Un aficionado hace el primer avance de los últimos 60 años en un famoso problema de combinatoria

El llamado problema de Hadwinger-Nelson es de esas cuestiones matemáticas muy fáciles de formular y entender, incluso para los no expertos, como el problema del mapa de los cuatro colores o el último teorema de Fermat. Sin embargo, pese a esta aparente sencillez a menudo la solución resulta extraordinariamente sofisticada y requiere unas matemáticas que solo están al alcance de muy pocos expertos. Pese a ello, el autor del primer avance en el problema de Hadwinger-Nelson de los últimos 60 años ha sido un no especialista: Aubrey de Grey, un gerontólogo bastante conocido y mediático, que sostiene que es posible detener el proceso de envejecimiento.


El problema de Hadwiger-Nelson estudia coloraciones del plano. Se trata de dar un color a cada punto del plano de manera que todos los puntos que estén a distancia uno tengan asignado un color diferente. Si se quiere pintar de esta manera un plano, todo lo grande que queramos, ¿cuál es el menor número de colores necesarios? El problema fue planteado en 1950 por Edward Nelson, aunque algunos resultados relacionados ya aparecieron en un artículo de Hugo Hadwiger de 1945. Hasta hace poco, se sabía que la respuesta podía ser cuatro, cinco, seis o siete.


Efectivamente, no puede ser más de siete. Con solo siete colores se puede colorear el plano a partir de una teselación de hexágonos de diagonal ligeramente inferior a uno, en la que todos los polígonos adyacentes tengan un color diferente. Partimos de uno de los hexágonos y lo pintamos de un color, y los seis adyacentes de otros seis colores diferentes (y así sucesivamente). Si dos puntos están a distancia uno, como los hexágonos tienen diámetro menor que uno caerán en hexágonos diferentes y adyacentes, por lo que tendrán distinto color.


Las circunferencias que aparecen en el dibujo tienen radio 1.


Está claro entonces que siete es la cota máxima para el problema, pero, ¿hay una mínima? Para ver que ha de ser al menos cuatro, bastaría con encontrar una configuración de cuatro puntos que estén todos a distancia uno del resto (que, por tanto, no podrían colorearse con solo tres colores). Pero el caso es que no existe: cuatro puntos que disten todos uno entre sí forman los vértices de un tetraedro regular, cuyos vértices no están sobre el mismo plano. Sin embargo, son conocidas algunas configuraciones de puntos que necesitan cuatro colores (es imposible hacerlo con tres). Así sucede como los siete puntos del llamado “huso de Moser” que son los señalados en la siguiente imagen:


En 1961 los hermanos William y Leo Moser dieron esa configuración, y desde entonces no se había avanzado nada en el problema. Ahora Aubrey de Grey ha dado una configuración de puntos tales que necesitan al menos cinco colores para ser coloreados, es imposible hacerlo con cuatro. Aunque el ejemplo dado por Grey contiene 1581 puntos, el método para construirlo es descriptivo y no es excesivamente complicado. En los últimos días se ha conseguido rebajar la configuración hasta los 633 vértices, a través de un proyecto de Polymath(proyectos colaborativos en los que trabajan cientos de matemáticos a través de una página web), creado por el propio de Grey.


Con este avance, ya sabemos que para poder colorear cualquier grafo harán falta cinco, seis o siete colores diferentes. Para zanjar el problema existen dos posibilidades: que usando ideas parecidas a las de De Grey se encuentren estructuras con gran cantidad de puntos que requieran muchos colores para ser coloreadas (él ha encontrado una que necesita cinco, se trataría de encontrar otra con seis y, para solucionar el problema, necesitaríamos otra con siete). Así sabríamos que el número necesario para colorear el plano de forma que cualquier par de puntos a distancia uno tengan diferente color es siete. Si, por el contrario, la solución no es siete, es posible que sean necesarias nuevas técnicas totalmente desconocidas hasta el momento, porque no bastaría con ir descartando opciones con contraejemplos, sino dar un razonamiento general.


Alberto Márquez es Catedrático de Matemática Aplicada de la Universidad de Sevilla y Ágata Timón es responsable de Comunicación y Divulgación en el ICMAT

Sábado, 12 Mayo 2018 09:23

Impactos invisibles de la era digital

Impactos invisibles de la era digital


Cuando pensamos en la era digital, probablemente lo primero que acude a la mente son computadoras, teléfonos móviles y otros elementos obvios de lo que se ha dado en llamar TIC: tecnologías de información y comunicación. Parece algo etéreo, pero en realidad conlleva enormes impactos ambientales y energéticos.


