El inesperado peligro que esconden las bebidas azucaradas

Todos sabemos que las bebidas que contienen grandes cantidades de azúcar son malas para la salud, pues pueden causar diabetes de tipo 2 y obesidad. Sin embargo, consumirlas con frecuencia también aumenta el riesgo de sufrir cáncer.

Un estudio, en el que se analizaron los datos de más de 95.000 enfermeras estadounidenses recolectados entre los años 1991 y 2015 como parte de un estudio de salud a gran escala, ha demostrado que existe un vínculo entre el cáncer colorrectal y el consumo de bebidas azucaradas.

Los investigadores afirman que las mujeres que consumen más de 500 mililitros de bebidas azucaradas al día corren el doble de riesgo de desarrollar cáncer de colon. También aumentó para las mujeres que tomaron cantidades excesivas de bebidas con azúcar durante la adolescencia.

"Nuestro hallazgo reafirma la importancia para la salud pública de limitar el consumo de bebidas endulzadas con azúcar", subrayan los autores del estudio.

Al mismo tiempo, algunos expertos afirman que todavía se necesitan más estudios para confirmar si realmente existe un vínculo entre las bebidas y el desarrollo de células cancerosas, pues tan solo 109 participantes desarrollaron cáncer de colon en ese período, mientras que solo 16 de ellas consumían más de 500 mililitros de bebidas azucaradas. Sin embargo, también existen otros factores de riesgo asociados con el cáncer colorrectal, entre ellos el sobrepeso o el consumo de tabaco, alcohol y carne roja.

"Simplemente no podemos estar seguros de que el vínculo observado entre las bebidas azucaradas y el cáncer de intestino sea el de causa y efecto", señala Kevin McConway, profesor emérito de estadística aplicada de la Universidad Abierta, en unas declaraciones a The Guardian.

Por su parte, la nutricionista Carmen Piernas, de la Universidad de Oxford, se muestra convencida de que el número de casos es demasiado pequeño como para "sacar conclusiones firmes". Y la dietista Duane Mellor, de la Universidad de Aston, admite que disminuir el consumo de bebidas azucaradas sí puede reducir el riesgo, pero es el estilo de vida y la dieta en general lo que realmente importa.

El riesgo de padecer cáncer colorrectal es de aproximadamente 1 en 23, o 4,3% para los hombres y de 1 en 25, o 4,0%, para las mujeres. Es la tercera causa de muerte por cáncer, tanto en hombres, como en mujeres.

7 mayo 2021

(Con información de Sputnik)

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Crisis medioambiental: provoca casi una de cada cuatro muertes en el mundo

Según un reporte de la OMS, son 12,6 millones de fallecimientos que responden a condiciones insalubres del medio ambiente.

 

El mismo informe de la Organización Mundial de la Salud aclara que representa el 23% de las muertes en el mundo, debido a causas como la insalubridad del medio ambiente, de las cuales el 65% (8,19 millones) son debido a un centenar de enfermedades no transmisibles o traumatismos consecuentes de diversos factores de riesgo ambientales, como la contaminación del aire, el agua y el suelo, la exposición a los productos químicos, el cambio climático y la radiación ultravioleta.

Todos estos "riesgos ambientales" son provocados por la depredación sobre todo de las grandes empresas imperialistas. Algo que la OMS no se ocupa de aclarar.

Ya en 2017 se producían 1,7 millones de muertes infantiles por las mismas causas. Una aberración producida por este sistema capitalista.

Por ejemplo, las olas de calor y frío extremos también son producidas por el cambio climático.

Frente a esto se alzaron muchas voces de científicos y miles y miles de activistas movilizados en todo el mundo que advierten sobre la emergencia climática por ejemplo, factor que está poniendo en peligro todo tipo de vida en nuestro planeta.

