MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Lunes, 26 Octubre 2020 11:31

Pulmones del #MalAIRE

Pulmones del #MalAIRE

En el Área Metropolitana del Valle de Aburrá respiramos un #MalAIRE. Lo respira Gloria, en Guayabal, en la parada del bus; lo respira Andrés cuando juega con sus compañeros en la escuela; lo respira Sandra, en la Alpujarra, mientras le expiden un certificado; lo respira Ángela en la movilización que pasa por la Oriental; lo respira Coco, el gato de Julián; lo respira la bromelia que tiene Alba en el balcón. El #MalAIRE nos afecta a todas y todos porque todas y todos respiramos.


¿Por qué tenemos #MalAIRE en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá?

A lo largo del siglo XX, la ciudad tuvo varios episodios de contaminación atmosférica debido a la generación de basura particulada producida, principalmente, por los sistemas de extracción y utilización de energía. El aumento paulatino de nuevos medios de transporte incrementó los agentes contaminantes, los contaminadores y los efectos socioambientales.

Las actividades fabriles e industriales transformaron los suelos, la atmósfera y el paisaje de nuestro Valle en toda su cuenca, por la expulsión de vertimientos y la emanación de residuos gaseosos a la atmósfera que producen la combustión de madera, carbón, petróleo y derivados. Los impactos, dilemas y peligros que enfrentamos, y que se materializan en el #MalAIRE que respiramos, son el resultado de nuestro modo de habitar, de nuestro sistema productivo y reproductivo, que se expresa en una alta densidad de población y un elevado intercambio de servicios comerciales e industriales.

Si bien desde hace 50 años conocemos este problema, en el 2016 se declaró la primera contingencia atmosférica en el Valle de Aburrá, cuando el #MalAIRE se hizo más visible para la opinión pública. Por contingencia se entiende un episodio de contaminación severa en el que las concentraciones de las micropartículas suspendidas en el aire ponen en riesgo la salud humana y la integridad de los ecosistemas; el término, además, alude al conjunto de medidas que implementa la institucionalidad.

Desde entonces, el Área Metropolitana ha venido declarando las primeras alertas por la mala calidad del aire (naranja y roja), que tiene graves efectos en la salud humana, en las plantas y en los animales. Sin embargo, la zona rural está marginada de esas mediciones que hace dicha entidad porque son competencia de CORANTIOQUIA.

Los datos e información científica del SIATA (Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá) indican que las condiciones geográficas del Valle, sumado a los épocas del año en las que las nubes están más bajas, reducen la cantidad de radiación solar, por lo que los contaminantes, entre ellos el famoso PM2.5, se quedan concentrados en el aire.


A mayor cantidad de contaminantes, mayor riesgo para la salud. El ICA (Índice de Calidad del Aire) reporta los niveles de condensación de contaminantes en el aire por medio de colores: el verde, buena; amarilla, moderado; naranja, dañina a población vulnerable; roja, dañina a la salud; morado, muy dañina.


Según el Plan Integral de Gestión de Calidad del Aire -PIGECA-, la contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud pública en nuestros días (p. 14), lo que genera un aumento de la morbilidad y una crisis del bienestar y el buenvivir social. Las vías respiratorias, el torrente sanguíneo, los vasos circulatorios, el corazón, el cerebro y en general cualquier órgano son altamente afectados por la ecotoxicidad de los contaminantes presentes en el aire.


Sumado al #MalAire que respiramos, la contaminación auditiva y los olores ofensivos afectan nuestra salud física y mental, genera problemas auditivos, estrés, fatiga Y pueden afectar el sistema cardiovascular. Los vacíos normativos frente al ruido y los malos olores profundizan la pérdida de bienestar, en una ciudad con problemas de planificación, porque se construye o ubica en zonas residenciales a fábricas, talleres, bares, supermercados, etc.

Estas situaciones afectan los ciclos biológicos de la estructura ecológica de soporte urbana, que se entiende como el conjunto de elementos bióticos y abióticos que sostienen los procesos ecológicos esenciales del territorio (Decreto 3600, 2007). Esto tiene efectos en la variabilidad climática y podría alterar la temperatura por el efecto invernadero, tal como lo argumenta el Panel Intergubernamental de Cambio Climático -IPCC-, que considera que los contaminantes de vida corta -CCVC-, entre los que se incluye el carbono negro, son responsables de más del 30% del calentamiento global.

Los CCVC son uno de los principales componentes del material particulado -MP-, tanto MP10 como MP2.5, que contamina el aire. Por otro lado, se afirma que estos dañan el rendimiento de los cultivos, lo que comprometería a la seguridad y soberanía alimentaria, así como cuantiosas pérdidas económicas para el sector de la agricultura.

Todos estos son, sin duda, asuntos alarmantes que para la Organización Mundial de la Salud (2019) son un factor primario en la provocación del cambio climático, con desencadenantes como malnutrición, paludismo, diarrea y estrés calórico (OMS, 2015).

Esta información, en sí misma, no es suficiente. Necesitamos más datos y acciones que nos lleven a un despertar ecológico activo. Eso solo es posible si en el relato que construimos en torno al #MalAIRE reconocemos que somos los humanos los causantes de esas emisiones nocivas, consecuencia de las decisiones comerciales, políticas y económicas que hemos tomado.

No obstante, siendo todos responsables, es necesario, obligatorio y constitucional que los gobiernos (elegidos por nosotros en la democracia) y los entes públicos protejan los derechos constitucionales, tomen las decisiones pertinentes y promuevan una campaña descentralizada acorde con la dimensión del problema.

Un problema de estas dimensiones involucra numerosos factores relacionados con la salud pública, la movilidad, el uso de tecnologías y de fuentes energéticas, así como la planeación y el ordenamiento ambiental del territorio, el modelo de desarrollo imperante, la producción industrial y la provisión de servicios. Estos son asuntos directamente relacionados con los paradigmas instalados en la sociedad, con la historia de la ocupación, las ideas y los valores que prevalecen en ella.


En el imaginario colectivo, la percepción de la gravedad del problema de la calidad del aire en el Valle de Aburrá se relaciona, principalmente, con los dos períodos del año de la contingencia ambiental: el primero, entre marzo y abril, y el segundo, entre septiembre y octubre, los cuales coinciden con los cambios de temporada seca a húmeda y viceversa.


