¿Por qué inquieta Huawei a EE UU y sus aliados?


El gigante chino de las telecomounicaciones lidera la carrera mundial por la implantación de la telefonía 5G, una tecnología con puertas al espionaje


La detención el 1 de diciembre de la ejecutiva china Meng Wanzhou en el aeropuerto de Vancouver ha desatado una tormenta diplomática entre el gigante asiático y Canadá con la guerra comercial y tecnológica entre Washington y Pekín como telón de fondo. La vicepresidenta e hija del fundador de Huawei —el mayor proveedor mundial de telecomunicaciones— obtuvo el pasado 11 de diciembre la libertad condicional. El pasaporte de Meng, de 46 años, ha sido requisado por las autoridades canadienses, a la espera de que se resuelva la solicitud de extradición de EE UU. En represalia, Pekín ha detenido a al menos dos canadienses a los que acusa de ser una amenaza para su seguridad nacional. Estas son las claves del triángulo China-Canadá-EE UU.


Irán como excusa


La fiscalía estadounidense ha solicitado 30 años de cárcel para Meng, a la que acusa de fraude al haber esquivado las sanciones que Washington impone a Teherán. Huawei accedió supuestamente de manera irregular al mercado iraní a través de SkyCom Tech, una empresa con sede en Hong Kong. Al menos otros diez ciudadanos sin nacionalidad iraní han sido acusados de delitos similares. Sin embargo, el gigante chino de las telecomunicaciones lleva en el punto de mira de Washington y de algunos de sus principales aliados desde hace años por motivos que nada tienen que ver con el embargo a Irán.


La empresa fundada en Shenzhen en 1987, que cuenta con casi 200.000 empleados en los cinco continentes, lidera la carrera tecnológica en el desarrollo de la tecnología 5G. “Neveras, cámaras, sensores de todo tipo, vehículos o hasta drones irán todos conectados a la misma red. [También] Los futuros coches autónomos, por ejemplo”, explica Jorge Villagrá, jefe del Autopia Program en el Centro de Automática y Robótica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).


Además de las chinas Huawei y ZTE, las otras empresas dominantes que ofrecen toda la infraestructura de red 5G son las europeas Ericsson y Nokia y la japonesa NEC. China cuenta con dos millones de antenas de telefonía móvil, diez veces más que EE UU, según la consultora Deloitte.


La guerra por la información


“Estamos perdiendo (…). Quien domine el mercado del 5G tendrá una tremenda ventaja para comandar las alturas de la información”, rezaba un informe del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos filtrado a principios de año. El dossier, que equipara el 5G a la imprenta de Gutenberg, plantea los beneficios para la seguridad nacional que supondría tener una red 5G centralizada y con tecnología exclusivamente estadounidense. El espionaje estadounidense considera que la tecnología de Huawei es un caballo de Troya que Pekín pretende implantar en las telecomunicaciones occidentales. Por eso, Washington ha pedido a sus aliados que descarten la tecnología china en sus nuevas infraestructuras de red móvil, argumentando que toda la información recopilada quedará a expensas de los servicios de inteligencia de Pekín.


Los Cinco Ojos


Los consejos de Washington han tenido mejor acogida entre los miembros del Five Eyes (Cinco Ojos), una organización que se remonta a la colaboración entre estadounidenses y británicos para espiar sobre todo a los soviéticos a partir de los años cuarenta, y a la que se añadieron más tarde Canadá, Australia y Nueva Zelanda.


El veto de Australia a Huawei se remonta a 2012, cuando anunció que la empresa china no podría participar en un proyecto nacional de telecomunicaciones en el que se invirtieron 33.500 millones de euros. El pasado agosto, Camberra excluyó a Huawei y ZTE de la subasta del 5G alegando motivos de seguridad. En el caso neozelandés, fue Spark, empresa privada de telecomunicaciones, la que anunció a finales de noviembre, tres días antes de la detención de Meng, que no podría contratar tecnología de Huawei para sus proyectos de 5G.


Los problemas con Reino Unido comenzaron en julio. Un informe del Centro Nacional de Ciberseguridad alertó de “los nuevos riesgos” que suponía Huawei para la seguridad británica. Tres meses antes, el mismo organismo había avisado de los “efectos negativos a largo plazo” que supondría usar la tecnología de ZTE, otra empresa china de telecomunicaciones.


El 5 de diciembre, horas antes de que Canadá anunciara la detención de Meng, British Telecom anunció que Huawei no participaría en la infraestructura del 5G en Reino Unido, y que además retiraría toda la tecnología de la empresa china que estuviera ya en el núcleo de las redes 3G y 4G. Un par de días antes, Alex Younger, el jefe del MI-6 (el servicio de inteligencia británico) había expuesto públicamente sus recelos al uso de tecnología china en la instalación del 5G en Reino Unido. Algunos expertos calculan que el veto de Londres a Huawei y ZTE retrasará hasta en un año la llegada del 5G al país.


En Canadá, en pleno ojo del huracán, se debate en los medios de comunicación entre los que abogan por vetar a Huawei y los detractores, que alegan que las acusaciones son infundadas y que rechazar su tecnología supondrá un gasto extra y un retraso innecesario. La semana pasada, Huawei emitió un comunicado en el que se mostraba dispuesto a “hacer todo lo necesario” para solucionar las dudas en materia de seguridad que pueda tener Ottawa.


El 10 de diciembre, un día antes de que Meng obtuviera la libertad condicional tras abonar 10 millones de dólares canadienses (6,5 millones de euros), Japón vetó a Huawei y a ZTE de su red 5G. Sin embargo, India, que había anunciado en septiembre a petición de Washington que prohibiría la tecnología 5G de Huawei, dio marcha atrás este viernes.


Francia y Alemania, sin embargo, han reiterado en diversas ocasiones que la empresa china no supone ningún riesgo para su seguridad.


Las puertas de atrás


Uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea Andrus Ansip acusó a China, nada más estallar el caso Huawei, de estar exigiendo a sus tecnológicas que instalaran backdoors (puertas traseras) para poder espiar a los usuarios de sus dispositivos.


Un backdoor es una herramienta por la que el programador del software puede acceder al sistema para hacer lo que quiera y cuando quiera. Una opción es entrar para robar datos, pero otra es tirar abajo toda la red con una simple instrucción. Las backdoors pueden estar preprogramadas o colocarse allí para que se activen en futuras actualizaciones.


Huawei confirmó hace días que dedicará 2.000 millones de dólares en los próximos cinco años para mejorar su seguridad y solucionar los asuntos técnicos sobre los que habían hecho hincapié los servicios de inteligencia británicos.


Apple, Facebook y Google


Algunos expertos consideran que detrás del cerco a Huawei también subyacen intereses meramente económicos. Las empresas chinas están ganando una cuota de mercado en el sector de las telecomunicaciones —tradicionalmente de dominio estadounidense— que resultaba inimaginable en los años noventa. Huawei desbancó este año a Apple como el segundo vendedor de smartphones (teléfonos inteligentes) del mundo, solo por detrás de la surcoreana Samsung. “Ya podemos expulsar nosotros a Apple”, escribió en una red social Fang Xingdong, fundador de Chinalabs, un think tank de ciberseguridad.
“No debería preocuparnos más Huawei solo por el hecho de que sea china. Con casos como el de [Edward] Snowden o Cambridge Analytica hemos visto que las garantías procesales de EE UU se pueden vulnerar fácilmente”, asegura Narseo Vallina-Rodríguez, profesor adjunto de investigación en el Instituto IMDEA Networks. “Nadie sabe más de sus usuarios que Facebook o Google”, añade

Un conjunto de técnicas de secuenciación genética es el avance más importante de 2018 para ‘Science’

Un conjunto de nuevas tecnologías permite sumergirse en el cuerpo de seres vivos y explorar todos sus órganos célula a célula. Es una visión de la vida que hasta hace unos pocos años era imposible. Este conjunto de técnicas, conocidas como secuenciación de ARN de células individuales, es el descubrimiento del año, según publicó ayer la prestigiosa revista Science.

Estas técnicas, cuyo uso se ha universalizado desde 2013, permiten saber qué genes están activos en una célula, conocer su función, ponerle una etiqueta para seguirla a lo largo de su vida y ver cómo interactúa con otras células en un plano tridimensional. Así se puede observar cómo un embrión de unas pocas células da lugar a los diferentes órganos hasta generar un individuo sano o desvelar los procesos moleculares que originan el cáncer y otras enfermedades.


