La Justicia impide a Trump deportar a 700 mil inmigrantes

Fallo de la Corte Suprema de EE.UU. a favor de los "dreamers" 

La mayor instancia judicial del país decidió mantener un programa que posibilita a jóvenes inmigrantes ilegales trabajar y estudiar.

Trump había ordenado su cierre en 2017. 

 

La Corte Suprema de Estados Unidos le dio un inesperado revés al presidente Donald Trump. La mayor instancia judicial del país decidió mantener el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). El mismo otorga papeles a los denominados “dreamers”, inmigrantes menores de edad que llegan al país de manera ilegal con sus padres. En 2017 el presidente republicano había decido dar de baja el programa. Sin embargo ahora la Corte Suprema rechazó la medida. Casi 700 mil personas estaban en riesgo de ser deportadas. El gobierno de México calificó a la decisión judicial como histórica. Trump dijo que volverá a empezar el proceso para terminar con el DACA.

"Necesitamos nuevos jueces"

La Corte llegó a un fallo por la mínima diferencia: 5 votos a favor y 4 en contra. El Supremo concluyó que Trump no siguió los mecanismos establecidos en la ley cuando interrumpió en 2017 el DACA. Además consideró que sería caprichoso y arbitrario poner fin al programa creado por el presidente Barack Obama en 2012. El DACA evita deportaciones al otorgar permisos de trabajo y estudio a jóvenes principalmente oriundos de América Latina.

Esta era una de las decisiones más esperadas de la Corte Suprema. Había dudas respecto al fallo ya que los jueces conservadores son mayoría. Finalmente el alto tribunal secundó las opiniones que ya habían dado cortes inferiores. El magistrado John Roberts sumó su voz a la de los cuatro jueces progresistas para apoyar la permanencia del programa. "No estamos decidiendo si DACA o su terminación son políticas fundadas. Nos referimos sólo a si el programa cumplió con los requerimientos de procedimiento que le daban una explicación razonada para su acción", escribió Robert en el acta.

A menos de cinco meses de las elecciones presidenciales, Trump calificó la decisión como horrible y políticamente sesgada. "¿No les da la impresión de que no le gusto a la Corte Suprema?", escribió el mandatario en Twitter. Luego pidió un recambio de los jueces del alto tribunal. “Las decisiones recientes de la Corte Suprema (…), sólo dicen una cosa, necesitamos NUEVOS JUECES para de la Corte Suprema”, sostuvo el líder republicano. Luego advirtió que si los "demócratas radicales de izquierda" llegan al máximo órgano judicial pondrían en riesgo los derecho básicos de los norteamericanos. Finalmente advirtió que volvería a empezar el proceso para dar de baja el DACA.

Publicado enInternacional
Una manifestación a favor de la legalización del aborto, en Bogotá (Colombia)

El Constitucional colombiano, con la fuerza de los conservadores, se inhibe de discutir la despenalización de la interrupción del embarazo

 

Bogotá - 02 Mar 2020 - 19:13COT

Ni avance histórico ni retroceso de décadas. La intensa discusión sobre el aborto en Colombia quedó como estaba desde hace 14 años. La Corte Constitucional colombiana respondió con un fallo inhibitorio a la demanda puesta por una ciudadana antiaborto que pedía que este se volviera a penalizar completamente, incluso para las circunstancias aprobadas y así retroceder hasta 2006. Ese año, el Tribunal determinó que las colombianas pueden abortar si el embarazo constituye peligro para la vida o la salud de la mujer certificada por un médico, hay grave malformación del feto que haga inviable su vida o el embarazo es el resultado de violación.

La decisión de no pronunciarse a fondo sobre esa demanda fue de seis magistrados a favor y tres que salvaron su voto, Alejandro Linares, José Fernando Reyes y Alberto Rojas. Y se presentaron cinco aclaraciones de voto. “Se concluye que la demanda no resultaba viable jurídicamente volver a analizar constitucionalidad de la norma acusada. Debe tomarse en consideración que al existir una decisión previa el Tribunal debe ser mucho más exigente en el cumplimiento de los requisitos de la demanda debido a que deben existir razones poderosas que justifiquen que se vuelva a analizar una norma que ya fue objeto de control de constitucionalidad”, dijo Alberto Rojas, presidente de la Corte Constitucional a través de un comunicado. La Sala Plena agregó que la Corte encontró que en la demanda “se basan en interpretaciones” y “argumentos excesivamente vagos”, tiene problemas de argumentación y solo ofrece “evidencia empírica que se construye a partir de concepciones personales, como fotografías, material audiovisual, literatura y entrevistas a terceros”.

El fallo, que ha polarizado a la sociedad colombiana desde hace varias semanas, era esperado a las afueras del Tribunal en el centro de Bogotá por mujeres que realizaban el “pañuelazo verde” por el aborto libre y seguro, así como grupos antiaborto ligados a la bancada conservadora del Congreso de la República. El presidente Iván Duque celebró la decisión de la Corte. ¨Es un pronunciamiento que se recibe con la tranquilidad de que se ha mantenido la línea jurisprudencial de la Corte Constitucional desde el año 2006”.

Durante el proceso de discusión, la Corte recibió 24 conceptos técnicos solicitados por el tribunal y ocho no pedidos. Y mientras los congresistas de la bancada conservadora y uribista promovían un posible referendo si la Corte fallaba a favor de las mujeres; los grupos feministas desarrollaron la campaña Causa Justa, que busca evitar la criminalización de las mujeres como consecuencia del aborto. Con la decisión de este lunes ambas quedan paralizadas y a la espera de nuevas decisiones.

Para Mónica Roa, la abogada que logró la despenalización en 2006, no es sorpresivo. “Decisión inhibitoria. Me suena familiar. Pasó lo mismo el 7 de diciembre de 2005. La buena noticia, es que el debate, entonces como ahora, continuó y resultó en una decisión favorable unos meses después”, dijo a través de Twitter. En el mismo sentido se pronunció la Campaña por el Derecho al Aborto Legal en Colombia: “El debate continúa y por ahora podemos seguir acudiendo al aborto legal bajo la causa de salud mental”, dijeron acerca de una de las causales más atacadas por los grupos antiaborto.

El magistrado Alejandro Linares proponía establecer un sistema mixto de despenalización parcial, según el cual no se incurriría en delito si la decisión de interrumpir el embarazo se produce en las primeras semanas, y luego de ese vencimiento, se aplicarían las tres causales legales en Colombia desde 2006. Sin embargo, su ponencia fue derrotada.

De acuerdo con el documento que propuso la existencia del delito de aborto (que da penas de uno a tres años de cárcel) y el temor por ser criminalizadas ha generado barreras para el acceso y entrega a las mujeres a las redes del aborto clandestino y a poner en riesgo su vida. Según las cifras que entregó el Ministerio de Salud al tribunal, en 2016 murieron seis mujeres por mes como consecuencia de abortos inseguros hechos en clínicas ilegales. Y aunque es la cuarta causa de muerte materna en Colombia, se calcula que al menos 132.000 mujeres sufren complicaciones como consecuencia de procedimientos ilegales.

