Martes, 13 Marzo 2012 16:01

Impunidad saudí

Deseo inmediato
Los derechos humanos no son más respetados en Arabia Saudita que en Irán. Entonces, ¿a qué debe la monarquía wahabita que la “comunidad internacional” la disculpe milagrosamente? ¿Acaso a su condición de principal país exportador de petróleo y de aliado de Estados Unidos? En cualquier caso, Arabia Saudita puede intervenir en Bahréin, reprimir allí una protesta democrática, ejecutar a setenta y seis personas en 2011 (entre ellas, a una mujer acusada de “brujería”), amenazar con el mismo castigo a un blogger que difundió en su cuenta de Twitter un diálogo imaginario con el Profeta, condenar ladrones a la amputación, declarar pasibles de la pena de muerte a los culpables de violación, adulterio, sodomía, homosexualidad, tráfico de droga o apostasía, sin que nadie o casi nadie –excepción hecha del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos– parezca alterarse. Nadie: ni el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ni el G20 –del que Arabia Saudita es miembro–, ni el Fondo Monetario Internacional, cuya directora general acaba de felicitar a Riad por su “papel importante” en la estabilización de la economía mundial.

La misma monarquía se obstina en prohibir que las mujeres –que ya no pueden desplazarse en auto sin marido o chofer– participen en los Juegos Olímpicos. Esta última violación de al menos dos artículos de la carta deportiva (1) no suscita muchos sobresaltos. Suponiendo que Irán fuera culpable de semejante apartheid sexual, ya se hubiera lanzado una campaña internacional de protestas, y hubiera tenido mucho eco.

El permanente tratamiento favorable de que goza la monarquía wahabita acaba de encontrar un nuevo ejemplo con las declaraciones del primer ministro tunecino, Hammadi Al-Jebali. Salido de un movimiento salvajemente reprimido por Zine El Abidine Ben Ali, Al-Jebali alabó a sus anfitriones saudíes durante uno de sus primeros viajes oficiales al extranjero. Pero Riad, que apoyó al clan Ben Ali hasta las últimas consecuencias, se niega a extraditar a este último y se ofrece como refugio para su fortuna adquirida ilegalmente. Por lo demás, el dinero de los países del Golfo alimenta las provocaciones de los salafistas tunecinos cuando financia canales de televisión que propagan en el país su lectura medieval del islam.

En enero de 2008, el presidente francés Nicolas Sarkozy afirmó que, “bajo el impulso de su majestad el rey Abdallah”, Arabia Saudita estaba desarrollando una “política de civilización”. Cuatro años después, este país donde reina la corrupción se convirtió en la punta de lanza del sunnismo ultraconservador en el mundo árabe. Riad –en un principio espantado por la caída de los autócratas tunecinos y egipcios– ahora descubre el derecho de los pueblos para oponerlo a los regímenes de sus rivales regionales, “radicales” o chiitas. Sin duda, el reino se considera protegido de las tempestades populares por la diseminación social de una fracción de la renta petrolera, por el desprecio que la mayoría sunnita siente por el 10% o 20% de chiitas que masculla su descontento en el este del país y, finalmente, por el temor a Irán. Y la indulgencia internacional de la que goza la monarquía saudí le proporciona otro escudo.

El artículo 4 de la carta olímpica estipula que “cada individuo debe tener la posibilidad de hacer deporte sin discriminación de ningún tipo”. El artículo 6 especifica que “cualquier forma de discriminación contra una persona fundada sobre consideraciones de raza, religión, política o sexo es incompatible con la pertenencia al Movimiento Olímpico”.

*Director de Le Monde diplomatique.
Traducción: Mariana Saúl
La derecha salvadoreña se acerca otra vez al poder tras su victoria en las legislativas
La derecha opositora de El Salvador, agrupada bajo el paraguas de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), triunfadora de las elecciones legislativas del domingo, no ha parado de festejar su triunfo en las urnas. Los conservadores se convierten de nuevo en la primera fuerza electoral de este país centroamericano de seis millones de habitantes, poder que perdieron hace tres años cuando fueron derrotados en las presidenciales de 2009 por la exguerrilla de izquierda del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), que sigue detentando el poder ejecutivo, en manos de Mauricio Funes. A partir de los nuevos resultados, y de cara a los comicios presidenciales de marzo de 2014, las principales fuerzas políticas salvadoreñas han comenzado a recomponer sus estrategias.

El triunfo de Arena muestra una recuperación impresionante de la derecha. Es lo primero que salta a la vista, puesto que en enero de 2009 había perdido la bancada mayoritaria en el parlamento (de 84 diputados). Entonces, el Frente Farabundo Martí -que combatió al Ejército durante la guera civil que asoló el país durante los años ochenta y hasta 1992- obtuvo 35 legisladores, y Arena 32. En las municipales las fuerzas quedaron parejas. Pero en marzo de ese mismo año sobrevino la debacle conservadora en las presidenciales: la derecha perdió por primera vez en 20 años y la izquierda exinsurgente conquistó la presidencia. Unos meses después Arena sufrió una fractura interna y perdió 14 diputados que formaron un nuevo partido al que denominaron Gran Alianza de Unidad Nacional (Gana).

En vista del pobre pasado reciente de Arena, su victoria demuestra que la derecha salvadoreña es capaz de reorganizar rápidamente sus fuerzas con el objetivo de recuperar el gobierno central. Y la izquierda teme no poder retener el poder que tanto tardo en lograr. “Sí, definitivamente ha sido un golpe duro en San Salvador y en las alcaldías aledañas, que nunca nos imaginamos que íbamos a perder", dijo a EL PAÍS Wilfredo Zepeda, una veterano militante del FMLN y asesor de su dirección política. "Hoy nos toca hacer una reflexión profunda y buscar las explicaciones exactas de lo que ha sucedido”.

