"Hay que ganar tiempo frente al cambio climático"

Entre el 6 y el 17 de octubre, se está celebrando en Corea del Sur la Cumbre Mundial de la Biodiversidad. La desaparición de especies y la destrucción de su hábitat preocupa especialente a la ONU, organización que tratará estos días de establecer una serie de objetivos en este sentido de cara a 2020. El informe The Living Planet Report de 2014 constata que la mitad de la fauna salvaje ha desaparecido en los últimos 40 años. El estudio científico denuncia que esta grave pérdida de biodiversidad se debe al actual "consumo humano insostenible".

Pero no sólo la biodiversidad. El pasado 23 septiembre, la cumbre sobre el cambio climático de la ONU celebrada en Nueva York, con altos representantes de 126 países, volvió a encender las alarmas ante los cambios dramáticos que se avecinan. Sin embargo, como en cumbres anteriores, las palabras de los representantes de las naciones más contaminantes no dejan de ser una declaración de buenas intenciones. Se espera que en la cumbre de Lima, en diciembre, se alcancen compromisos y un plan de acción común que se pretende cerrar con carácter vinculante en París a finales de 2015.


Medidas urgentes


Los estudios científicos son concluyentes y llaman a tomar medidas. El cambio climático está en marcha y lo más importante en este momento es "ganar tiempo", dice Fernando Valladares, profesor investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)."La novedad ahora con respecto a otros cambios climáticos es que éste va muy rápido", asegura. Se han producido cambios climáticos muy drásticos en la tierra, explica Valladares, como las glaciaciones, que ocurren cada miles de años. "La tierra ha estado congelada varias veces; se ha pasado también por momentos tropicales, pero, la diferencia es que ahora va muy deprisa", señala. "Aunque no consigamos los objetivos de revertir los valores de los gases de efecto invernadero para que vuelvan a los datos de los 90, si conseguimos que el calentamiento vaya un poco más despacio, tendríamos más opciones para frenarlo", apunta Valladares. Según este científico, así habría más tiempo para concienciar a la población "porque los efectos están ahí, no son cosas de un chalado". Para Valladares, ganar tiempo "permite avanzar más en las tecnologías, tanto en la mitigación de los efectos como en la adaptación a los mismos. Muchos organismos, incluida la especie humana, pueden evolucionar. Pero el cambio evolutivo requiere tiempo", explica. Todos los científicos coinciden en que, si para 2020 no existen nuevos recortes de emisiones, desaparecerá cualquier esperanza de ralentizar el calentamiento del planeta por debajo de los niveles considerados ya muy peligrosos. También queda patente que el negacionismo del cambio climático ya no tiene hueco, "es pura ignorancia", afirma Valladares.


El petróleo, bajo tierra


Según el Quinto Informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), formado por más de 850 científicos de 85 países, los efectos del cambio climático sobre la tierra son graves. El informe señala que entre 1880 y 2012, la subida de la temperatura fue de 0,85º. Hoy, los científicos estiman que las temperaturas a finales de este siglo aumentarán 1,5 grados respecto a la época preindustrial. Sin embargo, hay previsiones que cifran este incremento de la temperatura en este mismo periodo en 4,8º.


Antes de final de siglo, según detalla el último informe del IPCC, aumentará el nivel del mar y los desastres naturales serán más frecuentes: olas de calor, sequías, ciclones y otros fenómenos climáticos. También las cosechas serán escasas debido a la falta de precipitaciones. Los conflictos a consecuencia del cambio climático en países empobrecidos provocarán más desplazamientos de la población. Además, la subida de los oceános y las temperaturas extremas pondrían en riesgo las fuentes de alimentación de millones de personas.


El Quinto Informe del IPCC señala también la certeza de que es la actividad humana, en un 95%, la causante del cambio climático. Sobre todo, la quema de combustibles fósiles es responsable del 80% del efecto invernadero. Aunque una parte es absorbida por la atmósfera, la concentración de dióxido de carbono (C02) en la atmósfera ha aumentado por el uso de combustibles fósiles y la deforestación, aunque esta última en menor medida. El incremento de concentraciones de C02, metano y óxido nitroso en el siglo pasado no tiene precedentes en los últimos 22.000 años, afirman los científicos. Los niveles de dióxido de carbono han aumentado en más del 30% desde la revolución industrial (a mitad del siglo XIX). En este sentido, los científicos recomiendan no emitir más gases a la atmósfera y para ello, como ha indicado Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, deberíamos dejar bajo tierra las reservas fósiles ya descubiertas.


"La pregunta que hay que responder –reflexiona Samuel Martín-Sosa, responsable de Internacional de Ecologistas en Acción– es ¿cuánto CO2 podemos todavía emitir a la atmósfera sin que crucemos ese umbral de los 2ºC a final de siglo?". Martín-Sosa se refiere al límite del incremento de la temperatura (acuerdo alcanzado en la Cumbre de Cancún en 2010) que evitaría consecuencias catastróficas para el cambio climático. Un "mal acuerdo" –afirma– alcanzado por la mayoría de los Estados. "Hay que ser honestos y decir que vamos hacia un cambio climático catastrófico porque no estamos por la labor de no quemar las reservas de reservas fósiles conocidas hasta ahora", dice Martín-Sosa. Para este miembro de Ecologistas en Acción resulta incomprensible que se estén "buscando reservas que son de peor acceso, de peor rentabilidad energética, con un mayor coste económico en la extracción, cuando no deberíamos ni siquiera quemar las que ya han sido descubiertas". Si quemáramos todas las reservas a día de hoy conocidas, calcula Martín-Sosa, "se emitirían 2.860 gigatoneladas de CO2 a la atmósfera. Esto sería suficiente para producir un aumento de 3ºC de la temperatura global". Ni siquiera el debate sobre el pico del petróleo tiene sentido ya, sostiene Martín-Sosa: "Sobre si antes o después se van a acabar las reservas fósiles, lo que ocurre es que no podemos quemarlo aunque quede poco. Es la única forma de contener el aumento de la temperatura".


Actuar y cambiar el mensaje


Greenpeace asegura que las peores predicciones supondrán una subida del nivel del mar de siete metros por el derretimiento del Ártico: "España es uno de los países que se enfrenta a los costes más altos por la subida del nivel del mar, incrementándose el riesgo de vivir en la costa". Ante un montaje fotográfico en el que Benidorm aparece arrasado por el mar y la playa de la Concha de Donostia inundada, Greenpeace explica: "No es alarmismo, es realismo puro y duro. Es bueno que la sociedad sepa que puede llegar este escenario".


Sin embargo, para Valladares es necesario cambiar el mensaje. "Si el discurso es que 'todo es catastrófico y ya no podemos hacer nada y tendremos que cambiarnos de planeta', la gente no querrá oír hablar del tema", dice. El científico asegura que es necesario seguir con las campañas y transmitir que el cambio climático está ahí. "No se habla de soluciones. Pero las hay. Son los grupos ecologistas y las personas con sensibilidad las que se están preguntando qué va a ser del mundo cuando lo hereden nuestros hijos. Las soluciones deben venir desde la sociedad civil. Debe ser algo que trascienda a los políticos, porque su mandato es muy corto y muchos tienen intereses. Tiene que ser la ciudadanía la que diga lo que quiere", afirma.

 

Mientras tanto...


1. Apostar por las renovables.
Los científicos insisten en que la principal causa del cambio climático es la quema de combustibles fósiles. Por ello, piden el uso de energías renovables.
2. Ampliar el transporte público
La declaración de Nueva York sobre el cambio climático, firmada por más de un centenar de Ong, propone mejorar la red de transporte público para personas y mercancías.
3. Reciclado y cero desechos
Movimientos sociales y organizaciones ambientales dan soluciones al cambio climático como la puesta en marcha de sistemas eficientes de cero desechos para el reciclado.
4. Hacia una agricultura local
Promover la producción y consumo locales, estimulando la transición de la agricultura industrial a la agricultura local como fórmula de soberanía alimentaria.

Publicado enMedio Ambiente
EE.UU.: Se publican las 25 noticias más censuradas en 2013-2014

-La noticia más importante y más censurada durante el año académico 2013-2014 del hemisferio norte ha sido la terrible amenaza para la vida marina, la cadena alimentaria y la sobrevivencia de la especie humana que trae consigo la acidificación creciente de los océanos provocada por el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) generadas por la "civilización capitalista".

 

Las 25 noticias más censuradas por la gran prensa de Estados unidos se dieron a conocer esta semana en el anuario Censored 2015, que publica el Proyecto Censurado de California desde hace 38 años, en colaboración con la Universidad Sonoma State y actualmente, con decenas de universidades comprometidas con este trabajo por la libertad real de información.

 

Éstas fueron las top ten, o sea, las 10 noticias más importantes censuradas:

 

  • . El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina
  • . Los gobiernos que más se benefician con ayuda de EEUU practican la tortura
  • . La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)
  • . Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad
  • . Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores
  • . Estado profundo: "Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado"
  • . FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes
  • . Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global
  • . Hipocresía mediática de EEUU en la cobertura de la crisis de Ucrania
  • . OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak

1.- El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina

Es archi-sabido que el uso de combustibles fósiles -como carbón, petróleo y gas natural- libera dióxido de carbono (CO2) en el aire. Pero es menos sabido que el 25% de ese dióxido de carbón -más de 9 mil millones de toneladas al año- es absorbido por los océanos. Craig Welch invitó, en el Seattle Times, "a imaginarse a cada habitante de la tierra sacudiendo sobre el mar un trozo de CO2 tan grande como una pelota de bowling. Esto es lo que cada día le hacemos a los océanos". Como informaron Welch y otros, el CO2 cambia la química de los océanos más rápido que en cualquier otro momento de la historia humana, con consecuencias potencialmente devastadoras, tanto para la vida marina como para la gente que depende de la industria pesquera mundial como fuentes vital de proteína y sustento.

 

2.- Los gobiernos que más se benefician con ayuda de EEUU practican la tortura

Las diez naciones seleccionadas para recibir el grueso de la ayuda extranjera de EEUU en el ejercicio económico 2014 practican todas la tortura y son responsables de los mayores abusos contra los derechos humanos, según reporta Daniel Wickham en Left Foot Forward.

Wickham llegó a esta conclusión al analizar una combinación de cifras de ayuda extranjera proyectadas, en un informe de enero 2013, por el Servicio de Investigación del Congreso y cruzó esa información con hallazgos de torturas divulgados independientemente por Amnesty International (AI), Human Rights Watch (HRW) y otras organizaciones de derechos humanos con reconocimiento internacional, en particular de EEUU, que suele utilizarlas como coadyuvantes de su política exterior agresiva y discriminatoria.

 

3.- La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)

WikiLeaks publicó el 13 de noviembre de 2013 una sección del acuerdo comercial conocido como Tratado Trans-Pacífico, Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Cooperación Económica, o TPP (por su sigla en inglés). En la superficie, el tratado habla de facilitar el comercio entre Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Sin embargo, hay varias luces rojas que emperifollan este acuerdo que se negocia en secreto.

El acuerdo afectará a 800 millones de personas y a un tercio de todo el comercio mundial, pero apenas 3 personas de cada nación signataria tienen acceso al documento completo. Entre tanto, 600 "consejeros corporativos," que representan el "gran negocio petrólero" (big oil), corporaciones farmacéuticas y del entretenimiento, están involucrados en la redacción y las negociaciones secretas del TPP.

 

4.- Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad

Cuando el anuario Censored 2015 entraba en prensa, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) reveló públicamente su propuesta de nuevas reglas para el tráfico en Internet. Por 3 votos contra 2, la FCC abrió una ventana de cuatro meses para comentarios públicos formales sobre cuán estrictas deberían ser aquellas reglas, y galvanizó la atención de los grandes medios corporativos de información sobre la cuestión de la neutralidad neta.

Por contraste, durante meses previos a este desarrollo, periodistas independientes como Paul Ausick (Wall St.,), Cole Stangler (In These Times) y Jennifer Yeh (FreePress) estuvieron liderando el esfuerzo por informar al público sobre el esperado enfrentamiento entre la neutralidad neta y las murallas de esta batalla.