Además, la industria digital va mucho más allá de esas primeras imágenes. Es una de las bases fundamentales del tsunami tecnológico que ya está sobre nosotros, pero que difícilmente percibimos en todas sus dimensiones. Entre ellas, por ejemplo, el rápido avance del Internet de las cosas, que se propone sustituir al comercio convencional –incluyendo hasta la compra semanal de los hogares–; la tecnología digital que mueve los mercados financieros; las transacciones y monedas digitales; la digitalización de la agricultura, con el uso de autómatas, drones, satélites, sensores y big data; la optogenética que propone manipular seres vivos a distancia; la omnipresencia de cámaras y sensores que se comunican con gigantescas bases de datos, que pueden incluir hasta nuestros datos genómicos; el Internet de los cuerpos, con la digitalización de la medicina y las nuevas biotecnologías, y el avance de la inteligencia artificial que subyace a todo ello. Todas son áreas de fuertes impactos –escasamente comprendidos por la sociedad– y la lista apenas comienza.
Uno de los aspectos más pesados y a la vez invisibles de la era digital, es que contrariamente a lo que se podría pensar, los impactos materiales, en el medio ambiente, en recursos y demanda de energía son enormes. Jim Thomas, codirector del Grupo ETC, ejemplifica esto en tres sectores: el iceberg de la infraestructura digital, la demanda de almacenamiento de datos y la voraz demanda energética del uso de las plataformas digitales.


La infraestructura digital y de telecomunicaciones ya instalada es muy desigual. Mientras en la mayoría de países de África y otros países del Sur global no llega a 20 por ciento de acceso de la población, en América del Norte supera 90 por ciento. En conjunto, constituye lo que Benjamin Bratton llama la mayor construcción accidental de infraestructura que la humanidad haya hecho jamás. Es decir, la infraestructura está conectada –o pretende estarlo– a todos los rincones del planeta, pero nunca se han tomado decisiones de conjunto sobre ésta, sus múltiples implicaciones e impactos. La mayor parte de la discusión global al respecto, a menudo promovida por empresas de telecomunicación y big data, es sobre supuestos aspectos de equidad (todos deben tener derecho de acceder a la red), y por tanto lo que plantean es que los gobiernos o agencias de apoyo al desarrollo deben construir y pagar por la infraestructura donde no la hay, y en muchos casos le dan prioridad frente a otras necesidades. Lo que en general no se nombra es que la expansión de la infraestructura digital implica, entre otras cosas, aumentar la red de radiación electromagnética a todas partes, que tiene efectos negativos graves, pero poco estudiados, sobre la salud y la biodiversidad. Es, además, un motor de conflictos para extraer los materiales necesarios para construir teléfonos celulares y otros aparatos de trasmisión y recepción.


Paralelamente, el almacenamiento de toda la información digital generada en el planeta se estimó para 2016 en 16.1 zettabytes (un zettabyte es un billón de gigabytes). Para 2025, se calcula que se requerirán 163 zettabytes, 10 veces más (IDC).


Para hacer la cifra un poco más tangible, serían unos 16 mil millones de dispositivos de almacenamiento, aproximadamente dos discos duros de alta capacidad por cada persona en el planeta. Esto requiere una cantidad gigante de materiales, que incluyen minería de muchos elementos, incluyendo raros y escasos, la producción masiva de químicos sintéticos (y basura tóxica) y una enorme cantidad de energía para extracción, fabricación, distribución y uso, incluyendo la operación y ventilación de los dispositivos, etcétera.


Los requerimientos energéticos son a menudo invisibilizados, porque se supone que la digitalización demandaría menos energía que otras actividades, lo cual podría suceder en algunos casos. No obstante, uno de los ejemplos más contundentes de lo contrario es el uso de monedas digitales como el bitcoin. Según datos recientes, una simple transacción en bitcoin, requiere la misma cantidad de energía que usa una casa promedio en Estados Unidos ¡durante dos semanas! (Digiconomist.net)


Estos son algunos ejemplos de los impactos que en general no se consideran. Todos ellos implican además efectos devastadores sobre las comunidades y poblaciones de donde se extraen los recursos, además de las consecuencias sobre la salud de usuarios y quienes están cerca de las líneas y torres de trasmisión, así como sobre fauna, vegetación y biodiversidad.


La tremenda demanda de energía de la infraestructura y operación digital se suma a los factores principales causantes del cambio climático. Por todo ello es necesario que desde las bases de la sociedad asumamos el análisis y evaluación múltiple de los desarrollos tecnológicos, incorporando todos sus aspectos, no solamente los que las industrias quieren vendernos.


*investigadora del Grupo ETC

Stephen Hawking, el científico más conocido el mundo, murió ayer en su casa, en Cambridge
  • Los robots tomarán el control y acabarán con la raza humana
  • Las personas están limitadas por la evolución biológica, no podrían competir y quedarían suprimidas, afirmaba
  • Férreo defensor de la vida, desafió una muerte temprana
  • No importa cuán difícil sea vivir; pierdes toda esperanza si no puedes reírte de ti mismo, aseguraba

 


He tenido la suerte de trabajar en física teórica en un momento fascinante, y es una de las pocas áreas en las que mi incapacidad no es una desventaja grave, expresó algún día Stephen Hawking. Foto Afp


En una imagen del 29 de abril de 2010 durante el estreno de un programa de televisión. Foto Dpa

 



Hawking acompañado de su entonces esposa Jane, el 3 de marzo de 1989, en París. Foto Ap


La única conexión que Stephen Hawking tenía con el mundo era un nervio de unos pocos centímetros en su mejilla.

