Lunes, 31 Agosto 2015 06:28

Asbesto un asesino en casa

Asbesto un asesino en casa

"Es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente." Podrían morir cerca de 125 millones de trabajadores que están expuestos al mineral.

 

Lo usaban los bomberos en sus uniformes. Fibroso, incombustible y mortal, aísla techos, paredes y tuberías. No se trata de una adivinanza, sino de la descripción del asbesto o amianto, un mineral de fibras blancas, flexibles y asesinas.
"Un trabajo peligroso, soldar a pocos centímetros de una cisterna de petróleo. Una sola chispa es capaz de activar una bomba que puede arrasar una refinería. Por eso te dicen que utilices esa lona gris sucia, que es resistente a las altas temperaturas porque es producida con una substancia ligera e indestructible: el amianto. Con eso las chispas quedan prisioneras y tú quedas prisionero con ellas, y debajo de la lona de amianto respiras las substancias liberadas por la fusión de un electrodo. Una sola fibra de asbesto y en veinte años estás muerto." Así escribe el autor italiano Alberto Prunetti en la novela, basada en la vida de su padre, Amianto. Una historia obrera (Ed. Alegre, Roma).

Es la historia de millones de trabajadores que inhalan y llevan sobre sí o dentro de sí esas fibras tóxicas que provocan cáncer (mesotelioma) del pulmón, de la laringe y graves patologías como la asbestosis. Palabras complicadas, causas simples: si en tu casa lavas ropa sucia de amianto, podrías aspirar una fibra que jamás saldrá de tu cuerpo y producirá enfermedad o muerte. De un haz de un milímetro se desprenden 50 mil microfibras respirables.

El asbesto es un silicato de alúmina, hierro y cal que, junto con cemento, forma el fibrocemento, patentado en 1901 por el austríaco Ludwig Hatschek como Eternit, eterno, por su resistencia. Al ser manipulado o al desgastarse, libera polvos fatales. Todos, en México y en donde no se ha prohibido su extracción y uso, estamos en peligro. Es riesgoso laborar con el mineral, vivir cerca de las fábricas o tener techos, láminas, tubos, balatas o guantes revestidos de asbesto.

En Europa la bonificación del amianto tardó años, desde que en 1999 se prohibiera el uso del material. Otros cincuenta y cinco países, incluyendo Canadá y Estados Unidos, hicieron lo mismo. Sin embargo, el negocio es boyante en otros lados: Rusia, China, Brasil, Tailandia, India y Kazajstán son importantes productores. Por su parte, México duplicó en 2011-2012 las cantidades importadas y procesadas, que ascendieron de 9 a 18 millones de dólares.

En Brasil se estima que el amianto ha matado a 150 mil personas en diez años, es decir 15 mil al año (casi quince por ciento del total mundial). Allí operan dieciséis grandes empresas que "en las elecciones van financiando transversalmente a todos los partidos políticos", relata Fernanda Giannasi, exsupervisora del Ministerio del Trabajo. Los activistas antiasbesto tienen los medios y la industria en su contra, pues tratan de informar a la población sobre riesgos y complicidades político-empresariales.

En México, el mesotelioma ha aumentado de veintitrés casos en 1979 a doscientos veinte en 2010, pero hay un subregistro estimado del setenta por ciento, que llevaría el promedio anual a quinientos casos. La "cifra negra" se relaciona con los casos en que no se diagnostica la enfermedad o no consta en las actas de defunción, debido a que conviene no reconocerla como afectación laboral.

El asbesto está en miles de instalaciones alrededor de nosotros. La CTM, en el pasado incluso defendió el uso del material, ya que el sector emplearía entre 8 y 10 mil personas y no habría constancia de fallecimientos por mesotelioma, lo cual es falso y solapa el problema. La extracción mundial de asbesto fue, en 2013, de 2.1 millones de toneladas y desde 1995 se ha mantenido entre 2 y 3 millones de toneladas, siendo más de mil 800 las compañías que lo utilizan.

La organización mexicana Ayuda Mesotelioma (mesotelioma.net) denuncia peligros y estragos del asbesto desde hace cinco años, cuando sus fundadoras, Sharon Rapoport y su hermana Liora, vieron cómo su padre se enfermaba gravemente. En cinco décadas México ha importado más de quinientas mil toneladas de asbesto y sólo en la capital lo manejan unas cuarenta y dos compañías. Aún es legal, pero es éticamente deplorable.

"A excepción de la pólvora, el amianto es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente; las fuerzas siniestras que obtienen provecho del amianto sacrifican gustosamente la salud de los trabajadores a cambio de los beneficios de empresas", dijo Remi Poppe, exeurodiputado holandés. Los síntomas del mesotelioma aparecen entre quince y cincuenta años después de la inhalación de las fibrillas y no existe realmente ningún nivel "seguro" de exposición.

Muerte por amianto


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al año mueren unas 107 mil personas por enfermedades contraídas por manipulación de amianto. En el siglo XX las muertes prematuras fueron 10 millones y se enfermaron 100 millones de personas debido al amianto. Hoy, 125 millones de trabajadores están expuestos al mineral. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud reconoció su toxicidad, pero se limitó a sugerir "que las empresas controlen su uso".

La Ley de Salud del Distrito Federal habla de precauciones sobre el amianto, pero sin prohibirlo. Según datos del INEGI, veintiuno por ciento de las viviendas mexicanas tiene techo de lámina metálica, cartón o asbesto, y el uno por ciento tiene paredes de cartón, asbesto, carrizo, bambú o palma. En 2014 se otorgaron cuotas del Fondo de Aportación para la Estructura Social para viviendas de Iztapalapa. Las reglas dicen que "los pisos, muros y/o techos deben ser de cuartos dormitorio o cocina dentro de la vivienda, hechos con lámina de cartón, metálica, de asbesto o material de desecho". ¿De asbesto? Sí, no es broma, está en la Gaceta Oficial-DF.

La OMS, en cambio, pide eliminar el uso de todo tipo de asbesto, incluido el "blanco" o "crisotilo" que el lobby del asbesto pretende presentar como "limpio"; asimismo, habla de aportar información sobre soluciones para sustituirlo con productos seguros; desarrollar mecanismos económicos y tecnológicos para ello; evitar la exposición al asbesto durante su uso y en su eliminación; mejorar el diagnóstico precoz, el tratamiento y rehabilitación médica y social de los enfermos, así como registrar a las personas expuestas en la actualidad o en el pasado.

La "fase superior" del filantrocapitalismo

La hilaza tóxica del asbesto pasa también por Costa Rica, "la Suiza de Centroamérica". La Garita es un paraje de ensueño, rincón tropical cerca de Alajuela. Las instalaciones de la INCAE Business School, la mejor escuela de negocios latinoamericana, destacan entre las palmas, las granjas, una plácida carretera y unos pastos verdísimos.

INCAE es famosa por su enfoque de desarrollo sustentable y ética empresarial. Cuenta con campus en Nicaragua y Costa Rica. Es un proyecto para la enseñanza e investigación gerencial que nace en 1964, bajo los auspicios de la Alianza para el Progreso del entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, de la Escuela de Negocios de Harvard, de la agencia UsAid y de los mandatarios y empresarios de seis países centroamericanos.