A esto último apuntaba el magistrado Linares. Para él, mantener este delito en el código penal tampoco ha sido efectivo. Según las cifras de la Fiscalía le entregó a la Corte, entre 1998 y 2019, se crearon 5.833 noticias criminales (denuncias), pero solo en 791 casos hubo procesos, algo que dista mucho de los 400.000 abortos que, se harían al año en Colombia, según los cálculos de 2008 del Instituto Guttmacher, organización que aboga por el derecho al aborto. La criminalización alcanza incluso a menores de edad, que son en primer lugar víctimas de abuso sexual y, en segundo lugar, pueden acceder legalmente a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Adicionalmente, el 35,97% de las indiciadas son jóvenes o con nivel de formación básico, de primaria o secundaria. “Según estas cifras se puede afirmar que en Colombia existe una sobrecriminalización hacia las mujeres más vulnerables haciendo que la injusticia crezca en nuestro país”, dice el documento de Linares.

“Respetamos la decisión de la Corte y celebramos que el aborto en Colombia siga siendo un derecho fundamental en las tres circunstancias reconocida desde hace 14 años”, indicó la Mesa por la Vida y la Salud de las mujeres a través de un comunicado.

Publicado enColombia
Lunes, 02 Marzo 2020 06:04

Alarma por una reforma sin voto

Científicos protestan contra la reforma de pensiones en Paris.  ________________________________________ Imagen: AFP

Mociones de censura al nuevo régimen de pensiones en Francia

El gobierno de Macron, que tiene mayoría en la Asamblea, podría pasar por alto el reclamo de la oposición y los sindicatos.

La izquierda y la derecha parlamentaria presentaron mociones de censura un día después de que el primer ministro francés, Edouard Philippe, anunciara que la reforma de las pensiones sería aprobada sin votación, recurriendo a un artículo de la Constitución. Philippe había realizado el inesperado anuncio el sábado por la tarde en la tribuna de la cámara baja del Parlamento francés. Entre los aplausos de la mayoría presidencial, explicó que lo que pretendía era "poner fin a este episodio de no debate" con la oposición y "permitir que pueda empezar la siguiente fase del proceso legislativo".

Así, el primer ministro recurrirá al artículo 49-3 de la Constitución, que permite que se apruebe un texto legislativo sin votación, a cambio de que los diputados puedan presentar una moción de censura. La reforma para crear un "sistema universal" de jubilación por puntos será considerada como aprobada, salvo si sale adelante una moción de censura que debe presentarse en un plazo de 24 horas. Sin embargo, el gobierno cuenta con una mayoría cómoda en la Asamblea Nacional. Se espera que la reforma -que tendrá que ser examinada por el Senado- sea aprobada definitivamente en verano.

Tras el anuncio del primer ministro, los diputados del partido Les Républicains (LR, conservadores) presentaron una moción y afirmaron que no podían "aceptar que una reforma, que el propio gobierno presenta como la más importante del quinquenio, no pueda ser votada en la Asamblea Nacional". El texto de los Republicanos, el partido conservador, publicado por el presidente del partido, Damián Abda, en su cuenta de Twitter, denuncia "un texto extremadamente mal preparado y jurídicamente frágil. La realidad es que el Gobierno se enredó en una reforma demasiado costosa, muy injusta y tan compleja que sigue despertando la ansiedad de nuestros compatriotas".

La izquierda hizo lo mismo poco después. En su texto, los tres grupos de izquierda de la Asamblea (PS, LFI, PCF), así como Jennifer de Temmerman (no inscrita, ex-LREM), es decir 63 diputados, denuncian en su moción "un Gobierno que pisotea el procedimiento parlamentario". 

El proyecto estrella del presidente Emmanuel Macron provocó desde principios de diciembre una importante movilización ciudadana con huelgas de transportes (ferrocarriles y metro parisino) y también por parte de los abogados o de los trabajadores de la Ópera de París. El jefe de gobierno justificó su elección porque considera que el texto, contra el que se presentaron 41.000 enmiendas, está siendo "obstruido". "Tras más de 115 horas de debate en sesión pública, tanto de día como de noche, fines de semana incluidos, la Asamblea Nacional llegó al estudio del artículo 8 de un proyecto de ley ordinario que contiene 65", denunció Philippe.

El anuncio de Philippe cayó muy mal entre los líderes sindicales que vienen encabezando la oposición a la reforma.

El secretario general del sindicato CGT, Philippe Martínez anunció una movilización social a partir de la semana próxima.  "La actitud del Gobierno es profundamente escandalosa, por lo que habrá una respuesta adecuada a la situación", dijo Martínez.

Desde la CFDT (Confederación Francesa Democrática del Trabajo) hasta la Fuerza Obrera (FO), los sindicatos denunciaron la maniobra del Gobierno para interrumpir el debate parlamentario. "Lamentamos que el debate sea nuevamente relegado a un segundo plano. Es una oportunidad perdida", dijo el negociador de pensiones de la CFDT, Frédéric Sève. 

Para el secretario general del sindicato, Laurent Berger, "el Gobierno acaba de hacer la elección del 49-3, y no la de la justicia social". En un comunicado de prensa, el sindicato deplora que los debates no hayan podido celebrarse hasta el final y dice que "seguirá luchando, sobre todo durante la aprobación del texto en el Senado, para imponer las medidas que exige." 

Por su parte la CFTC (Confederación Francesa de Trabajadores Cristianos) lamentó "llegar al 49-3 después de dos años de consultas". Pero para su presidente Cyril Chabanier, "la lucha continúa ante el Senado y la Asamblea Nacional en segunda lectura, para un verdadero reconocimiento de la dureza de ciertos trabajos y de las largas carreras".

La actitud del Ejecutivo "es incomprensible e inaceptable", aseguró también el número uno de Fuerza Obrera, Yves Veyrier, en Twitter. Según el sindicato Solidaires, "la respuesta del Gobierno es, después del desprecio del diálogo social, la de un paso forzado"; "una verdadera negación de la democracia".

En reacción al uso del artículo 49-3 por parte del Gobierno, varios cientos de personas se reunieron el sábado por la noche cerca de la Asamblea Nacional, para decir "no al 49-3", informó el sitio de noticias France 24.

En Burdeos, unas 200 personas según la prefectura participaron en una reunión espontánea para recorrer las calles del centro de la ciudad. La prefectura informó de algunos incendios de basura, pero no hablaron de enfrentamientos.

En Lille, varias docenas de personas se reunieron por la noche frente a la prefectura. "49-3, no lo queremos", "Lille, sublévate", gritaron. En Le Havre, el cuartel general de la campaña del primer ministro Édouard Philippe fue cubierto de graffitis y apedreado por los manifestantes.

Publicado enInternacional
Macron impondrá por decreto la reforma al régimen de pensiones

El presidente francés insiste con su proyecto pese a los meses de protestas populares

El primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció este sábado que adoptará el proyecto de reforma jubilatoria por decreto, sin someterlo a la votación de la Asamblea Nacional, una decisión que provocó la presentación de dos mociones de censura de la oposición y amenaza con relanzar las protestas en las calles, además de castigar al oficialismo en las elecciones municipales de la próxima semana.

"Después de más de 115 horas de debate, la Asamblea Nacional llegó a examinar el artículo 8 (de un total de 65). Creo que nuestra democracia no puede darse el lujo de semejante espectáculo", afirmó ante el hemiciclo Philippe, quien denunció "una estrategia de obstrucción deliberada de una minoría".

El primer ministro, cara visible de la agenda reformista del presidente Emmanuel Macron, argumentó el uso del polémico artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar leyes por decreto, con el objetivo de poner fin al "no debate" de la medida. De esta forma, el Ejecutivo acabaría con cualquier opción de debate después de las más de 40 mil enmiendas que presentó la oposición, casi todas desde el partido izquierdista Francia Insumisa.

