Los detalles de los ataques con ántrax de septiembre de 2001, que componen la mayor investigación criminal en la historia de EEUU, siguen persiguiendo a las autoridades del país.

Un estudio independiente recién publicado por la Academia Nacional de Ciencias de EEUU (NAS, en inglés) señala que el FBI exageró la validez de los estudios científicos que permitieron determinar que el ántrax enviado por carta en el peor ataque bioterrorista sufrido por el país no provenía de Al Qaeda, sino de un laboratorio militar a unos 80 kilómetros de la capital estadounidense.

"Es imposible alcanzar una conclusión definitiva sobre los orígenes del B. anthracis [ántrax] en las cartas basándose sólo en las evidencias científicas", concluye la revisión, encargada por el propio FBI a 17 científicos independientes. El informe, que fue pospuesto en 2010 para incluir nuevos datos secretos, también cuestiona la forma en la que el FBI manejó las muestras de ántrax que recabó "de seis continentes" y solicita que se revisen los datos de un supuesto laboratorio de Al Qaeda en el que pudieron producirse esporas de ántrax del mismo tipo que se usó en los ataques.

Sólo para "crédulos"

Los resultados han vuelto a despertar las dudas sobre el polémico caso en el que el FBI acusó a investigadores inocentes y sometió a intensos interrogatorios a los mismos científicos a los que había pedido ayuda. Varios políticos ya han pedido que se realice una nueva investigación. Entre ellos está el demócrata Rush Holt, que ha propuesto en la Cámara de Representantes que se forme una comisión de investigación similar a la creada en su día tras los ataques del 11-S. "Sólo alguien muy crédulo podría creer las pruebas circunstanciales que el FBI usó para sacar sus conclusiones", dijo Holt en un comunicado.

Además, el FBI aún mantiene en secreto parte del material sobre el caso. "Hemos podido revisar unas 9.500 páginas relacionadas con el análisis científico, pero no sabemos si es este todo el material", confiesa David Relman, microbiólogo de la Universidad de Stanford y copresidente de la comisión científica de la NAS. "De hecho sabemos que no nos han dejado ver datos primarios sobre las muestras en el extranjero", lamenta.

El conjunto de las pruebas sirvió al FBI para determinar que el culpable de los ataques fue Bruce Ivins, un investigador del laboratorio militar de Fort Detrick, en Maryland, que trabajaba en el desarrollo de una vacuna contra el ántrax. El patógeno, resistente y letal si es aspirado, se convirtió en un nuevo agente de terror al ser encontrado en varias cartas enviadas a periódicos y políticos estadounidenses semanas después del 11-S junto a proclamas como "Muerte a América, muerte a Israel, Alá es grande".

Los ataques mataron a cinco personas, hirieron a otras 17 y dieron comienzo a una investigación de casi una década durante la cual las autoridades interrogaron a 10.000 personas y analizaron cuatro millones de megabytes de información.

El FBI cerró el caso en febrero con un culpable al que nunca pudo atrapar. El 27 de julio de 2008, poco antes de que los federales presentasen cargos en su contra, Ivins fue encontrado muerto por una sobredosis de paracetamol en su domicilio cercano al fuerte militar de Fort Detrick, donde llevaba trabajando con ántrax casi dos décadas.

"Era un científico normal, lo que significa que no era un tipo corriente", explicaba ayer Paul Keim al teléfono desde su despacho de la Universidad del Norte de Arizona. Keim conoció a Ivins en 1997 y colaboraba habitualmente con el investigador, sobre todo facilitándole muestras de su laboratorio, una de las bibliotecas de patógenos más grandes del mundo.

Keim fue uno de los primeros científicos a los que acudió el FBI. El investigador analizó el ántrax del cuerpo de Robert Stevens, un editor de fotografía en el periódico The Sun que se había infectado con el patógeno salido de una carta dirigida a la actriz Jennifer López y que contenía también un puro barato. Tras analizar las muestras del cuerpo de Stevens, que fue la primera víctima mortal de los ataques, Keim demostró que la variante de ántrax usada era del tipo Ames, la más virulenta.

Así comenzó una colaboración entre el FBI y expertos en ántrax de varias universidades de EEUU que se llevó bajo secreto y cuyos resultados han aportado tanto éxitos como fracasos.

"El FBI no tenía información de fondo ni tampoco expertos en el tema", recuerda Keim, que hoy publica en PNAS los análisis genéticos que permitieron al FBI determinar el origen de las esporas encontradas en las cartas. Entre sus primeras medidas, el FBI ofreció una recompensa de 2,5 millones de dólares por el responsable de los ataques.

Keim y sus compañeros comenzaron a trabajar casi a ciegas. Un laboratorio preparaba las muestras, otro las analizaba y sólo el FBI conocía todos los datos. "No compartían la información", recuerda Keim, "sólo recurrían a nosotros cuando no podían responder las preguntas que les surgían por sí mismos", recuerda el investigador.

Una parte de esos resultados se mantiene en secreto y su contenido podría desacreditar las conclusiones del FBI. El cuerpo federal analizó en total 1.070 muestras solicitadas a laboratorios de todo el mundo, incluyendo ántrax de tres laboratorios europeos (ninguno en España), según Keim. Su equipo logró identificar un rasgo clave de las esporas de ántrax usado en los ataques en forma de cuatro mutaciones en su ADN. Podían funcionar como una huella dactilar si primero se conocía cómo eran de frecuentes esas mutaciones en las variantes de ántrax de todo el mundo. Si había suerte, también determinarían de dónde salieron. Según el FBI, ocho muestras llevaban las cuatro mutaciones y siete salieron de un matraz que se encontraba en el laboratorio de Fort Detrick y al que Ivins tenía acceso.

Pero aún falta parte del pastel. Sólo el FBI conoce los datos completos del análisis de esas 1.072 muestras y los resultados sobre cómo son de frecuentes las cuatro mutaciones desveladas por Keim y usadas para cerrar el cerco en torno a Ivins. "Es una información crítica", confiesa el investigador, que reconoce que incluso podría señalar que las esporas de ántrax tuvieron un origen diferente. "Esperamos que el FBI publique todos los datos", confiesa.

El FBI mantiene que el informe de la NAS le da la razón, porque señala que el caso no puede resolverse sólo por el estudio científico de las muestras. "Esperamos que este estudio incremente el conocimiento del público sobre el esfuerzo que resolvió una de las investigaciones más extensas en la historia del FBI", señaló el cuerpo en un comunicado.

