La exguerrillera e historiadora nicaragüense Dora María Téllez, en Managua.

La exguerrillera e historiadora nicaragüense repasa el legado y la deriva de la revolución sandinista, en la que participó activamente, a los 40 años de su triunfo

 

Dora María Téllez (Matagalpa, 1955) era Comandante 2 cuando con solo 22 años participó, como tercera al mando, en la toma del Palacio Nacional de Managua, el 22 de agosto de 1978, uno de los golpes con los que el Frente Sandinista de Liberación Nacional aceleró la caída de la dictadura de Anastasio Somoza. Un año después, Téllez lideró la toma de León, la primera ciudad en caer del lado sandinista antes de la entrada victoriosa en Managua, el 19 de julio, un triunfo del que este viernes se cumplen 40 años. Una algarabía, la que produjo entonces la revolución sandinista, en las antípodas de la deriva autoritaria que ha alcanzado el régimen de Daniel Ortega cuatro décadas después.

Téllez rompió hace más de dos décadas con el otrora admirado líder y junto a otros sandinistas como el escritor Sergio Ramírez fundaron el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que el orteguismo ha perseguido hasta la saciedad. Desde la rebelión de abril del año pasado, se ha visto obligada a resguardarse en al menos seis casas de seguridad, después de que su casa fuese allanada. A través de Skype, la exguerillera e historiadora asegura que este viernes, ante la prohibición de Ortega de salir a manifestarse, junto a miles de personas cerrará su casa en señal de protesta. “Un portazo a la dictadura”.

Pregunta. ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando piensa en la revolución?

Respuesta. Los nicaragüenses invertimos muchísimo esfuerzo, trabajo y sangre para derrocar la dictadura de los Somoza y, evidentemente, los procesos de democratización fueron insuficientes porque volvió a instalarse otra dictadura. Una dictadura forjada en la matriz propagandística de la revolución sandinista. Digo la matriz propagandística porque no tiene nada que ver con el sandinismo lo que está sucediendo. Tiene que ver con un adefesio que se llama orteguismo, una maquinaria de poder político que ha ocupado el Frente Sandinista, un partido que no pudo conformarse como una formación con vocación democrática jamás.

P. ¿Qué queda de la revolución?

R. Las revoluciones no son eternas, esta terminó en 1990. El legado principal está en la cabeza de las personas, en la conciencia de la ciudadanía, que es lo que produce la rebelión de abril del año pasado

P. ¿Qué tuvo de particular la revolución sandinista?

R. Fue heroica en el sentido de que se enfrentó a una dictadura que tenía 30 años y que había sido sólidamente respaldada por Estados Unidos. Era una lucha desigual. Además, se trataba de una revolución triunfante desde la perspectiva de los movimientos de izquierda que habían venido creciendo desde los años sesenta. Coincidió con esta generación que participó en las acciones del 68 en Europa y que tenía en el imaginario cambiar el mundo en África, en Asia, en América Latina. Además, está la imagen de Sandino, que había tenido un correlato importante en materia de respaldo internacional. Lo otro novedoso fue el vínculo de la revolución sandinista con una corriente del cristianismo que había tomado mucha forma después del Concilio Vaticano Segundo, que tenía que ver con toda esta opción por los pobres.

P. ¿Cuáles fueron los grandes errores de los líderes de la revolución?

R. El primer punto es que la revolución no hizo una crítica a profundidad del sistema político que derrotaba. La izquierda en los años setenta y ochenta era una izquierda que veía las cosas de la manera siguiente: tenía un compromiso con los pobres, con la justicia social, no era una izquierda que tuviese un enfoque de género, vamos a decirlo así, o un enfoque medioambiental. Esos no eran temas siquiera. Era una izquierda enfocada hacia la justicia social y los pobres, pero el compromiso democrático no estaba desarrollado simplemente. Cuando triunfa la revolución, no está hecha la crítica al modelo político. La evidencia está en que en la Constitución de 1987 reproduce el modelo autoritario que ya tenía la dictadura de los Somoza. Al final, la matriz autoritaria en materia política fue muy fuerte. Yo creo que la no comprensión de eso fue un asunto sumamente clave, sobre todo, en el campo, que después engrosó las filas de la contrarrevolución.

P. ¿Siente que se dio cuenta demasiado tarde de esa falta de crítica?

R. Yo no sé qué cosa es demasiado tarde. Para nosotros este es un debate que llega a su punto crítico en 1990, pero que se venía haciendo desde antes. Ya en 1994 vemos que no había nada que hacer, que todos estos planteamientos estaban siendo completamente rechazados por una maquinaria dominada por Daniel Ortega.

