El gobierno de Evo Morales, caracterizado por su respeto y cuidado por la naturaleza, emprende un plan para recuperar el lago. Foto: Reuters.

"Tenemos un lago que ha desaparecido, ahora es un desierto donde no se puede sembrar nada, ni producir; no hay nada, mucho menos vida". Con estas palabras, el dirigente campesino Valerio Rojas describió la situación del lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia después del Titicaca.

Este lago de agua salada, ubicado en un altiplano en el departamento de Oruro, que colinda con Chile, tenía una extensión de dos mil 337 kilómetros cuadrados. Pero ahora ha quedado reducidos a tres humedales –"charcos" dirían algunos– de menos de un kilómetro cuadrados y escasos 30 centímetros de profundidad. Implica la destrucción de todo un ecosistema y la pérdida de centenares de especies de fauna y flora.

Según expertos en conservación, unas 200 especies de aves, peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía del Poopó.

El ornitólogo Carlos Capriles le dijo al diario boliviano La Razón que entre las aves que se vieron forzadas a abandonar el lugar había tres especies de flamencos en peligro de extinción. "Al no existir el Poopó, su hábitat se reduce y aumenta el peligro de desaparecer", explicó Capriles.

Pero la peor parte se la llevaron los peces, señaló Carlo Capriles, pues no pudieron migrar como los otros animales y "murieron en el lugar".

Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua confirmó la pérdida de una gran cantidad de especies únicas aunque no conocen la cantidad exacta y están pensando en realizar un conteo.

La cuenca del Poopó había sido declarada en 2002 como un ecosistema de importancia internacional donde es agua es el principal factor que controla el ambiente, así como la vegetación y la fauna.

 

¿Cómo sucedió su desaparición?

 

La sequía se debió al calentamiento global y al fenómeno el Niño. Foto: EPA.

 

Las razones son complejas y van desde los efectos climatológicos debido al calentamiento global causado por la alta industrialización en los países desarrollados y la contaminación de la atmósfera, debido a razones similares.

El gobierno de Evo Morales, ejemplo de protección a la naturaleza de su país, revela datos que apuntan al fenómeno El Niño y al calentamiento global ocasionado por países altamente industrializados como los Estados Unidos y los pertenecientes a la Unión Europea.

El viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuño cita cifras científicas que establecen que la temperatura mínima aumentó 2,06º centígrados en los últimos 56 años y el Niño provocó sequías desde octubre.

El martes, el gobierno boliviano y el departamento de Oruro anunciaron un plan para la restauración del lago Poopó.

En rueda de prensa conjunta, el viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuñez, y el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, informaron que se destinarían US$3,25 millones principalmente a la ayuda humanitaria y a un trabajo técnico sobre el caudal del agua que llega al Poopó a través del río Desaguadero.

(Con información de BBC Mundo/Cubadebate)

 

 

El gobierno de Evo Morales, caracterizado por su respeto y cuidado por la naturalez, emprende un plan para recuperar el lago. Foto: Reuters.


Los peces se llevaron la peor parte, pues no pudieron migrar a ningún otro lago. Foto: Reuters.

 


Según algunos activistas, hasta 200 especies animales perecieron o migraron a otros lugares. Foto: Reuters.

Un lago de 2.337 kilómetros cuadrados de extensión ahora está reducido a unos pocos humedales. Foto: Reuters.

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Jueves, 10 Diciembre 2015 11:36

La criminalidad del encubrimiento climático

La criminalidad del encubrimiento climático

"Estados Unidos es una oligarquía con capacidad ilimitada para el soborno político", que se expresa "en nominaciones para presidente o para elegir al presidente". Esa observación del ex presidente Carter, en respuesta a la deplorable decisión de la Suprema Corte (abril, 2014) de eliminar límites a los donativos para las campañas electorales, está en la base de una riesgosa descomposición vinculada a la financiarización y militarización de Estados Unidos, potencia en crisis hegemónica una de cuyas expresiones se detecta en la COP21 y en la tolerancia estatal ante la criminalidad del encubrimiento climático de las grandes petroleras, mientras en París está en vilo la civilización y más que eso, se juega con la extinción acelerada de las especies, incluida la nuestra, por los efectos bio-ecológicos del calentamiento global en curso, cuya ventana de oportunidad para evitar una catástrofe climática irreversible se cierra rápido, según advirtió el secretario general de la ONU.

