Canapro, docencia cooperativa y escolar

En el 2018 Canapro celebra 60 años de acciones solidarias, de compromiso con las necesidades y sueños del magisterio, aportando con diversidad de proyectos y programas económicos, educativos, culturales y otros para la mejor calidad de vida de quienes identificaron en la docencia su proyecto de vida.social.

 

Desde el mismo momento de su nacimiento, como parte del esfuerzo de docenas de docentes por entrelazar esfuerzos para construir, entre todos y todas, unas mejores condiciones de vida, son muchas las acciones emprendidas, los éxitos alcanzados, los errores cometidos y enmendados, todo en pro de una comunidad y de un país que merece vida digna, justicia y felicidad; esfuerzos e iniciativas englobadas en el contexto de los siete principios del cooperativismo, los cuales iluminan el trasegar de Canapro. Hoy, luego de seis décadas de labor, estos principios continúan potenciando su acción cotidiana.

A propósito de esta experiencia de construcción de lo colectivo, desdeabajo conversó con Guillermo Guevara Riveros, coordinador administrativo de Canapro, quien nos brindó algunas pistas sobre lo afrontado y realizado en estos años de acción ininterrumpida.

desdeabajo (da). ¿Cómo se gestó la afortunada iniciativa que dio origen en el país al proyecto cooperativo de la Casa Nacional del Profesor, Canapro, en particular en la ciudad de Bogotá?
Guillermo Guevara(GG). La cooperativa cumple sesenta años, y nace por iniciativa de un grupo docentes de secundaria. Años después se pueden asociar docentes oficiales de primaria de Bogotá y luego ingresan trabajadores /as del sector administrativo; en la actualidad pueden asociarse docentes de colegios privados, universidades públicas y privadas.
El año pasado la asamblea general definió la asociación para familiares de asociados/as y personas referidas con el requisito fundamental que sean económicamente activos.

Hay que resaltar que Canapro no esta circunscrita a Bogotá, y que tiene sedes en Villavicencio, en donde se atiende maestras/os del departamento del Meta y del municipio de Villavicencio, y en Soacha –Cundinamarca. En Bogotá la sede principal ubicada Cl 63 N° 24-58 y otros dos puntos de atención en los centros comerciales Gran Estación y en Plaza de las Américas.

da. ¿Quiénes fundaron la Cooperativa?
GG. El 14 de junio de 1958 se dieron cita en la sala de conferencias de la Biblioteca Nacional, docentes afiliados a la Asociación colombiana de profesores de segunda enseñanza, con el objetivo de fundar una sociedad cooperativa. Posteriormente este sindicato tomo la decisión de asociarse a la cooperativa naciente.

Fundadores/as: Ignacio Tovar Calvo, Arturo Wilches Navas, Manuel Ignacio Ruiz, José Joaquín Díaz, Luis Eduardo Torres, Luis Guillermo Vargas, Pablo Alarcón Quintero,Ramón Alberto García,Lucio Araujo, Alfonso Gustavo Ángel,Marco A, Oliveros, Leonor de Garzón, Mercedes Rey, Alicia Torres, Umbelina Pinzón, Rafael Obando, Alberto Coronado, José Antonio Cañas, Rafael Salazar, Martin Leguizamón, Alfonso Prada, Alfonso Daza Dangond,Miguel Molina, Luis Ussa Vargas, Jesús Antonio Melo, Servando Nates, Luis Miguel Garavito, Antonio Castaño, J. Alberto Oliveros, Juan Francisco Casas, Ramón Franky, Celestino Vásquez, Jorge López, Alberto Duque Arango, Estanislao Rojas C., Domingo Álvarez, César A. González, Jorge E. Quiroga Ch., Marco Tulio Quintero, Elisa Bernal, Severo Ortiz M., Albino Latorre, Luis Niño Soler,José C. Arias Nieto, Ernesto Oliveros y Jorge Díaz Renjifo.

da. ¿Cuál era el objetivo central de este esfuerzo?
GG. El objetivo central fue desarrollar una función social para defender y salvaguardar los intereses económicos del profesorado de segunda enseñanza en Colombia. Los principales servicios que se acordaron fueron: el consumo personal y familiar, el crédito, los ahorros y la capitalización, los amparos y seguros y un servicio especial de formación y educación bajo la responsabilidad asociadas y asociados.

da. ¿Canapro siempre tuvo este nombre?
GG. No. En sus inicios su nombre fue de la Cooperativa era Casa nacional del profesor, sociedad cooperativa ltda, cuya sigla era “Casarcoop”.
da. ¿Hasta cuándo operaron con este nombre?
GG. Hasta junio 10 de 1961 cuando, en Asamblea General realizada en el Externado Nacional Camilo Torres, se presenta a discusión y aprobación la Reforma de los Estatutos. En su artículo primero se propone constituir la Sociedad Cooperativa denominada “Casa nacional del profesor”, cuya sigla será “Canapro”.

da. Avancemos hasta el presente, ¿Cuál es el número de asociados/asociadas que hoy suma la cooperativa?
GG. Hoy contamos con cerca de 32.250 personas asociadas, podemos decir que este modelo cooperativo ha fluido de manera importante porque ha estado siempre al servicio de sus asociadas y asociados.

da. De aquel distante modelo funcional de cooperativa, ¿cómo ha sido su ya largo proceso de reconfiguración y consolidación institucional hasta el presente?
GG. Al momento de tomar forma o surgir, Canapro logra buena acogida, alcanzando un pico alto, luego empieza a decaer, y hace aproximadamente 26 años con la gerencia asumida del compañero Edison Rafael Castro, a solicitud del consejo de administración de ese momento, comienzan a superarse las notables dificultades de carácter económico. Con mirada retrospectiva, observamos que la cooperativa ha logrado un crecimiento sistemático durante todo este periodo.

da. ¿Qué lecciones aprendidas ha dejado al gobierno cooperativo la amplia comunidad de Canapro, entre otros, los programas institucionales por ejemplo el de vivienda, el que es de conocimiento causó sensible crisis a la cooperativa?
GG. Edison Castro, el Gerente de la cooperativa, ha demostrado con creces que es un visionario, sacando adelante el proyecto de vivienda de 173 con 19; dejando un importante aprendizaje para otros proyectos desarrollados en los barrios Castilla, Salitre, y el municipio de Fusagasugá. En el actual momento tenemos convenios con algunas compañías que ofrecen vivienda y nosotros simplemente les hacemos el préstamo a las personas asociadas para que adquieran la vivienda.

da. ¿Cuáles son los principales campos de trabajo que tiene Canapro en la actualidad?
GG. Canapro es una cooperativa multiactiva, la cual nos da para que tengamos en marcha, diversidad de proyectos:

Realizamos un importante esfuerzo en el campo educativo, desde hace 44 años con un colegio, cuyo alumnado, entre el 30/35 por ciento, son hijos e hijas de las asociadas y asociados. Con orgullo compartimos la certificación como colegio de altísima calidad educativa, por los resultados en las pruebas Saber e icfes; Para el ingreso hay un proceso de selección riguroso, sus instalaciones son óptimas, y también la dotación a todo nivel.

