En Caracas hoy nace la CELAC: ¿el futuro sustituto de la OEA?
Jefes de Estado y cancilleres de 33 países de América Latina y el Caribe muestran hoy y mañana en Caracas su voluntad política de constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el nuevo foro de integración continental que excluye a EEUU y Canadá. Con el andar del tiempo, la Celac terminará –en los hechos prácticos– por anular a la anacrónica Organización de Estados Americanos (OEA), básicamente concebida en su tiempo como instrumento para el manejo de un "patio trasero" que vivió un siglo 20 azotado por dictaduras impuestas y apoyadas por el socio principal.

La Celac será una representación política más genuina de los pueblos de América Latina y el Caribe que hablan diferentes lenguas, poseen variadas culturas, como países tienen distintos tamaños y con diversos matices socio-económicos y políticos abordan una lucha común permanente por mejorar sus condiciones de vida. La diversidad tras objetivos políticos comunes le dará un nuevo sentido independiente a la palabra “integración”, diferente a los designios rapaces de naciones grandes que sólo buscan mercados y materias primas baratas a través de sus transnacionales. También quedan fuera de juego las ex metrópolis ibéricas, España y Portugal, sumergidas hoy en sus propias dificultades.

Breve historia


La Celac remontó un largo camino propio, desde que en los ’80 se constituyó el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela) para promover la paz centroamericana ante los conflictos armados internos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. En los '90 devino en el Grupo de Río, que continuó la labor de Contadora con más países involucrados, como Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, que incorporaron de a poco a naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), en una trayectoria de 22 cumbres que abordaron situaciones clave de la región.

El paso siguiente fue la Cumbre sobre Integración y Desarrollo de América Latina y el Caribe (CALC), impulsada desde el Grupo de Río por el entonces presidente brasilero Luiz Inacio Lula Da Silva, para articular procesos propios de integración y desarrollo frente a los desafíos de la crisis financiera de los países desarrollados, la crisis económica y la crisis alimentaria. El primer encuentro cumbre de la CALC en Brasil, en 2008, incluyó representaciones del Mercosur, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Grupo de Río.

La Celac estará formada por Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Panamá, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

Diversidad ideológica


Lo esencial es que Caracas cobija un encuentro de mandatarios ideológicamente tan disímiles como el chileno Sebastián Piñera, el venezolano Hugo Chávez, el colombiano Manuel Santos, el ecuatoriano Rafael Correa, el mexicano Felipe Calderón, el peruano Ollanta Humala, el nicaragüense Daniel Ortega, la argentina Cristina Fernández y muchos otros surgidos de elecciones impecablemente libres.

Los coordinadores de los 33 países fundadores prepararon del 28 de noviembre al 1 de noviembre los documentos que serán adoptados en la Cumbre del viernes y sábado: la Declaración de Caracas, que proclama el nacimiento de la organización, el Plan de Caracas, que fija los lineamientos a seguir para que la Comunidad cumpla sus objetivos, el estatuto de funcionamiento y procedimientos y 18 comunicados que incluyen aspectos educativos, ambientales y de desarrollo social.  La opinión mayoritaria se inclinó por darle a la Celac el carácter de foro de integración, sin burocracia funcionaria y complementaria de instancia como Unasur y la propia OEA.

El borrador de los Cancilleres establece que los órganos de la Celac serán la Cumbre de Jefes de Estado, la reunión de Cancilleres, la Presidencia pro tempore, la reunión de coordinadores nacionales, las reuniones especializadas y la tríada integrada por el Estado que ostenta la Presidencia, el precedente y el sucesor. La reunión de Jefes de Estado será la instancia suprema de la Comunidad y deben reunirse ordinariamente en el país que ostente la Presidencia.

Los Cancilleres resolvieron por unanimidad que Cuba sea sede de la Cumbre 2013 y Costa Rica en 2014. Al acordarse en México el embrión de la Celac en 2010, se decidió que la siguiente Cumbre 2012 fuera en Chile. La designación de Cuba para 2013 fue un acto de justicia sin reparos con un país excluido de la OEA entre 1962 y 2009. Entre otros, el peruano Rafael Rocangiolo dijo que "constituye una reivindicación histórica indispensable por lo que ha sido la historia en estas décadas y por lo que Cuba significa como símbolo de la causa de América Latina y el Caribe".

Los cancilleres estuvieron de acuerdo en que la Celac puede fortalecer la región ante la crisis financiera mundial, pero aún ni está definido si las decisiones se alcanzarán por consenso o mayoría calificada. El canciller chileno Alfredo Moreno opinó que América Latina y el Caribe "han mostrado que pueden progresar en un momento en el que otros países más desarrollados han tenido dificultades". Dijo que estos países se han preparado "sumando fuerzas", actuando en mecanismos como Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y ahora lo harán desde la Celac "aprovechando que hay mercados que están creciendo".

El tema subyacente fue la supervivencia de la OEA. El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó que la Celac reemplazará a la OEA, idea compartida por el presidente anfitrión, Hugo Chávez. "Ese es el destino de la Celac, llegar a sustituir a la OEA (...), los temas de la región deben tratarse en la región", dijo Chávez. Para Patiño surge una oportunidad de mejorar el diálogo regional y abordar temas como la presencia colonial de Estados Unidos en Guantánamo, tema que no se puede tratar en la OEA.

Según Chávez, "a medida que pasen los años, [la Celac] dejará atrás a la vieja y desgastada OEA", fundada en 1948 por iniciativa de EEUU. La OEA "es un organismo mellado por lo viejo, por el desgaste de los años, muy lejos del espíritu de nuestros pueblos, de la independencia, de la integración de América Latina", apuntó el venezolano.

La canciller mexicana, Patricia Espinosa, cree que la OEA, asentada en Washington, y la Celac "son esfuerzos de cooperación y diálogo complementarios". Para el canciller uruguayo Luis Almagro, la OEA y la Celac "son dos cosas absolutamente diferentes". Indicó que la OEA "incluye a una potencia mundial con una instancia de diálogo diferente", mientras que el nuevo organismo ofrece una visión latinoamericana y caribeña "para lograr mejores oportunidades para la región".

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
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Miércoles, 30 Noviembre 2011 08:28

Las divisiones en la Libia de postguerra

Las divisiones en la Libia de postguerra
“Sirte ha muerto, todo está destruido. ¿Cómo no voy a pensar que antes estábamos mejor?”. Ahmed Ali, un anciano ataviado con vestimentas tradicionales,maldice la victoria de los milicianos del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio mientras aguarda durante una hora para repostar en la única gasolinera que permanece abierta en Sirte, la localidad natal de Muamar Gadafi.
 
Han pasado seis días desde que el coronel fuese linchado y ejecutado por brigadas procedentes de Misrata y este municipio costero, escenario de los últimos combates de la guerra civil libia, es un lugar asolado. Las calles, completamente arrasadas, evidencian que aquí se combatió calle por calle. La ciudad está controlada por hombres armados pertenecientes al CNT. Y los pocos vecinos que se atreven a regresar a sus domicilios para salvar algunas de sus pertenencias no se fían del nuevo régimen.
 
Las historias sobre robos y vendettas son continuas. Buena parte de los miembros de la tribu gadafa, a la que pertenecía el coronel, se han refugiado en un campo habilitado con jaimas en Abu Hadi, a 50 km de Trípoli. “No recibimos ningún tipo de ayuda, apenas un poco de comida”, protesta Hnaish Misbah, otro hombre entrado en años que, sorprendentemente, se entera de la noticia del asesinato de Gadafi una semana después del linchamiento.
 
La fractura social sigue marcando la Libia post-Gadafi. Por una parte, entre vencedores y vencidos. Pero, también dentro del campo de los integrantes del nuevo régimen. La oposición a la Yamahiriya era lo único que les unía y, ahora, comienzan las disputas para asegurarse cotas de poder en un Estado en construcción.
 
“Regresé a casa después de dos meses para comprobar en qué estado se encontraba. Dos rebeldes me siguieron en un coche. Cuando salí, me pidieron las llaves del mío. Uno de ellos conducía, yo iba de copiloto y el tercero en la parte de atrás.Me llevaron a diez kilómetros de la ciudad, me ordenaron que levantase las manos apuntándome con un kalashnikov y me dejaron allí”.Khalifa Mohamed es uno de los miles de desplazados que pernoctan en alguno de los campos habilitados en los alrededores de Trípoli. Salió de Beni Walid a principios de septiembre, en el momento en el que las últimas tropas leales aGadafi se acantonaron en su localidad y en Sirte mientrasque los milicianos del CNT iniciaban un intenso asedio apoyados por la OTAN. Ahora, ni siquiera sabe cuándo podrá regresar a casa.
 
Beni Walid es uno de los municipios que han sufrido las represalias de los combatientes rebeldes. Durante los dosmeses de lucha, las viviendas fueron arrasadas. Pero, además, los milicianos han llenado sus muros con pintadas como “Warfallas perros”, en referencia a la principal tribu libia que, en este municipio, se mantuvo leal a Gadafi hasta el final. Sin embargo, los Warfallah no son un “todo”monolítico.
 
Sirte y Beni Walid son el símbolo de lo que podría ocurrir en un futuro próximo en Libia.Miles de familias han sido desplazadas por combatientes procedentes, en su mayoría, de otros puntos del país como Misrata o Zintan. Así que ahora se está larvando un resentimiento que podría estallar en el futuro.
 