La misma pandemia que estamos atravesando es producto, como advirtieron muchos expertos, del corrimiento de las fronteras agrícolas que provocó la cercanía de animales con personas (que hasta ese momento no tenían contacto con humanos u otros animales cercanos a ellos)

Miércoles 7 de abril | 21:46
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Proyecto titánico busca penetrar los secretos genéticos del cáncer

Más de mil científicos realizan los trabajos más completos en la materia // Se apoyan en 2 mil 600 casos en el mundo

Tokio. Penetrar en los secretos del genoma de los tumores cancerosos para comprenderlos mejor y combatirlos es el proyecto titánico al que se ha consagrado más de un millar de científicos durante varios años, con la esperanza de lograr un día tratamientos personalizados y eficaces.

Fruto de la colaboración de mil 300 investigadores de cuatro continentes, estos trabajos, los más completos realizados en la materia, se apoyan en la secuenciación del genoma de más de 2 mil 600 tumores, correspondientes a 38 tipos de cáncer.

Los resultados de este programa de investigación, llamado Proyecto Pan-Cáncer, se desgranaron este miércoles en una veintena de artículos en Naturey otras revistas médicas del mismo grupo.

Sin aplicación a corto plazo

Aunque no tiene aplicación terapéutica concreta a corto plazo, sus enseñanzas teóricas son numerosas: mejor conocimiento de las mutaciones genéticas que provocan la multiplicación de células cancerosas, similitudes a veces sorprendentes entre diferentes tipos de cáncer o extrema variedad de tumores de un individuo a otro.

“Los conocimientos acumulados sobre el origen y la evolución de tumores permitirán desarrollar nuevas herramientas para detectar los cánceres antes, así como (crear) terapias más personalizadas, a fin de atender a los pacientes más eficazmente”, consideró Lincoln Stein, uno de los científicos que han liderado el proyecto, en un comunicado del Instituto de Ontario para la Investigación sobre el Cáncer, en Canadá.

Una de las lecciones es la gran variedad de genomas de tumores cancerosos, explicó otro científico involucrado en el proyecto, Peter Campbell, del Instituto Sanger Wellcome. “El hallazgo más impactante es la diferencia que puede haber entre el cáncer de un paciente a otro”, destacó.

Se debe al gran número de mutaciones genéticas que sufre un tumor, y que a veces depende de factores ligados al modo de vida del paciente, por ejemplo, el tabaquismo.

Otro punto que ha salido a la luz con el estudio es que el proceso de desarrollo de algunos cánceres puede iniciarse años antes del diagnóstico, a veces incluso en la infancia.

“Esto muestra que la ventana para una intervención precoz es mucho más amplia de lo que se pensaba”, señaló Campbell.

Puntos en común

Estos trabajos también muestran que desde la perspectiva genética, los cánceres que afectan a diferentes partes del cuerpo tienen más puntos en común de lo que se pensaba.

“Por ejemplo, puede haber algunos cánceres de mama y de próstata en los que las mutaciones son similares”, según Joachim Weischenfeldt, de la Universidad de Copenhague.

“Esto quiere decir que a un paciente afectado por un cáncer de próstata se le podría administrar el mismo tratamiento que a una enferma aquejada de un cáncer de mama”, sostuvo.

En promedio, cada genoma de tumor contiene de cuatro a cinco mutaciones susceptibles de haber causado el cáncer, lo que varía fuertemente según el tipo de enfermedad. En el caso de 5 por ciento de los tumores, no se ha identificado alguna variación, lo que significa que la investigación en este campo debe proseguir.

De manera general, conocer más sobre los cánceres desde el punto de vista genético mejorará el diagnóstico en los casos complicados y permitirá personalizar los tratamientos en función de las mutaciones específicas de una u otra enfermedad.

Canibalismo entre algunas células cancerosas propicia nuevos tumores tras quimioterapia

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, descubrieron que algunas células cancerosas sobreviven a la quimioterapia al comerse las células tumorales vecinas.

El estudio, que se publica en el Journal of Cell Biology, sugiere que este acto de canibalismo proporciona a esas células la energía que necesitan para mantenerse con vida e iniciar una recaída tumoral después de completar el tratamiento.

Los medicamentos de quimioterapia, como la doxorrubicina, matan las células cancerosas al dañar su ADN, pero las que sobreviven al tratamiento inicial pronto pueden dar lugar a tumores recurrentes.

