Entre el límite y el deseo: líneas estratégicas en el colapso de la civilización industrial

Casi nadie ha entendido que la pandemia del covid-19 no tiene nada de evento aislado y excepcional, sino que es un simple momento de un proceso mucho más amplio: el colapso ecosocial.

 

El gran shock que generó el confinamiento total de la primavera de 2020 va quedando cada día más lejos. Hace ya meses que vivimos una “nueva normalidad” que ni es nueva, ya que sigue poniendo el capital y el crecimiento por delante de la vida, ni desde luego tiene nada de normal. En vez de haber aprovechado la parada en seco de los meses del confinamiento para poner en marcha un cambio de rumbo radical, nuestras sociedades se han aferrado al miedo y al continuismo y, de manera desesperada, luchan porque todo siga igual y cuanto antes se normalice, se regularice, se estabilice.

Empatizamos con el sufrimiento de muchas familias y negocios que están viéndose obligadas a enfrentarse a situaciones de tremenda precariedad debido a las medidas políticas de gobiernos como el del Estado español. Nada más lejos de nuestra intención decir que éstas deberían ser abandonadas o desatendidas. No obstante, es un error mayúsculo no ser capaces de ver que de seguir con la particular manera de vivir, de producir, de consumir, de transportarse, etc. que han generado las sociedades capitalistas industriales, el sufrimiento en un futuro cercano será mucho mayor y afectará probablemente a toda la humanidad.

Nuestro gran problema sigue siendo que, de manera profunda, casi nadie ha entendido que la pandemia del covid-19 no tiene nada de evento aislado y excepcional, sino que es un simple momento de un proceso mucho más amplio: el colapso ecosocial.

Aunque casi todo lo que ha sucedido en los últimos años lo deja claro, nos cuesta ver que la supuesta normalidad (sociedades opulentas, en crecimiento perpetuo y con un acceso garantizado a los combustibles fósiles) que constituyen las sociedades occidentales de la segunda mitad del siglo XX son la verdadera excepcionalidad.

Han sido esas sociedades ricas e irreflexivas las que han dilapidado nuestro patrimonio fósil para poner en marcha una Gran Aceleración que por el camino ha devastado los ecosistemas, modificado el clima, erosionado los suelos, contaminado el agua… Y los incendios masivos, los fenómenos climáticos extremos, las sequías, las crisis económicas y muchas otras cosas que inundan hoy nuestros periódicos no son más que los síntomas de esa gran enfermedad terminal que es el colapso de nuestra civilización. Un colapso que no debemos entender como un fenómeno puntual o unitario, sino como un largo proceso de descomposición que afectará de manera desigual a diferentes países y, dentro de éstos, se cebará mucho más con la población más desprotegida.

Sin entender lo anterior es muy difícil que podamos realmente hacer una política que ponga la vida, la libertad, la igualdad y la estabilidad de Gaia por delante de todo lo demás. Al fin y al cabo, empeñarnos en retornar a una normalidad que nunca lo fue es lo contrario a lo que necesitamos hoy. La estabilidad no volverá, el crecimiento no continuará y nuestro modo de vida está en sus estertores. Nos enfrentamos a límites y a daños generados por nuestras dinámicas de extralimitación que hacen no solo indeseable, sino imposible seguir adelante como si nada ocurriera. Y el nuestro no es un problema técnico. Las y los expertos no serán capaces de dar con una nueva tecnología que lo resuelva todo, ni la burocracia del estado encontrará una política infalible que nos permita seguir adelante con nuestra vida como si nada. El nuestro es un problema global y radicalmente político. Lo que está en juego es nuestra manera de vivir (que necesariamente va a tener que cambiar profundamente), y quienes protagonicemos ese cambio tenemos que ser las personas organizadas de forma colectiva.

Pese a que todos los poderes fácticos se nieguen a reconocerlo, en el futuro cercano nos esperan grandes discontinuidades sociales y metabólicas. La pandemia del covid-19 ya nos ha servido para comprender a qué se pueden parecer esas disrupciones, pero lo peor está aún por llegar. En los próximos años, lustros tal vez, todo apunta a que viviremos escasez de energía que se podrá transformar en desabastecimiento de alimentos, en problemas de acceso a combustible, en paralizaciones industriales, etc. También tendremos que vivir con un clima cada vez más inestable y que, hagamos lo que hagamos, nunca volverá al estado de equilibrio del que todas las sociedades humanas agrícolas habían disfrutado hasta el día de hoy. Olas de calor, sequías, grandes tormentas y huracanes, falta de agua dulce, deshielos… Todo ello ha llegado para quedarse, y para poner en jaque nuestro modelo urbano, nuestro sistema agroalimentario industrial o nuestra gestión del agua.

Frente a todo ello, ¿qué haremos? ¿Seguir adelante como si nada pasara? ¿Mantener vivo a toda a costa un capitalismo industrial suicida? Nuestra obligación es articular una política que navegue entre el límite y el deseo. Aunque parece que ya lo hayamos olvidado, la pasada primavera nos ha enseñado algo: que es posible poner por delante del capital a las personas. Y esa enseñanza es imprescindible si queremos tener alguna oportunidad de colapsar mejor, de garantizar vidas dignas, libres e igualitarias en el nuevo equilibrio al que hemos empujado a Gaia. Pero eso no es suficiente, pues por delante de las personas tenemos que poner a la vida. La vida no es únicamente humana, sino que abarca al resto de especies animales y vegetales. Solo en ese todo, las vidas de cada una de las especies son posibles. Es urgente que vayamos disolviendo nuestro arraigado antropocentrismo para poner en el frontispicio a Gaia como un todo que, como dice Jorge Riechmann, construyamos una poliética que sea capaz de mirar más allá de los muros de la ciudad humana.

Empecemos por lo “fácil”: poner por delante a la vida humana significa, en primer lugar, asumir e interiorizar los límites de Gaia. Comprender que las ilusiones del crecimiento infinito, de la abundancia ilimitada y de la naturaleza como algo inerte son malos marcos para entender lo que nos está pasando: necesitamos una Nueva Cultura de la Tierra.

Pero ese límite es también un límite a nuestro propio hacer, tiene que convertirse en una autolimitación colectiva. Esta es la receta mejor para evitar todo autoritarismo, incluido el que ha acompañado al Estado de Alarma. ¿Somos capaces de hacer de la selección de aquello imprescindible para la vida un ejercicio colectivo y asumido? La frugalidad, la modestia, son valores que tienen que venir a sustituir a la competitividad y la ambición. Vivir mejor con menos, decimos desde el ecologismo social. Al menos con menos energía, con menos consumo, con menos desigualdad, con menos injusticia, con menos destrucción socioecológica.

Poner límites también a quienes nos condenan con su hybris desmedida. Debemos unirnos entre iguales para construir una institucionalidad autónoma que, por un lado, nos libere de la expropiación que las élites nos imponen a través del salario y la gestión. Pero que también fuerce a un reparto de toda la riqueza injustamente acaparada por éstas. Por tanto, desalarizar y construir soberanía alimentaria, energética, tecnológica, política. Cuanto más autonomía tengamos, más capaces seremos de garantizar las necesidades sociales sin depredar y combatir, de autolimitarnos en el seno de Gaia y, al mismo tiempo, mejor nos defenderemos de los inevitables ataques de las élites y de los estados. Por tanto, expropiar, repartir el trabajo y la riqueza, okupar o garantizar un mínimo vital para todas aquellas que lo necesitan son políticas básicas. Alumbrar una fuerza que construya pero que también defienda, poner en marcha un ejercicio de autolimitación colectiva que sea una expresión de libertad y de autonomía social. En este trabajo hemos esbozado una hoja de ruta de cómo se podría hacer esto para la economía española durante la década 2020-2030.

Pero este límite nunca llegará si se presenta como alegato lógico, como conclusión política incuestionable. Nuestra acción tiene que navegar entre el límite y el deseo, pues éste último es el único capaz de activarnos, de movernos. Un deseo que, a su vez, se encontrará en la raíz del conflicto que el escenario que detallamos inevitablemente comporta.