En septiembre de 2013, la corte de apelaciones federal de Washington DC comenzó un caso crucial presentado por el mega grupo comunicacional y proveedor de Internet Verizon Communications Inc., que desafía a la autoridad FCC a regular a los proveedores del servicio y amenaza a los usuarios. Los resultados de este duelo aún no se definen.

 

5.- Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores

Una historia que atravesó una década llegó a un final infortunado y nada sorprendente. Tres ex banqueros de General Electric --Dominick Carollo, Steven Goldberg y Peter Grimm--- fueron condenados en 2012 por remates fraudulentos de obligaciones municipales, esencialmente por robar fondos de proyectos destinados a construir escuelas públicas, hospitales, bibliotecas y clínicas para ancianos en prácticamente cada estado estadounidense.

Sin embargo, en noviembre de 2013, aquellas acusaciones fueron invertidas por un tecnicismo: A los acusadores federales les tomó tanto tiempo construir el caso masivo que se agotó el plazo legal. Como lo hizo notar un abogado de la defensa, los tres hombres fueron liberados de la prisión justo a tiempo para estar en sus casas en la cena de Acción de Gracias. Y el mundo sigue rodando, Wall Street incluida.

 

6.- Estado profundo: "Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado"


No es ningún secreto que los ciudadanos están condenando al gobierno de Estados Unidos por su falta de transparencia, de responsabilidad y de representación constitutiva honesta. En un reporte para Moyers & Company --publicado por Billmoyers.com--, Mike Lofgren, miembro del personal del Congreso durante 28 años, especializado en seguridad nacional, abordó la aplicación del "estado profundo" que orquesta agendas privadas controladas de manera no democrática, mientras los medios corporativos distraen la atención del público centrándose en la política partidaria tradicional de Washington.

Lofgren afirmó que, aunque el estado profundo no sea "ni omnisciente ni invencible", está "implacablemente bien atrincherado" en la "asociación híbrida de elementos del gobierno con las cúpulas del nivel más superior de las finanzas y de la industria, con capacidad para gobernar con eficacia a Estados Unidos sin referencias al consentimiento del gobernado".

 

7.- FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes

En octubre de 2011, cuando el movimiento Occupy llegó a Houston, los manifestantes fueron objeto de vigilancia local y federal, con infiltración de agentes provocadores y asaltos de la policía. Meses después, un documento obtenido en diciembre de 2012 en la oficina en Houston del FBI, reportado por Dave Lindorff, muestra que la agencia conocía un diagrama para asesinar líderes del movimiento Occupy y no hizo absolutamente nada.

El documento fue desclasificado legalmente en Washington por Partnership for Civil Justice Fund, que lo solicitó invocando la Ley de Libertad de Información (FOIA, según su sigla en inglés), pero fue liberado con tachaduras. Aún así algo se lee: Un identificado [SUPRIMIDO] planeó en octubre armar ataques de francotiradores contra manifestantes (sic) en Houston, Texas, si se considera necesario. Un identificado [SUPRIMIDO] había recibido inteligencia indicando que los manifestantes en Nueva York y Seattle planean protestas similares en Houston, Dallas, San Antonio y Austin, Texas. [SUPRIMIDO] planea reunir información de inteligencia en contra los líderes de los grupos de protesta y obtener fotografías, y luego formular un plan para matar a los líderes, suprimiéndolos vía rifles de francotirador.

Lindorff reportó --en junio de 2013-- que el FBI conocía la identidad de quién o quiénes planearon los ataques con francotirador, pero no había desclasificado ningún nombre.

Paul Bresson, jefe de la oficina de prensa del FBI, explicó: "Los documentos FOIA [Free of Information Act] a que Ud. hace referencia fueron redactados en varios lugares con arreglo a la FOIA y a las leyes de privacidad que rigen la divulgación de dicha información, por tanto no soy capaz de ayudar a llenar los espacios en blanco... [S]i el FBI estaba al tanto de información creíble y específica implicando un plan de asesinato, la policía habría respondido con una acción apropiada".

8.- Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global


Mientras el clima extremo llega a ser cada vez más común, recibe una parte justa de la cobertura informativa en las noticias. Pero a menudo estos informes fallan en ofrecer cualquier mención a la conexión entre el cambio de clima y los eventos y de extremo mal tiempo.

Peter Hart reportó para Extra! que las noticias nocturnas cubren los eventos extremos del tiempo tan inusuales y de interés general, pero generalmente omiten la explicación del cambio de clima como causa subyacente.
Un estudio del observatorio mediático Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) encontró que en 2013 los eventos extremos del tiempo dieron lugar a 450 segmentos de noticias, donde solamente 16 mencionaron el cambio de clima. En cuanto a noticiarios estelares específicos, el Evening News de CBS utilizó solamente expresiones como "calentamiento del planeta" y "gases de efecto invernadero" en 2 de 114 informes sobre eventos meteorológicos extremos.

 

9.- Hipocresía mediática de EEUU en la cobertura de la crisis de Ucrania


La ocupación rusa de Crimea condujo a los grandes medios corporativos y a funcionarios gubernamentales a pedir una respuesta severa de EEUU. El Secretario de Estado John Kerry declamó la intervención rusa como "acto del siglo XIX en el siglo XXI". Según Robert Parry, de Consortium News, los críticos de Rusia en EEUU parecieron olvidar el historial propio de su país en derrocamientos de gobiernos democráticos, incluyendo la invasión ilegal de Iraq, que Kerry apoyó.

Los medios corporativos tampoco pueden reconocer que Putin ordenó la ocupación de Kiev después que un golpe conducido, por lo menos en parte, por los neo-nazi, en condiciones discutibles menos criminales que la invasión de EEUU de Iraq, que Washington legitimó con acusaciones falsas.

"Si Putin está violando el derecho internacional enviando tropas rusas a Crimea después que un golpe violento, encabezado por las milicias neonazis, expulsara al presidente democráticamente elegido de Ucrania --escribió Parry--, entonces ¿por qué el gobierno de EEUU no ha llevado al Tribunal Penal Internacional a George W. Bush, Dick Cheney y, de hecho, a John Kerry por su invasión a Irak, de lejos más criminal?"

 

10.- OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak

En contradicción con su propio mandato, la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa suprimiendo pruebas destapada en Iraq sobre los efectos del uso militar estadounidense de uranio empobrecido y otras armas que no sólo mataron a muchos civiles sino también causaron una epidemia de defectos de nacimiento y otros graves problemas de salud pública. Al rechazar la difusión de este informe, originalmente destinado al grueso público, la OMS oculta la responsabilidad del gobierno de EEUU y, a la vez, protege eficazmente a sus fuerzas militares causantes de esta catástrofe de salud pública.

Un informe del Ministerio de Sanidad de Irak y de la OMS, que reporta cánceres y defectos de nacimiento, debió ser entregado al conocimiento público en noviembre de 2012, pero los funcionarios han retrasado indefinidamente la difusión del informe. A esta fecha, [13/09/2014] Denis Halliday escribió en Global Research que el reporte de la OMS permanece "clasificado". Según la OMS, se ha retrasado la liberación del informe porque su análisis necesita ser evaluado por un "equipo de científicos independientes".

El informe de Halliday comparó el caso irakí con la herencia de problemas de salud derivados del uso del Agente Orange por las tropas de EEUU en Vietnam. Mientras tanto, la realidad es que "Irak está envenenado", escribió la doctora en medicina Mozhgan Savabieasfahani en ZNet.

 

¿Qué es el Proyecto Censurado?

Proyecto Censurado es el más antiguo observatorio de vigilancia de noticias censuradas por los grandes medios de Estados Unidos. Lo inició en 1976 el sociólogo Carl Jensen, académico de la Universidad Sonoma State, de California, al concluir que los grandes medios estaban ocultando a sus usuarios demasiada información relevante sobre el entramado del episodio Watergate, el caso de espionaje político que provocó la caída del presidente de EEUU Richard Nixon.

Al jubilarse Jensen, en 1996 asumió la dirección del Proyecto Censurado su colega Peter Phillips, quien lo condujo hasta 2010. Desde 2010, Phillips preside el Project Censored y su matriz actual, la Media Freedom Foundation, que patrocina el proyecto de investigación transformado hoy en un programa académico para estudiantes que cursan sociología y periodismo en EEUU.

Actualmente, la dirección del Proyecto recae --desde 2010-- en el académico Mickey Huff, secundado por su colega Andy Lee Roth.

Esta iniciativa de 38 años surgió de las aulas universitarias de ciencias sociales --no de periodismo--, aunque su objeto de estudio son los grandes medios, pero en este año académico 2014-2015 comenzaron a incorporarse profesores y estudiantes de periodismo, por ejemplo en la Universidad Europea de Madrid (UEM). Proyecto Censurado produce y publica Censored, un anuario cuyo primer capítulo contiene las 25 noticias más importantes que el grueso público jamás conocerá en los noticiarios de la noche, ni leerá en los grandes matutinos, por la parcialidad y autocensura que hoy caracterizan a los grandes medios de todo el mundo. Este volumen anual de más de 500 páginas, desde 1994 está a cargo de la editorial Seven Stories, de Nueva York.

Convertido ahora en un proyecto nacional de investigación de medios, las noticias de cada año son seleccionadas por casi 300 estudiantes y docentes de una veintena de universidades entre cientos de informaciones que nunca verán la luz pública. Las 25 "noticias más censuradas" surgen de un proceso riguroso de selección a cargo de un jurado nacional e internacional, integrado entre muchos otros, por figuras como Noam Chomsky.

Cada historia periodística se presenta en detalle, junto con actualizaciones de los periodistas de investigación que las dieron a conocer. Además de las 25 historias seleccionadas, los capítulos adicionales del libro profundizan en temas de actualidad sobre los grandes medios. La sección Análisis de Medios proporciona actualizaciones anuales de lo que el Proyecto Censurado llama Junk Food News (Noticias Basura), Noticias Abuso y Déjà Vu de la Censura.

También se dan a conocer algunos signos de esperanza, principalmente respecto al fortalecimiento y crecimiento de los medios de comunicación alternativos. El anuario da conocer el estado de la parcialidad de los grandes medios y ofrece una cobertura alternativa de todo el orbe.

En la sección Emergencia por la Verdad, académicos y periodistas dan una mirada crítica al imperio militar-industrial-mediático de EEUU/OTAN. Y en la sección Proyecto Censurado Internacional se describe el significado a lo largo y ancho del mundo de la lucha por la democracia en los medios de información. Se genera un debate en estrecha colaboración con la veintena de universidades afiliadas al Proyecto Censurado, en EEUU y resto del mundo, sí como medios de comunicación alternativos de todo el orbe.

Favorito perenne de los libreros, académicos y lectores de todo el mundo, el anuario Censored es una de las señales más fuertes del deseo colectivo por noticias verdaderas, una necesidad sentida por los ciudadanos que ya no confían en la visión del mundo que retratan los grandes medios.

El actual director del Proyecto Censurado, Mickey Huff, también ocupa un sillón en el Consejo de Directores de la Fundación por la Libertad de los Medios (Media Freedom Foundation, MFF), que hoy alberga al Project Censored, presidida por el Dr. Peter Phillips, primer sucesor de Carlo Jensen en la dirección del Proyecto. Phillips y Huff animan todos los viernes el Programa Mañana Mixta, Project Censored Show, que se transmite desde Berkeley, California, por KPFA Pacifica Radio.

Huff, profesor de ciencias sociales e historia en la universidad Diablo Valley College, ha estado a cargo de las últimas cuatro ediciones anuales de la serie Censored. También es co-director del departamento de Historia de la Universidad Diablo Valley y, además, es músico y compositor por más de 20 años.

Andy Lee Roth, Ph.D., es director asociado del Proyecto Censurado, ha participado en la coedición de las últimas ediciones del anuario Censored, contribuye con textos originales de investigación sobre la cobertura de guerra de los grandes medios corporativos y sobre medio ambiente, además de participar ocasionalmente en el programa Mañana Mixta del Proyecto Censurado por radio Pacífica. También enseña sociología en Sonoma State University.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado.