Este es un problema particular en los cánceres de seno que retienen una copia normal de un gen llamado TP53.

En lugar de morir en respuesta al daño del ADN inducido por la quimioterapia, esas células cancerosas generalmente dejan de proliferar y entran en un estado latente, pero metabólicamente activo conocido como senescencia.

Otros factores

Además de sobrevivir a la quimioterapia, esas células producen grandes cantidades de moléculas inflamatorias y otros factores que pueden promover el crecimiento del tumor. Por tanto, los pacientes con cáncer de mama tratados con quimioterapia con genes TP53 normales son propensos a recaer y tienen tasas bajas de supervivencia.

"Comprender las propiedades de esas células es extremadamente importante", señaló Crystal A. Tonnessen-Murray, investigadora posdoctoral en el laboratorio de James G. Jackson en la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane.

Tonnessen-Murray y sus colegas descubrieron que, luego de la exposición a la doxorrubicina u otros medicamentos de quimioterapia, las células de cáncer de mama que se vuelven senescentes con frecuencia engullen a las enfermas vecinas.

Los investigadores observaron este comportamiento no sólo en las células cancerosas cultivadas en el laboratorio, sino también en los tumores que crecen en ratones.

Detectaron que las células de cáncer de pulmón y hueso también engullen a sus vecinas después de volverse senescentes.

Tonnessen-Murray y sus colegas hallaron que las células cancerosas senescentes activan un grupo de genes que normalmente tienen actividad en los glóbulos blancos que comen los microbios invasores o los desechos celulares.

Las células cancerosas senescentes que engulleron una célula vecina sobrevivieron en cultivo durante más tiempo que las que no lo hicieron.

"La inhibición de este proceso puede proporcionar nuevas oportunidades terapéuticas, porque sabemos que son los pacientes con cáncer de mama con tumores que sufren senescencia mediada por TP53 en respuesta a la quimioterapia los que tienen tasas bajas de supervivencia", afirmó Jackson.

Secuencian genoma del tiburón blanco; aporta claves para la salud humana

Detectan mecanismos contra el desarrollo de cáncer, para la curación de heridas y coagulación

En un paso científico importante con implicaciones en la salud humana, investigadores decodificaron el genoma completo del gran tiburón blanco, depredador icónico.

Un equipo liderado por científicos del Centro de Investigación de Tiburones de la Fundación Salvemos Nuestros Mares, de la Universidad Nova del Sureste (UNS) y el Instituto de Investigación Guy Harvey (GHRI), el Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, y el Acuario de la Bahía de Monterey, en Estados Unidos, completaron el genoma de ese animal y lo compararon con los de una variedad de otros vertebrados, incluyendo el tiburón ballena gigante y el ser humano.

Los hallazgos se detallan en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. La decodificación del genoma reveló su enorme tamaño (una vez y media el tamaño del genoma humano), así como una gran cantidad de cambios genéticos que podrían estar detrás del éxito evolutivo de los tiburones de gran cuerpo y larga vida.

El gran tiburón blanco es una de las criaturas marinas más reconocidas en la Tierra, generando una gran fascinación pública y atención de los medios. Posee características notables, como su tamaño de 6 metros y peso de cerca de 4 toneladas, además del buceo a unos mil 200 metros de profundidad. También son una gran preocupación para la conservación, debido a su número relativamente bajo en los océanos del mundo.

Los investigadores encontraron sorprendentes cambios específicos que indican adaptación molecular (también conocida como selección positiva) en numerosos genes con funciones importantes en el mantenimiento de la estabilidad del genoma, los mecanismos de defensa genética que contrarrestan la acumulación de daño al material genético de una especie, por tanto, conservando su integridad.

Esos cambios de secuencia adaptativa se hallaron en genes íntimamente relacionados con la reparación, respuesta al daño y tolerancia a éste del ADN, entre otros. El fenómeno opuesto, la inestabilidad, que resulta del daño acumulado en el material genético, se conoce bien por predisponer a los humanos a cánceres y enfermedades relacionadas con la edad.

