Miércoles, 06 Marzo 2019 06:36

Un gran paso hacia la cura del VIH

Un gran paso hacia la cura del VIH

Doce años después del “paciente de Berlín”, un británico lleva más de 18 sin signos del virus que causa el sida. En los dos casos, los pacientes se sometieron a terapias con retrovirales y luego a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer salguíneo.

Por segunda vez, un paciente vio cómo remitía de manera duradera el virus VIH-1, causante del sida, tras haber interrumpido su tratamiento, un resultado que abre la perspectiva de lograr algún día curar esta enfermedad. Investigadores y científicos argentinos se mostraron entusiasmados con lo logrado, pero pidieron cautela para no despertar falsas expectativas.

Diez años después del primer caso confirmado de una persona infectada que se liberó de la enfermedad, este segundo paciente, un hombre conocido sólo como el “paciente de Londres”, no mostró ningún signo del virus durante casi 19 meses tras haber abandonado el tratamiento, informó ayer un grupo de investigadores en la revista Nature, considerándolo como probablemente curado.


Ambos pacientes se sometieron al trasplante de médula para tratarse cánceres de sangre, y recibieron células madre de donantes con una inusual mutación genética que evita que el VIH se afiance. “Es un resultado que hace historia. Tras diez años sin lograrlo, al conseguir la remisión en un segundo paciente usando un método similar, demostramos que el ‘paciente de Berlín’ no era una anomalía o golpe de suerte, como creían algunos”, dijo uno de los autores del estudio, Ravindra Gupta, profesor de la Universidad de Cambridge. “Es importante reafirmar que es real y que esto puede hacerse”, señaló.


Millones de personas infectadas con VIH en todo el mundo mantienen la enfermedad controlada con la llamada terapia antirretroviral (ARV), pero el tratamiento no elimina al virus. El trasplante de médula ósea, un procedimiento peligroso y doloroso, no es opción para curar a todos los pacientes, enfatizó el profesor Gupta. Pero este segundo caso de remisión y probable cura ayudará a los científicos a reducir el abanico de tratamientos. “Esto nos permite a los investigadores avanzar en nuestro conocimiento de lo que es necesario para lograr una cura”, señaló Michaela Müller-Trutwin, directora de investigación en el Instituto Pasteur de París.


Casi 37 millones de personas viven con el VIH en el mundo, pero sólo 59 por ciento de ellos recibe ARV. Cada año muere casi un millón de personas por causas relacionadas con el VIH, a lo que se añade la preocupación creciente por una nueva forma de virus resistente a los medicamentos.


La sociedad internacional de lucha contra el sida saludó “un momento clave en la investigación sobre una cura para el VIH”. “Esto nos brinda una gran esperanza de que en el futuro podamos acabar con el sida gracias a la ciencia, con una vacuna o un medicamento”, comentó Michel Sidibé, presidente de la agencia Onusida de Naciones Unidas.


El paciente de Londres y el de Berlín recibieron trasplantes de células madre de donantes portadores de una mutación genética de la proteína CCR5, que la inhibe a operar como receptor del VIH. El paciente británico anónimo fue diagnosticado seropositivo en 2003 y siguió una ARV hasta 2012. Ese mismo año, le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin avanzado, un cáncer mortal. Se sometió en 2016 a un trasplante de células madre hematopoyéticas de un donante con dos copias de una variante de CCR5, portada por aproximadamente el 1 por ciento de la población mundial.


El CCR5 es el receptor más utilizado por el VIH-1. Las personas que tienen dos copias mutadas de CCR5 son resistentes a la mayoría de las cepas del virus VIH-1, ya que la mutación frustra los intentos del virus de ingresar en las células. Al igual que con el cáncer, la quimioterapia puede ser efectiva contra el VIH, ya que mata las células que se están dividiendo.
Pero reemplazar las células inmunitarias con aquellas que no tienen el receptor CCR5 parece ser clave para evitar que el VIH se recupere después del tratamiento.


La principal conclusión del estudio, según explicó en una rueda de prensa el español Javier Martínez-Picado, coautor del texto, es que el “paciente de Berlín no fue simplemente anécdota y es posible conseguir una remisión total del virus”. Sin embargo, recalcó que “el trasplante de células madre es un procedimiento médico de riesgo elevado y solo se recomienda para tratar pacientes que padezcan una enfermedad hematológica que no pueda tratarse mediante otras terapias”. Además, acotó que “la retirada del tratamiento antirretroviral solo puede hacerse por decisión médica y con un seguimiento exhaustivo de la evolución”.


“Al alto riesgo que significa un trasplante de células madre –explicó Martínez-Picado– se le suma la dificultad de encontrar donantes con la mutación CCR5 en sus células, solo el 1 por ciento de personas en Europa la tienen y se concentran en los países del norte. No es la cura definitiva del virus, pero aporta mucha esperanza”.


Después del trasplante de médula ósea, el “paciente de Londres” permaneció en tratamiento con ARV durante 16 meses, momento en el que se suspendió.


Desde entonces, las pruebas regulares no detectaron carga viral en el paciente. El “paciente de Berlín”, que más tarde se identificó como Timothy Brown, tratado por leucemia, recibió dos trasplantes y se sometió a irradiación corporal total, mientras que el paciente británico recibió solo un trasplante y una quimioterapia menos intensiva.


“No quería ser la única persona en el mundo que se curó del VIH”, escribió Brown en una revista médica en 2015. “Quiero dedicar mi vida a apoyar la investigación y buscar una cura de curas para el VIH”.


“El segundo caso fortalece la idea de que es factible hallar una cura”, dijo Sharon R Lewin, directora del Instituto Peter Doherty para Infecciones e Inmunidad de la Universidad de Melbourne. El equipo de investigación presentará los resultados en una conferencia anual sobre retrovirus en Seattle (noroeste de Estados Unidos).

Estados Unidos causa miles de muertos en Venezuela

Mientras que los estadounidenses han protestado y se han rebelado legítimamente en contra de la declaración de emergencia nacional del presidente Trump para construir su preciado muro, lo que privaría al Congreso de ejercer su autoridad constitucional sobre el gasto; el presidente ha usado días atrás otra falsa declaración de emergencia nacional que ha pasado ampliamente desapercibida.

Cada orden ejecutiva anunciada por Trump en la que se imponen sanciones económicas a Venezuela incluye una frase que declara que Venezuela está causando una “emergencia nacional” a Estados Unidos y que representa “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional” de Estados Unidos.