De igual manera, desde hace 41 años está en funciones la Corporación Internacional para el desarrollo educativo (Cide), Institución de Educación Superior sujeta a inspección y vigilancia por parte del Ministerio de Educación Nacional, la que cuenta con más de 12.000 egresados. Con orgullo podemos decir que además de las carreras técnicas, tecnológicas, y los convenios que tenemos con las Secretarías de Educación para la inclusión de estudiantes de noveno a once en los temas educativos, también contamos desde octubre del 2017 con una carrera de pregrado que fundamentalmente abarca el tema de fotografía y camarografía.

En este mismo campo de la educación, otras iniciativas tienen que ver con algunos convenios establecidos con universidades, para lograr descuentos específicos para hijos e hijas de asociados y asociadas; con las Universidades de los Libertadores, la Minuto de Dios, y la Pedagógica.

Otro aspecto importante es la recreación para las asociadas-asociados, que ofrecemos en dos centros vacacionales ubicados en Carmen de Apicalá (en el departamento del Tolima), “Guare”: en el cual ofrecemos habitaciones y “Villa Cataluña”, cabañas.

Aunque ahora no está en funciones, vale la pena recordar que en el desarrollo de la multiactividad, Canapro implementó un supermercado, para brindar mejores precios y tener una relación cotidiana con asociados y asociadas; desafortunadamente no tuvo la acogida esperada y debimos cerrar este proyecto. Sus 25 empleados siguieron en la planta laboral de Canapro y continúan laborando con nosotros.

También ofrecemos convenios, por ejemplo con el centro de Bienestar MAI, para terapias alternativas, medicina tradicional china, terapia con suero, y otros.

da. ¿Cuenta la Cooperativa con proyectos productivos?
GG. En 2008, por una buena proyección de la gerencia, participamos en un proyecto productivo ubicado en Puerto Carreño (en el departamento del Vichada), donde implementamos alternativas ante la creciente deforestación que vive el país; en las hectáreas que allí tenemos sembramos acacias y algunas otras especies nativas, así como la producción de algunos maderables; la reforestación promovida ha sido total. En una zona afectada por el conflicto y el contrabando generamos trabajo a 70 familias.

También desarrollamos actividades complementarias de apicultura, ganadería y siembra de marañón. El proyecto ha contribuido a la conservación y expansión de especies nativas.

da. En otro plano de la acción de la Cooperativa, en relación con la solidaridad, ¿cuál es la política de auxilios?
GG. Contamos con un comité de solidaridad, al cual llegan infinidad de pedidos de todo tipo; allí manejamos un auxilio central para cuando destituyen docentes sin justa causa, lo que afortunadamente ya no ocurre, y donde se aplican otros auxilios por:

• Nacimiento de hijo u adopción
• Fallecimiento de asociado (cónyuge, hijos, padres)
• Calamidad domestica por hechos sobrevivientes
• Incapacidad laboral de asociado que afecte su nómina (cuando la incapacidad supera los 15 días)
• Bono anual de cumpleaños
• Prorroga por seis(6) meses en el pago de su crédito al adquirir la calidad de pensionado por invalidez.
• Bono educativo, para hijos que estudien en el Colegio Canapro
• Crédito educativo, asociado, cónyuge, hijos, para estudios de pregrado, postgrado y doctorado.
• Protección exequial para el grupo familiar básico con la funeraria Gaviria.
• Crédito educativo mutual con tasa del 6 por ciento anual por nómina y 11.5 por ciento por ventanilla
• Asistencia médica domiciliaria (deudor solidario)

da. Es conocido que en las cooperativas existen dos comités muy importantes: educación y crédito, ¿puede contarnos cuáles son las principales líneas de acción que mantienen en Canapro en estos dos campos?
GG. El departamento de crédito es como el eje central de la Cooperativa; a través del mismo prestamos a nuestros compañeros unos 10.000 millones de pesos por mes, y eso ayuda bastante porque nuestras tasas de intereses, del 0,83 por ciento por nómina, son bastante competitivas cuando las comparamos con las demás cooperativas, y mucho más si el punto de referencia son los bancos

da. ¿Cómo entiende Canapro ser parte del Movimiento Pedagógico Cooperativo?
GG. Participamos activamente en el movimiento pedagógico, porque nuestra trayectoria como activistas en el magisterio desde la Asociación Distrital de trabajadores y trabadoras de la educación (ADE), nos permitió conocer las carencias sociales en el ejerció docente y facilitar a los asociados y asociadas en la Cooperativa el apoyo y desarrollo del movimiento pedagógico.

Con las investigaciones, relacionamientos, debates, propuestas, el movimiento pedagógico posibilitó que la Fecode y sus filiales ganara en protagonismo en su acción social; el movimiento pedagógico nacional, aunque ahora sin la fuerza de otrora, aún existe y tiene plena vigencia.

da. ¿Cuál es la experiencia con el siempre requerido y nada fácil proyecto de articulación Federativa Nacional de las organizaciones cooperativas del magisterio colombiano, y cuál su perspectiva en los próximos años para la numerosa comunidad cooperativa del sector educativo del país?
GG. Participamos de la Federación nacional de cooperativas del sector educativo colombiano “Fensecoop”, siendo su principal objetivo contribuir a la creación, organización e integración de las empresas de cooperativas y/o de economía solidaria del sector educativo colombiano, básicamente en actividades empresariales, de solidaridad y de consolidación económica y gremial, Federación de la cual son directivos el gerente de Canapro y el presidente del consejo de administración de la Cooperativa. También estamos en la Asociación colombiana de cooperativas “Ascoop” salvaguarda de un marco normativo adecuado para el sector, buscando incidencia ante las instancias de gobierno, nacional, regional o local, para la promoción efectiva de la integración gremial y económica de las cooperativas y la difusión de las ideas y el pensamiento cooperativo.