Hace unos cinco años estas técnicas permitían secuenciar como mucho cientos de células a la vez; ahora ya se pueden analizar varios cientos de miles. Esto permite caracterizar órganos completos e incluso organismos enteros. Una de las aplicaciones de esta tecnología es encontrar nuevos tipos de células en el cuerpo humano. Este año se ha descubierto una nueva clase de células presentes en la zona de contacto entre útero y placenta que realizan una labor de mediación con el sistema inmune de la madre para que este reconozca al feto y no lo ataque durante los primeros meses de gestación. Lo mismo ha sucedido en el cerebro o el sistema respiratorio.


“Si antes pensábamos que había unos 3.000 tipos diferentes de células en el cuerpo humano, ahora creemos que hay 10 veces más”, explica Holger Heyn, investigador del Centro Nacional de Análisis Genómico, en Barcelona, y uno de los coordinadores del proyecto Atlas Celular Humano. Esta iniciativa, que surgió en 2016 y que involucra a más de 1.000 equipos científicos de 58 países, aportará el primer mapa celular de 10 órganos humanos en 2022. “Estas técnicas nos van a dar un Google Maps del cuerpo humano completo en el que podremos hacer zoom en cada órgano y explorarlo célula a célula. Primero tendremos una referencia de un cuerpo sano y después se irán añadiendo perfiles específicos de enfermedades", explica.


El equipo de Heyn se centra en el atlas de linfocitos b del sistema inmune. “Estas células tienen un papel clave en la leucemia linfocítica crónica y, gracias a esta técnica, podemos saber qué falla en estas células. Por ejemplo, analizaremos sangre de pacientes que no responden a los tratamientos y la de otros que no vuelven a tener recaídas después de recibir los fármacos. De esta forma quizás seamos capaces de predecir cuál es el pronóstico de un determinado paciente y adaptar los tratamientos, por ejemplo darle uno muy agresivo o no hacerlo”, explica.


A partir de la elaboración del primer atlas celular humano, el proyecto europeo LifeTime pretende analizar el origen y progresión del cáncer y de otras enfermedades a nivel celular. Esta iniciativa también compite para conseguir una financiación de 1.000 millones de euros de la Comisión Europea. Este tipo de técnicas se usan en modelos animales y tejidos humanos, pero no pueden aplicarse por ahora en personas vivas. En cualquier caso, los expertos resaltan que esto no tiene por qué ser una limitación para posibles usos médicos. El equipo de Nikolaus Rajewsky, uno de los coordinadores del proyecto europeo, desarrolla miniórganos humanos creados a partir de células reprogramadas de pacientes a los que se puede aplicar la secuenciación de células individuales y ver cómo cambian con diferentes fármacos. “Esta técnica va a ser determinante durante la próxima década, no solo en ciencia básica sino también en aplicaciones clínicas”, opina Rajewsky, que es investigador del Centro de Medicina Molecular Max Delbrück, en Alemania.


En 1970 un estudiante de doctorado llamado Jaume Baguñà descubrió una nueva especie de gusano en un estanque de Montjuic (Barcelona). Si se cortaba en diez pedazos, cada uno de ellos se convertía en un nuevo gusano, algo muy parecido a la inmortalidad. Desde entonces el Schmidtea mediterranea se ha convertido en uno de los seres vivos más interesantes para estudiar los genes relacionados con la capacidad de regenerar tejidos. Este año, el equipo de Rajewsky publicó un atlas celular completo de uno de estos gusanos. El trabajo conectaba cada tipo de célula adulta con la célula madre que lo había generado. “Este tipo de estudios pueden ser útiles para entender mejor la capacidad regenerativa de los seres humanos y conocer qué genes están involucrados en cada paso”, explica el investigador.


El mismo tipo de tecnología se aplicó para analizar miles de células del sistema respiratorio de ratones y humanos, lo que permitió descubrir un nuevo tipo de células, los ionocitos pulmonares. “Estas células suponen el 0,001% del sistema respiratorio, pero vemos que expresan un gen fundamental para la fibrosis quística y sin este tipo de tecnología ni siquiera hubiéramos sabido que existían”, explica Avi Regev, investigadora de la Universidad de Harvard y coordinadora del proyecto Atlas Celular Humano.

Revelan cómo Facebook ha estado compartiendo datos de sus usuarios de forma masiva y sin consentimiento durante años

Una investigación de The New York Times muestra que la compañía de Zuckerberg estuvo dando acceso a más de 150 grandes compañías —no sólo tecnológicas— a datos de sus usuarios, algunos tan intrusivos como el contenido de sus mensajes privados, saltándose así de forma opaca sus propias normas de privacidad.

 

Nuevo misil en la línea de flotación de la red social más popular del mundo. En este caso, una exhaustiva investigación del diario The New York Times desvela cómo durante años Facebook estuvo dando acceso a más de 150 grandes compañías —no sólo tecnológicas— a datos de sus usuarios, algunos tan intrusivos como el contenido de sus mensajes privados, saltándose así de forma opaca sus propias normas de privacidad.
La investigación del citado diario, que abarca cientos de documentos internos de la red social sobre el seguimiento de alianzas con otras compañías y decenas de entrevistas a ex trabajadores de la empresa, pone al descubierto cómo los datos de los usuarios son intercambiados, hasta el punto de que Facebook permitió que el motor de búsqueda Bing de Microsoft viera los nombres de prácticamente todos los amigos de los usuarios de Facebook sin su consentimiento, y le dio a Netflix, Spotify y al Royal Bank of Canada la capacidad de leer los mensajes privados de los usuarios de Facebook.


Pocos gigantes de internet se salvan de este indiscriminado cotilleo: Amazon ha podido obtener los nombres de usuarios y la información de contacto a través de los perfiles de los amigos, y Yahoo tuvo acceso a las publicaciones de usuarios y amigos de éstos hasta este mismo verano.


Todo ello queda al descubierto tras una cadena interminable de escándalos sobre privacidad y protección de los usuarios que ha idos sacudiendo la compañía a partir, sobre todo, del escándalo de Cambridge Analityca, cuando se descubrió que los datos personales estaban siendo utilizados con un fin diferente al que los usuarios habían dado su consentimiento, en ese caso para crear herramientas de segmentación de audiencias que ayudaron a la campaña presidencial de Donald Trump en 2016.


Ahora, y a pesar de las promesas del propio Mark Zuckerberg, quien en abril de este año prometió ante el Congreso de EEUU que los usuarios tienen "tienen control total" sobre todo lo que comparten en Facebook —aunque eso, de momento, no es cierto—, recuerda The New York Times, que también apunta que el propio Zuckerberg aseguró entonces que no vendían datos.


Si bien es cierto que Facebook no ha vendido datos de usuarios, apunta dicho diario, durante años ha llegado a acuerdos para compartir la información con docenas de empresas de Silicon Valley, a quienes se ofrecía un acceso mucho más intrusivo a dichos datos de lo que Facebook reconoce. A cambio, la red social se beneficiaba al atraer nuevos usuarios, engordar su número de cuentas activas y, así, aumentar los ingresos por publicidad.


Y estos acuerdos con las compañías —que no sólo incluyen a los gigantes de Silicon Valley son a fabricantes de automóviles y medios— seguían en vigor en 2017 (algunos incluso hasta este año), al menos desde principios de esta década.


Facebook se explica


El director de privacidad de Facebook, Steve Satterfield, dijo al rotativo neoyorquino que ninguno de estos acuerdos violó los acuerdos de privacidad o los compromisos con los reguladores federales.
Por su parte, el director de desarrollo de plataformas y programas de la empresa, Konstantinos Papamiltiadis, confirma en un largo post oficial estas prácticas como una forma de ayudar a los usuarios, por un lado, a acceder a sus cuentas de Facebook o funciones específicas de Facebook en dispositivos y plataformas creadas por otras compañías como Apple, Amazon, Blackberry y Yahoo. A estas compañías las llama "socios de integración".


"En segundo lugar", añade, facilita que "las personas tengan más experiencias sociales, como ver las recomendaciones de sus amigos de Facebook, en otras aplicaciones y sitios web populares, como Netflix, The New York Times, Pandora y Spotify".