"No sólo hubo un número sorprendentemente alto de genes de estabilidad del genoma, sino también un enriquecimiento de varios de ellos, destacando la importancia del ajuste genético en el tiburón blanco", afirmó Mahmood Shivji, director del Centro de Investigación de Tiburones de la Fundación Salvemos Nuestros Mares. Dirigió el estudio con Michael Stanhope, de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell.

Genes saltarines

También fue notable que el genoma contenía un número muy alto de "genes saltarines" o transposones, y en este caso un tipo específico, conocido como LINE.

"Se sabe que los LINE causan inestabilidad genómica al crear rupturas de doble cadena en el ADN. Es plausible que la proliferación de ellos represente un agente selectivo fuerte para la evolución de mecanismos de reparación eficientes, y se refleja en la selección positiva y el enriquecimiento de tantos genes de estabilidad", sostuvo Stanhope.

El equipo de investigación, que incluyó a científicos de las universidades Estatal de California, de Clemson, y de Oporto (Portugal), así como del Centro Theodosius Dobzhansky de Bioinformática Genética, Rusia, encontró que muchos de los mismos genes de estabilidad del genoma en el gran tiburón blanco también estaban bajo selección positiva y se enriquecieron con el tiburón ballena de gran cuerpo y larga vida.

El descubrimiento de que el tiburón ballena también tenía estas adaptaciones clave de la estabilidad del genoma fue significativo porque, en teoría, el riesgo de desarrollar cáncer debería aumentar tanto con el número de células (cuerpos grandes) como con la vida útil de un organismo: existe un apoyo estadístico para una relación positiva del tamaño del cuerpo y el riesgo de cáncer dentro de una especie. Curiosamente, esto no tiende a resistir entre especies.

Al contrario de lo que se espera, los animales de cuerpo muy grande no padecen cáncer con más frecuencia que los humanos, lo que sugiere que han desarrollado capacidades superiores de protección contra esa enfermedad. Las innovaciones genéticas descubiertas en los genes de estabilidad del genoma en el tiburón blanco y la ballena podrían ser adaptaciones que faciliten la evolución de sus grandes cuerpos y su larga vida útil.

"Decodificar el genoma del tiburón blanco es proporcionar a la ciencia un nuevo conjunto de claves para descubrir misterios persistentes sobre estos depredadores: por qué han prosperado durante unos 500 millones de años, más que casi cualquier vertebrado en la Tierra", afirmó Salvador Jorgensen, del Acuario de la Bahía de Monterey, coautor del estudio.

Además, el genoma reveló otras adaptaciones evolutivas. "Encontramos genes vinculados a algunas de las vías más fundamentales en la curación de heridas, incluso en un gen clave de coagulación", destacó Stanhope.

Los investigadores dicen que acaban de explorar la "punta del iceberg" respecto del genoma del tiburón blanco. "La inestabilidad del genoma es un tema muy importante en muchas enfermedades humanas graves. Ahora descubrimos que la naturaleza ha desarrollado estrategias inteligentes para mantener la estabilidad de los genomas en estos tiburones de gran cuerpo y de larga vida", explicó Shivji.

Emplean secuenciación genómica para detectar mutaciones causadas por sustancias y contaminantes

Día con día los seres humanos estamos expuestos a una serie de sustancias y contaminantes causantes del mal funcionamiento de nuestros genomas, lo que provoca una agresión severa a la salud.

Esta es "una situación muy delicada", porque la probabilidad de contraer cáncer o cualquier enfermedad degenerativa se multiplica, según Esperanza Martínez Romero, coordinadora de la licenciatura en ciencias genómicas de la unidad Morelos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La investigadora mencionó que la exposición a los mutágenos (agentes que alteran la información genética) tienen efectos multiplicativos, por lo que se potencian; es decir, el efecto de un mutágeno más otro es mayor que la suma de los dos. Por tanto, "mutamos porque hemos llegado a niveles de contaminantes nunca antes vistos en la historia de la humanidad".

Hacer la secuenciación del genoma permite detectar las mutaciones. La genómica es un área emergente del conocimiento que arroja datos sobre la información genética, que debe ser decodificada para entender lo que dicen los genomas.