Por su parte, el analista Roberto Rubio, director de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), dijo que “si uno empieza a analizar cualitativamente los datos, es muy preocupante para el FMLN. El mensaje que tiene que saber leer [la izquierda] es que, definitivamente, con sus votantes no gana... Quedan dos años de un gobierno que va a ser difícil que pueda con los problemas de la delincuencia y de la economía, a no ser que haya cambios drásticos”.

Rubio recalcó que “el FMLN por sí solo no va a ser capaz de halagar al votante que se necesita para ganar las presidenciales (que no es voto fiel o duro). El FMLN tiene que estar abierto a candidatos de fuera, a pesar de la experiencia mala que han tenido con Funes; tiene que redefinir su relación con el gobierno, y tiene que redefinir su pensamiento y su enfoque".

Otro analista salvadoreño, Roberto Cañas, un exjefe guerrillero desvinculado del FMLN, recomendó a su antiguo partido “vincularse con el movimiento social; dejar de ser soberbio y escuchar a la gente en sus necesidades”. Esa falta de cercanía con el pueblo, que fue seña de identidad de la guerrilla durante la guerra civil (1980-1992), explica en parte su derrota en los comicios legislativos, así como el golpe que podría sufrir en 2014 frente a una derecha fortalecida que, según Cañas, “hará hasta lo imposible por retornar al poder”.

Por Juan José Dalton El Salvador 13 MAR 2012 - 04:22 CET
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Martes, 13 Marzo 2012 07:33

Bolivia hoy

Bolivia hoy
Gabriela Oviedo es una escultural modelo y conductora de televisión boliviana de 1.82 metros de alto, tez clara y 28 años de edad. Nacida en la provincia de Santa Cruz, fue elegida en 2003 representante de la belleza de su país.

En 2004 Gabriela participó en el concurso Miss Universo. Allí le preguntaron cuál era uno de los conceptos erróneos más grandes que existían en su país. Con un inglés entrecortado respondió: "Desafortunadamente, la gente que no conoce mucho sobre Bolivia piensa que todos somos indios. Es La Paz la imagen que refleja eso: gente pobre y gente de baja estatura y gente india... Yo soy del otro lado del país, del este, que no es frío, es muy caliente. Nosotros somos altos, somos gente blanca y sabemos inglés".

La respuesta de Gabriela, cargada de racismo, levantó una profunda ola de indignación en su país que la obligó a retirase del certamen. Dos de cada tres bolivianos son indígenas. Su contestación, sin embargo, no fue una ocurrencia aislada, sino el reflejo de la persistencia de una Bolivia de la blanquitud profundamente antindia. Una Bolivia que pervive hoy día, a pesar de los profundos cambios en curso y de la aprobación de una legislación contra el racismo.

No obstante la fuerza de la segregación racial, el 22 de enero de 2006 asumió la presidencia Evo Morales, indígena aymara y sindicalista cocalero. Desde entonces el Estado y la sociedad bolivianos han vivido una profunda transformación. El país se ha descolonizado. Los indios ocupan posiciones claves en el gabinete de gobierno y en las instituciones políticas, mientras su nivel y calidad de vida mejora notablemente.

En los últimos seis años Bolivia se ha convertido en uno de los países más exitosos de América Latina en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Los indicadores económicos en baja del desempleo y disminución de la pobreza, así como en una mejor atención a la salud pública y en educación, son sobresalientes.

Entre 2005 y 2010 el porcentaje de población en pobreza moderada pasó de 60 a 49.6 por ciento, mientras la pobreza extrema disminuyó de 38 a 25 por ciento. De igual manera, la tasa de desempleo se redujo de 8.4 a 4 por ciento. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que Bolivia es el país que más esfuerzos realiza por transferir recursos a la población vulnerable: 2.5 por ciento del PIB.

Según Andrea Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), "Bolivia es uno de los pocos países que han reducido la desigualdad (...); bajó enormemente la brecha entre los ricos y los pobres".

Una de las herramientas claves para reducir la pobreza ha sido la distribución expansiva del excedente económico entre la población, mediante la entrega de rentas y bonos como el Juancito Pinto y Juana Azurduy, la Renta Dignidad y los incrementos salariales. Estos bonos han permitido aumentar la matriculación escolar, ampliar la cobertura de pensiones públicas para aliviar la pobreza extrema entre los mayores de edad y entregar subsidios a madres no aseguradas para reducir la mortalidad infantil al expandir la atención prenatal y posnatal.

Bolivia ha sido declarada territorio libre de analfabetismo. La redistribución de la renta ha propiciado el crecimiento de 7 por ciento del consumo interno de electricidad, agua potable y gas doméstico entre sectores que antes no tenían acceso a esos servicios.

Durante 2011 su economía creció a 5.3 por ciento, 60 centésimas porcentuales por encima de la media de América Latina. No es un hecho fortuito. La economía se ha expandido de manera sostenida desde 2007, en promedio casi 4.5 por ciento anual.

Estos éxitos económicos y sociales se han conducido en una ruta alterna al neoliberalismo. El gobierno de Evo Morales hizo lo contrario a lo que el Consenso de Wahington recomienda: nacionalizó hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones y minería; renegoció la presencia de la inversión extranjera directa en el país; instrumentó una política fiscal expansiva y cerró las fronteras a la libre importación de productos sensibles. El Estado pasó a controlar 34 por ciento del PIB.

