Lunes, 09 Noviembre 2015 06:42

De cara (y barbijo) al cambio climático

De cara (y barbijo) al cambio climático

La reunión Cumbre en París, a fines de noviembre, intentará mejorar el estrepitoso fracaso de la Cumbre de Copenhague, en la que no se llegó a ninguna conclusión ni compromisos. Qué se juega en esta reunión y cuáles son las expectativas.



Ya no caben palabras para definir la frontera que marcará la cumbre sobre el clima que se llevará a cabo en París a finales de noviembre (COP21). A su manera, entre reuniones preparatorias, militancia de las ONG y la sociedad civil e informes sobre el estado del calentamiento global, la cumbre ya empezó. No hay responsable político, científico o religioso que no admita que París será la última oportunidad. El postulado es paradójico porque, de hecho, la oportunidad ya se perdió hace rato. Cristina Figueras, la secretaria ejecutiva de la convención marco de la ONU para el Cambio Climático, asegura que "no se evitará el cambio climático". A lo sumo, en París, si hay acuerdo, se podrá hacer que las variables del clima sean mas "manejables".

Nada más. Según un estudio elaborado por el Climate Action Tracker (CAT, organización científica independiente con sede en Londres), los planes de acción climática presentados hasta ahora por 156 de los países miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático no evitarían que el calentamiento global del planeta llegue a los 2,7º C. La batalla del calentamiento global está entonces perdida de antemano y lo único que estará al alcance en la capital francesa será atenuar la hecatombe provocada por la descontrolada actividad humana. Y, tal vez, ni siquiera eso.


"En el cambio climático se juega el destino de la humanidad", repite Cristina Figueras. Los fabricantes de autos como Volkswagen y sus trampas masivas para esconder el nivel real de contaminación que provocan sus autos, o bancos como el BNP Paribas, que gastan más dinero en financiar las energías fósiles antes que las renovables, no parecen tener la misma conciencia global sobre ese destino planetario. De hecho, lo que se hará en París es decidir la sustitución del protocolo de Kioto, uno de los primeros andamios de la diplomacia internacional destinados a luchar contra el calentamiento climático pero cuyos postulados perdieron toda fuerza. Lejos de generar un consenso para preservar la humanidad y sus tesoros naturales, el cambio climático es objeto de una guerra interna al capitalismo donde se combaten dos visiones antagónicas entre preservación y derroche. Dentro de ese antagonismo entra otro: el que opone a los países más industrializados responsables supremos del calentamiento global, con los países menos desarrollados, a quienes se les exige un esfuerzo similar al de las potencias contaminantes con escasas compensaciones. Cerca del 90 por ciento de la contaminación global está regida por acuerdos escasamente aplicados, sobre todo por los tres bloques cuyas emisiones de gases de efecto invernadero representan el 50 por ciento del total: China, Estados Unidos y la Unión Europea.


París 2015 retoma los objetivos boicoteados en la cumbre que se celebró en Copenhague en 2009. Aquel encuentro fue un vergonzoso fracaso. El sector más liberal logró dejar fuera de juego a todo el sistema de las Naciones Unidas. El texto final de la cumbre de Copenhague había sido redactado por Estados Unidos y China. Venezuela lo rechazó, junto a Cuba, Bolivia y Nicaragua. Copenhague fue una tomada de pelo a toda la comunidad internacional. El difunto presidente venezolano Hugo Chávez decía: "Cambien el sistema, no el clima". Aquella declaración final no incluía ningún compromiso explícito sobre el porcentaje de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, no fijaba metas, no establecía plazos concretos o procedimientos de verificación, no era vinculante. En Copenhague quedó registrado para la historia cómo los países altamente desarrollados, principales emisores de gases de efecto invernadero y responsables de su expansión desde la era pre-industrial, trataron de imponer su ley.


Por consiguiente, lo que quedó sepultado en Copenhague y las cumbres posteriores se juega ahora en París. En lo concreto: hacer bajar la temperatura del planeta en unos dos grados, establecer quién tiene la mayor responsabilidad en ese objetivo, repartir los esfuerzos de forma justa y financiar los costos de las transformaciones en los países menos ricos. El reto es tanto más grande cuanto que, según la ONU, las proyecciones marcan que, de aquí a 2100, la temperatura subirá alrededor de tres grados. Incluso en un horizonte más cercano, de aquí a 2030, el termómetro no cesará de subir. Se calcula que ese ascenso será menor gracias a los compromisos que se adopten de cara al período que va de 2025 a 2030. El proceso requiere transformaciones profundas y, sobre todo, el trastorno de industrias energéticas que no se dejarán doblegar así nomás.


Nada permite afirmar que París sea la cuna del nacimiento de una nueva humanidad. La pugna entre los países industrializados, la controversia política que separa a republicanos y demócratas en Estados Unidos con respecto a este tema, los gigantescos intereses económicos que están en juego, los lobbies que conspiran contra el planeta y la indolencia generalizada ante las catástrofes climáticas que acechan a los países menos desarrollados no ofrecen ninguna garantía de éxito. Habrá acuerdo, sin dudas, pero éste será mínimo, lejos, muy lejos de las necesidades estructurales del cambio climático.

Porque lo que corre como una suerte de espada de Damocles sobre la cabeza de la humanidad es el modelo de desarrollo, depredador e injusto. Para cambiar el clima se impone transformar el sistema y allí está el límite. Los planes de acción climática presentados hasta ahora ante la ONU para recortar la emisión de gases que causan el cambio climático son insuficientes para alcanzar el objetivo de no superar los dos grados de incremento de la temperatura global del planeta. Queda, además, el tema de la financiación de las medidas y los consiguientes 100 mil millones de dólares que hacen falta para crear el fondo verde, fondo al cual China, uno de los grandes contaminantes del planeta, en principio no participa. Lo menos que se puede esperar entonces es que se evite otro episodio bochornoso como el de Copenhague donde, entre la feroz represión policial contra los manifestantes y un casi golpe de Estado contra los compromisos, se aprobó la inacción que permitió a los grandes países contaminantes seguir liquidando la vida en la Tierra.

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En 2030 habrá 100 millones más en pobreza extrema si sigue el calentamiento global: BM

Sin un desarrollo rápido y climáticamente inteligente, el cambio climático podría empujar a más de 100 millones de personas a la pobreza para 2030, apunta el documento publicado a tres semanas de la conferencia de París sobre el clima COP21.
La advertencia del Banco Mundial aumenta la presión sobre los líderes del mundo que se reunirán en París desde el 30 de noviembre para la conferencia COP21, con el objetivo de concluir un acuerdo internacional que limite los gases que producen el efecto invernadero.


También ocurre pocos días después de un informe de la ONU el cual advirtió que los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero son, por sí solos, insuficientes para limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados.


El BM señala que el impacto sería particularmente fuerte en África, donde el cambio climático podría impulsar un incremento en los precios de los alimentos hasta de 12 por ciento en 2030.


Sería un golpe muy duro en una región donde el consumo de alimentos de los hogares más pobres representa más de 60 por ciento de sus gastos, dijo.


Un efecto similar ocurriría en el sur de Asia. En India, las crisis agrícolas y la proliferación rápida de las enfermedades resultantes de las perturbaciones climáticas podrían empujar a 45 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza extrema (es decir, con un ingreso de menos de 1.90 dólares diarios).


El impacto también se dejaría sentir en los servicios de salud.


Un calentamiento global de 2 a 3 grados centígrados con respecto a la temperatura existente antes del comienzo de la era industrial podría aumentar en 5 por ciento el número de personas expuestas a la malaria, es decir, un incremento de 150 millones de personas, según el BM.


La incidencia de las enfermedades diarreicas también podría subir 10 por ciento en los próximos 15 años, señala el informe.
A principios de octubre, el Banco Mundial había recibido con satisfacción los avances en la lucha mundial contra la pobreza extrema, señalando que este año iba a disminuir a un nivel sin precedente, afectando a menos de 10 por ciento de la población mundial, 702 millones de personas.


Pero este avance podría verse en peligro por el aumento de las temperaturas a escala global, señala el informe.


No va a ser posible poner fin a la pobreza extrema si no se toman medidas enérgicas para mitigar la amenaza que el cambio climático representa para los pobres, y si no reducimos las emisiones nocivas de forma masiva, dijo el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, citado en un comunicado.