Publicado enInternacional
Científicos: la Tierra se calienta más rápido de lo que pensábamos

Si creíamos que el calentamiento global del planeta era preocupante, nos equivocábamos: la situación es aún peor. Utilizando datos precisos de medición in-situ, por satélite y nuevos modelos de cálculo, científicos del Lawrence Livermore National Laboratory de California han concluido que hemos subestimado el nivel del calentamiento de los océanos entre un 24% y un 58%. En otras palabras: la situación es más grave de lo que pensábamos.


Desde 1970 hasta 2004, los limitados sistemas de medición de la temperatura de los océanos han llevado a que dibujemos una situación errónea del calentamiento global, argumentan científicos del Lawrence Livermore National Laboratory. Los investigadores han recopilado datos de más de 3.600 puntos de medición de temperatura de los océanos en todo el mundo. Son una especie de postes flotantes (llamados Argo, en la foto debajo) que miden y registran la evolución de la temperatura del océano entre la superficie y los primeros 2.000 metros de profundidad.
La conclusión de estas mediciones, junto con nuevos datos de satélite y modelos climáticos, apunta a que el aumento de la temperatura en los océanos del hemisferio norte se ha calculado más o menos correctamente, pero no la del hemisferio sur. En total, los océanos están absorbiendo hasta un 58% más de calor proveniente de la emisión de gases de efecto invernadero de lo que pensábamos. Los resultados de la investigación se han publicado ahora en la revista científica Nature Climate Change.

"Antes del 2004, las investigaciones estaban muy limitadas por la pobre cobertura de las mediciones. Ahora, utilizando datos de satélite, mediciones in-situ [del sistema Argo] y modelos climáticos, nuestros resultados sugieren que hemos subestimado el calentamiento de los océanos. La conclusión coincide con estudios anteriores, pero es la primera vez que se ha calculado cuánto habíamos subestimado este calentamiento", explica Paul Durack, autor principal del informe.
Como indica a New Scientist el investigador Wenju Cai, del Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO), los resultados demuestran que la Tierra, efectivamente, se está calentando más rápido de lo que creíamos. Hasta ahora solo había sospechas de que la temperatura de los océanos del hemisferio sur era más elevada. Ahora ya hay una prueba científica de que la situación es más seria de lo que pensábamos. [Lawrence Livermore National Laboratory vía New Scientist]
(Tomado de Gizmodo)

Publicado enMedio Ambiente
Jueves, 02 Octubre 2014 05:39

La capital latinoamericana del 'fracking'

La capital latinoamericana del 'fracking'

-"Volvió, ¿le gustaron los panchos (perritos calientes)? Ayer eran las siete de la mañana y ya los estaba comiendo...", dice con una sonrisa Norma Huaiquillán, de 30 años. Se marchó de su pequeña ciudad de Cutral Có, en la Patagonia argentina, a Añelo, un pueblo a 78 kilómetros de allí, para cocinar en un tráiler en el medio de la nada, no muy lejos de los campamentos de las petroleras, entre arbustos verdes pálido.


- "Dos hamburguesas danos hoy", le contesta Maximiliano Yáñez, albañil de 38 años que hace dos recorrió más de 1.200 kilómetros desde Buenos Aires para arreglar baños. "Ahora tengo una empresa de construcción con 40 personas. Me vine a hacer plata, no a trabajar. En Buenos Aires se trabaja y no ganas apenas", se enorgullece quien hace instantes bajaba de su Volkswagen Vento con dos de sus obreros. Norma, Maximiliano y sus dos empleados pisan la superficie bajo la cual, a 3.000 metros, se encuentra Vaca Muerta, una formación del tamaño de Bélgica, de unos 30.000 kilómetros cuadrados, en la que hay petróleo de esquistos bituminosos y gas de lutitas, esos hidrocarburos que solo se pueden extraer mediante la técnica del fracking o fractura hidráulica.


Así como Estados Unidos va camino de recuperar el auto abastecimiento energético gracias al fracking, Argentina también espera lograrlo con Vaca Muerta a finales de esta década o principios de la próxima. Han pasado tres años desde que YPF, entonces controlada por Repsol, anunció la dimensión de la riqueza de Vaca Muerta. Ahora, la mitad de los pozos de hidrocarburos no convencionales perforados fuera de EEUU y Canadá están en Argentina, en esta formación, una de las más grandes del mundo según calcula la consultora Wood Mackenzie. Pero en Vaca Muerta operan 25 equipos de perforación, un 10% de los que hay en Eagle Ford, una de las siete formaciones similares a esta que hay en EEUU. De esos 25 equipos, 21 trabajan para YPF, 17 más que cuando fue expropiada en 2012.


YPF, dueña de un tercio de Vaca Muerta, lidera la inversión con unos 1.400 millones de euros aportados este año. De ellos, la mitad vienen de la norteamericana Chevron, que se asoció en 2013 a la petrolera argentina para explotar 395 kilómetros cuadrados, incluida el área Loma Campana, cerca de la panchería (el puesto de perritos), y de Añelo, la conocida como "capital del fracking" latinoamericano.

"Falta para llegar a los 10.000 millones de dólares (7.800 millones de euros) anuales que se necesitan si queremos alcanzar el auto abastecimiento", advierte el alcalde de Añelo, Darío Díaz, de 37 años, que hace tres conducía un camión de una empresa de servicios petroleros. Él ha sido testigo de cómo en los últimos dos años el pueblo ha duplicado su población hasta 6.000 habitantes. Otros 5.000 se trasladan allí a diario para trabajar. "[La francesa] Total está haciendo un poco, [la angloholandesa] Shell está moviendo algo, [la brasileña] Petrobras no está moviéndose mucho. La política del país hace que las empresas no inviertan. Ahora vienen los malayos [Petronas invertirá 370 millones de euros en 2015], pero falta", describe el alcalde a bordo de su todoterreno.

También surgen interrogantes sobre qué cantidad de los recursos que se esconden bajo tierra son económicamente explotables, cómo se repartirá la renta entre el Estado, las provincias (la formación está en Neuquén, pero también en parte de Mendoza y Río Negro), las empresas, los trabajadores y el resto de la sociedad civil, y cuánto se dañará el medioambiente. En las oficinas prefabricadas de YPF en Loma Campana, su gerente ejecutivo regional de hidrocarburos no convencionales, Pablo Bizzotto, compara los datos geológicos de Vaca Muerta con los de formaciones de EEUU, como la cantidad de carbono orgánico, el espesor o la presión de repertorio, y concluye que es una reserva de "muy buena calidad". El 8,7% del petróleo producido por YPF ya proviene de Vaca Muerta, según Bizzotto. "Pero Argentina necesita no solo de YPF sino de todas las compañías para recuperar el auto abastecimiento", admite el ejecutivo de la compañía que controla el 41% de la producción argentina de hidrocarburos.

Mucho han escrito las petroleras y los ecologistas acerca de si el fracking contamina nada o mucho. Carolina García, ingeniera especializada en Medio Ambiente y militante de la Multisectorial contra la Hidrofractura, cuenta que un pozo convencional requiere de la inyección de "no más de un millón de litros de agua" y uno no convencional "entre ocho y 18 millones". El gerente de relaciones institucionales de YPF para Neuquén, Federico Califano, reconoce que hay una diferencia importante, "pero no todos usan 18 millones, que además representan solo seis o siete segundos del caudal del río Neuquén".

Califano y Bizzotto explican todas las medidas de seguridad que adoptan, pero el alcalde Díaz advierte: "El petróleo en todas sus fases es contaminante, pero hoy tenemos más desastres ambientales por el convencional que por el no convencional". El 2 de septiembre pasado se produjo un escape de gas en uno de los 200 pozos que este año YPF perforará en Vaca Muerta, y la petrolera informó de que no hubo heridos ni "daños ambientales". "Por un descuido humano salió gas, petróleo y agua para todos lados", alerta el alcalde. "Eso produce un daño ambiental e YPF va a tener que invertir un millón de dólares (780.000 euros) para repararlo", añade. El accidente fue denunciado primero por los indígenas mapuches que reivindican esas tierras como propias, aunque sus derechos no han sido reconocidos por las autoridades. Se trata de la autodenominada lof (comunidad) Campo Maripe, que integra la Multisectorial contra la Hidrofractura.
"En Añelo no hay mapuches. Los Campo Maripe quieren ser comunidad, pero no lo son", ataca el alcalde. "Hay dos comunidades cerca de Añelo pero sin fracking, solo con petróleo convencional, y son los tipos más ricos de la zona", indica Díaz para aclarar que esos mapuches cobran la llamada "servidumbre", una cantidad de dinero que reciben por alquilar sus tierras para que las petrolíferas las exploten. Califano, de YPF, opina parecido: "En Loma Campana no hay una comunidad mapuche. Hay una familia que presentó una reclamación, pero el Gobierno nacional y el provincial dirán si lo son. Hasta que empezó el desarrollo de Loma Campana no había ninguna reclamación", asevera.


"Sí, somos una familia, siempre pastamos acá", reivindica Natalia Yzaza, de 29 años y werken (portavoz) de la comunidad Campo Maripe. La tierra que ocupan sus 350 cabras, 30 vacas, 20 caballos y 15 ovejas deben convivir desde principios de 2014 con las torres, los camiones y las furgonetas de la industria petrolera. "Mi abuela vino en 1918", agrega la inal logko (vicejefa) de la comunidad, Mabel Campo. "Ellos tienen que pagar por lo que rompen", reclama. Su sobrina, Lorena Bravo, que trabaja en una gasolinera, pide que YPF "deje todo como estaba". Los Campo Maripe muestran los charcos de agua que salen de los baños químicos y las plumas de pollo de las mantas que protegen de derrames el suelo en los pozos pero que están esparcidas por los arbustos. También señalan una torre manchada de petróleo y el pozo donde ocurrió el escape de gas, donde aún huele a aceite. "Vinieron con camiones para chupar el combustible y lavaron las plantas con detergente", cuenta Campo. "Nosotros respetamos a los operarios que trabajan, pero ellos no nos respetan", dice la pareja de Yzaza, Rafael Pérez. Él, al igual que otros jóvenes de la comunidad, justifica que trabaja en la industria petrolera para controlar su impacto ambiental.


A 115 kilómetros de Añelo, en la pequeña ciudad de Allen, la patronal de fruticultores se involucró en 2013 en una campaña para prohibir el fracking porque teme el impacto sobre sus manzanos y perales. En cambio, el presidente de la Cámara de Productores Agropecuarios de Añelo, Fernando Galván, no se preocupa: "No hubo inconvenientes hasta ahora con la industria petrolera, desde que llegó en 1978. Es buena para la economía. El único problema es que nos llevan la mano de obra. En las chacras (fincas), el que gana más cobra un salario de 6.000 pesos (530 euros mensuales) y en el petróleo ganan como mínimo 14.000 (1.230 euros)".


"Se aceptan dólares, reales, euros y pesos chilenos", dice un cartel de la panadería más famosa de Añelo, San Cayetano, el patrono del trabajo. Aquella leyenda es la prueba de aquí llegan extranjeros, pero también argentinos de otros sitios de Neuquén y otras provincias. Marcelo Ferreya, de 46 años, era taxista en Plottier, en la periferia de la ciudad de Neuquén, a 95 kilómetros de Añelo. Hace cuatro meses, sin embargo, alquiló su coche y fue a la "capital del fracking", a trabajar como chófer de un todoterreno que lleva y trae ingenieros y geólogos, muchos mexicanos, venezolanos y ecuatorianos cuyas especialidades escasean en Argentina y que encuentran pocas oportunidades en sus países. Ferreyra ganaba en el taxi el 30% o 40% de los 1.500 euros de salario básico que cobra ahora. Ahora pasa 20 días en el cuarto hotel que se acaba de abrir en Añejo —otros cuatro están en construcción— y siete en su casa, pero su esposa y sus hijos de 12 y 19 años están contentos. "Me veían mal en el otro trabajo. Esto nos posibilita enfrentarnos gastos que antes estaban fuera de nuestro alcance, como los viajes de egresados (graduados) de secundaria y primaria, y la ropa", relata Ferreyra. También Huaiquillán, la empleada de la panchería, piensa en sus hijos, de 15 y 18 años, a los que dejó con su abuela, y para los que quiere construir una casa propia.