"Jódete, Nueva York"

Las pruebas no científicas contra Ivins las habían logrado los sabuesos del FBI acechando a su sospechoso. En los días previos al envío de las cartas, Ivins había trabajado hasta muy tarde en su laboratorio, algo a lo que no acostumbraba. Además había sido ambiguo hablando del caso. Otra de las pruebas del FBI parecía sacada de una película. Los investigadores encontraron en la basura de Ivins una copia del libro Gödel, Escher, Bach: un eterno bucle dorado en el que supuestamente se había basado para componer mensajes ocultos con iniciales en sus cartas. Uno de ellos era, "FNY", es decir, "Jódete, Nueva York", lo que mostraría el odio visceral de Ivins por esa ciudad, según el FBI.

Ivins no fue el único sospechoso. En verano de 2002, el Gobierno de EEUU declaró a Steven Hatfill, que también había trabajado en los laboratorios de Fort Detrick, como "persona de interés", lo que contribuyó a que algunos medios de comunicación le culpasen. En juicios posteriores, Hatfill recibió casi seis millones de dólares del Gobierno de EEUU como compensación por haber arruinado su reputación.

"Durante la investigación hubo interrogatorios brutalmente agresivos, la gente estaba abrumada", recuerda Keim sobre aquellos días en los que ser colaborador científico del FBI no le excluía de ser investigado.

"Recuerdo que preparábamos nuestras coartadas al mismo tiempo que estudiábamos las muestras que nos proporcionaban sobre el caso", señala el investigador.

Keim confiesa que no quiere pensar en si Ivins es o no culpable. "Fue un buen científico y uno de los más adelantados en la búsqueda de una vacuna [contra el ántrax]", señala. "Si fue él lo sentiría mucho", concluye.

Un caso cerrado con muchas dudas

Cartas letales para periodistas y políticos 

Entre septiembre y octubre de 2001, en plena psicosis por los atentados del 11-S, varias cartas dirigidas a medios de comunicación y a los senadores demócratas Tom Daschley y Patrick Leahy contenían esporas de ántrax, un patógeno letal si se aspira. La enviada al periodista Tom Brokaw, de la NBC, comenzaba así: "Esto es lo próximo, ahora toma penacilina (sic), muerte a América, muerte a Israel, Alá es grande".  

El culpable era un científico, según el FBI 

Bruce Ivins trabajaba en el laboratorio militar de Fort Detrick. Estaba muy adelantado en el desarrollo de una vacuna contra el ántrax. Entre las pruebas del FBI hay esquemas en los que Ivins parecía trazar sus planes y también los registros del laboratorio, que demostraban que trabajó hasta muy tarde. Nunca se pudo demostrar su presencia en Nueva Jersey, desde donde se enviaron las cartas. Se suicidó antes de que se presentasen cargos. 

El matraz del que salieron las esporas 

Poco después de los ataques, el FBI recurrió a investigadores de varias universidades para secuenciar el genoma completo de la variante Ames del ántrax, que había sido usada en los ataques. La comparación de ese genoma con el análisis del ADN de otras variantes recogidas en laboratorios de EEUU y otros países apuntaron a que las esporas usadas salieron del matraz RMR 1029, que Ivins usaba en sus investigaciones en busca de una vacuna. 

Un patógeno casi indestructible 

Las esporas de ántrax tienen forma de bastón. Son muy resistentes, por lo que suponen una de las armas biológicas más temidas. La variante Ames encontrada en las cartas se encontró en una vaca muerta en 1981. Tras los ataques de 2001, EEUU reforzó la legislación sobre el uso de este y otros patógenos en los laboratorios militares y civiles. Hoy las normas de seguridad son tan estrictas que algunos centros han renunciado a estudiar el ántrax. 

Por NUÑO DOMÍNGUEZ MADRID 08/03/2011 08:20 Actualizado: 08/03/2011 08:25

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Miércoles, 23 Febrero 2011 06:20

Los cultivos transgénicos agonizan en Europa

En el mismo día del lanzamiento de un nuevo estudio sobre la comercialización de transgénicos a escala mundial patrocinado por la industria, un nuevo informe de Amigos de la Tierra Internacional revela que los cultivos transgénicos en Europa siguen cayendo en picado, al tiempo que aumenta el número de países que los prohíben [1].
El informe “¿Quién se beneficia de los cultivos transgénicos?” demuestra que apenas el 0,06% de los campos europeos se cultivan con transgénicos, un descenso del 23% desde 2008. Siete Estados miembro de la UE prohíben el cultivo del maíz transgénico de Monsanto por las evidencias cada vez mayores de sus impactos ambientales y socioeconómicos, así como por la incertidumbre de sus efectos esobre la salud. Tres países han prohibido el cultivo de la patata transgénica de BASF por precauciones sanitarias inmediatamente después de sque se aprobase su cultivo en la primavera de 2010, y cinco Estados miembros han llevado a la Comisión Europea ante los tribunales por su autorización [2]. La oposición pública a los alimentos y cultivos transgénicos se ha incrementado hasta el 61% [3].

David Sánchez, responsable de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra España afirmó: “Los cultivos transgénicos no tienen ningún futuro en Europa por la fuerte oposición social, sus demostrados impactos ambientales, sociales y económicos, y por los riesgos que plantean sobre la salud. Es lamentable que el Gobierno español siga sin darse cuenta y juegue con nuestro medio ambiente, nuestra alimentación y con el futuro de nuestra agricultura.”

A escala global, el nuevo informe muestra que incluso los países que más han apostado por los cultivos transgénicos en América Latina se han visto forzados a tomar medidas para mitigar sus impactos negativos sobre la agricultura, la ciudadanía y el medio ambiente. En este sentido, el Gobierno brasileño ha lanzado un programa de soja libre de transgénicos para facilitar a los agricultores el acceso a semillas de soja no modificadas genéticamente; en Argentina, nuevas evidencias científicas muestran los graves impactos sobre la salud del herbicida Glifosato [4], utilizado en la inmensa mayoría de los cultivos transgénicos a nivel mundial, lo que ha conducido a la prohibición de la fumigación cerca de los núcleos de población, y en Uruguay cada vez son más las administraciones locales que se declaran libres de transgénicos.

La coordinadora de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra Internacional, Kirtana Chandrasekaran añadió: “Los agricultores y la sociedad latinoamericana sufren las consecuencias de diez años de cultivos transgénicos con graves implicaciones sanitarias y costes crecientes. Los mitos sobre los que se asienta la industria de los transgénicos se están derrumbando y los estragos causados en toda Sudamérica muestran claramente que esta tecnología no sirve. Se trata de una llamada de atención a nivel global para avanzar hacia una agricultura más ambiental y socialmente responsable”.