Por ello, el BM llama a implementar un modelo de manejo consciente del clima, rápido y solidario, que refuerce las capacidades de las poblaciones para resistir los riesgos climáticos.


Mejorar los sistemas de protección social y poner en marcha sistemas de atención universal en salud son algunas de las propuestas del Banco Mundial, que sin embargo afirma que es indispensable hacer todo ello en forma coordinada a escala global.


A largo plazo, solamente una acción internacional inmediata y sostenida para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero preservará a millones de personas de la pobreza, dice el organismo.


Los insectos corroboran que el cambio climático ya está aquí


Mª Victoria S. Nadal Madrid 9 NOV 2015 - 10:13 CET

 

Ole Karsholt y Jan Pedersen, dos empleados del Museo de Historia Natural de Dinamarca, comenzaron en 1992 a clasificar los insectos que encontraban en el tejado del museo. Ambos trabajadores, que tienen una amplia experiencia entomológica, llevaron a cabo este control cada semana hasta 2009. Lo que comenzó como un pasatiempo basado en la curiosidad científica se ha convertido en un estudio que revela cómo ha afectado el cambio climático a la comunidad de insectos de la zona.


El registro y la clasificación, hechos durante 18 años, sugieren que los cambios en el clima durante este tiempo han afectado especialmente a las especies que se alimentan de un único tipo de planta: se han vuelto más sensibles a los cambios meteorológicos. "Los resultados confirman que el cambio climático está afectando a la biodiversidad ahora mismo. No es algo que va a pasar en el futuro o sólo si la temperatura llega a aumentar en dos grados", dice Peter Søgaard Jørgensen, del centro de Macroecología, Evolución y Clima del Museo de Historia Natural de Dinamarca.


Siete especies nuevas de polillas y dos de escarabajos se registraron por primera vez en Dinamarca por Karsholt y Pedersen, incluyendo el escarabajo asiático "dama multicolor" (Harmonia axyridis), que desde entonces se ha extendido a la mayoría del país y ahora se considera invasivo.

Los científicos calcularon cómo cambió la temperatura del entorno de cada grupo de insectos y lo aplicaron al hábitat de la especie en toda Europa durante el periodo de estudio. El hábitat de la polilla experimentó un aumento de 0,14º C entre 1993 y 2008, y el de las especies de escarabajo aumentó en 0,42º C entre 1995 y 2008.


Las consecuencias de este aumento de temperatura afectaron especialmente al gorgojo de la tuerca (Curculio nucum), que se alimenta solo de un tipo de avellana. Vive más al norte de Europa que su pariente cercano el gorgojo de la bellota (Curculio glandium), que se alimenta solo de bellotas. Mientras que el gorgojo de la tuerca fue registrado sólo en la primera mitad del estudio, el gorgojo de la bellota sólo apareció en la última parte, sugiriendo que las especies que se alimentan de un solo tipo de planta se están moviendo hacia el norte.


"Es probable que perdamos a algunas especies debido a su huída hacia el norte de Europa, pero la tendencia que esperamos es que lleguen otras nuevas desde el sur. Aún así, es poco probable que lleguemos a saber si esto sucederá, los insectos no son casi nunca una prioridad para los estudios a largo plazo", denuncia Peter Søgaard Jørgensen, uno de los autores.


El registro cuenta con alrededor de 250.000 insectos, entre los que se identificaron 1.543 especies diversas de polillas y escarabajos en un solo tejado de Copenhague durante más de 18 años de seguimiento. Esto supone el 42% de todas las especies de polillas de Dinamarca y el 12% de los escarabajos. El estudio, que se ha publicado en la Revista de Ecología Animal, está liderado por investigadores del centro de Geogenética y el de Macroecología, Evolución y Clima del Museo de Historia Natural de Dinamarca y también de la Universidad de Copenhague.


Los científicos se quejan de la falta de atención política que tienen este tipo de estudios. "Las investigaciones de este estilo muchas veces están en un segundo plano en Dinamarca, y esto probablemente pase en muchos otros paises europeos", asegura Philip Francis Thomsen, uno de los expertos. "Sin estos dos trabajadores del museo, no sabríamos nada sobre la mayoría de las especies que hay en Dinamarca. Esperamos que esto pueda devolver este tipo de seguimientos naturales a la agenda política del país", concluye Thomsen.

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El Niño hace travesuras, pero su llanto podría ser menor a esperado

El fenómeno climatológico de El Niño ya ha golpeado a Centroamérica y a parte de Sudamérica: sequías, inundaciones, muerte de ganado. Ahora avanza a Ecuador y Perú, aunque especialistas creen que su virulencia no será tan fuerte como se anunciaba.

"Estamos manejando categoría de El Niño fuerte, pero en la parte baja del rango fuerte. El rango extraordinario ya lo hemos descartado" , dijo a la AFP el especialista del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), Eduardo Zambrano.

La corriente marítima de El Niño, que debe su nombre a que sus efectos se recrudecen en época de Navidad, produce un calentamiento del agua del océano Pacífico provocando fuertes lluvias en algunas regiones y sequías en otras.

"Ha producido sequías en Sudáfrica, Indonesia, incendios forestales en Filipinas (...). En Canadá ha modificado el clima frío. Ha generado lluvias y sequías en distintas partes de Estados Unidos", explicó Zambrano.

En el continente americano, se han presentado sequías en Centroamérica, Venezuela y el Caribe colombiano, la costa noreste de Brasil y lluvias en Uruguay y la zona central de Chile. Aún se le espera en Ecuador y Perú, donde 'Niños' anteriores han causado estragos en sus economías y ya se preparan para hacer frente a la nueva visita.

"Hay un 15% de posibilidad de que sea extraordinario para Perú, pero lo estamos midiendo día a día. Por ahora, es Niño Fuerte", dijo el ministro de Ambiente de Perú, Manuel Pulgar Vidal.

 

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:
http://www.elcomercio.com/actualidad/fenomeno-nino-impacto-ecuador-peru.html. 

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Toma de la Bastilla en la cumbre sobre cambio climático de París

Jefes de gobierno de todo el mundo se reunirán en París dentro de tan solo un mes a fin de concretar un tratado para hacer frente a la amenaza global que representa el cambio climático. El cambio climático es real, va en aumento y, según el creciente consenso de los científicos, es claramente ocasionado por la actividad humana. Desde los albores de la era industrial, los seres humanos han estado vertiendo contaminantes al cielo como si la atmósfera fuera un pozo sin fondo, capaz de absorber una infinita cantidad de humo y gases. Estos gases de efecto invernadero han formado una especie de manta alrededor del planeta que retiene el calor del sol.

Las señales de la crisis se observan en todas partes: 2015 va camino a convertirse en el año más caluroso que se haya registrado. El Huracán Patricia azotó las costas de México la semana pasada. Patricia fue el huracán más intenso que se haya registrado en el hemisferio occidental. Y fue intenso no solo por su poder sino porque se formó a gran velocidad, prácticamente de un día para otro dejó de ser una tormenta tropical para transformarse en un huracán.


En el Golfo Pérsico, según informaron científicos esta semana, "es probable que ciertos centros poblados experimenten temperaturas intolerables para los seres humanos a consecuencia de crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero generados por la actividad humana". En otras palabras, en ciudades como Doha, en Qatar, y Dubai, en Emiratos Árabes Unidos, la temperatura durante el día será simplemente demasiado alta para que los seres humanos puedan sobrevivir afuera más de unas pocas horas. En las zonas polares, el hielo se derrite a un ritmo sin precedentes y el océano se calienta, lo que produce que el agua se expanda. Ambos fenómenos están provocando el aumento del nivel del mar, que ya afecta a pequeños países insulares como Tuvalu, Kiribati y las Islas Marshall en el océano Pacífico y las Maldivas en el océano Índico. Los científicos predicen que cientos de millones de personas se verán finalmente obligadas a abandonar las ciudades costeras del mundo.


