EZLN: la vida de un zapatista vale más que la Casa Blanca

La construcción de la escuela y la clínica autónomas inauguradas el 1º de marzo en la comunidad La Realidad, municipio de Las Margaritas, fue la más cara del mundo, pues "la vida de cualquier zapatista vale más que la Casa Blanca de (el presidente Enrique) Peña Nieto y que todas las casas de los ricos del mundo juntas", afirmaron los subcomandantes insurgentes Moisés y Galeano.

Ni toda la paga que cuesta hacer los grandes edificios donde los poderosos se esconden para hacer sus robos y crímenes alcanza para pagar una sola gota de sangre indígena zapatista. Por eso sentimos que esta construcción es la más cara que hay en el mundo, acotaron en un comunicado. "Así que, claro, tenemos que decir que lo que no aparece en la cuenta de la paga es la sangre del compañero Galeano (el profesor José Luis Solís López, asesinado el 2 de mayo de 2014). Ni todos los papeles de la historia del mundo alcanzan para escribir esa cuenta", sostuvieron.


Y entonces, que así lo pongan cuando ponen sus listas en los medios de comunicación, que ponen quién el más rico, dónde el más pobre. Porque el rico tiene nombre y apellido, linaje, pedigrí. Pero el pobre sólo tiene geografía y calendario, señalaron.


Insistieron: Que lo pongan entonces, que la construcción más cara de todo el planeta está en La Realidad zapatista, Chiapas, México. Y que las niñas y los niños indígenas zapatistas asisten a la escuela más cara del mundo. Y que los hombres, mujeres, niños, niñas, ancianas y ancianos, indígenas, zapatistas, mexicanas y mexicanos, cuando se enferman en La Realidad, se van a curar a la clínica más cara de la Tierra.


Galeano –antes subcomandante Marcos– y Moisés manifestaron que la única forma de poner cabal la cuenta es luchar para destruir el sistema capitalista. No cambiarlo. No mejorarlo. No hacerlo más humano, menos cruel, menos matón. No. Destruirlo totalmente. Aniquilar todas y cada una de las cabezas de la hidra.


Y aun así faltaría, como aquí queremos, levantar algo nuevo y más mejor: construir otro sistema, uno sin amos, sin patrones, sin mandones, sin injusticia, sin explotación, sin desprecio, sin represión, sin despojo. Uno sin violencia contra las mujeres, la niñez, lo diferente. Uno donde el trabajo tenga su paga justa. Uno donde no mande la ignorancia. Uno donde el hambre y la muerte violenta sean malos recuerdos. Uno donde nadie esté arriba a costa de que otros estén abajo. Uno razonable. Uno más mejor. Entonces, y sólo entonces, las zapatistas, los zapatistas, podremos decir que nuestra cuenta está cabal.


El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) inauguró en La Realidad el pasado 1º de marzo la Escuela Autónoma Zapatista Compañero Galeano y la Clínica Autónoma 26 de Octubre Compañero Subcomandante Insurgente Pedro, edificadas con ayuda económica aportada por "los compañeros y compañeras de la Sexta en México y la Sexta internacional en el mundo, y por personas nobles y buenas que se solidarizaron con nuestra lucha".
La escuela y la clínica autónomas fueron destruidas el 2 de mayo de 2014 por integrantes de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos-Histórica, quienes también asesinaron a José Luis Solís, maestro de la escuelita zapatista y de quien el antes llamado Marcos tomó el nombre de Galeano.

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El debate del aborto avanza en la región

Los debates por el acceso al aborto mostraron avances significativos en el último año en algunos países de América latina. El proyecto de ley que impulsa la presidenta Michelle Bachelet en Chile para despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo en algunas circunstancias; la aprobación en diciembre en República Dominicana de una reforma al Código Penal que permitirá acceder a un aborto seguro cuando la vida de la mujer o el feto estén en riesgo, así como cuando se den malformaciones incompatibles con la vida y en casos de violación, y el indulto otorgado a comienzos de año en El Salvador a Guadalupe, una joven que pasó siete años privada de su libertad por sufrir un aborto espontáneo de un embarazo producto de una violación a sus 18 años, son algunos de los hechos más relevantes, destacados en un informe elaborado por el Centro de Derechos Reproductivos, una reconocida organización con sede central en Nueva York, que trabaja en la temática a través de litigios estratégicos.


Sobre la Argentina, donde la discusión parlamentaria por la descriminalización del aborto permaneció estancada durante 2014, el CDR celebró el acto público en el que las autoridades nacionales y de la provincia de Buenos Aires del área de derechos humanos le pidieron disculpas en diciembre a la joven con discapacidad mental L. M. R., por denegarle el acceso a un aborto legal en 2006 en un hospital de La Plata, luego de quedar embarazada como consecuencia de un abuso sexual cometido por un familiar, un caso por el cual el Estado argentino fue condenado por el Comité de Derechos Humanos de la ONU. El pedido de disculpas públicas fue parte de las medidas de reparación acordadas con la víctima y su madre, luego del pronunciamiento del Comité.


El informe del CDR analiza avances, retrocesos y desafíos en Latinoamérica en relación con el acceso a los derechos reproductivos en 2014 y se extiende al inicio de este año. Fue difundido por su oficina regional, que está ubicada en Bogotá y dirige la colombiana Mónica Arango Olaya. "Durante el 2014, los debates en torno de la garantía de los derechos reproductivos en América latina tuvieron una gran relevancia. Si bien se dieron pasos importantes hacia su protección y reconocimiento, persisten barreras formales y sustantivas que siguen limitando el goce efectivo de los derechos fundamentales de las mujeres", observó Arango.


La interrupción voluntaria del embarazo en la región se caracteriza por legislaciones que criminalizan la práctica y sólo la permiten en causas específicas. En algunos países incluso está prohibido en todas las circunstancias. Este escenario empuja a las mujeres que necesitan abortar a la clandestinidad, con los riesgos que implica. Los únicos países donde el aborto está legalizado son Puerto Rico, Cuba, tres países de Antillas Francesas, Guyana Francesa, Guyana y Barbados. El aborto está totalmente prohibido en Chile, El Salvador, Honduras, Saint Martin (Antillas Holandesas), República Dominicana y últimamente en Nicaragua.


Uno de los principales avances señalados por el CDR en la región es la reforma al Código Penal aprobada en diciembre en República Dominicana, que entrará en vigencia después de un año de la publicación de la ley y permitirá acceder a un aborto seguro cuando la vida de la mujer o el feto estén en riesgo, así como cuando se den casos de malformaciones incompatibles con la vida y en casos de violación. El proyecto que anunció en enero la presidenta Bachellet en Chile apunta en el mismo sentido. "El Congreso chileno enfrenta un momento crucial para reformar su legislación y liberalizar el aborto de manera gradual, como supuesto básico para cumplir con la obligación de garantizar la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de la información, los bienes y los servicios de salud reproductiva", apunta el informe del CDR.


Otro de los hechos relevantes a nivel regional es la declaración sobre la Violencia contra las Mujeres, Niñas y Adolescentes y sus Derechos Sexuales y Reproductivos adoptada en septiembre por el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer. La declaración reconoce que la discriminación de género, los estereotipos culturales y la falta de garantía de los derechos sexuales y reproductivos son obstáculos para que las mujeres y niñas vivan libres de violencia.


En junio, el Estado peruano adoptó un protocolo nacional para la prestación de servicios de aborto legal y seguro que "proveerá claridad para el personal médico y pacientes sobre el acceso a dicho procedimiento", puntualiza el CDR. La adopción de este protocolo es parte de las recomendaciones de una decisión histórica del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité Cedaw), en el cual se determinó la violación por parte del Estado de los derechos humanos de L.C., a quien le negaron el acceso a los servicios de aborto legal.


En marzo, el Estado de Brasil realizó la reparación económica y simbólica en el marco de la ejecución de la decisión Comité Cedaw en el caso conocido como "Alyne vs. Brasil", por la cual se estableció la responsabilidad internacional de ese país por la muerte de Alyne, una mujer afrobrasileña que no recibió atención médica de calidad por complicaciones asociadas con su embarazo. El caso es el primero que establece la responsabilidad en el marco internacional, por faltar a la obligación de garantizar la calidad del cuidado de salud y el embarazo seguro.


Entre los retrocesos y desafíos, el CDR menciona las siguientes novedades:


- En Colombia, en marzo, la Corte Constitucional avaló la práctica de la esterilización quirúrgica a personas de menos de 18 años con discapacidad cognitiva y psicosocial, luego de resolver una demanda de inconstitucionalidad contra la ley que prohibía, en todos los casos, practicar procedimientos quirúrgicos con fines anticonceptivos.


- En Uruguay, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo suspendió 10 artículos del decreto reglamentario de la ley que autoriza la interrupción voluntaria del embarazo y restringe el derecho a la objeción de conciencia de los médicos en materia de aborto. "La decisión adoptada por el alto tribunal pone en riesgo los límites al derecho a la objeción de conciencia de los prestadores médicos, lo cual se traduce en mayores barreras de acceso a los procedimientos de aborto por parte de las mujeres", advirtió el CDR.


- En Honduras se mantiene la penalización total del aborto, así como la prohibición de la anticoncepción de emergencia. "Ambas restricciones violan los derechos a la autonomía reproductiva, a la integridad personal, a la intimidad, a la salud y a la vida de las mujeres, y han generado un contexto de persecución para aquellas mujeres que intentan acceder a los servicios de salud reproductiva", señaló la organización.

