Jueves, 12 Diciembre 2019 06:45

Avanzan estudios para restituir la audición

Avanzan estudios para restituir la audición

Un nuevo descubrimiento en ratones de un equipo liderado por investigadores de Massachusetts (Estados Unidos) y publicado en Nature Communications podría ayudar a los científicos a acercarse a la reprogramación del oído interno con el fin de regenerar células ciliadas, necesarias para la audición.

Este estudio es el primero en mostrar que con la reprogramación se puede inducir la división de las células del oído interno de un mamífero adulto y pasar a ser células ciliadas, explicó uno de los autores, Zheng-Yi Chen. La falta de capacidad de las células del oído interno de los humanos y otros mamíferos para dividirse o regenerar dañan el oído interno, en particular las células ciliadas, lo que lleva a la pérdida permanente del oído.

Las células ciliadas especializadas del oído interno están encargadas de la transducción de las vibraciones mecánicas de los sonidos en señales eléctricas transmitidas al cerebro. Gran número de factores ambientales y genéticos, incluyendo la sobrexposición a ruidos altos y la edad, destruyen estas células. En oídos totalmente maduros, la capacidad de división de estas células se pierde y la regeneración de células ciliadas ya ni siquiera ocurre.

En humanos, incluso el oído interno de un recién nacido es completamente maduro. Pese a ello, Chen y sus compañeros han afirmado que, con el fin de desarrollar nuevos tratamientos para la pérdida auditiva humana, “es esencial demostrar que la división celular y su regeneración pueden conseguirse en un mamífero maduro”.

En el nuevo estudio usaron un acercamiento de reprogramación mediante la activación de dos señales moleculares, Myc y Notch, en el oído adulto. Así encontraron que las células del oído interno maduro pueden ser incitadas a la división.

Algunas de las nuevas células desarrollaron características de células ciliadas, incluyendo canales de transducción que llevan a cabo la conversión mecánica en eléctrica y la habilidad de formar conexiones con las neuronas auditivas. Además, los investigadores están trabajando en el hallazgo de un fármaco que consiga la división y la regeneración de células ciliadas en el oído interno maduro y en modelos más grandes de animales, incluyendo cerdos.

Sábado, 30 Noviembre 2019 08:16

Liquidación y crisis de las EPS

Liquidación y crisis de las EPS

Las noticias de las últimas semanas informan que numerosas Empresas Prestadoras de Salud (EPS), han sido liquidadas, otras intervenidas y sancionadas. Con cada medida de estas la población se queja por la mala prestación del servicio de salud, que persiste, ahora agravado por el hacinamiento en las oficinas y clínicas de las que están recibiendo miles de nuevos afiliados. ¿Qué es lo que está ocurriendo?

 

 

Sorprende, por decir lo menos, lo que está sucediendo con las Empresas Prestadoras de Salud (EPS), siete de las cuales fueron liquidadas y revocado sus servicios por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. Entre las liquidadas se encuentran Comfacor, Cruz Blanca, Salud Vida y Emdisalud; y otras tres, Comparta, Medimás y Coomeva perdieron su licencia para operar en ocho departamentos. En conjunto estas EPS atendían a 2.7 millones de ciudadanos.

Las razones argumentadas por la Supersalud para liquidarlas y/o revocar su operación, corresponde a deficiencias en la prestación de servicios de salud, incumplimiento de márgenes de solvencia financiera para su funcionamiento, deudas con las entidades prestadoras de servicios de salud, entre otras.

El ramillete de razones esgrimido por la Supersalud desnuda una realidad ya advertida en el 2018 por esta misma entidad, como en el 2012 por la Contraloria General de la República (CGR).El año anterior la entidad que controla a las EPS había advertido que de 37 de tales empresas evaluadas solo 9 cumplen con condiciones financieras y de solvencia para asumir la atención en salud de millones de colombianos1. Por su parte, la CGR había advertido que las condiciones financieras de las EPS eran peor de lo que se mostraba a la opinión pública.

Es una realidad que desnuda el negociado que está detrás de la “eficiencia privada”, lo que al mismo tiempo cuestiona la razón de ser de estas intermediadoras de un derecho fundamental. Incluso, las 9 EPS que cumplen con los indicadores lo hacen frente a las pírricas exigencias para su funcionamiento que les interpone el Estado.

Como puede verificarse en el decreto 2702 de 2014, modificado por el decreto 780 de 2016 –que establecieron las condiciones financieras que deben cumplir las EPS–, tales exigencias son mínimas, en casos sobrepasando la irresponsabilidad, como lo certifica el hecho de exigirles un capital mínimo de 10.708 mil millones (diez mil millones aproximadamente) para poder participar en la prestación de servicios de salud, una cifra ridícula a todas luces para entidades que manejan cifras de recursos públicos de la salud hasta de tres billones de pesos anuales, en donde por ley pueden quedarse con el 10 por ciento de estos recursos para costos administrativos. Diez mil millones es un capital que puede consumirse en diez pacientes de alto costo, y son unos recursos que no generan ninguna garantía para que una entidad particular maneje las billonarias sumas de recursos públicos de los colombianos. De otro lado, debe tenerse en cuenta que posteriormente el Decreto 2117 de 2017 les permitió a las EPS adelantar procesos de reorganización institucional, acotando que cada que se reorganicen vuelve y empieza el plazo para cumplir con estos requisitos financieros, y así hasta el infinito.

Con esta realidad a la vista podemos asegurar, sin temor alguno,que nuestro sistema de salud se sostiene con capital público, el aporte privado es mínimo o casi inexistente, con lo cual lo que tenemos ante nosotros son Empresas Parásitas del Estado, pues los dineros que fluyen por el sistema provienen fundamentalmente de los recursos del Presupuesto General de la Nación vía sistema general de participaciones, y de las contribuciones de los trabajadores que se entregan a las EPS bajo la forma de la Unidad de Pago por Capitación UPC (Monto por afiliado que gira el Estado a la EPS, que en el régimen contributivo corresponde a 807.180/año, y en el régimen subsidiado a 787.327/año).

En ese sentido, en la práctica, el nombre de Empresa (Prestadora de Salud) le queda grande a estas entidades, ya que en efecto no son Empresas sino administradoras particulares de recursos públicos de la salud, es decir, trabajan con el capital de todos los colombianos. Y estos mismos recursos públicos son los que fluyen y con los que trabajan clínicas y hospitales, sean públicos o privados. Con la diferencia de que un sistema de salud puede funcionar sin estas intermediarias financieras, captadoras de recursos públicos, como ocurre en la mayoría de países del mundo, pero jamás podrá funcionar sin la presencia de las clínicas y hospitales que ejercen la labor misional de la prestación de servicios de salud.

 

La clasificación

 

De otro lado, el Ministerio de Salud y Protección Social ha publicado el ranking de las EPS2. Para este estudio, desarrollado mediante una metodología de encuestas, tomaron en cuenta parámetros tales como: atención médica general, especializada, entrega de medicamentos, trato del paciente, trámite de autorizaciones. Un ranking del que, llama la atención, excluyen a las EPS indígenas que han mostrado indicadores superiores en este tipo de evaluaciones.

Dentro de las 10 primeras EPS destacadas en este estudio, destacan:Sura, Sanitas, Salud Total, Nueva EPS, Compensar, y Coomeva. Paradójico, por su incumplimiento, esta última fue revocada por la Supersalud para funcionar en varios departamentos. El estudio no diferencia en el análisis estadístico el tipo de EPS, lo que debería de haber especificado, ya que existen EPS que son sólo departamentales, otras que operan en diversos departamentos, de igual manera el número de afiliados que puede variar desde 500 mil ciudadanos y hasta 4 millones.

Esto es importante situarlo, debido a que existen estudios que muestran que seis de las 13 EPS del régimen contributivo que tienen un comportamiento financiero estable cumplen cuatro características3: cuentan con 1,5 y 3 millones de afiliados ubicados en zonas urbanas (Medellín y Bogotá), en donde existen adecuada oferta de prestadores de servicios de salud; tienen integración vertical con prestadores de alta o baja complejidad (lo cual resulta ilegal cuando esta integración supera el 30 por ciento); poseen ingresos adicionales producto de planes complementarios y tienen mayor aversión a la captura política, aunque no a la captura corporativa.

Una debilidad central del ranking es que no mide la red de prestación de servicios de la EPS, es decir, el conjunto de clínicas y hospitales que contratan para atender a la población, red que es, por las inconsistencias contractuales entre las EPS y los prestadores, precisamente el espacio en donde terminan de fraguarse gran parte de la negación de servicios a los ciudadanos,. Tampoco se incluyen indicadores relativos a la Autonomía profesional, dado que el constreñimiento a la prescripción médica constituye uno de los poderosos mecanismos encubiertos de negación de servicios.

 

Servicio tutelado

 

Por el tipo de ranking adelantado y las particularidades anotadas, vale la pena contrastarlo con los resultados mostrados por la Defensoría del Pueblo en el informe de tutelas instauradas en salud del año 20184. Esta entidad enuncia que durante tal año se presentaron 207.734 tutelas en esta materia, siendo Medimas, Coomeva, Nueva EPS, Salud Vida, Salud Total, las EPS más tuteladas, algunas de tales entidades, nueva paradoja, se encuentran entre las mejores rankeadas en la medición del Ministerio de Salud y Protección Social. La mayor frecuencia de tutelas se presentan por la negación de citas médicas, tratamientos, medicamentos, procedimientos quirúrgicos.

