“El territorio no se vende, se lucha y se defiende”

El domingo 25 de febrero en la vereda de Calucé, municipio de Palmira-Valle del Cauca, tuvo lugar el primer Festival por la Defensa del Territorio, evento que tenía como objetivo principal, empezar a generar procesos colectivos de reflexión y proyección de defensa del territorio palmirano, en riesgo ante la llegada del Grupo de Energía de Bogotá (GEB) tras el proyecto La Virigina-Alferéz: construcción de una gran red de torres de transmisión de electricidad que atraviesan una amplia zona rural palmirana y sus reservas naturales, afectando de manera irreversible sus ecosistemas. 

Un proceso organizativo en marcha


Las comunidades rurales y colectivos urbanos de Palmira empezaron a organizarse desde hace varios meses, discutiendo entre ellas sobre las implicaciones de este proyecto, así como con los diferentes intermediarios que envía el GEB (la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca –CVC– e ingenieros ambientales de la Unidad de planeación minero–energética de la nación –UPME–) quienes llegan a las diferentes fincas y reservas naturales a realizar estudios de inspección. Lo curioso es que estas inspecciones están en marcha desde este año, justo después de la negativa de los ingenios azucareros de la zona plana del municipio de aceptar las torres de energía en sus predios, por lo demás a causa de los problemas ambientales y de productividad que este proyecto conlleva.


Este festival es el primero de varios pensados por las comunidades de los corregimientos de Calucé, Tenjo, La Quisquina y, claro, la comunidad urbana de Palmira. Tiene el precedente de la lucha desarrollada por varios colectivos en los corregimientos de Amaime y el Placer, donde después de 2 años de presión con varias audiencias públicas y mediante resolución de la CVC, el 21 de enero del presente año lograron el propósito de su resistencia: frenar la concesión para explotar materiales de construcción en el Rio Amaime para las empresas de Gravarena Rio amaime Lltda y Arenas Amaime Ltda.


El festival estuvo acompañado por intervenciones artísticas que incluían arte circense, muralismo y música, pero, sobre todo, espacios de reflexión asamblearios, instalados con el ánimo de construir estrategias colectivas para la defensa del territorio, los cuales iban desde reconstruir un tejido de comunicación entre los corregimientos, hasta repensarse nuevas formas de organización comunal que les permitan ser autónomos sin reproducir formas estatales, verticales e impositivas. Es así como se reflexionó sobre la construcción de un PCOT (Plan Comunitario de Organización Territorial), forma de concebir el territorio como un espacio cuyo principal agente decisorio sea la comunidad que lo habita y que se preocupe también por vivir en armonía con la naturaleza. El PCOT es una forma de autogestión territorial que busca repensarse los espacios de la sostenibilidad económica, cultural y ambiental del territorio.


Al ritmo de la consigna “El territorio no se vende, se lucha y se defiende”, las comunidades demostraron su capacidad organizativa para proponer alternativas ecológicas a las pretensiones del capital. Alternativas manifestadas en discusiones concretas sobre formas institucionales y no institucionales de participación comunitaria, redes o tejidos de acueductos comunitarios y de comunicación, zonas de reserva campesina, territorios ecológicos agroalimentarios y demás propuestas del ámbito popular.


En un ambiente participativo y de goce, también se habló de las disputas culturales, sobre la salvaguarda de la naturaleza y las comunidades, avanzando con propuestas como las guardias cívico-campesinas para caminar el territorio, para solucionar los conflictos de la misma comunidad, sin necesidad de que haya injerencia de los actores armados estatales o no-estatales. ajenos a quienes habitan el lugar. Además se discutieron alternativas de organización territorial, sobresaliendo el PCOT como algo que ya está pensando la comunidad de La Quisquina. Ideas y compromisos que articulan otras formas de concebir la democracia sobre la base de la defensa del territorio, y que buscan afianzar relacionamientos con comunidades en el municipio de Pradera, y de todo el departamento del Valle, en territorios afectados por megaproyectos agro-industriales o minero-energéticos.


La red de colectivos que abren este sendero, prosiguen en su labor, ahora caminan hacía el segundo Festival por la Defensa del Territorio en la comunidad de La Quisquina, el que tiene como fecha el 29, 30 y 31 de marzo, y al que están invitados todas las colectividades palmiranas, vallecaucanas, colombianas o individualidades interesadas en pensarse otras formas de vivir más ecológicas, a participar desde donde se sienta y se quiera, ya sea con arte, talleres, compartiendo ideas o simplemente acompañando y apoyando las ideas que ya se tienen. Se invita a todos los interesados a escribirles a través de las paginas del Colectivo El Mono Nocturno o Colectivo Prodefensa del Territorio y el Agua en el buscador de Facebook.


En la organización del festival participaron diferentes colectividades e individualidades, como la Junta de Acción Comunal de Calucé, el periódico desdeabajo con su campaña “Otra democracia es posible”, el colectivo Pro-defensa del Agua y el Territorio, el colectivo Mono Nocturno de la Quisquina, la Fundación Acción Colectiva, las colectividades artísticas de Kortina Negra, Cultura al Parque Palmira, y los procesos comunitarios de Asosanemigdio, Asoveraguas Calucé y Agenda ambiental en movimiento, entre otras.

 

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Jueves, 01 Marzo 2018 10:53

Medellín se enferma poco a poco

Medellín se enferma poco a poco

A una semana de implementadas las medidas de contingencia, determinadas por las autoridades ambientales y la Alcaldía de Medellín, para mitigar la nueva crisis ambiental en la ciudad y todo el Valle de Aburrá, y aunque el tema parezca quedar nuevamente en el silencio, es importante preguntarnos por los riesgos directos e indirectos que genera el material particulado 2.5 en la salud de todas y cada una de las personas expuestas a las mismas.


