Lo que los mayores medios de información no están contando sobre EEUU

Se están produciendo grandes cambios en EEUU que apenas han sido dados a conocer en España por parte de los mayores medios de información que, en su intento de informar a los españoles sobre la situación política en aquel país, se centran en presentar (y predominantemente ridiculizar) la figura del presidente Trump, comentando sus extravagancias y falsedades. Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro (es interesante señalar, por las razones que citaré más adelante, que parece haber un redescubrimiento en aquel país de la clase trabajadora, a la que se había dado por desaparecida u olvidada, siendo sustituida por las clases medias.) Y es también interesante señalar que, aun cuando Trump ha sido votado por amplios sectores de la burguesía y la clase media, el hecho es que, sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, no habría sido elegido presidente de EEUU. En realidad, es incluso probable que sea reelegido de nuevo en 2020, y ello a pesar de que la mayoría de ciudadanos desaprueban su gestión. El sistema electoral de EEUU (que favorece a las fuerzas conservadoras), la enorme lealtad de sus votantes (el 82% de aquellos que lo votaron, volverían a hacerlo), y el desánimo y el rechazo de la clase trabajadora y de amplios sectores de las clases medias hacia el Partido Demócrata (que en su día se llamaba el Partido del Pueblo -the People’s Party­-, considerado, con una enorme generosidad, como el partido de izquierdas frente al partido de derechas, el Partido Republicano) son factores a favor de su reelección.

¿Por qué la clase trabajadora está votando a la ultraderecha? Por la misma razón que en Europa también lo hace

Tal como también ha ocurrido en Europa, el movimiento hacia la ultraderecha de votantes de la clase trabajadora se debe, en gran parte, al abandono por parte de los partidos de centroizquierda o izquierda de las políticas “labor friendly”, es decir, de las políticas públicas redistributivas que los habían caracterizado (y que habían favorecido al mundo del trabajo). Tal abandono ha ido acompañado de la adopción de políticas públicas de sensibilidad neoliberal que han incluido medidas que han debilitado mucho el mundo del trabajo, tales como las reformas laborales regresivas que han causado un gran aumento de las desigualdades (alcanzando niveles que nunca se habían conocido en los últimos cuarenta años y que han causado un claro deterioro de la calidad de vida y el bienestar de la clase trabajadora y demás componentes de las clases populares). Tales políticas neoliberales fueron iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, habiendo sido continuadas más tarde incluso por partidos gobernantes que se definían de centroizquierda o izquierda, como en los gobiernos de Clinton y Obama en EEUU, y Blair, Schröder y Zapatero en Europa.

De estas observaciones se deduce que el foco principal de la atención mediática debería ser el comportamiento de estos partidos gobernantes, intentando entender por qué sus bases electorales los han abandonado. Si hicieran esto, verían que los datos muestran claramente que fueron estas políticas neoliberales las que crearon una enorme crisis social que ha afectado sobre todo a las clases populares. Y es esta realidad la que el establishment político-mediático en EEUU ignora, enfatizando en su lugar las excelencias del modelo económico liberal de aquel país, mostrando su continuo crecimiento económico como mejor prueba de ello. Otros indicadores que también utilizan para mostrar la excelencia del modelo liberal estadounidense es la evolución de los indicadores tradicionales de eficiencia económica, tales como la tasa de desempleo, sin tener en cuenta que la gran mayoría de empleo nuevo es precario y temporal.

La falsedad del éxito del modelo económico neoliberal en EEUU

La tasa de desempleo en EEUU más divulgada en los mayores medios de información es, en teoría, muy baja (3,6% en mayo de 2019), y es la que el presidente Trump utiliza constantemente. También es la que los grandes medios de información españoles reproducen. Pero esta cifra es de escaso valor para conocer el estado del mercado de trabajo estadounidense. Una tasa más realista es la publicada por la Agencia de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, cuadro A-15, en “The employment situation – May 2019”) del gobierno federal, que utiliza la cifra de 7,1%, siendo mucho mayor para las personas con una educación inferior a la secundaria (que incluye la mayoría de la clase trabajadora no cualificada) y que es del 16% entre blancos y del 28% entre afroamericanos. Pero, además de la elevada tasa de desempleo, hay también una muy alta precariedad en el empleo, así como un proceso de uberización del mismo (es decir, la externalización de la relación laboral, pasando de ser empleado de una empresa a un autónomo, perdiendo así el trabajador toda capacidad de negociar los salarios y derechos laborales). Como consecuencia de estos hechos, ha habido un descenso de los salarios durante el período definido como “exitoso”. Para los trabajadores no cualificados, el salario por hora ha descendido desde 1973 un 17%.

Las consecuencias de estos cambios en unas cifras vitales para la población se muestran con toda claridad. Lo que los medios de información no dicen es que han aumentado de una manera muy notable las enfermedades y muertes por desesperación (“diseases of despair”) entre estos trabajadores no cualificados, incluyendo epidemias de consumo de opiáceos (habiendo crecido 17 veces el número de muertes por adicción a las drogas), epidemias de alcoholismo (causando tantos muertos en un año como el número de soldados muertos en las guerras de Corea y Vietnam), y así un largo etcétera.

El deterioro de la calidad de vida de las clases populares

Este deterioro, sin ser tan acentuado ahora como a principios del siglo XX, en los años 30 (durante la Gran Depresión), ha creado una enorme crisis de legitimidad del sistema liberal económico y de su establishment político-mediático. Y es esta crisis la que no se está analizando en los grandes medios y sobre la que no se está informando, lo cual es grave, porque sin entenderlo no se puede explicar el auge de la ultraderecha –representada por Trump– (que ha aparecido también en Europa por causas semejantes). Esta ultraderecha tiene características comunes con el fascismo, tales como un nacionalismo extremo y autoritario, una demonización y represión de las minorías y de los inmigrantes, una homofobia y machismo muy extremos, una narrativa antiestablishment que considera que el Estado está captado por las minorías raciales, un desprecio por el sistema parlamentario y por las instituciones representativas, un deseo de control de los medios de comunicación con intolerancia a la crítica, unas promesas de recuperar un pasado idealizado con eslóganes que contienen enormes promesas de imposible ejecución, un culto al líder al que se considera dotado de cualidades sobrehumanas, así como un canto a la fuerza, al orden y a la seguridad, con un ejercicio de la fuerza y la violencia sin frenos. Su gran agresividad, sin embargo, no aparece en forma de intervenciones militares (ya que son conscientes de los desastres que supusieron intervenciones previas de este tipo), sino en forma de bloqueos económicos como han sido los casos de Irán y Venezuela (que han provocado más muertos que los que hubiera habido en caso de conflicto armado). No hay duda de que el desarrollo y continuidad de tales políticas podrían llevar a un desastre.

Existe una diferencia, sin embargo, entre la ultraderecha gobernante en EEUU y el fascismo europeo en cuanto a sus políticas económicas. El fascismo conocido en Europa (y que era la defensa de la estructura del poder capitalista frente a la amenaza del socialismo y del comunismo) no era anti-Estado. Tenía un barniz social, con el cual intentaba llegar a la clase trabajadora. Así, el nacionalsocialismo era un intento de derivar a la derecha el enfado popular hacia el sistema capitalista. No así la ultraderecha actual en EEUU, que es profundamente anti-Estado, teniendo características del libertarismo. Vox ejemplifica en España el trumpismo, a diferencia de la ultraderecha francesa, por ejemplo, liderada por el partido de Le Pen.

Las limitaciones políticas de carácter identitario de lo “políticamente correcto”

Frente a esta amenaza, la estrategia de la izquierda estadounidense, a través del Partido Demócrata, fue enfatizar las políticas antidiscriminatorias de género y de raza, encaminadas a la integración de las mujeres y minorías en el establishment político-mediático del país. Se seguía una estrategia basada en lo “políticamente correcto”, es decir, con unas prácticas y un lenguaje antidiscriminatorio focalizados en políticas públicas de afirmación identitaria (repito, fundamentadas en el género y la raza).

