Jueves, 14 Septiembre 2017 06:51

‘El Capital’ habla del capitalismo de hoy

‘El Capital’ habla del capitalismo de hoy

 

 

En los primeros días de septiembre de 1867, hace ahora 150 años, se publicó el primer volumen de El Capital, la que es para muchos la obra cumbre de Karl Marx (1818-1883). Fue en una modesta tirada de mil ejemplares, pero a pesar de ello contribuyó decisivamente a transformar la forma en la que personas de todo el mundo veían nuestras sociedades.

La idea original de Marx consistía en escribir un conjunto de seis libros, dedicados cada uno de ellos a los siguientes temas: el capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariado, el Estado, el comercio exterior y el mercado mundial. Sin embargo, la pobreza y las enfermedades (su vida estuvo marcada por los exilios políticos y las carencias materiales y de salud) le retrasaron de tal modo que acabó optando por un proyecto editorial de tres volúmenes. Aun así, sólo publicó en vida el primero. Los volúmenes segundo y tercero, ambos inacabados, fueron editados y publicados por su amigo y camarada Friedrich Engels (1820-1895) a partir de los manuscritos que Marx había estado escribiendo durante los años previos a su muerte.

El Capital es una obra densa y difícil. Leerla y entenderla requiere la dedicación de una ingente cantidad de horas de estudio. Y aunque corre el rumor de que todo comunista dice haberla leído y entendido, es improbable que sea cierto. A su naturaleza de material incompleto hemos de añadir el estilo del autor, que en algunos pasajes es ciertamente oscuro. De hecho, es habitual que los lectores inadvertidos se encuentren decepcionados tras consultar las primeras páginas. En ellas encontramos un alto nivel de abstracción teórica que dificulta mucho la lectura. Por decirlo de una forma breve, El Capital no es el típico libro que se puede leer mientras se va en el autobús. No es el Manifiesto Comunista. En efecto, el Manifiesto, escrito con Engels en 1848, había sido un material propagandístico elaborado para animar a los trabajadores en el contexto de las revoluciones europeas que estaban teniendo lugar entonces. Por el contrario, El Capital obedece a objetivos mucho más complejos y ambiciosos. Se aspira, nada más y nada menos, que a la comprensión exacta del funcionamiento del sistema económico capitalista. Y ello, a juicio de Marx, requería una exposición mucho más justificada y rigurosa. Una exposición que se parecía mucho más a los trabajos de los primeros economistas clásicos, como Adam Smith y David Ricardo, que a los textos publicados hasta entonces por los representantes del socialismo utópico, como Robert Owen o Saint-Simon. Para Marx, El Capital era un misil contra la burguesía precisamente por su capacidad para desvelar y desnudar las formas por las que una parte de la población explotaba a la otra parte.

Se observará entonces que existía, y aún existe, una aparente contradicción. El Capital, como arma, parece de difícil acceso para los trabajadores, quienes por lo general, y por diversas razones, están menos preparados para abordar un libro de esta naturaleza. Precisamente por eso, han sido muchos los autores que han intentado resumir El Capital e incluso codificar esta obra en forma de catecismos. Así lo hizo Karl Kautsky, el primero en sintetizar en un buen libro las ideas principales de El Capital. O, por ser más precisos, lo que él consideraba que eran las principales ideas del libro de Marx.

La interpretación kautskiana se convirtió en hegemónica durante el período de vigencia de la II Internacional (1889-1914), considerándose desde entonces, no en vano, como la visión ortodoxa del marxismo. Pero el trabajo de Kautsky no consistió sólo en resumir El Capital sino que trató de sintetizar toda la obra marxista disponible hasta entonces, convertida así en doctrina. De este modo, el producto vivo e inspirador del largo trabajo de Marx fue enclaustrado bajo la fórmula cerrada de una doctrina al servicio de los principales partidos socialdemócratas de la época –como después ocurriría lo mismo con la III Internacional (1919-1943) y la Unión Soviética-. Esta interpretación ortodoxa, si bien se inspiraba en algunas de las lecturas de Marx, convirtió en mera caricatura la riqueza del trabajo original marxista. De hecho, Marx nunca habló de materialismo histórico y tampoco de materialismo dialéctico, sino que éstas fueron construcciones posteriores, hechas por Engels y otros autores, que trataron de ofrecer a la clase trabajadora un producto más compacto y accesible del trabajo de Marx.

Sin embargo, reducir la obra de Marx, entre ellas El Capital, a un producto cerrado implica ahogar gran parte de su capacidad para la investigación. La obra de Marx, como la de cualquier otro autor, está llena de elementos no del todo coherentes entre sí y que dependen, en gran medida, del contexto histórico en el que se escriben. En un ámbito bien distinto, como es el de la física, estas cuestiones también pasan. Aunque se califican de otra forma. El propio Einstein presentó su teoría de la relatividad especial en 1905, mientras que su teoría de la relatividad general tuvo que esperar a 1915, exactamente diez años después. En el período que media entre la primera y la segunda, Einstein publicó diferentes textos que pretendían resolver los problemas que enfrentaban sus planteamientos, aunque sin éxito. Nadie pretendería hoy, por ejemplo, recuperar y reivindicar aquellos intentos fallidos de Einstein. Eso es así porque en la física, a diferencia de lo que ocurre en las ciencias sociales, es posible llegar a consensos amplios sobre los resultados de una investigación. En el caso de las ciencias sociales eso es imposible; ello no quiere decir que toda opinión valga lo mismo, sino que los criterios de rigor para consignar que una explicación es cierta son distintos, más cuestionables, más abiertos. En realidad, toda la obra de Marx es un proyecto en construcción para dotar de una explicación a fenómenos sociales, cuya naturaleza es por defecto incierta, impredecible y en muchos casos incuantificable. Y el hecho de que sea un proceso en construcción, junto con la naturaleza específica de la ciencia social, hace fallido cualquier intento de crear una doctrina y, mucho menos, de elevarla al rango de ciencia.

Es verdad, por ejemplo, que en algún momento Marx sí creyó haber descubierto las leyes de la historia. En el Discurso ante la tumba de Marx, el propio Engels explicó que «de la misma forma que Darwin ha descubierto las leyes del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx ha descubierto las leyes del desarrollo de la historia humana»[1]. Y en una carta a Ferdinand Lasalle (1825-1864), el propio Marx le explicó que «la obra de Darwin es de una gran importancia y sirve a mi propósito en cuanto que proporciona una base para la lucha histórica de clases en las ciencias naturales»[2]. La influencia de los descubrimientos de Darwin, unida a la teoría de la historia heredada de Hegel, proporcionaron a Marx un esquema histórico sobre el que, en teoría, toda sociedad debería desplegarse en el tiempo. En breve, al feudalismo le seguiría el capitalismo, y a éste el socialismo. Sin embargo, el último Marx, el de la década de 1870, se había estado reuniendo con amigos y revolucionarios rusos que contribuyeron a modificar su visión sobre la situación de Rusia, en particular, y la de los países atrasados, en general. Hasta el punto de que en una carta de 1877 escribió que «sucesos notablemente análogos pero que tienen lugar en medios históricos diferentes conducen a resultados totalmente distintos. Estudiando por separado cada una de estas formas de evolución y comparándolas luego, se puede encontrar fácilmente la clave de este fenómeno, pero nunca se llegará a ello mediante el pasaporte universal de una teoría histórico-filosófica general cuya suprema virtud consiste en ser suprahistórica»[3]. Como se puede comprobar, casi una enmienda a la totalidad a su antigua concepción de la historia o, cuando menos, a la versión vulgar que Engels había sistematizado como materialismo histórico.

De ahí que, cuando la revolución rusa de 1917 tuvo lugar en un país severamente atrasado y prácticamente feudal, Antonio Gramsci (1891-1937) dijera que se trataba de una «revolución contra El Capital» y que «El Capital de Marx era, en Rusia, el libro de los burgueses más que el de los proletarios»[4] porque instaba a crear una burguesía e iniciar una era capitalista y no a que el proletariado tomara el poder en esas condiciones. Gramsci afirmó en aquel artículo que con la revolución «los bolcheviques reniegan de Carlos Marx al afirmar, con el testimonio de la acción desarrollada, de las conquistas obtenidas, que los cánones del materialismo histórico no son tan férreos como se pudiera pensar y se ha pensado»[5]. En realidad, lo que se ponía de manifiesto es que la interpretación ortodoxa del marxismo, y mucho más la interpretación del mismo que lo consideraba como ciencia pura, fallaba al enfrentarse con las cambiantes e impredecibles formas de la realidad. De ahí que no podamos considerar al marxismo más que como una, la más fértil, tradición política y de investigación.