Con tal inquietud nos contactamos con el docente universitario, investigador y médico, Juan Gabriel Piñeros (J.G) de la facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, en entrevista con desdeabajo (d.a), habla sobre el tema.


d.a. Mucho se habla de lo peligrosas que son las partículas PM 2.5, no solo en el aire de la ciudad, sino también en los pulmones de las personas, sin embargo, no existe claridad frente a cuáles son las verdaderas afectaciones que estás generan y cómo se manifiestan desde el punto de vista médico, ¿qué puede decirnos sobre este particular?
J.G. Hay que diferenciar dos cosas que son importantes a la hora de hablar sobre cómo diferenciar este tipo de partículas que afectan la salud; la primera es que se reconoce a nivel mundial que hay dos tipos de exposiciones distintas, una de largo plazo, generada por respirar ese material particulado durante muchos años, lo que genera riesgos acumulativos y crónicos para la salud. Quienes respiran mucho este tipo de materiales sufren de enfermedades que son muy graves, como el cáncer de pulmón o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o algunos asuntos de enfermedad respiratoria de tipo restrictivo como el asma. Para que esto suceda, para que el material se vaya acumulando en los pulmos, en los tejidos, se requiere mucho tiempo.


d.a. Y, ¿qué efectos tiene este tipo de exposiciones en el corto plazo?
J.G. Por ejemplo, cuando hay crisis ambientales se incrementan las infecciones de tipo respiratorio, las crisis asmáticas, no el asma sino las crisis, es decir, las complicaciones asociadas al asma, se aumentan las complicaciones asociadas a las enfermedades crónicas de pulmón, se producen o incrementan enfermedades de tipo cardiovascular muy importantes, como los infartos agudos miocardio o enfermedad isquémica del cerebro; enfermedades que su instauración son de corto tiempo.


d.a. En los barrios la gente se queja de multiples dolencias, tal vez pasajeras, que no parecen graves pero sí molestan y en ocasiones incapacitan para llevar una vida normal…

J.G. Este tipo de contaminación genera en la salud otras manifetaciones que no llegan al sistema de salud (acordémonos que hay una morbilidad que es atendida por el sistema, pero hay otros problemas de salud que la gente no les ve importancia, entonces se automedica, va a la farmacia o simplemente espera que se le pase), y ello tiene que ver con el incremento de las enfermedades de tipo alérgico, entonces empieza a ver más rasquiña en la piel, más conjuntivitis alérgica, rinitis alérgica, toda una seria de eventos agudos, que no suceden todo el tiempo, instaurados en un corto plazo, pero que no son de suficiente gravedad para que las personas vayan a un centro de salud a pedir atención.


d.a. Entonces, los brotes de gripe que suelen presentarse durante los episodios de alerta roja o naranja ¿pueden entenderse como una afectación directa de la contaminación?
J.G. Eso no es tan lineal, no es tan directo, lo que hay que entender es que el material particulado o la contaminación del aire en general, funge como un factor adicional a otros factores que están explicando la presencia de ciertas enfermedades en la población. Por ejemplo: el material particulado está asociado con que el sistema inmune de las personas pierde eficiencia para montar una respuesta inmunológica contra bacterias, virus y otros microorganismos que pueden ser responsables de las enfermedades respiratorias, o de las gripas, como ustedes la llaman.


Entonces cuando el sistema inmunitario no es capaz de montar esa respuesta, pues más fácilmente se va a infectar la persona, pero para que eso suceda, para que haya infección, no es que el material particulado me produjo la gripa, no, eso no es cierto, o sea, hay una serie de virus, bacterias, microorganismos, que circulan habitualmente en la ciudad y en la población, de hecho la Secretaría de Salud tiene toda una serie de canales endémicos de cómo es la circulación de los distintos organismos que producen el IRA, y precisamente en este momento hay un aumento de la circulación de virus y bacterias que pueden producir la gripa, la influenza u otras series respiratorias agudas.


Lo que pasa es que a eso se le suma que hay una crisis ambiental, que bota una cosa que se llama PM 2.5, que la gente la respira y esa partícula lo que hace es reducir la capacidad que tiene mi sistema inmunológico de responder a las bacterias que están circulando, eso es básicamente la explicación.

 

[...] el derecho al aire limpio es un derecho humano fundamental, un derecho de todos pero que también es un deber de todos cuidarlo.

 


d.a. Todo esto en lenguaje común, ¿podría entenderse como que una vez las PM 2.5 entran al cuerpo, las defensas de éste se bajan?
J.G. No es que las baje, las enlentece, enlentece su respuesta, no es que haya una inmunodeficiencia, lo que hay es una inmuno-modulación, entonces hay una modulación de la respuesta inmunológica, que enlentece la respuesta ante ciertos agentes y ese enlentecimiento es suficiente en algunos casos para producir la enfermedad que se llama infección respiratoria aguda; en otros casos no es suficiente, por eso todo el mundo está expuesto pero no a todo el mundo le da infección respiratoria.


d.a. ¿Cuáles son las pesonas que más enferman de infección respiratoria en estos momentos de crisis?
JG. Los niños, menores de 5 años, porque, aunque todos estamos expuestos, enlentecer en ellos la respuesta inmunológica es peor que en los adultos; y no a todos los niños les da infección respiratoria, les da más que todo a los niños desnutridos, porque tienen su sistema inmunológico aún más inmaduro y en momentos de crisis están mucho más susceptibles.


Si uno ve a los ancianos, es distinto un anciano que hizo ejercicio toda su vida y nunca fumó, al anciano que se fuma un paquete de cigarrillos al día, en este último va a haber presencia de cigarrillo, material particulado, un sistema inmunológico lentísimo y en el momento en que estén circulando los virus y las bacterias pues le va a provocar la infección o cáncer.


d.a. ¿Qué tan beneficiosas y efectivas son para la salud de las personas, las medidas tomadas por las autoridades ambientales y la Alcaldía de Medellín?
J.G. Cualquier medida que se tome para mitigar los daños son y serán bienvenidas. Ahora, ¿es el momento de aplicar las medidas? Yo creo que es un cuestionamiento que debe hacerse la ciudadanía, también los distintos estamentos que le trabajan al cuento de la calidad del aire, sobre todo con un enfoque de salud.


d.a. ¿Tiene usted duda con el momento de tomar ciertas medidas?
J.G. Es importante entender que acá deben primar dos criterios que son interesantes, el primero es el de prevención, es decir, no esperar a que esté instaurada una crisis para tomar una medida que va a mitigar un efecto y no a prevenirlo, este es un principio que debe prevalecer. Si todos los años, en la última semana de febrero y la primera de marzo hay una crisis, ¿por qué esperar hasta la última semana de febrero y la primera de marzo para poner en marcha ciertas medidas?