Pese a que el monto de las remesas disminuyó, Estados Unidos revocó las preferencias arancelarias de algunos productos y se produjo una recesión global, la economía boliviana ha tenido un desempeño excepcional. Los ingresos petroleros se triplicaron en relación con 2005. La recaudaciones tributarias se incrementaron. La balanza de pagos registra superávit. Las reservas internacionales han llegado a más de 12 mil millones de dólares. El sistema de créditos y ahorro bancario se ha bolivianizado y la deuda externa disminuido. La apuesta, ahora, es que durante los próximos cinco años Bolivia dé un "gran salto industrial" para que deje de ser un país que extrae recursos naturales y comience a exportar bienes de valor agregado.

Sin embargo, el horizonte boliviano no consiste en más "progreso", sino en la forja de una economía alternativa desde los pueblos y naciones originales. En el centro de su propuesta se encuentra el Suma Qamaña, incorporado a la nueva Constitución, que se traduce como vivir bien, y que significa estar en armonía y equilibrio con los otros y con la naturaleza. Se trata de una propuesta que nace de la comunidad y está basada, no en la lógica de la rentabilidad económica, sino en la producción de satisfactores en consonancia con la naturaleza. Como ha dicho Evo Morales: "No creemos en la concepción lineal y acumulativa del progreso y del desarrollo ilimitado a costa del otro y de la naturaleza. Vivir bien es pensar no sólo en términos e ingreso per cápita, sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra Madre Tierra".

Raúl García Linera describe el proceso de transformación que se vive en su país como el intento de cambiarle el motor a un automóvil en marcha. Se trata, sin duda, de una apuesta genuina, audaz y esperanzadora.
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Ex líder de Pink Floyd, Roger Waters, queda en “estado de shock” tras conversar con Sebastián Piñera

El músico británico Roger Waters, que se reunió con el presidente de Chile, Sebastián Piñera, el pasado 1 de marzo en Santiago, afirmó que quedó en “estado de shock” tras conversar con el gobernante sobre el sistema educativo, la política energética y la represión policial en el país.

 
En una carta abierta difundida hoy por Radio Futuro,el exlíder del grupo Pink Floyd cuestiona las respuestas de Piñera a la pregunta de qué sucede con las escuelas que se van quedando vacías porque los padres de los alumnos prefieren llevarlos a centros mejores.

 
” Y qué ocurre con esas escuelas que se van quedando vacías? - preguntó el músico. ‘Las cerramos’-respondió el Presidente de Chile. “Mmmmmm”, dice la carta.

 
Waters revela también que Piñera le comentó que desde que empezó su mandato, en marzo de 2010, se han registrado más de 2.000 manifestaciones, “todas autorizadas por la presidencia”.
 

El mandatario, según Waters, indicó que durante estas protestas hubo 1.200 personas heridas, de las cuales 1.100 eran policías y un centenar fueron manifestantes.

 
” Estoy siendo muy duro con el señor Presidente? Espero que no.

 
Será que todos los políticos son tan descuidados con la verdad?”, se pregunta el artista.

 
El embajador del Reino Unido en Chile, Jon Benjamin, quien estuvo presente en el encuentro entre el músico y el presidente chileno, aseguró hoy en un comunicado que la versión de la cita difundida por Waters “de ninguna manera corresponde a la percepción” que él obtuvo de dicho encuentro.

 
“Quisiera señalar que me siento muy sorprendido por los últimos dichos de Roger Waters acerca de su reunión con el presidente Sebastián Piñera”, dijo el diplomático.

 
“Estuve presente durante el encuentro y si bien, como es mi costumbre, no voy a revelar lo que considero se trata de una conversación privada, sí puedo comentar que se abordaron temas de la realidad chilena en un tono bastante coloquial y amigable”, añadió.
 

9 Marzo 2012
(con información de EFE)
 

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Martes, 06 Marzo 2012 20:13

¿"Pensamiento Gonzalo"?

Sobre el llamado ¨pensamiento Gonzalo¨ se habla mucho y se sabe poco. En el proceso de la fallida inscripción legal de su movimiento político, los senderistas han afirmado públicamente su adhesión al ¨pensamiento Gonzalo¨, sin haber hecho ninguna precisión de lo que sería ese pensamiento. Como Gonzalo es el seudónimo de Abimael Guzmán, se trataría del ¨pensamiento de Abimael Guzmán, (AG). Sus seguidores tienen la pretensión se situar a este ex profesor de filosofía como la ¨cuarta espada¨ del pensamiento marxista en el mundo, inmediatamente después de Marx, Lenin, y Mao Tsé Tung. ¿Tiene alguna base esta pretensión?

Sabemos que alrededor de 1960-65, AG se graduó de bachiller en filosofía en la Universidad San Agustín de Arequipa, con una tesis sobre Kant. Ese trabajado nunca fue publicado y el número de personas que lo conoce debe ser extremadamente pequeño. Después, siendo militante del Partido Comunista Peruano, fue a Ayacucho para trabajar como profesor de Filosofía en la Universidad San Cristóbal. En el momento de la ruptura chino soviética optó por ¨Bandera Roja¨ un ala pro china. En 1971, dirigió una nueva fracción, llamada también Partido Comunista. De la mención dentro de un texto inicial a seguir ¨por el sendero luminoso de Mariátegui¨ de deriva su nombre mundialmente conocido, pero no reivindicado por sus militantes. Vivió cerca de veinte años en la ciudad de Huamanga y en la universidad llegó a ocupar el cargo de director de personal, un puesto clave para decidir a qué profesores y empleados contratar, nombrar o excluir. En todo ese tiempo, AG consagró su trabajo a formar militantes para su partido a partir del núcleo de profesores y estudiantes de la universidad. No le conocemos estudio alguno sobre la realidad ayacuchana y peruana. En todo este tiempo en Ayacucho habría podido aprender quechua y conocer a fondo la cuestión indígena. Marx, Engels, Lenin y Mao Tse Tung, escribieron decenas de millares de páginas para entender lo que era el modo de producción capitalista, su formación histórica y las tendencias de su desarrollo, la naturaleza del Estado, el qué hacer contra el Estado, la formación de la clase obrera, sus posibilidades, la necesidad de una alianza con los campesinos y muchos textos más sobre estrategia y táctica política y militar. Antonio Díaz Martínez, un ingeniero agrónomo egresado de La Molina y compañero de AG escribió un pequeño libro ¨Ayacucho, Hambre y esperanza¨, un estudio importante que revela su interés por ver la realidad y su sensibilidad frente a la dolorosa realidad de la pobreza ayacuchana de entonces. Una breve tesis de bachillerato de antropología de Osmán Morote (se dice que fue el Nº 2 de SL) sobre haciendas y comunidades en el norte de Ayacucho, es un texto apenas conocido. En estas breves líneas se cierra el recuento bibliográfico de los senderistas. Esperemos que alguna vez se abran los archivos de la policía para conocer de cerca y con detalles los documentos orgánicos del partido senderista que no pueden confundirse con una documentación académica e intelectual de primer orden para entender Ayacucho y el país. En términos de producción académica e intelectual, la pretensión de comparar a AG con los clásicos del marxismo no tiene sentido alguno.