Cada palabra le tomaba un minuto, pero aprovechó un pequeño movimiento del nervio debajo de su ojo derecho para trasladar sus pensamientos a una computadora especial y registrar su visión del tiempo, del universo y del sitio del ser humano en todo esto.

Produjo una obra maestra que guió a generaciones de entusiastas a través del esotérico mundo de las antipartículas, los cuarks y la teoría cuántica. Llegó a ser un físico de inusitada popularidad por su desafío a las expectativas de una muerte temprana para convertirse en el científico más conocido del mundo.

Falleció este miércoles a los 76 años en la ciudad universitaria inglesa de Cambridge.

Nació el 8 de enero de 1942, justo 300 años después de la muerte de Galileo Galilei, y murió un 14 de marzo, día del nacimiento de Albert Einstein. Tuvo la cátedra de profesor de matemáticas en Cambridge que ocupó Isaac Newton.

 

Alertó sobre los peligros de la inteligencia artificial

 

El físico británico Stephen Hawking alertó sobre los peligros de la inteligencia artificial. Consideraba que los esfuerzos en crear esta tecnología avanzada puede poner en riegos la supervivencia humana.

Para él, el desarrollo de la inteligencia artificial podría significar el fin de la raza humana, si los sistemas artificiales llegaran a superar en inteligencia a las personas.

Los robots podrían llegar a tomar el control y se podrían rediseñar a sí mismos para desbancar a los humanos, señaló el físico cuando presentó un nuevo software que le permitiría comunicarse con mayor velocidad.

Los humanos, que están limitados por la evolución biológica, no podrían competir y quedarían suprimidos por los robots, expresó Hawking.

El físico habló además de los peligros que a sus ojos puede acarrear Internet y resaltó que las compañías de telecomunicaciones deben hacer más para contrarrestar las amenazas que pueden propagarse a través de la red. La dificultad está en cómo hacerlo sin sacrificar la libertad y la privacidad, señaló.

En el tema de la religión, el astrofísico consideraba al Dios de la Iglesia católica como innecesario. Pese a ello, siempre reflexionó sobre el Creador.

Afirmó de manera rotunda que se consideraba ateo, porque no hay ningún Dios y “el milagro no es compatible con la ciencia.

Hay una diferencia fundamental entre la religión, que se basa en la autoridad, y la ciencia, que se basa en la observación y la razón. La ciencia vencerá, porque funciona, dijo en entrevista con la televisión estadunidense ABC, en junio de 2010.

“Las leyes de la ciencia que explican el funcionamiento del universo no dejan mucho espacio para milagros o para Dios (...) la ciencia está contestando cada vez más preguntas que solían ser dominio de la religión (...) habrá pronto una respuesta definitiva a cómo empezó el universo, señaló en septiembre de 2008 en Santiago de Compostela.

El físico teórico fue ampliamente considerado el ser humano más inteligente del mundo por su extenso conocimiento de la mecánica cuántica y los agujeros negros, además de ser la primera persona en establecer una teoría moderna de la cosmología.

Su fama se debió en parte a su triunfo sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa de la neurona motora, que gradualmente lo fue paralizando, la cual le diagnosticaron a los 21 años.

Sin embargo, defensor férreo de la vida, en una entrevista de radio, dijo que lo único que le inspiraba a seguir adelante era su trabajo y su sentido del humor.

“Cuando cumplí los 21, mis expectativas se redujeron a cero. Probablemente ya lo sabes porque hay una película al respecto. Era importante que yo apreciara lo que tenía. Aunque tuve la mala suerte de padecer la enfermedad de la neurona motora, he sido muy afortunado en casi todo lo demás.

He tenido la suerte de trabajar en física teórica en un momento fascinante, y es una de las pocas áreas en las que mi incapacidad no es una desventaja grave. También es importante no enojarse, no importa cuán difícil sea la vida, porque puedes perder toda esperanza si no puedes reírte de ti mismo y de la vida en general.

Hawking le ganó la batalla a un mal normalmente fatal y vivió más de 50 años, desarrollando una brillante carrera que asombró a los médicos y enloqueció a sus admiradores. Un severo ataque de neumonía lo dejó respirando a través de un tubo, pero tampoco entonces se dio por vencido y hablaba usando un sintetizador electrónico que le dio un tono robótico que pasó a ser uno de sus sellos.

Trabajó hasta pasados los años 70, lanzando teorías, enseñando y escribiendo Una breve historia del tiempo, una exploración accesible de la mecánica del universo que vendió millones de copias.

Era uno de los rostros de científicos más reconocidos, a la par del de Albert Einstein.

Como uno de los sucesores de Isaac Newton como profesor lucasiano de matemáticas en la Universidad de Cambridge, Hawking se involucró en la búsqueda del gran objetivo de la física, una teoría unificada, que resolvería las contradicciones entre la teoría general de la relatividad, de Einstein, y la teoría de la mecánica cuántica.

 

 

Para Hawking, esa era una misión casi religiosa. Dijo que encontrar la teoría de todo permitiría al ser humano conocer la mente de Dios.