"Ninguna de estas asociaciones o características dio a las compañías acceso a la información sin el permiso de los usuarios, ni tampoco violaron nuestro acuerdo con la FTC [el regulador estadounidense] de 2012", asevera. Para él, el permiso del usuario se obtiene porque éste "tiene que iniciar sesión con su cuenta de Facebook para utilizar la integración ofrecida por Apple, Amazon u otro socio de integración".


Eso sí, el propio Papamiltiadis confiesa que algunos socios obtuvieron acceso al contenido de mensajes privados de los usuarios de Facebook. "Pero los usuarios tenían que iniciar sesión explícitamente en Facebook primero para usar la función de mensajería de un socio, como Spotify", alega, y añade: "Después de iniciar sesión en su cuenta de Facebook en la aplicación de escritorio de Spotify, puede enviar y recibir mensajes sin tener que abandonar la aplicación". "Nuestra API proporcionó a los socios acceso a los mensajes de la persona para potenciar este tipo de función", concluye.


Los correos desvelados por el Reino Unido


Esta investigación es un nuevo "enano" en una interminable lista de prácticas dudosas y opacas de la red social, que poco a poco van saliendo a la luz. Hace dos semanas, el propio Zuckerberg se vio obligado a reaccionar a la publicación de sus propio correos electrónicos de 2012, obtenidos por una comisión del Gobierno británico que investiga a Facebook.


En ellos, aunque quedaban reflejadas sus dudas, se ve cómo finalmente dio luz verde en 2012 a entregar a desarrolladores externos acceso a datos de usuarios, según informa Reuters.


Fue esta decisión la que hizo posible, por ejemplo, que una aplicación recopilara información sobre aproximadamente 87 millones de usuarios de Facebook el año siguiente y luego la compartiera con la ya desaparecida firma británica de consultoría política Cambridge Analytica.


Zuckerberg lamentó su decisión y dijo que, de haber frenado esta práctica el año anterior, la empresa podría haber evitado un escándalo de privacidad que ha manchado su reputación. Pero lo cierto es que Facebook había salido a bolsa poco antes y contaba con el crecimiento que le daban aplicaciones de terceros, entre ellas los juegos. Había que crecer.

Publicado enSociedad
Miércoles, 19 Diciembre 2018 07:34

Una bacteria arqueológica

Una bacteria arqueológica

La hipótesis de Rascovan propone que Yersinia pestis es la responsable de la primera pandemia que azotó a la humanidad y causó el declive del Neolítico. Se utilizó material genético de granjeros suecos que habitaron la Tierra hace 5 mil años.

 

Hace aproximadamente 5 mil años buena parte de las poblaciones del Neolítico comenzaron su declive. Como todo acontecimiento social, los factores que protagonizaron el evento son múltiples y aún despiertan ásperas y acaloradas discusiones. Un trabajo publicado por Nicolás Rascovan en la revista Cell reconstruye el genoma completo de la bacteria Yersinia pestis, a partir de su hallazgo en granjeros suecos que habitaron Eurasia en aquel entonces y su comparación con una cepa actual. Gracias a las bondades de los estudios genómicos y a los aportes de biólogos computacionales y arqueólogos, logró diseñar una hipótesis que podría saldar los debates de la comunidad científica al respecto: la peste causada por este patógeno podría haber significado la primera pandemia de la humanidad. Bajo esta premisa, Rascovan –doctor en Biología (UBA), posdoctor (Universidad de Aix-Marseille, Francia) y especialista en metagenómica de patógenos y virus humanos– traza la ruta de Y.pestis, también popular por ser la responsable de la peste bubónica que se propagó por Europa, Asía y Africa durante el siglo XIV y terminó con la vida de 50 millones de personas.

 

–Comencemos por el principio, ¿de qué hablamos cuando hablamos de Yersinia pestis?
–Es una bacteria, del grupo de las enterobacterias, es decir, de aquellas que se encuentran frecuentemente en la microbiota del intestino. Divergió hace 50 mil años de otra llamada Yersiniapseudotuberculosis, que se puede hallar frecuentemente en el intestino de manera asintomática (sobre todo de animales) y muy raramente puede generar patologías. Lo que resulta interesante es que la adquisición de ciertos genes y algunas mutaciones específicas la convirtieron en uno de los patógenos más mortales de la historia de la humanidad. Algunas cepas de Y.pestis afectan a los pulmones y producen la peste neumónica, mientras que otras como la peste bubónica (más conocida como “peste negra”) son más virulentas e infectan a todo el organismo.


–¿Cómo descubrieron el caso más antiguo de la plaga fechada 5 mil años atrás?
–Durante la última década, con la explosión de las tecnologías de secuenciación de ADN de alto rendimiento, fue posible comenzar a observar cómo se multiplicaban las investigaciones que recuperaban el material genético de los dientes. Como estas piezas cuentan con la facultad de preservar la información después de la muerte, pensamos que sería posible advertir si la persona estaba infectada al momento de fallecer. Bajo esta premisa, se me ocurrió explorar las bases de datos disponibles en internet y analizar aquellos artículos científicos que habían empleado procesos de secuenciación y habían detectado la presencia de patógenos en ADN antiguo.


–¿Cuántos individuos examinaron?
–Examinamos, aproximadamente, una centena y tuvimos el cuidado de que pertenecieran a diferentes lugares y tiempos históricos. Tras un arduo trabajo logramos recomponer el genoma completo de Yersinia pestis en seres humanos que habitaron la Suecia actual, pero 5 mil años atrás. Lo llamativo fue que este hallazgo y el contexto descrito no coincidían con ningún modelo previo sobre la historia de la peste. Luego, mediante el empleo de herramientas bioinformáticas, fue posible identificar todas las variantes genómicas de la cepa antigua respecto a la moderna –aislada en EE.UU. hace unos años– y así reconstruir cómo era su genoma. Las características del patógeno son tan particulares que fue muy fácil saber que no se trataba de una contaminación con bacterias del ambiente, o bien, de una infección postmortem.


–¿Y cómo eran esos individuos? ¿Es posible conocer qué características tenían?
–No soy un experto en arqueología pero lo que pude aprender de los especialistas con los que hicimos el trabajo (Kristiansen y Sjögren) es que la estatura media de la mujer hallada, por ejemplo, era de aproximadamente 1,55 a 1,60 metro. Pertenecía a una población pequeña, casi familiar y dispersa. Además, junto a otros sujetos, cultivaban algunos cereales, tenían ganado (cerdos, cabras, ovejas, vacas) y consumían leche. Su entorno estaba compuesto de bosques con pequeños claros alrededor de sus asentamientos. Construían tumbas megalíticas y realizaban rituales –probablemente religiosos– a los cuales podían asistir sujetos de otras regiones alejadas.


–Cuesta imaginar las prácticas que desarrollaban grupos sociales tan lejanos en el tiempo. En su trabajo propone que estamos en presencia de la primera pandemia de la historia.
–La hipótesis se deriva de muchas observaciones. Para empezar, encontramos al patógeno en un período relativamente corto de tiempo y en regiones muy lejanas una de la otra, a lo largo de Eurasia (desde el este de la estepa rusa, hasta Suecia) y en una cantidad considerable de individuos. Además, los análisis comparativos de genomas muestran que muchos linajes independientes de la bacteria divergieron en un lapso pequeño entre los 5700 y los 5100 años antes del presente, lo cual indica que fue una dispersión muy rápida y en muchas direcciones. También, para nuestra sorpresa, todo esto coincide con dos factores bien conocidos por los arqueólogos. Por un lado, el desarrollo de los primeros asentamientos humanos de gran tamaño en la historia de Europa, los cuales podían albergar entre 10 y 20 mil personas, donde se acumulaba y pudría comida y se establecían contactos muy cercanos con todo tipo de animales. Esta situación, probablemente, pudo haber favorecido condiciones sanitarias malas –porque aún no se sabía cómo gestionar este tamaño poblacional– y configurado la escena perfecta para la emergencia de patógenos.


–¿Y el otro factor?
–Durante ese período se popularizó el uso de la rueda y la tracción a sangre en toda Eurasia, asunto que alentó interacciones menores entre las poblaciones –como el establecimiento de redes de comercio– y facilitó los medios necesarios para dispersar el patógeno en grandes distancias. Por primera vez en la historia se producen simultáneamente las condiciones necesarias para la emergencia y la dispersión de estos agentes a gran escala. Por ello, todas estas circunstancias nos indican que muy probablemente estamos en presencia de la primera gran pandemia de la humanidad.


