Lunes, 11 Noviembre 2019 07:11

Bolivia, la hora de la barbarie

El jefe de las fuerzas armadas Williams Kaliman (al centro, abajo) al dirigir ayer un mensaje transmitido por el canal de televisión ATB, en el cual exigió la renuncia del presidente de Bolivia, Evo Morales. Lo acompañan, en la imagen, elementos de la cúpula militar y policial.Foto Afp/ATB

El presidente electo renunció a su cargo luego de semanas de una escalada de violencia que en las últimas horas anunciaba un de-senlace inevitable. "Renunciamos para que no sigan quemando casas, intimidadas nuestras familias y amenazadas, por eso renunciamos", dijo desde Chapare, luego de haber despegado de la ciudad de El Alto en horas de la tarde.

Al conocerse las palabras sonaron bocinas y estruendos en las calles del centro de La Paz, en lo que fue el festejo de quienes protagonizaron las movilizaciones por el derrocamiento de Morales. En las avenidas se vieron caravanas de autos con banderas de Bolivia, abrazos, una euforia golpista enarbolada como democrática por sus dirigentes y seguidores.

Junto con Morales renunció el vicepresidente Álvaro García Linera, quien habló a su lado. Así concluyó una escalada que tuvo como detonante para marcar el fin de la alocución del comandante general de la Fuerza Armada de Bolivia, Williams Kaliman, quien "sugirió" al presidente que renuncie a su mandato.

La declaración de Kaliman se dio cuando el escenario parecía a punto de consumarse. Los últimos dos días habían sido de un despliegue de violencia golpista que incendió casas de dirigentes del proceso de cambio, amenazó a quienes se mantenían en el gobierno y atacó medios de comunicación estatales.

Ya el centro de La Paz había sido tomado por los opositores desde el sábado en la mañana, y desde ese día hasta la renuncia de Evo Morales se multiplicaron las imágenes de opositores junto con policías armados en las calles paceñas y de diferentes ciudades del país.

El avance del golpe pareció no encontrar más barreras, y el acto simbólico llegó minutos antes de la alocución de Morales: Fernando Camacho, dirigente del proceso golpista, presentado como "cívico" por los medios de comunicación, ingresó al Palacio Quemado –antigua sede de gobierno– donde depositó en el suelo una bandera de Bolivia y una biblia.

El anuncio hecho por Morales era entonces cuestión de tiempo. La ofensiva golpista ya había tomado los principales espacios, y las renuncias de funcionarios se fueron sucediendo, la mayoría bajo amenaza y persecución.

La renuncia de Morales y Linera fue seguida de persecuciones: las autoridades del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Choque y Antonio Costas, fueron detenidos y esposados por la policía, en un escenario de sucesión de imágenes y noticias mezcladas entre la confusión, la militarización y la euforia golpista con gritos y evocaciones a la democracia y a Dios.

Luego de los anuncios desde Chapare, renunció la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, quien debía asumir la presidencia. Lo mismo sucedió con quien debía seguir, el primer vicepresidente, abriéndose un escenario de preguntas que serán resueltas a medida que tome forma el reordenamiento conducido por la policía nacional, la fuerza armada, los dirigentes golpistas, los empresarios que financiaron y quienes respaldaron la invalidación de las elecciones desde el primer momento: el gobierno estadunidense.

En ese contexto se sucedieron las denuncias respecto a la seguridad de Evo Morales, así como de los dirigentes y militantes del proceso de cambio. Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México, anunció haber recibido a "20 personalidades del Ejecutivo y Legislativo de Bolivia en la residencia oficial de La Paz, de así decidirlo ofreceríamos asilo también a Evo Morales".

Las denuncias internacionales respecto a lo que fue un golpe de Estado se multiplicaron en el continente y el mundo, como por parte de Lula da Silva, Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Fernández, Nicolás Maduro, Gustavo Petro, Pablo Iglesias y Jeremy Corbyn, así como de numerosos movimientos sociales y partidos políticos.

Los gobiernos de derecha del continente, como el de Mauricio Macri, Sebastián Piñera o Iván Duque guardaron en cambio el mismo silencio que a lo largo de la escalada golpista.

El desenlace de ayer fue, entonces, la acumulación de una serie de acciones de ofensiva de una estrategia abiertamente golpista que nunca tuvo intención de realizar una segunda vuelta electoral o encontrar un punto de acuerdo para lograr detener la violencia que proclamó, organizó y desplegó. El objetivo era derrocar al gobierno y ese objetivo se logró.

A partir de ahora se abre un escenario de interrogantes acerca de quién asumirá la presidencia y cuándo serían las elecciones. La otra gran pregunta es: ¿qué harán los movimientos que respaldan a Evo? Si bien algunos dirigentes se sumaron al golpe de Estado, la mayoría no lo hizo.

Al finalizar la tarde se supo de las primeras protestas en defensa del proceso de cambio. Morales escribió en la noche desde su cuenta de Twitter para ratificar que su renuncia fue para que "Mesa y Camacho no sigan persiguiendo, secuestrando y maltratando a mis ministros, dirigentes sindicales y a sus familiares".

Y afirmó: "Quiero que sepa el pueblo boliviano, no tengo por qué escapar, que prueben si estoy robando algo. Si dicen que no hemos trabajado, vean las miles de obras construidas gracias al crecimiento económico. Los humildes, los pobres que amamos la patria vamos a continuar con esta lucha".

Por Marco Teruggi, periodista argentino, colaborador de Telesur.

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Lunes, 11 Noviembre 2019 06:57

Plutocracia a la americana

El magnate Michael Bloomberg –en imagen de archivo– se está preparando para ingresar a la concurrida carrera para convertirse en el candidato demócrata rumbo a las elecciones presidenciales de 2020, informaron los medios estadunidenses.Foto Afp

En los últimos días uno de los hombres más ricos del mundo anunció que está contemplando ingresar a la contienda presidencial para retar a otro multimillonario que ahora encabeza el régimen estadunidense, dejando abierta la posibilidad de que la pugna por la Casa Blanca sea entre un multimillonario contra otro multimillonario, ambos afirmando que representan los mejores intereses del "pueblo".

La pregunta ya no es si Estados Unidos es una democracia, sino más bien si es una plutocracia o una oligarquía.

Michael Bloomberg, con una fortuna personal de unos 53 mil millones de dólares, está tomando pasos preliminares para postularse como precandidato demócrata, aparentemente porque cree que el elenco actual de aspirantes no logrará derrotar a Donald Trump, con una fortuna de 3 mil millones de dólares (aunque insiste que tiene más de 10 mil millones, pero rechaza comprobarlo).

Antes, casi todos los ricos estaban felices en influir, y en muchos casos controlar, el proceso electoral desde las tinieblas, a través de sus donaciones a candidatos de su preferencia. Todos saben que para ser un aspirante presidencial viable se requiere de cientos de millones de dólares; que el monto recaudado por un candidato determina en gran medida si ganará o no; que hay millones de dólares que son canalizados sin tener que revelar cuánto ni quién está detrás, a políticos quienes por supuesto saben quién los está apoyando y a quién le deben su chamba. La cúpula económica tiene hoy día tal vez más influencia sobre la cúpula política que en cualquier momento en el último siglo.

De hecho, las personalidades más ricas del país, como Jeff Bezos, de Amazon; Mark Zuckerberg, de Facebook; Bill Gates, de Microsoft; los Walton, de Walmart (su fortuna personal se incrementa por 4 millones cada hora); los hermanos Koch, de Koch Industries, y el propio Bloomberg, entre otros, han ejercido enorme influencia en el juego político y electoral del país. Su lana, dándoles mucho más poder que los votos y opiniones de millones de ciudadanos.

Hace unos 4 años el ex presidente Jimmy Carter comentó que Estados Unidos ya no es una democracia, sino "sólo una oligarquía, con soborno político ilimitado". Hay múltiples investigaciones serias que comprueban esta afirmación.

Pero mientras la oligarquía juega con volverse plutocracia (definición: gobierno por los ricos), todo esto sucede justo cuando el gran tema político es la desigualdad económica con la mayor concentración de riqueza desde justo antes de la Gran Depresión, y donde el tema que impulsó el movimiento Ocupa Wall Street, el uno por ciento más rico frente al 99 por ciento de los demás, ahora ocupa el centro del debate politico. Hoy día, el uno por ciento controla casi 40 por ciento de la riqueza; uno por ciento tiene más riqueza que el total de 99 por ciento de la población.

La clase multimillonaria ya no goza de admiración, sino de desprecio y sospecha. Crearon con su economía de mafia, un gobierno mafioso, como indicaba el historiador económico Karl Polanyi, y la ilusión que impulsaron (de libres mercados/libre comercio= "libertad"), deja de funcionar, sobre todo entre jóvenes.

De hecho, el candidato que está interrumpiendo la fiesta de los oligarcas, primero en 2016, y otra vez hoy día, es Bernie Sanders (y en menor grado, Elizabeth Warren), quien ha demostrado que no sólo puede competir (por ahora es el que más fondos ha recaudado entre los precandidatos demócratas), sino ganar sin el apoyo de ningún multimillonario, incluso definiendo su campaña como una lucha "contra la clase multimillonaria".

