Bosques de Antioquia han perdido 65 por ciento de su extensión

El observatorio de Bosques de Antioquia alertó que solamente quedan 35% de los bosques que existían hace 10 años en el departamento de Antioquia. A pesar de que le atribuyen a este fenómeno la ganadería extensiva, las comunidades de la sub región norte de Antioquia han denunciado que, para la realización del proyecto Hidroituango, se deberán talar de 4.500 hectáreas de bosque tropical.

De acuerdo con el observatorio, de los 2.7 millones de hectáreas que había en ese departamento, para 2015 quedaban 2.2 millones. Además, de los bosques andinos, quedan un poco más de 5 mil hectáreas lo que corresponde al 35% del total que había antes. Esto hace al departamento de Antioquia la región con la tasa de deforestación más acelerada del país.


URABÁ HA SIDO LA REGIÓN MÁS AFECTADA POR AFECTACIÓN A BOSQUES ANDINOS


El Observatorio indicó que “la transformación del paisaje está relacionada con el cambio del uso de la tierra para actividades agropecuarias como la ganadería”. Además, la cobertura de bosques en Antioquia tuvo una pérdida de 19.700 hectáreas al año desde 1990 hasta 2015 donde los bosques secos fueron los más afectados pues presentaron una reducción del 55% para ese periodo. (Le puede interesar:“Comunidades fortalecen sus estrategias para conservar los bosques colombianos”)


En su libro presentado este año “Bosques Andinos: estado actual y retos para su conservación en Antioquia”, establece el Observatorio que “los municipios con mayor pérdida de cobertura de bosque fueron Turbo, Murindó, Dabeiba, Mutatá y Chigorodó”. Además, teniendo en cuenta el área de cada lugar, “los que presentaron mayores pérdidas fueron Itagüí, San Juan de Urabá, Carepa, Cisneros y Chigorodó”.


Esto hace que la región del Urabá sea la que mayores pérdidas de bosque andino ha tenido y está asociada a actividades como la ganadería y la deforestación. Además, recalcan que el 100% del agua disponible del Valle de Aburrá proviene de los ecosistemas de bosque andino que está en riesgo.


BOSQUE SECO TROPICAL DE ANTIOQUIA TAMBIÉN ESTÁ EN RIESGO


A este panorama, se suma el peligro que corren los bosques secos tropicales que se encuentran en la sub región norte de Antioquia debido a la realización de mega proyectos como Hidroituango. En diferentes oportunidades, el Movimientos Ríos vivos ha manifestado que, la inundación de la represa, va a afectar toda la flora y la fauna que se encuentra a lo largo de 12 municipios que se verán afectados con la construcción. (Le puede interesar:“ESMAD desaloja a campesinos de Sabanalarga en Antioquia”)


Además, de acuerdo con el Movimiento y según los permisos ambientales que tiene el proyecto, “se tendrían que talar 4.500 hectáreas que hacen parte de la inundación”. Ante esto y teniendo en cuenta la fase en la que se encuentra el proyecto Hidroituango, “hasta el momento han sido taladas 5% del total esas hectáreas”. Esto además de afectar los ecosistemas, pone en riesgo la búsqueda de personas desaparecidas por el conflicto armado.


Contagio Radio
19 febrero 2018

Publicado enColombia
Viernes, 16 Febrero 2018 05:42

Pensar los bienes comunes

Pensar los bienes comunes


Los comunes son los bienes que son de todos y que a todos nos interesa conservar

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Para pensar los bienes comunes “fuera de la caja”, pensad en algo que a todos nos conviene cuidar y mantener en buen estado, pero para lo que no existen incentivos particulares para hacerlo. En este sentido, normalmente, se identifican tres tipos de bienes comunes:


1) Los bienes comunes tradicionales se refieren a recursos de los que toda una comunidad o un pueblo depende: el agua del río que pasa por allí, los pastos, la tierras de cultivo, las zonas de pesca, etc. Se trata de recursos que no pueden dividir fácilmente y que ninguno del pueblo se puede apropiar por sí mismo. Si no lo cuidan, todos mueren de hambre, pero no hay nadie en concreto que tenga un incentivo personal para cuidarlo. De ahí que se tengan que poner de acuerdo para cuidarlo entre todos, estableciendo normas y regulaciones de uso común. Eso es el gobierno de los bienes comunes, o lo que es lo mismo, el gobierno común de los bienes. Elinor Ostrom lo describe brillantemente en el libro que lleva ese título.


2) Los bienes planetarios se refieren a la atmósfera, los océanos, la biodiversidad que son patrimonio de toda la humanidad (y del resto seres vivos). Nadie en concreto parecer tener responsabilidad de cuidarlos, no se obtiene un beneficio particular por cuidarlos con respecto a quienes no los cuidan. Más bien es al contrario,

contaminando estos recursos es como obtenemos beneficios particulares. De ahí que hagan falta acordar normas y regulaciones para reducir la contaminación, y por eso todos los países del planeta se reúnen en cumbres sobre el clima, para no llegar a ningún acuerdo porque sus gobiernos están más interesados en ventajas particulares que en el bien común. (nótese la polisemia de “bien común” como recurso común y como algo que es bueno para todos).


3) Los comunes digitales, se refieren al conocimiento compartido que es gratis y está accesible para todos, pero para el que hace falta un sistema de gestión de ese conocimiento para asegurar que tiene cierta fiabilidad y validez. Ahí está la Wikipedia con sus reglas y distribución de tareas para permitir que el resultado tenga una fiabilidad bastante aceptable; o las comunidades de software libre que trabajan coordinadamente de acuerdo a normas y protocolos propios para crear algunos de los mejores programas informáticos que existen.


La clave de todos estos sistemas de gobierno común está en que los acuerdos entre las partes son la forma más eficiente de gestionar estos recursos. Lo que lo diferencia de las otras dos formas de gestión conocidas: la centralizada y la de mercado.


En todos estos casos, una autoridad central tendría muy difícil legitimarse como propietaria o administradora del bien; y si lo hiciera, le sería muy difícil gestionarlo eficientemente, por falta de información, conocimiento y capacidad de acción.


También son recursos difíciles de gestionar por un sistema de mercado, puesto que para que los agentes económicos colaboraran en el cuidado del bien, habría que crear incentivos económicos particulares para orientar su acción, lo que en la práctica requiere (de nuevo) una regulación centralizada. Un ejemplo de este intento sería el mercado de venta de derechos de emisión de CO2, sin embargo, su eficacia para reducir la contaminación es muy limitada, porque sigue apelando a incentivos particulares.


En definitiva, los comunes muestran la necesidad de un sistema de acuerdos colectivos para regular en base al interés común (=conservar el recurso en buen estado) y no al interés particular (=hacer el mayor uso del mismo). Esa es la clave del concepto de procomún que se puede aplicar a muchos ámbitos.
Ahora, pensad “fuera de la caja”:


Podemos aplicar esta idea, por ejemplo, al concepto de privacidad y al modo en que es explotada en los reality shows. Todos tenemos una intimidad y a todos nos conviene que exista un respeto por la intimidad de los demás, en base a eso valoramos una serie de normas (de forma explícita o implícita) para el respeto a la intimidad de los demás. En las relaciones sociales (digitales o no) esto implica un código de conducta de respeto hacia los demás. Renunciamos al beneficio que podríamos obtener faltando al respeto o apelando a los trapos sucios de los demás para facilitar una cultura del respeto de la que nos beneficiamos.


También podemos aplicar esta idea a la comunicación pública en general, y en particular al modo en que apela a las emociones de la gente. Desde un respeto al bienestar común, renunciaremos a estimular determinadas emociones negativas (racismo, sexismo, odio, etc.) porque no queremos vivir en una sociedad en la que esas emociones sean predominantes, aunque en el corto plazo podamos obtener un beneficio apelando a alguna de ellas.


En estos dos casos no hay normas explícitas de gestión comunitaria, ni hay un bien o recurso material concreto que gobernar, pero en la práctica funciona el mismo principio de actuar en base a un sentido colectivo de respeto a un un interés común. En este sentido, los modos de gobierno de los bienes comunes (los tradicionales de Ostrom o los digitales como la Wikipedia) nos pueden ser útiles para pensar cómo se podría mejorar la gestión de otras cuestiones que nos afectan a todos y que a todos nos interesa cuidar y mantener.


Los comunes son los bienes que son de todos y que a todos nos interesa conservar

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18 mineros ilegales mueren en un enfrentamiento con el Ejército venezolano en la región de Guayana

El Gobierno de Venezuela los identifica como grupos de delincuentes que ejercen el control de la explotación de oro


El Ejército venezolano tuvo un enfrentamiento con un grupo de mineros ilegales en el yacimiento de oro de Cicapra, cerca de la zona selvática de Guasipati, en el sur del país. El combate resultó en 18 muertos: una mujer y 17 hombres, quienes portaban armas tipo militar.


El procedimiento es una de varias estrategias de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para recuperar el control económico de las intrincadas zonas selváticas contiguas a la Amazonia venezolana, donde ha proliferado la minería ilegal realizada por bandas criminales en los últimos cinco años. De acuerdo con un reporte de Región Estratégica de Investigación Penal (Redip), los cuerpos de los contrabandistas no pudieron ser identificados.


Los yacimientos auríferos en zonas específicas de las regiones selváticas de Venezuela han ido deviniendo lentamente en espacios controlados por la delincuencia, en los cuales han tenido lugar crímenes que han producido estupor en la sociedad. En algunas de estas poblaciones, son los capos de la zona, llamados pranes en la jerga carcelaria, los que controlan el flujo del comercio e imponen abiertamente sus intereses. Una de las más comentadas ha sido la masacre de Tumeremo, en la cual 17 mineros fueron asesinados por Jamilton Ulloa Suárez, un capo de origen colombiano conocido como El Topo.


Tal circunstancia ha ameritado la presencia activa de equipos especializados del Ejército venezolano. Ulloa, como otros hampones que dominaban estos espacios, fue ultimado en un operativo militar.


El deterioro de las actividades económicas vinculadas con la minería se ha consolidado durante el gobierno de Nicolás Maduro. En un esfuerzo especial para diversificar las fuentes de ingreso de la República, su administración ha decidido llevar adelante el megaproyecto del Arco Minero del Orinoco, una ambiciosa plataforma de inversión y explotación minera en la región de Guayana, al sur del río, que incluye capitales extranjeros especializados. El Gobierno venezolano busca convertir en ingresos líquidos los abundantes recursos existentes en la zona, como los minerales estratégicos. Algunos de estos espacios son ya teatro de operaciones de estos grupos delincuenciales.


Como proyecto, el Arco Minero del Orinoco ha sido duramente criticado por organizaciones ambientalistas, partidos políticos, sindicatos, e incluso por voceros disidentes del chavismo, ubicados a su izquierda, como la exministra Ana Elisa Osorio. Ellos argumentan que el desarrollo de esta iniciativa traerá trastornos ambientales irreversibles, con graves consecuencias para los recursos hídricos, y agudizará el problema de la descomposición social en amplias zonas del territorio nacional que hoy están casi despobladas. Los defensores del proyecto sostienen precisamente lo contrario: que el Arco Minero ha llegado para enfrentar y resolver estos problemas, al regularizar y normas los usos y promover el desarrollo.

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'Ni un pozo más': Ecuatorianos dicen 'No' a la extracción petrolera en el Amazonas

Se ampliará la zona intangible, libre de extracción de cualquier tipo, incluyendo la petrolera, dentro del Parque Nacional Yasuní.