Tales intervenciones, sin embargo, aunque importantes, han sido insuficientes. Su falta de atención hacia la discriminación de clase (es decir, hacia la discriminación contra las clases populares) ha sido su gran punto flaco. El fracaso de esta estrategia, en el caso del mayor movimiento feminista en EEUU (NOW), se ve claramente en que la mayoría de mujeres de clase trabajadora (la mayoría de mujeres) no votaron a la candidata feminista, Hillary Clinton, sino a Trump. El supuesto de que el movimiento feminista estaba hablando en nombre y en defensa de todas las mujeres no convenció a muchas mujeres, incluyendo la mayoría de mujeres de la clase trabajadora, que no votaron por la candidata de NOW, sino por Trump, que se presentó como el candidato antiestablishment neoliberal, centrado –según él- en el Estado federal.

La discriminación olvidada: la discriminación de clase

Las mujeres, como los hombres, pertenecen a distintas clases sociales, cada una de las cuales sufre distintas formas de discriminación, sosteniendo intereses distintos e incluso opuestos. Y la realidad es que parte de las dirigentes del movimiento feminista son mujeres de clase media alta ilustrada (es decir, con titulación universitaria) cuyas propuestas y cuyo discurso no atrae a las mujeres de clase trabajadora, o no las atrae con suficiente fuerza para superar su identidad de clase. Como cualquier ser humano, las mujeres tienen varias identidades, una de ellas la de ser mujer. Pero tiene también otras identidades, como la de la clase social a la cual pertenecen. Y esta última define también cómo se expresa la identidad como mujer. La mujer liberal burguesa (de clase alta) por ejemplo, tiene una visión de “ser mujer” distinta a la visión de la mujer trabajadora. Y esta realidad queda ocultada, sin embargo, cuando las primeras se presentan como representantes de todas las mujeres. Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales en EEUU es un claro ejemplo de ello.

Los derechos políticos y sociales están muy determinados por los derechos económicos

El discurso identitario se ha centrado en EEUU principalmente en los derechos políticos y sociales (como por ejemplo los derechos de representación, puestos de poder ocupados por las personas discriminadas, sean estas mujeres o minorías), pero muy poco en los derechos económicos.

Más concretamente, el discurso identitario en EEUU se ha centrado en corregir la discriminación de las minorías y de las mujeres, con propuestas para facilitar la integración de dichas personas discriminadas en la estructura del poder actual, asumiendo que tal integración ayudaría a todas las mujeres o miembros de las minorías. En este sentido, la estrategia feminista se ha centrado en los temas identitarios, facilitando la integración político-social de los sectores discriminados, con un énfasis en el desarrollo de los derechos políticos y sociales de representatividad, tanto en la esfera pública como en la privada. Sin embargo, ha ofrecido una atención muy limitada a los derechos económicos (los derechos que centran la atención de las clases populares -mujeres y hombres- tales como el trabajo y los salarios dignos, el acceso a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la jubilación digna, etc.). Al centrarse en combatir las discriminaciones por raza o género, han olvidado la discriminación por clase, facilitando así la imagen de que el objetivo de la estrategia del Partido Demócrata era la supuesta captura del Estado federal por parte de las minorías y las mujeres. Y así lo han percibido las clases discriminadas. El Partido Demócrata, por ejemplo, ha dejado de estar liderado por hombres blancos, siendo estos sustituidos ahora por mujeres y afroamericanos (la mayoría de clase media ilustrada, es decir, con formación académica), que continúan imponiendo políticas neoliberales como por ejemplo el estímulo de la movilidad de capitales e inversiones -la odiada globalización- que ha dañado a las clases populares. La Sra. Clinton, líder feminista, era la mejor promotora, como ministra de Asuntos Exteriores del gobierno Obama, de la globalización del capital estadounidense, lo que facilitó la desindustrialización de EEUU y dañó a la clase trabajadora industrial, eje del apoyo a Trump.

El socialismo como ideología transversal

Esta orientación exclusivamente identitaria evitó la transversalidad que ofrecía el concepto de clase social, lo cual habría permitido relacionar los distintos movimientos identitarios, mostrando su relación e interdependencia. De ahí la novedad y atractivo del socialismo: un proyecto basado en la universalización de los derechos sociales y de los derechos económicos, que mejore la calidad de vida de las clases populares (en su distinta y variada composición de género y raza) a través de un proyecto de empoderamiento y emancipación que una las distintas luchas para disminuir y erradicar la explotación con un hilo conductor, utilizando las instituciones representativas y las movilizaciones sociales para alcanzar su objetivo.

Y este es el proyecto que Bernie Sanders anunció en la presentación de su candidatura en Washington D.C. Habló del socialismo democrático como la continuación del New Deal iniciado por el presidente más popular que haya tenido EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt. Fue este el que habló de la necesidad de que el Estado federal garantizara, junto a los derechos sociales y políticos (la libertad de expresión, de asamblea y de religión, de participación en el proceso electoral, de acceso a la información y de organización, entre otros) los derechos económicos y sociales (como el derecho al trabajo digno y bien remunerado, a los servicios sanitarios, a la salud, a la educación -desde escuelas de infancia a la universidad-, a la vivienda digna y confortable, a un medioambiente de calidad y a la jubilación -también digna y satisfactoria-, entre otros).

La materialización de tales derechos exigía un cambio sustancial de las políticas públicas que, como había denunciado el presidente Roosevelt antes y Martin Luther King más tarde, habían sido favorables a ofrecer todo tipo de ayudas públicas a las rentas del capital y de las clases pudientes (el “socialismo para los ricos y para el mundo empresarial”, corporate socialism). España se podría haber añadido el socialismo bancario (por haber recibido la banca la ayuda pública más importante que el Estado haya hecho, con 60.000 millones de euros).

El socialismo para los ricos y el mundo empresarial

Lo que era necesario (según había apuntado Roosevelt) era un cambio de 180º en el tipo de socialismo. El socialismo democrático popular tenía que sustituir al “socialismo de las élites financieras y económicas”, socialismo este último que había sido un desastre y estaba (está) llevando a EEUU a la “barbarie”, forzando, como bien predijo Karl Marx, a tener que escoger entre “barbarie o socialismo”. Y la realidad lo está demostrando hoy también. Actualmente existe un gran rechazo hacia el capitalismo salvaje (el socialismo de los ricos) que Trump representa. La gran mayoría de los jóvenes y de las mujeres (los dos grupos con peores condiciones económicas) preferirían vivir en un socialismo democrático que no el capitalismo actual. En un país donde el 1% de la población estadounidense posee el 92% de todas las acciones bancarias y en el que el director ejecutivo de la compañía comercial más grande, Walmart (que tenía a la Sra. Clinton en su dirección), gana más de mil veces más que uno de sus empleados medios, no es sorprendente que las clases populares estén enfadadas. Y todo esto queda ocultado con el énfasis en Trump. Lo que es prácticamente nuevo en EEUU es que grupos que han sido víctimas del sistema, intenten romper con la monopolización de su victimismo para coordinarse e incluso unirse en un proyecto común que favorezca a todos los amplios sectores de la población que están explotados y discriminados. Para entender el elemento de transversalidad en su estrategia unitaria, hay que recuperar el concepto de poder de clase y el significado del socialismo. Este hecho, que es lo más importante en EEUU, es lo que el establishment político-mediático español quiere ocultar.