A Añelo llegan las empresas de servicios petroleros. Unas 117 han firmado acuerdos con el municipio para instalarse en las 250 hectáreas de un parque industrial donde, por ahora, seis ya se han asentado al lado de la tienda de perritos. También se acercan personas en busca de trabajo, como los parados que la semana pasada montaron un piquete a la salida del campamento de obreros de la compañía norteamericana de torres de perforación Nabors, con lo que paralizaron el trabajo en algunos pozos de YPF en Loma Campana. "Algunos vienen y pegan la vuelta, otros se instalan en condiciones precarias, en tomas (ocupaciones de tierra). La mayoría son argentinos, también hay bolivianos, señoras de la noche de Paraguay y República Dominicana...", detalla el alcalde.

Además están los empresarios que buscan una oportunidad de comprar un terreno y construir allí viviendas para alquilarlas a las compañías para que duerman sus empleados. Alquilar de una habitación con baño cuesta 440 euros mensuales. Díaz pone como ejemplo un terreno de 400 metros cuadrados cuya valoración fiscal es de 400 euros, pero que se vende a 220.000. En cambio, el hospital provincial prometido hace seis años sigue sin construirse y los pacientes se acumulan en un pequeño centro médico.


"Hoy se llevan la renta YPF, Chevron, el Estado, las empresas de servicios", enumera uno de los pioneros en la promoción del 'fracking' en Neuquén, Rubén Etcheverry, asesor en temas energéticos de la capital provincial. "¿Empleo? Aumentó: hay 17.000 petroleros en la provincia, y hay empleos indirectos, pero naturalmente no se da un 'efecto derrame' (de riqueza) en la sociedad, por lo general la renta tiende a concentrarse, un maestro gana un tercio que un petrolero", añade Etcheverry, en su casa de un barrio cerrado de la ciudad de Neuquén.

"Las empresas siguen entrando y se habla de mucha inversión, pero la desigualdad social se hace más profunda, hay un golpe grande en los precios de alimentos y alquileres para los que no viven del petróleo", advierte el exdiputado provincial de izquierda Raúl Godoy, un obrero de la fábrica cooperativa de cerámicas Zanon, en la capital neuquina, que hace un año votó en el Parlamento local en contra del acuerdo YPF-Chevron. "Da trabajo, pero mucho es temporal, y por ahora hay más prostíbulos y salas de juego clandestino que centros de salud en Añelo", lamenta Godoy, aunque admite que, gracias a la propaganda, el Gobierno de la provincia de Neuquén "ha ganado la batalla cultural" que la izquierda y los ecologistas libraron hace un año contra la llegada de Chevron sobre la base de propaganda. La Fundación YPF, mientras tanto, ha puesto en marcha un plan de obras para mejorar la calidad de vida en Añelo, como los dos contenedores que instaló para que funcionen algunos días por semana como consultorios médicos.

Publicado enEconomía
No es un debate entre partidos, sino de la humanidad*

Gracias, señor secretario general, excelencias, señoras y señores, y distinguidos invitados. Tengo el honor de estar aquí hoy ante ustedes, no como un experto, sino como un ciudadano preocupado; una de las 400 mil personas que marcharon en las calles de Nueva York el domingo, y de los miles de millones en todo el mundo que quieren resolver nuestra crisis del clima.


Como actor, simulo para ganarme la vida. Represento personajes ficticios que a menudo resuelven problemas ficticios.


Creo que la humanidad ha mirado el cambio climático en la misma forma: como si fuera una ficción que ocurre en el planeta de otra gente, como si fingir que el cambio climático no es real de algún modo lo hiciera desaparecer.


Pero creo que sabemos que no es así. Cada semana vemos nuevos e innegables eventos del clima, evidencias de que el cambio climático acelerado está aquí ahora. Sabemos que las sequías se intensifican, que nuestros océanos se calientan y acidifican, con vapores de metano que ascienden desde el lecho del océano. Contemplamos eventos climáticos extremos, temperaturas cada vez más altas y que las capas de hielo de Antártida Occidental y Groenlandia se derriten a tasas sin precedente, décadas delante de las proyecciones de científicos.


Nada de esto es retórica, y nada es histeria. Son hechos. La comunidad científica lo sabe, la industria y el gobierno lo saben, hasta la clase militar de Estados Unidos lo sabe. El jefe del Comando del Pacífico de la Armada, el almirante Samuel Locklear, dijo en fecha reciente que el cambio climático es la mayor amenaza a nuestra seguridad.


Amigos míos, este organismo –quizá más que cualquier otra sociedad en la historia humana– enfrenta ahora esa difícil tarea. Ustedes pueden hacer historia... o ser vilipendiados por ella.


Para hablar claro, no se trata sólo de decir a la gente que cambie sus focos o compre un automóvil híbrido. El desastre ha ido más allá de las elecciones que hacen los individuos. Ahora se trata de nuestras industrias, y de que los gobiernos en todo el mundo adopten acciones decisivas en gran escala.


No soy científico, pero no necesito serlo. Porque la comunidad científica del mundo ha hablado, y nos ha dado su pronóstico: si no actuamos juntos, sin duda pereceremos.


Ahora es el momento de actuar


Necesitamos poner precio a las emisiones de carbono y eliminar los subsidios gubernamentales a las compañías productoras de carbón, gas y petróleo. Necesitamos poner fin al paseo gratuito que los contaminadores industriales han recibido en nombre de la economía de libre mercado; no merecen nuestros dólares de impuestos: merecen nuestro escrutinio. Porque la economía misma morirá si nuestros ecosistemas se derrumban.


La buena noticia es que la energía renovable no sólo es alcanzable, sino que es buena política económica. Nuevas investigaciones muestran que hacia 2050 la energía limpia y renovable puede satisfacer ciento por ciento de las necesidades energéticas del mundo usando tecnologías existentes, y crearía millones de empleos.


No es este un debate entre partidos, sino un debate humano. Aire y agua limpios, y un clima favorable a la vida son derechos humanos inalienables. Y resolver la crisis no es cuestión de política. Es nuestra obligación moral, aunque, lo reconocemos, abrumadora..

.
Sólo tenemos un planeta. La humanidad debe hacerse responsable en escala masiva por la insensata destrucción de nuestro hogar colectivo. Proteger nuestro futuro en este planeta depende de la evolución consciente de nuestra especie.


Es el más urgente de los tiempos, y el más urgente de los mensajes.


Honorables delegados, líderes del mundo: yo simulo para vivir, pero ustedes no. La gente hizo sentir su voz el domingo en todo el mundo y el impulso no cesará. Ahora es el turno de ustedes; el momento de responder al mayor desafío de nuestra existencia en este planeta... es ahora.


Les suplico enfrentarlo con valor. Y honestidad. Gracias.


* Discurso pronunciado en la inauguración de la Cumbre sobre el Clima, en la sede de Naciones Unidas, donde fue nombrado mensajero de paz de la ONU para asuntos de cambio climático


Traducción: Jorge Anaya

Publicado enMedio Ambiente
Una semana por el clima que podría cambiarlo todo

La crisis climática está empeorando más rápido de lo esperado, según todas las previsiones científicas, y ocurre en paralelo a otra crisis: la del fracaso de las negociaciones sobre cambio climático de las Naciones Unidas. "Han estado negociando durante toda mi vida", afirmó la joven activista Anjali Appadurai en la conferencia sobre cambio climático de la ONU en Durban, Sudáfrica, en 2011. Las negociaciones sobre cambio climático han estado estancadas debido a que varios países, especialmente el Estados Unidos presidido por Obama, están bloqueando el avance y ponen sus intereses nacionales por encima de los del planeta, que continúa calentándose a un ritmo posiblemente irreversible.


Anjali Appadurai, que fue designada portavoz de los jóvenes en la conferencia de Durban, afirmó ante los negociadores enviados por cada país: "Hablo en nombre de más de la mitad de la población del mundo. Somos la mayoría silenciosa. Nos dieron un espacio en este foro, pero nuestros intereses no están representados aquí. ¿Qué hace falta para participar en este juego? ¿Tener lobistas? ¿Tener el poder de influencia que tienen las empresas? ¿Tener dinero?".


A tres años de esa conferencia, la Organización de las Naciones Unidas realizará una cumbre especial sobre el cambio climático el 23 de septiembre en la ciudad de Nueva York, a la que se prevé que asistirán más de cien líderes mundiales. A diferencia de las negociaciones formales sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, la finalidad de esta cumbre no vinculante, según la ONU, es: "Reunir voluntades políticas y movilizar la acción para generar las condiciones necesarias para alcanzar un resultado exitoso en las negociaciones". Tras veinte años, los funcionarios de las Naciones Unidas aparentemente se dieron cuenta de que, si se dejan las negociaciones en manos de los sospechosos de siempre, es decir, de los gobiernos y las empresas, jamás se logrará un acuerdo legalmente vinculante sobre el cambio climático, previsto para la cumbre que se celebrará en París en diciembre de 2015. Ahora se considera que la movilización popular es un elemento fundamental para el éxito.


Los activistas defensores del medio ambiente protestaron indignados en la cumbre sobre el cambio climático celebrada en Copenhague en 2009, cuando el Presidente Obama hizo fracasar las negociaciones de la ONU al mantener reuniones a puertas cerradas con los países más contaminadores del planeta. En aquel entonces, la ONU respondió expulsando a los activistas. Las negociaciones sobre el cambio climático de la ONU se realizan en diferentes partes del mundo, pero siempre dentro de establecimientos con máxima seguridad, lejos de la gente que sufre los efectos directos del cambio climático y lejos de los activistas por la justicia climática que se reúnen en las cumbres con la esperanza de presionar a los negociadores para que logren un acuerdo antes de que sea demasiado tarde.


Apenas días antes de la cumbre sobre el clima de la semana próxima, a la que solamente se puede asistir con invitación expresa de Ban Ki-moon, una amplia coalición realizará la Marcha de los Pueblos por el Clima. Se prevé que será la mayor marcha contra el cambio climático en la historia. Personas proveninentes de los más variados ámbitos sociales se reunirán en el lado oeste del Central Park, en Nueva York, el domingo 21 de septiembre. Los organizadores esperan una participación de más de 100.000 personas y se confirmó la asistencia de más de 1.200 bandas musicales.


La gente marchará en "bloques". Al frente de la marcha estará el bloque "Frontlines of Crisis, Forefront of Change" (Primera línea de la crisis, vanguardia del cambio) que incluirá a representantes de pueblos indígenas y de otras comunidades que han sido directamente afectadas por la extracción de combustibles fósiles y los efectos del cambio climático. Los sindicatos de trabajadores y los estudiantes marcharán bajo el eslogan "Podemos construir el futuro", seguidos de los grupos a favor de la energía alternativa, los alimentos sustentables y el agua, que marcharán bajo el lema "Tenemos soluciones". El bloque "Sabemos quiénes son los responsables" se centrará en denunciar a las empresas de combustibles fósiles, a los bancos y a otros contaminadores. Los científicos y los activistas de diferentes religiones formarán el grupo "El debate se terminó". Y, por último, marchará el bloque "Para cambiarlo todo, necesitamos de todos", que agrupará al resto de las personas.


Uno de los principales organizadores de la Marcha de los Pueblos por el Clima es Bill McKibben, fundador de 350.org, una organización que combate el cambio climático y cuyo nombre proviene de las 350 partes por millón, que según los científicos es la máxima concentración de dióxido de carbono que debe haber en la atmósfera para tener un planeta seguro y sustentable. McKibben afirma: "En este momento, a excepción de un pequeño simulacro en Times Square, realmente no hay mucho más que pueda hacer la comunidad científica para advertirnos. Nuestros sistemas de advertencia temprana han funcionado, la alarma sonó. Todos nuestros satélites y sensores y súper computadoras han producido la información que necesitamos saber. La pregunta es: ¿haremos algo al respecto? Y la respuesta hasta ahora ha sido 'no'. Ha sido 'no' en el Congreso de Estados Unidos, que, sin duda, no ha avanzado nada en este tema. Y no hay esperanzas de que se logren los dos tercios de votos necesarios para ratificar un tratado en el Senado. Esa es la dificultad en este momento en las negociaciones internacionales. La única forma en la que lograremos el cambio aquí o en cualquier otro lado es mediante la construcción de un gran movimiento. Es por eso que el 21 de septiembre en Nueva York, este evento que está siendo coordinado por todos estos grupos, es un día tan importante".