Una teoría unificada completa y coherente es apenas el primer paso: Nuestra meta es una comprensión total de los eventos a nuestro alrededor y de nuestra propia existencia, escribió en Una breve historia del tiempo.

En sus últimos años, no obstante, planteó la posibilidad de que tal vez no haya una teoría unificada que lo explique todo.

Después escribió El universo en una cáscara de nuez, en el que que actualizó conceptos como la supergravedad, singularidades desnudas y la posibilidad de un universo de 11 dimensiones.

Uno no puede dejar de hacerse la pregunta, ¿por qué existe el universo?, expresó en 1991. No conozco una forma operativa de hacerla o dar una respuesta, si es que hay una, un significado; eso me molesta.

 

Alentó con su entusiasmo

 

Algunos científicos dicen que su celebridad ayudó a fomentar el entusiasmo por la ciencia.

Sus logros, y su longevidad, por otro lado, demostraron que los pacientes no deben doblegarse ni ante la más severa de las enfermedades.

Richard Green, de la Asociación de la Enfermedad de la Neurona Motora, entidad británica enfocada en la ELA, sostuvo que Hawking representaba la mente perfecta atrapada en un cuerpo imperfecto. Y que había sido un ejemplo para las personas con ese mal.

Con el paso del tiempo fue perdiendo la movilidad de músculos de la cara que le permitían comunicarse y le tomaba varios minutos responder preguntas sencillas. Pero ni eso lo frenó.

Hawking ganó notoriedad con su trabajo teórico acerca de los agujeros negros. Convencido de que era erróneo decir que son tan densos que nada puede escapar a su atracción gravitacional, Demostró que tienen filtraciones de luz y de otras radiaciones, lo que ahora se conoce como la radiación de Hawking.

Fue algo totalmente inesperado, señaló Gary Horowitz, físico teórico de la Universidad de California con sede en Santa Bárbara. Algo revolucionario.

Agregó que el descubrimiento hizo que se estuviera más cerca de elaborar una teoría unificada.

La otra gran contribución científica de Hawking fue la cosmología, el estudio del origen y la evolución del universo.

Conjuntamente con Jim Hartle, de la Universidad de California, en Santa Bárbara, planteó en 1983 que el espacio y el tiempo pueden no tener un comienzo y un final.

En 2004 reveló que había revisado su teoría de que los objetos que son absorbidos por agujeros negros simplemente desaparecen, tal vez ingresando a un universo alternativo. Señaló, en cambio, que creía que los objetos podían ser despedidos por los agujeros negros.

Cuando se le diagnosticó ELA, Hawking se deprimió. Pero al ver que sobrevivía, recuperó el ímpetu y se abocó al trabajo.

Se casó en 1965 con Jane Wilde y tuvieron tres hijos, Robert, Lucy y Timothy.

Enseñó en Cambridge, viajó y dio conferencias. Parecía disfrutar de la fama.

Dejó de impartir clases en 2009 y aceptó una plaza como investigador del Instituto Perimeter de Física Teórica en Waterloo, Ontario.

Se divorció en 1991 y su relación con sus hijos se deterioró. Su ex esposa Jane escribió una autobiografía, "Música para mover las estrellas", en la que dice que cuidar a Hawking tres años la dejó totalmente agotada y vacía.

Hawking se casó cuatro años después con una enfermera que lo cuidó, Elaine Mason, y circularon rumores de que ella abusaba de él. En 2004 se dijo que Hawking había sufrido varias heridas, incluida una fractura en la muñeca, y que lo había abandonado en un jardín. El físico lo negó y la policía no pudo comprobar abuso alguno.

Lucy Hawking afirmó que su padre tenía una exasperante incapacidad de aceptar que hay cosas que no podía hacer.

 

Sin el Nobel

 

Stephen Hawking tuvo innumerables reconocimientos de sus pares, pero nunca le dieron el premio Nobel porque sus ideas no pudieron ser demostradas.

Era un teórico, un pensador profundo y sus meditaciones acerca de los agujeros negros, el origen y naturaleza del universo no han obtenido las pruebas contundentes necesarias para ganar los premios, según sus colegas.

El premio Nobel no se otorga a la persona más inteligente, ni siquiera al que hace el mayor aporte a la ciencia. Se otorga a los descubrimientos, explicó el físico Sean Carroll, del Instituto de Tecnología de California. Las mejores teorías de Hawking no han sido sometidas a la prueba experimental.

El mayor aporte de Hawking podría ser demostrado si los astrónomos encontraran los agujeros negros del tamaño adecuado. Los agujeros negros más pequeños, los que poseen la masa de un asteroide, probablemente producirían más radiación de Hawking que los más grandes, afirmó Avi Loeb, de la Universidad de Harvard.

Se han buscado miniagujeros negros con esta masa, pero hasta ahora no los han encontrado, afirmó Hawking en una conferencia en 2016. Es una pena, porque en ese caso yo hubiera ganado el Premio Nobel.

El astrónomo John Mather, de la Nasa y galardonado con el Nobel, piensa que difícilmente el premio habría cambiado la vida de Hawking. En todo caso, todos aman el trabajo de Stephen.