 

Por Vicenç Navarro

julio 11, 2019

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

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Algunos de los propósitos del trabajo son proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de las enfermedades. En la imagen, un alcatraz acarrea material para construir su nido.Foto Afp

Un experimento único para la observación de aves migratorias desde el espacio se activa en la Estación Espacial Internacional (EEI), resultado de un proyecto ruso-alemán.

 

Según un comunicado del DLR (Centro Aeroespacial Alemán), el experimento comenzó ayer su fase operativa después de varios años de preparación intensiva y de que el hardware requerido para ello está en el módulo Zvezda en el sector ruso de la estación espacial.

 

Icarus tiene la intención de investigar los flujos migratorios globales de los animales; en primer lugar se trata de pequeñas especies, como pájaros y murciélagos. Portan pequeños transmisores, de menos de cinco gramos, y se conocen como etiquetas, que recopilan información sobre su comportamiento migratorio y la transmiten a la EEI.

 

"Introducida ésta en una base de datos, el objetivo es ayudar a proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de enfermedades, así como ayudar a practicar una agricultura más sostenible", explicó Johannes Weppler, director de proyectos Icarus en el DLR. Esto se debe a que los animales, a diferencia de los humanos, a menudo reaccionan mucho antes y tienen una mayor sensibilidad a los cambios en el ambiente.

 

Las antenas receptoras en EEI pueden recibir datos de más de 15 millones de transmisores en todo el mundo.

 

En la Tierra, las etiquetas adjuntas a los animales recopilan información sobre su comportamiento. Para ello, almacenan coordenadas GPS, aceleración y datos ambientales. La información es decodificada por la computadora Icarus y transferida a la estación en Moscú. Luego se introduce en la base de datos Movebank.org, que fue desarrollada por el Instituto Max Planck y la Universidad de Konstanz.

 

Crean moléculas que abren el camino a nuevos antibióticos

Investigadores franceses crearon moléculas eficaces para eliminar las bacterias resistentes a los tratamientos y que parecen no desarrollar otras mutaciones que impidan su efectividad, lo que apunta a "candidatos prometedores al desarrollo de nuevos antibióticos".

 

Los resultados en los roedores, los cuales fueron publicados el martes en la revista estadunidense Plos Biology, tendrán que ser todavía confirmados en pruebas clínicas en humanos, destacan los equipos de bioquímicos y químicos del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica francés y de la Universidad de Rennes.

 

"Nos dimos cuenta de que una toxina fabricada por los estafilococos dorados, cuyo papel era facilitar la infección, era también capaz de matar a otras bacterias", explicó Brice Felden, principal autor del estudio, en un comunicado.

 

Los expertos modificaron esa molécula para suprimir su toxicidad, conservando sus propiedades antibacterianas.

 

Cepas

 

De la veintena de moléculas creadas, dos resultaron eficaces para tratar a ratones infectados con cepas resistentes de estafilococo dorado y de Pseudomonas aeruginosa, bacteria que causa infecciones intrahospitalarias.

 

La actividad antibacteriana de estos compuestos se debe en parte a su capacidad de provocar una permeabilidad de la membrana de las bacterias infecciosas, lo que conlleva su muerte.

 

No se ha observado ninguna toxicidad en las otras células ni órganos, "ya sea en el animal o en humanos", precisaron los investigadores.

 

Además, las bacterias en contacto con estos antibióticos no desarrollaron ninguna resistencia a estas nuevas moléculas, incluso cuando los científicos crearon condiciones favorables para ello.

 

"La prudencia sigue imponiéndose, ya que el experimento fue realizado en plazos cortos", advirtió el texto.

 

"Las nuevas moléculas son candidatas al desarrollo de nuevos antibióticos, que aporten tratamientos alternativos a la resistencia de los antimicrobianos", estimó Felden.

El poder descomunal del Big Pharma es de tal magnitud, que Trump se dispone a ejercer una "orden ejecutiva" que exaspera a sus congéneres del Partido Republicano, adictos al libre mercado al precio que fuere, y que se aproxima más a la postura del Partido Demócrata.

Trump basa su relección en tres ejes: 1) la migración –que ya "resolvió" en su muy peculiar estilo con México–; 2) el auge económico que posponga recesión (https://bit.ly/2Ux9Qh2), cuyo punto estelar ha sido el alza bursátil, y 3) la disminución del precio de los medicamentos de patentes que se encuentran por las nubes y que constituyó otra de sus promesas de campaña.

 

Trump prepara una "orden ejecutiva" que declare la "Cláusula de Naciones Favorecidas para precios de los medicamentos y así Estados Unidos no pague más que el país con menores precios".

 

Trump Inquirió la razón por la cual Canadá, al unísono de otros países, "pagan menos" que Estados Unidos por los mismos medicamentos (https://bit.ly/2LEwoYl).

 

Después de su diatriba, el Índice Bursátil de Medicamentos periclitó 1.6 por ciento (https://cnb.cx/2YDfRYi).

 

Tres días antes, The Washington Post señaló el deseo de Trump de disminuir los altos precios de los medicamentos de patente y abrazó la propuesta de Ron DeSantis, gobernador de Florida –donde probablemente se decida la reelección–, para importar medicamentos de Canadá que tienen menor precio (https://wapo.st/2FZmmgT).

 

El libanés-estadunidense Alex Michael Azar II, hoy secretario de Salud y Servicios Humanos (sic) –anterior subsecretario en la misma secretaría con Baby Bush–, fue presidente de la trasnacional Eli Lilly –décimo lugar del pulpo farmacéutico global “Big Pharma (https://bit.ly/2S1GWC1)” y productora de la insulina para la diabetes tipo 1 que duplicó su precio en sólo cuatro años –y fue miembro del consejo de administración de la entelequia cabildera Biotechnology Innovation Organization.

 

El secretario de Salud arguye que la importación de medicamentos será inefectiva para disminuir los precios, lo cual llevará "a problemas de seguridad, ya que no existe manera de impedir el redireccionamiento de los falsos medicamentos (de otros países) que pasen por Canadá".

 

La Federal Drug Administration (FDA) de Estados Unidos ha facilitado la adopción de "medicamentos genéricos" para intentar aplacar la avaricia del oligopólico Big Pharma.

 

El secretario de Salud no es San Jorge, ni aspira a serlo, para aniquilar al dragón del cartel farmacéutico que se encuentra entre los principales cinco magnos negocios globales, con ingresos de casi un billón de dólares (952 mil 510 millones de dólares), prácticamente equiparable al PIB de México, y que lo colocan con los otros cuatro grandes rubros: los hidrocarburos, los estupefacientes, la venta de armas y la trata de personas.

 

El ranking del “ Top 10 (https://bit.ly/2XtUtUj)” de las trasnacionales farmacéuticas, por su “participación de mercado (market share)”: 1) Pfizer Inc (Estados Unidos); 2) Novartis (Suiza) –que, por cierto, vende el medicamento más caro del mundo en 2,12 millones de dólares para la atrofia muscular espinal (¡por fortuna, es de una sola toma!); 3) F Hoffmann-La Roche Ltd (Suiza); 4) Merck & Co Inc/MSD (Estados Unidos); 5) Johnson and Johnson (Estados Unidos); 6) GlaxoSmithKline Plc (Gran Bretaña); 7) Sanofi (Francia); 8) AbbVie Inc (Estados Unidos); 9) Bayer AG (Alemania), y 10-Eli Lilly and Co (Estados Unidos).

 

El Partido Demócrata, en búsqueda de adeptos para la elección, presiona con plausibles propuestas para importar medicamentos de menor costo de Canadá, así como negociar los precios de los medicamentos de los Seguros Médicos (Medicare).

 

Pese al abordaje bipartidista para intentar someter al cartel farmacéutico, la FDA sólo ha conseguido facilitar la aprobación récord de "medicamentos genéricos".