"Enseñamos a los alumnos que puedan sumergirse, entender, descifrar, extraer conocimiento de todos estos datos genómicos que están revolucionando la medicina, la biología, la agricultura, los conceptos de evolución que tenemos."

Martínez Romero señaló que los análisis completos de los genomas han permitido identificar qué genes determinan ciertas enfermedades. De esta manera, los genes que causan las enfermedades se pueden contraseleccionar, es decir, que los individuos que portan esos genes no se reproduzcan.

Otra alternativa es tratar de editar el genoma: la persona sabe de qué gen es mutante y que es probable que sus hijos padezcan cierta enfermedad, por lo que decide que separen su genoma para "quitarle" el problema.

Controversial pero con amplio alcance

Esta segunda opción desemboca en una situación controversial pues, de acuerdo con la académica, el riesgo es mucho mayor porque aunque la genómica ha impulsado el uso de la tecnología, ésta aún no es completamente aplicable para modificar genomas. Sin embargo, refirió que sería benéfica para aquellas personas con enfermedades letales o para las que no existe cura farmacopeica.

Sostuvo que los países desarrollados serán los primeros en tener acceso a esta tecnología de manera casi rutinaria, lo que hará más fácil la toma de decisiones al pensar en tener hijos. Por tanto, personas con Huntington o mal de Parkinson podrán saber si heredaron la mutación, es decir, el problema genético que llevará a padecer esa enfermedad.

El poder de la genética ha sido tal que "lo que nos imaginamos que nos darían y dirían los genomas se ha quedado corto".

Los estudios genómicos también han arrojado descubrimientos de mutaciones de novo, es decir, aquellas que surgieron en el proceso de generar un nuevo ser vivo, explicó la investigadora.

Esperanza Martínez Romero aseguró que los retos que enfrenta esta ciencia son enormes. "Estamos prácticamente en la prehistoria de la genómica, desconocemos la función de los genes de muchos organismos".

 

Los pañales desechables, nido de sustancias tóxicas

Hoy es 28, pero no de diciembre, cuando se divulgan divertidas y extrañas noticias para celebrar a los santos inocentes. La siguiente es cierta y una prueba más de cuánta razón tienen quienes luchan contra los plaguicidas y defienden la salud de las personas y la naturaleza.


La agencia responsable de la seguridad sanitaria en Francia afirma que algunas sustancias que contienen los pañales desechables son un riesgo para los bebés. Gracias a un estudio realizado en 2017, la dependencia identificó en ellos la presencia de varios hidrocarburos aromáticos policíclicos y dioxinas: son cancerígenos.


En los pañales había 60 sustancias tóxicas como el glifosato, herbicida cancerígeno al que tantas veces he criticado aquí. Lo elaboraba la estadunidense Monsanto, hoy propiedad de Bayer. También varios plaguicidas prohibidos desde hace años en decenas de países, como el lindano, el quintozeno o el hexaclorobenceno. A ellos se suman dioxinas, el alcohol bencílico o el butilfenil y los policlorobifenilos (PCB). Las autoridades galas descubrieron hasta hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) que podemos encontrar en el humo de cigarrillos y en las emisiones de los automóviles.


Tras una reunión convocada por la ministra de salud, Agnès Buzyn, y en la que también estuvieron Bruno Le Maire, titular de Economía y el de Transición Ecológica, François de Rugy, la ministra declaró que existe un riesgo potencial a largo plazo de causar diversas enfermedades, máxime que algunos de los compuestos identificados superan los límites sanitarios aceptables. Por eso el gobierno francés exigió a los fabricantes de dichos pañales eliminar, en un plazo máximo de seis meses, las sustancias tóxicas encontradas en ellos.


Para no alarmar a la población, la ministra dijo que no existe prueba concluyente de que sean peligrosos los pañales utilizados por 95 por ciento de los bebés franceses. Y que obviamente debemos seguir poniendo pañales a nuestros bebés, llevamos al menos 50 años utilizándolos. Mas advirtió que no se tolerará un retraso en las medidas correctivas. Los tres ministros exigieron que, en un plazo de dos semanas, los fabricantes y distribuidores de esos pañales presenten un plan de acción para conocer el proceso de la eliminación de las sustancias potencialmente tóxicas.