En los años noventa, la historia de esta escuela se cruza con la de un empresario que en las Américas tiene fama de gurú del desarrollo sustentable, mientras que en Europa es conocido como "rey del Eternit": Stephen Schmidheiny.

Hombre de negocios por tradición familiar (cementera Holcim, Wild-Leitz de instrumentos ópticos, electrotécnica bbc Brown Boveri y la empresa Eternit), nació en Heerbrugg, Suiza, en 1947, amasó una fortuna con el negocio del asbesto y su record está manchado por procesos judiciales y graves acusaciones.

La Fundación AVINA, creada por el empresario en 1994 y operativa en veintiún países latinoamericanos, colabora con la escuela y en 1996 Schmidheiny, quien fue administrador de Eternit y hoy está en el Consejo Directivo de INCAE, participó en la creación de su Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS).
Schmidheiny fundó varias organizaciones sin fines de lucro, como Fundes (1984), MarViva (2003) y el fideicomiso VivaTrust (2003), que sustenta AVINA. En éste confluyó el valor de la participación del suizo en Grupo Nueva, consorcio de negocios forestales. En Chile, sus filiales han sido acusadas por los indígenas mapuches de despojo, dentro de un largo conflicto social, ya que la adquisición de las tierras ancestrales de las comunidades (120 mil hectáreas) empezó en la dictadura de Pinochet, que las expropiaba o enajenaba "con prácticas de intimidación, tortura y asesinato", según denuncian los mapuches.

El magnate vendió sus acciones del grupo Eternit a finales de los ochenta, y para 1999 su patrimonio ascendía a 4.4 billones de dólares. Las fundaciones se constituyen como entidades autónomas, prácticamente inatacables tras eventuales condenas judiciales, y promocionan redes como SEKN (Social Enterprise Knowledge Network) y alianzas sobre temas socio-ambientales: agua, ciudades sustentables, energía, industrias extractivas, innovación política, reciclaje, cambio climático.

Hay movimientos sociales que hablan de "filantrocapitalismo" respecto de avina y su aliada Ashoka, fundación filantrópica estadunidense presente en setenta países. "El capital trata de apropiarse de los movimientos ecologistas razonables para reconvertirlos en domesticados capitalismos verdes o formas de negocio con el agotamiento del planeta", explica el ingeniero activista español Pedro Prieto, de la Asociación para el Estudio del Auge de Petróleo y Gas.

¿Por qué? "Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones, su labor es acercar a las multinacionales hasta ellas, mientras salvaguardan los intereses de éstas", dice María Zapata, directora de Ashoka en España. En entrevista con Rebelión, el investigador Paco Puche habla de cómo se infiltran las fundaciones en los movimientos con "la cooptación de líderes" y de cómo "AVINA se vincula al magnate Schmidheiny, que debe su fortuna al criminal negocio del amianto. Decimos que todos los que han recibido dinero y otras prebendas de esta fundación (y después de conocerla, no la han rechazado) se llevan la maldición del polvo del amianto en sus entrañas".

En 2013, el Tribunal de Turín condenó al suizo y a su exsocio en la multinacional Eternit Group, el barón belga Louis De Cartier, de noventa y dos años de edad en ese entonces, a dieciséis años de cárcel por desastre doloso y remoción de medidas contra los infortunios: la sentencia fue esperada por los familiares de 3 mil víctimas. La Corte de Apelaciones aumentó la condena a dieciocho años, pero el miembro de la nobleza belga falleció poco antes. Schmidheiny fue condenado por sus responsabilidades como administrador de Eternit en el decenio 1976-1986 y absuelto de otros cargos del período 1966-1975 porque los hechos no subsistían. Las causas de la asbestosis y el mesotelioma ya se habían detectado desde los años sesenta, pero el negocio de Eternit siguió; por eso la condena habla de "dolo": los imputados habrían escondido conscientemente los efectos cancerígenos del asbesto.

En noviembre de 2014, en el último grado de juicio, la Suprema Corte anuló la sentencia anterior, ya que los crímenes habían prescrito. Se tomó como inicio de los términos para la prescripción el año de 1986, cuando Eternit declaró su quiebra, pero la decisión es polémica, ya que el desastre ambiental todavía sigue ocurriendo, pues no se interrumpe con la quiebra fiscal de la empresa. Es una bofetada a víctimas y familiares.

El paso más reciente

Mayo de 2015: se abre un nuevo proceso, "Eternit Bis". Schmidheiny ya no es acusado de "desastre" sino de homicidio doloso agraviado de 258 personas, exempleados o vecinos de Casale Monferrato, un pueblo en que operaba Eternit, quienes fallecieron entre 1989 y 2014 por mesotelioma pleural. Agravantes serían el "mero fin de lucro" y el "modo insidioso", pues se habría ocultado información a trabajadores y ciudadanos sobre los riesgos.
En cambio, en su web el magnate dice ser "pionero en la eliminación del asbesto en la industria". En julio su defensa logró la suspensión del juicio mientras la Corte Constitucional italiana evalúa si hay o no violación al principio ne bis in idem, por el cual nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo asunto. Mientras tanto, los fiscales de Turín presentarán cargos para noventa y cuatro casos más de afectación por Eternit.

La hecatombe del asbesto aún durará por décadas. Urge reparar el daño a las víctimas, prohibir su uso y comercio, desterrarlo de toda habitación y ambiente.

Una vacuna experimental consigue protecciones del 72% contra la úlcera

El descubrimiento de que la úlcera de estómago y muchas gastritis las causaba una bacteria, la Helicobacter pylori, no solo les consiguió un Nobel (y una infección) a sus autores, Barry J. Marshall y J. Robin Warren. También cambió por completo la forma de tratar la enfermedad: de la cirugía y los calmantes a las combinaciones de antibióticos. Tratándose de una infección, el siguiente paso es encontrar una vacuna. Y en ello está el equipo chino que ha publicado sus resultados en The Lancet, con una prometedora eficacia, de momento, del 72%.


El ensayo es un ejercicio clásico de comparación entre personas vacunadas y no vacunadas (el grupo control) en el que nadie sabe quién está tomando el fármaco y quien no, con lo que se evita o iguala el efecto placebo. A esta forma de ensayar se la denomina doble ciego porque nadie, ni los voluntarios ni los sanitarios que les atienden saben qué está tomando cada uno.
Para el trabajo se seleccionaron a 4.464 chicos de 6 a 15 años de la provincia de Jiangsu, de los que 4.403 seguían bajo control tres años después. Se les escogió jóvenes para asegurar que no habían estado en contacto con la bacteria. Con ellos se formaron dos grupos, uno que recibió la vacuna y otro que tomó (la vacuna es oral) el placebo.

El resultado es que, en total, se registraron 64 casos de infección por helicobacter. De ellos, 50 fueron en el grupo que no tomó el fármaco, y los 14 restantes en el de los que sí se vacunaron realmente. Tomando las cifras en bruto, esto supone una reducción de los casos (la tasa de protección) del 72%. Cuando se ajustan los datos y se introduce la variable del tiempo que estuvieron todos en el ensayo, la eficacia baja un poco, hasta el 71,8%.