Una integrante socialista del concilio de Seattle, Kshama Sawant, acaba de triunfar en su relección, a pesar de que el dueño de Amazon, Bezos –el hombre más rico del planeta– invirtió más de un millón y medio para derrotarla. De repente, el gran dinero se enfrenta a fuerzas democráticas, algo que asusta, y no poco, a los oligarcas.

Por ahora, esta sigue siendo la mejor democracia que el dinero puede comprar. Pero hay indicios de una rebelión que enfrenta a los oligarcas y sus sueños plutocráticos y recuperar la democracia que tanto se ha prometido aquí.

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Así está desmontando Trump la regulación ambiental y climática de EEUU

Trump ha promovido también 115 intentos de desmontaje y desregulación sobre todo en áreas como la salud, especialmente el Obamacare, y la migración. 

 

Tres descosidos cada mes. Desde que el 20 de enero de 2017, el multimillonario de Nueva York y estrella televisiva Donald John Trump tomara posesión del sillón presidencial y se convirtiera oficialmente en el 45 presidente de Estados Unidos, ése es el promedio de acciones que ha realizado contra el marco normativo o la estructura administrativa norteamericanos con el objetivo de ir desmontando todo lo que suene a protección ambiental o sostenibilidad climática o energética.

Las acciones de Trump no dejan títere con cabeza y se dirigen desde al marco legal del país hasta la arquitectura institucional pasando por el vaciado de fondos de partidas o departamentos dedicados a menesteres ambientales. La última, la comunicación oficial el pasado lunes del Acuerdo del Clima de París.

En total, Trump ha firmado, ordenado o promovido con éxito desde la Presidencia del país 80 acciones en las 146 semanas que lleva en la Casa Blanca para desmantelar la herencia recibida, según el balance realizado por Público tras consultar las bases de datos de diversas organizaciones y universidades, como la Institución Brookings, National Geographic, el Programa de Legislación Ambiental y Energética de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard o el Centro Sabin para Legislación de Cambio Climática de la Universidad de Columbia de Nueva York.

En total, de esos 80 ataques emprendidos por la administración Trump —en forma de órdenes presidenciales, iniciativas en el Congreso o el Senado, decisiones presupuestarias, memorándums o planes de acción y demás artillería política— 24 de ellos ya son efectivos, 26 están aprobados pero aún en desarrollo legal, cuatro están parcialmente efectivos, otros cuatro están aprobados pero su entrada en vigor ha sido pospuesta y cinco de ellos están paralizados por el momento. Apenas 17 han sido rechazados definitivamente en algún momento de su tramitación, lo que implica que los opositores a estas medidas sólo han podido frenar una de cada cinco.

Por supuesto, el recuento de retrocesos y ataques de la administración Trump no sólo se centra en el medio ambiente. Los citados registros señalan otros 115 intentos de desmontaje y desregulación sobre todo en áreas como la salud (especialmente el Obamacare) y la migración, otras de las dos obsesiones de Trump.

Tampoco se salvan otras materias como la vivienda, la privacidad ciudadana, los derechos del consumidor, la educación y la gestión empresarial. Los ataques a los asuntos medioambientales, eso sí, se llevan la palma.

El último y de mayor calado internacional, la comunicación oficial y por escrito de la salida del Acuerdo del Clima de París, que se hará efectiva el 4 de noviembre de 2020. Esta decisión, como el resto de acciones contra el clima llevadas a cabo por la administración Trump, se basa en una ecuación tan simple como falaz: proteger el clima es despilfarrar dinero y cuesta puestos de trabajo.

Cuando Trump anunció esta medida por primera vez el año pasado la defendió, de hecho, con el argumento de que el cumplimiento de los objetivos del acuerdo perjudicaría a Estados Unidos, cuyos trabajadores y contribuyentes "absorberán el coste en términos de pérdida de puestos de trabajo, salarios más bajos, fábricas cerradas y una producción económica muy reducida". Además, se trata de desmontar uno de los grandes logros de la era Obama, y eso es otro aliciente para el magnate norteamericano.

Pero la salida de París es la punta del iceberg de lo que está sucediendo en Estados Unidos. Entre dichos ataques, los más graves y de mayor calado se encuentran éstos:

Octubre de 2019: El Gobierno de Estados Unidos ordena cortar los fondos destinados a dos comisiones nacionales: el Comisión Federal Asesor sobre Áreas Protegidas Marinas —dirigido por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica— y la Comisión Asesora de Especies Invasoras del Departamento de Interior. La primera fue creada en 2003 y la segunda, en 1999. Asimismo, ese mismo mes la administración Trump retira los fondos al Consejo Asesor Presidencial sobre la Resistencia Bacteriana Antibiótica.

Septiembre de 2019: Rechazo de la regulación de aguas del Gobierno de Obama. Trump ordena a la Agencia de Protección Ambiental (APA) norteamericana que fije unas nuevas reglas que reemplacen a las establecidas en 2015. La nueva normativa dispone de unas coberturas y garantiza unas protecciones menores que la legislación anterior.

En la orden ejecutiva firmada por Trump, éste defiende que su interés pasa por una nación libre de aguas contaminadas, pero también, aclara, por la promoción del crecimiento económico y la erradicación de las normas que causen inseguridad jurídica. Los lobbies relacionados con esta ley ya habían demandado a la administración Obama por implementarla.

Agosto de 2019: El Gobierno norteamericano anuncia que facilitará los requerimientos y reducirá las exigencias a las empresas de petróleo y gas en cuanto a las emisiones de metano, uno de los gases más nocivos para el cambio climático, por encima del dióxido de carbono.

Junio de 2019: Trump firma una orden presidencia en la que ordena reducir un tercio de las comisiones asesoras federales en materias como la energía, el clima y la salud.

Abril de 2019: La APA elabora modifica la Ley de Aire Limpio norteamericana para relajar las exigencias sobre la emisión e incineración de residuos sólidos industriales o comerciales, entre ellos, residuos municipales, hospitalarios o aquellos procedentes de las fábricas. Los criterios modificados habían sido aprobados en el año 2000 —con algunas modificaciones posteriores—.

Diciembre de 2018: El departamento de Interior anuncia sus planes para permitir prospecciones petroleras en millones de hectáreas protegidas hasta el momento de la actividad industrial. La APA añadió además que anularía las normas que limiten las emisiones de carbón en las nuevas plantas de producción de energía.

Julio de 2017: El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre y el Servicio Nacional de Pesca Marina promulgan una serie reglas para debilitar la Ley de Especies Protegidas norteamericana. Los cambios introducidos establecen criterios y procesos menos exigentes y más lasos para incluir o eliminar especies animales o vegetales de la Lista de Especies Amenazadas así como para la consideración de hábitats críticos. Después de un proceso legislativo tortuoso, finalmente la nueva norma entra en vigor el pasado mes de septiembre.

Marzo de 2017: Apenas dos meses después de tomar posesión, Donald Trump firma una orden presidencial en la que ordena eliminar muchas de las acciones a nivel federal dirigidas a combatir los efectos del cambio climático. Entre otras cosas, la orden presidencial ordena a la APA revisar y, en su caso, rescindir, regulaciones nacionales sobre la emisión de CO2 en plantas de producción energética existentes, los nuevos estándares de CO2 para las plantas de nueva construcción, los niveles de metano permitidos para la industria del petróleo y del gas. Asimismo, la orden revoca una estrategia para calcular el coste social de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En la orden, asegura que la misma "evita las cargas regulatorias que innecesariamente obstruyen la producción de energía, constriñen el crecimiento económico e impiden la creación de empleo. Además, el prudente desarrollo de esos recursos naturales es esencial para garantizar la seguridad geopolítica de la Nación".

Washington

11/11/2019 08:52 Actualizado: 11/11/2019 08:52

Manuel Ruiz Rico

@ManuelRuizRico

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"El lenguaje es una base constitutiva de la asignación de género"

La investigadora Sara Pérez analiza los motivos profundos del uso del lenguaje inclusivo

La especialista en análisis de discurso explica los motivos del lenguaje inclusivo, su confrontación con el discurso hegemónico, y la profundidad de las raíces que hace falta conmover para alcanzar la inclusión y la igualdad.

 

Profesora, investigadora y especialista en análisis del discurso, Sara Pérez explica a qué se llama “lenguaje inclusivo” y de qué depende que nuevos términos se popularicen e instalen. Analiza, además, la “ideología de género” como estrategia discursiva, el discurso político en la construcción de valor, y la prevención de la violencia de género dentro y fuera de las aulas.

--¿Qué se entiende por “lenguaje inclusivo”?