La humillación infligida al cadáver de Gadafi es una de las muestras más claras de ello. Los combatientes de Misrata, municipio que padeció un intenso asedio durante los primeros meses de la guerra, lincharon al coronel nada más capturarlo.
 
En las inmediaciones de Sirte, se llega a insinuar que se disparó al aire ante la presencia de la Cruz Roja para evitar que los sanitarios se hiciesen cargo del líder libio, todavía con vida. Pero los misratíes, que se han convertido en uno de los símbolos de la victoria, no quedaron contentos con la ejecución. Así que cogieron el cadáver y lo expusieron durante cinco días en la cámara frigorífica de un mercado en las afueras de su ciudad. Durante días, cientos de personas desfilaron delante de los cuerpos, progresivamente descompuestos, de Gadafi, su hijo Munthassin y de Abu Bakr Yunis, el último ministro de Defensa del régimen. “Es terrible lo que han hecho con el cuerpo. Es una provocación y sólo traerá más violencia”, aseguraba Ismael, un taxista de Trípoli convertido en una de las pocas voces que se atreven a cuestionar a los insurgentes en un país en el que las milicias han impuesto su ley. Si la situación de Sirte y Beni Walid es dramática, con sus domicilios arrasados y expoliados y miles de personas condenadas a resguardarse en improvisados campos, en Tawarga padecen condiciones todavía más difíciles. Los combatientes de Misrata les acusan de haber cobijado a los leales a Gadafi. En este contexto, no resulta sorprendente que miles de personas abandonen diariamente Libia a través de la frontera de Ras Jdir. Según Ahmed, un policía tunecino encargado de custodiar el paso, “entre 6.000 y 7.000 personas llegan diariamente a este lugar. El 80% de ellos no tiene intención de regresar a sus hogares”.


Por Alberto Pradilla / Trípoli (Libia)
Miércoles 30 de noviembre de 2011.  
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Miércoles, 30 Noviembre 2011 06:27

Putin y Medvedev, número puesto

Putin y Medvedev, número puesto

De una treintena de partidos políticos que existían antes de que Rusia Unida (RU) se convirtiese en el oficialismo, seis son los opositores que se enfrentarán a esa fuerza, que lleva al presidente Dmitri Medvedev encabezando la lista. Si bien la oposición insiste en afirmar que RU no podrá renovar la mayoría constitucional del 75 por ciento obtenida en la Duma hace cuatro años, un sondeo divulgado recientemente por el Centro Levada señala que al menos un 96 por ciento de los rusos está convencido de la victoria de RU, sector que se perfila como ganador en las elecciones parlamentarias del domingo. Las encuestas señalan además que comunistas y ultranacionalistas obtendrán bancas en el Parlamento. Por otra parte, más de la mitad de los rusos cree que el reparto de escaños será determinado finalmente por las autoridades y que las fuerzas en pugna apelarán a métodos sucios como presionar a los votantes y manipular las listas. En los comicios que tendrán lugar el fin de semana están en juego 450 escaños de la Duma, espacio político que conducirá los destinos del país durante los próximos cinco años.
 

Los sondeos realizados por el Centro Levada señalan que la formación oficialista obtendrá el 53 por ciento de los votos, seguida por el Partido Comunista, con el 20 por ciento. Detrás se ubicarían el ultranacionalista Partido Liberal Democrático y Rusia Justa, con el 12 y el 9 por ciento de los sufragios, respectivamente.
 

Las otras tres formaciones que participan en las elecciones legislativas, las liberales Yabloko, Causa Justa y la nacionalista Patriotas de Rusia, quedarían muy por debajo del 7 por ciento necesario para acceder al reparto proporcional de los 450 escaños de la Duma. Sólo cuatro partidos cuentan actualmente con representación parlamentaria: RU, partido liderado por el primer ministro, Vladimir Putin; el también oficialista Rusia Justa, encabezado por el ex jefe del Senado, Serguei Mironov; el comunista PCR y el ultranacionalista PLD.
 

Los comunistas se encaminan a los comicios con cierta nostalgia hacia la extinta Unión Soviética, mientras lanzan duras críticas a la gestión de RU, sospechada de estar involucrada en escándalos de corrupción y compra de votos. “Rusia afronta hoy cinco retos principales: desigualdad social, catástrofe demográfica, desplome de la economía que depende totalmente de sus recursos naturales, pérdida de la capacidad defensiva y de aliados así como la degradación moral y espiritual”, describe el programa electoral del PCR.
 

En varias ocasiones, el líder del PCR, Guennadi Ziuganov, denunció la pasividad de las autoridades ante los numerosos casos de fraude cometidos durante la campaña electoral para los comicios legislativos. “Los sucesos de los últimos dos meses muestran que, en la mayoría de los casos de fraude, no se recibe una oportuna respuesta por parte de las fuerzas de seguridad y comisiones electorales. Más aún –insistió Ziuganov–, son organizados por esas mismas fuerzas”, afirmó el dirigente en una carta enviada anteayer a la Fiscalía General de Rusia.
 

Mientras tanto, el partido PLD cautiva simpatías populares por sus retóricas ultranacionalistas. Estos apoyos encuentran su repercusión en una sociedad donde casi la mitad de sus miembros se reconoce abiertamente como xenófobo, según encuestas divulgadas por el Centro Levada. El PLD está liderado por Vladimir Yirinovski quien, tras su irrupción en la arena política en 1991, no dejó de ser uno de los políticos más escandalosos de Rusia por protagonizar peleas con sus rivales tanto en el Parlamento como durante los debates televisivos.
 

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Domingo, 27 Noviembre 2011 10:57

De nuevo el eje París-Berlín-Moscú

 De nuevo el eje París-Berlín-Moscú
Siempre me sorprende que los políticos y los medios de comunicación del mundo gasten casi toda su energía en debatir perspectivas geopolíticas que no van a ocurrir, mientras ignoran los procesos importantes que están ocurriendo.
 
Aquí hay una lista de los más importantes no-eventos venideros que hemos estado debatiendo y analizando: Israel no va a bombardear Irán; el euro no va a desaparecer; las potencias extranjeras no se van a involucrar en acciones militares dentro de Siria; el repunte de disturbios populares por todo el mundo no se va a desvanecer.
 
Entretanto, con una mínima cobertura en los medios y en Internet, se inauguró el gasoducto Nord Stream en Lubmin, en la costa del Báltico alemán, el 8 de noviembre, con la presencia del presidente Medvediev de Rusia y los primeros ministros de Alemania, Francia y Holanda, además del director de Gazprom (la exportadora de gas rusa) y el comisionado de Energía de la Unión Europea. Esto si es algo que cambia el juego geopolítico, a diferencia de los no-eventos ampliamente discutidos que no van a ocurrir.
 
¿Qué es el gasoducto Nord Stream? De manera muy simple, es un gasoducto que fue instalado en el mar Báltico, de Vyborg, cerca de San Petersburgo, en Rusia, a Lubmin, cerca de la frontera polaca en Alemania, sin pasar por ningún otro país. De Alemania puede seguir a Francia, Holanda, Dinamarca, Gran Bretaña y a otros ansiosos compradores de gas ruso.
 
Nord Stream es un arreglo entre empresas privadas con la bendición de los gobiernos respectivos. Gazprom de Rusia es propietaria de 51 por ciento, y dos empresas alemanas tienen 31 por ciento. Una compañía francesa y una holandesa tienen cada una 9 por ciento. Las inversiones proporcionales (y las ganancias potenciales) son todas privadas.
 
El elemento clave en este arreglo es que el gasoducto no pasa por Polonia ni por ningún Estado del Báltico ni por Bielorrusia o Ucrania. Así todos estos países no sólo pierden cualesquiera que fueran las cuotas de tránsito que pudieran cobrar, sino que tampoco pueden utilizar su localización intermedia para retenerle el abastecimiento de gas a Europa occidental mientras negocian tratos con Rusia.
 
La agencia de prensa alemana Deutsche Welle encabezó su reportaje Nord Stream: un proyecto comercial con visión política. Le Monde le puso por título Gazprom se afirma como un actor global de la energía. Joseph Auer, experto en energía del Deutsche Bank Research, en Frankfurt am Main, opinó: Es un proyecto político y también un proyecto comercial, y hace sentido tanto a nivel económico como político.
 
Mientras tanto, los rusos le dijeron a los chinos que no le venderán gas a 30 por ciento menos que los precios europeos, que no ven la necesidad de que Rusia subsidie la economía china. Y le han dejado claro a Turkmenistán, que cuenta con enormes recursos de gas natural, que no les gustará que exporten gas por otra vía que no sea la de Rusia. El lanzamiento de Nord Stream llega a pocos días de que el nuevo presidente de Kirguistán anuncie que espera cerrar la base militar aérea estadunidense en Manas cuando finalice el periodo de arrendamiento, en 2014. Esta base ha sido crucial en los vínculos de abasto estadunidense con Afganistán. Es claro que Rusia fortalece su posición en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética de Asia central.
 
Tanto la Europa centroriental como Estados Unidos están descubriendo que no es viable la maniobra de evitar la creación de un eje París-Berlín-Moscú. Los mecanismos centrales de la Unión Europea se inclinan ante esta realidad, como lo hacen muchos de los países de la Europa centro-oriental. Lo más difícil es para Ucrania, que se desgarra por estos desarrollos. ¿Y Estados Unidos? ¿Qué puede, de hecho, hacer al respecto?
 
Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein
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Domingo, 27 Noviembre 2011 10:25

Revolución egipcia, acto II

 Revolución egipcia, acto II
Las previsiones más pesimistas se volvieron moneda corriente. Después de la primavera venía el otoño árabe, la contrarrevolución estaba en marcha y la revolución ni siquiera había tenido lugar. para algunos Sin duda este sentimiento era tanto más imponente cuanto que el derrocamiento de los regímenes tunecino y egipcio se había producido con una aparente facilidad, lo que creó la ilusión de que las transformaciones serían simples. En cuanto pareció que el proceso se ralentizaba los augures anunciaron que la revolución había perdido. Sin embargo, toda la historia de las revoluciones, desde la revolución inglesa a la revolución francesa, desde la revolución bolchevique a la argelina demuestra que las transformaciones necesitan tiempo, energía y con frecuencia enfrentamiento violentos. Raramente las clases dominantes ceden sin luchar. Pero si la contrarrevolución es una realidad, nada indica que deba imponerse necesariamente.
 
La caída del presidente Hosni Mubarak no fue sino una primera etapa seguida del nombramiento de un nuevo gobierno y después de la detención del presidente y de miembros de su familia, y del inicio de su proceso, que no deseaba el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA). La calle había impuesto otras medidas, sobre todo la disolución del Partido Nacional Democrático (PND, el partido de Mubarak) y después el nombramiento de una dirección provisional en el sindicato oficial.
 
Pero en todas partes los responsables del régimen anterior opusieron resistencia para mantener sus privilegios. El ejemplo más evidente era el de los medios de comunicación del Estado, prensa oficial y televisión. A pesar de unos pequeños cambios estos medios difundían el punto del vista del CSFA, sin dudar en utilizar la mentira y la calumnia, como en la época del ex dictador. Así, en cada empresa, en cada universidad, en cada administración se mantuvieron unos “pequeños Mubarak” que habían participado en las malversaciones del régimen anterior. Y por todas se multiplicaron las huelgas y las luchas para obtener un cambio de dirección y, a la vez, una mejora de las condiciones de vida de los asalariados. Tanto más cuanto que las movilizaciones obreras habían preparado la actual revolución (véase Raphaël Kempf, Racines ouvrières du soulèvement égyptien, Le Monde diplomatique, marzo 2011).
 
Paralelamente las elecciones en diversos sindicatos profesionales trajeron unos cambios profundos en las organizaciones con un peso real en la sociedad. En primer lugar, el sindicato de los médicos: al tiempo que conservaban la mayoría a nivel nacional, los Hermanos Musulmanes perdían el control de la mayoría de las secciones regionales. Ganaron las elecciones del sindicato de profesores (no he podido obtener los resultados exactos), pero también perdieron la presidencia del sindicato de periodistas y, sobre todo, la del poderoso sindicato de abogados. Más que los reveses (a veces relativos) de los Hermanos, la fuerte participación en todos estos escrutinios era lo que indicaba la voluntad de sus miembros de ver a estas organizaciones desempeñar un papel combativo.
 
Esta actividad, lo mismo que las huelgas y las movilizaciones locales contra la corrupción o contra unos dirigentes del régimen anterior que continuaban en sus puestos, no era espectacular y en parte estaban disimuladas por el juego de los aparatos políticos, las interminables discusiones entre los partidos y las fuerzas armadas sobre el calendario electoral, el contenido futuro de la Constitución, etc.
 
Lo que más que nada va a perder al CSFA (que al menos al principio disponía de una cierta credibilidad) es el mantenimiento de su política represiva en relación a todos los oponentes y, de manera más amplia, al conjunto de la población: las mismas detenciones arbitrarias, los mismos malos tratos y torturas, el uso de tribunales militares para juzgar a civiles, la negativa a investigar los casos de torturas, incluso de muerte en las prisiones. El hecho de seguir con estas prácticas desacreditó al ejército no sólo ante la juventud intelectual movilizada desde el 25 de enero sino también ante todas las capas populares. La participación activa en los enfrentamientos de los ultras, estos grupos de seguidores de los clubes de fútbol, cuyo odio por las fuerzas del orden no deja de recordar el odio de la juventud de los banlieues franceses por las brigadas anti-criminalidad (BAC), da testimonio de la hartura general ante el autoritarismo y la arbitrariedad (véase Claire Talon, Egypte: génération ultra, LeMonde.fr, 17 de octubre de 2011). El caso del bloguero Alaa Abdel Fattah, detenido por motivos absurdos, emocionó tanto más a la población cuanto que la carta enviada desde prisión sacó a la luz las condiciones de detención de sus compañeros de celda y la situación de decenas de miles de jóvenes, con frecuencia procedentes de medios populares y sin contactos para protegerlos. Esta arbitrariedad y la violencia inaudita de cada represión (tanto contra la manifestación de los coptos en octubre, como contra los manifestantes de Tahrir, le viernes 18 de noviembre y los días después) fueron el elemento esencial de la extensión de las manifestaciones. Recordemos que tanto en Egipto como en el resto del mundo árabe lo que unió a todas las capas de la sociedad fue la consigna “dignidad” (karama).
 
Por otra parte, la adopción de un documento “supraconstitucional” con objetivo de fijar unos límites estrictos al futuro Parlamento encargado de redactar la Constitución, suscitó muchas oposiciones, sobre todo la de los Hermanos Musulmanes que veían en ello una herramienta para apartarlos de cualquier ejercicio real del poder. En efecto, este texto otorgaba al ejército la posibilidad de rechazar cualquier decisión del Parlamento, incluso de disolverlo. Era el “modelo turco”, aunque no el actual, sino el de hace treinta años, cuando el ejército “velaba” por el poder civil... un derecho que le quitaron las reformas de los diez últimos años.
 
El CSFA hacía así bascular a los Hermanos Musulmanes hacia una oposición abierta y estos llamaban, junto con otras fuerzas, a una manifestación de un millón de personas el viernes 18 de noviembre: por primera vez desde la primavera de 2011, los Hermanos bajaban a la calle. La magnitud de la manifestación y después su violenta represión desencadenaron los actuales acontecimientos y una manifestación que superó con mucho el marco de El Cairo y Alejandría. La negativa de los Hermanos Musulmanes a participar en nuevas movilizaciones (a pesar de su clara denuncia de la represión) confirma que tienen dificultades para adaptarse a la nueva situación tras Mubarak, lo que no deja de crear divisiones entre ellos (Hany ElWaziry y Ghada Sherief, Discord within Brotherhood for not participating in demo, Al-Masry Al-Youm en inglés, 22 de noviembre). Es cierto que su objetivo a corto plazo es la celebración de las elecciones el 28 de noviembre, que les garantizará un gran cantidad de diputados.
 
Todavía es difícil saber cómo se desarrollará esta etapa (véase Isandr El Amrani, Tahrir: What next?, The Arabist, 22 de noviembre). Lo que es seguro es que los egipcios no buscan, como afirma de manera despectiva el editorial de Le Figaro de 23 de noviembre, su "nuevo faraón". El día 22 por la noche el CSFA hizo algunas concesiones: dimisión del gobierno, promesa de que las elecciones presidenciales tendrán lugar antes de finales de 2012 y de que el poder pasará entonces a los civiles, apertura de investigaciones sobre la represión. Pero parece que es demasiado poco, demasiado tarde... Continúan las manifestaciones, la movilización se extiende: así, se ha visto un hecho sin precedentes, 250 diplomáticos en activo pedir la vuelta al poder de los civiles. La revolución continúa.

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Fuente: http://blog.mondediplo.net/2011-11-23-Revolution-egyptienne-acte-II
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Domingo, 27 Noviembre 2011 10:18

Obama Imperator

Obama Imperator
No sabe todavía si volverá a ser presidente de su país, lo que no le quita ganas de aspirar al cargo de emperador del mundo. Durante su reciente gira asiática, Obama anunció en Canberra la llegada de 2500 marines que se estacionarán en una base australiana y declaró que “EE.UU. está aquí para quedarse” (www.abc.net.au, 17-11-11). Disipa cualquier duda acerca del sentido de la medida y de la frase, la que pronunciara en la reunión cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (CEAP) realizada en Honolulu: advirtió a China que “debe respetar las reglas” (www.washingtonpost.com, 12-11-11). ¿Cuáles reglas? Las que Washington dicta, desde luego.
 
Obama subrayó que EE.UU. se propone ampliar su papel en la región. Así como es casi Europa gracias a la OTAN, la Casa Blanca ahora proclama que pertenece al Pacífico y que, en consecuencia, le son propios todos los asuntos y problemas de los países que ese océano baña. El mensaje dirigido a Pekín es claro: China debe olvidar que las cuestiones de naturaleza regional con sus vecinos se arreglen mediante negociaciones bilaterales. EE.UU. llegó para quedarse. Con el mismo argumento, China podrá esgrimir la pretensión de inmiscuirse en los problemas de todos los países que el Pacífico toca del lado de enfrente, EE.UU. incluido.
 
Hay situaciones conflictivas en la región: China reclama su soberanía sobre Taiwán, China y Taiwán demandan por separado el dominio de las islas Senkaku de Japón, pero la más irritada es la que gira en torno de las islas del Mar de la China Meridional, en particular las de Paracelso y Spratly, tradicionalmente de pertenencia china. Filipina, Taiwán, Malasia, Brunei, Indonesia y Vietnam exigen a Pekín sectores de la zona, y esto se debate en el seno de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés), su marco natural.
 
