Las nueve personas que se hicieron millonarias con las vacunas contra el coronavirus

"Gracias a las ganancias descomunales", según Oxfam

 

La organización internacional Oxfam publicó una investigación que reveló cómo el desarrollo de las vacunas para combatir el coronavirus desencadenó en que al menos nueve personas se convirtieran en multimillonarios. Según indicó la ONG, esas nuevas fortunas surgieron "gracias a las ganancias descomunales de los grupos farmacéuticos que tienen el monopolio sobre la producción de vacunas contra el covid-19".

El informe resaltó que la fortuna acumulada de los nueve multimillonarios citados (19.300 millones de dólares, 16.000 millones de euros) "permitiría vacunar 1,3 veces al conjunto de países de ingresos bajos", los cuales "solo han recibido 0,2 por ciento de las vacunas producidas en el mundo".

Los nombres de los nuevos millonarios

Las cifras se basan en la clasificación de la revista estadounidense Forbes, y las publica la "People's Vaccine Alliance", de la cual Oxfam es parte, organización que agrupa a organizaciones y personalidades que demandan vacunas anticovid gratuitas en todo el mundo.

Las dos fortunas del grupo que sobresalen son las del presidente de Moderna, Stéphane Bancel, con 4.300 millones de dólares (3.500 millones de euros), y el presidente y cofundador de BioNTech, Ugur Sahin, con 4.000 millones (3,200 millones de euros).

La lista también incluye a dos de los inversores de Moderna, el inmunólogo Timothy Springer (2.200 millones de dólares) y el científico Robert Langer (1.600 millones de dólares), al presidente de esta compañía biotecnológica estadounidense, Noubar Afeyan (1.900 millones de dólares), así como al director general de una empresa con un acuerdo para fabricar y envasar la vacuna de Moderna, Juan López-Belmonte (1.800 millones de dólares). 

Los tres últimos multimillonarios de la tabla son cofundadores de la empresa china CanSino Biologics: se trata de Zhu Tao (1.300 millones de dólares) cofundador y director científico de la empresa, Qiu Dongxu (1.200 millones de dólares), cofundador y vicepresidente senior y Mao Huihua (1.000 millones de dólares), también cofundador y vicepresidente senior.

Asimismo, otras ocho personas que ya eran multimillonarios, con inversiones en empresas farmacéuticas, aumentaron su riqueza conjunta en 32.200 millones de dólares. Esta lista está encabezada por Jiang Rensheng, presidente de la farmacéutica Zhifei, y Cyrus Poonawalla, fundador del Serum Institute de India, el mayor fabricante de vacunas del mundo.

Ese listado lo completan: Tse Ping (Sinopharm), Wu Guanjiang (Zhifei), Thomas y Andreas Struengmann, (BioNTech de Alemania y Mega Pharma de Uruguay), Pankaj Patel (Cadila Healthcare), Patrick Soon-Shiong (ImmunityBio).

"Estas vacunas fueron financiadas con fondos públicos y deberían ser, ante todo, un bien público mundial", sostuvo Sandra Lhote-Fernandes, de Oxfam Francia, quien pidió "poner fin urgentemente a estos monopolios".

A su turno, Anna Marriott, Gerente de Políticas de Salud de Oxfam, expresó: “ Creamos rápidamente nuevos multimillonarios de vacunas, pero fallamos en vacunar a los miles de millones que desesperadamente necesitan sentirse seguros".

Por su parte, la Comisión Europea aseguró este miércoles que la Unión Europea (UE) será "constructiva" en la Organización Mundial del Comercio (OMC) a la hora de evaluar un levantamiento de patentes de vacunas anticovid, pedido por Washington. Sin embargo, aclaró que primero propondrá adoptar medidas que permitan aumentar rápidamente la producción de vacunas.

Además, países africanos, europeos y de otros continentes, así como organizaciones internacionales presentes en una reunión en París sobre las economías africanas, demandaron levantar las patentes de las vacunas anticovid para permitir su producción en África.

No obstante, "miembros claves del G20, como el Reino Unido y Alemania, continúan bloqueando las iniciativas que apuntan a levantar las barreras ligadas a la propiedad intelectual sobre las vacunas", denunció Oxfam, que señaló también una "posición ambigua" de Francia sobre el tema.

Listado completo de los nuevos multimillonarios y sus fortunas

  • • Stéphane Bancel, director general de Moderna: 4.300 millones de dólares.
  • • Ugur Sahin, director general y cofundador de BioNTech: 4.000 millones de dólares.
  • • Timothy Springer, inmunólogo e inversor fundador de Moderna: 2.200 millones de dólares.
  • • Noubar Afeyan, presidente de Moderna: 1.900 millones de dólares.
  • • Juan López-Belmonte, presidente de ROVI, una empresa con un acuerdo para fabricar y envasar la vacuna de Moderna: 1.800 millones de dólares.
  • • Robert Langer, científico e inversor fundador de Moderna: 1.600 millones de dólares.
  • • Zhu Tao, cofundador y director científico de CanSino Biologics: 1.300 millones de dólares.
  • • Qiu Dongxu, cofundador y vicepresidente senior de CanSino Biologics: 1.200 millones de dólares.
  • • Mao Huihua, también cofundador y vicepresidente senior de CanSino Biologics: 1.000 millones de dólares.
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¿Qué es y qué quiere la nueva izquierda chilena?

Las elecciones chilenas del 15 y 16 de mayo provocaron un derrumbe electoral de la derecha y dejaron ver la emergencia de candidaturas independientes. Pero, al mismo tiempo, los triunfos de la izquierda articulada en torno del Frente Amplio y del Partido Comunista, tanto en la Convención Constitucional como en alcaldías claves, dejaron ver el peso de la generación que se politizó en las protestas estudiantiles de 2011. Muchos de ellos asumirán ahora tareas de gobierno en el nivel local y tendrán un papel significativo en la redacción de la nueva Carta Magna.

 

En 2016, una incipiente coalición sacudió la política chilena con una inesperada victoria en el municipio de Valparaíso. Al año siguiente, pese a que los pronósticos electorales no eran auspiciosos, la nueva coalición logró consolidarse con un sorprendente resultado en las elecciones presidenciales y parlamentarias (en las que obtuvo 20 diputados y un senador). 

El Frente Amplio (FA), cuyos jóvenes liderazgos habían emergido al calor de las movilizaciones estudiantiles de 2011, incluía una diversidad de colectivos y partidos de un amplio espectro político e ideológico. Luego de su éxito inicial, abundaron las especulaciones sobre su capacidad para seguir creciendo e incluso convertirse en fuerza de gobierno. Los primeros dos años del FA estuvieron marcados por quiebres y pujas internas que fueron erosionando su imagen. En medio de estas trifulcas, hacia finales de 2019, Chile vivió un estallido social sin precedentes, que llevó a millones de personas a la calle e hizo caer abruptamente la aprobación del gobierno de Sebastián Piñera y produjo una fuerte erosión de la institucionalidad política construida en la transición posdictadura. Muchas cosas explicaban este estallido pero un elemento fundamental, sin duda, era una crítica sin cuartel a todos los partidos del sistema político y una denuncia de los puntos ciegos de la transición democrática. En un comienzo, parecía que las críticas a los partidos tradicionales podían traducirse en un apoyo a las nuevas organizaciones del FA, pero no fue así. Quienes habían sido impugnadores del orden político precedente se vieron a su vez apuntados por la ciudadanía. 

El golpe más duro a la nueva coalición se dio luego de que varios de sus principales dirigentes pusieran sus firmas y las de sus partidos para un acuerdo transversal de la política que habilitaba el comienzo de un proceso constituyente que canalizara institucionalmente las demandas sociales. Para lograr ese acuerdo se realizaron concesiones, como aceptar que los artículos de la nueva Carta Magna se aprobaran con dos tercios de la Convención Constitucional, lo que daría más poder de veto a los sectores conservadores.

Algunos en el FA vieron esta firma como una traición. Una serie de quiebres redujeron significativamente la presencia parlamentaria de la coalición. El último golpe ocurrió cuando, luego de que se confirmara una nueva alianza con el Partido Comunista (PC), cuatro diputados abandonaron la organización. Varios medios de comunicación se apresuraron a declarar la muerte del FA, asegurando que lo que quedaba de él sería absorbido por la identidad PC. Entre la propia militancia del FA empezó a instalarse la pregunta de si su destino sería ser la primera coalición del nuevo orden político que comenzaba a nacer con el estallido social, o la última de un orden en declive.

Este fue el telón de fondo de las elecciones del 15 y 16 de mayo, en las que se eligieron los integrantes de la Convención Constitucional, alcaldes y gobernadores. Varios analistas pronosticaron (basados en algunas encuestas, elecciones previas y proyecciones) una elección sin sobresaltos, marcada por el voto de los mismos electores de siempre, que les habían dado sendas victorias a los dos bloques principales de la política chilena en los últimos 30 años. Por un lado, la coalición de centroizquierda, heredera de la Concertación de Partidos por la Democracia que lideró el proceso de transición para terminar con la dictadura de Augusto Pinochet. Por otro lado, la coalición de derecha que se construyó originalmente como defensa del legado de la dictadura, pero, con el pasar de los años, intentó (con algún éxito) exorcizar esa marca de nacimiento. Los analistas no podían estar más equivocados.