Menos del 1% de los participantes de los dos grupos (12 en total, de los que cinco habían recibido la vacuna) tuvieron que abandonar por problemas de salud, pero los autores descartan que se tratara de efectos adversos relacionados con la inmunización.


Los propios autores del ensayo admiten que el tiempo que ha pasado (tres años) no es suficiente, y que hay que esperar para confirmar o descartar que el efecto protector del medicamento se mantiene, pero indican que hay un avance para conseguir proteger a la población de esta enfermedad. Los beneficiarios son potencialmente cientos de millones: se calcula que entre el 5% y el 15% de la población tiene complicaciones por una úlcera gástrica al menos una vez en su vida.

Martes, 23 Junio 2015 11:57

El ciego que no quería ver

El ciego que no quería ver

El pasado 14 de mayo el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) aprobó la suspensión del uso de glifosato en Colombia, un químico utilizado para la erradicación de la planta de coca en el país desde hace tres décadas y que, desde el inicio de su utilización, contó con pruebas insoslayables que requerían el cumplimiento de principio de precaución.

 

La decisión tomada, además de ser el resultado de la recomendación realizada por el Ministerio de Salud que evidenciaba la probabilidad cancerígena del glifosato, ha sido vista, por distintos creadores de opinión como una necesidad política que busca satisfacer una de las exigencias de las Farc para firmar el tratado de paz.

 

Lo que explica por qué luego de tres décadas de fumigación con agrotóxicos y de pruebas testimoniales y científicas de sus consecuencias, tanto en la salud de los seres humanos como en el medio ambiente y en el pancoger de los campesinos, se decide suspender al fin esta actividad ¿Ante cuales evidencias se tapó los ojos el Estado colombiano en todo este tiempo?

 

Evidencias como las presentadas en el año 2000 cuando la Defensoría del Pueblo encontró que durante las fumigaciones realizadas entre el 21 de diciembre de 1999 y el 25 de enero del año siguiente, en el Putumayo, fueron afectados los cultivos de plátano, maíz y pimienta de seis programas de desarrollo alternativo del Plante, dos de Corpoamazonía y tres de Naciones Unidas; sin ignorar los cargos impuestos por La Sección Tercera del Consejo de Estado en febrero del 2013 por los daños ocasionados a los cultivos de pancoger de los campesinos del municipio de Belén de los Andaquíes, Caquetá.

 

Por otro lado, las pruebas de los daños que este químico causa en el medio ambiente ya son conocidas en el legislativo, tanto así que en el mes de mayo de 2014 magistrados del Alto Tribunal prohibieron la aspersión aérea con este químico de cultivos ilícitos en el Sistema de Parques Nacionales Naturales, al verlo como "un riesgo potencial al medioambiente".

 

Otro aspecto, también olvidado en el proceso de erradicación de los cultivos ilícitos ha sido la problemática económica que esto conlleva, sobre todo para los campesinos cocaleros que han dedicado gran parte de su actividad económica a su siembra y que, al no tener una alternativa efectiva para la sustitución del cultivo se ven afectados no solo con el sistema de fumigación con glifosato sino también con los erradicadores de la hoja de coca.

Por todos estos procesos, que por inmediatez de la información quedan en el olvido, el periódico desdeabajo realiza una cronología que pretende ser un pequeño esbozo de la persistencia que durante más de treinta años tuvieron diferentes sectores sociales en su deseo por erradicar las fumigaciones con glifosato y de las consecuencias que este agroquímico ha causado en su supuesta pretensión por erradicar los cultivos ilícitos en el país.

 

 

 

 


Recuadro

 

Herbicidas que contienen glifosato

 

Lo que debe alertar, luego de conocer los estudios de la Iarc que demuestran la probabilidad de desarrollar cáncer por el uso del Glifosato, es que su utilización, no es en su mayoría, para la erradicación de cultivos ilícitos. Al contrario de lo que pueda pensarse, su mayor uso está en los agroquímicos de la agricultura comercial.

 

Según la Larc "Se ha hallado glifosato en el aire, en el agua y en la alimentación, que precisa que la población está expuesta cuando reside cerca de las zonas tratadas".

 

-Abraxis LLC, una compañía situada en Pennsylvania (Estados Unidos), comenta que "se han encontrado residuos de glifosato en 41 de las 69 muestras de miel recibidas y en 10 de las 28 muestras de salsa de soja analizadas. También comenta que se ha detectado la presencia de este producto químico en 3 de las 18 muestras de leche materna analizadas y en 6 de las 40 muestras de leche de fórmula infantil".

 

Otro aspecto preocupante es que según un informe de Monsanto de 2008 sobre la historia de los herbicidas a base de Glifosato; Herbicidas como AquaMaster Roundup® WeatherMax, Roundup PowerMAX™, UltraMax, Full II y otros productos de uso agrícola bajo la marca Roundup, están elaborados a partir de este agroquímico y hacen parte de los más utilizados a nivel mundial por los agricultores para controlar las malezas e, incluso, en lugares residenciales como jardines y veredas. "Los productos de glifosato de Monsanto están registrados en más de 130 países y están aprobados para el control de malezas en más de 100 cultivos", afirma la multinacional.

Publicado enEdición Nº 214
Médicos de EU hacen histórico trasplante de cráneo

Médicos de Estados Unidos practicaron una compleja operación, que anunciaron como la primera en el mundo, en la que trasplantaron el cráneo y el cuero cabelludo de un paciente de cáncer que también recibió un nuevo riñón y un páncreas durante el procedimiento.


La cirugía a James Boysen, de 55 años, demoró 15 horas y fue realizada por más de 50 médicos, informó el jueves el Centro de Cáncer, en Houston, Texas.


Añadió que Boysen es el primer paciente que recibe simultáneamente trasplante de tejido craneofacial y de órganos sólidos.
La operación en el Houston Methodist Hospital fue planificada en cuatro años, pero tuvo lugar el 22 de mayo pasado, 20 horas después de que los médicos fueron informados que ya estaban disponibles los órganos.


Fue una cirugía muy compleja, porque tuvimos que trasplantar los tejidos mediante microcirugía, dijo Michael Klebuc, líder del equipo de cirujanos plásticos del hospital de Houston, quien colaboró en el trasplante de cráneo y cuero cabelludo.
Imagine conectar vasos sanguíneos de poco más de un milímetro bajo el microscopio, con pequeños puntos de sutura del diámetro de un cabello humano, todo con herramientas como para fabricar un reloj suizo, dijo.


Larga lucha


Boysen fue diagnosticado con leiomiosarcoma, inusual cáncer que ataca los músculos lisos, en su cráneo en 2006.
El cáncer fue tratado con éxito, pero dejó una gran herida en su cráneo y cuero cabelludo.


El hombre de Texas, que también fue diagnosticado de diabetes a los cinco años, ya había recibido un trasplante de riñón y páncreas en 1992, pero era necesario renovarlos.


Pero esos trasplantes no se podían hacer debido a las heridas en el cráneo y el cuero cabelludo, y los medicamentos que Boyson tomaba para la supresión inmunológica dificultaban la reconstrucción craneal.


Los médicos resolvieron el dilema operando todo al mismo tiempo.