 

En las diversas etapas de la centralización y concentración del poder monopólico y oligárquico en Estados Unidos, analizadas por C. Wright Mills, Sweezy, Barán y Domhoff, resalta hoy el gran poder del aparato financiero vinculado al del estratégico eje de acumulación energético fósil (carbón, petróleo, gas, máquina de combustión interna, electricidad, carreterización, petroquímica, etcétera). Pero esa oligarquía, de astronómica capacidad y orientación hacia la criminalidad de Estado, que acompañó al ascenso (y ahora al descenso) hegemónico de EU, no es monolítica ni a nivel nacional o internacional: presenta fisuras que se hacen más profundas ante los retos y calamidades de lo que algunos analistas perciben como un muy precipitado y riesgoso descenso hegemónico. Las fisuras de las coaliciones de clase formadas incluso dentro de la poderosa fracción fósil y bancaria, se profundizan.


La continuidad en la política de seguridad entre Bush II y Obama persiste, pero los costos para el demócrata se acrecientan debilitando el liderato intelectual y moral que, junto al dominio policial/militar es eje central de toda hegemonía: en el París post-ataques, la potencia hegemónica está afectada por su papel en el fomento del Estado Islámico (EI). Como indiqué en otro artículo, el general Michael Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia Militar de Estados Unidos (DIA) confirmó (textual) "el impulso de la Casa Blanca a los grupos que formarían EI y Nusra". En entrevista, Flynn dijo dos veces que esa fue "una decisión a sabiendas" (a willful decision) y aclaró que las políticas que llevaron al surgimiento del EI, "no fueron resultado de la ignorancia o de mirar al otro lado, sino una decisión consciente". A esto se añade el deterioro del liderazgo de Estados Unidos ante las expectativas de muchos gobiernos como el francés y ruso, de que de París debería salir un acuerdo vinculante, descartado por Obama y Kerry, reflejando así la influencia de quienes hacen de las emisiones de GEI la base de sus negocios. Siguen a William Clinton, que no envió el Protocolo Kyoto al Senado y a Bush II, que no dudó un segundo en acatar el consejo de Exxon/Mobil de no apoyar ese Protocolo.


Mientras en Nueva York, Exxon, la mayor petrolera del mundo que resiste y ha logrado retrasar todo intento por el control de los GEI presiona a periodistas, estudiantes, a una profesora, al Presidente y Consejo de la Universidad Columbia ¡incluido el Fondo de los Hermanos Rockefeller! por informar (Los Angeles Times Oct 9 y 23, 2015) sobre el encubrimiento climático que perpetró la petrolera con otros, durante cuatro décadas. Esto junto a una sistemática campaña contra la ciencia climática y el apoyo millonario a grupos "negacionistas" del calentamiento global antropogénico. La documentación muestra que por décadas Exxon lideró la investigación climática y estaba informada y advertida por sus propios científicos de que la emisión de GEI calentaba el planeta, un conocimiento de la ciencia climática que Exxon utilizó en sus cálculos para invertir en el Ártico, por lo que el procurador de Justicia de NY procedió a investigar la firma. Sharon Eubanks, ex abogada del Departamento de Justicia de EU (DOJ) que llevó el juicio contra las grandes tabaqueras por desplegar a lo largo de 50 años "una pauta de actividad ilegal como parte de una empresa que es propiedad o es controlada por aquellos que realizan la actividad delictiva", centrada ésta en una campaña deliberada para sembrar duda sobre los peligros de fumar tabaco, hizo un llamado al DOJ para que "proceda a investigar a las grandes petroleras por reclamos semejantes: encubrir y desplegar propaganda deliberada para engañar al público sobre los riesgos de su producto". Para Eubanks la documentación revelada hasta ahora amerita la acción del DOJ: "Acusamos a las tabaqueras de mentir sobre el cáncer. Hagamos lo mismo a las petroleras sobre el cambio climático". "Esto es mucho más importante".
jsaxef.blogspot.com

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Sábado, 05 Diciembre 2015 16:35

COP21: réquiem para una especie inteligente

COP21: réquiem para una especie inteligente

Un día le preguntaron al astrofísico Neil de Grasse si creía que había vida inteligente en otros planetas. Para responder señaló que primero se necesitaba una definición de lo que es vida inteligente. Acto seguido y con gran ironía propuso que una especie alcanza esa distinción cuando tiene la capacidad de autodestruirse. Con esa definición la humanidad calificaría perfectamente para ser considerada ejemplo de vida inteligente. Habría que añadir que hay muchos caminos hacia la autodestrucción y uno de ellos podría ser el que hemos emprendido en el terreno del cambio climático.