El Tribunal Electoral ni siquiera ha terminado de certificar las elecciones, pero ya está claro que esta elección ha constituido un verdadero terremoto para la política nacional. En la Convención Constitucional se dio un colapso de la votación de derecha, articulada en el bloque Chile Vamos, que la llevó a cerca de 20% de los votos (en 2017 el actual presidente de derecha, Sebastián Piñera, había ganado la segunda vuelta de la elección con 54%) y un desplome en la votación de la lista de centroizquierda tradicional (la lista del Apruebo), que incluye al Partido Socialista, la Democracia Cristiana y otras fuerzas de centroizquierda. 

Quizás el ejemplo más notorio de esta crisis fue el de la Democracia Cristiana, que solo logró elegir a un militante de sus filas para la Convención Constitucional (el presidente del partido). La principal sorpresa la dieron cientos de candidatos independientes que resultaron elegidos. De los 155 miembros de la Convención, 103 no tienen militancia política. A diferencia de los dos bloques tradicionales, el recientemente estrenado bloque de izquierda del PC con el FA logró mantener e incluso crecer en presencia, superando a la lista de centroizquierda (articulada en el bloque Apruebo) en número de constituyentes. Sin embargo, la mayor sorpresa se dio en las elecciones municipales que se hicieron en paralelo. En ella el PC, pero sobre todo el FA, lograron arrebatarle populosas e icónicas municipalidades a la derecha. Desde comunas populares hasta algunas de clase media alta, la propuesta de esta coalición logró concitar un apoyo sorprendente. En comunas que incluían icónicos puestos alcaldicios de la derecha, como el de la comuna de Santiago centro, donde se encuentra el edificio de la Moneda, y Maipú, la segunda comuna con más habitantes de la Región Metropolitana, el triunfo fue innegable. En estas comunas fueron electos Irací Hassler, de 30 años y del PC, y Tomás Vodanovic, también de 30 años y del FA, al igual que Javiera Reyes en Lo Espejo. A estos resultados, se suman triunfos en Viña del MarValdivia y otras localidades.

Varias de estas victorias son sorprendentes porque se dan justamente en el espacio municipal. Estas elecciones históricamente han estado marcadas por redes clientelares y máquinas partidarias consolidadas, que han hecho difícil el arribo de terceras fuerzas. Además, una de las cosas más llamativas de las victorias del pacto de izquierda es su transversalidad en términos socioeconómicos. Desde comunas populares dominadas por clases trabajadoras, como Lo Espejo, hasta de clase media alta como Ñuñoa, donde ganó la Alcaldía Emilia Ríos (32 años, del FA), se recorre prácticamente todo el escalafón social de la ciudad capitalina, y ambas han quedado en manos de alcaldes de la nueva coalición de izquierda. Incluso en la comuna de Las Condes, icónica residencia de las clases altas del país y reducto de votos de la derecha, una candidata del FA, Isidora Alcalde, logró ser electa al concejo municipal.

Las razones de este arribo masivo a las municipales son diversas. Sin duda, una parte central recae en la crisis política desencadenada desde el estallido social de 2019, que se ha materializado en una demanda de renovación de la política, junto con una desconfianza profunda frente a la política tradicional. Pero también parece haber algo en la oferta política de la coalición de izquierda que la hizo particularmente atractiva en este escenario.

El primer elemento que tienen en común los candidatos municipales exitosos es el trabajo territorial y una trayectoria vinculada a las comunas por las que compitieron. Activistas locales, concejales, encargados territoriales de las diputaciones: esas son las experiencias que marcan los años previos de todos ellos. Mientras los medios y el debate público habían estado marcados por las trifulcas, quiebres y renuncias de las vocerías nacionales en el Parlamento, estos jóvenes estuvieron «haciendo la pega», trabajando con las juntas de vecinos, organizaciones de pobladores, medios locales y distintas expresiones sociales organizadas en estas comunas. Además, son todas candidaturas que tuvieron un especial cuidado en generar programas participativos en las comunidades que los habían visto trabajar durante los años anteriores. Esto explica en gran medida que hayan podido contrarrestar el sentido clientelista de las elecciones municipales, dominado por los grandes partidos, que solía funcionar como cortafuegos. 

Otro elemento que marca a los nuevos líderes comunales es su juventud. En general, tienen, como mencionamos, en torno de 30 años. Políticamente, es la primera vez que varios de ellos asumen un rol de dirigencia institucional, aunque muchos tuvieron experiencias en el movimiento estudiantil. En este sentido, ha sido clave la experiencia de la movilización estudiantil de 2011. Aquello es relativamente obvio en el caso del FA, pero se repite en el PC. Las dos nuevas alcaldesas del PC en la Región Metropolitana (Lo Espejo y Santiago Centro) fueron dirigentes estudiantiles de la Universidad de Chile. En este sentido, las actuales elecciones reflejan en el nivel municipal un fenómeno ya observado en el Parlamento. Se trata del arribo de una nueva generación de dirigencias, ya sea en el FA o en el PC (el caso más conocido es el de Camila Vallejo, también ex-dirigente estudiantil de la Universidad de Chile).

Junto con la juventud, es notoria la presencia de liderazgos femeninos y feministas. Varias de las recientemente electas alcaldesas tuvieron roles protagónicos en la marea feminista que surgió en Chile en 2018 y ha logrado penetrar profundamente en el debate público (la Convención Constitucional fue electa con estrictas normas de paridad, que aseguraron igual participación de varones y mujeres). De este modo, no es de extrañar que, por ejemplo, el lema de campaña de la candidata a alcaldesa de Ñuñoa, Emilia Ríos, estuviera centrado en «traer el feminismo al municipio».

Finalmente, un aspecto llamativo de varias de estas candidaturas exitosas es que se trata de jóvenes profesionales, varios graduados en las mejores universidades del país. Por un lado, estas candidaturas encarnan el surgimiento de la nueva clase media chilena, marcada por el acceso masivo a la universidad. Por otro lado, también les han permitido a las candidaturas de izquierda, tradicionalmente atacadas en los espacios locales por su supuestamente escas capacidad de gestión, mostrarse como una alternativa de excelencia administrativa, ante casos de ineficiencia, inoperancia o franca corrupción de los gobiernos comunales.

¿Por qué votaron quienes votaron por la coalición del FA y el PC? Específicamente, una de las preguntas que ha surgido luego del resultado electoral es cuál es esa identidad del FA que, contra los pronósticos, estuvo lejos de ser absorbida en la reciente coalición con el PC. Al parecer, los electores sí percibieron una identidad propia del FA, que en lugar de diluirse en la identidad comunista, se vio como complementaria. Es una identidad claramente diferente de la de 2017, que era políticamente más difusa y definida en oposición a los bloques tradicionales. En este sentido, el «nuevo» FA tiene menos amplitud política, pero más profundidad social. Además, la firma del acuerdo que dio inicio al proceso constituyente ha quedado ineludiblemente asociada a su marca. Lo que algunos veían como un pasivo ha terminado consolidando una imagen de FA más maduro.

Si el PC ha tomado el rol impugnador que antiguamente tenía el FA, este ahora se consolida en su posición crítica, de renovación desde la sociedad organizada, claramente posicionada en la izquierda, pero anclada en un sentido republicano de democracia y diálogo. Tanto es así que una de las figuras protagonistas de la firma del acuerdo político que alumbró la Convención Constitucional, el diputado y ex-dirigente estudiantil Gabriel Boric, se ha alzado como su carta presidencial para las elecciones de noviembre de este año.

Algunos de quienes daban al FA por muerto y enterrado ahora le asignan un rol crucial como articulador entre «lo nuevo» y «lo viejo» en la política nacional. Por otro lado, si bien este nuevo FA se ve más consistente ideológicamente y sus principales liderazgos parecen haber madurado al calor de las crisis y derrotas de los últimos años, todavía no es claro cómo enfrentará este nuevo ciclo político, ahora que ha consolidado su posición. Aunque ha comenzado a emerger un incipiente sentido de militancia frenteamplista, antes completamente ausente, las tendencias centrifugas y la propensión a los quiebres de las frágiles instituciones partidarias que lo componen siguen allí. 

Será un gran desafío para el conglomerado superar estas tendencias, en medio de la vorágine que ha traído el nuevo escenario político chileno. Además, por mucho que los recientes resultados reflejen una mejor posición relativa en la evaluación que hace la población de esta coalición, el FA no escapa de buena parte de las críticas y denuncias dirigidas a los partidos y al sistema político. En este sentido, una pregunta urgente es cómo afianzar e integrar las nuevas fuerzas que están naciendo desde el estallido en forma de candidaturas independientes y que han sido las grandes ganadoras de las elecciones. 

El FA y la nueva izquierda chilena todavía está muy lejos de haber logrado generar mayorías nacionales consistentes que puedan gobernar el país. En cualquier caso, parece que lo que el FA sí se ha ganado es la oportunidad de ser parte del nuevo capítulo de la política chilena. Ahora tendrá que demostrar que, más allá del trabajo territorial y la movilización electoral, es capaz de gestionar exitosamente los nuevos municipios que gobierna. Los electores han decidido darle una oportunidad para mostrarlo, pero no dudarán en abandonarlos si fallan. Además, las elecciones parlamentarias y presidenciales, que se realizarán en pocos meses, serán un importante termómetro de cuán consolidada está la apreciación del FA en la opinión popular. No hay ninguna certeza al respecto. Un conglomerado que ha demostrado convicciones firmes y acertadas puede perfectamente errar. «La duda debe seguir a la convicción como una sombra», es la cita de Albert Camus que Boric suele parafrasear como mantra. Un buen resumen del desafío que se le plantea a la renovada nueva izquierda chilena.