Otro elemento ciertamente crítico, y que conforma una laguna en la obra de El Capital, es el de la clase social. Como he tratado de demostrar en un libro de próxima publicación, Por qué soy comunista (Península, 2017), la lectura que hacemos sobre la clase social y el Estado condiciona absolutamente la práctica política de los partidos socialistas. Sin embargo, Marx no llegó a escribir nada compacto sobre ninguno de esos conceptos. Y, en el caso de clase, esta es una ausencia crucial porque conforma la espina dorsal de su pensamiento político. Es más, a cualquier seguidor de la obra de Marx le sorprenderá que su táctica política fuera tan diversa en el tiempo. Por qué, por ejemplo, él y Engels consideraban necesario mantener la autonomía de los partidos socialdemócratas frente a los partidos liberales en Europa y, en cambio, ambos sugerían a esos mismos partidos socialdemócratas en Inglaterra o Estados Unidos que se incorporaran en el seno de los partidos liberales. Algo similar a la polémica de Lenin en 1905, cuando se opuso a la decisión del partido socialdemócrata ruso de no incorporarse al Soviet de San Petersburgo por ser considerado un espacio espontáneo y desideologizado. Tanto Marx y Engels, primero, como Lenin, después, no eran unos fetichistas de las organizaciones políticas sino que su práctica política dependía de cómo entendían la construcción y evolución de las clases sociales en contextos históricos. Por eso se ha dicho que lo importante es la clase social y no el partido. Y aun así, Marx nunca elaboró una explicación detallada del concepto de clase.

En el análisis del capitalismo que hace Marx en El Capital o en el Manifiesto Comunista, él detecta la existencia de dos clases fundamentales que le permiten explicar el desarrollo de la propia historia: los capitalistas y los trabajadores. Desde este punto de vista, el capitalismo genera una estructura de huecos en las relaciones de clase que luego son ocupados por personas reales. Es como si primero existiera la estructura, creada por el sistema económico, y luego las personas reales que «hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado»[6]. Estamos ante un esquema de clases típicamente polarizado donde sólo parecen existir capitalistas y trabajadores. Así, en este enfoque la clase es una realidad objetiva que varía según el desarrollo de las fuerzas productivas.

Sin embargo, en otros escritos Marx analiza la realidad social de una manera mucho más compleja, atendiendo a las particularidades de cada contexto. En este caso los escritos son de carácter más político y coyuntural, y en ellos Marx ya no trata con sólo dos clases sino que llega a diagnosticar clases, fracciones, facciones y una red mucho más compleja de grupos sociales. Un ejemplo paradigmático es el 18 Brumario, en el que Marx analiza el golpe de Estado dado por Luis Bonaparte (1808-1873) en 1851. Esta segunda opción está conectada con la visión de Lenin y, especialmente, de Edward Thompson, según la cual las clases sociales son también construcciones sociales que dependen de las prácticas políticas y no sólo huecos en las relaciones de producción.

Sea como sea, estas dos diferentes formas de analizar la clase social carecen de algún tipo de vínculo en la teoría de Marx. Es más, hay abundante material para creer que Marx «pensaba que la tendencia histórica del capitalismo apuntaba hacia una creciente polarización en lo concreto»[7], es decir, que la dinámica capitalista apuntaría a la destrucción de todas las clases sociales que no fueran la de los capitalistas y los trabajadores. En su visión, la complejidad de la vida real se estaba simplificando por el propio desarrollo del capitalismo puesto que éste creaba cada vez más proletarios y al mismo tiempo reducía el número de capitalistas –aunque los restantes vieran su poder incrementado. Esta idea, recogida después por Kautsky, se tuvo que enfrentar a las transformaciones del capitalismo a finales del siglo XIX y a la aparición de las llamadas clases medias. Este debate, como hemos insistido en otros lugares, es crucial para entender los fenómenos sociales y el desarrollo de la política hoy en día.

Por otra parte, Marx no supo o no pudo, también por diversas razones, incorporar cuestiones ecologistas y feministas en sus escritos. Marx fue un hombre de su época, y aunque hay autores como Elmar Altvater o Bellamy Foster que reivindican su temprana inclinación ecologista, no podemos dejar de advertir que tanto Marx como Engels asumieron no sólo las tesis más productivistas de la Economía Política y sus categorías sino también los prejuicios –en este caso bastante más Marx que Engels- propios de vivir en un sistema patriarcal. Para la actualización de los parámetros ecologistas y feministas desde una perspectiva marxista es necesario dejarse acompañar por autores más modernos que, aun inspirándose en Marx, despliegan su trabajo de un modo diferente.

En suma, leer a Marx es una fuente de inspiración que nos brinda la oportunidad de dar con las preguntas y respuestas adecuadas. Y 150 años después de la publicación de El Capital, a mi juicio conviene leer y estudiar con mucha atención la obra marxista. Así, además, corregiremos una deriva que ha afectado mucho a la calidad, y también utilidad, de los análisis marxistas. Me refiero, especialmente, a la tendencia a ignorar las cuestiones materiales y económicas en los análisis políticos.

Para entender esto debemos recordar que los fundadores del llamado socialismo científico y los llamados clásicos, entre los que se encuentran Marx, Engels, Lenin, Luxemburg, Kautsky, etc. pusieron su atención fundamental en cuestiones de Economía Política y de lo que se llamaría base económica. Pero a partir de los años veinte el marxismo occidental adquiere otro tono y asume otras preocupaciones. Como dice el historiador Perry Anderson (1938-), «el marxismo occidental en su conjunto, cuando fue más allá de cuestiones de método para considerar problemas de sustancia, se concentró casi totalmente en el estudio de las superestructuras»[8], especialmente las cuestiones culturales. Dicho de otra forma, el análisis cultural suplantó a la Economía Política. Pero, además, el tono fue cambiando desde un optimismo antropológico, basado en gran medida en la asunción de que la concepción de la historia era correcta, hasta convertirse en un pesimismo antropológico más que notable. Esto fue coincidente, además, con tres hechos adicionales. Por un lado, el desplazamiento del estudio y análisis marxista desde el continente europeo hacia el mundo anglosajón. Por otro lado, con el cambio de perfil de los intelectuales marxistas, que hasta los años veinte habían sido tanto dirigentes políticos como estudiosos del marxismo y a partir de entonces se produciría una profunda desconexión entre el movimiento obrero organizado y los intelectuales. Y, finalmente, el desarrollo de un Estado del Bienestar que, a partir de un compromiso entre capital y trabajo, parecía cuestionar la necesidad del socialismo para gran parte de la clase trabajadora[9].

Esto condujo a una paradoja. El geógrafo marxista David Harvey cuenta, por ejemplo, que durante los años de posguerra y especialmente tras la caída del muro de Berlín, pocos querían estudiar un libro como El Capital. La razón estaba en que «el hecho real era que El Capital no tenía demasiada aplicación directa a la vida diaria» porque «describía el capitalismo en su versión cruda, inalterada y bárbara típica del siglo XIX»[10]. Esta situación, sin embargo, ha cambiado en la actualidad. El marxismo ha vuelto a estar de moda. Pero aún más, la razón es que hoy El Capital parece hablarnos no del capitalismo del siglo XIX sino del actual. Las reestructuraciones empresariales, que implican despidos de miles de trabajadores, la crisis económica y sus efectos macroeconómicos, los comportamientos del capital financiero y de los diferentes tipos de capital... es como si estuviéramos volviendo poco a poco al siglo XIX. O puede ser, más probablemente, que El Capital tenga la capacidad de explicar el funcionamiento de un sistema que ha cambiado poco y cuyos principales fundamentos se mantienen invariables, con lo que su lectura y estudio, como todo el marxismo que de ahí se deriva, pueden sernos de extraordinaria utilidad para comprender el mundo que vivimos. Y para transformarlo.