Las palabras del premier fueron aplaudidas por los diputados de la mayoría oficialista, pero abucheadas por los legisladores opositores presentes en el pleno.

Considerada la mayor revisión al sistema jubilatorio francés desde la Segunda Guerra Mundial, la reforma previsional fue fuente de controversia desde su presentación, el pasado 11 de diciembre, tanto en las calles con huelgas y protestas, como en la esfera política.

Poco después del anuncio de Philippe, el partido conservador Los Republicanos, por un lado, y tres formaciones de izquierda --los socialistas, los comunistas y los miembros de Francia Insumisa--, por el otro, presentaron mociones de censura contra el gobierno en un intento de frenar la aprobación por decreto, reseñó el diario Le Monde.

"El gobierno decidió autorizar la utilización del 49.3 en un consejo de ministros encargado de contener la epidemia del coronavirus. Este golpe por la fuerza es inaceptable", esgrimió el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure.

El jefe del grupo de Los Republicanos en la Cámara baja, Damien Abad, también rechazó la estrategia del Ejecutivo, a la que calificó como "una negación de la democracia sin precedentes para una reforma previsional". "Esto no puede terminarse con un 49.3 sin moción de censura", agregó su correligionario Eric Woerth.

Pese al repudio opositor, las mociones de censura contra el gobierno tienen pocas chances de prosperar, dada la mayoría legislativa con la que cuenta La República En Marcha, el partido del mandatario, para frenar estas iniciativas. Ante esta situación, el ex candidato presidencial de Francia Insumisa Jean-Luc Mélenchon denunció que los métodos del premir son “violentos”, según consignó la cadena BFTMV.

Si bien Philippe advirtió hace unos días que el Ejecutivo podría prescindir del voto parlamentario, la decisión sorprendió a la oposición, a tan sólo una semana de los comicios municipales. La jugada podría ser arriesgada para el gobierno, dado el malestar y la división que este proyecto de ley generó en la sociedad francesa.

La reforma previsional, una de las medidas estrella del programa electoral de Macron, provocó el paro indefinido más prolongado de la historia reciente de Francia. Los gremios iniciaron en diciembre una pulseada en las calles contra el nuevo sistema jubilatorio, que pretende reemplazar los 42 regímenes especiales existentes por un sistema de jubilación universal por puntos. Según denuncian los sindicatos, la polémica medida "degradará los derechos de todos", mientras que el Ejecutivo aseguró defender un sistema "más justo y más simple".

Tras el anuncio de la aprobación por decreto de la reforma, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores, Philippe Martinez, deploró "la actitud profundamente escandalosa" del gobierno y anunció una movilización de los sindicatos "a partir de la próxima semana".

La última vez que se recurrió al 49.3 fue en 2016. El entonces primer ministro, Manuel Valls, lo hizo para aprobar la igualmente controvertida reforma laboral, que también provocó protestas en las calles. Desde la fundación de la V República, en 1958, ese método, impopular por considerarse una aprobación por la fuerza, se usó 86 veces. 

Publicado enInternacional
Desde 1903, sólo 17 mujeres han recibido el Nobel de física, química o medicina: Unesco

En contraste, 572 hombres han sido galardonados en esas disciplinas // En todo el mundo, únicamente 28 de cada 100 investigadores son del sexo femenino

 

Desde que la científica Marie Curie fue reconocida con el Premio Nobel de Física en 1903, sólo 17 mujeres han obtenido ese galardón en los campos de la física, la química o la medicina, en comparación con 572 hombres premiados, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Agrega que únicamente 28 por ciento de todos los investigadores en el mundo son mujeres, mientras sólo 35 de cada 100 personas que hoy se forman en los campos de las ciencias, las matemáticas y las ingenierías son alumnas.

En su informe Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), advierte que estas condiciones de desigualdad "no se dan por casualidad", pues muchas niñas enfrentan discriminación, sesgos de género, normas sociales y bajas expectativas en cuanto a su educación y los temas que estudian, lo que fomenta la existencia de una barrera para tener acceso a las llamadas disciplinas STEM.

La distribución de la matrícula de estudiantes femeninas en educación superior en 110 países revela que 27 por ciento está inscrita en carreras de comercio, administración y derecho; 14 por ciento, en educación, y 15 por ciento en artes y humanidades. En contraste, la matrícula es especialmente baja en tecnología, información y comunicaciones, con sólo 3 por ciento de mujeres inscritas; ciencias naturales, matemáticas y estadísticas (5 por ciento); ingeniería, manufactura y construcción (8 por ciento ), y en salud y bienestar (15 por ciento).

Datos recientes, subraya la Unesco, revelan que las desventajas que enfrentan las niñas en el acceso a las disciplinas STEM son el resultado de la interacción de múltiples factores que incluyen las normas sociales, culturales y de género, las cuales influyen en la forma en que las niñas y los niños son criados, aprenden e interactúan con sus padres, su familia, sus amigos, sus profesores y la comunidad, y las cuales conforman su identidad, sus creencias, su conducta y sus elecciones.

Temas masculinos

A menudo se cría a las niñas con la idea que las disciplinas STEM son "temas masculinos y que las aptitudes femeninas en estos campos son innatamente inferiores a las de los varones, lo que puede minar la confianza, el interés y el deseo de las niñas de comprometerse en el estudio de dichas materias", por lo que destaca que la escuela es clave para revertir este proceso.

Steve Bannon, el gurú caído de Trump: "Hemos convertido a los republicanos de EEUU en un partido de clase obrera"
  • - El que fuera estratega de Trump sigue siendo influyente pese a que en 2017 tuvo que dejar la Casa Blanca por su escandalosa radicalidad
  • - "Si queremos que el capitalismo sobreviva, necesitamos hacer que la gente sea capitalista; lo que tenemos son oligarcas y siervos"
  • - Mientras Trump sigue usando las consignas a favor de la clase trabajadora inspiradas por Bannon, sus políticas fiscales van en dirección contraria

 

Steve Bannon fue el hombre a los 63 años dirigió la campaña de Donald Trump de 2016, el que moldeó el partido republicano a imagen del presidente y el que dirigió BreitBart News, una plataforma de contenidos para alimentar a la nueva derecha americana, un movimiento caracterizado por el racismo. Tras su nombramiento en la Casa Blanca, el exlíder del Ku Klux Klan, David Duke, dijo que era una noticia "estupenda". Peter Brimelow, de la página supremacista VDAR, lo calificó de "increíble".

Bannon dejó el Gobierno en 2017 tras haber jugado un papel fundamental en la tan criticada reacción del presidente a la marcha supremacista celebrada en Charlottesville, Virginia. Aun así, sigue siendo una figura influyente en política y quiere inspirar un movimiento global de extrema derecha. Recibe a The Guardian para una entrevista en su casa de Capitol Hill (Washington DC).

"Hemos convertido a los republicanos en un partido de clase obrera", dice un relajado Bannon en su casa con una foto autografiada de Trump detrás. "Curiosamente, ahora mismo no tenemos ni un representante electo que se lo crea, pero eso se debe a nuestro legado, ya lo superaremos: tenemos que encontrar a nuestras propias AOCs [Alexandria Ocasio Cortez]". Desde que fue elegida congresista en Washington el año pasado, la excamarera neoyorquina de 30 años Ocasio-Cortez ha construido una gigantesca audiencia en las redes como miembro de 'The Squad' [el escuadrón], un grupo formado por cuatro mujeres progresistas y no blancas. Su disputado apoyo ha ido finalmente para el senador progresista de Vermont Bernie Sanders.

