El oro, fuente de pobreza, engaño, especulación y lujuria

Mientras los bancos centrales del mundo incrementan sus reservas en oro, en los países productores, miles de familias mineras están expuestas a insalubridad, enfermedades, inseguridad y violencia. Al otro extremo, en los Emiratos Árabes Unidos, la lujuria por consumir postres bañados en oro está a la orden del día por miles de dólares.

 

La percepción de riesgos geopolíticos ha provocado que en 2018 varios bancos centrales en el mundo incrementaran sus reservas de oro en 657 toneladas. Estas compras fueron un 74% superiores a las de 2017 y se estima que la demanda va al alza.

Según la ONU, cada año se extraen en el mundo más de 2.700 toneladas de oro. El 20%, que corresponde a más de 500 toneladas, es producido por mineros artesanales y en pequeña escala, la mayoría de ellos en países en desarrollo, que trabajan en condiciones duras, sin la protección de las regulaciones de la industria en materia de pago, salud o seguridad.

Según la misma fuente, a nivel global, en las minas de oro trabajan unos 15 millones de personas usando agentes químicos peligrosos, entre ellas 4,5 millones de mujeres y más de 600.000 niños.

La minería en Latinoamérica es una actividad importante desde la época del saqueo colonial español. Pero en los últimos años se ha expandido, tanto por el incremento de los precios internacionales como por la búsqueda de un medio de subsistencia por parte de miles de familias.

Sumergidos en el agua durante horas o, a cientos de metros bajo tierra, sin protección alguna, los mineros buscan el preciado metal con desesperación, arriesgando su salud y la vida con la esperanza de encontrar la veta que les saque de la miseria.

Contrabando, descontrol y estadísticas dudosas

El Banco Central de Ecuador por ejemplo, informa que si se compara el volumen de la producción de oro con el de exportación, hay una gran diferencia entre esas dos variables, las exportaciones superan ampliamente la producción registrada.

Esto se explica principalmente por el hecho que la pequeña minería y artesanal está al margen del control gubernamental, así como también por los elevados niveles de contrabando.

En Bolivia, la situación en la extracción del oro aluvial es preocupante para el Gobierno, toda vez que las empresas mineras auríferas operan sin cumplir con la legislación minera, no cuentan con concesiones o contratos de arrendamiento con el Estado, y sus condiciones de operación no cumplen normas básicas de explotación, de contratación de mano de obra y mucho menos de responsabilidad ambiental.

Desde Perú se informa que "el PBI minero es casi todo ilegal, no hay aportes a los ingresos del Estado, sino a altas mafias mundiales y, por ende, al fomento del terrorismo y de la delincuencia".

Ni hablar del impacto ambiental que generan estas explotaciones, que afecta a otras actividades, especialmente agropecuarias.

Estos son apenas unos ejemplos de una situación que se repite en los muchos de los países latinoamericanos mineros.

La pobreza, un círculo vicioso

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los datos del 2018 revelan la persistencia de importantes déficits de trabajo decente.

Se estima que más del 53% de la población empleada en Latinoamérica y el Caribe permanece en el empleo informal y de baja calidad. Las tasas de informalidad son cercanas al 80% en varios países de ingresos medios bajos y ronda el 50% en países de ingresos medios altos y altos.

Por lo tanto, no es sorprendente ver que en América Latina y el Caribe, los países con las tasas más altas de informalidad también son los que informan la mayor incidencia de "pobreza multidimensional", entendida como un índice que identifica múltiples carencias a nivel de los hogares y las personas en los ámbitos de la salud, la educación y el nivel de vida.

Mientras que algunas Instituciones internacionales y Gobiernos se jactan de sus porcentajes de crecimiento del PIB, según la OIT no se espera que el fuerte repunte del crecimiento económico conduzca automáticamente a mejoras proporcionales en el mercado laboral en América Latina y el Caribe.

Según el nuevo informe de Naciones Unidas, sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2019, el hambre está creciendo en América Latina y el Caribe, y en 2018 llegó a afectar a 42,5 millones de personas, el 6,5% de la población regional.

El mismo informe indica que el 80% de los países en los que el hambre aumentó son países con economías muy dependientes de productos básicos primarios, como minerales, menas, metales, combustibles, materias primas agrícolas y alimentos para la exportación y la importación.

La FAO advierte que, "dadas estas cifras y las tendencias observadas durante el último decenio, lograr el objetivo del hambre cero para 2030 parece un desafío cada vez más abrumador".

Postres, aparatos electrónicos y especuladores

Pero el mundo sigue girando, y no precisamente a favor de los trabajadores mineros auríferos, que como otros millones llamados trabajadores informales, no tienen esperanza de vivir mejor que sus padres y sus hijos tampoco tienen un futuro promisorio.

Mientras unos dejan sus pulmones en las minas, otros se alimentan de postres bañados en oro, como el Frrrozen Haute Chocolate, que tiene un precio de 25.000 dólares y contiene cinco gramos de oro comestible de 24 quilates y cuya receta incluye 14 de los cacaos más raros y caros del mundo, procedentes de África y Sudamérica.

Para evitar críticas o sanciones, las multinacionales anuncian "productos ecológicos, libres de sangre, sostenibles y producidos de forma ética y humana".

Pero esto no sería plenamente cierto, pues en el caso de Apple, Canon, Nokia y más de 500 empresas las certificaciones que garantizan minerales libres de conflictos se diseñaron teniendo en cuenta a los pequeños mineros, no a las multinacionales, que en algunos casos tienen un historial de abusos a los derechos humanos y daños ambientales.

Al otro lado del tablero aurífero mundial, los inversores han optado por comprar lingotes de oro en lugar de los bonos para protegerse de cualquier crisis que pueda sufrir el mercado bursátil estadounidense. Este sería un factor importante del incremento de la demanda del metal.

¿Quién fabrica y custodia los lingotes?

Son pocas las empresas en el mundo que fabrican barras de oro "con las máximas exigencias de calidad". Los suizos, por ejemplo, dominan la fabricación de lingotes de oro de bancos en Europa y Oriente Medio.

Es bastante habitual que los bancos centrales solo custodien una parte de sus reservas de oro, mientras que el resto se encuentran en otras instalaciones de otros países (habitualmente Londres o Nueva York).

Tal es el caso de Venezuela, cuyas reservas de oro se encuentran depositadas en el Banco de Inglaterra, que ahora se niega a devolverle, siguiendo instrucciones del Gobierno de EEUU.

De ese modo, al típico estilo de los cowboys o los piratas, pero sin máscara, se despoja a países de su riqueza.

Son los intermediarios, los países importadores del metal precioso, las empresas que producen lingotes de oro, los fabricantes de joyas y postres bañados de oro comestible, los especuladores financieros y los bancos que custodian las reservas de oro, al final, los que siempre ganan. 

Esta parece ser la maldición del oro, que arrasa consigo a la pobreza y la inseguridad a miles de familias en los países de latinoamericanos, cuyos Gobiernos no pueden encontrar aún fórmulas adecuadas para formalizar la actividad, hacerla menos riesgosa y menos contaminante.

 

04:03 01.08.2019(actualizada a las 06:45 01.08.2019) URL corto

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El capitalismo a la conquista del espacio

En pleno 50º aniversario de la llegada del Apolo 11 a la Luna, los motivos por los que no se ha vuelto a alunizar medio siglo después parecen dejarse de lado y el presidente de EEUU Donald Trump se ha marcado el objetivo de volver hacerlo en 2024: pretende liderar la nueva economía espacial.

 

En una reciente entrevista para la cadena CBS, el propio Administrador de la NASA Jim Bridenstine, exponía que los motivos para no haber vuelto a alunizar desde 1972 son más motivos políticos y económicos que técnicos. Algo que para Trump no parece representar ningún obstáculo ahora, dado que antes de que termine el segundo de sus mandatos –si revalida presidencia- está convencido de que verá ondear la bandera de EEUU en la superficie lunar.