Publicado enCrisis Chile
Lunes, 17 Mayo 2021 06:03

Aprender las lecciones del planeta

Fuentes: Globalecoguy.org/

A medida que seguimos degradando de manera temeraria el medioambiente a nivel mundial y nuestras sociedades comienzan a sentir las preocupantes consecuencias, todos nosotros necesitamos dar un paso atrás, aprender rápido y vivir de acuerdo a las lecciones que nuestro mundo vivo puede enseñarnos.

Durante la mayor parte de mi vida adulta he sido un educador, primero como profesor de universidad y ahora como director de un museo de ciencia. Mientras que los estudiantes y el escenario han cambiado, el trabajo sigue siendo el mismo, compartir las maravillas del mundo natural y enseñar la ciencia que necesitamos para entender y mantener nuestro planeta.

Con el tiempo he llegado a creer que nuestros problemas medioambientales tienen su origen en que la gente no entiende, o ignora intencionalmente, los sistemas físicos y biológicos que gobiernan este planeta. Nos hemos vuelto muy hábiles para ignorar las leyes de la naturaleza, pretendiendo que estamos exentos de ellas.

Pero no lo estamos y es aquí donde surgen nuestros problemas. Ya estemos causando un cambio climático catastrófico, degradando los ecosistemas del mundo o agotando nuestros recursos naturales, los problemas medioambientales empiezan cuando ignoramos los límites físicos de nuestro planeta y actuamos como si no fuera con nosotros. Esta es una combinación peligrosa de ignorancia y arrogancia.

Como educador científico, creo que podríamos y deberíamos esforzarnos más para ayudar a la gente a ver y a entender los sistemas que gobiernan nuestro mundo y a interiorizar las lecciones que estos nos pueden enseñar. En otras palabras, necesitamos aprender de verdad las lecciones que nuestro planeta vivo puede enseñarnos y empezar a vivir de acuerdo a ellas. Solo entonces podremos mantener verdaderamente nuestro medioambiente, y nuestra civilización, en el futuro.

Y debemos compartir estas “lecciones del planeta” con tanta gente como sea posible, presidentes y niños de preescolar, ejecutivos y taxistas, padres y políticos. Todos nosotros necesitamos aprender las lecciones de nuestro mundo vivo y actuar en consecuencia.

He decidido hacer mi parte compartiendo algunas de estas lecciones del planeta que he aprendido hasta ahora.

Primera lección. La física está por encima de la política y de la economía. Siempre.

La primera lección que aprendí del planeta trata sobre lo absurdo de la política y de la economía de nuestro “mundo real”.

A pesar de lo que muchos aseguren la política y la economía son sistemas arbitrarios de creencias que la gente en el poder ha inventado a lo largo de los años. Y a pesar de lo que nos han llevado a creer, el planeta realmente no obedece las normas de la política y de la economía.  Nunca lo ha hecho.

Aunque con frecuencia nuestras creencias sobre estos sistemas son útiles, en última instancia son totalmente negociables. Después de todo, la gente que ostenta el poder simplemente se las inventó. Creer otra cosa no es solo vagancia mental, es una excusa que usa la gente para justificar una toma de decisiones ineficiente y para mantener el statu quo.  Cuando oyes a alguien desestimar algo sensato y necesario, como proteger nuestros mares, cambiar a fuentes de energía 100% renovables o hacer que la agricultura sea sostenible porque “no es económico” o “no es políticamente posible”, lo que realmente están diciendo, nos demos cuenta o no, es que “eso no es conveniente para la gente que ostenta el poder ahora, así que, por favor no hables de eso”.

En lugar de dejarnos atrapar por sistemas económicos y políticos arbitrarios deberíamos centrar nuestra atención en lo realmente gobierna el planeta: los sistemas físicos que llevan funcionando aquí durante eones.

A diferencia de la política y de la economía, la física, la química y la biología de la Tierra son sistemas naturales basados en hechos empíricos y reproducibles. Y estos hechos son fijos y totalmente innegociables. A la naturaleza no le importa lo que elijamos creer y no podemos hacer trampas a las leyes de la física. Nunca. Ignorarlas es, en el mejor de los casos, poca visión de futuro. Y en el peor, garantiza la desaparición de nuestra civilización.

Es por esa razón por lo que es tan alarmante que algunos líderes políticos ignoren las leyes de la física y declaren que el cambio climático no es “real”.  Por supuesto que lo es. El efecto invernadero se conoce desde principios del siglo XIX y tenemos pruebas aplastantes de que el aumento de los niveles de CO2 está calentando el planeta. Negar esos hechos es deshonesto o delirante. Mientras que las realidades físicas del cambio climático ya no son debatibles, las preocupaciones políticas y económicas lo son. Por ejemplo, ¿qué deberíamos hacer con el cambio climático? ¿Cuánto nos costará y quién pagará? Pero no confundamos marcos políticos y económicos negociables con las leyes de la física innegociables e inviolables.

Podemos, y deberíamos, mantener debates sobre cómo nuestros sistemas políticos y económicos solucionan los problemas a los que nos enfrentamos.  Después de todo, la política y la economía están para ser debatidas. Pero para que esos debates sean racionales y productivos necesitamos entender y reconocer las realidades físicas del planeta. Lo que no podemos hacer es pretender que las leyes de la física son, en cierta medida, nuestras para controlarlas o ignorarlas, según nos convenga. Por ese camino se encuentran el engaño y la ruina.

Segunda lección: la termodinámica y el pensamiento de sistemas son herramientas poderosas.

La siguiente lección que he aprendido con los años es que la termodinámica y el pensamiento de sistemas son herramientas poderosas para entender y describir el funcionamiento de nuestro planeta.

La termodinámica es el estudio de la energía, cómo fluye a través del universo y cómo cambia de una forma a otra. Es también una buena manera de aprender sobre la vida, ya que básicamente los sistemas vivos giran en torno a la energía, la energía recogida del sol, transformada en bioquímica y consumida por innumerables criaturas hasta que finalmente se emite de nuevo al universo. La energía es lo que alimenta todo en este planeta y mantiene su orden, organización y evolución. Para entender la biología, el clima, el ciclo del agua, los ciclos químicos, etc. de la Tierra, debemos entender primero las reglas básicas de la termodinámica.

El pensamiento de sistemas es otro instrumento poderoso para nuestra caja de herramientas mental, ya que nos ayuda a organizar nuestra cosmovisión, a ver las conexiones entre todo lo vivo y  lo inanimado de la Tierra. El pensamiento de sistemas nos proporciona un marco a través del cual tener una visión del planeta, mediante lentes de complejidad, bucles de retroalimentación e innumerables conexiones de flujos y materiales que fluyen a través del medio ambiente. El pensamiento de sistemas también nos ayuda a construir modelos poderosos, ya sean modelos conceptuales en nuestras mentes o modelos numéricos que se generan en un ordenador y que nos permiten poner a prueba nuestra comprensión del mundo. De todo lo que he aprendido en mi educación hasta ahora, el pensamiento de sistemas ha sido lo más útil.

La termodinámica y el pensamiento de sistemas, en combinación con observaciones profundas sobre el mundo natural, pueden aportarnos muchos conocimientos importantes, entre ellos:

– La Tierra funciona con energía renovable. El sol proporciona casi toda la energía utilizada para sustentar la vida en la Tierra, además de generar nuestras condiciones climáticas, las corrientes de los océanos y el ciclo del agua. La Tierra recibe 1.370 vatios de calor y luz por metro cuadrado de área soleada, algo que llamamos la “constante solar”, y esa ha sido energía suficiente para que el planeta lo haga todo durante miles de millones de años. De hecho, durante toda la historia de la Tierra los sistemas naturales han vivido de estos “ingresos solares”. Y nosotros podemos hacerlo también si ponemos nuestro empeño en ello. La luz del sol y la energía asociada del viento, las olas y la biomasa, puede proporcionarnos toda la energía que necesitamos. En última instancia, tienen que hacerlo.

– La naturaleza apenas genera residuos.  La Tierra es en esencia un sistema “de materiales cerrado”.  Quitando el ocasional meteorito no mucho más entra en el planeta y tampoco sale mucho. Esto significa que hay cierta cantidad de átomos de carbono, de nitrógeno y de fósforo, moléculas de agua, etc., en el planeta para funcionar. Así que los sistemas naturales se han hecho expertos en reciclarlo todo. De hecho, los seres vivos casi nunca generan “residuos”.  Lo que son desechos para un organismo es a menudo alimento para otro. Por ejemplo, un único átomo de fósforo, un ingrediente elemental para la vida, puede ser reciclado cientos de veces dentro de un bosque antes de ser depositado de nuevo con cuidado en los sedimentos de la Tierra, donde la geología finalmente lo reciclará de nuevo.  Desafortunadamente los humanos usamos muchos productos solo una vez antes de que se conviertan en residuos o contaminación tóxica. Necesitamos copiar la austeridad de la naturaleza con los materiales e imitar mucho mejor la “economía circular” de la Tierra.