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"Tenemos un buen programa de igualdad"

Con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer Trabajadora, Sissy Vouvou respondió en Barcelona a la polémica falta de ministras en el nuevo gabinete de Tsipras y analizó las políticas de género de su partido.


Después de que esta semana la Organización Internacional del Trabajo (OIT) confirmara en su último informe que la brecha salarial entre hombres y mujeres en España es del 17 por ciento y que la mayor parte del empleo a tiempo parcial lo asume la población femenina, no es de extrañar que el Día de la Mujer Trabajadora se conmemore a lo grande en el país ibérico. Uno de los principales sindicatos, la Unión General de Trabajadores (UGT), fue en Barcelona el escenario de una jornada reivindicativa que contó con la presencia de la histórica feminista griega y cofundadora de Syriza, Sissy Vouvou.


Vouvou es toda una referencia dentro de los movimientos de izquierda de Grecia y Europa: formó parte del Movimiento Autónomo de Mujeres, de la Marcha Mundial de las Mujeres y del Forum Social Griego, además de haber creado uno de los partidos que conformó la base de Syriza y ser –hasta el año 2012– su responsable de políticas feministas. En 2013 se presentó como candidata a la presidencia de la agrupación, enfrentándose a Alexis Tsipras, y hoy es miembro del comité central del partido que desde hace un mes gobierna el país.


Con la autoridad de tamaña trayectoria –y a la vez la humildad de una genuina luchadora–, Sissy Vouvou abordó, no bien empezó la charla, el punto que –tras asumir Syriza el gobierno de Grecia– más críticas levantó incluso entre sus férreos seguidores: la falta de mujeres en la nueva Ejecutiva helena. En un partido formado por trece organizaciones, de las cuales un 60 por ciento son hombres y un 40 por ciento mujeres, y cuyos pilares, según explica Vouvou, están representados en los tres colores de su bandera (verde: la ecología; rojo: la izquierda; lila: el feminismo), llama la atención la decisión de Tsipras de no incluir a ninguna mujer entre sus once ministros y sólo a seis entre los 30 subministros. "Esta ha sido la voluntad de Syriza y no es una política correcta", afirma Vouvou. "El contenido feminista del partido en los últimos tiempos ha ido decayendo. En 2007 fundamos una red organizada de mujeres dentro de Syriza que luego, en 2012, fue disuelta porque algunos de los candidatos mostraron falta de sensibilidad hacia la causa feminista y, aunque seis meses más tarde se creó la Comisión de Género y Políticas de Igualdad, sus iniciativas ya no fueron tan intensas como las que había antes", explica.


Sissy Vouvou cuenta que desde la cúpula de Syriza se responde a las protestas que en torno de esto le llegan, tanto desde dentro como fuera de la formación, que "no es momento de críticas porque se está atravesando una situación muy complicada, marcada por las duras negociaciones con la troika". Conforman la troika de acreedores el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional.


Ante la impotencia que las feministas griegas sintieron por la poca receptividad hacia sus reclamos, la activista griega se mostró muy agradecida hacia las 66 organizaciones feministas españolas que le mandaron cartas a Tsipras quejándose de la baja cuota de mujeres en el gobierno. "El presidente debe saber que desde el resto de Europa se lo está observando en este sentido también", recalcó. Vouvou, a su vez, confesó que la indignación por este hecho fue mucho mayor en el exterior que en su propio país y que en España el movimiento feminista, por su alto grado de organización y de implicación activa, es un modelo a seguir para sus pares helenas.


Más allá de las críticas por el escaso número de ministras, lo cierto es que el partido de Tsipras, en su congreso fundacional celebrado en julio de 2012, además de sentar las bases de un proyecto dirigido al aumento del gasto social, el acceso a la sanidad, la educación, el agua y la electricidad para toda la población, la instauración de una renta básica y el desarrollo sostenible como principales ejes, también creó una hoja de ruta sobre igualdad de género. "En el mes que llevamos en el gobierno, sólo hemos podido dedicarnos a intentar defendernos de las terribles presiones de la Unión Europea y en evitar que la troika se quede con lo único que le interesa, todo nuestro dinero", advierte Vouvou. "Pero no-sotros vamos a implementar nuestro programa completo. Necesitamos tiempo y, sobre todo, cambios en Europa. Los primeros, en España, con las próximas elecciones", clama la activista.


Vouvou aclara que para que el programa de igualdad de género propuesto por Syriza pueda llevarse adelante hay ahora mismo dos problemas: la falta de fondos y la poca incidencia que tienen en la toma de decisiones políticas las mujeres que forman parte de la administración, donde sí hay una presencia destacada del sector femenino. "Los cargos que desempeñan no les confieren la suficiente responsabilidad como para implementar las políticas de igualdad incluidas en el programa de Syriza", explica Sissy.


Pero, sin duda, el principal obstáculo al que se enfrenta el nuevo gobierno griego es la escasez de recursos. "No disponemos del dinero necesario para implementar nuestras políticas sociales –alerta la activista– y lo mismo les sucede a los sindicatos, que no pueden por eso poner en marcha sus programas de igualdad dentro de las empresas o las campañas de sensibilización adecuadas para prevenir la discriminación laboral."


Así las cosas, la feminista griega no duda en reiterar, antes de acabar su conferencia, el propósito fundamental de su visita a Barcelona: fortalecer los vínculos con España porque, asegura, "Grecia necesita, más que nunca, el apoyo del resto de países de Europa para enfrentar las terribles presiones de la troika". Desde el público no se la quiere dejar ir y alguien le pregunta sobre sus expectativas ante las elecciones generales de noviembre. Sissy responde: "Soy consciente de que en España no hay un solo frente de izquierdas, sino muchos. y las expectativas –tanto desde Syriza como desde otros partidos anticapitalistas europeos– son que estos grupos sean capaces de confluir para construir un gobierno de izquierdas, porque cuantos más gobiernos de izquierdas haya en Europa, más fácil será tumbar las políticas neoliberales que nos asfixian".

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Domingo, 08 Marzo 2015 05:43

Los contextos de las izquierdas

Los contextos de las izquierdas

Los países del sur de Europa sufren amenazas semejantes y enfrentan desafíos comunes, pero los contextos en los que tendrán que lidiar con tales amenazas y desafíos varían de país a país.


La mayor amenaza es la austeridad sin fin, el bienestar convertido en lujo de pocos, la indignidad y la precariedad impuestas a mayorías cada vez mayores, la corrupción como modo normal de hacer política, la financiarización de la vida, la democracia transformada en un espantajo vacío agitado por las cotizaciones de la bolsa para intimidar ciudadanos todavía no resignados. El desafío mayor, en tanto, es encontrar una salida que no sea un precipicio. Este es el mayor desafío que las izquierdas enfrentan desde 1919.


Y la gran dificultad es la siguiente: hace un siglo, las izquierdas se dividieron entre la opción socialista/comunista y la opción socialdemócrata. Hoy continúan divididas, pese a no haber condiciones para ninguna de las dos opciones. Lo que siempre las unió fue la lucha por una sociedad más justa y una vida digna para las grandes mayorías. Siendo más urgente que nunca el objetivo que las une, ¿será posible atenuar lo que las divide?


Me concentro ahora en la opción que en Europa resistió más: la socialdemocracia propuesta por los partidos socialistas. Pero siendo cierto que los partidos socialistas participan en cerca de la mitad de los gobiernos de la Unión Europea, ¿cómo se explica que la ortodoxia neoliberal, ferozmente antisocialdemócrata, domine tan ampliamente? Sin dar demasiado peso al pantano de mediocridad y corrupción en el que se ha convertido la política corriente, la razón reside en que hay partidos socialdemócratas pero no hay condiciones socialdemócratas. Si el capitalismo es en general antisocial, el capital financiero es lo más antisocial y es el que domina hoy, el pilar fundamental del neoliberalismo. Su naturaleza es además antidemocrática una vez que busca neutralizar o impedir todos los procesos de inclusión social por vía de la redistribución social y de políticas públicas, emergentes de conquistas democráticas. El drama es que la ausencia de condiciones socialdemócratas afecta tanto a los partidos socialistas como a los partidos situados a su izquierda que aspiran a ser gobierno.


Todos estos partidos ponen en la agenda el ideario socialdemócrata: derechos sociales asentados en políticas públicas bien financiadas, en salud, educación y seguridad social; justicia fiscal; Estado democráticamente fuerte; justicia accesible, eficaz e independiente. Siendo así, lo que une a las izquierdas a corto plazo es la lucha por la refundación de las condiciones socialdemócratas. Para eso es urgente traer lo social y lo popular dentro de lo político como forma de defenderlo del asalto a mano armada por los mercados por parte del capital financiero.


Es aquí que los contextos divergen. En Grecia, el partido socialista (PASOK) está herido de muerte. Syriza y el pueblo griego tienen un crédito moral impresionante sobre los europeos del sur: un país periférico osó negociar en condiciones chocantemente desiguales en nombre de un pueblo que no quiere morir de austeridad. Y se prepara para hacerlo solo durante meses e incluso sirviendo de vacuna contra Podemos en España y el Sinn Fein en Irlanda, países donde la hidra financiera está concentrada. En España, Podemos pone en causa la propia distinción convencional entre izquierda y derecha como forma de hacer emerger una izquierda digna de ese nombre. Y probablemente tendrá éxito. En Portugal, el Partido Socialista (PS) puede ganar las próximas elecciones. Al contrario de lo que sucede en Grecia y en España, la izquierda no puede prescindir del PS ni el PS puede prescindir de la izquierda.