P. ¿Por qué Ortega se convierte en la figura de la revolución cuando en la dirección del Frente había nueve personas, la mayoría más preparadas?

R. Hay gente que dice que porque se consideraba que Ortega era el menos riesgoso. La verdad es que la tendencia tercerista fue hegemónica en la lucha contra la dictadura y Ortega estaba a la cabeza de esa tendencia junto con Humberto, su hermano. Era lógico que siendo hegemónica, al triunfo de la revolución, estuviera representado en la Junta de Gobierno y de ahí derivó a la presidencia. Ese no fue el problema, porque hay muchos presidentes que no desarrollan el modelo de Ortega. En su caso, después de la derrota electoral [de 1990], comenzó un manejo deliberado de su personalidad que luego se extendió a la familia.

P. ¿Cree que se deben investigar los desmanes y excesos que pudo haber en la revolución?

R. Creo que este es un país que tiene heridas. No solo de esa época, sino desde mucho antes. Este es un país que va pasando la página, pasando la página, pasando la página y la pasada de página no logra resolver el problema. Tiene que haber una comisión de la verdad que abarque desde 1950 a la fecha. Lo que estamos enfrentando ahora es la consecuencia de una falta profunda de cultura democrática en el país. Ortega, con su Ley de Amnistía, está funcionado como en el año setenta, va a pasar la página. Esta es la primera vez en la historia de Nicaragua que una rebelión reivindica la justicia. Nunca se ha hecho y yo creo que ese es un hecho notable y valiosísimo, que no se pase la página. Si quiere revisar para atrás, pues que revise, yo creo que cada generación se coloca frente a los de atrás como le dé la gana. Cada quien que enfrente sus responsabilidades. Es importante que se acabe el juego de pasar página.

P. ¿Qué queda del sandinismo?

R. Del sandinismo quedamos los sandinistas, que estamos luchando contra el orteguismo. El Movimiento Renovador Sandinista está en frontal oposición a Daniel Ortega desde hace ya 16 años. Donde no queda sandinismo es en el Frente Sandinista, ahí sólo queda el orteguismo. Ahí el sandinismo quedó completamente vaciado de contenido. Lo que hay es un Frente Orteguista en realidad.

P. ¿En qué le cambió la revolución?

R. Fue un aprendizaje. El haber pasado por la lucha armado ha hecho que quienes estuvimos en la revolución defendamos a fondo el que esta revolución de abril [de 2018] sea cívica. . Yo soy lo que he vivido. Yo ni huyó, ni reniego, ni me arrepiento ni tampoco tengo nostalgia del pasado.

P. ¿No se arrepiente de nada?

R. No, mi vida no la vivo en arrepentimientos. Más bien, si considero que cometí un error, veo cómo rectificarlo, pero el arrepentimiento es de la gente que se queda con los brazos cruzados, pero no cambia.

México 19 JUL 2019 - 01:47 COT

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Argentina y Brasil: fractura social, sin gobernabilidad a la vista

Mauricio Macri comenzó con buen pie, en 2015. Jair Bolsonaro empezó su gestión tropezando, en 2019. Luego de dos años tranquilos y hasta exitosos, Macri perdió la estabilidad y se despeñó.

 

Bolsonaro sigue cuesta abajo, con una popularidad del 33% a seis meses de empezar su mandato, los peores índices que se recuerdan en tres décadas. En ambos casos, hay oscilaciones, y las habrá cada vez más en los próximos años.

El aspecto común en los dos principales países de la región, es la fluctuación, la imprevisibilidad, los bruscos cambios de humor en sociedades que —más allá de puntuales entusiasmos— muestran hartazgo con la clase política, con sus promesas siempre incumplidas y una soberbia rayana en el desprecio por los demás.

Lo cierto es que estamos ante sociedades profundamente divididas. Este es el otro aspecto que comparten Argentina y Brasil, situación que se va volviendo habitual en la región. "La grieta" es como denominan los argentinos a esta profunda división política que no parece remitir y que reproduce hondas diferencias que se arrastran desde el primer tercio del sigo pasado, cuando se conjugaron el gobierno militar de José Uriburu y la irrupción del peronismo, para congelar una escisión social que es también cultural y de modos de vida.

En Brasil, una reciente encuesta de Datafolha muestra que el 58% desconfían de los partidos políticos y la institución en la que más confían son las fuerzas armadas, por la cual sienten simpatía el 42% de los entrevistados en tanto el 19% siente rechazo por los uniformados.

Incluso en Uruguay, probablemente la sociedad más democrática por el modo como resuelve sus contradicciones, se constata la aparición de fuerzas que parecían haberse evaporado del escenario político. Me refiero al partido de carácter militar Cabildo Abierto, encabezado por un general que se enfrentó al presidente Tabaré Vázquez, y al Partido de la Gente que reclama mano dura contra la delincuencia.  