– Los ecosistemas de la Tierra consiguen su fortaleza y su resiliencia de la diversidad. La evolución ha creado una extraordinaria diversidad de vida, que es extremadamente resiliente frente al cambio. Casi todos los flujos de energía y materia, y prácticamente todo nicho ecológico, rasgo funcional y espacio está siendo usado por algo. Y si un enlace ecológico falla, normalmente otros toman el relevo.  Desgraciadamente, los humanos parecen ignorar esta lección. Tendemos a crear monocultivos, especialmente en la agricultura, con solo un enlace; si falla, todo el sistema falla. Necesitamos darnos cuenta de que la diversidad es esencial para crear sistemas fuertes, duraderos y sostenibles.

Tercera lección: Necesitamos una gran dosis de humildad.

El mundo natural también me ha enseñado que deberíamos ser mucho menos arrogantes con el poder de nuestra ciencia y nuestra tecnología.  Todavía tenemos mucho que aprender.

Aunque sea humillante, tenemos que admitir que la naturaleza hace cosas que nosotros todavía no podemos hacer. Incluso las algas más simples pueden funcionar con energía renovable solamente, con casi un reciclaje infinito, con extraordinaria diversidad y resiliencia.  En resumen, la naturaleza es una ingeniera de primer orden.

Desgraciadamente todavía estamos lejos de igualar las capacidades del mundo natural.  Todavía usamos combustibles fósiles sucios, energía no renovable, lo que provoca la contaminación del aire, el cambio climático, la acidificación de los océanos y otros problemas graves. Todavía extraemos temerariamente materias primas de la naturaleza mucho más rápido de lo que pueden regenerarse, así que inevitablemente se agotan. Nuestra cultura de usar y tirar solo usa las cosas una vez, creando desechos peligrosos que se  arrojan al medioambiente.  Desafortunadamente, continuamos ignorando las lecciones que unas simples algas pueden enseñarnos.

Lo que necesitamos es una gran dosis de humildad y admitir que tenemos mucho que aprender del resto de la vida en la Tierra. El resto de la vida ha aprendido las lecciones del planeta, nosotros no.

Cuarta lección. Sal y observa la naturaleza

La naturaleza es el mejor maestro que he tenido nunca.  He aprendido sobre la fotosíntesis, las reservas de carbono y el ciclo de nutrientes en mi jardín. Y aprendí sobre meteorología y oceanografía observando las nubes y las olas.  Mientras que el aprendizaje en las aulas es ciertamente importante, es esencial que pasemos tiempo observando e interactuando con el mundo natural para interiorizar verdaderamente las lecciones del planeta.

Afortunadamente, mucha gente está empezando a mirar a la naturaleza como fuente de inspiración y de soluciones. Y podemos seguir su ejemplo.

En concreto, las observaciones profundas del mundo natural han dado lugar al concepto básico y a las innovaciones de la biomimética, que busca diseñar productos que imitan las soluciones que ya se encuentran en la naturaleza.  Esas observaciones también han estimulado el desarrollo de la agroecología y de la permacultura, que buscan diseñar sistemas agrícolas que imiten los procesos encontrados en la naturaleza. También hemos empezado a reconocer con más profundidad el flujo de materiales y servicios de los ecosistemas y cómo mantienen el bienestar humano.

Deberíamos mirar a la naturaleza buscando todavía más soluciones prácticas para vivir con sostenibilidad en la Tierra.  Después de todo, si nos detenemos a mirar, y a aprender, la naturaleza puede enseñarnos cómo crear cosas extraordinarias, sin residuos, con una resiliencia increíble, todo alimentado por el sol.

Última lección. ¡Ponte a trabajar!

Finalmente, el mundo natural me ha inspirado a arremangarme, centrarme en los problemas que podemos resolver y empezar a trabajar.

Nos demos cuenta o no, el destino del planeta está en nuestras manos. Somos una fuerza impulsora dentro de una maquina planetaria de enorme complejidad y la mayoría de aquellos que ostentan el poder no tienen ni idea de cómo funciona o creen erróneamente que los sistemas políticos y económicos están por encima de las leyes de la física. Sencillamente no conocen las reglas. Peor aún, están obedeciendo las reglas equivocadas. Esta es una situación muy peligrosa.

Nuestros líderes -qué demonios, todos nosotros- necesitamos con urgencia un curso acelerado sobre cómo funciona realmente el planeta, que incluya los principios que necesitamos para prosperar en el futuro.  Debemos aprender las lecciones del planeta para poder construir una civilización duradera.

Hasta ahora no hay ninguna carrera universitaria o grado que enseñe estas lecciones del planeta.  No es tan sencillo.  Mientras tanto, una mezcla de humildad, un poco de formación en física y pensamiento de sistemas, un ojo clínico para observar y pasar mucho tiempo en el mundo natural podría ser un buen comienzo.

Por Jonathan Foley | 17/05/2021

Traducido por Eva Calleja

Jonathan Foley (@GlobalEcoGuy) es un científico climático y medioambiental, escritor y orador. También es el director ejecutivo de Project Drawdown, el principal recurso de soluciones climáticas del mundo. Las opiniones expresadas en este artículo son suyas

Publicado enMedio Ambiente
Una mujer palestina asoma desde la puerta de su casa. — REUTERS 15/05/2021 21:55

La Franja de Gaza sufre la tercera guerra de la última década. Esa zona diminuta y poblada por dos millones de personas está acostumbrada a ataques israelíes cada vez más sofisticados, como más sofisticada es la resistencia de las milicias palestinas. En las actuales circunstancias, dormir en Gaza no es fácil, especialmente para las familias con niños pequeños.

Los bombardeos de la aviación son sistemáticos y masivos desde el lunes y no se detienen durante la noche. Israel asegura que se dirigen contra objetivos militares pero durante esta semana han destruido centenares de edificios, incluidas tres de las torres más altas de la Ciudad de Gaza, donde vivían decenas de familias.

"Los bombardeos son mucho más intensos por la noche", dice Kayed Hammad en una conversación telefónica. "Por la noche son verdaderamente locos, mucho más locos que durante el día. Comienzan a intensificarse a partir de las 12 de la noche o la 1 de la madrugada y suelen continuar a ritmo frenético hasta las 5 de la mañana. Luego no paran, pero ya no son tan intensos".

En toda la ciudad ocurre lo mismo, como si los israelíes buscaran el insomnio de los gazatíes. "No he podido dormir por la noche desde el lunes. Por las mañanas duermo un poco, cuando ya no aguanto más". Lo mismo les ocurre a su esposa y sus hijos en el alto edificio donde residen, no muy lejos de la costa oriental del Mediterráneo, en el barrio Al Naser. El edificio "baila" algunas noches, dice Kayed, algo que sucede cuando los proyectiles caen más cerca.

Entre los miembros de su familia no ha muerto nadie, ni tampoco nadie ha resultado herido hasta ahora. Sin embargo, unos antiguos vecinos, al norte de la ciudad de Yabaliya, no han tenido la misma suerte. Su edificio fue bombardeado y en todo el edificio han muerto cuatro personas y ocho han resultado heridas, todos civiles.

Hasta primera hora del sábado, el ministerio de Sanidad de Gaza había contado 140 muertos y 950 heridos. Cuarenta de los fallecidos eran niños. Es el balance oficial, aunque algunos lo disputan, especialmente en Israel, donde afirman que el número de víctimas es muy superior y resaltan que muchos muertos son "terroristas".

"Algo que viene ocurriendo esta semana, y que no sucedió en anteriores guerras, es que los aviones israelíes están bombardeando las calles, concretamente el centro de las calzadas, y especialmente los cruces. Creen que hay túneles subterráneos que utiliza Hamás por toda la ciudad. Dicen que quieren cortar y destruir la red de túneles", explica Kayed.

Uno de los barrios más castigados ha sido Sheij Zayed, entre Beit Lahiya y Yabaliya, al norte de la Ciudad de Gaza, pero los bombardeos se han repartido equitativamente por esta ciudad y por otras localidades distribuidas a lo largo de los 40 kilómetros de longitud que tiene la Franja.

"En el norte de Yabaliya hay zonas que recuerdan a Shuyaiya en 2014, aunque no es exactamente lo mismo", explica Kayed. "En 2014 los tanques fueron los que causaron toda la destrucción de Shuyaiya y ahora son los aviones". La diferencia es que en aquella guerra los tanques arrasaron todo a su paso, casa a casa, mientras que ahora el objetivo de los aviones son edificios que no necesariamente están contiguos.

Kayed, que tiene 56 años, vive con su mujer y sus cuatro hijos. Debido a la desastrosa situación en la Franja de Gaza no tiene empleo pero sus hermanos ayudan a la familia. Muchas familias de Gaza viven en condiciones similares puesto que la Franja está aislada por Israel y Egipto y muy pocos gazatíes son los que pueden emigrar. Otros, sin embargo, están dispuestos a quedarse pase lo que pase y haya las estrecheces que haya.

Los hijos de Kayed "lo pasan bastante mal con los bombardeos", especialmente por la noche. La población de cierta edad está acostumbrada, si es que alguien puede acostumbrarse a las bombas, a que periódicamente los aviones israelíes sobrevuelen la Franja y descarguen proyectiles aquí y allá. Puede decirse que en gran medida los bombardeos son un sorteo. Los israelíes dicen que antes de destruir un edificio avisan a los ocupantes, pero los gazatíes aseguran que no siempre hay avisos.

