Lunes, 28 Julio 2014 06:09

La cultura no es humana

La cultura no es humana

1-. Sobre la cultura


Seamos francos: la división entre cultura y naturaleza: a) es falsa, y b) es de cuño eurocéntrico. De hecho, sus orígenes pueden rastrearse hasta la Biblia, con la distinción entre el ser humano y la naturaleza. Recientes desarrollos en varios frentes, altamente activos, permiten arrojar nuevas y frescas luces sobre el tema. Hoy por hoy existen comunidades académicas, científicas y artísticas serias sobre temas o campos tales como: estudios animales, zoontologías, y varios más que trabajan activamente a partir del expreso reconocimiento de que no hay dos cosas: cultura y naturaleza. Aquí, por razones de espacio quisiera tomar como hilo conductor a la etología.


El concepto de cultura nace en el medium de la antropología, hasta el punto de que ésta se considera a sí misma, durante mucho tiempo y de forma muy prestigiada, como la ciencia de la cultura.


Sin embargo, el concepto, particularmente debido a los grandes medios de comunicación de masas, ha llegado ha ampliarse hasta el punto de que quizás termina no significando nada. Así, notablemente, se llega a hablar de "cultura de la violencia", "cultura del consumo", "cultura del narcotráfico" y muchas otras expresiones próximas y semejantes.


Muy recientemente, se han desarrollado incluso estudios culturales de diverso tipo. En estos se incluyen estudios culturales y sociales sobre ciencia y tecnología, estudios sobre género, sobre minorías de toda índole, y nuevos conceptos y metáforas se han acuñado y se emplean de manera regular: "empoderamiento", "diversidad", y otros, con metodologías provenientes de la etnografía y la acción-participación, y demás.


En todos estos casos, el mérito grande consiste en que la imagen viril y encefalocéntrica de la cultura, acaso la eurocéntrica misma, han sido cuestionadas de manera radical, y se han ampliado a estudios sobre muchas expresiones y escalas, dimensiones y actividades, discursos y organizaciones que abarcan a comunidades humanas que de forma tradicional jamás fueron consideradas antes. Digámoslo sin ambages: los estudios culturales son políticamente incorrectos.


Sin embargo, la verdad, es que la cultura es bastante más, y bastante diferente, que un fenómeno humano, en cualquiera de sus acepciones y manifestaciones. Emerge, en fechas recientes, una antropología que supera lo meramente humano.


Si la cultura se refiere, en el sentido más amplio e incluyente de la palabra, a las humanidades y las ciencias humanas –y acaso, incluso, eventualmente, no tanto a las ciencias sociales-, entonces la cultura se encuentra en varias otras especies diferentes a la especie humana.
De manera general puede decirse que existen especies en las que el arte está presente, o en las que formas sofisticadas de organización son ampliamente exitosas. Asimismo, cabe afirmar, sin engaño alguno, que existen comportamientos espirituales e incluso religiosos entre muchos animales, tanto como que, las técnicas y las tecnologías no son exclusivamente un patrimonio o un rasgo distintivamente humano.

 

2-. Formas y expresiones de cultura en la naturaleza

 

Las hay de muy diverso tipo. La lista puede hacer extensiva y los estudios y la bibliografía sobre las formas y expresiones de la cultura en la naturaleza es cada vez más abundante, y rigurosa.


Hay especies de aves que se comunican en forma de ritornello, literalmente. El ritornello, esa forma hermosa que se encuentra originariamente en los madrigales. Con nombres como Monteverdi o Palestrina, y cuyo auge nos remonta al Renacimiento y al Barroco.

Más generalmente, la música es un arte permanente y transversal en la naturaleza. Sólo que se aprecia mejor en las aves, que son, por definición, especies carismáticas.


Asimismo, sin ambages, se ha observado que las matemáticas están presentes en varias especies. Aves o caballos, por ejemplo. Sólo que se trata de matemáticas diferentes de base diez. Son, notablemente matemáticas de base tres o cuatro, o también matemáticas de base cinco o siete, por ejemplo.


Una bióloga destacada como L. Margulis ha puesto de manifiesto que la tecnología existe ya desde las escalas más básicas de la naturaleza, entre las bacterias, y de ahí en adelante. En verdad, la primera de todas las tecnologías es el lenguaje, y existen formas amplias y complejas de comunicación y lenguaje: quimiotaxis, lenguajes articulados, de baja o de alta sintonía.


En una descripción poética, D. Attenborough observa que entre los elefantes existen comportamientos eminentemente espirituales. Así, por ejemplo, en una ocasión, la manada, dirigida por la hembra del caso, se dirigía a un oasis cercano. De repente, ella recuerda que no muy lejos de allí, hace un tiempo, uno de los miembros de la manada había muerto. Entonces desvían la marcha, llegan al lugar y encuentran los colmillos del extinto elefante. Entonces la elefante jefe lo levanta al cielo, los demás miembros de la manada agachan la cabeza un rato. Después de un instante deposita con delicadeza el colmillo en el suelo y con paso lento se alejan de allí y siguen su camino.


No de manera casual se ha dicho en reiteradas ocasiones en la bibliografía científica que los elefantes exhiben auto-conciencia – la cual, de manera clásica, fue uno de los elementos constitutivos y definitorios de la cultura entre los humanos. (¡Todo un escándalo para un filósofo purista como Hegel!).


Formas de organización altamente políticas y sociales en toda la amplitud y complejidad de la palabra se han observado en diferentes especies. Los casos más evidentes son los himenópteros benéficos, y los insectos sociales como las hormigas y las termitas.


De manera más amplia, existe una forma de inteligencia que se denomina "inteligencia de enjambre" (swarm intelligence), descubierta hace muy poco, y que permite entender que en cardúmenes, manadas, insectos sociales o bandadas de aves, grandes grupos llegan a comportarse como un solo individuo de manera fina y sutil.


Hay especies que incluso tienen técnicas y que las adoptan de su entorno o las crean ellos mismos. Los castores o varios de los primates se destacan en este plano. Acaso el ejemplo más estudiado sea el de los macacos en Japón.


Existen incluso, observados recurrentemente, ritos matrimoniales o de apareamiento con participación del grupo en torno a la pareja. Particularmente entre los ratones han sido descritos estos ritos, pero se los ha extrapolado también a varios mamíferos superiores.


Ahora, ya que mencionamos ritos de apareamiento, es obligatorio hacer referencia que muestras evidentes de homosexualismo –masculino y femenino- han sido observados en varias especies, y que la literatura sobre el tema es creciente y diversa.

 

3-. Técnica, ciencia y tecnología entre los animales

 

Algún autor ha escrito acerca de la naturaleza humana de las aves, y son serios y obligados los estudios acerca de la altísima complejidad que se observa entre estudiosos de la mirmecología; un nombre obligado al respecto es el de E. O. Wilson. – Pues bien, uno de los rasgos de los que se ufanan los seres humanos es el de su ciencia y tecnología. Esta es, con seguridad, la apología más alta al encefalocentrismo.Existen, en verdad, estudios consolidados acerca de cómo se evidencia la presencia de matemáticas en las aves y en mamíferos superiores como algunos equinos. Notablemente, las aves tienen matemáticas –aun cuando sean elementales, con base tres, o cinco. Bastará recordar que las matemáticas de los pueblos más antiguos precursores de esta civilización, como los hititas o los sumerios, por ejemplo, tenían matemáticas de base cinco y siete.

 

Por su parte, lo cual ha sido objeto de secuencias en diversas películas, jocosas o serias, las matemáticas existen también entre los equinos. Algún programa de televisión puede encontrarse incluso en la Internet, al respecto.


Es claro que las ciencias se encuentran estrechamente entrelazadas con las artes, y muy especialmente, con la música. Pues bien, existe un estudio reciente sobre la abundancia de música entre diversas especies animales, que bien vale la pena ser citado por aparte. Se trata de: The Great Animal Orchestra: Finding the Origins of Music in the World's Wild Places, por B. Krause (2013). En diversos pasajes se vislumbran lianas y puentes, puertas e imbricaciones hacia la técnica, la tecnología y la ciencia entre las especies consideradas.


