Hidroituango:  “Si no se van, el agua los va a sacar”

Declaran alerta roja en Hidroituango. El 16 de mayo fueron evacuadas más de 4.500 personas de los municipios Valdivia, Cáceres, Tarazá, Nechí, Caucasia, Guaranda, entre otros. Esto se suma a las 600 personas damnificadas el pasado jueves 10 de mayo en el corregimiento de Puerto Valdivia. Este es el resultado de la decisión tomada por las EPM para salvar Hidroituango, después de que el embalse aumentara su nivel. Hay que resaltar que los responsables de la hidroeléctrica ignoraron las constantes advertencias de las comunidades campesinas que habitan el área de influencia del megaproyecto, quienes previeron lo sucedido.

 

A pesar de lo informado por las Empresas Públicas de Medellín (EPM) el pasado 10 de mayo, confirmando que la emergencia reinante en Hidroituango, causante de la inundación del corregimiento de Puerto Valdivia estaba controlada, más pudo la naturaleza que la palabrería y la desinformación que cargan los comunicados emitidos por las EPM.

 

Así quedó en evidencia al medio día del 16 mayo, cuando de nuevo fueron activadas las alarmas que le anunciaban a los pobladores del sector que el Río Cauca podía inundar y llevarse sus vidas, viviendas y enseres.

 

Luego de escuchar las alarmas, más de 4.800 personas salieron de sus casas con los enseres que pudieron rescatar. Los afectados habitan los municipios de Valdivia, Tarazá, Cáceres, Nechí, Caucasia, Briceño, Ituango; en Antioquia. Majagual, Guaranda en Sucre; Ayapel en Córdoba, y Achí y San Jacinto del Cauca en Bolívar.

 

Mucho más que lluvia

 

El parte oficial del 10 de mayo informó que las constantes lluvias aumentaron el caudal del río Cauca, lo que sumado a los derrumbes que taponaron el túnel de desviación del río, terminaron por aumentar el nivel de agua en la represa, poniendo en riesgo todo el proyecto hidroeléctrico. Buscando bajar el nivel del agua, las EPM decidieron inundar la sala de máquinas del megaproyecto y habilitar uno de los túneles de generación para liberar más de 6.000 metros cúbicos de agua por segundo, incrementando el cauce del Cauca río abajo e inundando el corregimiento de Puerto Valdivia.

 

El 16 de mayo, pasadas las 12 del medio día, el túnel que evacúa el agua de la sala de máquinas colapsó, ésta se inundó y dirigió el agua hacia la vía de acceso a la presa. La solución fue destapar dos túneles de evacuación que llevan el agua al cauce del Cauca, incrementado a niveles insospechados su caudal y poniendo en riesgo inminente a las comunidades que habitan la rivera del río aguas abajo del proyecto hidroeléctrico.

 

De esta manera, lo hecho indica que los intentos de los operadores de Hidroituango por evitar los desastres que pudiera causar la represa son inútiles; todo su esfuerzo está dedicado a proteger el megaproyecto, mas no la tranquilidad de quienes allí habitan, sus viviendas, enseres y cultivos.

 

Emergencia del 10 de mayo

 

Una tragedia con rostro humano. Juan Pablo Soler, vocero de Movimiento Ríos Vivos cuenta que hoy los impactos río abajo son desastrosos, pues todo el corregimiento de Puerto Valdivia se desplazó a dos albergues en donde las familias se mantienen con mucho temor y desazón por lo ocurrido y lo que les depara. “Existe una situación muy compleja porque hay viviendas totalmente destruidas y a la comunidad se le dijo que les van a pagar tres o seis meses de arriendo para luego ver su reubicación, o que van a recibir un alivio temporal y podrán retornar a sus casas. Adicionalmente, las comunidades que viven entre el kilómetro 15 y 14, y que perdieron sus cultivos de yuca, maíz y plátano por la inundación, luego de 6 días del incidente no han sido asistidas por ningún funcionario de la hidroeléctrica” añadió.

 

Pero lo sucedido no solo afecta a las poblaciones que se encuentran ubicadas aguas abajo de la represa, sino que también hay una seria afectación aguas arriba del embalse en los municipios de Toledo, Briceño e Ituango, ya que allí el impacto social se relaciona con el desplazamiento forzado ocasionado por las inundaciones imprevistas y el eventual llenado del embalse.

 

Soler manifiesta que es por esto que la población en general pide que la reubique, frente a lo cual no hay respuesta ni de la Gobernación ni de las EPM. Como vocero de Ríos Vivos, Soler expresa que “el reporte de EPM dice que este fenómeno puede ocurrir en cualquier momento. Nuestra pregunta es, ¿en qué dimensión?”, porque el caudal del Cauca no superó los niveles promedio que alcanza en una época invernal cualquiera, y se sabe que lo sucedido en Puerto Valdivia fue causado por el vertimiento descontrolado de grandes cantidades de agua.

 

Frente a esto, ¿quién responde por los impactos psicosociales que genera a las poblaciones vivir al lado de una represa que tiene problemas técnicos? Existe una sensación generalizada en los habitantes de que Hidroituango perdió el control del río, y explican que “si no hubo muertos fue porque pudimos correr, pero las alarmas instaladas por la empresa sonaron tarde, es decir, si nos confiamos en las alarmas más de uno hubiese muerto”.

 

La hidroeléctrica más grande de Colombia

 

El proyecto Hidroituango inició su etapa de construcción en el 2009, cinco décadas después de haberse concebido. Este megaproyecto abarca 75 km de longitud desde Santa Fé de Antioquia hasta el municipio de Ituango. y se espera que contenga más de 2.700 millones de metros cúbicos de agua. Su importancia radica en la influencia que tendrá para los sectores cafeteros y mineros del Bajo Cauca y del occidente del país, además de garantizar la supuesta soberanía energética nacional, gracias a la producción de 2.400 MW hora.

 

Una obra planeada y construida en contra de las comunidades que allí habitan, y con profundas implicaciones. Así, a lo largo de los 9 años transcurridos desde su inicio de obras, se han visto afectados 12 municipios del noroccidente de Antioquia (ver mapa). Bajo el discurso del desarrollo y la producción de energía “limpia”, las EPM arrasó 4.500 hectáreas de bosque seco tropical, desvió el Río Cauca y, amparada en el argumento de que en esa zona no hay mayor cantidad de pobladores, inició procesos de desplazamiento, amenazas y persecuciones en contra de las comunidades campesinas que habitan este territorio, llegando incluso a desplazar más de 400 campesinos en el 2013, que tuvieron que refugiarse durante 5 meses en la Universidad de Antioquia.

 

Además, la ejecución de este megaproyecto generó una creciente preocupación en las comunidades que fueron víctimas del conflicto armado a finales de la década de los noventa e inicios del 2000, ya que al finalizar la obra se inundarán las fosas comunes donde fueron enterradas más de 600 personas asesinadas en numerosas masacres cometidas por los paramilitares y el ejército. La casa de la memoria de Toledo fue quemada en el proceso de construcción del embalse, y el Puente Pescadero, uno de los puntos claves en el proceso de recuperación de la memoria histórica de éstas comunidades, también será destruido después de que la hidroeléctrica comience a operar; frente a todo esto, cabe preguntarse si es más importante la represa o la voluntad de las comunidades y su necesidad de verdad y reparación.

 

A todo este cóctel de negligencia por parte del Estado, hay que añadir que en el área de influencia se han otorgado 18 títulos mineros para explotar en Ituango, 20 para Briceño, y en Buriticá las concesiones a la multinacional Continental Gold que superan el área del municipio. Todo esto deja ver algunas de las intenciones secundarias que hay en este megaproyecto, como lo es el abastecimiento de energía para las empresas mineras que poco a poco se han instalado en este territorio.

 

La reciente inundación es otra de las tantas afectaciones soportadas por esta población, hoy más vulnerable. Soler le narró a desdebajo que a través de una manifestación realizada por la comunidad de Puerto Valdivia en el municipio de Sabanalarga el pasado 2 de mayo (día en el que fue asesinado Hugo George, integrante del movimiento y habitante de Puerto Valdivia), se increpó a las EPM cuestionándola sobre cuáles eran las estrategias para garantizar la tranquilidad de los habitantes que viven río abajo del proyecto, ante lo cual la empresa respondió reuniendo a las comunidades para decirles que no creyeran en chismes, que “todo está controlado, está controlado el caudal del río y cualquier riesgo posible”. Ocho días después quedó evidente que no había ningún control, que lo pretendido por las EPM era desmovilizar a la población para evitar las acciones de protesta.