De igual manera estamos afiliados a nuestro baluarte Banco Cooperativo Coopcentral, siendo pioneros con una tarjeta de crédito; este banco tiene sus oficinas en nuestro edificio en Bogotá, calle 63 N° 24-58.

da. Existen organizaciones cooperativas a nivel internacional, ¿en cuáles participa Canapro?
GG. Estamos afiliados a la Alianza Cooperativa Internacional –ACI–, considerada como el organismo representativo del cooperativismo en el mundo. Toda nuestra acción social y cooperativa desarrolla los 7 principios básicos: Ayuda mutua, Responsabilidad, Democracia, Igualdad, Equidad, Solidaridad Comunidad; también nos esforzamos por hacer efectivas 4 cualidades fundamentales en nuestro funcionamiento: honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás.

da. Finalmente, ¿de qué manera podría ser la participación o apuesta solidaria de Canapro, y de la red nacional de cooperativas de los educadores/as en el contexto del pos acuerdo?
GG. A las cooperativas les corresponde un papel muy importante de ayudar a liderar ese proceso, pero a veces los mismos órganos gubernamentales no nos han dado esa posibilidad, pero estamos prestos a colaborar en todo lo que se venga. Conscientes de la importancia de lo acordado en La Habana, hemos ofrecido participación en el tema educativo con el colegio, con la universidad, y con diversidad de cursos. Esperamos que con el gobierno que iniciará funciones el próximo 7 de agosto, logremos un mejor impulso de lo acordado y espacio para las cooperativas en general y para nuestra cooperativa en particular.

“En Colombia hoy en día se incentiva más el crédito que el fortalecimiento del ahorro”

 

En Inside LR, Oswaldo León, líder de la cooperativa Confiar, habló de los logros de la entidad y requerimientos del sector.

 

Una de las cooperativas con mayor fuerza en el oriente antioqueño es Confiar, que con el tiempo se ha enfocado en los créditos hipotecarios, pero no ha descuidado las microfinanzas y la libre inversión. Hoy en día la cartera de la entidad llegó $750.000 millones y hasta agosto lograron una colocación de más de $300.000 millones.

En Inside LR, el líder de la plataforma Oswaldo León Gómez, recordó que hoy el sistema financiero, no solo en Colombia sino en el mundo, no está priorizando el ahorro de las personas, sino que busca que cada vez se endeuden más, lo que pone en riesgo el crecimiento prematuro de las carteras vencidas.

 

¿Cómo describe la cultura de ahorro de los colombianos?
En Colombia y en el mundo se está incentivando más que el ahorro, el crédito. Todos los días llegan propuestas para que aumente la deuda, en el caso del consumo no se están dando a opciones de 46 meses, sino hasta 72 meses, y la ampliación del plazo quiere decir que las personas están cada vez más endeudadas así que es difícil ahorrar. Lo que finalmente ha faltado es una insistencia de cultura del ahorro y racionalidad.

 

¿Cuántos créditos desembolsaron en lo corrido del año y quiénes los solicitaron?
Estamos alcanzando al corte de agosto una colocación de más de $300.000 millones y aspiramos llegar a $450.000 millones en el año. Los deudores son personas, no solo asalariados, sino de estratos dos y tres; algunos que no pueden acceder al sistema financiero tradicional.

 

¿A cuánto asciende la cartera vencida y cuál ha sido el comportamiento de esta?
Tenemos una cartera que supera $750.000 millones, muy diversificada: vivienda 30%, consumo 45%, microcrédito 5% y el restante en comercial. La vencida en este momento es 3,5% del total; algo menos de $30.000 millones, una cifra manejable no solo en el monto, sino en el indicador de mora. Los pobres cuando tienen acceso al crédito, pagan y lo hacen bien, hay que acabar del mito de que las personas de menos ingresos no pueden estar en sistema financiero formal.

 

¿Con la desaceleración se ha visto reducción de la cartera?
El crecimiento está resentido, conocemos los datos del primer y segundo trimestre, las proyecciones dicen que no se va a lograr que el país crezca por encima de 2%, eso incide en muchos sectores y nuestros asociados no están exentos de esas situaciones. Hay que decir que paradójicamente la respuesta de los clientes es positiva en el comportamiento de la cartera.

 

¿La reducción de tasas de interés del Banco Central se ha visto en los tipos de ustedes?
Nuestro carácter es el de insistir en tasas diferenciales, nos destacamos con la tasa de tarjeta de crédito más baja por encima de muchos bancos, eso no se puede desconocer, pero también ha incidido la tasa de referencia del Banrep. En otros lados hay tasas de captación que aún no reflejan la tendencia. Lo mismo pasa con las tasas de crédito de consumo. Esperamos que en la medida que corra el tiempo sea necesario que sigan bajando para que incentive la colocación de créditos.

 

¿De los clientes, cuál es el sector que más créditos está solicitando?
Confiar tiene una característica, ha diversificado su cartera, hemos llegado al crédito hipotecario; atendiendo sectores de la población excluidos, en eso somos exitosos, clientes que no atiende el sistema tradicional los podemos recibir. Los sectores son aquellas compañías dedicadas a los servicios, es un país que está avanzando por ese lado. Ya no se ve tanto que se concentre como en Medellín al sector textil, sino a servicios, lo mismo pasa en Bogotá.

 

¿Cuántos afiliados tiene Confiar y cuál es la meta para este año y el próximo?
Somos una cooperativa financiera que podemos tener relación con asociados y con terceros. Tenemos asociados 160.000 personas en 48 agencias; 120.000 ahorradores y 10.000 personas vinculadas con el programa ‘Fomentamos’. Nuestra aspiración es terminar en 170.000 asociados y vínculos con ahorradores de 300.000 personas, esperamos que Confiar a través de su plataforma solidaria incluya al año 2020 con cerca de 500.000 personas.

 

¿Cree que faltan normativas para las cooperativas?
No creo que en el sector cooperativo necesitemos más tratamientos especiales, al contrario, lo que buscamos es que nos dejen entrar a más escenarios como a los privados en igualdad de condiciones.

 

¿Acaso dónde hay desigualdad?
Por ejemplo, Confiar necesita posibilidades de vincularse a ACH para transferencias interbancarias, hoy nuestras transacciones por internet se hacen a través del Banco de la República, el convencional de la banca no está permitido para nosotros. Nos siguen considerando menores de edad, hay límites en el redescuento y más temas. El Gobierno ha dicho que no tenemos capacidad de respuesta.

 

¿Quisieran ser banco?
Debemos mantenernos en lo que somos, no es lo mismo bancarizar que cooperativizar.

 

 

Publicado enColombia
Miércoles, 26 Julio 2017 09:52

Cootrasofasa. Entre Envigado y Duitama

Cootrasofasa. Entre Envigado y Duitama

Un proceso con origen y cambios. Al iniciar la década del sesenta las cooperativas colombianas aún no llegaban a la cifra de 500, y su perfil se enmarcaba en lo tradicional: ahorro y crédito, consumo, comercialización y/o producción, como aconteció con las cooperativas surgidas a propósito de la “reforma agraria” de los años 60.