Hawking se volvió el rostro público del genio científico. Apareció en Star Trek: The Next Generation, se dobló a sí mismo en la serie de caricaturas Los Simpsons y escribió Una breve historia del tiempo.

 

Una mente más allá de los mortales

 

En algunos aspectos, Hawking era el heredero del aura de genio-como-celebridad de Einstein.

Su contribución es interaccionar con el público de una manera que quizá no ha ocurrido desde Einstein, afirmó la destacada astrónoma Wendy Freedman, directora de Carnegie Observatories. Se ha vuelto ícono de una mente que está más allá de los mortales corrientes (...) La gente no comprende exactamente lo que está diciendo, pero sabe que es brillante. Hay quizás un elemento humano en sus problemas que hace que las personas se detengan y presten atención.

Michael Turner, cosmólogo de la Universidad de Chicago, afirmó: “Creo que llamó la atención de la gente de una forma traviesa, mostrando su lado humano.

Lo primero que te llama la atención es la agotadora enfermedad y su silla de ruedas, afirmó Turner. Pero después, señaló, su mente y la alegría que obtenía de la ciencia dominaban el escenario. Aunque puede que el público no comprendiera lo que decía, sí comprendía su búsqueda de grandes ideas, señaló el cosmólogo.

El título de Hawking no es relevante aquí, lo que importa es lo que hacía su cerebro, señaló Neil deGrasse Tyson, director del Planetario Hayden, de Nueva York. Le consideramos un astrofísico, porque su laboratorio era el universo.

 

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La mente de Stephen Hawking

14 de marzo de 2018

 

Publicado enInternacional
Miércoles, 14 Marzo 2018 08:51

La mente de Stephen Hawking

La mente de Stephen Hawking

La dualidad cuerpo-mente es consustancial al ser humano; a veces hay personas que ilustran el conflicto entre lo que el cuerpo puede y lo que la mente quiere. A Stephen Hawking una traición del cuerpo le condenó en teoría a una vida corta y llena de sufrimiento, pero su mente no se conformó y se empeñó en volar. Y así a pesar de los límites impuestos por su enfermedad tuvo una vida mucho más plena, intensa y rica que la de muchas personas de robusta salud e impoluto cuerpo; una vida que incluyó algunos de los más importantes desarrollos teóricos de la física y la cosmología contemporáneas pero también convertirse en icono pop, autor de éxito y uno de los más conocidos divulgadores científicos de su época. Con muchas luces y algunas sombras Stephen Hawking es sin duda una importante figura de la física y la sociedad del siglo XXI.

Ya desde la infancia mostró disponer de una mente privilegiada y de abundancia de ego. En sus tiempos de estudiante universitario, antes del diagnóstico de su enfermedad, cuando capitaneaba el equipo de remo de Oxford y tenía fama de osado y de averiar barcos, presumió de que se había sacado la licenciatura estudiando tan sólo 1.000 horas; de hecho, las tareas académicas le aburrían. Tan sobrado iba que obtuvo una nota baja y tuvo que hacer un examen oral para conseguir la máxima puntuación, que necesitaba para poder acceder al doctorado; en el examen se atrevió a animal al tribunal a aprobarle amenazando con que si no se quedaría en Oxford en lugar de mudarse a Cambridge. El tribunal, fuese por librarse de él o por su brillantez, le concedió la nota superior. Esto le permitió iniciar sus estudios de doctorado en la nueva universidad.

Una mente privilegiada y, como a menudo ocurre con este tipo de mentes, traviesa. Su familia ya era excéntrica en ese particular estilo típicamente británico de comportamientos asociales como acudir a la cena con un libro, y él heredó esa tradición. En sus apariciones públicas podía ser ingenioso e hiriente como  en su entrevista con John Oliver (‘incluso un universo donde eres gracioso’), pero también en su vida profesional con épicas peleas con otros físicos sobre temas científicos que culminaban a menudo en apuestas que solía perder. En una época fue conocido por usar su silla de ruedas como arma haciéndola pasar sobre los pies de quien no le caía bien, a menudo alumnos y en cierta ocasión en 1976 al mismísimo príncipe Carlos; dejó dicho que uno de los pesares de su vida fue no tener la oportunidad de pisarle los juanetes a Margaret Thatcher. Otras de sus bromas tenía un contenido teórico: el 28 de junio de 2009 Hawking organizó una fiesta abierta a todo el mundo con decoraciones, canapés y champán, pero sólo lo hizo público el día después: se trataba de una invitación a posibles viajeros en el tiempo que, naturalmente, no acudieron.


Ese carácter jocoso se extendía a sus relaciones personales; le gustaban las fiestas y salir de noche, incluso a altas horas de la madrugada, y era dado a las bromas e incluso al baile con su silla de ruedas eléctrica. El diagnóstico de su enfermedad se produjo mientras cursaba sus estudios de doctorado, y le provocó una depresión de la que salió con ayuda de su director y de su esposa; inicialmente avisado de que sólo viviría dos años resultó que padecía una versión lenta de la Esclerosis Lateral Amiotrófica que le fue robando movilidad poco a poco, aunque le permitió vivir 50 años más. Su deterioro físico no le impidió hacer el doctorado e incluso casarse y tener tres hijos; llegó a tener tres nietos. Pero a partir de 1985 una traqueotomía que salvó su vida le dejó a cambio sin voz forzándole a utilizar su famoso sintetizador de voz que manejaba con un músculo de la cara aún bajo su control; podía escribir a un ritmo de 1 palabra por minuto.


