminación.


No obstante, la fundación remarcó que tanto las empresas como los gobiernos de todo el mundo deben tomar más medidas. "La decisión de más de 30 empresas de hacer públicos sus volúmenes anuales de envases plásticos es un importante paso hacia una mayor transparencia", dijo la fundación. "Aplaudimos a las empresas que están haciendo públicos sus datos y animamos a todas las empresas que producen y utilizan plástico a revelar su aporte a la contaminación por plástico".


Ya son 150 las empresas que se han adherido al compromiso global de la fundación de reducir los desechos plásticos, que tiene tres objetivos: eliminar envases plásticos innecesarios y pasar de los desechables a reutilizables; innovar para asegurar que el 100% de los envases plásticos puedan, en el año 2025, reutilizarse, reciclarse o ser convertidos en compost de forma fácil y segura; y crear una economía circular de plástico, aumentando significativamente la cantidad que se pueda reutilizar o reciclar para hacer nuevos envases.


Sander Defruyt, de la fundación, dijo que los planes de empresas y gobiernos que detalla el informe son un importante paso adelante. Sin embargo, añadió que "todavía estamos lejos de tomar medidas a la escala del problema, especialmente cuando se trata de la eliminación de artículos innecesarios e innovar a la hora de reutilizar los modelos. "Los niveles de ambición deben seguir aumentando para que podamos reducir la contaminación global por plástico hacia el año 2025, y para ello es esencial pasar del compromiso a la acción".


Un primer paso para las empresas que han adherido al compromiso es asegurar una mayor transparencia. Junto con los datos de Coca-Cola, Nestlé reveló que produce anualmente 1,7 millones de toneladas de envases plásticos. Unilever 610.000 toneladas y Danone 750.000 toneladas.


Sólo dos fabricantes de materia prima plástica del mundo han firmado el compromiso – Indorama y Borealis –, pero no lo ha hecho ninguna línea aérea, ni cadenas de comida ni hoteles.

 

Por 

Sandra Laville 

14/03/2019 - 21:22h


Traducido por Lucía Balducci

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 13 Marzo 2019 06:27

Buscan reponerse del apagón

Buscan reponerse del apagón

El país no ha volado por los aires. Podría haberlo hecho si se toma en cuenta la profundidad del impacto generado por el apagón nacional que comenzó el jueves a las 17 horas y aún no ha terminado de restablecerse el suministro por completo. Las noticias de este martes son que en algunos puntos recién volvió la luz, como en la ciudad de Maracaibo, o en la Comuna El Maizal, en el estado Lara. 

Las consecuencias del apagón fueron múltiples, las formas de enfrentarlas también. Tanto por parte del gobierno como de iniciativas espontáneas. Las políticas, por ejemplo, fueron de abastecer con camiones cisternas los principales puntos, como cerros y hospitales, y garantizar distribución de alimentos a través de diferentes mecanismos. Se trata de normalizar un país que ya estaba en un cuadro de dificultades prolongado, luego de un golpe de una magnitud aún difícil de calcular.


La respuesta no logró dar abasto ante la magnitud de la demanda, por ejemplo, de agua, ya que el sistema de bombeo se vio afectado por el apagón, lo que se tradujo en iniciativas colectivas, como abrir un caño en El Valle o San Agustín, zonas populares de Caracas, para llenar botellas y botellones. Son muchas las imágenes de personas haciendo colas para abastecerse de agua en todo sitio donde se pueda conseguir, comercios, llenaderos, cisternas, manantiales.


Ante una situación de esas características se podría haber esperado una multiplicación masiva de focos de protesta espontáneos, violencia, movilizaciones, por fuera de lo que la oposición intente convocar. Se dieron hechos como saqueos, por ejemplo, en el centro comercial Sambil, en Maracaibo, donde según informó el gerente general, se trató de un grupo de trescientas personas que lograron derribar portón, fachada y puerta hasta ingresar al interior. Fueron varios casos, aunque no se puede hablar de un cuadro que desbordó y masificó en un escenario inestable, peligroso, por los hechos en sí y los llamados de la oposición. El Fiscal General informó que se iniciará una investigación contra Guaidó por su presunta participación en el sabotaje al sistema eléctrico nacional.