Y el segundo criterio es que en estas medidas debe primar un principio ético, un principio de precaución, es decir, decidir qué hacer y qué no hacer en momentos de crisis.


Hay una cosa que está detrás de la intervención a los problemas ambientales, y en este caso particular contra los problemas que tienen que ver con la calidad del aire, y es que exista o no la evidencia robusta de que en efecto hay una relación de causalidad entre el contaminante y la salud, es el principio de precaución el que dice si hay o no una relación directa y causal, pero ante la sospecha usted lo que tiene que privilegiar es la búsqueda del cuidado de la salud y la vida sobre cualquier otro argumento.


d.a. Pareciera existir, de acuerdo a sus palabras, cierta reticencia entre las autoridades del municipio por poner en marcha programas de prevención…
J.G. Es un asunto de prioridades. Siempre estamos peleando con las autoridades de distinto nivel que lo social, lo colectivo, es lo más importante, por ejemplo, ¿es más importante la salud y el bienestar de las poblaciones o el argumento esgrimido permanente por el comercio, de que no hay que despertar alarma pues las personas van a dejar de estar comprando? Eso es un asunto que tiene que balancearse a la hora de tomar una decisión política, y si uno es fiel al principio de precaución, uno va a decir, puede que no haya evidencia o esta evidencia sea débil, pero debe primar la vida y el buen vivir de las personas sobre cualquier otro argumento.


En la medida que nuestros tomadores de decisiones tuvieran presente esos dos principios, tomarían mejores decisiones para estos temas ambientales, sobre todo en los momentos oportunos, ante la llegada de una crisis ambiental, que no es otra cosa que el mismo comportamiento estacional de la contaminación. Porque repito, todos los años, entre febrero y marzo ocurre este pico de contaminación y se repite en octubre, ese es el factor común.


d.a. ¿Qué incide o qué genera que estos picos se repitan cada año en los mismos tiempos?
J.G. El Área Metropolitana y el Valle de Aburrá ya lo tienen estudiado, hay 2 razones grandes por las que estos picos se presentan en la ciudad, pero hago énfasis en uno, la topografía de esta región: el Valle de Aburrá es un muy estrecho, el hecho de haber poblado acá nos pone en una posición de susceptibilidad ante fenómenos atmosféricos que se presentan todos los años. Es decir, habitamos un valle muy estrecho y algo profundo por lo cual todos los años aparecen acá fenómenos donde la atmósfera empieza a quedarse quieta y aumenta la nubosidad, disminuyen los vientos, aumenta la humedad y las lluvias, circunstancias que propician que se presenten tales picos en un momento específico del año. Cuando esto sucede los contaminantes se queden suspendidos y no puedan salir, recuerde, nuestro valle es estrecho y profundo, entonces lo que le sucede a este valle es como caundo le colocan una tapa a la olla…


El asunto es que la topografía de la ciudad no puede transformarse, el asunto de la atmósfera todavía es complicado de manejar, pero lo que sí puede controlarse es la emisión de tantos contaminantes para que la crisis aparezca, porque es la única manera de evitar que la crisis se presente.


d.a. ¿Qué medidas preventivas y de autocuidado puede recomendar a la ciudadanía, para evitar que la contaminación genere graves daños a su salud?
J.G. El problema es que todos respiramos el mismo aire, no es que yo tengo 10 carros y

mi contaminación se la respira otro, no, todos respiramos la contaminación y si entre todos no cuidamos el aire, cualquier medida de contingencia que se tome en la ciudad va a ser insuficiente. Yo haría un llamado a la conciencia donde el derecho al aire limpio es un derecho humano fundamental, un derecho de todos pero que también es un deber de todos cuidarlo.


Pero en términos de autocuidado es muy complicado porque estamos hablando de una partícula presente en el aire de 2.5 micras, es decir, 15 veces más pequeño que un grano de arena; entonces la gente puede usar un tapabocas que le va a proteger de un grano de arena, pero no le va a proteger del material particulado que es tan pequeño y pasa cualquier filtro. Estas medidas son insuficientes, lo mejor que podemos hacer en cierta medida es restringir las salidas al aire libre y estar muy alerta a los sistemas de información.

 

 

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Ciudad del Cabo, el reto de vivir sin agua que pone cara al cambio climático

La ciudad sudafricana vive una crisis del agua sin precedentes que ha impuesto drásticos recortes en el suministro diario y que podrían convertirla en pocos meses en la primera urbe del mundo en quedarse completamente seca.

 

Hay dos hechos de los que se viene advirtiendo desde hace tiempo para el futuro de las ciudades: el primero es el de los efectos que el cambio climático, especialmente la sequía, tendrán para los recursos que abastecen a las grandes urbes. El segundo es la superpoblación, porque este es el primer siglo en la historia en la que hay más gente viviendo en las ciudades que fuera de ellas; y se estima que para el año 2050 esa proporción será de tres cuartas partes frente a una.


Para Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, este escenario ya es presente. La segunda urbe más grande del país surafricano, con cuatro millones de habitantes, está a pocos meses de convertirse en la primera ciudad del mundo sin agua corriente para el suministro diario de su población.

La severa sequía a la que hace frente desde hace tres años, sumado a un aumento desorbitado de sus habitantes —se estima que la metrópolis ha duplicado su población en las últimas dos décadas— ha llevado a sus recursos hídricos a una situación límite. 2017, el año más seco desde que hay registros, ha dejado tan solo 153,5 milímetros de lluvia acumulada, según el Climate System Analysis Group de la Universidad de Ciudad del Cabo.