El hecho de que estas absurdas afirmaciones hayan pasado desapercibidas en los principales medios de comunicación muestra cuán débil es el Estado de derecho en Estados Unidos en lo referido a la política exterior, tal y como han señalado expertos legales. Esto es especialmente cierto para aquellas medidas de agresión perpetradas por nuestro gobierno y que tienen como consecuencia la muerte de personas en otros países.


Y no hay que equivocarse al respecto: las sanciones de Estados Unidos a Venezuela están matando personas y han estado matando personas ya por algún tiempo, como ha señalado el economista de la oposición Francisco Rodríguez, el principal experto en el mundo en economía venezolana.


No existen estimaciones de la cantidad de muertos ocasionados por las sanciones, pero dada la experiencia en países con situaciones similares, es probable que haya miles o decenas de miles hasta el momento. Y empeorará rápidamente si las recientes sanciones persisten.


¿Cómo es que las sanciones matan gente? En general, lo hacen dañando la economía. Esto incluye pérdidas de empleo e ingresos de quienes ya enfrentan una situación desesperada; pero sobre todo, incluye la disminución del acceso a bienes esenciales para salvar vidas, como medicamentos, suministros médicos y atención médica.


Por ejemplo, en la década de 1990 en Irak, la cantidad de niños que murieron a causa de las sanciones se contaron por los cientos de miles.


Pero el pueblo venezolano ha sido incluso más vulnerable a las sanciones económicas de Estados Unidos que el iraquí. Venezuela depende de las exportaciones de petróleo para casi todos los dólares que la economía necesita para importar artículos de primera necesidad, como medicamentos y alimentos. Esto significa que todo lo que reduce la producción de petróleo está afectando principalmente al común de la población, pues reduce los dólares que el sector privado y el gobierno emplean para importar bienes que cubran las necesidades básicas de las personas, así como para el transporte, piezas de repuesto y la mayoría de los artículos que la economía requiere para funcionar.


Las sanciones de Trump de agosto de 2017 impusieron un embargo financiero que ha cortado casi todo el acceso de Venezuela a la obtención de préstamos. Esto tuvo un enorme impacto en la producción de petróleo, que ya había estado disminuyendo. La tasa de declive se aceleró rápidamente; durante el año posterior a las sanciones, caería en 700,000 barriles por día, aproximadamente tres veces más rápido que en los 20 meses anteriores. Esta aceleración en la pérdida de producción de petróleo posterior a las sanciones equivale a la pérdida de más de $6 mil millones. A modo de comparación, cuando la economía venezolana estaba creciendo, Venezuela gastaba alrededor de $2 mil millones por año solo en medicamentos. Se ha estimado que el total de las importaciones de bienes para 2018 fue de $11.7 mil millones.


Cuando se impusieron estas sanciones, Venezuela ya sufría una profunda recesión y tenía problemas en la balanza de pagos, los que requerían una reestructuración de la deuda. Para reestructurar la deuda, el gobierno tiene que ser capaz de emitir nuevos bonos, pero las sanciones de Estados Unidos hicieron esto imposible.


Las sanciones de Trump –tanto las sanciones de agosto de 2017 como el nuevo embargo de petróleo– hacen que también sea casi imposible para el Gobierno tomar medidas que pongan fin a la hiperinflación, la que actualmente se estima en 1.6 millones por ciento anual. Para estabilizar la hiperinflación se debe restaurar la fe en la moneda nacional. Esto podría hacerse a través de la creación de un nuevo sistema de tasa de cambio y otras medidas que requerirían el acceso al sistema financiero internacional basado en el dólar. Sin embargo, las sanciones lo impiden.


Las sanciones impuestas por el Gobierno de Obama en marzo de 2015 (para las que igualmente se declaró una “emergencia nacional”) tuvieron también un impacto muy grave. Esto es bastante conocido dentro de las instituciones financieras, pero por lo general no se informa en los principales medios de comunicación, los que abordan estas sanciones tal y como las anuncia el Gobierno de EEUU, como “sanciones impuestas a individuos”. Pero cuando los individuos son funcionarios gubernamentales de alto rango, por ejemplo, el ministro de Economía y Finanzas, las sanciones causan enormes problemas, ya que estos funcionarios son aislados de las transacciones necesarias en la mayor parte del sistema financiero mundial.


Las instituciones financieras se alejaron cada vez más de Venezuela después de marzo de 2015, ya que vieron los riesgos de otorgar préstamos a un Gobierno que Estados Unidos estaba cada vez más decidido a derribar y, a medida que la economía empeoraba, parecía más probable que tuviera éxito. El sector privado venezolano se vio privado del acceso vital al crédito, lo que contribuyó a la caída sin precedentes –en realidad, casi increíble– del 80 por ciento de las importaciones en los últimos seis años, lo que ha devastado esta economía dependiente de las importaciones.


El 23 de enero, el Gobierno de Trump anunció que estaba reconociendo a Juan Guaidó, actualmente jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, como “presidente interino” del país. Al hacerlo (junto con los países aliados políticamente), Washington impuso básicamente un embargo comercial contra Venezuela. Esto es así ya que cualquier ingreso proveniente de las ventas de petróleo de cerca de las tres cuartas partes de los mercados de exportación de Venezuela (Estados Unidos y sus aliados) ya no se destinará al Gobierno, sino al “presidente interino”. Se establecieron algunas excepciones temporales para las compañías petroleras estadounidenses, pero este embargo es lo suficientemente amplio como para multiplicar rápidamente el daño económico, el sufrimiento y la muerte que han causado las sanciones anteriores.


En una declaración sobre las recientes sanciones emitida por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se señaló que “precipitar una crisis económica y humanitaria en Venezuela no es una base para la solución pacífica de las controversias”.


Siguiendo las declaraciones y acciones del equipo de Trump (incluido el asesor de seguridad nacional, John Bolton, el senador Marco Rubio y el criminal de guerra de los años ochenta y ahora enviado especial a Venezuela, Elliott Abrams) se desprende que no están interesados en una resolución pacífica a la crisis venezolana. No son de los que se preocupan por la cantidad de personas que morirán en el camino que lleve al derrocamiento del Gobierno.


La verdadera pregunta es por qué reconocidos progresistas de la talla de la presidenta de la Cámara de Representantes del Congreso, Nancy Pelosi, apoyan esta operación ilegal y cruel. ¿Acaso es posible que no sepan lo que están haciendo Trump y sus sanciones?


* Codirector del Centro de Investigación en Economía y Política (Center for Economic and Policy Research, CEPR) en Washington D.C. y presidente de la organización Just Foreign Policy. También es autor del libro Fracaso. Lo que los ‘expertos’ no entendieron de la economía global (2016, Akal, Madrid).