¿Qué de Mariátegui tendría el ¨pensamiento Gonzalo?

José Carlos Mariátegui fue un marxista original, creativo, hombre de amanecer, guía para los primeros pasos en la creación de una revista (Amauta) para pensar el Perú dentro de América latina y el mundo, en la formación del Partido Socialista sustantivamente diferente al clásico Partido Comunista soviético, y en la creación de una Central General de Trabajadores de Perú (CGTP). No tuvo tiempo para formar una central Indígena como quería. En sólo siete años, (1923-1930) dejó una obra esencial para entender nuestro país, particularmente sus ¨Siete Ensayos de interpretación de la realidad nacional¨. Tuvo un espíritu crítico, libre, y el coraje suficiente para no aceptar las tesis oficiales de la ¨Tercera Internacional¨ impuesta por Stalin. ¨Ni calco ni copia¨, sí una ¨creación heroica¨ como horizonte, es una de sus tesis política más importante. Fue un hombre alegre, sensible, incapaz de matar o de ordenar la muerte de un ser humano. Fue también excelente periodista y un hombre de letras, con excelente prosa.

Después de su paso por Italia y Europa, de donde volvió con algunas ideas y una mujer, JCM miró el Perú con mayor amplitud y sacó una primera gran conclusión: si tres cuartas partes de la población peruana son de indígenas andinos, el socialismo peruano debe partir de ese hecho y asumir las reivindicaciones indígenas no sólo como revolucionarias en sí, sino como parte de la tradición revolucionara del mundo. Hasta 1930, la Amazonía aparecía muy débilmente en el horizonte del país después del etnocidio causado por los caucheros.

Las ideas de Abimael Guzmán derivan directamente del leninismo, stalinismo y maoísmo ortodoxos, sin mediación de una visión crítica propia. El suyo es un mundo de ideas cerradas, de dogmas, de verdades absolutas. Los revolucionarios -¨nosotros¨- tienen la verdad de su lado y los contra revolucionarios -los otros-, la mentira y la traición. En esa forma se razonar y pensar no tienen lugar alguno la duda y el error. Por esa vía, es inevitable sostener la tesis: conmigo o contra mí. Esta idea tiene dos mil años, está en la Biblia y es parte del pensamiento europeo y de la modernidad política. Nos guste o no, debemos admitir que el marxismo, y las ideas de Lenin, Stalin, Mao y AG son esencialmente europeas y modernas. Esa es la misma lógica de Alberto Fujimori y de los fundamentalistas de la democracia: ¨con nosotros o contra nosotros¨. Es el mismo razonamiento de los oficiales de las Fuerzas Armadas y Policiales. AG no vio indígenas quechuas en Ayacucho, sólo campesinos pobres, medios y ricos como en los manuales de Mao sobre el campo chino. Como buen marxista europeo céntrico estaba convencido de modernizar a los campesinos, de enseñarles el castellano y la cultura moderna como propusieron los indigenistas mexicanos y peruanos. Con esas ideas, las columnas senderistas acabaron con el proyecto de Educación Bilingüe de la universidad de San Marcos en Quinua y dieron un plazo de 24 horas para que el equipo de Educación Intercultural Bilingüe del Centro Amazónico de Antropología y de Aaplicación práctica, CAAAP, abandone la comunidad asháninka donde trabajaba. El etnocidio de indígenas quechuas y asháninkas no habría sido posible si los senderistas hubieran tomado como suyas las ideas de Mariátegui y si por su propia cuenta hubieran considerado a los pueblos indígenas como sujetos culturales, lingüísticos, políticos, naciones y patrias con todos los derechos en el territorio peruano.

Si AG y los senderistas leyeron a Mariátegui, la inevitable pregunta es por qué se llaman mariateguistas. La pregunta es igualmente válida para quienes desde los diversos fragmentos de lo que se llamó ¨izquierda Unida¨, de los grupos socialistas, y de los segmentos trotskistas que se auto identificaron e identifican aún como mariateguistas. El tema es complejo porque en el fondo se trata de la relación que existe entre la política y el trabajo académico e intelectual, que caminan por cuerdas sustantivamente separadas. La identidad con Mariátegui es una especie de rito político para beneficiarse del prestigio que ese nombre otorga independiente de la coincidencia entre las prácticas de los mariateguistas con las prácticas e ideas políticas centrales del Amauta.

Podrían ser ideas del ¨pensamiento Gonzalo¨

De algunas acciones de los senderistas pueden deducirse algunas ideas que podrían formar parte de algo llamable ¨pensamiento Gonzalo¨.