-A mí me gusta mucho la discusión sobre lenguaje inclusivo desde el momento de la propia denominación. Esta denominación de lenguaje inclusivo tiene que ver con un reclamo de un colectivo de seres humanos que no se sienten interpelados, interpeladas, interpelades, por algunas formas de uso del español, por ejemplo, el uso del plural “nosotros” para incluir a nosotras, nosotros. Por otro lado, la dicotomía entre masculino y femenino, o y a, no agota las expectativas, las necesidades y las posibilidad de identificación de personas que no desean ser interpeladas como o o como a, sino que prefieren una situación de transición o intermedia. Esto tiene que ver básicamente con un supuesto de partida: el lenguaje es una de las formas en las que vamos construyendo nuestra identidad; no es menor, el lenguaje es constitutivo. El lenguaje es una base constitutiva de la asignación de género, y entonces es ineludible. Toda discusión que tenga que ver con el género en el lenguaje en última instancia está teniendo que ver con cómo construimos nuestras identidades y cómo atravesamos esta experiencia subjetiva. Esto ocurre siempre de la mano del lenguaje, ineludible en nuestra vida social e individual.

--¿Por qué ahora?

--Esto no es nuevo. Tiene muchísimos años en distintos países y distintas lenguas. El uso no sexista del lenguaje antecede al lenguaje inclusivo. Lo primero en que coincidimos una gran mayoría de personas es en que el lenguaje es una facultad de todos los seres humanos. Su uso supone una representación acerca del mundo. Durante los '90 empezaron a pulular manuales de uso no sexista del lenguaje, esto es, usos que no discriminen a un conjunto de mujeres por su sexo. ¿Qué quiere decir uso no sexista? Por ejemplo, en los viejos diccionarios de la Real Academia Española (RAE) figuraba “embajadora” como esposa del embajador. Pensemos en las metáforas, arraigadas en nuestra vida. “Toro” alude a un tipo potente; “vaca”, a una mujer gorda. Y cuestiones vinculadas a “no llores como una nena”. Ahora las jóvenes feministas han resignificado esto último como “pelea como una nena”, “pelea como una abuela”. Lo que está en juego es si mediante el lenguaje reforzamos o reproducimos relaciones de poder o si tratamos de cambiarlas. Lo que están haciendo les chiques hoy es poner en tela de juicio, cuestionar, desafiar, un orden sexogenérico imperante, y junto con ese desafío, desafían la forma en que esto se pone de manifiesto en la lengua, en lo nodal del sistema de la lengua. Y esto es lo que más perturba.

--¿Qué hace que la lengua se modifique?

--Hay dos etapas. La primera, una etapa de visibilización de las mujeres, con el “todos y todas”, que comenzó con fuerza hace cosa de diez años. Luego aparece el uso de la e con las más jóvenes. Algunas compañeras dicen que no quieren que se las interpele con la e por lo que costó llegar al “todos y todas”, porque consideran que así se nos invisibiliza de nuevo. La e aparece en adolescentes de clases medias básicamente, con las chicas, pero se extiende muy rápidamente a todes les chiques. En Capital Federal cuesta mucho no decir “les pibes”. Hasta suena perturbador decir “los pibes”. Lo han impuesto a su manera con el propio uso. El problema del lenguaje inclusivo es que el “todos y todas” usaba de manera distinta un recurso que ya nos daba el sistema. En el sistema ya estaban la a y la o; su uso estaba habilitado, lo que hicimos fue empezar a usarlo un poco más. Pero la e como tal, como un género, no está en el sistema morfológico del español; está como una excepción para ciertos casos. Les pibes se agarraron de esa excepción, la explotan y la reproducen. Eligen esa forma y al hacerlo tocan una cuestión medular del sistema. Por eso es tan resistido y por eso cuesta tanto aprenderlo. Hay que aprender a hablar con la e. Probablemente el tiempo tome la decisión. El tiempo y el poder.

--¿En qué sentido el poder?

--Los cambios son más rápidos en la medida en que los discursos legítimos y las instituciones acompañan y respaldan esos cambios: la escuela, los medios masivos de comunicación, la literatura, todos aquellos lugares de construcción de variedades de prestigio de la lengua. Si la escuela prohíbe puede generar un movimiento de resistencia y no habilitar su uso en el ámbito escolar. Hay grupos conservadores, antiderechos, que se organizan en torno a exigir que se prohíba el lenguaje inclusivo en las escuelas. Hay otras escuelas que lo habilitan. En esto se cruzan muchos conflictos. La cuestión es hasta qué punto las personas estamos dispuestas a cambiar relaciones de poder para lograr que sean menos desiguales. Y en muchos casos, ser menos desiguales, para muchas personas supone conceder privilegios y cambiar el status quo, y hay personas a las que no les gusta cambiar el status quo. Es como los conflictos que tenés en tu casa cuando decís que a partir de ese día todes van a lavar los platos. A lo mejor todes van a la marcha a favor del aborto legal, seguro y gratuito, pero de ahí a levantar la mesa hay una distancia, porque una cosa es estar de acuerdo con una política pública y otra cosa es modificar nuestras propias prácticas. Cuando desde los estudios del lenguaje hablamos de un discurso hegemónico y de poder estamos hablando de la internalización en nuestras subjetividades de ese discurso hegemónico. El discurso hegemónico nos interpela a todes por igual. Cuando hablamos del discurso hegemónico, hablamos de ese discurso que se reproduce en los medios, en la escuela, en la esfera pública, en los partidos políticos, en casa, en las redes...

--Hay quienes hablan de “ideología de género”. ¿Qué hay detrás de esa consideración?

--Al estigmatizar la palabra “feminismo” se estigmatiza esa identidad, se estigmatiza y neutraliza la posibilidad de que algunas personas que reivindican esas ideas adopten ese cuerpo de ideas de manera sistemática. El movimiento de mujeres ha logrado avanzar muchísimo, soy optimista y también soy realista. Hay muchas resistencias todavía. He estado en reuniones con compañeras de barrio que me preguntaban cómo hacer, porque tenían vecinas que estaban de acuerdo con todas las reivindicaciones pero cuando las invitaban a sumarse decían “no, porque son feministas”. Una respuesta de distancia, que da cuenta del poder del discurso hegemónico. La “ideología de género” como categoría en español plantea que las cuestiones de género son una ideología, y que esta ideología la promueve el feminismo radical y tiene que ver con cuestionar el orden sexual biológico natural, donde hay varones y mujeres cada uno con sus roles específicos vinculados con sus capacidades biológicas.

--¿De qué manera se materializa esta posición?

--Esta construcción discursiva se presenta como una conceptualización científica, no religiosa, basada en lo que dice la ciencia, entonces construyen y desarrollan sus propias fuentes científicas, apelan a representaciones de gran divulgación y sostienen que la diferencia absoluta entre varones y mujeres tiene un respaldo genético, biológico. Que los roles están dados porque las mujeres tenemos la responsabilidad de ser madres y deseamos ser madres porque es nuestra función. Y que todo aquello que sale de allí es una ideología. Entonces cuestionan la categoría de género y usan la interpretación negativa de la palabra ideología como algo que no es científico y construyen esta categoría “ideología de género”. Dicen que la “ideología de género” es lo que defienden las feministas radicales y que es la “ideología de género” la que está detrás, por ejemplo, de la Educación Sexual Integral (ESI). Entonces, es una estrategia discursiva muy sofisticada para neutralizar cualquier tipo de discusión o avance que se busque en políticas educativas que lo que tratan de hacer precisamente es avanzar en la igualdad de derechos.

--Dentro de estos sectores hay quienes sostienen que el feminismo excluye.

--Hablar desde el feminismo no excluye a nadie. Como feminista, lo que estoy tratando es de construir una sociedad en la que todas las personas tengamos derecho a todos los derechos. Sucede que un montón de mujeres nos tuvimos que construir como feministas porque existe un orden sexogenérico que nos excluye de la toma de poder y nos genera situaciones económicas en las que somos siempre las perjudicadas. Las personas que hablamos de género y de igualdad de género hablamos de que existe un orden social desigual, de dominación, estructurado en función a cómo son construidas, percibidas y asignadas genéricamente ciertas cuestiones vinculadas con la construcción generizada de la sexualidad o del sexo. Hablamos de la identidad de género porque es la forma en la que nos autopercibimos respecto a esta dimensión identitaria. Hablar de una perspectiva de género supone pensar cada una de las instancias, por ejemplo de política pública, a partir de tener presente que existe una desigualdad estructural y una relación de dominación, que la identidad genérica es una identidad construida, que supone desigualdad en la sociedad contemporánea y que hay que tratar de modificar esa situación de desigualdad. No me gusta hablar de feminismo y machismo, prefiero hablar de un orden sexogenérico patriarcal. Y porque existe es que es necesario el feminismo. Para que la sociedad sea más justa necesitamos que sea feminista.

--¿Cómo interviene la iglesia en este tema?

--La iglesia construye las bases intelectuales de esta denominación pero repercutió muy rápido en grupos que se auto denominan organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil preocupadas por nuestros hijos. Estos grupos conservadores, por ejemplo en España, han avanzado cuestionando la designación misma de la violencia de género. Prefieren hablar de la violencia contra las mujeres o violencia doméstica; porque hablar de violencia de género supone asumir que hay tratos diferenciales y discriminatorios e incluso violentos en la vida pública y privada por el mero hecho de nuestra identidad de género o de nuestra opción.