 

¿Falla geológica o falla humana?

 

Una realidad dura, con profundo impacto social, que debe ser debatida por todo el país pues, más allá de la economía está, de manera prioritaria, la gente, garantizar el derecho fundamental a la vida, con dignidad. Por ello, desdeabajo entrevistó a Luis Alberto Arias López, profesor de geología y geomorfología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional sede Medellín, quién en el año 1980 trabajó en la fase de factibilidad del proyecto Hidroituango, con el fin de profundizar las causas y responsabilidades de lo sucedido con la represa.

 

En tal fase del proyecto, el equipo del cual él hizo parte concluyó que la represa se podía hacer, sin embargo su tamaño, la necesidad de energía del país y la envergadura del proyecto fueron razones suficientes para que su construcción se aplazara. A través del Instituto para el Desarrollo de Antioquia –Idea– el proyecto pasó a manos de la Gobernación de Antioquia, quién más adelante llegó a un acuerdo con EPM, quien concentró el 95 por ciento de la propiedad del mismo.

 

Arias considera que “todo proyecto debe combinar varias racionalidades: económica, técnica, ambiental y social. En este proyecto, desde sus inicios, desde que está en manos de la Gobernación de Antioquia, no tiene todas esas racionalidades bien equilibradas. La racionalidad económica predomina sobre las otras”. Es por ello que para el profesor hay fallas en la ejecución técnica de las obras, que en su proceso de construcción no tuvieron en cuenta los impactos ambientales y sociales.

 

Frente a las recientes inundaciones, el profesor declara que “ni siquiera quienes manejan el proyecto saben qué está ocurriendo allá; son problemas técnicos en los túneles, son los problemas del embalse que está sosteniendo el río, que también se está llenando muy rápido; no tienen control del desembalse del río, y tampoco pueden desembalsar rápidamente porque es un problema”.

 

Por lo tanto, las declaraciones de las EPM y los diferentes medios de comunicación, que le atribuyen lo sucedido a una falla geológica inesperada no son del todo convincentes para el investigador, quien declara que el término falla geológica ha sufrido una devaluación en el medio de la geología, convirtiéndose en un “cliché usado en los medios para referirse a cualquier imprevisto”. En su criterio, Arias considera que “en lugar de una falla geológica lo que hay es una falla humana… Como geólogo veo que en Hidroituango el problema es un terreno que ya se ha caracterizado como muy frágil y por lo mismo hay que manejar eso con mucho cuidado. Hay que romper con esa costumbre de utilizar un caballito de batalla para explicar lo inexplicable”.

 

Arias considera que la actitud ligera asumida por las EPM respecto a los problemas geotécnicos que implican estas obras, tiene como consecuencia la falta de predicción de los sucesos que han acontecido los últimos días. Respecto a lo que pueda suceder, el profesor declara que hay que dar espera a que se supere la situación de emergencia para ver las consecuencias del aumento del caudal del río Cauca y para evaluar lo sucedido con los túneles, “en cuanto pase esto hay que ver si se continúa con el proyecto, si hay que hacer ajustes –que es lo más probable que suceda–, todavía no sé si lo ocurrido sea un elemento suficiente para descartar el proyecto. Pero si la emergencia empeora, la discusión será de otro tipo”.

 

Por su parte, Juan Pablo Soler menciona que el aumento de las aguas en el embalse se da por decisiones técnicas mal tomadas al interior del proyecto hidroeléctrico. “Nos han hablado de que los túneles fueron sellados prematuramente; debieron esperar hasta que el muro de la presa estuviera terminado. Entendemos que hoy el muro no está totalmente terminado, por eso deciden llenar la casa de máquinas; de no hacerlo, el nivel del agua hubiese afectado la estructura del muro. Si bien el invierno aumentó el nivel del río, esto debió ser previsto; contrario a esto optaron por tomar riesgos innecesarios”.

 

 


 

 

Recuadro 1

 

Por qué no se debió construir Hidroituango donde se construyó

 

Los investigadores y docentes de la facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín, Luis Alberto Arias y Keneth Cabrera Torres, en su proyecto “estudio de actividad tectónica vigente en el cañón del Río Cauca”, encontraron que el Cauca, en su travesía por Colombia en vez de ampliar el valle se vuelve más estrecho, con una inclinación más fuerte y un cañón más cerrado. Este encañonamiento se debe, según los investigadores, a que en el departamento de Antioquia las cordilleras central y occidental están levantándose más al norte que al sur, situación que les ha permitido concluir que se trata de una zona que todavía tiene una actividad tectónica importante.

 

Según el desarrollo del estudio, existe un riesgo al haber construido la represa de Hidroituango en el lugar en donde está, ya que los datos recolectados en sus estudios les permiten asegurar que se trata de una zona que todavía se está asentando; esto podría significar deslizamientos y derrumbes de la montaña, por no mencionar eventos sísmicos y telúricos que pueden amenazar la vida de las personas que habitan el área de influencia, además del proyecto en sí mismo.

 

El pueblo negado se niega a claudicar

 

Un caso que grafica las vivencias de las comunidades de la zona y el paulatino deterioro de sus posibilidades de seguir en el territorio, son los relatos de Isabel Zuleta, directora del Movimiento Ríos Vivos, quien habló con desdeabajo e hizo una crónica de los padecimientos que ha generado para ellos la construcción del embalse y todo lo que antecede al proyecto.

 

Isabel recuerda “hace mucho tiempo que venimos hablando de cómo se ha vaciado el territorio, precisamente al hacer seguimiento de la cifras de desplazamiento forzado, uno se da cuenta que en los periodos históricos en los que se empieza a motivar más la obra por Álvaro Uribe Vélez en 1997, cuando crea la sociedad promotora de pescadores Ituango, es precisamente en ese periodo donde se intensifican las masacres en el Cañón del Río Cauca, hasta hoy documentamos 72 masacres, y en ese periodo de tiempo pues fruto de esas masacres, prácticamente se vació el cañón del río Cauca”.

 

“... cuando ellos entraron matando gente entraron los paramilitares, masacraron en ese punto y volvieron a salir matando gente, entonces una masacre para nosotros es el recorrido de muerte, nunca fue un hecho puntual. Y ese recorrido de muerte, coincide con la zona geográfica del proyecto Hidroituango”.

 

En la proyección de Hidroituango se trabaja sobre el supuesto de que en esa zona no hay población. La negativa de las comunidades que allí habitan a la construcción de la hidroeléctrica no ha impedido la planificación de este megaproyecto, ya que la empresa ha implementado métodos para la ejecución de las obras, que la población ha experimentado en carne propia.


“Para mí lo más fuerte que escuché fue decir que en la zona no había gente, entonces la gente dijo “¿yo que soy?”, no es que en esta zona no hay gente, por eso la represa es tan barata y demás afirmaciones; entonces claro, la gente era como ¿yo no existo?, se arrebató el derecho a la identidad básica del “yo estoy aquí”.

 

Las distintas estrategias, que buscan invisibilizar, negar, extinguir o desaparecer a un pueblo, se implementan de todas las formas posibles, a pesar de la fortaleza y la estoica posición de sus habitantes, que no dejan de luchar y recoger lo que quede de sus memorias. Isabel sigue narrando y ella misma establece la relación que hay entre hechos y desapariciones.

 

“A eso me refería y las cifras de los desplazamientos, de las masacres también coinciden y las cifras de los asesinatos selectivos, cuando empieza el proyecto HidroItuango… por eso es que todo eso se combina y por eso nosotros estamos hablando de un vaciamiento del territorio, literal, espiritual y emocional”.

 

Una vez más la imposición de una forma de vida sobre otra, por priorizar los intereses económicos sobre la gente y sus conocimientos, termina generando tragedias y dolores personales y colectivos, que desangran el corazón de los territorios y sus poblaciones.