El horizonte se sitúa en el año 2024, adelantándose cuatro años respecto a lo inicialmente planificado. Surge así la misión Artemisa –hermana gemela del dios Apolo-, que presenta algunas diferencias respecto a la del Apolo 11. Bridenstine ya ha avanzado que la misión que regrese a la Luna lo hará “de una manera sostenible, es decir, para quedarnos”. La Luna serviría de prueba piloto para aprender a vivir en el satélite antes de dar el salto a Marte. En realidad, se trata de un banco de pruebas para llegar al Planeta Rojo. Otra de las grandes novedades es que, según afirmó el responsable de la NASA, la primera persona que vuelva a plantar su huella en la superficie lunar será una mujer.

Sin embargo, hoy por hoy Artemisa es una misión muy incipiente, dado que ni siquiera se ha diseñado el aterrizaje lunar ni se han realizado prácticamente pruebas de vuelo, ni del cohete ni de la cápsula lunar. De hecho, se está construyendo y probando ahora la nave, en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA). Aunque los primeros viajes serán no tripulados, la aeronave bautizada como Orion tendrá capacidad para cuatro personas aguantando hasta 21 días sin necesidad de reaprovisionarse de víveres.

Nueva carrera espacial

En el seno del Congreso estadounidense se ve con escepticismo esta aceleración de los plazos. Es el caso de la congresista por Texas Eddie Bernice Johnson, que preside el Comité de Ciencia Espacio y Tecnología. El pasado mes de abril negó la “carrera espacial” con la que el vicepresidente Michael Pence justifica la meta de 2024. Johnson señala que “ganamos esa carrera hace medio siglo, como deja en claro la conmemoración de este año del Apolo 11”, al tiempo que critica la “retórica anticuada de la Guerra Fría” que emplean Trump y los suyos.

La congresista llegó a afirmar que “sería el colmo de la irresponsabilidad llevar astronautas a la Luna dentro de cinco años sin saber cuánto costará, cuál será el alcance de ese programa y cómo impactará en los otros que desarrolla la NASA”. En este sentido, Johnson ha reclamado que se detalle por anticipado y año a año el coste de la nueva misión a la Luna. Sólo para el primer año de Artemisa, se anunció una modificación presupuestaria de 1.600 millones de dólares, lo que llevó a Johnson a volver a cuestionar la misión hace un par de meses.

Este mismo año, la NASA ha adjudicado contratos por valor de 253,5 millones dólares a las empresas Astrobotic, Intuitive Machines y Orbit Beyond con el fin de que desarrollen módulos robóticos de aterrizaje que se harán cargo de la logística a la superficie de lunar de la ciencia y la tecnología dentro del marco de Artemisa, con el primer desembarque previsto para 2020.

La carrera espacial que se dio en la década de los 60 con la Unión Soviética no se da del mismo modo en la actualidad. Entonces, Kennedy forzó la máquina para demostrar el poderío tecnológico y económico de EEUU –la misión de Apolo 11 acaparó el 4% de todo el presupuesto federal-; hoy, se han sumado a la carrera otros actores, como China o India. Tanto es así, que esta misma semana y apenas una hora antes de su lanzamiento, India suspendía Chandrayaan-2, su segunda misión a la Luna que esperaba explorar el Polo Sur del satélite.

La nueva economía espacial

Desde el punto de vista científico, la NASA lleva años convencida de que los polos de la Luna contienen millones de toneladas de agua helada, lo que a sus ojos representa energía y una vía para establecerse en el satélite aprovechando sus recursos humanos. Tanto es así que Artemisa alunizará donde nunca antes se ha hecho: en el Polo Sur de la Luna.

Los expertos de la agencia confían que una permanencia sostenida, no sólo de robots, sino también de seres humanos contribuirá a ampliar los conocimientos de nuestro propio planeta y del Sol, probando estructuras de cara a la conquista de Marte.

Por otro lado, desde el punto de vista más económico, la NASA sostiene que “la próxima revolución ocurrirá en el espacio”, con una “una economía espacial basada en la minería, el turismo y la investigación científica que potenciará y capacitará a las generaciones futuras”. De esta manera, si 2024 es la fecha para devolver al ser humano a la Luna, 2028 se espera que éste se establezca allí, “para culminar nuevos descubrimientos científicos, demostrar nuevos avances tecnológicos y sentar las bases para que las empresas privadas construyan una economía lunar”, según la propia NASA.

En junio de 2015, el Congreso de EEUU aprobó la Space Resource Exploration and Utilization Act of 2015, en virtud de la cual se abría la puerta a que las empresas privadas pudieran, no sólo explorar, sino también explotar los recursos espaciales. Una de estas compañías es Moon Express, que considera a la Luna como el octavo continente de la Tierra.

El 20 de julio de 2016, Moon Express se convirtió en la primera compañía en recibir la aprobación del gobierno de EEUU para enviar una nave espacial robótica más allá de la órbita terrestre tradicional y hacia la Luna y ya ultima sus primeras misiones robóticas con las que espera “introducir un nuevo paradigma comercial para las misiones gubernamentales, democratizar la investigación y abrir el camino al transporte y la exploración comercial espacial más allá de la órbita de la Tierra”.

Dominio internacional

Desde la óptica del Derecho Internacional, no es posible colonizar el espacio. En diciembre de 1966 se aprobó el Tratado del Espacio Exterior, un documento visionario, suscrito por más de un centenar de países, con el que se intentaba regular la carrera espacial. Su Artículo II establece que “el espacio exterior, incluidos la Luna y otros cuerpos celestes, será libre de exploración y uso por todos los Estados sin discriminación de ningún tipo, sobre la base de la igualdad y, en general, de acuerdo con el derecho internacional, y habrá acceso gratuito a todas las áreas de los cuerpos celestes”.

En virtud de este Tratado, algunos expertos consideran que la Space Resource Exploration and Utilization Act of 2015 no se ajustaría a derecho. Sin embargo, esta postura no cuenta con el respaldo del consenso internacional; de hecho, once años antes (2004) de la polémica ley promovida por Trump, el Instituto Internacional de Derecho Espacial (IISL, por sus siglas en inglés) emitió una declaración que daba vía libre a la iniciativa privada, apoyándose para ello en el artículo VI del mismo Tratado del Espacio Exterior, que determina que "las entidades gubernamentales, incluidos los particulares, las empresas y las organizaciones, tienen derecho a realizar actividades en el espacio de conformidad con el derecho internacional del espacio, y están sujetas a la autorización y la supervisión continua del Estado Parte correspondiente".

En cierto modo, sería como la pesca en aguas internacionales, pero trasladada a los recursos naturales intergalácticos (minerales, agua, etc.). Sin embargo y dada la inseguridad que se desprenden de las lagunas legales existentes, en 2014, se creó el Grupo de Trabajo sobre la Gobernanza de los Recursos Espaciales de La Haya (Hague Space Resources Governance Working Group), compuesto por líderes industriales, científicos, diplomáticos, políticos y expertos legales de todo el mundo. El objetivo de aquel foro fue discutir y proponer soluciones para resolver el vacío legal para el uso de los recursos espaciales, sentar al menos un marco legal regulatorio. Asimismo, la ONU cuenta con un capítulo especial en su organización para abordar asuntos relacionados con el espacio exterior, desde el uso de sus recursos, al despliegue de determinadas actividades o a la utilización de energía nuclear, entre muchos otros tratados.