--¿Podrías ampliar la distinción entre violencia de género y violencia contra las mujeres?

--Hablar de violencia de género supone asumir que hay tratos discriminatorios e incluso violentos por el mero hecho de nuestra identidad de género. Por ahora nuestra ley, que es una gran ley, es una ley de violencia contra las mujeres, pero aclara que es por motivos de género, y esto es muy importante. Cuando hay un femicidio en Argentina hablamos de que alguien mata a una mujer por el hecho de ser mujer, no para robarle la cartera, por el tipo de vínculo que tenía. ¿Por qué un ex novio mata a una mujer? Porque no tolera la posibilidad de que esa mujer tenga una vida autónoma. En el fondo de ese vínculo lo que hay es una relación sexogenérica de poder. Cuando hablamos de violencia de género estamos hablamos de violencia en el ámbito de las relaciones socioafectivas primarias y vinculares pero también estamos hablando de violencia laboral, económica, mediática, institucional.

--¿Qué grado de influencia tiene el discurso político en la construcción de valor?

--Hay algo muy interesante que dice George Leicoff, un escritor norteamericano. En 1992 fue Clinton el que dijo: “es la economía, estúpido”. Es cierto, la economía es un factor importante. Sin embargo, Leicoff advierte que en el discurso político tienen mucho peso lo que él llama los valores y la moral. Y que mucha gente está dispuesta a votar en contra de sus intereses económicos siempre y cuando se le garanticen ciertos valores éticos y morales. Lo dice para Estados Unidos, estudiando el discurso de Trump, pero vale para lo que pasa acá. El problema es la corrupción. No importa si gano el 50% menos que antes, no importa si le pegan a los senegaleses en la calle, lo que me importa es que no vuelva tal. Esa construcción es discursiva. La categoría “corrupción” es fascinante. Implica que el corrompido es el que está mal; el corruptor nunca aparece. Como fenómeno discursivo es un concepto muy interesante y la metáfora también funciona productivamente. Vamos construyendo valores. Desde los '90 tenemos a la corrupción construida como valor. Esto es un valor internacional. El poder que tienen los grandes medios de comunicación es muy grande; el poder que tiene el discurso hegemónico también. Y con esto no me refiero a un canal de noticias, me refiero a las novelas, las series, las canciones. El discurso hegemónico nos permea; permea al Estado, permea a la educación... ¿Por qué tanta resistencia a la ESI?

--¿Por qué?

--Porque la Educación Sexual Integral permite una reflexión crítica y sistemática sobre la sexualidad, sobre nuestros deseos y nuestros derechos. La ESI en el marco de una perspectiva de género, de derechos humanos finalmente, te permite tomar conciencia de tus derechos.

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Domingo, 10 Noviembre 2019 06:09

"Vamos a hacer mucha lucha, todos los días"

"Vamos a hacer mucha lucha, todos los días"

Lula habló ante una multitud que lo esperaba en San Pablo

Se definió como "un joven de treinta" con la experiencia de uno de setenta, presentó a su novia, denunció a Bolsonaro como "un paramilitar" y prometió un "pronunciamiento".

Lula volvió. Con el vozarrón de toda la vida, más canoso, reencontró a sus compañeros del Sindicato de los Metalúrgicos del ABC en el cordón industrial de San Pablo donde recomendó seguir el ejemplo de Alberto Fernández, defendió a Evo Morales y deploró el intervencionismo de Donald Trump.

Una multitud lo aguardó desde la mañana -algunos militantes llegaron a la madrugada- en San Bernardo do Campo entonada por los temas propalados desde grandes parlantes, como el antiguo jingle "Lulalalá. brilla una estrella (...) sin miedo de ser feliz ", el de su primera campaña en 1989 y el mismo con el cual descendió la rampa del Planato el 1 de enero de 2010, al concluir su segundo mandato con el 80 por ciento de aprobación.

"Ustedes vieron que en Argentina el compañero Alberto Fernandez y Cristina (Fernández) le dieron una paliza a Macri", subrayó desde lo alto de uno camión similar a los utilizados en los desfiles carnavalescos donde fue montado el palco. Allí estaban Fernando Haddad, candidato presidencial del Partido de los Trabajadores en 2018, y sus compañeros Gleisi Hoffmann y Paulo Pimenta. Estaban dirigentes de la Central Unica de los Trabajadores, del Partido Socialismo y Libertad, y el Partido Comunista de Brasil, representantes de fuerzas que pueden ser el embrión de una coalición opositora al régimen de Jair Bolsonaro. Flameaban banderas rojas del PT y del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y se vieron varios gremialistas con las remeras color naranja de la Federación Unica de trabajadores Petroleros.

La victoria del Frente de Todos en Argentina concentra la atención de Lula, que hace cuatro meses recibió la visita de Fernández en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba. Desde esa misma celda en el reclusorio policial saludó el triunfo peronista el 27 de octubre. Y el viernes, pocas horas después de recuperar la libertad autorizada por la Corte, envió un mensaje al mandatario electo que ayer se reunió con Dilma Rousseff en el marco de la cumbre del Grupo de Puebla. Gestos para recrear una integración regional demolida por los gobiernos conservadores. Lula dialogó con políticos y sindicalistas por cerca de una hora en el segundo piso del Sindicato, antes de bajar para hablar ante el público. Un fuerte esquema de seguridad fue montado en torno al predio. Esto porque el PT determinó un nuevo dispositivo debido a las fundadas sospechas de eventuales actos de violencia incentivados o consentidos desde el bolsonarismo.

Dos fuentes que estuvieron en el segundo piso del gremio metalúrigo, aunque no participaron en la reunión reservada con Lula, dijeron a este diario que hay "bastante interés" en viajar a Buenos Aires para la toma de posesión del 10 de diciembre. Pero temen alguna maniobra por parte de funcionarios ligados al ministro de justicia Sergio Moro, el ex juez de Lava Jato, para impedir ese viaje.

De saco y remera negros, Lula se mostraba de buen talante luego de 580 días encerrado en una "solitaria" del cuarto piso la Superintendencia en Curitiba. Dijo sentirse como un "león" para luchar "cada día" contra Bolsonaro y el programa del ministro de Economía Paulo Guedes, un "Chicago boy" que trabajó con la dictadura de Pinochet cuyo sistema de previdencia privada pretende aplicar en Brasil. En realidad es Bolsonaro quien comenzó a aplicar un modelo neoliberal extremo en harmonía con un estado policial-militar en el que se elimina casi por completo la legislación laboral y se agrava la represión política.

Al promediar su interención Lula presentó a su novia, la socióloga Rosangela Silva, de anteojos y sonrisa clara. con la que espera casarse luego de encontrar un lugar donde vivir en San Pablo. La gente aprobó el romance y futuro casamiento pidiendo a coro "que se besen" los novios.

El sindicato de los metalúrgicos, donde Lula construyó su carrera gremial, fue donde el político se entregó a la policía el 7 de abril de año pasado antes de ser trasladado a Curitiba en un operativo que incluyó helicópteros y aviones para agregar más espectularidad a la cobertura en tiempo real de los medios. "Espero que ahora la Globo filme y saque fotos" del acto desde el helicóptero que sobrevuela el acto, provocó ayer Lula, mirando hacia lo alto y recibiendo la aprobación de sus seguidores. A diferencia de abril de 2018, cuando se vivió una clima de angustia ante el arresto, ayer se observaba un espírituo festivo y la determinación de presentarle batalla a Bolsonaro. Y según observadores confiables, este 9 de noviembre hubo más gente que aquel sábado frío de abril del año pasado.

El fundador y jefe del PT trazó un paralelo entre el golpe que derrocó a Dilma Rousseff en 2016 y la crisis actual en Bolivia. "Evo Morales ganó las elecciones, él hizo el mejor gobierno desde que Bolivia fue creada, pero la derecha, al igual que sucedió acá con Ddilma, no quiere aceptar el resultado, tenemos que ser solidarios con Bolivia, con el pueblo de Argentina, con el pueblo uruguayo para que Daniel Martínez (Frente Amplio) gane las elecciones (en segunda vuelta)". "Estamos viendo lo que ocurre en Chile, ése es el modelo que Paulo Guedes quiere construir acá, es por eso que el pueblo está en la calle (...) tenemos que ser solidarios con el pueblo de Venezuela, es normal tener críticas sobre cualquier gobierno del mundo pero los problemas de cada país es su propio pueblo el que los debe resolver". 

Luego de repasar brevemente la situación en Caracas, empalmó una crítica a la injerencia norteamericana contra el gobierno de Nicolás Maduro (a quien no citó explíticamente)."Que Trump resuelva el problema de los norteamericanos y no hinche las bolas (sic) de los latinoamericanos, él no fue elegido para ser el sherif del mundo". "Ellos están construyendo un muro para no dejar que los pobres entren a Estados Unidos, nosotros no podemos ni debemos aceptar esto".El discurso de ayer fue más medular que el del viernes en las puertas del presidio cuando agradeció la lealtad de los militantes del MST y el PT que durante más de un año y medio hicieron una "vigilia" por su liberación.

