En Pijao y Arbeláez tampoco quieren actividad minera en sus territorios

El pasado 9 de julio de 2017 se realizaron sendas consultas populares en los municipios de Pijao (Quindío) y Arbeláez (Cundinamarca). En ambos ganó el NO rotundo con más del 90 por ciento de los sufragios en contra de las actividades extractivas.

 

Un No con eco generalizado. En Pijao 2.613 personas (de un total de 6.073 habitantes aptos para votar) dijeron NO a la explotación de minerales; 26 por el sí y 8 votos fueron anulados. Por su parte, en el municipio de Arbeláez 4.312 fueron las personas que rechazaron la explotación y la exploración de hidrocarburos en su territorio, frente a 38 que la aprueban. Este resultado reafirma la constante nacional (Cajamarca, Cumaral, Piedras, Cabrera) que se opone a la destrucción de sus territorios, despertando frente al espejismo del mal llamado “progreso”, que solo trae ruina y destrucción. En otros municipios, como Jericó y Támesis (Antioquia) sus concejos municipales dejaron sentar su rechazo a la explotación minera en su jurisdicción.


Una convicción social, ambiental y política que refleja el eco de la crisis climática que afecta a toda la humanidad, ante la cual poblaciones del más variado signo optan por proyectar su futuro y de quienes les seguirán con responsabilidad, sin dejarse engañar por un Dorado que en departamentos como el Chocó, la Guajira, Putumayo y otros, ha confirmado y reconfirmado, una y otra vez, que la minería es una simple ilusión, de la cual se benefician las multinacionales, sus verdaderas defensoras.


Voces gubernamentales


Y junto a los grandes capitales llegados desde otros continentes, también existen defensores de oficio. En nuestro caso, son las voces gubernamentales y empresariales opuestas a este tipo de consultas populares.
Para el exministro Eduardo Pizano, el petróleo es un generador de recursos para el Estado y el rechazo que está corriendo por todo el país generará problemas fiscales porque “si no se cuenta con esos recursos, o hay más impuestos o el Estado no va a poder pagar ese tipo de derechos que se habían garantizado”, aseguró.


Por su parte, Hernando Barrero de la Asociación colombiana de ingenieros de petróleo dijo: “Creo que es necesario establecer la seguridad jurídica en el sector minero, no se cuenta con certeza sobre la obligatoriedad o la fuerza vinculante de las consultas teniendo en cuenta que hay unos derechos adquiridos por varios empresarios”.


Orlando Velandia, director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos agregó: “Según el Consejo de Estado en el fallo del 30 de mayo, estas decisiones cobijan el manejo del suelo hacia futuro, es decir, garantiza la seguridad de los contratos ya realizados. También los fallos de la Corte Constitucional, como la del Consejo de Estado, hablan de un nivel de competencias que le corresponden al gobierno nacional y a los entes territoriales, ahí hay ciertos elementos de confusión que no están dejando claro cuál es el nivel de decisión de estas consultas populares”.


No obstante, Mónica Flores quien es representante del comité promotor de la consulta en Pijao declaró a los medios que: “Hay que tener muy claro aquí, que la Corte Constitucional a través de la sentencia T-445 de 2016 lo que hizo fue ratificar la Constitución política de Colombia, está diciendo que las consultas populares, a diferencia de lo que dicen algunos gremios del Gobierno, sí es vinculante y hay que respetar la decisión del constituyente primario... y nosotros lo vamos a hacer respetar”.


¿Dependencia al extractivismo o negativa a otras actividades?


“Nosotros tenemos una altísima dependencia a la industria de hidrocarburos, generamos más de 20 billones de ingresos tributarios al año y está garantizándose por el momento la suficiencia de combustibles en el país... En la medida en que estas consultas vayan creciendo en la forma en que lo están haciendo, pues se pone en riesgo la sostenibilidad fiscal de este país y la autosuficiencia en materia de combustibles”, afirmó Orlando Velandia


Y agregó: “En la última reforma tributaria se aumentó el IVA en 3 puntos para recibir dineros cercanos a 6 billones de pesos, si al decirle no al extractivismo dejamos de generar más de 22 billones de pesos al año, el Gobierno debe recurrir a los ingresos tributarios. Las decisiones que están tomando los municipios nos afectan a todos”.


Francisco Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana de Petroleros, tiene una opinión similar:


“El impacto de carácter fiscal que se termina traduciendo, sin duda alguna, en más impuestos para todos los colombianos. Seguir con la idea de sacar a patadas a todos los proyectos mineros y de hidrocarburos sería una profunda estupidez”. De acuerdo con este funcionario, “Tiene que ver también con la calidad de vida de los colombianos porque si nosotros perdemos la autosuficiencia en materia de combustibles, pues eso termina significando que debemos prepararnos para combustibles más costosos, incluido un gas natural más costoso. Tenemos un régimen fiscal que es muy poco atractivo, mientras la carga fiscal promedio de esta industria es del 70 por ciento, es difícil que los inversionistas se fijen en Colombia con el mismo interés”.


También aseguró que las iniciativas en los municipios como Pijao y Arbeláez son promovidas por intereses políticos. “No son comunidades espontáneas que de la noche a la mañana están preocupadas por el medio ambiente, no. Hay intereses políticos. Hay políticos... que en una época electoral que está iniciando, apalancan sus campañas con el discurso ambientalista.


Y continuó: “Hay grupos de izquierda que están alineados con fuerzas sindicales, con grupos armados al margen de la ley; que lo que quieren es estatizar la actividad petrolera en Colombia. Han querido sacar a las multinacionales, olvidando que sin las multinacionales Colombia hoy no tendría actividad petrolera”.


Al respecto, vale la pena preguntarse: ¿Qué motivó a la población Pijaense a convocar a una consulta popular? Mónica Flores dio estas razones: “El problema que teníamos era la minería a gran escala con los títulos que se habían concedido y las nuevas licitaciones mineras”. También aseveró que en Pijao hay aproximadamente 18 solicitudes para extracción, 6 de ellas para extracción de metales.


“Lo que queremos es blindar a Pijao de una minería de metales a gran escala porque este es un municipio que tiene paisajes de páramo, de valle, de montaña y un gran potencial económico a través de la agricultura y a través del turismo responsable”.


Las próximas consultas sucederán en Pasca (Cundinamarca), Paujil (Caquetá) y Marmato (Caldas). En más de 30 municipios también recogen firmas para que sea la voluntad popular quien confirme o rehúse proyectos que afectarían su terruño, bien por efecto de explotación minera, petrolera o por generación de energía.