El informe “¿Quién se Beneficia de los Cultivos Transgénicos? Una industria basada en mitos” demuestra a su vez que:

 Una nueva generación de cultivos transgénicos diseñados para promover el uso de peligrosos pesticidas como Dicamba y el 2-4 D están listos para su liberación en EE.UU. Las multinacionales biotecnológicas los están promoviendo como la solución al fracaso de los transgénicos actuales para controlar las malas hierbas y reducir el uso de pesticidas.

 La industria de los transgénicos, con el apoyo del Gobierno de EE.UU., buscan nuevos mercados en África en un intento de subir su cuota de negocio. La Fundación Gates, que invierte miles de millones de dólares en proyectos agrícolas en África ha comprado acciones de Monsanto, manifestando su interés directo en maximizar los beneficios de la industria de los transgénicos y no en proteger los intereses del pequeño campesinado africano.

Por Rebelión/Amigos de la Tierra

Notas:
[1] Nuevo informe: “¿Quién se Beneficia de los Cultivos Transgénicos? Una industria basada en mitos” http://www.foei.org/en/who-benefits-from-gm-crops-2011/view

[2] Hoja de datos de Amigos de la Tierra Europa

http://www.foeeurope.org/GMOs/download/FoEE_Who_benefits_fact_sheet.pdf

[3] Comisión Europea (2010), Eurobarómetro: Informe sobre Biotecnología, Octubre 2010.

http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/ebs/ebs_341_en.pdf

[4] Paganelli, A et al. Glyphosate-Based Herbicides Produce Teratogenic Effects on Vertebrates by Impairing Retinoic Acid Signaling, Chem. Res. Toxicol., 2010, 23 (10), pp 1586–1595,

http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/tx1001749
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La Habana, 10 de enero. Científicos cubanos registraron la primera vacuna terapéutica a escala mundial contra el cáncer avanzado de pulmón, resultado de 15 años de investigaciones, con la cual han sido tratados hasta el momento más de mil pacientes en la isla, publicó hoy el semanario Trabajadores.

La jefa del proyecto de dicha vacuna en el Centro de Inmunología Nuclear de La Habana, Gisela González, manifestó a la publicación que la CIMAVAX-EGF “permite convertir el cáncer avanzado en una enfermedad crónica controlable, no provoca efectos adversos severos y ha demostrado ser segura.

“A diferencia de las quimioterapias y las radioterapias –usualmente empleadas en la atención del cáncer–, que desencadenan una elevada toxicidad, pues son inespecíficas y atacan tanto a las células malignas como a las normales, la CIMAVAX-EGF va hacia el sistema relacionado con el tumor”, aseveró.

Controla el tumor sin toxicidad asociada

La experta explicó que dicha vacuna ayuda a controlar el crecimiento del tumor sin toxicidad asociada y comienza a aplicarse una vez que el paciente concluye el tratamiento de radioterapias o quimioterapias y es considerado terminal, sin alternativa terapéutica.

Gisela González sostuvo que CIMAVAX-EGF está basada en una proteína que todos tenemos: el factor de crecimiento epidérmico, relacionado con los procesos de proliferación celular, que cuando hay cáncer están descontrolados. Agregó: Puede ser utilizada como tratamiento crónico que aumenta las expectativas y la calidad de vida del paciente.

Según la especialista, tras el registro en Cuba progresa su inscripción en otros países y se evalúa la manera de emplear el principio de esta vacuna en otros tumores sólidos, como los de próstata, útero o mama.

Dpa
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Jueves, 06 Enero 2011 08:43

Matemágica

Una rama de la matemática recreativa que ha tenido un desarrollo imponente en los últimos años es la que se llama Matemágica. Justamente, el uso de la aritmética, la geometría, la combinatoria, el álgebra y la topología –entre otras– compone una fuente increíble de recursos para hacer magia. Sí, magia. La misma magia que por más de veinte siglos ha mantenido y mantiene a las personas como usted y como yo preguntándose: ¿cómo hizo?

La idea es sorprender, atentar contra la intuición, desafiar la lógica y hasta llegar a adjudicarle al interlocutor –el mago– recursos sobrenaturales. El desarrollo ha sido espectacular, sobre todo en la última década, y por eso ahora hay congresos y convenciones en distintas partes del globo, en donde magos y matemáticos se empeñan en crear una nueva generación de “matemágicos” y seducir en el trayecto a una buena parte de la población que ve a la matemática como insensible, árida y poco práctica.
En las contratapas de Página/12 del 29 de abril y el 8 de julio de 2008 aparecieron dos problemas que apuntan en esa dirección: la de promover la matemágica. Aquí va un tercero.[1]

Hay un mago que tiene en las manos un mazo de cartas españolas, como las que sirven para jugar a la escoba de 15 o al truco. Por lo tanto, están excluidos los números 8 y los números 9. De hecho, el número 12 (el rey) vale 10 puntos, el número 11 (el caballo) vale 9 puntos y el número 10 (la sota) vale 8 puntos.

El resto de las cartas tienen el valor que indica su número. Por último, para fijar las ideas, los cuatro palos de las cartas son: oros, espadas, copas y bastos. En total, son cuarenta cartas.

El mago entonces le ofrece a una persona que elija un naipe cualquiera, sin que él (el mago) pueda verla. Y le pide que haga las siguientes operaciones:
a) Multiplique por 2 el número de la carta.
b) Al resultado, súmele 1.
c) Al nuevo resultado, multiplíquelo por 5.
d) Para terminar, si la carta que había elegido es de oros, súmele 4. Si es de espadas, súmele 3. Si es de bastos, súmele 2, y si es de copas, súmele 1.

Con esos datos, el mago le pide a la persona que le diga qué número le dio.
La respuesta que obtiene es: 39.
El mago piensa un instante y replica: “Entonces, la carta que usted eligió originalmente era el 3 de oros”.

¿Cómo hizo?
 
El proceso es muy sencillo. Sólo se trata de pensar una estrategia que permita encontrar la carta seleccionada del mazo y asignarle un número. Claro: el mago tiene que saber qué número le corresponde a cada naipe. Ahora, le toca a usted hacer de mago.