Me parece necesario destacar que el profundo fraccionamiento de nuestras sociedades es de carácter estructural, no coyuntural, y que ha sido reforzado en los últimos años por diversos factores. Estructural porque los dos principales segmentos enfrentados, tienen historias precisas que se arrastran desde el siglo XIX y se han profundizado en las dos últimas décadas.

El primer aspecto es que estamos ante sociedades herederas del colonialismo, donde la casta que detentaba el poder devino en oligarquía de la tierra, generando una cultura política caudillista y el clientelar. Aunque aquella clase fue derrotada en casi todos los países (menos en Colombia y Centroamérica) por diversas insurgencias obreras, campesinas y gobiernos militares que realizaron reformas agrarias, la cultura oligárquica se reveló mucho más resistente y perdura hasta nuestros días, encarnada tanto entre partidos conservadores como progresistas.

La segunda cuestión es que el modelo extractivo vigente, anclado en los monocultivos, la extracción de hidrocarburos, la minería a cielo abierto, las grandes obras de infraestructura y la especulación inmobiliaria urbana, actualiza las relaciones coloniales con una ocupación vertical del territorio y marginando a la mitad de las poblaciones.

Esta economía especulativa, no productiva, que va de la mano de la hegemonía del capital financiero, divide las sociedades en mitades: quienes tienen empleo fijo y los precarios; los que pueden pagar salud y educación de calidad y los que solo acceden a servicios de pésima calidad; los que tienen viviendas dignas y los que están sumergidos en viviendas precarias; y así en todos los aspectos.

La mitad de la población que vive en la precariedad es objeto de políticas sociales, perciben menos de cien dólares mensuales de beneficios, y es vigilada de cerca por policías y guardias armados en sociedades cada vez más militarizadas. Un seguimiento de los casos de "gatillo fácil" en Argentina (la muerte de personas desarmadas por la policía) y de muertes violentas en Brasil, muestra una constante progresión desde comienzos de la década de 1990, justo cuando se implementaron las políticas neoliberales de las cuales el extractivismo es su última fase.

Es evidente que para gobernar una sociedad donde la mitad de la población no tiene derechos y naufraga en la pobreza, hay que emplear la fuerza. Estamos ante un aspecto estructural del modelo, que atraviesa a los gobiernos progresistas y a los conservadores, aunque éstos han profundizado los aspectos más regresivos como el despojo de las mayorías.

El tercer aspecto a tener en cuenta es que la fractura social y cultural vigente también es profundizada por las iglesias evangélicas y pentecostales que han arraigado, con diversos grados de profundidad, en toda la región. Estas iglesias no se limitan a trabajar dentro de sus locales sino que desbordan su influencia en toda la sociedad, con medios de comunicación masivos y con fuerte impacto en el sistema político, sobre todo en Brasil y Colombia, con bancadas parlamentarias propias y con partidos que les son afines.

En general, estas iglesias profundizan las grietas preexistentes al enfrentarse con los movimientos feministas, con las sexualidades no hegemónicas y muy en particular con gais y lesbianas, con los pueblos negros e indígenas. Por momentos, en convergencia con sectores de la iglesia católica, parecen desear un retorno al pasado a través del rechazo al aborto y a los derechos colectivos de los pueblos.

El cuarto aspecto es que sociedades tan divididas y enfrentadas no pueden promover un crecimiento que incluya a la mayoría de la población y están destinadas a naufragar en conflictos que tienden a desmembrarlas. Mientras algunos analistas creen que una sociedad se cohesiona gracias al desarrollo económico, postulo que la realidad es la inversa: el crecimiento llega a sociedades que alcanzan un mínimo de cohesión, de objetivos comunes e imaginarios compartidos.

Las sociedades agrietadas que tenemos en este período en América Latina, muestran que esa división amenaza las libertades democráticas, la estabilidad económica y política y la existencia misma de algo que pueda denominarse como sociedad. O sea, de personas que se sientan parte de un mismo colectivo humano, con valores compartidos y acuerdos mínimos para la convivencia. Esta grieta no la puede resolver ningún político, ningún gobierno, si las personas que integran la sociedad no están dispuestas a aceptar convivir con las diferencias y los diferentes.

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China y la guerra comercial: una perspectiva amplia

La guerra comercial que ha desatado Donald Trump en contra de China no es un episodio pasajero que terminará en breve para ser rápidamente olvidado.