Obama insistió en que el tema se instalara en la reunión cumbre del CEAP y le fue mal. El ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia, Marty Natalegawa, señaló –a pesar de la posición demandante de su país en la materia– que la Asean había establecido lineamientos para un código de conducta marítima en la región que China había firmado a comienzos de este año. Y le marcó un parte aguas al mandatario estadounidense: “La Asean cuenta ahora con un panorama y un enfoque meridianos. Los países de la Asean no van a permitir que la región del sudeste asiático se convierta en una arena de competición para países que se consideran a sí mismos grandes potencias, cualesquiera fueren y cuando se les ocurriere. Nos proponemos establecer un código de conducta claro (para el Mar de la China Meridional) a fin de que las preocupaciones de los países que no pertenecen al sudeste asiático se reflejen en función de los intereses nacionales de los países de la Asean”. (//articles.economictimes.indiatimes.com, 16-11-11). Conceptos netos, muy netos.
 
Cabría pensar que, después del Medio Oriente, le tocaba el turno al Lejano para extender la guerra, pero hay algo más que casa perfectamente con la voluntad imperial de Washington, que acompañan socios como el sultán de Brunei: el petróleo y el gas natural que se han descubierto ya en esas aguas (www.globalsecurity.org, 7-11-11). Según estimaciones recientes, entre lo encontrado y lo por encontrar, esas reservas irían de los 28.000 millones a los 213.000 millones de barriles. Si se toma en consideración que, según la Agencia Internacional de Energía de la OCDE, el consumo mundial de oro negro alcanzará este año unos 90 millones de barriles diarios, es decir, alrededor de 32.850 millones en el 2011, se advierte que bajo ese mar hay petróleo para rato. Y Washington y la Exxon, entre otras, piensan que no tiene por qué ser de Pekín.
 
La técnica de desestabilización que EE.UU. suele aplicar, en este caso sería un arma de dos filos. China es casi el único cliente de los bonos del Tesoro, es decir, de la deuda estadounidense que hoy se eleva a 15 billones de dólares. ¿Y si Pekín dejara de comprarla y se perdiera la confianza en el dólar? Para el economista Richard Maybury, la desconfianza en el billete verde conduciría a su venta indiscriminada en todo el mundo, caería su valor de cambio, produciría una brutal inflación en EE.UU. y desembocaría en un caos económico generalizado (//webcache.googleusercontente.com, 8-9-11) que también perjudicaría a China. Sería un fenómeno de mutua destrucción.
 
Algunos funcionarios y políticos demócratas preconizan la guerra comercial contra el país asiático, distraídos como están de la fuerza del nacionalismo chino que hasta la conducción del partido comunista teme. El Instituto Sipri de Estocolmo lo registró en un informe: “El sentimiento nacionalista generalizado, así como la crítica a los dirigentes chinos por ceder a las exigencias internacionales, se manifiesta de manera incesante en Internet. La mayoría de las decisiones en política exterior se adoptan con poco miramiento a la opinión pública y los funcionarios chinos son conscientes de que esa insatisfacción aumentaría el cuestionamiento a la capacidad de gobernar del partido. Lo cual puede cohibir la acción de los dirigentes en las crisis internacionales, particularmente si EE.UU. o Japón están involucrados” (//books.sipri.org, septiembre 2010). Si Pekín acepta las demandas de EE.UU. respecto del Mar de la China Meridional, sobrevendría una repercusión interna capaz de crearle una grave inestabilidad. Si no las acepta, EE.UU. padecería las represalias mencionadas. Para EE.UU. y China, la calle de impedirse la mutua destrucción tiene dos sentidos. 
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Domingo, 27 Noviembre 2011 10:11

Sanciones para Siria

 Sanciones para Siria
El Consejo Económico y Social de la Liga Arabe aprobó ayer una resolución que recomienda aplicar sanciones financieras a Siria. El organismo mostró divisiones en su interior con respecto a sancionar a Damasco, luego de que venciera el plazo impuesto por el organismo para que el régimen de Bashir al Assad deje ingresar cientos de observadores internacionales tras ocho meses de protestas y represión. La propuesta de sanciones, que deberá ser refrendada hoy por el consejo ministerial de la Liga Arabe, incluye el congelamiento de los activos del gobierno y la interrupción de la colaboración con el Banco Central sirio. Además, establece que se proscriban los viajes a otros países árabes de altos responsables sirios y los vuelos de las aerolíneas sirias, excepto en el caso de los aviones con mercancías. También se impide cualquier intercambio comercial a través de los bancos centrales árabes, que deberán vigilar los giros bancarios, a excepción de los que envíen los trabajadores sirios en el exterior a sus familiares.
 
El objetivo, según los ministros de Economía árabes, es que las sanciones afecten de forma directa y efectiva a las personas vinculadas al régimen de Al Assad y perjudiquen lo menos posible al pueblo sirio. De esta forma se permitirá el intercambio de mercancías estratégicas que sirvan para cubrir las necesidades fundamentales de los habitantes.
 
También están exentos de sanción aquellos productos que representen un alto porcentaje del PBI de algún país árabe para evitar dañar su economía, aunque sí se suspenderá la financiación de cualquier proyecto en territorio sirio por parte de Estados de la Liga. Los analistas coinciden en que sanciones más duras, por parte de la Liga Arabe, podrían diezmar a Siria, que ya de por sí enfrenta sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos. Ayer, el ministro de Economía sirio, Mohammed Nidal al Shaar, dijo que estas medidas serían muy desafortunadas y que dañarían a ambas partes. Dijo que Siria no creía que todas las naciones árabes participarían de esta decisión.
 
El ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Hoshyar Zebari, confirmó que Bagdad no participaría en las conversaciones de la Liga Arabe que tuvieron lugar en El Cairo anoche. “Nos preocupa la alternativa. Tememos que si las fuerzas extremistas asumen el poder serían hostiles a la democracia, a Irak y a la Liga Arabe”, declaró el presidente iraquí.
 
Ministros de Exterior se reunían ayer para aprobar un paquete de sanciones más severas contra Siria, pero Zebari admitió que muchos vecinos desconfiaban de la movida. “Irak es vecino de Siria y hay intereses. Hay cientos de miles de iraquíes que viven en Siria y tenemos relaciones comerciales”, dijo. “El Líbano y Jordania comparten esta visión”, agregó. El Líbano se había opuesto a desafiliar a Siria como miembro de la liga de las 22 naciones. Sin embargo, Turquía pidió sanciones más severas y amenaza con cortar el suministro de electricidad a Siria. Su ministro de Exterior, Ahmet Davutoglu, dijo que Damasco perdió su última oportunidad. “No toleraremos más el baño de sangre”, había dicho.
 
Mientras tanto, un panel de derechos humanos de la ONU informó que las fuerzas de seguridad de Siria habrían estado involucradas en torturas a niños. El comité de Ginebra contra la tortura dice haber recibido informes consistentes de abusos en el país. “De particular preocupación son los informes referidos a los niños, quienes sufrieron tortura y mutilación mientras estuvieron detenidos”, dijo el jefe del panel, Claudio Grossman. Un disidente sirio que vive en Egipto dijo ayer que agentes sirios habían secuestrado a su esposa de 25 años, embarazada. Thaer al Nashef dijo que recibió un mensaje de texto diciendo que había sido llevada por los ataques verbales de su marido hacia Siria. Fue encontrada inconsciente 24 horas más tarde en una calle de El Cairo. La embajada siria en Egipto negó cualquier participación en el hecho.
 
Según las últimas cifras de Naciones Unidas, más de 3500 personas han muerto e
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El Acto Legislativo y la escoba... en el baile*
El Acto Legislativo es el procedimiento por el cual se modifica la Constitución de 1991... el Constituyente Primario ha definido una herramienta para una redacción diferente, debe entenderse como una modificación aunque no de la idea, se le supone para precisar la redacción. Pero vale discutir que no se establece para generar una constitución distinta mediante sucesivos Actos Legislativos mediante una interpretación distinta al del Soberano o Constituyente Primario. Para eso está la vigilancia y control de la Corte Constitucional.

Sin embargo en la historia la clase política ha mantenido de manera recurrente   el hábito de destronar las respectivas Cortes Constitucionales como en el pasado y dejarlas sin influencia o simplemente anularlas. Eso fortalece al poder ejecutivo si cuenta con el poder legislativo, afirmando el modelo presidencialista. Se entiende que el Constituyente Primario en su mandato soberano ordena una Constitución para que prevalezca, que trascienda, y es la Corte Constitucional el noble cancerbero específico de esa obra magna de la voluntad popular total, por lo tanto no parece lógico ni procedente que otros mandatos parciales adopten funciones que no delegó el soberano absoluto, léase el Constituyente Primario a través de su Asamblea Constituyente.

Donde manda capitán no manda marinero dice el refrán popular y ello proviene mas allá del sentido común en igualdad con el buen sentido. Además reafirma la sabiduría común y del común, manifestada en un acto nacional de constitución. La Constitución de 1991 está acertadamente inspirada en la carta de los derechos humanos de la ONU y fue una de las más adelantadas cartas magnas de la región. Atendiendo que la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario lo sostienen los ciudadanos argentinos contra los gobernantes militares con una constitución que trató de manipular el olvido y el perdón.

La Constitución de 1991 está en armonía con la carta de los derechos humanos de la ONU y fue una de las más adelantadas cartas magnas de la región, más allá e inclusive podía competir con las de las ex repúblicas soviéticas planteadas alrededor de la felicidad. Actualmente la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional con que en Argentina se juzga a los ex-gobernantes militares se funda en una constitución que trató de manipular el olvido y el perdón. Poco favorable a las víctimas pero que con esfuerzo se está llegando a condenar el despojo de bienes.
En Chile prevalece la constitución de Pinochet con ciertos magistrados progresistas en medio de una ciudadanía dispersa en alegar sus derechos pero agitada. La Constitución de 1991 impresionó como una maravilla.