4-. Espiritualidad animal y ética no-humana

 

Los elefantes exhiben autoconciencia, ya queda dicho. Ahora bien, de todas las experiencias vitales que se encuentran indisolublemente entrelazadas con la espiritualidad y el cuerpo, está el amor. No cabe la menor duda. El amor nos hace más que humanos, pero al mismo tiempo, nos hunde en nuestra verdadera naturaleza ctónica.


El amor, acaso la más sublime de todas las expresiones, y como dice la gente "de todas las fuerzas", existe igualmente entre los animales. Una película como Siempre a tu lado (Hachiko), de L. Hallström, de 2009, constituye un testimonio sublime pero desgarrador al respecto. Y la literatura y la poesía está repleta de historias semejantes. Desde la fábula hasta la novela, desde la pintura hasta la música, por ejemplo. También los animales son capaces de morir de amor.


Para no mencionar el homosexualismo entre los animales, un tema que para los más conservadores es abstruso y produce repulsión, y para los amantes de la naturaleza no deja de provocar un cierto arrobamiento. Existen comportamientos, episódicos en unos casos, y estructurales en otros, de diversidad sexual entre los animales. Muy específicamente, el sexo gay tanto como sexo lésbico han quedado registrados, con total naturalidad, sin el más mínimo asomo de violencia, entre mamíferos, superiores e inferiores.


Ahora, es claro que no todas las expresiones culturales existentes entre los humanos existen en los animales. De hecho, desde el punto de vista evolutivo y lógico no hay ningún argumento plausible que haga de aquella afirmación una necesidad. Así, por ejemplo, no sabemos mucho acerca de la cocción de alimentos, y en general la "cultura de mesa". Pero, de modo inverso, existen muchas expresiones culturales que sí existen en los animales que no necesariamente tienen lugar entre los humanos. Un ejemplo particular: la inteligencia de enjambre. Ya hablaré al respecto, más abajo.


5-. Naturaleza, cultura y cerebro


Los hay de todo tipo. Cerebros enormes como los cefalópodos, a los que se ha comenzado a estudiar y comprender tan sólo muy recientemente; y hay también los cerebros diminutos en volumen pero de gran complejidad estructural y fisiológica, como los ratones y las ratas.


Existen los cerebros inteligentes, como los de los delfines, y cerebros que despliegan formas de comunicación acaso más complejas que las humanas, como es el caso entre la ballenas – las azules, las jorobadas o las blancas.


Están los cerebros maquinantes y astutos, que dan lugar a comportamientos correspondientes, como sucede con los cuervos, para lo cual basta con releer a Lafontaine. Los cuervos, artificiosos y que crean y emplean técnicas, en toda la línea de la palabra.


Y están de lejos, los animales más aseados e higiénicos de todos los conocidos, muy por encima de los perros y los gatos. Son los cerdos, que tienen verdaderos rituales de aseo e higiene como si se tratara de una conciencia sobre el propio cuerpo. Ampliamente superan a los humanos en materia de higiene.

 

Y sí, muchas especies animales juegan. Esa experiencia que Gadamer denomina como libre y gratuita, y no representacional. El juego auténtico existe en la casi totalidad de las especies observadas: insectos y aves, los mamíferos y los reptiles, las aves y los peces, notablemente, e incluso en esos seres minúsculos que son los rotíferos. El juego es una experiencia intrínseca a la naturaleza; jugar es una exquisitez de la vida, en el instante que se vuelve eterno.

 

Desde luego que se trata del juego como ese en el que los niños son ellos mismos, antes de que los adultos los normalicen. Esto es, juegos sin reglas, juegos espontáneos y repetitivos, juegos autóctonos. (Los juegos de los adultos, son, comparativamente, bastante más bobos, pues suponen siempre la lectura, el acatamiento y el seguimiento de reglas. Hay que ser adultos para que el juego se vuelva representacional).
Hay ritos matrimoniales, entre los ratones por ejemplo, y también hay ritos de apareamiento. Como quiera que sea, en la naturaleza no todo obedece a explicaciones en términos de economía: ganar o perder, producir y consumir, presa o depredador. Esas son lecturas artificiosas y abierta o tácitamente humanas; transposiciones del ser humano sobre sí mismo. El narciso par excellence.


6-. Breve reconsideración

 

Estos logros se han alcanzado en poco tiempo. La etología –la ciencia del estudio comparado entre los humanos y los animales- nace apenas a partir de 1973 gracias a los nombres –pioneros- de K. Lorenz, K. Von Frish, y N. Tinbergen. A estos nombres hay que agregar el de I. Eibl-Eibelfeldt pasando por E. O. Wilson, hasta F. De Waals, entre muchos otros. Aquí, sólo he mencionado los autores clásicos, pero la verdad es que hay una pléyade de nuevos autores que se mueven, ampliamente, en esta línea.


Desde los mamíferos superiores, gradualmente, en escala descendiente, hemos venido ganando espacio y profundidad acerca de la comprensión de los animales. Y la gama abarca desde los primates superiores, hasta la fecha, ulteriormente, hasta los himenópteros benéficos o los insectos sociales.


La etología –biología comparada y psicología comportamental comparada- arroja nuevas luces, de una dúplice manera. De un lado, sobre los propios seres humanos, nos pone de manifiesto que no somos más especiales de lo que creemos o creíamos. En este sentido, la etología se inscribe en la línea de lo que B. Mazlich considera como los pensamientos exocéntricos. Según Mazlich, en la historia de la humanidad han sido tres: Galileo, Darwin y Freud. Todos los demás –así: absolutamente todos los demás pensamientos- se caracterizan por ser endocéntricos. Así las cosas, ampliando al propio Mazlich, serían cuatro con la etología.

 

Y de otra parte, al mismo tiempo, la etología nos enseña a ampliar nuestra comprensión tanto sobre nosotros humanos, como, además y fundamentalmente, sobre el resto de la naturaleza. En unas escalas que son crecientes y cada vez más complejas.

 

7-. El tema de base, naturalizar la realidad

 

Una de las ciencias de la complejidad, la inteligencia de enjambre (swarm intelligence), se sitúa exactamente en la línea mencionada en este texto. La inteligencia de enjambre es, en rigor, bastante más que lo que las ciencias sociales humanas han considerado, hasta la fecha, como los problemas de acción colectiva y los problemas de racionalidad colectiva. La inteligencia de enjambre pone de manifiesto que cardúmenes (school fish), manadas (herds), bandadas de pájaros (bird flocks) y los insectos sociales como las hormigas y las termitas tienen un tipo de inteligencia que, en sentido estricto, los seres humanos no tenemos –pero que, exhortativamente, podríamos alcanzar-. Se trata de colectivos animales que se comportan como un solo individuo. Para la filosofía de la mente, para las ciencias cognitivas y para la psicología cognitiva, se trata de retos manifiestamente sugestivos en el orden teórico, epistemológico y ulteriormente práctico. Temas como la conciencia, la mente y la inteligencia.


Asistimos, a un proceso creciente –aunque no precisamente público- de ampliación de la comprensión de la naturaleza. Técnicamente puede decirse que se trata de una auténtica naturalización de la epistemología – por decir lo menos.


La naturalización de la epistemología, un programa que evoca –o convoca- a algún marxismo; por ejemplo y notablemente, al joven K. Marx, algo que el marxismo adusto posterior jamás reconoció ni recuperó plenamente. W. Marx, el último joven de la extinta Escuela de Frankfurt tiene un volumen hermoso en esta dirección.