Antonio Costa, secretario general del PS, presentó en la reciente cumbre de The Economist en Cascais un documento importante sobre la creación de las condiciones socialdemócratas. No sorprende que no haya tenido eco. La derecha, que domina los medios de comunicación, ya presintió el peligro y está empeñada en neutralizar al PS en todo lo que la separe de ella. La estrategia es clara: convertir la devastación social de los últimos años en un acontecimiento digno de los alemanes; solo dar visibilidad a Antonio Costa en todo lo que haga del PS una no alternativa.


Y lo más grave es que la derecha está bien instalada dentro del PS, lista para boicotear al secretario general. Si él se da cuenta a tiempo, deberá incidir en lo social (desempleo, precariedad en el trabajo, deficiente salud pública, aumento de pobreza y de suicidios) como forma de dar credibilidad a lo político; decir sin equívocos que no quiere hombres de los mismos negocios de siempre en la presidencia de la República; no tener miedo de las palabras patria y soberanía cuando el país es ya un protectorado; dar espacio a las izquierdas, para que todos luchen por los votos de los portugueses ofendidos y maltratados por este Gobierno, en lugar de comerse unos a los otros; y mostrar con vehemencia que, al contrario de muchos que ocupan altos cargos, es un político honesto.


*Traducción de José Luis Exeni Rodríguez

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La encrucijada de los movimientos ante el Gobierno de Syriza

Es ya un lugar común afirmar que la victoria electoral de Syriza se basa en gran medida en las movilizaciones de los movimientos sociales de los últimos cinco años en Grecia. No obstante, esta afirmación puede ocultar la diversidad de idearios y demandas en la sociedad griega, como también puede reforzar una imagen simplista de lucha entre las fuerzas pro y antiausteridad. Si bien Syriza ha estado presente en las grandes movilizaciones de los últimos años, el factor determinante en la consolidación de su hegemonía fue su capacidad de movilizar el voto de la clase media, convenciéndola de que podía revertir las injusticias producidas por los recortes indiscriminados, parar la movilidad hacia abajo y retomar el camino hacia la prosperidad material de los años anteriores a la crisis.


Sin embargo, en el interior de los movimientos sociales hay dos imaginarios distintos, complementarios y a la vez antagónicos. Por un lado están los movimientos de ciudadanos afectados por el ataque antisocial de la troika, que exigen la restitución del Estado de bienestar como instrumento de redistribución, el fortalecimiento del Estado como mediador de los antagonismos sociales y la vuelta al crecimiento económico con el fin de paliar la pobreza y desesperación que el desempleo masivo ha provocado. Por el otro, está una multitud de movimientos que pretenden ir más allá del Estado y de la economía capitalista como principios organizativos de la vida social y empiezan a construir ya alternativas radicales basadas en la proximidad, la solidaridad y la participación.


Por supuesto, los dos imaginarios coexisten en el seno de muchos movimientos y están en fricción permanente. Debates interminables se han producido, por ejemplo, en las asambleas de las docenas de Clínicas Solidarias Autogestio¬nadas de Grecia: ¿Es su objetivo tapar los agujeros que produce el rápido desmantelamiento del sistema público de salud o, por el contrario, producir un modelo alternativo de gestión de la salud que vaya más allá de lo estatal?


Los movimientos dominados por el primer imaginario celebraron la llegada de Syriza al poder como una victoria propia. Sin embargo, un mes después, se están dejando claras las limitaciones de este ideario en la coyuntura actual. El poder del Gobierno nacional se demuestra insuficiente para plantar cara al poder establecido a nivel nacional y supranacional. A pesar de la dura negociación, el nuevo gobierno ha vuelto de Bruselas con un nuevo plan de austeridad que complicará muchísimo la puesta en marcha de su "plan de salvación social" anunciado durante la campaña electoral. Aunque este desenlace represente una mejora comparado con los planes de rescate anteriores, y aunque sea sólo un primer paso en la larga negociación, queda patente que en una Europa dominada por un núcleo duro neoliberal que exige sacrificios humanos para aplacar el mercado, hay muy poco margen de maniobra para un gobierno progresista. Además, con las arcas públicas vacías y el chantaje permanente del servicio de la deuda soberana, una recapacitación económica basada en políticas de inspiración keynesiana parece también irrealizable.


Desmovilización


Del otro lado, los movimientos inspirados en el segundo ideario, después de la efervescencia social de los años 2011-2012, vivieron una progresiva desmovilización, debido en parte a la estrategia de desgaste y represión del gobierno anterior, pero también a la dinámica electoral de Syriza, que ha canalizado de nuevo el deseo de cambio social hacia la vía parlamentaria. No obstante, pervive todavía su legado de empresas autogestionadas, iniciativas de gestión de los bienes comunes, ecoaldeas, cooperativas productivas o de consumo, centros sociales, asambleas vecinales, y una larga serie de iniciativas de base que prefiguran una institución alternativa de la sociedad en clave de democracia radical y una economía construida sobre las necesidades humanas.


En este marco se celebró en Atenas a finales de febrero un fórum de pensadores y activistas de los movimientos de base, con cientos de participantes, bajo el rubro 'Prosperidad sin crecimiento', con el fin explícito de traducir su actividad en propuestas concretas, tanto hacia el poder político como hacia la sociedad. Partiendo de la premisa de que el crecimiento económico es ya incompatible con el bienestar social y la sostenibilidad medioambiental, los movimientos de base buscan complementar la resistencia creativa a las políticas neoliberales y la construcción de alternativas viables desde abajo con la exigencia de reformas radicales: desde la implantación de la renta básica universal o la institución de nuevos regímenes de gestión de los bienes comunes hasta la creación de un marco legal que permita el funcionamiento de empresas recuperadas, como la Vio.Me de Tesalónica. Se intenta así hacer uso de las oportunidades que ofrece un gobierno que explícitamente reconoce la economía social y solidaria como parte importante de su programa político.


No obstante, la relación entre el poder estatal y los movimientos de base nunca está libre de fricción y contradicciones. Históricamente, los gobiernos de izquierda presentan la amenaza de cooptación y desmovilización de los movimientos. En la presente coyuntura es importante que las iniciativas de base mantengan su autonomía de pensamiento y acción, para evitar diluirse dentro del proyecto hegemónico de Syriza. Es por esto que una de las iniciativas más relevantes que surgieron del fórum fue el intento de conectar e integrar los proyectos antagónicos en torno a los bienes comunes en un actor político que pueda adquirir protagonismo en una sociedad postconsumista, ayudando a superar el dilema artificial entre austeridad y crecimiento.

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Jueves, 26 Febrero 2015 20:23

Así se vivió la marcha de los maestros

Así se vivió la marcha de los maestros

La marcha de magisterio para la radicación de su pliego de peticiones fue calificada por sus organizadores como un éxito. Docentes de distintas regiones estuvieron presentes. 


Alrededor de las diez de la mañana fue radicado el pliego de peticiones del magisterio en el Ministerio de Educación Nacional (MEN). Con globos naranjas y blancos y la sigla de su organización los docentes engalanaron su marcha, la que no abandonaron a pesar de los fuertes rayos de sol que cubrieron la ciudad de Bogotá.


Una vez radicado su pliego, delegaciones provenientes de diferentes partes del país, tomaron rumbo hacia el centro de la capital para dar a conocer sus posiciones sobre la actual situación de la educación. En diálogos con desdeabajo contaron cómo sufren la problemática social y educativa en sus lugares de origen.


Álvaro José Jiménez, docente del departamento de la Guajira afirma que "La salud está grave. Nosotros estamos afilaidos con la UT Oriente y el año pasado hicimos un paro para el mejoramiento de los derechos de salud de los trabajadores, de los maestros y sus familiares, y por un tiempo mejoró un poquito, pero sigue igual. El problema tiene que ver con las remisiones y con que no hay especialistas para atender al grueso de los maestros".


Por su parte Turis Martínez, presidente del Sindicato de Unión de Maestros de Chocó dice que "Nunca en la historia del magisterio los servicios (de salud) habían llegado a niveles tan bajos. Creemos que todos los esfuerzos que ha hecho Fecode –las auditorías médicas, hablar con los contratistas, hablar con la Fiduprevisora–, no han servido de nada".


En el Chocó hay aproximadamente cinco mil maestros, le dijo Martínez a desdeabajo, y señaló que en el tema de la violencia –durante los años 2009 – 2015– suman más de 50 docentes amenazados.


En Santander, por el contrario, la violencia ha disminuido pero la prestación del servicio de la salud es preocupante. "La empresa que brinda el servicio médico no ha venido cumpliendo. Incluso, hay casos de docentes fallecidos por la simple negligencia de esta entidad", afirmó Rafael Reyes, docente de ese departamento.


Como puede verse, la salud es uno de los temas más importantes para el mayor gremio del país, así como la seguridad docente. Pero, durante la marcha, también fue evidente el rechazo a la propuesta de jornada única que adelanta el Gobierno Nacional.


Rafael Reyes también le dijo a desdeabajo que "[...] es una demagogia porque el Gobierno la tiene planteada para tres mil estudiantes en un país de ocho millones. Eso, resaltó, no alcanza ni al 3 por ciento. Nosotros decimos que la jornada única debe tener los mismos docentes, con salario profesional, aumento de la estructura física y, además de eso, garantizarle a los estudiantes alimento y el transporte escolar".

 


Miguel Ángel Pardo, fiscal de la Asociación Distrital de Educadores (Ade), agregó que "El propósito del Gobierno es pasar las pruebas internacionales. Pero, para nosotros debe contribuir a transformar las prácticas pedagógicas. Y, el Gobierno ha procedido a contratar maestros por tercerización y por la vía del Sena, para ir a los colegios a enfatizar en las áreas en las que están mal según esas pruebas [...]".