Este mismo informe señala que la Superintendencia de salud reportó para el año 2018 casi un millón de quejas y peticiones por parte de ciudadanos frente al servicio de salud (999.294). Las causas principales de estas quejas y peticiones se deben a: falta de oportunidad en asignación de citas, restricción en libre escogencia de las EPS y no oportunidad de entrega de medicamentos No POS.

En suma, en este momento 19 EPS se encuentran con medidas de vigilancia especial por parte de la Supersalud, aun así, continúan manejando recursos públicos del sector y, desde hace varios años, respondiendo por la atención de la salud de la población, sin que esto haya implicado un cambio por parte de los gobiernos de la orientación de la política pública de salud. Lo que es peor, el gobierno nacional, en el recientemente aprobado Plan de Desarrollo, les devuelve el manejo de los recursos de la salud a estas entidades, las mismas que están cuestionadas por fraude, decisión que toman reversando la obligatoriedad de que en el caso de estas intervenciones opere el giro directo por parte del fondo público Adres para el pago de deudas a los prestadores de servicios de salud.

 

El propósito

 

¿Eficiencia gubernamental? ¿Ahora sí funcionaran las EPS y el sistema de salud saldrá de su precariedad? Ojalá la realidad fuera tan simple, pero lo que parece estar detrás de estos procedimientos de control, sanción y liquidación no es más que la concentración del sector en pocas EPS, avanzando hacia la práctica monopolización del servicio que prestan. Esta parece ser la apuesta del gobierno del presidente Duque, para lo cual aprobaron la ley 1949 de 2019, cuyo objeto es el fortalecimiento de la Superintendencia de salud, para otorgarle dientes para concretar tal propósito.

Esta medida va en el sentido correcto, aunque existan dudas en los adecuados procesos de transición que deben llevarse a cabo para adelantar estas liquidaciones, lo cual no vulnere los derechos de los pacientes, trabajadores, y la cobertura de las deudas de estas entidades con los prestadores de servicios de salud.

La medida, insisto, va en el sentido correcto, pero no tiene un punto de llegada claro, dado que buscan materializar un oligopolio de EPS, que conforme a los cálculos del Gobierno, tendría la capacidad de operar todo el sistema de salud. Algo que va en contra de la realidad, ya que la evidencia demuestra que esto no será así, en tanto este oligopolio adolece de las mínimas exigencias de una economía de mercado para operar billonarias sumas y garantizar la prestación de servicios. Hasta ahora es claro que estos oligopolios no se ocuparán de la salud de 23 millones de connacionales que habitan en zonas dispersas y rurales del territorio nacional. Está demostrado empíricamente que las EPS que superan tres millones de afiliados incursionan en mal funcionamiento. Toda esta contraevidente apuesta del Gobierno, corresponde al mantenimiento del modelo de las EPS contra viento y marea..

Así proceden ya que lo fundamental para ellos es el negocio, por sobre el derecho, en un desbocado afán por salvaguardan los intereses del capital financiero, urgido de la existencia de las EPS, las que les sirven como vehículo para capturar recursos públicos de la salud en sus bancos y usufructuar los beneficios financieros que rinden estas billonarias sumas, a costa de la salud de los colombianos.

Son, precisamente, estos poderosos intereses los opuestos en la última década a que se realice en el país una reforma a la salud a través de la cual resolver el problema de fondo con un modelo de administración alternativo, uno que sí garantice el goce efectivo al derecho a la salud y la destinación específica de los recursos del sector para los fines constitucionalmente definidos, lo que supone la eliminación de intermediarios extractores de renta, que han demostrado una absoluta ineficacia en la tarea encomendada por la ley 100 de 1993.

 

1 Informe de Evaluación del cumplimiento de las condiciones financieras y de solvencia de las EPS en 2018
2 https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/DE/CA/Ranking-satisfaccion-eps-2018.pdf
3https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/11484-las-eps-en-el-sistema-de-salud-un-dolor-de-cabeza.html
4 http://www.defensoria.gov.co/public/pdf/Tutela-los-derechos-de-la-salud-2018.pdf
* Médica psiquiatra,
Vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana,
integrante Corporación Latinoamericana Sur.

Publicado enColombia
La polución dispara patologías como infecciones o fallos renales

Un estudio encuentra por primera vez una sólida relación entre el incremento de la contaminación y enfermedades más allá de las respiratorias y cardiacas

 

Las partículas finas que hay en suspensión en el aire de las ciudades, causadas sobre todo por la combustión del diésel, afectan directa y rápidamente a la salud. Cada vez más estudios muestran que cuando sus concentraciones suben, se incrementan casi automáticamente los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias y cardíacas. Lo que no se sabía hasta ahora es que también repercuten en otras patologías, como septicemia, obstrucción intestinal o fallo renal.

Esta nueva evidencia proviene de un artículo publicado la madrugada del jueves en British Medical Journal (BMJ), que ha analizado durante 12 años más de 95 millones de hospitalizaciones de mayores de 65 años en el servicio gratuito Medicare de Estados Unidos. Al cruzar estos datos con las tasas de partículas PM2,5 en el aire (aquellas con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros) corroboraron que cada incremento se traducía en una subida de los ingresos al día siguiente. Sus datos también muestran que no hay nivel seguro de partículas en el aire. Si bien la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que no se supere una exposición diaria de más de 25 microgramos de PM2,5 por cada metro cúbico de aire, el estudio indica que incluso por debajo de estos niveles se mantenía una correlación casi lineal: a más partículas, más hospitalizaciones.

En la población del estudio, cada nuevo microgramo de partículas está asociado a un incremento de 3.642 hospitalizaciones anuales por enfermedades cuya relación con esta contaminación ya se conocía: cardiovasculares, respiratorias, diabetes, neurológicas o trombosis, sobre todo; y 2.050 nuevos ingresos por culpa de otras cuya asociación con las partículas casi no se había estudiado, entre las que destacan desórdenes de fluidos y electrolitos, septicemia, infecciones del tracto urinario, cutáneas, fallos renales, y obstrucción intestinal

El estudio tiene algunas limitaciones, pero varios expertos señalan que abre un interesante camino y que hace evidente que la morbilidad asociada a este tipo de contaminación atmosférica estaba “infravalorado”. Es la opinión de un equipo de la Escuela de Ciencias Experimentales de la Universidad de Southampton, que escribe un editorial en el mismo número del BMJ. “Desde un punto de vista optimista, incluso una pequeña reducción en la concentración de PM2,5 podría tener beneficios sustanciales, aunque una extrapolación a una población global requiere precaución, puesto que los seguros financiados de salud de EE UU, incluido Medicare, están destinados a personas mayores de 65 años, ciertos grupos étnicos y con bajos ingresos”, argumentan.

Xavier Bagasaña, investigador del instituto de salud ISGlobal, y especialista en contaminación, lo explica así: “Lo que estudian en este artículo son los efectos a corto plazo, inmediatos: si hoy hay más contaminación, mañana habrá más ingresos. Estos afectan sobre todo a las poblaciones más vulnerables, a gente que ya tiene algún problema de salud, y por tanto es lógico que se encuentren más en personas mayores, que suelen tener una salud más delicada o enfermedades crónicas”. Con respecto a las nuevas enfermedades en las que se ha hallado relación con la polución de las ciudades, ve probable que se pueda replicar en otros contextos, como las urbes españolas. “Es posible que veamos nuevos estudios en todo el mundo que intenten confirmarlo”, añade.

Los hallazgos son un paso más en la evolución de lo que sabemos de la relación con la contaminación y la salud. Los primeros efectos detectados fueron los respiratorios, los más intuitivos, puesto que este sistema es el primero que entra en contacto con el aire donde flotan las partículas nocivas. Después se fueron descubriendo afecciones cardiovasculares y cada vez se van viendo en más dolencias. Basagaña explica que es el proceso tiene una lógica biológica: “Las partículas son tan finas que pueden atravesar los pulmones, llegar a la circulación y, a partir de ahí, a cualquier parte del cuerpo”.

Otra explicación puede ser la hipoxemia (disminución de la concentración de oxígeno en sangre) que se produce cuando aumenta la contaminación. Es la opinión de Marciano Sánchez Bayle, pediatra que publicó a principios de este año un estudio que mostraba la relación de los aumentos de polución con la hospitalización de niños por asma. “Esta falta de oxígeno hace que puedan empeorar los síntomas de muchas enfermedades, lo que hace más probable el ingreso”, asegura. En su investigación también comprobaron que las atenciones hospitalarias subían para un buen número de dolencias en la población pediátrica, pero se centraron en el asma por ser la más destacada.

Sin embargo, no se puede determinar en cada individuo si la hospitalización ha sido desencadenada por estas partículas. “No existen biomarcadores con los que medirlos, pero incluso si los hubiera, sería muy complicado establecer esa causalidad”, resalta el Basagaña.

Estudios como los mencionados se basan, por este motivo, en grandes masas de población, de la que se sacan evidencias estadísticas. En el análisis de cada una de las enfermedades que han estudiado, los incrementos relativos de hospitalizaciones por cada aumento de un microgramo de PM2,5 son pequeños, siempre menores del 1%, incluso en las que tienen más incidencia. Es un riesgo mínimo individualmente, pero epidemiológicamente muy significativo, puesto que supone miles de nuevos ingresos, con un enorme coste. En el caso de estudio, calculan 93 millones de euros anuales de coste directo para Medicare.