Durante estas dos temporadas (cuatro meses, un tercio del año) nos vemos obligados a respirar tanto la contaminación que producimos como la que llega al Valle por factores externos al territorio. Sin embargo, al pasar estos períodos, la percepción y la conversación ciudadana en torno al problema pasa a un segundo plano. Estos ciclos de percepción retrasan y entorpecen las soluciones de fondo para el problema, pues insertan en el discurso colectivo una sensación de que el resto del año “estamos bien”. En otras palabras, se administra el problema pero no se resuelve.

La degradación del territorio y de la calidad de vida en nuestro Valle de Aburrá, que se ha ido convirtiendo en un “Valle de Humo”, muestra que tenemos un modelo insustentable de vida en el mediano y largo plazo. Esto se evidencia, por ejemplo, en el aumento del parque automotor y en la débil regulación de las emisiones que hacen las industrias.

Es un aire comercial. Es un aire industrial. Es un aire demencial. Un aire que está siendo privatizado y sobreexplotado. ¿De quién es el aire? Este asunto se vuelve más preocupante de cara al proceso de súper conurbación que traerá mayores congestiones vehiculares y el incremento de las emisiones de fuentes móviles. La planeación del territorio no puede seguir dependiendo de las fuerzas del mercado, de la incapacidad de planeación del Estado y de la afectación de los ciclos biológicos cuando se supera la capacidad de carga del territorio. Preocupa la “automovilización de la vida”, el aumento de las emisiones y del gasto de energía que proviene de fuentes fósiles energéticas, que agravan, sin duda, la crisis climática.

Ciudadanía activa por el aire

Ciudadanas y ciudadanos, con motivaciones, intereses y anhelos divergentes, hemos apelado al principio de participación política y al derecho al acceso a la información para exigir datos y acciones corresponsables que conduzcan a ese despertar ecológico.

Hemos promovido acciones simbólicas y jurídicas. Hicimos un #SOSporelAire, declaramos a Medellín, #Medehollín e instamos a los gobernantes a tomar #DecisionesValientes. El colectivo Unloquer diseñó y creó un sensor móvil de calidad de aire, con hardware y software de código abierto de bajo costo, para hacer ciencia ciudadana, pedagogía y experimentación a través de una red e intercambia esfuerzos y herramientas con la red CanAirIO (Bogotá). Otra iniciativa que promueve la cultura de datos abiertos y realiza talleres con organizaciones sociales, en Medellín y Calí, es MAKAIA. Por su parte, Melodistas, una iniciativa de periodismo independiente que combina “Periodismo & The Music”, organizó la campaña #HinchasDelAire e invitó a la ciudadanía a hacerse La Prueba del Aire.

Hace tres años, el 10 de mayo de 2017, inconformes con el #MalAIRE, los abogados Luis Guillermo Mesa y Lucas Andrés Quintero, y el ciudadano Daniel Suárez interpusieron la Acción Popular que otorgó medidas cautelares dadas por el Tribunal Administrativo de Antioquia, confirmadas por el Consejo de Estado al Municipio de Medellín y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

Del 10 al 13 de marzo del 2020 se realizó la audiencia de prácticas de pruebas, en la que el Área Metropolitana, la Alcaldía de Medellín y Ecopetrol le respondieron a la ciudadanía por qué las medidas para mitigar la contaminación del aire no han sido suficientes. La Acción Popular permitió decretar una medida cautelar (aún vigente) que consiste en una protección provisional ante la evidencia de que si no se ordena, se podría generar un riesgo grande o pasar de ese riesgo a un daño severo. Por lo tanto, ninguna de las estaciones de medición de toda el Área Metropolitana puede llegar a estar en naranja.

Desde entonces, las instituciones responsables de dar respuesta deben enviar, mes a mes, informes periódicos al magistrado sobre los avances en la mejora de la calidad del aire. Otro adelanto importante que se deriva de la Acción fue la creación de las Zonas Urbanas de Aire Protegido (ZUAP) en los dos perímetros más contaminados del Valle de Aburrá. Una está ubicada en el centro de Medellín y otra en los límites de La Estrella y Sabaneta. La Acción Popular está en etapa probatoria (testimonial). Se espera que el Tribunal Administrativo reprograme la fecha de audiencia para la recepción de esos testimonios, ya que fue suspendida en marzo, ante la emergencia del Covid-19.

Esta Acción Popular no ha sido la única, el abogado Cristian Zapata y el Colectivo Más Conciencia de Girardota interpusieron el 6 de marzo de 2018 la Acción Popular por el Aire de Girardota, ante el Tribunal Administrativo en Medellín. La demanda busca proteger el derecho al ambiente sano y a la salud de los girardotanos, ubicados en la zona norte del Valle de Aburrá donde están instaladas diversas industrias, para un total de 288 fuentes fijas. La Acción fue denegada por el Tribunal y actualmente se encuentra en trámite de segunda instancia ante el Consejo de Estado.

Por otro lado, ciudadanos que hacen parte de la Veeduría Ciudadana al Medio Ambiente, Desarrollo Territorial y Patrimonio de Itagüí, la Corporación Integral para la Acción Social (CIPAS) y la Iniciativa por el Aire Limpio, el Comité Cívico Belén Nodo 3 y la Veeduría “Somos Licencia Social” se pronunciaron a raíz del convenio celebrado entre CORANTIOQUIA y la Universidad de Antioquia, en el segundo semestre de 2019, para aunar esfuerzos en el fortalecimiento de buenas prácticas ambientales en el sector de arcillas rojas. En dichos comunicados solicitaron la creación de un espacio de participación denominado Mesa Intersectorial, para incentivar el diálogo ciudadano entre todos los actores implicados: ladrilleras, canteras, autoridades ambientales, autoridades municipales, academia y ciudadanía.

La solicitud se hizo en el el marco de ese acompañamiento, ante las afectaciones que derivan de la actividad ladrillera, de canteras y la coexistencia problemática de usos del suelo, en las veredas El Ajizal y Los Gómez del corregimiento El Manzanillo, Itagüí, y el corregimiento Altavista, Medellín, lugar que impacta de manera directa a Belén, comuna 16. Por lo tanto, las decisiones territoriales comprometen tanto a CORANTIOQUIA, como al Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

El viernes 23 de octubre de 2020 se llevará a cabo la audiencia pública virtual: “Calidad del aire en el Valle de Aburrá y sus afectaciones a la salud pública”, aprobada en sesión plenaria de la Cámara de Representantes el 1 de octubre de 2020. Se efectuará entre las 2:00 p.m. y las 6:00 p.m., y contará con la participación de las comunidades de Belén e Itagüí afectadas por las ladrilleras, los vecinos de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Bello que no soportan los olores “ofensivos”, los amantes de la movilidad en bicicleta, los defensores del arbolado urbano “Túnel Verde”, el colectivo Más Conciencia de Girardota con su problema de chimeneas o fuentes fijas, entre otros colectivos y movimientos defensores de una mejor calidad del aire para el Valle de Aburrá. También contará con la participación de profesores e investigadores que trabajan esta problemática y diferentes autoridades del Estado, para que den respuesta a los planteamientos presentados.