No podemos asumir que el poder, el neoliberalismo, el capitalismo industrial, ha ganado definitivamente la batalla del deseo y ha hecho de nosotras y nosotros seres únicamente capaces de desear aquello que el Estado y el mercado nos ofrecen. No podemos porque una verdadera evaluación del límite nos lo impide pero, sobre todo, porque el ser humano ha demostrado a lo largo de su historia (y en el presente también) que puede vivir dignamente en armonía con la naturaleza. Ese, por tanto, es un horizonte de deseo antropológicamente posible y una realidad para muchas sociedades humanas, como por ejemplo algunos pueblos originarios.

¿Por qué son tan persuasivos los cantos de sirena de nuevas propuestas como el Green New Deal (GND)? Precisamente porque pretenden poder aunar la necesidad de asumir el límite con el deseo generalizado entre las “clases medias” occidentales de que casi nada en nuestro modo de vida cambie. Una solución a todas luces falsa, ya que la realidad es que nuestro deseo de no tener que cambiarnos nos lleva a minusvalorar la profundidad del ejercicio de autolimitación que tenemos por delante, incluso del ejercicio de autolimitación que supondría un GND mínimamente realista. Tal y como exploramos en este trabajo, un GND que se acerque a los recortes de emisiones recomendados por el IPCC (que sabemos que son ecológicamente insuficientes), además de apostar por las renovables tiene que volcarse hacia la agroecología, diezmar el coche privado, restringir fuertemente la aviación internacional (el turismo)… Un auténtico vuelco a la subjetividad neoliberal.

Parece por tanto poco probable que un GND mínimamente realista, que implica profundas transformaciones en nuestro modo de vida, pueda convertirse en una opción parlamentaria de mayorías a corto plazo (ya veremos qué sucede a medio plazo en un escenario tremendamente cambiante como el que estamos viviendo). Menos probable aún es que algún Estado tenga la capacidad o el deseo de hacerlo realidad, pues no en vano dependen para su funcionamiento de los impuestos y los mercados financieros que, a su vez, solo pueden desviar fondos fruto de la reproducción del capital. Y, lo que es más importante, las luchas ecologistas atravesadas por la suficiencia austera y la redistribución parecen lejos de estar en disposición de marcar el ritmo de la articulación social.

Por tanto, la construcción de aterrizajes de emergencia en el colapso tendrá que navegar entre las grietas y las zonas grises del sistema, en el disenso, y asumir que el conflicto es inevitable. En ese camino, no hay solución buena ni única. Nadie tiene una solución infalible. Para que llegue a buen puerto ese aterrizaje, no podemos asumir que la transformación del deseo, y por tanto de los modos de vida, está más allá de la acción política posible o realista. Nuestra obligación es, en cambio, politizar el deseo y conectar con la antigua aspiración de la emancipación social. La nuestra tiene que ser una transformación también antropológica, y por tanto no podemos admitir que el triunfo en ese ámbito del neoliberalismo es irreversible. O, si lo hacemos, tendremos que asumir que el ecocidio seguido de genocidio que generarían los peores escenarios de colapso ecosocial es también inevitable.

Solo si somos capaces de anhelar vivir de otro modo, solo si ponemos al tejido de relaciones sociales densas, al tiempo, al aire, a la naturaleza, al trabajo vivido con sentido, al contacto con la tierra por delante del consumo, del dinero o de la mercancía podremos aterrizar de manera lo menos traumática posible. Necesitamos trabajar por la reconstrucción de eso que Mumford llamaba neolítico y que hoy podemos entender como una forma de vida a la vez comunitaria, sostenible, justa y autónoma. Esa es una batalla clave en el plano del deseo. En el informe que citábamos antes, el único escenario capaz de respetar los límites ecológicos era en el que trabajábamos menos horas en total. De ese tiempo de trabajo, dedicábamos más a labores de cuidados en el hogar y menos al empleo remunerado, tanto si era en el sector público, como si era en el privado. Además, era un escenario en el que surgía un nuevo tipo de trabajo, hoy casi inexistente, que era un trabajo comunitario destinado a satisfacer necesidades básicas. Un tipo de trabajo que, potencialmente, tiene mucho más sentido vital que el asalariado. Desde nuestro punto de vista, un escenario capaz de estimular el deseo de muchas personas.

Ahora mismo, los deseos todavía pivotan mayoritariamente entre continuar como si nada en lo económico, pero siendo conscientes de que los tiempos están cambiando, y una transición ecológica que permita vivir más o menos como ahora, ejemplificada en el discurso público del GND (que no en su hipotética materialización). Los Trump apuestan por la economía fósil, que es sin duda la más productiva, al tiempo que refuerzan las fronteras y los imaginarios de confrontación imprescindibles para mantener su poder en un orden que se resquebraja. Están sabiendo leer nuestro tiempo, en función de sus intereses, mejor de lo que parece. Quienes defienden el GND parten de tener una conciencia, al menos parcial, de la crisis socioecológica, pero hacen promesas imposibles de cumplir y que no están a la altura de los retos ecológicos, que no son solo energéticos, sino mucho más complejos. Despliegan un horizonte de deseo de muy corto recorrido y con una alta potencialidad de generar desencanto.

La gran batalla en el campo del deseo en los próximos años o lustros no va a ser la de si se hace la transición hacia una economía sostenible. Eso va a suceder inevitablemente. La disputa va a ser qué tipo de transición triunfa. Por un lado, la ecofascista o la ecoautoritaria: mantener unos altos estándares de vida de las élites, para lo que abrazarán relatos conservacionistas y de defensa de “lo nuestro”. Ya lo hizo el partido nazi y lo empieza a hacer la ultraderecha europea. El cuento de la criadasería un horizonte de deseo (de las élites) en un territorio estéril fruto del Capitaloceno.

El otro gran horizonte de deseo es el que se conforma con el reparto del trabajo y de la riqueza, la sencillez, la lentitud, el placer derivado de tejidos sociales densos o el encuentro íntimo con la naturaleza. Ese encuentro basado en el conocimiento, en el trabajo y en el amor que de ambos se deriva, como nos enseñan ya los movimientos neorrurales. Es el que permitiría materializar una transformación socioeconómica inspirada por el decrecimiento, la relocalización, la integración en los ciclos naturales (es decir, una economía agroecológica y no industrial), y la distribución de la riqueza y el poder. Este es el horizonte de deseo que ahora mismo se encuentra más escondido, menos articulado y más entrelazado con otros deseos contradictorios, pero que probablemente exista más de lo que pensamos. Es el que impulsa a quienes anhelan prejubilarse o a quienes emplean sus vacaciones en peregrinar. Es el deseo que lleva a muchas a abandonar la ciudad y volver a poner los pies en la tierra. Es el deseo, también, de aquellas que deciden trabajar en clave cooperativa y escapar de las imposiciones absurdas del crecimiento. Éste será el único deseo compatible con algo que podamos considerar vidas buenas cuando las vidas que antes calificábamos de buenas (las del consumismo) ya no sean factibles.

Ese horizonte de deseo es imprescindible hacerlo crecer ahora. De no hacerlo, en su hueco crecerá el deseo ecofascista. Y nada hace crecer más el deseo que ver a otras personas viviendo felices. Necesitamos estimular que amplias capas sociales quieran imitar a quienes trabajan en una cooperativa con condiciones laborales dignas y en trabajos socialmente necesarios, viven en edificios ecológicos diseñados para maximizar las amistades y los apoyos mutuos, o comen fruta sabrosa cogiéndola directamente del árbol que cuidan.

Pero eso no es suficiente. Necesitamos estimular el deseo recuperando nuestra capacidad de soñar con otras economías y sociedades, algo que nos parece hoy casi imposible porque el capitalismo y el estado, al cercenar nuestra autonomía económica y política, también han cortado las alas a nuestra capacidad de imaginar otros mundos. Por eso, para poder soñar alto tenemos que ir materializando a la vez los sueños. Es decir, construir vidas autónomas que nos permitan fantasear con sociedades autónomas y, de paso, posicionarnos mejor para defenderlas cuando llegue el momento de hacerlo.