1. Matar a las vacas finas ¿Qué culpa tienen las vacas?

60 o 70 o vacas finas del fundo Alapachaca de la Universidad de Ayacucho fueron liquidadas por una columna de Sendero y el hecho fue reivindicado por la dirección senderista. ¿Qué culpa tienen las vacas? Pregunté a una estudiante que en Huancayo defendía las acciones de Sendero. Me respondió: ¨Veo que a usted, profesor, le interesan los niños privilegiados que toman leche. A nosotros nos preocupan los que no toman leche¨. Le propuse mi argumento: para que todos los niños tomen leche se necesita más vacas, con matarlas el problema se multiplica. ¨Cuando lleguemos al poder resolveremos el asunto¨. Fue lo último que dijo, acabando la rapidísima discusión. Matar a las vacas y alpacas preñadas, destruir hidroeléctricas, canales de riego, puentes, destruir empresas cooperativas como las de Laive en la zona central, y volar torres de luz, son muestras de un pensamiento primario, comparable al que tenían los obreros ingleses para destruir las máquinas en el momento de aparición del capitalismo.

2. Que los campesinos de las tierras altas no vendan ni compren, que no vayan con sus productos a la feria de Lirio, cerca de Huanta. Esta orden solo podía ser dada desde la ignorancia y desde el desprecio a los indígenas, porque nos guste o no el mercado es objetivamente una necesidad. Vendiendo sus productos, campesinos e indígenas obtienen el dinero para comprar aceite, arroz, fideos, sal, fósforos, cuadernos y libros de los chicos que van a la escuela para no ser como sus padres,

3. ¿Por qué un quechua ayacuchano nombrado gobernador contra su voluntad debía ser considerado como parte del estado burgués y enemigo de clase? Cuando los comisarios de Sendero ordenaron los ¨ajusticiamientos¨ de comuneros quechuas nombrados como autoridades, a pesar de su rechazo, y de de ancianas que dieron de comer a los soldados, precisamente para evitar que ellos las matasen por no recibir su colaboración, el supuesto análisis de clase que fundaba esas acciones era un atentado a la razón marxista y a la razón en general. Una crítica a Sendero Luminoso sobre los puntos 2 y 3, se encuentra en mi artículo “Izquierda Unida y Sendero: Límites y Posibilidades”, (Revista Sociedad y Política Nº 13, Lima, 1982, pp. 2-16).

4. Matar campesinos en nombre de los campesinos, obreros en nombre de los obreros, indígenas amazónicos como si no fueran seres humanos, dirigentes de izquierda en nombre de la revolución. Una receta para ese menú no aparece en el pensamiento de los marxistas clásicos y los marxistas libres, creativos, autónomos, como Mariátegui, el Ché Guevara, o en guerrilleros como De la Puente, Héctor Béjar y Guillermo Lobatón, por ejemplo. Hace 20 años, el 15 de febrero de 1992, un comando de Sendero Luminoso asesinó a María Elena Moyano, en Villa el Salvador, En ninguna parte podría encontrarse una receta para matar a una mujer -afro peruana, pobre, de izquierda, dirigente vecinal de primer orden- con un feminismo popular en el corazón y en los hechos. El crimen de ese comando -¨Colina¨, del otro lado- es cien veces crimen como los cien trozos del cuerpo de María Elena que volaron por los aires luego de la explosión de los cartuchos de dinamita en su pecho, cuando ya estaba muerta.

La lista tiene otros puntos más (AG Dios, cuota de sangre, no alianzas con otros grupos políticos, jóvenes convertidos en senderistas luego de ser raptados y separados de sus padres, militantes obligados a romper con sus familias, amistad ausente, sólo relaciones de camaradas -¨no tengo amigos, sólo camaradas¨, terrible frase de AG en la llamada ¨entrevista del siglo¨), pero me detengo aquí.

Una tesis original de AG, clave de su ¨pensamiento¨

. En 1992, SL sostenía que su lucha había llegado a un ´equilibrio estratégico¨ y que su victoria era prácticamente inevitable. Su captura cambió totalmente la situación: por una especie de magia, la guerra habría terminado y lo principal debería ser negociar. Junto con sus camaradas presos en distintos penales del país, llevados a Lima en aviones de la Fuera Aérea, firmó un compromiso con el gobierno. Mereció la deferencia de una cama nupcial y una torta de cumpleaños, gentilmente ofrecidas por Fujimori y Montesinos.

El argumento sencillo que defiendo es que en este viraje de AG se encuentra la razón principal de la derrota de SL. Lo normal y clásico habría sido que la lucha continuase y que otros dirigentes lo reemplazasen. Con esa decisión personal, AG abrió las puertas del desbande de SL; la mayoría de cuadros optó por abandonar su guerra; otros, los menos, dijeron la lucha continúa; y, otros pocos optaron por seguir al lado de AG pidiendo paz y amnistía. Se ha escrito mucho para tratar de explicar la derrota de SL. Alberto Fujmori se cree el hombre clave y, por eso, se siente salvador del país; las Fuerzas Armadas reclaman que a ellas les corresponde el mérito; ronderos y protestantes, dicen ¨fuimos nosotros¨. Todos tienen, sin duda, algo de razón, pero creo que el principal enemigo de Sendero Luminoso fue Sendero Luminoso mismo, particularmente AG, el caudillo, el Dios, el guía, el jefe, la cuarta espada. Sus tesis derivadas de la venganza y del ¨odio de clase¨ no se desprendieron de un análisis propio y original del país, de algo llamable un pensamiento a la altura de las mayores figuras del marxismo. La atención y esperanza que creó en miles de personas duró muy poco. Para terminar, me parece pertinente señalar que el daño producido por AG y Sendero Luminoso a las nociones de izquierda y socialismo es mucho mayor de lo que podríamos imaginar.