Es probable que exista una concepción más  técnica en el derecho para formular estas aseveraciones en torno a preservar la estructura de lo mandado desde el Constituyente Primario como fuente absoluta, sin discusión y que estipula la salvaguarda de evitar alteraciones a su mandato por sobre interpretar lo mandado.

Los Actos Legislativos tramitados y aprobados por el Congreso Nacional desde los primeros quiebran la mano del Constituyente Primario y al adoptar una función de sucedáneo del Constituyente Primario, un ente por encima del soberano como si aquel no existiera permanentemente detrás de tales alteraciones. Es insólito que alguien distinto enmiende una Carta Magna, génesis de un Constituyente Primario. Especialmente cuando hay recursos para requerir concepto, opinión o acuerdo a través de referendos o plebiscitos.  Además existiendo la Corte Constitucional definitiva. En ningún caso interina.

En cuanto al Poder Judicial y la defectuosamente llamada reforma a la justicia se ha develado que su problemática corresponde mayormente a la administración que conlleva principalmente lo presupuestal que es como unas riendas sobre el Poder Judicial. El problema del funcionamiento de la administración de justicia es un asunto de administración que reside en normas potestativas del Poder Ejecutivo que en correspondencia con sus atribuciones no las ha flexibilizado ni las ha hecho funcionales para administrar la rama judicial lo cual aparenta más una intervención, como se apuntó respecto a ponerle riendas, y no tanto ejercer correctamente el ejercicio de administrar para que el Estado, todo, funcione normalmente. Así las cosas habría un descontrol en la rama judicial no inherente a sus responsabilidades sino al poder(es) vecino(s). Susceptibles de normalizarse por vías menos espectaculares que las reformas constitucionales. Decretos especiales que aseguren sostenidamente el financiamiento presupuestal es un asunto de obligatorio cumplimiento para el ejecutivo. Con el fin de que el Estado funcione debidamente y por lo tanto la Justicia, también la Educación, la Salud... con una financiación suficiente y necesaria para que así se afirme el Estado Social de Derecho. La Justicia y el sector social que demanda bienestar no deben continuar en el papel de cenicienta.

Para regular el gasto de la rama judicial hay decretos, decretos especiales si los anteriores no cotizan, leyes orgánicas si se le quiere dar mayor realce. Hay organismos contralores, control interno, etc. que pueden fiscalizar técnicamente el presupuesto.

La histórica disminución de las cortes constitucionales parece continuar todavía por cuanto no se ha percibido una majestuosa defensa de la actual constitución en los casos esperados. Son frecuentes sus cambios por medio de recurrentes actos legislativos. Así las cosas son los proyectos de ley quienes determinan una carta magna a través de los Actos Legislativos y menos que una constitución enmarque las leyes. En los primeros años de existencia hubo un órgano escrito, explicativo de la Corte Constitucional, respecto a la Constitución de 1991 que no puede ser reemplazado por los sitios web de hoy que obligan manejarse en el laberinto de una red todavía sin inventar. Inequitativo por cuanto se debe contar con un hilo de Ariadna al revés, para entrar no para salir, en la forma de poderosos motores con costosa arquitectura y sofware.
La Constitución de 1991 ha sido desfigurada por representantes en su mayoría pasajeros opuestos al permanente Constituyente Primario. Un irreconocible frankenstein sin amor por el soberano legítimo.

No se le puede achacar inflexibilidad por cuanto ha permitido la ley 100, la ley 30 y otras "ais" incubadoras de corrupción y o despilfarro, con pésimo manejo por la corruptela privada y pública. además de inequidades contra el soberano. Lo racional y justo que debe acaecer es un referendum  que vuelva a sus orígenes, o sea un regreso a su cauce original.
Que la Constitución del 91 elimine este frankenstein de Actos Legislativos con su comparsa de leyes y decretos desreguladores, privatizadores, exageradas entregas de territorios a la explotación descontrolada e incontrolada por transnacionales, costosas rebajas de impuestos y de regalías, sufridas flexibilizaciones laborales, pensionales y en salud y educación. 

Un país de leyes debe entenderse como tener conciencia de ellas y nunca una abrumadora biblioteca inmanejable en contra del espíritu del estado social de derecho que debe derivar hacia el trabajo con salarios justos y suficientes para una existencia digna de la familia. Que el capital y la tierra tengan una función social. Que se retome al ciudadano como un fin y nunca como un medio que es el significado de digno.

Sobra tanto esfuerzo en modificar la justicia normada por la Constitución de 1991 cuando se preve la necesidad de una trascendente reforma económica responsable, seria y sabia que está en mora desde pasados gobiernos. Tal estructura aceitaría convenientemente las piezas de las locomotoras como es debido haciendo inútil modificaciones que no son necesarias o que deben hacerse después de esa reforma económica que mantenga los recursos fiscales con finalidad social y no como una abstracta herramienta técnica con rubros hacia contrataciones matéricas antes que sociales y con fronteras pisos y cielos técnicos.

Se anularía el desmedido afán de congresistas ansiosos y codiciosos por pasar a la historia con leyes a su haber que irremediablemente pasan por un acto legislativo sin medir sus aspiraciones. No es exagerada esta afirmación cuando se escucha que el Congreso debe ejecutar una ley respecto a la justicia porque para eso es el Congreso. Hacer leyes. En sus intervenciones los magistrados de las altas cortes dieron cátedra sobre lo que debe aportarse y no tanto sobre lo modificable por necesidad. En resumen faltan recursos para destrabar ciertas funciones en la rama judicial como se recuerda acorde con la majestad que ella demanda. El problema se resuelve con más presupuesto como en otros tópicos como la Educación, la Salud... y no se solicitan recursos fiscales fuera de lo normal. Al fin y al cabo dentro del modesto tercer mundo Colombia tiene riquezas suficientes como se ha demostrado ante los ojos de todos si se suman las cantidades a rescatar en AIS, DNE, DIAN, y por la Superintendencia de Salud y otros billones sueltos sobre los cuales está la lupa de los organismos de control y la magistratura actual está en una actitud muy ágil en fortalecer el Estado. Resultaría desmotivador alterar el actual funcionamiento de ese poder que en lo reciente si no ha evitado un posible naufragio del Estado ha funcionado o lo ha prestigiado ante la comunidad internacional con sus sabias decisiones donde todo el mundo es consciente de la valentía requerida para ello.

Magistraturas internacionales consideran a nuestros magistrados así como el reconocimiento por renombradas personalidades de relevancia en el derecho internacional humanitario por nombrar lo menos. No se puede agregar más ya que hay mucho de modestia en las altas cortes en no cepillarse con sus buenas y dignas relaciones, alcanzadas y merecidas.

Lo importante es que ese prestigio tan esquivo para muchas instituciones de la Nación es de dominio de la ciudadanía que en mucho lo aprecia, como que hasta los medios lo han tenido que aceptar. En la actualidad han sido frecuentemente entrevistados los magistrados para conocer de asuntos de interés nacional. Es demasiado comentar que los magistrados son algo más populares, pero es de afirmar que se conoce sus existencias y la labor que han desempeñado y continúan en esta difícil actualidad.

A salvo de ser arrollado por un Acto Legislativo está quedando el Poder Judicial, una avalancha anunciada como todas y cuya atención y prevención, como todo desastre, corresponde al Estado.

*Carlos García Bustos, Profesor Asociado en la UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
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Domingo, 13 Noviembre 2011 06:09

La democracia puesta a prueba

La democracia puesta a prueba

En lo que parece ser una nueva y peligrosa fase de la crisis, las tensiones generadas por la crisis del euro están comenzando a desestabilizar las democracias europeas. Casi dos años de dudas y divisiones, de falta de coraje y de visión política para adoptar una solución europea están cebando la desafección ciudadana, tanto hacia las democracias nacionales como hacia el propio proyecto europeo. Como hemos visto en Grecia y en Italia, la agudización de la crisis coloca a los líderes políticos entre la espada y la pared. Por un lado, temen que si adoptan nuevas y más severas medidas de austeridad sin una contrapartida en forma de planes de estímulo que garanticen un horizonte de crecimiento económico, los ciudadanos se acabarán volviendo contra ellos y, desde las urnas, las calles o los Parlamentos, llevándoselos por delante. Pero, al mismo tiempo, saben perfectamente que si se resisten a adoptar esas mismas medidas de austeridad, los mercados les penalizarán elevando su prima de riesgo y forzando una intervención exterior, lo que desencadenará su caída, o llevará a que sus socios europeos retiren el apoyo financiero que les venían prestando, lo que también provocará su caída.

 
En estas circunstancias, el agotamiento de la política tradicional de partidos y la sustitución de los líderes políticos por tecnócratas añaden un elemento sumamente preocupante desde el punto de vista democrático. Tanto el nuevo primer ministro griego, Lukas Papademos, como los nombres que se barajan para futuro primer ministro de Italia, Giuliano Amato o Mario Monti, economistas con destacadas carreras en bancos centrales o instituciones europeas, representan la quintaesencia del tecnócrata. El rechazo de los políticos a someter el control de sus decisiones, pasadas o futuras, a la ciudadanía, vía elecciones anticipadas o referendos, apunta a que estos están bajando los brazos frente a los mercados, que no confían en su capacidad de resolver la crisis y, sobre todo, que sospechan que su legitimidad está agotada. Así, en lugar de asumir su responsabilidad, se apartan a un lado y llaman a técnicos que (supuestamente) carecen de ideología y que (también supuestamente) conocen las soluciones que sacarán a los países de la crisis.