 

Publicado enEdición Nº246
Lunes, 28 Mayo 2018 11:10

El diablo que son

El diablo que son

Ofrecieron vida y regaron el territorio de cadáveres. Prometieron bienestar y destruyeron los boques, inundaron tierras de labor y acabaron la economía tradicional de los sin tierra. Garantizaron progreso, el que hasta hoy no conocen los naturales de esta región, pero si cumplieron con la destrucción del entorno que encontraron. No es una exageración, es la realidad sembrada con el megaproyecto Hidroituango, la mayor hidroeléctrica del país.

 

Muerte y destrucción, que no solo llega ahora con la “sorpresiva” crecida del río Cauca y el caos observado en la calculada obra, con cientos de pobladores de las riveras de municipios como […] expuestos en su integridad física, sometidos a la angustia del ¿qué vendrá?, quienes perdieron buena parte de lo poco que tenían, y otros cientos trasladados a refugios temporales. Muerte y destrucción extendida entre 1990 y 2016, según un estudio de la Corporación Jurídica Libertad*, a “[…] 110.363 personas (que) fueron víctimas del conflicto en los municipios de la zona de influencia del megaproyecto (sobre una población estimada por el Dane para el año 2016 de 175.471 habitantes). De estos, 106.027 fueron desplazados forzosamente, 163 fueron víctimas de agresión sexual, 616 fueron desaparecidas forzosamente, 3.557 fueron asesinados en el marco del conflicto”.

 

Proceso de muerte y terror generalizado, marca indeleble de la estrategia paramilitar y su contubernio con las fuerzas oficiales. Protección, dejar pasar-dejar hacer, silencio cómplice, encubrimiento, y otras prácticas tan comunes en otras regiones del territorio nacional, acá también se hicieron lugar común, además de la acción directa de las propias fuerzas armadas oficiales, que además dejaron su huella con “34 ejecuciones extrajudiciales”.

 

Es así, por medio de este accionar, extendieron sus huestes los paramilitares; el bloque Mineros y el bloque Noroccidental. La inconformidad social con la obra en proyección, las protestas contra la misma, fueron acalladas con la brutalidad del poder. El desplazamiento se impuso: de Ituango salieron de manera forzosa 39.383 pobladores; de Peque 15.127; Valdivia vio partir 7.991; Yarumal, 6.975.

 

Otros no alcanzaron a dejar su terruño, pues las masacres no les permitieron partir: entre 1990-1994 fueron ejecutadas seis masacres, con 36 víctimas; entre 1995 y 2006, cuarenta masacres con 240 víctimas. Seis de las masacres se presentaron en territorios donde se realizaron las obras del megaproyecto. Entre 2007 y 2016 tres masacres con 14 víctimas.

 

La desaparición forzosa también extendió su vuelo: 616 personas la padecieron–así lo registra la Unidad para la atención y reparación integral a las víctimas (Uariv), dato que desconoce que “[…] al solo bloque Mineros le imputan 1.150 desapariciones […]”. Como es reconocido, las víctimas fueron arrojadas al río Cauca o sepultadas en terrenos que terminaron inundados por la represa, garantizando con ello impunidad y la pervivencia de cientos de cuerpos insepultos, causa de dolor, violencia y venganza en nuestro país.

 

 

El potencial antioqueño

 

La región noroccidental de Antioquia está identificada como un territorio estratégico para la construcción de hidroeléctricas, la explotación minera y forestal, así como para el desarrollo de la industria lechera y turística.

 

Según el Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento (Bird), en un estudio del año 2011, el potencial hidroeléctrico instalado o en construcción de esta parte del país, es de 36 Gigawatios (GW); capacidad instalada o en construcción: más de 76 GW; y siguen en proyección casi 176 GW.

 

E indican, además que: “La región norte es el territorio con mayor potencial hidroeléctrico de Antioquia, aunque en el 2010 producía sólo el 17 por ciento de generación total. Tiene dos terceras partes (de este) potencial […] en construcción (Hidroituango); el 90 por ciento del (mismo) en diseño y la mitad de los proyectos en estudios de factibilidad”.

 

Es decir, en las proyecciones de las mal llamadas Empresas Públicas de Medellín (EPM), en sus cálculos por extender sus negocios de venta de energía a Centro América y otras partes de nuestra región, todavía hay mucha naturaleza por devastar y miles de miles por desplazar. Los proyectos de microcentrales ya públicos en distintos municipios del departamento, así lo corroboran. En tales territorios, como lo garantiza en Hidroituango la alianza Fuerzas Militares (con 2.000 efectivos al 2016 dedicados a la protección de la obra), Policía Nacional, y empresa, todo aquel que manifieste inconformidad saldrá de la zona, sino es que le sucede algo mucho peor. Y así actúan porque, de acuerdo a los manuales aún en uso entre militares, la población civil es asumida como el enemigo interno. Contra toda lógica y evidencia, la protesta social recibe tratamiento de guerra, lo que posterga una real democratización del país.

 

Es un tratamiento de fuerza y violencia, que durante los últimos días arrebató a los movimientos sociales colombianos, con activismo en el movimiento social Ríos Vivos, dos víctimas mortales más: Hugo Albeiro George Pérez –baleado junto a su sobrino Domar Egidio Zapata George el 2 de mayo– quienes a pesar de vivir en Ituango fueron asesinado en el corregimiento de Puerto Valdivia; y Luis Alberto Torres Montoya, baleado el 8 de mayo en el municipio de Valdivida, corregimiento de Puerto Valdivia.



* Caso Hidroituango: una lucha por la memoria y contra la impunidad, 2018, inédito

 

Publicado enEdición Nº246
Persisten en extraer el oro de Santurbán, a cualquier costo

El proyecto Soto Norte es un plan de la empresa Minera de Santander (Minesa) que lleva más de diez años de discusión en el país, convirtiéndose en uno de los proyectos mineros que más polémica ha causado en Colombia en los últimos años; pretende extraer 9 millones de onzas1 de oro durante 23 años en las inmediaciones de la montaña que surte de agua a la capital de Santander y a varios municipios de esa región del oriente del país. Actualmente la empresa viene jugando sus últimas cartas para conseguir la licencia de explotación, y tanto las próximas elecciones presidenciales, como el mundial de fútbol que se avecina pueden ser un gran agente de distracción para lograr su cometido.

 

Minesa no es más que un apéndice criollo de la casa matriz Mubadala Develop Company de Emiratos Arabes unidos, un fondo de estado del gobierno de Abudabi. Entre otras cosas, reportes del New York Times, the Guardian y de Amnistía internacional la acusan por acciones en otros países a la forma y la estructura en que la empresa trata a sus empleados, denunciando persecución por huelgas, difíciles condiciones de trabajo y excesos de parte de los empresarios sobre los trabajadores, sobre todo inmigrantes.

 

El proyecto de Minesa y su impacto en el territorio:

 

Los páramos en Colombia cubren apenas el 2% del área continental, pero el 70% de los colombianos dependemos de ellos. El complejo del páramo de Santurbán se ubica entre los departamentos de Norte de Santander y Santander, con una extensión aproximada de 142.000 hectáreas, entre los 2.800 y 4.290 m.s.n.m; alrededor de 72% del terreno se encuentran en el Territorio de Norte de Santander y un 28% dentro del Territorio de Santander. Los páramos como éste sirven como reguladores del ecosistema en todo el país, pues recogen el agua en invierno y lentamente la dejan salir en épocas de sequía, por eso el 60% del agua que viene del páramo es subterránea, y la explotación minera a través de túneles como la que pretende Minesa es sumamente peligrosa para mantener la calidad y cantidad del agua bajo la montaña.

 

Uno de los debates que ha suscitado el proyecto es la línea de definición del páramo, pues en su determinación nunca fueron consultadas las comunidades. Para el instituto Alexander Von Humbolt2, en el concepto técnico con relación a la definición del páramo, es una unidad biogeográfica y socioeconómica, que en el caso de Santurbán arranca en las partes altas del Alto del Viejo en las cumbres del municipio de California, y baja hacia la zona de sub paramo, bosque alto andino y la zona de amortiguación. Para el instituto no hay una actividad aislada que no trascienda a los demás componentes de todo el cuerpo que encarna la montaña de lo que se deriva que el páramo al ser una unidad, no es una línea, y eso es totalmente comprobable desde la hidrogeología, que es el estudio de las aguas subterráneas.

