MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Viernes, 30 Abril 2021 05:45

Inversión china, por otras vías

Inversión china, por otras vías

El gigante asiático cambió la estrategia para la región

En lugar de préstamos de "Estado-Estado", China ahora invierte en la región con compra de empresas, créditos de bancos y licitaciones.

 

El modo de invertir de China en América latina viene cambiando en los últimos años, desde el protagonismo de préstamos directos “Estado-Estado” hacia un mayor despliegue de bancos chinos en la región, participación en licitaciones públicas y compra de empresas locales. Esta es una de las principales conclusiones de un reciente estudio elaborado por la Universidad de Boston y el think-tank Inter-American Dialogue.

El cuadro descrito no implica un retroceso en el protagonismo inversor chino, aunque manifiesta un tipo de vinculación que intenta despegarse de la afinidad política y se concentra en las oportunidades de negocios. Esto se verifica particularmente en el cierre del grifo de fondos a Venezuela.

Canales de ingreso

Por cuarto año consecutivo, en 2019 el Banco de Desarrollo de China (CDB) y el China EximBank, instituciones oficiales chinas encargadas de manejar la inversión en el exterior, retrajeron sus préstamos hacia América latina. Se trata de operaciones que los expertos califican como “inversiones soberanas” ya que es el Estado chino el que directamente presta a otro Estado a través de las citadas agencias. El año previo a la pandemia se verificaron créditos de este tipo a la región por 1,1 mil millones de dólares, el valor más reducido de la última década. La distancia es enorme en relación al pico de 2010, con más de 35 mil millones de dólares en préstamos, de los cuales 21,4 mil millones corresponden a Venezuela.

Desde 2005, el financiamiento soberano de China a la región acumula 137 mil millones de dólares. Pero mientras el préstamo promedio del último año fue de 275 millones, la media del período 2016-2019 fue de 864 millones y de 1,7 mil millones de 2005-2015.

“Una de las principales razones del declino en ese tipo de inversiones es que China ya no actúa como un prestamista de última instancia de las economías más frágiles de la región, como Venezuela. Por otro lado, Brasil y Ecuador han recibido cuantiosos ‘préstamos por petróleo’, que se redujeron desde 2014”, explica el informe “El desarrollo de la inversión China en América Latina”, publicado por The Inter-American Dialogue y la Universidad de Boston.

Consultada por este diario, Margaret Myers, directora del programa “Asia y América latina” de The Inter-American Dialogue y co-autora del artículo, explicó que “si bien el financiamiento soberano de China a América latina disminuyó considerablemente desde 2015, esto es sólo una parte de la historia. Los bancos comerciales chinos, como el ICBC y el Bank of China son cada vez más activos en la región y vienen apoyando la participación de las empresas chinas en un amplio abanico de sectores. Muchos esperan una suerte de boom de la inversión china en la región en los próximos años a través de la compra de empresas en problemas financieros”.

Los “préstamos soberanos” se suelen realizar a través de grandes acuerdos políticos entre países y en donde muchas veces la letra chica es reservada, a diferencia de lo que sucede en las licitaciones públicas, que obligan a exponer los detalles de la contratación.

En lugar de los bancos oficiales CDB y EximBank, el principal fondeo ahora viene de bancos comerciales chinos que incluso se instalan en la región, como el Industrial and Commercial Bank of China (ICBC), Bank of China, Agricultural Bank of China y el China Construction Bank, asociados a las grandes empresas de energía, minería y construcción. Así, en 2019 hubo un máximo de inversión china en activos físicos en la región, con 12 mil millones de dólares.

Casos en la región

Mega-licitaciones proyectos de infraestructura. En Argentina, tiene especial relevancia la construcción de las dos represas sobre el río Santa Cruz por 4730 millones de dólares a cargo del consorcio que lidera la empresa Gezhouba. En el terreno de la energía renovable, Power China se quedó con la licitación del parque solar Cauchari, en Jujuy, de 300 megavatios, el mayor de Sudamérica, además de otros parques solares en Salta y Córdoba y proyectos en Chubut y La Rioja.

En este capítulo están las cuantiosas inversiones de China en el sector de minería en toda la región a través de concesiones otorgadas por los Estados nacionales o provinciales.

En Colombia, el consorcio Autopistas Urabá, liderado por China Harbour Engineering Company, desarrolla una inversión de 652 millones de dólares. China también financió parcialmente la construcción de la hidroeléctrica Ituango, en la región de Antioquia, que sufrió un accidente que retrasa su puesta en marcha. En Brasil, Three Gorges Corporation tiene 17 hidroeléctricas y 11 parques eólicos y es la séptima generadora eléctrica más grande del país.

En Perú, Sinohydro participa del proyecto de la “Hidrovía Amazónica”, cuestionado por comunidades indígenas. Por otro lado, una firma china ganó el contrato para la construcción de la central hidroeléctrica San Gabán III, en Puno, con una inversión de 438 millones de dólares.

Compra de empresas y desembarco. En la Argentina, se destaca la adquisición de Bridas por parte de China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) por 3100 millones de dólares, y la de Occidental Petroleum por parte de Sinopec por 2450 millones de dólares, ambas en 2010. Así, China participa de la explotación de Vaca Muerta, por ejemplo. También se destaca el impacto local de la compra global de Noble y de Nidera por parte de COFCO. En la banca, en 2016 el ICBC compró al Standard Bank en 600 millones de dólares.