Desde hace años la comunidad científica viene alertando sobre los efectos de la acumulación de gases invernadero en la atmósfera. Antes de la revolución industrial la concentración de dióxido de carbono (CO2) se mantuvo en niveles bajos (en promedio unas 280 partes por millón, ppm) pero a partir de 1850 comenzó a aumentar rápidamente. Hoy rebasa las 400 ppm y es evidente que está siendo impulsada por la actividad humana.

Desde 1850 la temperatura aumentó 0.85 grados centígrados. Se calcula que con concentraciones estables de CO2 cercanas a las 450 ppm el aumento de temperatura tiene altas probabilidades de mantenerse en 2 grados centígrados y aunque los efectos serían severos se podría evitar una catástrofe. Para alcanzar esta meta se necesita recortar el nivel de emisiones de manera radical.

En 1992 se firmó la Convención marco sobre cambio climático (UNFCCC) y la información científica sobre la acumulación de CO2 en la atmósfera y sus peligros era ya bastante bien conocida (aunque mucha gente seguía en una fase de negación). Sin embargo, las emisiones anuales de CO2 crecieron vertiginosamente, pasando de 22.5 gigatoneladas en 1992 a 36.3 gigatoneladas en 2013.

Para permanecer en el umbral de los 2 grados centígrados las reducciones anuales de emisiones deben alcanzar las 55 giga toneladas para el año 2050. ¿Permitirá la COP21 que se desarrolla en París alcanzar este objetivo? La respuesta es negativa.

La COP21 debe alcanzar el acuerdo para un nuevo protocolo que seguramente será anunciado como un gran triunfo en la lucha por reducir los niveles de emisiones de gases invernadero. El nuevo acuerdo recibirá el nombre de Protocolo de París y ya se conoce el texto ( http://unfccc.int/resource/docs/2015/adp2/eng/8infnot.pdf ). El más importante de sus componentes serán los compromisos nacionales de reducción de emisiones. Estas están siendo determinadas por cada país, independientemente y de manera voluntaria. De este modo se romperá definitivamente con el esquema que animaba el ahora difunto Protocolo de Kioto: ya no habrá metas obligatorias determinadas a nivel internacional.

Las metas voluntarias tienen dos características negativas. La primera es que no están determinadas en función del tope agregado que tiene la atmósfera para mantenernos en el rango del cambio de 2 grados centígrados. Cada país es libre de fijar sus metas para el año 2050 en términos de su estrategia económica, pero no en función del tope global de 450 ppm. Esta desvinculación explicaría el que los planes de reducción de emisiones que hoy ha recibido la UNFCCC apenas alcanzan las 44 giga toneladas, cantidad muy por debajo de la cantidad requerida para alcanzar la meta de 450 ppm.

El segundo defecto es que el incumplimiento de las metas voluntarias no acarrea ningún tipo de sanción. Más allá de una mala reputación no hay consecuencias por incumplimiento. En cambio, como en muchos tratados internacionales sí existen incentivos para la no observancia de los compromisos adquiridos. El Protocolo de París se coloca entonces en la trayectoria establecida en la cumbre de Copenhague hace seis años en la que un pequeño grupo de países impuso la idea de compromisos voluntarios en lugar de metas internacionalmente determinadas y con poder legal vinculante.

La prensa internacional pregunta si los representantes de las 195 delegaciones nacionales podrán alcanzar un nuevo y audaz acuerdo. Pero si ya se conoce el borrador base del Protocolo de París, ¿sobre qué exactamente versarán las arduas negociaciones? Si los compromisos nacionales son independientemente determinados no se ve bien cómo podrían ser objeto de negociaciones. En cambio, las aportaciones al fondo financiero de ayuda a los países más afectados por el cambio climático sí será objeto de fuertes discusiones. Pero una buena parte de ese fondo serán promesas cuyo cumplimiento será difícil verificar.

Hace seis años, en la COP15 de Copenhague se prometió a los países en vías de desarrollo un flujo de 100 mil millones de dólares anuales y a la fecha sólo se han entregado unos 62 mil millones. En la COP21 los delegados de los países pobres tendrán que aceptar las promesas como buenas para no regresar a casa con las manos vacías.

Todo parece indicar que la COP21 no podrá estabilizar la concentración de gases invernadero en la atmósfera. Nuestro emblema de especie inteligente en el sentido de Neil de Grasse podría recibir un nuevo brillo en París.