El último dictamen del IISL, fechado en 2017, es tajante al afirmar que “teniendo en cuenta el equilibrio de los derechos y las prohibiciones del Tratado del Espacio Exterior, el uso de los recursos espaciales no está explícitamente prohibido siempre que se cumplan las demás obligaciones del tratado”. Entre las condiciones aparejadas a esta explotación de los recursos espaciales se encuentran, por ejemplo, que sea “para beneficio e interés de todos los países”, “sin discriminación de ningún tipo”, “de conformidad con el derecho internacional” o “guiado por el principio de cooperación y cooperación mutua”. El objetivo final, desde la óptica de IISL, es garantizar que las actividades espaciales, incluida la explotación, sirvan a toda la humanidad.

Los nuevos viajeros espaciales

Otro de los mercados emergentes que van ligados a esta nueva carrera espacial es la de los viajes comerciales espaciales. Durante el último mandato de Obama (2015), el Senado aprobó el proyecto de ley HR 2262 (Commercial Space Launch Competitiveness Act), conocida como la Ley Espacial de EEUU.

Empresas como SpaceX, Blue Origin o Virgin Galactic son tres de las grandes beneficiadas; detrás de ellas, tres magnates como son el propietario de Tesla Elon Musk; el multimillonario y fundador de Amazon Jeff Bezos, y el británico Richard Branson, fundador de Virgin.

Desde el punto de vista legal, hace descansar la responsabilidad de los vuelos espaciales privados en quienes los realizan, sin que exista una regulación estatal que salvaguarde a estas personas. En realidad, es una moratoria al periodo anterior que se había concedido previamente, que expiraba en 2012. Con la HR 2262, el llamado ‘periodo de aprendizaje’ exento de la estricta normativa de la FAA (Federal Aviation Administration) se amplía hasta el 30 de septiembre de 2023.

En ese periodo, la FAA tiene escaso margen, más allá de emitir las correspondientes licencias para los lanzamientos, así como para las aeronaves que vuelvan a la Tierra. Más allá de eso, las autoridades no pueden determinar el modo en que se han de construir las aeronaves; ni siquiera exigir medidas de seguridad específicas como sucede con la aviación comercial, de manera que los pasajeros espaciales han de firmar previamente un consentimiento dando fe del conocimiento que tienen del riesgo de muerte que afrontan en un viaje cuyos billetes rondan los 250.000 dólares. De hecho, el vehículo suborbital SpaceShipTwo de Virgin Galactic sufrió un accidente en 2016 que se cobró la vida del piloto.

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Sí se puede: mujeres derrotan la minería a gran escala

El proyecto minero Río Blanco, en la provincia de Azuay, sur de Ecuador, de la empresa china Ecuagoldmining, lleva un año paralizado por la resistencia comunitaria y, muy en particular, por la acción de las mujeres.

La comunidad de Río Blanco pertenece a la parroquia de Molleturo, a una hora de la ciudad de Cuenca, en el Parque Nacional Cajas, un ecosistema de páramo donde se multiplican los nacimientos de agua y se contabilizan casi 300 lagunas.

La mina fue concedida por el gobierno de Rafael Correa que la consideraba parte de cinco proyectos estratégicos para el país. En este yacimiento existen 605.000 onzas de oro y 4,3 millones onzas de plata, con una producción estimada de 240 mil toneladas de mineral al año. La vida útil está calculada en once años. Entró en funcionamiento en 2016 en un acto presidido por el entonces vicepresidente Jorge Glas, hoy preso por corrupción.

La empresa viene provocando enfrentamientos entre y dentro de las comunidades mediante la compra de líderes, la utilización de seguridad privada que genera violencia y cuenta con protección policial y militar. Desde agosto de 2017 se registra una fuerte movilización de las comunidades de la zona de Rio Blanco, con acampes de comuneros a la entrada al campamento minero.

El 8 de mayo de 2018, los comuneros organizados quemaron gran parte del campamento de la mina, instalaciones y maquinaria incluidas, aplicando una decisión de decenas de comunidades de la zona. Instalaron un puesto de control que impide el acceso de las volquetas y de todo personal de la empresa permitiendo el tránsito solo para los pobladores de esta zona. La justicia aceptó una demanda de las comunidades y paralizó el proyecto.

En la ronda donde la comunidad San Pedro de Yumate va explicando su historia de resistencia, a casi 3.000 metros en tierras húmedas semi-tropicales, las mujeres son las más activas. Desde mamá Laureana, partera de 74 años que asistió más de 200 nacimientos, hasta jóvenes como Yoana, de 20, que carga a su pequeña que quiere integrarse a la ronda.

“Ya no confiamos en los hombres”, dice una de las comuneras. Explica que cuando las comunidades de Kimsacocha, la otra gran resistencia en la provincia, organizaron un referendo para decidir sobre el proyecto Loma Larga, el 86% se pronunciaron en contra. Se votaba en mesas de varones y de mujeres. Las primeras lucían raleadas y el voto contrario osciló entre el 50 y el 60% de las papeletas. En las mesas de mujeres, se registraron índices negativos que superaron holgadamente el 80%. Ellos sueñan con trabajo. Ellas con preservar la vida.

Algo similar sucede en la ronda que se va formando en torno al fogón. De los 30 integrantes, casi 20 son mujeres. Ellas se afanan moldeando la masa, armando empanadas y dorándolas en aceite hirviendo, mientras otras cocinan agua de hierbas. En una esquina de la ronda, los varones hablamos, explicamos, analizamos y en ocasiones decimos lo que debe hacerse. Ellas ni nos miran, sólo hacen lo importante, dejando el parloteo a los varones.

Uno de los mayores de la comunidad reconoce: “Nosotros vamos atrasito de ellas, nomás”. Ellas son las “pachamamas”, como se nombra a las integrantes del Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama, creado hace más de una década con mujeres de las parroquias Victoria del Portete, Tarqui y Molleturo (a la que pertenece Yumate), y también de la ciudad de Cuenca.

Ellas son la punta de lanza de la lucha en defensa del agua. Uno de los “analistas” que nos juntamos en una esquina, explica quenla lucha de estas mujeres comenzó en realidad hace 23 años y las más activas, el núcleo del combate, son las comadronas, porque conjugan autoridad simbólica y saberes ancestrales.

En este campamento, debajo de los plásticos negros que protegen de la humedad y la lluvia, un joven de sombrero rojo y nombre Paul explica que en dos meses comenzará a funcionar el “colegio autónomo Río Blanco”, con docentes voluntarios, porque “las empresas utilizan las escuelas para adoctrinamiento minero”. Asegura que la autonomía es el camino, que lo aprendió en un lugar lejano de nombre Chiapas, donde se dirigió luego de escuchar, durante noches heladas, el mensaje de las lagunas del páramo de Cajas.

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Miércoles, 19 Junio 2019 06:29

Un café que no haga sangrar a la Tierra

Un café que no haga sangrar a la Tierra

El impacto ambiental de la producción de café industrial se está convirtiendo en una amenaza para los ecosistemas debido al uso de fertilizantes y a la tala masiva de árboles. De seguir así, el 50% de las superficies útiles para este cultivo no serán fértiles dentro de 30 años

 

 

El día se presta duro. Has dormido poco y la jornada, como de costumbre, se va a hacer larga. Una ducha y un café. Te despiertas un poco y partes para el trabajo. A media mañana, para darte un impulso, te pasas por el bar del lado del curro: "Póngame un café". Después de comer, para bajar los garbanzos, un cortado. Café, café, café, café y más café. La rutina de los países occidentales parece articularse en torno a esta sustancia, que vertebra el contenido de los desayunos y las sobremesas, y une a dos amigos que se ponen al día después de años sin verse los rostros. El consumo de esta bebida estimulante se traduce en más de 500 millones de tazas servidas a la semana en los bares y cafeterías de España. Esta cifra responde a la demanda de más de 22 millones de personas asiduas al consumo de café en nuestro país, según las cifras del informe Café: La historia de un éxito que esconde una crisis.