Por Luis González Reyes

@luisglezreyes

Adrián Almazán

23 dic 2020 06:00

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 23 Diciembre 2020 05:28

Por un Pacto Ecosocial con la desobediencia

Por un Pacto Ecosocial con la desobediencia

Por definición un pacto plantea un acuerdo entre dos o más partes, muchas veces solemne, donde se establece una obediencia a cumplir los puntos establecidos en lo que puede ser o no un contrato formal, en ocasiones conseguido incluso debajo de la mesa.

Tan agobiante definición puede generar confusiones, más cuando erradamente se mete en un mismo saco a todos los pactos nacidos en estos convulsos tiempos. Pese a ello, el Pacto Ecosocial del Sur no plantea un acuerdo formal para cumplir una hoja de ruta cerrada ni propone un listado de demandas dirigidas a los gobernantes. No es un pacto con el poder, ni para acceder al poder; este pacto enuncia ideas de cambio de las fuerzas sociales que lo impulsan.

Vivimos la peor crisis moderna de la humanidad; una crisis que rebasa al azote sanitario del coronavirus pues se descubren las fracturas multifacéticas y sistémicas de la civilización dominante. En medio de esa crisis, y pese al aislamiento físico, un grupo de personas sintonizadas desde hace tiempo elaboró un documento corto proponiendo -lo que a mi juicio es- un pacto con la desobediencia, buscando alternativas sistémicas y concertadas con diversos procesos sociales.

En clave de transiciones (en plural), sin olvidar el horizonte utópico, se plantean nueve puntos de acción:

  • una transformación tributaria solidaria donde “quién tiene más, paga más”; anular las deudas externas estatales y construir una nueva arquitectura financiera global, como primer paso de reparación histórica de la deuda ecológica y social contraída por los países centrales desde la colonia;
  • crear sistemas nacionales y locales de cuidado donde la sostenibilidad de la vida sea el centro de nuestras sociedades, entendiendo al cuidado como un derecho que exige un papel más activo del Estado en consulta y corresponsabilidad permanente con pueblos y comunidades;
  • salir de la trampa de la pobreza extrema con una renta básica universal que sustituya las transferencias condicionadas focalizadas de herencia neoliberal;
  • impulsar la soberanía alimentaria combinada con políticas que redistribuyan la tierra, el acceso al agua y una profunda reforma agraria, alejándose de la agricultura industrial de exportación y sus nefastos efectos socioambientales;
  • construir economías y sociedades postextractivistas para proteger la diversidad cultural y natural desde una transición socioecológica radical, impulsando salidas ordenadas y progresivas de la dependencia del petróleo, carbón y gas, de la minería, y de los grandes monocultivos, frenando la deforestación masiva;
  • recuperar y fortalecer espacios de información y comunicación desde la sociedad, actualmente dominados por los medios de comunicación corporativos y las redes sociales que forman parte de las corporaciones más poderosas de nuestros tiempos, para disputar los sentidos históricos de convivencia;
  • fortalecer la autonomía y sostenibilidad de las comunidades locales frente a la fragilidad de las cadenas globales de producción, para potenciar la riqueza de los esfuerzos locales y nacionales;
  • y, concluyendo este listado siempre preliminar, propiciar una integración regional y mundial soberana favoreciendo los sistemas de intercambio local, nacional y regional, con autonomía del mercado mundial globalizado y enfrentando al monopolio global corporativo.

Muchas de estas ideas aparecen en otros documentos elaborados en estos años, no solo durante la pandemia. La diferencia radica en que este Pacto Ecosocial propone acciones concretas a corto plazo sin olvidar las utopías y la imperiosa necesidad de construir imaginarios colectivos, para acordar un rumbo compartido de transformaciones radicales y una base para caminar con plataformas de lucha en los más diversos ámbitos de nuestras sociedades.

La crisis desnudada por la pandemia ha potenciado las desigualdades y muestra, quizás con más brutalidad que antes la incertidumbre y fragilidad de nuestro futuro, siempre en juego. Nos toca enfrentar un mundo desigual e inequitativo en extremo, plagado de todo tipo de violencias (patriarcales, racistas, extractivistas…) que aumentan aceleradamente con la pandemia. Pero también es una enorme oportunidad para (re)construir nuestro futuro desde principios básicos para una vida digna: el cuidado, la redistribución oel reparto, la suficiencia y la reciprocidad, desde bases comunitarias y autonómicas antes que estatales. En concreto, el campo principal de acción aparece en donde podemos actuar propiciando vidas mancomunadas, en espacios comunes: plurales y diversos, con igualdad y justicia, con horizontes construidos colectivamente, para resistir el creciente autoritarismo y construir simultáneamente todas las alternativas posibles.

En realidad este Pacto viene desde abajo, desde los movimientos sociales y la Madre Tierra (origen y base de todos los derechos); eso sin ocultar la responsabilidad de quienes lo redactaron. Este Pacto surge, en definitiva, desde múltiples luchas de resistencia y de re-existencia en nuestra región, incluso se sintoniza con la larga memoria de los pueblos originarios, algunas de cuyas más importantes organizaciones lo respaldan.

Así, desde esas luchas, reflexiones y realidades se propone este Pacto Social, Ecológico, Económico e Intercultural desde el Sur, desde América Latina, desde Abya Yala y Afro-Latinoamérica, proyectándolo a los sures del mundo, convocando a desobedecer y confrontar al poder para enterrar al mundo del capital y crear un mundo nuevo. Y para conseguirlo, caminando desde el aquí y el ahora, quienes escribimos este Pacto buscamos horizontes de transformación civilizatoria, en esencia postcapitalistas, tanto para superar el antropocentrismo, como la colonialidad, los racismos y el patriarcado. El fin es construir un mundo donde quepan muchos mundos -un pluriverso- pensados desde las perspectivas, deseos y luchas de los pueblos y sus derechos.-

NOTA: este artículo fue publicado en el Boletín 74: “Activistas por la vida” de EntrePueblos / EntrePobles, diciembre 2020. https://www.entrepueblos.org/publicaciones/boletin-74/

Por Alberto Acosta. Economista ecuatoriano. Profesor universitario. Compañero de lucha de los movimientos sociales. Juez del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza. Ministro de Energía y Minas del Ecuador (2007). Presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador (2007-2008).

Publicado enMedio Ambiente
Las aglomeraciones en las playas de Río de Janeiro son habituales en estos días, pese a la pandemia.  ________________________________________ Imagen: AFP

Todavía no se sabe si se transmite más rápido y si es más agresiva

 

Un grupo de investigadores identificó una nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, en el estado de Río de Janeiro, una de las regiones más golpeadas por la pandemia en Brasil, informaron este martes fuentes científicas de ese país.

Según un estudio del Laboratorio Nacional de Computación Científica (LNCC), vinculado al Ministerio de Ciencia y Tecnología y realizado en conjunto con la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), la nueva variante fue detectada por primera vez el pasado octubre en la ciudad de Río de Janeiro, capital del estado homónimo.

Los investigadores destacaron que, por ahora, la nueva variante está "parcialmente restringida" a la ciudad, que concentra el mayor número de casos y muertes por covid-19 en la región, pero alertaron sobre una posible diseminación por todo el estado y, consecuentemente, otras zonas del país.

"El aumento significativo en la frecuencia de ese linaje levanta preocupaciones sobre la gestión de la salud pública y la necesidad de vigilancia genómica durante la segunda ola de infecciones", expresaron los científicos en el estudio.

La mutación del virus fue descubierta a través de la secuenciación genética del linaje B.1.1.28, que ya circula en Brasil desde el inicio del año, y se calcula que la variante haya surgido en julio.

Los investigadores analizaron 180 genomas del SARS-CoV-2 y han descubierto cinco "mutaciones exclusivas", que "han emergido y rápidamente se propagado".

El estudio, sin embargo, no indica si la nueva variante identificada es más transmisible o más agresiva que las que ya son conocidas en Brasil, uno de los países más golpeados por la pandemia junto a Estados Unidos e India.

Asimismo, los científicos señalaron que tampoco hay "indicios" de que la variante puede reducir la eficacia de las vacunas contra la covid-19 que apenas empiezan a ser distribuidas en todo el mundo.

El estado de Río de Janeiro, después de Sao Paulo, es la segunda región de Brasil con el mayor número absoluto de fallecidos a causa de la enfermedad, con casi 25.000 decesos, y la sexta con más casos confirmados (407.575).