–Sin embargo, para hablar de pandemia es necesario pensar en una enfermedad epidémica capaz de afectar a muchas personas de diversas latitudes. ¿Se sabe a cuántos humanos infectó en aquel entonces?
–Ese aspecto es muy difícil de estimar por diversas razones. Para comenzar, el estado de conservación de los diferentes sitios arqueológicos es muy dispar. Por ejemplo, nosotros proponemos que la peste surgió en los primeros grandes asentamientos humanos de Europa –conocidos como el complejo de Trypillia–, pero como los mismos fueron incendiados en muchas ocasiones, casi no hay restos humanos conservados de estos sitios. Al mismo tiempo, solo podemos recabar información de individuos que murieron por el patógeno, pero no de otros que quizás se infectaron pero lograron curarse. No sabemos si la enfermedad en ese entonces era igual de mortal que lo que ocurrió con la peste negra. Seguramente nuestro trabajo inspirará nuevos proyectos donde se buscarán evidencias de la presencia de Y.pestis en individuos de otros sitios de la época, pero puedo aventurar que será complejo saber exactamente la magnitud que tuvo en cuanto a número de infectados.


–Plantea que la peste podría haber causado la caída de las poblaciones del Neolítico en Europa...
–Aunque en el presente no podemos asegurarlo, pensamos que pudo haber contribuido. La cultura sueca donde encontramos los restos desapareció justo después de estas infecciones y fue reemplazada por poblaciones invasoras provenientes de la estepa rusa que modificaron completamente el acervo genético de las poblaciones europeas para siempre. Fue este gran mestizaje entre los grupos sociales de ambas regiones las que, por caso, dio lugar al surgimiento de los lenguajes indoeuropeos. Sabemos que justo antes de que esto suceda diferentes linajes de peste estaban presentes tanto en Europa como en Eurasia. Entonces sería interesante saber si la peste pudo haber jugado algún rol en la caída de las poblaciones europeas del Neolítico y haber dejado el terreno “liberado” para la invasión masiva desde la estepa. De ser confirmado un rol de la peste en todo esto, las implicancias son muy grandes porque exhibiría, una vez más, cómo una simple bacteria cambió el rumbo de la historia de manera dramática.


–Por último, ¿qué diferencias existen entre la bacteria que infectaba humanos hace 5 mil años y la que lo hace en 2018?
–Aunque se trata de la misma especie y realmente no presenta muchos cambios a nivel del genoma, al mismo tiempo, algunas de estas modificaciones tuvieron un efecto considerable respecto de su patogenicidad. Por ejemplo, después de la Edad de Bronce (3000-1200 a.C.) la bacteria adquirió un gen que le permitió ser transmitida por pulgas, lo cual incrementó enormemente su capacidad de dispersión. También sufrió mutaciones que la hicieron más virulenta y mortal. La razón por la que hoy no es tan peligrosa como antes es que, actualmente, se puede tratar con antibióticos. De todas maneras continúa siendo un problema en zonas donde no hay acceso a medicamentos y las condiciones sanitarias son desfavorables.


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Domingo, 02 Diciembre 2018 10:04

Cinco leyendas urbanas sobre la química

Cinco leyendas urbanas sobre la química

La globalización del chismorreo La municipalización de Europa, un proyecto en crecimiento El Gobierno de Colombia y la CIA engendraron a los narcoparamilitares que ahora inundan España de cocaína La municipalización de Europa, un proyecto en crecimiento La desigualdad de género produce una mayor mortalidad infantil.

Cuando me presento como química, suelo ver miedo e incomprensión en los ojos de la gente. A menudo se cree que los químicos son científicos locos, como la Dra. Maru en Wonder Woman, que practican magia negra y provocan explosiones. La mayoría de estas suposiciones están basadas en el desconocimiento de esta ciencia.

Por ello, me gustaría tratar las cinco ideas equivocadas más extendidas sobre la química y, con un poco de suerte, explicar qué aporta a nuestro día a día.

El término ‘química’ puede considerarse un sinónimo de materia, ya que una sustancia química es cualquier cosa que tenga masa. Por ejemplo, sustancias cotidianas como el agua, la cafeína y el azúcar. Los elementos de la tabla periódica también son sustancias químicas, al igual que sucede con las moléculas pequeñas, como la cafeína, y las grandes moléculas, como el ácido desoxirribonucleico (ADN) y esas cadenas casi infinitas llamadas polímeros, como los plásticos.

Ilustración de algunas de las sustancias químicas más frecuentes: 1,3,7-trimetilxantina (cafeína), ácido desoxirribonucleico (ADN) y poliestireno (poliestireno extruido) Alexandra Gellé, Author provided.

 


Primer malentendido: Los productos sin sustancias químicas son más seguros

 

Los elementos químicos son los ladrillos que construyen el mundo que nos rodea. Ya sea porque hayan surgido de forma natural o porque hayan sido creados por el hombre, están por todas partes. No existen productos carentes de sustancias químicas, ya que cualquier cosa que toquemos es materia y, por lo tanto, una sustancia química. Los que anuncian productos “libres de químicos” en realidad quieren decir que dichos productos no contienen sustancias químicas peligrosas. Pese a ello, las empresas sacan provecho del miedo que las personas sienten hacia la química en sus anuncios, lo que hace incrementar el recelo de los consumidores.

Alexandra Gellé@AlexGelle

 

Fachada de la tienda The Nue Co. en Nueva York

 

Segundo malentendido: Si no puedes pronunciarlo, es perjudicial

 

Los nombres de las sustancias químicas suelen ser terroríficos y suscitan inseguridad. Sin embargo, sus nombres no tienen relación alguna con el peligro que suponen ni con su origen. ¿Alguna vez ha consumido ácido acetilsalicílico o hidrogenocarbonato sódico? Si alguna vez se ha tomado una aspirina o ha comido algo que tuviera bicarbonato, la respuesta es sí.

 

A veces se utilizan nombres comunes para designar sustancias químicas. El monóxido de dihidrógeno (H₂O) se abrevia en “agua” y la 1,3,7-trimetilxantina suena complicada, pero se conoce de forma coloquial como “cafeína”. Los químicos a veces muestran un agudo sentido del humor al nombrar ciertos elementos y moléculas…

 


Californio (Cf), Quebecol (molécula presente en el sirope de arce), SEX (siglas en inglés para etil xantato de sodio y que también significa ‘sexo’) Alexandra Gellé.

 


Tercer malentendido: Productos orgánicos mejor que sintéticos

 

¿Sabía que los químicos pueden fabricar sintéticamente productos naturales en sus laboratorios? ¿Sabía que la gasolina, desde un punto de vista meramente químico, es una sustancia orgánica?

En 1789, el químico francés Antoine Laurent Lavoisier escribió en Traité élémentaire de chimie:

“Nada se crea ni se destruye, solo se transforma”.

Para inventar nuevas sustancias químicas, los químicos tienen que trasformar las que ya existen. Siempre utilizan materiales de origen natural como punto de partida para crear nuevas moléculas. Las sustancias químicas fabricadas en los laboratorios tienen su origen en la naturaleza (petróleo, madera, etc.) y con frecuencia son orgánicos, ya que contienen sobre todo átomos de hidrógeno, carbono y oxígeno.

El peligro es intrínseco a toda sustancia química, pero es la dosis lo que las hace venenosas. Es decir, no debemos temer la pequeña cantidad de cianuro que las manzanas presentan de forma natural y una barbacoa chamuscada no va a hacer que desarrollemos un cáncer. Sin embargo, beber unos seis litros de agua o 175 tazas de expreso puede ser letal.

Los productos sintéticos creados en laboratorios no son necesariamente más o menos peligrosos que otras sustancias químicas presentes en la naturaleza. Ya sea una molécula artificial innovadora o un producto natural creado por el hombre, el peligro depende de su estructura y no de su origen. También hay muchos venenos naturales secretados por plantas y animales. Sin embargo, los químicos dedican la mayor parte del tiempo a diseñar nuevas moléculas de las que la sociedad y el medio ambiente pueden beneficiarse, ya sean nuevas moléculas para medicamentos o nuevas baterías para automóviles eléctricos.