 

Esta es la segunda vez en la historia que Estados Unidos utiliza su poderío económico para frenar el auge de una potencia rival en Asia. Desde la restauración Meiji, que puso fin al shogunato de los Tokugawa en 1868, Japón desarrolló una exitosa política económica y tecnológica dirigida a alcanzar un desarrollo industrial comparable al de Inglaterra o Alemania. En los años 1930 presionó a sus vecinos en Asia para construir la "Gran esfera de coprosperidad", que le permitiría garantizar mercados para sus exportaciones y una fuente estable de recursos naturales. Estados Unidos, Inglaterra y Francia no vieron con buenos ojos el surgimiento del nuevo rival asiático. Sus esfuerzos por bloquear el ascenso de la nueva potencia rival fueron un factor importante, aunque no el único, en el surgimiento del militarismo japonés. También sirvieron para detonar la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico.

 

Hoy todo ha cambiado, pero en Asia surgió un nuevo rival. China se convirtió en pocas décadas en una potencia que Estados Unidos considera ya una amenaza. Después de años de guerra y ocupaciones extranjeras, el triunfo del Partido Comunista chino, en 1949, condujo a la creación de la República Popular China. En 1978, Deng Xiaoping introdujo una primera serie de reformas en la conducción de la economía. Entre 1979 y 2013, la economía china mantuvo una tasa promedio de crecimiento anual cercana a 10 por ciento. Al mismo tiempo, Pekín mantuvo la conducción estatal de la estrategia económica y una política industrial y tecnológica que llevó a profundas transformaciones estructurales. China, hoy, aspira a que su moneda sea reconocida como medio de pago y reserva de valor a escala internacional. Su iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda es un proyecto de infraestructura y transporte que busca dar una proyección global al poderío económico chino.

 

Hoy, China se encuentra enfrascada en una guerra comercial con Estados Unidos. En el último año Washington y Pekín han impuesto aranceles hasta de 25 por ciento sobre flujos comerciales por más de 900 mil millones de dólares. Pero esta guerra comercial es, en realidad, otro teatro de batalla en una guerra de largo aliento.

 

La guerra la inició Washington, pero no busca corregir un simple problema de desequilibrio comercial en algunos productos, como la soya, el aluminio o el complejo automotriz. Ni siquiera se trata de una guerra sobre el saldo de la balanza comercial, como ha dicho Trump. Se trata de una guerra cuyo fin es forzar a China a adoptar una política distinta sobre controles de capital, política industrial y propiedad intelectual. En el G20, en junio pasado, Xi Jinping y Trump acordaron un armisticio para volver a comenzar negociaciones comerciales. Pero este proceso va a durar mucho tiempo, porque la confrontación es casi a nivel existencial.

 

La tasa de crecimiento del PIB para el segundo trimestre del año (6.2 por ciento) es la más débil desde que comenzó a medirse esta variable, en 1992. Según Trump, este resultado muestra que la guerra comercial está afectando más a la economía china. La realidad es que China viene experimentando menores tasas de expansión desde hace ya varios años. Para empezar, la economía china no salió sin heridas de la crisis global de 2008: la caída de la demanda internacional en sus principales mercados contribuyó a un descalabro muy importante (la tasa de crecimiento del PIB alcanzó 6.6 por ciento en 2009). La autoridades económicas en Pekín respondieron rápidamente con un estímulo fiscal y una política monetaria laxa, lo que condujo a una recuperación en 2010-2011, pero desde entonces se ha mantenido una clara tendencia a menores tasas de crecimiento.

 

No es evidente el sendero que seguirá la economía china en los meses que vienen. Algunos analistas consideran que lo peor ya pasó y que en mercados internos importantes, por ejemplo la venta de automóviles, los números muestran estabilidad. Sin embargo, la mayoría de los indicadores clave (ventas al menudeo, demanda de energía, industria de la construcción) muestran que la economía china seguirá manteniendo una trayectoria de menor expansión económica. Además, como resultado de su política monetaria, hoy la economía entera se encuentra todavía tratando de reducir los efectos del sobrendeudamiento y esa es, quizás, la causa más importante de la caída en el ritmo de crecimiento.

 

Regresamos al punto de partida. Estados Unidos puede hacer mucho daño a la economía china, pero sin una guerra militar no podrá impedir su ascensión. En su intento por frenar el nuevo poderío chino, Estados Unidos pagará un costo muy elevado al convertirse en una sociedad cada vez más represiva. Los reflejos imperiales de Washington afianzarán en lo interno las tendencias dictatoriales y conducirán a la desaparición de lo que queda de la república.

 

Twitter: @anadaloficial

 

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Más de una décima parte de la población mundial podría carecer de agua potable en 2030

 

 

Las señales de colapso de la civilización industrial están a nuestro alrededor. Debemos prestar atención y prepararnos para vivir en el mundo que nos ha traído la perturbación climática. 