Estas acciones simbólicas y jurídicas son nuestros recursos ciudadanos para llamar la atención sobre la urgencia que tenemos como sociedad de impulsar e implementar políticas orientadas a las variables activas, que son las raíces del problema, las fuentes de las emisiones, y no exclusivamente a las variables críticas, que son las contingenciales. Las medidas a inmediato y corto plazo son necesarias para reducir el daño “del ya”, pero a la par necesitamos acciones consecuentes con el trabajo y el conocimiento basado en datos y con la construcción de protocolos, políticas públicas y diálogos ciudadanos.

Desde la política y la juntanza queremos apostarle al ideal de vivir juntos conscientes de la gran responsabilidad que tenemos con la totalidad de la vida, por eso, como ciudadanía creemos necesario poner la vida en el centro para abarcar a la naturaleza como sujeto de derecho y, en ese sentido, reivindicamos al aire, al #BuenAIRE, como un bien común digno de ser protegido y defendido.

 

 

FIRMAN

Ciudadanos por el Aire


Movimiento por el Aire y la Salud Pública
Colectivo Más Conciencia, de Girardota
Corporación Integral para la Acción Social (CIPAS)
Iniciativa por el Aire Limpio, de Itagüí
Vecinos de la 80
Veeduría Ciudadana al Medio Ambiente, Desarrollo Territorial y Patrimonio de Itagüí
Comité Nodo Cívico Belén Nodo 3
Veeduría “Somos Licencia Social”
Mesa Ambiental El Poblado (MAP)
Mesa Ambiental La América Comuna 12, de Medellín
Mesa Ambiental Comuna 13, de Medellín
Mesa Ambiental de San Cristóbal, Medellín
Mesa Triunfo Arrayanes Comuna 6 (Castilla), Medellín
Colectivo SiCLas
Melodistas
Corporación Viva la Ciudadanía
Instituto Popular de Capacitación (IPC)
MISEREOR
Extinction Rebellion Medellín
La Ciudad Verde
Las Marias al Aire
Fundación Más Urbano
Asociación Médica Sindical Colombiana Seccional Antioquia (ASMEDAS)
Red Nacional Ciudadana por la Calidad del Aire
Corporación Fernando González - Otraparte
NoCopio
Colectivo Morada
Corporación Distrito Candelaria
El Derecho a No Obedecer
Red de Cooperación Ambiental (Cúcuta)
Lunes de Ciudad
Comisión Ambiental de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común
Eco-synergia consultores
Concervezatorio
Vecinos de la PTAR de Aguas Claras, Bello
Corporación Centro Patrimonial de Desarrollo Cultural Plazarte
Colectivo Túnel Verde
Mesa Ambiental de Envigado (MAE)
ECO Humedales ONG
Desde Abajo (Medellín )

Publicado enColombia
Los costes de la quema de combustibles fósiles: 4,5 millones de muertes y 2,9 billones de dólares al año

La contaminación sale cara. Tanto que la quema de combustibles fósiles provoca cada año 4,5 millones de muertes prematuras anuales y genera unas pérdidas económicas de 8.000 millones de dólares al día, es decir, 2,9 billones de dólares anuales en todo el mundo, según un informe del Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA) y Greenpeace.

De esta forma, la quema de carbón, petróleo y gas genera una contaminación cuyas cifras de mortalidad casi triplican a las vinculadas con las muertes por accidentes de tráfico, según los datos de la Organización Mundial para la Salud (OMS), que estima que cada año mueren 1,3 personas por cuestiones relacionadas con la seguridad vial.

Así, cada año mueren 500.000 personas por respirar aire contaminado por NO2,  un millón por causa del Ozono (O3), y tres millones por partículas contaminantes de PM 2'5, según el informe de CREA y Greenpeace.

Los datos demuestran que la contaminación atmosférica –concretamente la exposición a las partículas de PM2'5– genera que en torno a 40.000 niños y niñas mueran de forma prematura con sólo un año de vida. El NO2, un subproducto procedente de la combustión interna de los automóviles y las actividades industriales, no sólo produce muertes, sino que es el culpable de que cada año se detecten 4 millones de nuevos casos de asma infantil.

Todo esto deriva, además, en una serie de costes económicos que el informe cifra en 2.9 billones de dólares y que, en cierta medida, se relaciona con el gasto sanitario de las enfermedades relacionadas con la contaminación, así como con el absentismo laboral que provoca la mala calidad del aire. Los datos manejados por el estudio hablan de más de un billón de jornadas laborales perdidas por cuestiones de contaminación.

En el caso concreto de España, CREA y Greenpeace estiman que anualmente, en el escenario más probable, la contaminación del aire provoca 24.591 muertes prematuras que tienen un coste económico de más de 23.000 millones de dólares. Estos datos tienen en cuenta las partículas contaminantes de NO2, O3 y PM2'5, por lo que la cifra podría aumentar si se incorporasen al análisis otros elementos como por ejemplo el benceno o el dióxido de azufre.

Adián Fernández, responsable de Movilidad de Greenpeace señala que "pese al enorme coste económico y social que tiene la contaminación, todavía hay administraciones que siguen promoviendo el uso de combustibles fósiles". El experto denuncia que desde los diferentes estamentos del Estado se continúa "incentivando el uso del coche en las ciudades, amparando la construcción de nuevos aeropuertos o retrasando el cierre de centrales térmicas, lo que pone en riesgo no solo nuestra salud, sino también la necesaria reducción de emisiones para hacer frente a la crisis climática".

madrid

12/02/2020 13:08 Actualizado: 12/02/2020 13:17

alejandro tena

Publicado enMedio Ambiente
Sábado, 01 Febrero 2020 06:13

La emergencia climática como negocio

La emergencia climática como negocio

Justo antes de que los super-ricos del planeta se reunieran en el Foro Económico Mundial en Davos el mes pasado, la trasnacional Microsoft anunció sus planes de volverse una empresa “negativa en emisiones de carbono” para 2030. Poco antes, BlackRock, la billonaria y mayor gestora de inversiones especulativas del globo, aseguró que cambiaría parte de sus inversiones para atender el cambio climático. La “emergencia climática” fue uno de los temas centrales en las sesiones del Foro de Davos este año. Otras grandes empresas, muchas culpables del caos climático, como las de agronegocios, energía, automotoras, plataformas digitales, han hecho recientemente declaraciones similares.