 

Asimismo, cabe pensar en W. V. O. Quine, pero con él, es entonces posible hacer referencia a otros autores de la talla de Kripke o Wittgentein, Searle o Dretske, por ejemplo. Un volumen ya clásico en esta dirección puede apreciarse en la prestigiosa Midwest Studies in Philosophy, el volumen XIX correspondiente al año 1994, como uno entre otros referentes posibles.


Existe política entre los animales. Independientemente de si se habla de democracia o dictadura, de jerarquías o de heterarquías – y cualquiera de estas formas pueden encontrarse, sin dificultad, en la bibliografía de los más destacados etólogos del mundo.


De esta suerte, la vieja pregunta, inaugurada por Platón y Aristóteles acaso y ciertamente alimentada por sus escuelas desde la antigüedad hasta la fecha, ya no es por lo específicamente humano. Por el contrario, y más ampliamente, la pregunta se ha transformado en lo común que tenemos los seres humanos y la naturaleza. Los modelos antropocéntricos, antropomórficos y antropológicos se revelan, al cabo, como desuetos y arcaicos, prejuiciados y metafísicos.


Compartimos con la naturaleza mucho, mucho más de lo que creíamos, e incluso bastante más de lo que se ha sostenido en diversos escenarios y ante públicos variados. Decía C. Sagan, en una expresión poética, que con los seres humanos y con la vida, por primera vez, al cabo de miles de millones de años, el universo se observó a sí mismo y fue consciente de sí mismo.


En el plano genético y comportamental, en el plano mental y cultural, compartimos con la naturaleza muchísimo, y las diferencias y matices son pequeños o nimios.

 

No hay nada qué hacerle: la cultura no es humana. O, de manera cauta, no es exclusiva o principalmente humana. Es una expresión, una forma de vida y una manifestación de la naturaleza misma.


En el marco de la filosofía de la mente, un autor como Th. Nagel se pregunta: "¿Cómo es ser un murciélago?". Y entre nosotros, sin ambages, Maturana y Varela se introdujeron en "sutilezas" tales como: "¿Cómo es pensar como un río?".


Las culturas pre-colombinas, muchas de las cuales aún existen y que en Nuestra América, se expresan, notablemente en Aymará y Quechua, aunque otras etnias, culturas y lenguas pueden y deben ser igualmente mencionadas, ya tenían una sabiduría semejante. Se trata de escuchar a la madre tierra (la Pachamama), hablar con los animales como con nosotros mismos –algo que, presumiblemente hacía un sacerdote nacido en el pueblo de Asís, llamado Francisco-, y entender a los árboles y las plantas. La naturaleza entera nos habla. Sólo que en la tradición Occidental nos volvieron mudos, sordos y ciegos ante ella.


Y en el límite, el chamanismo, alrededor del mundo, sencillamente consiste en saber leer los lenguajes y saber leer los signos; y actuar en consecuencia.


La cultura, en todas sus facetas logra, cuando es bien entendida y desarrollada, ponernos ad portas, frente a frente, con la gran sabiduría de la vida. De eso se trata, según parece, el hecho de tener una cultura. La cultura es sinónimo de pluralidad y diversidad en toda la acepción de la palabra. Con todo y el reconocimiento –a todas luces escandaloso- de que ha habido civilizaciones con muy poca o nula cultura. Esas son civilizaciones condenadas a desaparecer y, como decía G. García Márquez, sin una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra.


No en última instancia, hemos comenzado a pensar y trabajar en términos no ya solamente de cómo piensan y viven los animales, sino, bastante más allá, cómo piensan y viven las plantas, cómo piensan las selvas y los bosques, como piensan los ríos y las aguas; y sí, también, cómo es un pensar geológico. Pero todo esto es el tema de otro texto aparte.

 

 

Publicado enColombia

Uno de los tres ejes de la reciente presentación de mi libro Muerte de Pemex y suicidio de México versa justamente sobre la burbuja del gas shale (esquisto bituminoso/grisú/pizarra/lutita), al unísono del verdadero tesoro en las profundidades del Golfo de México –genuina apoteosis geopolítica de Estados Unidos– y el cadáver de la producción de hidrocarburos en tierra firme/aguas someras del agónico Pemex.


Mientras el zar geoenergético global Vlady Putin descolgaba el acuerdo gasero histórico con el mandarín Xi Jinping, la Administración de Información de Energía de EU (EIA, por sus siglas en ingles) filtraba la debacle del gas/petróleo shale en su principal yacimiento en Monterey (California), que supuestamente constituía las dos terceras partes de todo el "petróleo shale" de las fuentes técnicamente recuperables de EU.
La dramática revisión de la EIA ahora calcula tales reservas californianas en solamente 4 por ciento de las estimaciones originales: ¡96 por ciento menos (así, con dos dígitos)!


El demoledor hallazgo de la EIA pospone a las calendas griegas la muy cantada independencia energética de EU ensalzada por los turiferarios bursátiles como la nueva Arabia Saudita del siglo XXI.


Le llueve sobre mojado a Barack Obama cuando pierde la batalla energética global frente a Rusia en Eurasia, Ucrania/Crimea y ahora en el propio EU, con la excepción notable del México neoliberal itamita, donde como nuevo Hernán Cortés se apodera del Golfo de México –cuyo nombre desean cambiar a Golfo de EU– gracias al entreguista espíritu de Toluca. Como reza el apotegma penal, a confesión de partes relevo de pruebas.

Chris Martenson, de Peak Prosperity, expone que "el milagro (¡supersic!) del petróleo shale desaparece: la formación Monterey fue degradada en 96 por ciento" .


Ni el sesgado Bloomberg, bursatilizado a ultranza, puede ocultar el desastre anunciado por la EIA.


En forma increíble, el shale de Monterey es degradado de 13 mil 700 millones de barriles (mdb) –proyecciones de 2012– a unos magros 600 mdb de petróleo recuperable.


Siempre advertimos sobre las cuentas alegres del boom potencial del gas shale y Martenson se mofa de las matemáticas simplonas, cuyas cifras miríficas ahora hay que ajustar a la baja: los ingresos por impuestos pasarán de 24 mil 600 millones de dólares a solamente 984 millones de dólares y los casi 3 millones de empleos se reducirán sustancialmente a solamente 112 mil empleos.


Ahora resulta que la geología subterránea es compleja (sic), sin contar que el petróleo extraído del shale viene con tremenda demanda de agua y daños ambientales, en infraestructura y en contaminación, según Martenson, a quien se le pasa por alto la producción de sismos, la exacerbación del calentamiento global por metano, la toxicidad de los escasos mantos freáticos y la inyección de sustancias químicas cancerígenas.


Lo mejor del sarcasmo de Martenson se centra en la razón por la cual la EIA mostró cifras abultadamente ridículas: se basó en las estimaciones de una infalible empresa privada (¡supersic!).


No tengo tiempo para hacer leña del bosque caído del neoliberalismo financierista que apadrinó aviesamente y sin juicio crítico la especulación de la burbuja del gas shale.


Según Martenson, el desastre de los activos del shale Monterey es un tremendo golpe específicamente a Occidental Petroleum, más ampliamente a los sueños (sic) de energía y el empleo de California, y a nivel nacional a los sueños de la energía de EU.


En fechas recientes ya no se entendía cómo Rice Energy gastaba cuatro dólares para ganar solamente uno en la extracción del gas shale.
Ante la debacle del gas/petróleo shale del mayor yacimiento en EU, ¿qué advendrá del noreste mexicano, en especial de la cuenca de Burgos, prolongación de Eagle Ford (Texas)? ¿El controvertido gas shale mexicano es otro mito genial (Pedro Aspe dixit) del México neoliberal itamita?
Como último clavo en el féretro de la revolución energética de EU, Nafeez Ahmed, del rotativo británico The Guardian, fustiga que "la devaluación de las dos terceras partes del petróleo shale de EU explota el mito del fracking: las estimaciones superinfladas de reservas de la industria se están desenmarañando con el sueño estadunidense de independencia petrolera".