Sin embargo, este gusto por el café se inscribe en los ritmos vitales que impiden la reflexión y que, en definitiva, obstaculizan el conocimiento de los métodos de producción que hay detrás de los millones de posos marrones que se venden a diario en Europa. Desde hace tiempo el café se ha convertido en un producto de alta demanda, lo cual ha desembocado en un sistema de agricultura de monocultivo que amenaza a las cualidades biofísicas de la tierra. Este tipo de plantaciones intensivas –que se extienden principalmente en Latinoamérica y África– tienen unas repercusiones ambientales importantes, ligadas a la tala masiva de vegetación y al uso de fertilizantes químicos que pueden contaminar los acuíferos de la zona. Tanto es así, que, de seguir a este ritmo, el 50% de las superficies de cultivo no serán fértiles dentro de treinta años, según el último estudio realizado por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

"Encontramos dos tipos de plantaciones. Por un lado el café en sombra, que es el que se suele producir de manera extensiva, y el café de monocultivo que implica la deforestación completa de bosques", explica el doctor en ecología Luis Rico, que ejerce como coordinador de Ecologistas en Acción. Este último es el modelo imperante que, mediante la destrucción de vegetación, trata de buscar zonas más amplias para una producción masificada. "Esto genera el empobrecimiento de los suelos", apunta Mónica Gómez, vicepresidenta de la coordinadora estatal de Comercio Justo, que señala también a la pérdida de biodiversidad de este modelo de negocio. Una merma que repercute de manera negativa en la diversidad de especies vegetales y animales de la zona. "Hay mamíferos como los monos o multitud de aves que viven en los árboles", añade Rico.

Por contra, la plantación en sombra, se caracteriza por ser plantaciones en espacios más reducidos, realizadas de una forma en la que la biodiversidad de los ecosistemas no se vean en peligro. "La idea es que los campesinos no utilicen componentes químicos y que empleen elementos más naturales", expone Álvaro Zuleta Cortés, presidente de Aculco y director de Tierra Solidaria, una marca de café de comercio justo que trabaja con mujeres agrocafeteras de la región colombiana de Río Sucio

La marca representada por Zuleta se inscribe dentro de un nicho de mercado creciente en España al que acuden con frecuencia personas que buscan degustar un café más vinculado a la tierra. PROYDE, SETEM o Pueblos Hermanos son otros ejemplos de comercios que ofrecen un café –además de otros productos– caracterizado por un sabor libre de pesticidas químicos y sin manchas de explotación ambiental y humana.

Y es que, el plano laboral del sistema de monocultivos también se aleja del idílico paisaje cafetero donde se amontonan sacos limpios y bien cargados de granos tostados. "En el caso de México, que es donde yo estuve, las zonas con monocultivo intensivo, en general estaban en latitudes más bajas, cercanas a los correderos de migración, lo que permitía que se utilizase como mano de obra a migrantes sin papeles con salarios muy inferiores a la norma", informa, desde su experiencia, Luis Rico. 

"Mantenemos a generaciones sumidas en la pobreza", espeta, Gómez. La realidad de este sistema de monocultivos intensivos predominante está en manos de muy pocas coorporaciones, lo que le da un gran poder a la hora de fijar el valor de los salarios de los caficultores. En concreto, tres multinacionales del sector –Nestlè, JDE y Lavazza– concentran el 80% de las ventas.

"Las grandes empresas están copando el mercado a través de un modelo que genera mucho valor en la parte final de la cadena de producción. Muy poco de ese valor llega a los productores agrícolas que trabajan los campos", expone la experta de Comercio Justo. "Las personas que cultivan el café son la parte más débil porque no tienen la oportunidad de negociar, capacidad de establecer precios. Dependen de decisiones que se toman al margen de su realidad cotidiana y sin tener sus necesidades en cuenta". En torno al 23% del valor que se genera en toda la cadena industrial del café se queda en los países donde se produce este alimento. Un porcentaje que resulta negativo si se tiene en cuenta que estos países concentran entre el 68% y el 92% del coste.

Zuleta, para revertir esta desigualdad, aboga por un modelo basado en los sistemas agrícolas extensivos donde las campesinas y campesinos puedan tener mayor capacidad de decisión en la cadena productiva. "Nuestro interés es sensibilizar en cuanto a la calidad del producto y a que, en este caso, estamos apoyando a mujeres agriculturas que escasamente logran sobrevivir", argumenta. Una calidad que se refleja en sabores más heterogéneos, pero que además es reflejo de una "garantía social y ética de escribir un futuro diferente", zanja Gómez. 

 

Por ALEJANDRO TENA

MADRID, 19/06/2019 07:40 Actualizado: 19/06/2019 07:40

 

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La contaminación de ríos por antibióticos excede los niveles "seguros"

Las concentraciones de antibióticos en algunos ríos del mundo exceden los niveles "seguros" hasta 300 veces, según reveló el primer estudio global al respecto.

Los investigadores identificaron 14 de esos fármacos de uso común en los ríos de 72 países de todos los continentes. Los encontraron en 65 por ciento de los sitios analizados. El de mayor prevalencia fue la trimetoprima, empleada principalmente para tratar infecciones del tracto urinario. Fue hallado en 307 de los 711 lugares estudiados.

Alistair Boxall, de la Universidad de York, institución que dirigió el estudio, explicó que “los resultados son reveladores y preocupantes. Demuestran la contaminación generalizada de los sistemas fluviales con esos compuestos.

"Muchos científicos y responsables políticos reconocen el papel del ambiente natural en el problema de resistencia a los antimicrobianos. Nuestros datos muestran que esa contaminación podría ser un contribuyente importante."

El metronidazol, usado contra infecciones bacterianas, incluyendo las de piel y boca, excedió los niveles de seguridad por el margen más grande, con concentraciones en un sitio en Bangladesh 300 veces más que el nivel "seguro".

En el río Támesis y uno de sus afluentes en Londres, detectaron una concentración máxima de antibióticos de 233 nanogramos por litro (ng/l).

El equipo de investigación comparó los datos observados con los niveles "seguros" determinados hace poco por AMR Industry Alliance que, según el antibiótico, varían de 20 a 32 mil ng/l.

La ciproflaxacina superó el umbral en 51 lugares

La ciproflaxacina, utilizada para tratar varias infecciones bacterianas, fue el compuesto que con más frecuencia excedió los niveles de seguridad, superando el umbral en 51 lugares.

El equipo señaló que los límites "seguros" se rebasaban con mayor frecuencia en Asia y África, pero los sitios en Europa, América del Norte y América del Sur también tenían niveles preocupantes que mostraban que la contaminación por esos medicamentos era un "problema global".

Los sitios donde los antibióticos superaron los niveles "seguros" en mayor medida se localizan en Bangladesh, Kenia, Ghana, Pakistán y Nigeria, mientras un lugar en Austria fue clasificado como el más alto de las áreas europeas observadas.

El estudio reveló que los sitios de alto riesgo eran típicamente adyacentes a los sistemas de tratamiento de aguas residuales, vertederos de desechos o alcantarillado y en algunas áreas de agitación política, incluida la frontera israelí y palestina.

El proyecto fue un gran desafío logístico. A socios de todo el mundo se les pidió que tomaran muestras de lugares a lo largo de su sistema fluvial local.

Se tomaron muestras de algunos de los ríos más emblemáticos del mundo, incluidos el Chao Phraya, el Danubio, el Mekong, el Sena, el Támesis, el Tíber y el Tigris. Fueron congeladas y enviadas a la Universidad de York para su análisis.

John Wilkinson, del Departamento de Medio Ambiente y Geografía, quien coordinó el trabajo de observación, señaló que no se había realizado ningún otro estudio a esta escala.