Sábado, 16 Mayo 2015 07:10

Contra la espiral tóxica

Contra la espiral tóxica

Crece en el mundo la demanda de prohibición del glifosato, el herbicida inventado por Monsanto, el agrotóxico más usado del planeta, especialmente para maíz, soya y algodón transgénicos. Se comercializa como RoundUp, Faena, Rival y otras marcas, según país y empresa. Sus impactos potenciales se revelan cada vez más graves, incluyendo cáncer y malformaciones neonatales, autismo y aumento de enfermedad celíaca.


Las comunidades afectadas, especialmente en Argentina y Paraguay lo decían desde hace años: el glifosato nos envenena a todos y mata nuestros niños, las mujeres tienen abortos espontáneos, muchos niños nacen deformes y otros mueren por caminar cada día para ir a la escuela o a buscar agua, al lado de un campo de soya transgénica fumigado con glifosato. Hasta en barrios urbanos, como Ituzaingó, Córdoba, las madres denunciaron que sus hijos mueren por las fumigaciones en transgénicos. Científicos responsables, como Andrés Carrasco, y médicos comprometidos con los pueblos fumigados en Argentina, confirmaron los datos y agregaron que el porcentaje de cáncer en esos poblados aumentó notablemente, en algunos lugares más de 400 por ciento con respecto a la media nacional.


Finalmente, en marzo 2015, un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud, provenientes de once países, declaró que el glifosato es cancerígeno en animales de laboratorio y se lo asocia al surgimiento de cáncer en humanos.
El 7 de abril, día mundial de la salud, basándose en ese informe y datos de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, que representa a 30,000 médicos y profesionales de la salud, demandó al Ministerio de Salud que se prohibiera el uso de este agrotóxico. Afirman que El glifosato no sólo produce cáncer. También está asociado al aumento de abortos espontáneos, malformaciones genéticas, enfermedades de la piel, respiratorias y neurológicas.


La doctora Stephanie Seneff, investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts, (MIT), agregó a esa lista el autismo y enfermedad celíaca (intolerancia al gluten). Seneff investiga desde hace años los impactos del glifosato y explica que por la ruta de acción de este herbicida, hay altas probabilidades de que sea uno de los causantes de estas enfermedades y otras disrupciones metabólicas.


Obviamente, Monsanto y otros fabricantes de agrotóxicos se dedican a denostar estos estudios y evidencias, pero el informe de la OMS se mantiene firme, y mucho más quiénes están directamente afectados en sus familias y pueblos. Las demandas de prohibir el glifosato avanzan en Europa, América Latina y Asia. Colombia prohibió el uso de glifosato para fumigación en combate a drogas. Es una medida insuficiente, pero una muy buena noticia para las comunidades fronterizas de Ecuador y Colombia que desde hace años denuncian que son gravemente contaminadas con este tóxico, como efecto secundario del supuesto combate a drogas.


El glifosato se usaba en muchos cultivos, pero su uso y concentración aumentó exponencialmente con los cultivos transgénicos resistente a este herbicida, ya que permiten aplicar cantidades mucho mayores de una sola vez, en lugar de un poco varias veces para no matar el propio cultivo. Este uso intensivo ha generado más de 20 plantas invasoras resistentes al glifosato en varios países, por lo que ahora la tendencia es aplicarlo en paquete con otros químicos aún más venenosos. Es una espiral tóxica que perjudica a todos y todo, sólo para lucro de unas pocas multinacionales.


La Red en Defensa del Maíz, en su asamblea nacional en abril, con presencia de delegados de comunidades y organizaciones de 26 estados, tomó este tema con gran preocupación y decidió sumarse al trabajo para lograr su prohibición, así como la de los transgénicos. Si se aprobara la siembra comercial de maíz transgénico en México, además de la contaminación transgénica de las semillas, el glifosato y otros tóxicos invadirán suelos y agua; las tortillas y otros productos derivados podrían ser no sólo transgénicos, sino también cancerígenos, como señalaron E. Álvarez-Buylla y E. González, de la Unión de científicos comprometidos con la sociedad, UCCS. (La Jornada, 17/4/2015).


La Red analizó esto como una pieza más de los ataques a las comunidades y sus territorios, así como los programas de gobierno para que cambien sus semillas por híbridos –y luego transgénicos–, para hacerlos adictos a fertilizantes sintéticos y agrotóxicos de las empresas, una trampa en la que muchos han caído. Se suma a la brutal amenaza de despojo que significan las leyes secundarias de la reforma energética, que dan prioridad y ventajas a la explotación energética sobre sus derechos a la tierra. (Ver documento de Ceccam y Grain, Reformas energéticas, despojo y defensa de la tierra)


Los delegados de la Península de Yucatán, denunciaron que además de los daños a la apicultura por el uso intensivo de agrotóxicos en soya y maíz –legales e ilegales, incluso transgénicos– sufren una invasión de siembras de stevia, haciendo que más campesinos, empujados por la necesidad, abandonen sus cultivos tradicionales para obtener efectivo. Cuando ya no interesen a la industria, terminarán como marginados urbanos o trabajadores agrícolas semi-esclavos, como lo denuncian y resisten los jornaleros de San Quintín.


Pedir la prohibición del glifosato puede parecer limitado, pero es importante por ser un detonador y por nuestra salud. Rompe otro eslabón de las cadenas que quieren terminar la vida campesina y dejarnos sin opción más que comer sus venenos.
*Investigadora del Grupo ETC

Lunes, 09 Febrero 2015 05:59

El proyecto que cambiará la medicina

El proyecto que cambiará la medicina

Los datos servirán para descifrar el enigma de las mutaciones que causan males como el cáncer. Y permitirá ajustar los tratamientos a cada paciente o actuar de manera preventiva. Es la "medicina de precisión", que promete revolucionar la lucha contra las enfermedades.

 

El genoma de un millón de voluntarios en Estados Unidos será una mina de datos para descifrar el enigma de las mutaciones que causan enfermedades como el cáncer, y ajustar los tratamientos a cada paciente o actuar de forma preventiva. La secuenciación del genoma de esos voluntarios forma parte de la iniciativa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para impulsar la denominada medicina de precisión, con la que se pretende dar el tratamiento más adecuado en el momento correcto, a la que destinó 215 millones de dólares en presupuesto.


Tras los logros obtenidos con el Proyecto Genoma Humano (PGH) desarrollado en los años '90 para determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar los genes que componen el genoma humano, la comunidad científica está preparada para dar un paso más.


Para el profesor Adolfo Ferrando, del Instituto de Patología Pediátrica y Genética del Cáncer de la Universidad de Columbia, esta iniciativa es "el último capítulo" de la transformación de la medicina en los últimos años, con la incorporación de la información detallada y específica de cómo funcionan las enfermedades.


En el campo del cáncer, Ferrando explicó que la información de marcadores genéticos de mutaciones específicas tiene un impacto sobre las decisiones de cómo se trata a los pacientes, si necesitan mayor o menor intensidad de tratamiento y, en algunos casos, incluso sobre medicamentos específicos que les pueden beneficiar.