Ahmed considera que "la devaluación del yacimiento Monterey constituye un severo golpe mortal a las ínfulas de la industria petrolera sobre una nueva era dorada de independencia energética de EU mediante el fracking no convencional de petróleo y gas".


Ahmed menciona al connotado analista Jeremy Leggett, quien, citando las estimaciones exageradas de la industria petrolera, comentó que si la realidad de las reservas y la producción son significativamente menores a los pronósticos de la industria, podríamos estar en riesgo de un choque petrolero (¡supersic!) ya en los próximos cinco años ¡Uf!

Hasta Ap cita una investigación de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés) de que la oficina del Departamento del Ministerio del Interior del Manejo Territorial omitió inspeccionar adecuadamente miles (¡supersic!) de yacimientos de petróleo y gas que son potencialmente un alto riesgo para el daño acuífero y ambiental.


Quedan en indeleble ridículo en EU su principal think tank, Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés) y su publicación propagandista Foreign Affairs, así como el desinformativo Wilson Center –con su asociado neoliberal ITAM, su repetidora carente de sindéresis con su bisagra, el pirata británico Duncan Wood–, quienes apadrinaron el espejismo del gas shale.


El ridículo en México es inenarrable de parte del consuetudinariamente mendaz IMCO (Nos cambiaron el mapa: México ante la revolución energética del siglo XXI) –que dirige el dueño del equipo Toluca de futbol, Valentín Diez Morodo, quien eludió pagar al fisco 7 mil millones de dólares y cuyo empleado, el pugnaz cuan locuaz publicista Juan Pardinas Carpizo, exigió el aplastamiento militar para aprobar la reforma energética Peña/Videgaray/Aspe–, al unísono de la distópica CNH donde Edgar René Rangel Germán alucina, para beneficio de sus amos en Stanford, que el fracking no (¡supersic!) produce sismos.


Que conste que desde hace casi un año advertí: "El mítico gas shale de Norteamérica (EU/México/Canadá): ¿burbuja a punto de estallar?"

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El lema que este año acompañó la conmemoración del Día Internacional en memoria de los trabajadores y trabajadoras fallecidos y lesionados en el trabajo (28 de abril) fue: "Protección de los trabajadores mediante una fuerte regulación y aplicación de los derechos sindicales" , bajo la consigna: "Ninguna muerte más por accidentes de trabajo".

 

Pero en Colombia ese inspirador lema está muy lejos de cumplirse. Irónicamente la misma semana de la mencionada conmemoración ocurrieron dos tragedias mineras que enlutaron al país. La primera en una mina de oro de la multinacional Continental Gold en Buriticá, Antioquia, que dejó 4 trabajadores muertos y 94 lesionados e intoxicados por inhalación de gases, como consecuencia de voladuras en las bocaminas. Y 5 días después ocurrió la segunda tragedia en Santander de Quilichao, al sur del país, con el resultado de 12 personas muertas y 4 desaparecidas.

 

Lo más grave es que dichas muertes fueron de trabajadores mineros informales, muchos de ellos desplazados por la explotación expansiva de la minería multinacional, quienes, para poder sobrevivir, se ven abocados a laborar en condiciones precarias e infrahumanas.

 

Ambas tragedias, como muchas otras que a diario suceden en el país, ponen el foco de atención en las consecuencias que la minería tiene en la salud y la vida de miles de personas. Según la Agencia Nacional de Minería, en Colombia cada día se accidentan 39 mineros, y de ellos 3 mueren cada semana. Y anualmente hay 14.069 casos de lesionados, o sea 39 diariamente, muchos de ellos con lesiones permanentes.

 

Nada más en lo que va corrido de 2014 se han presentados 47 muertes doradas (oro) y negras (carbón), lo que supone un promedio de 156 muertes al año. Es decir un muerto cada 3 días. Esta cifra duplica a la de Turquía, país de mayor siniestralidad en Europa, donde anualmente, en promedio, mueren 80 obreros en accidentes mineros, según datos de un reciente estudio difundido por la agencia de noticias EFE .

 

Pero estos datos solo dan cuenta de una parte del problema, pues el sistema de seguridad social en riesgos laborales en el 2013 sólo reconoció el 50% de estas muertes en la minería, es decir apenas 64 , como si el otro 50% no fueran ciudadanos con derechos. Además todas fueron muertes calificadas por accidentes de trabajo y ninguna, léase bien, por enfermedad laboral, como si esta actividad no ostentara el rótulo de ser la de más alto riesgo y peligrosidad, generadora de múltiples patologías.

 

Por ejemplo, en la minería del carbón hay exposición a radiaciones ionizantes y a sílice cristalina, sustancias reconocidas como altamente cancerígenas. En la explotación del oro hay exposición a sustancias como el mercurio y plomo, que también producen efectos graves de salud y muerte. Y ni que hablar del níquel, la plata, etc. Tal es así que estas actividades de explotación son consideradas de alto riesgo, tanto por la legislación colombiana como por la OIT.

 

Las cifras de muertes mencionadas, a pesar del subregistro que existe, son alarmantes para una actividad que por sí misma se considera que disminuye la expectativa de vida saludable, independientemente de las condiciones en que se trabaja. Como alarmante es saber que el 60% de los mineros del país están excluidos, en promedio, de los sistemas de protección social integral (salud, pensiones, riesgos laborales y cesantías). Según el DANE, en Colombia en el 2013 existían 224.000 mineros, mayoritariamente hombres, y solo 150.457 de ellos (trabajadores de la gran minería) estaban afiliados a la seguridad social en riesgos laborales. Y de los mineros independientes e informales solo 1.853 mineros estaban afiliados a riesgos laborales.

 

Así las cosas, se hace necesaria, en primer lugar, una política pública de trabajo decente para los trabajadores mineros, que permita atacar la tercerización ilegal en estas actividades y/o apoyar al pequeño minero informal con políticas públicas de protección y formalización.

 

En segundo lugar, acciones de regulación y vigilancia especializada por parte de la inspección de trabajo y de la autoridad minera, a fin de exigir y garantizar medidas de salud, higiene y seguridad en las minas. Pero esta vigilancia no solo debe ser coercitiva, centrada en la persecución de la minería informal. Debe estar basada en la asistencia técnica con estándares de seguridad estrictos, que garanticen la vida, la salud y la seguridad laboral de los mineros.

 

En tercer lugar, se debe apoyar la actividad creando un Fondo para la reconversión tecnológica en seguridad para la pequeña minería subterránea de Colombia, a partir, por ejemplo, de la ley de regalías, con el fin de que el pequeño minero adquiera equipos para el monitoreo de gases, para la sustitución de pólvora no segura por explosivos seguros, para la adquisición de equipos anti explosión de metano y redes eléctricas anti explosión, etc., materiales y equipos que son de alto costo y difícil acceso.

 

Por último, urge que Colombia ratifique el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas, que desde el 5 junio 1998 entró en rigor en el mundo. Este convenio aborda los instrumentos, normas y medidas técnicas para "prevenir todo accidente mortal, lesión o menoscabo de la salud de los trabajadores o de la población, o perjuicio al medio ambiente que tenga su origen en las operaciones mineras"; así como el establecimiento de procedimientos eficaces que garanticen el derecho de los trabajadores y sus representantes a ser consultados y a participar en decisiones relacionadas con la seguridad y la salud en el lugar de trabajo.

 

Por Carmen E. Pico
Coordinadora Proyecto salud y trabajo de la ENS

Publicado 23 de mayo 2014.

Publicado enColombia
Del total de conflictos mineros en América Latina, 90% son con empresas canadienses

En América Latina existen alrededor de 200 conflictos sociales ocasionados por la industria minera, 90 por ciento están relacionados con empresas de origen canadiense. Estas compañías son las predominantes entre la industria minera mundial debido a diversas leyes, a las normas fiscales y al apoyo que reciben en el extranjero desde el gobierno de Canadá.