 

EXPERTOS PIDEN MÁS SEVERIDAD A LA OMS

Las partículas PM2,5 se han convertido en uno de los mejores medidores de la contaminación antropogénica en las ciudades. Son 100 veces más delgadas que un cabello humano, compuestas principalmente por partículas secundarias de precursores gaseosos, la mayoría de los cuales proceden de la combustión de los motores diésel. Aunque también se miden partículas más grandes (PM10) las pequeñas parecen ser más peligrosas por su capacidad para penetrar en el organismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una recomendación en 2005: que no se superasen los 10 microgramos por metro cúbico de media anual o 25 en 24 horas. Un estudio de 500 ciudades, tres de ellas españolas, demostró que en estas (Madrid, Barcelona y Sevilla), rondaban una media anual de 11. Pero la investigación que publica ahora BMJ alerta de que el peligro viene incluso con concentraciones menores. La OMS ha de revisar sus recomendaciones el año que viene y los autores del estudio piden que tengan en cuenta estas evidencias para ser más restrictivos.

Madrid 28 NOV 2019 - 02:04 COT

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 27 Noviembre 2019 14:44

Liquidación y crisis de las EPS

Liquidación y crisis de las EPS

Las noticias de las últimas semanas informan que numerosas Empresas Prestadoras de Salud (EPS), han sido liquidadas, otras intervenidas y sancionadas. Con cada medida de estas la población se queja por la mala prestación del servicio de salud, que persiste, ahora agravado por el hacinamiento en las oficinas y clínicas de las que están recibiendo miles de nuevos afiliados. ¿Qué es lo que está ocurriendo?

 

 

Sorprende, por decir lo menos, lo que está sucediendo con las Empresas Prestadoras de Salud (EPS), siete de las cuales fueron liquidadas y revocado sus servicios por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. Entre las liquidadas se encuentran Comfacor, Cruz Blanca, Salud Vida y Emdisalud; y otras tres, Comparta, Medimás y Coomeva perdieron su licencia para operar en ocho departamentos. En conjunto estas EPS atendían a 2.7 millones de ciudadanos.

Las razones argumentadas por la Supersalud para liquidarlas y/o revocar su operación, corresponde a deficiencias en la prestación de servicios de salud, incumplimiento de márgenes de solvencia financiera para su funcionamiento, deudas con las entidades prestadoras de servicios de salud, entre otras.

El ramillete de razones esgrimido por la Supersalud desnuda una realidad ya advertida en el 2018 por esta misma entidad, como en el 2012 por la Contraloria General de la República (CGR).El año anterior la entidad que controla a las EPS había advertido que de 37 de tales empresas evaluadas solo 9 cumplen con condiciones financieras y de solvencia para asumir la atención en salud de millones de colombianos1. Por su parte, la CGR había advertido que las condiciones financieras de las EPS eran peor de lo que se mostraba a la opinión pública.

Es una realidad que desnuda el negociado que está detrás de la “eficiencia privada”, lo que al mismo tiempo cuestiona la razón de ser de estas intermediadoras de un derecho fundamental. Incluso, las 9 EPS que cumplen con los indicadores lo hacen frente a las pírricas exigencias para su funcionamiento que les interpone el Estado.

Como puede verificarse en el decreto 2702 de 2014, modificado por el decreto 780 de 2016 –que establecieron las condiciones financieras que deben cumplir las EPS–, tales exigencias son mínimas, en casos sobrepasando la irresponsabilidad, como lo certifica el hecho de exigirles un capital mínimo de 10.708 mil millones (diez mil millones aproximadamente) para poder participar en la prestación de servicios de salud, una cifra ridícula a todas luces para entidades que manejan cifras de recursos públicos de la salud hasta de tres billones de pesos anuales, en donde por ley pueden quedarse con el 10 por ciento de estos recursos para costos administrativos. Diez mil millones es un capital que puede consumirse en diez pacientes de alto costo, y son unos recursos que no generan ninguna garantía para que una entidad particular maneje las billonarias sumas de recursos públicos de los colombianos. De otro lado, debe tenerse en cuenta que posteriormente el Decreto 2117 de 2017 les permitió a las EPS adelantar procesos de reorganización institucional, acotando que cada que se reorganicen vuelve y empieza el plazo para cumplir con estos requisitos financieros, y así hasta el infinito.

Con esta realidad a la vista podemos asegurar, sin temor alguno,que nuestro sistema de salud se sostiene con capital público, el aporte privado es mínimo o casi inexistente, con lo cual lo que tenemos ante nosotros son Empresas Parásitas del Estado, pues los dineros que fluyen por el sistema provienen fundamentalmente de los recursos del Presupuesto General de la Nación vía sistema general de participaciones, y de las contribuciones de los trabajadores que se entregan a las EPS bajo la forma de la Unidad de Pago por Capitación UPC (Monto por afiliado que gira el Estado a la EPS, que en el régimen contributivo corresponde a 807.180/año, y en el régimen subsidiado a 787.327/año).

En ese sentido, en la práctica, el nombre de Empresa (Prestadora de Salud) le queda grande a estas entidades, ya que en efecto no son Empresas sino administradoras particulares de recursos públicos de la salud, es decir, trabajan con el capital de todos los colombianos. Y estos mismos recursos públicos son los que fluyen y con los que trabajan clínicas y hospitales, sean públicos o privados. Con la diferencia de que un sistema de salud puede funcionar sin estas intermediarias financieras, captadoras de recursos públicos, como ocurre en la mayoría de países del mundo, pero jamás podrá funcionar sin la presencia de las clínicas y hospitales que ejercen la labor misional de la prestación de servicios de salud.

 

La clasificación

 

De otro lado, el Ministerio de Salud y Protección Social ha publicado el ranking de las EPS2. Para este estudio, desarrollado mediante una metodología de encuestas, tomaron en cuenta parámetros tales como: atención médica general, especializada, entrega de medicamentos, trato del paciente, trámite de autorizaciones. Un ranking del que, llama la atención, excluyen a las EPS indígenas que han mostrado indicadores superiores en este tipo de evaluaciones.

Dentro de las 10 primeras EPS destacadas en este estudio, destacan:Sura, Sanitas, Salud Total, Nueva EPS, Compensar, y Coomeva. Paradójico, por su incumplimiento, esta última fue revocada por la Supersalud para funcionar en varios departamentos. El estudio no diferencia en el análisis estadístico el tipo de EPS, lo que debería de haber especificado, ya que existen EPS que son sólo departamentales, otras que operan en diversos departamentos, de igual manera el número de afiliados que puede variar desde 500 mil ciudadanos y hasta 4 millones.

Esto es importante situarlo, debido a que existen estudios que muestran que seis de las 13 EPS del régimen contributivo que tienen un comportamiento financiero estable cumplen cuatro características3: cuentan con 1,5 y 3 millones de afiliados ubicados en zonas urbanas (Medellín y Bogotá), en donde existen adecuada oferta de prestadores de servicios de salud; tienen integración vertical con prestadores de alta o baja complejidad (lo cual resulta ilegal cuando esta integración supera el 30 por ciento); poseen ingresos adicionales producto de planes complementarios y tienen mayor aversión a la captura política, aunque no a la captura corporativa.

Una debilidad central del ranking es que no mide la red de prestación de servicios de la EPS, es decir, el conjunto de clínicas y hospitales que contratan para atender a la población, red que es, por las inconsistencias contractuales entre las EPS y los prestadores, precisamente el espacio en donde terminan de fraguarse gran parte de la negación de servicios a los ciudadanos,. Tampoco se incluyen indicadores relativos a la Autonomía profesional, dado que el constreñimiento a la prescripción médica constituye uno de los poderosos mecanismos encubiertos de negación de servicios.

 

Servicio tutelado

 

Por el tipo de ranking adelantado y las particularidades anotadas, vale la pena contrastarlo con los resultados mostrados por la Defensoría del Pueblo en el informe de tutelas instauradas en salud del año 20184. Esta entidad enuncia que durante tal año se presentaron 207.734 tutelas en esta materia, siendo Medimas, Coomeva, Nueva EPS, Salud Vida, Salud Total, las EPS más tuteladas, algunas de tales entidades, nueva paradoja, se encuentran entre las mejores rankeadas en la medición del Ministerio de Salud y Protección Social. La mayor frecuencia de tutelas se presentan por la negación de citas médicas, tratamientos, medicamentos, procedimientos quirúrgicos.

Este mismo informe señala que la Superintendencia de salud reportó para el año 2018 casi un millón de quejas y peticiones por parte de ciudadanos frente al servicio de salud (999.294). Las causas principales de estas quejas y peticiones se deben a: falta de oportunidad en asignación de citas, restricción en libre escogencia de las EPS y no oportunidad de entrega de medicamentos No POS.

En suma, en este momento 19 EPS se encuentran con medidas de vigilancia especial por parte de la Supersalud, aun así, continúan manejando recursos públicos del sector y, desde hace varios años, respondiendo por la atención de la salud de la población, sin que esto haya implicado un cambio por parte de los gobiernos de la orientación de la política pública de salud. Lo que es peor, el gobierno nacional, en el recientemente aprobado Plan de Desarrollo, les devuelve el manejo de los recursos de la salud a estas entidades, las mismas que están cuestionadas por fraude, decisión que toman reversando la obligatoriedad de que en el caso de estas intervenciones opere el giro directo por parte del fondo público Adres para el pago de deudas a los prestadores de servicios de salud.