El clima en las calles caraqueñas durante el día ha sido de preocupación, resolución, cotidianeidad, restablecimiento de comercios, sistemas electrónicos de pagos, de transporte, aunque el sistema de metro aún no esté activo. Quien llegue a la ciudad no se encuentra con un cuadro de devastación sino con un escenario de dificultades acumuladas y nuevas, una idiosincrasia venezolana que permite enfrentar adversidades de manera sorprendente para una mirada ajena, un chavismo activado en su dimensión de gobierno y organización popular, una tranquilidad en regreso marcada por la conciencia de que nada ha terminado, sino que se está en el centro de un conflicto nacional e internacional.


Esta última dimensión ha estado sobre la mesa de manera central en la mañana de ayer con la decisión del gobierno de Venezuela, anunciada por el canciller Jorge Arreaza, de dar por terminadas las conversaciones con Estados Unidos para el establecimiento de oficinas de interés, y la orden al personal diplomático norteamericano de abandonar Venezuela en las próximas 72 horas.


Por otro lado, la administración de Donald Trump incluyó en el pedido de presupuesto para el año 2020, la suma de 500 millones de dólares para “la transición en Venezuela”, ratificando la política y la probable prolongación del conflicto.


A su vez desde anteayer se encuentra la misión técnica de trabajo de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), quien fue recibida el lunes por el canciller y ayer mantuvo una reunión en la Asamblea Nacional. En los próximos días, según indicó el canciller, la misión de la ONU se reunirá con instituciones del gobierno bolivariano y los poderes públicos.


En ese contexto elaborarán un informe de la situación dentro de un contexto muy complejo, donde existen datos antagónicos, muchas veces sin confirmación. El caso más claro es el de los muertos que habría provocado el apagón: según voceros de la oposición primero fueron 17, luego un periodista afirmó que fueron 296, entre los cuales 80 neonatos, cifra que luego fue desmentida por la presidenta del Colegio de Médicos del estado Zulia y no fue retomada. El ministro de Salud, por su parte, afirmó que no ha habido muertos en hospitales públicos debido al apagón.


Ayer se dieron protestas convocadas por la oposición, aunque solo reunieron unos pocos cientos de manifestantes. Pero los acontecimientos se mueven con mucha velocidad, se superponen los días con las noches, y la confirmación de los hechos requiere siempre la verificación por diferentes fuentes. La verdad, se sabe, es una de las principales víctimas en estos contextos.

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Monólogo del río Cauca Nº 2  en La(mento) mayor

Yo no diré qué mano me lo arranca, ni de qué piedra de mi pecho nace: 

Yo no diré que él sea más hermoso... ¡Pero es mi río, mi país, mi sangre! Dulce María Loynaz

Yo río de tus cóleras inútiles,
oh Río, oh tú Bredunco,
oh Cauca de fragoroso peregrinar por chorreras y vocales atormentado,
indómito y bravío y de perezas
infinitesimales en los remansos
de absintias aguas quietas,
y de lento girar en espirales
Y de cauce luminoso!
Oh Cauca, oh Cauca Río.
Relato de Erik Fjordsson.
León de Greiff.


 
¡Sálvenme! ¡Sálvenme! ¡Sálvenme! ¡Piedad! ¡No me abandonen, ciudadanos de este hermoso suelo! Hoy, más que nunca, clamo, imploro, ruego: ¡Derriben ese muro antes de que sea tarde! Me llamo el Cauca. ¡Yo soy el Cauca! ¡Todos somos el Cauca! Los convoco a que se unan a mi rugido —cada minuto más débil— y entonemos, al unísono, un glorioso cántico de batalla, en un frente unido: «¡Yo soy el Cauca!» Esos hombres… no los quiero nombrar… —ingenieros y burócratas, trúhanes modernos y majaderos antiguos, tejidos de villana y grosera tela, echacuervos, corazón de mantequilla, con ánimo de ratón casero, de alma endurecida y pan mal empleado— desean, en su fuero interno, que yo diga, ¡ay de mi!... yo fui el Cauca. No será así.