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Las 10 tecnologías más vanguardistas de 2019, según Bill Gates

Desde vacunas personalizadas contra el cáncer hasta inodoros sin canalización, estos son los avances científicos que marcarán el futuro próximo, de acuerdo con una de las personas más ricas del mundo.



La revista MIT Technology Review ha publicado su lista anual con las diez tecnologías más avanzadas que influirán en el desarrollo de la humanidad en el futuro. Este año, por primera vez desde 2002, en la compilación de la lista participó un editor invitado: el cofundador de Microsoft y una de las personas más ricas del mundo, Bill Gates.


El empresario estadounidense dividió todos los avances tecnológicos en tres categorías: cambio climático, salud pública e inteligencia artificial. Algunos ya han llegado al mercado, mientras que otros aún se encuentran en la fase de desarrollo.


Destreza de robots


Los robots industriales aún son bastante torpes e inflexibles. Un robot puede recoger repetidamente un componente en una línea de ensamblaje con una precisión asombrosa y nunca se aburren. Pero si el objeto es colocado de una manera diferente o es reemplazado por otro, la máquina no podrá adaptarse y seguir haciendo el trabajo normal.


Pero mientras un robot aún no puede programarse para descubrir cómo agarrar algo con solo mirarlo, como hacen los humanos, ahora puede aprender a manipular el objeto por sí mismo a través del método de prueba y error virtual. Uno de estos robots es Dactyl de OpenAI. Los ingenieros lo equiparon con cámaras, sensores y lámparas. Ahora enseñan al dispositivo a interactuar con partes de diferentes formas y tamaños.


Energía nuclear de vanguardia


Los reactores nucleares de cuarta generación, de los que los físicos han estado hablando durante mucho tiempo, serán más ecológicos y más baratos. Los expertos no solo quieren reducir el tamaño de los reactores, sino también crear nuevos tipos, como reactores de fusión termonucleares. Está previsto que entren en uso en 2030.
Sondas intestinales en una pastilla


Las sondas intestinales del tamaño de una pastilla permitirán tomar rápidamente una imagen del intestino sin anestesia. Dicho dispositivo ya ha sido desarrollado por el médico e ingeniero del Hospital Clínico de Massachusetts Guillermo Tirni, y se probará en 2019. Ese dispositivo en cápsula puede cambiar el enfoque del diagnóstico de enfermedades gastrointestinales en los países del tercer mundo, donde faltan los equipos médicos necesarios.


La lucha contra el parto prematuro


Un simple análisis de sangre puede mostrar como de alto es el riesgo de parto prematuro para una mujer embarazada. Inventada por Stephen Quake, un bio-ingeniero de la Universidad de Stanford, esta prueba costará solo 10 dólares y salvará la vida a muchos bebés. Los médicos podrán controlar a las futuras madres que están en riesgo y luchar contra el parto prematuro.


Vacunas personalizadas contra el cáncer


La primera vacuna personalizada contra el cáncer del mundo está siendo creada por BioNTech, una empresa que comenzó a realizar pruebas en 2017 en colaboración con Genentech. El procedimiento utiliza el sistema inmunológico para identificar un tumor por su mutación única. Con su ayuda, será posible bloquear la mayoría de los tipos de cáncer. Los científicos ya han demostrado que una vacuna que contiene copias de mutaciones, inherentes a una célula cancerosa particular, puede hacer que el sistema inmunológico produzca linfocitos T citotóxicos que pueden detectar células cancerosas con ciertas mutaciones y combatirlas.


Carne artificial


Según la ONU, para 2050 la población mundial alcanzará 9.800 millones de personas. Para esa fecha, según las predicciones, los humanos consumirán un 70 % más de carne que en 2005, lo que será gravemente perjudicial para el medio ambiente. Los científicos proponen cultivar carne artificial en probetas utilizando materias primas vegetales. Gates ya ha invertido en dos empresas que operan en este mercado: Beyond Meat e Impossible Foods, que crean 'carne' a partir de guisantes, soja, trigo, papas y aceites vegetales. Imitan el sabor, olor y textura de la carne animal.


Captadores de CO2


El catastrófico cambio climático ha empujado a los científicos a crear tecnologías que puedan capturar el dióxido de carbono del aire y usarlo como combustible. Hasta ahora, esta tecnología era considerada demasiado cara, pero el climatólogo David Keith, de la Universidad de Harvard, afirma que los captadores podrán 'quitar' el CO2 del aire a 100 toneladas por tonelada. En 2009, Keith fundó la empresa Carbon Engineering. Gates, quien invirtió en esa compañía, confía en que la iniciativa del científico puede cambiar el enfoque de la protección del medioambiente y detener el cambio climático.


Inodoros sin canalización


En su carta abierta anual, Gates indicó que hoy en día más de 2.300 millones de personas no tienen acceso a baños limpios. Esto conduce a la propagación de enfermedades fatales, incluyendo el cólera. En 2011, Gates sugirió que los científicos e inventores crearan inodoros innovadores y económicos que resovieran este problema. Las empresas NEWgenerator y Biomass Controls ya han presentado sus proyectos. Hasta ahora, ninguna compañía ha logrado encontrar una solución: sus inodoros son demasiado caros o no son adecuados para las aldeas.


ECG en tu muñeca


Un electrocardiograma (ECG) a menudo ayuda no solo a controlar la salud, sino también a prevenir derrames cerebrales e infartos. Sin embargo, para esto, los pacientes deben visitar las clínicas, y un retraso puede costarles la vida. Los dispositivos inteligentes portátiles pueden ayudar a que el procedimiento se realice de la manera más sencilla posible. La tecnología es desarrollada por la empresa de Silicon Valley AliveCore, que en 2017 lanzó un brazalete compatible con Apple Watch que puede monitorear la función cardíaca y corregir las desviaciones.


Asistentes de voz


Los asistentes de voz se han convertido en una parte integral de la vida de muchas personas, pero tienen un serio inconveniente: a diferencia de las personas, no pueden reconocer el habla natural. Los nuevos asistentes de voz ya no sonarán como robots, podrán aprender mucho más rápido y ser mucho más 'humanos'. Estas mejoras nos permitirán pasar de dar órdenes simples a los asistentes de voz a tener conversaciones con ellos. Podrán lidiar con las tareas diarias, como tomar apuntes de reuniones, encontrar información o comprar en línea.


Publicado: 5 mar 2019 09:53 GMT | Última actualización: 5 mar 2019 09:58 GMT

Las ayudas humanitarias de China, Rusia, Cuba, UNICEF, OPS y la ONU

China, Cuba y la Organización Panaméricana de Salud (OPS) enviaron 933 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela solicitada por el Gobierno. Los contenedores llegaron el 14 de febrero al puerto de La Guaira, Venezuela. Los países solidarios coordinaron con los organismos de la ONU y con el Estado venezolano en tiempo y forma la llegada y posterior distribución en el país.