Este sábado ofreció algunas pistas de lo que será su programa de acción del cual hablará con más detalle en un "pronunciamiento" que puede dar a conocer en las próximas semanas.Por lo pronto no quedaron dudas de que asumirá la vanguardia de la pelea contra el gobierno. Hizo mención a que el actual ocupante del Palacio del Planalto venció el balotaje del 28 de octubre de 2018 porque el entonces juez Sergio Moro lo sentenció con el fin de impedirle ser candidato. En uno de los tramos más firmes del discurso vinculó sin rodeos a Bolsonaro con las "milicias" paramilitares y no descartó alguna complicidad del capitán retirado con el asesinato de la activista Marielle Franco, ocurrido el 14 de marzo de 2018 en el centro de Rio de Janeiro. "No hay que tenerle miedo a los milicianos (...) vamos a hacer mucha lucha, todos los días (...) este joven de energía de treinta y experiencia de setenta estará en la calle con ustedes". Lula demostró esar dispuesto a dar batalla en un escenario de guerra política al decir: "tenemos que seguir el ejemplo del pueblo de Chile, tenemos que resistir, tenemos que atacar y no solo defendernos".

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Macron diagnostica la muerte cerebral de la OTAN y Alemania se indigna

Después de que el intrépido presidente galo Emmanuel Macron lograra acuerdos comerciales durante su visita a China por 15 mil millones de dólares (https://reut.rs/2WZprot), dio una explosiva entrevista a la revista globalista The Economist, copropiedad de los banqueros Rothschild para quienes laboró, donde diagnostica la muerte cerebral de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) (https://econ.st/33vMGsI), a la que antes Trump catalogó de "obsoleta" cuando regañó a sus aliados de no gastar lo suficiente para su defensa que corría prácticamente a cargo de Estados Unidos.

Macron, quien después del G-7 dictaminó el “fin de la hegemonía de Occidente (https://bit.ly/2NZIpYd)”, se mostró perplejo sobre el "artículo 5" de la OTAN, su cláusula de defensa colectiva, y comentó que no estaba seguro si Washington defendería a Europa en una crisis.

Macron sentenció que Europa se encuentra "al borde del precipicio (sic)" y necesita empezar a pensar por sí misma en términos estratégicos como una potencia geopolítica, ya que de otra manera "no tendrá más el control de su destino", por lo que es apremiante que Europa despierte cuando Estados Unidos “ha volteado su espalda a Europa, como sucedió con su permisividad a la invasión de Turquía, miembro de la OTAN, aprovechando el retiro del Ejército estadunidense del noreste de Siria.

A juicio del mandatario galo, Donald Trump "no comparte la idea del proyecto europeo" cuando Europa está confrontada por el ascenso de China y se encuentra debilitada por dentro con el Brexit y la inestabilidad política: "Existe un riesgo considerable de que en el largo plazo desaparezcamos geopolíticamente, o, por lo menos, que no tengamos más el control de nuestro destino".

La hermenéutica de The Economist es que el "mensaje subyacente de Macron radica en que Europa necesita comenzar a pensar y a actuar no sólo como grupo económico, cuyo principal proyecto es la expansión del mercado, sino como una potencia estratégica" que “debe empezar con la recuperación de la ‘soberanía militar’ (¡mega-sic!)”, y con la reapertura de un diálogo con Rusia.

Los tres magnos polos gravitatorios EU/Rusia/China atraen a las fuerzas centrífugas en la Unión Europea (UE), tipo Brexit, cuando Francia opera ya como su única potencia nuclear con su force de frappe (poder de disuasión)”.

La Unión Europea cometió el grave error de haberse confinado a una visión vulgarmente geoeconomicista, que le brindó la enorme prosperidad que llegó a superar a Estados Unidos con su PIB, hasta que el destino geoestratégico la alcanzó con la increíble resurrección de Rusia, en la fase del zar Vlady Putin a partir del año 2000, y del irresistible ascenso tecnológico/geoeconómico de China.

Ya se encargarán los exhumadores de archivos desclasificados de diagnosticar que el peor error geoestratégico de Washington lo cometió el entonces mandatario Barack Obama al haber empujado a China a los brazos de Rusia, que conformaron una "asociación estratégica" que dejó aislado a Washington y a la deriva a Europa.

La UE contaba con el paraguas geoestratégico/nuclear de Estados Unidos, que en su fase de declive económico/financiero busca salvarse antes de rescatar a los demás.

Ahogada por su hedonismo, Europa descuidó su seguridad y ahora paga un alto precio. La canciller alemana Ángela Merkel criticó “las palabras drásticas del presidente francés (https://bit.ly/33I7ldr)”.

A 30 años de la caída del Muro de Berlín, la anterior ministra de defensa de Alemania y actual presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se distancia de Macron al sentenciar idílicamente que “la Organización del Tratado del Atlántico Norte es la alianza de defensa más poderosa del mundo (…) Sin la alianza atlántica, la historia de Europa no podría ser contada (https://politi.co/34K2Ajj)”.

A Von der Leyen se le olvidó Carlomagno y no pondera el nuevo orden tripolar del siglo 21 de EU/Rusia/China.

¿Implosiona la OTAN 30 años después de la caída del Muro de Berlín?

El Fin de la historia, de Francis Fukuyama, fue una histeria del Departamento de Estado, así como el mito chileno fue otro artefacto hollywoodense del fallido binomio neoliberal del thatcherismo/reaganomics. “Fin de una era (https://bit.ly/2NAThg9)”: fin de todos sus mitos.

 

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Domingo, 10 Noviembre 2019 05:38

El desborde en Chile

El desborde en Chile

 El gobierno de Piñera acaba de quebrar el record mundial de heridos en los ojos, y hay palizas, torturas, muertos, acoso sexual y denuncias de centros clandestinos. Hay casi dos mil heridos y el Instituto de Derechos Humanos chileno recibió 2300 denuncias.

 

Las violaciones a los derechos humanos abarcan en Chile un espectro amplio. Hay un récord mundial de heridos en los ojos, veinte muertos registrados en el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) --cinco en manos de agentes del Estado--, violencia sexual. Niños y adolescentes son detenidos y reciben disparos y gases todos los días, incluso en los colegios. Hay golpizas, torturas, denuncias de la existencia de centros clandestinos de detención, familiares que desconfían de las autopsias. Los heridos son al menos 1915. El Instituto recibió 2300 denuncias por vulneraciones de derechos humanos desde que comenzó el estallido. La Organización Naciones Unidas difundió un comunicado en el que condena el uso excesivo de la fuerza y los actos de violencia.

Van tres semanas del despertar de Chile y la represión recrudece, despojando a la sociedad de su derecho a manifestarse. Esta semana, el presidente anunció proyectos de ley que criminalizan la protesta y convocó al Consejo de Seguridad Nacional (Cosena). El pueblo sangra pero responde con marchas --el viernes hubo una masiva, que según Interferencia reunió a medio millón de personas-- y cabildos. Según cifras del Ministerio del Interior, hubo cuarenta lesionados. Los intentos de Sebastián Piñera de desgastar la movilización no dan resultado. “Manda cada vez más violencia a la calle. Quiere apagar el fuego con bencina. Pero están cada vez más fuertes las ganas de luchar y de bajarlo”, dice a Página/12 Lenny Montanares, 18 años, herido con veinte balines de goma en Parque Bustamante. 

La percepción de la mesa de Unidad Social, conglomerado de sindicatos y organizaciones que de algún modo canaliza la voz del pueblo, es que Piñera sigue sordo al reclamo de las calles, que es la asamblea constituyente: “Insiste en su política represiva, agudizando el conflicto”, opina Carolina Espinoza Tapia, de NO+AFP. Después de la gran marcha del viernes, Piñera dijo que prepara “un proyecto de cambios” a la Constitución. La dirigente cuestiona la reforma tributaria por “insuficiente y cosmética” e informa que los sindicatos harán huelga el martes. “Estamos siendo perseguidos, reprimidos; seguimos sumando heridos y detenciones ilegales. El abuso policial se extiende especialmente a los chiquillos”, advierte. Este martes, los Carabineros dispararon en un colegio secundario femenino. Dos menores resultaron heridas. Según los medios, una recibió el impacto de quince perdigones.

 

Un Estado que extirpa ojos

 

El 23 de octubre, Alejandro Muñoz Fuentes había combinado con sus compañeros de la banda Anarkía Tropikal para marchar a Plaza Italia. En la esquina de Santa Rosa y Alameda se encontró con barricadas y peleas entre policías y manifestantes. “Yo estaba apagando bombas lacrimógenas con un tarro de agua”, cuenta el hombre de 36 años a este diario. De pronto sintió un zumbido. Vio una lacrimógena a punto de impactar. No alcanzó a moverse. “Me pegó de frente en mi ojo y caí al suelo con mi tarro”, recuerda. Mientras un grupo de jóvenes lo arrastraba por la Alameda para auxiliarlo, los Carabineros seguían disparando gases. Detrás de unos árboles del cerro Santa Lucía fue atendido por la Cruz Roja y estudiantes de medicina. En la clínica le diagnosticaron explosión ocular con desprendimiento de retina y globo. Lo trasladaron y lo operaron. “Me reconstruyeron el ojo. Me lo habían desmembrado. Parece uno normal y lo puedo mover, pero no veo. Una oscuridad absoluta.”