 

Pero, ¡ay!, desfallezco en mi debilidad. ¿Quién puede sobrevivir así? Se me va el oxígeno, se me van las aguas, mi acuífero se vacía sin remedio. Y aún así, lucho, pervivo, resisto, aniquilado atrozmente a manos de tan notables cobardes, mentirosos infinitos, incumplidores de promesas y amos de ninguna cualidad que faltan a la verdad tantas veces como horas tiene el día. Soy el Cauca: portentoso, amplio, profundo, sereno y amoroso. Soy el Cauca, acompañado, nutrido, a mi izquierda, del vertiginoso Timba, del pedregoso Rioclaro, del brioso Jamundí, del manso Lilí, del helado Meléndez, del apretado Cañaveralejo, del agreste río Cali; también del Arroyohondo, del Vijes, del Mediacanoa, del río Pie-dras, del Riofrío y del Pescador; a mi derecha: del Desbaratado, del río Frayle, del Párraga, del Amaime, del Cerrito, de la cristalina e impetuosa Zabaletas, del Guabas, del apacible Sonso, del añoso Guadalajara, y del Tuluá; y también del Bugalagrande, La Paila y La Vieja. No es posible que tantos afluentes vengan a mi, a verter sus aguas cargadas de vida y en-cuentren que no hay esperanza, que todo es en vano.

 

Hoy agonizo. Muero, y conmigo, muere la vida. ¿Para qué sirven estas venas que me nutren si igual aniquilan mi corriente? Mis aguas son detenidas, estancadas por ese infame murallón. ¡Atrás, idiotas de cascos blancos, engendros de tres centímetros de estatura! ¡Quiero vivir! Al igual que quieren la vida las especies de la flora y la fauna a las que otorgo el hálito vital; al igual que perviven en mi cuenca los minerales que la nutren: el carbón, la piedra caliza, el mármol, el oro, la plata, el platino, el hierro y el amianto. Por otra parte, de mi dependen los cultivos de arroz, sorgo, yuca, café, cacao, algodón, maíz, frijol, caña de azúcar y banano; los he parido desde tiempos inmemoriales, desde antes de que llegaran esos ingenieros de cascos blancos ilustrados de una inteligencia más espesa que el engrudo de una horrible bazofia. Me enferma el solo verlos acercarse a mis aguas. En verdad, quisie-ra ahogarlos, pero no quiero contaminar más mis aguas.

 

Sí, hablo desde la rabia y desde la ira y desde el dolor que me causa el ecocidio que ellos, hombrecitos de poca valía, se empeñan en sacar adelante a cualquier precio. A ellos —el ingenioso hidalgo los llamaría traidores, descompuestos, villanos, infacundos, deslen-guados, atrevidos, desdichados, maldicientes, canallas, rústicos, patanes, malmirados, be-llacos, socarrones, mentecatos y hediondos— no parece importarles las comunidades asen-tadas aguas abajo de ese paredón de la muerte. A ellos —diría el florido bardo inglés que no son más que tumores, llagas que supuran, úlceras inflamadas en la sangre corrompida de su propio país—, no les interesa las innumerables especies de peces, entre ellas, la sardinata, el barbudo, la picuda, la cucha, el mazorco, el bocachico, el jetudo, el chango, la sabaleta, la guabina, el guachilejo y la dorada, que han muerto y siguen muriendo en las orillas desecadas de mis riberas. A ellos —sus mentes más secas que un mendrugo de bizcocho después de un largo viaje—, no les importa que un río, el segundo río de este sufrido país —pero hermoso y espléndido—, muera impunemente. Todo por la codicia infinita y arrogancia sin límites que los carcome como el orín a las latas de un carromato abandonado al salobre trópico. No sigan, por favor, dando explicaciones ni justificaciones: que la compuerta tal, que no sé qué cuarto de máquinas, que el túnel sí se cuantos, que el rebosadero tal; sus explicaciones técnicas infectan mi entendimiento y mi serena sabiduría.