El marxismo no es, por lo tanto, la llave que abre todas las puertas. El marxismo es, más bien, una herramienta para el análisis social y también para la práctica política. Y al mismo tiempo también es una concepción del mundo, inspirada por esa tradición política y de investigación, que nos anima a mirar determinadas trazas de la totalidad social. Como dice Manuel Sacristán (1925-1985), la concepción marxista de mundo «supone la concepción de lo filosófico no como un sistema superior a la ciencia, sino como un nivel del pensamiento científico: el de la inspiración del propio investigar y de la reflexión sobre su marcha y resultados»[11]. En efecto, lo que hace que un investigador de orientación marxista se centre en cuestiones como las clases y la desigualdad y no en otros campos posibles, es la creencia de que haciéndolo así se encontrarán más y mejores respuestas. En consecuencia, el marxismo tiene que ir cambiando en la medida que vamos incrementando nuestro conocimiento sobre el mundo que nos rodea y en la medida que va cambiando la sociedad a la que pertenecemos.

 

NOTAS


[1] Engels, F. (1883): “Discurso ante la tumba de Marx”, disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/83-tumba.htm
[2] Citado en Arnal, S. (2009): “Darwin, Marx y las dedicatorias de El Capital”, disponible en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=95700
[3] Marx, K. (1877): “Carta al director de Otieschéstvennie Zapiski”, disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/m1877.htm
[4] Gramsci, A. (1917): “La Revolución contra El Capital”, disponible en https://www.marxists.org/espanol/gramsci/nov1917.htm
[5] Gramsci, A. (1917): “La Revolución contra El Capital”, disponible en https://www.marxists.org/espanol/gramsci/nov1917.htm
[6] Marx, K. (1851): El 18 Brumario de Luis Bonaparte, disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm
[7] Olin Wright, E. (2015): Clases. Siglo XXI, Madrid
[8] Anderson, P. (2012): Consideraciones sobre el marxismo occidental. Siglo XXI, Madrid.
[9] Anderson, P. (2012): Consideraciones sobre el marxismo occidental. Siglo XXI, Madrid.
[10] Harvey, D. (2015): Espacios de esperanza. Akal, Madrid.
[11] Sacristán, M. (1964): “Sobre el anti-dürhing”

 

 

 

 

 

Publicado enEconomía
Variedad de café producido en México

 

Algunas zonas de Latinoamérica que actualmente producen café podrían dejar de ser aptas para ese cultivo hacia 2050

 

El cambio climático no acabará con las bebidas más consumidas del mundo -el café y el té- pero sí que alterará las zonas en las que se cultivan estos productos. El pasado mes de junio un estudio internacional indicaba que la mitad de los cultivos de café etíope se perderán este siglo por el cambio climático (ver La Vanguardia), y ahora una nueva investigación científica apunta que algunas zonas de Latinoamérica que actualmente producen café podrían dejar de ser aptas para ese cultivo hacia 2050 a raíz de los efectos del cambio climático.

Los nuevos resultados forman parte de un estudio publicado (11 set.) en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). En la parte positiva, el estudio indica que algunas áreas en las que hoy no se produce el grano podrían utilizarse en el futuro para este cultivo, según esta investigación realizada por un equipo internacional.

 

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"El estudio permite ver cómo el cambio climático podría modificar las áreas con capacidad de producir café, es decir, en qué zonas se perderá o ganará aptitud para este cultivo", dijo a Efe Pablo Imbach, investigador del Centro Internacional de Agricultura Tropical de Vietnam, quien lideró este trabajo.

El análisis incluye áreas "que en el futuro no tendrán un clima apto para la producción de café, así como aquellas que no lo tienen ahora pero lo podrían tener en el futuro", agregó Imbach. La comunidad científica sabe que el cambio climático causará cambios en los cultivos y en las especies polinizadoras, lo que tendrá consecuencias en la disponibilidad de alimentos y en la economía de los pequeños productores. "Sin embargo, no se había evaluado la manera en que los cambios en la distribución de las abejas se acoplaban a los cambios en la distribución de las áreas aptas para producir café", señaló el investigador.

 

 

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En este estudio, el equipo creó un modelo con las distribuciones potenciales del café y de los polinizadores de ese cultivo bajo el clima actual y el que podría haber en un futuro en Latinoamérica.

Con ese modelo, buscaron comprender si las áreas que en un futuro serán aptas para la producción de café también serán adecuadas para las especies polinizadoras.

"Nuestros resultados sugieren que las áreas aptas para el café se reducirán entre el 73 y el 88 por ciento hacia 2050 en escenarios cálidos, una bajada entre el 46 y el 76 por ciento mayor a lo estimado en evaluaciones mundiales", indica el estudio.

"Aunque hallamos una reducción en la aptitud para el café y en la diversidad de las especies de abejas en más de un tercio de las áreas que en un futuro serán adecuadas para el café, todas las zonas albergarán potencialmente al menos cinco especies de abejas, lo que indica la continuación de los servicios de polinización", agrega el texto. Los resultados de la investigación sugieren que las pequeñas áreas que en el futuro serán más aptas para este cultivo estarán en zonas elevadas.

 

 

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En ese sentido, habrá una pérdida significativa de áreas aptas para el café en zonas con pocas montañas, como Nicaragua, Honduras y Venezuela, mientras que otros sitios verán una leve expansión. En ese segundo grupo aparecen México, Guatemala, Colombia y Costa Rica, según enumera el equipo de investigación.

Según Imbach, al simular los efectos del cambio climático sobre el café y las abejas, la comunidad científica puede "entender la magnitud y sitios en que ocurrirán estos cambios".

También a partir de un análisis con estas características, los especialistas pueden hacer recomendaciones a los productores "para apoyar su adaptación al cambio climático".

El investigador sostuvo que aún es necesario ver qué alternativas hay "para los medios de vida de los actuales productores de café en tierras que perderán aptitud para el cultivo" y los efectos que podrían generarse en las nuevas tierras aptas para el café. JEC

 

Artículo científico de referencia:

Coupling of pollination services and agriculture under climate change. PNAS. http://dx.doi.org/10.1073/pnas.1617940114. September 11, 2017.

 

 

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Chris Murray (izquierda) y sus colaboradores capturan un cocodrilo en el Parque Nacional de Palo Verde en Costa Rica.

 

Cualquiera que conozca superficialmente el cultivo de peces para el consumo humano pensará que los animales se crían en condiciones similares a las naturales y que la mayor diferencia está en su alimentación. Sin embargo, lo mismo que sucede con el ganado terrestre, en muchos casos se introducen ingredientes no naturales en el proceso que pueden terminar teniendo consecuencias importantes y no totalmente insospechadas.

Es, al parecer, el caso de las piscifactorías de tilapia que han proliferado en los alrededores del Parque Nacional de Palo Verde, en Costa Rica, debido sobre todo a la demanda creciente de este pescado muy popular en América a pesar de ser de origen africano. Estas granjas están autorizadas para utilizar una hormona masculina sintética que hace que todos los peces sean machos y, por tanto, tengan mayor tamaño a la misma edad que las hembras.

Es decir, se permite una aberración zoológica en aras de una mayor rentabilidad y se afirma que no se han encontrado efectos perjudiciales en los humanos por el consumo de peces tratados con este esteroide.Por el otro lado están los cocodrilos del parque nacional, supuestamente independientes de las piscifactorías de tilapia. Hace pocos años el personal del parque nacional empezó a sospechar que había muchos más machos que hembras en la población de cocodrilo americano (Crocodylus acutus) en esta zona.

Esto a pesar de que el aumento de temperatura global hace prever que aumente el número de hembras porque en los cocodrilos el sexo del embrión lo determina la temperatura a la que se incuba el huevo. Los cocodrilos no tienen órganos sexuales externos, por lo que ha sido necesario capturar casi 500 ejemplares uno por uno, verificar su sexo y tomar muestras y luego soltarlos para comprobar dos cosas. Por un lado, que nacen cuatro veces más machos que hembras, cuando lo natural es que la proporción sea muy parecida.

Por otro lado, que todos los cocodrilos estudiados tienen en sus tejidos la misma hormona sintética que utilizan las granjas de tilapia, informa la revista Science. Queda por demostrar la relación entre una cosa y otra, porque teóricamente las granjas son autocontenidas y no debería escaparse la hormona.

 

 

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Sin embargo, lo que sospechan los investigadores es que se vierten aguas residuales sin tratar adecuadamente al ecosistema y que asimismo se escapan tilapias que son comidas por los cocodrilos. Hay quien cree que existe otro posible origen, aunque parezca menos probable. La hormona (metiltestosterona) está entre los esteroides que, a pesar de sus efectos adversos, consumen abusivamente los hombres que pretenden un desarrollo muscular extremo en los gimnasios, especialmente en las ciudades.