En todo el país, que cuenta con una población de unos 210 millones de habitantes, el coronavirus ya deja más de 187.000 muertos y 7,2 millones de infectados.En las últimas semanas, Brasil ha experimentado un nuevo rebrote del patógeno, lo que obligó a varios estados y municipios a endurecer las medidas restrictivas de cara a las fiestas de fin de año, que incluso llegaron a ser canceladas en varias localidades.

Publicado enInternacional
Relecturas 2020. La débil reacción fiscal frente al coronavirus

El tiempo pasa y nos marca de diversas maneras con sus acontecimientos, unos más fuertes, otros no tanto. De unos y otros escritos en desdeabajo en su debido momento. Hoy, en época de balances, los retomamos y les invitamos a su relectura.

 

Una revisión de las medidas económicas más fuertes tomados por el gobierno nacional desnudan la pequeñez e insuficiencia de la inversión pública en nuestro país, así como la incomprensión del potencial de la crisis que golpea a nuestro país, como parte de un sistema global también afectado en su integridad.

Gasto público como porcentaje del PIB en respuesta al Coronavirus

Alemania  28
 Italia  20
 España 16
 Francia  15
 Bélgica 14
 Austria  10
 USA9
 Polonia9
Suecia9
Colombia2

Fuente: Oxford Economics.

 

La respuesta de los países al Coronavirus ha sido muy diferente. En el cuadro se presenta el gasto público que cada gobierno estima destinar para combatir la pandemia. Las cifras corresponden a porcentajes del PIB de cada país. De lejos, el mayor gasto es el de Alemania (28% del PIB). Le siguen Italia (20%) y España (16%). Hasta ahora el costo de las medidas que el gobierno colombiano ha anunciado, sumando los gastos de las administraciones locales, podría llegar a 20 billones de pesos, que más o menos corresponde a 2 por ciento del PIB. Comparado con otros países, es clarísimo que los estímulos son mínimos. Parecería que el Gobierno todavía no se hubiera percatado de la gravedad de la crisis.

Cada gobierno percibe el contagio de manera distinta, y por esta razón las respuestas no son homogéneas. El cuadro refleja, además, el músculo financiero de las políticas fiscales. Mientras que en Alemania, el gasto público total, como porcentaje del PIB es cercano al 60 por ciento en Colombia apenas llega al 19 por ciento. La brecha es significativa y refleja la confianza que tiene la sociedad alemana en la acción del Estado, y el profundo desprecio que existe en Colombia por lo público. En momentos de crisis como la actual se siente con mayor fuerza la falta que hace la protección del Estado. En Colombia es evidente la debilidad de lo social.

Recursos para las empresas o para los ciudadanos

El debate ha sido muy álgido sobre los beneficiarios de los recursos. En Estados Unidos, de los 9 puntos del PIB destinado para enfrentar la crisis, 5 irán para apalancar los créditos y darle garantías a los bancos. En Colombia se ha privilegiado la financiación de la salud y la atención a los más vulnerables, pero de nuevo queda en evidencia la debilidad de la infraestructura hospitalaria, y la falta de cobertura efectiva. Y en cuanto a las personas pobres, por ahora la atención recae en Familias en Acción –que cobija a 2,6 millones de hogares–, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción. Esta semana comenzó la devolución del IVA a las familias de menos recursos (75 mil pesos por familia cada dos meses). Además, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) está distribuyendo mercados a las familias que tienen niños en las guarderías. El gobierno nacional, siguiendo el ejemplo de Bogotá Solidaria, está armando un programa que se llama Ingreso Solidario, para atender a las personas vulnerables que hasta ahora no están en las bases de datos de los programas sociales mencionados. Este proceso apenas está comenzando, y se están tratando de mejorar las bases de datos.

La reacción de los gobiernos locales ha sido muy heterogénea. Pero, en general, se ha tratado de atender rápidamente a la población vulnerable, para evitar que el desespero del hambre lleve al vandalismo. Las ciudades grandes (Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla) tienen mayor músculo financiero, y le dan prioridad a la distribución de alimentos. Para complementar los programas nacionales, en Bogotá, por ejemplo, la Secretaría de Educación comenzó a entregar mercados de 50 mil pesos por niño matriculado, a través del Éxito y de tiendas de barrio. Y está comenzando el programa Bogotá Solidaria, que busca atender a quienes tienen necesidades urgentes pero no están inscritas en los programas regulares. Son personas pobres que viven del día a día, y que no están en los registros usuales del Distrito. En general ha sido notoria la dificultad para lograr una buena focalización de la población más vulnerable.

Fuera de las grandes ciudades, el margen de maniobra que tienen los municipios, y los departamentos, es muy bajo. Por esta razón tienen que depender de los recursos nacionales. En los departamentos y municipios se están ejecutando programas como Familias en Acción. Y se están haciendo ajustes para implementar el Programa de Alimentación Escolar (PAE). Parte de las dificultades logísticas se originan en que el Gobierno decretó el comienzo de vacaciones el 16 de marzo, y de acuerdo con las normas vigentes no se podría dar alimentos a niños y jóvenes que estén en vacaciones. En Bogotá ha sido distinto, porque no hay vacaciones, y se ha mantenido el aprendizaje en la casa. Se ha buscado que los estudiantes no interrumpan el proceso educativo.
La pandemia ha puesto en evidencia las limitaciones de los registros administrativos, que eran razonablemente buenos para cálculos estadísticos, pero no son adecuados para distribuir subsidios, porque se requiere la plena identificación del beneficiario. De todas maneras, los recursos que les están entregando a las familias no son suficientes. Los subsidios nunca han garantizado el sostenimiento de los hogares, porque en condiciones normales pueden obtener ingresos adicionales. Es absurdo pretender que una familia pueda vivir únicamente con los subsidios.

Hay mucha duda sobre las ayudas por darle a los grupos medios de la población (estratos 3 y 4), que también están sintiendo el impacto de la crisis. Por ahora, se están buscando alternativas para aligerar los créditos y el pago de servicios públicos. El Gobierno está analizando la posibilidad de darle subsidios a los trabajadores formales, pero aún no toma una decisión clara.

En Colombia todavía no le han dado subsidios directos a las empresas, y le han pedido a los bancos que sean más flexibles con los créditos. Y para estimular esta política el Banco de la República bajó la tasa de interés de referencia anual de 4,25 por ciento a 3,75, y se recapitalizó el Fondo Nacional de Garantías. No obstante esta reducción, los bancos comerciales siguen cobrando intereses muy altos (25% en tarjetas de crédito). A pesar de los esfuerzos que ha hecho el Banco de la República, los bancos comerciales no bajan las tasas de manera importante. En medio de la crisis le están proponiendo a los clientes ampliar los plazos, pero no han tomado decisiones que, efectivamente, alivien la situación de los deudores. El sector financiero, que ha sido uno de los grandes favorecidos en los últimos 10 años del desempeño de la economía, todavía no está dispuesto a reducir sus enormes ganancias. Si mantiene esta posición obstinada, también tendrán problemas cuando las familias no les puedan pagar.

El decreto 444 y la reacción airada de los gobiernos locales

De manera inconsulta, el Gobierno expidió el decreto 444, mediante el cual crea el Fondo de Mitigación de Emergencias (Fome), que se nutre de dos fuentes que tienen su origen en las regalías. Por un lado, el Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) y, por el otro, el Fondo de Pensiones de las Entidades Territoriales (Fonpet). Entre estas dos fuentes suman unos 14 billones de pesos. El Decreto dice que estos recursos, que son de los departamentos y de los municipios, serán tomados en calidad de préstamo. Varios gobernantes locales, como Claudia López en Bogotá, y Carlos Caicedo en el Magdalena, reaccionaron en contra, porque consideran que esta decisión es unilateral y abusiva. Desde su perspectiva, las administraciones locales necesitan estos dineros para poder responder a la emergencia.

Además, los usos que tendrán los recursos del Fome no son claros. En el Decreto se dice que podrán servir para apalancar las necesidades financieras de los bancos e intermediarios financieros. Como lo ha señalado el gobernador del Magdalena, se debería mirar el ejemplo de Islandia, que en lugar de entregarle la plata directamente a los bancos, se la transfirió a los deudores para que le pagaran a los bancos, y pudieran conservar sus activos.