Respuesta

Antes de pensar juntos la solución, veamos que si esta persona había elegido el 3 de oros, el resultado de hacer todas las operaciones lo llevó al número 39.
a) Al multiplicarlo por 2, obtiene el número 6.
b) Al sumarle 1, obtiene el número 7.
c) Al multiplicarlo por 5, obtiene el 35.
Como eligió el 3 de oros, y a las cartas de oros debía sumarles 4, entonces, (35 + 4) = 39. O sea, efectivamente, si hubiera elegido el 3 de oros, el resultado debió ser 39.

¿Cómo hizo el mago para poder deducirlo al revés? Es decir, conociendo el número 39, ¿cómo hizo para volver para atrás?
Acompáñeme en esta reflexión. Usted es el mago y yo soy la persona que eligió la carta, digamos con el número X (que usted todavía no conoce). Pero fíjese qué pasó con las operaciones que usted me pidió que hiciera (con ese número X).
a) Lo multipliqué por 2. Obtuve entonces (2.X).
b) Le sumé 1. Tenía entonces (2.X + 1).
c) Después lo multipliqué por 5 y obtuve
(2.X +1).5 = 10.X + 5, (*)
que es un número múltiplo de 5.

¿Qué pasa cuando le sumo el número para indicar el “palo” que tenía la X? Transformo el resultado en:
1) Un múltiplo de 5 más 4, si la carta X era de oros.
2) Un múltiplo de 5 más 3, si la carta X era de espadas.
3) Un múltiplo de 5 más 2, si la carta X era de bastos.
4) Un múltiplo de 5 más 1, si la carta X era de copas.

Ahora volvamos al número que yo le dije, 39. Como usted advierte,
39 = 35 + 4.

Por lo tanto es un múltiplo de 5 más 4. Luego, usted acaba de descubrir que la carta X que yo elegí es de oros. No sabe todavía cuál es el valor de X, pero sí sabe que es de oros.

Ahora bien, al restarle los 4 que corresponden al palo, ahora usted tiene el número 35. Por lo tanto, si usted se fija en (*), sabe que en este caso:
10.X + 5 = 35 (**)
Luego, se trata de calcular el valor de X en la igualdad (**).
En consecuencia,
10.X = 35 5 = 30, lo que quiere decir, que X = 30/10 = 3.
X = 3

Moraleja: la carta que yo había elegido fue el 3 de oro.

¿Se anima ahora a calcular conmigo qué carta elegí yo si el resultado de las operaciones fue 86?

Piénselo usted por su cuenta y, si quiere, confronte acá abajo lo que le dio.

Primero hay que ver de qué palo es la carta. Para eso, hay que ver que 86 se escribe como 85 (múltiplo de 5) + 1. Esto dice que la carta es de copas.

Una vez que uno tiene el número 85, ahora todo lo que queda por hacer es “despejar” la letra X en la igualdad:
10.X + 5 = 85
10.X = 85 5 = 80, por lo que X = 80/10 = 8.

En consecuencia, la carta elegida fue la sota de copas (ya que la sota, con la convención que habíamos hecho, vale 8 puntos).[2]

[1] El problema me lo sugirió Laura Pe-zzatti, Lic. en Matemática por la UBA y coautora de los contenidos de los programas Alterados por Pi, que se emiten en el Canal Encuentro que depende del Ministerio de Educación de la Nación. A ella le corresponde el crédito de este artículo entonces.
[2] Como se ve, la matemática que se usa es sencilla: sumas, restas, productos, divisiones. Pero también hay un dato no menor que es indispensable para llegar a la solución: cualquier número entero positivo tiene un “único” resto al dividirlo por cinco. Algunos ejemplos: el número 72, al dividirlo por 5, resulta tener resto igual a 2. Es que 72 = 5 x 14 + 2. El número 11 tiene resto 1, ya que 11 = 5 x 2 + 1. Y el 108 tiene resto 3, ya que 108 = 5 x 21 + 3. Y es fácil convencerse de que los posibles restos son 0, 1, 2, 3 y 4. Justamente, en el problema que figura más arriba, ese resto es el que identifica el palo de la carta elegida. Sin este dato, uno podría deducir el número, pero no sabría de qué palo es. O al revés. Si uno sólo supiera el resto que se obtiene al dividir el número por 5, y no tuviera ninguna otra información, sabría el palo de la carta, pero no el número. La combinación de ambos datos permite resolver el problema. Por supuesto, el mago conoce todo esto, que resulta invisible para la persona que hace de interlocutor: usted y yo.
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Washington. Unos 10 compuestos, entre ellos hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno serán actualizados en breve en la tabla periódica de los elementos químicos, a 138 años de su primera publicación por el científico ruso Dmitri Mendeleyev.

También incluye al litio, boro, silicio, azufre, cloro y talio anunciaron los autores de esta investigación, liderada por la Comisión para la Abundancia de Isótopos y Pesos Atómicos de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (Iupac).

La nueva tabla expresará los pesos atómicos de estos elementos como conjuntos de valores y no como valores únicos estándar, o sea, ofrecerá más precisión sobre cómo se encuentran estos productos en la naturaleza.

Durante casi un siglo y medio, en las clases de química, se nos enseñó a usar los pesos atómicos promedio, o sea, un valor único, explicó Michael Wieser, profesor de la Universidad de Calgary, Canadá, coautor del estudio.

Con las nuevas tecnologías, añadió, descubrimos que los números de nuestras tablas no son tan estáticos.

El peso atómico de un elemento es la medida de las masas promedio de los átomos que contiene y su composición isotópica. Aquellos que sólo poseen un isótopo no muestran variaciones en su peso atómico, explican los especialistas de IUPAC.

Sin embargo, algunos elementos tienen más de un isótopo estable y esto los hace aparecer en la naturaleza con diferentes pesos atómicos, señalan.

El azufre tiene un peso atómico de 32,065, pero su peso real oscila entre 32,059 y 32,075 en dependencia de su procedencia, ejemplifican.

A juicio de especialistas, los cambios pueden parecer insignificantes, pero relevantes para la investigación y la industria.

La pureza y la fuente de un alimento natural, así como la contaminación de las aguas son algunas de las futuras aplicaciones, destacan.

Publicada en 1872 por el científico ruso Dmitri Ivánovich Mendeléyev, la tabla periódica incluyó en aquel momento 63 elementos de los 90 que existían en la naturaleza.

Uno de los aportes de Mendeléyev consistió en pronosticar la existencia de algunos elementos. Dejó casillas vacías para situar aquellos cuyo descubrimiento se realizaría años después.

PL 
Publicado: 16/12/2010 13:22
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Washington, 16 de diciembre. La Comisión de Bioética, creada por el presidente estadunidense, Barack Obama, consideró este jueves que era inútil imponer nuevas restricciones a la investigación en biología sintética, un campo controvertido cuyo potencial médico se considera prometedor.