¿Significa esto que las trasnacionales, principales causantes del cambio climático, finalmente asumirán la gravedad de la situación y cambiarán sus causas? Claro que no. Lo que están haciendo es asentar una nueva ola de oportunidades de negocio. Por ejemplo, nuevas formas de apropiarse de la tierra y los ecosistemas –con graves impactos sobre las comunidades y el ambiente– y el desarrollo de tecnologías de geoingeniería.

Engloban estas propuestas con expresiones engañosas, como “soluciones basadas en la naturaleza”, “reducción neta de emisiones”, “carbono neutral”, “cero emisiones” netas o el aún más absurdo “emisiones negativas”. Absurdo porque no existe ningún gas que una vez emitido sea menos que cero. Todas son trampas de lenguaje, ya que no reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que alegan compensar esas emisiones para justificar el seguir contaminando. No son reducciones, sino malabarismos contables para que la suma termine en cero o incluso en “negativo”, caso en el cual la humanidad quedará debiéndoles el favor a las empresas que causaron el desastre.

Microsoft, justamente, afirma que para 2030 tendrá emisiones de carbono negativas y para 2050 habrá removido toda la huella histórica de carbono de la empresa, incluso la de los usuarios de sus productos. Para ello, por una parte, continuará con “compensaciones” de carbono (por ejemplo, invertir en monocultivos de árboles u otras actividades que compensen sus emisiones supuestamente absorbiendo carbono). Además, anunció nuevas acciones, como el cambio en sus instalaciones a transportes eléctricos o basados en agrocombustibles. Medidas similares anunciaron también Amazon, Apple y Alphabet (dueña de Google), ya que las plataformas digitales consumen una enorme cantidad de energía. Es poco conocido, pero todas están entre los principales consumidores de energía en Estados Unidos. Este cambio podría parecer positivo, pero debe ser analizado a la luz de a qué fuente de energía se refieren y cómo se obtiene. Por ejemplo, la bioenergía y los biocombustibles, si se analiza su ciclo de vida completo, usan más petróleo y emiten más gases de lo que dicen sustituir.

Microsoft explica que no sólo compensará emisiones, sino también removerá carbono de la atmósfera, usando una mezcla de “soluciones basadas en la naturaleza” y “soluciones” tecnológicas. Lo primero debe traducirse como la intención de apropiarse de territorios que considere fuentes significativas de absorción y retención de carbono, de bosques a humedales, turberas y mares. Además, promoción y cabildeo para que los suelos agrícolas sean aceptados como sumideros de carbono, algo que actualmente no sucede, porque la absorción en suelos no es permanente. No sólo Microsoft, sino todas las empresas que ahora hablan de “soluciones climáticas basadas en la naturaleza” se proponen abrir nuevos frentes de disputa por el control de campos agrícolas y territorios, que esperan les sirvan para obtener nuevos créditos comerciables en los mercados de carbono, pese a que está demostrado que esos mercados no han funcionado para combatir el cambio climático.

En cuanto a “soluciones” tecnológicas, Microsoft anunció el aumento exponencial de apoyo a tecnologías de geoingeniería. Bill Gates, fundador de esta empresa, es actualmente el principal financiador privado de investigación en estas tecnologías de manipulación del clima. Ahora Microsoft anunció la creación de un fondo por mil millones dólares para desarrollo de tecnologías de geoingeniería. Comenzarán con bioenergía, con captura y almacenamiento de carbono (Beccs, por sus siglas en inglés), y “captura directa de aire”, que son megainstalaciones que filtran aire y separan el dióxido de carbono con sustancias químicas. No está claro dónde lo almacenarían para que no retorne a la atmósfera. Como todas las tecnologías de geoingeniería, requieren grandes cantidades de energía, son de alto costo y no está técnica ni ambientalmente probado que puedan funcionar a la escala necesaria para afectar el cambio climático. El fondo estará abierto a financiar también otras técnicas de geoingeniería, incluso la modificación de radiación solar, con lo cual se convertirá en el mayor fondo de promoción de la geoingeniería hasta ahora.

Por sus altos riesgos e incertidumbres, el despliegue de geoingeniería está bajo moratoria en Naciones Unidas, algo que será necesario afirmar ante estos nuevos ataques corporativos (https://tinyurl.com/vztyloz).

Por  Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

Publicado enMedio Ambiente
Manifestante durante las protestas de Hong Kong EFE

En los seis meses que llevan las protestas, la policía ha arrojado grandes cantidades de gas lacrimógeno, compradas a China, sin aclarar cuál es su composición

El Gobierno dice que los gases hacen menos daño que el humo de una barbacoa. La OMS alerta de que las dioxinas como un compuesto altamente tóxico.

"Se han hecho esfuerzos mínimos para proporcionar pautas de descontaminación y protección de la salud", denuncia el artículo de la revista médica The Lancet


En estos días, Angel Chan tiene más cuidado a la hora de elegir los lugares de juego de sus dos hijos, de tres y cinco años. "La policía ha arrojado gases lacrimógenos por toda la ciudad y algunas de las personas con las que tengo amistad dicen que a sus hijos les han salido ronchas", afirma. "Sencillamente ya no sé dónde encontrar un lugar seguro".

Su preocupación es algo común entre las madres y padres de Hong Kong que temen el efecto nocivo del gas lacrimógeno sobre la salud de sus hijos. La semana pasada, el grupo Madres de Hong Kong afirmó haber registrado 1.188 afecciones, entre las que había tos, alergias cutáneas y pacientes tan jóvenes como un bebé de dos meses. El grupo ha pedido al Gobierno que haga pública la lista de químicos que componen el gas lacrimógeno usado por la policía.

En los seis meses que lleva la crisis política y los violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, la policía ha arrojado unos 10.000 botes de gas lacrimógeno en casi todos los barrios de esta ciudad superpoblada.

El miedo por el efecto nocivo que los gases pueden tener sobre la salud de los residentes se ha disparado tras el hallazgo de pájaros muertos en varios de los barrios donde la policía los arrojó. También, por una enfermedad cutánea por exposición a dioxinas (cloracné) contraída por un periodista en la primera línea de los enfrentamientos.