 

La función de las cooperativas era paliativa y complementaria, para suplir las necesidades personales o del grupo familiar.

 

Si bien la presencia del cooperativismo no era masiva, su idea había calado hondo en la masa de obreros de las fábricas surgidas en el país a propósito del impulso estatal a la industrialización nacional; también entre los trabajadores vinculados al sector financiero, entre los empleados oficiales y en algunas organizaciones comunitarias que encontraron en su práctica un punto de apoyo para el desarrollo personal y familiar.

 

Entre esas nuevas industrias nacionales Sofasa–Renault Colombia encontró un lugar de renombre a partir de su nacimiento en diciembre de 1972. Antes de ella, como producto de una licitación abierta para instalar en el país una ensambladora de automotores, ya existía Socofam; la fusión de ellas da cuerpo a la nueva sociedad, con sede en Duitama y Envigado.


El Taller 600

 

La nueva empresa generaba trabajo, pero el entorno social obligaba a blindarse ante las necesidades. El sindicato posibilitaba la organización para la defensa de los derechos colectivos. En los talleres el día a día traía nuevas afugias, el costo de la vida acosaba. Entre conversación y queja, entre anhelar y luchar creció, en el Taller 600, la idea de buscar soluciones al acoso cotidiano. “cooperativa” fue la palabra que más coincidía. “cooperativa”, caló entre las búsquedas. No conocían el germen de la asociación en Roachdale pero vivían premuras similares.

 

Entre los operarios del Taller 600 y los de la sesión de latonería pusieron a rodar la idea; la pregunta va y viene, al que sale del turno, al que llega al turno, en las conversaciones que hacen de sobremesa en los horarios de comida, en los escasos momentos de pausa. ¿Quiere hacer parte de la cooperativa? Este se llama Juan, aquel Alberto, éste dice que no sabe, el otro que tal vez, aquel que sí, que claro, que es necesario, todos dudan, ¿y esto que tiene que ver con el sindicato?, no se confunden las cosas; son paños de agua tibia: la lucha es por todo o por nada. Eso de las cooperativas es puro reformismo, así nos distraen de nuestros verdaderas luchas... Las dudas eran pertinentes, la discusión válida, y ambos sindicatos coincidían en el sentir de crear la cooperativa, incluso en 1971, en el primer pliego de peticiones, se incluyó la solicitud de un aporte de la empresa para conformarla.

 

Es así como el 3 de julio de 1972 nació la Cooperativa. No eran 28 como los Justos Pioneros de Rochdale, fueron 33 trabajadores que firmaron el acta de constitución de la Cooperativa de Trabajadores de Sofasa. El nombre de Manuel Jiménez figura como primer gerente, pertenece al sindicato de industria; para los demás cargos de la Junta le acompañan representantes de ambos sindicatos y algunos empleados no sindicalizados que laboraban en cargos administrativos de Sofasa. Sigifredo Córdoba, Rosendo Saavedra, Fermín Pinillos, Guillermo Ortíz, Ramiro Vargas.

 

Durante los primeros diez años de su existencia, los apoyos y acompañamientos, si bien tendían a los beneficios económicos, préstamos, financiaciones de artículos de hogar, no se contaba con la atención y disponibilidad permanente para prestar un servicio ágil y de cara a los afiliados. Pasado este tiempo, la nueva dirección que asumió su destino le inyectó un rostro que le otorgó familiaridad, cercanía, perfilando el interés humano de la cooperativa por sus asociados. Incluso se fue más a fondo, ganando madurez, lo cual quedó evidenciado en la relación establecida con el sindicato, potenciada por las dolencias de salud de sus afiliados –los mismos para uno y otro: los médicos que atendían las consultas generales dieron cuenta de los constantes cuadros de afectación gastrointestinal, presión laboral, dolencias respiratorias que alarmaron a sindicalistas y asociados de la cooperativa. Como respuesta ambas partes acordaron liderar la formación en Salud ocupacional, para lo cual diseñaron la campaña “Don saludable” cuyo énfasis en la prevención, cuestionó, a su manera, la indolencia de la empresa respecto al bienestar social de los trabajadores.

 

El eco del quehacer cooperativo llegó hasta Duitama. La región empezó a vivir un auge con la presencia de Sofasa. Quienes se vincularon a laborar allí provenían de zonas rurales, campesinos que traían consigo un legado socio-cultural que se remonta a las huellas indígenas y a los impactos del mestizaje que en la meseta cundi-boyacense definieron los acontecimientos históricos durante la Colonia y después en la constitución de la República. Dueños de una identidad local, la personalidad de los boyacenses suele desanclar su hermetismo para abrirse a las innovaciones si median en ellas las prácticas, los acuerdos o los beneficios colectivos. Martín Moncada, era uno de esos personajes que encarna en el perfil descrito. Estaba vinculado a la sede Duitama de Sofasa, allí coincidió con Ángel Gutiérrez, que provenía de Montería, en donde se había especializado en una tecnología en electricidad. En el año de 1979 llegó a la planta en Boyacá, donde sobresalió por la actividad sindical, coincidiendo con Martín Moncada en la idea de la cooperativa.


Como un antecedente de la misma, los dos trabajadores se aventuraron a promover la venta de carpas y vajillas entre sus compañeros en Duitama, era una decisión arriesgada por los antecedentes del Fondo de solidaridad Fedeso, cuyo pésimo manejo había generado un ambiente de desconfianza entre los trabajadores. El éxito inesperado que recogieron los motivó a dar un paso más, ensayaron con electrodomésticos y la acogida los dejó inquietos. La idea de atender requerimientos de los compañeros clamaba por una organización más sólida que garantizara una actividad continua, lo que los llevó a iniciar contactos con la Cooperativa de Trabajadores de Envigado con el propósito de organizar una sucursal en Duitama.

 

Y no le dieron espera al tema. Rodeados por un prado de numerosas flores que ambientaban la entrada del Club Recreativo Las Margaritas en las afueras de la población, 39 trabajadores firmaron el acta de constitución de la Cooperativa el 26 de mayo de 1984. Una máquina de escribir prestada y dos sillas conformaban la dotación de la primera oficina ubicada en el tercer piso del edificio El carey. Allí fueron llegando los afiliados y los que querían afiliarse. La afluencia y la demanda para atender los servicios era cubierta por los socios que se rotaban voluntariamente durante los días iniciales de la Cooperativa, lo que llevó a nombrar un director en propiedad. En agosto de 1984, Humberto Narváez se instaló en los escasos 3 metros de la oficina, en el estrecho espacio, amontonadas, cabían todas las expectativas de los trabajadores que se adhirieron al proyecto cooperativo identificados con una idea que les era muy suya.