 

Como lo explica el Profesor Gonzalo Peña Ortiz, de la UIS3 cuando los túneles tanto de suministros como de explotación rompen la roca del macizo están rompiendo todos los acuíferos alrededor, contaminando con arsénico y diversos metales pesados todas las aguas subterráneas, generando aguas acidificas en las fuentes, justo como sucede en todos los demás proyectos mineros a gran escala que hay en el mundo, como en la mina de carbón Privenow en Boyacá, donde los compuestos arceno-pirita, arcenio, hierro y azufre que son liberados en el rompimiento, con la exposición al medio ambiente se convierten en ácido sulfúrico, provocando incluso combustión espontánea en las minas de carbón.

 

El agua ácida en esta mina tiene un ph de 1.48, lo cual la hace sumamente toxica e impide que la vida exista, tanto animal como vegetal, salvo algunas bacterias ferruginosas, un ph de este nivel es 6 veces más potentes de lo recomendado para la vida. Ante esto la mina propone tratar la contaminación con algo de soda caustica o cal, lo cual no resulta tan fácil y es sumamente costoso. La experiencia del estado de Montana en los EEUU, es bastante ilustrativa pues en el valle de biterot la descontaminación de 20 mil minas abandonas cuesta entre 20 y 100 millones de dólares el año de tratamiento de las aguas ácidas.

 

Otro de los aspectos que preocupan es la integridad del acueducto de Bucaramanga. Las aguas de Bucaramanga se nutren en un 73% del rio Tona y en un 37% del rio Suratá, sin embargo, según el profesor ambientalista, Luis José Abaunse, ingeniero químico y de petróleos4 en algunos periodos del año, el rio Suratá puede aportar hasta el 50%; cosa a tener en cuenta pues el rio está en todo el ecosistema de influencia del proyecto. Se estima que el 60% del agua del rio Suratá, que está más cercana a la explotación proviene de las aguas subterráneas.

 

El embalse de Bucaramanga está a 800 metros de altura y el proyecto Soto Norte de Minesa o Mubadala -para darle su verdadero nombre- a 2640 metros, lo que demuestra que no solamente se va a contaminar el rio Suratá, sino que también el embalse de Bucaramanga. Lo que implica problemas de contaminación que duran cientos y miles de años. Por eso la explotación tal cual se plantea pone en riesgo la vida de los bumangueses.

 

Para terminar, en un estudio hecho por Eco-oro en una zona sensiblemente cercana, bajaron 800 metros en las perforaciones5 y encontraron un promedio de 39 gramos de Uranio por tonelada de material removido. Esto, si lo multiplicamos por los 70 millones de toneladas que se piensa extraer en el proyecto, daría como resultado elementos radioactivos con una vida media de 4.500 millones de años para su dispersión, lo cual transformaría toda la vida del departamento tal cual la conocemos. Además, se encontró un aproximado de 40 gramos de arsénico toxico por cada gramo de oro; desechos que para el ingeniero Gonzalo Peña podrían ser tratados por el agua que salga de la bocamina, pero imposible de evitar para el agua subterránea que sale hacia abajo y que se filtra entre las grietas de la roca. En lo que va corrido de los estudios ya son tres las quebradas que se han perdido por la perforación de Minesa.

 

El ingeniero recomienda, un principio de precaución de mínimo 10 años donde se hagan estudios serios, pues como hemos descrito está en juego la misma vida. Ninguna explotación minera se puede hacer a las carreras, mas sin embargo frente a todo esto, los últimos gobiernos han ido quitándole los recursos al sistema nacional de supervisión ambiental; solo al ministerio de ambiente le quitaron el 60% de los recursos para el año actual, por lo que cada vez son menos las personas disponibles para una obra de esta magnitud.

 

Frente al tema hablamos con el Tocayo Vargas, un carranguero campesino y líder ambiental de la zona para que nos diera sus impresiones sobre lo que se avecina en la lucha contra la multinacional árabe en defensa del páramo de Santurbán.

 

desdeabajo (da). ¿Cómo ve eso de que le den la concesión a Minesa de la explotación del páramo de Santurban, en época de mundial y elecciones?

Tocayo Vargas (TV). Tenemos un informe de la contraloría donde le negaron la licencia a una multinacional que se llama GreyStar en el mismo sitio donde hoy le quieren dar la licencia a Minesa, la diferencia es que la primera quería hacer minería a cielo abierto, en cambio la segunda subterránea. Con esta excusa el gobierno tiene todas las intenciones de feriar el proyecto y el territorio. Pues resulta que la delimitación que hicieron en el 2014 fue tumbada por una tutela interpuesta a la contraloría general de la nación. Pero como le digo por información cercana sabemos que el ministerio en estos momentos tiene el afán de entregarle la licencia a Minesa, aprovechando estos últimos meses que ya es cuando inicia el mundial y cuando el presidente se va, mejor dicho, mientras todo el mundo está entretenido. Para mi lo importante es que Colombia se entere de todo lo que está sucediendo, que tome consciencia de que van a cometer una gran masacre, pues el páramo bien cuidado nos da la vida, pero mal cuidado también nos da la muerte. Todos los páramos de Colombia tiene la misma morfología, en donde hay material represado y radioactivos como el uranio, el cadmio, el manganeso. Lo más peligroso es que los paramos están todos llenos de sulfuros que vuelven ácidas las aguas y deshacen todos los materiales radioactivos, desembocando en las bocatomas que abastecen las ciudades y las mangueras de los campesinos, los materiales radioactivos no hay quien los separe. Los materiales pesados si, pero son muy costosos y los campesinos no tiene plantas de tratamiento. Todos los informes y los soportes científicos de la gente que ya ha hecho el proceso de estudio lo demuestran, es un gran asesinato que podemos padecer si dejamos hacer la minería a gran escala en los páramos. Nosotros siempre hemos construido con los pequeños mineros artesanales que no nos van a contaminar tanto las aguas como lo harán las multinacionales.

 

da. ¿Frente a esto cómo han sido los procesos de resistencia frente a Minesa, que avances se han presentado y que desafíos encuentran?

TV. Pues en esto se está haciendo una convocatoria abierta a todo el campesino que habita en zonas de páramo y también a los que dependemos de los páramos, que somos el 70% de los colombianos. Por ejemplo, Bogotá subsiste gracias al páramo de Sumapaz, o de chingaza. Y todos los páramos tienes similitudes geomorfológicas, entonces ese informe de la contraloría no es únicamente Santurbán, ese informe se debe replicar a todos los páramos, todos tiene la misma composición, los mayores desafíos están en que el gobierno nacional no le interesa eso, y no ha hecho un estudio que informe sobre el impacto a la salud que la explotación minera tiene en esos espacios, en su lugar coopta y divide a las organizaciones que defendemos esto, y por eso es que tenemos que poner en alerta a toda Colombia. Yo hago una comparación con el presidente de Siria, él está matando a los habitantes de su país por medio de químicos y a nosotros nos vienen a matar las multinacionales con los químicos que utilizan en la explotación minera dentro de los páramos; esa es la situación. Nosotros convocamos a todos porque el páramo es una unidad con el sub-páramo, el bosque alto andino y los demás ecosistemas de nuestro país, todos dependemos del páramo. Abajo se va a contaminar con el fracking y arriba con la minería, entonces puede darse un problema de salud pública inmenso.

 

Invitamos a toda Colombia a movilizarse con resto de países y pueblos del mundo el próximo 5 de junio día mundial del medio ambiente y la madre tierra, para que juntos le pongamos un alto a este modelo y planteemos alternativas de economía sustentables y en armonía en todos los sentidos.

 

1 “Páramo de Santurbán será delimitado antes del 16 de noviembre”, Luis Gilberto Murillo: http://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/paramo-de-santurban-sera-delimitado-antes-del-16-de-noviembre-murillo/39397
2 Definición de criterios para la delimitación de paramos en el país y de lineamientos para su conservación: ministerio de ambiente, vivienda y desarrollo territorial instituto de investigación de recursos biológicos Alexander von humboldt
3 https://www.youtube.com/watch?v=bOs-0mj7Geg&feature=youtu.be
4 https://www.youtube.com/watch?v=bOs-0mj7Geg&feature=youtu.be
5 Ibídem. Prof. Gonzalo video debates Unab

Publicado enEdición Nº246
Alertan sobre niveles récord de microplásticos en hielo del Ártico

Polietileno, polipropileno, pinturas, nylon, poliéster y acetato de celulosa, entre los materiales hallados por científicos alemanes
Algunos son más delgados que un cabello, señalan

 

Investigadores alemanes alertaron este martes sobre altas concentraciones, en niveles récord, de microplásticos atrapados en el hielo marino en el Ártico, y advirtieron que a medida que éste se descongele por el cambio climático, esas partículas quedarán liberadas en el mar.