Una de las consecuencias de los bombardeos es la destrucción de los servicios públicos, algo a lo que Israel parece contribuir con gran dedicación. En la Franja los servicios son escasos. El mismo suministro de agua procedente de acuíferos subterráneos contaminados por el agua del mar es escaso. En todo caso el agua no es potable, de manera que las familias que pueden permitírselo compran agua embotellada.

Eso sin contar con los cortes de agua. Las familias que residen en zonas privilegiadas pueden recibir hasta ocho horas de agua al día, mientras que en otras aéreas no reciben nada o una o dos horas al día. El alcalde de la Ciudad de Gaza dijo el viernes que el tratamiento de las aguas residuales es muy deficiente y que hay cloacas que han sufrido grandes desperfectos.

15/05/2021 21:55

Por Eugenio García Gascón

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Dos días históricos para consolidar la democracia

La megaelección en Chile de este fin de semana

Luego del estallido social de 2019, que derivó en la realización del plebiscito nacional en el 2020, y de la postergación de los comicios el pasado 10 y 11 de abril debido a la pandemia por la covid19, Chile entra nuevamente en cuenta regresiva para acudir a las urnas. En la megaelección del sábado 15 y domingo 16 de mayo, 14.900.189 electores son convocados para elegir alcaldes, concejales, gobernadores regionales y convencionales constituyentes. La expectativa por la nueva constitución, el contexto pandémico, el deterioro sostenido en la imagen del gobierno y la cercanía de los comicios presidenciales hacen que estas jornadas sean días claves para pensar el futuro de la nación andina.

En 2019 quedó a la vista del mundo que detrás del elogiado “modelo chileno” persistían y se reproducían desigualdades y exclusiones, y que gran parte de la sociedad guardaba un profundo descontento y hartazgo. Lo que comenzó como un reclamo de los sectores estudiantiles por el aumento del pasaje del metro, terminó incorporando sectores heterogéneos sin banderas políticas, que expresaban demandas sociales estructurales de larga data; a tal punto que llegó a avanzar sobre uno de los fundamentos del orden vigente desde la dictadura pinochetista: una constitución sin legitimidad de origen y apuntada como gran responsable de la desigualdad chilena.

La imagen del gobierno de Sebastián Piñera fue en debacle desde el estallido social, y aunque mejoró levemente durante los últimos meses, la aprobación del tercer retiro de fondos de pensiones por parte del Congreso, ratificado por el Tribunal Constitucional luego del rechazo a las impugnaciones del gobierno, y las recientes acusaciones de delitos de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional de la Haya por la violencia registrada durante las protestas del año 2019, convulsionan los últimos meses de su gestión.

Con una confianza en el gobierno que no superaba los diez puntos, el 25 de octubre de 2020 se celebró un referéndum que, con un porcentaje arrollador del 78 por ciento, aprobó la redacción de una nueva Carta Magna por una Convención Constituyente conformada en su totalidad por miembros electos para ese fin. Hoy, siete meses más tarde, más de 1300 candidatos competirán para conformar aquel órgano de 155 miembros que, inéditamente, se constituirá bajo criterios de paridad y contará con 17 cupos para pueblos indígenas. La Asamblea tendrá 9 meses para presentar un nuevo texto constitucional, pudiendo ampliarse por única vez por tres meses más, por lo que, a mediados del año que viene el país tendría un nuevo plebiscito para aprobar o rechazar la nueva constitución.

Según una encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) del mes de marzo, el 59 por ciento de los consultados manifestaban ilusión respecto del proceso constituyente y, en cuanto a sus ejes prioritarios destacaban la salud, la educación y las pensiones. Dadas las nuevas incorporaciones normativas, y la gran cantidad de postulaciones -2.213 candidaturas independientes, por fuera de los partidos políticos - no es factible anticipar la conformación de la Convención. La fragmentación producida por la falta de unidad de los partidos progresistas chilenos y la proliferación de candidaturas independientes ciudadanas podría devenir en un proceso constituyente que legitime el triunfo del conservadurismo, algo muy alejado a las demandas ciudadanas que llevaron al estallido del 2019.

Los otros cargos a elegir -que originalmente iban a ser electos el 25 de octubre del año 2020- son alcaldes, concejales y gobernadores regionales. Las votaciones respecto de los dos primeros tienden a servir de “termómetro” para las elecciones presidenciales, que suelen ser un año después. Sin embargo, en esta oportunidad, dada la postergación como consecuencia de la pandemia, se realizarán con solo seis meses de diferencia. La otra peculiaridad de esta elección es que las gobernaciones regionales tendrán autoridades designadas por primera vez con voto popular, ya que solían ser elegidos por el Poder Ejecutivo. En caso de haber segunda vuelta, se llevará a cabo el domingo 13 de junio.

Otro de los grandes interrogantes de esta elección es la participación. Esto se debe, por un lado, a la baja que se viene registrando desde la aplicación del voto voluntario, y, por el otro, al contexto de pandemia. Los indicadores en cuanto a la situación de la covid presentan mejoras respecto al momento en que se optó por aplazar los comicios; actualmente, Chile registra cerca de 5.500 casos y 120 muertes diarias mientras que en el mes de abril había vivido jornadas con más de 9.000 infectados, y la vacunación ya alcanzó al 56 por ciento de la población-objetivo. En 2020, y a pesar de la incertidumbre, la participación alcanzó el 50,90 por ciento, siendo la primera vez que supera la mitad del padrón desde que se implementó el voto voluntario.

Días después de estos comicios comenzarán a encaminarse las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejeros regionales, que contarán con primarias para los partidos o coaliciones el 18 de julio, y se desarrollarán el 21 de noviembre – con una eventual segunda vuelta el 19 de diciembre -. Estas elecciones presentarán un desafío para los partidos políticos, que se encuentran ante el interrogante de cómo canalizar las demandas de una sociedad que ha demostrado tener una baja confianza en los partidos políticos tradicionales, siendo reflejo de ello el importante lugar que tomaron las candidaturas independientes postuladas para este 15 y 16 de mayo, y las movilizaciones espontáneas y sin banderas que dieron lugar a este importante proceso constituyente para la consolidación democrática.

Por Mg. Dolores Gandulfo*

15 de mayo de 2021

* Directora del Observatorio Electoral de la Conferencia Permanente de América Latina y el Caribe (COPPPAL), Directora Ejecutiva de Política Institucional de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y Profesora del Instituto de Capacitación Política del Ministerio del Interior (INCAP).

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Diez años del 15M: Una década en tres miradas

Diez años son tiempo suficiente para una aproximación al movimiento más importante de la sociedad española desde la muerte de Franco en 1975. Propongo tres miradas para abordarlo (aunque seguramente hay muchas más): el movimiento en las calles y plazas, la izquierda de arriba y los abajos en movimiento.

Miles en plazas y calles

Las acampadas que comenzaron en la Puerta del Sol, Madrid, y en muchas otras ciudades del Estado Español la noche del 15 de mayo de 2011, al finalizar una manifestación, fueron la respuesta de una generación agobiada doblemente, por las secuelas de la crisis financiera de 2008 y por el bipartidismo PSOE-PP, que cerraban el horizonte de vida a generaciones enteras practicando una democracia restringida.

De ahí que las consignas “Democracia real Ya” y “No somos marionetas en manos de políticos y banqueros”, hayan calado hondo entre cientos de miles de jóvenes que se politizan en la acción colectiva e, inicialmente, en las acampadas masivas.

El movimiento del 15-M condensa años de resistencias locales, regionales y estatales contra el neoliberalismo, la Europa de Maastricht y el avance del capital financiero contra la vida y el planeta. Pero también se referencia en movilizaciones en el mundo, como la revuelta en Grecia en diciembre de 2008 por el asesinato policial del joven Alexandros Grigorópulos en Atenas y las cadena de levantamientos conocidos como Primavera Árabe entre 2011 y 2012.

Cuando las acampadas en más de cincuenta ciudades debieron levantarse, en particular la de Sol y la de Plaza Cataluña en Barcelona que fueron las más emblemáticas, luego de semanas resistiendo, debatiendo y organizándose horizontalmente, el movimiento se arraigó en los barrios. Cientos de asambleas populares nacieron en los más diversos rincones.

Sólo en Madrid, la Comisión de Barrios informó que se habían formado cien comisiones barriales a fines de mayo, en las que participaban 30 mil personas, cuando aún se mantenía la acampada en Sol. Puede estimarse que en todo el Estado hubo más de 500 asambleas, con más de cien mil personas activas organizadas.

En junio se realizó la Marcha Popular Indignada, que en ocho columnas llegó a Madrid desde 16 ciudades para participar en una manifestación masiva y en el Segundo Encuentro Estatal del 15 M.

Luego llegaron las “mareas”, las movilizaciones sectoriales en defensa de derechos vulnerados por las políticas neoliberales. La Marea Verde contra los recortes en la educación; la Marea Blanca por la sanidad; la Marea Azul por el agua y Stop Desahucios en contra de los desalojos de quienes no podían pagar la hipoteca de sus viviendas.

Quizá el más importante haya sido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que había nacido en 2009 en Barcelona, en el marco de la crisis de vivienda por la burbuja inmobiliaria. Se define como un movimiento horizontal, no violento, asambleario y apartidista. En diez años el precio de la vivienda subió un 180%, al punto que los jóvenes dedican el 64% de sus ingresos a comprar un piso.

La PAH recuperó más de 50 bloques de edificios y rescató a 4 mil familias de los desahucios, pero hubo más de un millón de desalojos desde 2008 aunque suman 100 mil las viviendas okupadas “ilegalmente”.