Cuarto malentendido: Las nanopartículas son inofensivas

 

Las nanopartículas son pequeños grupos de átomos de entre 1 y 100 nm (el equivalente a 1/10.000 la anchura de un pelo humano), que se encuentran en muchos productos de uso cotidiano. Son tan pequeñas que resultan invisibles al ojo humano, pero no para los ecosistemas. De hecho, ya se sabe que las nanopartículas son tóxicas para la vida acuática.

Dado que no podemos advertir su presencia en el medioambiente, a menudo no nos damos cuenta de la gran cantidad de nanopartículas que tenemos a nuestro alrededor y descuidamos el impacto que generan.

Las nanopartículas, ya sean plásticas o metálicas, están presentes en muchos productos del cuidado personal como pastas dentífricas, exfoliantes para la piel y cremas solares. Se utilizan principalmente para la protección solar, como agentes antimicrobianos, aditivos y colorantes.

Desafortunadamente, las plantas de tratamiento de aguas no pueden filtrarlas por lo que acaban en arroyos, lagos y océanos. En consecuencia, se convierten en el alimento de la vida marina para, finalmente, alcanzar la cadena trófica y formar parte de nuestra cena.

La industria química ha comenzado a reducir el número de productos que contienen nanopartículas, pero muchas pinturas y protectores solares aún son fuentes potenciales de contaminación. Pese a ello, las nanopartículas parecen ser prometedoras para la medicina y el tratamiento del cáncer, por ejemplo.

 

Usos habituales de la nanotecnología. Infografía: Andy Brunning, CC BY-NC-ND

 


Quinto malentendido: Los químicos son malvados

 

Los químicos son responsables ante la sociedad en lo que se refiere al desarrollo de productos nocivos para el medioambiente y la salud humana. Han realizado grandes progresos en el desarrollo de productos más limpios y ecológicos. A pesar de ello, la industria y los consumidores han tardado en adoptar este tipo de alternativas, a no ser que fuesen más baratas y, al menos, igual de eficientes.

Algunos días, los químicos desearíamos ser magos, capaces de crear soluciones de la nada. Sin embargo, continuaremos avanzando gracias a la investigación, creando nuevos productos e incentivando alternativas ecológicas que reemplacen las viejas costumbres. La química es una herramienta poderosa e innovadora, pero debemos usarla de manera inteligente.

Para los químicos, el vaso siempre está lleno. Una parte está llena de líquido y la otra de aire: nitrógeno (N₂), oxígeno (0₂), argón (Ar), dióxido de carbono (CO₂), etc. Gracias a la química se logran increíbles descubrimientos que mejoran nuestra calidad de vida… y aún queda mucho por descubrir.

 

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation

Descubren un agujero negro que hace que el espacio de su alrededor gire

El agujero gira a una velocidad que está próxima al límite de lo establecido por la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

La NASA y la Agencia Espacial India (ISRO) han identificado un agujero negro que gira a una velocidad que está próxima al límite de lo establecido por la teoría de la relatividad de Albert Einstein. De ser así,  el agujero sería capaz de hacer que el espacio que se encuentra a su alrededor también girase.

 

Las velocidades registradas, según publica Astrophysical Journal, no se habían visto nunca antes y sólo se han encontrado otros cinco casos con características similares.

 

El agujero fue descubierto por el satelite AstroSat de la ISRO y después, la NASA confirmó la velocidad del giro desde el observatorio de rayos X Chandra. 

Las nuevas guerras frías de Internet: EU vs. China

Antecedentes: Ya había analizado la balcanización a la que propende Internet. Hace más de cinco años abordé la tendencia “hacia la balcanización de la cárcel global del Internet estadunidense (http://bit.ly/2P7pehF)” debido al “superescándalo orwelliano del Prisma de National Security Agency (Agencia de Seguridad de Estados Unidos, NSA por sus siglas en inglés), del ciberespionaje de la dupla Estados Unidos/Israel (ver Bajo la Lupa, 12 y 16/6/13)”.

Cuatro días más tarde alerté sobre “la muerte de la privacidad ciudadana por el orwelliano Estado Google (http://bit.ly/2PcZxMD)”.

Cuatro meses después, abordé que los Brics alentaban la “balcanización del Internet para contrarrestar el espionaje global de la NSA, brazo del cibercomando del Pentágono (http://bit.ly/2EzxCSN)”.

Hechos: Cinco años más tarde, el consejo editorial del The New York Times (NYT) avizora la ruptura de la web debido a los conflictos geopolíticos y a la censura del Internet, por lo que la próxima década puede constituir “otro frente de la nueva guerra fría (https://nyti.ms/2PaN8bP)”, cuando una terrorífica (sic) relación con Europa y las incrementadas hostilidades con China estimulan la tendencia hacia la balcanización.

La tesis de NYT es que pronto habría tres Internet: los de Estados Unidos, China y Europa, y no necesariamente el de Estados Unidos será el mejor.

NYT coloca a Europa como tercero en discordia, mientras en septiembre Eric Schmidt (ES), anterior ejecutivo en jefe de Google, afirmó que el Internet sería más probablemente dividido en dos: uno encabezado por China y otro por Estados Unidos.

Él adujo que se trata de una bifurcación entre China y EU: si uno ve a China, la escala de las empresas que son construidas, sus servicios, la riqueza creada, es fenomenal (sic). El internet chino es el mayor porcentaje de su PIB, que es un gran número, el mismo porcentaje de EU –en el momento en que despega su Ruta de la Seda que involucra a 60 países.

CNBC expone con detalle el evento privado auspiciado por Village Global VC –que se publicita como una empresa de asociación de capitales apuntalada por los más exitosos empresarios del mundo como ES, Jeff Bezos y Bill Gates (http://bit.ly/2PavrJC).

NYT pone en relieve la “controversia ( sic)” generada por Sundar Pichai, sucesor de ES, cuando Google desarrolla el Proyecto Dragón Volante (https://cnb.cx/2PaPvLL )”, mediante el cual contempla penetrar en el mercado chino, que no es tan sencillo en momentos de la alta tensión multidimensional de Donald Trump contra China.

El mercado chino no es nada despreciable: 772 millones de usuarios de Internet y más de 500 millones en Mobile.

Según NYT, ES desechó la probabilidad de que “Internet permanezca global ( sic)”.

¿Cómo puede ser global el Internet, en la fase de la desglobalización, del desorden global geopolítico, de las guerras comerciales transcontinentales y de la competencia por el alma de la inteligencia artificial entre EU y China?

ES, degradado en Alphabet a simple técnico, comentó que “Silicon Valley necesitará los principios de la inteligencia artificial antes de colaborar con el Pentágono (http://bit.ly/2P9Wnt0)”.

NYT critica –quizá con justa razón, y en espera del devenir tecnológico de Europa en medio de su balcanización geopolítica– que ES haya descartado demasiado rápido el Internet europeo, cuando a juicio del polémico rotativo neoyorquino todas las señales apuntan a un futuro con tres Internet: Estados Unidos/China/Europa, con sus respectivas idiosincrasias digitálicas, regulaciones e interpretaciones de vigilancia ciudadana y de cocciones artificiales de falsificados derechos humanos.

NYT agrega que si el futuro de Internet es una guerra fría tripartita, Silicon Valley desea hacer dinero en tales tres mundos –como si fuera fácil para el inconsciente colectivo global olvidarse de las demoledoras revelaciones de Edward Snowden hace cinco años, que pusieron a EU en la picota del totalitarismo digitálico.

CONCLUSIÓN: Ben Gomes, prominente investigador de Google, confesó a su equipo de trabajo que este es un mundo en el que ninguno de nosotros ha vivido antes.

¿Es el umbral de la nueva era de la distopía cibernética?

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Martes, 09 Octubre 2018 08:45

Robots saltarines sobre un asteroide

Robots saltarines sobre un asteroide

Una proeza tecnocientífica japonesa a 300 millones de kilómetros de la Tierra entra en una nueva fase.


“He terminado mi trabajo… exploré Ryugu durante más de 17 horas. Eso es más de lo que mi equipo esperaba. ¿Me pagarán las horas extra?” Adaptándose a las modas infantiloides de las redes sociales, así se expresaba supuestamente en Twitter el módulo robótico Mascot, convertido en personaje en aras de la comunicación popular, después de aterrizar con éxito la pasada semana sobre el asteroide Ryugu y cumplir su misión de observar, adquirir datos y transmitirlos a la Tierra hasta que su batería se acabó.