Esto señalan los organizadores de la sesión sobre la industria minera canadiense del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) que se realizará en Montreal, Canadá, a partir del próximo 29 de mayo. Advierten que 75 por ciento de las mineras del mundo son canadienses y sus actividades afectan numerosos derechos reconocidos por el derecho internacional.


Los gobiernos, agregan, han apoyado mucho este modelo extractivista y le dan ventajas casi vergonzosas, pues las empresas sacan la riqueza de los países con pagos mínimos de derechos y lo que queda a los pueblos es la destrucción ambiental, señala en entrevista telefónica Gerardo Aiquel, coordinador de esta sesión del TPP en Canadá.


Además, suman la política exterior de ese país a estas empresas. En México la embajadora fue al Congreso el año pasado a decir que se iban a retirar del país si se aplicaba a las mineras la obligación del pago de derechos, recuerda.


No obstante, en Canadá, las mineras tampoco hacen las cosas muy distintas de lo que realizan en otras naciones, explica. Un caso, ejemplifica, es el del poblado Malartic, en el norte de Montreal, donde la minera Osisko invadió el pueblo antes de obtener los permisos ambientales. Las empresas tienen facilidades para hacer la explotación minera sin respeto por la población, señala Aiquel.


En un documento en el que se exponen las acusaciones a la minería canadiense se advierte que esta actividad es un riesgo y una amenaza a la calidad del medio ambiente, a la vida social y económica de las colectividades, a la sobrevivencia de las culturas, a la salud de las personas y, muchas veces, a su integridad física.


Destaca que en ciertos casos, las violaciones son directamente imputables a las empresas, como al instaurar condiciones de trabajo que contravienen normas fundamentales, provocan expulsiones forzadas o utilizan elementos de seguridad para amenazar o reprimir la protesta social. Pero hay casos, agrega, en que las amenazas se hacen en complicidad con los gobiernos de los países donde se instalan, y también hay situaciones en las que son apoyadas por Canadá, de donde son originarias.


Los proyectos mineros afectan las poblaciones que viven en condiciones precarias, en regiones alejadas. Se sitúan frecuentemente en el corazón o en proximidad de los territorios indígenas, afectan los modos de vida y derechos de esos pueblos. En varios países de América Latina se han identificado amenazas graves a los derechos, a la integridad cultural, a la autodeterminación, a la consulta y al consentimiento libre, previo e informado, señala.


Entre los factores que favorecen la falta de justicia y la impunidad ante la expansión de esta industria están la asimetría de las relaciones de fuerza entre las comunidades, las empresas transnacionales y los estados. También se incluyen la represión, la criminalización de quienes defienden sus derechos y la protección de las inversiones en los tratados de libre comercio.


A las empresas se les acusa de la violación al derecho a la vida y a un ambiente sano; el derecho al agua; a la autodeterminación y al derecho a una ciudadanía plena. Mientras, al gobierno de Canadá se le acusa, entre otras cosas, de ejercer una influencia política indebida a través de la red diplomática para facilitar el despliegue de la industria minera en otras naciones.

El TPP es una instancia de opinión que se apoya sobre la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos y en todos los instrumentos de derecho internacional. En esta sesión participarán alrededor de 50 agrupaciones de Canadá y América Latina, convocadas por la Coalición quebequense sobre los impactos socioambientales de las trasnacionales en América Latina y de Justicia Transnacionales Extractivas.

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Ante esa obscura obsesión por el oro, es necesaria una moratoria minera

ALAI AMLATINA, 10/05/2014.- La minería de oro se ha convertido en un flagelo que azota muchos países de América Latina. En algunos sitios operan unas pocas transnacionales gigantes, pero en otras zonas se agolpan cientos a miles de personas, hurgando en los ríos de las selvas o entrañas de las montañas por unos gramos de oro. Mientras que las grandes corporaciones insisten en contar con tecnologías de punta, servir al crecimiento económico y bridar empleo, la minería a pequeña escala, informal o ilegal, está bajo la sombra de la contaminación, la violencia y la pobreza.


En realidad, las dos prácticas son igualmente terribles. En la gran minería del oro se generan toda clase de impactos territoriales y ambientales, y las repetidas promesas de excelencia en tecnología y gestión se han derrumbado. Pascua Lama, una gigantesca operación ubicada en las cumbres andinas compartidas entre Argentina y Chile, repetidamente prometió que sería el ejemplo de desempeño ambiental. La realidad ha sido otra, y ante su mala gestión e incumplimientos, el emprendimiento ha sido multado y suspendido por la justicia chilena.


Es, además, una de las actividades extractivas más ineficientes que se conocen. Entre los 50 primeros productores globales, el promedio alcanzado es de obtener 5 gramos de oro por tonelada de rocas extraída. Ante esa situación a nadie pueda sorprender que sea una actividad de profundos e intensos impactos ambientales.


La pequeña minería del oro tampoco escapa a los problemas. En distintos sitios amazónicos de Colombia, Brasil, Ecuador y Perú, son prácticas que se están hundiendo en la desolación social y ambiental. En regiones como en Madre de Dios (en el sur Perú), se ha convertido en uno de los principales factores de destrucción amazónica y violencia local. Avanza deforestando la selva y contaminando aguas y suelos.


La escala individual o familiar termina siendo un espejismo, ya que suma en una misma región desde cientos a miles de personas, con impactos que se acumulan y multiplican entre sí. La imagen del hombre encorvado, sobre el río, recogiendo arena para procesarla, ya es cosa del pasado en muchos lugares. Se las han ingeniado para transportar y poner en operación enormes maquinarias de dragado en los rincones más apartados de la Amazonia. Esa sostenida expansión sólo es posible porque esa minería ha terminado articulándose con los mercados formales, y su oro puede terminar incluso en las propias corporaciones mineras.


A pesar de todo esto, se insiste en defender la minería en general, y la de oro en particular. Esos proyectos son presentados como bendiciones económicas y éxitos exportadores. Parecería que las necesidades de oro son de una enorme importancia para el bienestar humano y el desarrollo, que se debería justificar toda esta destrucción. ¿Esto es cierto? ¿El oro tiene usos que son indispensables para la calidad de vida de las personas o imprescindibles para alguna cadena industrial clave? Si no exportamos oro, ¿caerá alguna cadena productiva? ¿se desplomarán las economías nacionales? Nada de eso.


Apenas el 10% de la demanda de oro responde a usos tecnológicos o en la medicina. En cambio, todo el resto se divide entre dos usos: joyería (poco más del 40% ), y financiero, manejado por inversores, para acuñar monedas o guardarlo como lingotes en los depósitos de bancos centrales (también poco más del 40%). Por ejemplo, en 2012 se estimó la demanda global en 4 415 toneladas, las que se repartieron entre la joyería (1 896 tons), "inversores" (1 568 tons) y compras desde los bancos centrales (544 tons). Dicho de otra manera, el 90% del oro extraído en todo el planeta es para sostener usos suntuarios, el consumo exhibicionista de joyas, o la especulación y respaldo de las finanzas. Difícilmente puede decirse con seriedad que el bienestar o desarrollo global dependan de seguir con la minería en oro.


Una parte importante de todo ese oro circulante proviene del reuso y reciclaje. Pero la demanda es tan alta, que eso presiona por más extractivismos minero. Consecuentemente, en los últimos años se han sucedido records en la extracción minera de oro; en 2012 alcanzó las 2 982 ton en todo el planeta. El más grande minero del mundo es China (donde se extrajeron más de 400 ton); y recién en el quinto puesto aparece un país latinoamericano (Perú). China se ha convertido también en el primer consumidor de oro a nivel planetario. Sus necesidades se han cuadruplicado en la última década, y se lo usa sobre todo en joyería

Encontramos así que la depredación para obtener oro no alimenta ningún proceso industrial clave, ni ninguna necesidad básica, sino que está atada a las modas de la joyería global, y en especial el consumismo de familias adineradas de China y otros países, o a las necesidades de los financistas. Si América Latina dejara de proveer oro para esos fines, no ocurría ningún colapso; por el contrario, la calidad de vida de muchas comunidades en nuestro continente mejoraría mucho.