Entre los congresistas republicanos predominan los hombres blancos de familias acomodadas y cierta edad. Los demócratas y sus simpatizantes tienen un "casting mejor", admite Bannon. "Hicieron un trabajo increíble en 2018. Sigo diciendo que admiro a AOC. Creo que su ideología está equivocada, pero quiero tenerla. Quiero que reclutemos camareros. No quiero más abogados. Quiero camareros".

Bannon también cuenta entre los aciertos demócratas la candidatura de los veteranos del ejército Max Rose (Nueva York) y Mikie Sherrill (Nueva Jersey). Los dos consiguieron su escaño en la victoria que el Partido Demócrata en las elecciones a la Cámara de Representantes de 2018. "Un casting perfecto, por eso nos dejaron atrás".

En las elecciones de mitad de mandato del año pasado los demócratas recibieron el empujón de Mike Bloomberg. El exalcalde de Nueva York les inyectó 110 millones de dólares con su propio comité de acción política [los llamados PAC, por sus siglas en inglés] y el resultado fue impresionante: 21 de los 24 candidatos a los que apoyaba obtuvieron el escaño. Bloomberg ahora también se presenta a la candidatura demócrata para la presidencia en las elecciones de 2020.

"La gente no termina de entender lo que significa Bloomberg", dice Bannon, que también es copresentador del programa de radio War Room [Sala de guerra] sobre el impeachment contra Trump. "De no ser por Bloomberg, no habría impeachment. Son los cien millones de dólares de Bloomberg los que hicieron ganar esos escaños... El Partido Demócrata es igual que el Republicano: no hay gente cuando hace falta hacer algo. Nadie va a un Estado a tocar timbres. Pero esos grupos de activistas sí lo hacen y ahí es donde Bloomberg puso sus cien millones de dólares".

Las lecciones de Reino Unido

En una segunda entrevista telefónica la semana pasada, Bannon hace comparaciones con las elecciones generales británicas en las que el conservador Boris Johnson derrotó al laborista Jeremy Corbyn (acusado de no erradicar el antisemitismo del partido). Igual que Trump rompió el "muro azul" de los estados del medio oeste en 2016, Johnson ha caído como una una bola de demolición sobre el "muro rojo" de áreas tradicionalmente laboristas británicas.

"Es una victoria para el populismo", dice Bannon. "Cláramente, el premio no se lo iban a llevar unas ideas económicas radicales, socialismo y una mayor intervención del Estado, además de un antisemitismo virulento. Creo que en EEUU el Partido Demócrata, especialmente la extrema izquierda que representan el Squad, Elizabeth Warren y Bernie Sanders, deberían aprender la lección porque no creo que solo haya sido por la personalidad de Corbyn".

Bannon no cree que Johnson sea nacionalista ni populista y dice que el Brexit en que piensa el primer ministro británico es algo así como un "Singapur sobre el Támesis", muy diferente a la imagen que tienen en su cabeza los que votaron por él. Aún así, Bannon argumenta que tanto los conservadores como los republicanos deben atraer a la clase obrera para apoderarse del territorio de sus rivales históricos.

¿Un capitalismo para la gente?

Para sus críticos, Bannon es un nacionalista furibundo y nihilista, una persona que busca atención alterando y destrozando el establishment político. Bannon justifica su deseo de transformar a los republicanos en un partido obrero. "Toda mi teoría sobre la derecha es que si queremos que el capitalismo sobreviva, tenemos que hacer que la gente sea capitalista. El problema es que no son capitalistas. Lo que tenemos son oligarcas y siervos. Ese sistema no va a sobrevivir. Yo le digo a los donantes que tal vez me detesten, pero que toda esa mierda de Paul Ryan en la Heritage Foundation no va a ganar una elección nacional. No puede ganar en Wisconsin, ¿se entiende? Donald Trump sí puede".

Eso que dicen Trump y Bannon de defender a los trabajadores se está volviendo cada vez más difícil de creer. Hace dos años, el presidente aprobó un proyecto de ley de 1,5 billones de dólares para reducir los impuestos de las empresas y de los ricos, entre los que figuran él y los miembros de su gabinete. Según el Centro de Política Tributaria, un centro de estudios de Washington no afiliado a ninguno de los partidos, el 80% de los recortes de impuestos aliviará el bolsillo del 1% más rico mientras la clase media sigue pasando dificultades.

En una entrevista de radio de 2016, el nacionalista blanco y asesor de la Casa Blanca Stephen Miller dijo a Bannon que Estados Unidos podría perder su soberanía y ser "diezmado" por la inmigración. Pero Bannon, que en Europa ha asesorado a líderes de extrema derecha abiertamente racistas, niega que el resentimiento racial sea una parte importante del resurgimiento populista. Lo dice a pesar de que el FBI comunicó el mes pasado que los ataques personales motivados por prejuicios habían alcanzado un máximo en 16 años, con un aumento notable en los casos de violencia contra personas de origen latino.

"Cuando ganamos a finales de junio de 2016 en Londres, dije que esa era la apuesta ganadora para Trump, sólo teníamos que imponer los mismos temas", dice en relación al referéndum británico del Brexit. "Por eso, cuando me hice cargo de la campaña, quise volver a lo básico: detener la inmigración ilegal masiva, limitar la legal y proteger a los trabajadores. ¿Por qué crees que las encuestas de Emerson le dan hoy a Trump el 34% de aprobación entre los negros y el 36% entre los hispanos? Va a conseguir el 20% del voto negro y esta es la razón: todo el mundo tiene trabajo".

Otras encuestas dan una imagen muy diferente. Según un estudio publicado el 13 de diciembre por el comité de acción política BlackPac, en torno al 78% de los probables votantes afroamericanos tiene una opinión desfavorable de Trump y un 84% califica negativamente su labor como presidente. Además, el 83% de los probables votantes afroamericanos considera que las condiciones económicas no han cambiado o han empeorado durante el mandato de Trump y un 87% afirma que en noviembre de 2020 votará por el candidato demócrata.

La Administración Trump ha ido claramente en contra de los derechos de los trabajadores al reducir el número de inspectores de seguridad en los lugares de trabajo, elevar la calificación necesaria para cobrar el salario mínimo o las horas extras y arrinconar a los sindicatos, entre otras medidas.

A Bannon no parece preocuparle haber contribuido a llevar al Despacho Oval a un hombre que cuenta con el respaldo de los nacionalistas blancos. "Mira, esto es lo que me vuelve loco de la izquierda. Todo lo de la inmigración es para inundar la zona con mano de obra barata y la razón es porque a las élites les importan un carajo los afroamericanos o la clase obrera hispana. Tampoco les importa la clase obrera blanca. Sólo son números. Así que tienen una oferta de mano de obra ilimitada y pagando nueve dólares la hora. ‘Que entren más, que de paso serán más clientes’", señala.

"Están destruyendo a la clase obrera. Eso es lo que tenemos que proteger. Una vez que demostremos a la clase obrera de todas las etnias y razas que ser ciudadano da derecho a un trato especial, conseguiremos esa reconfiguración", añade.

Exbanquero de inversiones (Goldman Sachs) y exoficial de la Armada, no parece probable que Bannon y su énfasis en la ciudadanía sea suficiente para los ciudadanos de carne y hueso estadounidenses que sufren hoy inmensas desigualdades por su clase, género y raza. Según las estadísticas publicadas en septiembre, la brecha entre los que más tienen y el resto alcanzó el año pasado un máximo en los más de 50 años que la Oficina del Censo de Estados Unidos lleva midiendo la desigualdad de los ingresos. Según la fundación independiente y sin fines de lucro CDC, las mujeres negras tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades que las blancas de morir por causas relacionadas con el embarazo.