 

¡Silencio! Solo admito hechos; solo concedo que mis aguas corran libremente, que ese muro sea derribado y deje de existir; que ninguna pared me detenga. Suficiente mal han hecho, dejen de empecinarse, como el más ponzoñoso de los venenos, en sacar adelante una hidroeléctrica que no tiene pies ni cabeza, que nació fallida y sigue fallida por la inmensa soberbia de querer detenerme, a la brava, a toda costa.

 

¡Apártense! ¡Aléjense! Ustedes huelen mal. Me repugna su hedor, el más horrible que alguna vez haya ofendido un noble olfato, sepan que sobre mis aguas, mis riberas y mis valles sobrenadan los dulces aromas que despiden camias, guayacanes, sarrapias, balsaminas y samanes; que, de mis laderas encañonadas, sobresalen mil especies de orquídeas, que en mi cuenca revolotean las mariposas multicolores y cantan las tórtolas, la mirlas, los periquitos, los carpinteros y graznan los patos pico de oro; que de mis arenales surge la vida, la armonía, la belleza de la naturaleza indómita.


Aquí han vivido, antes de estos tiempos aciagos, numerosas tribus autóctonas; recuerdo, cómo, hace quinientos años, habitaban estas tierras los liles, los gorrones, los chancos, los quimbaya, los carrapa, los picara, los paucura, los pozo, los arma, los anserma, los buriticá, los dabeiba, los catío. Poco o nada queda de ellos. El hombre blanco los aniquiló, los ahuyentó, los desplazó. Ahora hay poblaciones mestizas, mulatas, afrodescendientes, indígenas: gente pobre, gente honesta, gente trabajadora, gente necesitada, a lado y lado de mis riberas, que viven de lo que proveo; de lo que otorgo en mi munificencia infinita. Pero esta gente buena no puede vivir si mis aguas no bajan; no puede sobrevivir si de mí no puede sacar agua para su subsistencia; no puede comer si se acaba la pesca artesanal en mis aguas; ni tampoco puede regar sus sembradíos si, simplemente, el agua no está.

 

Es posible matar los ríos; en el mundo asesinan ríos todos los días. Yo no quiero ser uno de más de ellos. ¡Por favor! ¡Detengan a esos malvados! La acidez de su actitud des-compone las más dulces de las mandarinas, granadillas, y naranjas que se cultivan en mis riberas. Ni siquiera ellos —amos de la insolencia—, creen en la viabilidad de su proyecto. Entonces, ¿por qué tanta perversidad? Han dicho, farfullando, mascando las palabras, des-de la primera emergencia, hace ya tantos meses, que su hidroeléctrica no es viable, por tan-to, tiene más fe un coco cocido que sus cabecitas huecas; sus rostros descoloridos, forrados de mentiras, no merecen siquiera la resolana de mediodía.

 

Y, el país ¿qué hace? ¡Por qué tanto silencio? ¡Por qué tanta indiferencia? ¿Por qué tanta connivencia de la gran prensa con aquellos señores de cascos blancos en sus oficinas inteligentes? ¿Dónde están las corporaciones regionales, la autoridad nacional de licencias ambientales, el tal ministerio del Medio Ambiente? ¿Por qué tanto mutismo? ¿Por qué la prensa hegemónica distorsiona la realidad de la catástrofe ambiental, la mengua, la empe-queñece y la niega? ¿Acaso no es este el peor crimen ecológico que se ha cometido en el país? Acaso soy yo, un río que agoniza, quien tiene que recordarles el lamento de aquel hombre que dijo, en medio del desamparo: «Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista… Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí.» ¿Cuántos ríos más hay que asesinar en este país, cuántos páramos más hay que aniquilar, cuántos pueblos más deben quedar sin agua, cuántos sembradíos más deben marchitarse para que alguien se levante y me ayude a derribar ese muro de la obstinación? ¿Debo recordar —¡yo, qué ironía!—, que sin agua no hay vida?