 

De la lucha nace la esperanza

 

La puerta abierta entre Envigado y Duitama tiene otros antecedentes, en este caso determinados por la resistencia y la defensa de los derechos colectivos.

 

Miremos por el retrovisor. Los obreros recuerdan el amargo diciembre negro de 1980. En busca de fortalecer la lucha sindical se acordó la conformación de una Dirección Nacional que agrupara todas las sedes de Sofasa ubicadas en Envigado, Duitama y Bogotá. El trámite legal implicó el traslado de sede de la Dirección para Bogotá lo que a su vez derivó en la supresión de la subdirectiva en Antioquia, sus líderes quedaron sin fuero; el talón de Aquiles, así expuesto, lo aprovechó la empresa para golpear el sindicato: todos los directivos de Envigado y algunos de los trabajadores más beligerantes fueron despedidos en diciembre de 1980. Desprotegidos intentaron sortear la notificación de despido haciéndose incapacitar y ganar tiempo mientras lograban cubrirse con una resolución del Ministerio de Trabajo que nunca llegó –al menos a tiempo.

 

Las manos llagadas de los obreros despedidos no cicatrizaron en aquel diciembre; la operación cuchara que idearon los trabajadores para infligirse quemaduras como si fueran accidentes de trabajo no surtieron efecto, los despidos fueron irrevocables. La celebración navideña vino con la solidaridad sindical externa porque los fondos del Sindicato fueron congelados por una resolución del Ministerio de Trabajo que ordenó una “coincidencial” investigación de los fondos.

 

No hubo fiesta, pero se reunieron a ver la película Actas de Marusia que reconstruía la historia de las luchas mineras en la población salitre de Marusia, en Chile. Película que narra como, entre las amenazas, la cárcel y los asesinatos llevados a cabo para impedir la organización del sindicato, los mineros se enfrentaron decididamente a la represión ordenada por la compañía y ejecutada por el ejército. En 1925 los empolvados y áridos paisajes de Marusia se colorearon con la sangre de las personas masacradas, hombres y mujeres. Gregorio, el minero que encabezó la lucha oye la pregunta ¿Quién eres? Y asi mismo se responde “No sé quién soy pero me estoy buscando”. La pregunta quedó en el ambiente de aquella situación inédita entre los obreros de Sofasa, enfrentados a su realidad en ese incierto diciembre. Era de todos modos la consecuencia natural de la lucha, el sindicato seguiría su búsqueda.

 

Los despidos afectaron la organización cooperativa. Un trabajador despedido, era a su vez un afiliado menos. Los retiros se hicieron frecuentes. Y en el tire y afloje de esta coyuntura vino la huelga de 1981. ¿Triunfo o derrota? Las partes dan sus versiones, la consecuencia para la Cooperativa resultó paradójica: casi un centenar de trabajadores liquidados por la empresa, que si bien mermaban el número de afiliados, a la vez aumentaron los ingresos al capital –con el cubrimiento de las deudas de todos los trabajadores que debieron ponerse a paz y salvo al quedar por fuera de Sofasa.

 

Además del deprimente ambiente laboral, se debía enfrentar los embates del rumor, se hablaba de crisis financiera, de excesiva politización, de fachada sindical. Recelos de antiguos directivos despertaban sutilezas que intentaron desprestigiar la orientación dada a la Cooperativa “esa gente la va acabar”. Para contrarrestar ese ambiente y en busca de una dirección comprometida con el bien-estar de los trabajadores se decidió crear la figura de una gerencia que asumiera la administración y encaminara la entidad en su misión cooperativa y solidaria.

 

En febrero de 1982, uno de los trabajadores despedidos en el diciembre nefasto de 1980, Oswaldo León Gómez, asumió el reto, le acompañaron Blanca Estela Zapata y dos de los experimentados empleados responsables de la contabilidad Carlos Silva y Dora Elena Oquendo. La figura de gerencia no requería la pertenencia a la empresa, por eso las puertas que se habían cerrado para León Gómez se abrieron bajo la sombra de la Cooperativa, cuando tras los lentos años de crecimiento llegaron los vientos de renovación necesaria para darle solidez administrativa a la Cooperativa de trabajadores de Sofasa.

 

La Cooperativa había cuidado con recelo su capital financiero, y por lo mismo carecía de una dinámica para ponerlo a circular; las primeras decisiones apuntaron a atender las numerosas solicitudes de crédito que podían perfectamente cubrirse respaldados por los 11 millones de pesos que conformaban el capital producto de los aportes de sus 800 socios que figuraban al iniciar 1982.

 

Dos meses después del inicio de la nueva administración, se realizó la Asamblea General Ordinaria en la que reinaba un ambiente de entusiasmo y aprobación por la dinámica que ahora mostraba la Cooperativa. Con el aval de los afiliados, la nueva administración, acogida en un ambiente de confianza, anunció la reorganización requerida para garantizar el beneficio de los trabajadores y sus familias.

 


 

Cootrasofasa, Cooperativa de Trabajadores Limitada, Confiar Cooperativa Financiara

 

“[…] Se hace camino al andar”

 

Una historia cimentada en la solidaridad y en la búsqueda del bienestar se escribía en las dos sedes de Cootrasofasa, en ellas las páginas de su crecimiento aumentaban las imágenes que construyeron la memoria de los primeros 15 años de existencia, en especial las del lustro que abarca los años 1982-1987. 

 

Al hojear las fotografías que registran aquella época, en sus imágenes se visibiliza una dinámica que evidencia por qué se consolida lo que antes parecía un camino incierto. Espacios de capacitación que muestran el fortalecimiento teórico, el saber cooperativo se convierte en una herramienta permanente; entonces uno puede ver directivos, grupos de afiliados, familias descubriendo los motivos y principios que los unen en torno al ideal cooperativo (solidario); la presencia de Cootrasofasa en marchas, desfiles, el álbum es pleno en actividades recreativas, los paisajes cercanos, regionales, nacionales, son descubiertos a través de los programas que en Boyacá y en Antioquia se organizan, el deporte gana practicantes y la organización de torneos de ciclismo, fútbol y tejo, con la marca de la Cooperativa, llega a barrios y ciudades; las fiestas que a lo largo del calendario convocan a exaltar la familia, al trabajador, a la secretaria, a la amistad y al cooperativista, pululan en las páginas que con cariño guardan en las sucursales donde los custodian. Los cursos que permiten la adquisición de destrezas en una capacitación abierta al afiliado y a su grupo familiar, muestran el germen de una estrategia educativa que con el tiempo se estructura como el instrumento y la vocación esencial de Cootrasofasa. 