 

Fuera, en el porche de mi casa, el humo del pedazo de madera sale de mi pequeña parrilla. Las rejillas dentro de la parrilla de estaño están llenas de salmón salvaje Alaskan Coho que me proporcionó mi amigo Jonathan. Él y su esposa llevan a sus tres hijas en su barco de pesca y se dirigen hacia el norte, desde nuestro pueblo en la costa norte de la península Olímpica del Estado de Washington, para las carreras de salmón a finales de verano en el sureste de Alaska. Regresan con el casco lleno de pescado congelado para aquellos de nosotros que tenemos la suerte de haber hecho nuestros pedidos.

Varios amigos aquí, apegados a la tierra donde vivo, también están fuera ocupados haciendo sus propias cosas: uno está preparando su velero para partir en una semana, otro está trabajando en el jardín, otros dos están montando una tienda de campaña, otro está con su trabajo de verano con la Asociación para la Conservación de Washington y otra más está leyendo y contemplando lo que podría escribir en la próxima columna en la que somos coautores para Truthout.

Es verdaderamente idílico. Un sueño que he tenido durante décadas se está haciendo realidad: estoy viviendo de una manera cercana a la Tierra, que me permite minimizar mi huella de carbono. Estoy cultivando mucha de mi propia comida y viviendo en comunidad con gente de ideas afines.

Pero todo está ocurriendo en el contexto de una crisis climática mundial. La desbocada alteración climática causada por los humanos ya está haciendo invivible la vida de millones de personas en todo el planeta, y es una razón integral por la que ya estamos en el Sexto Evento de Extinción Masiva.

Cada uno de nosotros en esta pequeña comunidad nuestra es plenamente consciente de la crisis que se cierne sobre nosotros. Entendemos que estamos viviendo en una burbuja, en el sentido de que somos capaces de cultivar gran parte de nuestros alimentos, ahumar este pescado, ir de excursión, compartir comidas saludables y tener suficiente agua para hacer todo esto. Nuestras conversaciones tienden a ser variadas: desde discutir los últimos fallos de partes de nuestro sistema global de soporte vital, hasta cuándo vamos a colgar la casa para los murciélagos, dónde poner el tendedero, qué pasa cuando las ciudades se quedan sin comida, o cuándo me voy a mi próxima excursión de escalada.

Mientras tanto, las noticias del colapso continúan llegando.

Un estudio reciente publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias demostró que el aumento del nivel del mar podría ser el doble de lo esperado, debido al derretimiento acelerado en la Antártida y Groenlandia. En lugar del anterior escenario, en el peor de los casos de 1 metro en 2100, el estudio ha duplicado esa cifra. Varios científicos entrevistados por este redactor creen que la cifra realista del aumento del nivel del mar para el año 2100 será aún mayor que la predicción de este estudio reciente.

Otro informe mostró cómo el Estado de Florida podría estar enfrentando un proyecto de ley de 76.000 millones de dólares para mitigar y adaptarse a los impactos de la crisis climática para el año 2040, principalmente a causa del aumento del nivel del mar.

Para que se hagan una idea de lo avanzados que estamos ya en esta crisis, en algunas zonas de China los árboles frutales tienen que ser polinizados a mano debido a la falta de polinizadores. La alteración del clima es un factor importante que contribuye a la pérdida de insectos en todo el planeta.

El Ártico, nuestro habitual primer indicio climático, acaba de ver su mayo más caliente jamás registrado. La erosión costera del permafrost está ocurriendo a un ritmo de hasta un metro cada día, y la tasa actual de erosión costera ya es seis veces mayor que la tasa histórica.

En Siberia, el permafrost cargado de carbono se ha calentado en 1,6 grados Fahrenheit solo en los últimos diez años. Esta es una señal nefasta, ya que a medida que el permafrost se descongela libera carbono y metano, lo que lo convierte en uno de los bucles de retroalimentación más peligrosos en la crisis climática, dado que el permafrost en todo el mundo contiene el doble de la cantidad de carbono que ya se encuentra en la atmósfera. De hecho, se ha demostrado que el permafrost se está descongelando 70 años antes de lo previsto.

Según un estudio de 2017, la tundra en Alaska ya se está calentando tan rápidamente que se ha convertido en un emisor neto de CO2 antes de lo previsto, en lugar de capturar carbono, como ha hecho históricamente. El deshielo se está produciendo tan rápidamente en el Ártico que las grutas son cada vez más comunes en toda la región.

Para empeorar las cosas, la extensión del hielo marino del Ártico a principios de junio estaba en un nivel mínimo récord, y el hielo podría estar en camino hacia un año de derretimiento récord en la trayectoria actual.