El 15M fue un movimiento de nuevo tipo, similar a los que emergieron tras el ‘caracazo’ en Venezuela de 1989. No se basa en la representación sino en la presencia y la acción directas, busca convertir el espacio público en formas de interconexión de las personas afectadas por el modelo y pretende destituir las políticas neoliberales que impulsa el capital financiero. Pero lo más importante, es que el 15M permitió el nacimiento de nuevas realidades: centros sociales, huertas colectivas, espacios de ocio y de formas de vida alternativas.

La izquierda de arriba

El ciclo de protesta iniciado con las acampadas del 15M se fue aplacando y probablemente hacia 2012 o 2013 haya finalizado. Es el mismo proceso que siguen todos los movimientos, que muestran una enorme energía colectiva cuando nacen, para decaer luego de algunos meses y comenzar a transformarse, dando vida a nuevas organizaciones interconectadas pero descentralizadas.

Podemos no hubiera nacido sin el 15M, aunque el movimiento no se propuso formar un partido. Podemos se funda en marzo de 2014, pero un grupo de intelectuales y militantes provenientes de la izquierda (sobre todo Izquierda Unida impulsada por el PCE y Anticapitalistas originada por la LCR), venían promoviendo la formación de una partido que canalizara la indignación colectiva.

Pronto alcanzó los 200 mil afiliados, superando al Partido Socialista y sólo detrás del derechista Partido Popular. En las elecciones de diciembre de 2015 obtuvo el 20%, cinco millones de votos y 69 diputados, siendo el tercer partido más votado. De ahí en adelante, los resultados de Podemos y sus alianzas regionales fueron decayendo, hasta orillar el 10%.

Las polémicas y disputas entre tendencias y liderazgos, fueron la tónica de este período que marcó la segunda mitad de la década. En 2019 se produjo la ruptura con Íñigo Errejón, que había sido apartado de los círculos de decisión, y en 2020 Anticapitalistas abandona la formación.

En enero de 2020, luego de las elecciones generales, Podemos ingresa en el gobierno de coalición con el PSOE, ocupando Pablo Iglesias una de las cuatro vicepresidencias y cuatro ministerios del área social. Un año después Iglesias renunció a su cargo para salvar a Podemos en las elecciones del 4 de mayo en Madrid, donde se produjo una aplastante victoria de la derecha ultra.

Pese a que inicialmente Podemos se presentó como una izquierda diferente, pronto fueron visibles los vicios de las viejas izquierdas. La lucha interna por el poder, los caudillismos patriarcales, las zancadillas y maniobras mostraron una cultura política individualista, que termina justificando desvíos éticos en la disputa por llegar al Estado, definido por los dirigentes como “el cielo”.

A mi modo de ver, Podemos seguirá declinando por el agotamiento del ciclo del 15M, palpable en las elecciones regionales de Madrid, por el crecimiento de su disidencia Más Madrid que superó al socialismo y duplicó largamente la votación de Podemos. En todo caso, el ciclo político ha cambiado de dirección, siendo la derecha la que está a la ofensiva, arrastrando incluso a antiguos votantes de la izquierda.

Uno de los resultados laterales del movimiento 15M fue el crecimiento de las corrientes independentistas en Catalunya, en particular la socialdemocracia de Esquerra Republicana (ERC) y las Candidaturas de Unidad Popular (CUP) que se definen como feministas y anticapitalistas. El creciente rechazo a la monarquía es otra consecuencia indirecta del 15M.

Los abajos se mueven

Los grandes ciclos de luchas sedimentan en una infinidad de grupos locales y en nuevas actitudes de las personas que participaron, que son capaces de tomar iniciativas con las que antes ni siquiera soñaban. Es necesario recoger las experiencias de las decenas de colectivos de base en las que participan miles de personas, para comprender los cambios en curso. Voy a poner apenas un par de ejemplos.

En 2012 se crea el Centro Social L´Horta (la Huerta) en Benimaclet, Valencia, recuperando una parcela engullida por la especulación inmobiliaria. Allí funciona una enorme huerta, biblioteca, reparación de bicicletas, espacio para niños y niñas, taller de serigrafía y un aula de música. Realizan actividades culturalesy fiestas, crearon la Anti-Tienda gratuita para dejar y llevar la ropa que necesites, talleres gratuitos de guitarra, flauta, yoga y pastelería vegana.

El espacio se define como anticapitalista y antipatriarcal, apoya el veganismo y rechaza el consumismo. Cuando intentaron desalojarlos, durante la pandemia, cientos de vecinos se pusieron delante de la policía hasta forzarla a retroceder. Hay cientos de huertas comunitarias como L´Horta en todas las ciudades.

Mujeres Sembrando surgió en 2014 en la ciudad de Mérida, en Extremadura. En 2018 abrió un amplio espacio llamado El Sitio de las Mujeres, donde reciben ropa que transforman con máquinas domésticas e industriales, reciben libros y han abierto una “cocina solidaria” que se propone “facilitar el proceso de cambio de las mujeres” a través de hábitos alimenticios saludables, ya que las que acuden son familias empobrecidas.

“Desde el otoño de 2019 algunas mujeres procedentes de Latinoamérica comenzaron a incorporarse al grupo Mujeres Sembrando, muchas compañeras venidas de esos países hermanos, mayoritariamente de Nicaragua, Venezuela y Colombia”, con las que buscan resolver su situación legal como migrantes.

Es un feminismo plebeyo, que lucha por las emancipación “haciéndolo desde abajo, dando voz a la exclusión y la periferia, repartiendo solidaridad también en lo material, generando comunidad, tejiendo redes, ocupando la calle en el sentido más amplio de la palabra”, defendiendo también la autodefensa feminista.

Este amplio espectro de colectivos, entre los que figuran Errekaleor, La Villana de Vallekas, el colectivo Pueblos Vivos que repueblan pueblos abandonados y decenas más que no conocemos, recibirán la gira zapatista.

En algún momento, estos grupos de base impulsarán luchas que recordarán la potencia del 15M. Sería deseable que recordaran las maravillas y los horrores de esta década, que dejó a las personas pobres más empobrecidas, a los ricos más enriquecidos y a los profesionales de la política que se aprovecharon de las luchas, cada vez más cerca de los de arriba y a prudente distancia de los abajos.

14 mayo 2021 

 

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Marco Enríquez-Ominami: “Las AFP son el cimiento de la rabia chilena”

El líder del Partido Progresista de Chile apunta contra los fondos privados de pensiones, herencia del pinochetismo

El excandidato presidencial no sólo retorna a la política, sino que está dispuesto a colaborar en una oposición tras las megalecciones de este fin de semana, donde se elegirán alcaldes, concejales, gobernadores y constituyentes.

 

“¿Y vas a ser candidato a presidente?”. Marco Enríquez-Ominami dice que se lo preguntan “todos los días y a toda hora”. Pero dice, con cautela que por ahora su tarea política es “la unidad”. Aunque por eso mismo, si después de las elecciones constituyentes de este fin de semana (donde también se elegirán alcaldes, concejales y gobernadores) se dan las condiciones, “estoy dispuesto a ponerme el overol y ser comandante de la unidad. O lo que haga falta”.

Luego de tres años retirado del debate político y público ha decidido volver, amparado por el Partido Progresista de Chile (PRO) y a nivel latinoamericano por el Grupo de Puebla, reconociendo sus heridas de guerra. “Fui el candidato de ruptura mas votado en la historia de Chile y eso me ha dejado enseñanzas que pretendo usar para no repetir la división de antes. La clave hoy es promover la máxima unidad para una fuerza tranquila de cambio”. En su primera aventura presidencial en 2009 obtuvo un notable 20% (sólo superado por el expresidente Eduardo Frei y Piñera, quien resultó electo). Luego, con casi un 11% y 5,7% su proyecto ha intentado establecerse en medio de una izquierda fragmentada y con movimientos de base universitaria como el Frente Amplio que no pueden llegar a acuerdos comunes.

Su lectura del momento político chileno es que la sociedad se cansó de la alternancia entre la derecha e izquierda que los tenían endeudados debido a una economía que supo crecer vía privatizaciones, desindustrialización y un modelo exportador agresivo. “Todo eso cumplió su ciclo. Y desde el 18 de octubre de 2019 con la revuelta y aún en medio de la pandemia, el pueblo chileno no solo ha decidido ponerse de pie, sino participar del debate económico activamente”, dice.

Actualmente se encuentra inhabilitado de votar por el Servel (Servicio Electoral Chileno) a la espera de un juicio oral en su contra acusado por fraude de subvenciones durante su campaña de 2014. La fecha curiosamente aún no está fijada, al mismo tiempo que el propio Consejo de Defensa del Estado señala su “irreprochable conducta anterior” como atenuante. Incluso el expresidente de Brasil, Lula da Silva, en una carta abierta dada a conocer a fines de abril señaló que ambos han sido “víctimas de la utilización de la justicia como arma de guerra política”.

Pero él está tranquilo. Aunque acusa manos negras proveniente de la clase gobernante (y fiscales y medios de comunicación), dice que esa misma elite política está arrinconada. “Ya no controla el debate como antes. El gobierno está desprestigiado: no logra ser ni árbitro ni protagonista, permanentemente arrastrado por fuertes mayorías sociales que imponen imponen finalmente mayorías legislativas. La oposición está dividida, incapaz de ofrecer una fuerza tranquila de cambio como alternativa”.