 

El pasado domingo 4 de febrero, los ecuatorianos se pronunciaron a favor de reducir el área de extracción petrolera y ampliar la zona protegida en el Parque Nacional Yasuní, ubicado en la región amazónica ecuatoriana.

 

Los ciudadanos respondieron de forma positiva a la pregunta 7 de la consulta popular, que convocó el presidente Lenín Moreno. La interrogante era: ¿Está usted de acuerdo en incrementar la zona intangible en al menos 50.000 hectáreas y reducir el área de explotación petrolera autorizada por la Asamblea Nacional en el Parque Nacional Yasuní de 1.030 hectáreas a 300 hectáreas? Los resultados fueron claros: el 67,3 % dijeron 'Sí' y solo el 32,7% que 'No' (con el 99,62 % de las actas procesadas por el Consejo Nacional Electoral —CNE—).

 

En las provincias donde se encuentra el Yasuní, que son Pastaza y Orellana, el resultado a favor del 'Sí' fue aún mayor: en la primera, el 83,36 % de los votantes dieron su afirmación a la pregunta; y en la segunda, lo hicieron el 75,48 %.

 

El Yasuní, Reserva de la Biosfera

 

El Yasuní es una de las zonas más biodiversas del planeta, con más de 2.100 especies de flora identificadas, aunque se estima que son más de 3.000; y unas 598 especies de aves, unas 200 de mamíferos, 150 de anfibios y 121 de reptiles. El parque se creó en 1979, abarcando un área de 1.022.736 hectáreas, y 10 años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró a ese territorio como Reserva de Biosfera.


El Yasuní, además de ser el albergue de una gran biodiversidad, es el hogar de varias etnias indígenas: Waorani, Shuar, Kichwa, Tagaeri y Taromenane, estas dos últimas son pueblos en aislamiento voluntario. En 1999 se creó, por decreto del entonces presidente Jamil Mahuad, la Zona Intangible Tagaeri-Taromenane (ZITT); no obstante, fue durante el mandato de Alfredo Palacio (2005-2007) que se delimitó el área, abarcando un total de 758.773 hectáreas, un lugar seguro para los pueblos ancestrales y libre de la extracción de cualquier tipo, incluyendo la petrolera.

 

¿Qué significa y cuál es el alcance de la medida consultada?

La pregunta apunta a dos temas: Ampliar la ZITT y disminuir el área de explotación petrolera.


1.- Ampliar la ZITT


En concreto, a las 758.773 hectáreas protegidas se le sumarán "al menos 50.000", como decía la consulta. El ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez, ya adelantó que serán específicamente 62.188 hectáreas adicionales.


Grupos ecologistas, entre ellos YASunidos, llamaron a votar 'Sí' en la reciente consulta, bajo el lema 'Ni un pozo más', aunque reconocieron que había muchos puntos que no estaban bien definidos en el plebiscito sobre este tema. Pedro Bermeo, vocero de YASunidos, señaló que, aunque "no es claro, no dice cuándo, dónde ni cómo", el hecho de que el Estado "reconozca la existencia de los Pueblos Aislados —o más bien pueblos acorralados— es muy positivo para la supervivencia de estos pueblos, más aún ampliar la ZITT".



2.- Reducir la explotación petrolera en el parque


La parte final de la interrogante decía: "reducir el área de explotación petrolera autorizada por la Asamblea Nacional en el Parque Nacional Yasuní de 1.030 hectáreas a 300 hectáreas".


Se refiere en concreto a las 1.030 hectáreas que la Asamblea Nacional aprobó que fueran espacio para la extracción petrolera en Yasuní, específicamente en el llamado eje Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), que comenzó a explotarse en 2016, una zona que tiene el 42 % de las reservas de crudo del país. La aprobación se hizo por solicitud del entonces presidente Rafael Correa, luego que no tuviera éxito la iniciativa Yasuní ITT, que buscaba una contribución internacional de 3.600 millones de dólares, percibidos a lo largo de 12 años, a cambio de dejar el crudo de la zona bajo tierra.


Bermeo señala que tienen estudios técnicos basados en los informes de la misma Petroamazonas, que trabaja en la zona, que demuestran que ya están explotadas más de las 300 hectáreas en el Yasuní que propone el gobierno, "por lo que daremos la pelea para que se pare ahí".


"No se sabe si la ampliación de la zona intangible es hacia el norte, sur, este u oeste y tampoco se sabe dónde estarán las 300 hectáreas", dijo, por su parte, Ramiro Ávila Santamaría, abogado, experto en derechos humanos y ambientales, y catedrático de la Universidad Andina Simón Bolívar, quien considera que no hay claridad con lo que pretende el gobierno en el Yasuní.


Mientras, ya se sabe que una comisión técnica integrada por los ministerios de Hidrocarburos, Justicia y Ambiente, será la encargada de evaluar las áreas que serán incluidas a la ZITT, informó el ministro Pérez.

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La minería, a pesar de todo el costo ambiental que acarrea para quienes habitan los territorios bajo explotación, así como para la misma naturaleza y las otras especies que la habitan, es defendida desde el Estado por el dinero que pagan las mineras al fisco nacional. En el caso de Cerrejón, ¿cuánto cancela este grupo minero por estos rubros y cuánto ahorra por exenciones de distinto orden? Las sumas y restas arrojan muchas preocupaciones y revelan algunas verdades que ponen en duda las pretendidas ventajas para el país de ampliar la explotación de carbón en La Guajira.

 


El pasado mes de noviembre la Corte Constitucional tomó la decisión de suspender el desvío del arroyo Bruno en La Guajira que pretendía hacer la empresa Cerrejón para extraer el carbón localizado en el cauce de este arroyo. La Corte argumenta que el proyecto de expandir esta mina puede atentar contra derechos fundamentales de la población local, tales como el agua, la seguridad alimentaria y la salud. Por su parte, la empresa sostiene que las obras de este proyecto fueron aprobadas desde 1998 por el Ministerio de Ambiente e incluidas en el Plan de Manejo Ambiental vigente desde 2005 y aprobado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla)1. La solicitud específica de desviar este arroyo fue aprobada por la Anla mediante la Resolución 759 del 14 de julio de 2014.


¿Cuánto gana el Estado, en lo económico, por una decisión como la tomada por la Anla?

 

Sin entrar en una discusión jurídica, es bueno tener en cuenta diversos aspectos abordados explícitamente por la Constitución Política y que son relevantes para un análisis económico de la explotación minera:

 

  • Como propietario de los recursos del subsuelo, el Estado debe velar porque los resultados de su explotación deben cumplir con principios de eficiencia, economía, equidad y valoración de costos ambientales (Art. 267). Esto implica realizar análisis económicos de las condiciones en que se lleva a cabo la explotación de estos recursos, para evaluar si el Estado obtiene una contraprestación adecuada por dicha explotación, garantizando una distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo y la preservación de un ambiente sano, orientado todo ello al cumplimiento de los objetivos del Estado Social de Derecho (Art. 334).
  • Las regalías constituyen la contraprestación que recibe el Estado por otorgar el derecho a la explotación de los recursos del subsuelo a los particulares (Art. 360).
  • Además de recibir las regalías como contraprestación por la explotación de un recurso del subsuelo, el Estado debe prevenir y controlar los factores de deterioro ambiental, imponer las sanciones legales y exigir la reparación de los daños causados. Es este sentido, las regalías no pueden destinarse para cubrir los costos de dichas obligaciones, ya que ellas deben ser asumidas de manera obligatoria por quienes realizan la explotación de los recursos del subsuelo (Art. 80).
  • Las empresas que participan en la actividad económica no solo tienen derechos, sino que tienen deberes constitucionales que deben cumplir (Art. 333).
  • Todo lo anterior, en cumplimiento del derecho de las personas a un ambiente sano, garantizando su participación en las decisiones que las afecten y protegiendo la integridad ambiental (art. 79).

 

En este contexto, para una evaluación económica de la concordancia de la intervención del cauce natural del arroyo Bruno con los postulados constitucionales enunciados, debemos tener en cuenta el análisis de dos insumos fundamentales:

 

La valoración económica de los costos ambientales, tomando como punto de partida inicial las referencias a este aspecto contenidas en los actos administrativos de la Anla.

 

La contraprestación económica que recibiría el Estado a través de las regalías, tomando como referencia las contraprestaciones que el respectivo operador ha transferido al Estado.

 

Consideraciones que nos obligan a: 1) una reflexión sobre la valoración económica de los costos ambientales; y 2) un análisis de las regalías pagadas por la empresa al Estado.

 

Valoración económica de los costos ambientales

 

Proceder con esta valoración prevista en los estudios de impacto ambiental y en sus respectivos planes de manejo, obliga a evaluar dos componentes centrales: la magnitud de los impactos sociales y ambientales que se generarían como resultado de la actividad propuesta; y los recursos económicos que tiene que invertir el operador de la extracción minera para cubrir los costos requeridos para prevenir, mitigar, reparar o compensar los impactos negativos identificados.

 

Pues bien, al revisar la Resolución Nº 759 emitida por la Anla el 14 de julio de 2014, no se encuentra referencia alguna a la valoración económica de los impactos ambientales y sociales que se generarían con la intervención del cauce del arroyo Bruno. Tampoco hay referencia a cuáles son los recursos comprometidos por parte del operador para implementar el plan de manejo a que se refiere la mencionada Resolución.

 

En relación con el primer aspecto, esta valoración es imprescindible al menos en dos componentes básicos de un plan de manejo: 1) hay ciertos impactos negativos que, por exigente que sea un plan de manejo, no logran ser prevenidos, mitigados ni reparados. En consecuencia, debe recurrirse a una compensación de los mismos. 2) como su nombre lo indica, mitigar un impacto implica que se atenúa su efecto, pero que una porción del mismo prevalece y por tanto también debe ser compensado2.

 

La valoración económica de los impactos a ser compensados, así como de la porción de los impactos mitigados que prevalece, se requiere para determinar si las compensaciones incluidas en el plan de manejo guardan correspondencia con los impactos a compensar. La valoración económica es entonces el procedimiento para adelantar este análisis.

 

Por otra parte, un plan de manejo es una obligación contractual acordada entre el Estado (representado en este caso por la Anla) y el operador (la empresa Cerrejón), donde se fijan las inversiones y los costos de operación requeridos para implementar este plan. Como en cualquier relación contractual de esta naturaleza, la cual implica una inversión a cargo del particular, el acto administrativo debería aludir tanto a los montos a ser asignados, como a la correspondencia entre estos montos y las acciones propuestas.

 

Adicionalmente, el Código de Minas (Ley 685 de 2001) establece en su artículo 280 que la empresa minera debe suscribir una póliza de garantía de cumplimiento minero-ambiental, la cual debe ser aprobada por la respectiva autoridad y que, entre otras, ampare el cumplimiento de las obligaciones mineras y ambientales. Es decir, que ampare el cumplimiento del plan de manejo ambiental, lo cual supone una cuidadosa revisión de los costos de implementación de dicho plan. Nuevamente, los actos administrativos aquí referidos no hacen mención alguna al cumplimiento de esta obligación.