Diario la Primera
Navegar Río arriba (Para el sábado 25 de febrero, 2012)
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Martes, 06 Marzo 2012 08:39

Las elecciones venezolanas

 Las elecciones venezolanas
La enfermedad de Hugo Chávez descolocó a la oposición venezolana. La cuidadosa estrategia electoral de la derecha de cara a las elecciones del próximo 7 de octubre fue ahogada por el tsunami informativo alrededor de la salud del mandatario.
 
Antes de que se hiciera público el mal del presidente, la oposición había cosechado éxitos importantes. Articuló una variopinta coalición organizada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD). El 12 de febrero celebró comicios internos para nombrar su candidato a la presidencia de la república, en los que votaron poco más de 3 millones de electores, equivalentes a 15 por ciento del padrón electoral. De ellos 1.9 millones sufragaron por Henrique Capriles Radonsky. Y, aunque la consulta no fue auditable, pues no se usó tinta indeleble y se quemaron inmediatamente las actas, no se produjeron fisuras internas significativas.
 
Pero eso cambió con la cirugía de Chávez. La oposición se quedó fuera de lugar.
 
Henrique Capriles es abogado, dirigente y cofundador del partido conservador Primero Justicia. En 1998, antes del primer triunfo electoral de Hugo Chávez, fue acusado de recibir fondos de PDVSA (la compañía petrolera estatal venezolana) para formar su partido. Su candidatura contó con el apoyo de los principales medios de comunicación privados, que funcionan como los partidos de oposición. El periódico El Universal fue clave en la construcción de su candidatura.
 
Capriles nació en el seno de dos familias propietarias de medios de comunicación. De joven militó en las filas del partido socialcristiano (Copei). Sus adversarios lo acusan de pertenecer al grupo de ultraderecha Tradición, Familia y Propiedad. Sin embargo, busca colocarse más allá de cualquier formación política. "Creo en los partidos porque son necesarios para la democracia, pero los trasciendo. No estoy amarrado a ninguno. Mi partido se llama Venezuela", declaró a El Universal (19/2/12).
 
Participó activamente en el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002 y encabezó las agresiones contra la embajada de Cuba en Caracas. Por ello, en 2004, la Fiscalía Nacional lo acusó de violar principios internacionales.
 
En 2008, Capriles ganó la gobernación del estado de Miranda. Un año más tarde fue acusado de estafa y delitos de corrupción como alcalde de uno de los municipios del área metropolitana de Caracas. Aunque fue sancionado con una inhabilitación administrativa que sigue legalmente vigente, se le respetaron sus derechos políticos.
 
El candidato opositor quiere aparecer como hombre de bien, alejado de intereses mezquinos, dotado de valores y perseguido político. Afirma que en la vida sólo tiene dos amos: Dios y el pueblo. Y se presenta a sí mismo como persona no apegada a las cosas materiales. "Me tienen sin cuidado. La retribución es espiritual y soy una persona espiritual, creyente".
 
Parte de su estrategia electoral consiste en mostrarse como un hombre joven y sano, 18 años menor que Hugo Chávez, frente a un mandatario enfermo perteneciente a otra generación. Sin embargo, su propuesta central es anunciarse como un hombre de progreso. "Soy progresista", repite una y otra vez. "El gobierno plantea un camino que es el socialismo. Yo planteo el progreso", reitera.
 
Según Capriles, el actual gobierno no es socialista. "Utiliza el término socialismo para transmitir una imagen de identificación con los pobres, pero hay en él conductas absolutamente fascistas. Es de izquierda retrógrada."
 
El eje medular de su propuesta no es casual. Enfrentado a los grandes logros sociales del gobierno bolivariano, no puede hablar contra ellos. Sin embargo, evita hacer propuestas de políticas concretas. En los hechos, no ofrece nada que no sea el retiro de Chávez.
 
Capriles sabe que el voto duro opositor, los 3 millones que participaron en las primarias del 12 de febrero, no le alcanzan para ganar las elecciones. Para triunfar necesita unos 7 millones de sufragios adicionales. Y, para tratar de obtenerlos, se ha distanciado verbalmente de los ricos y ha ocultado la naturaleza de los intereses conservadores de su propuesta. "Como gobernador he demostrado que se puede gobernar para todos los colores", asegura.
 
Su proyecto tendrá éxito sólo si acerca a su causa a los indecisos, y si logra romper el bloque bolivariano y sumar a los chavistas descontentos, ofreciendo desde ahora que, de ganar, no "habrá represalias" para quienes hayan simpatizado en el pasado con el gobierno.
 
El candidato de la Mesa de Unidad Democrática ha rehuido confrontar a Hugo Chávez. En cambio, lo presenta como alguien que "manipula a sus seguidores para beneficiar un proyecto personal, distinto al mío, que es un proyecto colectivo".
 
Sin referirse a Capriles por su nombre, Chávez ha bautizado al candidato opositor como el majunche, o sea, alguien de calidad inferior, deslucido, mediocre. Y se plantea quitarle la máscara. "Quieres parecerte a Chávez pero no te queda, te queda mal", expresa el mandatario.
 
“El majunche –asegura el presidente– tiene unos asesores que le han dicho que no debe confrontarse y yo le digo: majunche, tienes que confrontar a Chávez porque la cosa es conmigo. Con Chávez se confronta con ideas, con argumentos, y cuando digo Chávez, me refiero al pueblo. Es la burguesía contra el pueblo, el imperio contra la patria (...) burguesía, no disfraces tu discurso.”
 