Los hallazgos se dieron a conocer en la reunión anual de la Sociedad de Toxicología y Química Ambientales en Helsinki, que empezó ayer y termina hoy.

Suelo del planeta rojo captado por Curiosity con técnica de rayos X. La imagen revela variedad de materiales.Foto Xinhua

Restos de antiguas capas de hielo fueron descubiertos a mil 500 metros de profundidad bajo el polo norte de Marte, y podrían ser una de las reservas de agua más grandes del planeta.

Científicos de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Arizona hicieron el descubrimiento utilizando medidas recopiladas por el radar superficial (Sharad) en la sonda de Reconocimiento Marciano de la NASA, el cual emite ondas que pueden penetrar más de 2 mil metros por debajo de la superficie de Marte.

Los hallazgos, publicados este miércoles en Geophysical Research Letters, son importantes porque las capas de hielo son un registro del clima que hubo en Marte de la misma manera en que los anillos de los árboles lo son del que se vivió en la Tierra. El estudio de la geometría y la composición de esas cubiertas podría decir a los científicos si las condiciones climáticas eran antes favorables para la vida, explicaron los investigadores. El equipo encontró capas de arena y hielo que eran hasta 90 por ciento de agua en algunos lugares.

Si se derrite, el hielo polar recién descubierto sería equivalente a una capa global de agua alrededor de Marte con una profundidad de al menos 1.5 metros.

"No esperábamos encontrar tanto hielo de agua aquí", señaló Stefano Nerozzi, autor principal del estudio y asistente de investigación graduado en el Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas (UTIG).

"Eso probablemente lo convierte en el tercer reservorio de agua más grande en Marte después de los casquetes polares."

Los hallazgos fueron corroborados por un estudio independiente que utilizó datos de gravedad en lugar de radar, dirigido por investigadores de la Universidad Johns Hopkins.

Los autores creen que las capas se formaron cuando el hielo se acumuló en los polos durante las eras de hielo que pasaron en Marte. Cada vez que el planeta se calentaba, un remanente de esos estratos se cubría de arena, lo que protegía el hielo de la radiación solar y evitaba que se disipara en la atmósfera.

Eventos glaciares

Los científicos han sabido durante mucho tiempo acerca de los eventos glaciares en Marte, que son impulsados por variaciones en la órbita y la inclinación del planeta. Durante periodos de aproximadamente 50 mil años, el planeta rojo se inclina hacia el Sol antes de volver de forma gradual a una posición vertical, como un tambaleante trompo.

Cuando el planeta gira en posición vertical, el ecuador se enfrenta al Sol, lo que permite que los casquetes polares crezcan. A medida que el planeta se inclina, las capas de hielo se retiran, tal vez desapareciendo por completo.

Hasta ahora, los científicos pensaban que los antiguos casquetes de hielo se habían perdido. El estudio muestra que, de hecho, importantes restos de ellos han sobrevivido bajo la superficie del planeta, atrapados en bandas alternas de hielo y arena, como hojas en un pastel.

El coautor Jack Holt, profesor en el Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, sostuvo que el estudio proporciona nuevas e importantes ideas sobre el intercambio de hielo de agua entre los polos y las latitudes medias, donde su grupo de investigación confirmó anteriormente la presencia de glaciares extendidos, también mediante el uso del instrumento Sharad.

"Sorprendentemente, el volumen total de agua encerrada en estos depósitos polares enterrados es aproximadamente el mismo que todo el hielo de agua que se sabe que existe en los glaciares y las capas de hielo enterradas en las latitudes más bajas de Marte, y tienen aproximadamente la misma edad", concluyó.

Los habitantes de una reserva natural boliviana se oponen a una exploración petrolera

La más importante línea de conflicto social que ha enfrentado el Gobierno boliviano a lo largo de los 13 años de gestión desarrollista de Evo Morales ha sido la ecológica. En estos días se produce la oposición de Tarija, una región en el sur del país, contra el inicio de la exploración petrolera en una área protegida, la Reserva de Flora y Fauna de Tariquía.


Allí, grupos de comunarios bloquean los caminos que conducen a San Telmo Norte, la zona donde las empresa estatal YPFB Chaco, junto con la brasileña Petrobras, pretenden perforar pozos exploratorios muy pronto. Hace unos días la principal ciudad de la zona, Tarija, dejó de trabajar por un día en señal de defensa de esta área natural, que está protegida desde hace aproximadamente 30 años a causa de su biodiversidad y su condición de fuente de agua para la región.


A lo largo de estas décadas, los comunarios que habitan Tariquía se han fogueado en diversas luchas ecologistas. Primero contra la entrada de madereras al bosque de la reserva, luego contra un proyecto de construcción de represas en la Argentina, país con el que este territorio colinda, y ahora contra la explotación petrolera, que está permitida en áreas protegidas desde 2015 como parte del esfuerzo del Gobierno de Morales para descubrir nuevos campos de gas que sustituyan a los que actualmente alimentan a las principales exportaciones bolivianas.


Estos yacimientos —que se remontan a los años noventa y antes— han comenzado a flaquear, como muestra la multa de 133 millones de dólares que acaba de recibir el país de Brasil, su principal comprador, por no haber podido entregar durante 2018 la cantidad de gas que estaba comprometida en el contrato entre ambos países; el cual, además, acaba este año.
Desde hace mucho que los expertos del sector expresan su preocupación por la falta de nuevos descubrimientos, que algunos atribuyen a la falta de incentivos para la inversión trasnacional a causa de la nacionalización de la industria en 2006. Esta situación podría complicar la negociación de un nuevo contrato de venta de gas a Brasil, sin el cual las finanzas bolivianas no cerrarían.


Frente a las protestas, que ya reprimió con fuerzas policiales hace una semana, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, aseguró que no detendrá la ejecución de un proyecto que podría darle 5.000 millones de dólares al país, que “cumple toda la normativa”, que solo afectará al 0,008% de las 247.000 hectáreas de la reserva y que cuenta con el apoyo de las comunidades directamente involucradas.


Por su parte, los movimientos en contra de la exploración dijeron que debe escucharse a la mayoría de los pobladores y no solo a las pocas comunidades que se beneficiarán con la presencia de las petroleras. Aunque el área afectada directamente sea pequeña, afirmaron, las explosiones subterráneas que son necesarias para la exploración “cerrarán las vertientes y contaminarán el agua, como siempre pasa”. Esto, sin contar con lo que podría ocurrir si los pozos terminan siendo exitosos y las empresas comienzan a explotar gas.

La Paz 3 ABR 2019 - 22:05 COT

 

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Martes, 02 Abril 2019 06:34

Venezuela busca salir de la emergencia

Gente esperando colectivos en largas filas ante la falta del servicio del metro de Caracas. Imagen: AFP

Los venezolanos dan muestras de esfuerzos individuales y colectivos ante los cortes de luz y agua. El gobierno implementará un plan por 30 días.

Nicolás Maduro anunció un plan especial de electricidad por treinta días, “un régimen especial de administración de cargas que permitirá equilibrar el sistema eléctrico nacional”. Lo afirmó el domingo por la noche, luego de una semana marcada por apagones sucesivos que pusieron a gran parte de la población en una situación contra las cuerdas para resolver problemas cotidianos, en particular uno: el agua. Y ayer el mandatario calificó la situación de emergencia grave.


“Este plan tendrá especial énfasis en no afectar la energía necesaria para garantizar el suministro de agua potable”, destacó en el anuncio. También declaró que las actividades escolares seguirán suspendidas hasta hoy y que las jornadas laborales serán hasta las 14 horas, tanto en instituciones públicas como privadas. Maduro nombró a Igor Gavidia León como nuevo ministro de Energía en reemplazo del general retirado Luis Motta Domínguez.


El ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, afirmó por su parte que el gobierno está haciendo frente a “ataques multiformes al sistema eléctrico”, que generaron “daños de consideración en el patio de transmisión de la central hidroeléctrica Simón Bolívar en El Guri, y en el entramado de las líneas de transmisión, así como en los procesos de conexión y automatización del funcionamiento de las máquinas de generación del proceso de generación y en la distribución de la corriente eléctrica”. El cuadro es complejo, y las respuestas no serán inmediatas.


Las imágenes predominantes del domingo y ayer fueron de gente y gente con botellones de agua buscando como llenarlos. En tiendas con venta de agua, llenaderos (donde llenan los bidones), manantiales al pie del cerro que bordea el valle de Caracas, río arriba –donde también mucha gente fue a bañarse– en tomas de agua improvisadas en túneles, urbanizaciones, caños quebrados para resolver. La pelea por el agua fue permanente, la capacidad de los operativos de cisternas del gobierno no logró dar abasto ante la dimensión de la demanda. Ayer por la tarde comenzó paulatinamente a restablecerse el suministro de agua en varios puntos de la capital y sus cercanías.


La capital, así como varias partes del país, fue convertida en un escenario de esfuerzos individuales, familiares, colectivos por resolver las necesidades, tanto del agua como también del transporte. El gobierno de la alcaldía de Caracas habilitó rutas especiales en vista de la dificultad de movilidad por falta del servicio de metro, y se pusieron en marchas operativos de grupos de motorizados chavistas para llevar a la gente hasta su casa.


En ese contexto se registraron protestas el domingo por la tarde y ayer. Algunas fueron promovidas por la oposición, para impedir por ejemplo el paso de camiones cisternas enviados por el gobierno y crear mayor dificultad para capitalizarla políticamente a través de escenario violentos. Se trata de un método utilizado en otras oportunidades, como en el 2017 y en particular en el 2016, donde la táctica fue la de generar focos de protesta en las cercanías del Palacio de Miraflores sin asumir la responsabilidad, creando así un intento de levantamiento popular sobredimensionado a través de un trabajo en redes sociales.


Otras fueron en cambio una respuesta espontánea ante la situación de dificultad real provocada por la prolongación de falta de agua que, a diferencia de la luz, no ha regresado en varias partes en los últimos días. Cada día sin agua se traduce en un número mayor de dificultades.


Guaidó por su parte mantuvo la versión acerca de que los apagones serían producto de la corrupción, un incendio provocado por falta de mantenimiento y la incapacidad para resolverlo a organizarse por “cuadra, sector, barrio”, y sentenció una conclusión que reside sobre todo en el orden del deseo y la propaganda: “Se acabó el mito, la leyenda, de que los sectores populares los respaldaron alguna vez”.


Ratificó su llamado a la movilización del 6 de abril, denominada como “simulacro de la operación libertad”, una acción de la cual hasta el momento no ha dicho cómo será, aunque anunció que se crearán “comandos de ayuda y libertad”. También pidió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ponerse de su lado, y afirmó que la llegada de Marines norteamericanos es una posibilidad.


Ayer también se supo de la decisión de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, que resolvió ratificar la prohibición de salida del país sin autorización hasta tanto culmine la investigación iniciada el 29 de enero, la prohibición de enajenar y gravar los bienes de su propiedad, el bloqueo e inmovilización de cuentas bancarias o cualquier otro instrumento financiero en el territorio venezolano (ver aparte). La Sala dictó también una multa de 200 unidades tributarias debido al desacato de la orden de prohibición de salida, y ordenó remitir copia certificada de la decisión al presidente de la ANC “a los fines del allanamiento a la inmunidad parlamentaria en su condición de diputado a la AN”.


Son entonces varios tiempos en simultáneo los que se viven en Venezuela. Los que marcan la cotidianeidad de dificultades materiales y la búsqueda de su resolución, los que tienen que ver con los intentos de Guaidó de retomar una iniciativa política que ha venido en descenso, los del gobierno por dar respuestas en cada uno de los planos, los más urgentes materiales, así como la amenaza siempre latente debido al esquema del asalto al poder planteado por la oposición. Y detrás, o como dijo el canciller Jorge Arreaza, adelante: los Estados Unidos.
La cotidianeidad se asemeja así a una cuerda tensa, muy tensa, que sin embargo no parece cerca de romperse.

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Lunes, 01 Abril 2019 08:27

Agua que no has de beber…

Agua que no has de beber…

Al igual que el aire, el agua es un recurso fundamental para la vida, el que hasta hace algunos años muchos consideraban infinito. La evidencia actual es lo contrario. ¿Ante cuál realidad se enfrenta la humanidad en este particular?, y, ¿cuáles son los retos que nos plantea la misma?

 

La vida necesita del agua. En el subsuelo y superficie de nuestro planeta, no todo son minerales, también poseen otros componentes, el agua como el más importante de todos ellos. Y no es poca, aunque no toda es potable: alrededor del 72 por ciento de la superficie terrestre está compuesto por este líquido vital para nuestra vida. Líquido que está en los océanos, mucho más allá de lo que alcanzan a percibir nuestros ojos pues alcanza profundidades de hasta 4 km. Esta agua, salada, representa el 96,5 por ciento de la totalidad acuífera existente; otro 2 por ciento está en los glaciares, 0.6 por ciento es agua de ríos y lagos, agua subterránea 0.6 por ciento. El 1 por ciento de agua del planeta es dulce en condiciones inmediatas para su consumo, pero está distribuida con desigualdad geográfica ya que hay sitios áridos por falta del vital líquido.

El agua que podemos consumir, más allá de lo que cotidianamente nos dicen los medios de información, la consume y derrocha en mayor porcentaje la industria, así como la agricultura; otro porcentaje se pierde en el aseo de automotores y maquinarias, así como calles y ventanales de edificios; es tal este gasto que solo el 10 por ciento del agua potable está destinada para uso doméstico.

Como sabemos, el agua sufre procesos contaminantes, por uso y por abuso, lo que la infesta con agentes patógenos, afectándola también en su color, olor, sabor, turbidez; fuentes de agua dulce (como ríos, arroyos, lagunas) que consideramos limpios pueden estar cargados de sustancias peligrosas allí disueltas por distintas vías; es por todo ello que nos vemos obligados a someterla a tratamiento de purificación. Para garantizar su consumo debemos eliminar: bacterias, contaminantes e impurezas.
Purificación para el consumo

Existen estudios y aplicaciones para obtener agua apta para la vida humana. Para cumplir con su purificación lo aplicado frecuentemente es ozono o cloro –por su poder oxidante–: el cloro es añadido en la primera etapa de purificación del agua de ríos, cascadas, vertientes naturales; puede dejar un sabor fuerte, como el que caracteriza el agua en las piscinas. El cloro –Cl2– colocado en el agua forma el ácido hipocloroso (HClO) que oxida y elimina las bacterias. Es un método muy difundido, de largo tiempo de retención y acción. Desinfecta pero no purifica, se utiliza en cantidades de 0.2 a 0.5 ppm (partes por millón); evita enfermedades como difteria, tifoidea, cólera.

El ozono O3, oxida por sí mismo las bacterias. Es más efectivo y no tiene sabor alguno. Es más caro que el cloro y tiene tiempo de retención corto. Asegura que el agua permanezca libre de contaminación microbiológica por un tiempo más largo.

 

Frente a la escasez del líquido vital

 

El agua es un recurso finito. Su alta presencia en los diferentes procesos industriales incrementan su escasez. En la actualidad se están buscando métodos de destilación de grandes volúmenes de agua, considerando para ello la del mar por la cantidad que representa. Las investigaciones avanzan y actualmente contamos con procesos y diseños con diferentes rendimientos, algunos ya en aplicación, otros en estudio y experimentación como la filtración por óxido de grafeno, que procede del carbono del grafito.