La mejor manera de describir lo que ocurre con el oro es rescatando el concepto de "preciosidades", propuesto por Immanuell Wallerstein, a mediados de la década de 1970. Estos son bienes que son caros esencialmente por su valor simbólico. Quienes los poseen y exhiben ostentan riqueza y poder. Otros ejemplos de preciosidades son los diamantes, rubíes y otras piedras preciosas, los tapados de pieles de animales exóticos o el caviar. No desempeñan papeles similares a los de otras materias primas que se comercializan globalmente, como las que se destinan a los alimentos u otras necesidades de las personas, o las que son insumos para procesos industriales, como el hierro. La minería latinoamericana en oro ni siquiera es una "industria", ya que allí no ocurre ningún proceso manufacturero.


Esta condición afecta tanto a la minera de oro en manos corporativas como la informal e ilegal. No puede olvidarse que cualquiera de las dos siguen siendo lo mismo: extractivismo minero. Ambas tienen efectos negativos en las dimensiones sociales, ambientales y económicas. Y las dos están amarradas a los mercados globales, e incluso una se inserta en la otra, para poder exportar oro hacia la globalización.


No puede tampoco olvidarse las responsabilidades gubernamentales en promover condiciones políticas y económicas que reproducen una y otra vez los extractivismos. Han dado todo tipo de cobertura a las grandes empresas, en sus inversiones, en concederles territorios, en asegurar sus exportaciones, en otorgarles subsidios (la mayor parte de ellos encubiertos o indirectos), y han llegado incluso a defenderlas con policías o militares. También son responsables de que innumerables familias no tengan otras salidas que dedicarse a ganarse sus pesitos buscando pepitas de oro en plena selva ya que el propio Estado los ha dejado desamparados, sin contar con otras opciones productivas viables.


Todo esto desemboca en que una vez instaladas las corporaciones o esos miles de mineros, el Estado ya no los puede controlar (o no quiere). Ambos cuentan con poder político. El corporativo es mas sutil pero más firme y ampliado, opera desde las cámaras empresariales y la prensa. El de los mineros artesanales o ilegales descansa en caudillos locales, alcaldes, y hasta algunos legisladores, como se ha señalado en Perú. La violencia y la ilegalidad aparecen en los dos casos, aunque también de manera distinta.


Esta situación debe detenerse, y este tipo de desarrollo debe revertirse cuanto antes. Se debe resolver el drama que significa la minería del oro y otras preciosidades, sea grande, mediana o pequeña, o esté manejada por privados, cooperativas o el propio Estado. Las respuestas deben ser radicales, en tanto el daño ambiental y los impactos sociales se siguen sumando, y son cada vez mas graves. Estos problemas ya no se pueden solucionar con nuevas tecnologías mineras, con responsabilidad social empresarial o algún nuevo tipo de política pública, ya que la explotación aurífera marcha a ritmo de vértigo. La reacción no puede esperar por años y años hasta que los patrones de consumo de los países industrializados y de los nuevos ricos en Asia, entiendan que poco sentido tiene la ostentación de joyas, y hagan caer la demanda global. Tampoco se puede seguir aguardando por un repentino arrepentimiento entre los que animan el mundo de las finanzas. En cambio, las soluciones deben ser construidas por los propios latinoamericanos, ya que ellos son los más interesados en defender su propia población y sus ambientes. Como consecuencia de todo esto, el mecanismo que se debe aplicar es evidente: América Latina la que debe declarar una moratoria de la minería de oro.


Esto implica tanto suspender nuevos emprendimientos mineros, como ir desmontando los actuales. Simultáneamente se debe contar con un marco regulatorio regional que impida el ingreso de oro nuevo desde la minería, con lo cual el sector informal rápidamente desaparecerá. En cambio, se debe permitir y alentar el comercio basado en el reuso y reciclaje del oro que ya fue extraído. A su vez, el Estado debe reorientar todos los recursos financieros, humanos y políticos, que ha usado hasta el día de hoy en sostener a la minería corporativa, para pasar a brindar apoyo y opciones productivas dignas a todas las familias rurales.


No hay que sentir temor ante la idea de una moratoria de la minería del oro. Es el paso necesario para enfrentar una situación que se ha vuelto tan dramática, que no se pueden aceptar postergaciones, si es que realmente se defiende la vida.

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Los ambientalistas ecuatorianos pierden la primera batalla para salvar el Yasuní

El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha desechado la petición de consulta popular que hizo el colectivo Yasunidos. Este grupo aspiraba a que la ciudadanía se pronunciara en un referéndum sobre la explotación petrolera del bloque 43, asentado en el Parque Nacional Yasuní. El titular del CNE, Domingo Paredes, ha dicho este martes que solamente se validaron 359.761 firmas de las 757.923 que presentó el colectivo el pasado 12 de abril. Con ese resultado, los jóvenes ambientalistas no alcanzan el mínimo de 600.000 firmas (el 5% del padrón electoral) que se requiere para que se apruebe una consulta popular por iniciativa ciudadana.


El proceso de validación de las firmas tuvo dos fases. En la primera se revisaron los formularios y se descartaron más de 9.200 por errores en el formato o porque las hojas estaban manchadas o mutiladas. Las firmas que constaban en esos formularios también fueron excluidas y esto hizo los ambientalistas se alejaran del proceso.


En la segunda fase se verificó la identidad de cada una de las personas que habían dado su firma, para esto se usó la información del Registro Civil, del Padrón Electoral, la Cancillería y los bancos del Fomento y Pacífico, que pertenecen al Estado. El CNE informó de que en esta parte se detectaron números de identidad incompletos, registros repetidos o sin firma y hasta nombres ficticios como el de Bruce Wayne (Batman) o Darth Vader (Star Wars). Para el titular del CNE estas irregularidades prueban que hubo intención de engañar a la autoridad electoral. "Hay un evidente intento de sorprender al Consejo Nacional Electoral y a la ciudadanía, en detrimento de una consulta popular y en detrimento al sistema democrático", dijo.


El rechazo de parte de los Yasunidos no se hizo esperar. En redes sociales acusaron a la autoridad electoral de "fraude" y pidieron al CNE que publique los nombres de todas las personas que han sido dadas de baja. También se hicieron eco de un sondeo de Perfiles de Opinión que reveló que un 72,3% de la población estaba de acuerdo con que se convocara a una consulta popular para cambiar la decisión del presidente del presidente Rafael Correa de explotar el ITT.


Julio César Trujillo, abogado de los ambientalistas, dijo a EL PAÍS que todavía no ha recibido la notificación oficial del CNE y adelantó que los recursos legales que le quedan son acudir al Tribunal Contencioso Electoral y a la Corte Constitucional, aunque no cree que fallen a su favor. "Sabemos que son trámites inoficiosos porque no se aceptará nada. Hay una orden del presidente para que no proceda la consulta popular, pero tenemos que agotar todos los recursos internos antes de ir a los organismos internacionales", dijo.


Trujillo se refiere a las últimas declaraciones de Rafael Correa, sobre todo las que dio durante su gira por Europa, que ya dejaban ver que la consulta no tenía el beneplácito del jefe del Ejecutivo. "Yo no excluyo la consulta, pero el tema se politizó y no voy a caer en esta trampa.", dijo Correa en entrevista con EL PAÍS.


El CNE ha defendido la transparencia del proceso y el argumento que esgrime es la presencia de observadores internacionales de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore). En la revisión de firmas participaron 31 grafólogos, como José Antonio Pardo, grafotécnico delegado de Unasur. Este señaló que el organismo electoral ecuatoriano cumplió con los procedimientos establecidos en el Reglamento de Verificación de Firmas, emitido en agosto del 2013, antes de la entrega de formularios para la recolección de firmas de los proponentes. "Nosotros hemos observado que el CNE ha establecido todas las medidas técnicas y legales que estos procedimientos requieren", dijo.