 

La ausencia en el acto administrativo de la Anla de estos componentes de valoración de costos ambientales, llevan a emitir como concepto que es conveniente mantener la suspensión de la intervención del cauce natural del arroyo Bruno ordenada por la Corte Constitucional. Suspensión que debe mantenerse, por lo menos, hasta tanto la Anla como representante del Estado, demuestre, además de otros requisitos imprescindibles, que se está cumpliendo a cabalidad con una adecuada valoración de los costos ambientales que permita tener certeza económica del cumplimento de las obligaciones constitucionales a cargo del operador.

 

 

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Las regalías como contraprestación económica a favor del Estado

 

Además de cumplir con todas las obligaciones sociales, ambientales y tributarias que son connaturales a cualquier agente que realice una actividad económica, en el caso de la explotación de recursos del subsuelo existe una obligación adicional, establecida en la propia Constitución Política: el pago de las regalías a favor del Estado, como contraprestación económica por explotación del recurso del subsuelo de su propiedad. Estas regalías, que representan conceptualmente la participación del Estado como propietario de los recursos del subsuelo en las utilidades de su explotación, no deberían excluir el pago de ningún tipo de impuestos. Sin embargo, esto no sucede en el marco de la legislación vigente en el país. En efecto, el Código de Minas prohíbe expresamente (artículo 231) que los departamentos y municipios cobren impuestos directos o indirectos a la actividad minera que se desarrolle en su territorio.

 

En relación con las regalías, uno de los argumentos recurrentes de las autoridades nacionales para impulsar el sector minero es la importancia que ellas tienen para generar ingresos para el Estado. Al respecto, el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 plantea la estrategia de consolidar el sector minero como impulsor del desarrollo sostenible del país, con responsabilidad social y ambiental, con el siguiente argumento3:

 

El sector minero es una importante fuente de recursos para la inversión pública y el desarrollo económico del país. Con el fin de aprovechar esta oportunidad de recursos de manera ordenada, aportando al desarrollo social, en armonía con el medio ambiente y con otras actividades productivas, el Gobierno nacional incentivará la inversión privada a través del establecimiento de un esquema regulatorio organizado y transparente, y de la dotación de bienes públicos al servicio del sector, desde una visión territorial y ambientalmente responsable.

 

En esta misma dirección, el Ministerio de Minas y Energía en su Política Minera 2016-2025 plantea que este sector es una fuente de ingresos importante a nivel nacional y local y resalta que “solo con los recursos obtenidos por regalías entre 2010-2015, que ascienden a $9.7 billones, se pueden financiar dos años completos del programa social Familias en Acción”4.

 

Teniendo en cuenta estos argumentos, ¿cómo se han aplicado las regalías al grupo Cerrejón en los últimos años?


Para mirar la evolución de las regalías causadas a favor del Estado por la extracción de carbón por el grupo Cerrejón, se cuantifica el volumen de carbón extraído entre 2002 y 2015, en cuatro contratos reportados a nombre de este grupo (tabla 1); información que se complementa con el valor de las regalías anuales pagadas por el grupo Cerrejón al Estado (tabla 2), para poder analizar el valor pagado por tonelada de carbón extraído, en cada uno de los contratos (tabla 3).

 

 

tablas

 

 

Las cifras indican que efectivamente la empresa ha pagado por regalías sumas importantes, superando en muchos años los 300 mil millones de pesos. No hay duda en ello, pero sí amerita un análisis complementario. En primer lugar, para identificar si esta actividad sí está generando recursos adecuados al Estado es bueno revisar el valor pagado por las regalías correspondientes al denominado contrato Comunidad. Como se observa en la tabla 3, en casi todos los años por este carbón se pagaron regalías apenas simbólicas, de menos de mil pesos por tonelada, mientras que en los otros contratos se pagaron casi siempre por encima de 10 mil pesos e incluso en algunos años por encima de 30 mil pesos por tonelada extraída. Situación originada en el hecho que dicho contrato opera en lo que se denominan “títulos de propiedad privada”, los cuales por decisión de las autoridades nacionales pagan una tarifa apenas simbólica por concepto de regalías. Esta situación tiene serias repercusiones sobre la participación del Estado en las regalías, toda vez que este contrato tiene un peso significativo en la extracción total de carbón en La Guajira, especialmente entre los años 2010 y 2014 cuando alcanzó a representar una quinta parte del total del carbón explotado por este grupo empresarial.

 

Por otra parte, esta empresa se vio favorecida desde el año 2005 por un concepto de la Dian que les permitió a las empresas mineras deducir las regalías como un costo de producción en la liquidación del impuesto a la renta. Concepto que significó importantes ahorros en el pago de impuestos y que recientemente fue declarado nulo por el Consejo de Estado.

 

Estos privilegios para una empresa como el grupo Cerrejón no paran allí. En efecto, entre los años 2002-2011 la empresa se benefició de una norma que estaba especialmente orientada a favorecer las empresas emergentes que operaban en la frontera: la exención del pago de impuestos a los combustibles en las áreas de frontera. Durante este período, los ahorros en costos de combustible le pudieron significar a la empresa sumas que representaron más de tres veces las regalías pagadas en el mismo período de tiempo.

 

Para una síntesis de estos beneficios para una empresa como Cerrejón, y los consecuentes costos para las finanzas del Estado, la siguiente gráfica muestra unas cifras que ilustran esta situación. Por una parte, las barras positivas muestran lo efectivamente pagado por la empresa por concepto de regalías. Y sin contabilizar lo que dejaron de recibir los municipios y el departamento de La Guajira por la exoneración del pago de impuestos territoriales, las barras negativas muestran los tres tipos de beneficios empresariales otorgados a la empresa, en contravía de los intereses colectivos del país: las regalías omitidas en el contrato Comunidad; el impuesto a la renta dejado de recibirse por la deducción de las regalías como costo de producción; y las ventajas que durante muchos años tuvieron de no pagar ningún impuesto sobre los combustibles.

 

En conclusión, como se observa en el gráfico, las ventajas económicas recibidas por la empresa durante muchos años, todas ellas a costa del interés colectivo expresado en las finanzas del Estado, prácticamente han anulado las regalías causadas. De allí que la suspensión de la ampliación de las actividades extractivas que se pretendían realizar en el cauce del arroyo Bruno es más que justificada, por lo menos y entre otras cosas, hasta tanto no se evalúe si esta explotación sí deja algún beneficio para el país. Y por supuesto, que se tengan en cuenta antes de cualquier decisión al respecto, los intereses de las comunidades locales.

 

* Economista. Integrante del Comité Académico del Foro Nacional Ambiental.
1 Cerrejón. Decisión de la Corte Constitucional afecta plan minero de Cerrejón. 19 de diciembre de 2017 (www.cerrejon.com)
2 Como lo expresa el Diccionario de la Real Academia Española, mitigar significa “moderar, aplacar, disminuir o suavizar algo riguroso o áspero”.
3 Departamento Nacional de Planeación, DNP. Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018: Todos por un nuevo país. Bogotá, D.C., 2015, p. 238.
4 Ministerio de Minas y Energía. Política Minera de Colombia. Bases para la minería del futuro. Bogotá D.C., abril de 2016, p. 9.

Publicado enEdición Nº242
Estados Unidos vuelve a permitir las investigaciones que pueden producir virus letales

La Administración de Trump levanta una moratoria de Obama a la financiación de experimentos con gérmenes peligrosos


Los experimentos de riesgo vuelven a los laboratorios de Estados Unidos. El Gobierno de Donald Trump ha levantado esta semana una moratoria a la financiación de investigaciones que pueden incrementar el peligro y el contagio y los gérmenes. En otras palabras, abre la puerta a una serie de ensayos controvertidos que pueden convertir los virus en un arma letal, algo que llevaba prohibido desde 2014 por de Barack Obama.


La medida desbloquea la manipulación y refuerzo de patógenos como el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio (MERS), gripe o el síndrome respiratorio agudo y severo (SARS) y extiende este tipo de métodos a otros virus como el ébola. Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en sus siglas en inglés) anunciaron la decisión el pasado martes y recalcaron que estas investigaciones solo podrán llevarse a cabo previa consideración de un grupo de expertos de la agencia, que deben concluir que los méritos científicos y beneficios potenciales justifican el riesgo.


Los defensores de este tipo de experimentos (conocidos como gain-of-function en la jerga científica) ponen el acento en su mayor capacidad de hallazgo y desarrollo de vacunas, mientras que los detractores se llevan las manos a la cabeza por el peligro que supone cualquier error o fuga de virus de semejante calibre. La moratoria de Obama llegó, de hecho, en un momento de mucha polémica sobre este asunto, el mismo año en se supo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades habían expuesto de forma accidental a los trabajadores de su laboratorio de Atlanta a un brote descontrolado de ántrax.
El director del NIH, Francis Collins, resaltó este martes que las investigaciones de este tipo se recuperan tras un proceso de deliberación de tres años llevado a cabo por expertos del sector público y privado.

“Tenemos la responsabilidad de asegurar que la investigación con agentes infecciosos se lleva a cabo de forma responsable”, afirmó Collins, que dirige esta agencia pública desde 2009, al inicio de la era Obama.
Además, durante el tiempo que duró la moratoria, 10 de los 21 proyectos que quedaron paralizados obtuvieron una dispensa para seguir adelante extremando la seguridad porque se consideraron excepcionales. Se trataba, en concreto, de unos experimentos sobre el MERS y la gripe. Para Collins, el nuevo marco de trabajo aporta garantías adicionales que “maximizan el beneficio” y minimizan el riesgo.

 

Washington 22 DIC 2017 - 12:40 COT

Científicos observan por primera vez cómo una especie se transforma en otra nueva

La evolución de una nueva especie se observó en el pájaro conocido como pinzón de Darwin, en las islas Galápagos.

 


Por primera vez, científicos fueron capaces de observar en tiempo real y en un entorno salvaje la evolución de una especie a otra completamente nueva, reporta el portal Science Alert.


La secuenciación del genoma confirmó la nueva especie del pinzón de Darwin, endémica de la pequeña isla Daphne Mayor en el archipiélago de Galápagos, Ecuador, y que fue denominada 'Big Bird'.
Durante las últimas cuatro décadas, científicos de la Universidad de Princeton (EE.UU.) y de la Universidad de Upsala (Suecia) realizaron la observación directa del origen de esta nueva especie durante un trabajo de campo realizado en la isla. El estudio que detalla los resultados fue publicado en la revista 'Science'.

El portal científico precisa que 2 de al menos 15 especies del pinzón de Darwin se unieron en el proceso de la llamada hibridación de especies para crear una completamente nueva, lo que ocurrió hace 36 años. En concreto, se trató de un ejemplar masculino de la especie 'Geospiza conirostris', un intruso en Daphne Mayor, que se apareó con dos hembras de una de las especies nativas de la isla. Y esto dio comienzo a un nuevo linaje.


Se explica que la nueva especie estaba completamente aislada, porque su canto inusual no atraía a las hembras nativas, y tuvo que aparearse dentro de su propia especie para sobrevivir. Este hecho solo fortaleció el desarrollo de la nueva especie.


Durante las sequías en la isla en 2002 y 2003, cuando el nuevo linaje estaba en su cuarta generación, sobrevivieron solo dos ejemplares que también se aparearon entre sí y produjeron 26 crías. "Todos menos 9 sobrevivieron para reproducirse, produciendo un linaje terriblemente endogámico", según la investigadora Rosemary Grant.


Debido a que los pinzones híbridos eran más grandes que los nativos, los mismos pudieron acceder a nuevos alimentos y sobrevivir. Al visitar la isla en 2012, los investigadores contaron 23 individuos y 8 parejas reproductoras de esta especie.