 

¡Oh, dolor! ¡Oh, desesperanza! ¡Oh, cólera infinita! Recuerdo antaño, cuando re-montaban mis dulces aguas caucanas en sus falúas, andaluces y extremeños, barbudos, allende cuidadores de cerdos, villanos y analfabetas, llegados ávidos de riqueza inmediata. A su encuentro, salían de los caños escuadrones de veloces canoas que pirueteaban en torno a las naves comandadas por los españoles. A las ballestas, arcabuces y los juramentos se oponían miles de indios emplumados que hacían llover sobre los hombres vestidos de latón —no por ello invulnerables—, las flechas, las lanzas de chonta, el polvo de ají, las hondas de majagua, las macanas de guayacán; adormilaban y confundían a los que salva-ban de la flecha envenenada con vapores y humos, provenientes de columnas de fuego encendidas con maderas verdes, o con sahumerio de ají y pimienta quemada que les provocada quemazón en los ojos. Y el ají, bajo la forma de polvo molido, lo arrojaban a los ros-tros de los españoles, ocasionándoles —hasta risa me da—, un intenso estornudo. Buscaban, los arteros indígenas, que los españoles descuidaran sus rodelas para ofrecer un fácil blanco a las fechas envenenadas. Aupados, además, por su tenebroso vocerío y el zumbido de las trompetas de balso, caían sobre los conquistadores y hundían sus naves. Mis aguas, revoltosas, tornasoladas de ocre-sepia-marrón, se los tragaban para castigar su osadía.

 

Oh, tiempos aquellos donde el hombre originario de esas latitudes era invicto, valiente y temerario ante la afrenta civilizadora. Hoy no hay —¿o me equivoco?— flechas envenenadas, ni lanzas de chonta, ni hondas de majagua; pero no soy yo, el Cauca, quien debe listar los recursos y acciones legales, sociales, populares, disponibles para desafiar la apocalíptica bestia de siete cabezas y diez cuernos que llaman dizque Hidroituango. Y, si por desventura, el derecho de los hombres, lo que llaman la ley positiva, no es suficiente, que entonces sea la ley divina, la ley eterna, la ley de la naturaleza, la ley de origen, aquella misma que asistió a Antígona, y que nunca caduca, la que se encargue de que se haga justicia.

 

¿Es demasiada osadía o altanería, pregunto, pedir que a un río —el segundo del país—, se le permita vivir? ¿Acaso es mi clamor un clamor egoísta e interesado? ¡No! Si vi-vo, viven las comunidades aledañas; si vivo, viven las aves, los peces, las flores, los árboles, los arbustos; si vivo, viven los cultivos de mi cuenca; si vivo, viven y vuelan las aves. Por eso, cuando hablo, cuando decido no callarme, lo hago porque me atormenta, mucho más que mi lecho seco y maltrecho, la vida y la alegría que se extingue en mi entorno por el súbito desecamiento al que me someten esos señores de cascos blancos desde sus supuestas oficinas inteligentes.

 

Amenazas más grandes ha enfrentado el pueblo colombiano para que se amilane hoy ante un adversario no pequeño, pero tampoco invencible. ¡Yo soy el Cauca! ¡Todos somos el Cauca! ¿Quién no es el Cauca? ¡Que nadie me deje solo! ¡Que todos expresen su indignación frente a lo que ocurre ante sus ojos! ¡Qué todos exijan justicia y reparación! Que todos sepan, también, en su generosidad infinita, perdonar, a quienes me han querido aniquilar. Mi madre, la Señora Naturaleza, sabrá lo que debe venir.