Proceso constituyente imperfecto, pero necesario

—¿Cómo ha afectado a tu proyecto político toda esta situación?

—Nosotros somos una fuerza de altibajos. Hemos sido tercera fuerte y primera fuerza. Y hemos sido de las más populares y más impopulares. En medio de esto hemos sido consistentes en defender desde siempre la asamblea constituyente. Por lo tanto, hoy somos parte lo que una mayoría de los chilenos que apoyan el retiro de las AFP (Administradoras de fondos de pensiones) como solución insuficiente, pero incluso mejor que la mezquindad de este gobierno con sus subsidios diminutos e hiperfocalizado. Pero también somos mayoría porque la mayor parte de Chile se ha sumado a una nueva constitución.

—Algunos sostienen que el acuerdo de noviembre de 2019 que nos lleva a la constituyente fue una salida apurada a una crisis de gobernabilidad.

—Nosotros no suscribimos ese acuerdo de paz porque nos pareció equivocado el origen que se impuso: de distritos, no de listas regionales. Y también la regla de los dos tercios, que le devuelve a la derecha oligárquica el poder de veto sobre las grandes transformaciones que se piden en Chile. Además, esta mal hecho el cronograma: vamos a elegir una constituyente y en medio de ella un nuevo poder legislativo y ejecutivo. Y vamos a tener que esperar un año más para que se confirme la Constitución vía plebiscito.

—Al final la Nueva Constitución se desarrollará entre medio de otras elecciones.

—Aun así, consistente con lo optimista de todo progresista estamos apoyando este recorrido imperfecto para que salga lo mejor posible. La clase política sigue creyendo que puede controlar el sentido común desde La Moneda o el Congreso, pero en Chile se acabó la confianza, se volvió un bien escaso, ya sea con la iglesia, policía, militares, congreso, partidos, gobiernos. Nunca había sido tan grave una crisis institucional. En la oposición estamos en deuda y tendremos que corregirlo. Creemos que este proceso constituyente es imperfecto, pero necesario

“Que el presidente se dedique a las vacunas”

—La covid-19 fue una especie de extraña pausa a la inestabilidad social que dejó al descubierto lo que estaba tras el enojo: la imposibilidad estructural del estado (y de los privados) de responder a crisis inesperadas.

—Creo que las AFP son el cimiento de la rabia chilena. Y la pandemia junto a este estado de catástrofe que conocemos hace más de un año, el más largo de la historia, ha permitido al gobierno de Piñera resistir. Un gobierno que estuvo a punto de caer. Nuestra propuesta como Progresistas es que el presidente de Chile se dedique a vacunar, que es lo único que sabe hacer más o menos bien. Porque no ha sabido proteger a su pueblo ni garantizar un mínimo estado de derecho. ¡Que se dedique a las vacunas y al día siguiente de la elección constituyente empieza un gobierno de transición democrática.

—Me llama la atención también cierta explicación de los medios e intelectuales que insisten en esa idea de los 90: que el país llegó al desarrollo gracias al consumo y que las mismas personas que hacen cola para comprar ropa en H&M después andan protestando. ¿Qué piensas de esto?

—Ese milagro chileno, autoproclamado como jaguar, animal que salta y está en extinción, iluminó a América Latina, convirtiéndonos en el mejor alumno del barrio y el peor compañero en materia económica, que arrancó a Asia para reducir la pobreza y que, efectivamente produjo altas tasas de crecimiento en los 90, sostenidas durante tres décadas por la vía de dos secretos: deuda privada y retail. Es impresionante que la deuda de los hogares es cerca del 75% según el Banco Central y la del Estado de un 40%. Es decir, hay un estado rico y un pueblo pobre. Ese es el límite que se busca poner: el absurdo de tener las finanzas de un Estado macroeconómicamente impecable y un pueblo sobreendeudado con ingresos bajos y un modelo de exportador basado en pocos productos, poca competencia y poco valor agregado que se resume en cobre, salmón, madera, vino tinto y turismo. 

Por Juan Carlos Ramírez Figueroa

14 de mayo de 2021

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Colonial Pipeline: el ciberataque que puso en riesgo el abastecimiento de combustible en EE. UU.

Biden acusó a hackers rusos, pero no apuntó al gobierno de Putin 

La empresa debió pagar cinco millones de dólares para poder normalizar el servicio, que de a poco empieza a normalizarse. 

 

El operador del oleducto víctima de un ciberataque el fin de semana pasado en Estados Unidos retomó este jueves la entrega de combustible en la mayoría de sus terminales. Se trata de la empresa Colonial Pipeline. La situación en las estaciones de servicio mejora de manera lenta.

"Colonial Pipeline hizo progresos sustanciales en la vuelta a operaciones de la red de oleoductos y podemos decir que la entrega de productos comenzó en la mayoría de los mercados que atendemos", indicó la compañía en un comunicado, después del incidente del pasado fin de semana, que dejó a la red sin abastecer a las estaciones de servicio.

La red de oleoductos de Colonial Pipeline es la más grande de Estados Unidos, con 8800 kilómetros. Sirve a toda la costa este estadounidense a partir de refinerías instaladas en el Golfo de México y por tanto transporta el 45 por ciento del combustible que se consume en el este de Estados Unidos. El hackeo dificultó la provisión de combustible en las estaciones de servicio. La situación derivó en conductores que hicieron largas filas para cargar combustible y hubo casos de desabastecimiento. 

Colonial Pipeline debió pagar cinco millones de dólares para poder normalizar el servicio. Al parecer, el rescate se pagó en criptomonedas para evitar que se pueda seguir la ruta del dinero. El pago se hizo de inmediato, reveló la agencia Bloomberg, dada la presión de la compañía para evitar el colapso en la provisión de combustible.

De acuerdo a Patrick De Hann, analista del sitio GasBuddy, la provisión podría normalizarse recién dentro de "varias semanas". Mientras, el precio subió por encima de los 3 dólares por galón (3,8 litros", en su primer repunte desde 2014. 

Por su parte, el presidente Joe Biden apuntó a Rusia por el ciberataque, si bien desligó al gobierno de Vladimir Putin. El mandatario dijo que hay "fuertes razones" para pensar en Rusia como país donde se originó el hackeo, y que han habido "comunicaciones directas" con Moscú para que tome cartas en el asunto. 

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Paro nacional 12 de mayo. Fútbol sin paz

Como si en Colombia no estuviese pasando absolutamente nada, como sino estuviese en curso una inmensa protesta social, el día 12 de mayo se jugaron dos partidos de la Copa Libertadores, uno en Barranquilla y otro en la ciudad de Pereira, donde Atlético Nacional hizo las veces de local. En pleno día de paro nacional, prolongación de las jornadas de protesta concitadas desde el 28A y que han dejado una estela de muerte y dolor.


A pesar de esa realidad, a pesar del duelo que cubre a decenas de familias, a pesar de la manipulación gubernamental, a pesar de los reclamos de la comunidad internacional, la Conmebol y las autoridades del fútbol colombiano no tuvieron ni el más mínimo pudor y pusieron a rodar el balón.


Pero no pensaban como ellos sectores del activismo social que, atentos a semejante desvergüenza hicieron sentar su protesta tanto en los alrededores de los hoteles donde se alojaron los equipos de fútbol como en las cercanías de los escenarios deportivos, bien en Pereira como en Barranquilla.


Pero allí también se hizo presente el Esmad, represión en mano, disparando su guerra química sin recato, con lo cual, los gases obligaron a detener por momentos la pelota: los trabajadores de la número 5 se ahogaban, incluso Marcelo Gallardo, director técnico del River Plate que enfrentaba al Junior.


Atlético Nacional, que no pudo hacer de local en su ciudad por las cifras de la pandemia, pero sí en Pereira, enfrentó al histórico Club Nacional de Uruguay, equipo que se negó a jugar a toda costa hasta que la Conmebol intervino para obligarlos a cumplir con el compromiso, no obstante, el partido se retrasó y el pitazo que largaba la pelota solo sonó a las 9:00 de la noche.


Aún queda algo de dignidad entre los deportistas. De mala gana el capitán de la escuadra charrúa Gonzalo Bergessio increpó al árbitro central del juego a la hora de realizarse el sorteo de cancha y saque, el cual pretendía que estos ignorarán lo que estaba pasando en las calles y tratarán de llevar a cabo un buen partido. ¿Es posible jugar a la pelota e ignorar lo que sucede en la calle, parecía ser la preocupación de Bergessio, capitán de la escuadra visitante.


Una realidad de la cual se puede sustraer que el árbitro, con mensaje expreso que le llega desde arriba, trata de calmar los ánimos antes de iniciar el juego pues era público que los jugadores orientales no estaban dispuestos a salir a la cancha, pero el poder de la multinacional del fútbol sudamericano, como en este caso lo es la Conmebol, pueden más, desconociendo la voluntad de los propios actores materiales del deporte como lo son los futbolistas, quienes no solo son intérpretes de ideas tácticas, sino seres humanos y trabajadores deportivos de alto rendimiento.


“No podemos abstraernos de la realidad”, fue la sentencia del laureado entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo quien se refirió en rueda de prensa a que más allá del resultado futbolístico, el partido se llevó a cabo en condiciones totalmente anormales, sugiriendo así que no debió realizarse.