Integrada por 13 miembros, incluidos científicos y expertos en bioética, la comisión anunció su decisión en un informe divulgado este jueves.

La Casa Blanca indicó que estudiaría "cualquier medida que fuera necesaria sobre la base de sus recomendaciones".

La comisión fue creada por Obama el año pasado, y el primer tema de su agenda fue considerar el de la biología sintética, luego de que el J. Craig Venter Institute anunciara en mayo que había desarrollado la primera célula viva dotada de un genoma sintético.

Ese avance en la comprensión de los mecanismos de la vida abre la puerta para la fabricación de organismos artificiales potencialmente capaces de producir vacunas, medicamentos, pero también carburantes limpios, armas biológicas y organismos peligrosos para el ecosistema.

Así, la Comisión de Bioética, que hace referencia a "una incertidumbre respecto de los riesgos vinculados a este campo de investigación", insiste en "una coordinación reforzada" entre los diferentes organismos federales que supervisan las actividades vinculadas a la biología sintética, incluyendo el otorgamiento de fondos para investigar y licencias comerciales para los productos resultantes.

"Analizamos de manera amplia este nuevo ámbito de investigación de la biología sintética para comprender a la vez sus consecuencias potenciales y sus riesgos", explica la doctora Amy Gutmann, presidenta de la Universidad de Pensilvania, quien preside la comisión.

"Consideramos un espectro de enfoques para reglamentar este campo, que van desde una gran libertad con poca normatividad hasta la prohibición de las experiencias hasta que sean consideradas absolutamente seguras", explica en un comunicado.

"Y concluimos en un enfoque intermedio, de modo de optimizar los beneficios para el público y reducir lo riesgos", añadió.

La comisión "concluyó que la biología sintética es capaz de alcanzar logros limitados, pero significativos con riesgos limitados", señala en su primer informe.

"Futuros desarrollos pueden plantear nuevas objeciones, pero la comisión considera que no hay razones para aprobar en este momento nuevas reglamentaciones o una moratoria del trabajo en este ámbito", añade el informe.

La comisión insiste en la necesidad de "un diálogo entre los diferentes grupos de investigación privados y públicos, de modo que los científicos y las autoridades públicas puedan discutir sobre las reglamentaciones necesarias para proteger la seguridad pública a medida que este campo de investigación evolucione".

Los críticos argumentaron que al crear organismos sin la adecuada comprensión de sus implicaciones y alterar el orden natural, el descubrimiento equivalía a "jugar a ser Dios".

Con el anuncio de la creación de "la primera célula sintética", el investigador Craig Venter dijo en su momento: "Ciertamente cambió mis opiniones sobre la definición de la vida y de cómo funciona".

La comisión, sin embargo, afirmó que en rigor el equipo del Venter Institute no había creado vida, ya que el trabajo principal supuso alterar las formas ya existentes.

Afp

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El estudio más relevante de 2010 no es la secuenciación del genoma del neandertal ni la supuesta célula sintética de Craig Venter. Según la revista Science, editada por la mayor sociedad científica del mundo, el puesto de honor es para la primera máquina cuántica, cuyo corazón es una pequeña tira de aluminio visible a simple vista y que tiene de largo lo que un pelo tiene de ancho.

El ingenio, presentado en marzo de este año en Nature, es como un trampolín para lanzarse a otro mundo. Es el reino de la física cuántica, que gobierna el movimiento de los átomos, los electrones y las moléculas y donde las unidades de medida son la micra y el nanómetro (una milésisma y una millonésima de milímetro, respectivamente). A esta escala sólo existen probabilidades de que algo suceda, así que, hasta que un hombre lo observa, un gato en peligro de muerte puede estar vivo y muerto al mismo tiempo, como propuso en 1935 Erwin Schrödinger, uno de los ases de la mecánica cuántica.

Extender estas reglas al mundo visible haría realidad fantasías de la ciencia ficción como las capas de invisibilidad o la teletransportación, aunque nadie sabe aún si es posible.

El invento destacado este año por Science y sus editores, la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), demuestra un primer paso, el primer objeto visible y fabricado por el ser humano que se comporta según las leyes de la física cuántica. "Hemos construido algo que puede estar en dos sitios a la vez y en dos estados al mismo tiempo", explica a Público Andrew Cleland, investigador de la Universidad de California en Santa Bárbara (EEUU) y uno de los creadores del ingenio.

De alguna forma, el trabajo pulveriza un gran muro. "Hemos mostrado que la mecánica cuántica es la descripción correcta de cómo funciona la materia a todas las escalas, aunque las predicciones de la teoría cuántica sean tan opuestas a nuestra experiencia del mundo real", aventura Cleland.

Science ha premiado al equipo por "la ruptura conceptual que presenta este experimento" y "sus muchas aplicaciones".

Entre ellas está una nueva generación de computadores millones de veces más potentes que los actuales y que funcionarían con qubits, bits del mundo cuántico que pueden reproducir un 0, un 1 o ambos a la vez.

La laminilla de aluminio de Cleland hace las veces de qubit. Una vez enfriada a casi el cero absoluto (-273ºC) para evitar que el calor cause en ella vibraciones, logra reproducir el estado fundamental de menor energía en el mundo cuántico, es decir, lo más parecido que hay a estar quieto para un átomo o una molécula. Desde este punto, los posibles estados "son casi infinitos", como explica Emilio Elizalde, físico del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC), pero la energía se gana o se pierde siempre en paquetes de magnitud determinada llamados "cuantos". Cleland inyectó y luego extrajo un cuanto a su trampolín y demostró que este podía estar quieto y en movimiento a la vez. Para ello tuvo que hacer millones de mediciones y extraer probabilidades de que estuviese en uno u otro estado o en ambos para así conjurar el efecto anunciado por Schrödinger y su gato.

"El experimento tiene una dificultad técnica muy grande, pero no es tan rompedor", opina Elizalde. "Abre la puerta hacia el ordenador cuántico pero no ha roto ninguna barrera ya que el láser [descubierto en 1953] ya era una consecuencia macroscópica de la física cuántica", señala.
Finalistas

Science también cita otros nueve estudios de 2010 que han quedado como finalistas para el primer premio. Los dos primeros son las células sintéticas de Craig Venter, cuyo genoma, ensamblado en un laboratorio, contenía citas de James Joyce, y la secuenciación del genoma del neandertal, que demuestra que el Homo sapiens se cruzó varias veces con esta especie y que aún conserva restos de ADN neandertal.