 

En sus archivos fotográficos podemos encontrar momentos que, paso a paso, construían la utopía. En una de las tantas imágenes vemos el Club Infantil La Hormiga: niños que son estimulados en la práctica del ahorro y del uso del tiempo; los Festivales de pintura se convierten en una de las tantas actividades creativas, y, luego, en otras fotos tomadas años después, vemos otros pequeños que dan continuidad a ese foco de la infancia. Otra fotografía nos entrega el recordado grupo de gimnasia, cuyas integrantes valoraron el cuidado de sí y debieron luchar por un espacio que tendía a desaparecer porque eran tantas las actividades de toda índole, y tan escasos los espacios, que tocaba turnase. 

 

Esta congestión se registraba cotidianamente, como ocurrió en las sedes iniciales, concebidas para atención personalizada y que se veían atestadas por la presencia de sus afiliados, quienes solían pasar por una cooperativa que les daba la familiaridad y la pertenencia y se convivía, en el reducido espacio, con la reunión espontánea y el servicio que debía prestarse individualmente. Vemos las casas que por gestión de la Cooperativa beneficiaron a familias de asociados en Itaguí y en Duitama. Vemos la atención en salud a las familias y vemos una Cooperativa que crece y crece en su estado financiero; vemos al usuario recibiendo la atención de un crédito y vemos un mosaico de imágenes que deja atrás la inexperiencia del pasado y entregan la imagen de una entidad que acoge su crecimiento, compartiendo con todos sus beneficiarios, los aportes materiales y conocimientos, justo en un momento en el que se sacrificaba la institucionalidad del país.

 

Los momentos, más que anecdóticos, que se acumularon en las oficinas gerenciales de Medellín y Duitama, llevaron a entender la vitalidad que nutría a la Cooperativa. La aprobación en 1987 para la construcción del edificio en la calle Sucre, concreta un paso hacia ese futuro que no desdeñaba las oportunidades creadas por su dinámica y que constituía una lectura de una realidad que, entre la labor del personal y la perseverancia de los asociados, forjaron en el contexto regional de Antioquia y Boyacá.

 

 La celebración de los 15 años coincide con la apertura de la Cooperativa para acoger un vínculo de afiliación abierto a la comunidad, lo que implicó un cambio en su razón social. Tomó así el nombre de Cooperativa de Trabajadores Limitada. Un momento coyuntural que representa el tránsito hacia una valoración de su identidad como Cooperativa; el compromiso de su proyección se había definido al seguir la ruta de los principios y la acción solidaria; su evolución se percibía en el aprendizaje que venció dudas y aportó el ejercicio empresarial responsable de la rentabilidad de la dinámica del ahorro y el crédito, la solidez del patrimonio y de la valoración de los activos, realizaciones logradas sin perder el norte de su razón de ser: el bienestar del asociado y de su familia. 

 

En el balance social recopilado en la publicación de los 15 años de labores, que subtitularon: Expresión y realidad de una gran familia, se registra un balance en cuyas cifras y actividades sociales asoma una radiografía de la trasformación de la Cooperativa, en especial en los últimos 5 años, desde que dio inicio a la organización administrativa y gerencial: 2.016 asociados, 1.502 en Medellín, 524 en Duitama, un capital de 95.983.441, activos por valor de 257.269.332, préstamos por 208.736.077, y en el balance social se registran actividades educativas, deportivas, recreativas, programas de prevención de la salud, que agrupan a todos los públicos: niños, jóvenes, amas de casa, asociados, empleados, actividades que impactan y benefician de manera personalizada a más de 1.000 personas, en las que se visibilizan la educación cooperativa con apoyo de cooperativas cercanas, Uconal, entre ellas. 

 

Fue la ocasión para mirarse en su historia y reconocer el aporte de los fundadores y la labor de los empleados que le dieron cuerpo y sangre a la idea fundacional. Cootrasofasa estaba a las puertas de muchas trasformaciones, el futuro se avizoraba bajo la semilla sembrada, el árbol supo elevarse, la flor a punto, el fruto estaba por verse.

Durante el pasado año, el Proyecto Fiare ha conseguido culminar su fase de implantación a nivel estatal, logrando una amplia presencia con nueve redes territoriales, y otras dos más en fase de creación. Ahora es el momento dar el siguiente paso: la fusión, ya en marcha, con la entidad italiana Banca Popolare Etica. Movimiento que le permitirá a Fiare convertirse en una potente cooperativa de crédito que operará como tal en el año 2013. De todo ello hablamos con su presidente, Peru Sasia, en la siguiente entrevista.

Noticias Positivas: ¿Qué balance se hace desde Fiare de la evolución de este proyecto a lo largo del pasado año 2011?
Peru Sasia: Como es bien conocido, desde Fiare prestamos mucha atención a la dimensión de la construcción social del proyecto, ya que queremos ser una iniciativa de acción colectiva. Desde este punto de vista, el pasado año ha supuesto el cierre de la etapa dedicada a la implantación del proyecto mediante la consolidación de redes territoriales. Ya tenemos nueve redes territoriales consolidadas y vinculadas jurídicamente al proyecto, y hay otras dos más en proceso de creación, que se completará este año. Esto supone un tejido denso, de más de 2.500 personas y organizaciones sociales. Es un punto de partida muy importante.

En cuanto a la actividad financiera, lo más destacado en este contexto, marcado por las consecuencias de la crisis financiera, es que la demanda de crédito ha aumentado. Esto se debe a que las entidades con las que trabajamos están muy fragilizadas. Son organizaciones que se dedican a ámbitos como la inserción social y laboral, la cooperación al desarrollo o la agroecología. Precisamente, en todas estas áreas se ha producido un retroceso tremendo del apoyo que les venían prestando los poderes públicos y algunos entramados privados que colaboraban con estas iniciativas desde un enfoque de responsabilidad social corporativa.

El resultado es que estas entidades están necesitadas de crédito, de apoyo y de refuerzo económico directo. En este contexto, hemos incrementado sensiblemente nuestros préstamos, cuya cuantía es de alrededor de un millón de euros mensuales.

N+: A pesar de que dicho aumento de la concesión de créditos en Fiare es debido a esta situación vivida por organizaciones que han perdido el apoyo de entidades públicas y privadas por la crisis económica, no deja de resultar llamativo el contraste entre este incremento de actividad en un pequeño banco ético, y el “cierre del grifo” de la gran banca convencional.
PS: Hay que tener en cuenta que son escalas distintas, ya que operamos a un nivel que para la gran banca sería muy pequeño. Ciertamente, estas organizaciones sociales a las que prestamos dinero se mueven en ámbitos de actuación en los que la demanda de crédito es evidente. También la demanda de apoyo directo, ya que son entidades que trabajan muy directamente con quienes están resultando las víctimas de la crisis económica. Son las personas cuyos derechos debería proteger el estado del bienestar, pero que están cada vez menos protegidas.