 


El uso de las reservas

 

Llegó el momento de volver la mirada hacia las reservas internacionales. Colombia tiene en el exterior –sobre todo en bonos del Tesoro de los Estados Unidos– 53 mil millones de dólares. El país puede utilizar de manera responsable parte de estos recursos, digamos 5 mil millones de dólares, que serían equivalente a 20 billones de pesos.

El Banco de la República se niega a hacer operaciones heterodoxas, pero en medio de la crisis hay que seguir el ejemplo de otros bancos del mundo, que también lo hacen. Es factible, además, que en las circunstancias actuales el Banco le haga préstamos directos al Gobierno.

Un impuesto urgente al patrimonio

Dadas las condiciones excepcionales de la emergencia, podría decretarse de manera inmediata un impuesto al patrimonio que sea progresivo, de tal forma que la tarifa vaya creciendo con el valor del patrimonio. Esta medida favorece la distribución del ingreso y permite fortalecer las finanzas públicas.

La crisis desprendió inmensos retos para el gobierno nacional y éste aún no responde al nivel requerido; de proseguir así los efecto negativos de su proceder serán más fuertes no solo en el corto sino también en el mediano y largo plazo, cuando el impacto de la anunciada recesión haya golpeado con todo su potencial al conjunto social.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
6 de abril de 2020

 

 

Periódico desdeabajo Nº267, pdf interactivo

 

 

Para suscripción:

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Publicado enColombia
Con Biden, el Pentágono intensifica la disputa por el mar de China

El último documento conocido del Pentágono, establece que China es la única amenaza estratégica para su dominación y que Rusia es un peligro militar. El texto fue divulgado el 18 de diciembre y firmado por los jefes de la Marina, del Cuerpo de Marines y de la Guardia Costera.

 

El breve documento, apenas 36 páginas, titulado Ventaja en el Mar, dice que siendo EEUU una "nación marítima", "nuestra seguridad y prosperidad dependen de los mares". El punto de partida del análisis consiste en señalar que el mundo llegó a un punto de inflexión: "Nuestras acciones en esta década darán forma al equilibrio de poder marítimo durante el resto de este siglo".

El documento señala que desde principios del siglo XXI, la Marina osberva "con alarma, el creciente poder naval de la República Popular China y el comportamiento cada vez más agresivo de la Federación Rusa". Y añade que las fuerzas navales de EEUU "interactúan diariamente con buques de guerra y aviones chinos y rusos".

Para el Pentágno, China es el "único rival con potencial económico y militar" que presenta una "amenaza estratégica global de largo plazo a los EEUU". Aunque a Rusia no la considera un adversario naval, destaca que proyectó poder cuando "a comienzos de diciembre movilizó dos de sus cuatro flotas".

Los jefes navales de EEUU coinciden en que el punto más caliente del planeta es el Mar del Sur de China, porque es "la principal ruta de entrada y salida del comercio chino, con puntos de fácil bloqueo naval".

Aunque algunos analistas, como el brasileño Igor Gielow de Folha de Sao Paulo, consideran el documento como "alarmista" y destinado a exigir más recursos económicos a la nueva Administración de Joe Biden, sostiene que "los militares temen las ventajas asimétricas, como que China pueda usar su poderío aéreo contra naves estadounidenses cerca de su territorio".

Una de las mayores amenazas es el destructor de clase Tipo 055 de China, considerado el buque de guerra más capaz de su tipo en el mundo, en una nacion cuyos astilleros lanzan de 8 a 10 destructores de alta gama por año.

En respuesta, el Pentágono apunta que sus fuerzas navales deberían enfocarse en barcos más ligeros y baratos, para encarar  operaciones ligeras, de bajo costo y móviles. Apunta también a "promover riesgos tácticos calculados y adoptar una postura más asertiva" en sus operaciones diarias, para asegurar "una ventaja estratégica a largo plazo sobre ambos rivales".

"Riesgos tácticos" que el analista Gielow considera "una invitación a cometer errores", como ya sucedió en noviembre cuando un destructor de EEUU ingresó en la bahía Pedro el Grande, en la costa rusa del Pacífico, siendo expulsado por otro destructor ruso que amenazó con abrir fuergo.

Incidentes de este tipo van a ser muy comunes en adelante, como ya ha sucedido en 2020 en el mar del Sur de China y en el mar Negro. Todos los datos apuntan a confirmar el aseito de Asia Times, de que "la Administración entrante de Biden apretará los tornillos a China, acercándose más a las duras políticas de la Administración Trump sobre China, que su predecesor Barack Obama".

Mientras tanto, China realizó ejercicios con fuego real en el mar del Sur de China, desplegando helicópteros y misiles antibuque avanzados en ejercicios de simulación de guerra.

Según EEUU, las actividades militares de China en el área, "incluidos ejercicios, entrenamientos, visitas a puertos y operaciones, aumentaron en un 50%, hasta 65 en 2020, de los 44 ejercicios que hubo en 2019".

El analista de Asia Times, Richard Heydarian, recuerda que "Jake Sullivan, elegido por Biden como asesor de seguridad nacional, ha pedido recientemente la intensificación de las operaciones de libertad de navegación contra China en el mar del Sur de China, lo que marca una posible escalada de la política que siguió Trump".

Agrega que Sullivan defiende dedicar más recursos a "mantener junto a nuestros socios, la libertad de navegación en el mar de China Meridional", porque "eso pone el zapato en el otro pie. Entonces China tiene que detenernos, lo que no harán".

Recordemos que la Administración de Trump aumentó la frecuencia de las operaciones de "libertad de navegación" (FONOP), respaldó más de dos mil misiones navales con patrullas aéreas en los primeros seis meses de este año, expandió el financiamiento militar a sus aliados y "tomó la decisión sin precedentes de respaldar efectivamente los reclamos marítimos de los rivales de China en el mar de China Meridional", señala Asia Times.

Por último está el masivo respaldo a Taiwán, autorizando la venta de material militar por cinco mil millones de dólares a la isla.

Sin duda el personal de confianza de la futura Administración Biden quiere intensificar la presión militar y diplomática sobre Pekín, aunque seguramente tendrá un lenguaje menos beligerante.

Por el lado de China, el gobierno ha tomado nota de la probable agravación de la situación. Un editorial del oficialista Global Times, de setiembre pasado, alertaba que "un ataque de EEUU a las islas chinas será respondido con un feroz contraataque".

El editeorial fue la respuesta a una provocación de la revista Air Force, donde los soldados aparecen con parches con el mapa de China, señalada como el próximo objetivo militar, en el marco de operaciones con drones en ejercicios marítimos de ataque. "La última vez que la Fuerza Aérea de EEUU puso a un país en el parche fue durante la Guerra de Vietnam", destaca Global Times.

El diario considera que "Washington está intensificando sus preparativos de guerra contra China, y los drones, que han estado involucrados en asesinatos y otros ataques en todo el mundo, también jugarán un papel".

Además enfatiza que China derribará aviones, tripulados o no, que ataquen sus islas artificales en el mar de Sur de China, atacando además "las plataformas y bases desde las que despegan esos aviones". Amenaza con convertir sus islas en bases militares en pleno funcionamiento. Exactamente lo que viene haciendo en los últimos meses.

Los preparativos militares abarcan todos los frentes, desde el marítimo al terreste. Días atrás la televisión estatal china emitió un reportaje señalando que el Ejército desplegaría dos de sus principales tanques en combate urbano si estallara una guerra contra Taiwán.

Las fuerzas armadas chinas tienen la convicción de que en un posible enfrentamiento con Taiwán, "una batalla callejera sería inevitable", añadiendo que "una guerra final para poner a todo Taiwán bajo control debe ser completada por las fuerzas de tierra y los marines".

Aún antes de que Biden asuma la presidencia, va cobrando forma un futuro inmediato nada promisorio: la tensión internacional no va a decrecer, sino todo lo contrario, con especial riesgo de conflicto armado entre potencias atómicas en las fronteras de Rusia y en el mar del Sur de China.