 

El poder descomunal del Big Pharma es de tal magnitud, que Trump se dispone a ejercer una "orden ejecutiva" que exaspera a sus congéneres del Partido Republicano, adictos al libre mercado al precio que fuere, y que se aproxima más a la postura del Partido Demócrata.

 

The Washington Post cita a allegados de Trump quienes señalan que tanto la esterilidad de la diplomacia negociadora con el Big Pharma como su "frustración por la carencia de herramientas del Poder Ejecutivo para disminuir los precios de los medicamentos" se ha vuelto su “obsesión (sic)”.

 

Mas bien, la relección es su verdadera "obsesión" sicológica.

 

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La ONU alerta de que el auge mundial del consumo de opioides ya es una “crisis” en África

El informe anual sobre drogas advierte del gran aumento del uso del tramadol fuera de los circuitos médicos regulados

 

 

El auge mundial del consumo de opioides sintéticos está lejos de detenerse y el abuso de estas sustancias ya está provocando una "crisis" en zonas del planeta como África y Oriente Próximo, alerta el Informe mundial sobre drogas 2019 de la ONU presentado este miércoles en Viena.

El estudio pone el foco en la enorme popularidad que está adquiriendo el tramadol, una presentación que proporciona los efectos analgésicos típicos de los opioides. También se utiliza como relajante y para mejorar el rendimiento intelectual y físico.

"Esto hace al tramadol atractivo para amplios sectores de la sociedad, incluyendo estudiantes durante los exámenes y conductores de autobús y taxi en una serie de países en desarrollo que, de otra forma, no usarían opioides", señala el informe.

Las incautaciones de esta sustancia en todo el mundo han pasado de 10 kilos en 2010 a 125.000 en 2017 y la ONU alerta sobre su impacto en la salud en una región del planeta con escasos recursos. El tramadol para uso no médico es elaborado ilegalmente en el sudeste asiático y tiene en Nigeria su principal puerta de entrada a África.

La oficina de la ONU advierte que, aunque esta droga no ha recibido la misma atención mediática que sustancias como el fentanilo, es un peligro que "requiere igualmente la atención internacional". La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que el uso no médico del tramadol "tiene el potencial de precipitar el abuso y la dependencia de la droga".

En Nigeria cuatro millones de personas, un 4% de la población adulta total, probó esta droga al menos una vez en 2016. En Egipto el tramadol es ya la segunda droga más consumida entre los alumnos de secundaria y también se ha detectado un extendido uso en Irán y Palestina.

"El uso no médico de opioides en África es un grave problema", alerta Angela Me, la principal autora del informe. Según Me, se ha desarrollado un mercado propio de producción y venta ilegal de tramadol, con dosis mucho más altas que las del producto farmacéutico que se compra con receta. La ONU señala que la facilidad de acceso, su menor precio y la noción de que al ser un medicamento —en España se vende como analgésico con receta—  es menos peligroso explican su elevado uso.

Más allá del tramadol, el informe concluye que la población que consume opiáceos —término que incluye un grupo de sustancias que van desde el opio natural y sus derivados, como la heroína, a moléculas sintéticas como el fentanilo y el tramadol— aumentó un 56% en los dos últimos años. La ONU considera que la crisis que vive Estados Unidos, con decenas de miles de muertes, no está ni de lejos acabada.

Más muertes

El informe de la ONU también destaca que el consumo de drogas causa más muertes que nunca y que el mercado ilegal está en máximos históricos. Naciones Unidas ha elevado su estimación de muertes vinculadas al consumo de drogas en el mundo hasta unas 585.000 en 2017, frente a los 450.000 fallecimientos que calculó que se produjeron en 2015. Esta subida se debe a una mejor comprensión de la situación global gracias a nuevos datos, entre otros, procedentes de India y Nigeria, dos de los países más poblados del mundo.

Estos datos "completan y complican aún más la imagen global que plantean los desafíos que afrontamos", resume en el informe el director de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Yuri Fedotov. En 2017 unos 271 millones de personas —el 5,5% de la población mundial de 15 a 64 años— consumió drogas, una cifra similar a la del año anterior, pero un 30% mayor que la de 2009. De esos consumidores, los más problemáticos son los que tienen graves problemas de drogodependencia, que pasan de 30,5 a 35 millones debido a los nuevos datos aportados por la India y Nigeria.

La droga más popular es el cannabis, con unos 188 millones de consumidores, pero las más letales, con diferencia, son los opioides, causantes de dos tercios de las muertes atribuidas al consumo de estupefacientes. 

Por el lado de la producción, tanto el opio como la cocaína alcanzaron niveles récords, mientras que las drogas sintéticas siguen expandiéndose. La producción mundial de cocaína en 2017, estima el informe, alcanzó un récord histórico con 1.976 toneladas, un 25% más que el año anterior. El 70% de esta producción, con una pureza del 100% procede de Colombia, país que entre 2013 y 2017 prácticamente triplicó la superficie destinada a su cultivo al pasar de 48.000 a 171.000 hectáreas, recoge la ONU.

También la cantidad de cocaína incautada por las fuerzas de seguridad es la mayor de la historia:  1.275 toneladas, un aumento del 13% respecto al año anterior y un dato que parece apuntar a una mejora de la cooperación policial internacional. Los enormes decomisos de cocaína realizados significan que "la cantidad de cocaína disponible para el consumo ha aumentado a un nivel más lento que la producción", señala el informe. Pese a ello, destaca la ONU, el consumo de esta droga "está creciendo en Norteamérica y Europa Occidental".

La producción de opio estimada en 2018 ascendió a 7.790 toneladas, cifra de las más altas de la serie histórica, aunque inferior a la del año anterior. Afganistán es de largo el mayor productor de opio del mundo, pero detrás se sitúa ya en 2017 México con 586 toneladas, después de superar a Myanmar. Los cultivos de adormidera en México han subido anualmente en la última década desde las 6.900 hectáreas de 2007 a las 30.600 de 2017.

Las drogas sintéticas también están en auge y siguen expandiéndose. En Asia, el continente más poblado, son las más consumidas. La ONU reconoce que es difícil hacer estimaciones sobre estas drogas sintéticas, pero el incremento de las incautaciones y el descenso de los precios apuntan a un mercado en continua expansión.

EFE

Barcelona / Viena 26 JUN 2019 - 13:41 COT

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 Juan José García Ripoll, investigador del Instituto de Física Fundamental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. kike para

 

 

Gigantes tecnológicos como IBM, Microsoft, Intel o Google centran sus esfuerzos en liderar la batalla de la computación cuántica. Esta tecnología está llamada a revolucionar la informática en el futuro por su capacidad de cálculo extraordinaria. Pero también pone en riesgo los sistemas de cifrado actuales. “La mera existencia del ordenador cuántico, ya no como concepto sino como realidad experimental, supone que hay que abandonar las técnicas de criptografía convencional”, explica Juan José García Ripoll (Madrid, 1974), investigador del Instituto de Física Fundamental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Esta herramienta, “potencialmente, puede descifrar las claves que estamos transmitiendo por Internet”. Es decir, alguien podría almacenar toda esa información y en un futuro acceder a ella. Para García Ripoll, “que nuestras comunicaciones con el banco se intercepten ahora y se desencripten dentro de 10 años no es un problema”. Pero sí lo es desde el punto de vista de Estados, de organizaciones gubernamentales, de defensa o de grandes empresas.

Hay países como China o Estados Unidos que invierten mucho dinero en esta investigación. “Puede ser peligroso que un Estado tenga un ordenador cuántico, no lo sepamos y esté desencriptando las claves de todo el mundo”, afirma. Pese a que considera que esta situación es “improbable”, señala que “es un riesgo lo suficientemente importante como para que Europa y otros países decidan invertir en el campo”.