El objetivo es limitar el aumento de la temperatura promedio del mundo en 2º Celsius o 3,8º Fahrenheit por encima de las temperaturas que se registraban antes de la era industrial. Esto exigirá cooperación a nivel mundial a una escala sin precedentes, así como la descarbonización de la economía. En otras palabras, la gente tendrá que dejar de utilizar combustibles fósiles, como carbón y petróleo, y depender de fuentes de energía renovable, como la energía solar o la eólica. Según sostienen los científicos y asesores en políticas públicas, si esta transición se lograra a tiempo, si se lograra antes de que la temperatura superase ese umbral crítico de 2º Celsius, entonces, el clima del planeta podría salvarse. Si los seres humanos dejan que las cosas continúen tal como están y no hacen nada o si toman medidas a medias, el cambio climático será irreversible y catastrófico.


Habrá mucho en juego en la cumbre sobre cambio climático de París. El encuentro es organizado por Naciones Unidas y su nombre abreviado es COP21, en referencia a la 21ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, o CMNUCC. El proceso se inició en la "Cumbre de la Tierra de Río", que tuvo lugar en Río de Janeiro en 1992, y culminó con el Protocolo de Kyoto en 1997. Si bien ese fue un tratado vinculante, algunos países se negaron a ratificarlo, entre ellos, el mayor contaminante del mundo que haya existido en la historia, Estados Unidos. Esta vez, cada país hará promesas voluntarias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sin que haya manera de obligar a su cumplimiento.


¿Cómo hará Estados Unidos para transformar radicalmente su economía y deshacerse de los motores de combustión interna, el gas extraído por fracturación hidráulica y las plantas de carbón para el año 2050? El sector de los combustibles fósiles ejerce una gran influencia sobre cada nivel de gobierno en Estados Unidos, lo que torna prácticamente imposible llevar adelante cualquier tipo de cambio, inclusive un cambio gradual. Gracias a la notable cobertura de los ganadores del Premio Pulitzer, InsideClimate News y el Los Angeles Times, sabemos ahora que ExxonMobil estudiaba y comprendía el cambio climático ya en la década de 1970. A pesar de ello, Exxon ocultó sus propios hallazgos respecto a que los combustibles fósiles podrían provocar el calentamiento global, la modificación del clima y el derretimiento del hielo del Ártico.


Bill McKibben, fundador de 350.org, grupo activista que lucha contra el cambio climático, me dijo: "Se trata de uno de los más importantes, o tal vez del más importante golpe de investigación que se haya dado en décadas. La notable labor de esos periodistas merece convertirse en parte del consenso que el planeta entero deberá lograr en relación a la mayor crisis a la que se han enfrentado los seres humanos. Probablemente Exxon sea la única institución de la Tierra que podría haber ahorrado estos 25 años de falso debate que hemos mantenido en relación al cambio climático. Si en 1989, cuando Jim Hansen, de la NASA, de pie ante el Congreso, dijo 'Sí, el planeta se está calentando', si en ese momento Exxon hubiera dicho: 'Saben que sí, tiene razón. Nuestros científicos, que son expertos es este tema, confirman todo lo que está diciendo. El mundo se ve ante un claro problema'. No habríamos resuelto el calentamiento global, pero estaríamos bien encaminados. No nos habríamos embarcado en un cuarto de siglo de negación y debate". McKibben se sintió tan indignado con las revelaciones de que Exxon ya tenía información sobre el calentamiento global desde los años 70 que hace algunas semanas caminó hacia la estación de servicio de Exxon de su localidad en Vermont y obstruyó el acceso a una bomba de combustible portando un cartel que decía: "Esta bomba fue clausurada temporalmente porque Exxon mintió acerca del cambio climático". McKibben fue arrestado, pero hasta la fecha ninguno de los directivos de Exxon ha enfrentado cargos por encubrir sus hallazgos o por mentirle al mundo entero.


Mientras los líderes del mundo se encuentren reunidos para la COP21 en Le Bourget, un imponente centro de convenciones ubicado en París, se espera que cientos de miles de personas se vuelquen a las calles. Los organizadores de la manifestación llaman a llevar a cabo acciones a nivel mundial el 28 y 29 de noviembre en demanda de un acuerdo justo, ambicioso y vinculante que haga frente y que, en definitiva, revierta el potencial catastrófico del cambio climático provocado por la actividad humana. Si los líderes fracasan, muchas personas estarán allí, listas para tomar la Bastilla.


Publicado el 30 de octubre de 2015

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Estafa legalizada: incrementan el valor de la electricidad

El Gobierno anunció durante la última semana de octubre de 2015 un incremento de los precios de la energía eléctrica en Colombia, el que harán efectivo desde el mes de noviembre. Justifica tal incremento con la disminución de la capacidad de generación hidroeléctrica por efectos del fenómeno del Niño. El incremento de las tarifas responde, sin embargo, a una mala gestión de recursos por parte de las empresas generadoras y a la ausencia de control por parte del ente oficial. Industriales y comerciantes en particular, y las familias en general, triada que afronta los primeros efectos de una crisis económica que ya muestra todos sus signos*, ahora también tendrán que lidiar con estos incrementos.

 

El Ministro de Minas y Energía, Tomás González, informó en la última semana del mes de octubre, a través de los medios de comunicación, que el Gobierno y los usuarios tendrán que dispensar cerca de un billón de pesos para cubrir los sobrecostos en que han incurrido las plantas generadoras térmicas que alegan estar asumiendo sobrecostos en sus operaciones por el uso de combustibles líquidos para generar electricidad

La energía térmica que producen estas centrales comenzó a emplearse en el transcurso del año como alternativa a la generación hidroeléctrica, afectada por la importante disminución del caudal de las fuentes hídricas ocasionado por una prolongada sequía que se extenderá hasta marzo del 2016. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia
(Ideam) informó que regiones como la Andina y Caribe tendrán que enfrentar una disminución entre el 40 y el 70 por ciento de las precipitaciones de lluvias, lo que producirá una reducción del nivel de las presas, afectando, al mismo tiempo, la generación hidroeléctrica que representa entre el 60 y el 70 por ciento de la electricidad producida en el país.

El Ministro de Energía informó que el incremento en los precios de la electricidad para los usuarios será de entre seis y siete pesos por kilovatio hora, valor adicional que deberán pagar los usuarios comerciales y residenciales desde el mes de noviembre. Hay serias dudas sobre el aumento anunciado, pues al parecer no será el mismo para todos los departamentos del país. El 28 de octubre Caracol Radio sostuvo: "Cada departamento pagará un precio distinto, dependiendo de las previsiones de su electrificadora. Por ejemplo, Electricaribe tiene una exposición en bolsa del 25 por ciento, eso quiere decir que ese porcentaje de la energía que compra para distribuir la tiene que pagar a precio de escasez, que varía, mientras que el 75 por ciento por haberla comprado con antelación vale a 150 pesos kilovatio hora [...]". En publicación reciente El diario El País de Cali anunció: "La energía en Cali va a subir más de lo anunciado a comienzos de este mes. Ya no será el 3,5% para los estratos populares ni del 9% para los estratos altos. Según cálculos preliminares de Emcali, el aumento será del 7% para los estratos 1, 2 y 3 y del 20% para los estratos 4, 5 y 6".

Una situación similar comienza a vivirse en la Costa Caribe por los incrementos del servicio de energía eléctrica impuestos a los usuarios por Electricaribe, empresa que en la primera mitad de octubre informó a través de su gerente José García Sanleandro incrementos del orden del 7,53 por ciento en términos generales y de 4.83 por ciento para los estratos 1 y 2. Electricaribe ha propiciado una ola de protestas en toda la región por sus recurrentes abusos contra sus abonados –como la imposición de multas económicas injustificadas–, irregularidades en la prestación del servicio de energía eléctrica y cobros excesivos en las tarifas de la misma (Ver "Un sentimiento que une a la Costa Atlántica: el rechazo a Eléctricaribe" en http://www.desdeabajo.info/ediciones/item/26900-un-sentimiento-que-une-a-la-costa-atlantica-el-rechazo-a-electricaribe.html).

Por lo anotado puede deducirse que el Gobierno no ha dicho todas las verdades. Lo primero que debería decir es que el incremento de las tarifas de electricidad en todo el país no se debe precisamente a la disminución de la capacidad de generación de las hidroeléctricas por el fenómeno de el Niño, sino que tal incremento se encuentra relacionado, y es clara expresión, de los malos manejos administrativos de estas empresas, aunado a una ausencia de control de parte del Estado.