Twitter: @anadaloficial

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Sábado, 20 Junio 2015 09:12

La nueva batalla de Seattle

La nueva batalla de Seattle

Han pasado más de 15 años desde que las calles de Seattle fueron invadidas por gases lacrimógenos para reprimir a las decenas de miles de personas que se manifestaban allí contra la cumbre ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Aquella semana de protestas a finales de 1999 pasó a la historia como "La batalla de Seattle", dado que activistas de base y movimientos sociales lograron impedir que los líderes mundiales (ministros de Comercio de varios gobiernos y altos ejecutivos de empresas) se reunieran para firmar un acuerdo mundial de comercio que muchos sostenían era profundamente antidemocrático y perjudicial para los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y los pueblos indígenas en todo el mundo.

 

En las últimas semanas, una amplia coalición de organizaciones populares ha estado librando una nueva Batalla de Seattle en contra de la gigante empresa petrolera Shell. Tanto ciudadanos como funcionarios electos que se oponen a los planes de Shell de iniciar actividades de perforación en busca de petróleo en el Océano Ártico se lanzaron al agua en Seattle para intentar impedir la partida de la gran plataforma petrolera Polar Pioneer hacia su destino en el Ártico. Mientras las empresas de combustibles fósiles intensifican la explotación del petróleo del mundo, miles de activistas, así como también el Papa, están haciendo oír sus voces como nunca antes acerca de los efectos catastróficos del cambio climático.

 

La plataforma Polar Pioneer llegó al Estrecho de Puget a mediados de mayo en una parada técnica antes de zarpar hacia el mar de Chukotka en el Océano Ártico. Royal Dutch Shell alquila la plataforma a Transocean, la empresa cuya plataforma petrolera Deepwater Horizon provocó la desastrosa explosión y derramamiento de petróleo en el Golfo de México hace cinco años. Cuando la plataforma fue remolcada hacia la terminal del Puerto de Seattle, la primera ola de la llamada "Flota Mosquito" se lanzó a remo a bloquearla. La flotilla de protesta está integrada por "kayaktivistas": personas que navegan en pequeños kayaks para establecer un bloqueo, similar a lo que hicieron los manifestantes en 1999 al tomarse de los brazos y formar una cadena humana en las lluviosas calles de Seattle a fin de impedir el paso de los delegados que intentaban asistir a la Conferencia Ministerial de la OMC.

 

Para el horror de muchos, el Presidente Barack Obama aprobó la exploración de petróleo en el Ártico. Subhankar Banerjee, un conocido fotógrafo, escritor y activista que ha dedicado los últimos 15 años a trabajar en defensa de la conservación del Ártico, calificó al Gobierno de Obama de "irresponsable e imprudente". Banerjee declaró: "El gobierno acaba de aprobar planes de exploración para que Shell perfore [el Ártico] este verano, de julio a octubre. Se trata del permiso más importante que necesita Shell, pero no del único. Shell aún necesita obtener permisos de la [Administración Nacional Oceánica y Atmosférica], del Servicio de Pesca y Vida Silvestre y otros organismos federales. Es por eso que los activistas están haciendo todo lo posible para impedir que se otorguen algunos de estos permisos, porque es una decisión imprudente".

 

Hasta el legendario músico Paul McCartney ha hablado del tema. En el prólogo al nuevo libro contra la perforación en el Ártico del activista de Greenpeace Ben Stewart, McCartney escribió: "Mientras se retrae el hielo, las gigantes petroleras avanzan. En lugar de ver el derretimiento de los hielos continentales como una grave advertencia a la humanidad, tienen los ojos puestos en el petróleo que se encuentra debajo del lecho marino en el Polo Norte, que hasta ahora era inaccesible. Se están aprovechando de la desaparición del hielo para extraer el mismo petróleo que causó el deshielo".

 

Finalmente, la plataforma Polar Pioneer logró escapar del Estrecho de Puget. Cuando la plataforma ingresó a alta mar desde la costa de la isla de Vancouver en Canadá, Greenpeace Canadá envió botes inflables. La activista indígena Audrey Siegl, de la Primera Nación Musqueam, se puso de pie en la proa del pequeño bote y alzó sus manos en un gesto que indicaba la orden de detenerse. Mientras tanto, otras dos personas estaban nadando en el mar abierto, frente al gigantesco buque de Shell, mientras sostenían un cartel con la leyenda: "El pueblo o el petróleo".