La amenaza que supone la computación cuántica para los sistemas de cifrado actuales obligará a crear nuevos algoritmos de cifrado capaces de resistir a estos ordenadores cuánticos. El investigador explica que hay dos rutas posibles. “Una es buscar problemas matemáticos más difíciles y demostrar que esos problemas no se pueden romper en un ordenador cuántico. Eso parece bastante difícil porque demostrar que algo no se puede hacer es aún más difícil que demostrar que se puede hacer”, explica García Ripoll, que forma parte del grupo de Información Cuántica del Instituto de Física Fundamental y ha sido uno de los ponentes en Mañana empieza hoy, un evento en el que expertos de diversas temáticas han reflexionado sobre los retos del futuro próximo.

La otra alternativa es apostar por lo ya han comenzado a hacer China y algunos países en Europa: “Implementar criptografía cuántica”. Es decir, “transmitir claves utilizando sistemas cuánticos que sabemos que nadie puede interceptar porque en el momento en el que se interceptan, estropean las superposiciones que hemos creado y se puede saber que alguien ha mediado esa comunicación que estamos intentando establecer”.

La criptografía cuántica “es una realidad tecnológica ahora mismo”. En España, Telefónica ha investigado en este ámbito: “Ha demostrado que en principio es una solución comercialmente viable. Es la primera empresa en comprobar que es posible hacer criptografía a través de la red comercial de fibra óptica”. Más recientemente, el pasado 13 de junio, Bélgica, Alemania, Italia, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos y España firmaron una declaración en la que acordaron explorar juntos durante el próximo año cómo desarrollar y desplegar una infraestructura de comunicación cuántica en toda la Unión Europea en los próximos diez años.

García Ripoll sostiene que también es todo un reto conseguir un estándar de certificación para la criptografía cuántica: “Qué seguridad hay, cómo medirla, cómo comprobarla… En este proceso de estandarización y certificación también existe la pregunta de en qué países confiamos. Ahora mismo casi toda la criptografía cuántica comercial se desarrolla con componentes que vienen de China”, afirma. Con las recientes polémicas en las que se ha visto envuelto el país asiático, el investigador explica que Europa también se plantea si estas tecnologías tienen que ser desarrolladas solo en el continente o en colaboración con otros países como China, Estados Unidos o Canadá.

El ordenador cuántico todavía no es competitivo

La criptografía cuántica “es algo que en corto plazo puede tener un impacto mucho mayor que la computación cuántica”. Pero a largo plazo se espera que las posibilidades de este tipo de computación sean infinitas. García Ripoll afirma que normalmente se tiende a pensar “en el ordenador cuántico como si fuese una evolución del tradicional”: “No es cierto porque ni siquiera tiene la misma arquitectura. Un ordenador cuántico no tiene una memoria RAM, un disco duro y un procesador”.

Además, mientras que los ordenadores tradicionales usan bits, los cuánticos utilizan cubits. Los bits tradicionales guardan la información como 0 y 1. Los cubits, pueden ser 0 y 1 a la vez por un fenómeno conocido como superposición. De esta forma, la cantidad de información que se puede acumular crece de forma exponencial. Se espera que los ordenadores cuánticos resuelvan problemas diferentes a los que se enfrentaría uno tradicional.

“Son problemas muy fundamentales, no son los problemas que uno se encuentra en el día a día”, afirma García Ripoll. Por ejemplo, señala que los ordenadores cuánticos podrían servir para buscar rutas para coches, el diseño de moléculas en química o incluso para estudiar reacciones químicas. También para problemas específicos y muy complejos en sectores como la medicina, los riesgos financieros o la ciencia de los materiales.

Pero por el momento, la investigación se encuentra “en una etapa muy preliminar”: “El ordenador cuántico todavía no es competitivo en el sentido de que todavía no es extremadamente rápido y fiable”. Los investigadores se centran principalmente en “estudiar problemas modelo que se podrían resolver en un ordenador cuántico más grande”: “Únicamente estamos comprobando que se pueden resolver”. García Ripoll pone como ejemplo a Volkswagen, que está explorando con diversas empresas problemas de optimización de tráfico. También se están haciendo problemas de finanzas y análisis de riesgo como “simular cómo una pequeña cartera de activos evoluciona en el tiempo”.

Computación en la nube

No todo equipo de investigación puede tener su propio ordenador cuántico, sino que es habitual que utilicen los de grandes compañías a través de la nube. IBM permite acceder a sus sistemas cuánticos desde 2016 a investigadores de todo el mundo. Hace apenas unas semanas el Consejo General de Investigaciones Científicas (CSIC) e IBM anunciaron un acuerdo para impulsar la computación cuántica en España. Los científicos del CSIC, entre ellos García Ripoll, podrán hacer experimentos y probar sus algoritmos cuánticos sobre los sistemas IBM Q a través de la nube del gigante tecnológico estadounidense.

En el ámbito de la computación cuántica, García Ripoll sostiene que hay dos cuestiones clave de las que todavía no se tiene respuesta. “¿Cuándo un problema va a ser más rápido de resolver en un ordenador cuántico que en uno clásico?”, se pregunta. Es lo que se llama la ventaja cuántica. “El reto inmediato a corto plazo es encontrar un problema que se resuelva más rápido en un ordenador cuántico y que se demuestre en un laboratorio”, afirma el investigador, que asegura que también es importante conseguir fabricar ordenadores donde las superposiciones vivan más tiempo.

“Los ordenadores cuánticos que hay son demasiado ruidosos”, sostiene. Un cubit puede estar en dos estados a la vez, pero esa superposición con el tiempo se deteriora y el sistema colapsa sobre uno de los dos estados de manera aleatoria por influencia del entorno. Esto se debe a que “el ordenador cuántico no está aislado y está atravesado por campos electromagnéticos que miden de forma muy lenta, pero destruyen el estado cuántico que tenemos a través de esas medidas”: “Se pierde la superposición en tiempos de 10 o 100 microsegundos”.

Hay una segunda cuestión de la que todavía no se tiene respuesta: “¿Hay problemas que no se van a resolver en un ordenador cuántico?”. “Es muy probable que sí. Si todos los problemas se pudieran resolver de manera eficiente en un ordenador cuántico, eso sería un resultado brutal para la matemática y la ciencia de la computación. No se espera que eso ocurra”, responde acto seguido. Es posible, según señala, que un ordenador cuántico no pueda resolver un problema en el que tenga que encontrar en vez de una única solución, todas las soluciones óptimas del mismo.

Lo ejemplifica de la siguiente manera: “Tengo un camión o un conjunto de camiones que tienen que repartir todos estos paquetes por todas estas ciudades. Hay que encontrar las rutas óptimas en las que se tarde el mínimo tiempo, se gaste el mínimo combustible... A lo mejor te encuentro una, pero decir cuántas rutas óptimas o iguales hay es un problema mucho más exhaustivo. Esa diferencia en la práctica puede no ser útil porque con tener una solución útil me vale, pero sí define los límites desde el punto de vista de las matemáticas a cualquier computacion que el ser humano pueda hacer".

Por Isabel Rubio

25 JUN 2019 - 03:38 COT

Varias imágenes de un cuerpo humano completo obtenidas por el nuevo escáner Explorer./UCDAVIS/UNITED IMAGING

Una máquina permite obtener imágenes en 3D de una vez y en segundos y un láser detecta y destruye las células cancerosas errantes.

 

 

Imágenes de todo el cuerpo humano de una vez y en pocos segundos, con una dosis mínima de radiación, es lo que consigue un nuevo escáner médico cuyo uso se acaba de aprobar en Estados Unidos. Es el primer aparato que puede formar una imagen en tres dimensiones de un cuerpo humano de una vez.