Subrayando la gravedad de la crisis, recientemente se ha publicado otro informe bien documentado que advierte que el fin de la civilización humana podría estar en el horizonte si no cambiamos de rumbo. En el informe, los científicos climáticos predicen el año 2050 como el año en que nos enfrentamos a una catástrofe climática completa.

Los autores predicen que “más de mil millones de personas necesitarán ser reubicadas, y en escenarios extremos, la escala de destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin”.

Descubrieron que en 2050 el colapso ecológico total podría traer enormes consecuencias sociales, desde “un mayor fervor religioso al caos absoluto”. El informe advierte que los desastres ambientales catastróficos podrían dar lugar a pandemias generalizadas, migraciones forzadas desde lugares que ya no son compatibles con los seres humanos, y la propagación de la guerra por la disminución de los recursos.

El informe describe un escenario posible, en el que “los sistemas planetarios y humanos [alcanzan] un ‘punto de no retorno’ a mediados de siglo en el que la perspectiva de una Tierra en gran medida inhabitable conduce a la desintegración de las naciones y del orden internacional”.

Sería un error pensar que hay tanto tiempo antes de este tipo de colapso. Si usted vive en el delta en Bangladesh, o en Paradise (California), o en la costa del norte u oeste de Alaska, la crisis ya está sobre usted.

Tierra

Los fenómenos meteorológicos extremos provocados por la alteración del clima provocada por los humanos ya están afectando gravemente a la producción de alimentos, causando impactos en los precios de estos. Un informe estadounidense centrado en las recientes inundaciones en el Medio Oeste ilustró cómo los campos inundados por la lluvia a lo largo del Cinturón del Maíz, junto con un número masivo de ganado ahogado, son factores que contribuyen a esta situación. Es algo que se va a incrementar en el futuro.

Mientras tanto, a pesar de que la alteración del clima causada por los humanos es, en muchos sentidos, un experimento de geoingeniería que ha ido mal, la discusión en curso dentro de la comunidad científica sobre el uso de la geoingeniería para resolverla continúa en aumento.

A pesar de los claros peligros de consecuencias imprevistas, generando conflictos entre naciones, y la inmoralidad inherente a la idea de intentar controlar partes de la biosfera, algunos científicos están proponiendo estrategias como rociar aerosoles de partículas de sulfato en la estratosfera y usar barcos altos para bombear partículas de sal del océano a las nubes polares para iluminarlas con el fin de intentar volver a congelar partes calientes de las regiones polares.

Mientras tanto, expertos de 27 academias nacionales de ciencias diferentes publicaron un informe demostrando cómo la alteración del clima ya está afectando negativamente la salud de las personas a través de olas de calor e inundaciones, pero también indirectamente por cosas como la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos y los efectos nocivos en la salud mental.

“Hay impactos que están ocurriendo ahora [y], en el próximo siglo, el cambio climático tiene que ser clasificado como una de las amenazas más serias para la salud”, señalaba Andrew Haines, copresidente del informe del Consejo Asesor Científico de las Academias Europeas, a The Guardian.

Agua

La ya escasa población de la ballena franca del Atlántico Norte, que se encuentra en peligro de extinción, está disminuyendo, y esta disminución se ha relacionado directamente con el calentamiento oceánico, que por supuesto, está siendo causado por la alteración del clima, según un informe reciente. El calentamiento de los océanos ha causado que el suministro de alimento de las ballenas cambie de lugar, causando que tengan que viajar más lejos para encontrarlo, junto con moverlas a áreas más cercanas a las rutas de navegación que son peligrosas para ellas.

Mientras tanto, docenas de ballenas grises han sido encontradas muertas y varadas en las playas de la costa oeste, desde California hasta Canadá, causando que los científicos estadounidenses inicien una investigación sobre el inusual alto caso de mortalidad. Los científicos creen que el número de muertes es sólo una fracción del número real, ya que la mayoría de las ballenas muertas no llegan a la orilla.

“Muchas de las ballenas han estado delgadas y desnutridas, y eso sugiere que tal vez no hayan comido lo suficiente durante su última temporada de alimentación en el Ártico”, indicó Michael Milstein, portavoz de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), a los reporteros sobre el caso de mortalidad.

Además, cientos de frailecillos muertos “gravemente demacrados” han llegado a la costa de la isla de San Pablo, en las Islas Pribilof de Alaska. Se cree que han muerto de hambre por el calentamiento de las aguas en las que se alimentan por tener menos comida disponible para que se alimenten. Las estimaciones del número total de frailecillos muertos oscilan entre 3.000 y 9.000.