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El útero y el futuro de la reproducción

Cada producto del conocimiento trae aparejados efectos inesperados. Las tecnologías de reproducción asistida han tenido desde el primer tercio del siglo XX –a partir de la inseminación artificial– una evolución sorprendente, y con cada nuevo paso surgen escenarios novedosos e inesperados para el futuro de la reproducción humana. Dicho en otras palabras, una tecnología cuyo objetivo original es enfrentar el problema de la infertilidad tiene efectos colaterales (no siempre indeseables) que rebasan los propósitos para los que fue creada. Por esta razón estas tecnologías, al estar conectadas de forma muy íntima con lo humano, son, quizás, uno de los mejores ejemplos para entender este efecto dual del conocimiento.


Por ejemplo, la inseminación artificial implica la participación de personas ajenas a la pareja reproductiva, lo que si bien permite enfrentar exitosamente la infertilidad, modifica algo que se consideraba inamovible: el número de participantes biológicos en los procesos reproductivos (lo cual es mucho más claro con algunas técnicas recientes que han conducido al nacimiento de bebés con el ácido desoxirribonucleico de tres personas). Algunas técnicas como la fecundación in vitro permiten el desarrollo de embriones humanos fuera del cuerpo, en el laboratorio, lo que además abre el camino para la individualidad reproductiva (personas solas que quieren tener hijos) o la diversidad sexual (parejas del mismo sexo que desean tener hijos). La preservación de gametos (óvulos y espermatozoides) por tiempos prolongados a muy bajas temperaturas cambia por completo los tiempos reproductivos y ha permitido la reproducción a personas de edades fuera del margen natural (que va de la pubertad al climaterio) e incluso a quienes ya han muerto. Un análisis de algunos de esos efectos puede encontrarse aquí.


La reproducción es un proceso de gran complejidad en el que intervienen muy distintos elementos. La infertilidad es generalmente consecuencia de alteraciones en células u órganos específicos en hombres y mujeres, por lo que la estrategia consiste en la reparación o remplazo del elemento afectado. Así, cuando hay algún defecto en los gametos se elige la sustitución del óvulo o espermatozoide por el de algún donante y/o la fertilización in vitro con células completas o partes de células seleccionadas (núcleos o citoplasma), una vez que se crea de este modo el embrión en el laboratorio, es transferido al útero para su desarrollo posterior hasta el nacimiento. De este modo, durante mucho tiempo cobró mucha fuerza la noción de que el útero era insustituible.


Pero, ¿qué ocurre cuando es el útero el órgano afectado? Son tres los caminos que se han seguido para enfrentar la infertilidad cuando la matriz es la causa de la limitación reproductiva. Una de ellas es la subrogación o el alquiler de úteros; es decir, la participación de una tercera persona, una mujer distinta de la madre que es la portadora del embarazo; otra estrategia es el trasplante de útero, y la más reciente el útero artificial. La primera modalidad ha dado lugar a muchos debates, pero es ya una forma a partir de la cual ha nacido un número importante (aunque difícil de cuantificar) de bebés en el planeta.


El trasplante de útero, al que ya me he referido aquí en varias ocasiones (por ejemplo, La Jornada, 09/10/2012 y 06/10/2015), es una técnica que se encuentra todavía en fase experimental; los mayores avances han sido logrados por Mats Bränstrom y su equipo en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y dio lugar en 2014 al reporte en la revista Lancet del nacimiento del primer bebé saludable por este procedimiento. Todavía tiene un largo camino por recorrer con un potencial muy importante.


Finalmente, el útero artificial creado por Alan W. Flake y sus colegas en el Hospital Infantil de Filadelfia, en Estados Unidos, reportado en abril de este año en la revista Nature, aparece como una opción lejana pero muy inquietante sobre el futuro reproductivo de nuestra especie. Hasta ahora no se ha probado en humanos, sólo en otras especies de mamíferos, en particular, ovejas. Tiene varias limitaciones pues sólo funciona para ciertos periodos del desarrollo fetal (no a partir del embrión), pues la placenta artificial debe acoplarse a los vasos sanguíneos de un cordón umbilical ya formado. Pero a pesar de estas limitaciones permite anticipar algunos escenarios futuros en los cuales este órgano dejaría de ser insustituible.


Aceptando que hasta ahora nos situamos en un terreno puramente especulativo, hay datos surgidos de las tecnologías de reproducción asistida que apuntarían a la modificación futura de conceptos muy arraigados, como los de maternidad o lo consanguíneo, que han sido claves en el desarrollo de las civilizaciones.

Estudian enviar avión a Marte a partir de modelos "bioinspirados"

Especialistas construyen patrones a partir de observar el patrón de vuelo de las aves o del proceso natural de evolución

"La técnica busca soluciones a costos cibernéticos razonables"

 

Algunos científicos buscan solucionar problemas complejos en ciencias de la computación a partir de la creación de reglas derivadas de la observación de fenómenos biológicos, como los movimientos de las hormigas, los patrones de vuelo de las aves o el proceso natural de evolución.

A este método se le llama metaheurística bioinspirada, explica Carlos Coello Coello, integrante del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y premio Nacional de Ciencias y Artes 2012.

El especialista participa en un proyecto con la Japan Aerospace Exploration Agency, en el que se pretende enviar un avión a fotografiar la superficie de Marte en 2020. Para desarrollarlo, usan las metaheurísticas bioinspiradas.

Este método se ha aplicado en la solución de problemas muy complejos de optimización y clasificación que han ayudado, por ejemplo, a mejorar la detección de cáncer de mama, incrementar la velocidad del tren bala de Japón i las redes de distribución de potencia eléctrica, así como para resolver problemas de ingeniería aeroespacial.

Para entenderlo mejor, dice Coello, hay que tener en mente que una heurística es una técnica que busca soluciones buenas a un costo computacional razonable. A cambio de estas ventajas, no se garantiza que el resultado a encontrar sea óptimo, válido o factible, y en algunos casos ni siquiera puede determinarse qué tan cerca se encuentra de la mejor solución posible.

Pese a esta limitante, existen muchos problemas de optimización en el mundo en los que es imposible usar un método exacto que garantice hallar siempre el óptimo.

Además, el rápido crecimiento de la velocidad de los procesadores y el abaratamiento de las memorias de las computadoras que experimentamos hacia finales del siglo XX, han contribuido a popularizar el uso de las metaheurísticas –término acuñado por Fred Glover en 1986–, que se refiere a procedimientos de búsqueda de alto nivel, en los que se combinan varias reglas heurísticas para resolver un problema.