La novedad de esta iniciativa –explicó– es que analizará el genoma global –no únicamente de alteraciones específicas de los genes– y recogerá gran cantidad de datos de individuos sanos, "no sólo sobre las enfermedades que puedan padecer, sino también de las actividades que modulan las actividades de los genes, el comportamiento, la dieta, el estilo de vida". La base de datos, que mantendrá la privacidad de los pacientes pero estará a disposición de la comunidad científica internacional, permitirá a los investigadores "tener una visión más integral sobre cuál es el peso de las variantes genéticas en el desarrollo de la enfermedad", agregó Ferrando.


Sobre qué esperan encontrar, el investigador cree que habrá algunos hallazgos puntuales de "alto impacto" inmediato, pero sobre todo "va a ser un instrumento esencial para la investigación durante mucho tiempo", con el que esperan desentrañar enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, entre otras.


Todavía no hay una fecha sobre cuándo se completará la base de datos, pero según su colega Raúl Rabadán, físico teórico que trabaja en genómica en el Centro de Biología Computacional de la Universidad de Columbia, "los planes son realizables". Según Rabadán, con la tecnología actual aproximadamente se tarda unas tres semanas en secuenciar y analizar el genoma de una persona. El físico recordó que si costó 100 millones de dólares secuenciar el primer genoma humano, ahora ronda los 3000 dólares.


El reto para la comunidad científica, coincidieron en señalar ambos expertos, va a ser desarrollar métodos específicos para navegar en este "océano de datos" a fin de trasladar sus hallazgos a la clínica, en forma de "marcadores predictivos" de la enfermedad o terapias que sean capaces de actuar sobre estos mecanismos genéticos.


Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos reunirán a un grupo de expertos multidisciplinar para sentar las bases de la iniciativa y convocará a un taller en marzo próximo para analizar si se pueden aprovechar los datos de las investigaciones ya realizadas en el país sobre medicina de precisión.


Los científicos consideraron que ésta puede ser una oportunidad de atraer el foco a la investigación y al desarrollo tecnológico, que puede contribuir a revolucionar la medicina y acelerar el desarrollo industrial asociado a la investigación biomédica.


La medicina de precisión "es una realidad que ya está pasando en muchas instituciones", enfatizó Rabadán. Con más de 13 años en la investigación, el físico cree que la cura del cáncer, "por ahora, no parece un problema fácil de resolver", pero destaca los "grandes avances" que hubo, por ejemplo, en la leucemia pediátrica que, "hace 40 años, era una sentencia de muerte y ahora más del 90 por ciento de los niños sobrevive". "No se puede prever el futuro, pero lo que sí se puede es trabajar todo lo posible para mejorar las cosas", aseguró Rabadán.

Identificado el proceso por el que la piel se limpia de células pretumorales

La piel no es solo el mayor órgano de nuestro cuerpo. También es el más expuesto a agresiones. Por eso la descripción de cómo se produce el proceso de limpieza de nuestra cubierta protectora para evitar que el daño de los rayos del sol, por ejemplo, sea una fuente generalizada de cáncer es un paso para entender el proceso de la oncogénesis y, llegado el caso, combatirla. Un trabajo liderado por Alberto Gandarillas, del Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL, Santander), ha determinado el papel del gen p53 en este proceso, lo que apunta a que su activación podría servir para prevenir estos cánceres. Lo publica Cell Reports, que lo lleva a portada. "Si no existieran estos mecanismos de protección, todos tendríamos cáncer de piel", explica Gandarillas.


Su trabajo empieza por crear una piel a partir de células madre primarias (frescas, tomadas directamente de personas) que reproducen una epidermis normal, y sobre ellas, actuar para que presenten lesiones precancerosas. "Lo que hacemos es imitar lo que pasa cuando tomamos mucho sol", explica Ana Freije, primera autora del trabajo. Y lpara ello anulan al supresor de tumores p53.


A este gen (una instrucción escrita en nuestro ADN) se le llama "el guardián del genoma" porque se sabe que tiene un papel clave en corregir los errores, las mutaciones, que aparecen en nuestras células (por radiación, rayos solares, tabaco, alimentos). Su inactivación en la piel no es suficiente para que una persona desarrolle un cáncer porque necesita otros factores –y, de hecho, hay personas que tienen muchas mutaciones que nunca llegan a hacer un cáncer, aclara el investigador-, pero sí que está ligado a la agresividad del cáncer (el p53 se encuentra mutado en el 50% de todos ellos).
En este caso, los científicos han estudiado un cáncer de piel, el escamoso. Es el segundo en frecuencia entre las neoplasias dermatológicas (representa aproximadamente un 20% del total), aunque "suele estar mal registrado", dice Gandarillas, muchas veces porque se manifiesta como verrugas u otros problemas de piel localizados que se eliminan en la consulta del dermatólogo. "Pero en un 5% de los casos aparecen metástasis, que sí que son peligrosas", advierte el científico. Lo que ellos han hecho ha sido provocar la lesión genética concreta, y han visto cómo se adelantaba la descamación, el pelado de la piel. "Aumenta de una manera imprevista. Si normalmente se produce cada tres o cuatro semanas, si inactivamos el gen p53 aparece en 48 horas", apunta el investigador. "Es semejante a cuando la piel se pela tras tomar demasiado sol". Así las células peligrosas son eliminadas.


El estudio tiene utilidades que podrían definirse como cercanas, y otras más lejanas. El cáncer de piel es de los que más está creciendo por los hábitos (tomar el sol, las cabinas de rayos UVA) y factores externos (el agujero en la capa de ozono). Aunque proporcionalmente los carcinomas escamosos de piel son menos peligrosos que los melanomas, como son tres veces más frecuentes el número total de muertes también es importante, indica Gandarillas, así que conocer el proceso es el primer paso para intentar frenarlo. "De hecho ya hay estudios sobre cómo activar o corregir las mutaciones del p53", añade.

Pero, además, el cáncer de piel no es el único escamoso. También son de este tipo algunos de pulmón y otros de cabeza y cuello, que suelen ser agresivos. En estos casos el agente desencadenante no es el sol, sino el tabaco y el alcohol, afirma el investigador. Por eso ellos también podrían beneficiarse de los avances que se consigan.

Miércoles, 25 Junio 2014 06:23

Parar el crimen globalizado

Parar el crimen globalizado

Sofía, ¿y qué dijo Barack Obama a tu reclamación?


Cuando le contó de los cánceres y leucemias de los niños y niñas de su barrio en Córdoba (Argentina), de los abortos de sus vecinas; cuando le mostró las fotos de malformaciones y le explicó cómo anda la gente con pañuelos en el rostro para disimularlas, ¿qué le respondió el presidente más poderoso del mundo cuando Sofía lo interpeló?


Con todos esos precisos detalles se lo pudo explicar, pues Sofía Gatica, recibida por Obama tras ser reconocida con el Premio Goldman (el Premio Nobel alternativo), tiene memoria y no tiene miedo. Tiene vivencias que duelen, eso tiene. Pero realmente, ¿qué tiene Obama? ¿Miedo o, en su defecto, incapacidad para enfrentarse a una corporación estadunidense como Monsanto? Porque los campos que rodean el barrio de Sofía y muchos millones de hectáreas por otros lugares son campos de soya transgénica de Monsanto que varias veces al año son fumigados desde avionetas con el glifosato, pesticida también propiedad de Monsanto. Un negocio de muchas cifras responsable de lo que un informe del Ministerio de Salud cordobés ha corroborado: en las zonas donde se siembran transgénicos y se utilizan sus agroquímicos, la tasa de cáncer duplica el promedio nacional.