La hormona puede proceder de las aguas residuales urbanas de Costa Rica. Chris Murray, un zoólogo estadounidense, es el jefe del equipo que ha realizado el trabajo que ha sacado a la luz esta contaminación de la vida salvaje y sus consecuencias, por encargo del Gobierno de Costa Rica. El mismo, junto a un técnico experto en documentales de naturaleza y otros ayudantes, ha capturado muchos de los cocodrilos y tiene numerosas anécdotas que contar, aunque reconoce que el trabajo ha sido muy difícil.

Murray y su equipo han comprobado el efecto masculinizante de este esteroide en el caimán americano (Alligator mississippiensis), incubando huevos tratados con la hormona. La ruptura del equilibrio entre sexos en la población de esta especie de cocodrilos (clasificada como vulnerable) de Costa Rica puede influir negativamente en su futuro, sobre todo si hace infértiles a los machos.

Además, lo que han comprobado los investigadores es que el desequilibrio en la población estudiada disminuye con la edad, es menor en los jóvenes adultos que en los menores. Creen que significa que, ante la gran competencia existente por acceder a las hembras, algunos jóvenes adultos dejan el grupo y terminan en áreas pobladas, lo que aumenta el número de incidentes con humanos.

Este tema se engloba en el más general de los disruptores endocrinos, sustancias hormonales cuyos efectos negativos sobre la salud reproductiva de las personas y animales es una preocupación creciente desde hace 20 años.

En su mayoría, los disruptores producen una feminización y la metiltestosterona, además, no estaba clasificada como disruptor endocrino, informa Science. Por otra parte, existen granjas de tilapia en 80 países.El parque nacional de Palo Verde ocupa la cuenca del río Tempisque, en la provincia de Guanacaste y es un destino turístico importante.

 

 

Publicado enMedio Ambiente
‘Biohacking’, ¿el siguiente paso en la evolución del ser humano?

 

 

Este movimiento quiere crear humanos mejorados añadiendo tecnología al cuerpo para potenciar las capacidades físicas y mentales

 

Hace solo unas semanas un grupo de biohackers consiguió codificar un virus informático en hebras físicas de ADN. Así, cuando un secuenciador de genes analiza la cadena, los datos almacenados en ella se convierten en un programa que daña el software del aparato y se hace con el control del ordenador al que está conectado. Es una de las aplicaciones más asombrosas —y amenazantes— del biohacking, un movimiento que se sirve de las tecnologías más punteras con el objetivo de modificar y mejorar el cuerpo humano.

Aunque el término hackear suele tener una acepción negativa, en el caso del biohackeo las aplicaciones están destinadas a potenciar las capacidades humanas. Es cierto, como hemos visto, que ya se ha demostrado que es posible utilizarlo para fines dañinos. Pero por ahora su uso más extendido tiene como función mejorar la calidad de vida de las personas que hackean sus cuerpos. “Su objetivo final es la salud y la supervivencia del individuo”, asegura Andrés Quesada, de Technaid, una empresa especializada en exoesqueletos. Es decir, crear humanos mejorados que puedan, por ejemplo, tener una prótesis inteligente para su pierna o, incluso, ver en la oscuridad y almacenar cantidades ingentes de datos.

Para conseguir estas características que parecen propias de superhéroes, los biohackers añaden tecnología al cuerpo humano, ya sea una extremidad robótica, un chip, una antena o unos sensores. “La tecnología que se utiliza es muy variada: puede ser a nivel genético —utilizando la técnica CRISPR para modificar la cadena de ADN—, incorporando componentes físicos o químicos a nuestro organismo”, así lo explica Pedro Diezma, experto en biohacking. A esta explicación, Josep Bardallo, CEO de Sytcloud y experto en la materia, añade que también se trata de “hacer accesible la información a todos —un concepto clave de la cultura hacking— en todo lo relacionado con la biología”.

Uno de los distintivos que ha facilitado la difusión y el crecimiento del biohacking es que se trata de un movimiento do it yourself —hazlo tú mismo, en español—, aunque la práctica se está institucionalizando poco a poco. En sus orígenes, con los conocimientos necesarios, cada uno podía crear su propios dispositivos, aunque lo ideal era buscar a un profesional que los insertase de forma segura.

Implantar un chip en el cerebro requiere obviamente de la intervención de profesional médico. Pero en muchos casos los profesionales prefieren mantener su identidad en secreto, debido al debate ético y moral que ha abierto el biohacking. La regulación aún se está desarrollando y en algunos países la modificación del ADN no es legal. Otros aspectos están más extendidos, como por ejemplo los exoesqueletos. Ya son muy comunes las prótesis de extremidades impresas en 3D, manejadas con joysticks que sirven a los pacientes para ayudarles a recuperarse o, por ejemplo, para sustituir una mano.

Algunos de los hackeos que más llaman la atención de los expertos consultados son el caso de una persona que se hizo implantes en la piel para abrir puertas, un chip para pagar bitcoins y lentillas para ver en la oscuridad. Diezma destaca el planteamiento de agencias como DARPA —que trabaja para el gobierno de Estados Unidos— que están desarrollando chips para poder almacenar información en el cerebro. Las consecuencias en la vida de las personas parecen evidentes. “Si quisieras contratar a un abogado, a quién elegirías: ¿a alguien que tiene almacenada toda la legislación nacional e internacional en el cerebro o a quién no lo tiene?”, ejemplifica Diezma.

Todo esto puede sonar muy loco y todavía se tacha de excéntricas a las personas que apuestan por mejorar su cuerpo a través de la tecnología.Es el caso de Neil Harbisson, la primera persona cíborg reconocida por una institución internacional, que tiene una antena con la que puede percibir el sonido de los colores. Pero por increíbles que estos avances parezcan, se están realizando desde hace mucho tiempo en todo el mundo. Y funcionan.

Aunque a finales de los noventa ya hubo biohackers que se implantaron chips, lo cierto es que en los últimos años se ha desarrollado exponencialmente, de la mano de los avances tecnológicos. A día de hoy se continúa investigando y probando para ver hasta dónde pueden llegar los límites. Parece que en este caso el desarrollo de la tecnología amplía nuestro abanico de posibilidades para evolucionar como humanos. Y algunos dibujan escenarios que —todavía— parecen de ciencia ficción. “El límite más extremo es un cerebro humano en un cuerpo robótico”, asevera Andrés Quesada. “No puede haber mayor biohacking”.

 


 

El ADN que transporta virus informáticos

 

Que los científicos hayan conseguido esconder un virus informático en una cadena de ADN es una de las aplicaciones más espeluznantes que se conocen hasta ahora del biohacking.

Aunque, por ahora, podemos estar tranquilos. Este tipos de ataques están lejos de ser prácticos para cualquier espía real o criminal: supone invertir demasiados recursos y tiempo. Sin embargo, los investigadores que presentaron el estudio en la Universidad de Washington sostienen que podría ser más probable en el tiempo, "conforme la secuenciación del ADN se convierta en algo más común".

No hay que perder de vista este avance porque supone una nueva clase de amenaza. "Cuando se está comprobando la seguridad de los sistemas, no solo hay que mirar la conectividad de red y la unidad USB, sino también la información que está almacenada en el ADN que se está secuenciando", explica Tadayoshi Kohno, profesor de ciencias de la computación de la Universidad de Washington que lideró el proyecto.

Si esta práctica se popularizase y se asentase, los piratas informáticos podrían tener acceso a valiosa propiedad intelectual, o posiblemente contaminar un análisis genético, como las pruebas de ADN criminal. Las compañías podrían incluso colocar código malicioso en el ADN de los productos genéticamente modificados para proteger los secretos comerciales, según sugieren los investigadores.

 

 

Biólogos hallan en la glía fuente para el desarrollo de neuronas

Constituyen la mitad del volumen del cerebro, indican los expertos de la Universidad de NY

 

Un equipo de biólogos encontró una fuente inesperada para el desarrollo del cerebro, hallazgo que ofrece nuevas perspectivas sobre la construcción del sistema nervioso. La investigación, que se publica en la revista Science, reveló que la glía, una colección de células no nerviosas que habían sido consideradas pasivas de apoyo, son vitales para el desarrollo de neuronas.