¿Por qué se afirma esto?

Desde diciembre del año 2006, y por un periodo indefinido, los usuarios pagan agregado a su consumo mensual el denominado "cargo por confiabilidad". De acuerdo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y el Ministerio de Minas y Energía en el documento "abc Cargo por confiabilidad": "El cargo por confiabilidad se creó con el fin de migrar hacia un esquema de mercado que proporciona la señal de largo plazo requerida para promover la expansión del parque de generación energético en Colombia y que, adicionalmente permita asegurar los recursos de generación no solo estén disponibles para abastecer la demanda en situaciones de escasez, sino que este abastecimiento se efectúe a un precio eficiente".

En términos prácticos bata decir que este cargo fue creado para que las empresas pudieran asegurar, con los recursos recibidos e invertidos, la capacidad de generación de energía eléctrica a un precio razonable en épocas de crisis. Es decir, las empresas debían usar tales recursos para invertir en infraestructura que hiciera viable la generación de energía eléctrica bajo condiciones adversas, pero no lo hicieron.

Para que estas empresas pudieran ser autorizadas para cobrar el cargo por confiablidad debían recibir unas Obligaciones de Energía Firme (OEF), que eran compromisos de generación de energía bajo condiciones críticas de abastecimiento. Es decir, debían comprometerse a generar unas cantidades determinadas de energía en condiciones adversas. El mismo documento de la Creg y del Ministerio de Minas y Energía detalla: "El generador al que se le asigna una OEF recibe una remuneración conocida y estable durante un plazo determinado, y se compromete a entregar determinada cantidad de energía cuando el precio de bolsa supera el umbral previamente establecido por la Comisión de Regulación de Energía (Creg) y denominado precio de escasez". Este compromiso fue pisoteado por las generadoras.

Para el senador Iván Duque, quien el martes 28 de octubre se pronunció sobre esta temática en plenaria del senado, confirmó que desde el año 2006 (cuando fue implementado el Cargo por confiabilidad) los colombianos han pagado por este concepto alrededor de US$7.000 mil millones de dólares, 'módica' suma que equivale al 6.49 por ciento de la deuda externa del Estado colombiano y al 2.16 por ciento de su PIB.

Por su parte María Luisa Chiappe, presidenta de Asoenergía, de acuerdo a entrevista concedida a Caracol Radio: "[...] Hemos pagado por ese concepto en los últimos cinco años alrededor de US$4.800 millones de dólares. De manera que estamos en todo el derecho de reclamar que, por lo menos, deberíamos estar en la capacidad de exigir que las plantas que recibieron ese cargo por confiabilidad cumplan con su compromiso de ofrecer la energía en el momento en que se necesita, porque para eso los recibieron". Además, agregó: "Esa es la pregunta que nos hacemos nosotros, es decir, ¿qué es lo que ha sucedido para que ahora aleguen que no están en condiciones financieras para cumplir? [...] se les entregó una suma cumplidamente en la tarifa de energía que pagan las empresas, pero no solamente las empresas, los consumidores residenciales que pagan también el cargo por confiabilidad y a la hora en que tienen que responder dicen que no están en condiciones financieras para hacerlo. Eso nos parece absolutamente inaceptable".

De esta manera, aunque las empresas generadoras de electricidad recibieron semejante cantidad de dinero, por la que antes tuvieron que hacer un compromiso de suministro y de precios razonables en los periodos de crisis, hoy insisten en que sus operaciones no son rentables pues decidieron alimentar las termoeléctricas con gas y hoy, cuando la demanda no puede ser satisfecha por la baja producción del mismo, han tenido que usar combustible líquido, factor que ha incrementado de manera considerable sus costos. Una razón poco creíble cuando los OEF contemplaron esta situación.

¡Situación vergonzosa! El Gobierno nacional, además de haber errado al no ejercer control sobre las empresas generadoras, al ser incapaz de garantizar que la enorme suma de dinero entregada desde el 2006 por el conjunto social fuese correctamente usado, pretende ahora salirle al paso a la situación trasladando a esta misma sociedad los sobrecostos de la producción de energía que dicen tener las termoeléctricas,

¡Estafa!, Así se conoce legalmente lo que está ocurriendo en este particular. Y así proceden porque su función no es el servicio sino el negocio. Amparados por el Gobierno, a pesar de los sobrecostos que dicen afrontar, ni las generadoras, ni las distribuidoras, ni las comercializadoras, verán afectados sus balances financieros pues los sobrecostos los pagarán los millones de hogares colombianos, además de los comerciantes e industriales, todos los cuales verán considerablemente encarecidos sus recibos de electricidad desde noviembre del presente año.

María Luisa Chiappe, en la entrevista ya aludida dijo, además: "De verdad sería lamentable que la conclusión de todo esto fuera que los consumidores que somos los que sí hemos cumplido con el trato, los que sí hemos pagado cumplidamente, terminemos soportando un aumento en la tarifas de energía, eso sería verdaderamente lamentable [...]".
De así suceder, los interrogantes no dan espera: ¿Qué hicieron con los miles de millones de dólares que les fueron entregados para evitar la situación que hoy anuncian? ¿Por qué los entes de control permitieron que esta situación surgiera y se acumulara? ¿Por qué accede el Gobierno al aumento de las tarifas eléctricas? ¿Acaso éste actúa como cómplice de la estafa en proceso de concretarse?

Con esta situación en desarrollo, queda otra vez al desnudo la reticencia del Estado para implementar medidas de control que garanticen relaciones justas y reciprocas entre las empresas privadas que comercializan bienes y servicios y los ciudadanos del común, los mismos que no gozan de la protección del Estado a la hora de comprar un servicio o un producto, como ocurre con los pañales infantiles, o los tiquete de avión o acceder a servicios de salud prepago, por sólo relacionar unos cuantos casos de los muchos que a diario se presentan y en donde quien "paga los platos rotos" siempre es el ciudadano, el desprevenido, el que no cuenta con herramientas para hacer vales sus derechos, que como en el caso de la energía eléctrica, está usurpado pues está privatizado.

De esta manera, protegido por el Estado, el capital privado continúa acumulando enormes ganancias, mientras los usuarios continúan pisoteados en su vida cotidiana y en sus derechos básicos. Roban y a pesar de ello son protegidos y favorecidos por el Estado.

De esta manera, una vez más, como ya sucedió con la crisis bancaria y financiera, en esta ocasión el Estado colombiano, regido por las grandes fortunas del país, opta por doblegarse ante los intereses privados que lo han cooptado, operando y determinando medidas legales y administrativas que favorecen a los empresarios nacionales e internacionales.

Hay que recordar, ante semejante despropósito, que por robarse un pan encarcelan a un desesperado, pero a estos que roban millones de millones y que no cumplen con sus obligaciones, los premian con más dinero. Como dijo alguien por ahí: "Ver para creer"

 

* Colombia avanza a pasos gigantescos hacía una crisis sin precedentes gracias al colapso del sistema económico nacional. Esta crisis es más incidente de lo que he reconocido el Gobierno en los últimos meses, quien sigue insistiendo en el carácter transitorio y somero de esta contracción. Sin embargo los primeros efectos ya han empezado a manifestarse con el notorio incremento del 5.35% de la inflación entre octubre del 2014 y septiembre del 2015, un crecimiento sostenido del PIB por debajo de los esperado, el incremento del IPC en 4.76% en el mes de octubre (1.68 puntos porcentuales más alto que en octubre del año anterior), el aumento del precio de los alimentos , el crecimiento sostenido de las cargas fiscales propiciado por la reforma tributaria del 2014 y por el acumulado de las ultimas 12 reformas a la tributación en 20 años, así como el precio elevado del dólar sumado al bajo precio de los hidrocarburos , son algunos de los factores que permiten hablar de la situación usando adjetivos mucho menos positivos que el de "contracción".