Publicado enEdición Nº254
"No hay un solo ecosistema marino libre de contaminación por plásticos"

Expertos detectan residuos de ese material en minicrustáceos que habitan las profundidades del mar

París. Científicos descubrieron que entre 50 y 100 por ciento de los animales que habitan en las profundidades de los oceános ingieren plástico, publicó este miércoles la revista Royal Society Open Science.

Un equipo de investigadores halló por primera vez microplásticos en las entrañas de minicrustáceos que viven a 11 kilómetros de profundidad, lo que demuestra que ningún ecosistema marino se libra de esta contaminación.

Los expertos de la Universidad de Newcastle utilizaron módulos de aterrizaje de aguas profundas para sacar muestras a la superficie y detectaron en los intestinos de 90 animales la presencia de microplásticos.

Mediante el estudio identificaron el consumo de plástico en las poblaciones de anfipodos de Lysianassoidea en seis fosas oceánicas de todo el borde del Pacífico (Japón, Izu-Bonin, Mariana, Kermadec, Nuevas Hébridas y las trincheras Perú-Chile), a una profundidad de 7 mil a 10 mil 890 metros.

Más de 72 por ciento de los individuos examinados contenían al menos una micropartícula y hasta ocho.

El hallazgo probablemente signifique que "no queda un solo ecosistema marino que no se vea afectado por los desechos antropogénicos", destacó Alan Jamieson, líder de la investigación.

Impacto devastador a largo plazo

Señaló que encontrar "niveles tan extraordinarios de estos contaminantes en uno de los hábitats más remotos e inaccesibles de la Tierra" es muestra del "impacto devastador a largo plazo que la humanidad está teniendo en el planeta".

El especialista comentó que aunque el plástico existe alrededor de hace 60 años, en ese periodo se han producido más de 8 mil 300 millones de toneladas, casi todos los cuales todavía existen en la Tierra en una forma u otra –predominantemente como residuos–, ya sea en vertederos o en el medio ambiente.

Sólo una pequeña proporción de plástico, menos de 9 por ciento, se recicla, lo que significa que se siguen produciendo toneladas de ese material virgen todo el tiempo.

Los expertos estiman que en la actualidad unos 300 millones de toneladas de plástico ensucian los océanos, lo cual representa una amenaza para los ecosistemas marinos y la vida silvestre.

Aseguran que a la velocidad que dicho elemento abre camino hacia el mar, superará a los peces para 2050.

Nailón, polietileno, PVC...

Nailón, polietileno, PVC, seda sintética... En total, 65 ejemplares, es decir, más de 72 por ciento, contenían al menos una micropartícula.

"Esperaba encontrar algo, pero no que ciento por ciento de los ejemplares del lugar más profundo del mundo tuvieran fibras en las entrañas. Es enorme", explicó Jamieson.

El científico, especialista en la exploración submarina que ha descubierto varios abismos, no suele estudiar la contaminación del plástico.

Sin embargo, su equipo tenía a su disposición los anfípodos recolectados entre 2008 y 2017 mediante trampas colocadas en el fondo.

Decidieron, pues, explotar esta colección incomparable para contribuir al debate de actualidad sobre esta lacra.

"Es hora de aceptar que las micropartículas de plástico están en todas partes", deploró Alan Jamieson.

El impacto de la ingestión de las micropartículas por parte de estos organismos que se hallan al principio de la cadena alimentaria en los abismos es desconocido, pero el riesgo de obstrucción es evidente.

Subrayó, además, el riesgo de una contaminación química.

Una vez dentro de la cadena alimentaria, "hay una gran probabilidad" de que se instale "un círculo perpetuo" por el que una presa transfiere los microplásticos a su depredador.

La descolonización sentipensante desde las rondas campesinas de Perú

Las históricas rondas campesinas de Perú son una forma de organización y resistencia que, desde sus sentires y pensares, nos ayudan a seguir trazando caminos descolonizadores para los pueblos de nuestra América Latina.