Por su parte Diego Latorre, comentarista argentino para ESPN y exfutbolista, comentó: “Es irrespetuoso hablar de fútbol cuando pasan cosas graves, cosas que importan de verdad”.


Declaraciones que no pasaron desapercibidas pues las palabras del periodista deportivo fueron tendencia en twitter para dejar aún más en evidencia a la división mayor del fútbol profesional colombiano y a la Conmebol, unidas para asegurar sus negocios. Unidad que aún está pendiente entre los trabajadores del fútbol, para de esa manera hacer sentir sus opiniones e intereses, pues permitir este tipo de hechos tan solo opaca al deporte y genera una falsa sensación de que las cosas operan con normalidad.


Un bochorno internacional del cual el periodismo deportivo colombiano fue cómplice, pues mientras la prensa argentina condenaba estos hechos y hacía referencia a la situación de alzamiento social en Colombia, los programas de fútbol locales continuaron como si nada estuviera sucediendo, como si todo fuera normalidad; con pequeñas salvedades pues algunos programas dedicaron el arranque de sus emisiones para aludir a la coyuntura social, pero no más, algo superficial y a la ligera, una actuación marcada por conveniencia o por censura, pero que a fin de cuentas los hace cómplices de algo que hoy puede catalogarse como vergüenza internacional, pero que perfectamente pudo ser un desastre pues cosas peores pudieron haber ocurrido, tanto a las delegaciones locales como internacionales.


Tenemos como suma una demostración más de que en Colombia el valor de la vida es relativo, pues los intereses económicos de empresarios privados pueden más que la compleja situación que vive el país.

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Jueves, 13 Mayo 2021 05:38

Freud en el mes de su nacimiento

Freud en el mes de su nacimiento

La intacta potencia revulsiva del pensamiento freudiano

La impiadosa visión negativa y el encarnizamiento pasional testimonian que sus ideas siguen siendo indigestas para una sociedad no menos hipócrita que la suya.

 

En 1916 Freud ubicó al psicoanálisis dentro de los tres grandes descubrimientos que hirieron el amor propio de la humanidad. Copérnico mostró que la Tierra no es el centro del universo, conmoviendo la pretensión del hombre de sentirse dueño de este mundo. Darwin puso fin a la arrogancia humana de crear un abismo entre su especie y la del animal. Pero ni la afrenta cosmológica ni la afrenta biológica han sido tan sentidas por el narcisismo como la afrenta psicológica. Porque el psicoanálisis enseña que el yo, no sólo no es amo del mundo ni de la especie, sino que no es amo en su propia casa.

Ubiquemos los comienzos del psicoanálisis, ya que en ellos está en germen su particularidad. Freud tiene una formación racionalista, su espíritu es kantiano, es decir que él es un racionalista crítico. Tiene la vocación iluminista de querer salir de la minoría de edad sin otra tutela --como dice Kant-- que no sea la de la razón. Su descubrimiento le mostrará el límite de la razón: la sexualidad. De este modo, el psicoanálisis se presenta como la Filosofía de las luces, interpelada, asediada, alterada por el "factum" freudiano de la pulsión. El psicoanálisis no es oscurantista, por eso Lacan nos dice que Freud prosigue el debate de las luces. Pero también indica el punto en el que estas se apagan, y esto conduce a su ética: las luces deben se moderadas.

La vida pulsional de la sexualidad no puede domesticarse plenamente, lo que no se integra se reprime, nuestra morada está habitada por aspectos que no queremos reconocer, ya que no entran en armonía con nuestros ideales. Pero el empeño por rechazar fracasa y lo más extraño de nosotros emerge desfigurado a través de los síntomas. No cabe asombrarse, afirma Freud, que el yo no le otorgue su favor al psicoanálisis y se obstine en rehusar su crédito. Diremos que tanto ayer como hoy.

Las terapias no analíticas son aceptadas pues se empeñan por erigir al yo como soberano, le enseñan cómo liberarse mejor de lo que irrumpe, elevan su apetito de control, lo invitan a no acercarse nunca al suelo molesto de su hábitat. Pero ello, no lo dudamos, conducirá siempre a lo peor, no sólo porque se habrá limitado el campo del conocimiento, sino por el destino infernal que sufrirá lo que se intenta elidir.

Freud invita a la aventura humana que es la cura psicoanalítica, aventura de ese explorador que, recorriendo los caminos más alejados de sus creencias vuelve con recursos de los que no disponía. Y esas energías gastadas antaño en preservar sus dominios, estarán libres para fines acordes al deseo que siempre excede los límites del yo.

En los últimos tiempos, el pensamiento de Sigmund Freud es objeto de crecientes críticas. Podría decirse, es cierto, que las impugnaciones al psicoanálisis lo acompañan desde sus propios orígenes. Pero al período de las resistencias iniciales le sucedió otro de amplia difusión y aceptación general logradas muchas veces, también hay que decirlo, a expensas del rigor. La impiadosa visión negativa, el encarnizamiento pasional, testimonian que la potencia revulsiva del pensamiento de Freud permanece intacta y sus ideas siguen siendo indigestas para una sociedad no menos hipócrita que la suya. Más sutilmente hipócrita, eso sí. Si es cosa de suprimir síntomas molestos, poner lo más rápidamente posible a un sujeto en condiciones de retomar el automatismo ciego de la vida actual, reintegrarlo al mercado como productor exitoso y --sobre todo-- consumidor voraz e insaciable, reactivando sus apetencias, es plausible que el tratamiento psicoanalítico no sea el camino más indicado. Mejor Prozak o la reeducación cognitivista.

La práctica analítica es altamente efectiva si se trata de emprender una de las pocas aventuras aún accesibles al hombre de nuestro tiempo, en un mundo ya totalmente explorado y donde incluso los viajes han sido expropiados por la industria del turismo. El psicoanálisis no es solo una cura, que nunca fue el interés prioritario de Freud, él como explorador de la vida anímica, quiso construir un sujeto a la altura de la época, un sujeto que al ampliar y redefinir el campo de la subjetividad, sea apto para desenvolverse digna y humanamente en los tiempos de la muerte de Dios. Es decir, en el trance de la devaluación de los valores más altos que identificaron a Occidente, del derrumbamiento del orden tradicional, de la pérdida de toda referencia y, por ende, de la errancia planetaria

Freud no quería ser médico, le interesaba la ciencia, la biología, la investigación. Deudor de distintos descubrimientos y de una Viena liberal luego de la destrucción del imperio austro-húngaro, el psicoanálisis tiene una especificidad propia. El anhelo freudiano por descifrar los enigmas del mundo fue superior al de curar. Creía en la ciencia y en su juventud, el laboratorio de Brucke le permitió afincarse en la fisiología histológica. Y fue éste --su maestro admirado-- quien le advirtió que, en vista de sus reducidas posibilidades materiales, no le sería posible una dedicación a una carrera puramente teórica por la cual sentía devoción. Es así que pasa de la histología del sistema nervioso a la neuropatología, y más tarde, será un enigma --el de la neurosis-- quien dará lugar a su creación: el psicoanálisis. Este encuentro hará que Freud tome un interés creciente en la clínica, pie fundamental para una teoría que jamás se separó de ella. Siempre recordó una frase de Charcot que éste emitió sin darle importancia y la evocó a lo largo de su vida cuando conmovía al mundo con lo que le revelaba: “La teoría es buena pero no impide que los hechos existan”. Creyente de la ciencia, gustaba definirse como explorador: “No soy en absoluto un hombre de ciencia, ni un observador, ni un experimentador, ni un pensador. Por temperamento no soy más que un conquistador, un aventurero, si quieres traducir esta palabra, con toda la curiosidad, la osadía y la tenacidad de ese tipo de hombre”.

Freud nació en un siglo fuertemente marcado por la impronta biológica, por el positivismo y es desde esta base que descubre el síntoma histérico como no respondiendo a esta lógica. Nada más alejado del psicologismo que pretende vincular todo lo que sucede en el cuerpo con un correlato psíquico, haciendo de tales campos un todo indivisible. Lacan dice que no hubiese sido posible el paso freudiano sin el cartesiano. Aclaremos: Freud no quería ser médico ya que le interesaba fundamentalmente la investigación aunque, de todos modos, su saber como médico concordaba con el de su época. Lejos de la medicina hipocrática, la medicina de su tiempo --como también la de hoy-- considera que el hombre tiene un cuerpo, lo que no era algo obvio, antes del paso cartesiano. En efecto, Descartes introduce un corte, a partir del cual quedan atrás la unidad del ser humano, el alma como forma del cuerpo. La división está hecha. Dice Lacan que, de aquí en más el médico encarará al cuerpo con la actitud de un señor que desmonta una máquina. Y que es desde esta posición de la que Freud partió, siguiendo lo que era su ideal: la anatomía patológica, el sistema nervioso. Si el síntoma histérico habla de un cuerpo que no es el biológico, fue sin embargo necesaria la fundación de la biología para ubicarlo en otro paradero.

A fines de 1800 el conocimiento médico era el hegemónico: el saber lo tenía el médico y el paciente escuchaba obedeciendo. Pero ya en los primeros casos freudianos se halla un cambio fundamental, su modo de trabajar parte de suponer saber en sus pacientes, invirtiendo así la posición del saber. En pocas palabras: hay un cambio en la idea de razón a partir de Freud cuyas incidencias en el campo del conocimiento son sin precedentes.

Por Silvia Ons

13 de mayo de 2021

Silvia Ons es psicoanalista.

Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856.

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