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Sábado, 17 Octubre 2015 08:03

Fertilizar el caos climático

Fertilizar el caos climático

Uno de los principales factores de cambio climático es la agricultura industrial, dato presente en los informes científicos relacionados con el tema. Gracias al trabajo de análisis y extrapolación de datos de Grain, sabemos que no sólo la agricultura, sino todo el sistema alimentario agroindustrial, desde semillas a supermercados, es el factor singular más importante del cambio climático (causante de 44 a 57 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero). En su nuevo documento Las Exxon de la agricultura, Grain da cuenta del rol devastador de la industria de fertilizantes sintéticos y cómo han anidado en las negociaciones sobre clima y alimentación. De cómo esa industria, junto a trasnacionales como Monsanto, Syngenta, Cargill, Walmart, son los principales interesados y participantes en la llamada Alianza Global por una Agricultura Climáticamente Inteligente, que promocionan la FAO, el Banco Mundial y pocos gobiernos, entre ellos México, a pesar de ser una plataforma que empeorará el cambio climático y producirá más devastación ambiental y hambre.

Esta alianza se anunció formalmente en 2014, en la Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, luego de años de cabildeos empresariales, para posicionar a la agricultura industrial como "solución" en lugar de cómo lo que realmente es: un enorme problema de salud, ambiental, una de las principales causas de cambio climático, que pese a acaparar 75 por ciento de la tierra arable y 70-80 por ciento de los combustibles fósiles y agua usados en agricultura, solamente es fuente de alimentos de 30 por ciento de la población mundial.


Bajo los conceptos de "agricultura climáticamente inteligente", "intensificación agrícola sustentable", las trasnacionales de agronegocios y sus aliados proponen usar más y nuevos cultivos transgénicos (supuestamente resistentes a estrés climático, sequías, etcétera), para sembrar intensivamente, con más fertilizantes y agrotóxicos, en menor superficie. O sea, proponen aumentar exponencialmente lo mismo que ya está causando graves problemas, con la cobertura de "salvar el planeta" del cambio climático y el hambre, por lo que además de los lucros que ya obtienen, requieren más subsidios y créditos de carbono. Para condimentar el mal trago, algunas instituciones incluyen formas de "agricultura orgánica", que no pasa de ser adorno para confundir su fin verdadero: seguir expandiendo el modelo de producción agroindustrial y las ganancias de las trasnacionales que lo controlan.


Grain muestra que las principales promotoras de esta alianza son las grandes industria de fertilizantes, una industria que en general el público no percibe tan dañina como las que controlan transgénicos y agrotóxicos, pese a que la industria global de fertilizantes vende 175 mil millones de dólares anuales, casi cinco veces más que la de semillas comerciales y más de tres veces la de agrotóxicos. Agrium, Yara y Mosaic, las tres mayores, controlan 31 por ciento del mercado global (ETC, 2015).


Yara y Mosaic están entre los 29 miembros fundadores de la alianza que no son instituciones oficiales, además de tres de sus coaliciones internacionales de cabildeo. Actualmente, 60 por ciento de los miembros del sector privado de dicha alianza son de la industria de fertilizantes.


El panel intergubernamental de expertos sobre cambio climático (IPCC) calcula que cada 100 kilos de fertilizante nitrogenado que se aplica, un kilo termina en la atmósfera como óxido nitroso (gas de efecto invernadero 300 veces más potente que el dióxido de carbono y principal factor de destrucción de la capa de ozono) equivalente a la emisión anual de 72 millones de automóviles (cerca de un tercio de la flota que circula en Estados Unidos). Grain revela que nuevos informes muestran que esa alarmante cifra, ha sido subestimada en 3 a 5 veces debajo de lo real, por tanto las emisiones de gases de efecto invernadero producto de los fertilizantes sintéticos tienen mayor impacto que las de todos los automóviles y camiones que circulan en Estados Unidos, históricamente el mayor emisor mundial.


Los fertilizantes sintéticos fueron desarrollados como elemento clave de la agricultura industrial, para acelerar el crecimiento de variedades híbridas. Al usarlos, se destruye la materia orgánica del suelo y su fertilidad natural, por lo que son adictivos. Una vez que se entra por el camino de los fertilizantes sintéticos, los agricultores quieren seguir con ellos –y los estados subvencionan esta adicción, aumentado los lucros de esa industria, que tiene porcentajes de ganancia que han llegado a ciento por ciento (!) en años de crisis alimentaria. La destrucción de la capacidad de los suelos de retener materia orgánica, es otro factor adicional de cambio climático. Por el contrario, la agricultura campesina que incorpora materia orgánica y recupera la capacidad del suelo para retener carbono, actúa en sentido contrario y junto al manejo integral, diverso y agroecológico, a las huertas urbanas, la pesca artesanal y la recolección, son responsables de la alimentación de 70 por ciento de la humanidad, con menos de 30 por ciento de tierras y agua. (ETC, 2014; Grain, 2014)


Por todo esto 55 organizaciones internacionales y más de 250 nacionales de todo el mundo firmaron este mes una declaración contra la llamada "agricultura climáticamente inteligente", que se pretende afirmar también en las negociaciones globales sobre cambio climático en París, en diciembre 2015. La Vía Campesina llama a rechazar esta nueva trampa y afirmar la agricultura campesina, diversa, sin químicos ni transgénicos, como verdadera solución al cambio climático y para la soberanía alimentaria.


*Investigadora del Grupo ETC

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¿Hacia un colapso climático antropogénico? (I)

Ante abundantes estudios ofrecidos por revistas de alto calibre de la comunidad científica sobre el calentamiento global por la emisión humana de gases con efecto invernadero (GEI) y de la acelerada pérdida de biodiversidad también de corte antropogénico, uno de ellos en Climatic Change (2014) de Richard Heede y otro más en Science (2015) de Gerardo Ceballos et al, así como artículos y entrevistas publicados por The Guardian, considero necesario hacer la pregunta del encabezado. Esto, por las advertencias y el inusitado consenso de la comunidad científica sobre la necesidad, urgente, de recortes vinculantes e inmediatos de las emisiones de GEI en la COP21 la cumbre climática, París, Nov/Dic/15. Máxime que esas fuentes advierten que la ventana de oportunidad para evitar una catástrofe bioclimática, puede estar cerrándose.


Sólo desde un enfoque interdisciplinario, de corte enciclopédico, en diálogo entre las ciencias naturales, las humanidades y las ciencias sociales, es posible lograr la precisión necesaria para determinar ¿qué hacer? Ese es un enfoque necesario en lo atmosférico, geofísico y biológico y en lo que atañe a la historia, la economía política y la sociología. El estudio de Heede es una laboriosa investigación sobre las emisiones acumuladas de dióxido de carbono y metano de los productores de combustibles fósiles y de cemento, de 1854 a 2010. Ese estudio mostró que tan sólo 90 corporaciones, algunas descendientes de la Standard Oil Company: Chevron/Texaco, Exxon/Mobil, y otras como BP, Total y Shell (las cinco grandes) a las que se añaden entes estatales y otras manejadas por gobiernos, han generado dos tercios de los GEI (Co2/metano, etcétera) acumulados en la atmósfera desde los inicios de la era industrial (circa 1750).


Susanne Goldenberg (The Guardian, 20/11/13) informa que Heede realizó la investigación a lo largo de varios años y que se conoció en las negociaciones climáticas de 2013. Mostró que la mitad del CO2/metano fue lanzado a la atmósfera en los últimos 25 años, es decir, cuando tanto gobiernos como grandes corporaciones ya estaban enterados de que el aumento de GEI por la quema de carbón, petróleo y gas natural, era causa de cambio climático peligroso(ibid). El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) advirtió que a las tasas de emisión de entonces, en sólo 30 años se tendría que alcanzar la cantidad de GEI que llevara el clima a un aumento de no más de dos grados centígrados 2Cº desde la era pre-industrial (a la fecha ya aumentó 0.8Cº) aunque estudios de James Hansen et al, advierten que aún un aumento de 2Cº, considerado seguro, sería catastrófico, acortándose los plazos. Hansen es el ex científico de la NASA y de la Universidad Columbia cuyo testimonio ante el Senado de EU en 1988 hizo público el fenómeno del calentamiento global vinculado a la quema de combustibles fósiles.