"La novedad de este estudio es que pudimos seguir la aparición de nuevas especies en la naturaleza", comentó Rosemary Grant, citada por Phys.org. "Durante nuestro trabajo en Daphne Mayor pudimos observar el apareamiento de dos aves de diferentes especies y luego seguir lo que sucedió para ver cómo se produjo la especiación".


Asimismo, los especialistas destacan que la formación de una nueva especie no tomó mucho tiempo y ocurrió en tan solo dos generaciones. Es decir, el nuevo linaje de 'Big Bird' se comportó como una especie diferente de pinzones de Darwin tras solo dos generaciones.

Publicado: 3 dic 2017 16:39 GMT | Última actualización: 3 dic 2017 19:55 GMT

Democracia de la Tierra y los Derechos de la Naturaleza

Vandana Shiva afirma que para la gente, una “democracia viva” es aquella que afecta a todos los aspectos de la vida, no solo a la vida humana, porque nos encontramos en un momento de la evolución en el que cualquier libertad de la especie humana debe incluir a la de otras especies, tanto animales como vegetales.

 

En un momento en que, alrededor del mundo, todo lo que existe debajo de la tierra está siendo extraído por corporaciones, que obtienen 17.000 millones de dólares de beneficios. Con toda esa cantidad de dinero, todas las restricciones e impedimentos legales, se derriban por la fuerza del dinero.

Hace unos meses atrás, casi por cinco días hubo imágenes del lodo rojo vertido en Hungría. Nadie conectaría el lodo rojo con el aluminio de las puertas de los salones, pero es la parte final de su producción. El aluminio está hecho con bauxita, por cada tonelada extraída de las minas, se produce una tonelada de desechos; 1300 barriles de agua son usados, 30.000 kilovatios de energía, pero todo esto es externalizado. Todo esto, en cada mina, es tomado debajo de la tierra y tornado a la superficie.

Por eso estuvimos felices, con el gran movimiento de resistencia contra la minería en la India que comenzó en 2006, en uno de los sitios más sagrados de la India llamado Niyamgiri, hogar de la tribu ancestral Dongria Kondh. Niya, significa “ley”. “La Montaña que se levanta sobre la Ley Universal” es el nombre en hindi para esta montaña. Los indígenas de la zona dijeron: “si ustedes derriban esta montaña, destruyen nuestro mundo”; porque todo está definido por esta montaña. Pero también tenían buenas razones científicas porque todos los arroyos y ríos que riegan el valle bajan de esta montaña, porque la bauxita es una muy buena fijadora de agua. Cada depósito de bauxita está junto a ríos y arroyos que salen de ella.

Existe una gran compañía con sede en India de nombre Vedantas, que justamente significa “El fin de los Vedas”. Los Vedas son el mayor grado de aprendizaje en esta cultura, detrás de ellos, está el real conocimiento del mundo. Esta compañía, que está devastando los derechos de la gente y sus ecosistemas, sobornan a las cortes, al Gobierno, y lograron, protecciones en cada nivel del Estado. Los indígenas de la zona fueron a la Corte Suprema, y un juez planteó, al aprobar este proyecto minero, que “todas las tribus y gentes de la selva debían ser civilizadas, debían ser sacadas de las junglas. Y la única manera de hacerlo era hacer funcionar la mina para que existiese crecimiento económico”. Esta montaña alberga tanta biodiversidad, tantas condiciones para la reproducción de especies, tenían semillas de más de 60 clases de mangos cultivados, piñas, naranjas, plantas medicinales, etcétera, y no necesitaban nada del mundo exterior, excepto sal; y a cambio de ella, tenían tanto para dar al resto del mundo.

Continuamos y persistimos apoyando con asesoramiento en el nivel científico y en la batalla jurídica. El Gobierno, eventualmente, tuvo que aceptar con vergüenza que había aprobado la construcción de esta mina. La compañía se retiró de la zona donde había trazado sus planes de operación y se acordó que se dejaría intacta la Montaña.

 

Economía

 

La única razón por la que la extracción petrolera, minera y todas las actividades destructivas que contaminan y destruyen la vida, sea definida como necesaria, es debido a una tramposa manera de presentar la relación costo-beneficio. Los costos siempre están ocultos y los beneficios siempre se encuentran exagerados. Además, los beneficios que, en realidad van a parar a las corporaciones se presentan como si la pobre tribu de repente se hubiese vuelto millonaria. Nunca dicen a dónde va el dinero. Nunca dirán que, en este momento, los commodities, que incluyen minerales y comidas –han convertido a la comida en commodities– es donde la mayoría del dinero hambriento de inversiones está yendo.

Cuando se trata de los ricos, los gobiernos tienen el dinero para gastar, así fue con los sesenta billones de dólares que dieron a los bancos. Desafotunadamente, siempre tienen el dinero para gastarlo en las cosas equivocadas; en bombas, en aviones de combate. Tienen el dinero para gastar en subvencionar a las grandes corporaciones e instituciones financieras, pero cuando se trata de asegurarse que el campesino reciba por sus productos un precio correcto, que la niñez tengan cobertura de salud, que todos puedan tener alimentos, entonces, de repente, están cortos de dinero. De pronto se han vuelto pobres. Y esta esquizofrenia de poseer riqueza ilimitada cuando se trata de ayudar a los ricos y tornarse miserables cuando se trata de ayudar a los pobres, es la fuente del error cuando definimos la economía.

La economía ya no es más eco-nomía; tiene la misma raíz lingüística que la palabra ecología. Ambas comparten su raíz en la palabra Oikos, que significa hogar. El hogar al que nos referimos es este planeta. Ecología es la ciencia de esta casa; la economía supuestamente debería ser la administración del manejo de este hogar. Mientras esto estuvo en manos de las comunidades locales, mientras estuvo en manos de sociedades democráticas, manejamos bien el hogar. No matamos a nuestros ríos, no talamos o destruimos nuestras selvas, no extrajimos hasta el último pedazo de mineral; no creamos hambre a través de un sistema alimentario que constantemente clama haber terminado con el hambre y la pobreza.

Hoy la economía es un elemento tan distante a cualquier noción de hogar y pertenencia. Ni al planeta ni a los hogares en términos de las economías domésticas de las familias. Oikos es un concepto vacío, vacío de hogar. Ya no se refiere al hogar-planeta, ni a la administración del hogar-familia de las economías domésticas.

 

La globalización

 

La globalización corporativa fue impulsada en las últimas dos décadas a través de dos instrumentos: el primero, aplicado hasta hace poco, en países del Sur; el ajuste estructural. Por supuesto, ahora el ajuste estructural está a las puertas en Islandia, Grecia y Portugal; es decir, el FMI ya no solo impone medidas de ajuste en el Tercer Mundo, ahora se ha vuelto un sistema global para hacer pagar a los pueblos y a la gente los errores generados por la codicia y la deshonestidad de las entidades financieras.

Cuando el mundo financiero es ahora, en sí mismo, tan deshonesto. Ahora las finanzas son 70 veces más grandes que la economía de bienes y servicios. Entonces, cuando unas finanzas son 70 veces más que el sector real de la economía, esas finanzas querrán controlar toda la economía. Este dinero hambriento está tan desesperadamente hambriento, que quiere la última gota de agua, la última biomasa, el último pedazo de alimento, etcétera, y lo quiere tomar en contra de los derechos de la naturaleza y de los derechos de la gente.

En India tenemos un poderoso artículo, el Nº21, que establece que el Estado “tiene la obligación de proteger la vida”. Este es el artículo en el que se basa cada proceso judicial ambiental, y se ha ganado cada uno de ellos, desde la minería de canteras, hasta la agricultura industrial contra la campesina, etcétera. El “deber del Estado de proteger la vida” significa que hay límites para las actividades comerciales que amenazan la vida. El primer caso ganado en la Suprema Corte de la India, tuvo un maravilloso juez, que sentenció que cuando el comercio amenaza la vida, el comercio debe ser detenido, porque la vida debe continuar.

El segundo instrumento es el de la globalización económica –la globalización corporativa. Esta perversión es la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los nuevos Tratados de Libre Comercio que se imponen a los países, desde que se la detuvo exitosamente en Seattle. Un pequeño puñado de activistas sentimos que era tiempo de que los asuntos del libre comercio sean tratados por la esfera pública. Esto no era “libre comercio”, sino comercio forzoso; esto no era sobre el bienestar de la gente o de los pueblos, sino sobre el bienestar de las corporaciones.

En un debate con la gente de la OMC en Washington, ellos sostenían que el libre comercio trataba sobre la democracia, sobre el derecho de la gente de elegir y comprar lo que quieren, cuando lo quieran y elegir el país de donde lo quieren. Les contesté que este modelo confisca la libertad de los ciudadanos al producir cosas que la gente podría proveerse por sus propios medios para manejar sus vidas y así evitar convertirse en consumistas. El consumismo es lo opuesto a la libertad. La palabra consumo viene de la edad media, para referirse a las personas que morían de tuberculosis, para graficar el modo en el que morían consumidos por la enfermedad. Pero ahora la palabra consumo supuestamente define nuestros más altos estándares de vida. Nuestras economías se destruyen en el nombre del consumo y el derecho de cada uno a comprar lo que quiere, pero el hecho es que no todos podemos ser consumidores.

Lo que tenemos es una situación desquiciada en la que un gran país como China parece ser el único productor para el mundo. Este país ingresó a la OMC en el año mismo de la masacre de Tianamén con la aprobación de los EU, porque las corporaciones querían trasladar sus fábricas allá para reducir los costos con mano de obra barata y maximizar los beneficios de este modo, así como se mudaron a la India para abaratar los costos del software. ¿Pero quiénes han hecho todo este dinero? ¡Cuarenta billones de dólares como ganancias anuales adicionales extraordinarias para IBM y la industria del software!, esto es lo que llaman outsourcing; sacar las industrias de su base nacional.

Pero la mayor operación de outsourcing es trasladar la contaminación y las industrias extractivas para que actúen con mayor intensidad en los países del Sur. Finalmente, tienes un sistema que piensa que el crecimiento sin fin y el consumismo ilimitado pueden seguir adelante sin tomar en cuenta los límites ecológicos del planeta, sin los límites económicos de la gente. Pero si la gente está desempleada ¿cómo van a ser consumidores?

La gente está comprando más y más todos los productos defectuosos de China y lo hace cada vez porque las cosas se estropean bastante rápido. Si en una aldea tú haces tus propios zapatos de cuero, te duraran por 5 o 10 años, haces un buen chal –todavía uso el chal y el sari que me tejió mi madre– y te durará un buen trecho de tu vida, compras un producto que imita una gran marca en China y al segundo día, mágicamente, se ha desintegrado. Entonces, hay muchas y muchas ventas para hacer, porque el mismo producto se venderá 500 veces debido a su rápido desgaste; y así, compras muchas veces en el más claro anonimato, porque no importa de dónde venga el producto.

Ésta es otra marca de la globalización: borra la fuente en donde se produce, la torna anónima. Le dicen que no importa de dónde venga el producto, usted no tiene por qué saber esto. Después de Seattle, el jefe de la reunión de la OMC, dijo que la esta organización es la ‘Constitución del Mundo’. ¿Quién escribió la Constitución del Mundo? Monsanto, porque ellos escribieron la parte sobre los derechos de propiedad intelectual forzando a que sea necesario firmar tratados adicionales sobre este tema.