“Salí a protestar por la injusticia y ahora es todo más injusto. Antes tenía una pequeña empresa, me estaba yendo muy bien. Voy a tener que buscar una nueva forma de vida. Tengo que seguir adelante. Si me quedo me pudro”, expresa el obrero de la construcción, gasista, plomero y artista plástico. “El Estado me extirpó un ojo. Necesito que se haga responsable. Tiene que pagarme hasta el último peso (del tratamiento)”, exige Alejandro, que tiene tres abogados.


El suyo es un trauma que comparten 182 personas, según el último reporte del INDH. El número de heridos con lesiones oculares, en su mayoría a causa de perdigones y balines, “es totalmente inusual para la historia de Chile y del mundo”, afirma Enrique Morales, presidente del departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico. Ahora mismo esa cifra está creciendo, a pesar de los llamados de atención de médicos y referentes de derechos humanos. Es un récord mundial si se compara con otras áreas de conflicto como Israel y Palestina. “Varias decenas han perdido no sólo la visión, sino también el ojo. Es una catástrofe. Una emergencia sanitaria. Para las víctimas, un daño físico y psicológico, porque esto no tiene mejoría”, advierte Morales. 

El promedio de edad de los afectados es de 29 años. En su mayoría fueron alcanzados por balines de goma con centro metálico. “Por lo que nos relatan y lo que podemos ver en videos no se siguen protocolos. Hay cierta gradualidad que se debiera utilizar y muchas veces ésta es la primera herramienta a la que se recurre”, asegura Morales. Este afán de disparar directo al ojo se ha vuelto habitual hacia quienes registran con cámaras episodios violentos. En las performances artísticas de las calles de Santiago este trauma colectivo es representado. También está en fotos pegadas en los edificios. El decano de Medicina de la Universidad de Chile, Manuel Kukuljan, acusó al Estado de usar la “mutilación” como herramienta de control público. Por redes sociales circula la versión de que un estudiante de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano fue herido el viernes en ambos ojos.

 

De la paz a las lacrimógenas



Son poco más de las 17 en Plaza Italia, epicentro de la protesta social en Santiago. Un grupo pequeño de jóvenes copa Plaza Baquedano, salta y grita contra los pacos. Es una marcha autoconvocada, sin la masividad de otras ni presencia sindical o de organizaciones. Además, es pacífica. Como todas las movilizaciones pacíficas del pueblo chileno termina mal. En pocos minutos la violencia arrasa con la paz. Bien temprano llegan los hidrantes. “Cabros, no nos movamos”, agita una morocha. Comienzan los chorros de agua --los jóvenes creen que contienen pis y caca de uniformados--, los manifestantes corren adonde pueden, y muy rápidamente comienzan a explotar lacrimógenas que caen desde varias direcciones. 

En Parque Bustamante se oyen disparos. Una madre ve cómo caen las bombas. Sujeta fuerte a su hija de la mano. Le ordena que se coloque gafas. En esta zona, en que la Policía suele generar picantes encerronas, Lenny Montanares recibió nada menos que el impacto de veinte balines de goma. Su caso es uno de los que aparecen en el Archivo de Memoria Audiovisual (AMA), un documento en desarrollo en el que vale la pena detenerse, elaborado por un grupo de periodistas con la intención de dar rostro y voz a las víctimas de violencia civil, militar y policial

(https://uploads.knightlab.com/storymapjs/cff39c5ecb6c7254a4be4cc095ebcd66/probando/index.html ). “Nosotros no estamos yendo con armas. Estamos yendo a lo máximo con piedras. Los jóvenes son los que menos miedo tienen entonces van con más fuerza. Son unos grandes, súper guerreros”, expresa Lenny, que marchaba por las pensiones de sus abuelos y la educación de su hermano menor. Todavía tiene una bala en la pierna. Cojea “todo el día”.


Morales se refirió a la utilización de lacrimógenas, armas químicas prohibidas en los tratados de algunos países para su uso en las guerras, pero que se emplean para controlar y dispersar manifestaciones. En Santiago es tal el abuso que ya parecen normales, parte del paisaje. No hace falta estar cerca de una explosión para padecer sus consecuencias. Los ojos arden y lagrimean, se produce una sensación de ahogo y es posible que aparezca una persistente tos combinada con náuseas y sangrado de nariz. “Son complicadas. Hay dudas muy serias respecto de los daños que provocan en forma crónica, de distinto tipo, incluida la generación de problemas respiratorios y cuadros neurológicos. Tienen efectos inmediatos en términos de toxicidad”, describe Morales. Su impacto ha causado fracturas y contusiones. Hace poco, un vendedor ambulante padeció un impacto tan cercano que le causó una severa lesión craneal. Lo último que se supo es que se encontraba en coma inducido.

 

Violencia político-sexual



La violencia sexual ejercida por Carabineros y militares es otro de los sellos de la represión chilena. Abarca “una amplia gama de prácticas”. Muchas veces ocurre en el contexto de detenciones irregulares. “Se han hecho procesos de desnudamiento a menores de edad y a mujeres, incluso bajo amenaza de que si no lo hacían iban a quedar detenidas por más tiempo. Hay víctimas de golpes y tocaciones, hemos visto moretones alrededor del área genital. La violencia ha llegado hasta la introducción de elementos, por ejemplo armas, y violaciones”, informa Libertad Márquez, ginecóloga feminista, integrante de la Red Chilena de Profesionales por el Derecho a Decidir, la Mesa de Acción por el Aborto y la flamante Agrupación de Salud por Derechos Humanos. Desde el despertar chileno ha estado atendiendo víctimas en puntos cercanos a las concentraciones.


Según el último informe del INDH, se presentaron 52 querellas por violencia sexual (por desnudamientos, amenazas, tocaciones y cuatro penetraciones). Las que más la padecieron son mujeres de entre 20 y 25 años, según lo que pudo observar Márquez, y de las clases sociales más vulnerables. “Hay muchos más casos de los denunciados, pero las víctimas no se animan a hablar porque han sido amenazadas”, asegura.


También hay hombres entre las víctimas. No obstante, se puede hablar de un ataque específico hacia mujeres y la comunidad LGBTIQ. “Hay veces que en las detenciones a las mujeres se les pide desnudarse y a los hombres no. Y si la mujer representa el estereotipo de alguna disidencia es más violentada. Hay testimonios de violación con intención correctiva en una paciente lesbiana”, destaca Márquez. En este sentido, uno de los casos más resonantes es el de Josué Maureira, estudiante de medicina de 23 años que denunció haber sido apaleado hasta quedar inconsciente, vejado por su orientación sexual, nuevamente golpeado hasta que se le quebró el tabique, violado con una porra, amenazado de muerte y encarcelado por supuestas agresiones a agentes.


“Todavía me siento encima como para sacar conclusiones. Con dolor digo que seguimos recibiendo testimonios y atendiendo. Estamos demasiado en la trinchera como para poder ver qué está significando para esta generación tener bajo el alero de un título de democracia acciones que no se habían visto desde la dictadura. Bajo una supuesta normalidad se han desatado las más atroces prácticas realizadas por personas que visten uniforme”, concluye Márquez. Menciona el caso de una víctima que después de sufrir vejámenes sexuales se suicidó. Una historia que “nunca” verá la luz con nombre y apellido, porque la persona no alcanzó a denunciar, y su familia ante el miedo prefiere el silencio.

Son varias las agrupaciones trabajando en esta problemática, como Abogadas Feministas y Ni Una Menos Autónoma. La ONG Amaranta llamó la atención respecto de la cantidad de víctimas que dicen haber sido tocadas “en plena calle, mientras marchaban, por efectivos de Fuerzas Especiales”. Memorias de Rebeldía Feminista es un colectivo de ex presas políticas. Reciben denuncias y están dando talleres en colegios y liceos de la capital chilena. Ellas afirman que la violencia actual no es más que “el fiel reflejo de la impunidad de la violencia político-sexual o tortura sexual” de los tiempos de dictadura.



Dirigentes y periodistas en la mira



El fotógrafo tucumano Jeremías González, corresponsal del diario Der Spiegel, estuvo detenido en Chile durante seis horas, el domingo 3. Estaba retratando una marcha de ciclistas rumbo a la casa del presidente en Las Condes. Al principio le dijeron que se lo llevaban por estar sacando fotos. Un colega chileno, Alvaro Santa Ana, comenzó a retratar la escena y también se lo llevaron. Los acusaron de desorden público. Con Sant Ana fueron más lejos: “usurpación de funciones”, porque no contaba con acreditación (es reportero free lance). Compartieron este episodio con cuatro manifestantes. Por otra parte, tres periodistas argentinos de medios alternativos fueron retenidos en el aeropuerto de Santiago y según denunciaron la Policía de Investigaciones los mantuvo encerrados en una habitación y los amenazó con deportarlos con el argumento de que había fotos en sus redes que “incitaban al odio”. El caso más grave en materia de periodismo y derechos humanos es el del camarógrafo chileno Alejandro Torres, baleado en el ojo izquierdo con un perdigón. Podría perderlo. Por su parte, los dirigentes sociales de base están siendo vigilados por la Policía. Se supo por un documento de Carabineros que se filtró.