La relevancia política del estudio de Heede la sintetizó Al Gore, quien, ante las fuertes discusiones sobre las responsabilidades de las naciones, dio importancia a la identificación de aquellos que son históricamente responsables por la contaminación de la atmósfera, porque tienen la obligación clara de ser parte de la solución. De aquí la necesidad de revisar al detalle el modus operandi a todo nivel de las 90 firmas de energía y cemento responsables por las emisiones de CO2 y metano en ese periodo (casi un billón –trillion– de toneladas). De las 90 firmas 50 son privadas, petroleras las más, con las cinco grandes antes citadas, además de British Coal Corp, Peabody Energy y BHP Billiton. También se menciona a British Coal Corp, Peabody Energy, más Aramco de Arabia Saudita, Gazprom de Rusia y Statoil de Noruega. Esta información, que incluye entes petroleros de México (Pemex), Polonia y Venezuela (PDVSA), habría servido para desbloquear la discusión en la COP de 2013. No fue así. El poder persuasivo de los cabildos fósiles es grande y de gran penetración en los gobiernos que integran y debaten tan grave asunto en la ONU y al mismo tiempo ofrecen crecientes subsidios a la energía fósil.


De cara a la COP 21 importa saber que las 90 operan en todo el mundo. Algunas en 43 países, explotando toda fuente de petróleo, gas y carbón, con miras al aumento de 40 por ciento del consumo de energía esperado en 2035. A las primeras 20 firmas corresponde 30 por ciento de las emisiones acumuladas. La atención sobre grandes imperios privados tipo Exxon, bien estudiados por Robert Engler (varios años) y Steve Coll (2012) es por las responsabilidades acumuladas, que se centran en monopolios fósiles vitales a la etiología del capitalismo. El problema no es la humanidad ni el Homo sapiens, sino el capitalismo existente: ahí están las Chevron y Exxon en pos de ganancias, desafiando a la comunidad científica e internacional y hasta a sus accionistas. Siguen su programa de inversión en ascenso, arrastrándonos en ruta al abismo. (Continuará)


jsaxef.blogspot.com

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EE UU y China compiten en la carrera de los superordenadores

Obama impulsa la supercomputación con una máquina que permitirá realizar un trillón de operaciones por segundo y predecir con una exactitud inaudita el cambio climático

Un trillón es un uno seguido de 18 ceros, lo que mide en kilómetros la Vía Láctea de cabo a rabo. Un trillón es también más del doble de los segundos de toda la historia del universo. Obama acaba de decretar que, en unos años, un trillón sea, además, el número de cálculos que un superordenador realice en solo un segundo. En las postrimerías de su mandato, el presidente de EE UU saca pecho ante China, ahora a la cabeza del ranking de superordenadores con su Tianhe-2, y deja como herencia la creación de la Iniciativa de Computación Estratégica Nacional, de la que nacerá la mayor computadora jamás construida.


El nuevo ordenador inaugurará la era del exaflop, la unidad de medida que mide ese uno seguido de 18 ceros de operaciones al segundo. Ya pueden ir frotándose las manos los investigadores que estudian fenómenos meteorológicos extremos, como la actual ola de calor que asola España, el cambio climático general, y la biomedicina, además de los diseñadores de vehículos y los científicos del big data. La administración militar y la energética también participará, a través de sus respectivas agencias, en el desarrollo del proyecto estadounidense.


El impacto sobre el estudio de nuevos medicamentos es uno de los más evidentes. "Los fármacos fáciles, esa hierba del campo que cura, ya se han encontrado. Ahora prácticamente todos los compuestos que salen al mercado han salido de un ordenador", ilustra Modesto Orozco, científico del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona. "Las farmacéuticas almacenan en sus quimiotecas millones de moléculas que no resulta fácil analizar de forma experimental sin grandes ordenadores. Hay que probarlos uno a uno, pero también en combinación con otros. No podemos usar un billón de ratones", señala Orozco. Según algunas estimaciones, se pasará de los 100.000 test de moléculas de la actualidad a los mil millones de análisis al año. "La medicina se irá pareciendo más a una ingeniería. Nuevas máquinas, más grandes, tendrían un impacto "trasversal, sobre todo en enfermedades complejas, como el cáncer, [para analizar] el efecto sinérgico de drogas". No se trata solo de analizar un medicamento o su combinación, sino también de cómo reacciona de manera particular cada paciente según su perfil genómico.

"Buscamos terapias personalizadas. Queremos saber por qué hay drogas que son muy buenas para un 90% de la población pero muy nocivas en un 5%. Esas drogas ahora no llegarían al mercado porque no superarían la aprobación de las agencias del medicamento, muy conservadoras, pero eso no sería así si tuviéramos la posibilidad de simular en detalle cómo afecta en concreto a cada persona por su perfil".


Para Orozco, el anuncio de Obama "es como cuando Kennedy dijo que había que ir a la Luna. Construir la máquina es el titular, pero lo que trasciende es el esfuerzo necesario para hacerla". El investigador biomédico es también el director del Área de Ciencias de la Vida del Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), que alberga el único superordenador de España: el MareNostrum. Es 15.000 veces menos potente que el proyectado según un patrón, el programa Linpack, que se hace ejecutar en todos estos grandes ordenadores para medir su velocidad en igualdad de condiciones. Aun así, MareNostrum es un recurso esencial para 3.000 proyectos de centros de investigación, universidades y empresas como Repsol o Iberdrola. Su director, Mateo Valero, también pone en su lugar el anuncio. "Lo más importante no es el exaflop sino que por primera vez Estados Unidos quiere que trabajen integradas juntas tres de sus agencias (Defensa, Energía y la Fundación Nacional para la Ciencia), con sus grandes empresas y universidades. 'Un país que no computa, no compite', dicen allí".


Ninguno de los expertos consultados se atreve a ofrecer una fecha anterior a 2022 o 2025 para la puesta de funcionamiento de un dispositivo así. Su coste se dará a conocer en pocos meses. Como referencia, un proyecto ya en marcha, CORAL, pretende construir tres superordenadores con una capacidad de 150 petaflops cada uno, por unos 525 millones de dólares en total. El proyecto actual sería seis veces más potente.


Los procesadores están llegando a los límites físicos de miniaturización. Si se quiere conseguir esa potencia de cálculo, la única solución es incluir más y más procesadores en el superordenador. El superordenador Thiane-2 incluye 6 millones de estos procesadores —a un ordenador personal le basta uno— frente a los 100 millones que necesitaría el nuevo. "El reto tecnológico es grande", señala Valero, "hay que dividir una tarea entre 100 millones para que la ejecuten". El hardware y los programas actuales no son suficientes, tampoco el elemento humano. "Ninguna empresa por sí sola hoy en día puede hacerlos". Tampoco la formación de los programadores. De ahí que Estados Unidos haya reunido todas sus fuerzas, de la universidad a la Administración y la empresa.


No es la única dificultad que afronta el proyecto. El nuevo supercomputador será capaz de prever con unos niveles de detalle y fiabilidad inéditos el futuro del clima de la Tierra, y bien adelante en el tiempo: a finales de este siglo. Ese objetivo puede resultar paradójico: necesitará mucha energía para funcionar, un modelo de consumo poco sostenible para el medio ambiente. Su hermano pequeño, MareNostrum, consume 1 megawatio al año, 1,5 megawatios si se tiene en cuenta la energía que precisa para enfriar sus procesadores. Además del coste medioambiental está el económico: suponen 1,5 millones de euros de factura de la luz. El nuevo superordenador, con la tecnología actual, "necesitaría más de 500 megawatios para funcionar, sin contar con los necesarios para enfriarlo", aventura el responsable de MareNostrum. Por dar un término de comparación: 500 megawatios es la mitad de la energía que produce una central nuclear española al año.


A la era del exaflop se le ha adelantado la del green computing,la informática verde, procesadores más eficientes en consumo de energía. Los investigadores trabajan en reducir ese consumo a 50, incluso 20 megawatios al año. Un proyecto actual, también en EE UU, el superordenador Summit, usará solo un 10% más de energía que el gigante Titan, el segundo ordenador más veloz del mundo ahora, pero multiplicará de cinco a diez veces su capacidad.


Buena noticia para el medioambiente, que se añade a las esperanzas de los investigadores en cambio climático con la máquina anunciada. Friederike Otto, de la Universidad de Oxford, coordina climateprediction.net un enorme proyecto de supercomputación para el estudio del cambio climático. "Queremos simular fenómenos meteorológicos extremos, pero precisan tanta capacidad de cálculo que ningún superordenador actual podría abordarlos por sí solo", señala. A falta de él, solicitan tiempo de uso en múltiples ordenadores distribuidos por todo el mundo, pero aun así no consiguen la potencia de cálculo deseada. Se muestra esperanzado con el proyecto, como su colega Francisco Doblas, profesor ICREA y director del Departamento de Ciencias de la Tierra del BSC es uno de ellos.