El portavoz de comunicación del CNE, Mario Calvachi, añadió que la resolución del organismo se comunicará a los Yasunidos después de que el informe de verificación se apruebe en el pleno de la entidad. Además, adelantó que el otro grupo que estaba recogiendo firmas para plantear que se prohiba todo proyecto extractivista en Ecuador tampoco reunió las firmas necesarias para plantear una consulta popular. El Frente de Defensa Total de la Amazonía solo tuvo 200.000 firmas validadas.

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Tabla periódica cuenta con un nuevo elemento


Se ha confirmado el elemento de la tabla periódica número 117: ununseptio (Uus). Este elemento fue descubierto en 2010 físicos rusos y estadounidenses, en conjunto con el Instituto de Investigación Nuclear.


El ununseptio era el elemento químico con más protones que quedaba por confirmar, pero no es el más pesado de la tabla periódica, que es el Ununoctio, con 118 protones. El último elemento agregado a la tabla periódica oficialmente había sido el Flerovio (114) y Livermorio (116) en el 2011.


El nombre de este elemento va en relación a su número atómico en latín (uno uno siete). Es un elemento radiactivo y transactínido que no existe en la naturaleza: es de producción sintética y de carácter superpesado. Se cree que es sólido, aunque su clasificación auténtica aún se desconoce. Además, pertenece al grupo de los halógeno.


Al límite de las posibilidades

 

"Hacer este elemento está en el límite absoluto de lo que es posible en este momento", afirmó el profesor David Hinde, profesor de la Universidad Nacional de Australia. Explicó a su vez que los elementos de la Tabla Periódica más allá de número atómico 104 se conocen como elementos super pesados. Los científicos llaman la "isla de estabilidad", en donde los científicos esperan encontrar núcleos con muy larga vida media, y no inestables. "Aunque los elementos super pesados no se han encontrado en la naturaleza, se pueden producir mediante la aceleración de haces de núcleos", explica el profesor.


La confirmación del elemento se realizó por el equipo del Centro GSI Helmholtz, y apareció hoy en la revista científica Physical Review Letters. El experimento fue realizado por un equipo internacional de químicos y físicos dirigido por el Profesor Christoph Düllmann, que forma parte de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainzy del Instituto Helmholtz de Mainz (HIM). El equipo estaba integrado por 72 científicos e ingenieros de 16 instituciones en Australia, Finlandia, Alemania, India, Japón, Noruega, Polonia, Suecia, Suiza, el Reino Unido y Estados Unidos.


(Tomado de Gadgetos)

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Sábado, 03 Mayo 2014 08:21

Yasunizar

Yasunizar

El pasado 11 de abril presidí en Quito (Ecuador) el Tribunal Ético sobre el Parque Nacional amazónico Yasuni. Se trató de una sesión especial del Tribunal Permanente de los Derechos de la Naturaleza, constituido en la tradición de los tribunales de opinión pública internacional de que los grandes inspiradores son el Tribunal (Bertrand) Russell y su sucesor, el Tribunal Permanente de los Pueblos. Estos tribunales fueron creados para denunciar ante la opinión pública mundial graves violaciones de los derechos humanos que los tribunales nacionales e internacionales se revelan incapaces de condenar.

 

Yasuni es considerada una de las regiones del planeta más ricas en biodiversidad y donde viven varios pueblos indígenas, algunos de ellos en aislamiento (no contacto) voluntario. A lo largo de la primera década del milenio, fue germinando en el movimiento ecologista ecuatoriano la idea de que debería ser prohibida la explotación de petróleo en el Yasuni. En 2007, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, asumió como suya esta propuesta y le añadió una condición que la transformaría en una de las formas más innovadoras de cooperación internacional: Ecuador se comprometía a no explotar el petróleo del Yasuni si la comunidad internacional resarciese al país la mitad de los beneficios resultantes de la explotación. Esta propuesta sorprendió al mundo por su carácter innovador: ante la creciente amenaza del calentamiento global, esta propuesta iba mucho más allá del Protocolo de Kioto y de los mercados de carbono, y apuntaba hacia un nuevo paradigma energético menos dependiente de los combustibles fósiles, los grandes responsables del efecto invernadero; por otro lado, la propuesta mostraba que la lucha contra el cambio climático es un problema nuevo que exige otro tipo de cooperación internacional, en la cual debe ser contabilizada la deuda ecológica de los países más desarrollados.


En agosto de 2013, Rafael Correa anunció la cancelación de la propuesta, invocando la falta de respuesta favorable de la comunidad internacional. La verdad es más compleja. A lo largo de varios años, el presidente actuó de manera incoherente y contradictoria, ora distanciándose de la propuesta ora revelando que ya estaba en marcha el llamado Plan B, o sea, la explotación de petróleo en el Yasuni. Con esto, la propuesta, en cuanto propuesta de Estado, fue perdiendo credibilidad, pero curiosamente continuó granjeándose la imaginación de los movimientos de la sociedad civil, no sólo en Ecuador sino también en otros países. Así se fue acuñando el término yasunizar para designar la lucha por la no explotación de petróleo en zonas sensibles, como las islas Lofoten en Noruega, San Andrés y Providencia en Colombia, Lanzarote en las Islas Canarias y Madidi en Bolivia.
Entre tanto, surgió en Ecuador un nuevo movimiento de jóvenes, autodenominados Yasunidos, que han promovido la recogida de firmas para una consulta popular sobre la explotación de petróleo en el Yasuni. Recabaron más de 270.000. Su verificación por parte del Consejo Nacional Electoral está siendo polémica por los estrictos criterios utilizados para validar esas firmas.


En este contexto se constituyó el Tribunal Ético sobre el Yasuni. Como es habitual en tribunales de este tipo, fueron invitados a declarar representantes del Gobierno que, como también es usual, declinaron participar. Después de las alegaciones iniciales del procurador, un profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Andina Simón Bolívar, declararon varios especialistas en biología, botánica, geología, ingeniería de petróleos, flora y fauna amazónica. Además, declararon dos mujeres indígenas, representantes de los pueblos contactados que viven en el Yasuni. Considerando la urgencia de iniciar una transición energética que permita superar la fase de los combustibles fósiles, cuyos límites biofísicos están a la vista; considerando que no existe ninguna tecnología que elimine los riesgos para las comunidades indígenas no contactadas o garantice que no se produzcan fugas y contaminación de aguas, el tribunal decidió proponer al Gobierno que no se explotase, iniciar una campaña internacional en defensa del Yasuni y crear un observatorio permanente con el objetivo de seguir el desarrollo del caso Yasuni.

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El crecimiento de Estados Unidos se estanca en el primer trimestre

Las fuertes nevadas y el intenso frío que azotó buena parte de Estados Unidos al arrancar el año restringió de forma brusca la actividad económica en el primer trimestre, hasta el punto de estancar la expansión de la primera potencia mundial. Su PIB creció entre enero y marzo a una tasa anualizada de apenas el 0,1%, el ritmo más bajo desde final de 2012. El dato constrasta con el del trimestre precedente, que fue del 2,6%, y se queda aún más lejos si se compara con el 4,1% del tercer trimestre de 2013. Pese a ello, la Reserva Federal sigue retirando el estímulo.


Es de las tasas de crecimiento más bajas que registra EE UU desde el final de la Gran Recesión, hace cinco años. El crudo invierno provocó que se frenara de golpe la actividad en el sector inmobiliario y que cayera un 2,1% la inversión empresarial. También cayeron un 7,6% las exportaciones y de nuevo se contrajo el gasto público. Lo único que pareció aguantar fue el consumo, que subió un 3%, solo tres décimas menos que en el cuarto trimestre, aunque lo apoyó el gasto en calefacción por el frío y en salud por la entrada en vigor de Obamacare.