A pesar de estas presentaciones simplistas que tanto chirrían a muchos científicos, la misión espacial japonesa Hayabusa 2 es cualquier cosa menos simple y hasta ahora ha tenido éxito en todas sus fases. Antes de que la nave nodriza japonesa soltara a Mascot, un vehículo francoalemán que tiene el tamaño de una caja de zapatos, habían llegado a la muy oscura superficie de Ryugu dos pequeños robots saltarines japoneses, llamados Minerva. Alimentados por energía solar, el dúo ha mandado espectaculares imágenes e incluso un vídeo mientras sigue tomando datos que también envía a la Tierra. Son los primeros robots móviles que se posan sobre la superficie de un asteroide en la historia de la exploración espacial, recalcan los responsables del proyecto en la agencia espacial japonesa JAXA, que califican el logro como el sueño de muchos años hecho realidad por fin. Mascot también dispone de un brazo oscilante externo para saltar.


Ryugu (El Palacio del Dragón en japonés) es uno de los muchos asteroides que circulan entre las órbitas de la Tierra y de Marte. Ahora está a casi 300 millones de kilómetros de la Tierra. Tiene forma de diamante y mide casi un kilómetro de diámetro, pero su gravedad es tan baja que solo se puede explorar su superficie si los vehículos que descienden pegan saltos sobre ella. Los Minerva lo hacen sobre unas finas patas que también sirven de termómetros, evitando así salir despedidos. Una misión muy arriesgada por la irregular y pedregosa superficie del asteroide, que fracasó en el primer intento (la misión Hayabusa 1) en 2005.


La nave nodriza, que tiene una masa de 600 kilogramos, despegó de la Tierra en 2014 y está en órbita del asteroide desde el pasado mes de junio. Se propulsa con un motor iónico alimentado por el gas xenón, del tipo que ya han utilizado otras naves espaciales. El estudio de este tipo de asteroides ricos en carbono y moléculas orgánicas interesa no solo por lo que pueden revelar sobre los primeros tiempos del Sistema Solar sino también por las incógnitas existentes sobre cómo llegó el agua a la Tierra y el origen de la vida en el planeta.


Una vez cumplida esta difícil fase de la misión, a Hayabusa 2 le queda todavía liberar un tercer robot saltarín, el año que viene, así como descender varias veces sobre el asteroide para tomar muestras que volverán a la Tierra en una cápsula autónoma dentro de dos años.
A últimos de octubre la nave se posará por primera vez sobre Ryugu y recogerá muestras. Luego tiene previsto lanzar una pequeña carga explosiva sobre la superficie para provocar un cráter del que se extraería material en un segundo contacto. Esta fase es muy complicada, porque mientras Hayabusa se esconde detrás del asteroide para evitar daños, una pequeña cámara que habrá liberado antes se encargará de confirmar la explosión y tomar imágenes del cráter, explica Makoto Yoshikawa, investigador principal de la misión.


El plan de la misión está lleno de peligrosas maniobras, ya que la nave se ha acercado muchísimo en varias ocasiones a la superficie, llegando a estar a solo 50 metros de esta antes de soltar a Mascot, por ejemplo, que va equipada con cuatro instrumentos: un microscopio, un magnetómetro, una cámara y un radiómetro.


En los próximos meses habrá que estudiar todos los datos obtenidos en esta fase de la misión Hayabusa, además de seguir con el plan previsto, pero la exploración de pequeños cuerpos celestes también se ampliará en este periodo, ya que la nave Osiris-Rex de la NASA se está acercando al asteroide Bennu, de apenas 500 metros de diámetro. El 3 de diciembre se aproximará a solo 20 metros de su superficie e iniciará una larga serie de sobrevuelos, tomando imágenes y analizando la superficie para elegir la zona donde intentará tomar muestras en 2020.
Todavía más lejos, la nave automática New Horizons que sobrevoló Plutón en 2015 por primera vez en la historia se acerca ahora a un objeto celeste del cinturón de Kuiper llamado Ultima Thule, que pretende sobrevolar el 1 de enero de 2019. Está situado a 6.600 millones de kilómetros de la Tierra, una cifra mareante que convierte esta misión en la exploración del cuerpo más distante hasta la fecha. Las imágenes, también las que se han tomado a más distancia en la historia, ya han empezado a llegar.


La NASA no ha entrado en la moda de convertir sus misiones en personajes de las redes sociales. Si no, seguro que escribiría algo así como: “Me acerco a Ultima Thule a 52.000 kilómetros por hora. ¡Espero no estrellarme!”. Esperemos, porque emoción seguro que no falta.

 

Estamos ante un tiempo para soñar y tomar alientos de construir en conjunto

Palabras de apertura a la presentación de libros a dos voces, en Intercambio de saberes, entre Arturo Escobar y Carlos Eduardo Maldonado; evento llevado a cabo el pasado 30 de agosto en las instalaciones de la Institución Educativa Distrital Camilo Torres de Bogotá.

 

Una civilización está muriendo ante nuestros ojos. En medio de su profunda crisis, el capitalismo se torna más violento y agresivo con la humanidad y con la naturaleza toda; no es casual por tanto que cada día que pasa aumente la xenofobia, el racismo, los feminicidios, las desapariciones, las muertes violentas, las guerras locales como expresión de confrontación de las potencias en cuerpos ajenos, las angustias y los malestares de la sociedad; cada día que pasa, con la extracción de agua de bolsones acumulados por la naturaleza por milenios, con el extractivismo y otros métodos y mecanismos que pretenden hacer rendir más a la madre tierra, la llevan hasta el límite.

 

De igual manera, los depredadores de la vida levantan muros y todo tipo de obstáculos para impedir el ingreso a sus territorios de los indeseables procedentes de los países periféricos, militarizan los campos y las ciudades, estimulan el fortalecimiento de los nacionalismos y de las derechas, haciendo de la democracia un simple formalismo electoral. Recursos todos estos con los cuales el desahuciado hace hasta lo imposible por seguir con vida en el planeta, controlándolo.

 

Mientras tanto, en la vida diaria que muchas veces se siente vacía, sin sentido y caótica, donde se impone el individualismo y la dispersión social, muchos y muchas empiezan a sentir que esta realidad no es la que desean vivir, que la vida debe tomar otro sentido, y que ese nuevo horizonte debe empezarse a construir aquí y ahora. Un nuevo mundo ya está naciendo.

 

Todo esto ocurre a pesar de vivir un tiempo que hace un siglo era difícil de imaginar. Contamos –como especie– con la mayor revolución científica de toda la historia, a la par de la cuarta revolución industrial. Avances posibles, únicamente, por el trabajo realizado por el conjunto de quienes habitamos el planeta, pero que, privatizados, terminan favoreciendo a unos pocos. Como es lógico, estos bienes no deben ser privados sino, por el contrario, deben pertenecerle a toda la humanidad.

 

Con los avances que tenemos en estos momentos, si estuvieran al servicio del conjunto humano, nuestra especie podría dejar de padecer angustias y alcanzar la vida digna y plena, pues con la tecnología actual, que entre otras maravillas ha permitido la socialización del conocimiento, podríamos eliminar el analfabetismo del mundo, así como visibilizar todas las culturas y saberes no occidentales como bases fundamentales para crear y construir ese otro mundo que ya está naciendo.

 

Con estos avances, el trabajo podría dejar de ser una carga para convertirse en un espacio para la realización de cada uno, pues con el nivel actual de producción es posible llegar en poco tiempo a una distribución equitativa de alimentos y riquezas, así como a una drástica reducción de los horarios de trabajo, por ejemplo a dos o tres horas diarias, dejando así tiempo para la imaginación, el goce, el trabajo libre y experimentar con ello la vida digna, y así reconstruir el planeta.

 

Para así avanzar, es cuestión de poder y democracia. Para esta, es la primera vez que la humanidad cuenta con las bases materiales y culturales para consolidar la democracia real, radical, plebiscitaria, donde la política deje de ser una actividad de políticos profesionales y pasemos a un momento donde las decisiones de la economía, educación, ciencia, cultura, salud, ordenamiento territorial, y toda la complejidad de la vida misma, sean decididas en colectivo.