 

Un ataque masivo

 

Torturas, personas atropelladas y golpeadas, heridos que no paran de crecer y que evitan los centros de salud por miedo a represalias, denuncias de la existencia de centros clandestinos de detención, sospechas de montajes en las muertes, violencia sexual, represión, detenidos (en todo el proceso 5565 según INDH, de los cuales más de 600 son niños y adolescentes; 9 mil ha dicho el Ministerio del Interior). Un ataque que se vuelca fuertemente sobre niños y adolescentes. En las redes pueden aparecer posteos aislados de personas que buscan familiares pero no existen cifras oficiales de desaparecidos. “Las acciones que se están llevando a cabo por agentes del Estado no son aisladas. Están cometiéndose conductas generalizadas. Podría decirse que es un ataque masivo, una coordinación de distintos entes del Estado”, analiza el abogado Francisco Ugás Tapia, del estudio de Nelson Caucoto Pereira, dedicado a los derechos humanos.


El INDH informó el jueves que recibió unas 2300 denuncias por vulneraciones de derechos humanos desde el inicio de las protestas, que según el organismo dejaron un saldo de 20 muertos y 1915 heridos (más de mil por disparos de armas de fuego). La mayoría de las querellas apuntan al actuar “vulneratorio” de Carabineros durante las tres semanas de manifestaciones y también de miembros de las Fuerzas Armadas durante el estado de emergencia. De las denuncias, 72 acusan a las fuerzas de seguridad de torturas. El viernes, Fiscalía Nacional informó que abrió 1080 investigaciones penales por denuncias de violencia institucional que acusan a Carabineros, el Ejército, la Policía de Investigaciones y la Armada.

“La explicación de mucho de lo que está ocurriendo ahora, esta desproporción de las Fuerzas en su actuar y los distintos delitos imputables a agentes del Estado, se encuentra en lo que ocurrió en la dictadura. La formación en derechos humanos de las fuerzas policiales y armadas ha sido bastante escasa. También en términos de los protocolos institucionales actuales”, explica Ugás Tapia, quien lleva los casos de un colombiano de 16 años baleado en la espalda con 13 perdigones y de un hombre golpeado por 12 carabineros en Ñuñoa (por el que los policías están siendo investigados).

Aparte de la represión en el Liceo 7, otro hecho impactante de esta semana fue la denuncia de un estudiante que dijo haber sido secuestrado por Carabineros de civil y torturado en Antofagasta en lo que podría ser un centro clandestino de detención. Además, en los últimos días, Interferencia planteó diversas dudas respecto de la calidad de los peritajes del Servicio Médico Legal a los cuerpos de fallecidos en manifestaciones, disturbios y saqueos. Se supo, por ejemplo, que Yoshua Osorio Arias, menor de 17 años encontrado al interior de Kayser, falleció por asfixia pero tenía tres orificios en su tórax, que no habían sido ahondados en la autopsia.


Con todo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó al Estado chileno autorización para visitar el país y están llegando organizaciones y personalidades de derechos humanos, como Nora Cortiñas, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT). El viernes, la prensa consultó a Piñera por la preocupación de expertos de la ONU en torno al uso de perdigones y balines. El mandatario no respondió la pregunta. Simplemente sonrió.

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Sábado, 09 Noviembre 2019 06:35

Piñera se despabiló y propuso reformas

Piñera se despabiló y propuso reformas

Decenas de miles de manifestantes asistieron a la llamada tercera marcha más grande de Chile, en la céntrica Plaza Italia de Santiago. Ataque e incendio a una universidad.

Decenas de miles de manifestantes asistieron a la llamada tercera marcha más grande de Chile, en la céntrica Plaza Italia de Santiago, a la que buscaron rebautizar como "Plaza de la Dignidad". A pocas cuadras de la movilización el fuego arrasó con una universidad. El Intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara, adjudicó el hecho a un grupo de encapuchados. Frente al Palacio de La Moneda, sede del gobierno, desfiló otra marea de personas, en su mayoría jóvenes. En el blanco de sus reclamos estuvo el Presidente Sebastián Piñera que el jueves anunció una serie de leyes de mano dura. Un poco más a tono con los reclamos que hace semanas despertaron a todo Chile, presentó en el Congreso una serie de medidas tributarias orientadas a mejorar los ingresos de los sectores medios y bajos.

"La tercera marcha más grande de Chile" o "La tercera es la vencida", fueron las consignas que circularon por las redes sociales para convocar a las movilizaciones. Y así fue. Miles de personas se acercaron desde distintos puntos de la ciudad, mientras sonaban bombos y estallaban fuegos artificiales. El foco de los reclamos fue, otra vez, Sebastián Piñera, que a contra mano de las exigencias que se oyen en las protestas, sigue propiciando la represión por parte de las fuerzas de seguridad.

Desde la plaza podía verse una columna de humo que provenía de la Universidad Pedro de Valdivia. Allí un incendio se propagó rápidamente entre el segundo y el tercer piso del inmueble, que era utilizado como rectoría y decanato de la Universidad. El intendente de la región Metropolitana, en la que se ubica la capital del país, dijo que "un grupo de encapuchados" habría entrado al edificio y, tras saquearlo, lo habrían prendido fuego. Luego de una hora los bomberos lograron contener las llamas.

Encerrado por la crisis social que se extiende ya desde hace tres semanas, Piñera propició un giro en su agenda legislativa. La cámara de diputados dio ayer media sanción a una ley para reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas. El proyecto impulsado por el Partido Comunista, fue aprobado con los votos de la derecha. Ahora debe ser tramitado en el Senado. El gobierno envío un proyecto de ley que contempla varias modificaciones: dio marcha atrás con una reducción impositiva a las grandes empresas que había propiciado hace pocas semanas; estableció un impuesto a las viviendas de más de 400 millones de pesos chilenos de avalúo fiscal (unos 540.000 dólares); incrementó el salario mínimo en un 16 por ciento, pasarando de 301.000 (404 dólares) a 350.000 pesos (unos 468 dólares); aumentó en un cinco por ciento los aportes jubilatorios a cargo de los empleadores. Además propuso la creación de un seguro para enfermedades catastróficas; la reducción del precio de los medicamentos; anular el alza del 9,2 por ciento en las tarifas eléctricas; reducir las dietas de los parlamentarios y los altos sueldos de la administración pública.

Encerrado por la crisis social que se extiende ya desde hace tres semanas, Piñera propició un giro en su agenda legislativa. La cámara de diputados dio ayer media sanción a una ley para reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas. El proyecto impulsado por el Partido Comunista, fue aprobado con los votos de la derecha. Ahora debe ser tramitado en el Senado. El gobierno envío un proyecto de ley que contempla varias modificaciones: dio marcha atrás con una reducción impositiva a las grandes empresas que había propiciado hace pocas semanas; estableció un impuesto a las viviendas de más de 400 millones de pesos chilenos de avalúo fiscal (unos 540.000 dólares); incrementó el salario mínimo en un 16 por ciento, pasarando de 301.000 (404 dólares) a 350.000 pesos (unos 468 dólares); aumentó en un cinco por ciento los aportes jubilatorios a cargo de los empleadores. Además propuso la creación de un seguro para enfermedades catastróficas; la reducción del precio de los medicamentos; anular el alza del 9,2 por ciento en las tarifas eléctricas; reducir las dietas de los parlamentarios y los altos sueldos de la administración pública.

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Lula da Silva: "Yo ya probé que es posible construir un país mejor"

El expresidente de Brasil apuntó al actual mandatario y antagonista. "Tengo la voluntad de probar que este país puede ser mucho mejor cuando tenga un gobierno que no mienta tanto como miente Bolsonaro por Twitter".

Escoltado por "brigadistas" del Movimiento de los Campesinos Sin Tierra Lula, Luiz Inácio Lula da Silva dejó la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba luego de 580 días de reclusión que lo convirtieron en el preso político más notorio del mundo. Eran las diecisiete y cuarenta y dos de un día histórico. "Lula guerrero, del pueblo brasileño" fue una de las consignas más repetidas por los militantes conmovidos de quienes el líder recibía abrazos, palmadas y palabras de aliento. Vistiendo saco y remera negros saludaba a sus compañeros con el gesto concentrado, probablemente escogiendo las palabras de su primera alocución en la que le apuntó a dos blancos preferenciales: Jair Bolsonaro y Sergio Moro. A ellos se refirió en el discurso pronunciado a unos cuantos metros del reclusorio policial y luego volvió a citarlos, durante un mensaje que envió desde el vehículo a bordo del cual dejó el evento acompañado por su novia Rosángela, con la que prometió casarse.

En el palco lo acompañaron la titular del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann y el ex candidato Fernando Haddad, su bendecido en las elecciones anómalas de octubre del año pasado, de las que fue proscripto.