Los resultados nos llevan a revisar la visión a menudo neurocéntrica del desarrollo cerebral para ahora apreciar las contribuciones de las células no neuronales como la glía, explicó el autor principal del estudio, Vilaiwan Fernandes, investigador posdoctoral en el Departamento de Biología de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos.


Respuesta a preguntas fundamentales

 

De hecho, nuestro estudio encontró que las preguntas fundamentales en el desarrollo del cerebro respecto de la sincronización, la identidad y la coordinación del nacimiento de la célula nerviosa pueden entenderse solamente cuando se explica la contribución glial, agregó.

El cerebro se compone de dos tipos de células: nerviosas o neuronas y glía, que son células no nerviosas que constituyen más de la mitad del volumen del cerebro. Los neurobiólogos han tendido a centrarse en las primeros porque son las células que forman las redes que procesan la información, pero, dada la preponderancia de la glía en la composición celular del cerebro, investigadores de la Universidad de Nueva York plantearon la hipótesis de que podrían desempeñar un papel fundamental en el desarrollo del cerebro.

Para explorar esto, examinaron el sistema visual de la mosca de la fruta, una especie que sirve de poderoso organismo modelo para esta línea de estudio porque su sistema visual, como el de los seres humanos, tiene repetidos minicircuitos que detectan y procesan la luz en todo el campo visual. Esta dinámica es de particular interés para los científicos porque, a medida que el cerebro se desarrolla, debe coordinar el aumento de las neuronas en la retina con otras en regiones distantes del cerebro.

En su estudio, los investigadores de la Universidad de Nueva York descubrieron que la coordinación del desarrollo de las neuronas se logra a través de una población de glía, que transmite las señales de la retina al cerebro para convertir las células de ese órgano en células nerviosas.

 

 

Martes, 05 Septiembre 2017 18:16

Fernand Braudel y la ciencias humanas

Fernand Braudel y la ciencias humanas

“¿Existe acaso una concepción global de la historia, específicamente braudeliana? Respondiendo afirmativamente a esta pregunta, este libro quiere ser a un mismo tiempo una suerte de ‘Introducción general’ al pensamiento y a los trabajos de Fernand Braudel, y una clara invitación a la lectura directa de sus obras, a través de la reconstrucción de las líneas centrales de su proyecto intelectual. Reconstrucción que evidencia, entonces, las articulaciones mayores de esa compleja cosmovisión histórica construida por Braudel, al tiempo que intenta mostrar las contribuciones fundamentales que, en los planos teórico, metodológico, problemático e historiográfico, fueron desarrolladas por quien se constituyó, sin duda alguna, en el más importante historiador de todo el Siglo XX a nivel mundial, Fernand Braudel”.

 

Edición 2017. Formato: 17 x 24 cm, 248 páginas

P.V.P.: $ 35.000, USD $ 12, ISBN: 978-958-8926-49-0

Sábado, 26 Agosto 2017 07:05

¿Qué es la economía?

¿Qué es la economía?

La economía es todo menos una ciencia racional. Y no es una ciencia porque tiene tantos misterios como la religión. Los sacerdotes de ayer son los expertos de hoy. Tanto los ancestros, como sus hijos hablan del “motor” que mueve el mundo. Los antiguos creían en Dios, los expertos de hoy creen en TINA; las iniciales del acrónimo thatcheriano «There is no alternative» (no hay alternativa) . Políticos y economistas reclaman hoy lo mismo que los curas medievales exigían a la feligresía cristiana y a los incrédulos de todo tipo; amar a Dios sin entenderle. Amar a TINA sin límite.


El misterio fue la clave de toda la larga Edad Media, y durante siglos la humanidad occidental amó a Dios bien porque no le entendía (tesis de los jesuitas; con su lema del fin que justifica los medios), o justo porque era imposible entenderlo (tesis de los cristianos fundamentalistas, con su metáfora del pastor que guía a sus ovejas leales)
Sin embargo en el siglo XXI la economía está en crisis porque al igual que sucedió con el cristianismo en el siglo XVIII, la crisis actual aflora la economía más como un misterio retórico (postular la incapacidad colectiva) que como una doctrina del misterio (postular el austericidio sin alternativa).


Los expertos explican siempre las crisis como efectos de la economía, y sus causas son siempre superficiales y jurídicas, con lo que toda crisis se salda con el establecimiento de la culpa en el chivo expiatorio. Nunca se diagnostica cáncer, sino una reacción alérgica. Nunca se cuestiona el núcleo de sus fundamentos. TINA es sagrada.


TINA y el ciudadano obsolescente que no suda


No obstante, la feligresía del mítico Estado del Bienestar concibe ya la economía como el imperio de una distinguida y colosal glosolaila donde todo el mundo converge sobre la inminencia de la gran crisis final del mundo civilizado; bien por explosión de la superburbuja global, bien por la revolución de las desigualdades, bien por la caída de las ganancias.
Es decir que la “economía” de hoy además de ser una criatura misteriosa y hostil que justifica guerras y robotiza los trabajos, amenaza ahora con implosionar de forma inminente porque su metabolismo no solo está devastando el planeta, sino que también está modificando al propio sujeto social mediante algoritmos y tecnologías que transforman la clásica figura del burgués autónomo y libertino en un sujeto obsolescente de actividad subsidiada con panes sin sudores de frente. Toda una herencia antropológica del viejo mundo que el nuevo parece querer conservar rindiéndole culto con el formol de un presente permanentemente indefinido.


La verdad de la curva del más acá bidimensional


Así pues, mientras que la religión hacía de la simbología eclesiástica y de la imaginería santoral el deleite de la feligresía beata medieval transmitiéndole eficazmente las eternas noticias doctrinales del mundo del más allá, la economía de hoy hace de la curva estocástica la verdad absoluta del nuevo mundo de los dos ejes XY del más acá bidimensional. Un mundo volátil, sin forma constante, compuesto sólo de categorías que se realizan cuando se cruzan al vuelo.


Permanentemente se publican tratados de expertos que afloran las curvas que recristalizan todas las percepciones ocultas de la realidad subyacente; el PIB contra deuda, las exportaciones contra las importaciones, la balanza de pagos, el índice de GINI, etc.


Se trata de realidades super objetivas que el político y el economista describen con un nutrido arte de preciosismo conceptual, hermetismo técnico y oblicuidad gráfica; “deuda”, “cinturón”, “austericidio” “expansión cuantitativa”, etc. son tan solo otros pocos ejemplos de esta doctrina retórica.


El misterio de “el valor”


Pero esto sólo son manifestaciones de la superficie. En cuanto a los misterios sobre los que se funda esta doctrina subsiste todavía con pleno vigor el enigma de “el valor” como sustancia objetiva de toda mercancía (1). Un misterio que alumbró la reforma marxista, pero que desarrolló en todo su esplendor quimérico la contrarreforma neoliberal del siglo XX.


Así Marx, buscando identificar esa sustancia mística la concibe como la cantidad de trabajo que encierra la producción de toda mercancía y los capitalistas contentos del hallazgo añaden a las mercancías sus propias plusvalías de costumbre.


La plusvalía no fue un proceso claro de mercaderes innovadores, sino que fue un secreto mantenido discretamente en el gremio mercantil hasta que los más ricos descubrieron en el siglo XVIII que para la captación de liquidez la mercancía era una rémora de costumbres primitivas.


Desde la más remota antigüedad, los mercados funcionaban adaptando los precios a la cantidad de dinero disponible en la plaza mediante un proceso de tanteo por regateo. Es decir la mercancía siempre ha sido un objeto de seducción manifiestamente neutral y no tenía más valor que aquel que el mercader podía obtener con sus trapicheos.


El valor del dinero como mercancía


Fue entonces cuando empezaron a experimentar con el dinero como mercancía desarrollando a escala el préstamo a interés. La alegría cundió entre los pobres amigos de los ricos que prestaron –en confianza–, expandiendo el comercio en cascada hasta los pueblos más recónditos de Occidente.


Hasta el siglo XVIII el dinero era algo oficialmente estéril y reclamar abiertamente una plusvalía por un dinero prestado era considerado como “usura”. Idea aberrante que la propia Iglesia condenaba con todas sus fuerzas hasta que los jesuitas adaptaron el cristianismo a la revolución burguesa que se estaba cociendo en Francia mediante su conocida doctrina del fin que justifica los medios. En este caso el fin es la riqueza y los medios son todos aquellos con los que se verifica el negocio en confianza. Es decir la desigualdad aceptada entre acreedor y deudor.