 

El propósito

 

¿Eficiencia gubernamental? ¿Ahora sí funcionaran las EPS y el sistema de salud saldrá de su precariedad? Ojalá la realidad fuera tan simple, pero lo que parece estar detrás de estos procedimientos de control, sanción y liquidación no es más que la concentración del sector en pocas EPS, avanzando hacia la práctica monopolización del servicio que prestan. Esta parece ser la apuesta del gobierno del presidente Duque, para lo cual aprobaron la ley 1949 de 2019, cuyo objeto es el fortalecimiento de la Superintendencia de salud, para otorgarle dientes para concretar tal propósito.

Esta medida va en el sentido correcto, aunque existan dudas en los adecuados procesos de transición que deben llevarse a cabo para adelantar estas liquidaciones, lo cual no vulnere los derechos de los pacientes, trabajadores, y la cobertura de las deudas de estas entidades con los prestadores de servicios de salud.

La medida, insisto, va en el sentido correcto, pero no tiene un punto de llegada claro, dado que buscan materializar un oligopolio de EPS, que conforme a los cálculos del Gobierno, tendría la capacidad de operar todo el sistema de salud. Algo que va en contra de la realidad, ya que la evidencia demuestra que esto no será así, en tanto este oligopolio adolece de las mínimas exigencias de una economía de mercado para operar billonarias sumas y garantizar la prestación de servicios. Hasta ahora es claro que estos oligopolios no se ocuparán de la salud de 23 millones de connacionales que habitan en zonas dispersas y rurales del territorio nacional. Está demostrado empíricamente que las EPS que superan tres millones de afiliados incursionan en mal funcionamiento. Toda esta contraevidente apuesta del Gobierno, corresponde al mantenimiento del modelo de las EPS contra viento y marea..

Así proceden ya que lo fundamental para ellos es el negocio, por sobre el derecho, en un desbocado afán por salvaguardan los intereses del capital financiero, urgido de la existencia de las EPS, las que les sirven como vehículo para capturar recursos públicos de la salud en sus bancos y usufructuar los beneficios financieros que rinden estas billonarias sumas, a costa de la salud de los colombianos.

Son, precisamente, estos poderosos intereses los opuestos en la última década a que se realice en el país una reforma a la salud a través de la cual resolver el problema de fondo con un modelo de administración alternativo, uno que sí garantice el goce efectivo al derecho a la salud y la destinación específica de los recursos del sector para los fines constitucionalmente definidos, lo que supone la eliminación de intermediarios extractores de renta, que han demostrado una absoluta ineficacia en la tarea encomendada por la ley 100 de 1993.

 

1 Informe de Evaluación del cumplimiento de las condiciones financieras y de solvencia de las EPS en 2018
2 https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/DE/CA/Ranking-satisfaccion-eps-2018.pdf
3https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/11484-las-eps-en-el-sistema-de-salud-un-dolor-de-cabeza.html
4 http://www.defensoria.gov.co/public/pdf/Tutela-los-derechos-de-la-salud-2018.pdf
* Médica psiquiatra,
Vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana,
integrante Corporación Latinoamericana Sur.

Publicado enEdición Nº263
Método japonés detecta 13 tipos de cáncer por medio de prueba sanguínea

 

El diagnóstico, en menos de dos horas // Tratamiento temprano y supervivencia del paciente, parte de los beneficios, señalan

 

Tokio. Un método clínico que revela con efectividad de 99 por ciento 13 tipos de cáncer mediante una prueba sanguínea fue creado en Japón, refirió un portavoz científico local.

Según la fuente, se podrá diagnosticar en menos de dos horas los cánceres gástrico, esofágico, pulmonar, hepático, del tracto biliar, del páncreas, intestinal, de ovarios, prostático, vesical, de mamas, sarcomas y glioma.

La tecnología fue ideada por la corporación Toshiba, el Instituto del Centro Nacional de Investigación del Cáncer de Japón y la Universidad Médica de Tokio.

Precisó que analiza las micromoléculas de ácido ribonucleico (o micro-ARN) y que el objetivo es realizar otras investigaciones en 2020 para luego implementar la técnica.

El nuevo avance debe permitir, cuando esté en práctica, un tratamiento temprano y favorecer la supervivencia del paciente y su calidad de vida, acotó.

Por otro lado, en Estados Unidos expertos del Colegio de Medicina de Pensilvania identificaron una mutación genética que podría causar cáncer de tiroides hereditario.

Según el estudio, que se publicó en la revista Cancer Research, las personas que tienen un pariente de primer grado con cáncer de tiroides tienen un riesgo de dos a cinco veces mayor de desarrollar la enfermedad. Identificar esta mutación ha ayudado a los expertos a entender por qué esta forma de cáncer es más hereditaria que otras.

El cáncer de tiroides es común y está en aumento, y los problemas oncológicos hereditarios no medulares de tiroides representan entre 6 y 10 por ciento de los casos. Antes de este estudio, no había muchos datos para explicar la razón de ello, explicó Darrin Bann, autor principal del trabajo.

Los investigadores identificaron una familia de ocho pacientes de esa enfermedad a través de cuatro generaciones.

Utilizaron la secuenciación de próxima generación para examinar el genoma de todos los pacientes. Descubrieron que todos tenían una mutación en un gen llamado DUOX2, modificación rara que ocurre una vez cada 138 mil personas en la población general.

DUOX2 proporciona información para la creación de la proteína doble oxidasa 2, que produce peróxido de hidrógeno y se encuentra en niveles altos en la glándula tiroides. Después de realizar análisis bioquímicos de la proteína con la mutación, determinaron que producía más peróxido de hidrógeno, en lugar de detener la elaboración.

(Con información de Europa Press)

Italianos descubren molécula que bloquea la enfermedad de Alzheimer

Roma. Científicos italianos descubrieron una molécula que bloquea la enfermedad de Alzheimer, informó este lunes el periódico Il Messaggero.

“Descubren la molécula que rejuvenece el cerebro, favoreciendo el nacimiento de nuevas neuronas y combatiendo los defectos que acompañan las fases precoces de la enfermedad de Alzheimer”, precisó el rotativo.

El estudio fue coordinado por los científicos de la Fundación Ebri Rita Levi-Montalcini, en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones, la Escuela Normal Superior y el Departamento de Biología de la Universidad Roma Tre.

Al hacer experimentos con ratones, los científicos lograron neutralizar los A-beta oligómeros que se acumulan en las células madres del cerebro, causando el desarrollo de la enfermedad.

Los investigadores introdujeron el anticuerpo A13 en las células madres del cerebro de un ratón enfermo, con lo cual reactivaron el nacimiento de neuronas, rejuveneciendo el órgano.

Recupera lo perdido

El diario destaca que esta estrategia permite recuperar 80 por ciento de lo perdido por la patología en la fase inicial.

El estudio abre la posibilidad de desarrollar nuevos modos para diagnosticar y curar el Alzheimer.

Antonino Cattaneo, uno de los científicos que participaron en el estudio, aseguró que el uso terapéutico del anticuerpo A13 permitirá neutralizar los A-beta oligómeros dentro de las neuronas, donde se forman por primera vez, combatiendo así el efecto más precoz posible en la evolución de la patología.

El catedrático de Medicina Nicolás Olea, autor de 'Libérate de tóxicos'. KIKE PARA

 El catedrático de Medicina Nicolás Olea pide más regulación para los disruptores endocrinos, presentes en todo tipo de objetos cotidianos

El ministerio de Sanidad recomendó hace dos semanas a niños y embarazadas que no consuman atún ni pez espada por la presencia de mercurio en estos pescados. “Esa recomendación llega 20 años tarde”, se queja Nicolás Olea (Granada, 1954). El catedrático de la Facultad de Medicina de Granada lleva dos décadas estudiando el impacto de los denominados disruptores endocrinos -aquellas sustancias químicas que alteran el equilibro hormonal- en la población. Uno de ellos es el mercurio, pero hay muchos más, presentes en objetos de consumo cotidiano. “Hemos detectado que muchos niños con déficit de atención o hiperactividad han tenido más exposición al mercurio durante el embarazo”, advierte. Ahora, el científico acaba de publicar Libérate de tóxicos (RBA), donde exige más regulación para estas sustancias.

Pregunta. ¿Estamos expuestos a contaminantes químicos?

Respuesta. Hay productos de los que tenemos constancia de su toxicidad: se llaman compuestos CMR (Carcinogénicos, Mutagénicos y Reprotóxicos) y la única exposición que existe es la profesional, muy regulada. Pero luego hay productos que contienen lo que llamamos disruptores endocrinos, es decir, que afectan y alteran el sistema endocrino, y que están presentes en todo tipo de objetos de consumo habituales: en los embalajes, en los cosméticos, en los textiles y hasta en los alimentos. Estamos expuestos a ellos a diario.

Pregunta. ¿Qué productos contienen disruptores endocrinos?

Respuesta. Los pesticidas y herbicidas usados en agricultura, los plásticos del envase alimentario, el papel y cartón reciclado, cosméticos, productos de higiene... Por ejemplo, los tiques de caja térmicos, aquellos que no tienen tinta ni cinta, están hechos de bisfenol A, que es un disruptor endocrino. Si lo tocas con las manos húmedas y luego comes, se produce una exposición oral y dérmica. Hay muchas mujeres jóvenes trabajando de cajeras, y este tóxico puede afectar a la fertilidad. Además, esos tiques se reciclan, de manera que contaminan todo el papel y el cartón reciclado. La Unión Europea los va a prohibir en enero. Pero en Francia se hizo en 2013. El bisfenol A se encuentra también en plásticos como el policarbonato, usado en envases de zumos, leche y agua, en utensilios para comer y hasta en biberones.