Pardo también resaltó la problemática de los docentes indígenas, tema que tuvo gran realce en los discursos pronunciados por los líderes de la jornada de protesta. "Nuestro Estatuto Docente le permite a todos los maestros de Colombia, independientemente de si son indígenas o no, si son de las capitales o no, tener por el mismo escalafón el mismo salario. Sin embargo, en algunas comunidades indígenas el Gobierno les entrega los dineros al gobernador indígena y ellos asignan salarios muy bajos, inferiores al escalafón".


Durante el recorrido que inició en el MEN, siguió por la 26 y finalizó en la Plaza de Bolívar, los dirigentes animaron a los marchantes enfatizando en la importancia de continuar y seguir con las metas, pues si se anexan las peticiones que ahora presentan al Plan Nacional de Desarrollo sus problemas tendrán, con más seguridad, soluciones estructurales o, al menos, eso esperan.


En la Plaza, Senén Niño Avendaño Senador que fue líder sindical de Fecode y que ahora representa al gremio en el Congreso, afirmó que Gina Parody, ministra del ramo, será citada en plenaria para exigirle el cumplimiento con los pliegos.


En conversación con desdebajo, Niño explicó en qué va el Estatuto Unificado Docente. "Ya el Senado de la República nombró sus delegados entre la comisión tripartita, son siete senadores. Estamos muy optimistas, que este equipo nuevo de participantes le darán un gran impulso al proceso de concertación para acordar con el Gobierno Nacional y Fecode un nuevo Estatuto Docente que profesionalice y dignifique nuestra labor de educadores" Y agregó, "Aspiramos que ojalá en seis meses ya tengamos una concertación. Vamos a darle mucha dinámica a esta comisión tripartita".


Con la radicación de su pliego petitorio por parte de los docentes, la ministra Gina Parody debe designar la comisión negociadora por parte del Gobierno, "ojalá que sea la propia Ministra la que esté al frente de la negociación", dijo el Senador.


Esa comisión, junto a la de los docentes, tiene un plazo de 20 días para concertar. Si no se llega a un acuerdo, y si las dos partes lo aprueban, pueden hablar durante otros 20 días. Finalmente, si en los 40 días no hay avances, "inevitablemente nos iremos a paro nacional", afirmó Miguel Ángel Pardo.


A las dos de la tarde finalizó la movilización promovida por Fecode como "La Gran toma a Bogotá". Los docentes calculan que alrededor de 25.000 docentes respondieron a la iniciativa.


Luis Alberto Grubert, presidente de Fecode, la calificó como un éxito, y le dijo a desdeabajo que "La respuesta fue tan masiva, que no solo fue importante la de Bogotá, las de todas las capitales fueron muy significativas y lo que podemos decir es que aquí hay una seña al Gobierno de que el magisterio está dispuesto a defender su pliego a cualquier costo".

 

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Los maestros en marcha, Miercoles 25 de febrero

Los sindicatos en marcha, Miércoles 25 de febrero

 

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Miércoles, 25 Febrero 2015 19:23

Los sindicatos en marcha

De izquierda a derecha: William Reyes (Fenaltrase), Jorge Peña (Representante CTC), William Agudelo (Asociación Distrital de Educadores), Luis Pedraza (Presidente de la CUT), Percy Oyola (Vicepresidente CGT), Francisco Maltés (Dirigente CUT), Ventura Ortíz (Únete)

La Central Unitaria de Trabajadores –Cut–, junto a líderes de diferentes sindicados afiliadas a esta organización, anunciaron que si el Gobierno no cumple con sus peticiones, a finales de marzo se irán a paro.


El doce y trece de febrero sesionó en Colombia el séptimo Encuentro nacional de trabajadores estatales, donde sus asistentes acordaron los más de 300 pliegos que en medio de marchas radicarán el 26 de febrero en alcaldías y gobernaciones, así como el pliego unificado ante el Gobierno Nacional. "El pliego unificado estatal que aprobamos [...] en la ciudad de Bogotá, donde se reunieron 116 organizaciones de 16 departamentos del país, con una audiencia de 500 dirigentes sindicales, responde a la declaratoria de guerra social que le hace el Gobierno Nacional en su Plan Nacional de Desarrollo", dijo William Reyes, presidente del comité ejecutivo de la Federación nacional de trabajadores del Estado –Fenaltrase–, en rueda de prensa realizada en la sede de la Cut el 25 de febrero.


El punto de encuentro en Bogotá para la marcha de los sindicatos estatales será la calle 19 con carrera séptima a las diez de la mañana. Mientras tanto, desde las nueve del mismo día Fecode estará radicando en el Ministerio de Educación su pliego de peticiones.


"Si el Gobierno no sede en esto, vamos a paro"


El pliego unificado tiene varios puntos, pero son dos los que pueden frenar o, por el contrario, animar a los trabajadores a realizar el paro nacional.
El primero es la nivelación salarial: "El año pasado los empleados públicos tuvimos incrementos salariales por debajo del incremento del salario mínimo. El salario mínimo se incrementó el 4.5 por ciento el año pasado y el incremento de los estatales fue 2.92 por ciento, es decir, estuvimos 1.6 por debajo del incremento general", dijo Francisco Maltés, miembro de la junta directiva de la CUT.


El segundo punto es la ampliación de plantas de personal. Explica el sindicalista: "Se calcula que en el Estado hay cerca de un millón de personas que cumpliendo con funciones permanentes y misionales, están vinculadas por la vía de prestación de servicios [...]. Entonces, el segundo punto es la ampliación de las plantas de personal para dar cumplimento a dos sentencias de la corte: la C-614 y 171, que dicen, que todos los cargos en el Estado que cumplan con funciones permanentes deben ser de planta".


La ampliación de personal de planta es un tema preocupante para los sindicatos estatales, pues, afirman que hay un decreto en el Departamento Administrativo de la Función Pública (Dafp) que pretende congelar la planta de empleados lo cual significa que "todos los puntos que tienen que ver con la ampliación para vincular a quienes están trabajando de forma deslaboralizada, no se discutirá, por eso decimos que ahí hay un atentado a la negociación colectiva".


¿Paro en marzo?

 

Pese a la radicación de los pliegos este jueves 26 de febrero, los sindicalistas anuncian desde ya la posibilidad de un paro. En la rueda de prensa explicaron que sus advertencias se deben a tres razones.


i) "El decreto que está listo para la firma del Presidente en el que se congela la nómina. Ese decreto niega la mitad de los puntos de la negociación".


ii) "El Gobierno del presidente Santos [...] se comprometió con los trabajadores colombianos a realizar un proyecto de ley para devolver los recargos a partir de las seis de la tarde, los dominicales y los festivos. Han pasado ocho meses desde la posesión del Presidente y no presentan el proyecto".


iii) "El Gobierno acordó con las centrales que se presentaría un proyecto de ley para que los pensionados no pagaran el 8 por ciento de aportes a la salud, toda vez que la reforma tributaria exoneró de pagar los aportes parafiscales a empresas [...] se trataba de un acto mínimo de equidad, que ninguno pagara aportes a salud [...]. No presentó el proyecto, lo presentaron los parlamentarios y el Gobierno le negó la viabilidad presupuestal".
En contra del recorte


"El Gobierno ha dicho que reducirá 1,2 billones en gastos de funcionamiento. El salario se paga con los gastos de funcionamiento y si tenemos en cuenta el decreto de congelación de nómina, es evidente que va afectar a los trabajadores", afirmaron los sindicalistas frente al recorte presupuestal de 6 billones de pesos anunciado por el Gobierno Nacional en días recientes, acción que califican como parte de una "guerra unilateral".


"Cuando hay unas normas que nos permiten negociar y la contraparte ya nos está diciendo que no quiere negociar, y nos impone unas normas como son congelar presupuestos, no ampliar las plantas, pues es quitarnos nuestro argumento: el Gobierno es el que está violando las normas constitucionales. Para nosotros es una declaratoria de guerra, a la cual tenemos que responder a través de lo único que tenemos: la acción conjunta unificada de un paro estatal", le dijo William Reyes, presidente del comité ejecutivo de Fenaltrase, a desdeabajo.


Por su parte, Francisco Maltés le expresó a desdeabajo que siempre hay una excusa para no aceptar sus peticiones, y que es paradójico que sean los trabajadores los que sufren las consecuencias de la política económica, pero que nunca se vean favorecidos cuando el Gobierno anuncia que "estamos bien".


"Cuando al país le iba bien –el preciode petróleo estaba a 100 dólares– y estábamos haciendo exigencias muy parecidas a las actuales, el Gobierno nos dijo que no accedía porque eso iba a generar inflación, que iba a disparar el gasto público, entonces que mejor esperáramos. Cuando nos fue bien, los trabajadores nunca nos vimos beneficiados de esa bonanza y ahora que estamos mal, entonces ellos pretenden descargar la crisis sobre nosotros. Eso es lo que está mal en la política del Gobierno".


Este es el panorama por el cual se calcula que en Bogotá desfilarán alrededor de 10.000 personas, pues a los trabajadores estatales se une la "Gran toma a Bogotá", la marcha promovida por los responsables de la educación.