El mito del valor como sustancia de la economía


Luego los progresistas del siglo XIX y XX dedicaron sus mejores esfuerzos a pelear el mito del valor como sustancia de la mercancía. Los colectivistas antiburgueses abogaban por la socialización de los medios de producción del valor y los burgueses racionales abogaban por la redistribución fiscal de los excesos de ganancias en orden a conservar al principio de igualdad ciudadana del Estado del Bienestar.


Mientras tanto los capitalistas desarrollaron en paralelo la desigualdad como principio motor de la economía enfatizando la creación burguesa del individuo autónomo y libre de toda atadura, sea de origen divino o colectivo. La iniciativa individual no debe restringirse con normas, y el Estado ha de ser mínimo.


Las viejas desigualdades de hecho se lograron revestir de desigualdades de derecho mediante la doctrina del mérito individual y la retórica de la igualdad de oportunidades. Una igualdad quimérica que no sólo invisibilizaba los abolengos de cuna, sino que además culpabilizaba al desigual desgraciado como concreto individual –“producto defectuoso”–, de la naturaleza. ¡Se es pobre por naturaleza!


Consecuentemente el Darwinismo había saltado ya de la naturaleza a la metrópoli, y en el mundo secularizado del siglo XX los neoliberales sistematizaron la vieja frase de Hobbes del siglo XVII; “Homo homini lupus est” (el hombre es el lobo del hombre), y Wall Street se convirtió en el nuevo Vaticano del orden económico tras el derrumbe estrepitoso del Kremlin.


¿Qué es la economía?


Responder a esta pregunta desde la retórica ortodoxa es morir en el intento de desvelar sus cuantiosos misterios de naturaleza irracional toda vez que el fundamento del valor intrínseco de la mercancía es materia de fe incluso visto desde la perspectiva de la utilidad (2).


La ecuación básica de la transacción mercantil ya no es M–D–M (Mercancía–Dinero–Mercancía), sino esta otra; D–M–D (Dinero–Mercancía–Dinero) (3). Siempre lo fue, pero desde que el dinero es una mercancía, la primera ecuación es un atrapador de sueños emancipatorios.


Los progresistas ignoran lo obvio; que el productor busca liquidez comprando trabajo D–W–D (Dinero–Trabajo (W)–Dinero); que el comerciante busca liquidez mediante su propia liquidez D–M–D (Dinero–Mercancía–Dinero); que el consumidor busca liquidez mediante trabajo para comprar producto W–D–M (Trabajo–Dinero–Mercancía); que el financiero busca liquidez con deuda; D–X–D (Dinero–Deuda (X)–Dinero); y que el Estado busca liquidez mermando la liquidez de sus ciudadanos mediante impuestos.
De momento digamos que la liquidez (4) señala un concepto complejo toda vez que hay que apreciarlo fuera de la teoría del valor ya que carece de núcleo sustancial, lo que invalida su configuración a partir de una posible estructura interna de valías y plusvalías totalmente irrelevante. Aquí el concepto de liquidez define dinero como elemento de poder.


Consecuentemente el dinero es aquí un cuantificador de poder y actúa organizando la sociedad desde un modelo taxonómico que estructura a los individuos por tramos de liquidez. El hombre moderno ya no se puede definir como un ser social, ni siquiera como un miembro del cuerpo místico de Cristo. Por primera vez en la historia de la humanidad aparece la figura de un ser relativamente aislado del colectivo humano, relacionado tan sólo por nómina con su empresa, por fiscalidad con el Estado y por consumo con el resto.


La democracia es otro misterio más de la economía, lo mismo que el Estado de Derecho fundado en un ordenamiento jurídico que pone al Estado al servicio de TINA mediante el Estado de Conveniencia del poder dominante.


La falacia de la doctrina económica vigente se muestra en sus propios fundamentos psudocientíficos llenos de penumbras y paradojas dirigidas a establecer la economía como una ley objetiva de la naturaleza y no como una doctrina arbitraria de la oligarquía dominante.


En realidad la situación actual podría caracterizarse como la contrarreforma a la Revolución Francesa de lema oficial; «Liberté, Égalité, Fraternité», ya que la crisis actual ha puesto sobre la mesa al dios neoliberal conocido por el acrónimo thatcheriano «There is no alternative», (TINA) donde el «austericidio» ha dejado bien claro el nuevo lema del siglo XXI: “Sumisión, Desigualdad, Hostilidad.”


Si se acepta que el dinero es poder, entonces la economía no es otra cosa que “el derecho”, es decir; el ordenamiento jurídico. Y ahí si que hay alternativa. Sólo bastaría con cambiar el derecho mercantil, el derecho financiero, el código penal, la ley del IVA, el derecho laboral etc, etc.


NOTAS:


(1) La “hipótesis sustancialista” tiende a “naturalizar” las relaciones comerciales porque da prioridad a los objetos dotándolos de un valor intrínseco que reduce a un segundo plano las voluntades de los agentes que realizan la transacción. Bajo esta hipótesis los agentes no influyen en los precios pues se supone una racionalidad objetiva paramétrica, no estratégica, donde el regateo está mal visto, ya que la transacción comercial se describe como un ideal automático; sin trapicheos, ni negociación posible.
(2) En la versión neoclásica de la doctrina económica de León Walras, las mercancías tienen un valor objetivo e independiente de las interacciones del mercado, siendo que la voluntad del comprador se dirige por su “cálculo de la utilidad”, una característica intrínseca de los bienes y externa al consumidor. Por el contrario, en la teoría marxista el valor de la mercancía viene determinado por el trabajo de su producción, que es el núcleo determinante de la relación de intercambio. Bajo la óptica marxista la tensión entre la oferta y la demanda fija el precio final. Pero este precio señala la desviación con relación al valor (trabajo) de la mercancía. Valor que asimismo se define como el centro de gravedad en torno al cual han de girar los precios del mercado.
(3) Aglietta, M. y A. Orléan. La violencia de la moneda, México, D. F., Siglo XXI, 1990, pág. 77–78
(4) Un determinado concepto de liquidez es desarrollado por André Orléan, en L’empire de la valeur. Refonder l’économie, París, Éditions du Seuil, 2011. No obstante para Orléan el concepto de liquidez va asociado a la utilidad del dinero, ocupando el dinero un lugar central en su concepción de valor. La “hipótesis mimética” de Orléans otorga al dinero una naturaleza institucional de relación social basada en la confianza, la representación colectiva y las expectativas. Algo que difiere significativamente de la interpretación que se sugiere en este texto de “liquidez” como cuantificador de poder.

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Líderes del ámbito tecnológico firman una carta para pedir la prohibición de los robots asesinos

116 nombres destacados del sector firman el texto redactado por el experto en inteligencia artificial Toby Walsh. Elon Musk, fundador de Tesla, y Mustafa Suleyman, creador del laboratorio de inteligencia artificial de Google, entre los signatarios.

Un centenar de nombres destacados del mundo de la tecnología, entre ellos Elon Musk, fundador de Tesla, y Mustafa Suleyman, creador del laboratorio de inteligencia artificial de Google, se han sumado a las decenas de organizaciones sociales, movimientos religiosos, comunidades científicas y activistas que desde hace varios años piden la prohibición de las armas autónomas letales, popularmente conocidas como robots asesinos: máquinas capaces de abatir objetivos humanos en el campo de batalla de forma totalmente independiente (sin supervisión humana), a pesar de su incapacidad para distinguir entre objetivos civiles y militares.


En total 116 líderes del ámbito tecnológico de 26 países firmaron la carta (puede leer una traducción al castellano al final de este artículo), redactada por el científico y experto en inteligencia artificial Toby Walsh, y dirigida a las Naciones Unidas, la organización en la que año tras año los gobiernos aplazan la prohibición de esta tecnología militar. Entre los signatarios hay tres directivos españoles: Toni Ferrate (RO-BOTICS), José Manuel del Río (Aisoy Robotics) y Victor Martín (Macco Robotics). “Sabes cómo aprenden [los robots asesinos], pero no qué van a hacer con el conocimiento adquirido”, explicó Toby Walsh a La Marea en diciembre, cuando tuvo lugar la última cita gubernamental para abordar el futuro de los robots asesinos.