12:29 GMT 21.12.2020(actualizada a las 14:34 GMT 21.12.2020

Por Raúl Zibechi

Publicado enInternacional
Qué se sabe y qué no de la nueva variante del coronavirus

Lo que preocupa de la mutación detectada en el Reino Unido es la velocidad con que se propaga. Argentina, como otros países, decidió cancelar los vuelos con Gran Bretaña, donde se impusieron fuertes restricciones. Los científicos buscan descifrarla para determinar su verdadero impacto.

Una nueva variante de coronavirus fue identificada en Reino Unido y levantó las alertas en todo el mundo. El temblor fue tal que las acciones en las bolsas europeas cayeron, al igual que el petróleo. El patógeno se propagó con velocidad y obligó a las autoridades británicas a imponer severas restricciones, al tiempo que buena parte de las naciones se vieron obligadas a suspender el vínculo con ese territorio. El gobierno argentino hizo lo propio y canceló los vuelos que unen Buenos Aires y Londres. En el presente, los equipos científicos europeos trabajan contrarreloj con el objetivo de poder reunir más información, pero --como es natural todavía-- hay muchos aspectos que, sencillamente, se desconocen. Al parecer, circula desde septiembre y es un 70 por ciento más contagiosa, aunque no se sabe si la enfermedad que genera es más grave o causa más muertes. La gran incógnita es determinar la utilidad de las vacunas en marcha. Uno de los referentes de la Sputnik V aseguró que es igual de eficaz con la nueva variante.

A pesar de las dudas y la incertidumbre generalizada, desde la Organización Mundial de la Salud afirmaron que la situación “no está fuera de control” e instaron a los Estados a continuar con la aplicación de medidas sanitarias (aislamiento, uso de barbijo e higiene) que ya demostraron eficacia a lo largo de estos meses. Michael Ryan, el responsable de emergencias sanitarias de la OMS, apuntó en conferencia de prensa: "Hemos registrado un R0 (tasa de reproducción del virus) mucho más elevada que 1,5 en diferentes momentos de esta pandemia, y lo hemos controlado. Esta situación, en ese sentido, no está fuera de control". De esta manera, colocó paños fríos e intentó llevar un mensaje de tranquilidad. La ansiedad brota cuando la información escasea: a continuación, los aspectos claves que deben tenerse en cuenta.

Lo que se sabe

Para empezar, ¿qué es una nueva variante del coronavirus? De la misma manera que los humanos cuentan con su ADN, el Sars CoV-2 tiene un material genético: el ARN. Es algo así como “un manual de instrucciones” que le indica al patógeno cómo replicarse y está conformado por 30 mil letras. En alguna ocasión, el virus cambia de letra, es decir, “muta”. Con claridad lo explica Daniela Hozbor, bioquímica e investigadora principal del Conicet en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de La Plata: “La identidad del virus está dada por su material genético que, en este caso, es un ARN con un tamaño de 30 mil letras. Cuando se multiplica al interior de las células del huésped, se producen equivocaciones en la lectura de esas letras. Así es como surgen las mutaciones, que pueden producir cambios importantes o no necesariamente”. Después continúa: “Si las modificaciones le resultan beneficiosas al virus, luego le permiten seguir replicándose. Lo que ocurrió con esta variante es que acumularon muchas modificaciones que le resultaron benéficas para su ciclo viral”.

La diferencia con la variante de Sars CoV-2 anterior se halló en 29 mutaciones de las 30 mil letras que --como se apuntaba-- conforman el texto genético del virus y se concentran en la proteína S (Spike), que opera como puerta de entrada del patógeno a las células que ingresa e infecta. En esta línea, el nuevo virus es --al menos un poco-- distinto al antiguo. Esta variante, a priori, se transmitiría con un 70% más de velocidad --con lo cual se incrementaría la tasa de contagios-- y también se sabe que ya está circulando desde septiembre. De hecho, de los nuevos infectados reportados por el ministerio de Salud británico, el 62% fue contagiado con la nueva variante del Sars CoV-2. Con esa cifra, se volvió evidente cómo fue reemplazando paulatinamente a la anterior; no obstante, ello no implica que sea más infectiva.

Bajo esta premisa, en un documento confeccionado por la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), se destaca lo siguiente: “Modelos matemáticos, en los cuales no está ponderado el impacto de la falta de adherencia a las medidas de distanciamiento, sugieren que esta variante podría ser un 70% más transmisible que las variantes que circulaban anteriormente”. Y al respecto del posible incremento en la gravedad de las infecciones, postula: “La información disponible sobre la gravedad de las infecciones causadas por la nueva variante del virus es limitada. Hasta la fecha, no hay indicios de aumento de la gravedad de la infección en relación con la variante. Estos datos presentan como limitantes que la mayoría de los casos asociados a la misma se detectaron en personas menores de 60 años, que tienen menos probabilidades de desarrollar síntomas graves”.

Aun no se sabe si la enfermedad que ocasiona la variante reportada en Reino Unido es más grave o genera más muertes. Otras variantes no han generado una diferencia en este punto. Sin embargo, si se confirmara el hecho de ser más contagiosa ya sería suficiente problema porque uno de los grandes cuellos de botella durante la pandemia ha sido la disponibilidad de camas de terapia intensiva y la de recursos críticos como respiradores. Si hay más enfermos, las instalaciones e insumos --que son finitos-- comienzan a escasear.

¿Cómo suceden las mutaciones?

No es la primera mutación que ocurre; en contraposición a ello, son mucho más habituales de lo que se cree. De hecho, la cepa que originó todo en Wuhan (China) es diferente a la que circula en el presente. “Para estudiar las mutaciones lo que se suele hacer es un árbol genealógico. El objetivo es saber de dónde vino y hacia dónde está yendo. En el presente se analiza desde muchos puntos de vista cómo es que va cambiando el genoma del virus y sus implicancias. Todos los países realizan una vigilancia de ese estilo, Argentina no está exenta. Hay una iniciativa que se denomina Proyecto País liderado a nivel doméstico por la doctora Mariana Viegas”, cuenta Hozbor. Aunque en este caso no saben en dónde se originó, los equipos científicos pudieron afirmar --como ya se ha señalado-- que circula desde septiembre. Con lo cual, aunque suspender los vuelos provenientes desde Gran Bretaña es una decisión correcta, lo más probable es que la nueva variante del Sars CoV-2 ya se encuentre en varios países que tuvieron flujo migratorio con éste durante los últimos meses.

Según las hipótesis propuestas a la fecha, pudo haber surgido de pacientes con un sistema inmunológico debilitado, que hayan generado las condiciones adecuadas para que el patógeno se modificara. Por estos días, incluso, existe una variante que fue reportada en Sudáfrica y cuenta con características muy similares a la nueva de Reino Unido. De acuerdo a lo que han advertido desde la cartera sanitaria de la nación africana, es más contagiosa en individuos jóvenes y que desarrollan cuadros de la enfermedad más graves sin tener enfermedades preexistentes. ZweliMkhize, el titular de la cartera, informó que "una variante del virus SARS-COV-2, actualmente denominada Variante 501.V2, fue identificada por los científicos genómicos” de allí. Y lo que aún significa más: “Las pruebas que se recopilaron sugieren claramente que la segunda ola actual que estamos experimentando está siendo impulsada por esta nueva variante”, añadió.

¿Las vacunas funcionarán o serían menos eficaces?

Cuando el mundo respiraba por primera vez en este 2020, la noticia de la nueva variante parece complicarlo todo de nuevo. Las vacunas para el Sars CoV-2 ya están siendo aplicadas (EEUU, Reino Unido, China, Rusia) y en otros países ya están en camino; sin embargo, aún no se sabe con certeza si todas podrían servir para proteger a la población mundial de la variante emergente. Bajo esta premisa, Kirill Dmitriev, CEO del Russian Direct Investment Fund (RDIF), referente principal de la producción de la vacuna que llegará a Argentina, apuntó con rapidez de reflejos: "Según nuestra información, Sputnik V será tan eficaz contra la nueva variante de coronavirus que se encuentra en Europa como contra las cepas existentes". Y agregó: "Sputnik V ha demostrado su eficacia durante un período de tiempo a pesar de las mutaciones anteriores del virus".