Uno de los grandes problemas que actualmente enfrentan los pueblos latinoamericanos se ve reflejado en el gran nivel de conflictividad con los estados debido a la imposición de proyectos extractivos de manera violenta. En este sentido, Lander nos dice que, a pesar del ascenso de gobiernos -autodeclarados- de izquierda o progresistas en parte de Latinoamérica, no hubo cambios en términos de mercantilización y privatización de la naturaleza sino que, independientemente del tipo de gobierno, la destrucción de la Madre Tierra se ha acelerado.

En medio de ello, gran parte de los pueblos originarios y campesinos más vulnerables son los que se ven más afectados ya que se encuentran en lugares donde las grandes empresas mineras transnacionales realizan sus actividades. Prueba de ello es el caso del Megaproyecto Minero Conga situado en la región de Cajamarca en Perú donde la empresa minera Yanacocha, cuyos capitales son transnacionales, pretende operar pese al gran rechazo expresado por la población afectada. Gracias a las luchas, resistencias y formas de organización se pudo detener este megaproyecto en el año 2012 aunque, lamentablemente, costó la vida de cinco personas debido a la represión del Estado peruano, el cual empleó fuerzas policiales y del ejército de una manera desproporcionada.


Por la defensa del agua y de la vida: ¡Conga no va!


Tanto daño, tanto engaño, no más minería en Cajamarca, no más contaminación, seamos libres como el agua, como el viento. ¡Jallalla Pachamama! ¡Jallalla!
GRUPO TINKARI, 2012


“¡Agua Sí, Oro No!”, “¡Conga No Va!” o “el agua es un tesoro que vale más que el oro” son algunas de las arengas que retratan parte de las luchas y resistencias contra el Megaproyecto Minero Conga. Éste fue impuesto de manera violenta a los pueblos originarios de Cajamarca en el año 2011 por parte del Estado y la empresa minera. Cada una de las expresiones citadas enaltece y recuerda, como si fuera ayer, uno de los episodios de lucha y resistencia histórica más conocidos en América Latina, con venas abiertas todavía. En medio de todo, gran parte de las mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes, ancianos y ancianas, y la sociedad civil, nacional e internacional, han venido manifestándose firmemente en contra de la minería de las formas más originales y valiosas.


En especial, en estas líneas nos gustaría alabar e indagar mejor el aporte de las rondas campesinas en esta región del Perú. Ellas constituyen la base de la organización comunal de defensa que surgió de manera autónoma en las zonas rurales del norte del Perú en los años de 1970 frente al frecuente robo de ganado (abigeato). Así, ejercían su derecho consuetudinario en el cuidado de su territorio al “rondar” y/o cuidar sus territorios. Esa es la misma forma que emplean hoy en día al ser guardianes y guardianas de las lagunas, las cuales se ven amenazadas por la destrucción de la empresa minera.


Asimismo, estas organizaciones de autoprotección del campo y de las ciudades se autodenominan democráticas, patrióticas, justas y moralizadoras, guiadas por sus prácticas, tal como lo señala la Central Única Nacional de Rondas Campesinas del Perú CUNARC-P, la cual es su instancia legítima de representación política. Es por ello que esta significativa experiencia, muy semejante a otras resistencias de los pueblos del Perú y de Latinoamérica, nos ayuda a continuar construyendo las alternativas descolonizadoras desde esta parte del Sur del continente.


Sentir y pensar desde América Latina: la descolonización sentipensante


Entendemos la descolonización como un conjunto de alternativas y proyectos necesarios que cuestionan las estructuras elementales de las problemáticas latinoamericanas. Para Fanon es una noción referida a trasformaciones en el plano epistémico y ético-político. Autoras feministas como Galindo contribuyen a pensarla como el ejercicio de poner en cuestión las estructuras, lógicas y sentidos coloniales de todas y cada una de las instituciones. En el análisis de Quijano, se trata de irrumpir y atacar a la colonialidad del poder, la cual es entendida como un conjunto de patrones de dominación que se ven expresados en la conformación estructural de las sociedades latinoamericanas. He ahí la importancia de mapear alternativas descolonizadoras desde diferentes aspectos.