Pregunta. ¿Qué otras sustancias pueden afectar a la salud?

Respuesta. Los ftalatos, que son ablandadores de plásticos, y que en cosmética son los que retienen el aroma y hacen que el perfume dure más. Se prohibieron las tetinas, mordedores y chupetes de este material para niños, pero se mantienen en muchos productos de cosmética.

Pregunta. ¿Qué efectos tienen los disruptores endocrinos sobre la salud?

Respuesta. Afectan sobre todo a las mujeres, hay relación con más casos de cáncer de mama, endometriosis e infertilidad. En los niños causan déficit de atención e hiperactividad. Cualquier sistema hormonal se puede ver dañado por estos contaminantes ambientales, que causan problemas de tiroides, diabetes u obesidad.

Pregunta. ¿Qué otros productos pueden tener estos disruptores?

Respuesta. Cualquier alimento que esté envasado en plástico es susceptible de estar contaminado por este material: botellas de agua, envases alimentarios… La lucha por reducir los plásticos no solo es por el impacto ambiental sino por la transferencia del plástico al envase. Cuando bebes café de la máquina estás bebiendo también polietileno del vaso. Los cosméticos tienen ftalatos y parabenos, que son conservantes y se encuentran, por ejemplo, en el gel. Las cremas solares también son disruptores endocrinos: lo que hay que hacer es no tomar el sol de doce de la mañana a cinco de la tarde. Mientras, los aditivos antifuego contienen polibromados, presentes en los textiles y la electrónica, que afectan a la tiroides; ahora se están empezando a regular en la Unión Europea.

Pregunta. ¿Y algún material doméstico que los contenga?

Respuesta. Los perfluorados, presentes en el recubrimiento antiadherente de las sartenes y los aislantes en la ropa deportiva, así como en el papel resistente a la grasa que te dan en la carnicería o la pescadería. Los perfluorados producen obesidad en el cuerpo de los niños. La exposición ya ha ocurrido de forma inadvertida, sin tener en cuenta que tiene un efecto biológico. Y dar marcha atrás es muy difícil.

Pregunta. ¿Qué tipo de estudios realizan en la Universidad de Granada?

Respuesta. Nosotros trabajamos con grupos de gente voluntaria, que llamamos cohortes. Tenemos por ejemplo 3.600 niños de Asturias, País Vasco, Cataluña, Valencia, Baleares y Granada. Hemos analizado su orina durante 19 años y hemos visto la exposición real a estos disruptores endocrinos. También tenemos cohortes de embarazadas. Hacemos encuestas epidemiológicas y hábitos de consumo y vemos qué enfermedades aparecen. Y medimos la exposición a disruptores endocrinos en fluidos internos, orina y tejidos adiposos. Hemos medido los pesticidas persistentes y no persistentes, los residuos del plástico, de los cosméticos y de los textiles.

Pregunta. ¿Qué resultados han obtenido con los niños?

Respuesta. Una de las cosas que hemos visto con los niños es el alto nivel de mercurio. Peces como atún o pez espada, emperador, tiburón, marrajo, cazón, pintarroja... tienen muchísimo mercurio. Hemos visto que muchos niños con déficit de atención o hiperactividad han tenido más exposición al mercurio durante el embarazo. Hasta el año pasado en Valencia se ha recomendado a las embarazadas comer emperador dos veces en semana. El Mediterráneo está contaminado de plásticos y metales, y esto pasa sobre todo a los peces más grandes y más longevos. Ahora van a hacer 400.000 carteles para ponerlos en los centros educativos y avisar de que no conviene comer estos pescados.

Pregunta.  ¿Por qué la normativa no protege a los más vulnerables?

Respuesta. Porque los cambios son muy lentos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) desaconsejó la pasada semana el consumo de pescados grandes para embarazadas y niños menores de 10 años, porque los niveles de mercurio que tiene el pescado son elevados. Pero hay estudios que ya lo demostraban hace 20 años. La Unión Europea ha presionado a España para lograrlo. Los niños están orinando más mercurio del recomendado.

Pregunta. ¿Los disruptores endocrinos afectan más a los niños?

Respuesta. Sí. Las fases de mayor susceptibilidad son embrión, feto y primera infancia, cuando los sistemas hormonales son más frágiles y se están formando. En los primeros mil días de una persona (de la gestación al segundo cumpleaños) se decide todo lo que va a pasar con el adulto: tendencia a la obesidad, problemas tiroideos, infertilidad… Por eso sobre todo en esta fase hay que cuidar la nutrición, la prevención de la violencia, los estímulos positivos y la contaminación ambiental.

Pregunta. ¿Cómo deberían actuar los consumidores?

Respuesta. Deberían informarse sobre lo que comen y consumen. Si esperamos que los legisladores actúen sobre el mercurio o los tiques de caja, pasan años. Tengo la sensación de que nos hemos comido todos los tiques de caja de Francia durante siete años.

Pregunta. ¿Y qué debería hacer el Gobierno?

Respuesta. Hay que actuar con cautela y de forma preventiva ante la incertidumbre. Cuando no hay pruebas suficientes de que algo es bueno, mejor ser cauteloso, porque si esperas a tener la evidencia pasados unos años el daño será irreversible. Hay que anticiparse a los riesgos. Tardar tanto en decidir que el pescado con mercurio es malo me parece un delito. Esa decisión llega 20 años tarde. La evidencia que había entonces es la misma que hay ahora. ¿Y ahora qué haces con este tipo de pescado? ¿Solo se permite a adultos bajo su responsabilidad?

Pregunta. ¿Pasará lo mismo con otras sustancias más adelante?

Respuesta. Todos niños españoles orinan plástico, que viene del consumo alimentario. Principalmente, bisfenol A. ¿Cuándo se va a prohibir? ¿En 10 años? Cuando lo publicamos nos dijeron que los niveles eran bajos. No admitimos que nos digan que es normal orinar plástico.

Por Miguel Ángel Medina

Madrid 19 NOV 2019 - 02:30 COT

Publicado enSociedad
Sábado, 16 Noviembre 2019 05:44

Antibióticos, armas de doble filo

Antibióticos, armas de doble filo

Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Gracias a ellos, ha aminorado el desvelo de la medicina contemporánea por las enfermedades que arrebataban vidas y que son controladas en nuestros días, cuando no sofocadas por completo. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Los antibióticos, “aliados” incondicionales de la medicina, se han tornado en armas de doble filo. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.

 

Todo comenzó un día cualquiera de trabajo en el sótano del laboratorio del hospital londinense St. Mary. Se había ausentado durante un mes de la ciudad y ansiaba continuar con su estudio sobre bacterias de estafilococo. La brisa otoñal, despojada de toda agradabilidad, comenzó a entrometerse en el interior. Al cerrar una de las ventanas, se percató de una placa de Petri descuidada, al abrigo de todo lo exterior que podría introducirse y ser detonante de una pérdida de cultivo de microorganismos. Era de esperar que estuviese contaminado. Lejos de deshacerse de su experimento arruinado, quiso conocer los efectos del hongo que había irrumpido en su cultivo. Lo examinó minuciosamente a través del microscopio y observó que no había bacterias alrededor de sus zonas de crecimiento. Intrigado, comenzó a estudiar aquel fenómeno sin ser portador ni de un ápice de conciencia sobre su trascendencia. Bendita curiosidad. Toda una serendipia se disponía a despertar uno de los mayores hitos de la medicina. Catalogó el hongo como Penicillium notatum.

Aquel septiembre de 1928 constituyó la génesis de un completo aluvión de investigaciones, pruebas y ensayos clínicos para completar y desarrollar el descubrimiento. La penicilina supuso una apertura de puertas hacia una lucha sin precedentes contra las infecciones bacterianas. Así, la medicina quedó a los pies del primer antibiótico que acogía el arsenal terapéutico. Resulta paradójico que un descuido del bacteriólogo Alexander Fleming fuera a salvar vidas incontables.

“Es una tragedia que haya infecciones provocadas por bacterias multirresistentes a todos los antibióticos del mercado”, sostiene Álvaro Pascual, director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. Es un golpe de realidad en la que el desasosiego empaña la medicina contemporánea a menos de una década del centenario del hallazgo de la penicilina.

La cada vez más en auge resistencia antimicrobiana está generando un grave problema de salud pública a nivel mundial. La OMS dio parte del asunto en febrero de 2017, con la publicación de una lista de patógenos prioritarios que requieren con urgencia nuevos antibióticos para hacerles frente. José Miguel Cisneros, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) hasta el pasado mes de junio, habla de la errónea asunción de la inmaculadas propiedades de los antibióticos: “Cambiaron tanto la historia de la humanidad que asumimos de manera equivocada y bastante generalizada que eran tan buenos como inocuos”.

Queda al descubierto una de las claves para comprender un problema difícil de explicar, en el que influyen multitud de variables y agentes de distintas disciplinas y sectores. Cabría preguntarse qué ha ocurrido para llegar a un punto en el que las bacterias han generado suficiente resistencia a los antibióticos como para poner en jaque a las maravillas de la medicina moderna.