Para Hozbor es momento de desplegar nuevas líneas de análisis y ensayos. “Al respecto de las vacunas, deberían enfrentar a esta nueva variante con los sueros de los individuos vacunados. De esta manera, los equipos científicos que llevan adelante las pruebas para las diferentes drogas podrían chequear qué capacidad neutralizante tienen. Todo está por verse”. Mientras tanto, los acontecimientos suceden tan rápido que toda afirmación corre el riesgo de volverse provisoria.

Publicado enInternacional
Imagen de Londres, Reino Unido. — Andy Rain / EFE

La nueva variante del coronavirus, más contagiosa, ha disparado las alarmas de los países europeos ahora que la vacuna ya está distribuyéndose. La UE convoca una "reunión urgente del mecanismo de crisis".

 

La aparición de una nueva variante del coronavirus ha obligado a las autoridades británicas a establecer duras medidas restrictivas en gran parte del Reino Unido por el alarmante incremento de los casos de la covid-19 que han provocado la cancelación unilateral de vuelos desde muchos países de Europa, a la espera de medidas homogéneas desde la UE. 

Ante la evidencia científica que indica que la nueva cepa acelera hasta un 70% más la transmisión del virus, el primer ministro británico, Boris Johnson, se ha visto forzado a modificar los planes de movimiento de la población para esta Navidad, entre críticas de la oposición laborista por no haber tomado antes estas medidas. 

La presidencia alemana de la Unión Europea (UE) ha convocado una reunión urgente al más alto nivel para este lunes con el fin de coordinar una respuesta comunitaria a la nueva variante de covid-19 detectada en el Reino Unido. "La Presidencia ha invitado a los estados miembros de la UE a una reunión urgente del mecanismo de crisis de la IPCR (respuesta política integrada a la crisis, en sus siglas en inglés) mañana por la mañana a las 11.00 horas", tuiteó este domingo su portavoz, Sebastian Fischer.

Mientras tanto, el Gobierno de España ha anunciado que ante la aparición de una nueva cepa de coronavirus en Reino Unido reforzará en aeropuertos y puertos el control de verificación de pruebas PCR a las personas que procedan del país. El Ejecutivo también había pedido, previamente, una respuesta comunitaria coordinada sobre si prohibir el tráfico aéreo con el Reino Unido, después de que varios países lo hayan hecho.

En la misma línea, Francia busca una respuesta europea coordinada a la situación sanitaria y se ha sumado a otros socios europeos que han decidido limitar sus conexiones con el Reino Unido tras la detección allí de una nueva variante del coronavirus y prohibió la circulación desde ese país durante 48 horas.

El Ejecutivo francés indicó en un comunicado que la medida afecta desde la medianoche tanto a los desplazamientos de viajeros como al transporte de mercancías, ya sea por vía ferroviaria, aérea o marítima, mientras que el flujo de personas o transportes hacia ese país sí está autorizado.

Varios países europeos prohíben volar al Reino Unido

Países Bajos, Bélgica, Italia, Austria, Irlanda e incluso Alemania decidieron durante el domingo prohibir los vuelos con el Reino Unido. El primero en reaccionar fue el gobierno de Países Bajos que optó por prohibir el tráfico aéreo de pasajeros con el Reino Unido de forma inmediata y durante al menos diez días, siguiendo una recomendación de las autoridades sanitarias neerlandesas.

El Instituto de Salud Pública de Países Bajos (RIVM) pidió a Sanidad el control de los movimientos de pasajeros con el Reino Unido "tanto como sea posible" para limitar "la introducción de esta cepa de virus" en territorio neerlandés, por lo que el gabinete tomó la decisión prohibir el tráfico aéreo de personas procedentes de las islas británicas al menos hasta el 1 de enero.

La prohibición del Gobierno de Bélgica es provisionalmente por solo 24 horas a partir de la medianoche del domingo, pero además del transporte aéreo incluye el ferroviario, indicó el primer ministro del país, Alexander De Croo, a la televisión pública flamenca VRT.

Italia también suspendió los vuelos, y prohibió la entrada a las personas que hayan estado en el Reino Unido en los últimos catorce días, anuncio el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, que precisó que la decisión ha sido comunicada a las autoridades de Londres.

"Como Gobierno tenemos el deber de proteger a los italianos y por esa razón, tras haber avisado al Gobierno británico, estamos a punto de firmar una medida con el ministro de Sanidad para suspender los vuelos con Gran Bretaña", anotó el jefe de la diplomacia italiana.

Por su parte, el Gobierno irlandés impuso este domingo una prohibición de 48 horas a los viajes procedentes del Reino Unido, tras la aparición de una nueva cepa del coronavirus en territorio británico, confirmó el ministro de Transporte, Eamon Ryan. Las restricciones entrarán en vigor a partir de esta medianoche, pero serán revisadas en la reunión del Gobierno el próximo martes, aunque se espera que sean extendidas, según los medios locales.

Portugal "limitará los vuelos"

Portugal limitará desde esta medianoche los vuelos procedentes del Reino Unido a ciudadanos nacionales lusos o con residencia legal en Portugal, que deberán además presentar un test con resultado negativo o someterse a la prueba a su llegada al aeropuerto de destino.

Las medidas fueron anunciadas hoy por el gabinete del ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita, que explicó en un comunicado que a los ciudadanos autorizados a viajar desde Reino Unido que no presenten el test se les realizará en el propio aeropuerto a su llegada a territorio portugués.

Grecia impone cuarentena de una semana a los viajeros del Reino Unido

Grecia impondrá a partir de mañana una cuarentena de siete días a todas las personas que lleguen desde el Reino Unido, además de mantener la obligatoriedad de presentar una prueba PCR negativa realizada en las 72 horas previas al viaje.

Según anunció este domingo la secretaría general de Protección Civil en un comunicado, la nueva medida entrará en vigor el lunes a las 06.00 de la mañana (04.00 GMT) como primera respuesta a la fuerte propagación que está experimentando la nueva cepa de covid-19 detectada en el Reino Unido. Para el resto de viajeros sigue rigiendo la cuarentena de tres días y la obligación de presentar una prueba PCR negativa.

Turquía suspende vuelos

El Gobierno turco ha suspendido temporalmente la llegada de vuelos desde Reino Unido, Holanda, Dinamarca y Sudáfrica para contener la propagación de la nueva mutación del coronavirus de la covid-19.

"Se ha decidido una suspensión temporal de los vuelos desde Inglaterra, Dinamarca, Holanda y Sudáfrica a nuestro país", señaló el ministro de Sanidad, Fahrettin Koca, en un mensaje en la red social Twitter.

20/12/2020 15:18 Actualizado: 20/12/2020 22:48

público

Publicado enInternacional
Sábado, 19 Diciembre 2020 05:57

2020, el año que vivimos peligrosamente

2020, el año que vivimos peligrosamente

Termina un año de crisis pandémica y comienza una larga marcha de vacunación y crisis económica, con el desempleo creciendo y la producción y el turismo descendiendo.

Pocas cosas positivas podemos escribir a modo de balance de este 2020. Quizá la principal sea que la grave crisis de salud asociada a la pandemia ha dejado en nuestras sociedades una reivindicación de la necesidad de la vuelta del Estado después del desmantelamiento neoliberal de lo público.

La pandemia que asola al mundo podemos calificarla, tomando la caracterización de los sociólogos Marcel Mauss y Norbert Elías, de “hecho social total”, la superposición de la estructura social y la estructura emotiva, en un hecho que pone en juego la totalidad de la sociedad y sus instituciones, y modifica tanto lo micro como lo macro de un mundo globalizado que ya estaba en crisis antes de 2020.

Pero de todo lo negativo, y más allá de lo evidente, la crisis de salud que ha dejado ya más de un millón y medio de muertos en el mundo, es necesario sub-rayar el aumento de la desigualdad que nos deja la pandemia. Según Naciones Unidas1, 142 millones de personas en América Latina, una cuarta parte de la población de la región, se halla en riesgo de contraer Covid-19 por la falta de acceso al agua potable, el uso de combustibles nocivos dentro de los hogares, y la desnutrición. Al mismo tiempo un informe de Oxfam2, señala que la fortuna de las 73 personas que en América Latina tienen más de mil millones de dólares ha crecido en más de 50 mil millones de dólares desde el comienzo de la pandemia.