Científicos del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina, autores de los hallazgos, recogieron núcleos de hielo durante las expediciones del rompehielos alemán de investigación Polarstern en la primavera de 2014 y el verano de 2015 en el estrecho de Fram y en el Ártico central.

Analizaron las muestras para cuantificar la densidad y composición de microplásticos y encontraron concentraciones de dos a tres veces más altas que las registradas con anterioridad, y correspondientes a 17 tipos de plástico en el agua de mar congelada.

En total, encontraron concentraciones de más de 12 mil partículas por litro de hielo marino y algunos microplásticos tenían sólo 11 micrómetros de diámetro, es decir, más delgados que un cabello, un sexto de su diámetro.

Entre los tipos de plástico hallados están incluidos materiales de empaque como polietileno y polipropileno, pero también pinturas, nylon, poliéster y acetato de celulosa (utilizado para fabricar filtros de cigarrillos), según los resultados publicados este martes en la revista británica Nature Communications.

Ilka Peeken, quien dirigió el estudio, precisa que más de la mitad de los microplásticos hallados en las muestras de hielo eran tan pequeños que podrían ser ingeridos fácilmente por la fauna marina.

La "huella dactilar" del plástico sugiere que fueron transportadas por corrientes oceánicas desde el "enorme basurero" en el Océano Pacífico o surgieron localmente debido a la contaminación de los barcos y la pesca, señalan los investigadores.

"Estos hallazgos sugieren que tanto la expansión del transporte marítimo como las actividades de pesca en el Ártico están dejando su huella", dice Peeken.

Advierte que a medida que el hielo marino se derrita con el cambio climático, el plástico se liberará de nuevo al agua, con efectos desconocidos para la vida silvestre.

"Nadie puede decir con certeza cuán dañinas son esas pequeñas partículas de plástico para la vida marina, o para los seres humanos", añade.

Los desechos marinos son una preocupación ambiental creciente, ya que informes recientes indican que cantidades cada vez mayores de basura se dispersan en entornos aislados, incluidas las regiones polares y el fondo oceánico profundo.

El plástico representa 73 por ciento de los desechos marinos a escala mundial, y se ha estimado que alrededor de 8 millones de toneladas de plástico se mueven de la tierra al océano cada año.

Sin embargo, sólo 1 por ciento de esto se ha tenido en cuenta en términos de pequeñas partículas de plástico, destacando que aún quedan por identificar algunos de los principales sumideros de desechos de plástico oceánico.

Gran victoria contra las energías sucias en Europa

El Gobierno noruego ha anunciado que no se extraerá petróleo y gas en las islas árticas de Lofoten durante los próximos cuatro años. La protección de esta área marca una victoria significativa para el movimiento de Amigos de la Tierra Europa para liberar al viejo continente de combustibles fósiles.

 

Durante más de 20 años, la industria de las energías sucias ha estado luchando por el control de esta región para extraer gas y petróleo; sin embargo la resistencia de las comunidades locales, los gobiernos municipales, los pescadores y los grupos ecologistas, entre ellos Amigos de la Tierra Noruega, ha logrado proteger el archipiélago de Lofoten.

En el acuerdo de coalición firmado entre los partidos noruegos, conservador, progresista y liberal, se anunció que no se perforará el tesoro natural del área de Lofoten. La decisión ha supuesto un gran triunfo para Amigos de la Tierra, que ha estado luchando para proteger el área a lo largo de las dos últimas décadas.
La sociedad civil noruega contra las energías sucias


Ya sabemos que Noruega es mucho más que fiordos, así pues durante años, la mayoría de la ciudadanía noruega se ha posicionado en contra de la extracción de petróleo en esta zona, mostrando su compromiso en la lucha frente al cambio climático. Una vez más el Gobierno noruego ha asumido su responsabilidad internacional de proteger y preservar este ecosistema único y frágil.


La industria del petróleo no lo ha tenido nada fácil, y se ha encontrado con una gran oposición desde el principio. Amigos de la Tierra Noruega se ha enfrentado, en seis ocasiones desde 2001, a las grandes petroleras, batallas que han ganado una y otra vez. Aún así, la industria no se ha dado por vencida y ha seguido presionando para perforar el archipiélago ártico. Tras esta victoria, los activistas creen que no verán una plataforma petrolera operando alrededor del archipiélago de Lofoten. Al menos no será así por cuatro años.


La lucha continúa en otros campos de batalla, con el fin de acabar con la extracción de combustibles fósiles a lo largo de la costa noruega. Desde los colectivos ciudadanos consideran que la conciencia pública sobre los impactos del petróleo y el gas está creciendo, por lo que es el momento de seguir haciendo frente a la industria y lograr dejar el petróleo bajo el suelo.


El archipiélago cuenta con una gran riqueza natural, desde la colonia de aves marinas más importante de la Europa continental hasta arrecifes únicos de agua fría o el caladero de bacalao más grande del mundo. Debido a su biodiversidad excepcional y la fragilidad de sus ecosistemas, la extracción de petróleo alrededor de las Islas Lofoten en Noruega podría tener un impacto devastador.


La zona ha sido objetivo de las grandes petroleras durante décadas ya que se estima que contiene alrededor de 1.300 millones de barriles de petróleo. Con su quema se emitirían más de 500 millones de toneladas de CO2, lo que multiplicaría por 10 las emisiones anuales de gases de efecto invernadero generadas por Noruega.
Un éxito de la campaña contra las energías sucias


Este logro en Lofoten es una victoria colectiva de todo el movimiento europeo Fossil Free de Amigos de la Tierra. Se trata de una muestra más de cómo está cambiando la percepción de la gente respecto a las energías sucias y la intención de evitar los impactos más graves del cambio climático, dejando todos los combustibles fósiles bajo tierra.

Sal&Roca | Amigos de la Tierra10 de Abril de 2018 (17:13 h.


Fuente e imágenes: Amigos de la Tierra

 

Publicado enInternacional
Lluvia 'made in China': Pekín lanza el proyecto más ambicioso de lluvia artificial del mundo

El gigante asiático está realizando las pruebas de una nueva tecnología que permitiría incrementar la cantidad de precipitaciones en la meseta del Tíbet.

 

China va camino de convertirse en el primer país que lanza un sistema para propiciar lluvia a gran escala, informa China Morning Post.

Elaborada por la compañía estatal Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, la nueva tecnología —que se encuentra en fase de prueba—, permitiría incrementar la cantidad de precipitaciones en la meseta del Tíbet, una de las reservas de agua más importantes del país y de Asia. Los glaciares y depósitos de la zona tibetana proveen de su caudal a la mayor parte de los principales ríos de China, la India y otros países asiáticos.
Lloverá en un territorio tan grande como tres Españas

La tecnología consiste en una serie de cámaras de combustión que serán instaladas a lo largo de la meseta montañosa del Tíbet, cuyas características físicas la convierten en un lugar ideal para un proyecto como este. Estas cámaras, en las que se quema combustible sólido, generan yoduro de plata, compuesto químico que participa en la formación de nubes. El impacto de los vientos monzones procedentes del sur de Asia contra las montañas hace que estos compuestos químicos ascienda al cielo para convertirse en nubes.

Hasta ahora han sido instaladas más de 500 cámaras de combustión en el Tíbet, así como en la región autónoma de Sinkiang y otras áreas. Sin embargo, con el tiempo, la meseta constará con decenas de miles de cámaras capaces de provocar lluvia en un área de 1,6 millones cuadrados, lo que equivale a tres veces el tamaño de España.

Tradicionalmente, en China se utilizan aviones que arrojan compuestos químicos a las nubes para 'sembrar la lluvia'. Este método también se usa para filtrar el aire en el país asiático, que padece una intensa contaminación atmosférica.

Publicado: 8 abr 2018 18:27 GMT

 

La Unión Europea aprueba fusión de Bayer y Monsanto: ¿Cómo impactará en América Latina?