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El capitalismo ya está agotado, sentencia Mujica

Pepe Presidente. Dicho así, como en el título, parece una consigna electoral. Pero José Mujica está a punto de concluir –este primero de marzo– su mandato como Presidente y es más Pepe que jamás. Llevo medio siglo en la profesión y he tenido oportunidad de conocer y/o alternar en distinto grado con mandatarios de lo más diversos, desde Ronald Reagan a Raúl Alfonsín, pasando por Fidel Castro, Mijail Gorbachov, Lula, François Mitterrand, Sandro Pertini, Michelle Bachelet y Carlos Menem, pero Pepe se sale del molde; es decididamente otra cosa. El único conocido que se le asemeja en talante democrático y sencillez es el argentino Arturo Illía, pero éste estaba lejos del arsenal teórico y la experiencia política y vital de Pepe.


El 11 de febrero pasado, a las 10 de la mañana, llegamos la periodista suiza Camilla Landböe, el fotógrafo Óscar Bonilla, el amable gestor de la entrevista Federico Fasano Mertens, el director de prensa de la Presidencia de Uruguay Joaquín Costanzo y yo mismo a la sencillísima, florida chacra de Pepe, a pocos kilómetros de Montevideo. Sale el Presidente a recibirnos, vistiendo camisa arremangada y fuera de los pantalones vaqueros, zapatillas con cordones a medio atar y gorra de béisbol. Saluda, estrecha manos, nos sentamos bajo un árbol, agarra un termo y empieza a cebar mates para todo el grupo. De vez en cuando interrumpe para pedirle a Bonilla que le preste tabaco y papel para liarse un pitillo.


Pero aunque esta descripción lo sugiera, no hay nada de pose, de pintoresquismo en Pepe Mujica. Respira, transpira, transmite autencidad, demostrada en su vida de toda la vida y sobre todo en lo que hace, en lo que dice. No he conocido políticos, menos aún Presidentes, que se expresen con tanta libertad sobre las limitaciones y problemas de su gestión, sobre sus propios partidarios y aliados, con un lenguaje mezcla de intelectual profundo y hombre de la calle. Pepe es uno de esos raros marxistas que han comprendido el materialismo humanista de Marx y hacen esfuerzos por ponerlo al día. En cualquier caso, un hombre cultivado y profundamente honesto, sincero. Se puede estar de acuerdo o no con todo o parte de lo que expresa, pero es imposible no maravillarse ante un personaje así.


Pepe, Presidente de la República Oriental del Uruguay.


CG (Carlos Gabetta): Empecemos por las cuestiones formales: ¿cómo es el trato? Lo llamamos Presidente, señor Mujica, José o...


JM (José Mujica): Pepe... y nos tuteamos.


CG: Gracias, Pepe. Comencemos entonces. Para un hombre como vos, que ha luchado en los años 70 por cambios políticos, económicos y sociales rápidos, definitivos; por una revolución, y ha pagado por ello, entre otras cosas con 15 años de cárcel... ¿Qué significa, años después de todas esas experiencias, ser Presidente electo, encontrarse al frente de una alianza de centro-izquierda, con compañeros que tienen ideas distintas y con una responsabilidad de gobierno?


JM: Los hombres, como cualquier cosa viva, amamos mucho la vida. Entonces queríamos un mundo perfecto. Después hemos sufrido bastante, pero por falta de velocidad, porque nos agarraron (risas), no porque fuéramos héroes. Pero allí empezamos a revalorizar el papel que tiene la vida, nada más y nada menos... Vale la pena pelear para que la gente tenga un poco más de comida, mejor techo, más salud, mejor educación, y transcurra su tiempo sobre el planeta lo mejor posible. Pero nada es más hermoso, más preciado que la vida... Y esto es así en el capitalismo, lo fue en el feudalismo, lo fue para el hombre primitivo... y lo será en el socialismo. Como la vida no hay nada... Eso es lo que aprendimos en esos años, que la vida es el primer valor, y en todo caso el segundo valor es la sociedad.


Por eso ahora andamos despacio, pero firme, tratando de apuntalar transformaciones que son relativas; lentas, porque deben consensuarse; que no son definitivas, porque lo único definitivo es la muerte...


CG: Lo que decís se podría entender, traducir, como una adaptación a la realidad...


JM: Uno no acaba nunca de adaptarse a la realidad, que es tan compleja... Es una manera de ver el mundo... algunos lo ven a través de una ecuación religiosa, otros meramente ideológica... yo me siento cada vez más emparentado con viejos filósofos como Séneca, como Epicúreo, como...


CG: Heráclito...


JM: Sí... Por supuesto, hay convicciones, un trayecto intelectual al que uno no va a renunciar, pero no debemos ser esquemáticos... Pienso que el hombre, como animal que es, por el disco duro que tenemos dentro, es gregario; no es un felino, es antropológicamente socialista. ¿En qué sentido? Necesita de la comunidad para vivir; no puede vivir aislado, tiene una honda dependencia con el grupo social. Ha vivido más del 90 por ciento de su existencia humana en forma primitiva; no separaba lo mío de lo tuyo. La propiedad, la competencia y todo eso que vino después. El desarrollo de la civilización fue conformando su individualidad; la noción acabada de individuo acaparador es moderna, capitalista. Nosotros somos capitalistas por formación histórica, porque vivimos en este momento del desarrollo de la la civilización.


CG: Hace unos días leí una frase tuya: vamos a tener guerra hasta que la naturaleza nos obligue a ser civilizados...


JM: Y sí, por ahí vamos. El capitalismo, como todo, es contradictorio. Por un lado, está la injusticia, la desigualdad, las guerras; pero ese egoísmo que lleva adentro es un motor formidable, que ha desarrollado ciencia, tecnología, todo eso, ¿verdad? El capitalismo nos ha dado muchos azotes, pero nos regaló 40 años más de vida promedio en el último siglo... ¿qué te parece? Ahora parece haber dado todo de sí; lo lógico es que el socialismo democrático lo remplace, pero los tiempos de la historia son largos. El capitalismo se desarrolló durante tres siglos sin democracia política...


CG: Alguna vez dijiste algo así como de los problemas no hay que lamentarse; hay que enfrentarlos.


JM: Sí, el asunto es encontrar el modo...


CG: Justamente, una vez en un gobierno como el que presidís, ¿cómo se van resolviendo esas contradicciones?


JM: Se va negociando lo que se puede, tratando de contribuir a que la sociedad sea lo más equitativa posible, interviniendo permanentemente con políticas fiscales, sociales, impulsando la organización de los trabajadores para que discutan el precio de sus manos. Porque en definitiva, el gran elemento distribuidor en la sociedad, al menos en la actual, es el salario. No es el único, y además tiene un límite, porque si le meto la mano demasiado en el bolsillo al que tiene que invertir, no invierte y al final tengo menos para repartir... Mirá el resultado humano y práctico que han tenido los experimentos apurados, definitivos del socialismo: al final tuvieron menos para repartir...


CG: También fueron experimentos antidemocráticos...


JM: Por supuesto, porque cuando se te achica todo, tenés que caer en la ferocidad represiva... Pero lo peor de ese socialismo es la burocracia... Empezás a depender no de los productores, sino de los capataces... El capitalismo tiene los problemas que conocemos, pero siempre hay algo que aprender, hasta del adversario. Hay que aprender de la inteligencia, no de la estupidez

.
CG: ¿Hasta dónde avanzó el Frente Amplio (FA) y qué le queda por hacer?


JM: El problema es que tenemos una herencia, como es normal. A partir de la década del 40 –las fechas pueden ser arbitrarias– en Uruguay la democracia se nos fue amortiguando; caímos en clientelismos, en utilizar al Estado para colocar mucha gente, demasiada gente, y así le fuimos quitando competitividad. Por un proteccionismo hacia la gente que trabaja, creamos una categoría de funcionarios prácticamente intocable que tiene su porvenir asegurado; entrando en el Estado, dentro de 40 años se jubila y nadie lo toca, haga lo que haga. El Estado perdió vigor, y obviamente los sindicalistas defienden esas conquistas, con lo que se transformaron en defensores del statu quo que maniataba al Estado... Tocar eso en el Uruguay es como hacer una revolución... Entonces, quedamos a medio camino.


El Frente trató de vigorizar las conquistas siendo menos demagógico, tratando de usar y hacer las cosas un poco mejor, pero tenemos que transformar el Estado, hacer esa revolución. Tenemos los instrumentos, pero debemos ponernos de acuerdo: además de la energía, las comunicaciones, etcétera, el Estado tiene en sus manos el principal banco del país; el 60 por ciento del movimiento bancario está en manos del Estado y nosotros (el FA) vamos levantando la consigna hay que nacionalizar la banca...


¿Para qué vas a nacionalizar la banca? La banca estatal tiene que funcionar a cara de perro, de tal manera que la banca privada no tenga otro remedio que aceptar las reglas de juego. Ese es uno de los desafíos que tenemos por delante.


CG: Junto con Chile, y a diferencia de Argentina, en Uruguay los crímenes de la dictadura de los 70, gozaron de una ley de caducidad, plebiscitada...


JM: Creo que el pueblo uruguayo tuvo miedo... y con buen talante, en alguna medida decidió hacer gárgaras con tachuelas... Difícil, duro, pero priorizó la tranquilidad.


CG: Pero luego la Corte Suprema declaró inconstitucional algunos aspectos de esa ley de olvido, para llamarla de alguna manera. ¿Cómo se manejó este asunto en tu gobierno?...