 
El paso encierra un peligro evidente, pues supone confiar la responsabilidad de gobernar un país que se enfrenta a una grave crisis económica, con graves e inevitables repercusiones sociales, a alguien que no deriva su legitimidad de las urnas, sino de la confianza que en él depositan los mercados y las instituciones internacionales. El problema es que, tanto en el ámbito europeo como en el ámbito nacional, los tecnócratas solo se legitiman si son capaces de obtener resultados positivos de forma relativamente rápida. Dicho de otra manera: la ciudadanía puede estar dispuesta a aceptar temporalmente y como mal menor una forma benigna de despotismo ilustrado (“todo para el pueblo, pero sin el pueblo”), pero si los tecnócratas suman su fracaso al de los políticos de partido, las sociedades tendrán la tentación de recurrir al populismo (de izquierdas o de derechas), expresado en hombres-fuertes que no se paren en procedimientos ni detalles democráticos.


El deterioro de la democracia y la amenaza del populismo no solo penden sobre algunas democracias deudoras del sur de Europa. Mientras que en los países deudores una gran parte de la ciudadanía se rebela contra la imposición desde el exterior de medidas de austeridad, simétricamente, en los países acreedores (Alemania, Austria, Eslovaquia, Finlandia y Países Bajos), otra gran parte de la ciudadanía se rebela contra el empeño de sus líderes en seguir financiando los planes de salvamento de los países que sufren de iliquidez o insolvencia o, muy especialmente, contra cualquier solución que implique una nueva transferencia de poder y recursos hacia la Unión Europea.
 

En muchos de estos países ya hay partidos muy influyentes cuya agenda antieuropea tiene cada vez más apoyo popular, así que no hay que extrañarse de que muchos políticos de esos países se debatan entre ignorar esas demandas ciudadanas, lo que les puede costar el cargo, o seguir alimentado los planes de rescate a los países del Sur, lo que también les puede costar el cargo. Las lágrimas de la primera ministra eslovaca, Iveca Radicova, en el último Consejo Europeo, abroncada por Sarkozy por resistirse a firmar el plan de rescate para Grecia, consciente de que su aprobación suponía el fin de su carrera política y la salida de su partido del Gobierno, son muy reveladores de hasta qué punto la crisis europea se ha convertido en un factor desestabilizador de la política nacional. E incluso en Reino Unido, que no es miembro del euro, se teme que las presiones hacia una mayor unión política y económica que está desencadenando la crisis del euro se resuelvan en sentido contrario, es decir, haciendo imposible evitar un referéndum sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea, un referéndum que, con toda legitimidad democrática, muchos ciudadanos reclaman en nombre de su derecho a decidir sobre sí mismos y el futuro de su país, y que consideran que se les está hurtando en nombre de unas élites que saben lo que les conviene mejor que ellos.


Por tanto, la crisis está cebando el populismo y la desafección en dos direcciones: los ciudadanos de los países acreedores temen verse arrastrados a una “unión de transferencias” con los ciudadanos de los países deudores, mientras que los ciudadanos de los países deudores recelan cada vez más de unos acreedores a los que simplemente ven como policías de la austeridad sin un proyecto político alternativo que compense la erosión de su democracia. Se trata de un círculo vicioso que se retroalimenta y que tiene importantes y evidentes consecuencias sobre el futuro de la democracia y, en paralelo, del proyecto europeo.

 
El sentido último de la democracia es que el pueblo se gobierne a sí mismo. Por eso, aunque un gran número de ciudadanos no entiendan al detalle las causas, consecuencias y posibles soluciones de las crisis del euro, sí que tienen clara una cosa: si democracia significa capacidad de decidir, la capacidad de decisión de nuestras democracias es hoy sumamente limitada. El debate habido en España el lunes pasado entre los dos candidatos a la Presidencia del Gobierno ofrece una prueba muy evidente del dilema en el que viven atrapados los políticos nacionales en toda Europa: en la práctica, saben perfectamente que las soluciones a la crisis están fuera de nuestras fronteras. Si se crea empleo en España o se restaura el crédito a las empresas depende, entre otras cosas, del tipo de medidas que adopte el Banco Central Europeo, de los acuerdos a los que lleguemos con Alemania y otros para estimular la demanda, de si orientamos el presupuesto europeo hacia las grandes inversiones, o de si creamos impuestos sobre las transacciones financieras y las emisiones de carbono. Pero, lógicamente, para ganar el voto de sus ciudadanos, tienen que hacer creer que la solución de la crisis está en sus manos y que incluso tienen margen de maniobra para elegir qué cantidad de austeridad aplican y en qué plazos: de ahí que emplearan tan poco tiempo hablando de cómo construir una Europa que dé soluciones efectivas y duraderas a la crisis.


Al tiempo que la democracia (como capacidad de autogobernarse) se evapora del nivel nacional, no aparece por ningún lado y, especialmente, no reaparece donde debiera hacerlo: en el ámbito europeo. Más bien al contrario, en lugar de reforzar la democracia en el ámbito europeo, la crisis está sirviendo para reforzar la tecnocracia en ambos niveles: en el nacional, poniendo al mando a tecnócratas con amplia experiencia europea, y en el europeo, reforzando la capacidad de los tecnócratas, desde el Banco Central o la Comisión Europea, para supervisar a los Gobiernos de la Unión.

 
Como ponen de manifiesto las recientes propuestas del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, de reconfigurar las competencias del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el finlandés Olli Rehn, para blindarlo frente a las presiones de otros comisarios (al parecer excesivamente sensibles a los Gobiernos de sus países de origen) y darle nuevos poderes de intervenir en la gestión económica y presupuestaria de los Estados miembros, la crisis del euro está suponiendo la expropiación implícita y por la puerta de atrás de esa capacidad de decisión en la que consiste la democracia, todo ello sin debate ni análisis sobre las consecuencias. Que el siempre excesivamente prudente Barroso y su comisario Rehn se permitieran pedir en público un Gobierno de concentración nacional en Grecia sin reparar en que hasta los muy desprestigiados ciudadanos griegos tienen todavía derecho a un mínimo de dignidad democrática, refleja muy bien hasta dónde han llegado las cosas: a los ojos de muchos, esta Europa de la austeridad donde un portugués y un finlandés no respaldados por las urnas pueden sugerir quién debe gobernar un país se parece sospechosamente al Fondo Monetario Internacional que campeaba por América Latina en los años ochenta imponiendo planes de ajuste sin rendir cuentas ante nadie.


Resulta pues evidente que la crisis del euro y la crisis de las democracias están íntimamente relacionadas, y no podrán ser resueltas la una sin la otra. Aunque la crisis actual se desencadena por el choque financiero que supuso la caída de Lehman Brothers en 2008, la crisis del euro se origina en un doble error de diseño. Fueron muchos los que dijeron entonces que, además de los desequilibrios en el sector público, había que supervisar los desequilibrios en el sector financiero, y controlar la pérdida de competitividad y el deterioro de las balanzas comerciales de los Estados. Pero en tiempos de bonanza, esos errores de diseño, económico y político, fueron ignorados, porque no hay nada más legítimo que lo que funciona bien. El caso es que, desde el punto de vista económico, el euro se lanzó sin estar respaldado por un Tesoro europeo y una política fiscal común. Y en paralelo, la unión económica y monetaria nació sin un sistema político que gozara de la suficiente legitimidad para respaldarla
 

La preocupación por la democracia en el ámbito europeo, que emergió tras la rebelión ciudadana contra el proyecto europeo puesta de manifiesto en el rechazo a la Constitución Europea en Francia y los Países Bajos en 2005, y por el auge del euroescepticismo, puesto de manifiesto en las elecciones europeas de 2009, fue dejada en un segundo plano y apartada como algo incómodo. El problema es que, al igual que la bonanza en la que han vivido muchos países europeos, incluido España, durante la última década, tiene que ver con esos errores de diseño del euro, que inundó de dinero barato muchas economías y alimentó los desequilibrios; la recesión en la que nos adentramos ahora también tiene que ver con el diseño de la unión monetaria, con un Banco Central Europeo centrado en la inflación, y no en el crecimiento y el empleo, y sin más capacidad que la de parchear la crisis, pero no de solucionarla definitivamente.

 
En una Unión Europea boyante, la preocupación democrática era más bien de carácter estético. Pero cuando los errores de diseño en la unión económica y monetaria comienzan a afectar decisivamente la vida diaria y horizontes de futuro de decenas de millones de personas, socavar su capacidad de autogobierno y deteriorar la calidad de la democracia, esa preocupación por cómo se gobierna Europa tiene que volver al centro del debate político.

 
Nos encontramos ante una situación inédita en la historia de la democracia. Históricamente, la democracia solo ha existido en dos niveles: la polis griega y el Estado-nación. Como sabemos, no hubo transición de una a otra ni coexistencia entre ambas formas: una desapareció y la otra emergió siglos después. A lo que estamos asistiendo ahora es a la difícil coexistencia de la democracia en el ámbito nacional con la emergencia, en el ámbito europeo, de un nuevo centro de poder, una nueva pauta de toma de decisiones que afecta al núcleo central de la democracia. El problema es que al igual que los mecanismos que hicieron funcionar la democracia en la ciudad-Estado no sirvieron para gobernar los Estados-nación, las actuales democracias representativas se están mostrando incapaces de gestionar eficaz y democráticamente ese sistema que está emergiendo en el ámbito europeo.