“A mediados de los 90, las revistas científicas de prestigio comenzaron a publicar editoriales que anunciaban el fin de la era bacteriana”, recuerda Cisneros. Los antibióticos abrieron todo tipo de horizontes que dejaron vislumbrar aquellas posibilidades ya inherentes a la medicina del siglo XXI. Lo impensable a principios del siglo pasado, como realizar intervenciones quirúrgicas invasivas o introducir medicación al paciente a través de un catéter, se transformó en una realidad donde la contracción de infecciones en procesos clínicos dejó de ser una amenaza. Al menos, así se percibía.

“El desconocimiento sobre la genética bacteriana impedía conocer sus armas frente a los antibióticos. Ahora es cuando las estamos estudiando”, según la Lorena López, médica microbióloga y parasitóloga en el Hospital Macarena. Estos microorganismos disponen de una veloz capacidad de adaptación, así como primigenios mecanismos de resistencia natural de los que se han servido desde su surgimiento en el planeta. “La mayoría de estos mecanismos de resistencia se encuentran en unos fragmentos móviles de su ADN, quiere decir que no solamente los transmiten a sus hijas, sino que lo hacen de manera cruzada”, señala Álvaro Pascual. Esto no se supo hasta hace relativamente poco tiempo y despeja una primera variable para comprender la escalada de la multirresistencia antimicrobiana. El déficit de conocimiento sobre la genética de estos microorganismos hizo que la comunidad clínica los infravalorase. Ahora, son un asedio para la eficacia de los antibióticos.

El efecto dominó se desencadena con este desconocimiento. La hiperprescripción, la dispensación de antibióticos sin receta, el acopio de los mismos en el botiquín de casa, entre otros, son los efectos de una reacción en cadena que ha derivado en una cultura de uso desmedido e inapropiado de los antibióticos. Por ello, se reviste de necesidad hilvanar un manto de comunicación, divulgativa y eficaz, bajo el que se integren comunidad científica, autoridades políticas y ciudadanía. Las principales piezas de rompecabezas encajarían para construir una conciencia sólida que lidie de manera activa con un consumo indiscriminado de estos fármacos. “Es importante hacer un diagnóstico de la situación y que cada parte asuma su responsabilidad. Principalmente, la multirresistencia es un problema por falta de conocimiento y formación”, declara José Miguel Cisneros. De este modo, es manifiesta la necesaria formación multidisciplinar que aúne a todos los profesionales sanitarios, en virtud de la emisión de mensajes homogéneos que den lugar a una concienciación ciudadana que sustituya a las creencias generalizadas en torno a estos fármacos.

Rosario Cáceres, farmacéutica del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, alude a ciertos casos acaecidos en la farmacia asistencial: “En alguna ocasión, cuando han acudido personas a la farmacia y tenían un evento próximo, nos han comentado que querían tomar un antibiótico para evitar caer enfermas. Incluso, nos han preguntado por antibióticos para tratar los piojos”. La fe ciega inhibe la percepción de estos medicamentos como armas de doble filo. La alfabetización en salud es esencial para no caer en errores tales como creer que los antibióticos son efectivos contra el resfriado o la gripe. De igual manera, el cumplimiento taxativo del tratamiento, respetar los intervalos de hora entre dosis y dosis, sin saltarse ninguna, es una buena baza para ralentizar la efervescencia de la multirresistencia. El cese de la sintomatología no debe ser motivo de suspensión de la toma del antibiótico en cuestión. “Si no se completa el tratamiento correctamente, el microbio no termina de morir y muchas veces puede volver con más fuerza en un posible ataque”, recuerda Rosario Cáceres.

Comprender este fenómeno requiere la asimilación de la ausencia de un único “culpable”. Cierto es que la ciudadanía tampoco ha de tener firme conocimiento sobre todo lo relativo a los antibióticos y sus posibles efectos perniciosos. No tiene por qué. Son los mismos profesionales de la salud quienes reúnen en sus manos la transmisión activa de la manera correcta de proceder durante un tratamiento antibiótico, al igual de las causas y consecuencias si no es cumplido con rigor. El presidente de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID), Jesús R. Baño, se muestra autocrítico: “No hemos enseñado bien para qué sirven los antibióticos y para qué no. Los médicos, desde Atención Primaria y los hospitales, debemos contribuir a que la población tenga un mayor nivel de conocimiento sobre ellos”.

La progresión de la medicina y la introducción de nuevos fármacos modifican constantemente los tratamientos terapéuticos. Por ello, la comunidad sanitaria debe estar al tanto de la puesta al día de las guías clínicas que indican las patologías para las que han de consumirse los antibióticos. En este sentido, Rosario Cáceres hace referencia a las prescripciones de antibióticos erróneas o innecesarias, claro síntoma de no seguir las novedades que dan un lavado de cara continuo al arsenal terapéutico: “Hay profesionales de la medicina, de la enfermería y de la farmacia que están al tanto de todas las novedades, pero hay otros que no. Esto también puede ser parte del problema”.

Radiografía a España y mirada a Europa

Un registro de infecciones por bacterias multirresistentes en hospitales de España, elaborado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) en 2018, proporcionó una radiografía real en la que la magnitud y gravedad de esta problemática es más que evidente. “Medimos lo que pasaba en 82 hospitales españoles durante una semana y comprobamos que moría el 19,6% de las personas que se infectaban”, explica el presidente de la SEIMC hasta el pasado mes de junio. Del 12 al 18 de marzo del año 2018, fueron registradas todas las infecciones producidas por 11 tipos distintos de bacterias, con tal grado de resistencia que los antibióticos no fueron eficaces. Escherichia coli con el mecanismo de resistencia de producción de betalactamasas de espectro extendido (BLEE) —enzimas capaces de inactivar los antibióticos de la familia de betalactámicos como penicilinas, cefalosporinas, monobactámicos y carbapenémicos— Pseudomonas aeruginosa o Klebsiella pneumoniae con BLEE fueron las principales detonantes de las infecciones.

Un total de 903 pacientes presentaron infección, distribuidos por todos los hospitales participantes a excepción de uno. “Las estancias de estos 82 hospitales, de 15 comunidades autónomas, presentaban la cuarta parte del total de estancias hospitalarias, por lo que es una muestra muy representativa”, recuerda Cisneros. De esos 903 pacientes, 177 (19,6%) fallecieron durante los treinta días que siguieron su diagnóstico. Si se extrapolasen tales resultados al resto de hospitales del Estado, el número de pacientes con infecciones por bacterias multirresistentes en 2018 habría sido de 180.600. Y, el número de defunciones, de 35.400.

En relación al segundo registro de bacterias multirresistentes, que dio a conocer la SEIMC en el pasado mes de mayo, confirma la magnitud y gravedad de estas infecciones en España. En esta ocasión, participaron 133 hospitales, un 62% de participación más que en el 2018. Este compendio de datos, registrados la semana del 4 al 10 de marzo de 2019, estima que en este año 221.958 pacientes sufrirán una infección por bacterias multirresistentes. De estos, más 26.271 fallecerán los días 30 días siguientes al diagnóstico. “Estos resultados instan a las autoridades sanitarias a poner los recursos necesarios para hacer frente a este reto. El Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos es la herramienta para ello, pero carece de la financiación adecuada”, indicó José Miguel Cisneros en el XXIII Congreso Nacional de la SEIMC, celebrado del 23 al 25 de mayo en Madrid.

Cisneros es contundente en sus argumentos: “España es el primer país del mundo en consumo de antibióticos en humanos y animales, sin ninguna razón epidemiológica que lo justifique”. Echando un vistazo al Eurobarómetro Especial sobre Resistencia Antimicrobiana, que lleva publicándose desde 2009, pasando por los años 2013, 2016 y 2018, puede avistarse cierta descompensación en cuanto a la conciencia existente entre la población española encuestada y la media europea. Sí que existe cierto descenso en el porcentaje referido al consumo de antibióticos o la creencia de su eficacia contra resfriados o gripe desde el primer año de su publicación. En cuanto a la recepción de información de no tomar estos fármacos innecesariamente, España experimenta un descenso porcentual drástico en este sentido, pues un 57% de españoles y españolas encuestados afirmaron haber recibido información al respecto en el año 2009. En contraposición, los años venideros muestran un porcentaje que no supera el 23%.

Son numerosas las variables de la ecuación que ha dado como resultado una de las problemáticas más acuciantes de la salud pública mundial. La sobreexposición de antibióticos a animales de consumo humano y el deficiente control de vertidos de la industria farmacéutica en ríos y suelos también son eslabones de una cadena compleja de responsabilidades que deriva en una multirresistencia de las bacterias que hace tambalear a la flamante medicina contemporánea desde sus propios cimientos. Si bien, y como se argumentará en la siguiente entrega de este reportaje, Multirresistencia en la compra y el medio ambiente, la ciudadanía tiene mucho que aportar al freno de este fenómeno.

Por María Ibáñez

2019-11-16 06:30

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Qué supone la salida de EEUU del Acuerdo de París

 El Gobierno de Trump ha comunicado de manera oficial a la ONU que abandona el tratado internacional contra el cambio climático. Su salida puede suponer un aumento de las emisiones y vuelve a activar las alertas por un posible efecto contagio en otros gobiernos negacionistas del planeta.