A la crisis económica se le une un caos geopolítico sin ningún liderazgo regional ni mucho menos global (Naciones Unidas ni está ni se le espera), en un mundo donde no sólo se agota el modelo neoliberal como paradigma, sino incluso el concepto de democracia, un mundo donde crece la polarización y se da un auge de la ultraderecha ante la falta de propuestas desde la izquierda para salir de la crisis.

Y por si esto no fuera poco, las crisis previas a 2020 se siguen profundizando. El cambio climático es ya una realidad y si no hacemos algo pronto, estamos a punto de alcanzar el punto de no retorno y el calentamiento global hará que en no tantos años sea inviable vivir en una buena parte del planeta, comenzando por las costas, alrededor de las cuales vive 50 por ciento de la población del planeta. Pero no va a ser necesario esperar muchos años para ver grandes migraciones, que ya son una realidad en América Latina, África o Asia.

Es probable que ya no volvamos a la normalidad que conocíamos. La pandemia ha golpeado el modo de producción y nuestro sistema de vida en general. Hemos visto a lo largo de 2020 como el home office se instalaba en nuestras vidas, lo que acelera la revolución tecnológica y la implementación del 5G, pero también abre la puerta a que GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) tengan mucha más presencia en nuestras vidas que el propio Estado.

Mientras tanto, en Estados Unidos se da un cambio de partido, que no de gobierno, pues van a seguir gobernando Wall Street y el complejo industrial-militar, y aunque va a continuar siendo la mayor potencia financiera y militar del mundo, dueño de los océanos (con flotas en cada uno de ellos) y del espacio, su hegemonía está en declive. El maquillaje es claro: un negro a cargo del Pentágono, una mujer dirigiendo la comunidad de inteligencia y un latino al frente de Seguridad Nacional. Pero la política seguirá siendo la misma, quizá con un pequeño y soft ( power) maquillaje en los casos de Venezuela, y sobre todo, Cuba.

Pero el movimiento Black Lives Ma-tters continúa ahí, latente, planteando sus demandas antirracistas, al igual que las revueltas antineoliberales y antipatriarcales (la ola verde feminista) que surcan América Latina y el Caribe.

Una región, nuestra América, que la Cepal calcula va a recuperar los niveles económicos prepandemia hasta 2024, y si el crecimiento se estanca, la mejora no se va a producir en toda la década que comenzamos. La propia Cepal reconoce que la contracción que sufrimos es la peor de los últimos 120 años.

Ante esto, sólo queda apostar por dejar lo más atrás posible el modelo de desarrollo neoliberal, e impulsar modelos de justicia social, ambiental y de género que nos permitan, junto con otro modelo de desarrollo, poder vivir la nueva normalidad del siglo XXI pospandemia.

1 Covid, hambre, pobreza y desigualdad: la combinación mortal que enfrenta América Latinahttps://news.un.org/ es/story/2020/07/1477571

2 Aumentan los milmillonarios de América Latina a medida que la región más desigual del mundo se hunde bajo el impacto del coronavirushttps://www.oxfam.org/es/notas -prensa/aumentan-los-mil-millonarios-de-america -latina-medida-que-la-region-mas-desigual

Publicado enInternacional
EU incluye a decenas de firmas chinas en lista negra comercial

Washington. El Departamento de Comercio de Estados Unidos confirmó que agregará a decenas de empresas chinas, incluido el principal fabricante de chips del país, SMIC, a una lista de veto comercial.

La medida se considera parte de la últimas decisiones del presidente Donald Trump para fijar su legado de mano dura sobre China y se produce semanas antes de que Joe Biden tome posesión como presidente el 20 de enero.

En una entrevista con Fox Business, el secretario de Comercio Wilbur Ross dijo que Estados Unidos sumará un total de 77 compañías y filiales a la denominada lista de entidades, incluidas 60 firmas chinas. Reuters reportó más temprano que el departamento agregaría unas 80 compañías, en su mayoría chinas.

Las designaciones incluyen a entidades chinas involucradas en supuestos abusos de derechos humanos y en la construcción y militarización de islas artificiales en el Mar de la China Meridional, señaló el Departamento de Comercio.

También citó entidades que adquirieron productos con origen estadunidense para apoyar programas del Ejército Popular de Liberación, así como compañías y personas que participaron en el robo de secretos comerciales de Estados Unidos.

Entre las firmas previamente incluidas en la lista están los gigantes de las telecomunicaciones Huawei y 150 filiales, y ZTE por violaciones de sanciones, así como el fabricante de cámaras de vigilancia Hikvision por su papel en la represión de la minoría uigur de China.

El Departamento de Comercio confirmó la decisión, asegurando que la medida “responde a la doctrina china de fusión militar-civil y pone en evidencia actividades entre SMIC y entidades preocupantes en el complejo industrial militar”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino dijo que, de ser cierta, la decisión demostraría la opresión estadunidense sobre las empresas chinas, por lo que Pekín seguirá tomando las “medidas necesarias” para proteger sus derechos.

China anunció que mantendrá el apoyo a su política para la recuperación económica, evitando cambios repentinos, para ayudar a mantener el crecimiento durante 2021, reportó la agencia de noticias Xinhua.

Pekín ha puesto en marcha fuertes estímulos fiscales para lidiar con la recesión, reduciendo impuestos y permitiendo que los gobiernos locales emitan más deuda para financiar proyectos de infraestructura, pero los analistas afirman que ha cambiado a una posición más estable mientras la economía se recupera.

Se espera que la economía china crezca 2.1 por ciento este año, la única gran economía que se expandirá –aunque a su ritmo más lento desde 1976–, y después subirá 8.4 por ciento en 2021, según un sondeo de Reuters.

Publicado enInternacional
Donald Trump anunció que Estados Unidos aprobó la vacuna de Moderna contra el coronavirus

La vacuna contra el coronavirus desarrollada por la empresa farmacéutica Moderna fue aprobada en Estados Unidos. Así lo anunció el propio presidente de ese país, Donald Trump, quien dijo que su distribución comenzará "de inmediato".

"La vacuna de Moderna ha sido abrumadoramente aprobada. La distribución empezará de inmediato", escribió Trump en un mensaje en su cuenta personal de la red social Twitter. "Europa y otras zonas del mundo golpeadas fuerte por el China Virus --Alemania, Francia, España e Italia, en particular--. ¡Las vacunas están en camino!", agregó el mandatario estadounidense en una publicación posterior.

Trump se adelantó así a la Agencia de Medicamentos y Alimentación de Estados Unidos (FDA) en el anuncio de la decisión final en torno a la aprobación de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Moderna. La vacuna había conseguido ya la luz verde del Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos, donde el jueves fue respaldada con 20 votos a favor, una abstención y ningún voto en contra. La mayoría de los miembros de ese comité consideraron que la vacuna de Moderna aporta unos beneficios que superan los riesgos para las personas adultas.

El pronunciamiento de ese comité asesor era el último paso antes de la definición de la FDA sobre el uso de emergencia de la vacuna de Moderna en el marco de la lucha contra la pandemia de coronavirus. La perspectiva es que tras la aprobación, la vacuna empiece a ser distribuida a partir de la próxima semana.

Horas antes del anuncio de Trump, su vice, Mike Pence, se aplicó la vacuna de Pfizer. Lo hizo en un acto público en el Centro Médico Walter Reed, en la Casa Blanca, que fue transmitido en directo por televisión. "No he sentido nada", dijo Pence tras haberse inoculado y destacó la importancia de la operación Velocidad Endiablada, el programa puesto en marcha por la Casa Blanca para impulsar el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus.

"No se equivoquen: es un milagro médico", afirmó Pence en referencia a la vacuna de Pfizer, que ha comenzado a distribuirse esta semana. "Creo también que la historia recordará que esta semana fue el comienzo del fin de la pandemia de coronavirus", destacó.

Pence, quien está al frente del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca contra el coronavirus, exhortó a los ciudadanos estadounidenses a seguir cumpliendo con el distanciamiento social, el lavado de manos y el uso de la mascarilla para evitar contagiarse. "El camino en este momento de desafío es la vigilancia y la vacuna", advirtió.

Publicado enInternacional