Las elecciones venezolanas muestran que la derecha de ese país no tiene programa, y que necesita disfrazarse de izquierda para ganar simpatizantes. Su discurso es vacío y su situación desesperada. Desde hace 13 años, para tomar el poder, lo ha intentado todo: golpes de Estado, referendos revocatorios, boicots económicos, abstención electoral, campañas internacionales de desprestigio. Y ha fracasado en todo. Por lo pronto, las encuestas dicen que también será derrotada en esta ocasión. Los sondeos dan al mandatario venezolano amplia ventaja sobre el candidato opositor. Y, por si fuera poco, la enfermedad del presidente provoca que su estrategia electoral quede fuera de foco.
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"Los medios asumen la función de oposición política"
En Bolivia, la Vicepresidencia del Estado organizó del 29 de febrero al 3 de marzo de 2012, el IV Ciclo del Seminario "Pensando el Mundo desde Bolivia", que abordó "La economía y el periodismo".


Ignacio Ramonet llegó el miércoles 29 a La Paz, a invitación de la Vicepresidencia del Estado. Nada más al llegar, sintió que valía la pena estar en La Paz y ver de cerca el proceso boliviano. Estaba en sus planes reunirse con Evo Morales, a quien conoció antes de que éste fuera Presidente.

Aunque a ratos la voz lo traiciona (hace efecto La Paz, 3600 mts, pues), Ignacio Ramonet vence el problema con un mate de coca. De sus palabras emergen la experiencia sobre periodismo y política, y como tal impone un adjetivo, “webactores”, para los no periodistas que están irrumpiendo en las redes sociales, y una afirmación letal para el gremio: los medios “asumen la función de oposición política”.

Habla con convicción de Evo Morales, dice que éste es el “mejor presidente” de la historia del país y que lo imagina más allá de 2014, el año de las elecciones generales. ¿De la oposición? “Francamente, le digo que en este momento no veo oposición en ninguna parte de América Latina. La oposición viene de los propios movimientos sociales”, afirma.

— ¿Sigue pensando en la tiranía de la comunicación?

— Sí, la comunicación es una tiranía, pero es una necesidad. Hoy, no se puede no comunicar, y eso crea una serie de obligaciones, y vemos las consecuencias en los ámbitos político, ideológico, cultural y también en la medida en que la comunicación invadió nuestras vidas.

Antes podíamos decir que “no trabajo en una radio” o “no trabajo en la televisión o un periódico y no tengo obligación de comunicar”; pero hoy, la mayoría tiene acceso a internet, a las redes sociales; mediante un simple teléfono hay que estar comunicando vía Twitter, Facebook o mensajería. Hay un imperativo.

La tiranía, entre el momento que escribí ese libro (Tiranía de la comunicación), hace unos diez años, ha aumentado.

— ¿Pasa en Bolivia lo que una vez cuestionó de Venezuela: ante la decadencia de los partidos, los medios cumplen ese rol?

— Sí. Había teorizado esto desde el principio en Venezuela, cuando ocurrió el golpe en 2002. Lo que hemos visto es que ese mismo fenómeno se ha ido generalizando. Podríamos decir que, en América Latina, en los países donde hay gobiernos de progreso que están haciendo transformaciones sociales muy importantes, las oposiciones no tienen fuerza y en algunos países casi han desaparecido como organizaciones políticas consistentes.

En la mayoría de esos países son los medios los que han tomado el relevo, los que asumen la función de oposición política, cosa que no es el rol de los medios. Hemos visto la batalla que acaba de darse en Ecuador, lo mismo que padeció Luis Inácio Lula da Silva en Brasil, Cristina Fernández en Argentina con Clarín, y en Bolivia, donde los medios asumen la función de llevar el rol de la oposición política frente al Gobierno.

— Es un fenómeno contra gobiernos de izquierda, verdad de Perogrullo: ¿Incide la empresa o es el factor ideológico?

— Evidentemente, en muchos países, en América Latina, los medios privados han dominado el sector de la comunicación. Sobre todo eran sectores industriales ligados a las oligarquías que controlaban las economías de estos países.

Hoy, estas oligarquías han perdido —por el momento— el poder político y usan del poder ideológico que aún tienen los medios para tratar de mantenerse en el debate político.

— ¿En Bolivia?


— No conozco bien el problema en Bolivia. Pero, digamos que hemos visto cómo aquí algunos periódicos han llevado a cabo campañas contra las realizaciones del Gobierno.

— ¿Tiene ejemplos? 

— Cuando hubo el fenómeno de la secesión separatista de Santa Cruz y de otros departamentos, a escala internacional los medios trabajaron mucho en la idea de que la legitimidad estaba del lado de la oposición contra el poder central.

— ¿Cómo considera esa acción?

— Sencillamente, los medios están asumiendo una función que no es suya, una función política. A lo sumo, los medios tienen la función de informar; aunque pueden tener una función ideológica en sentido de que contribuyen a formar conciencias.

Pero cuando se proponen cambiar un régimen o derrocar un gobierno democráticamente elegido, o cuando apoyan golpes de Estado (aquí, en un momento hubo un conato de golpe de Estado apoyado por los medios, como en Ecuador, y como en 2002 en Venezuela), es obvio que los medios están ultrapasando su función y que están asumiendo una función que una parte de la ciudadanía debe indiscutiblemente criticar, no sólo el Gobierno; porque unos medios militantes de esa manera contra las decisiones democráticas están jugando un papel de regresión política y social en un país.

— Ante esa actitud, Morales consideró a algunos medios como sus 'enemigos'…

— Es posible, no me extraña. En el momento en que los medios asumen esa función, de pretender derrocar a un gobierno democráticamente elegido, evidentemente ellos mismos se están definiendo como enemigos de la democracia.

— ¿Puede atribuirse eso a la mayor votación que, en el segundo periodo, recibió Morales?

— Seguro que el hecho de haber sido elegido de una manera tan neta ha debido desesperar a varios medios, ante la perspectiva de que la oposición perdiese toda esperanza de llegar en corto plazo, y por la vía legítima, al poder.