La nueva máquina, denominada Explorer, se ha librado, por ahora al menos, de la guerra comercial de Estados Unidos con China, ya que es el fruto de la colaboración de un equipo científico de la Universidad de California en Davis y la empresa china United Imaging, con base en Shanghai, que acaba de presentarse en el mercado estadounidense.

Combina dos técnicas, la tomografía por emisión de positrones (PET) y la tomografía por rayos X y sus creadores creen que abre todo un abanico de nuevas aplicaciones en medicina. Las impresionantes imágenes que consigue se pueden utilizar, esperan, para medir flujos de sangre o el metabolismo de la glucosa, la acumulación de placas en las arterias o la concentración de bacterias en caso de infección, además de comprobar cómo funcionan los nuevos medicamentos o terapias.

Este avance tecnológico, como otros en técnicas de diagnóstico por imagen, no se añadirá automáticamente a la cartera de servicios sanitarios, debido a su previsible muy elevado precio, al menos al principio, pero eso no impedirá que tenga un mercado en los países más ricos, en parte para cuestiones de investigación. En aplicaciones clínicas será especialmente útil para imágenes de niños, que no se están quietos durante los 20 minutos que tardan los actuales PET, y en investigación para ver cómo se disemina una sustancia por el cuerpo o detectar las células cancerosas que se extienden a partir del tumor original.

Simon Cherry y Ramsey Badawi, investigadores de la Universidad de California, llevaban 13 años desarrollando la idea de un escáner de cuerpo completo que obtuviera imágenes en una fracción de tiempo del que tardan los actuales.

Obtuvieron financiación de 15,5 millones de dólares de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) para conseguirlo, uniendo ocho escáneres PET convencionales (que tienen forma de anillo) en un tubo de dos metros de longitud. El aparato obtiene la imagen de todo el cuerpo en 40 veces menos tiempo que los originales y con 40 veces menos dosis de radiación inyectada al paciente.

La ciencia que hay detrás de un PET es un modelo estupendo de cómo se aplica la investigación básica, en este caso a través de marcadores radiactivos inyectados en la persona. “Es un bello ejemplo de la famosa ecuación de Einstein”, recuerda Cherry.

Perseguir por todo el cuerpo el virus del sida (para saber dónde se oculta cuando no da síntomas por la terapia antirretroviral) o las células que causan metástasis en los cánceres es uno de los campos de aplicación de la nueva máquina. Para esto último se acaba de presentar otra técnica, basada en el láser, que se ha probado en pacientes de melanoma, un cáncer muy agresivo. En este caso es una técnica no invasiva, porque el láser analiza desde fuera el flujo sanguíneo, detecta las células cancerosas circulantes y las destruye, según explican los investigadores de la Universidad de Arkansas, liderados por Vladimir Zharov, en la revista Science Translational Medicine.

Es la primera vez que se demuestra esta posible terapia, que denominan biopsia líquida in vivo, en humanos, aseguran estos científicos. La plataforma láser Cytophone, explican, es una técnica fotoacústica rápida y muy sensible que detectó las muy escasas células cancerosas presentes en las venas de los brazos en 27 de los 28 pacientes con melanoma estudiados, sin generar falsos positivos en otros 19 sujetos de control. La técnica da sus primeros pasos pero promete, señalan los expertos.

madrid

18/06/2019 07:36 Actualizado: 18/06/2019 07:36

Pfizer ocultó indicios de que uno de sus fármacos podría prevenir el alzhéimer

El gigante farmacéutico decidió no llevar a cabo un costoso ensayo clínico para indagar en un posible nuevo uso de un medicamento, según ‘The Washington Post’

Fue un hallazgo sorprendente. En 2015, tras analizar cientos de miles de reclamaciones de seguros, un equipo de investigadores de Pfizer descubrió que uno de los fármacos superventas de la compañía, el Enbrel, un potente antinflamatorio para tratar la artritis reumatoide, podía reducir el riesgo de padecer alzhéimer en un 64%. Así lo revela The Washington Post en una información exclusiva, basada en documentos internos de la compañía a los que ha tenido acceso.


Sucede que verificar esos efectos del medicamento habría requerido un costoso ensayo clínico. Y, tras un largo debate interno, el gigante farmacéutico decidió no proseguir con la investigación y no hacer públicos los resultados, según ha confirmado la compañía al diario.


“El Enbrel podría potencialmente prevenir, tratar y ralentizar la progresión del alzhéimer”, decía el documento de PowerPoint, según The Washington Post, preparado por un grupo de investigadores de Pfizer para presentar a un comité interno de la compañía en febrero de 2018. Dichos expertos, del departamento de enfermedades inflamatorias e inmunología, pidieron a Pfizer llevar a cabo un ensayo clínico con miles de pacientes y un coste estimado de 80 millones de dólares (71,2 millones de euros).


Pero, según explicó Pfizer al Post, después de tres años de estudios internos la compañía entendió que la expectativa de que el Enbrel previniera el alzhéimer no era alta porque el fármaco no alcanza directamente el tejido cerebral. La decisión de no continuar investigando fue exclusivamente científica, dijo un portavoz de la compañía. Asimismo, consideraron que publicar un resumen de sus hallazgos estadísticos no habría cumplido con sus "rigurosos estándares científicos”.


Pfizer sí compartió sus datos en privado con al menos un científico prominente, según el Post. Pero otros investigadores consultados por el diario consideran que, al menos, la compañía debía haber publicado esos datos para que pudieran acceder a ellos otros científicos. Las compañías farmacéuticas han sido blanco frecuente de críticas por ocultar los efectos negativos de sus productos. Pero no existe consenso sobre qué obligaciones tienen las farmacéuticas de difundir posibles efectos positivos nuevos.


La búsqueda de tratamientos para el alzhéimer ha sido hasta la fecha frustrante. A pesar de los miles de millones invertidos en investigación, no se encuentra un fármaco que prevenga o trate eficazmente esta enfermedad neurodegenerativa, la forma más común de demencia, que se caracteriza por la pérdida de memoria y otras capacidades mentales y que, hoy por hoy, es incurable y afecta, al menos, a medio millón de pacientes nuevos al año. Más de 400 ensayos clínicos han fracasado desde que el último fármaco para el alzhéimer, que solo trata los síntomas y de manera temporal, fuera aprobado hace más de 10 años.


No es infrecuente que medicinas desarrolladas para tratar una condición acaben siendo utilizadas para otra. La propia Pfizer conoce un sonado caso de éxito: el de la popular Viagra, que fue concebida para tratar la hipertensión y ha acabado como tratamiento para la disfunción eréctil, generando multimillonarias ganancias para la compañía. A diferencia de aquel caso, Enbrel no está protegido en la actualidad con una patente exclusiva, como sí lo estaba en su momento la Viagra, lo que reduce las ganancias y los incentivos para investigar otros usos del fármaco.


En el momento en que concluían las deliberaciones internas sobre el Enbrel, de hecho, Pfizer estaba abandonando la investigación sobre alzhéimer. La compañía anunció en enero de 2018 el cierre de su división neurológica. Aquella misma semana, se conoció el fracaso de dos fármacos experimentales desarrollados por otras compañías.

Por Pablo Guimón
Washington 5 JUN 2019 - 13:15 COT

 

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Cada año te comes 50.000 partículas de plástico

Un estudio de la Universidad de Victoria, en Canadá, cifra en 50.000 las micropartículas de plástico que ingerimos cada año.

50.000 partículas de media. Es la cantidad de plásticos que consume cada persona en un solo año, a las que se suma una cantidad similar que también se mete en tu organismo por la respiración. 

Es lo que explica un estudio publicado en la revistaEnvironmental Science and Technology, en el que se recopilan datos de 26 estudios previos sobre las cantidades de plásticos presentes en pescados, mariscos, azúcar, sal, cerveza y agua, así como en el aire de diversas ciudades. En el estudio publicado se usan también las guías en cuanto a dieta del Gobierno de Estados Unidos. Frente a las 50.000 partículas ingeridas por las personas adultas cada año, las niñas y niños ingieren solamente algo menos, 40.000.