"La gran diferencia cuando se utilice el nuevo ordenador va a ser la resolución espacial con la que podremos hacer nuestras simulaciones a finales del siglo XXI, pero no solo, también para que podamos predecir fenómenos como El Niño de ahora a fin de año", apunta Doblas. Se trata de conseguir el retrato robot del clima de la Tierra a muchos años vista. Y, siguiendo con la analogía con una fotografía, las simulaciones actuales de esa imagen futura de la Tierra tienen unos píxeles de 50 kilómetros de lado. "En 2025, con los nuevos ordenadores, esa resolución podría alcanzar la de solo 1 kilómetro", apunta el investigador. Para prever cómo evolucionará El Niño hasta diciembre estos investigadores necesitan que un ordenador como MareNostrum, con 40.000 procesadores, trabaje 24 horas al día y toda una semana.


La película de la evolución del clima global de aquí a finales de siglo exige, lógicamente, más tiempo de cálculo aún. Empleando 2.000 procesadores de MareNostrum a tiempo completo necesitaríamos seis meses de cálculos, ejemplifica Doblas. Conseguir simular cómo evoluciona una ola de calor como la actual, un fenómeno meteorológico extremo, necesitaría realizar unas 10.000 simulaciones a 1 kilómetro de resolución, algo "impensable" ahora mismo.


Al igual que ocurre con la combinación de las millones de moléculas y de los perfiles genéticos personales de los pacientes, en la previsión del cambio climático global hay que tener en cuenta muchas variables. "Empezamos a entender cómo es la dinámica de los océanos, del hielo de los polos y de otros sistemas, pero ahora necesitamos combinar sus datos para saber cómo influyen unas sobre otras y también cómo actúa el cambio climático a pequeña escala, sobre zonas concretas de la Tierra", explica Doblas.


El objetivo es confirmar teorías: "Queremos entender los procesos biofísicos con el clima, el uso del suelo, la interacción con los sistemas oceánicos con los aerosoles que se depositan en la superficie del mar, la evolución del hielo marino alrededor de la Antártida", apunta a mero título de ejemplo. Para Doblas, el nuevo ordenador generará una película que reflejará fielmente el futuro, y tendrá "más píxeles, más personajes y más colores" que las que él y sus colegas son capaces de crear actualmente.


Tiempo de uso


A diferencia de Estados Unidos, en Europa los costes de uso de los superordenadores suelen recaer en el organismo que los gestiona, siempre que el propósito sea de investigación pública. En el caso de las empresas privadas se cobra, además de la electricidad consumida, el coste laboral de los operadores del ordenador y, en algún caso, la amortización de los equipos.
Los proyectos son seleccionados por un comité técnico y otro científico que, en función del interés del proyecto, conceden horas de uso del ordenador.

El estado del clima y el clima de los Estados

ALAI AMLATINA, 04/08/2015.- Mientras el cambio climático avanza de acuerdo a lo previsto en los peores escenarios imaginados por la ciencia climática, la mayoría de los países latinoamericanos esperan sentados a que "los otros" se ocupen de los resultados de la COP 21

El reporte recientemente publicado de la Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA)[i] confirma las previsiones largamente anunciadas respecto del cambio climático. Desde 1997 se han sucedido 17 de los 18 años más cálidos en el planeta y 2014 fue el último en superar todos los récords.

La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera continúa aumentando y ya se situó en 397,2 ppm y la temperatura media en 2014 fue la mayor en los últimos 135 años de los que se mantienen registros. Europa y México tuvieron su año más cálido desde que se mide la temperatura y varias regiones del mundo alcanzaron records históricos.

Los océanos también tuvieron su record y el promedio global de la temperatura superficial del mar alcanzó en 2014 la mayor marca de la historia elevando el nivel medio global del mar en 67mm respecto a la media anual del año 1993, cuando comenzó su monitoreo satelital.


Las capas de hielo del Ártico y Groenlandia así como las masas glaciares continúan reduciéndose y las anomalías climáticas a todo lo largo y ancho del mundo se multiplican: precipitaciones y sequías inusuales, inundaciones y ciclones tropicales entre otros.

En nuestra región, la mayor parte de 2014 se caracterizó por el aumento de la temperatura del Océano Pacífico que influyó en el clima de toda América del Sur. La media anual de temperatura estuvo predominantemente por encima de lo normal en la región con anomalías de entre + 0,5 ° C y + 1,5 ° C.

En Brasil, las temperaturas medias fueron mayores a lo normal la mayor parte del año. Durante los meses de enero y febrero la ciudad de São Paulo experimentó su verano más cálido desde 1943. La ciudad de Río de Janeiro registró su mayor record de temperatura alcanzando 40,6 ° C el 3 de febrero.

En Colombia, las temperaturas fueron superiores a lo normal durante la mayor parte del año, registrándose temperaturas máximas de hasta 5°C por encima de la media. Del mismo modo, en el Ecuador, el promedio la temperatura para 2014 estuvo promedialmente por encima de lo normal, con anomalías entre + 0,5 ° y + 1,5 ° C.

En el Cono Sur la temperatura media estuvo entre + 0,4 ° C y + 0,6 ° C por encima de lo normal. En general, 2014 fue el segundo año más caliente de Argentina y Uruguay desde 1961. El año más caluroso de Argentina había sido 2012 (+ 0,74 ° C) y 2001 para Uruguay (+ 0,6 ° C). Temperaturas superiores a lo normal también ser registraron en Chile, con anomalías de + 0,26 ° C. después de un diciembre de 2013 extremadamente cálido.

 

La respuesta regional

 

En este contexto, los países de la región –y del mundo- se preparan para firmar un acuerdo de largo plazo con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel que permita -como mínimo- no superar los 2° C de aumento de temperatura respecto a la media de la era pre-industrial[ii].

Para eso la Convención de Cambio Climático de Naciones Unidas ha invitado a los países del mundo a presentar sus Contribuciones Nacionales[iii], es decir, cuál es el esfuerzo de reducción que cada uno está dispuesto a hacer para lograr el objetivo.

Pero la mayoría de los países están un poco holgazanes –o distraídos con otros problemas- y no se han puesto a pensar aún en este asunto: la Convención apenas ha recibido 22 contribuciones a la fecha[iv] y los compromisos que ellas expresan son completamente insuficientes para lograr el objetivo.

En América Latina en particular, el único país que ha presentado su Contribución Nacional es México. Chile, Perú y Colombia han anunciado su intención pero aún no la han oficializado ante Naciones Unidas. Del resto de los más de 40 países que componen la región de América Latina y el Caribe aún no se tienen noticias. Algunos todavía no han decidido siquiera si presentarán o no sus contribuciones.

Los datos relevados por las instituciones climatológicas a nivel mundial –como los que fueron presentados al inicio de este artículo- son año a año más dramáticos. Y lo que es peor, confirman las previsiones anunciadas desde hace varios años atrás, por lo cual es de suponer que están en lo cierto cuando auguran eventos bastante más adversos en el futuro.

En este escenario, la inacción política de los países de la región es cada vez más incomprensible. El argumento de que hay "otros" más responsables ya no se sostiene. No por falso, sino porque conduce a una estrategia errada. Intentar forzar a los grandes contaminadores a asumir compromisos mayores, hasta ahora solo nos ha dejado ante callejones sin salida.

Ya ha sido más que demostrado que las inversiones en mitigación son mucho más rentables que los futuros gastos en reparación de daños. Sobre esta base los países latinoamericanos podrían cambiar la estrategia y apostar a que ambiciosas Contribuciones Nacionales sacudan un poco la modorra de las negociaciones y habiliten un acuerdo más ambicioso.

Mientras esto no ocurra, cada país será cómplice del fracaso de París. Y aunque como siempre sucede, los unos culpen a los otros, resultará evidente que cada uno puso lo suyo para levantar este callejón sin salida.