Hasta ahora, el Gobierno ha dicho que no hay ningún indicio de riesgos para la salud pública o el medio ambiente debido a los gases lacrimógenos, pero se niega a publicar el detalle de su composición química alegando que se comprometería la "capacidad operativa" de la policía.

El secretario de Bienestar Social y Trabajo, Law Chi-kwong, insistió este miércoles en la legislatura de Hong Kong en que el gas lacrimógeno hace menos daño que encender una barbacoa. Según dijo, sólo causa una leve irritación en la piel y vías respiratorias.

"En cuanto a las dioxinas resultantes de los gases lacrimógenos, creo que la literatura demuestra que son mínimas o incluso inexistentes", respondió a los legisladores que preguntaron sobre los posibles efectos en la salud, de acuerdo con un informe de la cadena pública de televisión RTHK. Repitiendo lo que otras autoridades habían dicho antes, Chi-kwong responsabilizó de las dioxinas tóxicas a las vallas de plástico quemadas en las carreteras por los manifestantes.

La secretaria de Alimentación y Salud, Sophia Chan, también dijo en el Parlamento que las estaciones de monitoreo del Departamento de Protección Medioambiental en las zonas donde se habían lanzado gases no estaban detectando anomalías en los niveles de partículas en suspensión. "Esto demuestra que los gases lacrimógenos no causan ningún aumento significativo en la concentración de partículas en suspensión", dijo.

La Organización Mundial de la Salud cataloga las dioxinas como un compuesto altamente tóxico que puede causar problemas reproductivos y de desarrollo, dañar el sistema inmunológico, alterar las hormonas y provocar cáncer.

Después de que varios países occidentales como el Reino Unido dejaran de exportar gas lacrimógeno a Hong Kong, la policía informó en octubre que lo estaba adquiriendo en China. Kenneth Kwong, exprofesor de química de la Universidad China de Hong Kong, afirma estar particularmente preocupado por el uso de gases fabricados en China, donde se queman a una temperatura superior que en Occidente por lo que sus componentes (entre los que hay cloro, materia orgánica y metales) pueden transformarse en dioxinas altamente tóxicas.

Según Kwong, las dioxinas se acumulan en el cuerpo humano y no pueden eliminarse. "El Gobierno debería enseñar las pruebas en lugar de hacernos adivinar", dice. Los residentes de Hong Kong y miembros de la legislatura no entienden el motivo de la opacidad y exigen que el Gobierno hable claro para recuperar la confianza. "No nos dicen cuál es la composición del gas y esperan que pensemos que está todo bien, ¿creen que somos estúpidos?", sostiene Angel Chan.

En opinión del legislador Kenneth Leung, el Gobierno está disparando piedras contra su propio tejado y los temores por la salud podrían desencadenar otra crisis política: "Un problema de salud pública se está convirtiendo en un problema político, se está profundizando la desconfianza de la gente en el Gobierno y aumentando su descontento".

En un artículo publicado en octubre por la revista médica The Lancet, la profesora de Medicina de la Universidad China de Hong Kong Emily Chan sostiene que el lacrimógeno arrojado en estaciones de metro, cercanías de centros comerciales y zonas de alta densidad residencial podría haber dejado a la población expuesta a altas concentraciones del gas durante períodos prolongados. "Se han hecho esfuerzos mínimos para proporcionar pautas de descontaminación y protección de la salud", denuncia el artículo.

Un grupo formado por miembros actuales y anteriores del consejo asesor medioambiental publicó una carta abierta pidiendo a la líder de la ciudad, Carrie Lam, una evaluación de las posibles consecuencias para la salud pública del uso extensivo de gases antidisturbios y la implementación de medidas que reduzcan la crisis y el uso de estas sustancias.

Por Verna Yu - Hong Kong

08/12/2019 - 21:02h

Traducido por Francisco de Zárate

Publicado enInternacional
Un macroestudio muestra cómo la contaminación mata a corto plazo

Concluye que la exposición a la polución en el aire conduce a un exceso significativo en el número de muertes, dada la exposición generalizada y las grandes poblaciones que viven en zonas urbanas.

La evaluación de la contaminación del aire más grande realizada hasta la fecha —incluye datos sobre más de 650 ciudades de todo el mundo— muestra cómo la exposición a la polución del aire que nos rodea conduce a un mayor riesgo de mortalidad a corto plazo.

El estudio, dirigido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en el Reino Unido, y la Universidad de Fudan, en China, cuenta con la colaboración de investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) e incluye datos de 45 ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona y Sevilla, apunta el organismo español en una nota.

Una de las conclusiones de este macroestudio, publicado en en la revista New England Journal of Medicine, es que un aumento diario de 10 microgramos por metro cúbico en partículas en suspensión inhalables (PM10) y finas (PM2.5) se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%.

Para llegar a esta conclusión, han reunido datos de series temporales de 652 ciudades de 24 países en el período comprendido entre 1986 y 2015. Mediante el uso de métodos estadísticos avanzados, han podido comparar cómo la mortalidad diaria aumenta cuando hay mayores concentraciones de contaminación urbana por partículas en suspensión en el aire, emitidas sobre todo por los tubos de escape de los vehículos.

“Se ha encontrado  que, en promedio, un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10) –capaces de penetrar hasta los pulmones- y finas (PM2.5) —generadas por la combustión y que pueden penetrar hasta el torrente sanguíneo— se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%”, explica Aurelio Tobías, investigador del CSIC en el IDAEA, que ha participado en el estudio.

El informe, el mayor de este tipo realizado hasta ahora, viene a apoyar la postura de quienes están a favor de las restricciones al tráfico rodado en las ciudades, por ejemplo, dado que los vehículos a gasolina o diésel son importantes emisores de esas partículas en suspensión inhalables. En declaraciones a El País, el citado estadístico zanja: “Ya no hacen falta más estudios para demostrar algo que es obvio. No buscar medidas para reducir el tráfico en las ciudades carece de sentido”.

22/08/2019 10:40 Actualizado: 22/08/2019 10:40

 

Publicado enSociedad
La contaminación del aire daña todos los órganos del cuerpo a través de la sangre. EFE

Los científicos que han realizado el informe y la Organización Mundial de la Salud lo consideran una emergencia de salud pública y llaman a tomar medidas urgentes

La contaminación del aire puede estar dañando cada órgano y cada tejido del cuerpo, al pasar de los pulmones al flujo sanguíneo

Las nanopartículas encontradas en el corazón explicarían la relación entre la calidad del aire y las enfermedades cardíacas

 

El corazón de las personas jóvenes que viven en grandes ciudades contienen miles de millones de partículas contaminantes, según ha revelado un estudio de la Unviersidad de Lancaster avanzado en exclusiva por The Guardian, que podría suponer la primera demostración de la ya conocida relación entre la calidad del aire y las enfermedades relacionadas con este órgano.