JM: El problema es complejo. Por un lado, los criminales no se van a autoacusar; por otro, han dejado muy pocas pistas, yo diría que ninguna, para que la Justicia se aplique plenamente, con lo que tendríamos para muchísimo tiempo. Verdad y justicia suelen ser contradictorias y el problema está en la división política y las peleas, los odios, que eso genera en la sociedad cuando se prolonga en el tiempo. Fijáte en Argentina, empezaron bien, pero luego fueron haciendo un enchastre tan generalizado y masificado que han pasado 30 años y hay puntas, flecos por todos lados... En Uruguay no... Tuvimos violencia y dictadura, pero la gente decidió olvidarlo, si vos querés. Ya veremos cómo se va resolviendo institucionalmente lo de la Corte Suprema.


Por último, hablando de justicia y no sólo respecto a los crímenes de la dictadura, Uruguay funciona con un sistema jurídico acorde con el pasado, pero no con los cambios necesarios en el presente. Si tú en Uruguay le querés poner un impuesto a la tierra, a la concentración de la tierra, te lo terminan declarando inconstitucional. Como en todo el mundo y siempre en la historia, la juridisprudencia fue pensada e instalada por las clases dominantes, las capas conservadoras. Tenemos que lidiar con eso; no lo hemos transformado. Nosotros (el FA) hace rato que tendríamos que haber impulsado una reforma constitucional, porque si no cambias los instrumentos jurídicos, después te encontrás con esas contradicciones, con un freno formidable. La Justicia, esa señora que ponen con una venda en los ojos y una balanza en las manos... eso no existe, porque la justicia refleja el peso de las clases que dominan en una sociedad. Los instrumentos jurídicos están sometidos a la historia, y la historia es una lucha de clases... Todo está pues influenciado por la política. Creo que no existe acto más político que una revolución, y todas las revoluciones han sido fundadoras de derecho, fuente de jurisprudencia. O sea que la o las clases que predominan son las que establecen las leyes. Eso es lo que necesitamos ahora, cambios democráticos, es decir aprobados por la mayoría, pero de fondo, que reflejen y al mismo tiempo permitan los cambios que necesita Uruguay en el presente.
CG: Marx estaría de acuerdo con vos.


JM: Mejor dicho, yo estoy de acuerdo con Marx...


CG: Quisiera pasar al tema regional, Pepe. El Mercosur, por ejemplo, que ha sido creado en 1989 y aún no pasó de algunos acuerdos comerciales y aduaneros, que tampoco funcionan muy bien... ¿Qué opinás de esos organismos, de su presente, y de lo que deberían ser?


JM: En América del Sur, y en toda América Latina, tenemos un gran desafío por delante. Si no creamos mecanismos que nos vayan integrando, que nos puedan dar una presencia internacional de peso, vamos a continuar como hojas sueltas en el viento. Es evidente que en el mundo se están organizando gigantescas unidades. China es un estado plurinacional viejísimo; la India por el estilo. Estados Unidos con el poder y las necesidades que tiene, con Canadá detrás y México, ese bocado al alcance de la mano, ya está de hecho convertido en una unidad. Europa, con todos los problemas que atraviesa, sigue en el proyecto de conformar una gigantesca unidad. Y si mañana fracasa, acabará tragada por una unidad mayor.


¿Y qué hacemos nosotros en este mundo, un montón de repúblicas aisladas que vienen corriendo de atrás? Seguimos metidos en el proyecto nacional. En los países determinantes de América Latina, Brasil, Argentina, México, los dirigentes hablan y asumen un discurso integracionista, pero desde el punto de vista práctico, están metidos hasta las orejas en las contradicciones del Estado nacional. Hacia afuera, hacia los otros países de la región, se conducen según sus tensiones internas... Estamos lejos de tener una política de construcción. Hicimos un pacto aduanero para negociar, ¿tá?... pero en cuanto hay alguna contradicción interna ¡tá!, ya le ponen el tapón... Hace pocos días estuve en un acto del Partido de los Trabajadores brasilero, donde estaban nada menos que la presidenta Dilma Rousseff y Lula... Escuché atentamente todos los discursos, y en ningún momento hablaron de la integración. Y no lo hacen por maldad; son de lo mejor. Cada vez que tenemos un problema con Brasil, hablamos y negociamos y lo solucionamos, pero la política interna y los problemas de Brasil les imponen la agenda... Y entonces, ¿qué estamos haciendo? Creamos organismos, nuevas instituciones, Mercosur, Unasur...


El proyecto integrador tiene 200 años, desde San Martín, Bolívar, Artigas, pero los partidos de izquierda hemos sido tan torpes que eso no es una bandera popular; en ninguna parte de América Latina hay una manifestación de masas peleando por la integración... eso apenas tiene un barniz de carácter intelectual, pero no está integrado como una necesidad histórica básica.
¿Sabés quiénes somos los más integracionistas? Los países chicos; por necesidad... porque vamos corriendo de atrás. La integración precisa un liderazgo, y ese liderazgo se llama Brasil... pero la Argentina tendría que acompañar, y no acompaña un carajo, más bien lo contrario, es como si la Argentina se hubiera retrotraído a una visión de 1960.


CG: En cuanto tiene el viento de cola, Argentina se olvida de la integración, cuando le van bien las cosas agarra para otro lado...


JM: También Brasil... Te voy a hacer una confesión: me dijo una vez la presidenta de Brasil: "¡Ay, Pepe, con Argentina hay que tener paciencia estratégica...!"


Brasil les ha bancado de todo a los argentinos, de todo... Pero no quiere perderlos como aliado. La Argentina termina siendo determinante en todo... lo que haga o no haga la Argentina va a incidir en el rumbo que tome Brasil.


CG: ¿Dilma dijo eso? ¿O Lula?


JM: Dilma. Lula piensa igual... Y me vienen a buscar a mí para que me haga cargo de la lucha de integración. Lula dice: yo no puedo, Pepe, no puedo porque soy brasilero (...) hay una fuerte burguesía paulista, que sin dirección política, coloniza en lugar de integrar. Hacen una inversión en Uruguay y compran algo que hicimos nosotros en lugar de fundar una cosa nueva. Ahora tenemos 40 por ciento de los frigoríficos en manos de brasileros. Van a la Argentina y hacen lo mismo. Eso, lo único que hace es desintegrarnos...


CG: Los argentinos hacen otro tanto cuando pueden...


JM: También, porque eso es natural en la voracidad capitalista. Pero políticamente hablando... yo no le voy a pedir a los burgueses que sean socialistas...


CG: Pero sí que sean buenos burgueses...


JM: ¡Por supuesto!... Ese es el más grave de todos los problemas... nuestras burguesías son muy atrasadas, son burguesías capitalistas, pero tienen una mentalidad precapitalista; en todo caso dependiente.

 

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Del "demos" al "Podemos": levantamientos populares en Grecia y España

En la antigua Grecia, cuna de la democracia, el poder derivaba del "demos", el pueblo. Bien, el pueblo de la Grecia contemporánea se ha estado tambaleando bajo las medidas de austeridad por cinco años y ahora votó para ponerle fin. En enero, el partido Syriza, contrario a las medidas de austeridad, obtuvo una victoria arrasadora en las elecciones nacionales. Grecia es miembro de la llamada Eurozona, el grupo de países europeos que se sellaron una unión económica a través de una moneda común en 1999. Tras la crisis financiera de 2009, la economía griega cayó en la ruina. En 2012 entrevisté a Yanis Varoufakis, economista y miembro de Syriza, y actual ministro de Finanzas de Grecia.


"Grecia está atravesando su Gran Depresión, algo similar a lo que pasó Estados Unidos en la década de 1930. No se trata solo de un cambio de gobierno. Se trata de una economía social que ha entrado en un coma profundo. Es un país que está a punto de alcanzar el estatus de Estado fallido". Para estabilizar la economía griega se propuso un paquete de rescate financiero. El dinero fue prestado por tres instituciones, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, bautizados en Grecia como "La Troika". A cambio del rescate financiero de más de cien mil millones de euros, Grecia tenía que imponer estrictas medidas de austeridad, entre ellas despidos masivos de trabajadores del sector público y la privatización de recursos públicos, como las instalaciones portuarias del gobierno.


Durante varios años, los principales partidos políticos de Grecia aceptaron las demandas de la Troika y reprimieron las protestas emergentes con violencia policial. El nuevo partido en el poder, "Syriza", es un acrónimo que significa "Coalición de la Izquierda Radical", y Varoufakis, junto con su colega Alexis Tsipras, nuevo primer ministro, no tardaron en desafiar las medidas de austeridad.


Paul Mason, jefe de la sección de economía del canal de noticias Channel 4 del Reino Unido, ha realizado algunos de los mejores informes en inglés sobre la crisis griega. Cuando lo entrevisté en "Democracy Now!" le pedí que explicara qué significa la llamada "austeridad": "La austeridad en Grecia significa algo así como un 50% de aumento medible de suicidios masculinos. Significa una caída del 25% del salario real en cinco años. Significa que la economía perdió un cuarto de su capacidad; se redujo en un 25%. Si vas a un café en Atenas, habla con la persona que te está sirviendo: va a ser una persona con estudios universitarios completos, probablemente esté viviendo con más de una persona en una habitación y sus ingresos serán más o menos de 100 euros a la semana, o sea 400 al mes. Si bien el ingreso promedio es de aproximadamente 500 a 600 euros al mes, que es más o menos lo mismo en dólares, un camarero, que probablemente sea un graduado universitario, puede estar ganando unos 400 euros por mes. Esa es la austeridad. Y por otro lado están las 300.000 familias que no pueden pagar la electricidad. Alrededor del 15% de la población ha perdido su cobertura médica o está a punto de perderla. Grecia tiene un sistema de salud basado en el seguro médico. Cuando lo pierdes, te unes a la fila de los inmigrantes indocumentados en la Cruz Roja". Entrevistado por Der Spiegel, Varoufakis calificó a la austeridad de "ahogamiento fiscal". A su vez, el pueblo griego no olvida que Alemania, bajo el régimen nazi, ocupó brutalmente su país por cuatro años durante la Segunda Guerra Mundial.