La ciudad lleva meses en la cuenta atrás para el día cero, como se denomina al momento en el que los grifos se cierren definitivamente y el agua sólo sea asequible a través de los 180 camiones cisterna donde los habitantes podrán ir a llenar sus garrafas con un límite de 25 litros diarios. Es una cantidad ínfima, si se tiene en cuenta que sólo una ducha de 2 minutos consume 20 litros y que se necesitan otros 5 para comer y alimentarse. Las autoridades locales tienen previsto activar estas medidas cuando los embalses de los que se abastecen sus habitantes bajen hasta el 13,5% de su capacidad. Una línea roja que al principio se estimó que llegaría en marzo, pero que las intensas restricciones en el consumo han permitido alargar hasta el 9 de julio.


Con suerte, la fecha maldita coincidirá con las primeras precipitaciones de la temporada de lluvias, que históricamente comenzaban en abril, pero que el cambio climático está retrasando hasta el mes de junio.

"Aunque la lluvia vuelva mañana, no podemos volver a los hábitos antiguos. Hay que cambiar el comportamiento, es el tiempo del agua", señala en cualquier caso el director de Turismo del país austral, Sisa Ntshona, en una entrevista con Efe.


Las primeras restricciones en el suministro comenzaron a finales del año pasado, cuando se impuso un tope de 87 litros por persona y día. Desde principios de febrero, ese límite se ha rebajado hasta los 50 litros. Es un recorte importante, porque otro de los problemas que afrontaba la ciudad era el gran derroche de este recurso: antes de la crisis del agua, los habitantes de la urbe usaban entre 250 y 350 litros por persona al día. El consumo medio en España, por ejemplo, es de 132 litros por persona y día, según el Instituto Nacional de Estadística.

Además, se han recortado un 60% los suministros a la agricultura y un 45% los del comercio, se ha prohibido regar las aceras y jardines, lavar los coches con agua potable municipal o llenar las piscinas privadas, se ha regulado la compra-venta de agua de los pozos y se aplican multas para quienes derrochen.


“Se recomienda encarecidamente a todos los residentes que instalen piezas, accesorios y tecnologías eficientes para minimizar el uso del agua en todos los grifos”, señala la nueva normativa municipal.


El caso de Ciudad del Cabo, no obstante, supone un reto para el resto de ciudades en el mundo.


"Ciudad del Cabo es el foco de atención ahora mismo, pero en realidad es un problema global. El mundo tiene la oportunidad de aprender una gran lección de Sudáfrica: no deben esperar a que haya una crisis para modificar los hábitos de consumo", reflexiona Ntshona, que cita otras importantes capitales como Los Ángeles, Sao Paulo o Pekín, que enfrentan problemas similares.

 

26/02/2018 18:08 Actualizado: 26/02/2018 18:08
LUCÍA VILLA
@Luchiva

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ONU: con graves carencias, 50% de mujeres en países en desarrollo

Más de la mitad de las mujeres y niñas que viven en las ciudades de países en desarrollo, carecen de agua potable, instalaciones sanitarias o vivienda estable, señaló Patricia Espinosa Cantellano, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de la Organización de las Naciones Unidos (ONU) sobre Cambio Climático.

Al participar en el foro Mujeres por el Clima, organizado por el Grupo de Liderazgo Político (C40), dijo que esas carencias impiden cumplir prácticamente todos los objetivos de desarrollo sostenible, incluido el de actuar de manera urgente contra el cambio climático. Por ello, manifestó que es necesario empoderar a este sector de la población para garantizar sus derechos, que permitirá aumentar las posibilidades de alcanzar los objetivos climáticos y de desarrollo sostenible.

En el Museo Interactivo de Economía aseguró que hay señales alentadoras, pues la perspectiva de género guía iniciativas como el Acuerdo de París o las agendas de C40, con proyectos como Mujeres por el Clima, en el que jóvenes de Ciudad de México y la capital francesa presentaron proyectos a fin de afrontar el cambio climático, que podrán desarrollar con apoyo de tutores.

Si queremos enfrentar el calentamiento global, las mujeres y las niñas de todo el mundo deben ser actores centrales; también está claro que la batalla se va a librar sobre todo en las zonas urbanas, expresó la ex secretaria de Relaciones Exteriores.

Espinosa Cantellano dijo que 2017 fue el año más costoso en desastres naturales: monzones en Asia, huracanes en el Caribe y América del Norte e inundaciones en Europa y África cobraron vidas y dejaron pérdidas costosas, situación que se está repitiendo este año.

El foro fue inaugurado por el jefe de Gobierno de capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien señaló que hoy las mujeres están tomando un liderazgo indiscutible de carácter global en la lucha contra el cambio climático, lo que permite generar líneas de política pública para los gobiernos del mundo.

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A Federico Gutiérrez le queda grande la alerta roja de Medellín


Una vez más. El pasado 22 de febrero, el Área Metropolitana y la Alcaldía de Medellín declararon en estado de prevención a los municipios del Valle de Aburrá. Las razones son las diversas alertas en el incremento del Índice de la Calidad del Aire (ICA), que durante las 24 horas previas a la toma de tal medida reportó el Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá. Las medidas para contrarrestar la emergencia son las mismas que ordenaron en ocasiones anteriores: pico y placa para todos los vehículos particulares durante el sábado y una supuesta intensificación del control a las industrias. Los resultados arrojados por estas medidas indican con toda claridad que las autoridades ambientales no van más allá de las medias tintas cuando tratan de prevenir la contaminación del aire.