El gran logro de Europa, su verdadero patrimonio, es haber logrado construir sociedades abiertas regidas por Gobiernos al servicio de los ciudadanos y sometidos a reglas democráticas. Por definición, toda regla es imperfecta, ya que está diseñada por humanos falibles que actúan con un conocimiento limitado e imperfecto de una realidad cambiante, así que esas reglas se han construido trabajosamente, mediante ensayo y error. Ahora, el mantenimiento del carácter esencialmente democrático de nuestras sociedades depende de qué reglas del juego nos dotemos en el nivel europeo para resolver esta crisis.

 
Esas reglas pueden profundizar la democracia europea o profundizar el deterioro de la democracia en el ámbito nacional. Por eso, en último extremo, esta crisis es política, y sus soluciones son políticas no técnicas, y no deben ser gestionadas por tecnócratas, ni en los Estados, ni en Europa, sino por los ciudadanos y sus representantes legítimos.
 

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“Nada se ha conseguido en este país con la buena voluntad del gobierno”

desde abajo. Hace 25 años se constituyó la CUT. ¿Por qué era necesario que surgiera?
Tarcisio Mora. El movimiento sindical de hace 25 años tenía un problema de división muy grande. Para aquel entonces existía el sindicalismo independiente, la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC) y otras centrales que habían perdido vigencia. Además, se acercaban sectores como el agrario a la organización colectiva, lo que permitió ver en ese momento la importancia de hacer realidad el proceso de unidad.

El paso que dio la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC) en cabeza de Jorge Carrillo, el que dieron los compañeros de la CSTC, el de sectores tan importantes como el Magisterio y los estatales permitieron concretar la CUT, y por eso en sus primeros años creció hasta convertirse en la central más importante y más grande del país.

da. ¿Cuáles eran las características del sindicalismo en los años 70-80?
TM. Teníamos dos centrales muy proclives al gobierno y que habían generado muchos problemas con el tema de las negociaciones colectivas; y había un sindicalismo abierto, independiente, más la CSTC –de línea marxista–, pero que no tenía ni la trayectoria ni la cobertura para acercar otros sectores, pues algunos de éstos no compartían su línea política. Esta realidad daba mucho espacio para que surgieran sectores independientes. Esta dispersión de los trabajadores llevó a considerar la importancia, la necesidad de la unidad sindical para poder enfrentar políticas que se avecinaban contra los trabajadores, y la unidad para avanzar en otras temáticas de carácter social.
En esa atomización, el paso que se da para construir la CUT con la pretensión de acercar a sectores como la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la Confederación General del Trabajo (CGT), desafortunadamente al día de hoy no se ha podido concretar.

da. ¿Cuáles eran algunos de los principales objetivos propuestos con la CUT en el momento de su fundación?
TM. La CUT se fundó sobre principios como la democracia real con justicia social; la defensa de los derechos de los trabajadores, como el de asociación, el respecto de los convenios colectivos, la garantía de mejores condiciones de vida para los trabajadores, la paz, el acatamiento real de los convenios firmados ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la garantía de que el Ministerio del Trabajo cumpliera con su papel y la función del Estado Social, que hasta ahora no se han dado.

da. Mirando estos propósitos, ¿cuáles se lograron, y cuáles quedan pendientes de concreción?
TM. Logramos desarrollar muchos.

  • Uno, lo que tiene que ver con la unidad de acción. Este es un caso tangible. Avanzamos en el desarrollo de la estructura sindical: hoy la CUT tiene 32 subdirectivas y hemos logrado hacer presencia, que antes no existía, en los viejos territorios nacionales, en el Vaupés, la Amazonia y otros lugares, llevando un mensaje y la filosofía del sindicalismo a todo el país, mucho más allá de las principales capitales. Hemos logrado darle mayor grado de institucionalidad al sindicalismo.
  • Dos, las relaciones internacionales. Nos abrimos al mundo, logrando construir la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Sindical de las Américas, todo lo cual ha sido un logro en el propósito de la unidad. El tema de la globalización nos ha obligado a mirar otras formas de estructura para poder luchar contra un modelo que arrasa con los derechos de los trabajadores.
  • Tres. Hay avances en capacitación. Cada uno de los ejecutivos de la Central tiene una función específica. Tenemos departamentos: educación, jóvenes, mujer, sector agrario, en fin, a través de esta estructura tenemos más contacto con variedad de sectores sociales. Y ahora, con la necesidad de la renovación sindical, estamos trabajando el tema de jóvenes, potenciando la lucha por su organización, sus derechos y sus garantías.
  • Cuatro. Se avanzó mucho en el tema de los derechos humanos, en la medida en que se ha reconocido el tema de la guerra sucia, de la eliminación de la dirigencia sindical. Hoy tenemos redes de Derechos Humanos, logrando conectarnos con todo el país, y esto nos ha permitido denunciar y estar muy atentos a temas muy sensibles.
  • Cinco. Hemos avanzado en asesoría. Antes, en la CUT no contábamos con un grupo de abogados para atender a los trabajadores, y ahora tenemos el departamento jurídico, con un compañero al frente. Además, mediante la página web, la gente puede consultar sobre fallos y conceptos, pedir asesoría, etcétera. Y hemos logrado, en convenios como el de la UGT, montar centros de consultoría que ya se extienden por el país. Es decir, los objetivos propuestos para el origen de la CUT, que fueron muy generales, vienen tomando forma.

da. ¿Cuál se pudiera señalar como el objetivo más importante que está pendiente de realización?
TM. La unidad, eso es claro. Hoy tenemos cuatro centrales: la CUT, la CGT, la CTC y la CNT, una central que apareció hace poco, y no es correcto que hayan cuatro centrales. Luego, hay que buscar que haya una sola, no porque la unidad por la unidad resuelva los problemas, pero sí porque la unidad nos ubica en mejores condiciones para la concreción de los derechos de los trabajadores.

Pero, además de este faltante, podemos relacionar otros, como:

  • Construir los sindicatos por rama de industria. Hoy tenemos muchos sindicatos de 25, de 30 afiliados, que no tienen fuerza ni capacidad para enfrentar esta arremetida. Ahora necesitamos una mejor conexión con otros sindicatos, y hemos pensado hasta en la vinculación con algunos de orden mundial, donde están las casas matrices de estas multinacionales, para poder enfrentar el modelo.
  • Nos falta garantizar la sindicalización, porque con tasas como la que tenemos hoy, del 3,5 por ciento, con una población trabajadora de 20 millones, pues eso es ridículo.
  • No hemos avanzado en la convención colectiva, la cual está a punto de extinguirse precisamente porque las medidas del gobierno, que restringen el ejercicio sindical, no permiten la concreción de este derecho. De una convención colectiva ya son pocos los que se benefician.
  • El cumplimiento de los convenios internacionales que Colombia los ratifica, pero a renglón seguido el Gobierno saca un ley para desvirtuarlos. El listado siempre es largo, pero en ese orden quedan relacionados los principales.


da. Haciendo un poco de memoria, al constituir la CUT, ¿cuál fue el número de trabajadores afiliados que recogió?
TM. Más o menos un millón 200 mil.

da. ¿Cuál es el número de los afiliados hoy?
TM. Hoy tenemos entre 600 y 700 mil.

da. ¿Qué nos indica esta comparación?
TM. Varias cosas:

  • Uno. En el momento de la fundación de la CUT no teníamos la agresión del modelo neoliberal, que consiguió reducir el tamaño del Estado, una tesis que difundió, y por esa vía se acabaron muchos sindicatos que eran filiales de la Central.
  • Dos. El problema del nuevo sistema de contratación y la flexibilización laboral. Entonces se pusieron en marcha muchas presiones para que el trabajador no se afiliara a su sindicato: cooperativas de trabajo asociado, contratación por prestación de servicios y otras argucias.
  • Tres. La guerra. La guerra contra el movimiento sindical ha dejado cerca de 3.000 dirigentes asesinados, acabando con las cabezas más importantes. Todavía no hemos calculado el retroceso que se da con esta masacre, atribuible al sistema, el Gobierno y los grupos de paramilitares, que ha sido un daño incalculable contra el movimiento sindical.

da. Y en el mundo del trabajo, ¿qué pasó en estos 25 años?
TM. En el mundo del trabajo avanzaron, de igual manera, reformas muy perjudiciales, como la del horario del trabajo –se hizo extensivo hasta las 10 de la noche. Además, las reformas pensionales les quitaron su capacidad a los trabajadores de negociar las prestaciones sociales –que fue el Acto Legislativo 01 de 2005.

De igual manera, la venta de muchas de las empresas del Estado a las multinacionales, así como la legitimación que se hizo con los medios de comunicación, un corrosivo y constante trabajo que de manera perversa logró sembrar en la sociedad la idea de que el movimiento sindical era el enemigo destructor de empresas. ¡Y la gente creyó la propaganda!: ante la necesidad de trabajo, muchos decidieron no sindicalizarse.