Ya se hace destilación de agua salada, Israel posee una de las más grandes plantas para este tipo de procesamiento. El método es más o menos así: se calienta el agua del mar en una serie de recipientes entubados interiormente y entre sí, sumergidos en contenedores con vacío parcial. A presión atmosférica reducida, el agua hierve instantáneamente, su vapor es condensado en contacto con conexiones enfriadas por agua marina. El calor desprendido por el agua condensada sirve para precalentar más agua salada.

Este proceso también puede adelantarse por Ósmosis, que es el movimiento de las moléculas hasta equilibrar concentraciones diferentes de dos soluciones, a través de una membrana semipermeable. Las soluciones ejercen presión en la membrana (presión osmótica) provocada por el paso del solvente puro o con menos sal, hacia la solución concentrada (mayor cantidad de sal). Es la ósmosis directa.

Pero la ósmosis inversa se aplica al agua salada, se somete esta agua a alta presión, se procura detener la sal y provocar el paso sólo del agua sin sal para desalinizarle y permitir el uso doméstico, de la siguiente manera: a la solución de agua marina recolectada le aplican una alta presión junto a la membrana semipermeable de etanoato de celulosa (papel celofán), forzando al agua salada a atravesar la membrana dejando la sal en ella. Al realizar este proceso debemos asegurarnos que la membrana sea efectiva tanto por su semipermeabilidad, como por su resistencia a las altas presiones aplicadas, de manera que permita así un flujo constante de agua dulce. Comercialmente se utiliza una membrana de un metro cúbico a una presión de más de 70 atmósferas, el paso del agua desalinizada, frecas, puede alcanzar un volumen aproximado de 250.000 litros diarios.

Otro proceso posible de seguir es el conocido como intercambio iónico, que es la eliminación de sales insolubles del agua (se depositan en el interior de las tuberías). El proceso químico de interrelación iónica, procurando aislar la sal mediante cambios de su composición original, sirve para separar la sal marina modificando su composición química, por sustitución de iones positivos (cationes) por hidronio H+, e iones negativos (aniones) por hidroxilo OH-.


Al realizar este proceso, hacemos pasar el agua de mar por columnas con estructuras naturales de silicatos o resinas sintéticas de intercambio iónico. Los iones hidrógeno H+ (hidronio) se cambian con iones de sodio Na+, mientras que los iones OH- (hidroxilo) se cambian con iones de cloro Cl-(cloruro) en el agua marina.

Las columnas de separación iónica pueden renovarse con ácido sulfúrico, para el intercambio de resinas catiónicas y sodio; los hidróxidos son para el intercambio de resinas de aniones. Se genera así un agua de buena calidad, pero esta aplicación es relativamente costosa.

 

El oxígeno, componente básico

 

Aire y agua son fundamentales para la mayoría de los organismos, incluida la especie humana. El oxígeno está presente en estos dos elementos, primordiales para la vida. La mayoría de animales y plantas acuáticas necesitan oxígeno para su respiración aeróbica, son valores pequeños, la máxima solubilidad de oxígeno en el agua es apenas 9 ppm (0.009 gramos por litro).

Los peces tienen el mayor requerimiento: 3ppm para sobrevivir y las bacterias el mínimo, inferior a 3ppm. Para mantener el balance en la diversidad acuática el contenido de oxígeno en el agua no puede ser inferior a 6 ppm.

La necesidad bioquímica del oxígeno disuelto se abastece por la descomposición acuática de materia orgánica en un tiempo aproximado de cinco días como máximo. El agua tiene una alta demanda biológica de oxígeno, que se mantiene por la retroalimentación atmosférica de este gas. Si no existiera este proceso, terminaría rápidamente la supervivencia acuática.

En los ríos esto lo facilita la movilidad del agua, que recibe oxígeno por ser agua corriente. Los lagos tienen una oxigenación mucho más lenta o ninguna. El agua pura tiene una demanda bioquímica de oxígeno de menos de 1 ppm, si este valor de demanda bioquímica de oxígeno se incrementa sobre 5 ppm, es agua contaminada.

La acumulación de residuos orgánicos en el agua causa la proliferación de ciertas especies, proceso conocido como eutrofización del agua, que es un fenómeno producido por el uso excesivo de fertilizantes artificiales y detergentes acumulados en lagos, que actúan como nutrientes y aumentan el crecimiento de plantas y algas que al vivir tal proceso reproductivo evita el ingreso de oxígeno del aire en el agua: es un proceso que también está presente en aguas marinas de movilidad lenta.

Este tipo de procesos también pueden tener otras consecuencias. Por ejemplo, cuando plantas y algas mueren, se descomponen aeróbicamente produciendo óxido carbónico y agua. Si el crecimiento excesivo de ellas y el oxígeno presente no están equilibrados, ocurre la descomposición anaeróbica, formando residuos de gases tóxicos como H2 S (gas sulfhídrico), NH3 (amoníaco), CH4 (metano), que no solo tienen un olor desagradable, sino que envenenan el agua. Mientras más especies mueren hay mayor descomposición anaeróbica y el lago no tiene vida acuática.


El océano también produce oxígeno a través de algas marinas y plancton, que pueden morir con la contaminación de su hábitat por los residuos de basura, plástico, redes de pesca, chatarra, etcétera, arrojados al mar por los seres humanos. Para cuidar el agua marina debe protegerse especialmente a los arrecifes de coral, pues producen el 80 por ciento del oxígeno indispensable para la vida marina, el calentamiento global provocaría la muerte del 35 por ciento de las corales.

El calentamiento global ocasionado por las actividades humanas ha generado un aumento aproximado de 0,6 °C en la temperatura media del planeta. Muchas industrias descargan agua caliente, sobretodo en ríos, provocando la contaminación termal. La contaminación por la variación de la temperatura del agua afecta también al oxígeno, ya que su solubilidad depende de ella, si aumenta la temperatura, baja la solubilidad del oxígeno; así como la demanda de los organismos acuáticos que terminan muriendo.

 

Reciclar y cuidar el agua

 

En muchas ciudades sus basuras van a dar a los ríos y mares, basura inorgánica que va acumulándose y basura orgánica que puede ser degradada por microorganismos, los que necesitan tiempo para este proceso; se produce así la contaminación del agua en general y de las concurridas playas en particular. Hay personas que colocan la basura en recipientes cerrados pero que en el agua se abren o rompen, dejando materia flotante, suspendida, coloidal y un rango de microorganismos.

Los residuos contaminantes y perjudiciales deben ser removidos con tratamientos concretos: para retirar residuos sólidos conviene pasar el agua por filtros mecánicos diseñados para detener objetos relativamente grandes como palos, papel, condones y bolsas. Continúa el proceso con filtros de menor gradación para detener objetos más pequeños con filtros de arena o grava de diferente espesor y tamaño, permitiendo entonces el depósito o sedimentación que queda en un recipiente apropiado, así se asienta el agua con tierra y lodo. Entonces, viene el tratamiento químico de floculación, en el que se ponen compuestos de hidróxido de calcio Ca (OH)2 y sulfato de aluminio Al2(SO4)3 que precipitan aglutinados de tierra o lodo, factibles de ser retirados mecánicamente.

Para completar la purificación del agua y disponerla para el consumo humano: se incorpora el purificador de Carbón Activado granular que por adsorción química (sustancias orgánicas especialmente volátiles, se adhieren a la superficie del gránulo de carbón) y así se eliminan restos de pesticidas, plaguicidas, compuestos orgánicos volátiles, también retira el sabor a cloro. La aplicación de rayos ultravioletas –UV–, después del cloro, proporciona un esterilizante efectivo para microorganismos en el agua.