La flexibilidad y facilidad de uso que ofrecen las metaheurísticas las han vuelto una opción recurrente para resolver problemas (sobre todo de optimización) de alta complejidad.

Para quienes trabajan en computación, destaca el investigador, este siglo es el de las metaheurísticas, ya que construir mejores algoritmos (pasos que seguimos para resolver una tarea en particular), permite abrir un abanico de posibilidades y retos, desde optimizar los sistemas de control (robótica, estructuras, etcétera), programación de horarios, bioinformática, minería de datos (sobre todo con grandes volúmenes de datos), calibración de modelos y redes hidráulicas, ingeniería aeronáutica, clasificación y reconocimiento de patrones, problemas de transporte, hasta algoritmos para resolver la sincronización de semáforos en una avenida.

Hay varios ejemplos de metaheurísticas bioinspiradas: los algoritmos evolutivos, los cúmulos de partículas, los sistemas inmunes artificiales, y la colonia de hormigas.

De entre las metaheurísticas bioinspiradas, las más usadas son los algoritmos evolutivos, que se basan en el principio de "supervivencia del más apto" de Charles Darwin.

El rastro de sangre de las mineras canadienses en América Latina

La extracción de minerales por parte de poderes externos a la región es algo que siempre ha estado presente en América Latina. Hoy en día, un gran origen de explotación minera en la región son las mineras canadienses. Según un informe presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, hay 22 proyectos mineros canadienses en América Latina que presentan graves impactos en el ambiente y vulneraciones de Derechos Humanos. ¿Dónde están?, ¿cuál es su impacto?, ¿a cambio de qué se llevan los recursos mineros?


Minería en América Latina


En América Latina existen muchos conflictos por la resistencia de las comunidades a modelos de minería que afectan el medio ambiente y vulneran los derechos humanos. La base de datos del Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina (OCMAL) registra actualmente 219 conflictos activos debido a la minería, en 20 países de la región.
De estos, 39 están en Perú, 37 en Chile, 37 en México, 27 en Argentina y 20 en Brasil. En Perú, la Defensoría del Pueblo registraba, en septiembre de 2013, 107 conflictos sociales activos o latentes en el sector de la minería, de un total de 148 conflictos socioambientales. En todos esos países operan empresas mineras canadienses.


“En total tenemos registradas 91 empresas mineras canadienses vinculadas a conflictos mineros en América Latina. No tenemos el dato exacto sobre cuántas están vinculadas a conflictos activos pues ello es muy dinámico pero consideramos que al menos el 70 por ciento de los conflictos de nuestra base muestra algún grado de actividad”, dijo a Distintas Latitudes César Padilla, coordinador del OCMAL.


De acuerdo con Padilla, además de Canadá, tienen fuerte presencia minera en la región empresas de China, Japón, Australia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.


Mineras canadienses


La extracción minera es una actividad estratégica y de larga tradición en Canadá, e incluso al país se le considera “una potencia minera”. Un estudio elaborado por Grupo de Trabajo sobre Minería y Derechos Humanos en América Latina, titulado “El impacto de la minería canadiense en América Latina y la responsabilidad de Canadá”, aborda los casos de 22 proyectos mineros llevados a cabo por empresas canadienses en nueve países de la región, en donde se pudieron determinar las tendencias en el impacto de esas actividades y un patrón de violaciones de derechos humanos.


Esto resulta relevante al tener en cuenta el peso de la minería canadiense en la región. En el 2012, un 57% de las empresas mineras del mundo estaban registradas en la Bolsa de Toronto. De los 4322 proyectos llevados a cabo por esas empresas fuera de Canadá, 1.526 estaban en Latinoamérica. Los países de la región donde las empresas canadienses tienen más activos son México (20.000 millones de dólares) y Chile (19.000 millones de dólares).


Entre el 50 y el 70 por ciento de la actividad minera en América Latina está a cargo de empresas canadienses. En el 2012, operaban 67 empresas mineras canadienses en Argentina; 50 en Brasil; 55 en Chile; 39 en Colombia; 17 en Brasil; 201 en México y 89 en Perú.


Actualmente, las siete empresas mineras canadienses más importantes, en cuanto a los ingresos provenientes de la explotación minera en América Latina son Barrick Gold, Yamana Gold, Teck, Goldcorp, Kinross Gold, Pan American Silver y Gran Colombia Gold.


De acuerdo con el informe, Canadá, como país, debería asumir una mayor responsabilidad sobre el impacto de sus mineras en América Latina, teniendo en cuanto el respaldo financiero y político que el gobierno canadiense ha dado a sus empresas mineras a través del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional, del Export Development Canada y de sus Embajadas.


Esto no ha cambiado siquiera bajo la administración de Justin Trudeau, primer ministro que se ha hecho viral en redes sociales por sus visiones progresistas y pro refugiados. The New York Times se ha referido a esto como “el lodo de las mineras canadienses en América Latina”.


En Costa Rica, en 2010, se detuvo por un fallo judicial un proyecto minero de oro en el pueblo de Crucitas (norte del país). El abogado ambientalista, y ahora diputado izquierdista, Edgardo Araya, fue uno de los integrantes de la lucha contra este proyecto, también de origen canadiense, de la empresa Infinito Gold. Él asegura que las empresas canadienses tienen un comportamiento cuasi mafioso, y que el gobierno de ese país debería reponsabilizarse.


“La minería canadiense, según la experiencia que hemos tenido, es de las más despiadadas en ese sentido. En Costa Rica, Industrias Infinito nos dejó la experiencia de un comportamiento cuasi mafioso, de un manoseo de la institucionalidad de este país. Mostraron una cercanía política con el expresidente Óscar Arias, al punto que el ministro de Ambiente de ese gobierno fue juzgado por el delito de prevaricato, es decir, por emitir resoluciones contraria a la verdad”, dijo Araya a Distintas Latitudes.


“Si me quedó algo claro en toda la lucha contra la minería en Crucitas, fue que la embajada canadiense en Costa Rica se comportaba como un gerente más de la empresa minera, y hacía una defensa a ultranza de esa empresa. No me queda duda que el gobierno canadiense de ese momento tiene una corresponsabilidad en lo que que sucedió aquí en Costa Rica”, agregó.