 

David Smith - Washington D.C (Estados Unidos)

Traducido por Francisco de Zárate

Publicado enInternacional
Lunes, 16 Diciembre 2019 07:29

Corbyn

Corbyn

La victoria del Partido Conservador fue contundente. En la elección del pasado 12 de diciembre los votantes prefirieron con creces un gobierno liderado por Boris Johnson y dieron un duro golpe a los laboristas y a su líder Jeremy Corbyn.

Esta elección estaba marcada por el largo conflicto en torno del Brexit, mismo que definió la lucha política en Gran Bretaña en los últimos tres años. La disputa costó el puesto en ese lapso a dos primeros ministros conservadores: Cameron y May, pero acabó dando un mandato indiscutible a Johnson. Ahora podrá finalmente negociar la salida de la Unión Europea y también gestionar la agenda conservadora en materia económica y social.

La debacle laborista fue contundente; el partido obtuvo el menor número de parlamentarios desde 1935. El resultado, ciertamente, ha puesto en la mira el efecto que el Brexit tuvo sobre el electorado; el partido de Nigel Farage contribuyó al triunfo de los tories; la jornada electoral equivalió a un referendo sobre la salida de la Unión Europea. Pero fue, igualmente, una masiva retirada del voto laborista ante el liderazgo de Jeremy Corbyn. Según parece, este último fue el factor decisivo de la derrota.

Corbyn no planteó de modo decisivo su postura sobre el Brexit y más bien parecía especular con ella buscando beneficiarse de los vientos cambiantes al respecto. Así, fue víctima del largo desgaste político y social producido por ese caso. El líder laborista fue señalado por posturas antisemitas, lo que provocó denuncias de diversos frentes y renuncias de miembros del partido. También Johnson ha sido señalado por sus inclinaciones islamofóbicas.

La situación política abre de nuevo el asunto de Escocia. El triunfo del Partido Nacionalista Escocés y la abrupta caída del laborismo en ese país abren de nuevo la puerta a un referendo por la independencia. Nicola Sturgeon, la jefa del gobierno, ha dicho que Johnson no tiene derecho a interponerse en ese camino. La unión del reino está en cuestionamiento, resultado esperable del Brexit, y ahora, además, por el triunfo conservador.

Un asunto significativo de la elección fue que los conservadores tuvieron mejores resultados en aquellos lugares en los que bajó la participación de los votantes respecto de la elección de 2017. Esto ocurrió principalmente en los distritos mayoritariamente laboristas.

Todo apunta a la pobre atracción de Corbyn y sus propuestas entre los votantes del propio partido y sus simpatizantes. En la última fase de la campaña emitió un manifiesto político titulado Es tiempo de un cambio real, un muy ambicioso plan de intervención pública en sectores clave en materia social, económica y ambiental.

Uno de los asuntos álgidos en disputa en Gran Bretaña tiene que ver con el sistema público de salud; el manifiesto proponía una fuerte intervención en esta materia para contener las medidas de privatización que se están imponiendo. Del mismo modo se ofrecía nacionalizar áreas de la economía privatizadas desde hace décadas, como es el caso de ferrocarriles, agua, correo y provisión de energía.

El poco eco del manifiesto laborista, presentado a destiempo, parece indicar que las medidas económicas impulsadas por Margaret Thatcher entre 1979 y 1990 se han ido asentando, que la gente responde de modo distinto a la que quiere hacer el gobierno y la manera en que interviene en la economía y en los asuntos públicos y, en ocasiones, en los de índole privada.

Las propuestas de Corbyn, como lo exhibió el resultado electoral, no reforzaron su proyecto político. Tras la derrota, declaró que se sentía orgulloso del manifiesto. Esto es irrelevante, pues el caso es que con el nuevo gobierno conservador, que puede durar cinco años, hay en realidad pocas, si no es que nulas, posibilidades de que algo de su contenido se aplique.

Estas cuestiones indican la naturaleza de las disputas políticas que surgen hoy en muchas partes del mundo y que no pueden seguirse planteando en los términos convencionales del análisis político. No es cuestión trivial, sino exigencia, plantearse qué es lo que quieren las poblaciones respecto de sus gobiernos y hasta dónde están dispuestas a llegar.

Jonathan Freedland, columnista de The Guardian, planteó esta cuestión en el caso de la elección británica de hace unos días. Escribió el pasado viernes 13: “Podemos estar enojados por la victoria de los tories en esta elección, pero debemos sentir una ira equivalente respecto de quienes lo han permitido. Hablo de aquellos que llevaron al principal partido de oposición hacia un callejón sin salida…Vista la magnitud de esta calamidad: perder frente a un gobierno que ha generado nueve años flacos, que pretendió un cuarto periodo que casi nunca se ha concedido; un gobierno tan dividido internamente, que purgó a dos cancilleres anteriores y algunos de sus mejores miembros del Parlamento, liderado por un mentiroso…Un partido de oposición que funcionara sólo a medias hubiese barrido con los tories, pero en lugar de eso fue aplastada por ellos”.

Los políticos deben preguntarse qué quieren de ellos los ciudadanos, hasta dónde pueden llegar y cuánto tiempo duran con alguna frescura en el poder. En este caso, Corbyn no se salva y Johnson lo puede descubrir pronto.

Publicado enInternacional
Por qué la clase trabajadora votó al partido del brexit

La noticia más llamativa de las elecciones británicas de este pasado jueves 12 de diciembre es que la mayoría absoluta en el Parlamento Británico conseguida por el Partido Conservador no se habría producido sin el voto masivo de amplios sectores de la clase trabajadora británica a este partido, una situación semejante a la que ocurrió en EEUU en las elecciones presidenciales de noviembre de 2015, que dieron como resultado la victoria de Trump. La predecible respuesta del establishment mediático liberal español ha sido atribuir la victoria del Partido Conservador a un rechazo del programa del Partido Laborista, percibido como excesivamente izquierdoso (el editorial de El País del 14.12.19 lo definió como paleoizquierdista), alentando a las fuerzas progresistas a que aprendan de lo ocurrido y vuelvan al centro (que quiere decir al socioliberalismo).

Los datos, sin embargo, no confirman esta lectura de lo ocurrido. En realidad, las encuestas fiables afirmaban que la gran mayoría de las propuestas del Partido Laborista eran valoradas positivamente por la mayoría de la población. Según la encuesta de YouGOV (compañía altamente reputada en círculos de análisis de opinión), el 64% de la población estaba de acuerdo, por ejemplo, en subir los impuestos sobre la renta a las personas que ganan anualmente más de 80.000 libras (equivalentes a más de 95.000 euros). A su vez, el 56% estaba a favor de la nacionalización de los ferrocarriles y de las compañías de agua de energía y de gas (medida definida como antigualla por el articulista neoliberal de El País Xavier Vidal-Folch); el 54% estaba a favor de que los trabajadores y empleados de una empresa ocuparan un tercio del órgano ejecutivo de una empresa; el 81% apoyaba un aumento del gasto público sanitario de un 4,3%; un 73% apoyaba un crecimiento del salario mínimo a 10 libras esterlinas por hora (unos 12 euros); un 59% estaba a favor de un New Green Deal, y así un largo etcétera. No es creíble, por lo tanto, que el programa del Partido Laborista asustara a la población. Asustó a las clases pudientes, pero no a las clases populares.