La contaminación del aire puede estar dañando cada órgano y tejido del cuerpo, al pasar de los pulmones al flujo sanguíneo. Incluso en el sujeto más joven que ha participado en este estudio, de apenas tres años, se han podido apreciar daños en las paredes del corazón por partículas de hierro emitidas por vehículos y fábricas.

La investigación todavía se encuentra en una fase temprana de su desarrollo, y los propios científicos han reconocido algunas carencias. "Es un estudio preliminar, pero los descubrimientos y sus implicaciones son tan importantes que había que sacarlos a la luz", ha afirmado la profesora de la Universidad de Lancaster Barbara Maher.

Los investigadores denuncian que la abundancia de estas moléculas podría llegar a suponer un problema serio de salud pública y piden con urgencia la reducción de la contaminación del aire. Más del 90% de la población mundial respira aire tóxico, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, que ya lo ha declarado "emergencia de salud pública".

Maher y otros investigadores encontraron en 2016 estas mismas nanopartículas en el cerebro de algunas personas. El hallazgo se relacionó con los daños cerebrales que causa el alzheimer, otra enfermedad que tiene que ver con la calidad del aire. 

Aunque personas de todas las edades se verían afectadas por la contaminación, Maher se ha mostrado más preocupada por los niños. "Se han encontrado evidencia de daños cerebrales y en el corazón de personas muy jóvenes", ha asegurado. "Hemos encontrado una partícula que podría acceder a los dos órganos y dañarlos", ha añadido. 

Otro estudio reciente, con una aproximación más integral, ha concluido que la contaminación del aire podría estar afectando a todos los órganos y posiblemente a todas las células del cuerpo humano. Una vez se inhalan las partículas dañinas, pueden alcanzar cualquier parte del cuerpo a través de la sangre. Un informe en 2018 encontró partículas contaminantes del aire en la placenta de mujeres que acaban de dar a luz. 

El estudio, revisado y publicado por la revista 'Environmental Research', ha analizado el tejido de una muestra de 63 jóvenes que han fallecido en accidentes de tráfico sin sufrir daños en el pecho. Con una media de edad de 25 años, todos vivían en Ciudad de México, una ciudad con grandes niveles de contaminación. 

La investigación se ha dividido en dos partes: la cantidad de nano partículas de hierro y su localización en el tejido dañado. Las cifras totales ascienden a entre dos y 22 miles de millones de partículas por cada gramo de tejido seco, unos números entre dos y diez veces más grandes entre los residentes de Ciudad de México que en otros nueve sujetos estudiados que vivían en lugares menos contaminados. 

Los médicos que han participado en la investigación han concluido que "la exposición a las nano partículas parece estar directamente asociada con problemas cardíacos graves y a edades tempranas". 

Maher ha insistido en que el estudio es relevante para todos los países, "no hay razón para pensar que esto puede ser diferente en otras ciudades". Además, teniendo en cuenta investigaciones anteriores, es posible que estas partículas contaminantes puedan arrastrar consigo otras distintas también dañinas para el organismo. "Creemos que estas nano partículas vienen cargadas de una mezcla tóxica", ha advertido. 

Las nano partículas de hierro se producen en la combustión de petróleo, son pequeñas gotas fundidas que se enfrían rápidamente convirtiéndose en esferas. Y las moléculas encontradas en los tejidos del corazón tienen características muy similares. 

La técnica que se ha utilizado para localizar las nano partículas en el corazón no es válida para medir su composición. Lo que tuvieron que hacer los científicos fue separar las partículas de los tejidos para determinar su composición y contenido magnético. Después, tuvieron que estimar el número total con el cálculo del promedio del tamaño y el magnetismo. 

Habrían querido confirmar la composición de las partículas in situ, sin embargo, para esto tendrían que haber empleado material muy caro, y contaban con poca financiación para el proyecto. "Tenemos que hacer todo esto sin recursos. Es una locura", ha criticado Maher. 

12/07/2019 - 20:09h

Traducido por Marta Maroto

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 24 Abril 2019 06:31

Volkswagen, el escándalo de las emisiones

Volkswagen, el escándalo de las emisiones

En 2011 Martin Winterkorn, presidente ejecutivo de Volkswagen (VW), dio a conocer su plan para que la compañía se convirtiera en el primer productor de automóviles del mundo. La estrategia era un alarde de audacia. Volkswagen estaba desarrollando un plan para triplicar sus ventas en Estados Unidos para 2021. Eso le permitiría rebasar a Toyota y convertirse en el productor número uno de automóviles en el planeta.


El anuncio de Winterkorn se hizo en la inauguración de una nueva planta de Volkswagen en Chattanooga, en el estado de Tennessee. Era la primera fábrica construida por el fabricante alemán en Estados Unidos en años. La penetración en el mercado estadunidense le permitiría alcanzar en 2018 la cima de la industria automotriz mundial. Lo que nadie sabía en esos días es que la ambición del grupo Volkswagen ya tenía tiempo cocinando uno de los peores escándalos corporativos en la historia del capitalismo.


El plan de VW descansaba en las líneas de autos con motores diésel para hacer frente a la competencia. Esos motores permitirían alcanzar niveles de alto rendimiento y economía de combustible, sin aumentar las emisiones. La empresa japonesa Toyota había tomado un derrotero distinto, con vehículos híbridos-eléctricos como el Prius. Muy pronto los ingenieros de VW vieron que no era posible reducir las emisiones a los estándares estadunidenses. En lugar de rectificar, la empresa recurrió al engaño.


En 2015 los altos funcionarios de VW admitieron que habían instalado en 11 millones de autos un dispositivo y un programa de computadora para burlar los instrumentos de los centros de verificación de emisiones. Muchos de estos vehículos fueron armados en la planta de VW en Puebla. El programa podía detectar cuando el vehículo estaba siendo sometido a pruebas de verificación y activaba el dispositivo que capturaba emisiones. Al regresar a condiciones normales de manejo, en ciudades y carreteras, el dispositivo se desactivaba. Eso permitía regresar a los niveles de rendimiento que enorgullecían a VW, pero con emisiones de contaminantes hasta 40 veces superiores a lo permitido.