— ¿Cómo ve desde afuera que gobierna Morales?

— Globalmente, a Evo Morales se le tiene una gran simpatía. Representa una personalidad que ha surgido desde abajo, desde los movimientos sociales; que ha sido un combatiente, primero, con los propios trabajadores y ha asumido el sentir de la población.

Su carácter de pertenecer a los pueblos originarios, de ser indígena, ha creado también un fenómeno de gran simpatía, como si una historia de 500 años se terminase y que él asumiese un nuevo ciclo en la historia de este país. Más allá, es un símbolo para otros países y continentes.

Por otra parte, se considera que su gobierno ha llevado a cabo políticas de inclusión social importantes. De ahí que estas últimas semanas haya cierto desconcierto a escala internacional porque los medios internacionales han difundido mucho el conflicto por el TIPNIS (Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure) y de los minusválidos.

Entonces, la opinión pública internacional no entiende cómo alguien que es la encarnación del sentimiento de reivindicación de los pueblos originarios, en el caso del TIPNIS, tiene una actitud que parece que no respeta la Madre Tierra. Hay una sorpresa.

Segundo, cómo alguien que está a favor de la inclusión social y que ejecuta políticas en ese ámbito puede tener una actitud de represión contra los minusválidos? En función de las imágenes que recorrieron Europa.

Es una contradicción, en la medida que el adversario no es, en este caso, la burguesía ni la oligarquía ni los grandes poderes internacionales, sino las clases sociales humildes de las que Evo Morales es el representante. Ahí es donde se crea un desconcierto.

— ¿Casuales o tensiones al fin?

— No le puedo decir, no los conozco. No cabe duda de que el Gobierno y las autoridades deben hacer un esfuerzo de comunicación para tratar de explicar esta contradicción, porque es evidente que nadie puede creer que las autoridades bolivianas tengan una actitud de violencia contra los minusválidos o una actitud de irrespeto contra la madre naturaleza.

Esto hay que explicarlo; si no, se les está dando argumentos a los adversarios de este gobierno.

— ¿Estarán mellando estos dos problemas la condición con que la que se conoce a Morales?


No sé cómo surgieron. Lo que sí veo es la consecuencia en el exterior. Desde el punto de vista comunicacional, las imágenes que se difundieron y las tesis que se han desarrollado provocan desconcierto.

Usted me hablaba de Boaventura de Sousa Santos (estábamos juntos hace poco en el foro de Porto Alegre) y él se interrogó en una de sus intervenciones si frente a las necesidades del desarrollo —hablando de Bolivia— se estaban olvidando los imperativos ecológicos.

No podemos decir que (minusválidos e indígenas) sean adversarios de este Gobierno; al contrario, se definen como amigos de esta experiencia.

— ¿Cómo se ve afuera el proceso boliviano?


— Con una gran simpatía, sobre todo porque Bolivia se conocía como un país de grandes injusticias, que había sufrido el mayor número de golpes de Estado en la historia de América Latina, de mayores desigualdades (se la representaba como un mendigo sentado sobre un trono de oro)… Evo Morales se ha visto como alguien que llegó de manera sensata a tratar de reducir las desigualdades y hacer una transformación social para permitir un desarrollo social, humano, económico y ecológico muy importante. Todo lo que se está haciendo desde entonces va en esa dirección.

La Explosión del periodismo

— "La gente no sólo toma la palabra, sino las calles", ha dicho usted. ¿El nuevo orden de la comunicación está regido por las redes sociales?

— Tienen una influencia considerable, no se puede pensar el nuevo orden sin las redes sociales.

— ¿Pone en riesgo al oficio?

— Seguro, lo cambia. Yo acabo de escribir un libro que se llama La explosión del periodismo, en el que trato de explicar los cambios que se están produciendo. Toda empresa periodística y los periodistas que no estudien los cambios, pueden tener una mala sorpresa.

— ¿Cómo tendría que blindarse el periodismo ante esa irrupción?

— No sé si tiene que blindarse o tiene que cabalgar en ella; tiene que ver qué puede hacer con ella. Lo que no cabe duda es que no puede ocultar que existe; existe cada vez más.

— ¿Tiene consecuencias en los grandes medios?


— Sí, los mayores conglomerados están en crisis y tienen dificultades que antes no tenían; están tratando de adaptarse a la nueva era de la comunicación. Y en este tiempo de adaptación están sufriendo, el propio Rupert Murdoch lo sufre (su hijo renunció); y es el dueño del mayor grupo de comunicación del mundo.

— También despierta el interés ciudadano de tomar la palabra.

— Sí, es el fenómeno. No solamente toma la palabra, sino las calles, como pasó en España, con los estudiantes chilenos, en Israel o con los ocuppy en Estados Unidos.

— ¿Cómo encuentra la libertad de expresión en Bolivia desde su lectura exterior?


— Aquí constato una gran libertad de expresión, no tengo la impresión de que se la vulnere.

— Tenemos una Ley de Imprenta nonagenaria. ¿Hay necesidad de modificarla? 

— Las leyes hay que revisarlas sobre todo si son de comunicación, por tantos cambios que existen. La libertad de expresión hay que mantenerla; lo que ocurre es que la libertad de expresión no es la libertad de hacer cualquier cosa.

— ¿Cree en la autorregulación?

— Creo, es necesaria. Sin embargo, la ley también es necesaria; los periodistas deben imponerse autodisciplina, aunque sea sólo para llevar su trabajo con dignidad necesaria.

— ¿En qué medida debe incidir el Estado en el trabajo periodístico?

— Cuanto menos incida, mejor, no cabe duda.


Por Rubén D. Atahuichi López
La Razón (Bolivia)
Publicado enInternacional