N+: ¿Qué análisis se hace desde la perspectiva de la banca ética del papel que está teniendo la gran banca convencional en esta crisis?
PS: Nosotros lo que analizamos en Fiare son principalmente las necesidades sociales, para ver qué podemos hacer para afrontarlas desde el ámbito de la intermediación financiera. El problema es que los bancos abandonaron hace mucho tiempo la intermediación financiera entre ahorro y crédito, vinculada a la economía real.
Por tanto, el problema no es solo que no haya dinero, sino que es una cuestión incardinada en la forma de entender el sistema financiero. Los bancos dejaron de atender sobre todo a su beneficio social, que era conectar ahorro con crédito para apoyar los proyectos y necesidades de personas y organizaciones. Ahora, las entidades financieras no hacen eso, y sus crecimientos monstruosos están ligados a la actividad especulativa. Pero esta actividad especulativa no genera un bien común, sino el beneficio de unos pocos.

N+: ¿Qué significará para el Proyecto Fiare la fusión con la italiana Banca Popolare Etica, con quien ya había una relación previa, para operar como cooperativa de crédito en 2013?
PS: Desde el año 2005 ya ofrecíamos servicios financieros como agente de Banca Popolare. En este proceso, el punto de llegada que Fiare persigue es operar como cooperativa de crédito en España para ofrecer los productos y servicios bancarios convencionales. Para ello hemos optado por la fusión de nuestra base operativa con la de la entidad italiana

Dicha fusión supondrá una base social de socios españoles e italianos superior a las 40.000 personas y organizaciones, y permitirá además que se puedan empezar a ofertar paulatinamente en España productos tan destacados como cuentas corrientes, tarjetas de débito o servicios de banca por internet.

N+: Por tanto, la fusión supondrá un importante crecimiento de la entidad resultante, además de una mayor complejidad organizativa dentro de la misma, ya que se ofrecerán muchos más productos y servicios. ¿Es compatible esta mayor complejidad con mantener el compromiso de Fiare por una banca participativa, donde las decisiones sean tomadas de forma democrática por sus socios?
PS: Ese es el reto, y nuestra idea es hacerlo posible. Precisamente, si se decidió la fusión con Banca Popolare Etica es debido a que esta entidad desarrolla una estructura de funcionamiento muy similar a la nuestra. De ahí que nos sintamos muy cómodos analizando los retos que supondrá mantener valores que son irrenunciables para nosotros, como la transparencia, la participación y la vinculación con el territorio. En este sentido, uno de los ejes fundamentales es garantizar un sistema y una estructura de gobierno que permita mantener esos valores.

DATOS DE CONTACTO:
http://www.proyectofiare.com

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Cientos de trabajadores neuquinos, acompañados por delegaciones de todo el país, esperaban anoche la expropiación de la ex fábrica de cerámicos Zanon, la más grande en su tipo de toda América latina. La Legislatura de Neuquén debatía desde la tarde el proyecto presentado por la gobernación provincial y que, según se estimaba, contaba con los dos tercios necesarios para su aprobación, con lo que se cerraría un larguísimo proceso que comenzó hace más de ocho años, cuando 271 obreros decidieron tomar la fábrica que pretendía cerrar el empresario italiano Luigi Zanon y la hicieron producir “bajo gestión obrera”. Entonces nació Fábrica Sin Patrones (Fasinpat), una cooperativa que supo ser reconocida a nivel nacional e internacional y que hoy cuenta con 470 obreros y obreras ceramistas, esperanzados con tomar posesión legal de la fábrica.

Anoche se esperaba que la aprobación llegara con los votos del oficialista Movimiento Popular Neuquino, sus aliados peronistas y los partidos de centroizquierda.

El proyecto preveía que la provincia afronte el pago de 23 millones de pesos a los “acreedores privilegiados” de la quiebra de la firma. Los obreros ceramistas rechazan ese pago, argumentando que “la deuda es de la familia Zanon y ellos la tienen que pagar, no el Estado neuquino”. El propio gobernador Jorge Sapag previno desde un principio que “la provincia cumplirá las deudas de la empresa”, aclarando que lo que ayer resolvía la Legislatura era la expropiación “y no la estatización”, hecho que siguen reclamando los trabajadores del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Neuquén.

Desafiando el viento patagónico, que llegó a soplar a más de 60 kilómetros por hora, en la tarde una gruesa columna de más de tres mil personas marchó desde el centro de la ciudad de Neuquén hasta la explanada de la lujosa Legislatura. “Carlos Fuentealba Presente”, decía un inmenso cartel que encabezada la marcha. Detrás estaban las históricas Madres de Plaza de Mayo neuquinas Inés Ragni y Lolín Rigoni, además de dirigentes del Hospital Garrahan, de los subterráneos de Buenos Aires, de los docentes de Bahía Blanca, de los ferroviarios de Buenos Aires y de muchos otros sindicatos del país que no quisieron faltar a la cita.

“Este es un capítulo muy importante en la lucha de los obreros de Zanon, que lleva nueve años en la calle. Primero intentaron desalojarnos y luego rematar la fábrica, pero la lucha de los trabajadores y de toda la comunidad hizo que se llegara a tratar esta expropiación en la Legislatura”, dijo a Página/12 Raúl Godoy, el líder histórico de los ceramistas neuquinos. El mismo dirigente se apuró en aclarar: “La expropiación es una solución parcial, aunque rescatamos que es muy importante, porque es un paso que nos permitiría seguir por nuestra lucha de fondo, que es la estatización definitiva de la fábrica. Nosotros queremos a Zanon definitivamente al servicio del pueblo y no vamos a parar hasta que esto se logre, aunque reconocemos que sacarle la propiedad a un capitalista como Luigi Zanon y que la fábrica quede en manos de los trabajadores es un paso gigante”.

Los obreros de Zanon tienen conciencia de las implicancias de la expropiación: “Esto es terminar de una buena vez con los intentos de desalojo y con los problemas legales –dijo Godoy–, pero ahora tenemos la batalla para poner la fábrica a full, sumando y multiplicando los puestos de trabajo. Y en esto no tenemos que olvidarnos que debe haber un plan de obras públicas para construir las miles de viviendas que se necesitan en la provincia”, continuó el actual secretario adjunto del Sindicato Ceramista de Neuquén.

Durante la sesión parlamentaria, algunos diputados hablaron de exigirles a los obreros de Fasinpat que “garanticen la paz social”. Para los trabajadores, “la paz social la quiebran los empresarios y los gobiernos cuando echan a cientos de obreros como perros a la calle”, dijo Godoy. “Ellos, los capitalistas, todo el tiempo nos declaran la guerra con los tarifazos, con las privatizaciones y con los despidos. Ante eso, lo que hacemos los trabajadores es defendernos y nosotros asumimos el compromiso de seguir defendiéndonos, en la calle, como tiene que ser.”
 