¿Cuál, pues, fue la causa? Fue el Brexit, esto es, salir o no de la Unión Europea. Este fue el tema central de la campaña y la población lo sabía. Y el candidato conservador se centró casi exclusivamente en resaltar que llevaría a cabo la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), tal y como la población había votado en el referéndum del 23 de junio de 2016. Aquel día la sorpresa fue que la mayoría de la clase trabajadora votó a favor de salir de la UE. En realidad, el resultado entonces fue bastante equilibrado, con la mitad de la población de renta superior a favor de la permanencia, y con la mitad de la población de renta inferior en contra (el resultado global fue de un 51,9% de la población en contra de continuar en la UE, y de un 48,1% a favor de continuar en ella). Pero fue interesante ver que, dentro de la clase trabajadora, los que más favorecieron el Brexit fueron los parados y los que no tenían trabajo. En aquel referéndum se vio, así pues, una relación directa entre nivel de renta y apoyo a la permanencia en la UE. A más renta, mayor apoyo a dicha permanencia.

¿Por qué la clase trabajadora votó a favor del Brexit en el referéndum de 2016 y ahora ha apoyado al partido del Brexit?

La explicación más frecuente de este comportamiento en el referéndum (explicación que se ha sido dada también por algunos teóricos de izquierdas) es que las clases menos educadas votaron en contra de la permanencia y las más educadas votaron a favor. Tal visión –derivada de los trabajos sobre capital humano de Bourdieu en Europa y Lipset en EEUU– está muy generalizada en los círculos del establishment político-mediático del país y refleja un cierto desprecio hacia aquellos sectores de la población que no comulgan con la sabiduría convencional de dicho establishment (que estaba a favor de la permanencia en la UE), que son definidos como ignorantes o poco educados y carentes de cultura (el famoso capital humano).

El comportamiento electoral de la clase trabajadora es lógico y predecible

Pero no estamos ante una cuestión de capital humano. Veamos el porqué del rechazo a la UE. Y para ello hay que tener en cuenta que el proyecto de establecer la Unión Europea no ha sido popular entre las clases trabajadoras de la Europa Occidental. Solo hay que recordar que en prácticamente todos los países europeos donde se sometió a referéndum la fallida Constitución Europea (Francia, Países Bajos y Luxemburgo), la clase trabajadora votó en contra de forma muy mayoritaria. En Francia, el 79% de trabajadores manuales, el 67% de los trabajadores de servicios y el 98% de los trabajadores sindicalistas votaron en contra; en los Países Bajos lo hizo el 68% de los trabajadores; y en Luxemburgo el 69% de los trabajadores. Y lo que es también interesante es que en países donde no hubo referéndums pero se preguntó a la población qué hubiera votado en caso de haberlo se registraron cifras similares: en Alemania, el 68% de los trabajadores manuales y el 57% de los trabajadores de servicios estaban en contra de aquella constitución; en Dinamarca lo estaban el 72% de trabajadores manuales; y en Suecia lo estaban el 74% de trabajadores manuales y el 54% de los trabajadores de servicios. Y toda la evidencia existente muestra que esta animosidad hacia la UE no ha descendido. Al contrario, ha aumentado. Y lo que es también interesante es que las asociaciones patronales, el gran capital y las clases medias de renta alta y media alta (profesionales con educación superior) estaban entonces, y continúan estando ahora, a favor de la UE.

Repito, ello tiene muy poco que ver con el nivel de capital humano y con los que sostienen la tesis de que la clase trabajadora no está dotada de tal capital y, por lo tanto, es más vulnerable a ser engatusada por demagogos o figuras semejantes. Y si analizamos los datos en la distribución de las rentas vemos dos cosas. Una es que en cada uno de estos países –incluyendo el Reino Unido– ha habido un claro descenso desde que se fundó la UE del porcentaje de las rentas derivadas del trabajo sobre el total de rentas (siendo este hecho incluso más acentuado en los países de la Eurozona), hecho que se debe a la imposición de las políticas neoliberales (y digo imposición pues no estaban en sus programas electorales) por parte de los partidos gobernantes. El descenso de esta masa salarial fue el reflejo de un descenso de la estabilidad y de la calidad de los puestos de trabajo para la mayoría de los trabajadores, un descenso en el que la desregulación de la movilidad del capital y de la fuerza del trabajo que ha caracterizado el establecimiento de la UE jugó un papel clave.

Pero este descenso no fue uniforme, pues junto al aumento de las rentas derivadas del capital hubo un crecimiento de los salarios del sector profesional asalariado de alto nivel educativo, acentuándose todavía más la polarización social, siendo la clase media alta cosmopolita uno de los sectores beneficiados de tal movilidad y globalización (europeización), un fenómeno que afectó muy negativamente la calidad de vida y el bienestar de las clases populares, puesto que al deterioro de su salario y condiciones de trabajo, se añadía la destrucción y pérdida de la protección social como consecuencia de los recortes de sus derechos sociales (con los recortes del gasto público social) resultado del neoliberalismo imperante en las instituciones europeas. Es totalmente lógico (y nada tiene que ver con su supuesta falta de cultura o educación) que tales clases trabajadoras estén en contra de la globalización económica y contra la Unión Europea, y que tengan miedo de que los inmigrantes les quiten su puesto de trabajo (o que les abaraten el sueldo, pues es conocido que el empresario se aprovecha de tener trabajadores inmigrantes para bajar los salarios de su empresa).

Añádase a ello que otro elemento clave de su inseguridad es el miedo a perder su identidad. El nacionalismo es la respuesta identitaria previsible frente al internacionalismo de la globalización liberal. Hoy, el liberalismo, la ideología dominante, y la democracia liberal están deslegitimados en los sectores más victimizados por la aplicación de las políticas públicas neoliberales. Por lo tanto, era lógico y predecible que ganara el Brexit en el Reino Unido, algo que podría ocurrir en otros países también. De ahí que, como ya se ha indicado, sea comprensible el surgimiento de un nacionalismo identitario que representa el deseo de que no se diluya la identidad de uno, y todavía más si se ve a los inmigrantes como una variable que daña su seguridad. Así pues, el racismo y el clasismo no son la causa, sino la consecuencia de dicha inseguridad. Para revertir lo primero hay que resolver lo segundo. De lo que incluso amplios sectores de las izquierdas no parecen ser conscientes es que el auge de la ultraderecha no es consecuencia de un aumento del racismo, del nacionalismo y del machismo. Este aumento es la consecuencia y el síntoma de la principal causa: la inestabilidad e inseguridad de los sectores más vulnerables de la población. Sin ir más lejos, en Suecia surgió un partido de ultraderecha a partir de la aplicación que las derechas liberales y conservadoras hicieron de legislación neoliberal, la cual causó un gran deterioro del mercado laboral, origen del gran crecimiento de la ultraderecha.

Y esto explica en gran parte el Brexit. El establishment británico (desde la City al gran mundo empresarial, pasando por las clases medias profesionales) estaba a favor de la UE, mientras que gran parte de la clase trabajadora estaba en contra. El Partido Conservador ganó en partes del Reino Unido donde nunca antes lo habían hecho, ciudades y regiones con mayoría de clase trabajadora industrial (incluidas las cuencas mineras) del norte y oeste de Inglaterra (que habían votado a favor del Brexit). Ha sido, pues, una protesta de las víctimas del neoliberalismo, que las ha dañado. Parece paradójico que hayan votado al partido que ha llevado a cabo tales políticas, pero la gran astucia de Boris Johnson ha sido, precisamente, presentarse como el antiestablishment, incluso contra su partido, el Partido Conservador. Trump también se presentó (y ganó) como la voz del antiestablishment, tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, y esa es la razón por la que lo votaron grandes sectores de la clase trabajadora.