Según señala un reportaje sobre este estudio publicado por The Guardian, la cantidad de plásticos ingerida en realidad es bastante mayor, ya que solo han sido analizados algunos tipos de comidas y bebidas. “La mayoría de tipos de comida y bebida no han sido analizadas, el estudio solo valora el 15% de las calorías que se ingieren”, explica el reportaje de The Guardian. Kieran Cox, de la Universidad de Victoria en Canadá, que dirigió el estudio, señala al diario británico que “hay grandes vacíos de datos que hay que completar”. Entre estos vacíos, señala la cantidad de microplásticos presentes en tipos de comida como la carne, los productos procesados o los vegetales. “Es muy probable que tengan grandes cantidades de partículas de plástico”, apunta.


El agua embotellada es, según este estudio, uno de los productos que más aumenta la ingesta de plásticos. “Adicionalmente, los individuos que ingieren las cantidades recomendadas de agua solo embotellada, puede que estén ingiriendo 90.000 microplásticos cada año, frente a los 4.000 microplásticos de aquellos que consumen agua del grifo”.


2019-06-06 06:09:00

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“Sin posibilidades de sublimar a través del trabajo, es muy difícil conservar la salud mental”

Es psicoanalista, pero plantea algo no muy tenido en cuenta desde el psicoanálisis: el trabajo como base de la identidad, fuente fundamental de sentido para la vida y mediador para la autorrealización en lo social

 

El histórico teatro IFT de la ciudad de Buenos Aires se llenó. No había un recital ni una obra de teatro sino la conferencia “Trabajo, precarización y subjetividad”, brindada por el prestigioso psicoanalista francés Christophe Dejours, que llegó al país invitado por la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) y la editorial Topía. El público variopinto que acudió a escucharlo estaba compuesto por personajes del ambiente psi (profesionales, profesores, intelectuales, estudiantes), pero también por integrantes de sindicatos varios interesados en las ideas de Dejours sobre el trabajo y su relación tanto con la salud como con la enfermedad.


Considerado el padre de la Psicodinámica del Trabajo, este especialista plantea algo no muy tenido en cuenta desde el psicoanálisis: que el trabajo es la base de la identidad, una fuente fundamental de sentido para la vida y un mediador irreemplazable para la autorrealización en lo social. “El capitalismo actual viene intentando imponer sentidos para naturalizar su degradación, con el fin de abaratar costos y aumentar ganancias”, advierte en conversación con PáginaI12. “De la forma en que nos apropiemos del trabajo y de lo producido, de las estrategias de defensa colectiva construidas por trabajadoras y trabajadores, dependerá que el trabajo pueda o no constituirse en un medio de experimentación de la solidaridad y como antídoto a la alienación que impone el neoliberalismo”.


–Para la concepción clásica del psicoanálisis la explicación de las conductas humanas se plantea a partir de la centralidad de la sexualidad. Pero desde su perspectiva el trabajo también ocupa un lugar central tanto como fuente de sufrimiento como de placer. ¿De qué manera el trabajo deja de tener un lugar marginal en la constitución de la subjetividad?


–Siendo esquemático se puede decir que hay dos ejes en la realización de uno mismo. La realización personal en el campo erótico pasa por el amor, que es el campo habitual del psicoanálisis. El segundo campo es la realización de uno en el campo social, eso pasa por el trabajo. En estos dos campos delimitan dos tipos de destino para la pulsión: uno sexual y el otro sublimatorio. Cuando uno se refiere a la concepción freudiana, la sublimación fue considerada como exclusiva de seres excepcionales, los grandes hombres, Miguel Ángel o Leonardo Da Vinci. Pero la clínica del trabajo muestra que la cuestión de la sublimación se encuentra presente en todos los que trabajan. En cada oficio la cuestión de la sublimación está presente. La clínica muestra que cuando se puede aprovechar o tener la suerte de contar con una buena organización del trabajo, que permite su desarrollo, la sublimación se beneficia, funciona. Esa es la forma principal de la transformación del sufrimiento en el trabajo en el placer en el trabajo. Pero no es solamente generador de placer, la victoria sobre el sufrimiento es una victoria desde el punto de vista de la salud. Cuando uno está forzado a trabajar mal, porque las condiciones son malas, porque está la presión de la productividad cuantitativa contra la cualitativa, las condiciones de sublimación se rompen, y mucha gente se enferma. Donde no hay posibilidades de sublimar a través del trabajo, se torna muy difícil conservar la salud mental, y muchas veces hay que desarrollar estrategias muy complicadas para protegerse contra los ambientes deletéreos en el trabajo.

–¿Qué sucede cuando no se tiene la posibilidad de trabajar, cuando se está desempleado/a?

–Cuando uno es privado de la posibilidad de trabajo uno pierde la posibilidad o el derecho de traer su contribución a través del trabajo a la construcción de la sociedad, y consecuentemente si uno pierde esa posibilidad, no se puede más tampoco beneficiar de la retribución, y generalmente la retribución en el sentido común es el salario. Pero en la clínica del trabajo, como yo la entiendo, uno se da cuenta de que hay otra forma de retribución, que pasa por la sublimación. Si no podemos hacer un aporte de una contribución a la sociedad o a la empresa o a los colegas, o eventualmente a los subordinados, perdemos el derecho de beneficiarnos con el reconocimiento, que es una forma de retribución extremadamente importante desde el punto de vista psíquico y que desde el punto de vista de la salud es más importante que la retribución material a través del salario. Cuando uno no puede aportar una contribución a través del trabajo, se pierde el beneficio posible de esa retribución simbólica a través del reconocimiento, y en esta cuestión el porvenir desde el punto de vista de la salud mental se vuelve mucho más precario. La gente que está desempleada de manera crónica tiene una incidencia de perturbaciones psíquicas mucho más elevadas que aquellos que están empleados, que están trabajando. Creo que es igual en todas partes del mundo, no es algo nuevo.

–¿Qué patologías y qué posibilidades de encontrar placer en el trabajo encuentra en las condiciones actuales del neoliberalismo?

–Pequeño problema (se ríe)... El trabajo puede ser generador de lo peor, por eso hoy en día llega a provoca suicidios en los lugares de trabajo; pero también puede generar lo mejor, de manera tal que gracias al trabajo la salud metal mejora. Y el problema, entonces, consiste en comprender por qué, por un lado, pasamos a la desolación, la desesperanza, y por qué en algunos casos se vuelve felicidad. Y hay una razón que es muy precisa, que es el rol decisivo en la organización del trabajo. Hay algunas organizaciones del trabajo que son particularmente deletéreas para la salud mental y vemos cómo progresivamente cada vez hay más patologías mentales del trabajo, sobre todo desde el comienzo del siglo XXI, con el surgimiento de nuevas patologías que antes no existían. En la organización del trabajo hay un cambio mayor que corresponde a lo que llamamos el “giro de la gestión”, que es la manera en la cual dentro del mundo del trabajo se concreta el arribo masivo del neoliberalismo. Se introducen nuevos métodos, nuevos dispositivos, que cambian completamente la organización del trabajo: la evaluación personal de los desempeños; la noción de calidad total; la normalización o estandarización del trabajo, el tema de las normas como las ISO; la precarización; y también la manipulación comunicativa producida por las mismas empresas. Esta manipulación es muy importante, no solamente respecto de lo externo, de la empresa para afuera, haciendo publicidad, por ejemplo mostrando los resultados de la empresa en la bolsa; sino que también es una comunicación que está destinada al interior, porque se vuelve un sistema de prescripciones, al cual los mismos trabajadores asalariados deben estar muy atentos, para poder utilizar las buenas formas del lenguaje, las maneras en las que hay que implicarse en las relaciones jerárquicas, lo que uno puede o no decir, todo eso está dictado por la comunicación interna.