 Por Elio Brat
Desde Neuquén
 

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La lucha por el derecho a vivienda prosigue en Colombia. Sectores populares aún excluidos en todas las ciudades y por amplias regiones rurales, tirados a la intemperie, cancelando arriendo, viviendo en hacinamiento e inquilinatos, no desfallecen en su justo sueño de un lugar seguro para resguardar a los suyos.

Es un esfuerzo titánico que afrontan miles de familias –ante la inexistencia de un Estado que garantice este derecho fundamental, así como las restantes condiciones de vida digna: empleo, trabajo bien remunerado y satisfactorio, salud, educación– que se baten ahorrando hasta lo imposible para poder acceder a los subsidios oficiales, pero también mejorando poco a poco sus casas.

El pasado 30 de mayo presenciamos la conquista de ese sueño por parte de 325 familias, habitantes de las localidades de Bosa y Suba, en Bogotá, proyectos Nueva Ciudad (100 viviendas), Tekoa (89) y Caminos de Esperanza (136).

Los planes de vivienda, liderados por organizaciones populares de vivienda (OPV), en esta ocasión acompañados por la Federación Nacional de Vivienda Popular (Fenavip), concretaron su esfuerzo gracias a la reciente alianza entre Crear (fundada por Fenavip) y Confiar, cooperativa financiera ésta con origen en el ahorro de los trabajadores de Sofasa y luego ampliada en políticas de ahorro, solidaridad y cooperativismo a miles de ahorradores de sectores populares de Medellín, Boyacá y Bogotá.

La topología de las viviendas entregadas al finalizar mayo es la estandarizada para todos los proyectos desarrollados por Fenavip, con un diseño que se repite en las etapas construidas, en lotes individuales de 36 metros cuadrados, divididos en dos pisos. El primer nivel consta de sala-comedor, cocina, con un pequeño porche de entrada y un futuro baño debajo de las escaleras al segundo piso, donde se encuentra el espacio para dos alcobas y un servicio sanitario completo. En el desarrollo futuro de la vivienda, se puede construir una alcoba adicional en el primer piso y otra en el segundo, quedando un pequeño patio para iluminación y secado de ropas. La vivienda se entrega en obra gris, construida en zonas que cuentan con todos los servicios públicos y con buenas obras de urbanismo.
El valor promedio por vivienda es de 26 millones de pesos, precio que contrasta con la cifra superior a los 30 millones y más fijado para soluciones similares por los constructores privados. El precio de los proyectos adelantados por Fenavip y las OPV es la manera como los beneficiarios cubren el valor de la vivienda:

Ahorro programado: $ 2.500.000
Subsidio de vivienda: 9.975.000
Crédito Confiar: 13.525.000

El crédito otorgado por Confiar se establece a 10 años de plazo, con una tasa de interés del 1,26 por ciento-mes vencido, amortizable con una cuota mensual de 16.207 pesos por millón, cuota que puede tener una reducción de 2.613 pesos si los deudores se acogen a los beneficios que estableció el gobierno nacional mediante el Decreto 1143 de 2009, que creó el Fondo de Reserva para la Estabilización de la Cartera Hipotecaria (FRECH), que otorga un subsidio en la tasa de interés para los tomadores de crédito de vivienda VIS nueva, de 5 puntos en la tasa de interés del crédito, durante siete años del plazo del crédito, siempre que no tenga una mora superior a 90 días.

En camino


Otras familias se acercan a satisfacer su sueño de techo propio. Bajo la misma alianza Fenavip-Confiar, se construyen otras 638 soluciones, 410 en Suba y 228 en Bosa, proyectos que requerirán una inversión de 8.000 millones de pesos, cifra garantizada con una nueva operación de crédito aprobada por Confiar, condición que garantiza el flujo de caja necesario para adelantar las obras sin contratiempos en los próximos cinco meses.

Pero también se avanza en otras ciudades. Coherente con la intención de Confiar en la vivienda, la cooperativa financiera avanza en proyectos de vivienda en Medellín, La Ceja, Carmen de Viboral, Apartadó, Caucasia, Itagüí, Rionegro, Bello y Duitama, cuyos proyectos favorecen a sus asociados y la comunidad de más bajos recursos de estos territorios, tanto en vivienda nueva como usada pero también en mejoramientos.

Vivienda y ahorro


Hay que trascender el crédito de consumo. Este propósito de Confiar, cooperativa financiera, la ha llevado a buscar otros segmentos para estimular el ahorro. El crédito para vivienda es una posibilidad positiva, toda vez que se atiende una necesidad prioritaria de la gente, determinante en su calidad de vida y en sus condiciones de desarrollo social y económico. Por este camino se amplía la cobertura de los productos financieros a sectores de la población que están marginados de estas opciones, haciendo con ello realidad un gran propósito: cooperativizar, es decir, democratizar el ahorro y el crédito cooperativos, para que la gente tenga un mejor bienestar.



Alianza Crear-Confiar

Cooperar es darle solidez al otro


Juntos rinde más y es mejor. Esa es la intención de la alianza entre Crear Cooperativa y Confiar Cooperativa Financiera, formalizada a través de la figura de fusión por incorporación el pasado 27 de febrero de 2009.

Un año y medio después de haberse iniciado el proceso aprobado por las asambleas de delegados de ambas entidades, en octubre de 2008, y avalado por las Superintendencias de Economía Solidaria y Financiera, los beneficios de la incorporación se hacen visibles: no sólo se protegieron los activos sociales y económicos de Crear y del conjunto de asociados sino que además se aprovecha el extraordinario conocimiento de Fenavip en materia de construcción y generación integral de soluciones de vivienda, contando para ello con el apalancamiento financiero de Confiar, que le transfiere recursos a manera de crédito para adelantar sin ansiedades y con oportunidad las obras prometidas. Con este paso, además, Confiar se convierte en la cooperativa líder en financiación de vivienda popular, aprovechando el apalancamiento de los recursos de Findeter.

La operación de la alianza entre estas dos instituciones significó para Confiar, en cifras, la llegada de 39.018 asociados que fortalecen su patrimonio con aportes sociales por 2.353 millones de pesos, ahorros por 5.466 millones y cartera de créditos por 3.604 millones.

De acuerdo con sus juntas directivas, esta alianza estratégica permite hacer realidad el objetivo de acceso e inclusión, y confirmar la capacidad transformadora de la economía solidaria para desarrollar proyectos de alto impacto en la construcción de vivienda popular y comunidad.
Publicado enEdición 147