La estrategia de VW estaba basada en una contradicción. Los motores diésel tendrían mejor desempeño en kilometraje, pero producirían una mayor cantidad de emisiones y contaminantes. Eso chocaba con las regulaciones en Estados Unidos (más estrictas que las de la Unión Europea). El fraude orquestado por los directivos de VW permitía a la empresa evadir la regulación más estricta, ahorrarse el costo de instalar equipo anticontaminante y penetrar el mercado estadunidense.


Volkswagen ha tenido que pagar ya más de 33 mil millones de dólares en multas, tanto en Estados Unidos como en Europa. Los costos de reparar los vehículos que vendió al amparo de este engaño son astronómicos. Los ejecutivos de VW, comenzando con el señor Winterkorn y sus cómplices en la jerarquía de la empresa, son los responsables de este episodio.


Los delitos que cometieron no son sólo de índole económica. Aquí hay un crimen que atenta en contra de la salud pública. Hoy, Winterkorn tiene ya un proceso penal en Estados Unidos, pero la constitución alemana prohíbe la extradición de ciudadanos de ese país. Sin embargo, hace una semana este ejecutivo y otros cuatro de Volkswagen fueron acusados de cometer fraude con agravantes en un tribunal en Braunschweig, Alemania. De ser encontrado culpable, Winterkorn podría ser sentenciado a 10 años de cárcel.


El expediente oficial de la fiscalía muestra que la historia del delito se remonta a 2006, cuando comenzó a fraguarse el engaño sobre las emisiones de los motores que VW planeaba utilizar en su estrategia comercial. Esto contradice la versión inicial de VW de que sus directivos ignoraban el engaño y sólo se enteraron cuando la empresa fue confrontada por las autoridades ambientales de Estados Unidos en 2015.


Volkswagen no es la única empresa alemana que se encuentra involucrada en un escándalo de esta índole. El fraude sobre las emisiones y la conspiración para mantenerlo en secreto son la materia de escándalos similares que afectan a muchos grupos corporativos en Alemania. Hace 10 años el de la empresa Siemens, fabricante de equipo para la industria eléctrica, sacudió a la sociedad alemana. Por su parte, las omnipresentes maniobras de lavado de dinero de Deutsche Bank, el banco alemán más importante, han terminado por acostumbrar al público a este tipo de prácticas. Tal parece que el capitalismo corporativo alemán también prospera en una cultura de corrupción y codicia.


Epílogo. Muchos de los autos que fueron dotados de dichos dispositivos engañosos fueron fabricados en la planta VW en Puebla. Y muchos de los que no se pudieron vender en Estados Unidos fueron regresados a nuestro país para colocarse en el mercado mexicano. Si aquí no estalló el escándalo es porque la normatividad mexicana en materia de emisiones es tan laxa, que ni siquiera hubiera sido necesario operar el fraude de Volkswagen para cumplirla.


Twitter: @anadaloficial

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La resistencia a los antibióticos será la primera causa de muerte en el mundo y otras cuatro claves del informe de la ONU

El trabajo publicado por las Naciones Unidas este miércoles urge a tomar medidas para frenar la crisis climática actual.

 

La sexta edición del Informe Mundial de Medioambiente de la ONU se presentó este miercoles en Nairobi en el marco de la IV Asamblea de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEA-4), que se celebra esta semana en la capital keniana.


Las cinco grandes claves del informe, conocido en inglés como General Environment Outlook y realizado por 250 expertos de más de 70 países, son las siguientes:


1. La contaminación del aire seguirá provocando la muerte prematura de entre 4,5 y 7 millones de personas cada año hasta 2050. Este fenómeno, que actualmente causa de 6 a 7 millones de muertes prematuras, sobre todo en África, Asia y Oriente Medio, continuará matando durante las próximas décadas. Las personas muy mayores o muy jóvenes, con enfermedades cardiorespiratorias o con un bajo nivel económico, son más vulnerables a la contaminación del aire.


2. La resistencia a los antibióticos será la primera causa de muerte en el mundo hasta 2050. La habilidad de microorganismos, como bacterias, virus y algunos parásitos, para evitar el efecto de antimicrobianos (antibióticos, antivirales o antimaláricos), facilitará que las infecciones se expandan en la población. Algunas causas son los contaminantes vertidos en el agua, como excrementos animales y humanos.


Una solución son las plantas de tratamiento de aguas residuales, que pueden eliminar las bacterias resistentes a los antibióticos del agua, pero difícilmente los antibióticos en sí.


3. Los "disruptores endocrinos" alterarán la fertilidad de hombres y mujeres y el desarrollo neurológico de los menores. Esos "disruptores" son sustancias externas al cuerpo que alteran las funciones del sistema hormonal, inhibiéndolo o estimulándolo, y están presentes en muchos productos químicos.


Están relacionados con procesos fisiológicos anómalos, como una menstruación prematura o el desarrollo de cáncer de mama o de próstata. Los "disruptores endocrinos" se transmiten también a través de las aguas residuales y se hallan en productos de uso diario, como leche industrial o pesticidas aplicados a cultivos.


4. Una disminución del consumo de carne y del desperdicio alimentario reducirá un 50 % la necesidad de producir alimentos. Esa menor necesidad de producir alimentos afectaría a los más de 9.000 millones de habitantes que se calcula que habrá en el mundo en 2050. Unas dietas saludables con menos carne, combinadas con sistemas efectivos de recogida de residuos pueden aumentar la productividad laboral y reducir la necesidad de tierra para agricultura destinada a la alimentación del ganado. El 33 % de los alimentos van a la basura en los países desarrollados.


5. Urge un acuerdo global para reducir los 8 millones de toneladas de plástico arrojadas cada año a los océanos. Aunque los datos sobre los océanos tienen muchas lagunas por la falta de bases de datos globales, se han detectado microplásticos en todos los océanos del mundo e incluso en el hielo del Ártico. Los deshechos marinos, de los cuales los plásticos representan un 75 %, son una amenaza importante para la biodiversidad.

madrid
13/03/2019 17:47 Actualizado: 13/03/2019 18:11
EFE

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La defensa indígena y la protección del jaguar marcan la agenda del COP14

La Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP14) trata de buscar soluciones en pro de la biodiversidad y la protección animal de cara a mejorar las predicciones de cara a 2020

El pasado 18 de noviembre arrancó la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP14) en la localidad egipcia de Sharm el Sheij. En su nueva edición, trata de hacer realidad el lema "Invertir en biodiversidad por la gente y el planeta" con la vista puesta en los objetivos de diversidad biológica fijados para el año 2020.