"Salgo con mucha voluntad de volver a luchar".

"Vi en la televisión los datos del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas), después de que fui preso Brasil empeoró, el pueblo no tiene más trabajo, el pueblo trabaja en Uber, el pueblo trabaja en bicicleta para entregar pizza, y me enteré de que no va a haber aumento del salario mínimo por dos años, yo no tengo rabia de nadie, tengo la voluntad de probar que este país puede ser mucho mejor cuando tenga un gobierno que no mienta tanto como miente Bolsonaro por Twitter".

El diario Folha de San Pablo documentó que el mandatario miente o falsea datos una vez cada cuatro días desde que asumió en enero pasado. La última vez fue esta semana cuando anunció que tres multinacionales dejarían Argentina para instalarse en Brasil.

"Yo ya probé que es posible construir un país mejor, con más salario, con más calidad de enseñanza, yo tengo la convicción de que el pueblo pobre es la fuente para recuperar al país cuando se lo incluye en el presupuesto".

Citó al juez de Lava Jato, Sergio Moro, y el jefe de los fiscales de ese proceso, Deltan Dallagnol, incluyéndolos en "el lado podrido de la justicia, el lado podrido del ministerio público" conjurados para "criminalizar a la izquierda, al PT y a Lula".

El jueves el Supremo Tribunal Federal determinó por seis votos a cinco, que el exmandatario sea puesto en libertad durante una audiencia de casi ocho horas en la que no faltaron críticas, de algunos jueces, al "marketing" y los "abusos" de Moro y Dallagnol, funcionarios judiciales del interior proyectados a la escena nacional gracias a su condición de perseguidores de Lula.

Para ambos el fallo del Supremo significó una derrota considerable. Lo mismo cabe para Bolsonaro quien había prometido que su principal adversario político se iba a "pudrir en la cárcel". El regreso de su antagonista dejó sin palabras al dirigente ultraderechista que prefirió salir de Brasilia para encabezar un acto con cadetes de la policía federal en el estado de Goias. De aquí en más el presidente tendrá que enfrentar al único político capaz de galvanizar la oposición y plantarle cara.

Caravanas

Lula comenzó a delinear, en su primer discurso a cielo abierto, los puntos fuertes de su estrategia.

Necesitará calibrar la nueva realidad del país, de la disposición de lucha de los trabajadores, clases medias, estudiantes y las alianzas a ser construidas.

El Brasil actual no es el mismo del 7 de abril del año pasado cuando fue detenido con la complicidad del Supremo Tribunal Federal que esta semana permitió su excarcelación.

Este sábado volverá a San Bernardo do Campo para reencontrarse con sus compañeros del sindicato de los metalúrgicos a donde estuvo alojado hasta el momento de su detención por parte de efectivos de la policía federal. Allí se forjó como líder sindical en los años setenta antes de fundar el PT y lanzarse a la vida partidaria. Habrá que prestar atención a ese discurso y a los símbolos a los que eche mano este político sagaz. Su año y medio como preso político lo convirtieron en una leyenda y agigantaron su estatura internacional.

Se espera que en los próximos días o semanas retome las caravanas por el país suspendidas con su arresto. Fuentes del PT comunicaron que se adoptarán medidas de seguridad redobladas, y recordaron que el año pasado un convoy fue baleado mientras recorría el interior del estado de Paraná.

Desde su entorno dejan trascender la idea de construir un frente de fuerzas democráticas, en el que se contemplan incluso partidos de centro, para antagonizar con el régimen. Explican la importancia de impedir la deriva autoritaria a la que conduce Bolsonaro en su alianza con Moro, las "milicias" paramilitares y las corporaciones armadas aunadas para imponer manu militare un modelo neoliberal a la chilena. El propio Bolsonaro anunció haber dado instrucciones al Ministerio de Defensa para poner en alerta a las tropas a fin de responder a protestas como las que arrinconaron aSebastián Piñera. El chileno es uno de los pocos aliados latinoamericanos del ocupante del Palacio del Planalto.

Una de las preguntas surgidas por estas horas era si el jefe petista tendrá autorización judicial para asistir a la toma de posesión de Alberto Fernández el 10 de diciembre en Buenos Aires. A la que no irá Bolsonaro, convertido en un paria de la comunidad internacional.

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Trump podría ser relecto en 2020, pese a escándalos y proceso de impeachment

 Por orden del magnate, funcionarios de la Casa Blanca se niegan a comparecer ante tres comités legislativos

Nueva York. A un año de las elecciones presidenciales, si las actuales tendencias en niveles de apoyo político y el desempeño económico se mantienen y no hay magnas sorpresas, el pronóstico es que Donald Trump podría ser el primer presidente formalmente acusado de delitos que ameritan su destitución –o sea que ha sido impeached– que logra su relección.

Pero un año en términos electorales es una eternidad, y si la historia es guía, los procesos de investigación sobre comportamiento criminal de un presidente que amerita un juicio político suelen revelar otros delitos y/o escándalos aún no detectados, o reacciones extremas que resultan en un delito más –como obstrucción de la justicia–, mientras, por otro lado, los mejores economistas casi nunca han logrado pronosticar las crisis.

Sin embargo, el hecho de que Trump aún goza de suficiente apoyo, a pesar de la larga lista de posibles delitos revelados en la investigación en curso junto con lo que salió a la luz durante la indagación previa por un fiscal especial, más los incesantes ataques presidenciales contra las normas e instituciones del gobierno, las acusaciones de corrupción, sus más de 13 mil afirmaciones falsas o engañosas documentadas, ni hablar de la más de 60 mujeres que han denunciado el hostigamiento y abuso sexual, entre tanto más, es casi increíble.

Según estrategas republicanos, para que Trump sobreviva el proceso de impeachment y sea relecto, se requiere de dos cosas: unidad firme entre republicanos –tanto entre la clase política como en el electorado– y una economía que siga registrando resultados positivos en empleo y ganancias, reporta Axios.

Ambas cosas por ahora están así. Trump, aun después de las revelaciones de las últimas semanas sobre Ucrania, no sólo conserva más de 85 por ciento de apoyo en las filas republicanas, mientras ni un solo diputado de su partido rompió filas al votar en contra del proceso de impeachment en la cámara baja la semana pasada. Más aún, analistas registran que por ahora Trump mantiene suficiente apoyo en los estados claves del mapa electoral para lograr la relección.

Batallas

El proceso de impeachment procedió ayer con cuatro altos funcionarios de la Casa Blanca que rehusaron comparecer ante los tres comités de la cámara baja encargados de la investigación, tal como ordenó Trump. No se sabe si otros que están citados esta semana harán lo mismo.

Si es así, esto podría detonar otra controversia legal, con legisladores demócratas formulando acusaciones de "obstrucción del Congreso", igual que se hizo hace medio siglo con Richard Nixon.

Por su parte, Trump y sus aliados republicanos continuaron descalificando tanto a los mensajeros como al mensaje.

Una vez más el presidente intensificó su presión para que se revele la identidad del denunciante que detonó el proceso de impeachment al reportar por canales oficiales que en la llamada entre Trump y su homólogo ucranio, el estadunidense le instó a lanzar una investigación contra sus rivales demócratas, invitando así a la interferencia de un poder extranjero en el proceso electoral de 2020 en Washington.

Según la ley, el denunciante –quien sólo ha sido identificado como un funcionario de inteligencia asignado a la Casa Blanca– tiene el derecho de mantenerse anónimo para proteger su seguridad personal. Sin embargo, Trump ha insinuado que sabe quién es, y lo ha acusado de ser pieza de los demócratas. En un tuit de ayer denunció que "el denunciante ofreció información falsa y se manejó con el político corrupto Schiff", en referencia al presidente del Comité de Inteligencia, el representante demócrata Adam Schiff.

Mientras tanto, hoy la cámara baja empezó a divulgar las transcripciones de las declaraciones de algunos de los testigos que se presentaron durante esta fase a puerta cerrada de la pesquisa.

Este mes se anticipa el comienzo de la fase pública de la investigación en la cámara baja que, se supone, culminará con la aprobación de acusaciones formales contra Trump, con lo cual será considerado impeached.

Esos cargos oficiales son enviados al Senado, donde se realiza el juicio político para determinar si será o no destituido, algo que por ahora se descarta por el apoyo casi total del presidente por la mayoría republicana.

Sin embargo, el impeachment no es la única batalla política que enfrenta el presidente.

Ayer un tribunal federal de apelaciones rechazó la solicitud de los abogados de Trump y ordenó que el magnate entregue sus documentos fiscales a un procurador estatal en Nueva York. Se espera que el mandatario lleve el caso a la Suprema Corte.

Por otro lado, el Departamento de Justicia está advirtiendo al autor anónimo que dice ser, o haber sido, un funcionario dentro de la Casa Blanca, que su libro por publicarse este mes podría violar acuerdos oficiales de no divulgación.

Y una columnista de consejos, E. Jean Carroll, quien acusó a Trump de un ataque sexual en los años 90, presentó una demanda legal en su contra por difamación.

Un día más en el paraíso democrático estadunidense.

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