El fin de semana, el Seminario Teológico de la Unión realizará una conferencia con miembros del clero del mundo entero, para hablar sobre las cuestiones morales planteadas por el calentamiento global provocado por el hombre. El lunes, al día siguiente de la gran marcha, grupos independientes planean "inundar" Wall Street. "Inundemos, bloqueemos, ocupemos y cerremos las instituciones que están lucrando con la crisis climática", reza la página del grupo, que tiene una casilla para indicar si la persona está dispuesta a arriesgarse a ser arrestada. Un grupo que se autodenomina "Earth Quaker Action Team" realizará una puesta en escena de una investigación de las filiales del banco PNC en la ciudad de Nueva York por el delito de "interferir con el clima" debido a que el banco ha financiado proyectos de minería de carbón de remoción de la cima de la montaña.


Si bien la marcha por el clima del próximo domingo no incluirá discursos, ya que se trata de reunir al movimiento, el lunes, la autora Naomi Klein estará entre los oradores de las acciones que se realizarán en Wall Street. "Porque no tenemos líderes preocupados por el cambio climático reunidos en la ONU, es que la ONU solo ha logrado reunir fracasos. Y algunos de ellos ni siquiera asisten, como el Primer Ministro de mi país, Steven Harper, que es un delincuente climático tan grande que ha decidido saltearse todo el proceso y solamente aparece en las cenas después de la conferencia. Creo que el sentido de urgencia expresado en las calles se transmitirá y creo que será entonces que la gente lo llevará más lejos, lo llevará a quienes son realmente responsables de bloquear el avance. A muchas de las personas que están organizando 'Flood Wall Street' las conocí en el contexto de 'Occupy Wall Street' y entienden que nuestro sistema económico está sacrificando a la gente en nombre de las ganancias. Ya saben eso. Lo que nos dice el cambio climático es que esta misma lógica de lucro y crecimiento por encima de todo lo demás está sacrificando los propios sistemas vitales de los que todos dependemos. Y esa es una conexión evidente y hace que el movimiento tenga aún más urgencia. No se trata de un nuevo movimiento, son todos nuestros movimientos unidos". El nuevo libro de Naomi Klein, titulado "Esto lo cambia todo: capitalismo vs. clima", se publicó esta semana. Se trata de un llamamiento a la acción poderoso y apasionado que rompe con todos los esquemas. En el libro, la autora nos recuerda que: "El cambio climático lo cambia todo. Lo cambia todo porque si seguimos por el camino que estamos ahora, cambiará nuestro mundo físico a tal punto que será irreconocible. Aún es posible detener ese resultado catastrófico, pero eso implica cambiar todo nuestro sistema económico. La buena noticia es que, para mucha gente, ese sistema no está funcionando".


El cambio climático lo cambia todo. Y por un breve período de tiempo, la naturaleza de ese cambio aún está en nuestras manos.


________________________________________
© 2014 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Artículos relacionados

 

Cambio climático y activos tóxicos, 19 de septiembre de 2014

Calentamiento global: agendas enfrentadas, 17 de septiembre de 2014

La marcha por el clima no se detieneLa marcha por el clima no se detiene, 13 de septiembre de 2014

Síndrome sojero: China empezó a cuestionar los transgénicos, 26 de agosto de 2014

 

 

Publicado enMedio Ambiente
El retorno del movimiento climático de base al escenario internacional

El movimiento ciudadano de acción frente a la crisis climática global ha desarrollado con el tiempo una relación de amor-odio con el trabajo en la campaña internacional en general. Durante años, personas en todo el mundo se han unido sobrepasando las fronteras nacionales, para hacer frente a una crisis que no conoce fronteras.

La visión que crearon tenía un atractivo que fue romántico y estratégico al mismo tiempo. El punto culminante de este activismo "un solo planeta, un solo pueblo" fue en 2009, cuando decenas de miles de activistas acudieron a la capital danesa en Copenhague para impulsar acciones en la cumbre anual de la COP (Conferencia de las Partes) de la ONU, con la esperanza de alcanzar un acuerdo global tan serio y real como lo es la propia amenaza climática (algunos activistas llamaron a esta reunión "Hopenhagen", fusionando el nombre "Copenhagen" con la palabra "Hope", que en inglés significa esperanza).

Sin embargo, esas esperanzas se estrellaron contra la realidad política de estrechos intereses nacionales inmutables, además de una poderosa resistencia corporativa, asuntos muy complejos y la falta de voluntad política. Muchos activistas climáticos al regresar a sus países, optaron más bien por centrar sus energías en batallas políticas locales, como la lucha contra el oleoducto Keystone XL en los Estados Unidos y los esfuerzos Anti-Fracking en Europa. Cuando se llevó adelante la más reciente negociación de la COP en Varsovia, en diciembre de 2013, el proceso ya había sido casi completamente ignorado por el gran público.

Pero ahora, en un baile de tres pasos que comienza en las calles de la ciudad de Nueva York en septiembre, el movimiento climático está retornando una vez más al escenario internacional. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, quien ha hecho del cambio climático una cuestión principal de su mandato, ha llamado a los jefes de Estado del planeta y a otros "líderes mundiales" a una cumbre especial en la "Semana del Clima"[1], destinada a aumentar la presión en busca de una acción internacional coordinada.

Organizaciones de activistas climáticos en los EE.UU. se han estado movilizando durante meses para aprovechar la oportunidad de la cumbre que se llevará a cabo allí, con planes para una masiva marcha por las calles de Manhattan el 21 de septiembre. En diciembre, esta energía renovada para la acción internacional se desplazará hacia el sur, hasta Perú, donde tendrán lugar las negociaciones de la COP bajo la sombra política del deshielo de los glaciares andinos. Luego, en diciembre del próximo año las negociaciones de la COP se trasladarán a París, para lo que supuestamente es la fecha límite para un nuevo acuerdo internacional sobre el clima. Activistas europeos ya se están reuniendo para organizar allí una movilización en las calles, para igualar o superar la multitud esperada en Nueva York este mes de septiembre.

¿Cómo cambiar la ecuación política?

En momentos en que el movimiento climático va dando pasos y avanzando una vez más al escenario de la política internacional, no le faltan demandas y propuestas. Los grupos climáticos pueden ofrecer una diversidad de ambiciosos y apasionados planes sobre cómo reducir el uso de combustibles fósiles por parte de la humanidad, proteger los bosques del mundo y trasladar dinero de los países ricos que han causado esta crisis climática, a los más pobres que están menos equipados para hacer frente a lo que viene.

Pero saber lo que se quiere y saber cómo cambiar la ecuación política para hacerlo posible, son dos cosas diferentes.

El Centro para la Democracia entrevistó recientemente a más de 40 activistas climáticos de los cinco continentes para recabar sus puntos de vista sobre la mejor manera de usar la Cumbre de Lima y las otras reuniones mundiales, como una oportunidad para cambiar los vientos políticos en torno a la crisis climática y hacer posible la acción real. Lo que escuchamos de estas personas, que van desde activistas indígenas locales, hasta el personal de ONG's muy conocidas, son tres hilos muy importantes de sabiduría colectiva.

En primer lugar, cambiar la narrativa mundial sobre la crisis climática. Durante una década, los activistas climáticos han estado brincando de un discurso a otro para hablar de la crisis. Hemos oído acerca de los osos polares y el aumento del nivel del mar, tormentas monstruosas y partes por millón de carbono en la atmósfera, nada de ello lo suficientemente conectado con la vida cotidiana de la gente como para ganar una fuerza de arrastre suficiente y duradera.

Pero hay lecciones desde el movimiento de base sobre cómo hacerlo mejor. En California, los activistas climáticos lucharon con éxito contra el asalto político de los hermanos Koch[2] (que financian el escepticismo respecto al cambio climático) al hablar de las plantas locales de combustibles fósiles y su conexión con el asma en los niños. En América del Sur, la crisis tiene que ver con el agua: su desaparición en algunos lugares está provocando sequías y desplazamientos, y su excesiva presencia en otros lugares está causando inundaciones y destrucción. En Asia y África, la gente habla acerca del papel del clima en el empeoramiento de la crisis alimentaria.

El hilo común en los mensajes que están ganando apoyo es hablar de la realidad local y ligar la crisis climática con los problemas reales de la vida, de la supervivencia. Implica hablar a la gente del planeta degradado y cada vez más peligroso que les estamos dejando a nuestros hijos y a los suyos. Algo que es tan importante como el mensaje, es la autoridad moral de quien proviene. "No podemos hablar de los impactos, a menos que el principal mensaje provenga de las comunidades afectadas", dice Juan Carlos Soriano, un activista peruano de 350.org.

En segundo lugar, usar esta trilogía de acciones globales para construir poder a largo plazo en el movimiento climático. Lograr una acción real frente al clima no tiene que ver solamente con la concientización, sino que se trata de construir poder político en el movimiento climático y de cómo hacerlo.

En Nueva York y París, la atención se centrará en movilizar multitudes en las calles, con la esperanza de convencer a los gobiernos que seguir ignorando la creciente demanda de acción implica riesgos para ellos. "Lo que más necesitamos hacer como movimiento es animar la conversación y construir poder, no presionar a los líderes mundiales", señala Sean Sweeney, del Global Labor Institute.

En América Latina, África y Asia ese poder ciudadano reside en los movimientos de base de larga data vinculados a los derechos indígenas, derechos territoriales, recursos naturales y otras batallas que ahora se ven afectados por el cambio climático. Para la COP en Lima, ubicada entre dos eventos de más alto perfil dominados por el Norte, en Nueva York y París, los activistas con los que hablamos dijeron que este evento debe resaltar como la "COP del Sur" y establecer el vínculo entre la crisis climática y estos movimientos.

"Las luchas locales parecen estar en espacios compartimentados que no se conectan a este gran problema que afecta a todo, absolutamente a todo. Uno de los retos consiste en conectar las luchas y demandas locales con el activismo en contra del cambio climático", dice Elizabeth Peredo Beltrán, una líder climática renombrada en Bolivia.

En tercer lugar, enfrentar directamente a los poderes y fuerzas que bloquean acciones serias sobre la crisis climática. Las empresas de combustibles fósiles, la agroindustria internacional, los fabricantes de automóviles y otros intereses corporativos tienen una gran participación en las negociaciones internacionales sobre el clima y han utilizado su poder político para incrustarse en el proceso de la COP de la ONU.

Durante la reunión en Varsovia el año pasado, el Observatorio Europeo de Corporaciones documentó todo tipo de técnicas utilizadas por estas empresas para convertirse en patrocinadores oficiales de las negociaciones mundiales sobre el clima, de la misma forma en que podrían convertirse en patrocinadores de los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo. Las corporaciones dotan de todo a los negociadores gubernamentales, desde coches y conductores gratuitos hasta tazas para beber con sus logos estampados, todo el tiempo empujando sus agendas hacia temas tales como la tecnología de captura de carbono y los mercados de carbono impulsados por las corporaciones.

Los activistas dicen que es urgente centrar la atención en esta captura corporativa de las negociaciones y en las falsas soluciones que las corporaciones están fomentando. "Tenemos que ir con una estrategia ofensiva y comunicar el mensaje de que las negociaciones se están enfocando en cuestiones erróneas; las soluciones reales pasan por rediseñar la economía", dice Nathan Thanki del grupo Earth in Brackets.

Estrategia más táctica

Sun Tzu escribió en El arte de la Guerra que "la estrategia sin táctica es el más lento camino a la victoria, y la táctica sin estrategia es el ruido antes de la derrota". Es una buena noticia en el mundo del activismo climático que los movimientos y organizaciones estén retomando la demanda de una acción seria en el escenario internacional.