El agua se utiliza en varios procesos productivos. Aunque no sea indispensable que toda el agua dulce del planeta sea para calmar la sed, cocinar alimentos o el aseo de los seres humanos, se debe proyectar posibles formas de una utilización responsable de este recurso natural, por ejemplo, en procesos industriales un adecuado manejo del agua permitiría que la utilizada para enfriar plantas industriales, por ejemplo, podría reciclarse procurando recogerla en reservorios y utilizarla luego para regar zonas agrícolas, solucionando dificultades ambientales.

 

El agua responsabilidad de todos/as

 

Tenemos los humanos con el agua, un problema de vida o muerte, problema que, como es conocido, puede traducirse en conflictos internos en cada uno de los países que integran la comunidad global. Para aportar, así sea un poco al cuidado del agua, cada uno de nosotras/os podría incorporar hábitos simples, como: procurar utilizar el mínimo de agua tanto en el inodoro como en la limpieza personal, abriendo la llave de agua de manera intermitente para su menor gasto posible. Regar las plantas de maceteros con agua ya utilizada en la cocina, por ejemplo (la que lava sin jabón), utilizar tuberías de mejor calidad y menor capacidad de distribución. Procurar hacer el lavado de los autos con el mínimo de agua tratada para el consumo humano. No debemos olvidar que el proceso de descontaminación, desinfección y purificación del agua necesita instalaciones y adecuaciones precisas, lo que resulta costoso y, por tanto, inviable para ser utilizada en limpieza de calles, automotores y otros.

Y como reto colectivo en cada uno de nuestros países, hay que lograr la efectiva regulación de las empresas privadas en el uso industrial del precioso líquido; merecen especial énfasis las empresas industriales del campo, las cuales consumen agua subterránea, muchas veces a su libre albedrío, así como las empresas que embotellan agua, o procesan gaseosas, cervezas, jugos y similares, todas ellas grandes consumidoras y derrochadoras de un recurso natural que es finito, además de colectivo, aunque en ocasiones apropiado –por ahora– por empresas privadas.

 


 

 

Recuadro

Multinacionales, grandes responsables de la producción de plásticos

 

En 2018, cerca de 10.000 voluntarios y 1.300 organizaciones realizaron la recolección de residuos en más de 42 países para identificar la procedencia de 187.851 piezas de plástico, encontrados en más de 238 cuerpos de agua de los seis continentes. El movimiento global “Break Free From Plastic 1” (Librarse de los plásticos), impulsor de esta iniciativa presentó en su informe* los resultados de los altos grados de contaminación del agua. Sobre la situación de los océanos en el mundo se comprueba que las multinacionales Coca-Cola Company, Pepsico y Nestlé son las empresas que fabrican la mayor parte de los productos plásticos que terminan en los mares. La producción global de plástico ha superado los 330 millones de toneladas métricas por año, en menos de dos décadas habrán más formas plásticas que seres vivos en los océanos lo que pone en peligro la existencia de la vida misma.

 

* https://www.breakfreefromplastic.org/

 
 

 

Publicado enEdición Nº255
“Hay que prepararse ya para las consecuencias del cambio climático”

La exministra ecuatoriana preside en Buenos Aires la reunión de cooperación Sur-Sur

Para María Fernanda Espinosa, la diplomática ecuatoriana que preside la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, hay que acelerar las medidas defensivas contra el cambio climático. “El objetivo es construir resistencia y capacidad de adaptación, prepararse ya para las consecuencias del cambio”, especialmente en los países más pequeños y menos desarrollados, los que más sufrirán en las próximas décadas. El clima, la desigualdad económica y las migraciones han sido, junto al asunto urgente de la mujer, los grandes temas de la reunión Sur-Sur que los 193 países de la ONU han mantenido el jueves y el viernes en Buenos Aires.


“Un tema muy importante es la reforma de los mecanismos internos en la Asamblea General de la ONU y cómo tomar decisiones en una época en que los consensos son cada vez más raros; eso, sin embargo, difícilmente saldrá en un titular”, dice Espinosa durante una entrevista desarrollada en su hotel bonaerense. “La Asamblea adopta decisiones, pero luego cada país debe aplicarlas y ahí tenemos un déficit”, reconoce.


Aunque se trabaja mucho en la reforma interna, las urgencias planetarias concentran la atención. El cambio climático, para empezar: quién paga la factura, cómo se reparten responsabilidades y cómo se afrenta algo que ya resulta inevitable. Serán los temas de la gran conferencia de Nueva York, en septiembre. La presidenta de la Asamblea General cree que hay razones para el optimismo. Estados Unidos se ha retirado de los Acuerdos de París y su presidente, Donald Trump, incluso niega que exista el calentamiento, “pero cientos de ciudades estadounidenses y varios estados están aplicando los Acuerdos de París, China ha decidido cambiar su matriz energética y emprender la reconversión tecnológica, igual que India, y en general estamos en el camino correcto. Lo que ocurre”, subraya, “es que hay que acelerar”.


No se trata solamente de evitar que la temperatura planetaria suba más de dos grados respecto a la era preindustrial, algo que, según un informe de la ONU en noviembre, ya está a punto de ocurrir, sino de prepararse para las consecuencias del calentamiento. “Soy latinoamericana, sé que los países pequeños y con menos recursos serán los más afectados, y lo que debemos hacer ahora es redireccionar esfuerzos para construir resiliencia ante los fenómenos naturales”, dice Espinosa.


Una de las consecuencias del cambio climático será el agravamiento de las migraciones. Hoy, 250 millones de personas están en movimiento, el 80% de ellas dentro de África. La cuestión migratoria afecta muy especialmente a los países del sur, principales emisores y principales receptores, y tiene su raíz, como siempre a lo largo de la historia, en la desigualdad, que genera pobreza y violencia. “Hay demasiada gente marginada de los frutos de la globalización; si no conseguimos reducir las desigualdades y no cumplimos el objetivo de crear 600 millones de nuevos puestos de trabajo antes de 2030, los problemas serán gravísimos”, afirma.


La antigua ministra ecuatoriana se enciende al hablar de la mujer. “Solo 20 de los 193 países están dirigidos por mujeres; solo el 25% de los parlamentarios son mujeres; las mujeres cobran, a igual trabajo, una media del 20% menos; y los números de la violencia contra la mujer hieren: una de cada tres mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia”, explica, antes de recordar que 20 millones de niñas están anualmente en riesgo de sufrir la mutilación genital.


Espinosa proclama la necesidad de respetar todas las religiones, pero precisa que incluso las religiones tienen como límite la dignidad humana. En referencia no explícita a algunos países musulmanes, recuerda que “quienes han firmado la Carta de las Naciones Unidas están obligados a cumplirla”. Y asegura que si la mujer no se integra con igualdad de derechos en la política y el trabajo, ninguno de los objetivos económicos de la ONU podrá cumplirse. El programa Spotlight, patrocinado por la ONU y la Unión Europea y dirigido a combatir la violencia contra niñas y mujeres, ha sido una de las novedades en la reunión de Buenos Aires.


Durante la reunión, Venezuela denunció que las presiones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro habían supuesto ya una pérdida económica de 24.000 millones de dólares. Hay quien presiona a los dirigentes de la ONU para que dejen de reconocer a Maduro como presidente, pero eso solo podría hacerse con una improbable decisión mayoritaria de la Asamblea General. ¿Puede hacer algo la organización? “Es un problema muy difícil”, admite Espinosa, “y la solución no pasa ni por la intervención militar ni por la violencia. Hacen falta diálogo y concertación. Podemos ayudar, pero la clave está en los propios venezolanos”.

Por Enric González
Buenos Aires 22 MAR 2019 - 15:42 COT

Publicado enMedio Ambiente
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