Rusia envió 300 toneladas de ayuda humanitaria que entraron el 20 de febrero por el aeropuerto Maiquetia. El 21 de febrero, Rusia envió otra partida de 7,5 toneladas de medicamentos para la población venezolana (4).

En conversación con la delegación del Grupo Internacional de Contacto (GIC) de diálogo en Caracas el 21 de febrero, la vicepresidenta Delcy Rodriguez entregó una lista con medicamentos y dispositivos médicos solicitando su entrega y facilidades de financiación. Se entregarán a través de la ONU.

Las llegadas de las ayudas humanitarias fueron anunciadas públicamente por el Gobierno venezolano, aunque reportadas solo por un reducido número de medios de prensa, es decir, fueron silenciadas. No obstante, los organizadores de los hechos violentos en las fronteras colombo-venezolanas tuvieron pleno conocimiento de las mismas.

Dada la cantidad en toneladas y su calidad en cuanto a las ayudas humanitarias ya presentes en el país el 22 de febrero, era obvio que podían cubrir las necesidades de la población vulnerable por un tiempo. En este fin de semana no existía, bajo ningún concepto, una situación en Venezuela que requiriera una irrupción forzosa al territorio, desconociendo sus fronteras.

Los pedidos de material humanitario en tan enormes dimensiones muestran la preocupación de los gobernantes y sus esfuerzos para mitigar la crisis en lo inmediato, siendo respondido a su vez por enormes esfuerzos de otros pueblos solidarios. Los hechos deben ser reconocidos, las fuerzas democráticas deberían tomar nota de los mismos y no caer en la trampa de las manipulaciones mediáticas.

La cooperación con organismos humanitarios por parte de las autoridades de Venezuela no es nueva, viene de larga data. Ya en noviembre de 2018 las Naciones Unidas, en cooperación con el Fondo de Emergencias (Common Emergency Response Fund, CERF) destinaron unos 9,2 millones de dólares en programas humanitarios en Venezuela. El objetivo era mejorar la salud y la atención nutricional de las mujeres embarazadas, las madres lactantes después de embarazos de alto riesgo y los niños menores de cinco años.

En enero de 2019, el CERF suministró medicamentos a las autoridades venezolanas para unos 3.000 pacientes, además de tres millones de pastillas para la terapia antirretroviral. En el curso de la cooperación, se logró también una tasa de vacunación de más del 95 % contra el sarampión y la difteria. Venezuela mantiene una estrecha cooperación con la Organización Mundial de la Salud desde hace varios años.

Lo mismo sucede con la cooperación con UNICEF. El 7 de octubre 2018, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) firmó un plan de acción por el orden de 32 millones de dólares con el Gobierno de Venezuela. Con ello se busca la reducción de la mortalidad materno-infantil y la mejora de las condiciones para la protección y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes.

El 27 de noviembre Venezuela firmaba un acuerdo con UNICEF de un suministro de mas de 130 toneladas de insumos (alimentos y medicamentos) a Venezuela, a través de un programa desarrollado en conjunto con el Gobierno venezolano, en aras de optimizar los programas sociales que ya se desarrollan en el país.

Los esfuerzos han beneficiado a unas 350.000 personas, entre ellas mujeres y niños, quienes han recibido asistencia médica y nutricional.

Asimismo, en cooperación con el Ministerio de Sanidad se enviaron al país unas 30 toneladas de medicinas y productos sanitarios con la intención de frenar la propagación de enfermedades y mejorar la salud en las comunidades de menos recursos.

Según UNICEF, esos productos se usarán para tratar a unas 25.000 embarazadas, a unos 10.000 recién nacidos y a unos 2.300 niños portadores del VIH.

El mismo viernes pasado, cuando la ayuda humanitaria de EE.UU. iba a "entrar por mar, tierra y aire" a Venezuela, el canciller venezolano Jorge Arreaza informó de una nueva conversación con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, acordando la cooperación en el ámbito de la ayuda humanitaria.

Confirmaron el apoyo técnico por parte de la ONU para facilitar la compra de alimentos, medicamentos y equipos hospitalarios. El Gobierno de Venezuela pretende financiar las ayudas. Por el bloqueo económico las posibilidades de compra e importación de medicamentos e insumos médicos son extremadamente restringidas.

* Gabriele Kuehnle Psicóloga y socióloga, periodista colaboradora en medios de prensa europeos y latinoamericanos en temas de derechos humanos, democracia y medio ambiente. Colaboradora del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

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"No me puedo creer que una película sobre la menstruación haya ganado un Oscar"

Rayka Zehtabchi y Melissa Berton ganan el Oscar a Mejor Corto documental con una película contra el estigma de la menstruación en una comunidad de mujeres de la India

"No lloro por la regla, ¿eh?. ¡Es que no me creo que una película sobre la menstruación acaba de llevarse un Oscar!", ha exclamado la realizadora Rayka Zehtabchi tras recoger el premio a Mejor Cortometraje Documental en la 91 Edición de los Premios Oscars.


"Gracias a Netflix por darnos una plataforma en la que poder exhibir este corto. Gracias a mi madre y a mi hermana: estáis empoderando a mujeres de todo el mundo para que luchen por la igualdad", ha defendido la realizadora en uno de los discursos más comprometidos de la gala.


"Gracias a todas las mujeres que quisieron marcar la diferencia, sin ellas no estaríamos aquí", ha dicho la productora del film, Melissa Berton. "El período debería ser un punto importante, pero no un punto final en la educación de ninguna mujer".


Period. End of Sentence. nos traslada a un pueblo rural de Delhi -India-, en el que las mujeres han comenzado una revolución pacífica. Luchan contra el estigma de la menstruación. Durante generaciones, las mujeres no han tenido acceso a productos sanitarios de primera necesidad, viéndose obligadas en muchos casos a abandonar sus funciones o incluso los colegios en los que estaban estudiando. Sin embargo, un día una compañía instala en el pueblo una máquina dispensadora de compresas que les permite crear sus propios productos.

 

eldiarioes cultura
25/02/2019 - 04:05h

Publicado enCultura
Emplean secuenciación genómica para detectar mutaciones causadas por sustancias y contaminantes

Día con día los seres humanos estamos expuestos a una serie de sustancias y contaminantes causantes del mal funcionamiento de nuestros genomas, lo que provoca una agresión severa a la salud.