En la tarde del 21 de febrero (Ver imagen 1), el cielo de Medellín se tornó de color naranja, pasando a rojo y luego a una tonalidad violeta que llamó la atención de todos los transeuntes; ese día el mapa air pollution in the world real time indicó que la ciudad se encontraba en alerta roja con un ICA de 151 µg/m3 (microgramo por metro cúbico), sin embargo, de parte de el Área Metropolitana y la Alcaldía no hubo pronunciamientos hasta el día siguiente, cuando en rueda de prensa informaron el estado de prevención y las medidas a tomar a partir del 23 de febrero hasta el 7 de abril de 2018.

 

Imagen 1. ICA de acuerdo air pollution in the world real time el 21 de febrero de 2018

 

Recomendaciones a la ciudadanía

  • Utilizar el Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá, SITVA.
  • Compartir tu vehículo con otras personas.
  • Hacer revisiones técnicas a su vehículo de forma periódica
  • Evitar el uso del vehículo particular y la moto para trayectos cortos.
  • Utilizar los paraderos de buses autorizados para no obligar a los conductores a detenerse en cualquier sitio.
  • Planea tu recorrido para hacer más cosas en un solo viaje.
  • Haz uso del teletrabajo.

 

Como puede deducirse sin esfuerzo alguno, las medidas tomadas frente a la emergencia no son lo suficientemente efectivas para lograr reducir la presencia de PM 2.5 en el aire de los municipios comprometidos, solo corresponden a las paupérrimas alternativas que un gobierno local, controlado por los grandes empresarios de la región, puede brindar sin que se afecte la producción y, en general, todo el modelo de ciudad hasta ahora vigente.


Lo grave del asunto


De acuerdo con las declaraciones del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, el estado del aire se encuentra en nivel II, que de acuerdo con la medición del ICA a nivel internacional corresponde a una alerta naranja comprendida como una amenaza para la población, sobre todo para las personas con enfermedades respiratorias. Lo preocupante es que en paralelo con air pollution in the world real time, la alerta es roja y Medellín y todo el Valle de Aburrá se encuentran ante un inminente riesgo de alcanzar la alerta violeta.


Pasadas las primeras horas de ejecución de las medidas establecidas, este mapa presenta un ICA de 160 justo en el centro de Medellín, lo que despierta cuestionamientos frente a si realmente las medidas son eficaces, porque más allá de establecer un pico y placa no se tiene en cuenta que en la ciudad de Medellín, solo hasta el 2016, la densificación vehicular era de un vehículo por cada tres personas, entendiéndose que por cada familia mínimo hay una moto o carro. Sumando a esta, si la población acoge con juicio las recomendaciones municipales y deja su vehículo en casa, el transporte público, totalmente limitado, colapsará. Estamos, por tanto, ante un problema mayor que requiere soluciones estructurales para el modelo de ciudad construido y defendido por quienes determinan el rumbo de esta parte de Antioquia.


Es necesario, por tanto, que la ciudadanía deje la pasividad y exija, por un lado informes completos sobre el estado real del aire en su ciudad y, por el otro, alternativas radicales y eficaces ante la crisis ambiental, las mismas que prioricen la salud de quienes habitamos este territorio, así como la preservación de la naturaleza y todos los seres vivos que la integran.


Estamos ante el reto de estimular el surgimiento de una conciencia ambiental ciudadana, una que motive a cada uno de quienes compartimos este pedazo de la Tierra, a preguntarse por la realidad ambiental de su entorno, por el modelo de ciudad que nos impusieron industriales, urbanizadores, comerciantes de vehículos, y sus agentes políticos que han controlado el destino de nuestra urbe por décadas, y abrir un debate ciudadano sobre la realidad que nos está ahogando, sobre la necesaria reubicación de una parte de quienes acá habitamos, proyectando el crecimiento controlado de un conjunto de municipios ubicados a una hora –más o menos– de Medellín, situando en sus alrededores fábricas y similares. Y, claro, cambiar usos y consumos, integrar a la vida diaria el reciclaje, cuestionar y controlar el uso de todo tipo de vehículos, compartir estos con los vecinos, no sacarlos sino para lo indispensable. Pero lo fundamental, es lo radical, y eso pasa por reorganizar todo el modelo de ciudad hoy imperante.


Un reto mayor para un Alcalde y una clase dirigente que solo piensan en el bolsillo.

 

Comparación del ICA – 23 de febrero de 2018
SIATA – Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá 12:29 del medio día

Air pollution in the world real time – 12:26 del medio día

 

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24 de febrero de 2018

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Bosques de Antioquia han perdido 65 por ciento de su extensión

El observatorio de Bosques de Antioquia alertó que solamente quedan 35% de los bosques que existían hace 10 años en el departamento de Antioquia. A pesar de que le atribuyen a este fenómeno la ganadería extensiva, las comunidades de la sub región norte de Antioquia han denunciado que, para la realización del proyecto Hidroituango, se deberán talar de 4.500 hectáreas de bosque tropical.

De acuerdo con el observatorio, de los 2.7 millones de hectáreas que había en ese departamento, para 2015 quedaban 2.2 millones. Además, de los bosques andinos, quedan un poco más de 5 mil hectáreas lo que corresponde al 35% del total que había antes. Esto hace al departamento de Antioquia la región con la tasa de deforestación más acelerada del país.


URABÁ HA SIDO LA REGIÓN MÁS AFECTADA POR AFECTACIÓN A BOSQUES ANDINOS


El Observatorio indicó que “la transformación del paisaje está relacionada con el cambio del uso de la tierra para actividades agropecuarias como la ganadería”. Además, la cobertura de bosques en Antioquia tuvo una pérdida de 19.700 hectáreas al año desde 1990 hasta 2015 donde los bosques secos fueron los más afectados pues presentaron una reducción del 55% para ese periodo. (Le puede interesar:“Comunidades fortalecen sus estrategias para conservar los bosques colombianos”)


En su libro presentado este año “Bosques Andinos: estado actual y retos para su conservación en Antioquia”, establece el Observatorio que “los municipios con mayor pérdida de cobertura de bosque fueron Turbo, Murindó, Dabeiba, Mutatá y Chigorodó”. Además, teniendo en cuenta el área de cada lugar, “los que presentaron mayores pérdidas fueron Itagüí, San Juan de Urabá, Carepa, Cisneros y Chigorodó”.