Este lunes los Estados que integran la ONU tenían previsto reunirse en el marco de la Convención sobre ciertas armas convencionales, la misma que en el pasado impidió, por ejemplo, el desarrollo de las armas láser, y que ahora se encarga de dictaminar el futuro de las armas autónomas letales (LAWS por sus siglas en inglés). Los Estados que participan en esta convocatoria decidieron crear un nuevo grupo de expertos para determinar los pros y contras de esta tecnología, pero finalmente volvieron a posponer el encuentro de esta semana hasta noviembre. Desde que Naciones Unidas aborda el futuro de los robots asesinos, los gobiernos que participan en la revisión de esta convención han aplazado una y otra vez su decisión. La última vez fue en diciembre de 2016 (La Marea fue el único medio escrito que cubrió la cita).


Los expertos en inteligencia artificial, líderes políticos y religiosos, e incluso premios Nobel de la Paz como Jody Williams advierten sobre los dilemas éticos y legales de permitir que una máquina mate a seres humanos (no es posible determinar el responsable legal de los errores que cometa el aparato), así como el peligro de desplegar armas independientes que, por razones tecnológicas, están incapacitadas para distinguir objetivos civiles y militares. Entre sus razones para prohibir el desarrollo de estas armas también está la necesidad de impedir que prolifere una nueva carrera armamentística.


Carta abierta a la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales:


Nosotros, compañías que construyen la tecnología en inteligencia artificial y robótica que podría ser reutilizada para desarrollar armas autónomas, nos sentimos particularmente responsables de alzar la voz en este sentido. Recibimos con los brazos abiertos la decisión de la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC) para establecer un Grupo de Expertos Gubernamentales (GEG) sobre Sistemas Armados Autónomos Letales. Muchos de nuestros investigadores e ingenieros están impacientes por ofrecer asesoramiento técnico a sus deliberaciones.


Aplaudimos el nombramiento del Embajador Amandeep Singh Gill de India al frente del GGE. Rogamos a las Altas Partes Contratantes del GEG a trabajar intensamente en la búsqueda de medios para prevenir una carrera armamentística de este tipo de armas, para proteger a los civiles de su uso indebido, y para evitar los efectos desestabilizadores de esta tecnología. Lamentamos que el primer encuentro del GEG, el cual debería haber empezado hoy (21 de agosto de 2017), haya sido cancelado debido al reducido número de estados dispuestos a pagar su contribución financiera a Naciones Unidas. Por tanto, exhortamos a las Altas Partes Contratantes a duplicar sus esfuerzos durante el primer encuentro del GEG previsto para noviembre.


Las armas autónomas letales amenazan con convertirse en la tercera revolución armamentística. Una vez desarrolladas, darán lugar a conflictos armados a una escala nunca antes vista, y a una velocidad superior a la que los humanos nunca podrán alcanzar. Estas pueden ser armas de terror, armas que los déspotas y terroristas usen contra poblaciones inocentes, y armas susceptibles de ser hackeadas para actuar de forma indeseable. No tenemos mucho tiempo para actuar. Una vez que la Caja de Pandora se haya abierto, será difícil cerrarla. Por tanto, rogamos a las Altas Partes Contratantes que encontren la forma de protegernos de estos peligros.

Fuente: La Marea

14 años de los Caracoles Zapatistas, nacimiento de otro mundo posible

Espoir Chiapas


Después de una larga temporada de silencio, los días 8, 9 y 10 de agosto del 2003, se realizó una fiesta en el agónico Aguascalientes y naciente Caracol de Oventik para celebrar la creación formal de la autonomía. En Chiapas, los aguascalientes iban a cambiarse por los Caracoles, y las autoridades por las Juntas de Buen Gobierno.


El Subcomandante Marcos, dio a conocer unos meses antes una serie de comunicados intitulados: “la treceava estela” en siete partes: 1/ Un caracol 2/ una muerte 3/ un nombre; la historia de del / sostenedor del cielo, 4/ un plan 5/ una historia 6/ Un buen gobierno 7/ una postdata


En esos textos el Sup aclara que “los Caracoles serán como puertas para entrarse a las comunidades y para que las comunidades salgan; como ventanas para vernos dentro y para que veamos fuera; como bocinas para sacar lejos nuestra palabra y para escuchar la del que lejos está. Pero, sobre todo, para recordarnos que debemos velar y estar pendientes de la cabalidad de los mundos que pueblan el mundo”.


Los nombres fueron elegidos por comités de cada zona durante “horas de propuestas, discusiones sobre traducciones, risas, enojos y votaciones”, comentó el Sup Marcos en la tercera parte de la treceava estela:


El Caracol I: Madre de los caracoles del mar de nuestros sueños, La Realidad, cubre la zona tojolabal, tzeltal, y mam, de la zona fronteriza y selva (desde Marqués de Comillas, la región de Montes Azules, y todos los municipios fronterizos con Guatemala hasta Tapachula). Su junta de buen gobierno se llama “hacia la esperanza”.


El Caracol II: resistencia y rebeldía por la humanidad, Oventik, cubre la zona altos de Chiapas, de los tzotziles y tseltales ( abarca parte de los territorios donde se encuentran los municipios gubernamentales de los Altos de Chiapas y se extiende hasta Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal Ocozocuautla y Cintalapa”), su Junta De Buen Gobierno se llama “Corazón Céntrico de los zapatistas delante del mundo”, se compone de 7 Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ).


El Caracol III: Resistencia hacia un nuevo amanecer, La Garrucha, cubre la zona tzeltal de la zona selva (abarca parte de los territorios donde se encuentra el municipio gubernamental de Ocosingo) como el caracol I esta compuesto de 4 Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ).


El Caracol IV: Torbellino de nuestras palabras, Morelia, cubre la zona tzeltal, tzotzil y tojolabal, (abarca parte de los territorios donde se encuentran los municipios gubernamentales de Ocosingo, Altamirano, Chanal, Oxchuc, Huixtán, Chilón, Teopisca, Amatenango del Valle) su junta de buen gobierno se llama “Corazón del Arcoíris de la Esperanza” . Tiene 3 MAREZ. Unos días antes de su nacimiento, el 3 de agosto del 2003, 30 elementos de la policía estatal estuvieron hostigando a los zapatistas que laboraban en su reconstrucción


El Caracol V: el caracol que habla para todos, Roberto Barrios, cubre la zona norte de Chiapas, (abarca parte de los territorios en donde se encuentran los municipios gubernamentales del norte de Chiapas, desde Palenque hasta Amatán) donde están los choles, zoques y tzeltales , su junta de buen gobierno se llama “Nueva Semilla que va a Producir”, esta compuesto de 9 MAREZ.

 


Una vez mas, los rebeldes zapatistas, frente a la traición del gobierno Mexicano al no cumplir los acuerdos de San Andrés, y después de una larga reflexión autocrítica, logran redefinir su proyecto rebelde en los hechos y también en los conceptos, manteniendo al mismo tiempo sus objetivos fundamentales de un mundo con democracia, libertad y justicia para todos.


El 19 de julio del 2003, en un comunicado firmado por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y por los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas de Chiapas, los zapatistas anuncian que “El EZLN decidió suspender totalmente cualquier contacto con el gobierno federal Mexicano y los partidos políticos, y los pueblos zapatistas ratificaron hacer de la resistencia su principal forma de lucha”. Ese comunicado anunciaba que “los pueblos indígenas zapatistas y rebeldes han preparado una serie de cambios que se refieren a su funcionamiento interno y a su relación con la sociedad civil nacional e internacional”.


Ese comunicado permite darse cuenta de la fuerza de los y las zapatistas quienes, al vez de re-tomar las armas 9 años después frente a un gobierno negando reconocer los derechos de los pueblos indígenas, y su incumplimiento de sus compromisos, se pusieron a construir la autonomía en los “territorios rebeldes”


Según Pablo González Casanova en su ensayo de interpretación sobre los caracoles: “El nuevo planteamiento de los caracoles no solo redefine con claridad conceptos (...)pero articula y propone un proyecto alternativo de organización (a la vez intelectual y social) que, arrancando de lo local y lo particular, pasa por lo nacional y llega a lo universal. En la salida y en la llegada deja a sus integrantes toda la responsabilidad de como hacer el recorrido: si de lo grande a lo chico o de lo chico a lo grande, o de las dos maneras, dividiéndose el trabajo con una ruta para unos y otra u otras para los demás”.