El representante de Syriza ante el Parlamento Europeo, Manolis Glezos, de 92 años de edad, fue tomado prisionero por los nazis por arrancar una bandera con la esvástica de la Acrópolis. Mason continúa: "La clase política alemana simplemente no puede hacerse a la idea de que haya sido electo un partido que quiere hacer algo tan radicalmente distinto, algo que no puede hacerse sin romper las reglas con las que fue conformada la eurozona".


La recesión mundial también dejó en la ruina a España, que tiene actualmente una tasa del 50% de desempleo entre los jóvenes. Las ejecuciones hipotecarias han aumentado desenfrenadamente, dejando a miles de personas en la calle que aún tienen que pagar toda la hipoteca, lo que condujo a varios deudores hipotecarios a suicidarse. En medio de esta ruina financiera creció un movimiento popular que algunos llamaron "los indignados". Miles de personas ocuparon la principal plaza de Madrid, la Puerta del Sol, en demanda de una verdadera democracia. Nacido en el seno de este movimiento, el pasado mes de mayo se fundó un nuevo partido político llamado "Podemos".


Pablo Iglesias, de 36 años, profesor de ciencias políticas, es el secretario general de Podemos. Esta semana estuvo de visita en Nueva York y brindó una entrevista a Democracy Now! Le pregunté sobre la crisis en España y qué está haciendo Podemos al respecto: "Creo que los tres grandes problemas son: la deuda, la desigualdad y el desempleo. Y las políticas de austeridad no han servido para mejorar estos tres problemas sino, por el contrario, para empeorarlo. Nosotros decimos que democracia significa que cuando algo no funciona se puede hacer de otra manera y las políticas de austeridad no han funcionado en nuestro país. Hay que apostar por todo lo contrario a lo que han implicado las políticas de austeridad".


Dos meses después de la formación de Podemos, el partido recibió 1.200.000 votos y logró ingresar a Iglesias y a otros cuatro miembros más de Podemos al Parlamento Europeo. Una encuesta sugiere que Podemos podría ganar las elecciones nacionales el próximo mes de noviembre. Si Podemos gana, Iglesias podría ser el próximo presidente español. De resultar electo, promete poner fin a los desalojos, reestructurar la deuda y promover una reforma impositiva, ya que considera que la clase media y los trabajadores tienen una carga impositiva mucho más elevada que los ricos.


Mientras el futuro de Europa se presenta como incierto, los movimientos populares en Grecia y España ganan poder y desafían a los sistemas políticos y económicos tradicionales. La crisis económica mundial ha provocado un terrible sufrimiento a miles de millones de personas en el mundo. Pero también generó una apertura, permitiendo a los ciudadanos replantearse las reglas sobre las que están asentadas sus vidas y sus trabajos, desafiar a quienes tienen el poder y demostrar que otro mundo es posible.

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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La esperanza del monstruo democrático, entre Syriza y Podemos

"Un espectro se cierne sobre Europa". Así titulaba su portada hace unos días el diario italiano Il Manifesto, comentando las visitas de Tsipras y Varoufakis a los gobiernos europeos. Una verdadera pesadilla para los ordoliberales alemanes, un Geisterfahrer en toda regla, el conductor suicida que quiere estamparse contra el autobús europeo, como planteaba en su primera página Der Spiegel. Imaginemos lo que podría ocurrir con la victoria de Podemos en España: ¡qué enorme espectro se verá entonces al acecho, un verdadero monstruo generado por los explotados y por las fuerzas productivas de la cuarta economía europea! En pocas semanas comenzarán las citas electorales en España y se repetirá, con fuerza redoblada, la cantinela de los gobiernos europeos destinada a meter miedo a las y los ciudadanos españoles. Preparémonos. Con la seguridad de que la prepotencia de los malos augurios de esta propaganda será derrotada. Pero entretanto, estemos alerta: ¿Qué podrá replicar Podemos sobre Europa?


Consciente de la aceleración temporal y política que la victoria de Syriza ha impuesto, el discurso de Podemos sobre Europa es, por un lado, de solidaridad sincera y de alta consideración hacia la victoria de los demócratas griegos, mientras que, por otro lado, es un juicio de prudencia —la línea marcada por Tsipras puede fracasar en el breve intervalo que la separa de las citas españolas—. Pero la prudencia no es ambigüedad. En efecto, a nadie se le escapa que nada sería más peligroso que una postura ambigua no solo respecto a la negociación que se ha abierto entre Grecia y Europa, sino sobre todo respecto a las políticas que la Europa de la troika ha desarrollado hasta ahora. Cualquier ambigüedad en este terreno debe ser eliminada —y así ha sido en los hechos si juzgamos a partir de lo que hemos visto en los últimos meses—, pues existen dos europas y hay que situarse en una u otra. La ciudadanía sensata sabe que no se podrá ganar en España si no es a la luz de un frente ya abierto por Syriza y que ha de ampliarse en Europa. Las políticas de la deuda, los temas vinculados a la soberanía y a la cuestión atlántica sólo pueden entrar en consideración en el espacio europeo.


Cabía esperar una gran atención —y así empezamos a comprobarlo— a las propuestas tácticas y a las políticas del equipo económico-financiero de Syriza. Con independencia de los juicios sobre el valor de las propuestas, éstas se decantan por la cooperación transnacional y el abandono de la demagogia antieuropea de las "viejas" izquierdas, una demagogia que en cualquier caso nunca ha sido fuerte en Podemos. No cabe duda de que la apuesta de Syriza se formula en términos de defensa de la soberanía nacional —contra la troika, contra Merkel, etc.—, pero en la práctica implica la aceptación bastante evidente de una intervención política dentro y contra la Unión tal y como esta es dirigida. En esta línea, la principal opción hoy es la de una coalición de los PIIGS y de las fuerzas de una nueva izquierda para dar un vuelco al statu quo de la Unión. Asimismo, esta parece ser la única opción al alcance de Podemos para ganar las elecciones.


Tratemos de considerar la cosas con mayor profundidad. Hasta ahora el enfrentamiento en Europa se ha producido entre una Europa neobismarkiana, neoliberal y eminentemente conservadora y una Europa democrática, constituyente y atenta a las exigencias de las y los trabajadores, de las clases medias empobrecidas y de los jóvenes precarios o en paro, de las mujeres, de los inmigrantes y refugiados, de los viejos y nuevos excluidos. Una alternativa por así decirlo, porque a partir de la crisis de 2008 la Europa bismarkiana se ha impuesto con contundencia, dejando a la otra Europa un espacio marginal, de protesta y a veces incluso de lamento desesperado. Sin embargo, cuando la situación parecía quedar terminantemente cerrada para las reivindicaciones de justicia y para las revueltas contra la miseria, se ha presentado una alternativa encabezada por Grecia. Ahora se trata de afirmarla y de organizarla precisamente en los terrenos en los que se había impuesto la iniciativa reaccionaria.


La primera cuestión, la primera dificultad, es la de la deuda. La Europa de la troika quiere hacer pagar la deuda a las multitudes europeas, de tal forma que la capacidad de pagarla se convierte en el rasero de la democracia así como del grado de europeísmo. Pero todos aquellos que se mueven en un frente democrático piensan, por el contrario, que ese rasero es infame porque las deudas que hoy se imputan a los pueblos han sido contraídas por quienes han gobernado durante estos años. Estas deudas han engordado a las clases dirigentes, no solo mediante la corrupción, la evasión o los favores fiscales, el gasto demencial en armamento, las políticas industriales en provecho no del trabajo, sino para someter a éste a la renta financiera e imponer a los modos de vida la precariedad y una incertidumbre asfixiante. Cada hombre, cada mujer, cada trabajador ha tenido que reconocerse culpable de una deuda, de un gravamen financiero del que no era responsable. Ha llegado el momento de decir en voz alta que no han sido los ciudadanos sino los dueños del poder, los hombres del proyecto neoliberal, los políticos de "centro", de las "grandes coaliciones" cada vez más extremistas y exclusivas los que han creado una deuda de la que se han apropiado exigiendo, además, un reembolso indebido. Contra esa condición servil para los pueblos (no solo para los pueblos del sur de Europa, sino también para los de Centroeuropa y sobre todo de Europa del Este) la nueva izquierda, a través de Syriza, pide un rescate –una conferencia europea sobre la deuda, esto es, una sede constituyente para un nuevo sistema de solidaridad, para establecer nuevos criterios de medida y cooperación fiscal y para las políticas del trabajo. Podemos puede aportar a este proyecto un respaldo enorme.


Todos sabemos que detrás de estos temas se abre un proyecto de transformación profunda de las relaciones sociales. Una vez más, nace desde Europa y en Europa un proyecto de libertad, de igualdad, de solidaridad, un proyecto que podemos llamar antifascista, porque repite la pasión y la fuerza de las luchas de la Resistencia. La alianza entre Podemos y Syriza, y el apremio a confluir en esa alianza dirigido a todas las nuevas izquierdas europeas, puede construir el modelo de una Unión democrática, construida a partir de la solidaridad más allá y contra el mercado. A partir de esta base, solo se puede hacer una política fiscal reduciendo o aboliendo la deuda consolidada hasta ahora e instaurando y homogeneizando, para el futuro, criterios progresivos de fiscalidad en toda la zona euro. Los temas centrales del Estado de bienestar –educación, asistencia médica, sistema de pensiones y políticas de vivienda, pero también el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados– deben desarrollarse de manera homogénea en el plano europeo, acompañando la gran innovación de una "renta básica de ciudadanía" decente, generalizada y homogénea. Todo esto abre una batalla constituyente allí donde estos nuevos derechos de solidaridad pueden ser reconocidos, donde el común se torna en elemento central de organización económico-social.