Otros trabajos destacados son los recientes éxitos de dos terapias experimentales para prevenir el sida y los estudios genéticos a gran escala como el proyecto de los 1.000 Genomas, que son ahora posibles gracias al imparable avance de la tecnología para secuenciar ADN. "Es una selección basada en futuras aplicaciones", comenta Carles Lalueza-Fox, coautor del estudio sobre el genoma neandertal. "Es imposible determinar hoy su impacto. En 1890 nunca hubieran elegido a Vincent Van Gogh como pintor del año", opina.

Los diez descubrimientos de la década según ‘Science'


El lado oscuro del genoma
Hasta que se publicó por primera vez el genoma humano, las cosas parecían claras: el ADN era el encargado de indicar al cuerpo cómo construir las proteínas y las instrucciones estaban escritas en los genes. Entre estos, había secuencias del genoma que no codificaban nada, a las que se bautizó como "ADN basura". La ciencia se encargó en esta década de dar la vuelta a este concepto y el ADN basura resultó no serlo y tener, sin embargo, un papel destacado en muchos procesos biológicos, incluyendo enfermedades como el cáncer. Al final, lo cierto es que parte de este tipo de ADN sí codifica proteínas y se puede utilizar, de hecho, para cerrar genes defectuosos.

La receta del universo
Los científicos ya tienen en su recetario los ingredientes para cocinar un universo. Según los últimos cálculos, hace falta una pizca de materia, como estrellas y planetas, que supone el 4,5% del universo; una buena cantidad de la misteriosa materia oscura, cuya gravedad sostiene las galaxias, y que suma el 22,7%; y grandes cantidades de energía oscura, hasta el 72,8%, y que sirve para acelerar la expansión del universo. Estos ingredientes se conocían en el siglo XX, y las pruebas de la existencia de la energía oscura datan de 1998, pero en los últimos años se ha podido concretar una teoría rigurosa de la formación del universo y un relato ajustado de su origen.

El tiempo viaja en ADN
Las herramientas para explorar el genoma humano han permitido que se desarrollara un nuevo campo de investigación de la vida prehistórica, el del ADN fósil. Y todo gracias a estas pequeñas máquinas del tiempo, las biomoléculas que sobrevivieron durante miles de años, que permiten conocer el genoma del neandertal, un trabajo completado este mismo año. Con la paleogenética se ha llegado a saber que buena parte de los neandertales eran pelirrojos de piel clara, pero también importantes detalles sobre relaciones familiares de especies ya extinguidas, como la cercanía de los dinosaurios a los pájaros actuales, mucho mayor que a los reptiles.

Hielo marciano
El 31 de julio de 2008, la NASA confirmaba la existencia de restos de hielo en las muestras del suelo marciano obtenidas por la sonda Phoenix. Se trata de una de las muchas evidencias de agua en el planeta rojo recabadas durante la última década, gracias a las misiones que se han realizado para explorarlo, como la sonda

Pathfinder o la Odyssey. Aunque en mucha menor proporción que en la Tierra, existen grandes cantidades de agua helada en glaciares y casquetes polares, aunque también existe agua en estado gaseoso en la atmósfera en proporciones ínfimas. La capa de hielo perpetuo del norte del planeta comprende unos 1.000 kilómetros de diámetro.

Células que se reescriben
Las células adultas capaces de reprogramarse no sólo es uno de los hallazgos de esta década sino que, seguramente, de este hecho se deriven grandes avances en un futuro cercano. El hito que logró el investigador japonés Shinya Yamanaka en 2006 desafiaba una creencia inamovible de la biología: que en el camino de desarrollo de un embrión, una vez que una célula se diferencia no puede volver atrás para convertirse en otro tipo de célula. Sin embargo, Yamanaka demostró que al añadir copias extra de cuatro genes a células adultas de ratón, estas pasaban a ser pluripotenciales. El hito se ha reproducido varias veces en células humanas.

Los amigos microbios
Esta década se recordará como el momento en que los microbios dejaron de ser enemigos de la humanidad para reconocerse como parte fundamental del organismo. Desde que el Nobel Joshua Lederberg abogó en el año 2000 en Science por el fin de la filosofía "nosotros somos el bien; ellos el mal", ha habido muchos avances en torno al microbioma, la ciencia que estudia cómo conviven en el cuerpo bacterias, virus y microbios. Desde entonces, se ha descubierto que los microbios afectan a la energía que absorbe el cuerpo y que algunas bacterias protegen frente a enfermedades, entre otros hallazgos.

Nuevos mundos
En este momento, se cuenta con un catálogo de 510 exoplanetas confirmados -planetas que orbitan en torno a estrellas distintas al Sol- en 422 sistemas planetarios distintos. Aunque el primer exoplaneta se halló en 1992, ha sido durante esta década cuando su registro se ha disparado, hasta el punto que se han creado aplicaciones de iPhone que informan de nuevos descubrimientos. La gran cantidad de ejemplos permite realizar un retrato más ajustado de las características que definen a estos mundos ajenos al Sistema Solar, en su mayoría gigantes de gas, aunque también abundan pequeñas Tierras.

Inflamación enemiga
Hasta hace relativamente poco tiempo, con la inflamación pasaba como con la fiebre: se pensaba que era una reacción del organismo para defenderse de agresiones. Algo, por lo tanto, positivo. Pero las cosas empezaron a cambiar cuando, a finales de la década de 1980, investigadores de la Universidad de Washington observaron macrófagos (células del sistema inmune, típicas de la inflamación) en tejido aterosclerótico. Desde entonces, todo fueron descubrimientos negativos, habiéndose demostrado en esta década la relación de la inflamación con el alzhéimer, el cáncer, la diabetes y la obesidad.

Materiales invisibles
La posibilidad de manipular la materia a niveles nanométricos (un millón de veces menor que un milímetro) podría generar lentes mucho más potentes que las que usan los microscopios actuales o generar capas de invisibilidad. Si esto llega a ser posible, será gracias a los metamateriales, hechos de bastones o anillos diminutos cuya disposición puede conducir o reflejar la luz de formas inusitadas. Estos materiales podrían usarse para crear superlentes capaces de concentrar diez veces más luz que una lente convencional o de reflejarla de forma que hagan invisible el objeto que cubren.