 

Es un sueño y un reto, ante una realidad compleja. Es claro que para llegar a esta victoria de la especie humana es necesario dejar a un lado al capitalismo. Es tiempo, por tanto, de imaginar y trabajar por construir otras relaciones humanas –horizontales, antipatriarcales, anticoloniales– que permitan llegar al postcapitalismo.

 

Esta es una tarea para la sociedad en su conjunto y un reto especial para los movimientos sociales, que debemos empezar a construir alternativas políticas más allá del Estado-nación, pues la historia demanda una ruta y un método nuevo para por fin hacer real el propósito universal de vida digna.

 

Los aportes que sobre este particular nos hacen los profesores Arturo Escobar y Carlos Eduardo Maldonado, son referentes, argumentos, tesis, proposiciones, que debemos empezar a problematizar, cuestionar, debatir. Pues son aportes para seguir en la tarea de esos otros mundos posibles, que ya están naciendo.

Sean bienvenidos a este encuentro que nos permitirá imaginar otros mundos posibles, mundos que no deben quedar únicamente en teorías y literatura, sino que, por el contrario, debemos empezar a construir y materializar aquí y ahora.

Publicado enEdición Nº250
Rosenell Baud, detalle (Cortesía de la autora)

La inexistencia de una política de ciencia y tecnología en Colombia ha resaltado desde siempre, no obstante la creación de Colciencias. Lo dominante por décadas no es más que una instancia de trámite de becas, gestión de grupos de investigación e investigadores y dineros de apoyo. Con una observación: toda la investigación que ha recibido algún apoyo por parte de Colciencias es fundamentalmente investigación experimental y aplicada. Colombia no ha sabido de apoyo público a la investigación básica.

 

A lo que lleva el realismo político. Unos días antes de su posesión, el presidente electo Iván Duque solicitó una cita ante la Academia de Ciencias –que en Colombia, por imitación de la de España, se llama: Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales–. La reunión tuvo lugar efectivamente, y a ella asistió, en la sede de la Academia, el presidente electo en compañía de varios asesores. Por parte de los investigadores y académicos colombianos asistió el Colegio Conjunto de las Academias, y varios destacados investigadores, incluyendo el presidente de la Academia, profesor Enrique Forero.


La reunión fue un hecho inaudito en toda la historia de la República. Durante más de 150 años ningún presidente había visitado la sede de la Academia, y el último registro al respecto fue el general Francisco de Paula Santander, quien también en una ocasión visitó la Academia y tuvo varias entrevistas y encuentros. Jamás, ningún gobernante nacional tuvo sensibilidad alguna ante las Academias colombianas; con la excepción, en muchas ocasiones, de la Academia Colombiana de Medicina, que cumple un papel consultivo, simplemente, ante diversas decisiones y acciones en materia de salud pública.


En la reunión entre Duque y los académicos presentes se mencionaron varios puntos sensibles, como la creación del Ministerio de la Ciencia; incrementar el apoyo económico a la ciencia y la tecnología, con el 1 por ciento del PIB, una promesa incumplida desde siempre; revivir la Misión de Ciencia Tecnología e Innovación (la llamada “Misión de los Sabios”).


El ambiente de la reunión fue cordial, de entendimiento, distendido.


El carácter inaudito de esta cita tiene que ver con el hecho de que históricamente los gobiernos nacionales han desatendido a la ciencia y la tecnología, y si ahora la educación es una preocupación auténtica, se debe principalmente a las presiones por parte de la Ocde para que el país invierta más en educación como una condición de desarrollos social y económico. Tradicionalmente el presupuesto en gasto militar ha sido siempre muy superior al gasto social: educación, vivienda, salud. A título conjetural podría decirse que la jugada del expresidente Santos de solicitar la admisión de Colombia en la Otan puede deberse a camuflar el gasto militar, que ha sido históricamente la principal preocupación económica, financiera y política en el país.


Interpretaciones. Versión 1


Una primera interpretación de este hecho inaudito afirma que o bien la iniciativa del encuentro fue de Duque mismo o bien de alguno de sus asesores, pero que, en cualquier caso, se debe a presiones por parte de la Ocde para que nuestro país asuma a la ciencia y la tecnología como un motivo serio de políticas públicas.


Al respecto, cabe mencionar que ni Duque, ni Petro ni Fajardo, los principales candidatos en las pasadas elecciones, hicieron absolutamente ninguna mención en sus programas, propuestas e iniciativas a la ciencia y la tecnología. Petro fue quien más se acercó, pero indirectamente dado que en una sola ocasión hizo alguna referencia a Colciencias. De suerte que si antes de las elecciones no hubo una declaración explícita del hoy jefe de Estado a la ciencia y la tecnología, por inferencia indirecta cabe concluir que la iniciativa salió de alguno de sus asesores. La inteligencia de Duque estriba en haberlo escuchado y haber seguido sus sugerencias.


Una preocupación pertinente, toda vez que el país está resagado de manera notable en este campo, ocupando, por demás el quinto lugar entre los paises que más invierten en ciencia y tecnologia en nuestra región, antecedidos con olgura por Brasil, Argentina, México y Chile. De hecho, Chile, es el segundo país con mayor impacto y citaciones en sus trabajos en Latinoamérica. Ahora bien, basta una mirada a las políticas de inversión chilenas para reconocer que la distancia entre este país y Colombia tiende a crecer. De esta suerte, si Colombia se desprende del pelotón de punta, sin ofender, quedaría al nivel de Perú, Costa Rica o Venezuela, y con ellos, del pelotón trasero de persecución, como se dice en ciclismo. En los cuadros comparativos es una costumbre omitir siempre el nombre de Cuba, que tiene la mejor educación de América Latina y algunos de cuyos desarrollos científicos estratégicos se acercan a los mejores en el mundo (como biotecnología, investigación clínica, software, por ejemplo).


De esta manera y ante el interés del nuevo Presidente, es indudable que muchas de las decisiones y acciones en política nacional son el resultado de demandas o exigencias de la Ocde. La sujeción o supeditación a esta organización es el precio de haber sido admitidos al “club de los mejores países y las mejores prácticas”. Hay que decir que muchas de las exigencias son mucho más avanzadas y desarrolladas de lo que las élites colombianas jamás llegaron a pensar; tal es el caso, por ejemplo, de las políticas sindicales.


Pues bien, en una primera interpretación, Duque estaría pensando en ciencia y tecnología más por invitación de la Ocde que por iniciativa propia; lo cual no es por sí mismo nada negativo.


Interpretaciones. Versión 2


La ciencia y la tecnología no han desempeñado, ni mucho menos, un papel importante en la historia de la nación colombiana. Ciertamente que existen nombres destacables: a nivel nacional, continental e incluso internacional. Pero todos y cada uno de ellos ha sido, hasta la fecha, el resultado de sus propios esfuerzos y capacidades antes que el producto de políticas de estado y de gobierno. Pues bien, una segunda interpretación apuntaría en la dirección de una auténtica preocupación conjunta por la ciencia y la tecnología, por el conocimiento y la investigación en general. Los académicos e investigadores necesitan fuentes de financiamiento, y a los indicadores macroeconómicos también les interesa tener y mostrar centros, institutos, grupos e investigadores de primer orden. Todo ello implica una radical transformación del aparato global de gestión del conocimiento. Va siendo un imperativo no escrito que cada vez más los rectores de las universidades tengan doctorado; va siendo una exigencia no reclamada que los doctorados deben poder incorporarse al sector público tanto como al sector privado. En diversas instancias esto ya está comenzando a suceder. Y siempre, es indudable a todas luces, que la existencia de doctores se corresponde directamente con el crecimiento económico, y el desarrollo humano y social de un país. Los diagnósticos son conocidos, con suficiencia, por unos y por otros.


Es más, existe cada vez más la conciencia de que tener doctorados no es suficiente, y ya diversas universidades han comenzado a abrir y a crear postdoctorados –la verdad, en ocasiones, más como un tema económico antes que como desarrollo del propio conocimiento. No importa. Son bienvenidos y necesarios los postdoctorados. Este es/sería tema de otro artículo.