Para doblegar ese miedo, para construir capacidad es que esta semana nos movilizamos.


Por los pueblos fumigados de Argentina; por las más de mil costureras muertas en el derrumbe de las fábricas textiles en Rana Plaza (Bangladesh), donde sus manos y horas servían hacinadas a los intereses de grandes corporaciones del textil; por los 34 mineros muertos a tiros de la policía que defendió con puntería, en Marikana, en el noroeste de Sudáfrica, los intereses de la multinacional Lonmin Platinum; por las comunidades que en Chiapas ven cómo Coca-Cola es quien mejor y mayor acceso tiene al agua potable; por quienes, como esclavos del siglo XXI, permanecen años a bordo de barcos tailandeses en faenas de captura de pescados que alimentarán a los langostinos criados en piscifactorías de grandes multinacionales y que se convertirán en coloridos cocteles de platos de medio mundo; por las aves que caen, los peces que se ahogan, los árboles que lloran, la gente que huye de sus selvas en cuanto Shell, Chevron o Repsol ponen sus zarpas en ellas.
Por tanta vida afectada por las corporaciones, es urgente adoptar medidas efectivas que permitan controlar sus ansias y sus codicias.


Porque no sólo es que Obama tenga o no tenga voluntad de detener los atropellos de una multinacional, sino que la legislación existente está pensada para todo lo contrario, para aplanar las sendas de estos mastodontes insensibles. Si avanzan tan rápido, invictos e inviolables, también es por dos motivos. El primero, una arquitectura de la impunidad que, como una cuadrilla de guardaespaldas, les otorga protección total mediante acuerdos incluidos en los tratados de libre comercio o las reglamentaciones de instituciones internacionales, como el Banco Mundial o la Organización Mundial de Comercio. El segundo, ese mantra capitalista, esa fe neoliberal que, anunciando que el interés propio es el mejor mecanismo para promover el interés general, viste a estas multinacionales con trajes acorazados.


Un primer paso puede darse gracias al empeño de muchas organizaciones y movimientos sociales y su campaña centrada en presionar a la 26 sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que esta semana se está celebrando en Ginebra y que incluye, en uno de los puntos a tratar, el debate sobre la instauración de mecanismos eficaces para el seguimiento y evaluación de los impactos generados por las grandes corporaciones. Y sobre todo puede permtir dar los primeros para la urgente necesidad de construir propuestas valientes y concretas para garantizar que el cumplimiento de los derechos humanos sea norma inviolable por parte de las empresas trasnacionales.


El reto es claro: obligar a quien no quiere ser obligada a respetar lo que no quiere respetar.


*Editor revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas

Publicado enInternacional
"La actividad física puede resultar importante para prevenir cánceres"

Se recomiendan 150 minutos a la semana para realizar actividades físicas, preferiblemente 30 minutos al día. El especialista señala que la actividad física puede prevenir cánceres que tienen componentes hormonales importantes.

 

–¿Qué experiencias destaca en cuanto a promoción de la actividad física en América latina?

–Vivimos un momento de gran interés para la promoción de la actividad física, en el mundo en general y especialmente en América latina: en esta región tiene lugar la que llamamos "transición epidemiológica", que va desde el predominio de enfermedades infecciosas al de enfermedades crónicas, vinculadas con el sedentarismo. Entonces, para prevenirlas, se hace más importante atender a los factores de riesgo. Otro punto importante es que, en América latina, las sociedades muestran mucho interés en nuevas ideas para la promoción de actividad física. En este sentido son menos tradicionales que en Europa o en América del Norte. Y, en tercer lugar, en América latina se destacan los programas vinculados con la equidad social: en Recife, por ejemplo, los programas de actividad física tienen un compromiso muy grande con los barrios pobres. La actividad física en América latina pone el acento en los espacios públicos, como es el caso del programa "Ciclovías" en Colombia.

 

–Allí "ciclovía" tiene un significado distinto que en la Argentina...

–La "ciclovía" en Colombia no es un carril exclusivo para bicicletas: a esto allí se lo llama "ciclorruta". El programa "Ciclovías", que comenzó en Bogotá, se basa en que, en determinados lapsos durante la semana, las calles quedan cerradas para autos y abiertas sólo para bicicletas, patines o actividad pedestre. La vía pública se convierte en una especie de parque para todos.

 

–¿Cómo funciona en Bogotá?

–Allí todos los domingos, de siete de la mañana a dos de la tarde, se corta el tránsito automotor en una red de calles de 120 kilómetros. Cuando empezó el programa, las calles cerradas estaban sólo en los barrios ricos, en el norte de la ciudad. Pero después las redes se desarrollaron en los barrios más pobres, al sur, y en el centro de la ciudad. La ciclovía funciona unos 72 días al año, sumando domingos y feriados.

 

–¿Qué actividades incluye el programa?

–Muchos de los que participan sólo caminan, trotan o andan en bicicleta. Pero se ofrecen clases de gimnasia aeróbica, distintas actividades recreativas, actividades específicas para mujeres, niños y hombres e incluso deportes extremos para los jóvenes. Cada año la ciclovía es un poco más inclusiva, con más deportes y más calles para caminar y andar en bicicleta. Y esto resulta muy importante para las familias que no tienen auto ni recursos como para salir el fin de semana al campo; para ellas pasar varias horas en domingo en las calles y parques es la única alternativa posible. El programa está sostenido por la ciudad pero tiene también apoyo del Instituto Nacional de Deportes y del Ministerio de Salud. Un millón de personas utiliza este programa, sobre una población de algo más de siete millones en la ciudad.

 

–En cuanto a las que allí se llaman ciclorrutas, los carriles exclusivos para bicicletas, ¿también se han desarrollado?

–Bogotá tiene un buen sistema de ciclorrutas, que cubre más de 300 kilómetros, pero todavía hay muchas barreras para que el transporte por bicicleta se desarrolle. Ciertamente ha crecido la cantidad de gente que usa la bicicleta para ir al trabajo, al colegio o a la Facultad: el uso de este medio de transporte ha subido desde el 1 o 2 por ciento al 3 o 4 por ciento de los viajes. Es un paso importante y el aumento es grande, en proporción, pero en números totales la situación no se acerca a la de Dinamarca u Holanda, donde el 30 o 40 por ciento de los viajes se hace en bicicleta.

 

–El programa de Bogotá se ha replicado en otras ciudades...

–El de Bogotá, que lleva más de una década, es el más famoso, pero ya hay programas similares en más de cien ciudades en las Américas. En Colombia, se extendió a Medellín, Cali y otras ciudades, siempre con énfasis en atender a la inclusión social. Estos programas también implican inversión para garantizar la seguridad en esos espacios públicos. Y hay diferencias entre las distintas ciudades: Medellín, por ejemplo, cierra las calles durante menos tiempo, unas tres horas, pero lo hace dos veces por semana. La experiencia se extendió a México, especialmente en Guadalajara, y a algunas localidades en Estados Unidos. En San Francisco, la duración del cierre es similar a la de Bogotá, pero sólo hay por ahora un programa piloto, algunos domingos en verano. Hay diferencias pero el concepto es, siempre, que las calles son espacios para todos, no sólo para los que tienen auto. Y si estos programas funcionan es también por razones políticas: en cada ciudad conciernen a millones de ciudadanos, que votarán a los intendentes. El hecho es que estos programas mejoran la calidad de vida y ofrecen recreación e inclusión.