 

Más hacia el norte, en Alaska, activistas por el medio ambiente, pueblos indígenas y pescadores están uniendo esfuerzos para impedir un ejercicio de entrenamiento de la Armada de Estados Unidos denominado "Borde Norte". Según información, la Armada está enviando al Golfo de Alaska a miles de marineros y otros oficiales de la marina, además de varios buques destructores de la Armada, cientos de aeronaves, artillería pesada y un submarino para la realización de ejercicios militares. La Armada también tiene autorización para utilizar cientos de miles de kilos de bombas y otras municiones que contaminan el agua y perturban la vida marina. El periodista de Truthout Dahr Jamail escribió: "Las aguas del Golfo de Alaska son de las más prístinas del mundo". Jamail me dijo en el programa Democracy Now!: "La ciudad de Cordova aprobó una resolución en la que se opone directamente a los ejercicios navales, al igual que el Ayuntamiento de la ciudad de Kodiak, Alaska. Los pescadores de toda la región costera de Alaska que será afectada por el ejercicio están furiosos por la situación. Hace unas semanas fuimos testigos de una flotilla de más de 150 botes en Cordova. Alrededor de una o dos semanas después de eso, apareció otra gran flotilla de pescadores cerca de Kodiak".

 

Del mismo modo que los complejos e interrelacionados problemas del comercio mundial dieron lugar a la creación de una coalición histórica en las calles de Seattle hace 15 años, ahora lo hace el cambio climático provocado por el hombre. La amenaza está siendo enfrentada por una multitud que resiste, entre ellos el Papa Francisco, cuya nueva encíclica sobre el medio ambiente insta a que se adopten medidas concertadas para combatir el calentamiento global.

 

Si el Papa y los remeros activistas se unen, significa que el cambio no debe estar lejos.

 

© 2015 Amy Goodman

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La Tierra experimentó el mayo más cálido de la historia moderna

La temperatura promedio a nivel mundial de mayo 2015 fue la más alta para ese mes desde que se iniciaron los registros sistemáticos en 1880.

 

"Este fue el mayo más caluroso que se haya registrado", declaró el jueves Derek Arndt, jefe de la división de monitoreo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), en rueda de prensa.

 

Durante el pasado mayo, la temperatura media mundial en superficies terrestres y oceánicas fue 0,87 ° C por encima del promedio del siglo 20. Esta fue la más alta para mayo en el expediente 1880-2015, superando el récord establecido en 2014 en 0,08 ° C.

 

La temperatura de la superficie de la tierra a nivel mundial un promedio de mayo se situó nada menos que 1,28 ° C por encima del promedio del siglo 20. Está empatado con 2012 como el más alto de mayo en el expediente 1880-2015.

 

Además, la temperatura de la superficie del mar a nivel mundial un promedio de mayo fue 0,72 ° C por encima del promedio del siglo 20. Esta fue también la más alta para mayo en el expediente 1880-2015, superando el récord establecido en 2014 por 0,07 ° C.

 

El promedio de hielo marino del Ártico para mayo fue un 5,5 por ciento por debajo de la media de 1981 a 2010. Se trata de la tercera medida más pequeña en mayo desde que comenzaron los registros en 1979. Sin embargo, el hielo marino antártico se situó un 12,1 por ciento por encima de la media en ese periodo y la mayor extensión alcanzada en el periodo.

 

Los científicos, que investigan el calentamiento global y observan cuidadosamente los niveles de gases de efecto invernadero, habían alertado de que las temperaturas de nuestro planeta aumentarán para finales del siglo 21 en más de cuatro grados en comparación con la época preindustrial.

 

Según un informe de 2014 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se espera que para el periodo entre 2030 y 2050 el cambio climático provoque aproximadamente 250.000 muertes a causa no solo del estrés térmico (38.000 víctimas), sino también de la desnutrición (95.000), la malaria (60.000) y la diarrea (48.000).

 

La OMS alarma de que cada una de las tres últimas décadas ha sido sucesivamente más cálida que cualquier década anterior desde 1850.

 

(Con información de HispanTV)

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Científicos: la Tierra se calienta más rápido de lo que pensábamos

Si creíamos que el calentamiento global del planeta era preocupante, nos equivocábamos: la situación es aún peor. Utilizando datos precisos de medición in-situ, por satélite y nuevos modelos de cálculo, científicos del Lawrence Livermore National Laboratory de California han concluido que hemos subestimado el nivel del calentamiento de los océanos entre un 24% y un 58%. En otras palabras: la situación es más grave de lo que pensábamos.