Siempre ha existido comercio, pero todo estaba basado en decisiones soberanas de los gobiernos respecto de lo que se debía intercambiar. Era comercio basado en soberanía. El nuevo comercio resta importancia a la soberanía. Los nuevos tratados incorporados a la OMC, no estuvieron antes en el Gatt1, son los tratados de propiedad intelectual que proclaman que las semillas son propiedad de Monsanto, porque la semilla es su creación. Ahora Monsanto está tomando el papel de Dios: “Hemos inventado la vida en la tierra, deben pagarnos regalías”. ¿En qué se traduce el pago de las regalías en lo referente a las semillas? Hemos aprendido una muy amarga lección. Antes era imposible para una compañía proclamarse inventores de la vida, porque una especie tiene su integridad, la vida tiene su integridad, su complejidad, etcétera. Si te molestas en poner un gen tóxico en una semilla y preparas un OGM2, no será este gen el que defina la reproducción de la próxima generación de semillas, sino la cadena original de la semilla en la que insertaste el gen tóxico. Así que la vida, en sí misma, no puede ser “ingeniada”, no es sujeto de la ingeniería. La introducción de un gen no es “ingeniería” de la vida.

La Navdanya, “el nuevo regalo”

Por ello empezamos Navdanya, para decir que esto es improcedente y que, además, una patente sobre una semilla significa que un campesino no puede guardar semillas. Los representantes de Monsanto combatieron este riesgo en la OMC, convertiendo en un delito al almacenamiento tradicional de semillas de los agricultores. Los derechos de propiedad intelectual fueron la criminalización de los derechos de guardar e intercambiar semillas. Esto constituye una clara violación a los derechos de la naturaleza y los derechos de los agricultores.

Empezamos Navdanya, que significa nueve semillas y al tiempo significa “el nuevo regalo”. El nombre de las nueve semillas lo aprendí de un agricultor indígena. Estaba haciendo selección de semillas y no estaba segura de que el concepto que circulaba en esa época, recursos genéticos3, fuese el apropiado para nuestro trabajo. Durante una investigación sobre recolección de semillas en un área y encontramos a un agricultor con nueve tipos de cultivos. Debido a mi oposición a los monocultivos, cada vez que veo a un agricultor con más de un cultivo, lo celebro. Le dije: tiene nueve cultivos, ¡qué bien!, el agricultor se volteó casualmente y me dijo: Sí, Navdanya... Le dije, me contestas como si fuese algo muy significativo, ¿lo es? Él me contestó: ¿No sabe usted nada? En ese momento entendí que puedes tener un PHD y en realidad no saber mucho.

No sabía que las nueve semillas recreaban los nueve planetas del sistema solar y que representaban el balance de la nutrición en nuestros cuerpos. Es una cosmología sobre la armonía ecológica de la vida, sobre la armonía nutritiva en nuestros cuerpos. Y ahí, me dije a mí misma: ¡Claro! Ésta es la palabra, porque las personas que están en Navdanya pueden enseñarnos sobre las maneras de recreación de la vida. Nya significa nuevo y Nav también significa “regalo”, y este es el nuevo regalo para la humanidad: la idea de que compartir no es un crimen, que los bienes comunes son vitales para nuestra sobrevivencia. Desde que empezamos este trabajo en 1987, declaramos todos los años que todos nuestros miembros –no se necesita dinero para ser miembro, solo firmar un compromiso– estamos comprometidos con la protección de la vida, la protección de la agrobiodiversidad; hemos recibido estas semillas de nuestros ancestros, que las han compartido y almacenado, y es nuestro deber seguir almacenando y compartiendo las semillas, por lo que no obedeceré ninguna ley que declare ilegal el cumplimiento de mi tarea por el futuro de la tierra y de nuestras comunidades.

Este juramento significa la búsqueda de la verdad, y la verdad de la vida en la tierra es que la vida en la tierra es íntegra, no salió del laboratorio de Monsanto. Entró a su laboratorio y ellos pueden haberla mutilado, torturado, etcétera, pero no se creó en el laboratorio de Monsanto. Por tanto, guardar las semillas y mantenerlas libres de patentes es un elemento vital para la democracia de la tierra.

Otro tratado, otra columna de la globalización es el acuerdo agrícola sobre la tierra. Este acuerdo fue escrito por el vicepresidente de Cargill, que es la corporación más grande del mundo en el comercio de granos. Se convirtió en diputado para integrar la delegación estadounidense sobre agricultura, y así escribió el acuerdo sobre agricultura. Este documento es terriblemente aburrido, no tiene nada que ver con la tierra, no menciona a los alimentos, no menciona a los agricultores. Menciona impuestos de mercado, exportaciones competitivas y subvenciones domésticas.

Entre las semillas de Monsanto y los contenedores de Cargill, existe una sociedad. Cargill lleva y comercia las semillas que le pertenecen a Monsanto. Alrededor del mundo, todas las semillas que Cargill comercia fuera de los EU, le pertenecen a Monsanto. Y Monsanto, por supuesto, procura comprar todas las compañías de semillas, pero, desde luego, no pueden. Ellos poseen el 95 por ciento de las semillas genéticamente modificadas que se comercian en el mundo, pero también poseen una buena parte de las semillas no modificadas genéticamente, compran aquellas compañías que producen semillas orgánicas para cerrar las divisiones de producción orgánicas de estas compañías. No quieren, bajo ninguna circunstancia, estas divisiones, por ello, constantemente impulsan leyes que declaran ilegales los bancos de semillas, a fin de que todas las semillas sean patentadas.

En India, introdujeron el algodón genéticamente modificado de manera ilegal. Pero estaban tan confiados sobre su dominio en el mundo que pensaban que en un año estarían vendiendo el algodón genéticamente modificado de manera legal. Conozco mis leyes, sé que se deben hacer una serie de experimentos e investigaciones para aprobar una semilla genéticamente modificada, tenemos una Ley de Semillas que requiere varios procesos de experimentación previa, pero ellos pensaban que introducirían en la India los cultivos genéticamente modificados tal como lo hicieron en EU, sin obedecer ninguna ley o como lo han hecho en otras partes del mundo. Demandamos en la Suprema Corte y fueron forzados a pasar por todos los procedimientos legales y científicos para su aprobación.

Solamente llevaron dos clases de semillas de papas para experimentar. Recuerdo que fuimos una vez a una granja fuera de India para ver un experimento. Todos los años salen con la misma cosa, con que crearon un nuevo producto, una nueva calidad que siempre termina siendo una farsa. Decían haber incrementado la proteína en una papa, al poner genes de amaranto en ella. Por supuesto, el amaranto es muy proteico, es casi 40 por ciento de proteína. El problema con estas papas es que solo pudieron incrementar un pequeño porcentaje de proteína adicional y no sabían a papa. Estoy segura de que las papas en India tienen un alto nivel de proteína porque no “importan” la proteína de fuera, no la crean en laboratorio, y saben a papas. Pero una vez que vuelves un alimento en commoditie, ya no importan sus propiedades o para qué será usado. Si cultivo alimentos para comer, debo saber cómo se debe ver, cuál es su sabor, sé que esta clase de papa debe ser cocinada de esta manera, sé cómo deber ser preparado este arroz; una clase de arroz será buena para el estofado, otro será bueno para el arroz relleno, otro será bueno para los niños, otro será bueno para los ancianos, etcétera. Tenemos todo ese saber gracias a la diversidad. Pero cuando un alimento ha sido transformado en un commoditie, no importa. Irá a la industria del almidón. En Europa, a lo largo de un juicio contra una papa modificada genéticamente, se ha fallado a favor de esta papa bajo el argumento de que no será utilizada para consumo humano sino como fuente de almidón. Así han tratado de aprobarla, diciendo que una papa no es para comer. ¿Para qué cultivas una papa si no es para comer?, ¿acaso harán marcos para ventanas con las papas?, ¿de qué hablan?

Tomen el ejemplo de la soya, un cultivo que se usaba para comer y de repente existe un movimiento mundial para impedir la producción de la soya. No porque sea malo producir soya, sino que los acres de tierra que han incrementado los cultivos de soya en Argentina, Brasil, EU, serán transformados en combustible para autos, para torturar al material de la soya y fabricar, pienso. ¡Pero las vacas no quieren soya, lo que quieren es pasto! Su estómago está diseñado para procesar el pasto, son herbívoras; ahora no, de repente proclaman: ¡no comen pasto!

¡En EU la situación es una locura! El 70 por ciento de los cultivos va para el balanceado del alimento de las vacas, el 30 por ciento va para los agrocombustibles, ¿y todavía se piensan a sí mismos como el país super abastecedor de alimentos? ¡Ya no hay alimentos para abastecer a la gente después de la ganadería y el combustible! Este tipo de producción está creando falsa escasez. La primera falsa escasez es la de la biodiversidad. En la India, el algodón BT ha destruido 1500 variedades de algodón que solíamos sembrar. El precio del algodón ha subido de cinco y siete rupias, a 3200 el kilogramo, de estos cada 2400 rupias son derechos de royalties (regalías) pagadas a Monsanto, eso significa 200 millones de dólares anuales que le llegan a Monsanto sentados allá en su oficina de San Louis. Han quebrado a las compañías de India y las han comprado, controlan la industria del algodón, y han reemplazado a los señores de la tierra (terratenientes), convirtiéndose ahora en los señores dueños de la vida.

Los señores de la vida, que ahora se sientan a mirar cómo sus ganancias por propiedad intelectual se incrementan, mientras los campesinos se quiebran el lomo para poder pagar estas constantes tarifas que imponen las regalías y que alimentan a las corporaciones. Además, estas semillas han traído nuevos insectos y enfermedades desconocidas, compañías como Monsanto aparecieron ahora con una nueva generación de pesticidas y venenos más potentes como el Round Up y BT2. De hecho, ahora tienen un paquete que se llama el “paquete inteligente” o el “paquete g” para los organismos genéticamente modificados. Y no puedo evitar recordar una cita de Einstein que sostiene que “una señal de demencia es continuar haciendo lo mismo una y otra vez esperando un resultado distinto”. Monsanto utiliza genes tóxicos que han fallado en su intención de controlar las enfermedades, y esperan que doblando la carga tóxica de los genes logren milagrosos 16 resultados. Eso es demencial.

Los pobladores ancestrales siempre lo supieron, los campesinos que han pagado enormes sacrificios lo supieron; 200.000 campesinos indios cayeron en severas deudas, tanto que muchos, incluso, optaron por el suicidio, éstas son las estadísticas oficiales en India y todo comenzó con la globalización. Otro tratado similar es el Acuerdo General de Servicios y Comercio. Según este acuerdo, todo lo que existe bajo el sol es un servicio. El agua es un “servicio”, por ejemplo. Y todos los seres de la tierra son “proveedores de servicios”. Pero hay algo extraño en este tratado porque, si miran el sector de las semillas, cinco grandes corporaciones controlan este sector; si miran el comercio del sector alimentario cuatro grandes compañías controlan su comercio; si miramos la privatización del agua, cinco compañías controlan su privatización. Alrededor del mundo, la gente y los pueblos están diciendo, la comida no es un comodittie, el agua no es un comodittie, y la gente está luchando.