Camino del desastre
Durante esta década, la idea del calentamiento del planeta -de carácter antropogénico, por la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero- se ha consolidado entre la comunidad científica (hasta un 97%, según datos oficiales), un consenso que llegó en 2007, cuando el panel de científicos de la ONU aseguró que era "inequívoco". Pero, resalta Science, a pesar de evidencias como el derretimiento de los glaciares o la acidificación de los mares, es una verdad científica que se ha encontrado de frente con la política, que no está asumiendo su papel para contrarrestarlo.
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Científicos especializados en investigación con células madre hallaron la forma de convertir piel humana en sangre, algo prometedor para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades, según un estudio canadiense publicado el domingo por la revista Nature. 

Los expertos extrajeron células de un trozo de 4 por 3 cm de piel humana adulta y la transformaron en células sanguíneas con igual información genética, sin recurrir a células madre embrionarias como ya se había aplicado tiempo atrás.  

El descubrimiento fue hecho por un  grupo de científicos de la Universidad McMaster de Canadá dirigidos por el doctor Mick Bhatia, y entre los que se encuentra la investigadora española Ruth M. Risueño.  

“Esencialmente hemos revelado el método que nos permite tomar células de la piel de adultos y transformarlas en progenitores de sangre, células sanguíneas, sin que tengan que pasar una etapa intermedia que son las células madre pluripotentes inducidas (IPS)”, explicó el doctor Bathia a la agencia EFE.

El científico añadió que   utilizaron  dos clases de células de la piel. El equipo investigó células de recién nacidos así como las de sujetos mayores. “Y al menos para esos casos, el resultado fue prácticamente lo mismo”, señaló el  director del Instituto de Investigación de Células Madre y Cáncer de la Universidad McMaster.  “Creemos que en el futuro podremos generar sangre de forma mucho más eficiente”, acotó. 

La perspectiva de  crear sangre para un paciente con su propia piel permite pensar que algún día quienes necesitan transfusiones ya no dependerán de un banco de sangre. También podría permitir a los enfermos soportar tratamientos más extensos de quimioterapia, sin las interrupciones que actualmente son necesarias para que el cuerpo pueda regenerarse, precisaron los científicos.  

La investigadora española Ruth Risueño, la tercera firmante del artículo, explicó   que el proceso fue descubierto cuando estaban generando las IPS con los factores ya descritos clásicos, y observaron que había unas células en los cultivos que recordaban en la morfología a las células sanguíneas.
La investigadora  añadió: “La primera población sanguínea que nos aparece sería una de tipo progenitor y somos capaces de diferenciarla en (las células sanguíneas) eritrocitos, mieloides, monocitos y granulocitos”. 

Tanto Bhatia como Risueño advirtieron que el trabajo   es la investigación básica y que antes de ver resultados prácticos aplicados a pacientes se tendrán que cumplir muchas otras etapas, especialmente en los aspectos de seguridad, pero las posibilidades que se abren pueden ser radicales.

“Vemos muchos caminos. Estamos pensando desde luego en pacientes con leucemia. En esos casos, el sistema sanguíneo sufre un cambio genético por el que se convierte en cancerígeno. Por eso, esos pacientes no pueden donar sangre a sí mismos”, manifestó  Bhatia.

La doctora Risueño, por su parte, cree que las primeras aplicaciones prácticas irían a la medicina transfusional. “Una de las limitaciones que hay en las transfusiones sanguíneas es la falta de sangre, de glóbulos rojos, ya sea por cantidad o compatibilidad”.

El investigador canadiense informó  que su equipo médico está trabajando ahora en intentar transformar las células de la piel en células cerebrales.

“Pero creo que también expandirá las ideas de la gente de que las células de la piel pueden ser transformadas directamente en otros tipos de células, y específicamente nuestro laboratorio y otros estamos muy interesados en células del cerebro, neuronas”, agregó.

EFE/AFP
Toronto, Canadá
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Sábado, 06 Noviembre 2010 07:31

¿Geoingeniería? ¡No, gracias!

El 29 de octubre 2010, Naciones Unidas, aplicando el principio de precaución, adoptó una moratoria global a la geoingeniería, reconociendo que son tecnologías de alto riesgo que tendrían impactos en la biodiversidad y mucho más. Es un freno a las iniciativas privadas y públicas que pretendían apropiarse del control del termostato global, con el negocio de manipular el clima para enfriar el planeta —del calentamiento global que provocan los mismos países y empresas que promueven la geoingeniería.

La geoingeniería incluye una serie de tecnologías a mega-escala, como inyectar partículas de sulfato en la estratosfera para tapar parte de la luz del sol —imitando una erupción volcánica, con consecuencias similares y peores a las que tienen las erupciones volcánicas naturales—, blanquear nubes, echar toneladas de partículas de hierro o urea para fertilizar los oceános y absorber carbono, plantar masivamente cultivos y árboles transgénicos reflejantes, o para quemar como carbón vegetal o biochar, supuestamente para aumentar la fertilidad del suelo y su capacidad de absorción de carbono.

Cada tecnología de geoingeniería tiene fuertes impactos, diferentes según la tecnología propuesta. Todas comparten ciertos peligros: para tener efectos sobre el clima, deberían desplegarse a escala masiva y por tanto afectarían un sistema global, interconectado y poco conocido como es el clima, con consecuencias imprevisibles sobre muchas regiones del planeta, que no sabrían qué fue lo que las afectó. Al modificar el clima -o por las tecnologías usadas- habría también fuertes impactos sobre la biodiversidad, particularmente sobre ecosistemas ya frágiles y vulnerables, de los que dependen directamente millones de personas en comunidades indígenas y campesinas.

La geoingeniería es además un arma de guerra potencial, de lo cual hay precedentes comprobados: documentos ahora desclasificados muestran que Estados Unidos usó manipulación climática como arma durante la guerra de Vietnam.

Significativamente, los que antes negaban que existiera cambio climático (gobiernos e institutos seudo-científicos pagados por las petroleras), ahora aceptan que existe, pero promueven la geoingeniería. Es una excusa perfecta para los países que se niegan a reducir sus emisiones. Podrían seguir emitiendo gases que provocan calentamiento global, al tiempo que aplican geoingeniería para enfriar el planeta y cobrar por ello: tanto en créditos de carbono por absorber gases, como por el despliegue y uso de las tecnologías. Negocio redondo.

La moratoria adoptada en la décima conferencia de las partes del Convenio de Diversidad Biológica, reunido en Japón, sale al cruce de estos planes, llamando a no desarrollar ningún proyecto o experimento de geoingeniería de fuente pública o privada, como mínimo hasta que se evalúen los riesgos para el ambiente, la biodiversidad y los impactos económicos y culturales asociados, además de otras condiciones.