Es necesario entender que el nacimiento de los caracoles retoma lo que ya se había expresado desde los inicios del movimiento zapatista. Pero estaba tiempo de aclarar y redefinir lo que fue a veces olvidado o no priorizado. Así Don Andrés Aubry dividió en dos partes un articulo suyo, “lo que no cambia” y “las novedades”:


“Lo que no cambia. Los caracoles no suprimen los municipios autónomos; al contrario, los refuerzan dando nuevas oportunidades a la autonomía de las comunidades y municipios, que así dieron un paso más en el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés. En los caracoles se encuentran representados, mas no sustituidos. Desde sus sedes, sean antiguas o nuevas cabeceras, los concejos autónomos (no creados verticalmente sino construidos desde abajo, mediante procesos variables) siguen autogobernando sus municipios en sus territorios”.


Según el antropólogo, más que todo, los caracoles retoman los acuerdos de San Andrés, “nada aparece cambiado, solo hay una radicalización legítima”. Así los acuerdos decían “Proponemos el reconocimiento del derecho de las comunidades de asociarse libremente en municipios con población mayoritariamente indígena, así como el derecho de varios municipios para asociarse a fin de coordinar sus acciones como pueblos indígenas”, lo que está ahora formalizado por los caracoles y las juntas de buen Gobierno en lo de coordinar. La tarea es amplia frente a todas la áreas autónomas de los pueblos, así como las escuelas alternativas, la salud la producción agroecología, su comercialización alternativa, y todas las demás iniciativas creadas desde las primeras horas del movimiento zapatista.


En su segunda parte, Aubry precisa lo que ha cambiado, y rescata mas particularmente el esfuerzo de los y las compañ[email protected] para aclarecer el papel y la función de cada uno. Ahora la Comandancia General del EZLN no podrán interferir en lo de las autonomías, y vice-versa, las Juntas no podrán recurrir a las fuerzas milicianas.


“Las novedades. Esta maduración en el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés aconsejó definir con más rigor las competencias de las diferentes instancias. La municipal de las autonomías; la política del Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (los comandantes y las comandantas), y la militar a cargo del subcomandante insurgente. En breve, el ezln trata de cumplir con el principio democrático de la separación de los poderes.


Los comandantes toman el compromiso de no interferir en la responsabilidad propia de las autonomías. Y se estipula que, si “deciden participar en los gobiernos autónomos, deben renunciar definitivamente a su cargo organizativo dentro del EZLN”.
Recíprocamente, los concejos autónomos no podrán recurrir a las fuerzas milicianas para las labores de gobierno porque el mando de milicianos e insurgentes es competencia exclusiva de la comandancia general del ezln. Pero, evidentemente, sigue siendo su trabajo y su deber “proteger a las comunidades de las agresiones del mal gobierno y de los paramilitares”, pues para eso “somos Ejército Zapatista”.


Hoy, a 14 años de caminar, los caracoles se integraron perfectamente a las necesidades de los pueblos. El mandar obedeciendo se agilizo y las autoridades como las Juntas de Buen Gobierno son reconocidas y solicitadas, tanto por los asuntos internos, que por las demandas de la sociedad civil o solidarias.


Los y las zapatistas se enorgullecieron de esos avances, y la escuelita zapatista en sus dos niveles pudo demostrar al mundo entero lo que significa el mandar obedeciendo, lo que es la autonomía zapatista que se construye paso a paso a través de los años.


El último comunicado contando los avances de las autonomías “Y en las comunidades Zapatistas?” fue publicado el 23 de marzo del 2016, un resumen de los informes de los y las compañ[email protected] responsables en los pueblos responsables de comisiones (por ejemplo de salud, educación, jó[email protected], etc), autoridades autónomas y responsables organizativos.


En ese comunicado firmado por el Subcomandante Moisés y Subcomandante Galeano, la comandancia reiteran que todo la presentación dada de los avances autonómicos  no viene de la comandancia zapatista, o sea que no salió de las cabezas de unos cuantos, sino que viene de las comparticiones entre los mismos pueblos, así 14 años después, se evidencia que la comandancia ya no interfiere en los procesos civiles.


El EZLN, sigue siendo abriéndose al mundo y a la sociedad civil mediante varias iniciativas, invitando a la comunidad artística y científica en los festival compARTE y conCIENCIA, al pueblo apoyando la lucha magisterial, a los migrantes enviando toneladas de café solidario, al mundo construyendo y reflexionando de como construir unas grietas en esos muros que construyen los de arriba, al pueblo de México y del Mundo, apoyando la candidatura de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno, pero los y las zapatistas no olvidan de construir ese otro mundo que ya volvió posible.


Desde la creación de los caracoles y de las juntas de buen gobierno, las y los zapatistas han avanzado en todos los temas de su autonomía, fuera de cualquier apoyo gubernamental, luchando y resistiendo cada dia para trabajar de manera colectiva a la construcción de un mundo donde quepan muchos otros mundos.

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Chinos sientan bases para crear red a prueba de ataques cibernéticos

Científicos chinos realizaron la primera distribución de una clave cuántica desde un satélite a la Tierra, con lo que sentaron las bases para la construcción de una red global de comunicaciones cuánticas a prueba de ataques cibernéticos.

 

El logro, que se basa en las pruebas realizadas con el primer satélite cuántico del mundo, Experimentos Cuánticos a Escala Espacial (Quess), fue publicado este jueves en la revista Nature.

 

Los críticos de Nature elogiaron el experimento como un hito en este campo.

 

Llamado Micio (Mozi) por un filósofo y científico chino del siglo V a.C. que ha sido acreditado como la primera persona que hizo experimentos ópticos, el satélite de más de 600 kilogramos fue enviado el 16 de agosto de 2016 a una órbita sincrónica con el Sol a una altitud de 500 kilómetros.

 

Pan Jianwei, científico en jefe de Quess y miembro de la Academia de Ciencias de China, señaló que el satélite envió claves cuánticas a las estaciones terrestres de Xinglong, en la provincia china norteña de Hebei, y de Nanshan, cerca de Urumqi, capital de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China.

 

La distancia de comunicación entre el satélite y la estación terrestre varía de 645 a mil 200 kilómetros y la tasa de transmisión de la clave cuántica del artefacto a la Tierra es hasta 20 órdenes de magnitud más eficiente que lo esperado con una fibra óptica de la misma longitud, explicó Pan.

 

Cuando el satélite sobrevuela China, ofrece una ventana de experimentación de unos 10 minutos. Durante ese tiempo, puede generar y enviar 300 kilobites de claves seguras, según Pan.

 

"Eso, por ejemplo, puede satisfacer la demanda de una conversación telefónica absolutamente segura o la transmisión de una gran cantidad de datos bancarios", puntualizó.

 

"Se puede conectar la distribución de claves cuánticas basada en un satélite a una red metropolitana de comunicaciones cuánticas en la que las fibras sean suficientes y convenientes para conectar a numerosos usuarios. Así podemos imaginar una red cuántica integrada espacio-Tierra, facilitando la criptografía cuántica, que será posiblemente la primera aplicación comercial de la información cuántica, útil a escala mundial", explicó el experto.

 

Fiable y eficiente

 

Establecer una conexión fiable y eficiente entre el espacio y la Tierra para una transmisión cuántica fiel abre el camino para una red a escala mundial, añadió.

 

El cifrado tradicional de clave pública se basa en la indescifrabilidad computacional percibida de ciertas funciones matemáticas.

 

Pero un potente ordenador cuántico, que los científicos de el mundo desarrollan, está considerado una amenaza, debido a que puede hacer que todos los contenidos en un ordenador convencional estén expuestos a ataques cibernéticos.

 

Con el entrelazamiento cuántico, se utiliza la tecnología de la clave cuántica en las comunicaciones de este tipo, eliminando la posibilidad de espionaje y asegurando la conexión.

 

Pan explicó que una clave cuántica está formada por una serie de números aleatorios generados en la comunicación entre dos usuarios para codificar la información. Si fuera interceptada o medida, el estado cuántico de la clave cambiaría, y la información interceptada se autodestruiría.

 

Un espía en el canal cuántico tratando de lograr información sobre la clave introducirá inevitablemente interferencias en el sistema y podrá ser detectado por los usuarios, concluyó.