Esto hace que la región del Urabá sea la que mayores pérdidas de bosque andino ha tenido y está asociada a actividades como la ganadería y la deforestación. Además, recalcan que el 100% del agua disponible del Valle de Aburrá proviene de los ecosistemas de bosque andino que está en riesgo.


BOSQUE SECO TROPICAL DE ANTIOQUIA TAMBIÉN ESTÁ EN RIESGO


A este panorama, se suma el peligro que corren los bosques secos tropicales que se encuentran en la sub región norte de Antioquia debido a la realización de mega proyectos como Hidroituango. En diferentes oportunidades, el Movimientos Ríos vivos ha manifestado que, la inundación de la represa, va a afectar toda la flora y la fauna que se encuentra a lo largo de 12 municipios que se verán afectados con la construcción. (Le puede interesar:“ESMAD desaloja a campesinos de Sabanalarga en Antioquia”)


Además, de acuerdo con el Movimiento y según los permisos ambientales que tiene el proyecto, “se tendrían que talar 4.500 hectáreas que hacen parte de la inundación”. Ante esto y teniendo en cuenta la fase en la que se encuentra el proyecto Hidroituango, “hasta el momento han sido taladas 5% del total esas hectáreas”. Esto además de afectar los ecosistemas, pone en riesgo la búsqueda de personas desaparecidas por el conflicto armado.


Contagio Radio
19 febrero 2018

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18 mineros ilegales mueren en un enfrentamiento con el Ejército venezolano en la región de Guayana

El Gobierno de Venezuela los identifica como grupos de delincuentes que ejercen el control de la explotación de oro


El Ejército venezolano tuvo un enfrentamiento con un grupo de mineros ilegales en el yacimiento de oro de Cicapra, cerca de la zona selvática de Guasipati, en el sur del país. El combate resultó en 18 muertos: una mujer y 17 hombres, quienes portaban armas tipo militar.


El procedimiento es una de varias estrategias de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para recuperar el control económico de las intrincadas zonas selváticas contiguas a la Amazonia venezolana, donde ha proliferado la minería ilegal realizada por bandas criminales en los últimos cinco años. De acuerdo con un reporte de Región Estratégica de Investigación Penal (Redip), los cuerpos de los contrabandistas no pudieron ser identificados.


Los yacimientos auríferos en zonas específicas de las regiones selváticas de Venezuela han ido deviniendo lentamente en espacios controlados por la delincuencia, en los cuales han tenido lugar crímenes que han producido estupor en la sociedad. En algunas de estas poblaciones, son los capos de la zona, llamados pranes en la jerga carcelaria, los que controlan el flujo del comercio e imponen abiertamente sus intereses. Una de las más comentadas ha sido la masacre de Tumeremo, en la cual 17 mineros fueron asesinados por Jamilton Ulloa Suárez, un capo de origen colombiano conocido como El Topo.


Tal circunstancia ha ameritado la presencia activa de equipos especializados del Ejército venezolano. Ulloa, como otros hampones que dominaban estos espacios, fue ultimado en un operativo militar.


El deterioro de las actividades económicas vinculadas con la minería se ha consolidado durante el gobierno de Nicolás Maduro. En un esfuerzo especial para diversificar las fuentes de ingreso de la República, su administración ha decidido llevar adelante el megaproyecto del Arco Minero del Orinoco, una ambiciosa plataforma de inversión y explotación minera en la región de Guayana, al sur del río, que incluye capitales extranjeros especializados. El Gobierno venezolano busca convertir en ingresos líquidos los abundantes recursos existentes en la zona, como los minerales estratégicos. Algunos de estos espacios son ya teatro de operaciones de estos grupos delincuenciales.


Como proyecto, el Arco Minero del Orinoco ha sido duramente criticado por organizaciones ambientalistas, partidos políticos, sindicatos, e incluso por voceros disidentes del chavismo, ubicados a su izquierda, como la exministra Ana Elisa Osorio. Ellos argumentan que el desarrollo de esta iniciativa traerá trastornos ambientales irreversibles, con graves consecuencias para los recursos hídricos, y agudizará el problema de la descomposición social en amplias zonas del territorio nacional que hoy están casi despobladas. Los defensores del proyecto sostienen precisamente lo contrario: que el Arco Minero ha llegado para enfrentar y resolver estos problemas, al regularizar y normas los usos y promover el desarrollo.

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Miércoles, 24 Enero 2018 06:09

Un debate cargado de lugares comunes

Sergio Fajardo (izq.), Humberto de la Calle, Iván Duque y Gustavo Petro.

 

El día 23 de enero se llevó a cabo el Foro Público Ambiental, realizado en el Auditorio Mario Laserna de la Universidad de Los Andes. Allí, se reunieron los candidatos presidenciales Gustavo Petro, Humberto de la Calle, Sergio Fajardo y el precandidato Iván Duque, para exponer sus propuestas acerca del desarrollo sostenible y los retos ambientales que actualmente afronta Colombia. Si como dicen por ahí, “desde el desayuno se sabe cómo será la comida”, esta campaña será lánguida y llena de lugares comunes.

 

El Foro Público Ambiental sirvió como escenario para que tres de los seis candidatos presidenciales presentados hasta ahora como tal, más un precandidato debatieran temas relacionados con la participación de las comunidades en las decisiones ambientales del país; la situación y proyección de la economía extractiva del petróleo y carbón en Colombia; el aumento de la deforestación en todo el territorio nacional, especialmente en zonas de frontera agrícola; las posibles políticas que se pueden generar para la protección ambiental de la Sabana de Bogotá; y por último, el potencial hidroeléctrico de Colombia en relación a la necesidad de transformar la matriz energética del país.