Desde 1970 hasta 2004, los limitados sistemas de medición de la temperatura de los océanos han llevado a que dibujemos una situación errónea del calentamiento global, argumentan científicos del Lawrence Livermore National Laboratory. Los investigadores han recopilado datos de más de 3.600 puntos de medición de temperatura de los océanos en todo el mundo. Son una especie de postes flotantes (llamados Argo, en la foto debajo) que miden y registran la evolución de la temperatura del océano entre la superficie y los primeros 2.000 metros de profundidad.
La conclusión de estas mediciones, junto con nuevos datos de satélite y modelos climáticos, apunta a que el aumento de la temperatura en los océanos del hemisferio norte se ha calculado más o menos correctamente, pero no la del hemisferio sur. En total, los océanos están absorbiendo hasta un 58% más de calor proveniente de la emisión de gases de efecto invernadero de lo que pensábamos. Los resultados de la investigación se han publicado ahora en la revista científica Nature Climate Change.

"Antes del 2004, las investigaciones estaban muy limitadas por la pobre cobertura de las mediciones. Ahora, utilizando datos de satélite, mediciones in-situ [del sistema Argo] y modelos climáticos, nuestros resultados sugieren que hemos subestimado el calentamiento de los océanos. La conclusión coincide con estudios anteriores, pero es la primera vez que se ha calculado cuánto habíamos subestimado este calentamiento", explica Paul Durack, autor principal del informe.
Como indica a New Scientist el investigador Wenju Cai, del Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO), los resultados demuestran que la Tierra, efectivamente, se está calentando más rápido de lo que creíamos. Hasta ahora solo había sospechas de que la temperatura de los océanos del hemisferio sur era más elevada. Ahora ya hay una prueba científica de que la situación es más seria de lo que pensábamos. [Lawrence Livermore National Laboratory vía New Scientist]
(Tomado de Gizmodo)

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El calentamiento global y la guerra: dos crisis mundiales íntimamente ligadas

Algunas horas después de que 400.000 personas participaran en la mayor marcha por el clima de la historia, Estados Unidos comenzó a bombardear Siria y así inició otra guerra. El Pentágono afirma que los objetivos eran instalaciones militares del Estado Islámico en Siria e Irak, además de un nuevo grupo terrorista, Khorasan. El Presidente Barack Obama está iniciando una nueva guerra, mientras no hace nada para combatir el cambio climático, que empeora cada día. El mundo atraviesa dos crisis que están íntimamente ligadas: el calentamiento global y las guerras. Existen soluciones a ambos problemas, pero lanzar bombas no es una de ellas.


"En las guerras de hoy, mueren muchos más civiles que soldados; se siembran las semillas de conflictos futuros, las economías se destruyen; las sociedades civiles se parten en pedazos, se acumulan refugiados y los niños quedan marcados de por vida." Este fue parte del discurso pronunciado en diciembre de 2009 por el Premio Nobel de la Paz de ese año, el Presidente Barack Obama. Cinco años más tarde, sus declaraciones se parecen a las noticias que recibimos a diario. El grupo pacifista PinkCode está exhortando al Presidente Obama a que devuelva el Premio Nobel.

En el mismo discurso, Obama afirmó: "El mundo debe unirse para hacerle frente al cambio climático. Hay pocos científicos que no estén de acuerdo en que si no hacemos algo, enfrentaremos más sequías, hambruna y desplazamientos masivos que alimentarán más conflictos durante décadas". Obama también sostuvo: "Por este motivo, no son sólo los científicos y activistas los que proponen medidas prontas y enérgicas; también lo hacen los líderes militares de mi país y otros que comprenden que nuestra seguridad común está en juego".


De hecho, el Pentágono considera desde hace tiempo que el cambio climático es una gran amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos. En su Examen Cuatrienal de Defensa de 2014, el Pentágono observó que los diversos efectos del cambio climático "empeorarán otros problemas en el extranjero como la pobreza, la degradación ambiental, la inestabilidad política y las tensiones sociales. Estas condiciones pueden dar lugar a la actividad terrorista y a otras formas de violencia".