La Unión Europea (UE) aprobó la semana pasada la fusión entre las empresas Bayer AG de Alemania y la controvertida Monsanto de EE.UU., con lo que se abre la posibilidad para que Washington haga lo propio, dice un informe del ETC Group.

Para esta organización, el visto bueno de EE.UU. consolidaría la última de las tres megafusiones de la industria de semillas y pesticidas, que se gestan desde el año 2015.
Control total


El ETC Group, autor del informe, es una organización no gubernamental internacional que trabaja para “vigilar el poder, monitorear la tecnología y fortalecer la diversidad”, explica su sitio web.


Esta organización ha estudiado, desde 1977, la concentración de los negocios agrícolas y considera que las actuales megafusiones son una prueba de que los gobiernos no han sabido manejar el tema en función del interés público.


Al concretarse la unión entre Bayer y Monsanto, dos terceras partes del mercado global de semillas y más del 70% del de pesticidas quedará en poder de solo cuatro compañías:


• Bayer-Monsanto (como empresa dominante).

• Corteva Agriscience (derivada de la fusión entre Dow y DuPont),
• La empresa formada por Syngenta (Suiza) y ChemChina.
• BASF, otro gigante alemán.


En la actualidad, Bayer y Monsanto extienden su dominio al ámbito de los “insumos agrícolas biológicos”, explica Verónica Villa, responsable de programas del ETC Group en México.


“Eso significa, por un lado, que se extiende la propiedad privada monopólica sobre más ámbitos comunes (microorganismos, reproducción de los suelos, etc) y, por otra parte, que los cuatro gigantes de la agroindustria se apoderan de componentes cruciales para la seguridad alimentaria global”, añade Villa.
Lejos de la ley


Desde la década del 2000, apunta la investigadora, se volvió “factible y cada vez más barato poder alterar el ADN” de una gran cantidad de especies y cambiarles múltiples características.


A la fecha, señala Villa, esas técnicas que son “tanto digitales como biológicas”, y que implican “organismos genéticamente alterados de nueva generación”, se escabullen de las regulaciones existentes, porque esas “técnicas de edición genética y sus resultados no tienen precedentes”; en otras palabras, “no existe forma de normarlos“.
Refirió el caso de la empresa de maquinaria agrícola John Deere, que en 2013 incorporó tecnología satelital “para acumular información sobre condiciones climáticas, de los suelos y de los cultivos”, así como sistemas de geo-posicionamiento muy detallados.


Entonces, las empresas agrícolas, con menos poder económico que las de maquinarias, comenzaron a fusionarse para no dejarse aplastar en el terreno del control del negocio agroindustrial.


Cultivos y maquinaria


En opinión de la experta mexicana, las corporaciones de los cultivos y las de maquinarias alcanzaron “un punto de convergencia muy importante: la cibernética”, así como el manejo de datos masivos.


“Estamos en una situación en la que un bando de las corporaciones tiene la herramienta, la máquina, el aplicador; y el otro tiene lo que se va a aplicar: las semillas, los transgénicos, los insumos químicos para que crezcan los cultivos”, precisó Villa.


La mayor preocupación para organizaciones como el ETC Group, dice la investigadora, radica en que “no existen reglas” para frenar la actividad de los nuevos monopolios agroindustriales, y tampoco “formas de medir y evitar sus impactos” en las economías, el ambiente, los sistemas alimentarios locales o la salud humana.
Impacto regional


Los países latinoamericanos que practican agricultura industrial y que mantienen acuerdos con esas empresas o con algunas de sus subsidiarias, quedarán sujetas a las reglas que imponga el nuevo oligopolio.

Recordó Verónica Villa que en la región “hay una enorme dependencia” hacia Monsanto en el caso de la agroindustria de Brasil, Argentina, Paraguay y México. Así, según la experta, “mientras más dominante sea esa corporación en un país, más vulnerables quedan las industrias nacionales, privadas o públicas”.


También podrían verse impactadas negativamente las pequeñas empresas nacionales de semillas y agroquímicos, “si se permite la actuación de la nueva mega corporación” en los países de América Latina.


Finalmente, aseguró la investigadora, los impactos de la fusión Bayer-Mosanto en la región pueden ser tan profundos “como el asalto a la investigación pública”, tal y como sucede en México, “donde Monsanto patrocina programas en la Universidad Nacional”.

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Jueves, 08 Marzo 2018 10:26

De nuevo Medehollín

De nuevo Medehollín

Tanto se contamina que el anuncio de alerta roja por crisis ambiental no tardó en ser retomado. Como ya había sucedido en marzo de 2017. El pasado 6 de marzo, el Área Metropolitana y la Alcaldía de Medellín, anunciaron en rueda de prensa que el Valle de Aburrá se encuentra en alerta roja por contaminación del aire. Las medidas tomadas el pasado 22 de febrero, mismo día donde se declaró la alerta naranja, extendidas hasta el 6 de abril, fueron reforzadas con la intención de propiciar un cambio significativo ante la crisis anunciada. Sin embargo, ¿por qué estas medidas parecen no ser suficientes?

 

Hasta el momento, las medidas anunciadas para mitigar los daños en el aire y el ambiente de Medellín y los municipios vecinos, se centran en disminuir la circulación de todo tipo de vehículos por las vías principales, además de establecer un control sobre las industrias que registran emisiones de material particulado; pero a 14 días de establecidas estas medidas de contingencia, la calidad del aire empeoró,con altas probabilidadesde alcanzar una alerta violeta.


Imagen 1. Información oficial del Área Metropolitana sobre la alerta roja.

 

El Área Metropolitana llama con constancia a la ciudadanía, a través de las redes sociales, para que desista del uso del vehículo particular y opte por el uso del transporte público, la bicicleta y los recorridos a pie; sin embargo, la gestión de la crisis ambiental no debe parar ahí. Hay que recordar lo sucedido con el famoso Pacto por el Aire de Medellín, cuyos firmantes fueron los grandes empresarios de la ciudad y las autoridades públicas, quienes no concretaron normativas que limitan o impidan la continuidad tal y como hoy le catacteriza del parque automotor, industrial e inmobiliario, logrando un control de su crecimiento desbordado, así como su responsabilidad con el ambiente y la salud de quienes habitan el Valle de Aburrá.


El cuidado del ambiente y la preservación de la naturaleza no debe quedar sometida a la buena voluntadad de los sectores económicos que controlan, determinan y se benefician del modelo de ciudad que hoy sigue rigiendo en Medellín y su área metropolitana, porque tal modelo va en contravía del buen vivir y el respeto por la vida. Si bien todos los seres humanos contaminan, de distintas maneras y en distintos niveles, el material particulado no distingue entre quien posee 3 carros y quien se transporta en bus o en metro, o quien simplemente recorre la ciudad a pie, pues todos por igual respiran las partículas PM 2.5 que encienden las alertas recientemente, en el caso de Medellín.


Sin embargo, la cortina de humo a la que acude el Área Metropolitana y la Alcaldía son las particularidades geográficas y topográficas del Valle de Aburrá, que al ser tan estrecho y estar tan poblado, no cuenta con las condiciones para que los gases y demás emisiones tóxicas puedan circulan como sí sucede en otras ciudades.


Ecopetrol accede al pacto por el aire de Medellín


Por su parte, el pasado 2 de marzo Ecopetrol anunció su compromiso con la calidad del aire en Medellín, asegurando la distribución de un Diesel de mejor calidad, no solo para el Valle de Aburrá sino para todas las ciudades de Colombia. El presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, aseguró que entre el mes de marzo y abril se enviará un Diesel a Medellín con menor concentración de azufre, con la expectativa de emitir menos material particulado y controlar la crisis ambiental.


Además, recordó la responsabilidad que tienen los propietarios de vehículos al cumplir con la debida revisión tecnomecánica que, para sorpresa de las autoridades de tránsito y movilidad, alrededor de un escaso 40 por ciento de los vehículos que circulan por la ciudad cuentan con las debidas revisiones, lo que no significa que sean seguros y amigables con el aire, realidad que abre un nuevo debate sobre la corrupción existente detrás de los procesos de revisión y mantenimiento del parque automotor.


El aire de Medellín es el tingo tingo tango de unos y otros, que se chutan la pelota para no asumir las responsabilidades que durante años han evadido los poderosos de la ciudad.