Posterior a esto, en Costa Rica se prohibió la minería a cielo abierto. Recientemente, El Salvador fue un paso más allá y prohibió la minería metálica en el país.
Para Araya, el gobierno de Canadá debe aceptar que la responsabilidad y definir mecanismos para que el Estado de ese país pueda dar apoyo a víctimas de las actividades mineras en América Latina.


Impacto


Tanto las empresas canadienses como el gobierno de Canadá tienen conocimiento del grave impacto ambiental de estas actividades. En los proyectos analizados por el Grupo de Trabajo sobre Minería y Derechos Humanos en América Latina, los daños al ambiente tienen que ver con la contaminación del aire, las aguas y el suelo.


En seis de los casos se observa un patrón en el tipo de daño ambiental, producido principalmente a fuentes de agua.


“En Argentina, en el proyecto Bajo de la Alumbrera, la contaminación afecta especialmente las aguas y es generada, entre otros factores, por la deficiente instalación del dique de colas en el origen de un cauce de agua, sin garantizar su impermeabilidad”, señala el informe.


“En Honduras, en el proyecto San Martín o Entre Mares, se ha denunciado la contaminación de las quebradas Agua Tibia y Guajiniquil por una grave infiltración del drenaje ácido en 2008. En junio de 2009 se realizó una nueva inspección con expertos en minas de la Universidad de Newcastle, encontrándose nueva evidencia documental de un grave evento de contaminación ocurrido en septiembre de 2008”, continúa.


Por otro lado, en Chile, en el proyecto Pascua Lama, se denunció la afectación de varios de los glaciares. En Panamá, el consorcio Minera Petaquilla S.A. taló 54.2 hectáreas de bosque primario, secundario y de galería y un estimado de ocho hectáreas adicionales de vegetación para la construcción de la carretera de acceso, de helipuertos, de campamentos y de la planta de procesamiento. En Guatemala, se ha determinado que en torno a las actividades de la Mina Marlin se ha causado una fuerte contaminación del agua.


Además, varios proyectos mineros a gran escala han generado la alteración de la organización social de las comunidades y de sus formas de vida, provocando desplazamientos forzados. Estos desplazamientos son característicos: son previstos y gestionados directamente por la empresa para lograr la efectividad del proyecto.
Un ejemplo es el desplazamiento de comunidades vecinas a la mina Entre Mares, en Honduras, donde se ha denunciado que la empresa concesionaria incitó y en algunos casos obligó a que se vendieran terrenos, argumentando que la ley les autorizaba expropiar las tierras o que el Estado pagaría menos por ellas.


“También, el desplazamiento de agricultores y ganaderos de sus lugares de residencia, por alteraciones medioambientales en la mina Bajo de la Alumbrera, Argentina, en donde los vecinos de la región se vieron obligados a abandonar sus lugares históricos de residencia por la mortandad de sus animales, el deterioro de sus fuentes de agua y el cercamiento de sus caminos”, señala el informe.


Asimismo, la presencia de mineras en la región ha contribuido a la criminalización de la protesta. También se han dado muertes violentas y heridas graves a opositores a los proyectos y trabajadores de las minas.


En el informe se señala que en diez de los proyectos estudiados se registró la muerte violenta de por lo menos 23 personas y 25 casos de lesiones graves. Estos casos siguen en la impunidad. Los diez casos corresponden a proyectos mineros en México, Colombia, El Salvador, Honduras y Guatemala.


Las consecuencias de las actividades mineras extranjeras en suelo latinoamericano son demasiadas: afectación de glaciares, tala de bosques, contaminación del agua, afectación la calidad de vida de las comunidades y su desplazamiento, influyen en el diseño de leyes nacionales y apoyan la criminalización de la protesta social. De todo orden: social, ambiental, económico. Más allá de tener un primer ministro progre como Trudeau, al igual que para Estados Unidos y Europa, Canadá ve en América Latina Latina un patio trasero donde hacer lo que en sus tierras no haría. Pero la contaminación, sea en el norte o en el sur, es contaminación de (y para) todos.

 

2 julio 2017


Texto publicado originalmente en Radio Temblor por: Diego Pérez Damasco (Costa Rica), Florencia Pagola (Uruguay), Florencia Luján (Argentina)

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El mundo compra un millón de botellas de plástico por minuto que acaban en vertederos o en el mar

El consumo anual de botellas de plástico alcanzará medio billón en 2021, superando ampliamente los esfuerzos de reciclado
Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico: Coca Cola hace más de 100.000 botellas al año; 3.400 por segundo

Cada minuto se compra un millón de botellas de plástico en todo el mundo, y la cifra se disparará otro 20% para 2021, creando una crisis medioambiental que algunos activistas comparan en gravedad con el cambio climático.


Nuevos datos obtenidos por the Guardian revelan un aumento en el uso de botellas de plástico, más de medio billón de las cuales se venderán anualmente a finales de esta década.


La demanda, equivalente a la compra de 20.000 botellas por segundo, está impulsada por un deseo de agua embotellada aparentemente insaciable y por la llegada de la cultura de consumo occidental a China y a la región de Asia Pacífico.


En 2016 se vendieron más de 480.000 millones de botellas de plástico de bebidas en todo el mundo, frente a los 300.000 millones de hace una década. Puestas en fila, se quedarían a mitad de camino hacia el Sol. En 2021, esta cifra aumentará hasta los 583.300 millones, de acuerdo con las estimaciones más actualizadas del informe global de tendencias de envases de Euromonitor International.


La mayoría de las botellas de plástico utilizadas para bebidas sin alcohol y agua están hechas de tereftalato de polietileno, que es altamente reciclable. Pero mientras su uso aumenta en todo el mundo, los esfuerzos de recoger y reciclar las botellas para evitar que contaminen los océanos no logran seguirle el ritmo al consumo.


De las botellas compradas en 2016, menos de la mitad se recogió para su reciclado y solo el 7% de aquellas recogidas se convirtió en nuevas botellas. En su lugar, la mayoría de las botellas de plástico producidas acaba en vertederos o en océanos.


El plástico, parte de nuestra cadena alimenticia


Entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico se filtran cada año en los océanos del mundo y son ingeridos por aves marinas, peces y otros organismos. Para 2050, el plástico de los océanos pesará más que los peces que haya en ellos, de acuerdo con una investigación de la Fundación Ellen MacArthur. Los expertos advierten que parte de estos residuos ya están entrando en la cadena alimenticia humana.