Su conversión en una superestrella pop vino de la mano de su libro Breve Historia del Tiempo, que publicó en 1988 con ánimo de ganar dinero para mantener a su familia; a pesar de su posición universitaria y científica los ingresos eran limitados dados los gastos que implicaba su enfermedad. Escrito para una editorial de best sellers con numerosas exhortaciones de los editores para hacerlo más comprensible (que irritaban sobremanera al físico) se convirtió en un superventas que estuvo 237 semanas en la lista de los más vendidos del Sunday Times, vendió más de 10 millones de ejemplares y se tradujo a más de 40 idiomas. Apodado ‘el libro más importante que nunca leyó nadie’ su Breve Historia del Tiempo fue un fenómeno cultural y convirtió a su autor, reputado científico a pesar de su minusvalía, en una estrella. Pronto apareció jugando al póker con Newton, Einstein y Data en un capítulo de Star Trek, la Nueva Generación, y poco después su imagen estaba en Los Simpson o Futurama para más tarde convertirse en un personaje recurrente en series como The Big Bang Theory. A todo esto siguieron invitaciones, viajes y premios que complicaron su agenda y lo alejaron del trabajo académico.


El lado oscuro

Como muchas personas de elevada inteligencia y gran éxito el ego de Hawking podía convertirse en un problema para quienes le rodeaban. Su primera esposa acabó por divorciarse tras lo que describió como un proceso de conversión de la relación esposo/esposa en una relación amo/esclava; según explicó en una autobiografía el físico exigía que únicamente ella cuidase físicamente de él y se ocupase de sus crecientes demandas al mismo tiempo que se ocupaba de sus hijos. Simultáneamente su trato se hizo cada vez más imperioso y su ego más intratable en paralelo con el aumento de su fama. Tras el divorcio Hawking conoció, intimó y acabó casándose con una de sus enfermeras, lo que dio lugar a uno de los episodios más turbios de su vida, cuando algunos de sus amigos e incluso sus hijos la acusaron de maltrato. El físico sufrió durante aquellos años una serie de accidentes (fracturas de huesos, marcas en la cara, hematomas y similares) que llegó a investigar la policía. Hawking testificó a favor de su esposa con contundencia, lo que desactivó el caso; la pareja acabó por divorciarse en 2006 y el físico recuperó el contacto con sus hijos y ex-esposa.


Incluso en el ámbito científico no todo fueron aciertos: en su carrera profesional Hawking cometió algunos serios errores, a menudo con apuestas con otros físicos de por medio. Ya en 1975 hizo una apuesta pública con Kip Thorne jugándose una suscripción anual a Penthouse a que Cignus X-1 no era un agujero negro; apuesta que perdió y pagó en 1990. También se jugó (esta vez junto a Thorne) una enciclopedia con John Preskill a que su conjetura sobre la pérdida de información en la evaporación de agujeros negros por radiación Hawking era correcta. Esta idea causó un gran revuelo en la comunidad física ya que contradecía postulados fundamentales de la física cuántica; Hawking reconoció su error (que llamó ‘el mayor de mi carrera’) y aceptó la derrota en 2004. De forma típica anunció su conversión en un pub con sus alumnos poniendo el volumen de su sintetizador de voz al máximo. Más tarde se enzarzó en una agria disputa pública con Peter Higgs y otros defensores de la existencia del bosón de Higgs apostando con Gordon Kane 100 dólares a que jamás se descubriría. En 2012 su detección en el CERN hizo que Hawking aceptara de nuevo la derrota, pagara la apuesta y recomendara a Peter Higgs para el Nobel.


En las diferencias de opinión profesionales podía ser terco y pertinaz, desarrollando por ejemplo complejos marcos teóricos para justificar su conjetura sobre la pérdida de información en la evaporación de agujeros negros. A menudo podía irritarse cuando le llevaban la contraria; con su editor, con sus cuidadores o alumnos o con colegas que no compartían sus ideas. En el colmo de la ironía cósmica en algunas disputas científicas hubo quien le acusó de beneficiarse de la simpatía pública por su minusvalía y su estatus de estrella pop, que le daba una credibilidad que otros físicos no tenían. Para algunos colegas su fama y su abrumadora presencia mediática restaban peso a sus aportaciones científicas.