El secretario de Estado de Medioambiente, Hugo Morán señaló que ha trasladado a la secretaria de la Convención Mundial de Biodiversidad, Cristina Pasca Palmer, la necesidad de que la comunidad científica intervenga y sea escuchada en materia de biodiversidad, para lograr mayores avances y que los ciudadanos deben también incorporarse al debate, según recoge Europa Press.


"Igual que ha sido fundamental la aportación del Panel de Cambio Climático (IPCC) a la lucha contra el cambio climático, la aportación científica debe contribuir a frenar la pérdida de biodiversidad", manifestó Morán, que insiste en que es "imprescindible" situar la cuestión en el centro de la agenda política para que en dos años se puedan presentar en la Cumbre de Pekín de 2020 objetivos ambiciosos.


Cristina Pasca Palmer recordó que, de aquí a dos años, hay que alcanzar las denominadas metas de Aichi, incluidas en el Plan Estratégico del CBD 2011-2020, al mismo tiempo que se crea un nuevo marco para la biodiversidad de cara a la siguiente década, durante la cual habrá que invertir la tendencia en “la pérdida de biodiversidad” antes de 2030.
Las peticiones de los indígenas de Amazonas


Los indígenas de la Amazonía presentaron una iniciativa en la COP14 para que los Gobiernos paguen a los pueblos nativos por la conservación de los ecosistemas.


La iniciativa pretende que los Gobiernos, Naciones Unidas y los fondos multilaterales asignen recursos financieros a los pueblos indígenas de forma directa para proteger la biodiversidad, según el director de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), Tuntiak Katan, en declaraciones a EFE.


"Los pueblos indígenas están demostrando que son más eficientes en la conservación de la biodiversidad. Necesitamos recursos para hacer una mejor administración al servicio de todos", afirmó Katan desde Sharm al Sheij.


El día del jaguar


En su apuesta por defender la biodiversidad, quedó instaurado el 29 de noviembre como Día Internacional del Jaguar. Con este proyecto se busca fortalecer un corredor de protección en el continente americano para el año 2030. Se trata de un compromiso global de los siete países de Centroamérica y los doce de Sudamérica.


"El Plan Jaguar 2030 representa el tipo de alianzas innovadoras esenciales para alcanzar las Metas de Desarrollo Sostenible", comentó Midori Paxton, líder de Biodiversidad y Ecosistemas en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


Además de la COP14 también arrancó el noveno encuentro de las Partes del Protocolo de Cartagena (COPMOP9) y el tercero del Protocolo de Nagoya (COPMOP3), que transcurren en paralelo a la conferencia principal, junto a otras reuniones a nivel ministerial y sobre temáticas diversas, que se desarrollarán hasta el próximo 29 de noviembre en el Centro de Conferencias de Sharm el Sheij.

 

madrid
24/11/2018 11:17 Actualizado: 24/11/2018 11:17

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Vita de Madrid, con nubes de contaminación que la ahogan

Expertos medioambientales achacan el crecimiento a las condiciones meteorológicas de ese año, el cuarto más cálido

La exposición prolongada a la contaminación atmosférica provocó la muerte prematura de 518.700 personas en 41 países de Europa en 2015, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior (1.770 muertes menos), según el informe anual de calidad del aire realizado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). De este total, 483.400 se han producido en los 28 países de la Unión Europea (UE); en España ascienden a 38.600, un 23% más que el año anterior.


El científico Xavier Querol, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha participado en el control del informe, señala que las muertes prematuras se calculan aplicando fórmulas matemáticas. “Un incremento de cualquiera de los contaminantes, implica que se relacione con un ascenso de los fallecimientos, pero yo lo tomaría con prevención”, aclara. Las muertes prematuras ocurren antes de que una persona alcance la edad esperada, la que marca la esperanza de vida para un país. Se consideran prevenibles si su causa puede ser eliminada. Es decir, el ciudadano puede no fumar, pero no puede evitar la contaminación ambiente.


La razón de la importante subida en España se debe a las condiciones climatológicas de 2015, que batió récords: fue el “cuarto año más cálido de la serie histórica”. Hasta el 30 de noviembre, la temperatura media se situó en 16,5 grados, 0,8 más que el promedio del periodo 1981-2010, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología. Y el verano fue el segundo más caluroso desde 1961, con la ola de calor más larga jamás registrada. En esas circunstancias, los contaminantes se disparan. En el mundo ocurrió un fenómeno similar.


El mayor problema de Europa sigue centrándose en las partículas en suspensión (PM de 10 y 2,5 micras), que han provocado 422.000 de estos fallecimientos, el 81% del total. El resto se debe a las altas concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) y de ozono (O3), que provocaron 79.000 y 17.700 muertes prematuras, respectivamente. El informe incluye datos de más de 2.500 estaciones de medición.


Aunque las variaciones de año a año son pequeñas, se ha producido una disminución media del 60% en las muertes prematuras en Europa atribuibles a las partículas de 2,5 micras de diámetro entre 1990 y 2015, las más pequeñas y, por lo tanto, las más peligrosas. La polución del aire continúa excediendo en muchos lugares los límites marcados tanto por la UE como por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son más estrictos. El informe advierte de los "significativos impactos" que provoca en la salud estar expuesto a estos niveles de contaminantes, "sobre todo en las áreas urbanas".


El transporte rodado es una de las mayores fuentes de contaminación atmosférica, a la que también contribuyen las emisiones de la agricultura, producción energética, industria y hogares. Cerca del 74% de la población urbana en la UE estuvo expuesta a concentraciones de PM2,5, que exceden los niveles recomendados por la OMS, según datos de 2016, indica el informe.


Los niños, los más afectados, asegura la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2016 fallecieron 600.000 niños por infecciones agudas de las vías respiratorias bajas causadas por aire contaminado. El problema se agudiza en los países de ingresos bajos y medios y se produce tanto en el exterior como dentro de los hogares. Con estas cifras, Tedros Adhamon Ghebreyesus, director general de la OMS indica en un comunicado que "todos los niños deben poder respirar aire limpio para crecer y desarrollar todo su potencial". El informe revela también que las mujeres embarazadas expuestas a altos niveles de contaminación del aire, están más expuestas a partos prematuros, y a tener niños más pequeños y de menor peso. Estas sustancias "afectan al desarrollo neurológico y a la capacidad cognitiva, además de provocar asma y cáncer infantil". Se ven especialmente perjudicados los niños en los hogares que usan combustibles contaminantes para cocinar, calentar e iluminar.

Por Esther Sánchez
Madrid 29 OCT 2018 - 14:10 COT

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