Científicos de la Universidad de Ghent en Bélgica han calculado recientemente que la gente que come marisco ingiere al menos 11.000 pequeñas piezas de plástico al año. El pasado agosto, los resultados de un estudio de la Universidad de Plymouth encontraron plástico en un tercio de los peces pescados en Reino Unido, incluidos el bacalao, la merluza, la caballa y los crustáceos. El año pasado, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimenticia solicitó un estudio urgente, citando la preocupación creciente por la salud humana y la seguridad alimenticia “dado el potencial de la contaminación de microplásticos en tejidos comestibles de pescado comercial”.


La exmarinera Ellen MacArthur ahora hace campaña para promover la economía circular en la que las botellas de plástico sean reutilizadas, rellenadas y recicladas en lugar de utilizarlas una sola vez y tirarlas. “Movernos hacia una economía realmente circular para los plásticos es una gran oportunidad de cerrar el círculo, ahorrar miles de millones de dólares y separar la producción de plásticos del consumo de combustibles fósiles”, señala.


Huga Tagholm, del grupo de activismo y conservación marina Surfers Against Sewage, afirma que los datos son aterradores. “La contaminación de plástico rivaliza con la amenaza del cambio climático, dado que contamina todos los sistemas naturales y un creciente número de organismos en la tierra”. “La ciencia actual muestra que los plásticos no se pueden asimilar en la cadena alimenticia. Si se ingieren, tienen toxinas. La producción de plástico se va a doblar en los próximos 20 años y se cuadruplicará para 2050. El momento de actuar es ahora”, añade.


China, un cuarto del consumo mundial


La preocupación por el impacto de la contaminación de los plásticos en los océanos del mundo ha aumentado. El mes pasado, los científicos encontraron cerca de 18 toneladas de plástico en una de las islas más remotas del mundo, un atolón sin habitar al sur del Pacífico.


La mayoría de las botellas de plástico utilizadas en todo el mundo son para beber agua, de acuerdo con Rosemary Downey, directora del envases en Euromonitor y una de las mayores expertas en la producción de botellas de plástico.


China es responsable de la mayoría del aumento de la demanda. El consumo público chino de agua embotellada representa cerca de un cuarto de la demanda mundial. En 2015, los consumidores en China compraron 68.400 millones de botellas de agua y en 2016 esta cifra alcanzó los 73.800 millones de botellas: 5.400 millones más.


“Este incremento está causado por la creciente urbanización”, explica Downery. “Existe un deseo por un vida saludable y preocupaciones sobre la contaminación del agua subterránea y la calidad del agua del grifo. Todo ello contribuye al incremento del uso de botellas de agua”. India e Indonesia también están viviendo un fuerte crecimiento.
Coca-Cola y sus 3.400 botellas por segundo


Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico. Coca-Cola produce más de 100.000 botellas de usar y tirar al año —o 3.400 por segundo—, de acuerdo con un análisis realizado por Greenpeace después de que la compañía se negase públicamente a revelar su consumo de plástico. Las seis principales empresas de bebidas del mundo usan tan solo una media de 6,6% de tereftalato de polietileno (altamente reciclable) en sus productos, de acuerdo con Greenpeace. Un tercio no tiene objetivos establecidos para incrementar el uso de plástico reciclado y ninguno pretende llegar al 100% de tereftalato de polietileno.


Las bebidas en botellas de plástico podrían estar compuestas de un plástico 100% reciclable, pero las empresas se muestran reticentes a utilizar este tipo de plástico por razones cosméticas, ya que quieren que sus productos estén en un plástico brillante y transparente, señala Steve Morgan, de Recoup en Reino Unido.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes británica, la Federación de Plásticos de Reino Unido afirmó que hacer botellas con un plástico 100% reciclable requiere un 75% menos de energía que crear nuevas botellas de plástico vírgenes.


Coca-Cola ha afirmado que sigue considerando las solicitudes de Greenpeace para publicar su uso global de plásticos. Una portavoz de la empresa afirma: “A nivel mundial, seguimos incrementando el uso de plástico reciclado en los países donde es factible y está permitido. Seguimos incrementando el uso del plástico reciclado en los países donde está aprobado para un uso alimenticio, 44 países de los más de 200 donde operamos".


“Si vamos a aumentar todavía más la cantidad de plástico reciclado en nuestras botellas, se necesita una nueva aproximación para crear una economía circular para las botellas de plástico”, señala la portavoz.

 

Sandra Laville / Matthew Taylor
30/06/2017 - 18:53h
Traducido por Javier Biosca Azcoiti

Publicado enMedio Ambiente
Deshielo en la Antártida romperá el equilibrio de la biodiversidad

"Puede resultar en una expansión de especies animales y vegetales invasoras, y en la extinción de otras autóctonas menos competitivas", alerta experto en la revista Nature

Sidney.

Las zonas libres de hielo de la Antártida podrían expandirse casi 25 por ciento antes del año 2100 debido al cambio climático, lo que alteraría drásticamente la biodiversidad del continente, según una investigación publicada ayer en Nature.

Las zonas sin hielo constituyen actualmente menos de uno por ciento del continente, pero albergan casi toda la flora y la fauna antártica.

"Calculamos que el deshielo en el continente antártico conducirá a finales de este siglo a la aparición de más de 17 mil 267 kilómetros cuadrados, cerca de 25 por ciento, de nuevas áreas libres de hielo", dijo Aleks Terauds, experimentado investigador de la División Antártica Australiana.

La investigación es la primera en examinar el impacto del cambio climático en las zonas sin hielo de la Antártida. "Puede que aporte nuevas zonas para que colonicen especies nativas, pero también podría resultar en una expansión de especies invasoras y, a largo plazo, en la extinción de especies autóctonas menos competitivas", alertó Terauds.

"Hasta ahora, la investigación del cambio climático en la Antártida se ha centrado en las placas de hielo y el impacto potencial en el aumento del nivel del mar, mientras el efecto del cambio climático en el deshielo y la biodiversidad autóctona de la Antártida ha sido ignorado durante mucho tiempo", explicó la coinvestigadora Jasmine Lee, de la Universidad de Queensland.

Los científicos descubrieron que el mayor cambio se registrará en la península Antártica, cerca de Sudamérica, así como en la costa del este antártico, cercana a Australia.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se restringe el aumento de la temperatura global a menos de 2 grados Celsius, es probable que los efectos en el hábitat de las zonas libres de hielo y su biodiversidad se reduzcan.