Esta es "una situación muy delicada", porque la probabilidad de contraer cáncer o cualquier enfermedad degenerativa se multiplica, según Esperanza Martínez Romero, coordinadora de la licenciatura en ciencias genómicas de la unidad Morelos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La investigadora mencionó que la exposición a los mutágenos (agentes que alteran la información genética) tienen efectos multiplicativos, por lo que se potencian; es decir, el efecto de un mutágeno más otro es mayor que la suma de los dos. Por tanto, "mutamos porque hemos llegado a niveles de contaminantes nunca antes vistos en la historia de la humanidad".

Hacer la secuenciación del genoma permite detectar las mutaciones. La genómica es un área emergente del conocimiento que arroja datos sobre la información genética, que debe ser decodificada para entender lo que dicen los genomas.

"Enseñamos a los alumnos que puedan sumergirse, entender, descifrar, extraer conocimiento de todos estos datos genómicos que están revolucionando la medicina, la biología, la agricultura, los conceptos de evolución que tenemos."

Martínez Romero señaló que los análisis completos de los genomas han permitido identificar qué genes determinan ciertas enfermedades. De esta manera, los genes que causan las enfermedades se pueden contraseleccionar, es decir, que los individuos que portan esos genes no se reproduzcan.

Otra alternativa es tratar de editar el genoma: la persona sabe de qué gen es mutante y que es probable que sus hijos padezcan cierta enfermedad, por lo que decide que separen su genoma para "quitarle" el problema.

Controversial pero con amplio alcance

Esta segunda opción desemboca en una situación controversial pues, de acuerdo con la académica, el riesgo es mucho mayor porque aunque la genómica ha impulsado el uso de la tecnología, ésta aún no es completamente aplicable para modificar genomas. Sin embargo, refirió que sería benéfica para aquellas personas con enfermedades letales o para las que no existe cura farmacopeica.

Sostuvo que los países desarrollados serán los primeros en tener acceso a esta tecnología de manera casi rutinaria, lo que hará más fácil la toma de decisiones al pensar en tener hijos. Por tanto, personas con Huntington o mal de Parkinson podrán saber si heredaron la mutación, es decir, el problema genético que llevará a padecer esa enfermedad.

El poder de la genética ha sido tal que "lo que nos imaginamos que nos darían y dirían los genomas se ha quedado corto".

Los estudios genómicos también han arrojado descubrimientos de mutaciones de novo, es decir, aquellas que surgieron en el proceso de generar un nuevo ser vivo, explicó la investigadora.

Esperanza Martínez Romero aseguró que los retos que enfrenta esta ciencia son enormes. "Estamos prácticamente en la prehistoria de la genómica, desconocemos la función de los genes de muchos organismos".

 

Hábitos musicales de los “millennials” ponen en riesgo sus oídos, alerta la OMS

Una generación de melómanos está dañando sus oídos con reproductores de audio que no limitan niveles de ruido peligrosamente altos, aseguró el martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hay 466 millones de personas en todo el mundo que sufren pérdida de audición, lo que se compara con 360 millones en 2010. Se prevé que la cifra crezca a 900 millones -una de cada 10 personas- para 2050, indicó la organización.


“Más de mil millones de jóvenes están en riesgo de perder la audición (…) por escuchar música regularmente por los audífonos de sus dispositivos”, dijo este martes la doctora Shelly Chadha, del programa de prevención de la sordera y la pérdida de la audición de la OMS, durante una rueda de prensa.


La OMS está pidiendo a manufactureros y reguladores que tomen medidas para que teléfonos inteligentes y reproductores de audio incluyan softwares que puedan asegurar que la gente no escuche la música demasiado fuerte por mucho tiempo.


“Lo que proponemos son ciertas funciones como una reducción automática del volumen y control parental para que si alguien supera su límite de sonido tengan la opción de que el dispositivo automáticamente reduzca el volumen a un nivel que no le dañe los oídos”, dijo Chadha.


La Unión Europea es la única región del mundo que manda que los dispositivos de audio personales se configuren con un estándar de 85 decibeles, con un máximo de 100, dijo la OMS.


La organización, además, está revisando los niveles de volumen en lugares como clubes nocturnos y recintos deportivos. Hay algunas pautas, pero no hay una implementación amplia, agregó Chadha.

12 febrero 2019
(Con información de Reuters)

Publicado enSociedad
Crean prototipo de ratón humanizado para estudiar la cirrosis por hepatitis B

Pekín. Expertos chinos crearon un modelo de ratón humanizado para estudiar el desarrollo de la cirrosis inducida por infección del virus de la hepatitis B (HBV, por sus siglas en inglés).
Desarrollar un modelo animal ideal de la infección es difícil, porque sólo unos pocos animales pueden ser portadores del virus y éste infecta casi exclusivamente a humanos.


Los estudios anteriores mostraron que las células madre mesenquimales (de las que derivan los tejidos muscular y conectivo del cuerpo), específicamente las de la médula ósea humana (hBMSCs, por sus siglas en inglés), tienen el potencial de diferenciarse in vitro en células similares a los hepatocitos (las células del hígado) y mantienen las funciones esenciales del hepatocito una vez trasplantadas a los hígados de ratones huéspedes. Los hepatocitos constituyen de 70 a 85 por ciento de la masa del hígado.


Investigadores de la Universidad de Xiamen y la Universidad de Zhejiang de China trasplantaron hBMSCs en ratones. De acuerdo con el estudio, publicado en Internet en la revista British Journal of Gut, los ratones mostraron una sólida diferenciación y proliferación de hepatocitos humanos funcionales y múltiples células inmunes.


Después de ser infectados con el HBV, los ratones desarrollaron respuestas inmunes e inflamatorias específicas y mostraron una progresión a hepatitis crónica y cirrosis.

 

"Catástrofe global": Activista antirradiación advierte sobre las redes 5G

Una petición a las principales organizaciones internacionales para que se impida el despliegue de 5G ya ha recogido más de 40.000 firmas.

 

La introducción de las redes de trasmisión de datos 5G es un "experimento masivo sobre la salud" que podría "conllevar una catástrofe global", asevera Arthur Robert Firstenberg, uno de los principales activistas contra la radiación electromagnética.

Firstenberg sostiene que ese tipo de redes de banda ancha podría causar cáncer en humanos y animales, y agravar los síntomas de la hipersensibilidad electromagnética.

El activista está promocionando una petición a la Organización Mundial de la Salud, la ONU y la Unión Europea para que "se ponga un freno urgente al desarrollo de 5G". El documento ya ha recogido más de 40.000 firmas.