Es un mensaje fuerte para los poderosos grupos económicos y unos cuantos gobiernos que estaban preparándose para experimentar con manipulación climática o quizá ya haciéndolo sin explicitarlo. Es también un mensaje a los pueblos y gobiernos del planeta de la necesidad de encarar y estar alertas en este nuevo tema, por los altos riesgos que conlleva y el hecho de hay poderosos intereses empujándolo.

El Grupo ETC comenzó a denunciar la geoingeniería hace algunos años, pero fue en la Cumbre Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, convocada por el gobierno boliviano en abril 2010 en Cochabamba, donde se lanzó una campaña mundial contra estas tecnologías, con la participación de cientos de organizaciones y redes ambientales, campesinas, indígenas, de mujeres y otras. (www.nomanipulenlamadretierra.org)

La demanda de una prohibición global a la geoingeniería se recogió en el Acuerdo de los Pueblos surgido de este encuentro mundial que reunió 35,000 participantes de 142 países. Posteriormente el Estado Plurinacional de Bolivia lo introdujo como demanda en las negociaciones de cambio climático.

La moratoria a la geoingeniería, al haberse adoptado como una decisión de consenso de 193 gobiernos, con la presencia de 110 ministros, fue una fuerte pulseada de intereses contrapuestos, y por tanto resultó limitada en algunos aspectos. Por ejemplo, basada en un aspecto técnico discutible, excluye provisoriamente de la definición de geoingeniería a la llamada captura y almacenamiento de dióxido de carbono proveniente de extracción de combustibles fósiles (CCS por sus siglas en inglés), cuando ésta se realiza antes de emitir los gases a la atmósfera. Aunque la definición está sujeta a revisión futura en el CBD, Bolivia hizo que constara en actas su reserva contra esta exclusión, dejando en claro que no implica ninguna forma de aceptación de esta tecnología y los impactos que conlleva.

Esto fue parte además, de la denuncia por parte de Bolivia y los países del ALBA, del intento de privatizar y mercantilizar la naturaleza en esquemas de pagos de servicios ambientales y otros mecanismos de financiación innovadores para cobrar créditos de carbono por la biodiversidad.

La moratoria contra la geoingeniería es una victoria, pero no significa que esta lucha concluye. Varios temas directamente relacionados saldrán en las próximas negociaciones sobre el clima en Cancún. Estados Unidos lanzó el mismo día de la moratoria un informe oficial sobre formas de regulación y aplicación de la geoingeniería. Para mantener y hacer válida la moratoria se necesitará seguir alertas desde la sociedad y denunciar cualquier intento de violarla, al tiempo que prepararnos para fortalecerla y seguir denunciando las falsas soluciones contra la crisis climática.

Silvia Ribeiro*
*Investigadora del Grupo ETC

Más información sobre geoingeniería y texto de la moratoria en www.etcgroup.org
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Londres/Berlín/Heidelberg, 28 de octubre. Cada persona tiene en promedio entre 50 y 100 variantes genéticas de enfermedades hereditarias, informaron expertos con base en el análisis de datos de la fase piloto del Proyecto de los 1000 Genomas.

Que uno posea un gen mutado no significa automáticamente que desarrolle una enfermedad, subrayó Ralf Sudbrak del Instituto Max Planck de Genética Molecular en Berlín, Alemania, que participa en el proyecto que comenzó en 2008. En general, la aparición de una enfermedad ocurre por una combinación de predisposición genética e influencia ambiental.

Los resultados preliminares de la investigación, que prevé la elaboración del mapa más amplio de las variantes del genoma humano, fue publicado en la revista británica Nature. La finalidad del Proyecto de los 1000 Genomas es determinar las innumerables diferencias genéticas del ser humano.

Los conocimientos obtenidos y las nuevas técnicas deben ser usadas para investigar el papel de las mutaciones en la aparición de enfermedades, como por ejemplo el cáncer.

La biblioteca de ADN obtenida será puesta a disposición de la opinión pública y se espera que contenga alrededor de 95 por ciento de las variantes genéticas de todas las personas.

Los investigadores tienen previsto para finales de 2012 descifrar el genoma de 2 mil 500 personas de cinco grupos poblacionales. El genoma de un humano está formado por unos 3 mil millones de pares de bases. Al comienzo del proyecto se anunció la participación de al menos mil personas.

La fase piloto comprende datos de más de 800 personas, cuyo genoma fue analizado con diferente grado de detalle. Cada persona posee hasta unas 250 o 300 mutaciones que pueden causar una falla en la expresión del gen afectado.

Hace 10 años, los investigadores estadunidenses Craig Venter y Francis Collins presentaron una versión preliminar del genoma humano. Desde entonces se identificaron mutaciones genéticas, que predisponen la aparición de obesidad, diabetes o enfermedades del sistema circulatorio.

Sin embargo, en gran parte, estas variantes no pueden explicar defectos genéticos que fueron identificados en las familias afectadas, indicó el experto Rasmus Nielsen, de la Universidad de Berkeley, en California, en un comentario publicado en Nature, Una causa de ello podría ser que la aparición de enfermedades se deba a mutaciones raras, que todavía no fueron identificadas.

Justamente la detección de estas variantes raras es uno de los objetivos del Proyecto de los 1000 Genomas.

Enfermedad y mutación

Hay enfermedades que tienen como causa una mutación en un único gen, como por ejemplo la enfermedad de Huntington. Sin embargo, muchas enfermedades se desarrollan a partir de una interacción de muchas mutaciones genéticas, dijo Hans Lehrach, del Instituto Max Planck de Genética Molecular, en Berlín.

Además, muchas enfermedades hereditarias aparecen sólo cuando las dos copias de un gen están modificadas, agregó Sudbrak.

El ser humano tiene 23 pares de cromosomas. De la gran mayoría de los genes hay dos copias. Si una copia esta dañada, la sana puede tener un efecto corrector.

Los investigadores se acercaron a su objetivo por tres caminos diferentes: descifraron gran parte del genoma de dos matrimonios y sus respectivas hijas. Una familia es originaria de Nigeria, mientras la otra es de Utah y tiene antepasados europeos. Los expertos determinaron que los hijos tenían alrededor de 60 mutaciones genéticas que no fueron heredadas de sus padres.

Por otra parte, los especialistas secuenciaron parte de los genomas de 179 personas de Nigeria, Estados Unidos, China y Japón, además de analizar exones –fragmentos de ADN que contienen la información para fabricar la proteína codificada en el gen– de 697 personas de siete grupos poblacionales.

Dpa
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