Actualmente, estas zonas miden entre menos de un kilómetro cuadrado y miles de kilómetros cuadrados. Son importantes territorios de apareamiento de especias nativas como pingüinos, focas y aves marinas, y albergan pequeños invertebrados y algún tipo de vegetación que no se da en ningún otro lugar del mundo.

Según Terauds, dada la distribución restringida de muchas de estas especies, que a menudo sólo están presentes en una región, o incluso en una sola zona libre de hielo, el estudio aporta información de valor incalculable. "Entender el efecto de la expansión de las zonas sin hielo es esencial si queremos entender por completo las implicaciones del cambio climático en la Antártida", señaló.

Los investigadores también indicaron lo preocupante que es que el deshielo de la Antártida proporcione nuevas oportunidades para las especies invasoras.

"La principal defensa de la Antártida contra las especies no autóctonas es su clima extremo, al que las especies nativas llevan adaptándose durante varios miles de años", dijo Lee.

Sin embargo, el calentamiento del clima y el aumento de las conexiones en el territorio podría proporcionar a las especies no nativas, algunas de las cuales ya están allí, la habilidad de establecerse y expandirse por el paisaje.

"Muchos de estos animales y plantas podrían convertirse en invasores y competir con las especies nativas por espacio y recursos", destacó Lee. Una de esas especies no autóctonas que se ha convertido en invasora es la pos annua, hierba común que se encuentra en todo el mundo y que ha colonizado recientemente las zonas libres de hielo surgidas por el retroceso de los glaciares.

"Se cree que superará a las plantas autóctonas de la Antártida, aunque aún no sabemos el impacto que tendrá en los animales", dijo Lee.

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California incluye el glifosato en su lista oficial de productos cancerígenos

A partir del 7 de julio, el producto aparecerá entre los químicos que presentan riesgos para la salud a través del agua, como obliga la ley de ese estado
Monsanto, la empresa inventora del herbicida, trató de detener la medida en los tribunales pero ha perdido en primera instancia. Ha asegurado que recurrirá
El Glifosato centra una polémica sobre su seguridad desde que la OMS lo calificó como probable cancerígeno. La Agencia Europea de Químicos no lo cree peligroso

 


Más leña a la polémica en torno al herbicida glifosato. El estado de California lo va incluir en la lista oficial de productos cancerígenos a partir del 7 de julio. Lo hará bajo una ley conocida como Proposición 65 de protección del agua potable.


La Oficina de Evaluación de Peligros Ambientales para la Salud (OEHHA) del Gobierno californanio decidió en marzo pasado que el glifosato, componente del herbicida multiventas de la empresa Monsanto Roundup, debía entrar en la lista de productos que el Estado reconoce como causante de cáncer.


La Proposición 65 obliga a las empresas a informar sobre las exposiciones a químicos "que provoquen cáncer, malformaciones en recién nacidos o daños reproductivos" mediante el agua. Los productos de la lista son sobre los que tienen que advertir.


Monsanto trató de impedir esta medida y recurrió a los tribunales lo que provocó un retraso en la fecha de entrada en vigor de la decisión de la OEHHA. Pero los tribunales han fallado en contra de la multinacional por lo que el proceso sigue adelante, según se ha conocido este martes. La empresa ha anunciado que continuará litigando mediante un recurso porque, asegura, la decisión no se basa "ni en la ciencia ni en la ley".


Esta ley californiana, nacida de una iniciativa legislativa popular, fue aprobada en 1986 para "proteger los recursos hídricos". El Estado de California, cuya población supera los 39 millones de personas y maneja un PIB que ronda los dos billones de euros –dentro de las siete economía más grandes del mundo–, está obligado a mantener y actualizar la lista.


Relación con los transgénicos


El glifosato está en el centro de una polémica especialmente por su vinculación con los cultivos transgénicos de soja o maíz resistentes a este herbicida. La empresa Monsanto (ahora en trámites para ser adquirida por Bayer por 66.000 millones de euros) tiene patentadas diferentes semillas que aguantan este tóxico de manera que pueden ser rociados con él para liberar los campos de cultivo de otras hierbas no deseadas. Aunque el principio activo ya puede ser aplicado por otras compañías, el glifosato de Monsanto, llamado Roundup, es el más vendido del mundo.


En 2015, la Organización Mundial de la Salud calificó al glifosato como un producto "probablemente cancerígeno". Desde ese momento, se avivaron las peticiones para prohibir su uso. Sin embargo, un año después, la FAO, la división alimentaria de la ONU, concluyó que "no era probable" que este químico termine causando un cáncer en humanos a través de la comida.


En la Unión Europea se inició una ardua discusión entre estados para renovar la licencia del producto. Cuando expiraba el plazo, lo que hubiera dejado al glifosato sin permiso de facto, se aprobó una prolongación provisional de 18 meses para aguardar a que la Agencia Europea de Químicos diera su veredicto. El informe de la ESCHA llegó a mitad de marzo de 2017 y contradijo a la OMS aunque constató la toxicidad del producto y su daño al medio acuático.

 

Por Raúl Rejón
27/06/2017 - 17:06h

Publicado enMedio Ambiente
¿Qué son las neurociencias sociales?

Si es verdad que el principal problema de salud pública en los estados y las sociedades contemporáneas es la salud mental, las neurociencias sociales contribuyen como pocos campos a la explicación del fenómeno.



Una auténtica revolución científica tiene lugar al interior de las ciencias sociales. El estado de lo que normal o clásicamente se conocía como las ciencias sociales viene cambiando de forma radical. La interdisciplinariedad ya no es un discurso, sino una práctica cotidiana. Uno de los campos de punta que han emergido son justamente las neurociencias sociales.


El concepto nace en 1992, pero ya ha logrado posicionarse gracias a la existencia de una prestigiosa revista con el mismo título (Social neurosciences), y se llevan a cabo reuniones periódicas de congresos internacionales, sociedades nacionales y redes activas de científicos que trabajan en este campo.


La idea de base es que no es posible comprender los comportamientos sociales al margen de la explicación acerca del funcionamiento del cerebro y de la biología. En realidad, los seres humanos poseen tres cerebros en uno, así: el cerebro reptiliano (emociones básicas, primarias), el sistema límbico (sentimientos) y el neocórtex (ideas y conceptos). El mundo humano no es sin la interacción entre los tres tipos de cerebros. Y a su vez, el cerebro incide sobre el cuerpo mismo (soma) y en la forma como nos relaciones, actuamos o dejamos de hacerlo en un momento determinado.