 

–En Recife, Brasil, usted participó en un trabajo de evaluación de los resultados del programa de actividad física comunitaria en esa ciudad.

–El nombre del programa en Recife es Academia da Cidade, que se traduciría como "Gimnasio de la Ciudad". Se centra en gimnasios al aire libre, de acceso libre y gratuito; en su gran mayoría están en barrios pobres. La inversión corrió por cuenta de la alcaldía de Recife. En cada caso el programa incluye tres etapas. Primero, la renovación de un espacio público, que puede ser una pequeña plaza o plazoleta; en general no son espacios grandes. En los barrios pobres suele haber pocos espacios públicos, es decir, poco espacio para la actividad física. Entonces, se mejoró la calidad de esos espacios, dándoles más atención, seguridad y presencia policial. Se definieron así unos 30 polos de participación en este programa. El segundo paso fue organizar clases con profesores de educación física que trabajan para la alcaldía. Las clases son a la mañana temprano, antes de que la gente vaya a trabajar, y a la tarde, después del trabajo. Se trata de que puedan ir personas que trabajan y que tienen pocos recursos o tiempo para ir a otro lugar. Y hay un tercer aspecto: en cada uno de estos polos se instaló un consultorio para detectar la hipertensión arterial, para seguimiento de embarazadas y trasmisión de pautas de nutrición saludable. Este plan se hace en colaboración con los equipos de atención primaria en salud.

 

–¿Y la evaluación de los resultados?

–Fueron realmente muy buenos. Se encontraron mejoras significativas en indicadores de salud como la presión arterial, el riesgo de diabetes, la obesidad. Y encontramos otro dato interesante: quienes vivían en barrios próximos a los polos del programa, aunque no participaran en él, tenían una probabilidad doble de cumplir efectivamente con las recomendaciones sobre actividad física. O sea que el programa tiene una influencia que se extiende a los barrios. Los que participaban en el programa tenían 11 veces más probabilidades de cumplir con la actividad física recomendada, pero esto no sorprende. Lo más interesante es haber verificado esa irradiación a los barrios próximos.

 

–Otro tema que usted ha investigado es el costo-beneficio, en términos económicos, de la actividad física en las comunidades...

–Venimos trabajando sobre este tema con un grupo de investigadores en el CDC (Centro de Control de Enfermedades) de Estados Unidos y, en los últimos dos años, también desarrollamos estudios en Colombia. Estas investigaciones son muy importantes porque sirven para convencer a los políticos: cuando advierten que la diferencia de costos es importante, cuando las razones económicas se suman a las de salud, se agrega una razón adicional poderosa para actuar. Investigaciones de este tipo ya habían dado resultados excelentes en el área del tabaquismo: hoy se sabe que los costos de fumar son muy grandes para los sistemas de salud y que afectan las economías locales y nacionales.

 

–Y en cuanto al costo de las enfermedades propiciadas por la falta de actividad física, ¿hay números?

–En Estados Unidos, se hizo una investigación de costo-efectividad sobre diversos programas para promover la actividad física en las comunidades: por ejemplo, campañas masivas de promoción, campañas en las escuelas, apoyo social para grupos determinados, fomento de caminatas y otros. Encontramos que la efectividad es similar a la de programas ya bien consolidados en salud pública, como los de cesación del tabaquismo o inmunización contra la gripe. En Estados Unidos se calcula un costo-efectividad de 75.000 millones de dólares por año: es la diferencia entre el costo de desarrollar programas comunitarios de actividad física y el costo de tratar las enfermedades causadas por la inactividad física: diabetes, problemas cardiovasculares, caídas y fracturas de cadera en personas mayores, cánceres...

 

–¿Por qué también cánceres?

–No se trata del cáncer en general, sino de ciertos cánceres específicos. La razón es que la actividad física modifica el metabolismo y la secreción de hormonas, y por eso resulta importante para prevenir cánceres que tienen componentes hormonales importantes, como el de mama y el de colon. Hay mucha investigación sobre este tipo de tumores, donde se advierte que la actividad física disminuye el riesgo en un 30 o 40 por ciento. La relación no es tan directa como la del cáncer de pulmón con el tabaco, pero es importante.

 

–¿Hay investigaciones sobre costo-beneficio de la actividad física en América latina?

–Un estudio examinó el costo-beneficio del programa de "ciclovías" en cuatro ciudades: Bogotá, Medellín, Guadalajara y San Francisco. Se incluyeron todos los costos: los de las actividades en sí mismas, los del incremento en la seguridad, los del transporte, ya que el cierre de calles obliga a redefinir recorridos y diseñar formas de que la gente pueda acceder. Y, por el otro lado, se estimó la disminución de costos para el tratamiento de enfermedades vinculadas. El resultado fue que, por cada dólar de inversión en un programa de actividad física comunitaria, se disminuían cuatro dólares en gastos de salud. Estos estudios influyeron para que se decidiera expandir estos programas en Colombia, donde hay ya una red nacional para la promoción de las ciclovías, con inversión del gobierno central, de los departamentos y los municipios.

 

–¿Los programas que se desarrollan en América latina tienen características específicas?

–Tienen un componente más social. En Estados Unidos hay una cultura más individualista: la inclusión de la población en espacios públicos es más fácil en América latina, mientras que en Estados Unidos parece una idea un poco loca.

 

–¿Cuáles son los criterios actuales en cuanto a qué tipo de ejercicio le conviene hacer a una persona, cuántas veces por semana?

–Consideramos suficientes 150 minutos por semana, a razón de unos 30 minutos por día: se recomienda una actividad física moderada, como caminar. Para actividades más vigorosas, como correr o nadar, se puede llegar a 75 minutos por semana. Para niños, la recomendación es una hora cada día, sea cual fuere la actividad. Para adultos mayores, lo mismo que para adultos en general: 150 minutos por semana. Los beneficios en adultos mayores son muy importantes: no sólo baja el riesgo de diabetes, accidente cerebrovascular y otras enfermedades, sino que hay evidencias sobre mejoras en la función cognitiva: disminución en el riesgo de enfermedad de Alzheimer y mejoría en la actividad diaria. Un beneficio importante es para los huesos, que la actividad física preserva en dos sentidos: porque hay menos riesgo de caídas, al fortalecerse el aparato muscular y, en caso de caída, menos riesgo de fractura porque los huesos están más fuertes.

 

–¿Cómo conviene distribuir la actividad física a lo largo de la semana?