Como era de esperarse –pues nadie se sale de lo “políticamente correcto”, así después haga lo contrario– los candidatos estuvieron de acuerdo en la necesidad de proteger el medio ambiente para garantizar la vida, reconociendo que la situación de crisis ambiental que se presenta a nivel mundial es consecuencia de la depredación indiscriminada de los recursos naturales que existe desde hace décadas. Por ello, no sorprende que apuntaran sus discursos a criticar la política de extractivismo y lanzaran propuestas relacionadas con la necesidad de modificar las políticas de desarrollo ambiental actuales; sin embargo, el único candidato que propuso un paso de la producción minera y petrolera a la producción agrícola y la generación de energías limpias fue Gustavo Petro; Duque, Fajardo y De la Calle se enfocaron la necesidad de garantizar la sostenibilidad dentro de las actividades extractivas.

Otro elemento de consenso en el debate, fue la mención de la desigualdad en la distribución de la tierra como factor que debe ser solucionado para avanzar en la conservación ambiental en Colombia. Sin embargo, las propuestas presentadas por los candidatos en relación a la transformación de la estructura de la tenencia y propiedad de la tierra fueron muy pobres. Se habló de reubicar comunidades, delimitar áreas protectoras especiales, no estigmatizar sectores económicos como la ganadería, eliminar el latifundio improductivo y articular la producción con la sostenibilidad, pero la histórica necesidad de redistribuir la tierra entre quienes verdaderamente la necesitan no fue considerada.

Otro tema obligado en el debate fue la capital del país. Sobre ésta, nuevamente nos encontramos en un lugar común. Todos los candidatos estuvieron de acuerdo con el efecto nocivo de la especulación inmobiliaria en la Sabana de Bogotá, sin importar que los Planes de Ordenamiento Territorial allí implementado han sido diseñados e implementados por los partidos de algunos de los candidatos que respondieron a la invitación, partidos cuyos dignatarios y algunos de sus miembros tienen expresos intereses económicos sobre estos territorios.

Debate lánguido que pese a ello sirvió para conocer más de cerca las posturas de los candidatos respecto al tema. La enseñanza es clara: lo medioambiental es visto como algo políticamente correcto, y asi lo certifican las propuestas presentadas que, aunque aparentemente son críticas de verdad en el fondo no cuestionan ni modifican estructuralmente el actual modelo económico.

Dice el Libro de libros en alguno de sus pasajes que las aguas tibias sirven para vomitar. Pues bien, esta tibieza en temas ambientales transmite náuseas pues si no se mira lo ambiental desde una posición radical, en defensa de la vida en toda la extensión de la palabra, con todos los agregados que la acompañan, no podrá llevar a cabo alguien una buena gestión gubernamental. La tibieza ante lo ambiental lo es igual ante el capital global y su fracasada visión de desarrollo, sustento de muerte y de destrucción.

¡Para más de lo mismo tiempo sobra!

 

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Papa Francisco denunció en Perú actividad destructiva de grandes corporaciones en la Amazonia

El papa Francisco dijo hoy que la Iglesia católica está consciente de los males que afectan a las comunidades aborígenes en la Amazonia y denunció la actividad destructiva de las grandes corporaciones en la región.


En un encuentro con unos cuatro mil integrantes de poblaciones indígenas en el coliseo regional Madre de Dios, de Puerto Maldonado, el sumo pontífice agregó que los pueblos originarios amazónicos nunca han estado tan amenazados en sus territorios como ahora.


Denunció, además, el neoextractivismo o minería ilegal y la tala indiscriminada de bosques, así como la fuerte presión por grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre el petróleo, gas, madera, oro y monocultivos agroindustriales.


Confío en la capacidad de resiliencia de los pueblos y de reaccionar ante los momentos difíciles, pues así lo han demostrado en los diferentes embates de la historia, con sus aportes, su visión diferenciada de las relaciones humanas, el medio ambiente y la vivencia de la fé, sostuvo.


El obispo de Roma señaló que estas amenazas también vienen por la perversión de ciertas políticas que promueven la conservación de la naturaleza sin tener en cuenta al ser humano y exhortó a romper el paradigma histórico que considera la Amazonía como una despensa inagotable de los estados despreciando a sus habitantes.


Existe otra devastación de la vida que viene acarreada con esta contaminación ambiental propiciada por la minería legal: la trata de personas, la mano de obra esclava o el abuso sexual,dijo.


La violencia contra las adolescentes y las mujeres ‘es un clamor que llega al cielo’, afirmó el santo padre.


Añadió que esta región, además de ser una reserva de la biodiversidad, es también una reserva cultural que debe protegerse ‘frente a los nuevos colonialismos’.


El santo padre dijo que en momentos de crisis pasadas, ante los diferentes imperialismos, la familia de los pueblos originarios fue la mejor defensa de la vida, y se nos pide ahora un especial cuidado para no dejarnos atrapar por colonialismos ideológicos disfrazados de progreso.


Francisco llegó hoy alrededor de las 10:15 hora local a Puerto Maldonado, donde fue recibido al pie de la escalerilla del avión por un grupo de líderes de comunidades indígenas.
Decenas de alumnos de escuelas de la localidad lo saludaron con himnos y canciones, además de expresiones de respeto y cariño, y en un momento rompieron las normas del protocolo para la llegada, por el deseo de los infantes de acercarse al ilustre visitante y abrazarlo.


El jefe de El Vaticano regresará a Lima alrededor de las 17:00 horas, antes de que se compliquen las condiciones meteorológicas en la región como está previsto en los pronósticos del tiempo.

19 enero 2018
(Información de Prensa Latina)

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El insoportable autoritarismo del alcalde de Bogotá

La pobreza que caracteriza las intervenciones del Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, para justificar su obstinación en la construcción de una troncal de transmilenio por la carrera séptima, no hace más que imprimirle una impronta de insoportable autoritarismo En efecto, controvertir con futilezas los argumentos técnicos, económicos, de contaminación ambiental, de afectación a la salud, de desvalorización de los bienes inmuebles, de afectación al trabajo, de inseguridad, esgrimidos con suficiencia y profundidad por expertos nacionales e internacionales y consignados en diversos documentos, refleja la ligereza y falta de responsabilidad con que un proyecto de la magnitud de una troncal de Transmilenio por la séptima se ha abordado por parte de la actual administración de la capital.