Podría ocurrir el Brexit en otros países de la UE

La ideología neoliberal ha sido la dominante en las instituciones de gobernanza de la UE, desde el Consejo Europeo hasta el Banco Central Europeo, pasando por la Comisión Europea y el Parlamento Europeo. Y como era predecible, su aplicación a lo largo de esta comunidad ha tenido un impacto muy negativo en la calidad de vida y el bienestar de sus clases populares. La evidencia es clara. En un reciente estudio del profesor Javier Arregui, del UPF-JHU Public Policy Center, documenta y analiza quién ha ganado y quién ha perdido con el establecimiento de la UE (“Ganadores y perdedores en el proceso de integración: repensando la Unión desde una perspectiva de ciudadanía europea”), corroborando los resultados de estudios anteriores: las desigualdades sociales han crecido en prácticamente todos los Estados de la UE, con un aumento en el crecimiento de las rentas de las clases más pudientes a costa de un descenso en las rentas de las clases populares. Este es el fruto del neoliberalismo, que ha sido promovido por los mayores medios de información españoles durante todos estos años, los mismos que ahora acusan al Partido Laborista de tener un programa económico y social extremista -supuesta causa de su derrota-, silenciando que la principal causa fue la ambivalencia que este partido mostró hacia el Brexit. Mientras tales medios continúan aconsejando la aplicación de las políticas públicas neoliberales, que están causando el gran rechazo hacia la Unión Europea que ellos mismos han promovido. La única solución hubiera sido un cambio de 180º de las políticas realizadas por el establishment de la UE, lo cual es improbable que ocurra en un futuro próximo. En realidad, dicho establishment se está moviendo más y más hacia la derecha. La pérdida de legitimidad es inevitable, abriéndose un futuro muy incierto. Así de claro.

Publicado enInternacional
Ann Cook, directora de un consorcio del New York Performance Standards Consortium

 Entrevista a la directora de una red de institutos de entornos empobrecidos de Nueva York que está eximida de realizar evaluaciones externas 

"El modelo de tests estandarizados de EEUU tiene como trasfondo la idea de deshacerse de un determinado grupo de estudiantes", denuncia

En vez de una prueba, en sus institutos los alumnos realizan trabajos de investigación al final de la etapa que luego evalúan equipos de docentes

 

Los exámenes externos han condicionado durante años el sistema escolar de Estados Unidos. Sobre todo a partir del mandato de George W. Bush, la superación de pruebas elaboradas por la Administración llegó a condicionar no sólo el progreso de los estudiantes, sino la financiación de las escuelas. Pero hubo colegios que se resistieron, defendiendo que este tipo de evaluaciones estaba pervirtiendo la educación. Entre ellos 40 centros integrados New York Performance Standards Consortium, todos ellos institutos públicos con alumnado de clase baja, que hasta la fecha mantienen un modelo de evaluación alternativo. 

Ann Cook, la directora del consorcio, estuvo esta semana en Barcelona invitada por la Fundació Jaume Bofill para exponer su propuesta. Un tipo de evaluación basado en trabajos de investigación de los estudiantes que, según su directora, sirve para cambiar las dinámicas del aula y que les ha servido para alcanzar tasas de acceso a la universidad un 24% superiores a la media de los institutos de Nueva York. 

¿Por qué llegaron a la conclusión de que las pruebas externas eran perjudiciales para sus alumnos? 

Creo que en Estados Unidos estos exámenes son una gran industria, un negocio. Durante un tiempo nadie le prestaba demasiada atención, pero hubo un momento en que los sistemas escolares llegaron a la conclusión de que querían saber si eran competentes, y en vez de ir a mirar el trabajo de sus estudiantes se decidió que debían hacer tests externos y estandarizados, un modelo que en su trasfondo la idea de deshacerte de un determinado grupo de gente. Se usa un examen para justificar dejar de lado a ciertos grupos de población.

¿A los más pobres?

Claro. En el caso de nuestros institutos, esto coincide además con la población negra o inmigrante, aunque en zonas rurales pueden ser también blancos. Si eres de clase alta has vivido ciertas experiencias, que son las mismas que los que elaboran los exámenes, y saldrás reforzado. Estas pruebas se han planteado como una forma de evaluar que parece objetiva y neutral, pero lo que descubrimos es que condiciona el currículum y lo que se imparte en clase. Se da clase para pasar el examen. Y esto no te conduce a una buena educación. La prueba es que los colegios privados de Nueva York cada vez usan menos pruebas porque saben que devalúan el currículum. 

¿Cómo convencisteis a la Administración de que tenía que eximiros de pasar unas pruebas que son obligatorias? 

De entrada, empezamos con nuestro modelo de evaluación antes de que las pruebas estandarizadas fuesen obligatorias para todos. Ya entonces teníamos el permiso del jefe del Departamento de Educación para hacer otro tipo de evaluación. Pero en 1998 se obligó ya a todos los centros e incluso tuvimos que ir a juicio, hicimos manifestaciones. Luchamos durante años. Nos negamos y defendimos que nuestro modelo era de éxito, a lo que la Administración nos contestaba que cómo lo sabíamos si no superábamos las pruebas [ríe]. Pero lo cierto es que tenemos tasas más elevadas de alumnos que van a estudios superiores y que no abandonan, y menos rotación de profesorado. 

¿Cuál es exactamente este modelo de evaluación, alternativo a los tests?

Lo llamamos PBAS, siglas que se refieren a Estándares de Evaluación Basados en la Práctica. Está hecho por los profesionales de los centros y centrado en el trabajo de los alumnos, que hacen a partir de temas que observamos que les interesan o de los que hablan. Al final de la etapa, tienen que elaborar un trabajo que evalúan un grupo externo de expertos. Además, luego un equipo de profesores de la red de institutos revisa todos los trabajos y los reevalúa sin saber quién es el autor de cada documento.

¿Me puede poner un ejemplo?

Los temas suelen surgir a partir de discusiones en clase. Pongamos que en Ciencias Sociales hemos hablado del movimiento por los derechos civiles y a un estudiante le interesa en particular indagar sobre la legislación del voto. Lo que tiene que hacer es una investigación: documentarse, leer, desarrollar sus conclusiones personales, con su propia voz, elaborar un trabajo y presentarlo. Tienen que hacer una defensa oral, que se hace frente a un grupo que suelen ser expertos de fuera del centro, algo parecido a un PhD, y luego hay esta evaluación del trabajo por parte de un equipo de profesores.

Pero lo más importante de todo es que este modelo en la evaluación cambia por completo la forma en que trabajas en clase. Es lo que condiciona qué enseñas y cómo. Los estudiantes tienen a aprender más en profundidad y sin tratar de abarcar tanto contenido. Algunos llegan a ser verdaderos expertos en ciertos temas, y sí, quizás no aprendan las fechas de la guerra de 1812, pero si lo necesitan sabrán cómo. 

¿No les da miedo entonces que sus estudiantes no aprendan todos los contenidos del currículum? ¿O todos los que ustedes consideran necesarios?

Es que el currículum ya no puede ser el de hace años, la explosión del conocimiento es enorme. Ningún chaval puede saberlo todo, y muchos de los hechos que se enseñan los olvidan. Más importante es aprender a analizar, buscar, recoger puntos de vista. Siempre que alguien me pregunta esto le digo: “¿Te acuerdas de la doctrina del destino manifiesto?". 