En el caso de los alimentos, la conversión de la comida en commodities no solamente ha empeorado su calidad... Por cierto, debo decirles honestamente que no puedo comer en EU. Me compro un pastelillo y me sabe amargo, porque mi lengua está todavía acostumbrada a los endulzantes naturales. Y cuando se habla de las terribles consecuencias de la industria alimenticia en EU, lo puedo comprobar por mí misma. Lo sé, no sabe a comida. Ni siquiera puedo lograr terminar un huevo, en serio, no puedo, porque todo tiene muchos preservantes y extraños sabores que no vienen de la comida.

Recuerdo que llevé un grupo de mujeres a un Festival Cultural de la Unesco en España y tuve el cuidado de pedirles que lleven algunas de las semillas que hemos preservado para que se muestren en el festival. Las semillas de mango son una comida que nosotros llamamos, “la comida olvidada” porque son alimentos que solíamos utilizar para comer pero que ya hemos perdido la costumbre de hacerlo; y al tercer día, las mujeres se me acercaron y me preguntaron ¿podemos tomar estos paquetes de semillas para comer?, les pregunté: ¿Por qué, acaso no les han dado comida? Y me contestaron: No, no podemos comer aquí, ¡Es abuction! (en hindi). ¿Qué significa abuction? Es algo tan desagradable, tan despreciable, tan deshecho que no se puede comer. La comida se ha degradado, el suelo se ha degradado, 70 por ciento del agua utilizada en el mundo es para la industria y la agricultura industrial destruye los ecosistemas. A través de este modelo alimentario se han destruido, 8500 especies de plantas que se utilizaban en India. Hoy, con el sistema de comercio globalizado, solo ocho son comerciadas globalmente y de ellas cuatro se siembran en el suelo de la India, las cuatro tienen patentes: maíz, sorgo, soya y algodón. Eso es todo. ¿Pueden imaginar la pobreza de nuestros ecosistemas?

Pero hay otra pobreza, el 40 por ciento de todos los impactos de los gases de efecto invernadero pueden ser atribuidos a la industria globalizada de alimentos. Este sistema, también está haciendo que la producción de alimentos sea más vulnerable, en la medida en que la temperatura se incrementa, los glaciares se derriten, el agua desaparece. Las represas se intensifican y causan más y más inundaciones.

Nuestro trabajo en Navdanya, que está por cumplir dos décadas y media, muy cuidadosamente nos ha permitido medir que las granjas que cultivan y crecen en medio de biodiversidad, que producen alimentos orgánicos en pequeña escala, en un determinado momento se transforman en abastecedoras de alimentos, es decir, se convierten en las granjas que utilizan monocultivos y agroquímicos, quebrando el anterior patrón de cultivos. Entonces, la idea de que debemos industrializar la agricultura sacando a nuestros agricultores tradicionales fuera de sus tierras, es una idea extremadamente distorsionada. Esta es la idea que se ha convertido en una Ley de la Tierra en India, es además la idea que está sirviendo de modelo para la Ley de la Tierra en África. El Presidente Obama vino a la India recientemente y solo habló de dos cosas; la primera fue vender aviones de combate para Boeing, justificándolo al decir: “quiero crear 15.000 puestos de trabajo para los estadounidenses”. Algo está mal, si la mayor superpotencia del mundo, tiene que mendigar empleos en la otra parte del mundo. Algo está terriblemente mal con la economía. La otra cosa que dijo es que quería que India se sume a las iniciativas de EU para introducir los OGMs y la agricultura industrial en África, puesto que “éste es el futuro de la seguridad alimentaria”.

 

Derechos de la naturaleza

 

Cualquier seguridad de la que se trate en este mundo, la de la biodiversidad, la alimentaria, de la supervivencia o cualquier otra que se pretenda, tiene en los ecosistemas protegidos por la diversidad y la naturaleza y que trabajan con estos, los mejores elementos para la seguridad. Porque estos ecosistemas funcionan mejor para y con la gente también.

Es por ello que el tema de los derechos de la naturaleza se vuelve tan interesante en nuestros tiempos. Porque el mundo ha atravesado 500 años de colonialismo, otros 50 años de neocolonialismo que lo hemos llamado “desarrollo” y otros 10 o 20 años de colonialismo recargado que llamamos globalización. Todo este mundo empieza a despertar de este mito que advierte que “si protegemos la naturaleza la gente tendrá cada vez menos”, y solo a través de la explotación y destrucción de la naturaleza podemos proveer más a los seres humanos; y por ello, debemos destruir, pedazo a pedazo, el mundo, debemos destruir cada bosque, cada selva, para poder tener crecimiento. Creo que estamos en un momento en donde este mito ha colapsado. No es capaz de proveer bienestar humano a ningún nivel. Así que, incluso para proveer bienestar a los humanos ahora debemos cambiar el modo y encontrar una nueva manera, y esa nueva manera es poner a los derechos de la naturaleza en primer término. Sobre la base de esos derechos de la naturaleza y la protección de la naturaleza, será posible que tengamos más agua limpia. Si nuestros ríos están protegidos tendremos más agua para nosotros.

Las mujeres eliminarían el hambre en el mundo en el mismo periodo en el que las mineras claman que erradicarán el hambre en una aldea mediante la extracción de oro. Las mujeres erradican de hecho el hambre, al proteger la biodiversidad, apoyar las pequeñas granjas, defender los sistemas de comida local, y solamente intercambiar (comerciar) aquello que no podemos sembrar en nuestros suelos.

¡Ese es el futuro! Proteger los derechos de la tierra, también nos protegemos nosotros. La idea de que los derechos humanos son opuestos a los derechos de la tierra es ecológicamente falsa, filosóficamente falsa, y es otro mito creado por esa antigua modernidad que pensaba que la naturaleza estaba muerta, la gente era estúpida y solamente las corporaciones podían crear riqueza. La naturaleza nos da riqueza, la gente maneja esa riqueza al co-crear con la naturaleza, y esto es cada vez más fácil de apreciar en cualquier población a lo largo del mundo.

En India tenemos un muy antiguo y ancestral concepto sobre ser la familia de la tierra; pero no somos la única familia que vive en este planeta, somos una comunidad de la tierra, y debemos de vivir de tal forma que no desplacemos el espacio ecológico de ningún otro ser –que no se reduce solo al ser humano, sino a cualquier especie viva–. Este pensamiento supone un punto de partida bastante diferente al del crecimiento económico. El paradigma del crecimiento económico dice explota rápido, convierte a la naturaleza en dinero y tienes una solución mágica, pero como los nativos americanos dijeron, “solo cuando hayas matado el último pez y cortado el último árbol te darás cuenta de que no puedes comer el dinero”.

Los globalifílicos dicen que “los anti-globalizadores solamente saben a qué se oponen, pero no saben a favor de qué están”. Y mi respuesta permanente fue: estamos en contra de su avaricia, en contra de su explotación, estamos en contra de la injusticia que están perpetrando, porque sabemos a favor de qué estamos. Estamos a favor de la sustentabilidad, estamos a favor justicia y a favor de la paz. Y ese fue el debate contra el crecimiento que recoge “La Democracia de la Tierra”.

Pero este cambio tan singular está pasando en todas partes. Cuando ustedes ven la misma fotografía de AP en cada periódico del mundo podemos dar cuenta de que la noticia es programada, porque normalmente, diferentes medios deberían tener diferentes fotografías. Debería haber foto-diversidad. Pero cuando las cosas pasan espontáneamente en diferentes partes del mundo, puedes estar seguro que hay una gran corriente de cambio, que está creando verdaderas placas tectónicas en la consciencia de la gente. Por ejemplo en el Reino de Bután, cuyo Primer Ministro quieren volver su producción orgánica al 100 por ciento. En la actualidad es 70 pero quieren llegar al 100 por ciento. Algunos años atrás confirmaron que no medirían más el Producto Interno Bruto (PIB) porque es una falsa manera de medir cómo se va desempeñando el Reino. Plantearon medir la Felicidad Interna Bruta, y de hecho lo hicieron con 72 indicadores. El Gabinete debatía si deberían unirse o no a la OMC. Revisaron sus 72 indicadores y se dieron cuenta que la gente estaría descontenta con las consecuencias de adoptar las reglas para entrada a la OMC; entonces decidieron no entrar y así preservar su Felicidad Nacional.

La felicidad, por supuesto, puede parecer un término vacuo, pero la felicidad supone riqueza, que incluye la riqueza material, pero también incluye la espiritual y cultural. Ellos tienen cuatro pilares de sus índices de felicidad, que creo deberíamos tener en cuenta para profundizar sobre los derechos de la naturaleza en nuestras constituciones: 1) Armonía con la naturaleza 2) Dignidad y orgullo de la cultura local 3) Respeto a los ancianos y, 4) un Desarrollo Sostenible que respete todo lo anterior.

Estos cambios no son triviales. Cuando miran a su alrededor y miran la organización del mundo, tienen por una parte, unas pocas corporaciones que pueden, literalmente, controlar todo el planeta, todos sus recursos, tratando de controlar todos los gobiernos y convertirlos en Estados favorables a las corporaciones –por tanto, destruyendo la democracia–, y utilizando los recursos no renovables como si fuesen a durar para siempre. El petróleo en el Medio Oriente, por ejemplo.

Por otra parte, ustedes tienen 300 millones de especies a quienes podemos escuchar si queremos escuchar. Los pueblos indígenas lo hacen. Sé de tribus en India que lo saben exactamente; ellos dicen, “No, los venados no nos han dado su permiso para cazar”. Ellos piden permiso antes de cazar. Pescadores que pueden ver a varias millas de distancia en el océano cuantos cardúmenes de peces están cerca, qué otras especies están con ellos, dónde debería instalarse la red para atraerlos. Esta clase de inteligencia con la naturaleza está ahí, esperando ser aprendida. Esperando ser enseñada. Seis mil millones de personas de las cuales, la mitad está extremadamente vitalizada hacia los derechos de la naturaleza y otros están empezando a volverse sensibles a ello.

Luego tienes a la sociedad del consumo, del úsalo y tíralo, con sus grupos de privilegio diciéndole a más y más gente que no los necesitan. Incluso tienen una palabra para ellos, los llaman “personas redundantes”. ¿Cómo puede alguna persona, algún ser humano ser “redundante”? Los llaman “desechables”.

Solían decirnos que hemos sido lo suficientemente inteligentes como para crear el Estado de Bienestar y la seguridad social, pero esto ha sido desmantelado, ahí donde alguna vez existió; entonces todos seremos dejados de lado sin ninguna forma realista de seguridad social, así que tenemos que crear nuestra propia forma de seguridad, ¿de dónde crearemos estas forma de seguridad? Ahí es cuando los derechos de la naturaleza toman su lugar. La seguridad vendrá de nuestro respeto a la naturaleza y emergerá de la naturaleza en la medida en que encontremos formas colectivas de auto-sostenimiento.

Auto-sostenimiento colectivo, significa que construimos comunidad, que donde tenemos comunidad hay que defenderla, y donde la hemos perdido hay que recrearla. De la misma manera, cada espacio y aspecto del mundo que las grandes corporaciones desearían privatizar, lo defendemos ferozmente como nuestros bienes comunes; el agua es un bien común, las semillas son un bien común, los bosques y selvas son bienes comunes; el mar es un bien común, el aire es un bien común.

Porque, en definitiva, el asunto es que todos los bienes comunes son parte de la atmósfera que, desde luego, es un bien común que nos pertenece a todos y todos tenemos el derecho a compartirla, y no el derecho de los contaminadores, de primero contaminarla y repartirse ahora toda la atmósfera a través de los mercados de carbono.