A continuación sintetizamos algunas de las razones que al comité de ciudadanos que defendemos la Séptima nos mueven a continuar con la oposición al mencionado proyecto, y que apoya una inmensa mayoría de habitantes de Bogotá, porque esta emblemática avenida es patrimonio de todos los habitantes de la capital.
1. Es un proyecto contaminante del medio ambiente que atenta de manera severa contra la salud de los ciudadanos de la Séptima y sus zonas aledañas, por la utilización del combustible diésel, altamente cancerígeno . Mientras que en Europa se restringe y tiende a eliminarse su uso, en Bogotá y el resto del país, como expresión de menosprecio por la salud de sus habitantes, se pretende incrementar la alta toxicidad causada por la combustión del diésel.
2. Existen conceptos de expertos según los cuales, las dimensiones de la Séptima –que en algunos tramos es demasiado angosta, solo 22 metros– exigirían como mínimo disponer de 32 metros para alojar los carriles que permitan, en cada sentido, movilidad fluida máxime, si se tiene en cuenta que el Transmilenio debe compartir el espacio con vehículos livianos (taxis, carros particulares, motos y bicicletas). Los anteriores señalamientos y la historia y tradición, que lleva tras de sí esta importante y emblemática vía, no admiten duda sobre la inconveniencia de imponer una troncal de Transmilenio.
3. Este proyecto vulnera, entre otros, los derechos fundamentales contemplados en los artículos 2, 8, 11, 23, 44, 49, 79 y 80 de la Constitución Nacional, no sólo de las personas que habitan sobre el corredor de la Séptima, de los comerciantes, de los transeúntes que diariamente recorren la avenida, si no de la ciudadanía en general, forzando el desplazamiento de algunos y desconociendo, adicionalmente, el enunciado y vigencia del Estado Social de Derecho, igualmente contemplado en el artículo primero de la Constitución Nacional
4. Si se implementa el proyecto de transporte pesado de Transmilenio por la Séptima, más que la Caracas, sufrirá nefastas consecuencias de mayor inseguridad, incremento de la polución del aire, deterioro urbano, mayor contaminación acústica y visual y depreciación de los inmuebles residenciales y comerciales circunvecinos, con el agravante aumento de las vibraciones mecánicas, ya existentes en algunos predios.
5. Monopolizar el uso del reducido espacio de que dispone la carrera Séptima para los buses, no solo afecta a los que viven entre las calles 32 y la 100, sino a los que viven de ésta hacia el norte, en su mayoría habitantes de clase media asalariada, que verían afectada su calidad de vida y bienestar, al tener que aguantarse un trancón interminable que se va a generar por la carrera Séptima, precisamente por no tener las dimensiones espaciales apropiadas requeridas para una movilidad fluida, aspecto que olímpicamente desconoce el alcalde Peñalosa. Al quedar un solo carril para que fluyan motos, bicicletas y carros particulares, el caos que se prevé será de una magnitud insoportable.
6. Es un crimen urbano el arboricidio que se dará con la construcción de esta troncal, convirtiendo la Séptima en una mole de cemento que afecta la estética de esta emblemática vía, que encierra un valioso patrimonio histórico y cultural. Las 21 estaciones que se anuncian en los diseños y que más parecen unos galpones, atentan contra el paisaje urbanístico de la avenida
Señor Alcalde, si usted fuera un exponente del ejercicio de la democracia y no como lo es, del autoritarismo y por ende del desconocimiento del buen juicio de una inmensa mayoría de ciudadanos y de expertos en movilidad (nacionales y extranjeros) que rechaza por inconveniente y justificadamente lesivo el proyecto de la troncal de Transmilenio por la carrera Séptima, expresado en diversos escenarios, no aduciría de manera tan simplista, populista y además polarizante (entre ricos y pobres), que el asunto de la oposición al proyecto en mención obedece a que por la Séptima viven los más ricos. Expresar lo anterior, refleja el absoluto desconocimiento de la heterogeneidad social y económica que caracteriza a la población que habita sobre el corredor de la Séptima y su área de influencia; es dejar, además sin sustento a un importante segmento de familias que viven de sus actividades comerciales ubicadas en esta avenida. Tratar de convencer –con costosas campañas– a los habitantes de barrios populares como El Codito y San Cristóbal Sur entre otros, de que ellos serán los más beneficiados con el “dichoso proyecto”, es una burda y engañosa utilización de los sectores menos favorecidos de la sociedad, en pro de beneficiar eso sí, a los más ricos.
Un Alcalde debe representar los intereses de la mayoría ciudadana y no, como en el caso de la troncal de Transmilenio por la Séptima, defender las ventajas económicas de unos pocos constructores, contratistas y hombres de negocios, que derivarán jugosas ganancias del proyecto que nos ocupa, a costa de la afectación de una inmensa mayoría de ciudadanos. Recuerde señor Alcalde que el interés particular no debe primar sobre el interés general.
Por las razones expuestas, reiteramos nuestro rotundo rechazo al proyecto de la troncal de Transmilenio por la carrera Séptima y solicitamos al Gobierno DistritaL la suspensión de dicho proyecto, a la vez que hacemos un nuevo llamado a concertar de manera democrática y participativa con los vecinos de la Séptima y la ciudadanía en general, la mejor solución para la movilidad de la ciudad y la renovación urbanística de esta vía. Esta transformación se debe dar con proyecciones de largo plazo que resultarían menos costosas, amigables con el medio ambiente, que propicien la salud, la innovación estética, acorde con los avances tecnológicos en armonía con la protección del medio ambiente, con los desarrollos modernos y sostenibles de movilidad y con la significación cultural e histórica, no solamente de la Séptima si no de nuestra ciudad capital.
Bogotá, Enero 5/2018

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