Tras haber estudiado las experiencias de lucha y resistencia frente al extractivismo protagonizadas por las rondas campesinas es de gran importancia tomar y rescatar los conocimientos que ellas traen para la comprensión de sus realidades. Es así que esas experiencias expresan, por ejemplo, sus visiones propias del Buen Vivir.


El intelectual indígena Javier Lajo, nos dice que este paradigma (que en términos andinos-amazónicos sería el Sumaq Kawsay-ninchick) plantea un distanciamiento entre la visión occidental y la indígena de la relación de la persona y la naturaleza, donde el cuidado de la vida es lo más importante. Para las rondas campesinas esta noción permea su modo de vida y existencia donde se enaltece el respeto a la Madre Naturaleza, especialmente, a la Yacumama o Madre Agua. Ejemplo de ello es la manera de organizarse frente a megaproyectos extractivos como la minería donde una de las acciones fue cuidar y/o rondar las fuentes de agua que serían impactadas de forma irreversible por la empresa Yanacocha. En ese sentido, como señala Yrigoyen, las rondas campesinas son sujetos colectivos que hacen uso legítimo de su derecho consuetudinario en la protección de sus territorios jurisdiccionales. Esto quiere decir que conciben y practican el derecho desde sus conocimientos ancestrales, lo cual es amparado por la propia Constitución Política del Perú, la cual reconoce ese sistema jurídico al mismo nivel que el sistema jurídico ordinario. Por lo tanto, las rondas campesinas nos ayudan a ver cómo esta forma de organización abre caminos para repensar la propia descolonización del derecho en América Latina.


Lucha contra la minería y descolonización


El papel de las mujeres ronderas es, sin duda, uno de los pilares más importantes en el gran camino de lucha y resistencia. Ellas afirman que siempre se han dedicado a actividades como la agricultura, la ganadería o el comercio, por ello el impacto de las actividades extractivas les afecta como mujeres, pues son ellas las que utilizan el agua y ven cómo su carencia puede afectar a sus familias. Del mismo modo, la organización como rondas campesinas femeninas vienen a ser espacios donde ellas mismas se ven representadas con sus mismas pautas y propuestas al reivindicar sus derechos como mujeres. Todo ello podría considerarse como parte de las múltiples miradas propias de una descolonización despatriarcalizadora.
Rescatamos también que las experiencias de lucha y resistencia frente a la minería constituyen procesos de descolonización, pues son en estos escenarios donde se visibilizan los conocimientos ancestrales sobre el control de sus territorios que las rondas campesinas poseen. Ellas mismas lo expresan señalando que sus conocimientos ancestrales, sus múltiples saberes y las capacidades de los pueblos tienen de unirse para construir otro mundo basado en la defensa de la dignidad humana, el respeto a los derechos ambientales y de todos los seres vivos acogidos por la Madre Tierra o Pachamama.


Otro aspecto interesante es que los episodios de lucha y resistencia resignifican las propias prácticas que como sujetos colectivos poseen. Valores como la solidaridad, reciprocidad y organización comunal cada vez forman parte de un pensamiento local que se expande a otras experiencias similares, por ejemplo en la formación de redes a nivel nacional e internacional donde la defensa del agua y de la vida son el centro de la lucha. Por ejemplo, podemos citar a la Vía Campesina como una red de resistencia a nivel mundial en la defensa del agua, el territorio y la vida. Todo ello con un trabajo conjunto entre hombres y mujeres donde la descolonización también vaya de la mano de senderos despatriarcalizadores.

Por Shyrley Tatiana Peña Aymara
Docente en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y encargada de Relaciones Internacionales del Instituto Internacional de Derecho y Sociedad (IIDS)

publicado
2019-02-08 10:00:00

Publicado enMedio Ambiente
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