 

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Medellín. Crisis ambiental

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“El territorio no se vende, se lucha y se defiende”

El domingo 25 de febrero en la vereda de Calucé, municipio de Palmira-Valle del Cauca, tuvo lugar el primer Festival por la Defensa del Territorio, evento que tenía como objetivo principal, empezar a generar procesos colectivos de reflexión y proyección de defensa del territorio palmirano, en riesgo ante la llegada del Grupo de Energía de Bogotá (GEB) tras el proyecto La Virigina-Alferéz: construcción de una gran red de torres de transmisión de electricidad que atraviesan una amplia zona rural palmirana y sus reservas naturales, afectando de manera irreversible sus ecosistemas. 

Un proceso organizativo en marcha


Las comunidades rurales y colectivos urbanos de Palmira empezaron a organizarse desde hace varios meses, discutiendo entre ellas sobre las implicaciones de este proyecto, así como con los diferentes intermediarios que envía el GEB (la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca –CVC– e ingenieros ambientales de la Unidad de planeación minero–energética de la nación –UPME–) quienes llegan a las diferentes fincas y reservas naturales a realizar estudios de inspección. Lo curioso es que estas inspecciones están en marcha desde este año, justo después de la negativa de los ingenios azucareros de la zona plana del municipio de aceptar las torres de energía en sus predios, por lo demás a causa de los problemas ambientales y de productividad que este proyecto conlleva.


Este festival es el primero de varios pensados por las comunidades de los corregimientos de Calucé, Tenjo, La Quisquina y, claro, la comunidad urbana de Palmira. Tiene el precedente de la lucha desarrollada por varios colectivos en los corregimientos de Amaime y el Placer, donde después de 2 años de presión con varias audiencias públicas y mediante resolución de la CVC, el 21 de enero del presente año lograron el propósito de su resistencia: frenar la concesión para explotar materiales de construcción en el Rio Amaime para las empresas de Gravarena Rio amaime Lltda y Arenas Amaime Ltda.


El festival estuvo acompañado por intervenciones artísticas que incluían arte circense, muralismo y música, pero, sobre todo, espacios de reflexión asamblearios, instalados con el ánimo de construir estrategias colectivas para la defensa del territorio, los cuales iban desde reconstruir un tejido de comunicación entre los corregimientos, hasta repensarse nuevas formas de organización comunal que les permitan ser autónomos sin reproducir formas estatales, verticales e impositivas. Es así como se reflexionó sobre la construcción de un PCOT (Plan Comunitario de Organización Territorial), forma de concebir el territorio como un espacio cuyo principal agente decisorio sea la comunidad que lo habita y que se preocupe también por vivir en armonía con la naturaleza. El PCOT es una forma de autogestión territorial que busca repensarse los espacios de la sostenibilidad económica, cultural y ambiental del territorio.


Al ritmo de la consigna “El territorio no se vende, se lucha y se defiende”, las comunidades demostraron su capacidad organizativa para proponer alternativas ecológicas a las pretensiones del capital. Alternativas manifestadas en discusiones concretas sobre formas institucionales y no institucionales de participación comunitaria, redes o tejidos de acueductos comunitarios y de comunicación, zonas de reserva campesina, territorios ecológicos agroalimentarios y demás propuestas del ámbito popular.


En un ambiente participativo y de goce, también se habló de las disputas culturales, sobre la salvaguarda de la naturaleza y las comunidades, avanzando con propuestas como las guardias cívico-campesinas para caminar el territorio, para solucionar los conflictos de la misma comunidad, sin necesidad de que haya injerencia de los actores armados estatales o no-estatales. ajenos a quienes habitan el lugar. Además se discutieron alternativas de organización territorial, sobresaliendo el PCOT como algo que ya está pensando la comunidad de La Quisquina. Ideas y compromisos que articulan otras formas de concebir la democracia sobre la base de la defensa del territorio, y que buscan afianzar relacionamientos con comunidades en el municipio de Pradera, y de todo el departamento del Valle, en territorios afectados por megaproyectos agro-industriales o minero-energéticos.


La red de colectivos que abren este sendero, prosiguen en su labor, ahora caminan hacía el segundo Festival por la Defensa del Territorio en la comunidad de La Quisquina, el que tiene como fecha el 29, 30 y 31 de marzo, y al que están invitados todas las colectividades palmiranas, vallecaucanas, colombianas o individualidades interesadas en pensarse otras formas de vivir más ecológicas, a participar desde donde se sienta y se quiera, ya sea con arte, talleres, compartiendo ideas o simplemente acompañando y apoyando las ideas que ya se tienen. Se invita a todos los interesados a escribirles a través de las paginas del Colectivo El Mono Nocturno o Colectivo Prodefensa del Territorio y el Agua en el buscador de Facebook.


En la organización del festival participaron diferentes colectividades e individualidades, como la Junta de Acción Comunal de Calucé, el periódico desdeabajo con su campaña “Otra democracia es posible”, el colectivo Pro-defensa del Agua y el Territorio, el colectivo Mono Nocturno de la Quisquina, la Fundación Acción Colectiva, las colectividades artísticas de Kortina Negra, Cultura al Parque Palmira, y los procesos comunitarios de Asosanemigdio, Asoveraguas Calucé y Agenda ambiental en movimiento, entre otras.

 

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Jueves, 01 Marzo 2018 10:53

Medellín se enferma poco a poco

Medellín se enferma poco a poco

A una semana de implementadas las medidas de contingencia, determinadas por las autoridades ambientales y la Alcaldía de Medellín, para mitigar la nueva crisis ambiental en la ciudad y todo el Valle de Aburrá, y aunque el tema parezca quedar nuevamente en el silencio, es importante preguntarnos por los riesgos directos e indirectos que genera el material particulado 2.5 en la salud de todas y cada una de las personas expuestas a las mismas.


Con tal inquietud nos contactamos con el docente universitario, investigador y médico, Juan Gabriel Piñeros (J.G) de la facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, en entrevista con desdeabajo (d.a), habla sobre el tema.


d.a. Mucho se habla de lo peligrosas que son las partículas PM 2.5, no solo en el aire de la ciudad, sino también en los pulmones de las personas, sin embargo, no existe claridad frente a cuáles son las verdaderas afectaciones que estás generan y cómo se manifiestan desde el punto de vista médico, ¿qué puede decirnos sobre este particular?
J.G. Hay que diferenciar dos cosas que son importantes a la hora de hablar sobre cómo diferenciar este tipo de partículas que afectan la salud; la primera es que se reconoce a nivel mundial que hay dos tipos de exposiciones distintas, una de largo plazo, generada por respirar ese material particulado durante muchos años, lo que genera riesgos acumulativos y crónicos para la salud. Quienes respiran mucho este tipo de materiales sufren de enfermedades que son muy graves, como el cáncer de pulmón o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o algunos asuntos de enfermedad respiratoria de tipo restrictivo como el asma. Para que esto suceda, para que el material se vaya acumulando en los pulmos, en los tejidos, se requiere mucho tiempo.


d.a. Y, ¿qué efectos tiene este tipo de exposiciones en el corto plazo?
J.G. Por ejemplo, cuando hay crisis ambientales se incrementan las infecciones de tipo respiratorio, las crisis asmáticas, no el asma sino las crisis, es decir, las complicaciones asociadas al asma, se aumentan las complicaciones asociadas a las enfermedades crónicas de pulmón, se producen o incrementan enfermedades de tipo cardiovascular muy importantes, como los infartos agudos miocardio o enfermedad isquémica del cerebro; enfermedades que su instauración son de corto tiempo.


d.a. En los barrios la gente se queja de multiples dolencias, tal vez pasajeras, que no parecen graves pero sí molestan y en ocasiones incapacitan para llevar una vida normal…

J.G. Este tipo de contaminación genera en la salud otras manifetaciones que no llegan al sistema de salud (acordémonos que hay una morbilidad que es atendida por el sistema, pero hay otros problemas de salud que la gente no les ve importancia, entonces se automedica, va a la farmacia o simplemente espera que se le pase), y ello tiene que ver con el incremento de las enfermedades de tipo alérgico, entonces empieza a ver más rasquiña en la piel, más conjuntivitis alérgica, rinitis alérgica, toda una seria de eventos agudos, que no suceden todo el tiempo, instaurados en un corto plazo, pero que no son de suficiente gravedad para que las personas vayan a un centro de salud a pedir atención.


d.a. Entonces, los brotes de gripe que suelen presentarse durante los episodios de alerta roja o naranja ¿pueden entenderse como una afectación directa de la contaminación?
J.G. Eso no es tan lineal, no es tan directo, lo que hay que entender es que el material particulado o la contaminación del aire en general, funge como un factor adicional a otros factores que están explicando la presencia de ciertas enfermedades en la población. Por ejemplo: el material particulado está asociado con que el sistema inmune de las personas pierde eficiencia para montar una respuesta inmunológica contra bacterias, virus y otros microorganismos que pueden ser responsables de las enfermedades respiratorias, o de las gripas, como ustedes la llaman.