¿Qué es eso?

¡Eso me contesta todo el mundo! ¡Nadie se acuerda, y lo preguntaban en los exámenes que todos aprobaron! [Es la idea de que la nación americana estaba destinada a colonizar el oeste del continente "por la gracia de Dios"].

Decía que los cambios de la evaluación influyen en cómo enseñan y qué enseñan. ¿Por qué?

Cambia el cómo, que es la pedagogía, y el qué, que es lo material, el currículum. La voz del estudiante pasa a ser mucho más importante que en una clase donde se preparan solo exámenes, y esto cambia su relación con el profesor y entre ellos. Aprenden que todos no tienen por qué pensar lo mismo, construyen respeto y confianza a través de la conversación y la discusión. Es una dinámica completamente distinta.

Vinculado a la evaluación, en España hay una tasa de repetición de curso muy elevada. ¿Qué le parece?

Por ejemplo, nosotros tenemos en Inglés clases sobre Shakespeare, poesía, creación literaria, literatura americana… Si un alumno suspende alguna de estas, no tiene por qué repetir. Puede hacer otra cosa. No entiendo por qué hay que obligar a los alumnos a repetir una y otra vez algo en lo que han fracasado, en lo que han tenido una mala experiencia. Hay que trabajar a partir de las fortalezas. No puedes aprender si no te sientes involucrado, y debemos encontrar formas de que se sientan interesados, propietarios de lo que aprenden. 

Si entrevistas a nuestros alumnos te lo dirán. Sobre todo los que han pasado por otros colegios. Están más interesados, agradecen tener más capacidad de decidir. Y menos presión, que no significa menos esfuerzo. 

¿Y qué opina de los deberes? 

Depende. En algunas clases se les dice de leer en casa, hacer algo de investigación, resolver un problema de mates que no les ha salido… Pero hay que tener en cuenta que muchos chicos cuando salen del instituto tienen empleos, así que puedes poner deberes pero no esperar necesariamente que los hagan. 

13/10/2019 - 21:06h

Publicado enSociedad
 La profesora estadounidense Ann Cook en la Fundación Bofill de Barcelona. Juan Barbosa

La profesora ha creado una red de centros que no están obligados a presentarse a la Selectividad estadounidense en busca de un sistema menos academicista

Ann Cook (Chicago, 1940) ha cambiado las reglas del juego del sistema educativo en el Estado de Nueva York. Esta profesora de historia consiguió hace 10 años que los alumnos de 39 institutos públicos de esa región no tengan que enfrentarse a exámenes. En el resto de centros del Estado, los estudiantes deben realizar cinco pruebas al final de la secundaria —Matemáticas, Historia Global, Historia Estadounidense, Ciencias y Lengua Inglesa—para hacerse con el título y poder acceder a la Universidad. La lucha de Cook es contra el llamado teaching to the test, una tendencia cada vez más extendida en Estados Unidos que consiste en medir el éxito de las escuelas y la efectividad de los profesores en función de las notas de los alumnos. Ahora, los resultados de su experimento empiezan a ser visibles: el 90% de los alumnos de su red de institutos —28 están en la ciudad de Nueva York y 11 repartidos por el estado— accede a la Universidad, frente al 58% de media del resto de centros públicos de la región.

 “La obsesión por medir el conocimiento con exámenes estatales externos —que elaboran las autoridades y no los profesores— nos está desviando del propósito de educar ciudadanos; estamos enseñando a los chavales trucos para superar un examen y eso no les motiva en absoluto”, lamenta Cook, impulsora de la red de centros conocida como New York Performance Standards Consortium, que esta semana impartió un seminario sobre métodos de evaluación alternativos organizado por el centro Unesco de Cataluña y la Fundación Jaume Bofill en Barcelona, al que este diario acudió invitado.

En las aulas de los 39 institutos hay adolescentes que provienen, en su mayoría, de familias desfavorecidas con bajos ingresos. El 75% de ellos son negros o latinoamericanos. El gran problema del sistema, señala Cook, es que los centros públicos se han convertido en guetos —cuando el nivel de concentración de alumnado con bajos recursos en un mismo centro supera el 50%—.

“Las expectativas con esos chavales son muy bajas, muchos profesores han tirado la toalla y los institutos obtienen cada vez menos puntuación en los rankings; el gran peligro es que cuando son catalogados de bajo rendimiento pueden acabar cerrados por la Administración o traspasados a empresas privadas”, explica la docente. Un cambio radical en las metodologías de enseñanza, con la base en lecturas masivas, redacción de ensayos y presentaciones orales, ha llevado a reducir la tasa de abandono escolar, que ahora está en el 5%, frente al 30% del resto de institutos. Otro de los grandes logros del que Cook presume es la tasa de retención del profesorado: un 80% frente a un 72%. “Hemos conseguido autonomía para los docentes, que ya no viven con el miedo a que sus alumnos saquen malas notas y eso pueda repercutir en sus salarios o estabilidad laboral”, cuenta.

Una encuesta a 1.500 profesores de la Asociación Nacional de Educación, reveló que el 72% de ellos sentían una presión “extrema” por parte de los equipos directivos por mejorar los resultados en los llamados standardized test, los exámenes externos impuestos por la Administración. Solo en ocho de los 50 Estados del país —como California— se han aprobado leyes que permiten a las escuelas escoger entre presentarse o no a las pruebas.

¿Cómo consiguió Cook convencer a los senadores y miembros de la Asamblea de que hiciesen una excepción con sus centros? “La negociación fue muy dura, nos llevó unos ocho años y cuando lo conseguimos había mayoría demócrata... entendieron que el modelo academicista no siempre funciona”, cuenta. Tuvieron que ceder en un punto: los estudiantes tendrían que enfrentarse a uno de los cinco exámenes finales de secundaria. “Escogimos el de Inglés porque es el que conlleva una instrucción menos dirigida, no hay que memorizar tanto y es más libre”. Los alumnos del consorcio obtienen igualmente un diploma de secundaria pero son evaluados de forma distinta. Se miden sus competencias a través de trabajos y las actitudes también cuentan. “Hemos conseguido crear una nueva narrativa, subir la autoestima de los chicos y que no rechacen la escuela”, zanja Cook, que a sus 79 años sigue liderando la lucha. 

 Las universidades cambian su sistema de admisión

El acceso a la Universidad en Estados Unidos es extremadamente competitivo. Los alumnos deben tener el título de Secundaria y presentarse al SAT, un examen tipo test que mide los conocimientos y que funciona como la Selectividad española; es un filtro para entrar en la carrera y la universidad deseadas. El acuerdo alcanzado entre la Administración y la red de instititutos New York Performance Standards Consortium, exime a los estudiantes de presentarse al SAT. “Les valoran con las calificaciones obtenidas en Secundaria y con su portfolio, donde recogen sus mejores trabajos y ensayos”, explica Ann Cook.

“El SAT está en desuso y ya son cerca de mil las universidades que no lo piden en todo el país, se empieza a valorar más el pensamiento crítico y las recomendaciones, ese es otro de los grandes cambios del sistema”, añade. 18 meses depués de graduarse de Secundaria, el 83% de los alumnos del Consorcio sigue matriculado en la universidad, frente al 59% del resto de institutos públicos neoyorquinos.

Por Ana Torres Menárguez

Barcelona 12 OCT 2019 - 17:41 COT

Publicado enSociedad
Página 1 de 15