Pero para conquistar estos objetivos se ha de indicar el terreno en el que luchar, y este solo puede ser el espacio europeo en su totalidad. Se abre así el tema central alrededor del cual se han acumulado muchos equívocos: el terreno de la cesión de soberanía. Ya ha habido traspasos de soberanía y estos se han hecho siempre a favor de los poderes neobismarckianos del capitalismo financiero. En este terreno, atacando demagógicamente estas cesiones de soberanía, nacen y se desarrollan peligrosamente en Europa las derechas nacionalistas. Sin embargo, resulta extraño ver cómo esas posiciones asoman a veces —o son miradas con buenos ojos— también entre los miembros de Syriza, de Podemos y de otras fuerzas de la "nueva Europa" que están formándose. Hay que ser claros a este respecto; cada uno de los países que han entrado en la Unión, y con mayor motivo los que han entrado en el euro, ya no poseen una soberanía plena. Y esto es bueno. Detrás de la soberanía nacional se han desarrollado todas y cada una de las tragedias de la modernidad. Y si queremos seguir hablando de soberanía en un sentido moderno —y clásico—, es decir, de un poder "en última instancia", tiene que quedar claro que este se identifica cada vez más con Fráncfort, o para ser más precisos, con la torre del BCE. Nos encontramos en una situación en la que reina una peligrosa duplicidad que es preciso reconocer. Necesitamos a Fráncfort, necesitamos una moneda europea, si no queremos ser presa de los poderes financieros-globales, de las políticas de EEUU así como de los demás colosos continentales que están afirmándose frente a Europa. Pero, por otra parte, tenemos que recuperar a Fráncfort para la democracia e imponerle las razones de los pueblos. Dicho de otro modo, Fráncfort debe ser asaltada por Europa; primero por los movimientos y luego, gradualmente, por la mayoría de las democracias europeas y de un Parlamento europeo transformado en asamblea constituyente. Con la globalización se ha impuesto en todas partes la centralidad de un gobierno monetario de zonas continentales, siendo Europa una de estas zonas continentales. No cabe imaginar una batalla política más esencial que la que lleva al control democrático del gobierno de la moneda europea. Esta batalla simboliza hoy la toma de la Bastilla.


Por otra parte, es evidente que solo planteando el problema del control sobre el vértice monetario y político de Europa, e insistiendo por ende en la disolución de las viejas soberanías monocráticas puede abrirse, de manera productiva, el tema del federalismo, que es otro paso esencial en la construcción de una nueva Europa. Un federalismo que no solo quiere que las naciones europeas se recompongan en un diálogo constitucional, sino también y sobre todo una articulación de todas las naciones, de todas las poblaciones y lenguas que quieren sentirse cultural y políticamente autónomas, dentro de un cuadro unitario, esto es, federal. No son tanto los PIIGS los que desean esto; son Escocia, Cataluña, el País Vasco y todas las demás regiones que exigen autonomía y una capacidad efectiva de decidir sobre su constitución política y social. El federalismo pasa a ser clave en la construcción de Europa. La cuestión de la soberanía solo puede plantearse y utilizarse en términos de pluralidad, accediendo a las dinámicas que articulan un franco federalismo para los años venideros.


Aquí se entiende una vez más que sólo la izquierda —la nueva izquierda que parte de la radicalidad democrática de los movimientos emergentes de lucha y se organiza con arreglo a líneas de emancipación (Syriza y Podemos)— puede imponer la Unión Europea no como instrumento de dominio sino como objetivo democrático. Izquierda-Europa-

radicalidad democrática: este dispositivo cobra cada vez más importancia para la definición de la defensa de los intereses de las clases trabajadores y para la emancipación frente a la pobreza de las y los ciudadanos. Hay una larga y sucia tradición de izquierdas soberanistas a la que hay que poner fin, al igual que hay que derrotar a las experiencias populistas que utilizan los sentimientos nacionales y los transforman en pulsiones fascistas (nacionalistas, identitarias, aislacionistas). Solo una izquierda europeísta, profundamente transformada por la radicalidad democrática de los movimientos emergentes contra la austeridad, puede construir una Europa democrática.


Aquí se abre otro problema, que podemos denominar la "cuestión atlántica". Se trata de un problema a menudo eludido o excluido del debate, como si resultara obvio que el proceso de unificación europea tuviera que desarrollarse bajo la atenta protección de Estados Unidos. Europa fue auspiciada dentro de la Resistencia antifascista para superar las guerras que hasta mediados del siglo pasado la habían destrozado a la par que empobrecieron y humillaron a sus pueblos.

Contra esa condición se construyeron en la postguerra europea y en la Transición española los primeros fermentos de un discurso europeo, sabiendo que la paz significaba la posibilidad de democracia, mientras que la guerra ha significado siempre fascismo y militarismo. Tras la caída del Muro de Berlín, la unidad europea ha perdido también las características del último frente contra el mundo soviético y el expansionismo ruso. Así las cosas, el objetivo de una Unión Europea se ha autocentrado y reorganizado en torno a un marco de civilización, de estructuras jurídicas propias y de autonomía en el ámbito global.


Pero ahora Europa está rodeada de guerras. Todo el Mediterráneo, tan profundamente vinculado no solo al sur, sino a toda Europa debido a los movimientos migratorios y por relaciones esenciales de política energética e intercambios comerciales, está atravesado por una única línea de guerra, de fascismos y dictaduras. Es una línea que se extiende hacia Oriente Próximo y hace de Europa un actor peligrosamente expuesto a movimientos bélicos que tienen una importancia y una conducción globales. Además, en la frontera Este de Europa se está desarrollando una guerra entre pueblos rusófonos, con responsabilidades que hay que remitir a cuestiones de control global que se contraponen al interés de los pueblos europeos. Desde esta perspectiva, la soberanía de Europa —no ya la soberanía imaginaria de cada país, sino la real de una Unión que está construyéndose— se proyecta sobre la OTAN y es usurpada por esta. ¡Esta es la verdadera cesión de soberanía que han padecido las naciones europeas! Cuando Tsipras propone, de manera simbólica, la necesidad de abordar este problema, toca una fibra fundamental de las estructuras europeas. Introduce a un problema al que todos debemos responder, sin hacernos la ilusión de que pueda resolverse de inmediato pero sin negar su existencia y su impacto central. De lo que hablamos aquí es de la relación de la Unión con la paz o la guerra, con una paz no solo dentro de Europa, sino también en sus fronteras. Por otra parte, es evidente que la "cuestión atlántica" no es un problema que atañe solo a la paz y a la guerra, sino que es una cuestión que se remonta al sistema de control y/o de poder de mando sobre las estructuras productivas y financieras de la propia Europa.


Así pues, para no ser hipócritas, para hablar claro, para dar un empujón adicional a los procesos de construcción de una fuerza política de la izquierda europea, pongamos de nuevo sobre la mesa algunos problemas que no pueden dejar de plantearse. ¿Qué dice o hace Podemos sobre la inmigración, sobre los refugiados? Pero también —repitiendo y precisando la pregunta— sobre la OTAN, sobre los conflictos regionales en curso en los limes de la Unión? Si estos temas son considerados "perdedores" en el plano electoral, ¿hay que intentar evitarlos y/o responder con ejercicios retóricos para salir del paso? No, de ninguna manera. En este ámbito, es muy difícil adoptar como eslogan el "primero se toma el poder, y luego se discute el programa". Los temas de la paz y de la guerra no pueden ser considerados secundarios.

Tomar posiciones sobre ellos significa esclarecer sin ambages cuál es la orientación fundamental del grupo dirigente de Podemos no solo sobre la cuestión de la paz y de la guerra, sino también sobre las cuestiones que remiten a la reforma y a un proyecto constituyente que afecta a toda Europa. El valor y la seriedad con la que Tsipras ha planteado todo el contexto de las temáticas que hoy son importantes para la construcción de una Europa fuera de la troika son los mismos que nos permiten plantear también un dispositivo "fuera de la OTAN". Los movimientos y los gobiernos de una nueva izquierda saben que tienen que asumir estos problemas como centrales. Sin ambigüedades y siendo conscientes de que la coyuntura global misma puede contribuir hoy a su solución. De hecho, lo que a estas alturas piden los ciudadanos del mundo es una Europa democrática en el conjunto de la nueva realidad global, porque Europa es vista como una realidad que puede renovar una tradición democrática de larga trayectoria, aprovechando la luz que Syriza y Podemos han encendido, como esperanza de reforma y superación del capitalismo.


Los movimientos europeos quieren ser incluidos en la iniciativa política continental que el eje Podemos-Syriza puede crear/está creando en el ámbito europeo. Esa iniciativa constituye en particular un punto de atracción para las nuevas izquierdas y la nueva radicalidad democrática en formación en el sur de la Unión. Tanto el ritmo como el grado de articulación de este proceso dependerán de la marcha actual del gobierno de Syriza y del próximo éxito electoral de Podemos. Todos juntos podemos organizar una ruptura constituyente en el ámbito europeo

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