Si bien es bastante improbable que países como EE.UU., China, India y otros, acepten atar sus políticas internas a un acuerdo global, la acción internacional puede aumentar la presión sobre estos gobiernos para que tomen medidas. Al igual que con todos los movimientos ciudadanos exitosos, ello comienza con la construcción de una base sólida, comprometida y movilizada entre quienes ya están comprometidos con la acción.

Pero el movimiento climático también debe ganar el apoyo de los sectores ciudadanos que aún no está comprometidos ni convencidos, bajo una agenda común de acciones necesarias.

El camino a través de Nueva York, Lima y París ofrece la oportunidad de hacerlo, siempre que hablemos de la crisis de una manera que conecte con la gente, que usemos todas las oportunidades para construir el poder y no sólo para desahogarnos, y que desenmascaremos, desafiemos y socavemos las fuerzas más grandes que se interpongan en el camino.[3]

Con tanto en juego para las generaciones que vendrán después de nosotros en este planeta, es esencial que la próxima ronda global de acción climática logre resultados, y no termine siendo "el ruido antes de la derrota". (Traducción Aldo Orellana López).

Notas:
[1] http://www.climateweeknyc.org/
[2] http://www.greenpeace.org/usa/en/campaigns/global-warming-and-energy/polluterwatch/koch-industries/
[3]Ver: "Estrategias de Movimiento para Mover Montañas: Conversaciones con activistas de todo el mundo sobre cómo usar la COP de América Latina para construir acción ciudadana sobre el clima" http://democracyctr.org/wp/wp-content/uploads/2014/08/Estrategias_Movimiento_Mover_Montanas.pdf

- Jim Shultz es fundador y director ejecutivo del Centro para la Democracia (https://twitter.com/DemocracyCenter) y vive en Cochabamba, Bolivia. Este artículo se publicó originalmente en inglés en YES! Magazine http://www.yesmagazine.org/planet/climate-comeback-international-arena.

• Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No., 498 de septiembre de 2014, que trata sobre el tema "Frenar el calentamiento global" - http://alainet.org/publica/498.phtml

México: La reforma para el campo, la resistencia y la alternativa

Víctor M. Quintana S.

ALAI AMLATINA, 17/09/2014.- Lo que está en juego estos días, estos meses en México con referencia al campo no es sólo un proyecto sexenal más de reforma al medio rural; es la imposición de un modo civilizatorio que está calentando al planeta y a la sociedad global y el paciente surgimiento de una alternativa humanista, incluyente al mismo.

1. Se agota una fase del neoliberalismo en el campo...

El campo mexicano lleva más de treinta años de despojo no sólo intenso sino también consagrado por las leyes y las instituciones. La reforma institucional impuesta a sangre y fuego durante los gobiernos de Salinas y de Zedillo cumplió un papel importante: hacer funcionales nuestras leyes y nuestras instituciones al nuevo ciclo de expansión del capitalismo en el campo, ese que Blanca Rubio llama "la nueva fase agroalimentaria global". Con ellas se integró el país al manejo global de los alimentos como "commodities", como importador de cereales, oleaginosas, cárnicos y lácteos a la vez dejaba de ordenar el mercado de alimentos.

Los instrumentos salinistas para lograrlo fueron: la contrarreforma agraria, la apertura comercial, principalmente a través del TLCAN, la política bancaria-financiera que llevó a la quiebra a miles de productores --de ahí nació El Barzón, formidable movimiento de deudores de la banca- la separación de los programas oficiales en programas para los productores de "potencial" y los de "bajo potencial", para hacer más productivos y rentables a los primeros (Procampo) y a los segundos, condenarlos a las políticas de compensación social (Oportunidades).

Para contener la disidencia y acotar o cooptar a las organizaciones de productores, el salinismo-neoliberalismo creó dos espacios de concertación diferentes: el Consejo Agrario Permanente, para las organizaciones campesinas y el Consejo Nacional Agropecuario, instancia de los empresarios agrícolas de diversos niveles. Al interior de estos espacios ha tratado el régimen, no de debatir lo esencial de sus políticas hacia la agricultura, sino poner una válvula de escape y de procesamiento de los conflictos que surgen con la implementación de sus políticas excluyentes.

2. La acumulación por despojo en el campo mexicano

Con el avance de la globalización y de los intentos de los Estados Unidos y sus aliados, OTAN y empresas trasnacionales, por mantener un mundo unipolar a toda costa y salvar su hegemonía amenazada, se inicia un nuevo ciclo ya no sólo para mantener y conservar la dominación a través del control de los alimentos, sino ahora también a través de la utilización de las riquezas naturales, como son los recursos energéticos, los minerales, el agua, como "commodities" en los mercados financieros globales.

Por eso se hace necesario para el neoliberalismo extractivista un nuevo marco institucional para la explotación económica de los espacios rurales y de dominación de los actores que en ellos operan, cuya lógica de base es la "acumulación por despojo", que conceptualiza David Harvey e ilustra notablemente la declaratoria final de las Jornadas Nacionales en Defensa de la tierra, el agua y la vida, celebradas en Atenco el 16 y 17 de agosto: " El despojo es una realidad cotidiana que padecemos todas y todos: despojo de la tierra, del agua, del aire, de la biodiversidad, de nuestros saberes, del patrimonio familiar y comunitario, de los bienes comunes, de nuestros derechos individuales y colectivos, de nuestros sueños y nuestras esperanzas... Nos despojan los proyectos mineros, las represas, las carreteras y ductos. Nos imponen urbanización desordenada, desarrollos turísticos, privatización de los servicios básicos, se adueñan de la biodiversidad y le ponen precio, comercializan y empobrecen nuestra riqueza cultural. Son los agro negocios, los talamontes, los empresarios turísticos que se adueñan del paisaje, el crimen organizado y el crimen de cuello blanco los responsables de este saqueo".

3. La reforma al campo que sí está en marcha

Este despojo, característico de la "fase demencial del totalitarismo neoliberal" como la llama el periodista argentino-canadiense Alberto Rabilotta, se hace posible legalmente por las 21 reformas constitucionales y de leyes secundarias en materia energética y las que habrá a la Ley de Aguas y a la de Bioseguridad, entre otras. Este nuevo marco institucional consagra una nueva forma de explotación económica en el campo mexicano, cuyas principales implicaciones son:

Legalización del extractivismo como la actividad económica prioritaria en el campo: extracción de petróleo, gas natural, gas shale, aguas termales, de agua, simplemente, minerales, por sobre todo uso agrícola, ganadero o forestal del suelo. Despojo de los territorios a las comunidades, ejidos o propietarios, bajo la forma de "ocupación temporal" o de "servidumbre energética"; autorización del método de fragmentación hidráulica para la extracción de gas de lutita, con los consiguientes daños ambientales y agotamiento de acuífero.

Ahí no termina la furia extractivista-entreguista del presidente Peña Nieto, sus mandamases y sus aliados. Según la información de que dispone la coalición "agua para [email protected]", el próximo período ordinario de sesiones del Congreso, el Ejecutivo presentará un "paquete verde", con otra serie de reformas para dar la última vuelta de tuerca a la reforma energética: a la Ley General de Aguas que permitan una total desregulación para darle prioridad a los usos energéticos del agua: megapresas, geotermia, enfriamiento de centrales nucleares, fracking, etc. Reformas a otras leyes como la del Equilibrio Ambiental, la de Vida Silvestre, la de Desarrollo Forestal, a de Bioseguridad, para autorizar, entre otras cosas, la construcción de gasoductos en áreas naturales protegidas, quitar funciones a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, PROFEPA, facilitar la explotación de energéticos en selvas, humedales y suelos forestales y autorizar la siembra de semillas transgénicas para la producción de bioenergéticas.

A estas nuevas formas de despojo corresponderá una nueva forma de dominación política, la que trata de construir el régimen de Peña Nieto mediante un complejo proceso de presión-negociación-cooptación o incluso represión a los actores del campo, con las consultas sobre "la Reforma para el Campo", las mesas de negociación iniciadas el 23 de julio, la apertura de nuevas instituciones como la Financiera Nacional para el crédito a los pequeños productores, y todas las "acciones para reformar al campo" que implicarán no sólo cambios económico-productivos, sino el establecimiento de nuevas formas de control, de clientelismo, de relación del Estado con los actores rurales. De aquí surgirá lo que de facto suplirá al CAP, al Consejo Nacional Agropecuario, etc.

4. La respuesta campesina, indígena y de las comunidades

Desde el inicio de esta fase ha habido importantes procesos de resistencia por parte de comunidades campesinas, indígenas, coordinadoras y organizaciones regionales y nacionales. En Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí, Michoacán, Chihuahua, Sonora, Nayarit, Jalisco y otras entidades han emergido movimientos en defensa de los proyectos mineros, de las grandes presas, de la extracción o apropiación del agua superficial y de los acuíferos.

Cuando llega el gobierno de Peña Nieto y establece el "Pacto por México", algunas organizaciones piden se lleve a cabo un diálogo para acordar un "Pacto por el Campo". Luego demandan que se les escuche antes de formular cualquier proyecto de Reforma para el Campo. Así, durante los meses de mayo, junio y julio de 2014 se llevan a cabo ocho foros nacionales temáticos y siete foros regionales, además de foros estatales donde participan muy diversas organizaciones campesinas y los gobiernos federal y de los estados.

Sin embargo, la atropellada y atropellante aprobación de las 21 reformas legales que constituyen la reforma energética en el Congreso durante los meses de junio y julio indigna a los campesinos que promueven una Gran Marcha Nacional Campesina en la ciudad de México el 23 de julio. Esta constituye la manifestación más articulada y más masiva de cualquier sector de la sociedad mexicana en contra de la Reforma Energética aprobada por el PRI, el PAN y sus aliados.

La manifestación logra arrancarle al gobierno una serie de mesas de diálogo para que los representantes campesinos planteen sus propuestas para la Reforma. Sin embargo, no todas las organizaciones aceptan acudir a dichas mesas y paralelamente se convoca al Encuentro y Jornadas por la Defensa de la tierra, el agua y la vida para el 17 de agosto en el emblemático pueblo de San Salvador Atenco. El evento es todo un éxito tanto por el número de asistentes como por el ambiente y la inspiración que en él predominan. De ahí surge una estratégica y emotiva declaratoria que denuncia la nueva fase del neoliberalismo en el campo mexicano con toda la estela de despojo que trae consigo. Sin embargo, no se queda en el recuento de agravios, sino lanza un importante llamamiento en estos términos:

"La tarea que tenemos no es poca y precisa de reconocernos, escucharnos y respetarnos; partir de la solidaridad, como compromiso, como principio permanente y sobre todo como oportunidad generada por la lucha misma. Una tarea inaplazable es la liberación de todas y todos los presos políticos, el regreso de las y los desaparecidos y la defensa de las y los perseguidos por luchar.

Si bien es necesaria la defensa permanente de nuestros territorios, no es suficiente con resistir, tenemos que ser capaces de pasar a la construcción de alternativas que nos permitan por un lado, mantener nuestra tierra, el agua, la vida y nuestros derechos. Y por otro, la posibilidad de desatar todos los saberes, la imaginación y la creatividad del pueblo al servicio del pueblo".

Es en estas líneas estratégicas que esperamos se sigan dando la resistencia, la lucha y la construcción de alternativas de las comunidades campesinas e indígenas de todo México en alianza con todos los que demandamos alimentos sanos, aire puro, agua limpia suficiente para todas y para todos, cultura de paz.

Porque no se trata de la lucha de las y los actores rurales en defensa de sus derechos y de sus territorios; es la resistencia a un modo civilizatorio de muerte, injusticia y exclusión y es el cultivo de una nueva civilización del cuidado, del compartir, de la paz.

- Víctor M. Quintana S. es asesor del Frente Democrático Campesino de Chihuahua e investigador/profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 17 Septiembre 2014 06:37

Calentamiento global: agendas enfrentadas

Calentamiento global: agendas enfrentadas

En el año 2013, los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera subieron a un nivel sin precedentes, sobre todo por el dióxido de carbono (CO2), según mediciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), publicadas en su Boletín anual[1] el pasado 9 de septiembre. La red de Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM encontró que en ese año, la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó el 142% del nivel de la era preindustrial (o sea, antes de 1750), el de metano el 253% y el de óxido nitroso el 121%.