Entonces, cabe preguntarse: ¿por qué no abordar la amenaza del cambio climático cuando aún estamos a tiempo? Asad Rehman de la federación ambientalista Amigos de la Tierra Internacional, quien viajó a Nueva York para participar en la Marcha por el clima, me dijo: "Si podemos conseguir los billones [de dólares] que conseguimos para financiar conflictos, ya sea que se trate de una invasión en Irak o Afganistán o ahora para el conflicto en Siria, estoy seguro de que podemos conseguir los fondos necesarios para lograr la transformación que se requiere hacer para brindar energía limpia y renovable a las 1.200 millones de personas que carecen de ella".


Asad Rehman es un firme opositor del enorme gasto militar. Durante años fue activista contra la guerra y considera que hay un fuerte vínculo entre la guerra y el calentamiento global. "El petróleo ha sido una maldición para la gente de Medio Oriente, ha sido un presagio de los conflictos y de la violencia; de la destrucción de civilizaciones antiguas y de las vidas de millones de personas".


Medea Benjamin, cofundadora de Code Pink, coincide con Rehman. Benjamin participó en la histórica Marcha por el clima y se sumó a otros miles de manifestantes al día siguiente para participar en la acción "Inundemos Wall Street" (Flood Wall Street), en la que 100 personas fueron arrestadas. Antes de ir a la Casa Blanca a protestar contra el bombardeo en Siria, Medea me dijo: "El petróleo es la base de la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente. Si no fuera por el petróleo de Irak, Estados Unidos nunca hubiera invadido ese país".


El martes, más de cien líderes mundiales, junto con representantes del sector industrial, participaron en una cumbre no vinculante sobre el clima. La cumbre fue convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con la esperanza de que daría el impulso necesario para las negociaciones formales sobre el cambio climático que procuran lograr un compromiso vinculante de los países del mundo para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento mundial de la temperatura a 2 grados Celsius. Se considera que un aumento de la temperatura de 2 grados es el límite máximo de aumento que el planeta, tal como lo conocemos, puede soportar.
Mientras las negociaciones sobre el clima no tienen mucho éxito ni atención mediática, el ataque del Presidente Obama contra el Estado Islámico y otros grupos considerados amenazas terroristas dominó la sesión de la Asamblea General de la ONU y fue el tema principal de una sesión especial del Consejo de Seguridad presidida por Obama. Al reflexionar sobre el futuro del movimiento mundial para combatir el cambio climático, Asad Rehman dijo: "Creo que los que participaron en la manifestación sin duda salieron de allí con más entusiasmo y con una mayor convicción de que el poder está en nuestras manos y no en ese edificio en Nueva York, no en la cumbre de la ONU".


Antes de la invasión de Irak en 2003, el General estadounidense Anthony Zinni estimó que solo se podría tener éxito si se enviaba una fuerza de 400.000 soldados. Donald Rumsfeld envío menos de la mitad de soldados y bromeó al respecto: "Se va a la guerra con el ejército que se tiene, no con el ejército que se quisiera tener". Fueron 400.000 las personas que asistieron a la marcha por el clima el domingo en Nueva York...un ejército de esperanza para un futuro sustentable.


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Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan
Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Descubren un paisaje de hace tres millones de años bajo el hielo de Groenlandia

Se cree comúnmente que los glaciares trabajan como una lijadora y que, a medida que se mueven sobre la tierra, raspan todo, la vegetación, el suelo e, incluso, la capa superior de la roca madre. Así que un equipo internacional de científicos se sorprendió mucho al descubrir un antiguo paisaje de tundra conservado bajo la capa de hielo de Groenlandia, dos millas (3,22 kilómetros) por debajo de la capa de hielo, como describen en un artículo que se publica este jueves en Science.

"Encontramos suelo orgánico que ha sido congelado en el fondo de la capa de hielo durante 2,7 millones de años", resume el geólogo de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos, Paul Bierman. Esto proporciona una fuerte evidencia de que la capa de hielo de Groenlandia se ha mantenido durante mucho más tiempo de lo que se pensaba, permaneciendo a través del paso de muchos periodos de calentamiento global.
Groenlandia es un lugar de gran interés para los científicos y los responsables políticos porque la estabilidad futura de su enorme capa de hielo, del tamaño de Alaska y en segundo lugar tras la Antártida, tendrá una influencia fundamental en cómo de rápido y de alto aumentan los niveles globales del mar por el cambio climático causado por el hombre. "La antigua tierra bajo la capa de hielo de Groenlandia ayuda a desentrañar un misterio importante que rodea al cambio climático —destaca uno de los autores, Dylan Rood, del Centro de Investigación Ambiental de las Universidades Escocesas, en Reino Unido, y la Universidad de California, en Santa Bárbara, Estados Unidos— que consiste en saber cómo las grandes capas de hielo se derriten y crecen en respuesta a cambios en la temperatura".