"El despliegue de 5G constituye un experimento sobre la humanidad y el medio ambiente, que bajo el prisma del derecho internacional puede definirse como un crimen contra la humanidad", reza la petición.


En EE.UU., la nueva red superrápida ya está siendo adoptada en ciudades como Houston, Indianápolis, Los Ángeles y Sacramento.
"Esto podría convertirse en una catástrofe global. Cuando fueron lanzados los primeros satélites de comunicación móvil a finales de la década de 1990, el primer día las personas sensibles a estas cosas se enfermaron gravemente. La tasa de mortalidad creció del 5 % al 10 % en EE.UU. y hubo informes de que las aves no volaban", afirmó Firstenberg a The Daily Star.

Firstenberg también sostiene que, en áreas del mundo donde ya ha comenzado el despliegue de antenas 5G, la población local, así como insectos y otros animales salvajes, ya están enfermos. Se refiere a la hipersensibilidad electromagnética, que incluye síntomas como mareo, náuseas, amnesia, insomnio, temblores, arritmia cardíaca, dolores agudos y crónicos, entre otros, aunque esto no ha sido reconocido científicamente.

Oposición pública


El activista presentó en 2010 una demanda por 1,4 millones de dólares contra una vecina por perjudicar su salud usando su iPhone y su conexión wifi.

Igual que los teléfonos celulares de las décadas de 1980 y 1990, el 5G ha experimentado una fuerte oposición del público en general desde que fue anunciado.
En septiembre de 2018, el consejo municipal de Mill Valley, en California, votó por bloquear el desarrollo de torres 5G y nodos intermedios de acceso móvil en las zonas residenciales, arguyendo "graves impactos adversos para la salud y el medioambiente causados por la radiación de microondas emitida por estas torres 4G y 5G", informa Motherboard.
Sin embargo, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades asegura que "no hay pruebas científicas que proporcionen una respuesta definitiva a esa pregunta", y que "hace falta más investigación antes de saber si el uso de teléfonos celulares causa efectos en la salud".

En el mundo científico


A pesar de que una serie de estudios de gran alcance sobre los efectos potenciales de la radiación de los teléfonos celulares no dan pruebas convincentes de ningún riesgo significativo para la salud humana, ni hablar de los insectos, son muchos dentro de la comunidad científica los que se muestran escépticos sobre que los beneficios de la tecnología 5G superen el potencial daño a los humanos.


Dos estudios recientes también mostraron un riesgo elevado del desarrollo de tumores cancerosos en ratas machos expuestas a campos electromagnéticos por nueve horas al día durante dos años.


Unos 215 científicos de 40 países han firmado un llamamiento para solicitar protección internacional contra la exposición a campos electromagnéticos no ionizantes, cuyos efectos incluyen, entre otros, "mayores riesgos de cáncer, estrés celular, aumento de radicales libres dañinos, daños genéticos, cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo, déficits de aprendizaje y memoria, trastornos neurológicos e impactos negativos en el bienestar general".

Por su parte el doctor Martin Pall, profesor de bioquímica en la Universidad Estatal de Washington, afirmó en una carta que había efectos biológicos y a la salud graves, incluido un mayor riesgo de cáncer a través de mutaciones de ADN, debido a la exposición a redes 5G. Además, indicó que la Comisión Federal de Comunicaciones es una "agencia capturada" sujeta a la voluntad de la misma industria que se supone que debe regular.

El 5G proporcionaría velocidades de banda ancha 100 veces más rápidas que las velocidades de transmisión de datos actuales. Pero para proporcionar su despliegue harán falta 300.000 nuevas antenas solo en EE.UU. Eso equivale aproximadamente a tres décadas de desarrollo de torres de telefonía celular.

Las redes requieren un conjunto más denso de nodos de acceso móvil porque sus ondas de alta frecuencia no van tan lejos.

Publicado: 6 feb 2019 22:20 GMT

“No hay un gen suicida, pero hay un condicionamiento sociocultural familiar que puede predisponerlo”

Motivado por historias cercanas, Bauzá, doctor en Filosofía e investigador del Conicet, decidió indagar sobre los motivos que llevan a algunas personas a provocarse la muerte. Alfonsina Storni, Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga, Stefan Zweig, Sylvia Plath aparecen entre los protagonistas.

 

El prestigioso doctor en Filosofía Hugo Francisco Bauzá recuerda como si fuera hoy algunos episodios que transcurrieron durante su infancia. Cuando tenía seis años se había mudado con sus padres a una casa grande y como había que hacer unas reformas, su padre contrató a un carpintero, un señor mayor de barba larga que “parecía un profeta bíblico y se llamaba Juan”, apunta el escritor. Bauzá recuerda que mientras ese hombre trabajaba con su garlopa, también lloraba. “Yo, azorado, desde un ángulo de la habitación lo miraba en silencio, pero eso le extrañaba”. El padre le dijo a Bauzá que ese hombre lloraba porque se le había muerto un hijo. “Después añadió que era el único hijo y, con el tiempo, supe que se había suicidado”. Esa, reconoce el escritor “fue una pequeña marca” que lo llevó muchos años después a estudiar el suicidio. Pero hubo otra: una tía de su madre murió trágicamente y el tema del suicidio “era tabú, no se podía mencionar, se desfiguraban las causas de la muerte porque daba la sensación que una muerte por suicidio no sólo enlutaba a la familia sino que, en cierto modo, la culpaba: la familia no se había percatado, no había sabido ayudarla, no se había dado cuenta de la resolución que estaba por tomar”, comenta Bauzá sobre cómo se veía el suicidio en aquella época. Cuando estudiaba en la Facultad, se mató una compañera de Bauzá por razones sentimentales mediante la ingestión de barbitúricos. “Cuando de joven leí sobre Werther en la famosa novela, basada en un supuesto epistolario de Goethe, del prerromanticismo alemán, vi que la muerte que se da Werther es una muerte espectacular que para todo joven de catorce, quince años, es un punto, un hito en su conformación espiritual. Recordemos que cuando apareció esta novela provocó una ola de suicidios, a tal punto que en algunas ciudades alemanas fue prohibida. Así que mucha gente que tenía una cuestión amorosa no resuelta e imposible de consumar, como la del joven Werther, en lugar de tratar de encontrar una solución, optaron por el suicido”, sostiene Bauzá. Lo relatado lo llevó a estudiar el tema en Miradas sobre el suicidio (Fondo de Cultura Económica), donde el autor analiza por qué razón hay seres humanos que, en lugar de aguardar la muerte de manera natural, deciden anticiparla provocándosela ellos mismos. Y lo hace desde un riguroso estudio literario, mitológico e histórico presentando casos famosos y no desde la psicología.