Por su parte, Gérard Lasfargues, director de la agencia de seguridad sanitaria francesa, reveló que, en sus primeros tres años de vida, un bebé llega a usar 4 mil pañales y que algunos de los componentes pueden migrar a través de la orina del bebé hasta ser absorbidos por la piel, lo que ocasionaría desde alergias cutáneas por sustancias perfumantes hasta quizás riesgos cancerígenos por los PCB o las dioxinas.


Nuestros pañales son seguros y siempre lo fueron, aclaró la empresa Pampers, perteneciente a la poderosa trasnacional estadunidense Procter and Gamble, y asegura haber puesto en práctica las recomendaciones del estudio. ¿En tan pocos días? ¡Qué sorprendente logro tecnológico!


De la lista de sustancias peligrosas encontradas en los pañales, destaco el glifosato, que tanto daño ha ocasionado a la población y al medio ambiente al aplicarse en plantaciones de soya de Argentina y Brasil, y utilizarlo como defoliante en la lucha contra los cultivos ilícitos en Colombia. En México se utiliza con toda impunidad.


En cuanto a los pañales desechables, afectan muy negativamente al medio ambiente. Tardan varios siglos en degradarse. Alrededor de 15 por ciento de los residuos sólidos que se generan en los hogares mexicanos son pañales. Cada año billones de ellos se tiran a la basura. Pese al grave daño que ocasionan, no se apoyan de manera suficiente los proyectos para elaborarlos de tela o biodegradables, mucho menos dañinos para la salud de los bebés y el ambiente.


Es necesario y urgente que los titulares de las secretarías de Salud, Medio Ambiente y Comercio de México informen si los millones de pañales desechables que se venden aquí son tan potencialmente dañinos para la salud de los bebés, como acaba de revelar el gobierno francés sobre los que se utilizan en dicho país.

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El Nobel de Medicina, para la primera inmunoterapia contra el cáncer

El premio ha sido para los investigadores James P. Allison y Tasuku Honjo, por el desarrollo de una técnica que permite al sistema inmune atacar el cáncer

"Los Premios Nobel de este año han establecido un principio completamente nuevo para la terapia del cáncer". Así se anunciaba hace apenas unos minutos la entrega del premio Nobel de Medicina a James P. Allison y Tasuku Honjo, los principales artífices de la inmunoterapia, un tratamiento basado en estimular la capacidad inherente de nuestro sistema inmunológico para atacar las células tumorales. Por tercera vez en la historia de los Nobel, la academia sueca ha decidido premiar a un avance an la lucha contra el cáncer.

A finales de los noventa, James Allison demostró que presionando las teclas celulares adecuadas podía desencadenar una respuesta inmunológica que destruiría las células tumorales. Allison estudió una proteína que funciona como un freno para el sistema inmune y se dio cuenta del potencial de liberar el freno para que nuestras células inmunes puedan atacar los tumores.


Paralelamente, Tasuku Honjo descubrió una proteína en las células inmunitarias y, tras una cuidadosa exploración de su función, finalmente reveló que también funciona como un freno, pero con un mecanismo de acción diferente. Las terapias basadas en su descubrimiento demostraron ser sorprendentemente efectivas en la lucha contra el cáncer.
Ambos investigadores demostraron que las estrategias para inhibir los frenos en el sistema inmunológico podían ser utilizadas en el tratamiento del cáncer, algo que ha sido calificado por la academia sueca como "un hito en nuestra lucha contra el cáncer".