Según datos preliminares, el aumento súbito de CO2 podría obedecer a una disminuida capacidad de la biósfera de la Tierra de absorber el gas, sumado al incremento constante de las emisiones. Normalmente, una cuarta parte de las emisiones es absorbida por los océanos, pero ello a su vez tiene graves consecuencias por la mayor acidificación del agua de mar, fenómeno que está sucediendo a un ritmo mayor a lo que ha ocurrido en los últimos 300 años, por lo menos. El estudio concluye que ya no cabe duda alguna que estos cambios se deben a la actividad humana.

Esta conclusión se ratifica también en el informe 2014 del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), que, entre otros aspectos, confirma el deshielo continuo de los polos y glaciares, uno de cuyos principales efectos será la subida del nivel del mar, con graves consecuencias para las zonas costeras bajas, que incluyen grandes ciudades y pequeños países insulares. El informe estima que el riesgo se incrementará desproporcionadamente cuando el calentamiento global supere 1ºC y será muy alto, e irreversible, a partir de los 3ºC. También pronostica impactos principalmente negativos en la seguridad alimentaria y los sistemas de producción de alimentos.


Negociación y movilización

Estos datos confirman que, sin acciones contundentes y urgentes, en las próximas décadas el calentamiento global superará los 2 grados centígrados (2ºC) por encima de la temperatura mundial promedio de la época preindustrial, considerado ya el límite para evitar una catástrofe planetaria. Desde ya se registra un aumento de 0,8ºC. Pero además, demuestran que peligra la biósfera de los océanos: desaparecerán los arrecifes (que protegen las zonas isleñas) y se trastornará la vida marina.


Sería de esperar, entonces, que estos informes contribuyan a catalizar las respuestas urgentes en términos de políticas efectivas y cambios en los comportamientos de producción y consumo, que la situación exige. No obstante, nada asegura que ello ocurrirá.

Las negociaciones sobre cambio climático avanzan con mucha lentitud y con poca voluntad política de los países con mayor responsabilidad por la situación. La agenda se retomará en Nueva York este 23 de septiembre, donde el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, está organizando una Cumbre del Clima, a la cual ha invitado a jefes de Estado y gobierno, representantes de grandes transnacionales y un grupo reducido de participantes de la sociedad civil. En paralelo, actores sociales han convocado a movilizaciones sociales para "detener y prevenir la Fiebre del Planeta", incluyendo una marcha masiva por las calles de Manhattan el 21 de septiembre. Uno de los motivos es protestar por la "captura" del proceso oficial de negociaciones por grandes intereses corporativos.


Luego, del 1 al 12 de diciembre, en Lima, sigue la vigésima edición anual de la Conferencia de las Partes (COP20) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climática (CMNUCC). Y del 9 al 12, en la misma ciudad, la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático. En Lima se prevé avanzar en la elaboración del borrador del nuevo acuerdo global sobre cambio climático, que entrará en vigencia a partir de 2020, el cual debe aprobarse en la COP21 en París, el año próximo. Recordemos que en 2012 venció el Protocolo de Kioto (PK), sin haber logrado la negociación de un nuevo acuerdo, y se decidió prorrogar el PK hasta 2020, si bien algunos países se retiraron.

Diversas redes de actores sociales movilizadas en torno al cambio climático rechazan las "falsas soluciones" promovidas por sectores empresariales que buscan convertir a la llamada economía verde en un pretexto para el lucro, como mercadosdecarbono,otras formasde privatización y mercantilización de la vida, geoingeniería, agrocombustibles y agroindustria.


La convocatoria a la movilización en Nueva York[2] propone remedios para curar y prevenir la "fiebre" que padece el planeta Tierra. Estos incluyen compromisos obligatorios inmediatos –y no solo promesas voluntarias– de los países para controlar sus emisiones de gases de efecto invernadero y para mantener el incremento de la temperatura planetaria a no más de 1,5ºC. Además, compromisos vinculantes para dejar más del 80% de las reservas conocidas de combustibles fósiles bajo el suelo y prohibir nuevas exploraciones. Plantean también acelerar la transición a energías renovables; promover la producción y consumo locales de bienes durables; estimular la transición a la producción agrícola basada en la comunidad para satisfacer las necesidades alimentarias locales; mejorar el transporte público; crear empleos climáticos para reducir las emisiones y restaurar la naturaleza; y desmantelar la industria bélica.

Luego de las grandes movilizaciones durante la COP15 en Copenhague en 2009, el movimiento climático perdió aliento y los medios de difusión dejaron de interesarse por el tema. Hay signos de que en los próximos meses esta situación puede revertirse. Sin embargo, más allá de que miles de personas se movilicen en las calles o participen en eventos durante unos días, la gravedad de la amenaza requiere de acciones más amplias y sostenidas. Por ejemplo, cómo alimentar un debate público permanente destinado a que amplios sectores de la población se apropien del tema y exijan acciones contundentes, aun sabiendo que pueden significar cambios en su forma de vida.


-Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No., 498 de septiembre de 2014, que trata sobre el tema "Frenar el calentamiento global" –http://alainet.org/publica/498.phtml


[1]http://www.wmo.int/pages/mediacentre/press_releases/pr_1002_es.html
[2]http://www.movimientos.org/es/content/declaraci��n-de-nueva-york-sobre-cambio-climático

Publicado enMedio Ambiente
Cambio climático: una trayectoria rígida y peligrosa

Hace dos semanas se filtró a la prensa un borrador del último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Se trata de un documento preliminar, pero el mensaje es claro: el riesgo de provocar daños severos e irreversibles sobre el clima es real y urge reducir de manera drástica las emisiones de gases invernadero. Este llamado de atención de los científicos contrasta de manera brutal con el desinterés de los gobiernos y grandes corporaciones que dominan la economía mundial.


La versión final del documento filtrado deberá discutirse en una conferencia en la sede de Naciones Unidas en Nueva York el 23 de este mes. Convocada por Ban Ki-moon, esa reunión deberá reunir a líderes de gobierno y del sector privado para discutir acciones concretas orientadas a disminuir las emisiones en el corto plazo. Pero parece que muy pocos jefes de Estado y gobierno asistirán. Eso no debe sorprender.


El mundo carece hoy de un marco regulatorio sobre cambio climático y el proceso de negociaciones para alcanzar compromisos políticos vinculantes es un caos. La cumbre de Nueva York es esencialmente una reunión para conversar. La COP20 de Lima en diciembre sólo permitirá avanzar en un borrador para un nuevo tratado sobre cambio climático. Habrá que esperar hasta la COP21 (París, 2015) para ver qué clase de engendro emerge de este larguísimo proceso de componendas y transacciones.


Los resultados del quinto informe de evaluación del IPCC indican que el calentamiento en el sistema climático es un fenómeno indiscutible y algunos de los cambios observados en las últimas seis décadas no tienen precedente desde hace miles de años. El calentamiento se observa en la atmósfera y los océanos; el volumen de hielo y la cantidad de nieve se han reducido y el nivel del océano se ha incrementado.


Los estudios del IPCC muestran que las observaciones anteriores están correlacionadas con el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. El principal GEI es el bióxido de carbono (CO2) y proviene principalmente del uso de combustibles fósiles y procesos industriales, y en menor grado de la deforestación y cambios de uso de suelo. El inventario de GEI incluye otros gases más potentes en su capacidad de retener radiación infrarroja (como el metano) y aunque es necesario reducir esas emisiones, la principal contribución al cambio climático es la del CO2.


El informe señala que las emisiones no están reduciéndose. Es más, hay indicaciones de que están aumentando más rápidamente. Como dicen algunos analistas, no sólo estamos caminando en la dirección equivocada, sino que lo estamos haciendo de manera acelerada.


Quizás la conclusión más llamativa del informe tiene que ver con las reservas de hidrocarburos y su destino final. Alrededor del 80 por ciento de los combustibles fósiles que se sabe existen bajo diversas formas en el subsuelo tendrían que quedarse donde están para evitar rebasar el umbral de un calentamiento de 2 grados centígrados (con respecto a la temperatura promedio anterior a la revolución industrial). Es decir, cuatro quintas partes de las reservas de combustibles fósiles tendrían que quedarse bajo suelo.


La economía mundial adoptó hace muchas décadas un perfil energético que depende totalmente de los combustibles fósiles. Cambiar la infraestructura asociada a ese perfil es un proceso costoso y lento. No sólo se necesita desarrollar fuentes alternativas de energía. También se requieren cambios en la forma de transportar y de consumir esa energía. Pero los grandes consorcios del sector energético se han comprometido con ese perfil tecnológico y no están preparadas para cambiarlo antes de haber amortizado sus inversiones. Los cambios tendrían que introducirse también en una larga lista de bienes de consumo duradero.


Pero hay algo más. Las grandes corporaciones del sector energético mundial siguen gastando miles de millones de dólares en exploración y extracción de combustibles fósiles. Y si por arte de magia se adoptara la decisión de dejar el 80 por ciento de las reservas en el subsuelo, esas compañías tendrían que aceptar la anulación de billones de dólares de sus activos que son el valor de esas reservas. Las ramificaciones de un cambio radical en la estructura financiera de estas empresas son muy amplias y conllevan una profunda transformación del sistema financiero.


La resistencia al cambio proviene no sólo de una rigidez en la infraestructura de bienes de producción y consumo, también proviene del sector financiero. Y si alguien piensa que la cancelación de activos es una simple operación contable, hay que recordarle que el dominio del capital financiero es el rasgo principal de la etapa actual del capitalismo mundial.


La economía mundial permanece encerrada irremediablemente en una trayectoria de crisis y será difícil cambiar de rumbo. Sólo una movilización ciudadana masiva a escala planetaria podría forzar el cambio para transitar por un sendero menos peligroso.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 25 Agosto 2014 00:00

El Niño no tiene la culpa

Ad portas de un fenómeno de El Niño, que según el Ideam aún ni se pronuncia, Colombia vive una crisis de desabastecimiento de agua que requiere atención prioritaria. La falta de planes de acueductos efectivos, el aumento de actividad minera y la ausencia de leyes que protejan los ecosistemas de zonas de alta montaña, son algunas de las causas de esta crisis.

 

Dos escenas vividas paralelamente y con frecuencia en la geografía colombiana: la primera, protagonizada por Samuel Arregocés en Hato Nuevo, Guajira, bajo el sol implacable que sin conmiseración sube hasta los 36° centígrados y cae directo hacia su cabeza o sobre el pavimento, hirviendo. La piel áspera y agrietada de este Guajiro pidiendo en silencio agua, mientras alista baldes, ollas, vasijas y todo aquello que tenga la suficiente profundidad como para contener el líquido con el que podrá subsistir ocho días, o quizá diez, o quizá quince, ya que esta vez no se sabe con exactitud cuánto tiempo tardará el carrotanque en llegar a este municipio.

 

La segunda, a mil kilómetros de ahí, a una temperatura un poco más baja, sin quitarle lo implacable, en Yopal, Casanare. En este municipio la escena no cambia mucho, la única diferencia es que la piel áspera y agrietada que pide agua en silencio es la de un casanareño que desde hace tres años debe acercarse a las plantas portátiles de suministro de agua enviadas por diferentes instituciones o debe esperar a que uno de los carrotanques pase cerca a su casa para llenar albercas, canecas y ollas con el líquido que hoy para algunos en Colombia no parece ser tan preciado.


Podríamos describir más escenas: En Cartagena, Barranquilla, Montería, Santa Marta Magdalena, Putumayo, Vichada, Meta y hasta en el Chocó que, aunque no se nombran en esta coyuntura, han sufrido desde tiempos inmemorables el desabastecimiento de agua y el pésimo manejo de los planes de acueducto, realidades hoy acentadas con la sequía propiciada por un supuesto fenómeno del Niño que según los expertos aún ni se pronuncia. Sin embargo, empecemos por nombrar la reiterada paradoja tan popular de estos días: Colombia, el país con una de las mayores ofertas hídricas del planeta, el 60 por ciento del total de la riqueza hídrica del mundo para ser más exactos, según la revista The Economist, con una ubicación geográfica de variada topografía y clima diverso y privilegiado, hoy "muere" de sed.