El nuevo descubrimiento indica que incluso durante los periodos más cálidos desde que se formó la capa de hielo, el centro de Groenlandia se mantuvo estable, por lo que, lo más probable es que no se derrita completamente, según Bierman de Vermont. Esto ha permitido que quedara encerrado un paisaje de tundra sin modificar bajo el hielo durante millones de años de calentamiento global y enfriamiento.


"El conocimiento tradicional sobre los glaciares es que son agentes muy poderosos de erosión y pueden eliminar eficazmente un paisaje", señala el coautor del estudio Lee Corbett, estudiante graduado de la UVM que preparó las muestras de sedimento de hielo para su análisis. En cambio, explica que éstas demuestran que la capa de hielo de Groenlandia no está actuando como un agente de erosión, sino que, de hecho, en su centro, se ha producido muy poca erosión desde su creación hace casi tres millones de años. "En lugar de raspar y esculpir el paisaje, la capa de hielo ha congelado el suelo, actuando como un refrigerador que preserva este paisaje antiguo", detalla Bierman. Los científicos analizaron 17 muestras de "hielo sucio", del que Bierman y un equipo del University of Vermont's Cosmogenic Nuclide Laboratory, extrajeron una rara forma del elemento berilio, un isótopo llamado berilio -10, que, formado por rayos cósmicos, cae del cielo y se pega a la roca y el suelo. Cuanto más suelo de la superficie de la Tierra está expuesto, más berilio-10 se acumula, por lo que medir cuánto hay en el suelo o una roca da a los geólogos una especie de reloj de exposición. Los investigadores planearon buscar pequeñas cantidades de berilio, puesto que el paisaje bajo la capa de hielo no se habría expuesto al cielo, pero resultó que los sedimentos tenían muy altas concentraciones cuando los midieron en un acelerador de partículas en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de la Universidad de California.


"A nivel mundial, sólo encontramos este tipo de concentraciones de berilio en los suelos que se han desarrollado a lo largo de cientos de miles de millones de años", pone como ejemplo el doctor Joseph Graly, que analizó los datos de berilio cuando trabajaba en la Universidad de Vermont. La nueva investigación, con el apoyo de fondos de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, demuestra que el suelo se ha mantenido estable y expuesto en alguna parte a la superficie hace entre 200.000 y un millón años antes de ser cubierto por el hielo", señala Ben Crosby, miembro del equipo de la Universidad Estatal de Idaho, Estados Unidos, que participó en la investigación.


Para ayudar a interpretar estos inesperados resultados, el equipo también midió el nitrógeno y el carbono que podría haber sido depositado por el material vegetal en la muestra central. "El hecho de que se encontraron cantidades medibles de materia orgánica en el sedimento de hielo indica que el suelo debe haber estado presente bajo el hielo —afirma el coautor Andrea Lini, de la Universidad de Vermont—, y su composición sugiere que el paisaje preglacial puede haber sido una parte de la tundra boscosa".


Historia de la capa de hielo


"Groenlandia era realmente verde hace millones de años —recalca Rood—. Groenlandia parecía la tundra verde de Alaska antes de que fuera cubierta por el segundo mayor cuerpo de hielo de la Tierra". Para confirmar sus hallazgos acerca de este antiguo paisaje, los investigadores también midieron los niveles de berilio en una moderna capa de hielo de la tundra del suelo en la Ladera Norte de Alaska, descubriendo valores "muy similares", según Bierman, que confirmaron que lo descubierto debajo de Groenlandia era suelo de tundra.

Muchos geólogos buscan una visión a largo plazo de la historia de la capa de hielo de Groenlandia, incluyendo la forma en que se mueve y ha modelado el paisaje debajo de ella, con la mirada puesta en una mejor comprensión de su comportamiento futuro. Con 656.000 kilómetros cuadrados de hielo, contiene suficiente agua para, si se funde completamente, elevar los niveles globales del mar 23 pies (siete metros). A partir de una gran cantidad de indicadores en todo el mundo, está claro que las temperaturas globales están avanzando hacia mucho más calientes que los periodos interglaciales más cálidos en millones de años, según Bierman, quien alerta de que si los hombres mantienen la trayectoria actual, esta capa de hielo no sobrevivirá.

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