Lunes, 15 Septiembre 2014 17:55

¿Qué es la hipercomputación biológica?

Escrito por Palmiguía
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¿Qué es la hipercomputación biológica?

Para los sistemas vivos, en general, procesar información es un asunto literalmente de vida o muerte. Si la información es mal procesada la vida puede encontrarse en peligro y desaparecer el organismo.

Los sistemas vivos procesan información de una manera perfectamente diferente a como procesan información los sistemas físicos, y de manera totalmente distinta a como la computación ha sido entendida hasta la fecha. Este procesamiento de información se denomina hipercomputación biológica (muy pocos trabajos científicos sobre el tema pueden encontrarse en internet).


Para los sistemas vivos, en general, procesar información es un asunto literalmente de vida o muerte. Si la información es mal procesada la vida puede encontrarse en peligro y desaparecer el organismo. Por el contrario, si la información es bien procesada se fortalecen las posibilidades de vida y adaptación.


Esta idea significa que debemos poder comprender a los sistemas vivos no por lo que son, sino por lo que hacen. Así, la pregunta clásica acerca de qué es la vida se desplaza y puede responderse mucho mejor en términos de la lógica de la vida; esto es, qué hacen los sistemas vivos para ser tales.


Más aún, computar no significa "reflexionar", "analizar", "seguir el hilo de un tema", ni nada semejante. Por el contrario, computar significa transformar. Esto se ilustra con el siguiente esquema:


A → Procesamiento de → B
Información


Esto es, computar —o para el caso, procesar información— equivale a transformar una cosa (A) en otra (B).


La traducción biológica de la computación puede afirmarse de manera correcta como el proceso de metabolización. En efecto, metabolizar no significa nada como "digerir", "procesar" o algo así. Por el contrario, la metabolización es exactamente el mismo proceso mediante el cual una coa se transforma en otra:


A → (se) metaboliza en → B


Ahora bien, es fundamental atender al hecho de que el procesamiento de información ha sido tradicionalmente comprendido y explicado como una caja negra. "Ojos vemos, pero corazones no sabemos". O bien: "Todo el mundo lleva la procesión por dentro". Esta ha sido habitualmente la manera como se entienden, por ejemplo, los procesos de tomas de decisión. Sabemos que entra algo (A), conocemos lo que sale (B), pero no sabemos cómo se lleva a cabo el proceso. Así se explican y se han explicado numerosos procesos de decisión en diversos campos (políticos, militares, administrativos, deportivos, eclesiásticos y otros).


Pues bien, la hipercomputación biológica busca abrir la caja negra y mostrar que efectivamente no existe tal caja. Para ello, es necesario modificar radicalmente las formas clásicas de comprensión del procesamiento de información. Así, por ejemplo, la estructura de Von Neumann (en referencia a John von Neumann) de la computación (o del computador), las explicaciones de Turing sobre la computación e incluso la tesis Church–Turing (en referencia a Alonzo Church y a Alain Turing), que son las explicaciones estándar de los sistemas computacionales hasta la fecha.


Los sistemas vivos llevan a cabo la hipercomputación (biológica) de manera que aún no terminamos de conocer plenamente. Así, por ejemplo, resuelve complicadísimos problemas de manera muy simple (complicados para nosotros, simple para ella). Ejemplos técnicos son el plegamiento de proteínas, o procesos de auto–reparación. Con referencia al sistema inmunológico, se trata del trabajo de las células citotóxicas (o procesamiento macrofagótico) mediante el cual se destruyen células o fenómenos físicos que nos atacan en un momento determinado.


En esta línea de análisis, el sistema inmunológico es de una complejidad magnífica en términos de procesamiento de información, hasta el punto de que, no solamente es el único sistema del organismo que nunca descansa (trabaja 24/7), sino que, además, no está localizado, sino, es ubicuo y móvil. La complejidad del sistema inmunológico se comprende mucho mejor cuando comprendemos que en realidad trabaja de la mano con el sistema nervioso central —y muy específicamente con el cerebro—, y con el sistema hormonal. En verdad, el cerebro produce neuromediadores que actúan sobre diversos órganos directamente relacionados con el sistema inmune y que inciden en la memoria y en activación de células inmunes (linfocitos B y linfocitos T). A su vez, el sistema hormonal permite transmitir la memoria de anticuerpos o antígenos. El sistema inmune habla el lenguaje hormonal, y presumiblemente el cerebro habla también el idioma inmune.
Desde el punto de vista científico y filosófico es importante distinguir tres cosas: (a) el uso de metáforas vivas para resolver problemas computacionales; (b) el uso del modelamiento y la computación para entender procesos biológicos; y (c) la forma específica como los sistemas vivos procesan información.


Al respecto es fundamental atender al hecho de que, en realidad, no existen tres cosas: materia, energía e información. El mérito de Einstein consistió en haber mostrado que la energía y la materia son una sola cosa, supuesta la velocidad de la luz. Más exactamente, la materia es energía lenta, y la energía es materia rápida. La física cuántica ha trabajado de manera importante en la comprensión de la información.


Llegará el momento, llegará el lugar, y llegará la persona (o grupo) que logre establecer que lo que hoy se dice de tres formas no es en realidad sino una sola: materia–energía–información. Y un nuevo e integrador concepto será acuñado. En cualquier caso, un proceso semejante no podrá llevarse a cabo sin la perfecta integración de tres campos: la biología, la teoría cuántica y las ciencias de la complejidad.


Como quiera que sea, la hipercomputación biológica nos permite comprender, desde las escalas más básicas —las bacterias hasta el organismo—, la forma en que el procesamiento de información se lleva a cabo. Podemos decir, sin ambages, dicho procesamiento es paralelo, distribuido, multiescalar (o multinivel), difuso, en red, interactivo, no–centralizado, y en muchas ocasiones no–localizado.
Este panorama modifica enormemente nuestra comprensión acerca de lo que son los sistemas vivos y lo que hacen. Y con ello, asimismo, acerca de lo que es el mundo, la naturaleza y la realidad. Un campo de investigación de punta, literalmente.

Información adicional

  • Autor:Carlos Eduardo Maldonado
  • País:Colombia
  • Región:Suramérica
  • Fuente:Palmiguia
Visto 1364 vecesModificado por última vez en Lunes, 15 Septiembre 2014 18:16

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