 

La situación es crítica pues, de acuerdo con el Estudio Nacional del Agua –ENA– del 2013, 19 municipios tienen una vulnerabilidad hídrica de desabastecimiento muy alta y otros 117 tienen una vulnerabilidad alta. Esto sin tener en cuenta los 147 municipios colombianos que actualmente no cuentan con información registrada.


Tan serio es el hecho que, según el Instituto de Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en los años noventa Colombia tenía alrededor de 737.000 cuerpos de agua entre ríos, lagunas y ciénagas, y era el cuarto país en el mundo con mayor cantidad de agua dulce por habitante. Ahora está en el puesto 24.

 

Hoy, de nuevo, es visible la crítica situación que vive gran parte del país por no tener la cantidad y calidad de agua necesaria para subsistir. Lo extraño es que ante esta crisis descarguen la culpa a un fenómeno climatológico que, según las apreciaciones de Gustavo Wilches Chaux, experto en derecho ambiental y autor de diversas obras sobre el fenómeno de El Niño, aún ni se pronuncia.

 

La culpa es de un niño que no ha despertado

 

Insiste el presidente Santos en los medios que, "el Gobierno está tratando de mitigar las consecuencias de El Niño, que causa un elevación de las temperaturas del planeta". Este discurso que afirma la existencia de un fenómeno que aún no es palpalbe, son desmentidas con las apreciaciones del investigador Whilches Chaux, "Lo que está ocurriendo no puede atribuirse al Niño ni al cambio climático, es más bien un fenómeno de sequía de variabilidad climática que se ha presentado con mucha frecuencia inclusive en épocas recientes. Lo que queda en evidencia es que los ecosistemas cada vez son más vulnerables y que han ido perdiendo la capacidad de convivir con los cambios del clima, no solo con lo "anormal" sino con lo normal".

 

Por otro lado, el activista de la organización Censat-Agua Viva, Danilo Urrea, opina que nombrar al fenómeno de El Niño es solo una estrategia de las entidades gubernamentales para culpabilizar a la naturaleza de los estragos causados por el modelo de desarrollo que viene aplicando el país en los últimos 50 años: "más que esas imaginaciones que las instituciones hoy ponen en la opinión pública para salvar su responsabilidad con lo que hoy pasa con el agua en el país, tendríamos que ver las causas estructurales entendidas en el modelo de desarrollo que ha venido aplicando Colombia", asevera Urrea.

 

Entonces si la culpa no es del niño ¿de quién es?

 

La lista de culpables del desabastecimiento de agua en Colombia es larga: la expansión de actividades agrícolas y ganaderas en la zona de páramos y bosques de niebla; la contaminación de las aguas superficiales por aguas residuales industriales, domésticas, y el arrastre de compuestos procedentes de los procesos de extracción minera; la deforestación por actividades extractivas; la minería descontrolada; la mala planificación del territorio; la ausencia de Planes de Ordenamiento Territorial efectivos; la falta de concientización ciudadana ante la necesidad de variar el modelo de desarrollo y de consumo; pero, sobre todo, por la falta de políticas públicas que prioricen el tratamiento y abastecimiento de agua en todos los rincones del país sobre cualquier tipo de actividad económica que pueda perjudicarla.
Parte de esta realidad está resumida en el comunicado del 4 de junio del Defensor del Pueblo, Jorge Otálora Gómez, cuando confirma que la situación de desabastecimiento que vive en estos momentos el país "evidencia la falta de planeación de algunas autoridades administrativas para ofrecer soluciones estructurales a los problemas de abastecimiento de agua en forma oportuna, continua y con calidad para todos los ciudadanos".

 

Hay que corregir. No tenemos mucho tiempo para dejar de cometer estos errores pues según predicciones del Ideam, hacia el año 2050 el 60 por ciento de los páramos del país serán historia. Los ecosistemas en mayor riesgo de desaparecer son los de alta montaña: páramos y glaciares donde está ubicada la mayor oferta hídrica que consumen los colombianos. Para evitar que esta alerta sea una realidad el Gobierno debe liderar la cuidadosa restauración de cada uno de los ecosistemas que son fundamentales en el ciclo del agua. Por la misma dirección se dirige la opinión del exministro de ambiente, Manuel Rodríguez en una entrevista para la W Radio: "Hemos producido una profunda desregulación al ciclo del agua. Uno puede decir que estos lugares en la época de lluvia acumulan un colchón de agua y en épocas de verano liberan el agua, pero cuando se deforesta desaparece ese repuesto y eso es lo que causa lo que estamos presenciando en estos años".

 

El país necesita la existencia de leyes que protejan de manera especial estas zonas de gran valor ambiental. vitales en la regulación del ciclo del agua. Ya en el pasado se intentó con el proyecto de ley 206 de 2013 que buscaba prohibir de manera total la exploración y la explotación de hidrocarburos y la minería en páramos, y hacerla parcial en humedales. Sin embargo el proyecto de ley está archivado a la espera de aprobación.

 

De la misma forma la Ley 1382 de 2010, que buscaba reformar el Código Minero de 2001 para excluir de esta actividad a las zonas protegidas y de reserva forestal y aumentar los requerimientos para obtener títulos mineros, la que fue demandada ante la Corte Constitucional debido a la ausencia de una consulta previa en las comunidades indígenas y perdió su plazo para legislar en mayo del 2013.

 

Asimismo quedó sin concreción la gran y oportuna iniciativa por el derecho al agua liderada por Ecofondo, saboteada en última instancia por el Congreso de la República. Iniciativa que cumplió con todos los requisto legales, entre ellas las miles de firmas (236 mil la estamparon, además de las 1.255 organizaciones sociales que también lo refrendaron) para inscribirlo ante la Registraduría Nacional, y los millones para presentar la iniciativa de Ley ante el Congreso.

 

Como podrá recordarse, esta era una propuesta de reforma constitucional denominada Referendo del Agua, que intentaba el reconocimiento del acceso al agua potable como un derecho humano fundamental, la garantía de un mínimo vital gratuito para todos, la conservación del medio ambiente para que haya agua abundante y limpia para las generaciones de hoy y de mañana, el respeto de la diversidad cultural y territorial del agua, y una gestión pública estatal y comunitaria de la misma sin ánimo de lucro que reverse la privatización actual.

 

Estas iniciativas, olvidadas, hoy son prioritarias, hoy deben ser un tema constante en los debates del Congreso, pues las predicciones del Ideam poco a poco están siendo parte de la realidad colombiana.

 

"El verdadero conflicto en Colombia será por el agua"

 

Ser el segundo país megadiverso en el mundo nos ha quedado grande. "Colombia tiene una tasa de deforestación cercana a 147 mil hectáreas de bosque al año. Estamos por encima de la media de la OEA", informa Omar Franco, director del Ideam, en entrevista para Entre Lineas, quien además agrega que "nos han hecho falta reglas de juego claras".


Falta controlar a las empresas de diveso carácter. Según la ley, los sectores productivos que lo requieran para su labor económica deben solicitar una concesión de aguas y son las Corporaciones Autónomas Regionales quienes la otorgan. La pregunta entonces que flota en el ambiene es, ¿qué regulación están haciendo de estas concesiones?

 

Del lado social y comunitario no hay pasividad. En el 2013 las luchas sociales en Colombia llegaron a la cifra de 1.027. De este número un 23 por ciento fueron ocasionaron por inconformidad en aspectos relacionados con el hábitat en donde se incluye, claramente, el problema del desabastecimiento del agua, convertido en uno de los motores de las luchas sociales en el país en los últimos años, "dado el incremento de actividades extractivas que amenazan destruir los territorios que garantizan el ciclo hídrico", afirma el informe especial del Centro de Investigación y Educación Popular - Programa por la Paz (Cinep) sobre Luchas sociales en Colombia 2013.

 

Entre las protestas sociales que tomaron cuerpo en tal año se encuentran: Tasco, Boyacá, en defensa del páramo de Pisba; Tabio, Cundinamarca y su marcha del 29 de abril ante la extracción de arcilla, gravilla y carbón en territorio donde están los seis nacimientos de agua que abastecen a la población; Castilla La Nueva y Guamal, Meta, población movilizada para evitar que Ecopetrol adelantara la exploración de pozos petroleros aguas arriba de la bocatoma de su acueducto; Bucaramanga y la extracción minera en el Páramo de Santurbán; Majagual, Sucre, que protestaron para denunciar que el agua que consumen está contaminada con bacterias, mercurio y plomo proveniente de la explotación minera de oro en el Río Cauca. La lista sigue y es larga. De seguir así, muy seguramente se cumpla la condena sentenciada por Tatiana Roa, directora de la organización Censat agua viva: "es probable que lleguemos a la solución del conflicto armado pero emergerán otros conflictos sociales y ambientales que por ahora han pasado desapercibidos".

 

La población del mar al borde de la sed: Costa Caribe

 

El protagonismo de esta ola de sequía que sufre el país sin duda está localizado en la Costa Caribe. Colombia, a pesar de ser una potencia hídrica cuenta con una distribución inequitativa del vital líquido. La región Caribe, junto a la Andina, representan el 70 por ciento del territorio colombiano y tienen solo el 21% de agua disponible.

 

Según aproximaciones realizadas por Omar Franco, 120 municipios de la región Caribe tienen en este momento la alerta roja por situación de abastecimiento de agua y afectación por la ganadería y la agricultura. Entre los departamentos con mayor afectación están: La Guajira, Magdalena, Córdoba, Atlántico, Sucre, Bolívar y Cesar. ¿Qué es lo que sucede en la costa Caribe?

 

Danilo Urrea, analiza el problema más allá de la coyuntura del cambio climático, remontándose al año 1994 fecha en la que se aplica en el Caribe colombiano la ley 142 o Servicios Públicos Domiciliarios, donde quedó definido que el servicio de agua puede ser prestado por empresas públicas o privadas. "Desde ese momento, y no quiero decir que antes estuviera mucho mejor la costa por que el Estado tampoco pudo resolver el problema de la prestación del agua cuando lo hacía directamente, se ha construido una política nacional de agua de espalda a las realidades territoriales, a unos fenómenos demográficos que, analizando adecuadamente, no tendrían tanta dificultad".

 

Un caso palpable de esta problemática es el de Santa Marta donde las redes de acueducto construidas en los años 50 aún son las mismas que abastecen a la población, sin tener una planificación del crecimiento demográfico.

 

En la Guajira, el problema es un poco más complejo y obedece también, según Urrea, a una privatización del recurso. Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) "17 millones de litros de agua gasta al día la mina de carbón del Cerrejón, mientras una persona en la Guajira tiene acceso a 0.7 litros de agua al día", la cifra es preocupante si tenemos en cuenta que según el Derecho Humano al Agua de la ONU, la cantidad mínima del precioso líquido a la que una persona debe acceder al día es de 50 litros.

 

Urrea enfatiza, "Si vemos la minería del Cerrejón de 33 años en la Guajira y la explotación petrolera de casi 50 años en los Llanos Orientales analizamos que hay una confluencia de factores que ponen a esas regiones en sequia ¿será solo casualidad que los lugares donde se realice explotación las fuentes de agua se hayan secado y contaminado como el río Ranchería en la Guajira?".

 

Al problema que vive la Guajira, Samuel Arregocés, habitante de Hato Nuevo, plantea una pregunta: "El Cerrejón tiene tres plantas potabilizadoras y desalinizadoras de agua ¿por qué no poner una o dos plantas a disposición de la comunidad de la alta Guajira?"

 

Las decisioines por tomar no dan espera, más aíun cuando dificilmente puede verse como coincidencia el hecho de que los mismos lugares que sufrieron por las inundaciones en el 2010 y 2011 sean los que hoy sufren la sequía y sean quienes hoy también se disputan el agua con las multinacionales. El problema, más allá de si en algún momento habrá Niño o no es que en las diferentes mesas de diálogo instaladas entre comunidades en conflicto y el Gobierno persistan en prometer decisiones superficiales sobre el líquido, que hoy parece tener entre comillas su adjetivo "vital".

Publicado enEdición Nº 205