Esa campaña logró calar mucho en la sociedad, que nos vio más como un sector privilegiado, anárquico, que como una opción ante los problemas laborales, ante las reformas, ante la arremetida del modelo. Hasta ahora, luego de 20 años y como fruto de la agresión misma del Estado y el recorte de derechos, la gente empieza a entender que, si no se sindicaliza, si no se asocia, individualmente no puede reclamar sus derechos.

da. Se ha dado todo esto, pero la gente también siente que no hay una estructura que responda a las circunstancias de trabajo informal que tiene que sobrellevar. ¿Ante esto, qué ha hecho la CUT en estos 25 años?
TM. Nosotros no damos empleo; el empleo lo dan el Estado y los empleadores. Ante esta realidad, hemos presentado propuestas pero los espacios de negociación y concertación son muy críticos.

La crisis que afronta hoy el movimiento sindical no se puede ubicar solamente en el contexto de las últimas 24 horas. Una arremetida de asesinatos por todo el país da paso a la desbandada; una agresión de las multinacionales para destruir y lograr que la gente no se afilie…, pues ante esto no es fácil garantizar que seamos posibilidad alternativa, es decir, no hemos tenido condiciones para la organización, y mucho menos para decirle a la informalidad que nosotros vamos a resolver el problema.

Entonces, ¿qué hemos dicho, qué estructuras hemos planteado?

  • Uno. Ya le decía, en cada uno de los departamentos del país hoy hacemos presencia a través de las subdirectivas.
  • Dos. Hemos logrado elevar los pliegos de peticiones porque ese es nuestro papel: recoger las necesidades de los trabajadores y la comunidad, porque, además, salimos de sólo reunir a los trabajadores. Hoy día, la Central convoca a la sociedad y ha ganado gran capacidad de convocatoria; porque vamos al barrio, a la comunidad, hacemos alianzas estratégicas con sectores diferentes de los trabajadores para alcanzar una mejor capacidad. Y en esas relaciones elaboramos pliegos que nos toca tramitar ante el Estado, ante las autoridades que tiene el poder para decidir ante ellos.

Pero como no tenemos poder político, y no somos mayoría en el Gobierno o no tenemos representación en el mismo para tramitarlos, pues simplemente éste los recibe pero no les da trámite. ¿Cuándo podemos lograr algo? Con las protestas, cuando hacemos las grandes marchas, y en medio de éstas arrebatamos algunas reivindicaciones que tienen que ver con esas necesidades. Por ejemplo, los casos de la tercerización, la salud, los trabajadores del petróleo... Pero es con la protesta porque nada se consigue con la supuesta buena voluntad del Gobierno. Toca es con la pelea, en las calles, con el paro.

da. Comparando el anterior gobierno con el actual, en términos de derechos humanos, de respeto a los derechos en general, ¿ha habido algún cambio?
TM. No hay que mirar el problema de los gobiernos por el cambio de personas. El gobierno de Uribe y el de Juan Manuel Santos están hechos por el mismo corte, por la misma metodología, por la misma ideología, por el mismo modelo. Es decir, lo único que ha cambiado es el que conduce, porque el modelo es exactamente igual. De pronto cambian algunos métodos, pero el objetivo concreto, tanto del anterior como del actual gobierno, es el de profundizar el modelo neoliberal.

En el anterior gobierno se hicieron reformas profundas al Estado, y el actual profundiza sobre lo mismo, tanto que acaba de aprobar la ley de sostenibilidad fiscal, con la cual, si no hay plata, no hay derecho efectivo. Se acaba de aprobar asimismo la ley de seguridad ciudadana para penalizar la protesta social, porque ellos saben que, en la medida en que se profundiza el modelo, se da más inconformidad…

da. Y en términos de asesinatos, ¿cómo va la cuantificación, en este año y algunos meses del nuevo gobierno?
TM. No ha cesado. Con el gobierno de Uribe fueron más o menos 547 dirigentes asesinados y con éste llevamos como 59, de los cuales 22 en lo corrido del año, y de éstos 16 son educadores. Pese a ello, pese a la arremetida del modelo, la Central ahí se mantiene, con la esperanza de que tarde o temprano seamos una solución alternativa, como se ha visto en otras experiencias en América Latina.

da. Hace poco el Gobierno citó a una reunión para alertar y ganar consenso sobre la manera de enfrentar los coletazos de la crisis financiera mundial. ¿Cómo se está preparando la Central para esta circunstancia?
TM. Durante estos 25 años, el movimiento sindical, año tras año, lleva a la Mesa de Concertación, y le ha presentado al gobierno, propuestas alternativas en distintos campos: empleo, reforma agraria, reforma urbana, seguridad social… Algunas las toman y las acomodan a sus intereses, pero la mayoría las archivan. Ellos, cuando tienen bonanza, no llaman para redistribuir con el sindicalismo ni el resto de sectores sociales. Recuerde que en el país se han registrado varias bonanzas: la cafetera, la petrolera, la ventanilla siniestra (no sabían qué hacer con los dólares), la marimbera y la coquera, y nunca llamaron a los trabajadores para discutir cómo redistribuir esos beneficios; por el contrario, siempre nos han tenido apretados.

Y cuando se dieron esas bonanzas se inventaron teorías: que si subían los salarios se podía crear crisis inflacionaria; y, dado el atraso de muchos sectores sociales, esas teorías se impusieron. Pero ahora sí llega el Gobierno, en medio de esta etapa tan crítica en el ámbito mundial, ahora sí nos convoca para compartir que habrá crisis, para decirnos que por allá han caído las bolsas y han bajado los salarios y las pensiones, que están despidiendo gente, y entonces que nosotros cómo podemos colaborar, que no pidamos aumentos exagerados, que no hagamos paros.

da. ¿La CUT presentó propuestas?
TM. En el debate, manifestamos que no permitiremos que reduzcan las plantas de personal ni dentro del Estado ni en ninguna empresa: exigimos el derecho al trabajo. Y recordamos que en los últimos años los resultados para los empresarios son de beneficio. ¿Y entonces por qué nos llaman ahora a que no exijamos nuestros derechos?

Precisamos que la única forma para que esta sociedad no entre en crisis es que los cuatro o cinco que tienen la plata permitan que se redistribuya entre el pueblo, porque eso dinamiza el desarrollo. Pero unas masas desposeídas, como el caso de los 20 millones de pobres, ¿qué dinámica pueden impregnarle a la economía cuando a duras penas consiguen para comer? Ahí muchos sectores entendieron que, si no hay redistribución, si no hay democratización de la economía, cuando llegue la crisis los cuatro o cinco que tienen la plata se van, y aquí quedamos algo varados. Esta es la realidad.

Nosotros recomendamos tomar el ejemplo de Brasil con Lula, que dinamizó el salario y así fortaleció el consumo interno, de suerte que las empresas pudieran elaborar más productos y vincular a más trabajadores, y de esa manera se logró sacar a 20 millones de brasileños de la pobreza. Ese modelo es negado por la dirigencia política y el empresariado criollo.

Y sobre el problema de la pobreza, veamos: no podemos seguir como vamos, con el sector financiero ganando billonadas, ¡billonadas! al año, con el sector industrial exento de impuestos, con bonificaciones y con subsidios, con un Estado que sostiene a quienes más tienen, mientras los pobres reciben lo mínimo posible o simplemente nada.

Entonces, aquí hay dos cosas que se deben garantizar

  • Uno, mantener los empleos y desarrollar políticas que generen nuevos empleos dignos, no empleos basura.
  • Dos, políticas que garanticen sacar a los 20 millones de colombianos de la pobreza, lo cual es viable si se aplican políticas estructurales de parte del Estado.

Y de igual manera, ahora que quieren sacar unos decretos, que deroguen la Ley 789 para que el horario diurno no sea extensivo hasta las 10 de la noche y dejen de robarnos cuatro horas extras. Hacer unos horarios de trabajo más cortos, de manera que se pueda enganchar más trabajadores, fomentando así el consumo y activando la producción y por ende la economía.

da. El gobierno se ufana de haber llevado el desempleo, en poco más de un año de gestión, a casi un digito. ¿Qué consideración tienen ustedes ante esto?
TM. Para los gobiernos, el problema del desempleo ha sido un dolor de cabeza, y ellos lo han resuelto muy fácil: por arte de magia, por fórmulas matemáticas, inventaron un pase mágico y están logrando reducir aceleradamente el desempleo.

El Dane, para medir el desempleo, hace un muestreo de 19 ciudades y aplica una fórmula mágica muy inteligente, por medio de la cual toda persona que está en actividad no es desempleada.

De acuerdo con esto, en un semáforo hay una persona lanzando cuatro pelotas, haciendo muestras de actividad circense, ¡qué tal! ya es un empleado; con un contrato que consiga una persona por 20 días, entonces esa persona ya es un trabajador, y así sucesivamente. Entonces llaman desempleado al que lleva dos años o más sin vinculación alguna, pero, ¿quién puede permanecer por meses y años sin buscar ingresos?, aquí no hay subsidio al desempleo; entonces, si no se rebusca, muere de hambre, por lo cual la gente se mueve e inventa un ingreso.

Pero si se comparan desempleo e informalidad, podemos ver que los informales vienen de los desempleados: como no consiguieron empleo, les tocó el rebusque.

da. Se acerca el final de año y, como siempre, se llamará a la ‘concertación’ salarial. ¿Cuál es la aspiración de la CUT?
TM. Yo no creo que este año se logre acuerdo, porque: primero, está la crisis; segundo, nos han dicho que no pidamos; tercero, el Gobierno se está protegiendo. Por esto creo que asistiremos a la misma obra de teatro de los últimos años, con una mesa en la cual no hay diálogo ni concertación, y se impone el imperio de los empresarios, los mismos que han financiado las campañas electorales. De esta manera, impondrán el famoso incremento según la inflación.

Publicado enEdición 174