Entonces cuando el sistema inmunitario no es capaz de montar esa respuesta, pues más fácilmente se va a infectar la persona, pero para que eso suceda, para que haya infección, no es que el material particulado me produjo la gripa, no, eso no es cierto, o sea, hay una serie de virus, bacterias, microorganismos, que circulan habitualmente en la ciudad y en la población, de hecho la Secretaría de Salud tiene toda una serie de canales endémicos de cómo es la circulación de los distintos organismos que producen el IRA, y precisamente en este momento hay un aumento de la circulación de virus y bacterias que pueden producir la gripa, la influenza u otras series respiratorias agudas.


Lo que pasa es que a eso se le suma que hay una crisis ambiental, que bota una cosa que se llama PM 2.5, que la gente la respira y esa partícula lo que hace es reducir la capacidad que tiene mi sistema inmunológico de responder a las bacterias que están circulando, eso es básicamente la explicación.

 

[...] el derecho al aire limpio es un derecho humano fundamental, un derecho de todos pero que también es un deber de todos cuidarlo.

 


d.a. Todo esto en lenguaje común, ¿podría entenderse como que una vez las PM 2.5 entran al cuerpo, las defensas de éste se bajan?
J.G. No es que las baje, las enlentece, enlentece su respuesta, no es que haya una inmunodeficiencia, lo que hay es una inmuno-modulación, entonces hay una modulación de la respuesta inmunológica, que enlentece la respuesta ante ciertos agentes y ese enlentecimiento es suficiente en algunos casos para producir la enfermedad que se llama infección respiratoria aguda; en otros casos no es suficiente, por eso todo el mundo está expuesto pero no a todo el mundo le da infección respiratoria.


d.a. ¿Cuáles son las pesonas que más enferman de infección respiratoria en estos momentos de crisis?
JG. Los niños, menores de 5 años, porque, aunque todos estamos expuestos, enlentecer en ellos la respuesta inmunológica es peor que en los adultos; y no a todos los niños les da infección respiratoria, les da más que todo a los niños desnutridos, porque tienen su sistema inmunológico aún más inmaduro y en momentos de crisis están mucho más susceptibles.


Si uno ve a los ancianos, es distinto un anciano que hizo ejercicio toda su vida y nunca fumó, al anciano que se fuma un paquete de cigarrillos al día, en este último va a haber presencia de cigarrillo, material particulado, un sistema inmunológico lentísimo y en el momento en que estén circulando los virus y las bacterias pues le va a provocar la infección o cáncer.


d.a. ¿Qué tan beneficiosas y efectivas son para la salud de las personas, las medidas tomadas por las autoridades ambientales y la Alcaldía de Medellín?
J.G. Cualquier medida que se tome para mitigar los daños son y serán bienvenidas. Ahora, ¿es el momento de aplicar las medidas? Yo creo que es un cuestionamiento que debe hacerse la ciudadanía, también los distintos estamentos que le trabajan al cuento de la calidad del aire, sobre todo con un enfoque de salud.


d.a. ¿Tiene usted duda con el momento de tomar ciertas medidas?
J.G. Es importante entender que acá deben primar dos criterios que son interesantes, el primero es el de prevención, es decir, no esperar a que esté instaurada una crisis para tomar una medida que va a mitigar un efecto y no a prevenirlo, este es un principio que debe prevalecer. Si todos los años, en la última semana de febrero y la primera de marzo hay una crisis, ¿por qué esperar hasta la última semana de febrero y la primera de marzo para poner en marcha ciertas medidas?


Y el segundo criterio es que en estas medidas debe primar un principio ético, un principio de precaución, es decir, decidir qué hacer y qué no hacer en momentos de crisis.


Hay una cosa que está detrás de la intervención a los problemas ambientales, y en este caso particular contra los problemas que tienen que ver con la calidad del aire, y es que exista o no la evidencia robusta de que en efecto hay una relación de causalidad entre el contaminante y la salud, es el principio de precaución el que dice si hay o no una relación directa y causal, pero ante la sospecha usted lo que tiene que privilegiar es la búsqueda del cuidado de la salud y la vida sobre cualquier otro argumento.


d.a. Pareciera existir, de acuerdo a sus palabras, cierta reticencia entre las autoridades del municipio por poner en marcha programas de prevención…
J.G. Es un asunto de prioridades. Siempre estamos peleando con las autoridades de distinto nivel que lo social, lo colectivo, es lo más importante, por ejemplo, ¿es más importante la salud y el bienestar de las poblaciones o el argumento esgrimido permanente por el comercio, de que no hay que despertar alarma pues las personas van a dejar de estar comprando? Eso es un asunto que tiene que balancearse a la hora de tomar una decisión política, y si uno es fiel al principio de precaución, uno va a decir, puede que no haya evidencia o esta evidencia sea débil, pero debe primar la vida y el buen vivir de las personas sobre cualquier otro argumento.


En la medida que nuestros tomadores de decisiones tuvieran presente esos dos principios, tomarían mejores decisiones para estos temas ambientales, sobre todo en los momentos oportunos, ante la llegada de una crisis ambiental, que no es otra cosa que el mismo comportamiento estacional de la contaminación. Porque repito, todos los años, entre febrero y marzo ocurre este pico de contaminación y se repite en octubre, ese es el factor común.


d.a. ¿Qué incide o qué genera que estos picos se repitan cada año en los mismos tiempos?
J.G. El Área Metropolitana y el Valle de Aburrá ya lo tienen estudiado, hay 2 razones grandes por las que estos picos se presentan en la ciudad, pero hago énfasis en uno, la topografía de esta región: el Valle de Aburrá es un muy estrecho, el hecho de haber poblado acá nos pone en una posición de susceptibilidad ante fenómenos atmosféricos que se presentan todos los años. Es decir, habitamos un valle muy estrecho y algo profundo por lo cual todos los años aparecen acá fenómenos donde la atmósfera empieza a quedarse quieta y aumenta la nubosidad, disminuyen los vientos, aumenta la humedad y las lluvias, circunstancias que propician que se presenten tales picos en un momento específico del año. Cuando esto sucede los contaminantes se queden suspendidos y no puedan salir, recuerde, nuestro valle es estrecho y profundo, entonces lo que le sucede a este valle es como caundo le colocan una tapa a la olla…


El asunto es que la topografía de la ciudad no puede transformarse, el asunto de la atmósfera todavía es complicado de manejar, pero lo que sí puede controlarse es la emisión de tantos contaminantes para que la crisis aparezca, porque es la única manera de evitar que la crisis se presente.


d.a. ¿Qué medidas preventivas y de autocuidado puede recomendar a la ciudadanía, para evitar que la contaminación genere graves daños a su salud?
J.G. El problema es que todos respiramos el mismo aire, no es que yo tengo 10 carros y

mi contaminación se la respira otro, no, todos respiramos la contaminación y si entre todos no cuidamos el aire, cualquier medida de contingencia que se tome en la ciudad va a ser insuficiente. Yo haría un llamado a la conciencia donde el derecho al aire limpio es un derecho humano fundamental, un derecho de todos pero que también es un deber de todos cuidarlo.


Pero en términos de autocuidado es muy complicado porque estamos hablando de una partícula presente en el aire de 2.5 micras, es decir, 15 veces más pequeño que un grano de arena; entonces la gente puede usar un tapabocas que le va a proteger de un grano de arena, pero no le va a proteger del material particulado que es tan pequeño y pasa cualquier filtro. Estas medidas son insuficientes, lo mejor que podemos hacer en cierta medida es restringir las salidas al aire libre y estar muy alerta a los sistemas de información.

 

 

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