La verdad es que las relaciones y las estructuras sociales inciden profundamente en el funcionamiento y en la propia estructura del cerebro y del propio organismo, algo que ha dado lugar, por otra parte, a uno de los descubrimientos más apasionantes: la cultura y el medioambiente inciden en la estructura: (a) de los genes; (b) de las neuronas y del propio cuerpo. La epigenética estudia exactamente estos aspectos. Ya no existe la cultura, de un lado, y la naturaleza de otro: ambos conforman un continuo dinámico que hace posible la vida, o la impide.


Pues bien, las neurociencias sociales estudia, de una parte, los mecanismos biológicos que subyacen a los procesos y comportamientos sociales. Comprar, sentir afecto o aversión, las relaciones con nuestras mascotas, los aspectos judiciales o los económicos, por ejemplo, son considerados a la luz de la forma el funcionamiento del cerebro, del sistema endocrino y del sistema inmune —los tres conforman una sola unidad, en realidad—, configura un mundo social con tales o cuales características. De otra parte, se trata de estudiar cómo la biología misma —y entonces hablamos a la vez de dos cosas: del enfoque Eco–Evo–Devo (ecología, evolución y desarrollo) y de biología de sistemas— aporta métodos, conceptos y explicaciones para el mundo social.


Digámoslo de manera puntual: ni biologismo, ni sociologismo, por ejemplo. Antes bien, un nuevo campo cruzado que arroja nuevas y mejores luces acerca de lo que clásicamente explicaban la antropología, la economía, la política o la sociología, por ejemplo.


Existen dos grupos de métodos en las neurociencias sociales. De un lado, técnicas propias de la psicología cognitiva y las neurociencias como son las imágenes de resonancia magnético funcional, la electromiografía facial, los electromiogramas, las respuestas galvanizadas de piel, la simulación magnética transcraneal, y varias otras. Sencillamente, se trata de leer las áreas de activación del cerebro en determinadas circunstancias, así como el estudio facial de emociones, circunstancias y eventos, los cuales traducen ideas, conceptos, temores y hasta principios.


De otro lado, al mismo tiempo, existe ya una tradición de métodos narrativos en el ámbito de las neurociencias sociales. En este caso, no de espaldas a los trabajos experimentales y teóricos, se trata de construir relatos en torno al problema de base. De esta suerte, los métodos cuantitativos y los cualitativos confluyen en este novedoso ámbito de trabajo cruzado.


Si es verdad que el principal problema de salud pública en los estados y las sociedades contemporáneas es la salud mental, las neurociencias sociales contribuyen como pocos campos a la explicación del fenómeno. Las enfermedades crónicas, por mencionar un ámbito, emergen como un reto inescapable para la convivencia de un mundo común para todos. Las enfermedades no transmisibles requieren aportes diferentes a los provenientes de la medicina. Pero es igualmente cierto que la cultura, en sentido amplio pero fuerte, constituye un caldo de cultivo para la “transmisión” de patologías y comportamientos erráticos. La no medicalización de la salud abre las puertas, de par en par, a las interacciones entre cultura, medioambiente y biología.


Las neurociencias sociales pueden intervenir de forma positiva en enfermedades biológicamente no transmisibles, pero que culturalmente pueden convertirse en epidemias. Pero con ello, ulteriormente, al final del día, en todos los temas y aspectos que competen a un saber vivir bien, a un saber vivir.


Al fin y al cabo, el cerebro es una instancia social, no ya simplemente personal o biográfica. Pero este es un tema al que apenas la ciencia y la cultura se están aproximando, en perspectiva histórica. El cerebro: la confluencia de tres sistemas distintos que forman una sólida unidad: el sistema endocrino (hormonas), el sistema inmune y el sistema nervioso central. Nuestra mundo, según parece, está cruzado por los tres. Debemos poder comprender esos cruces, entrelazamientos y refuerzos positivos y negativos a la vez. En ellos nos va la vida.


Una observación final: tradicionalmente se cree que existe interdisciplinariedad, en medicina, porque un internista trabaja con enfermeras, con inmunólogos, con oncólogos y terapistas, por ejemplo. O que hay interdisciplinariedad cuando trabajan físicos y biólogos, matemáticos y expertos en computación, por ejemplo. O en otro plano, que hay interdisciplinariedad porque trabajan historiadores y economistas o antropólogos y sociólogos, o politólogos e internacionalistas, por ejemplo. En todos los casos, hay autoengaño por parte de las comunidades académicas y de investigación. Pues la verdadera interdisciplinariedad no sucede al interior de grupos o familias de ciencias o disciplinas. Por el contrario, sucede cuando trabajan familias y grupos distintos y cruzados. Las neurociencias constituyen un ejemplo conspicuo de verdadera interdisciplinariedad. Algo que en nuestros países está aún lejos de suceder.

500 presas amenazan con ahogar el Amazonas


El impacto sobre los ríos amazónicos será 'irreversible' si se construyen todas las represas planeadas


A lo largo del Amazonas hay 140 presas hidráulicas operativas o en construcción y planean construir otras 428. Aunque al final solo se levante una porción de ellas, los científicos creen que su impacto sobre los ríos amazónicos será "desastroso". Un estudio global sobre las consecuencias de tanta represa señala que alterarán el discurrir del río, reteniendo la mayor parte de los sedimentos y nutrientes fluviales que no vivificarán la planicie amazónica, ahogando la vida que depende del río y el océano donde acaba.
En el Amazonas todo es a lo grande. Su tramo principal tiene unos 2.000 kilómetros hasta la desembocadura en el Atlántico, en un estuario con más de 300 kilómetros de ancho. Pero aún hay otros 5.000 kilómetros hasta llegar al extremo contrario, a su cabecera en los andes peruanos, por donde discurren sus afluentes principales. Algunos, como el Madeira, el Negro o el Japurá, están entre los 10 ríos más grandes del planeta. La cuenca del Amazonas ocupa una extensión de 6,1 millones de Km2, 12 veces la de España. Y el agua que discurre por los ríos amazónicos equivale al 20% del agua dulce líquida de la Tierra.


A pesar de tanta enormidad, no hay río que sobreviva a 568 presas. Esa es la principal conclusión de un amplio estudio en el que han participado desde ecólogos hasta ingenieros, pasando por economistas y geólogos de una decena de universidades estadounidenses, alemanas, británicas y brasileñas. Aunque cada presa lleva aparejado su estudio de impacto ambiental, nunca se había estudiado el impacto regional de todas las represas habidas y por haber en la cuenca amazónica. La investigación, publicada en Nature, analiza el coste que tendrán sobre la vida del río, desde las inundaciones estacionales que dan vida a la Amazonia, hasta los sedimentos que dejará de arrastrar hasta la desembocadura.