En Brasil, la china Three Gorges Corporation compró en 2017 la empresa local Duke Energy por 1,2 mil millones de dólares. En enero de 2020, China Merchants Port adquirió por 935 millones de dólares el 90 por ciento de TCP Participaciones, que administra la terminal de Paranaguá, el segundo mayor puerto de Brasil.

En Chile, Southern Power Grid compró el 28 por ciento de las acciones de la compañía de electricidad Transelec, mientras que en Colombia Sinochen opera en hidrocarburos a través de la compra de Emerald Energy. En Perú, Cosco Shipping Ports compró el 60 por ciento de Terminales Portuario Chancay y va a invertir 3 mil millones de dólares junto con la minera local Volcan para el desarrollo de un polo portuario de exportación.

Créditos soberanos. A pesar del cuadro de retracción frente a las licitaciones y compra de empresas, Argentina tiene grandes proyectos en este capítulo. Firmó un acuerdo para continuar con la renovación ferroviaria con financiamiento chino, por un total de 4695 millones de dólares, que se suma a las inversiones existentes del país asiático en esta materia. También sobresale el proyecto de construcción de la cuarta central nuclear Atucha III por parte de la China National Nuclear Corporation, que viene desde el segundo gobierno de Cristina Fernández. Otro punto fuerte de la relación inversora “Estado-Estado” es el swap de divisas por 18 mil millones de dólares, renovado en agosto del 2020.

29 de abril de 2021

Publicado enInternacional
Imagen captada en el lago Surinsar, en las afueras de Jammu, India.Foto Ap

Primera contabilidad global muestra que 57% de la variabilidad en los niveles del recurso se produce en depósitos artificiales

 

La primera contabilidad global de fluctuaciones en lagos y embalses ha demostrado que 57 por ciento de la variabilidad se produce en depósitos represados y otros cuerpos de agua artificales.

Este resultado destaca el papel dominante que ahora tienen los humanos en el ciclo del agua de la Tierra, según el estudio publicado en la revista Nature.

Los niveles de agua en los estanques, lagos y embalses gestionados por humanos suben y bajan de una temporada a otra, pero hasta ahora ha sido difícil analizar exactamente cuánto de esa variación es causada por ellos en comparación con los ciclos naturales. El análisis de nuevos datos satelitales muestra que 57 por ciento de la variabilidad estacional en el almacenamiento de agua superficial de la Tierra ahora ocurre en embalses represados y otros cuerpos de agua artificiales.

"Los humanos tienen un efecto dominante en el ciclo del agua de la Tierra", resalta la autora principal del trabajo, Sarah Cooley, investigadora posdoctoral en la Escuela de Ciencias de la Tierra, Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

Los científicos utilizaron los datos reunidos en 22 meses por el Icesat-2 de la NASA, que se lanzó en octubre de 2018 y recopiló mediciones altamente precisas para 227 mil 386 cuerpos de agua en el mundo, incluidos algunos más pequeños que un campo de futbol.

"Los satélites anteriores no han podido acercarse a eso. Necesitaba encontrar un proyecto en el que pudiera trabajar de forma remota", señaló Cooley, quien realizó la mayor parte del análisis en una computadora portátil en la sala de la casa de sus padres, después de que las restricciones del coronavirus cancelaron su temporada de campo programada en Groenlandia.

Cooley y sus colegas encontraron que los niveles de agua en los lagos y estanques de la Tierra cambian alrededor de 22 centímetros entre las estaciones húmeda y seca. Mientras tanto, los embalses manejados por humanos fluctúan casi cuatro veces esa cantidad, subiendo y bajando un promedio de 800 metros de una temporada a otra.

El oeste de Estados Unidos, el sur de África y Medio Oriente están entre las regiones con la mayor variabilidad de reservorios, con un promedio de entre 2 y 4 metros. También tienen una de las influencias humanas más fuertes, con reservorios administrados que representan 99 por ciento o más de las variaciones estacionales en el almacenamiento de agua superficial.

"Eso es indicativo de que estos son lugares con estrés hídrico donde la gestión cuidadosa del agua es realmente importante", sostuvo Cooley. En algunas otras cuencas, los humanos influyen en menos de 10 por ciento de la variabilidad.

"A veces, esas cuencas están una al lado de la otra porque incluso dentro de la misma región una combinación de factores económicos y ambientales significa que los humanos toman diferentes decisiones sobre cómo administrar el almacenamiento de agua superficial", añadió.

Si bien los niveles de agua suben y bajan de forma natural durante todo el año, esa variación estacional se exagera en los embalses con represas donde se almacena más agua en la temporada de lluvias y se desvía cuando está seca.

"Hay muchas formas en las que esto es malo para el medio ambiente", explicó Cooley, que van desde daños a las poblaciones de peces hasta aumentos potenciales en las emisiones de metano, potente gas de efecto invernadero.

Sin embargo, las implicaciones de regular los niveles de agua en los embalses no son blancas y negras. "Gran parte de esta variabilidad está asociada con la producción de energía hidroeléctrica o con el riego. También puede proteger contra las inundaciones", apuntó Cooley.

Publicado enMedio Ambiente