La "deuda ecológica" existe. ¿Qué duda cabe? Pero a veces que los litigios por deudas incobrables resultan más costosos que la propia deuda. En este caso, insistir en la "responsabilidad histórica" de los otros puede resultar en una deuda mucho mayor con las generaciones futuras latinoamericanas.

El plazo para presentar las Contribuciones Nacionales vence el 30 de setiembre. Esperemos que nuestros gobiernos dejen alguna herencia en lugar de nuevas y amplificadas deudas ecológicas.

 

Notas:
[i] State of the climate in 2014. Special Supplement to the Bulletin of the American Meteorological Society Vol. 96, No. 7, July 2015 http://ametsoc.org/SOC-2014.pdf
[ii] La COP 21 a celebrarse en París a fin de este año espera concluir con un acuerdo definitivo contra el cambio climático.
[iii] INDC: Intended National Determined Contribution. Las INDCs presentadas pueden encontrarse en el sitio oficial de la Convención http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx
[iv] La contribución de los 27 países de la Unión Europea está consolidada en una sola INDC

por Gerardo Honty, analista de CLAES Centro Latinoamericano de Ecología Social

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La crisis mundial del agua que viene y su presagio: la sequía de California

En espera de la supuesta sexta extinción masiva ( http://goo.gl/YqVpij ), el planeta se encamina a una crisis catastrófica del agua que presagia una sequía sin precedentes en California.


Es curioso que los voraces megabancos de Wall Street propalen el riesgo por la crisis global del agua: desde Goldman Sachs hasta Bank of America Merrill Lynch (BAML).


¿Pretende Wall Street financiarizar las catástrofes globales?


Durante la conferencia Los cinco principales riesgos en el mundo, Goldman Sachs colocó en primer lugar a la crisis acuífera, que sería mucho mayor que el alza de los alimentos y el agotamiento de las reservas de energía ( http://goo.gl/KwqiQK ).


Allí Nicholas Stern advirtió que los acuíferos subterráneos podían secarse al mismo tiempo que el derretimiento de los glaciales en el Himalaya, mientras Donald Kennedy, académico de Stanford, explayó que el cambio climático global ha desatado una espiral que se retroalimenta: tenemos sequías combinadas con un exceso sicótico (sic) de lluvias.


Los analistas de BAML aducen que la sequía que lleva cuatro años en California "ha causado una devastación sin paralelo en la región ( http://goo.gl/9TVS5g )" y sentencian que la sequía en California es el presagio de la crisis global del agua que viene.


Proyectan que para 2050 45 por ciento del PIB global estará en peligro con 50 países con riesgos de conflicto por el agua.


Las cifras son escalofriantes: abrupto descenso de los niveles de los acuíferos, que alcanzó 30 metros, al unísono del derretimiento de la capa de nieve en Sierra Nevada (California), que se encuentra a 5 por ciento de sus niveles históricos.


Su impacto económico es ya disruptivo: la sequía tendrá un costo de 2 mil 700 millones de dólares para la agricultura de California, lo cual redundará en restricciones obligatorias de agua, afectaciones a la salud humana y daño a la fauna, hundimientos de terrenos, intrusión marina e incendios forestales.


Para 2060, el abasto de agua de California será deficitario en más de 13 billones (trillones, en anglosajón) de galones (nota: un galón=3.78 litros) con 80 por ciento de probabilidad de una megasequía (¡supersic!) durante varias décadas de este siglo.


BAML expone en un diagrama perturbador el porcentaje de California para cada categoría de sequía que divide en cinco rubros: excepcional, extremo, severo, moderado y anormalmente seco.


Shane Ferro, de Business Insider, asevera que, como consecuencia del cambio climático, la asequibilidad del agua constituye el mayor problema global del siglo XXI, basado en un previo reporte del BAML ( http://goo.gl/r30Ug3 ).


Los analistas de BALM diagnostican que a escala global, 750 millones de personas carecen de acceso a una fuente salubre de agua potable y 2 mil 400 millones no tienen acceso a instalaciones sanitarias adecuadas, cuando cerca de 50 países son oficialmente clasificados como estresados (sic) por carencia de agua, y hasta 70 por ciento de los acuíferos subterráneos del mundo han alcanzado su pico, en similitud al célebre pico del petróleo que anuncia su posterior decaimiento después de su nivel máximo.


La demanda global del agua excederá la oferta en 40 por ciento de 2030 hasta 2050, mientras 3 mil 900 millones de personas vivirán bajo severo estrés acuífero.


Cabe señalar que el devaluado México neoliberal itamita se encuentra entre los 50 países estresados, por lo que destaca la misántropa letalidad consustancial a la megacorrupta ley Korenfeld, donde están implicadas las altas esferas del racista gobierno infanticida del primer ministro de Israel, Bibi Netanyahu, cada vez más aislado del concierto universal ( http://goo.gl/gPiZGD ).


World Resources Institute cataloga a los 36 países extremadamente estresados por carencia de agua (más de 80 por ciento), donde México es colocado en el inmediato nivel "alto (entre 40 y 80 por ciento; http://goo.gl/4tbnjd )".


La quiebra acuífera de California no es menor, como metáfora de la crisis global del agua en ciernes que afecta a un estado inmensamente rico que, si fuera país, sería la octava economía a escala global.


En fechas recientes, la NASA advirtió que el agua potable de California se agotará en un año (¡su¬persic!), por lo que sus científicos "abogan adoptar medidas ur¬gentes para lograr sostenibilidad en el consumo de agua potable en California ( http://goo.gl/a6kWLp )".


Jay Famiglietti, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, juzga que "el volumen to¬tal de agua en las cuencas de los ríos Sacramento y San Joaquín (California) que comprende la nieve derretida, las reservas y el agua subterránea, ha disminuido desde 2014 en 42 mil millones de metros cúbicos ( http://goo.gl/Xu06w6 )".


Según la NASA, California desde 2002 viene perdiendo agua almacenada y dos terceras partes de estas pérdidas se derivan del uso de aguas subterráneas por los agricultores que han tratado de combatir los efectos de las sequías, por lo que los presentes almacenamientos del líquido en California podrían acabarse en un año.


Según el portal Business Insider, los expertos aseguran que California ha sufrido su peor sequía en los últimos mil 200 años (¡supersic!). Expone una serie de fotos impresionantes al cuarto año de sequía en California ( http://goo.gl/rd0oPo ).


California ya no cuenta con su principal fuente de agua de superficie, que proviene de la nieve almacenada en las montañas más elevadas y que ha desaparecido debido a la sequía y que se ha derretido en forma dramática ( http://goo.gl/iElnvO ).


Pese a que representa sólo 1.5 por ciento de toda la economía de California, su industria agrícola, puesta en la picota hidráulica por su excesivo consumo, enarbola la más alta producción comparada a otros estados de Estados Unidos (EU).


La otrora mirífica California, tercer estado en extensión de EU después de Alaska y Texas con 423 mil 968 kilómetros cuadrados, es el más poblado con casi 39 millones de habitantes –casi 13 por ciento de todo EU, lo cual le otorga 55 relevantes votos en el colegio electoral– donde habita 31 por ciento de mexicanos (dentro del 38 por ciento de latinos).


Sin tomar en cuenta la ominosa letalidad criminal del fracking –que dilapida colosales masas del líquido–, la simultánea crisis acuífera en California y México es ya transfronteriza y bidireccional, en el aspecto humano, con graves re¬verberaciones migratorias, que no aborda ninguno de los irredentistas esquemas financieristas/militaristas del Tlcan, Aspan, Plan Mérida, NorthCom, NorthAmerica, TPP, TTIP, TISA ( http://goo.gl/9aZmgm ).


¡Es increíble que no exista una tripartita política hidráulica del invasivo esquema de Norteamérica!


Como si lo anterior fuera poco, Russia Today expone que detrás de las ofensivas de los barbáricos yihadistas "se encuentra una lucha mucho más cruel: el control del agua ( http://goo.gl/Z0cCn7 )", una de cuyas medidas ha sido reducir el suministro de agua en las áreas controladas por el gobierno de Irak ( http://goo.gl/X6LCou ).


De por sí la contaminación y el calentamiento global han agravado la escasez acuífera en Medio Oriente, donde se prevé que para 2025 las sequías provocarán hambrunas masivas.


Lo que no destruye la naturaleza lo acaban por aniquilar los depredadores humanos.


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