Y sin embargo nadie discute que, sin ser quizá el físico más importante de su tiempo, sí es una figura clave en el desarrollo de la cosmología moderna y uno de los grandes divulgadores del momento. Sus aportaciones tanto a la ciencia como a su proyección en la esfera pública serían sobresalientes en una persona sana, pero se convierten en algo más cuando tenemos en cuenta que las llevó a cabo mientras luchaba con una terrible enfermedad que le iba robando el control de su cuerpo poco a poco. Sin duda la huella que deja se agranda cuando consideramos que su mente tuvo que salvar el obstáculo de un cuerpo casi inerte para conseguir todo lo que consiguió. Stephen Hawking estaba en contra de cualquier idea de una vida después de la muerte; consideraba que los cerebros son análogos a los ordenadores y que la mente deja de existir cuando sus piezas físicas se deterioran y desaparecen. ‘No hay un cielo o un mas allá para los ordenadores rotos; eso es un cuento de hadas para gente que teme a la oscuridad’. Puede que su gran mente y su deteriorado cuerpo hayan dejado de existir, pero la huella que deja en este mundo perdurará sin duda más allá de su muerte.


Para conocer más a Stephen Hawking

Una lectura imprescindible es su "Breve Historia del Tiempo", uno de los libros de divulgación de física y cosmología más vendidos de todos los tiempos. Escrito casi sin fórmulas matemáticas a instancias de su editor, el volumen resume buena parte de las ideas del momento sobre el origen y composición del universo. También son de interés "Brevísima Historia del Tiempo", versión más reducida de su obra más conocida, y "Agujeros Negros", una recopilación de charlas y ensayos sobre diversos aspectos de la cosmología y la física para no profesionales. Hawking publicó varios libros con su hija Lucy dirigidos a niños en los que se explican cuestiones físicas con la ayuda de esquemas de aventuras. Para conocer más sobre su vida personal puede ser de interés Music Move the Stars, el primer libro autobiográfico de su primera esposa Jane Wilde. En vídeo es especialmente interesante la versión cinematográfica de Breve Historia del Tiempo, dirigida en 1992 por Errol Morris y producida por Steven Spielberg y bastante autobiográfica, aunque la más conocida es la película "La Teoría del Todo" de 2014, dirigida por James Marsh, aunque se trata de un drama romántico bastante hagiográfico. Sobre su trabajo destaca  la serie "El Universo" de Stephen Hawking producida por PBS en 1997 sobre guiones del físico.

 

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 Muere el físico británico Stephen Hawking a los 76 años

  • El físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador, autor de la teoría del big bang, ha fallecido en Cambridge en la madrugada de este miércoles
  • Hawking ha vivido con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) durante varias décadas, pese a la muerte prematura que a menudo provoca esta enfermedad

 

El famoso físico británico Stephen Hawking, una de las mejores mentes científicas del mundo, ha muerto este miércoles a la edad de 76 años, ha confirmado su familia en un comunicado al que ha tenido acceso Efe. En la declaración, sus hijos Lucy, Robert y Tim informan de que ha fallecido en paz en su casa de Cambridge, en el Reino Unido, en las primeras horas de este miércoles.


"Estamos profundamente tristes de que nuestro amado padre haya fallecido hoy", afirman los familiares, que recuerdan que fue "un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán por muchos años". Los hijos remarcan que "su coraje y persistencia con su brillantez y su humor inspiraron a la gente en todo el mundo". "Una vez dijo que este no sería un gran universo si no fuera el hogar de la personas que amas", comentan, para resaltar que lo extrañarán "para siempre".


Hawking era un físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador. Sufría una dolencia motoneuronal vinculada con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La enfermedad se fue agravando con el paso del tiempo hasta que quedó prácticamente paralizado y esto le forzó a comunicarse a través de un aparato que reproducía su voz, lo que no le impidió seguir indagando en los secretos del universo.


Recientemente, el científico británico divulgó un informe en profundidad sobre los agujeros negros, el tema que más investigó a lo largo de su vida. Fue en una entrevista con Neil deGrasse Tyson para el programa de televisión Star Talk en National Geographic Channel, donde subrayó que antes del "Big Bang" no se produjo nada.


Hawking escribió Breve historia del tiempo, que arrasó en ventas a nivel internacional y le convirtió en una de las mayores celebridades del mundo científico desde Albert Einstein. A pesar de sus problemas de salud, que comenzaron a agravarse cuando tenía 21 años, Hawking ha vivido durante más de medio siglo con una patología que muchas veces precipita una muerte prematura.


Nació el 8 de enero de 1942 en Oxford y se convirtió en una de las figuras más influyentes en el mundo de la ciencia, no solo como teórico y astrofísico, sino también como divulgador científico.

 

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Resistencia

Resistencia

El político más popular en el Estados Unidos de Trump –ganando por un gran margen al presidente y los líderes del Congreso– es alguien que se identifica como "socialista", una mayoría de la población no sólo no votó por el actual mandatario, sino lo reprueba a niveles sin precedente, y las movilizaciones populares de protesta que ha detonado están generando un movimiento de resistencia tal vez nunca visto antes. O sea, este país no es (sólo) de Trump.

Un acordeón ofrecía una versión de Esta tierra es tu tierra (This land is your land) de Woody Guthrie –himno del pueblo, no de la "patria"– en una de las marchas anti Trump de este pasado fin de semana realizadas en más de 100 ciudades con la participación de decenas de miles en el nuevo movimiento de resistencia en Estados Unidos.