Un asombroso estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias mostró que el calentamiento de los océanos probablemente reducirá el contenido oceánico de los peces y otras formas de vida marina en una sexta parte para finales de este siglo. El estudio advirtió que por cada grado centígrado de calentamiento de los océanos del mundo se proyecta que la masa total de animales marinos se reducirá en un cinco por ciento.

Mientras tanto, la crisis mundial del agua, estimulada por la alteración del clima, sigue desarrollándose de manera dramática. Un informe reciente advirtió que para 2030, la mitad de la población total de la India (unos 700 millones de personas, o dicho de otro modo, una décima parte de toda la población del mundo) podría carecer de agua potable adecuada (esto es, por supuesto, además de todos los otros lugares en los que el suministro de agua potable será inadecuado). El mismo informe advertía que las ciudades de Bangalore y Nueva Delhi podrían quedarse sin agua subterránea utilizable ya en 2020.

La sexta ciudad más grande de la India, Chennai, ya se está enfrentando a una escasez masiva de agua, ya que los cuatro embalses de esa ciudad se han secado recientemente. La gente está luchando mientras hace cola para conseguir agua. Muchos no pueden ducharse y los hoteles advierten a la gente sobre la escasez de agua. La mayoría de los cuatro millones de habitantes de esa ciudad ya dependen exclusivamente de los camiones cisterna del gobierno para obtener agua.

De vuelta en los Estados Unidos, el sureste de Alaska, normalmente un bosque templado con intensa lluvia, está experimentando su primera sequía extrema registrada. Esta es normalmente la región más húmeda del Estado de Alaska.

Las cosas no están mejor bajo el agua. Un crudo informe ha demostrado que el Océano Austral de la Tierra podría ser un menor “sumidero de carbono” de lo que se pensaba. De hecho, ya podría estar vertiendo más CO2 a la atmósfera del que está absorbiendo.

Además, la alteración del clima está alterando la composición de las comunidades de plancton del mundo, según otro estudio. “Se han detectado grandes cambios en la fenología de las especies, la extensión del área de distribución y la composición de la comunidad en los ecosistemas marinos”, apunta el resumen del estudio. Vale la pena recordar que el plancton proporciona un gran porcentaje del oxígeno del planeta, y los científicos estiman que proporciona entre el 50 y el 85 por ciento del oxígeno a la atmósfera terrestre. Ha habido una disminución del 40 por ciento en el fitoplancton desde 1950.

El derretimiento del hielo y la expansión térmica del calentamiento de las aguas son los dos principales factores que contribuyen a la elevación del nivel del mar, y continúan a buen ritmo.

El pueblo galés de Fairbourne está en camino de convertirse en el primer pueblo de Gran Bretaña en ser abandonado por la elevación del nivel del mar, ya que toda la población tendrá que ser reubicada. Al igual que otros que serán abandonados, el plan de reasentamiento de los refugiados sigue siendo poco claro.

Los residentes de Fairbourne están lejos de ser los únicos. Miles de comunidades a lo largo de las costas del mundo tendrán que ser abandonadas a medida que los mares sigan creciendo. En Estados Unidos, las comunidades en las que al menos el 21% de los hogares estarán en riesgo de sufrir inundaciones crónicas para 2060 incluyen Miami Beach y Key West en Florida, Hoboken y Atlantic City en Nueva Jersey, Galveston (Texas), y Hilton Head Island (Carolina del Sur).

Mientras tanto, los grandes impactos de la alteración del clima han devastado a los agricultores del Medio Oeste, que en muchos lugares ni siquiera pudieron plantar sus cultivos de primavera. Y la cuestión no es si este tipo de devastación volverá a ocurrir, sino cuándo y con qué frecuencia. Las tierras de cultivo a lo largo de esa región fueron literalmente ahogadas por semanas de lluvias implacables durante la primavera.

Esta tendencia continuó en mayo, ya que Estados Unidos tuvo oficialmente su segundo mayo más húmedo jamás registrado, según la NOAA.

Lo mismo ha ocurrido en Canadá, donde las inundaciones de una vez en un siglo han ocurrido dos años seguidos, inundando comunidades a lo largo del Atlántico canadiense y forzando a los residentes a tomar una decisión difícil: reconstruir o reubicarse.

Fuego

El Oeste Americano está listo para experimentar el humo crónico de los incendios forestales del verano, de acuerdo con un informe reciente. Sin embargo, la mayor parte de la región no ha hecho casi nada para prepararse para lo que se considera una amenaza masiva y continua para la salud humana a causa de los problemas respiratorios.

Esto no está relegado solo al oeste. Minnesota, tan lejos como está de la fuente del humo, también está experimentando ya un aumento dramático en el humo debido a los incendios forestales que acechan las Rocosas canadienses y el oeste de los Estados Unidos.