–Este sistema de presión y control ideológico está vigente tanto en las empresas privadas como en organismos públicos, ¿verdad?

–Sí, claro. Y estos nuevos métodos tienen unos impactos muy poderosos, muy fuertes, no solamente sobre la manera de trabajar de manera individual, sino también sobre la manera de trabajar junto con los demás, sobre todo de los colectivos de trabajo. Ese giro de la gestión, de los números, se traduce por una voluntad de romper todo lo que sea colectivo, y romper las cooperaciones, para poder tener únicamente individuos que en la jerga de la gestión llaman “los individuos responsables”. Y los métodos en cuestión son muy fuertes, muy poderosos, y han logrado desestructurar esas cooperaciones. Al hacer eso, al desestructurar esa cooperación, se destruyen cierto tipo de vinculaciones entre las personas, sobre todo las relaciones de convivencia, que tienen que ver con estar atento a lo que necesita el otro, la ayuda, el saber vivir juntos y la solidaridad. Todo está destruido por estos nuevos dispositivos. Ahora cada uno está solo en un mundo que es hostil, y donde cada persona está en competencia con su vecino, y también incluso en el modo de la competencia desleal. Y esto se ve tanto en el nivel inferior de la escala, porque la competencia es extremadamente dura respecto de la cuestión del empleo, pero también es muy duro en la cima de la jerarquía, donde los cuadros superiores pasan su tiempo vigilándose unos a otros, por ejemplo. Esta cuestión de lo colectivo y la solidaridad, esta cuestión de vivir juntos, es una cuestión social y política por supuesto, pero es también una cuestión que tiene que ver con la salud.


–¿Por qué?


–Porque la mejor manera de prevenir contra riesgos psicosociales, contra las patologías mentales del trabajo, es justamente esta convivencia, el vivir juntos, la solidaridad. Hay dos grandes fuentes en la salud en el trabajo, la primera es el vínculo individual con la tarea, que está relacionado con la sublimación, pero también está el hecho de poder entrar en un vínculo, en una relación de pertenencia en un equipo, pertenencia a un oficio, una profesión, porque todas estas pertenencias nos remiten siempre a sistemas de valores. Cada profesión está estructurada por ciertas reglas, esas reglas de trabajo no son nunca únicamente normas para tratar la cuestión de la eficacia; esas normas de trabajo organizan también los vínculos y los lazos entre los miembros de un equipo. Al desestructurar esos colectivos, se les hace perder a los trabajadores todo el beneficio de la ayuda mutua, que no es solamente en favor de la eficacia, sino que también es una ayuda mutua respecto del sufrimiento.

–¿Por qué en relación a las patologías en el trabajo usted prefiere no hablar de estrés?

–Porque en la concepción del estrés el trabajo se presenta como un entorno, es decir algo que está alrededor y que contiene cierto número de prescripciones, reglas, restricciones, inconvenientes. De esta manera, el trabajo es una cuestión externa que actúa sobre un individuo considerado como un ser aislado. Pero lo que la clínica del trabajo nos está mostrando es que el trabajo no está únicamente por fuera del individuo, para que yo pueda hacer un trabajo de calidad el trabajo tiene que volverse interno, es necesario subjetivar el trabajo, tengo que aceptar sentirme invadido por el trabajo, mucho más allá del tiempo concreto de trabajo, por fuera del trabajo también, hasta cuando vuelvo a mi casa por ejemplo. Esto también es parte del trabajo, son todas las perturbaciones que ocasiona el trabajo, por fuera de él. Entonces, el trabajo está en el interior, no por fuera, no es un entorno, pero la teoría del estrés considera al trabajo como un entorno prácticamente material, y considera al individuo como un individuo prácticamente biológico. La teoría del estrés es una teoría que está destinada no a hacer psicología o, en el mejor de los casos, es psicología animal, el modelo es comportamental, extremadamente simplista. Para comprender la sutilidad de los vínculos entre el trabajo y la subjetividad es necesario una estructuración conceptual extremadamente sofisticada en al menos tres disciplinas. Primero es necesario tener una teoría del sujeto que no sea simplista, esto lo hace el psicoanálisis; pero también es necesaria una teoría del trabajo. Hay disciplinas del trabajo que dan cuenta de la complejidad del trabajo vivo que no tiene nada que ver con lo que se dice del estrés. También es necesario un tercer tipo de conocimiento sobre la teoría social y la teoría de la dominación; no solamente la dominación entre clases, sino también la dominación de género. De acuerdo con la teoría del estrés los hombres y las mujeres son lo mismo, pero la clínica del trabajo muestra que para los hombres y las mujeres el trabajo no implica lo mismo, el sufrimiento en el trabajo para hombres y mujeres no es igual, y las estrategias de defensa que construyen hombres y mujeres son diferentes.

–Algunos teóricos tan disímiles como André Gorz o Jeremy Rifkin habían previsto una reducción del tiempo de trabajo social y una expansión del tiempo libre, pero lo que sucedió a partir de los años 90 es exactamente lo contrario: para quienes tienen trabajo, la jornada laboral se volvió prácticamente ilimitada.


–Creo que las declaraciones de Jeremy Rifkin son parte de una manipulación de la opinión pública para inculcar el miedo, pero sus análisis son completamente falsos. Un año después de la publicación de su libro (El fin del trabajo, 1995), se anunció el pleno empleo en los Estados Unidos. Pero el trabajo de André Gorz y Dominique Meda, en Francia, es más serio, son dos intelectuales reconocidos. Rifkin es solo un consultor exitoso que está al servicio de la ideología neoliberal.


–A comienzos de este siglo, el filósofo italiano Franco Berardi postulaba que la sociedad industrial construía máquinas de represión de la corporeidad y del deseo, mientras que la sociedad posindustrial funda su dinámica sobre la movilización constante del deseo, por eso la distinción entre tiempo de trabajo y tiempo de ocio ha sido progresivamente cancelada. ¿Está de acuerdo con estas ideas? ¿Cuáles serían las consecuencias de poner a trabajar la libido en pos del capital y de la identificación total con la empresa?


–No estoy convencido de los planteos que hace Berardi. El problema no está en el deseo más o menos bien dominado por la sociedad posindustrial. Sobre todo porque la sociedad actual no es posindustrial, sigue siendo muy industrial. La industria solo se ha trasladado de norte a sur, pero la masa de trabajadores industriales ha crecido en todo el mundo. El problema radica más bien en el giro neoliberal de finales del siglo XX. En el mundo del trabajo, este punto de inflexión tomó la forma de un “giro en la gestión”, con nuevos métodos y organización del trabajo. Estos métodos, extremadamente efectivos resultan en un mayor poder de dominación. Lo que me interesa investigar es un control poderoso de los pensamientos y comportamientos de los individuos, que no pueden construir fuerzas significativas para luchar contra estas nuevas formas de dominación. El resultado es que los trabajadores se ven obligados a trabajar cada vez más duro y más tiempo. Desde el punto de vista de la salud, esto se traduce en una explosión de patologías: burnout, Karoshi (muerte súbita por accidente vascular), Karôjisatsu (suicidio por exceso de trabajo) y abuso de sustancias psicoactivas, entre otros. Creo que el dramático deterioro de la salud mental en el trabajo no aboga por la movilización del deseo o la libido, más bien significa la agravación de la servidumbre, el aumento del sufrimiento, el desbordamiento de estrategias individuales y colectivas de defensa contra el sufrimiento en el trabajo y la incapacidad para defenderse contra los efectos nocivos de las nuevas formas de gestión.

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