Por demás, la eventual recreación de la Misión de Ciencia, Tecnología e Innovación es un fenómeno que conviene a todos, siempre y cuando los compromisos sean sinceros, y siempre y cuando suceda lo que jamás ha tenido lugar en materia de políticas públicas: un respeto sincero y abierto al conocimiento (la idea de competencias en la educación apunta, como ha sido ya dicho reiteradas veces, hacia el mercado laboral antes que hacia el desarrollo humano y social).


Digamos entonces, que hay una constelación propicia que beneficia tanto a académicos y científicos como a gobernantes y tomadores de decisión, para decirlo de manera clásica. Es lo que los gringos llaman: “The right man at the right place”. Los años acumulados de desencuentros y sospechas de lado y lado permiten, en un nuevo contexto nacional e internacional superar distancias y acercar intereses que benefician a todos.


La idea de base entonces, aquí, es que “se debe confiar en la gente, hasta que demuestren lo contrario”, para usar la expresión manida.


Interpretaciones: Versión 3


Una tercera interpretación puede ir en la dirección que indica que de parte del Estado pareciera haber una preocupación sincera por la ciencia y la tecnología en el contexto del postconflicto y la construcción de la paz. La dificultad de este argumento estriba en que en Colombia el Estado ha sido inexistente o imperfecto, particularmente de cara a políticas sociales y de conocimiento. Como es sabido, la primera vez que el presupuesto de educación ha llegado a ser superior al de defensa fue con el gobierno de Juan Manuel Santos, advirtiendo que no es que la diferencia sea verdaderamente grande. Existe un vínculo directo y necesario entre educación y producción de conocimiento e investigación. Aquella sienta las condiciones de posibilidad para estos. Duque sería, así, simplemente la expresión de un interés cuya epidermis es la cienciometría en toda la acepción de la palabra.


La cienciometría es la medición cuantitativa de la ciencia y el conocimiento, desde los propios académicos e investigadores (índice h) hasta las universidades que entran a participar en los más importantes rankings (el de Shanghai, el más prestigioso, y luego también The Times Higher Education, The Web of World Universities, el Center for Higher Education Development, Scimago, y varias más), pasando por la acreditación (nacional e internacional) de programas, y los escalafones de grupos de investigación, por ejemplo.


Las políticas sociales son hoy por hoy una sola y misma cosa con las políticas de educación y las políticas de ciencia y tecnología. Este constituye un conjunto de políticas públicas, si cabe la expresión. Este conjunto define las apuestas de un país y un gobierno en el marco de la sociedad de la información, la sociedad del conocimiento, la sociedad de redes, tres maneras diferentes de señalar a una misma dimensión.


En este campo, la mejor expresión, o el producto más acabado del desarrollo de una sociedad está definido, hoy por hoy, por la cuarta revolución industrial. La llamada genéricamente revolución 4.0. Pues bien, la cienciometría es una realidad inescapable. Existen rankings y escalafones de muchas cosas: hospitales, compañías de aviación, los mejores lugares para trabajar, tanques de pensamiento, y muchos más, y no solamente de universidades. Sin embargo, en cualquier caso, el elemento transversal a todos ellos es el conocimiento, la investigación. Y esto se expresa de muchas maneras: artículos científicos, libros en editoriales reconocidas, registros, patentes.


Amanecerá y veremos


No hay que olvidar nunca que en un mundo diferente de suma cero, esto es, un mundo alta y crecientemente interdependiente, la política es geopolítica. El sistema capitalista se encuentra en un cuello de botella, y no está seguro de cómo salir de allí. Diversas propuestas, diversos pronósticos han sido elaborados, pero ninguna parece ser suficiente o necesario. Sin embargo, un denominador común a las propuestas de salida es el reconocimiento explícito de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, este mismo argumento es el que alimenta varias de las propuestas de tipo alternativo a esta civilización, al sistema de libre mercado. La ciencia y la tecnología adquieren su valoración en función de los horizontes de vida que avizoran, que constituyen, a los que apuestan y arriesgan. Es la afirmación y el posibilitamiento de la vida lo que confiere a la ciencia su validez y sentido. No simplemente el crecimiento del mercado, el consumo y el hiperconsumo, que es lo que esclaviza a los seres humanos.


Naturalmente que caben otras interpretaciones. Pretender lo contrario es ingenuo. En cualquier caso es indudable que de ser auténticas las intenciones de Iván Duque, deberán implementarse en los primeros cuatro o seis meses de su gobierno, a más tardar. De lo contrario la sospecha puede aumentar, la desesperanza puede nacer, los recelos y las distancias pueden aumentar. Una parte de la comunidad académica ya ha empezado diversas reuniones en la dirección mencionada. Seguramente lo mismo estará sucediendo del lago del Gobierno. En los próximos cuatro a seis meses “amanecerá y veremos”.


¿Aumentará el presidente Duque la inversión al 1 por ciento del PIB, como fue siempre la aspiración de la comunidad científica? No hay que olvidar que la deuda pública de Colombia asciende ya al 57 por ciento del PIB. ¿Creará el Ministerio de Ciencia y Tecnología? Sería deseable, sin olvidar los problemas de corrupción que entrañó e implican la famosa ley de regalías. ¿Escuchará el gobierno nacional a la comunidad científica, y la tratará de par a par con respeto como en los mejores países de la Ocde? La policía y el ejército, por su parte y tal vez como una luz respecto a lo que viene, andan en una labor de seducción y atracción abierta de profesores e investigadores nacionales para llevarlos a sus escuelas, centros e institutos. Han comenzado, decididamente por la atracción o “captura” de profesores de universidades. Al interior de las propias Fuerzas Armadas y de la Policía hay personas que se están formando en los niveles más altos del conocimiento, con doctorados. Por inferencia, cabe entonces pensar que desde el gobierno de Iván Duque hay una lectura adecuada de las dinámicas en curso, las posibilidades y los horizontes.


Las cartas están echadas. ¿Se trata de una nueva partida, o de la continuación de una partida anterior, algo ya vieja?


Una nota final: la presunta buena actitud del hoy presidente Duque dista mucho de la tradición de su partido, el Centro Democrático. O bien, es quizás una muestra de preocupación. En efecto, como es sabido, Álvaro Uribe logró dividir al país en dos, y ciertamente tiene amplias bases populares entre la sociedad. Sin embargo, nunca, ni en sus ocho años de gobierno ni antes, ni después, hasta la fecha, ningún gran intelectual, académico, o personas de la cultura ha acompañado a Uribe y su equipo. Los dos únicos “intelectuales” que siempre lo acompañaron fueron Luis Carlos Restrepo, hoy prófugo de la justicia, y José Obdulio Gaviria, un personaje oscuro e intelectual de poca monta. ¿Será que el Centro Democrático, hoy en voz de Duque, desea atraer hacia sí a una parte de la comunidad científica y académica? ¿Y a través suyo a académicos y artistas? Mucha agua ha pasado bajo el puente… n

 

*Investigador. Profesor universitario.

 


 

Líneas generales para implementar una política de punta en ciencia y tecnología en Colombia

 

Una política de ciencia y tecnología en Colombia debería incluir los siguientes elementos:

• Creación y fortalecimiento de doctorados y fuerte apoyo a los mismos
• Vinculación de doctores (Ph.D.) al aparato productivo
• Investigación para el desarrollo de tecnologías vernáculas en el país
• Fuerte internacionalización de los doctores e investigadores en el país con apoyo a participación de eventos de primer orden internacional e invitación de destacados investigadores al país
• Reducción significativa de los impuestos a la importación de libros y a su misma edición
• Dedicar no menos del 1 por ciento del PIB a la ciencia y tecnología, con aumento gradual por gobierno de por lo menos medio punto porcentual
• Creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología
• Elaboración de un plan decenal de polìticas de ciencia y tecnología a nivel nacional, departamental y municipal
• Creación estratégica de Centros e Institutos de investigación con vistas a un plan nacioanl, latinoamericano e internacional
• Apoyo decidido a las Academias colombianas (de Ciencias, de Historia, de Medicina, de la Lengua, de Pedagogía) para que haya puentes reales con las universidades, con el sector productivo y con la sociedad civil
• Como base y condición para todo esto: diseño de un plan nacional de desarrollo, con enfoque y prioridad sobre la vida, que garantice autonomía y soberanía nacional, como prenda sustancial para poder implementar un proyecto autónomo y de largo plazo en estos campos.

 

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