–Si se estudia el tema de la muerte, ¿cuánto influyen las cuestiones religiosas?


–Eso varía. Primero que lo vemos en la cultura occidental. Hace muy poco viajé a la India y a Nepal y ahí nuestras estructuras mentales son totalmente distintas. Hay una concepción distinta de la vida y de la muerte. En Occidente da la sensación que la muerte fuera una finitud, salvo los casos religiosos, mientras que en Oriente la muerte es algo así como entrar a otro estado de vida.


–Como si fuera una transición.


–Correcto. Es la muerte para que haya más vida.


–¿Cómo era el caso de los suicidios en el Medioevo? ¿La creencia era que esas almas pagaban por el acto cometido?


–Claro, la Iglesia en el 542, en el Concilio de Arlés, considera anatema a todo aquel que atenta contra su vida porque es atentar contra el don más preciado que es la vida, y no tiene posibilidad de redimirse puesto que ya está muerto. En consecuencia, para la Iglesia (me refiero al cristianismo) el suicidio es una cosa totalmente tabú. Incluso, no se los enterraba en Tierra Santa. No solamente los cristianos. Según la tradición judía, al suicida se lo entierra del lado del muro, no del lado central de lo que puede ser un cementerio israelita.


–¿Los suicidas en la época del Medioevo no podían ser enterrados?


–Podían ser enterrados pero no en zona cristiana, entendiendo como zona cristiana al camposanto, lo que hoy llamaríamos un cementerio.


–Usted menciona en el libro una estadística que indica que una tercera parte de las personas que se quitan la vida lo hacen por depresión ¿Cree que la vida moderna, llena de exigencias, favorece conductas suicidas?


–Probablemente sí. De todos modos, descreo un poco de las estadísticas. Hay algunos países donde hay un índice elevado y que suelen no dar la difusión de esas estadísticas. Es el caso, por ejemplo, de Japón, incluso Suecia y los países nórdico-europeos, donde tal vez por razones climáticas hay una tendencia a la depresión y es como un camino previo a un suicidio. En Japón, el hecho de que alguien esté al margen de una relación laboral, que no encajó en la empresa o donde fuere, hace que esa persona se sienta marginada del campo de lo social y, por lo tanto, el atentar contra la vida es una posibilidad de escape.


–¿Por qué algunas culturas o religiones consideran al suicidio un acto venerable y para otras es una deshonra?


–No sé si para algunas religiones es realmente un acto venerable, sí para algunas corrientes filosóficas. Por ejemplo, para el estoicismo todo aquel que no logra llevar una vida acorde con preceptos morales o con una norma ética, la solución es el suicidio; es decir, que para los estoicos el suicidio desde la antigüedad fue una cosa honorable cuando las condiciones de vida no eran respetables.


–¿Y en el caso de quienes lo consideran una deshonra?


–Justamente es porque tienen una especie de prurito religioso y, en consecuencia, no se puede atentar contra la vida porque para esas corrientes de corte espiritualista el suicidio va contra algo que le es dado al hombre porque uno no es propiamente dueño de su cuerpo. Esta es una línea que, en el caso de Occidente, arranca con el orfismo, después con Pitágoras. Y es una línea que caló hondamente en Platón y deriva después en el cristianismo. Así que habría una línea de corte espiritualista para la cual el suicidio es negativo y, en cambio, en oposición para los epicúreos y los estoicos la cosa es diferente. Para los epicúreos, que tienen una visión materialista del mundo, el alma perece con el cuerpo y, en consecuencia, no habría inconveniente en dejar la vida cuando no es posible llevarla dignamente.


–A diferencia de la época medieval, hoy gracias al psicoanálisis se puede tratar a una persona con ideas suicidas...


–Sí, ciertamente. El psicoanálisis ha aportado un influjo considerable porque posibilita que emerjan una serie de fantasmas que uno, a veces, tiene en el inconsciente y que no sabe dominarlo. No es que uno piensa los fantasmas sino que el psicoanálisis permite una convivencia relativamente armónica con esos fantasmas que nos tienen arrojados.


–¿Cree en eso que figura en el imaginario colectivo de quien dice que quiere matarse no se mata o esto es un mito?


–No sé exactamente qué asidero científico puede tener esa reflexión pero hay casos de las dos formas. Hay quienes hacen intentos de suicidio como un llamado de atención y, en cambio, hay quienes hacen intentos de suicidio hasta que finalmente se suicidan por motu proprio. Pienso el caso de Sylvia Plath, la famosa poeta norteamericana que tuvo tres intentos de suicidio hasta que finalmente terminó ahogándose con gas. Todo eso lo narra, de alguna manera, prefiguradamente en la novela autobiográfica La campana de cristal. Su suicidio –que fue muy famoso por la trascendencia que tuvo y por el papel cultural que representaba su poesía–, habría sido algo extraño porque ella se suicidó con gas y horas después llegó una mucama que se iba a ocupar de los hijos con la idea de ocuparse de la casa y la encontró muerta. El problema es que ella había mandado una carta anunciando ese intento de suicidio y por error de la posta la carta llegó uno o dos días más tarde. Así que nunca terminaremos de saber a ciencia cierta si fue verdaderamente un suicidio provocado o fue un intento más de suicidio como los tres que ya había tenido. Un escritor muy famoso, Al Alvarez, escribió una obra de arte extraordinaria llamada El dios salvaje, que es un estudio muy profundo de Sylvia Plath.


–¿Por qué suele asociarse al artista con la locura y, en consecuencia, con la posibilidad de matarse?


–Es un muy viejo tema en Occidente. Existe una obra, durante muchos siglos atribuida a Aristóteles, que hoy se sabe que no es de Aristóteles pero sí de sus continuadores, los peripatéticos, que se llama Problémata, que en español sería “Los problemas”. Y al comienzo de la obra, el autor se pregunta por qué todos los hombres que han estado presos de melancolía han sido personas que han descollado en el campo de las artes. Después, deriva hacia el tema del suicidio porque se hablaba de los distintos humores: el melancólico, el flemático, el colérico, etcétera. Y el melancólico era el que estaba poseso por lo que los latinos tradujeron como “atrabilis”, es decir, la bilis negra. Se hablaba de que quienes tenían abundancia de la bilis negra, de cuya existencia nadie dudaba aunque nadie la había visto, tenían una propensión a la melancolía. Habría que distinguir: una cosa es el estado melancólico por el que pasamos todos en algún momento de pequeña depresión, por angustias, por un tormento y otra cosa es la melancolía como una patología profunda que, de un modo extremo, llevaría al suicidio.