Los ríos no son solo agua. También transportan grandes cantidades de sedimentos que arrancan de un lado y depositan en el otro. Estos sedimentos son el sustrato mineral de la vida en una amplísima región de más de un millón de Km2, entre humedales y llanuras aluviales. En su último tramo, el Amazonas transporta entre 800 y 1.200 millones de toneladas de limos, arenas y arcillas y al menos la mitad acaban en el océano al año. Con cada presa que se interponga entre el río y el mar, un porcentaje de esos sedimentos quedará atrapados en el hormigón.


"Acuérdense del antiguo Egipto, que dependía de los limos del río que fertilizaban las tierras de la llanura de inundación", dice el investigador de la Universidad de Texas en Austin (EE UU) y principal autor del estudio, Edgardo Latrubesse. "El Nilo es hoy en día un río totalmente regulado artificialmente por megarepresas. Es un caso típico que ejemplifica los tremendos impactos producidos por infraestructuras construidas varias décadas atrás, lo que produjo grandes impactos sociales, ambientales y económicos", añade este experto en geomorfología de los ríos. No es la primera vez que se relaciona la situación del Egipto moderno con la alteración del curso de su gran río.


En el caso que Latrubesse mejor conoce, el amazónico, el impacto combinado de las presas podría provocar que más del 60% de los sedimentos que arrastra el río se queden ahora atascados. "En el Yangtze [donde se levantó la presa de las Tres Gargantas] la retención hoy en día ya es de más de 75% y en otros ríos como el alto Rio Paraná en Brasil, la retención es más del 100%. Valores de más de 70-90% son típicos en el mundo. Esperamos algo similar en el Amazonas si todo fuera construido", sostiene.


Tal interferencia en la dinámica del río tendrá unas "consecuencias desastrosas", en palabras de Latrubesse. Los sedimentos no solo transportan nutrientes a la llanura aluvial, sino que son parte integrante del río: "Se erosionan barrancas, islas y pedazos de la llanura aluvial mientras se generan nuevas áreas por sedimentación", recuerda este investigador. Esta dinámica ayuda a mantener en los trópicos una gran diversidad de ambientes y, para los biólogos, "este proceso de regeneración es un mecanismo muy importante que contribuye a la creación de biodiversidad", concluye.


El problema no será menor en la desembocadura. La columna de agua y sedimentos que acaba en el Atlántico se extiende por más de 1,3 millones de km2 del océano, la mitad de lo que ocupa el Mediterráneo. Además de ser la base de una extensa línea coralina en la costa americana y los manglares de las Guayanas y el norte de Brasil, esta enorme aportación amazónica interviene en el clima regional condicionando la generación y movimiento de las tormentas tropicales del Caribe. La falta de sedimentos en la zona costera también favorecerá la erosión marina y la intrusión salina en los acuíferos.


Los autores del estudio han creado un índice de vulnerabilidad de los ríos al impacto de las presas. Sobre un máximo de 100, algunos ríos de la franja andina, como el Marañón, podrían alcanzar un índice 72. En su cabecera hay construidas o planificadas 104 presas de más de 1 megavatio (MW) de capacidad generadora. Más abajo, el río más vulnerable es el Madeira, uno de los 10 más caudalosos del mundo que por sí solo aporta la mitad de los sedimentos que el Amazonas lleva al mar. Con un índice de vulnerabilidad superior a 80, en el Madeira viven unas 1.000 especies de peces, el triple que en todos los ríos de Europa.


Pero el caso más llamativo quizá sea el del Tapajós, el principal afluente de la margen derecha del Amazonas. En su tronco principal no hay ninguna presa. Sin embargo, es y será uno de los más afectados por la construcción de decenas de represas en sus afluentes creando un sistema interconectado de presas y pantanos artificiales a lo largo de 1.000 Km, casi la distancia que hay entre Madrid y París. Para Latrubesse, "seria imposible construir este tipo de obras de tremendo impacto ambiental en países desarrollados".


La justificación para todo esto era la necesidad de generar la energía sobre la que Brasil, Ecuador, Perú o Bolivia pudieran basar su desarrollo. Sin embargo, las presas hidroeléctricas no parecen la solución. El investigador de la Universidad de Oxford y coautor del estudio, Atif Ansar, recuerda: "Nuestras investigaciones previas han mostrado que, debido al sistemático problema de los sobrecostes y el alargamiento de los plazos, el coste real de las grandes presas es demasiado alto como para recuperarlo". Pero estos trabajos eran económicos, no incluían el impacto ambiental. Ahora, dice, "las grandes presas no solo son inviables económicamente, sino también ambientalmente perjudiciales".

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China construye planta flotante de energía solar más grande del mundo

El Gobierno chino espera convertirse en el líder mundial en la generación de energía renovable a través de paneles solares.

 


La mayor la planta flotante de energía renovable, con una grilla gigante de paneles solares, ha sido puesta en operación en la prefectura de Huainan, provincia china de Anhui por la compañía de fabricación de inversores fotovoltáicos de Asia, Sungrow Power Supply Co.


Esta impresionante obra de ingeniería, que cuenta con una capacidad de 40 megavatios de salida, ha sido instalada sobre una antigua mina de carbón que con el tiempo se convirtió en un lago debido a las constantes lluvias y el hundimiento de la tierra.


Este proyecto se convierte en otro intento del Gobierno chino de convertirse en el líder mundial en la generación de energía renovable. Sus autoridades planean triplicar la capacidad de generación de energía eléctrica a través de paneles solares hasta alcanzar los 143 gigavatios en 2020, con una inversión de 368 mil millones de dólares en infraestructura para la generación de energía renovable.


Las plantas flotantes de generación eléctrica por la transformación de la energía solar cuentan con múltiples ventajas y han adquirido una gran popularidad a nivel mundial.


Estas construcciones no utilizan el espacio terrestre, tan apreciado en países como China, que mantiene una de las densidades poblaciones más altas del mundo. Este país cuenta con más de 100 ciudades con más de un millón de habitantes.


Los paneles conservan el agua potable debido a que protegen el líquido de la incidencia directa de los rayos del Sol y disminuyen así su evaporación.


El agua, por su parte, actúa como un refrigerante natural y disminuye la temperatura de los paneles, algo que aumenta la eficiencia y el tiempo de vida útil de estos equipos