 

Trump ha dado el paso. Lo que ya anunció hace dos años se hace oficial y Estados Unidos inicia los trámites para abandonar el Acuerdo de París, el acuerdo internacional contra la crisis climática que fue firmado por 195 estados en 2015 en el que se establecía una hoja de ruta para tratar de evitar que la temperatura del planeta aumente más de dos grados a finales del siglo XXI.

"Hoy comenzamos el proceso formal de retirada del Acuerdo de París. Estados Unidos está orgulloso de su tradicional liderazgo mundial en la reducción de todas las emisiones, impulso de la adaptación, crecimiento de nuestra economía y garantía de energía para todos nuestros ciudadanos", anunciaba este lunes Mike Pompeo, secretario de Estado del país norteamericano.

Nada más llegar al poder, el político republicano, en un alarde de sus planteamientos negacionistas, anunció que abandonaría los acuerdos de París de 2017 tan pronto como la legislación se lo permitiera. Y así ha sido, en tanto que este tratado expone que cualquiera de las partes puede retirarse a partir del 4 de noviembre de 2020, siempre y cuando envíe una notificación formal a la ONU un año antes. Trump no ha fallado en los tiempos y ha anunciado a las Naciones Unidas que abandona los compromisos climáticos que se acordaron en 2015 en la capital francesa. Pero, ¿qué supone la salida de EEUU?

Sin frenos a las emisiones

Estados Unidos es, a nivel mundial, el segundo país más contaminante del mundo, sólo por detrás de China. Tanto, que se calcula que el país norteamericano es el responsable de cerca del 15% de las emisiones globales. Ante esto, el Acuerdo de París se presenta como uno de los escasos mecanismos internacionales que establece mecanismos para la reducción de las emisiones. Tanto, que Obama –el presidente que firmó el tratado– fijó compromisos para una reducción de las emisiones de CO2 de algo más del 25% para 2030. Sin embargo, la retirada de EEUU hace que ese escenario se vuelva aún más lejano.

“En parte el negacionismo de Trump tiene que ver con los vínculos de su administración con la industria de los combustibles fósiles”, opina Héctor de Prado, responsable de Justicia Climática de la organización Amigos de la Tierra, que señala a las repercusiones que puede tener su salida en cuanto a los compromisos financieros del tratado parisino que establecía, a grandes rasgos, que los países más contaminantes deberían destinar un porcentaje de sus fondos a financiar la adaptación y la resiliencia al cambio climático de los estados del cono sur.

“Es importante porque Estados Unidos aporta cerca del 21% del replenishment de los fondos del Global Environment Facility (Fondo para el Medio Ambiente Mundial) que empezó en París. Su retirada puede tener consecuencias nefastas para muchos países”, expone el ecologista. "La moraleja aquí es que uno de los mayores 'donantes' se retira, y lo que es peor, antes de haber completado íntegramente su promesa, con las evidentes implicaciones que eso conlleva tanto a países como a inversores", añade.

"Trump tiene vocación de genocida y usa la salida del Acuerdo de París para desviar de los problemas político que enfrenta con el impeachment.  Su decisión va a afectar a la vida de millones de personas en todo el mundo, perjudicando gravemente los derechos humanos, como el derecho al agua, a la alimentación, a la salud, entre otros", valora Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción.

La salida no es irrevocable

No todo es negro. En esta noticia que reafirma la línea discursiva de Trump en materia climática hay algunas aristas a las que la sociedad norteamericana –y el resto del mundo– puede agarrarse. Tanto es así que, el abandono del acuerdo no es irrevocable. Es decir, la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca, sea de manera anticipada o no, podría suponer que los EEUU volvieran a ratificar los compromisos de París.

En cualquier caso, la decisión de abandonar el multilateralismo medioambiental podría contrarrestarse dentro de los propios poderes estatales de EEUU, ya que los gobiernos de los diferentes estados tienen capacidad de impulsar sus propias medidas anticontaminación, como el reciente caso de la ciudad de Nueva York, que ha prohibido la circulación de coches en una de las avenidas principales de Manhattan. “Vemos que hay estados con políticas ejemplares en cambio climático y otros que son todo lo contrario. Quizá, esa capacidad interna sea más relevante a veces que estar en el acuerdo de París”, opina Javier Andaluz, portavoz de Ecologistas en Acción.

"Hay decisiones del gobierno de Estados Unidos que agravarán igual o mas el calentamiento global que la salida del Acuerdo de París, como por ejemplo la reactivación de proyectos como los oleoductos Keystone XL y Dakota Access Pipeline en tierras sioux o el Plan Energético América Primero, una apuesta decidida por la extracción y el uso sin límites de los combustibles fósiles. La administración Trump ha eliminado o está intentando eliminar restricciones a las tecnologías de perforación del fracking y reduciendo el gasto en las agencias públicas de regulación y control de temas medioambientales", añade Kucharz.

Efecto contagio

La posibilidad de que el discurso de Trump pueda calar en otros gobiernos conservadores como el de Bolsonaro en Brasil vuelve a saltar a la palestra. Pero no solo eso, sino que algunos estados euroescépticos pueden sumarse a la situación de bloqueo. Sobre todo, si se tiene en cuenta que EEUU no saldrá del acuerdo hasta el próximo año, por lo que Trump mantendrá su asiento en la próxima Cumbre del Clima de Madrid (COP 25) desde el que podrá incendiar los debates y frenar la ambición de los acuerdos que se puedan alcanzar. “El hecho de que desde dentro propague la idea de que la lucha contra el cambio climático es una patraña es muy peligroso”, argumenta De Prado.

En cualquier caso la salida de Trump, que hasta ahora era un gran escollo en este tipo de cumbres, puede tener aspectos positivos de cara a las futuras negociaciones. “No es necesariamente una mala noticia para el cambio climática. Él fortalece claramente los intereses negacionistas y, en ese sentido, que se vaya puede suponer que se desatasquen algunas de las negociaciones por el clima”, opina Andaluz, centrándose en cómo podrían transcurrir las futuras cumbres sin la presencia de representantes estadounidenses.

No obstante, el abandono de EEUU y de cualquier otro estado que decida seguir sus pasos debería llevar a la ONU, según los colectivos ecologistas, a activar mecanismos sancionadores para aquellos ejecutivos que no cumplan en materia climática. 

madrid

05/11/2019 17:53 Actualizado: 05/11/2019 18:42

alejandro tena

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La copa inventada por Leona Chalmers en la década de los treinta.

Cuando empezaron el proyecto hace dos décadas, las primeras impulsoras de la copa menstrual de silicona tuvieron que superar miradas de asco y de desconfianza

 

"Nadie hablaba de la regla. Fuimos bastante radicales. Montábamos casetas en festivales y ferias y lo llamábamos la 'zona de repulsión"

 

A principios de la década de 2000, llegó un momento en el que parecía que ningún baño público se libraba de la campaña de guerrilla de las fans de las copas menstruales, que inundaron los baños de Reino Unido con pegatinas de la marca Mooncup. En los aseos de festivales, de las universidades, de clubes y de bares, si alguien se sentaba en un inodoro y se bajaba las bragas, lo más probable es que tuviera enfrente un adhesivo de color blanco que promovía una regla "más segura, más eco y más barata". Solo que, en aquel momento, esquivaban las palabras "periodo" y "regla".

En 2002, cuando dos emprendedoras de Brighton lanzaron Mooncup, la primera copa menstrual de silicona reutilizable, esos términos todavía eran un tabú. "A la gente le revolvía nuestro proyecto", explica Eileen Greene, una de las fundadoras y directoras de la empresa. "Nadie hablaba de la regla. Fuimos bastante radicales. Montábamos casetas en festivales y ferias y lo llamábamos la 'zona de repulsión'; se formaba un semicírculo alrededor del puesto y la gente ni siquiera se acercaba".

17 años después, el cambio es impresionante. The Guardian se reunió con Greene y Kath Clements, otra de las directoras de Mooncup, que se unió al proyecto en 2005, en sus oficinas de Brighton. Sin lugar a dudas, la empresa ha crecido desde que fue fundada en una habitación de una finca del barrio de Whitehawk por dos personas que trabajaban rodeadas de montones de folletos, copas menstruales y pegatinas. Ahora, 40 personas trabajan en Mooncup, que cuenta con una oficina acorde con la envergadura del proyecto y una cocina con una larga mesa de madera donde todos los días los trabajadores se reúnen para compartir la comida vegetariana que ellos mismos preparan allí. También hacen yoga y meditación. "Es lo que siempre hemos hecho", señala Greene.

Si no sabe lo que es una copa menstrual, visualice un cuenco para un huevo cocido, solo que en este caso de silicona y flexible, que cuando se introduce en la vagina, recoge el flujo menstrual. Se puede cambiar cada ocho horas, pues tiene capacidad para almacenar el triple de sangre que un tampón. Cuando te la sacas, tiras la sangre, la lavas (con una botella de agua si no quieres hacerlo en el lavabo de un baño público) y te la vuelves a poner. Una copa menstrual dura unos 10 años, por lo que el precio de 22 libras esterlinas –unos 25 euros– se amortiza en unos seis meses con lo que ahorras en compresas y tampones.

Una amiga ha utilizado una copa menstrual desde que es adolescente. Ahora tiene treinta y pico y, desde que la tiene, su regla le ha costado unas 40 libras esterlinas –alrededor de 46 euros–. Las copas menstruales también son beneficiosas para el medioambiente. Se calcula que todos los años unas 200.000 toneladas de productos sanitarios relacionados con el periodo (compresas, tampones y demás) terminan en los vertederos de Reino unido.