Se trata la primera lectura del indicador, sujeto aún a dos revisiones que pueden hacerlo ir en cualquier sentido. El dato se conocía horas antes del que la Reserva Federal se pronunciara sobre su estrategia monetaria. El equipo que preside Janet Yellen ya contaba con esta moderación temporal, pero quizás no tan intensa. Wall Street tampoco esperaba un rendimiento tan decepcionante, al anticipar que hubiera bajado al 1,2%. La autoridad monetaria decidió en todo caso mantener el piloto automático y recortó otros 10.000 millones la compra de deuda.


Era también lo esperado. El banco central estaba adquiriendo deuda pública e hipotecaria a un ritmo de 55.000 millones de dólares mensuales. El primer recorte se decidió en diciembre. La nueva rebaja es la cuarta consecutiva y deja el programa al nivel con el que empezó la tercera ronda de estímulos en septiembre de 2012. Ahora comprará 20.000 millones en hipotecas y 25.000 millones en bonos. La idea es tenerlo desmantelado para el próximo otoño. El primer alza de tipos de interés no llegaría hasta mediados de 2015.La Fed señala en el comunicado que la actividad económica "repuntó recientemente" y que el mercado labora mejoró. La esperanza es que el crecimiento se acerque al 3% en el segundo trimestre. Yellen dijo hace dos semanas que ve posible que la economía de EE UU esté plenamente recuperada de la Gran Recesión para final de 2016, momento en el que espera se logre de nuevo el pleno empleo. Eso, añadió, es también un "recordatorio" del trabajo que queda por delante. El sector privado creó 220.000 empleos en abril. El indicador de paro se publica este viernes

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Fracking: emisión de metano mucho peor, según Proceedings of the National Academy of Sciences

Las rigurosas críticas contra el fracking no alcanzan en cantidad a sus publicistas lubricados por el lobby del gas shale y sus banqueros de Wall Street, pero sí los rebasan en calidad, como las publicaciones del más alto nivel científico, como Scientific American (11/4/14), Science y ahora Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).


Más allá de la gradual desintoxicación de la opinión pública desinformada masivamente sobre el gas shale por sus grupos de interés petroleros/financieros de Wall Street, hasta la popular publicación USA Today (9/3/12) expone a contracorriente propagandística que el desregulado fracking está vinculado a los sismos en Ohio.


En la fase presente se puede concluir categóricamente que el tóxico fracking causa sismos, al contrario de las alucinaciones de la mendaz cuan anticiudadana Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) del México neoliberal itamita.


Lo único que está en tela de juicio es su magnitud cuando sus panegiristas invocan que sus sismos provocados no rebasan los 4 grados Richter, frente a sus feroces críticos que invocan su efecto mariposa y su acumulado efecto retardado. Son muchas las depredaciones que causa el fracking y hasta por beneficio de la disquisición podríamos incluso admitir que sólo provoca micro-sismos y no megasismos.

Pero lo innegable del tóxico fracking es su uso/abuso del agua en zonas de sequía (Texas y California), no se diga la contaminación de sus escasos mantos freáticos por las 100 misteriosas (¡supersic!) sustancias químicas que son inyectadas en forma simultánea.


Los hallazgos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de la ONU sobre la exacerbación del calentamiento global debido a la alta emisión de gases de efecto invernadero, primordialmente metano, parece ser motivo del mercadeo de sus proponentes, cuando el fracking ha sido prohibido en prácticamente toda la Unión Europea (UE).


El estudio del PNAS es transcendental, pues vuelve a poner en tela de juicio la emisión del metano, ya que en forma extraña el IPCC ha renegado de sus hallazgos previos y ha sufrido una reconversión ideológica, llegando hasta sentenciar insólitamente que el fracking "es una razón importante para la reducción (¡supersic!) de emisiones de gases invernadero en EU", dejando la puerta abierta para más estudios al respecto.


Pero ahora que ha surgido la virtual guerra del gas natural entre Rusia y la UE debido a la crisis ucrania, los fanáticos neoliberales de Bruselas, pese a todas las evidencias contrarias (Bajo la Lupa, 23/4/14), pretenden abrir las llagas cicatrizadas del gas shale que los propagandistas del lobby gasero/petrolero de Texas, al unísono de los financieros de Wall Street, exigen utilizar para paliar el chantaje ruso.


Más allá del debate sobre el fracking y sus efectos deletéreos en las fracturas tectónicas del planeta –amén de la sequía que provoca, contaminación de mantos freáticos, daño a la salud pública por las misteriosas 100 sustancias químicas inyectadas–, específicamente su elevada emisión del metano, mayor que el bióxido de carbono, es de nueva cuenta puesta en la picota nada menos que por la publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de EU, PNAS, que ha tenido a varios premios Nobel de ciencias en su seno, con un gran impacto en los científicos tanto de EU como del mundo. El PNAS exhuma la toxicidad del fracking por su emisión subreportada de metano que exacerba el cambio climático mucho más que el bióxido de carbono.


El muy solvente portal The Christian Science Monitor divulga a un nivel más popular los hallazgos estrujantes del PNAS que explaya Nicholas Cunningham: "Las emisiones de metano por fracking pueden ser mucho mayores que las estimadas previamente". Los "resultados son perturbadores porque el gas shale ha sido publicitado por los supuestos beneficios (sic) de sus emisiones cuando se comparan al carbón". Ahora resulta que Belzebú es mejor que Nosferatu.


El estudio del PNAS, encabezado por científicos de Purdue y Cornell, sugiere que "las emisiones de metano de gas shale podrían ser mayores a lo previamente pensado", basado en la medición de emisiones fugitivas (sic) de metano en Pensilvania por una aeronave sobre los sitios de exploración mediante la colecta de muestras. Cunningham juzga que los hallazgos son perturbadores.


El problema con la medición del metano es dónde (centro o periferia de la perforación) y cuándo se mide (su fase de extracción). Cunningham juzga que "se necesitan más estudios, pero la evidencia (¡supersic!) sugiere que existe una posibilidad que el gas shale no es mejor para el clima que el carbón".


Otro problema es que este tipo de publicaciones del más alto rigor científico no sean conocidas por la opinión pública, lo cual radica en el secuestro y/o el dominio catastral de los interesados multimedia por las megatrasnacionales gaseras/petroleras vinculadas a Wall Street, como es el caso flagrante del mayor banco invisible de inversiones del mundo BlackRock que controla a las principales petroleras de EU, no se diga a sus gaseras y multimedia.


Y ahora nos vamos con el árbitro: la polémica Agencia de Protección (¡supersic!) al Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés), cuya supuesta neutralidad ha sido cuestionada cuando su reglamentación tendrá efecto en 2015 para "gobernar los nuevos sitios de fracking" y que obligará a los operarios a capturar el metano emitido.


Lo mejor que se puede decir de la parcialidad flagrante de la EPA, que ha beneficiado a las gaseras/petroleras texanas y a los inversionistas de Wall Street, es que sus supuestas regulaciones han sido muy laxas, por no decir inexistentes, y sólo sirven para engañar con el espejismo de la revolución energética estadunidense del siglo XXI.


Según Cunningham, el estudio del PNAS también sugiere que la EPA no posee siquiera los datos básicos para regular, por lo que se duda mucho que sus futuras reglamentaciones sean apropiadamente calibradas. ¡Uf!

Esta EPA se parece mucho a las vilipendiadas agencias bananeras, como el enterrado IFE, el sesgado Ifetel/Cofetel y la opaca Ifai del México neoliberal itamita.


Abandonando el bioético principio de precaución, lo peor es que el México neoliberal itamita, con la tercera mayor reserva de gas shale del mundo y sus marionetas adoctrinadas en la mendaz CNH, cada vez menos representativos de los ciudadanos, luego saldrán a rumiar los hallazgos sesgados de la EPA y se concretarán a obedecer las órdenes de la Seguridad Energética de Norteamérica en detrimento de la salud pública.


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