El sistema dominante que está extendiendo su vida a través de las subvenciones de los gobiernos, es como un paciente en terapia intensiva, pero el oxígeno se le está acabando. Seis mil millones se les han pagado para salvar a los bancos, ya no hay mucho más para expropiar a la sociedad, ya no hay mucho para sacar de las arcas públicas de los gobiernos y del dinero público. Este sistema no puede continuar, quizá cinco años más, quizá diez años más, prefiero que dure lo menos posible. Necesitamos otro sistema, y ese otro sistema es la Democracia de la Tierra, ese otro sistema es el reconocimiento de que somos solo una más entre otras especies, que tenemos el deber de proteger a las demás pero, tal como todas las especies sobre la tierra que tienen el derecho de desarrollarse y proveerse del alimento que les da la tierra, nosotros también tenemos estos derechos fundamentales al agua y la comida. Estos derechos humanos están íntimamente conectados con los derechos de la naturaleza que son, desde mi punto de vista, los más significantes derechos humanos, la más importante lucha por la democracia de nuestros tiempos, es el más importante aspecto para la justicia, para la paz y para la sostenibilidad.

Las cosas pasan a tal velocidad que es posible que aquellos que les gustaría pensarse al margen de los problemas, no serán capaces de adaptarse a crisis como las del África, pero aquellos que han sido enseñados por la naturaleza, con la tierra y que digan: “Somos parte de ti madre tierra y estamos aquí para protegerte, te defenderemos con toda nuestra energía, con todo nuestro amor, todo nuestro cuidado”, esa energía es la que realmente podría hacer posibles los cambios.

 

*Adaptación de la conferencia magistral, realizada en 26 de noviembre de 2011, Quito-Ecuador.

**Científica, filósofa y escritora india. Activista a favor del Ecofeminismo, recibió el premio Nobel Alternativo en 1993, el Global 500 del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y el premio Internacional del Día de la Tierra, también de Onu. 

Vandana con su decidida participación en el movimiento Chipko ha sido ejemplo e inspiración para nuestras luchas en defensa de la naturaleza y sus pueblos.

 

1Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, por sus siglas en inglés.

2Organismo Genéticamente Modificado.

3En 1987 no existía aún el concepto de biodiversidad. La biodiversidad se empleó a partir de la Conferencia Mundial sobre Diversidad Biológica, que conceptualizó la biodiversidad como la diversidad de formas de vida. En ese momento, solamente teníamos el concepto de recursos genéticos. Pero en cualquier otra lengua, este concepto se traduce como átomos de la planta. Y si vas con un agricultor y le dices “guarda los átomos de la planta”, el agricultor diría ¿pero qué son los átomos? Y luego tendrías que desarrollar toda esta larga discusión sobre el ADN y los genes que, de todas maneras, es incorrecta porque la vida no se reduce a los genes. La vida es mucho más.

 


 

 

Principios de la Democracia de la Tierra*

 

1.Todas las especies, pueblos y culturas tienen un valor intrínseco: todos los seres son sujetos dotados de integridad, inteligencia e identidad, y no objetos susceptibles de convertirse en propiedad de otros, de ser manipulados, de ser explotados o de ser desechados. Ningún ser humano tiene derecho a ser dueño de otras especies, de otras personas o de los conocimientos de otras culturas por medio de patentes y otros derechos de propiedad intelectual.

2.La comunidad de la Tierra es una democracia de toda la vida en su conjunto: todos somos miembros de la familia de la Tierra y estamos interconectados a través de la frágil red de la vida del planeta. Todos tenemos el deber de vivir de un modo que proteja tanto los procesos ecológicos de la Tierra como los derechos y el bienestar de todas las especies y de todas las personas. Ningún ser humano tiene derecho a inmiscuirse en el espacio ecológico de otras especies y de otras personas ni a tratarlas con crueldad y violencia.

3.Debe defenderse la diversidad en la naturaleza y en la cultura: la diversidad biológica y cultural constituye un fin en sí misma. La diversidad biológica es un valor y una fuente de riqueza (tanto material como cultural) que crea condiciones para la sostenibilidad. La diversidad cultural genera condiciones para la paz. Todas las personas tienen la obligación de defender la diversidad biológica y cultural.

4.Todos los seres tienen un derecho natural a su sustento: todos los miembros de la comunidad de la Tierra, entre los que se incluyen todos los seres humanos, tienen derecho a su propio sustento, es decir, a la comida y al agua, a un hábitat seguro y limpio, a la seguridad del espacio ecológico general. Los recursos vitales para tal sustento deben seguir siendo comunales. El derecho al sustento es un derecho natural porque es el derecho a la vida. Son derechos no otorgados por los Estados ni por ninguna gran empresa, y tampoco pueden ser anulados por acción estatal o empresarial alguna. Ningún Estado y ninguna compañía empresarial tiene derecho a cercenar ni a debilitar estos derechos naturales, ni a cercar los ejidos que sostienen la vida.

5.La Democracia de la Tierra está basada en las economías vivas y en la democracia económica: la Democracia de la Tierra se basa en la democracia económica. En la Democracia de la Tierra, los sistemas económicos protegen los ecosistemas y su integridad; protegen los medios de vida de las personas y satisfacen sus necesidades básicas. En la economía de la Tierra, no hay personas ni especies culturales imprescindibles. La economía de la Tierra es una economía viva. Está basada en sistemas sostenibles, diversos y pluralistas, que protegen la naturaleza y las personas, que son elegidos por éstas y que obran por el bien común.

6.Las economías vivas están levantadas sobre economías locales: es en el nivel local donde más cuidadosa, creativa, eficiente y equitativamente se consigue la conservación de los recursos de la Tierra y la creación de medios de vida sostenibles y satisfactorios. La localización de las economías es un imperativo social y ecológico. Sólo deberían ser producidos de forma no local y comercializada a larga distancia aquellos bienes y servicios que no pueden ser producidos localmente –es decir, empleando recursos y conocimientos locales. La Democracia de la Tierra está basada en unas economías locales vibrantes que sostienen, a su vez, economías de alcance nacional y global. En la Democracia de la Tierra, la economía global no destruye ni aplasta las economías locales; tampoco genera personas prescindibles. Las economías vivas reconocen la creatividad de todos los seres humanos y crean espacios para que las diversas creatividades alcancen la plenitud de su potencial. Las economías vivas son economías diversas y descentralizadas.

7.La Democracia de la Tierra es una democracia viva: la democracia viva se basa en la democracia tanto de la vida en su conjunto como de la vida cotidiana en particular. En las democracias vivas, las personas pueden influir en las decisiones que se toman sobre los alimentos que consumimos, el agua que bebemos y la sanidad y la educación de la que disponemos. La Democracia de la Tierra se basa en la democracia local; en ella, son las comunidades locales –organizadas sobre los principios de inclusión, diversidad y responsabilidad ecológica y social- las que gozan de la máxima autoridad en aquellas decisiones relacionadas con el medioambiente y los recursos naturales, así como con el sustento y los medios de vida de las personas. La delegación de autoridad en niveles de gobierno más distantes se realiza conforme al principio de subsidiariedad. La autonomía y el autogobierno son los cimientos de la Democracia de la Tierra.

8.La Democracia de la Tierra está basada en unas culturas vivas: las culturas vivas promueven la paz y crean espacios libres para la práctica de religiones diferentes y la adopción de credos e identidades distintas. Las culturas vivas permiten el florecimiento de la diversidad cultural partiendo del terreno de nuestra humanidad común y de nuestros derechos compartidos como miembros de una comunidad de la Tierra.

9.Las culturas vivas nutren la vida: las culturas vivas se basan en la dignidad de (y el respeto por) la vida en su conjunto (humana y no humana), las personas de todos los géneros y culturas y las generaciones presentes y futuras. Las culturas vivas son, pues, culturas ecológicas que no favorecen estilos de vida ni pautas de consumo y producción que sean destructivas para la vida, ni la sobreutilización y la explotación de los recursos. Las culturas vivas son diversas y están basadas en la veneración por la vida. Las culturas vivas reconocen la multiplicidad de identidades basadas en el lugar y en la comunidad local, pero, al mismo tiempo, reconocen también una conciencia planetaria que vincula al individuo con la Tierra y con la vida en su conjunto.

10.La Democracia de la Tierra globaliza la paz, la atención y la compasión: la Democracia de la Tierra conecta a las personas mediante círculos de asistencia, cooperación y compasión, en lugar de dividirlas mediante la competencia, el conflicto, el temor y el odio. Frente a un mundo de codicia, desigualdad y consumo excesivo, la Democracia de la Tierra globaliza la compasión, la justicia y la sostenibilidad. 

 

* https://www.nodo50.org/codoacodo/abril2009/vandana.htm

 

Las vacas pastan en la ruta del gran canal

El filósofo contemporáneo Bernard-Henri Lévy señala entre las características principales de los regímenes populistas "la promesa de los milagros". Son promesas que nunca se cumplen y se quedan lejos de la realidad. El Gran Canal de Nicaragua es un ejemplo cabal de "promesa de milagro". Pero también lo es de ese sorprendente concepto de "hecho alternativo", ideado muy a principios de la administración Trump por la asesora de la Casa Blanca, Kellyanne Conway. El hecho alternativo no es más que una mentira disfrazada de verdad, o que sustituye a la verdad.

Desde el siglo XIX el Gran Canal ha sido parte del imaginario nicaragüense, como la gran panacea de la riqueza y la prosperidad, y revivirlo es alentar las esperanzas de la gente que divisa una puerta mágica para salir de la miseria y el atraso. Fabricar un espejismo es hacerse de un arma política.

Es lo que hoy se llama "posverdad" o "mentira emotiva", otro sorprendente concepto según el cual, para dirigir a la opinión pública hacia el sentido que el poder desea, o necesita, hay que apelar a las emociones y a las creencias personales que vienen a ejercer mayor influencia en las mentes que los propios hechos objetivos.

Hace pocas semanas el gobierno emitió el Libro Blanco sobre el proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua un catálogo completo de posverdades. En ese documento oficial se pone sello al hecho alternativo de que las obras de construcción se dieron por inauguradas el 22 de diciembre de 2014. Un "libro blanco" para un inexistente "elefante blanco" de 286 kilómetros de largo, y un costo de 50 mil millones de dólares, capaz de generar ingresos anuales por 5 mil 500 millones de dólares.

La ceremonia de arranque se celebró en el escenario virtual de una finca ganadera cerca de la desembocadura del río Brito, sitio escogido como salida del canal al océano Pacífico, y vecino al lugar destinado a uno de los juegos de exclusas que, según el guión, darán paso a los buques de 400 mil toneladas de peso, capaces de cargar 18 mil contenedores cada uno.

A comienzos del año 2020 los primeros barcos deberán estar pasando por allí, pues el canal, flagrante "hecho alternativo" estará construido en un plazo milagroso de apenas seis años, con legiones de chinos a cargo de los aspectos técnicos de la obra, y 50 mil obreros nicaragüenses ganando salarios nunca vistos. Hasta hoy, todos fantasmas.

El ministro de la presidencia para Políticas Públicas anunció que el Producto Interno Bruto crecería, sólo en los primeros años de la construcción, entre 10 y 14 por ciento anual. Pero el tiempo pasa, y esos primeros años febriles se disuelven en la bruma de una mentira colosal.