Los premiados


James P. Allison nació en 1948 en Alice, Texas. Obtuvo su doctorado en 1973 en la Universidad de Texas, donde actualmente dirige el departamento de Inmunología del centro Anderson para investigación contra el cáncer. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y del Instituto de Medicina, y es miembro de la Academia Americana de Microbiología y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Es director del consejo asesor científico del Instituto de Investigación del Cáncer. Anteriormente, fue presidente de la Asociación Americana de Inmunólogos


Tasuku Honjo nació en 1942 en la ciudad de Kyoto. Se doctoró en 1975 en la Universidad de Kyoto donde actualmente es Director General Adjunto y Profesor Distinguido del Instituto de Estudios Avanzados. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de la Academia Alemana de Ciencias Naturales Leopoldina y de la Academia de Japón.

eldiario.es
01/10/2018 - 12:34h

 

Monsanto, condenado en EE UU por no advertir que su herbicia podía ser cancerígeno

La mal reputada Monsanto recibió un golpe duro este viernes tras perder el primer juicio por herbicida de glifosato en Estados Unidos. Un jurado de San Francisco ordenó al gigante agroindustrial pagar casi 290 millones de dólares en daños a Dewayne Johnson por no advertir de que el glifosato que contenía su herbicida era cancerígeno. Johnson desarrolló un linfoma no Hodgkin incurable que, según él, apareció tras utilizar durante los productos de la compañía en los terrenos escolares de la ciudad de Benicia, en California, razón por la que demandó a la multinacional.


El juez encontró que la compañía actuó con "malicia" y que su herbicida Roundup, y su versión profesional RagenrPro, contribuyó "sustancialmente" a la enfermedad terminal de Johnson. La respuesta de la compañía, casi inmediata, fue que apelará el veredicto. "La decisión de hoy no cambia el hecho de que más de 800 estudios y revisiones científicas, y conclusiones de la Agencia de Protección Ambiental de EE UU, los Institutos Nacionales de Salud de los EE UU y las autoridades reguladoras de todo el mundo, respaldan el hecho de que el glifosato no causa cáncer, y no causa el cáncer del Sr. Johnson", sostuvo Scott Partridge, vicepresidente de Monsanto.


Johnson, de 46 años, sufre de un linfoma incurable no hodgkiniano, que atribuye al hecho de haber rociado los terrenos de la escuela para la que trabajaba entre 2012 y 2014 con RoundUp y RangerPro. El caso se basó en las conclusiones del Centro Internacional de Investigación del Cáncer, un organismo de la OMS, que desde 2015 catalogó al glifosato como "probablemente cancerígeno".


Es la primera vez que Monsanto, adquirido por la alemana Bayer en junio por 66.000 millones de dólares (53.373 millones de euros), se encuentra sobre el banquillo de los acusados por los potenciales efectos cancerígenos de estos productos que contienen glifosato, una controvertida sustancia. Los expertos coinciden que el veredicto puede abrir la puerta a centenares de nuevas demandas. El mayor productor de semillas transgénicas padece de una mala reputación y es una de las compañías más controvertidas en el universo corporativo global. No parece estar cerca de aljarse de esa fama.

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Un jurado de EEUU ordena a Johnson & Johnson a pagar 4.690 millones por presencia de amianto en los polvos de talco desde los años 70

La justicia ha condenado a la compañía a indemnizar a 22 mujeres que responsabilizan a los productos de haberles causado cáncer de ovarios
Las demandantes acusan a la empresa de que sus polvos de talco tienen amianto desde los años 70
Johnson & Johnson tiene cerca de 9.000 casos similares abiertos

Un jurado en Estados Unidos ha ordenado este viernes a Johnson & Johnson indemnizar con 4.690 millones de dólares a 22 mujeres y sus familias que culpan a los productos de talco de la compañía de haberles causado cáncer de ovarios.


La indemnización, dictada por un jurado en San Luis (Misuri), se divide en 550 millones de dólares en daños compensatorios y otros 4.140 en daños punitivos.


Se trata de la mayor indemnización que afronta hasta la fecha Johnson & Johnson, que tiene cerca de 9.000 casos similares abiertos.


Las demandantes, seis de las cuales ya fallecieron, acusaron al fabricante de productos de cuidado personal y para bebés de haber contribuido al desarrollo de su cáncer de ovarios con sus polvos de talco con amianto desde los años 1970.


Johnson & Johnson, que ya anunció que recurrirá al veredicto, defiende que sus productos de talco ni contienen amianto ni son causantes de cáncer.

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