–Tradicionalmente se recomiendan 30 minutos continuados cada día, pero las actuales evidencias indican que, si se fracciona en períodos no inferiores a diez minutos, no hay mucha diferencia. Entonces, la recomendación es de unos 30 minutos diarios, continuados o fraccionados en períodos de diez minutos o más. Y, en última instancia, siempre es mejor poco que nada. Otra reciente línea de investigación es la que se focaliza en el tiempo que la persona permanece sentada. Hoy en las actividades laborales es común que la persona esté sentada todo el tiempo. Y hay evidencia fuerte de que el tiempo en que se está sentado implica cierto factor de riesgo: personas que tienen suficiente actividad física, que cumplen con la recomendación de los 30 minutos diarios, pero que el resto del día permanecen sentadas, tienen un riesgo de enfermedad un poco más alto que las que, con igual actividad física, están menos tiempo sentadas. Un estudio muy completo que se hizo en Australia, sobre más de 300 mil personas, confirmó que el tiempo de estar sentado es en sí mismo un factor independiente.

 

–¿Qué se puede hacer al respecto?

–Hay que pasar a una recomendación de actividad física con dos componentes: uno, el tiempo diario o semanal de actividad. Pero además, si el trabajo es sedentario, la recomendación es, pongamos cada hora, pararse, caminar un poco; esto es ya una activación muscular importante. En algunos casos puede convenir que la gente tenga la posibilidad de estar parada mientras trabaja, lo cual implica modificaciones en los ambientes laborales. Por lo menos, últimamente vemos que, en los congresos sobre estos temas, los expertos se ponen de pie cada 20 o 30 minutos, caminan un poco.

 

–¿Qué opinión le merece el tema de la actividad física en la Argentina?

–La situación en la Argentina es muy similar a la de otros países en América latina. Es que la situación general en la Argentina es similar: un país en transición epidemiológica, donde coexisten áreas muy ricas y avanzadas con otras muy pobres; en muchas zonas urbanas, gran parte de la población tiene dificultad para acceder a espacios adecuados y seguros para hacer actividad física. Estoy al tanto de que, según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, del Ministerio de Salud argentino, más del 50 por ciento de las personas no realiza suficiente actividad física, y la inactividad es mayor en mujeres y en adultos mayores.

 

–¿Qué aspectos habría que desarrollar?

–El Ministerio de Salud de la Nación tiene un equipo para la promoción de la actividad física, en el marco de la prevención de enfermedades crónicas, y hay un nuevo programa nacional de lucha contra el sedentarismo. La Argentina manifiesta compromiso en esta área, pero falta más trabajo de evaluación de los programas nacionales, en comparación con Brasil o Colombia. De los países grandes de América, donde ha habido más evaluación e investigación es en Estados Unidos, Brasil y Colombia; en Argentina, y sobre todo en México, hay menos investigación y evidencias. Algo que puede ayudar en este sentido es que la Argentina cuenta con un muy buen sistema nacional de vigilancia de enfermedades crónicas. Y en la Argentina, como en otros países de América latina, hay una cultura que valora la actividad física. Yo he trabajado en la India, donde es muy diferente: allí los deportes no tienen una gran valoración social y eso hace más difícil promover la actividad física. En la Argentina, aunque muchas personas no participen, el deporte es valorado como bueno.

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Causa cáncer en ratas maíz transgénico de Monsanto
Londres, 19 de septiembre. Las ratas alimentadas durante toda su vida con maíz transgénico de Monsanto o expuestas mediante el consumo de agua a su fertilizante más vendido, Roundup, sufrieron tumores y daños múltiples en sus órganos, según un estudio francés publicado este miércoles, el cual generó duras críticas de expertos independientes.


Gilles-Eric Seralini, de la Universidad de Caen, y colegas, dijeron que las ratas alimentadas con una dieta que contenía NK63, variedad de semillas modificadas genéticamente para tolerar las dosis de Roundup, o a las que se dio agua que contenía ese químico, permitido en Estados Unidos, murieron antes que las que siguieron una dieta normal.


Expertos que no participaron en el estudio se mostraron altamente escépticos sobre sus métodos y hallazgos, y algunos acusaron a los científicos franceses de embarcarse en una “salida estadística”.


Los animales bajo dieta genéticamente modificada sufrieron tumores mamarios, así como daños severos en hígados y riñones. El estudio fue publicado en la revista Food and Chemical Toxicology y presentado en una conferencia de prensa en Londres.


Los investigadores dijeron que 50 por ciento de los machos y 70 de las hembras murieron de forma prematura, frente a sólo 30 y 20 por ciento en el grupo de control.


Son productos seguros, alega la compañía


Monsanto no estuvo disponible de inmediato para realizar comentarios; sin embargo, anteriormente había dicho que que sus productos son seguros y que no hay evidencias creíbles de riesgos para la salud de los humanos o animales derivados del consumo de cultivos transgénicos.


Los transgénicos son muy poco populares en Europa y muchos otros países, pero dominan los cultivos claves de Estados Unidos luego de que Monsanto introdujo en 1996 soya genéticamente modificada para tolerar su fertilizante Roundup.


Los especialistas a los que periodistas pidieron que revisen el artículo advirtieron tener mucho cuidado al sacar conclusiones de la investigación.


Tom Sanders, jefe de la división de investigación de ciencias nutricionales del Colegio Real de Londres, señaló que el equipo de Seralini no había proporcionado ningún dato sobre qué cantidad de alimento recibieron las ratas o cuáles eran sus tasas de crecimiento.


“Estas ratas son muy propensas a los tumores mamarios, particularmente cuando no se le restringe la ingesta de alimentos”, indicó en un comentario enviado por correo electrónico.


“Los métodos estadísticos no son convencionales y las probabilidades no están ajustadas a comparaciones múltiples. No hay un plan de análisis de los datos claramente definido y parecería que los autores se han embarcado en una salida estadística.”


Mark Tester, profesor de la Universidad de Adelaide, en Australia, dijo que los resultados del estudio generaban la duda de por qué ninguna investigación anterior había despertado preocupaciones similares.


“Si los efectos son tan graves como se propone y si el trabajo es realmente relevante para los humanos, ¿por qué los estadunidenses no están cayendo como moscas? Los transgénicos han estado en la cadena alimenticia durante más de una década allí, y la longevidad sigue aumentando inexorablemente”, indicó en un comentario enviado por correo electrónico.


Mientras quienes respaldan los cultivos transgénicos dicen que estudios anteriores han demostrado abrumadoramente su seguridad, los críticos argumentan que la información disponible sobre los efectos a largo plazo aún es limitada, ya que los cultivos han estado en el mercado sólo por alrededor de 15 años.


Seralini informó que parte de un equipo expresó temores sobre la seguridad basándose en un estudio en ratas de menor duración publicado en diciembre de 2009 en una revista científica, pero éste lleva las cosas un paso más allá, al seguir a los animales a lo largo de su ciclo vital, de dos años.


Cree que sus estudios más recientes en ratas aportan un punto de vista más realista y mejor documentado sobre los riesgos de los ensayos de alimentación durante 90 días que forman la base de las aprobaciones de cultivos modificados, ya que tres meses es sólo el equivalente de la primera fase de la edad adulta en ratas.


El francés José Bove, vicepresidente de la comisión de agricultura del Parlamento Europeo y conocido opositor de los transgénicos, pidió la suspensión inmediata de todas las cosechas y autorizaciones de importaciones de cultivos genéticamente modificados en la Unión Europea (UE).


El estudio probablemente también generará roces en Estados Unidos, donde quienes se oponen a los transgénicos luchan en California por lograr que se retiren todos los alimentos genéticamente modificados de la cadena alimenticia.


Reuters

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