El Consejo Nacional de Universidades anunció cambios drásticos en los planes de estudio, que deberían incluir el chino mandarín, y nuevas carreras técnicas relacionadas con el Gran Canal, hidrología, ingeniería náutica. La agricultura debía orientarse a producir los alimentos preferidos por los chinos. Desde luego que "hecho alternativo" no es sino una manera de sustituir la vieja palabra "mentira", debemos reconocer al menos que estamos frente a un formidable aparato de imaginación.

En la ceremonia inaugural de las obras estuvo presente Wang Ying, el empresario de Pekín, dueño único de la concesión del canal otorgada por el decreto presidencial 840 del 14 de junio de 2013, y ratificada 72 horas después por la Asamblea Nacional. Despojado del saco, se calzó el casco amarillo de protección para arrancar simbólicamente la primera de las retroexcavadoras que lucían en fila, listas para empezar a abrir la gran zanja que partiría en dos a Nicaragua. Él es el personaje principal de la novela.

En ese mismo plazo de seis años, que ya pronto se vence, se hallarían funcionando también un oleoducto, un ferrocarril interoceánico de alta velocidad, una autopista de costa a costa, un mega aeropuerto para un millón de pasajeros, un puerto marítimo automatizado en cada extremo del canal, nuevas ciudades, complejos de turismo y zonas de libre comercio.

El "Acuerdo Marco de Concesión e Implementación del Canal de Nicaragua", mejor conocido como tratado Ortega-Wang Ying, tiene una duración de 100 años. No establece ninguna obligación para el concesionario, más que un magro pago anual de peaje. Nicaragua renuncia a toda autoridad judicial, administrativa, laboral y de seguridad, migratoria, fiscal y monetaria en los territorios concedidos al canal, en favor de HKND, la compañía inscrita en Gran Caimán, propiedad exclusiva de Wang Ying.

El concesionario también puede confiscar las tierras privadas que necesite, y tomará las públicas sin costo alguno. Y las reservas del Banco Central quedan en garantía de cualquier incumplimiento del estado. Aquí la posverdad adquiere un sesgo peligroso: la mentira puede llegar a tener alcances reales.

Los campesinos pueden ser despojados de sus tierras, de las que son legítimos dueños, y el país puede quedarse sin reservas monetarias, mientras el tratado siga vigente. Y Wang Ying puede emprender cualquier tipo de obras en el territorio de la concesión. Puede venderla, entera o por partes.

Wang Ying, hecho alternativo él mismo, ideó la fantasía de sacar a bolsa las acciones de HKND para reunir los 50 mil millones de dólares del costo del canal. Pero en 2015 las acciones de Xinwei, su empresa de telecomunicaciones, sufrieron una caída de 57 por ciento, y su fortuna personal se derrumbó. Una sólida verdad de las de antes.

Lo que aquellas máquinas de Wang Ying hicieron en la finca de Miramar fue remozar un viejo camino rural de seis kilómetros de largo hasta la costa. Los equipos eran propiedad del Ministerio de Transportes y Obras Públicas, lo mismo que el casco amarillo que se puso Wang Ying. Posverdad pura.

Sobre el camino, otra vez abandonado, ha crecido el monte y en la época de lluvias es imposible de transitar debido a los lodazales. Unas cuantas vacas pastan allí donde hoy deberían estarse construyendo a ritmo febril las esclusas.

Medellín, octubre de 2017.

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Publicado enInternacional
Martes, 26 Septiembre 2017 15:31

Con licencia para explotar y matar

Con licencia para explotar y matar

A medida que el negocio de explotación de la naturaleza aumenta, el asesinato de quienes se oponen a esta realidad se expande por todo el mundo. Un modelo que no se detiene ante sus efectos sobre el medio ambiente ni ante los intereses y derechos de comunidades locales. Una fórmula que se repite en varios países. Promesas inversionistas, gobiernos corruptos, criminalización de la defensa local del territroio y el ambiente, y la muerte de líderes sociales. Este es el modelo de desarrollo que nos quieren imponer.

“Defender la tierra”, así se titula el más reciente informe de Global Witness, una Ong dedicada a sistematizar las agresiones sufridas por los defensores del medio ambiente y de tierras comunitarias. Allí confirma que “el año pasado en el mundo, al menos 200 personas defensoras de la tierra y el medio ambiente fueron asesinados, siendo el año con mayores muertes registradas [...]. Esta tendencia no está sólo creciendo, se expande, con asesinatos diseminados en 24 países, mientras que los registrados en 2015 fueron en 16 países”1. Sus estadísticas relacionan que desde 2010 y hasta el 2017, casi se completan 1.000 asesinatos.

 

Entre los países más peligrosos para quienes legítimamente se empoderan para oponerse a los grandes megaproyectos y monocultivos aparecen Brasil, Honduras, Nicaragua, Filipinas, India, República del Congo y, obviamente, Colombia.

 

Violencia soterrada y abierta

 

El capitalismo es un modelo depredador, su afán de lucro no mide consecuencias ante la explotación. Desarrollo que mata, ese es el rostro que siempre ha tenido. Ahora que no funciona la eterna e incumplida promesa del “desarrollo” y el “bienestar colectivo”, es cada vez más común el uso de la fuerza para imponer proyectos extractivos, saltándose el derecho comunitario y colectivo a la consulta previa.

 

Uso de la fuerza y desconocimiento de derechos que no pasa impune; las comunidades, conscientes del peligro que corren sus territorios activa su legítima defensa, se movilizan, denuncian, encontrando como respuesta gubernamental la criminalización de sus liderazgos locales y de la misma protesta. Caen sobre ella, entonces, arbitrariedades, abusos y homicidios por parte del capital voraz. La metáfora histórica colonial de civilizado vs salvaje, sigue viva. El 60 por ciento de estos homicidios recaen sobre comunidades indígenas, hermanos mayores que luchan contra la idea de progreso.


Es una lucha desigual. La “incapacidad” estatal para garantizar los derechos y bienestar colectivo, se pasa por la faja la soberanía local, facilitando así que empresas nacionales y extranjeras impongan sus intereses. Lo que ilustran las estadísticas, es que son numerosos los procesos anómalos de consulta, que no son libres, ni previas, ni suficientemente informadas, ni logran el consentimiento colectivo. Los gobiernos presentan, cada vez más, acusaciones penales falsas contra activistas, sometiéndolos, a padecer allanamientos policiales, detenciones ilícitas, multas y encarcelamientos. La resistencia social termina convertida en delito penal.

 

Periscopio

 

Los Estados Unidos no registran muertes de defensores, pero su tarea cada vez es más obstaculizada y criminalizada, como denuncian sus comunidades indígenas, opuestas al fracking, a la construcción de oleoductos y a los monocultivos. Las leyes van en contra de la protesta, ilegalizándola; así lo constata el informe en cuestión, el mismo que registra alarmantes casos en África (República del Congo), donde los asesinatos afectan de manera notable a los guardabosques. En Asia (India), con grandes proyectos mineros y de tala de bosques, el mecanismo de violencia procede a través de una policía cada vez más vendida, lo cual la convierte en el cuarto lugar más mortal para los defensores del planeta.

 

En América Latina, en el 60 por ciento de los asesinatos de estos líderes están implicados los bancos, por ser inversionistas en las explotaciones de bosques, aguas y similares. Las muertes registradas durante el 2014 –con un promedio de dos a la semana– sumaron las tres cuartas partes de todos los asesinatos registrados en todo el mundo. Para el 2015, con un total de 122 asesinatos2, la región registró el peor de los años.

 

Resalta de manera preocupante en este informe, los casos de Nicaragua, donde 11 defensores fueron asesinados, convertido así en el país, percapita, más peligroso del mundo. Sólo una de estas muertes no pertenecía a comunidades indígenas centroamericanas. Un genocidio selectivo producto del interés por el canal interoceánico, bajo el dominio de la empresa china Hong Kong Canal Development Group (Hknd), con una concesión de 100 años de operación de un megaproyecto tres veces más grande que el Canal de Panamá, el que implicará el desplazamiento de 120.000 indígenas.

 

En Honduras, los asesinatos ejecutados durante el 2016 se elevaron a 14, crímenes que sumados desde el 2007, y hasta la fecha, alcanzan a 127. Desde el asesinato de Berta Cáceres –3 de marzo de 2016– han consumado otros siete homicidios, transformando a éste en el país más peligroso para el activismo ambiental. Ante estas acusaciones el gobierno presentó acciones legales en contra de Global Witness, apoyado para ello en los voceros de las industrias, básicamente criticando y cuestionando su labor por frenar el desarrollo del país y tener fines conspirativos.

 

mapa p7

 

 

Grafico p6

 

Colombia

 

Datos escandalosos los de estos países vecinos, pero el nuestro no rompe con el crimen en contra de este tipo de activistas sociales: acá el número de asesinados durante el 2016 creció en un 40 por ciento. Los 37 casos conocidos y documentados superan los registrados en Honduras y Nicaragua. Global Witness se pregunta por semejante cifra en tiempos de acuerdos de paz. La “debilidad” estatal es cómplice del poder de grupos locales; 22 de estas muertes son atribuidas a los paramilitares. Y el gobierno insiste en que no existe un fenómeno sistemático.

 

Entre los homicidios más recientes, es necesario recordar que el pasado 17 de enero fue encontrada muerta, apuñalada y baleada, con su esposo, la lideresa de Red Comunidades Construyendo Paz en los Territorios –Conpaz– Emilse Manyona, que denunciaba a paramilitares e intereses internacionales mineros y agroindustriales en el Valle del Cauca, en especial en territorio correspondiente al municipio de Buenaventura. Las presiones sobre las comunidades continúan: hace unos meses Jakeline Romero, lideresa de la comunidad Wayuú, comenzó a recibir amenazas por oponerse a la solicitud de las empresas del Cerrejón Glencore BHD Biliton y Anglo American para desviar el río Ranchería.


El capital no atenúa su voracidad. Ahora las comunidades ya no comen el cuento del “desarrollo”, que cual espejo busca deslumbrar. Y entonces, ahora el capital pretende desconocer los mecanismos de participación autónoma local, activando un modelo estatal que busca la criminalización de quienes asumen la legítima defensa de sus territorios. ¡Qué escenario de impunidad para el asesinato sistemático y selectivo de docenas de personas!


Nuestro futuro, colectivo, sin naturaleza ni defensa alguna, es incierto. Futuro envolatado ante un supuesto “desarrollo” que en realidad es destrucción ambiental, violencia contra las comunidades, desplazamiento de miles, sometimiento de los negados de siempre.

 

Estamos ante mundo civilizado que muestra su verdadero y salvaje rostro.

 

1 Global, Witness. (2017) “Defender la tierra. Asesintaos globales a defensores/as de la tierra y el medio ambiente en 2016” Paág. 6 disponible: https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/defender-la-tierra/.
2 Global Witness. (2016) “Entreno peligroso” disponible https://www.globalwitness.org/en/reports/terreno-peligroso/

 


Recuadro


¿Cuál es la causa de los ataques?

 

La lucha entre los gobiernos, las empresas y las comunidades locales por el uso de la tierra y los recursos naturales son la base de la mayoría de los asesinatos documentados por Global Witness. En algunos casos, identificamos a los sectores específicos que las personas defensoras habían o a los que se habían opuesto antes de su asesinato:

 

Sector Total
Minería y petróleo33
Explotación forestal 23
Agroindustria 23
Caza ilegal18
Agua y represas 7
Otros 4

 

 

Publicado enEdición Nº239