Las copas menstruales se están poniendo de moda. En los últimos cinco años, las ventas han aumentado un 98%. El éxito de Mooncup no solo refleja el poder de los negocios éticos sino también del marketing del boca a boca en un sector dominado por las multinacionales. No hay que olvidar que el suyo ha pasado de ser un producto de nicho que se vende en las tiendas de alimentos saludables comercializarse en cadenas de farmacias como Boots o en la tienda de ropa online Asos.

Octubre ha marcado un punto de inflexión importante: por primera vez desde el lanzamiento del producto, el envase ha sido rediseñado para mostrar la copa menstrual en la parte delantera de la caja. "Hasta ahora habíamos apostado por una caja blanca con una flor", sostiene Greene. "Que era una forma de decir: 'Mira, esto no da miedo'. Ahora, creemos que podemos ser más directas".

En la última década se ha producido un cambio cultural muy drástico que se ha alejado de la discreción y de los eufemismos que rodeaban todo lo relacionado con el ciclo menstrual de la mujer. "En 2015, ya se empezó a notar que los tabúes que rodeaban todo lo relacionado con la regla empezaban a desvanecerse", afirma Clements.

Señala el caso de la tenista Heather Watson, que no dudó en afirmar que obtuvo un mal resultado en el Open de Australia porque tenía la regla, y el de la baterista Kiran Gandhi, que corrió la maratón de Londres con el pantalón manchado de sangre. Para ella, se trata de dos momentos clave que cambiaron el discurso sobre la menstruación. "Nosotros también hemos desempeñado un papel en el cambio de percepción, hemos intentado que se hable de la regla de otra manera", indica. Sin embargo, subraya que se trata de un cambio que concierne a Reino Unido: "No es el caso de muchos otros países".

La primera copa se inventó en 1937

La primera copa menstrual la inventó una actriz estadounidense, Leona Chalmers, quien la patentó en 1937. Desde entonces, se fabricaron con materiales como caucho y látex. A finales de la década de los noventa, Green oyó a hablar por primera vez de este producto. Mientras participaba en un evento de Critical Mass (un grupo cuyos miembros se reúnen para compartir un trayecto en bicicleta y reivindicar que este medio de transporte sea más seguro), una mujer le habló de este invento. "Pensé 'caramba, nunca he oído hablar de algo así", afirma.

Un año después, Greene se fue de viaje por Australia. "Estaba acampando en el parque nacional de Boonoo Boonoo y tenía enfrente a una familia británica. Había una mujer lavando compresas reutilizables en un cubo, algo que no era frecuente y que me intrigó". Esa mujer era Su Hardy y Greene le habló sobre la copa menstrual. A Hardy le interesó tanto ese invento que cuando regresó al Reino Unido consiguió importar una copa menstrual de Estados Unidos. "En esa época, las copas menstruales eran de goma y bastante rudimentarias. Comenzó a importarlas a pequeña escala y luego a venderlas a amigas de amigas. Estaban bien, pero algunas mujeres tuvieron una reacción alérgica al látex, así que eso le hizo pensar: '¿Cómo puedo mejorarla?' Y se le ocurrió la idea de hacerla con silicona de uso médico. Lo convirtió en un producto del siglo XXI".

Por aquel entonces Hardy ya se había mudado a Brighton e impulsaba el proyecto desde su casa. "Fueron unos inicios muy caóticos", señala Clements. "Ni siquiera podía levantarme de la silla." Las pegatinas fueron idea de Hardy. "La cruzada de una sola mujer", dice entre risas Clements. "Ella andaba por ahí pegándolas en baños públicos. Todos los días, corría a la oficina de correos con esta cesta de mimbre llena de pedidos. Cada Mooncup venía con una pegatina, así que nuestras usuarias también empezaron a pegarlas."

"Se trata de un concepto muy diferente al de las compresas y los tampones que siempre hemos utilizado. Para que alguien se anime a utilizar las copas menstruales, es necesario que otra mujer se lo recomiende", agrega.

Como era previsible, las consumidoras, que tienen una relación con las marcas de tampones que se remonta al instituto, reaccionaron con reservas. "Tengo muy buen recuerdo de la mujer que promocionaba los tampones y que vino a mi instituto, lo cual te demuestra lo astutos que eran", indica Clements. 

Tiene que ser doloroso, entonces, ver cómo las compañías de la competencia inundan el mercado con copas menstruales. ¿Qué les parece que Tampax haya lanzado su propia copa menstrual? "Han visto una oportunidad de negocio, han entendido que los tiempos están cambiando y se han subido al carro", responde Greene. El producto de Tampax, sin embargo, viene con un recipiente de plástico y está envasado también en plástico. "Hubiera sido deseable que se centraran en eliminar el plástico de un solo uso. Eso sería un enfoque ambiental inteligente, en lugar de añadir otro producto a la gama".

En cuanto a las demás marcas, Clements cree que vale la pena celebrar, aunque con prudencia, que los esfuerzos de su compañía han servido para transformar el pasillo de productos de higiene femenina de los supermercados. Sin embargo, advierte de que las empresas también deberían pensar en "dónde fabrican y si le añaden colores". "Además, he visto algunas marcas que dicen que es aconsejable cambiar la copa menstrual todos los años, y algunas que vienen en envases de plástico", añade.

Greene señala que la aversión por los residuos es la razón por la que Mooncup no ampliará su gama de productos. "No haremos toallitas o productos para limpiar la copa menstrual, toda esa parafernalia del consumismo, porque simplemente no son necesarios".

Cuando Hardy se jubiló en 2014, traspasó la propiedad del negocio a los empleados. También hay transparencia salarial. "A veces olvido que se trata de una práctica bastante radical", dice Clements. ¿Esta transparencia ha generado tensiones?, pregunto. Reconoce que a veces es complicado: "Para muchas personas, las conversaciones sobre dinero se convierten en algo muy personal". También le pregunto si la decisión de vender en Asos produjo alguna tensión, habida cuenta de las críticas a la trayectoria de la empresa en materia de derechos de los trabajadores y a sus almacenes, que los sindicatos han calificado de "oscuros molinos satánicos". "Es evidente que se esfuerzan por mejorar", dice Greene. "Nos pareció que era una oportunidad de llegar a un nuevo grupo demográfico".

Al margen del hecho de que algunas mujeres todavía puedan sentir aprensión ante la idea de un contacto tan directo con la sangre menstrual (que según las usuarias es mínima), las críticas a Mooncup son escasas. Pero no es aconsejable su uso en lugares donde no hay agua limpia para esterilizarla, o si a una determinada usuaria le recomiendan no usar un producto interno, explica Greene.

Hacia una publicidad "más feminista"

En los últimos años, la compañía ha apostado por anunciarse y ha trabajado con una agencia de publicidad que funciona como una cooperativa. Sin embargo, las directoras de Mooncup no quieren comprometer sus valores éticos. Muchas personas les han transmitido que creen en su causa, y por ello decidieron apostar por una estrategia diferente. Primero, lanzaron unos carteles que reivindican el amor hacia la vagina. Recibieron criticas, ya que muchas personas se quejaron a la Autoridad de Estándares de los Anunciantes por el uso de la palabra "vagina".

Más tarde, en 2015, llegó la campaña Period drama ("el drama de la regla"), que parodiaba a Poldark [una serie de época del Reino Unido]. El anuncio mostraba a una frágil dama que montaba a caballo agarrada a un hombre. Cabalgaban para ir a buscar tampones, cuando lo único que hubiera necesitado era una copa menstrual. "Nuestro objetivo era iniciar otro tipo de conversaciones feministas, más profundas, en el sector de los anuncios", indica Clements. De hecho, grabar el anuncio se convirtió en un drama feminista en sí. "Cuando el entrenador del caballo se percató de que se trataba de un spot de un producto de higiene femenina, decidió no rodarlo, pues pensó que eso dañaba la reputación del animal", explica Clements riendo.

No puedo finalizar la entrevista sin compartir con las fundadoras la única historia negativa que me han contado de su producto, la única negativa que conseguí tras entrevistar a decenas de consumidoras que están fascinadas con los beneficios de la copa menstrual y quieren que todo el mundo lo sepa. Una amiga me contó que en diez años solo se manchó una vez de sangre mientras llevaba una copa menstrual pero que fue "apocalíptico". "Con un tampón te puedes manchar un poco", me contó, "pero con una copa menstrual pierdes un volumen de sangre equivalente a una taza pequeña de café".

"Hmm," reflexiona Clements. "Normalmente te manchas cuando las utilizas por primera vez. Y por eso tenemos un teléfono para resolver las dudas de las consumidoras. A veces, se las introducen demasiado profundamente en la vagina, ya que es donde pondrías un tampón, y lo haces de forma instintiva. La tienes que introducir más abajo, para sellar la salida". El caso parece haberla dejado preocupada y promete indagar más sobre esta posibilidad.

De cara al futuro, Mooncup tiene que promover la nueva presentación de la caja con orgullo y llegar al mayor número de mujeres posible. ¿A Clements y Greene les aburre hablar de la regla todo el día? "Es divertido si has estado trabajando en la caseta de un festival durante unos días", dice Clements. "Al final de la semana, a menudo no sabes los nombres de las personas pero conoces el historial ginecológico de todas".

Por Jenny Stevens

05/11/2019 - 22:02h

Traducido por Emma Reverter

Publicado enSociedad
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