Esa melodía surge de una larga historia de lucha –la guitarra de Guthrie tenía grabado sobre ella "esta máquina mata a fascistas"– que hoy día tal vez enfrenta su momento más crítico para este país, y para el planeta.

La elección de Donald Trump, afirmó recientemente Noam Chomsky, puso a las tres ramas del gobierno más poderoso de la historia bajo control total del Partido Republicano, al cual considera como "la organización más peligrosa en la historia del mundo", ya que está comprometida "a la destrucción de la vida humana organizada. No existe precedente para esto".

Ante la pregunta sobre cómo se podrá enfrentar este peligro, el intelectual radical más importante del país contestó que todo depende del "tipo de resistencia" que se genere, sobre todo por los jóvenes y de gente "justo como tú", le respondió al entrevistador. "Es una pregunta que deberías hacerte a ti mismo, no a mí".

La pregunta ya tiene respuestas iniciales de todo tipo, algunas sin precedente, desde el primer día del gobierno de Trump, cuando millones –convocados por mujeres– se expresaron masivamente contra el nuevo gobernante, así como en múltiples actos de protesta, grandes y pequeños, que se organizan a diario por todo el país. Son los elementos iniciales de algo que todos llaman "resistencia".

El próximo fin de semana, por primera vez en la memoria, científicos tomarán las calles en Marchas por la Ciencia en Washington, y 425 movilizaciones en otras partes del país y del mundo (marchforscience.com).

Una semana después, el 29 de abril, se marcarán los primeros 100 días de este gobierno con una megamarcha en Washington "por el clima, los empleos y la justicia" (https://peoplesclimate.org).

El primero de mayo se ha convocado a una huelga y movilización nacional por inmigrantes, trabajadores y aliados que se expresará en marchas por todo este país.

La resistencia no se expresa sólo en grandes actos y marchas, sino en una amplia gama de esfuerzos e iniciativas. El movimiento Santuario en decenas de ciudades y universidades continúa organizando formas para proteger a comunidades inmigrantes; una Caravana contra el miedo avanza por el suroeste en repudio a las políticas antimigrantes de Trump (caravanagainstfear.org). En una cena de "Pascuas en la calle", en Nueva York, la semana pasada, ante una gran manta en que se leía: "esta es la resistencia judía", y una expresión de solidaridad con Black Lives Matter, un rabino nieto de judíos sirios, quienes se refugiaron primero en Europa y después en Argentina, de donde tuvo que huir después del golpe militar, convoca a la acción de la defensa colectiva de todo inmigrante, refugiado y minoría oprimida señalando: "un ataque contra uno es un ataque contra todos". Unos 750 inmigrantes se suman a una huelga de hambre en un centro de detención en Tacoma, Washington, en una acción en defensa de su dignidad (Facebook: NWDCResistance/).

Decenas de organizaciones han formado una coalición para unificar las luchas de defensa de inmigrantes, afroestadunidenses, latinos, indígenas, gays y otros contra las políticas de Trump, vinculando la lucha contra el militarismo y la injusticia económica del último año de Martin Luther King y el Primero de Mayo como día de defensa de los derechos de los trabajadores y los inmigrantes (beyondthemoment.org)

Nuevas y viejas organizaciones e iniciativas nacionales –algunas liberales que brotan de las filas derrotadas del Partido Demócrata, otras más progresistas y hasta radicales que tienen raíces en movimientos anteriores como Ocupa Wall Street, diversas luchas ambientalistas, de defensa de derechos de mujeres y de trabajadores– alimentan esta resistencia que aún busca cómo enfrentar una vez más lo que King llamaba hace medio siglo "la feroz urgencia de ahora".

El presidente no tolera esta disidencia. La movilización nacional después de su toma de protesta lo enfureció por su tamaño (mucho más grande que los que llegaron al festejo oficial). Este domingo, 24 horas después de las marchas en demanda de sus declaraciones tributarias, no pudo evitar un tuit en el cual esencialmente acusó a manifestantes de ser pagados por sus enemigos: "alguien debería indagar quién pagó para los pequeños mítines organizados ayer. ¡La elección ya se acabó!"

Más aún, resulta que en el país que gobierna Trump, el político con mayor aprobación popular es el senador y ex candidato presidencial Bernie Sanders. Según una encuesta de Fox News (medio conservador pro Trump) a mediados de marzo Sanders goza del mayor índice de aprobación de cualquier político, con 61 por ciento, y la tendencia va mejorando (Trump tiene 43 y la tendencia va empeorando). Este es un país muy raro: vale recordar que una encuesta de Gallup el año pasado registró que la mayoría (55 por ciento) de los jóvenes de entre 18 y 29 años tenía una "imagen positiva" del socialismo, algo casi increíble en un país cuya cúpula se definió durante décadas como antisocialista.

Así, aun con el ruido ensordecedor de misiles y megabombas, la promoción de políticas que asaltan a los más vulnerables de este país y revierten el modesto avance en abordar el cambio climático, y de la declaración de nuevas guerras contra derechos civiles y los inmigrantes y refugiados, se escucha esa melodía, de ese acordeón, por todo el país.

Publicado enInternacional
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