–En esto de los artistas y la locura, Ernesto Sabato decía que la diferencia entre el artista y el loco es que el artista puede transitar por los caminos de la locura pero puede volver…

–Correcto, vuelve y el otro no. Ya que usted menciona el texto de los artistas que se suicidan, en el campo de la plástica me acuerdo del caso de Rothko y el Greco. Toda la obra de Rothko gira sobre el rojo pero paulatinamente el rojo deviene negro. Es el comienzo, la prefiguración de la muerte. El caso del Greco es muy famoso: un personaje tan anárquico, tan particular y tan brillante en muchos aspectos convocó a una reunión para su suicidio. Sus amigos pensaron que era otra broma sarcástica del Greco y efectivamente se suicidó a la hora y el lugar indicado. En el caso de la literatura me vienen a la mente el caso de Horacio Quiroga que se suicidó porque tenía una crisis depresiva y porque, además, Quiroga procedía de una familia de suicidas. Y también porque tenía una enfermedad terminal. El estaba internado en el antiguo Hospital de Clínicas, su fin era inminente, logró una salida muy transitoria para recorrer la ciudad y uno de sus compañeros le proveyó arsénico o cianuro y terminó su vida. Trascartón se dio la muerte también trágica de Leopoldo Lugones, que se suicidó con whisky con arsénico en el Paseo del Tigre. En Lugones se dieron varias situaciones: un fracaso en el orden de lo político ya que había girado de un anarquismo originario hacia un modelo totalitario; fue uno de los artífices de la revolución del 30 y uno de los que supuestamente habría escrito la famosa proclama. También sufrió un gran desengaño amoroso. El hijo de Lugones, cuando se enteró que el padre tenía una relación sentimental muy profunda con una jovencita advirtió al padre de la chica sobre la historia y le dijo: “Si usted no pone fin a esta historia dramática, mañana esto sale en los diarios”. Hablando en grosero fue una muy mala postura, innoble del hijo y, entonces, cuando Lugones tomó conciencia del desengaño político, del desengaño amoroso parece que optó por el suicidio. También está el caso de Alfonsina Storni, que se suicidó. Ella era amiga de Quiroga. La muerte de Quiroga la sumió en una gran depresión. Y en Alfonsina también se dieron varias causas: madre soltera en un momento en que eso era un pecado, y una enfermedad grave. Ella había estado protegida por Botana, que la había llevado unos días a la estancia Los Granados, pero ella en determinado momento decidió tirarse al mar. No poéticamente como se dice que penetró en las aguas sino que se sabe bien por la pericia judicial que subió hasta la escollera, llegó casi a la punta a unos doscientos metros y desde allí se arrojó. En la punta de la escollera quedó prendido uno de sus zapatos. El cuerpo flotaba y fue descubierto por dos obreros portuarios. Uno fue a dar aviso a la Policía y el otro que nadaba bien se arrojó al agua para traer el cuerpo.

–¿Cree que alguien puede matarse en pos de sus ideales como hacían algunos poetas románticos?


–Sí, por supuesto. Hay muchos que lo han hecho, pero yo creo que siempre hay un estado depresivo previo que lleva a esa especie de enajenación. Recuerdo en el caso de Argentina a la joven Delfina Tiscornia, que creo que tenía treinta años, cuando dejó un poemario extraordinario y en él sobrevuela la idea de la muerte buscada. Es un poemario desgarrador.

–Los dadaístas creían en el acto de la muerte como espectáculo como, por ejemplo, Jacques Rigaut, quien consideraba al suicidio como una vocación.


–Sí, dentro de los surrealistas hay una gama muy variada de ver el suicidio como espectáculo, pero tal vez no se pueda generalizar porque en cada uno de ellos hay opiniones y actitudes diferentes que los han llevado a cometer ese acto.


–¿Dostoievski provocaba el suicidio de algunos personajes de sus novelas porque su religión le impedía matarse?


–Claro, Dostoievski era ortodoxo. Así que él, de algún modo, defendía la vida, pero si uno ve la novelística de Dostoievski, incluso sus cuentos, hay muchos personajes que se suicidan. Se habla del suicidio lógico, en el sentido de que quien no tiene la posibilidad de sobrellevar una vida dignamente no le cabe más remedio que el suicidio. Entre los primeros cuentos de Dostoievski, hay dos muy transitados por los lectores donde los personajes se suicidan.


–¿La muerte en la ficción puede presagiar la muerte en la realidad tal como se menciona el caso de Virginia Woolf?


–Sí, evidentemente hay escritores que en su obra uno advierte que, paulatinamente, hay un camino al suicidio que, a veces llegan a cometerlo y, a veces, no, pero está como prefigurado. Se pueden plantear algunos casos. Por ejemplo, el poeta Heinrich Wilhelm von Kleist que en su obra se advierten datos suicidas y él se suicidó. Además, tuvo un suicidio espectacular porque no lo hizo por su amada sino con su amada. Luego de haber tenido una noche orgiástica de pleno goce ambos se dieron mutuamente la muerte. El le pegó un tiro y luego él se mató, con consentimiento de la pareja. Un pacto suicida. Ocurrió más tarde con el caso del famoso novelista Stefan Zweig: se mató con su mujer, su segunda esposa en la ciudad de Petrópolis. Se dieron varias causas: él tuvo que huir de Europa a causa del nazismo, se había refugiado en Petrópolis, después de una pequeña estancia en Gran Bretaña. Estando en Petrópolis llegó a recibir tristes informes de que la persecución nazi llegaría a Latinoamérica, así que desesperado por esa causa y por la enfermedad de su mujer decidieron darse la muerte.


–¿Cómo surgió el interés de Albert Camus por abordar el tema del suicidio?


–Camus era un vitalista, estaba contra el suicidio. Decía que aun cuando uno no sepa lo que es la vida (porque en el fondo la vida es misterio) tiene la obligación de asumirla y de vivirla perpetuamente. Es por ejemplo lo que se ve en el mito de Sísifo, que acepta el castigo no porque sea una imposición sino porque por su propia voluntad debía asumirlo.

–Otro autor que trabajó el tema del suicidio fue el argentino Antonio di Benedetto…


–Sí, este famoso novelista mendocino cuyo padre se suicidó cuando él tenía alrededor de catorce años, tenía una huella suicida. Es autor de la obra Los suicidas, donde naturalmente elucubra sobre este tema. También sucedió con Quiroga y Lugones. Margaux Hemingway escribió la biografía de su abuela y contó siete suicidios en su familia. Parece ser que fuera como una huella. No digo que haya un gen suicida, pero hay un condicionamiento sociocultural familiar que puede predisponerlo.