Subrayando ambas situaciones se encuentra un análisis generado por Climate Central que muestra cómo la temporada de incendios forestales de la azotada región es actualmente 105 días más larga que en la década de 1970, y está quemando seis veces el área en acres. La región también tiene tres veces más incendios de más de mil acres de tamaño que en la década de 1970.

Aire

Las temperaturas en el Círculo Polar Ártico en Alaska fueron 22°C por encima de lo normal en algunos lugares en marzo. Esto es crítico por múltiples razones, particularmente debido al hecho de que en el Ártico, el hielo funciona como parte de la infraestructura de toda la región, dado que las carreteras, las casas, los edificios y otras estructuras se construyen sobre el permafrost, y la caza de subsistencia es una forma de vida para muchos inuits. Si las tendencias actuales continúan, esa forma de vida está, de forma devastadora, en vías de desaparición.

Una ola de calor en Japón durante el mes de mayo mató a cinco personas y hospitalizó a otras 600 que sufrían de síntomas de insolación. Luego, a mediados de junio, una gran ola de calor en la India mató a docenas de personas cuando las temperaturas alcanzaron los 48,8ºC en vastas zonas del país. En una sola área, 49 personas murieron en solo 24 horas. Cabe señalar que 11 de los 15 años más cálidos registrados en la India han tenido lugar después de 2004.

En los EE UU, una ola de calor en junio en todo el oeste alcanzó los 48,8ºC, mientras se observaron máximos históricos en toda la región.

Negación y realidad

Mientras tanto, el alcance de lo que la administración Trump va a hacer para apaciguar a los partidarios de los combustibles fósiles sigue asombrando.

La administración Trump llevó a cabo recientemente uno de sus ataques más abiertos contra la ciencia climática hasta la fecha, cuando intentó evitar que un empleado del Departamento de Estado testificara sobre la crisis climática, según The New York Times. El analista de inteligencia Rod Schoonover había presentado su testimonio a la Casa Blanca para su aprobación antes de comparecer ante el Comité Permanente Selecto de Inteligencia de la Cámara para compartir sus comentarios sobre los riesgos de seguridad que la crisis climática representa para Estados Unidos. Pero, como informó The Washington Post, la administración Trump se negó a aprobar su testimonio para que se incluyera en el registro del Congreso, declarando que su análisis no se alineaba con los puntos de vista del poder ejecutivo.

Además, el Departamento de Energía de Trump rebautizó las exportaciones de gas de EE UU como “moléculas de libertad”.

De vuelta en el mundo de la realidad, en mayo, un número récord de estudiantes de todo el mundo abandonaron sus clases en medio de una huelga mundial para llamar la atención sobre la crisis climática.

Esto es bueno, ya que los datos recientes no muestran signos de que la crisis climática se esté ralentizando. De hecho, solo se está acelerando, ya que el contenido de CO2 atmosférico se ha incrementado en su segundo aumento anual más alto en los últimos 60 años. Esto hace que este sea el séptimo año consecutivo en el que el contenido de CO2 aumenta considerablemente en la ya sobrecargada atmósfera.

La NOAA también informó recientemente que este año está en camino de convertirse en el tercer más cálido jamás registrado en 140 años de registros de temperatura.

Las señales de colapso de la civilización industrial están a nuestro alrededor. Debemos prestar atención y prepararnos para vivir en el mundo que nos ha traído la perturbación climática.

Para mí y para mi comunidad, esto significa conectarme más profundamente con la Tierra, para construir resiliencia psicológica, social, espiritual y física, además de cuidar tan bien como podamos de la tierra que nos está cuidando. De esta manera, estamos trabajando para modelar a escala micro lo que se puede hacer en lo macro, incluso en medio de esta era de grandes pérdidas.

 

Por Dahr Jamail

Truthout. Traducción: Pilar Gurriarán


publicado

2019-07-17 07:00:00

Publicado enMedio Ambiente
Martes, 16 Julio 2019 07:08

Recesión y desocupación

Recesión y desocupación

El plan de reformas que el Fondo Monetario Internacional (FMI) exige a Ecuador podría desembocar en una recesión y un mayor desempleo, advierte un informe difundido por el Centro para la Investigación en Economía y Política (CEPR), con sede en Washington. “El programa del FMI exige eliminar un conjunto de políticas que a lo largo de los últimos años han tenido mucho éxito en estimular el crecimiento económico, reducir el desempleo y reducir la desigualdad y la pobreza”, advierte en un comunicado Mark Weisbrot, codirector de CEPR y uno de los autores del informe. El documento, difundido a los medios en Ecuador, analiza el acuerdo que el Gobierno de Lenín Moreno (foto) alcanzó en marzo con el FMI para acceder a una serie de cómodos préstamos graduales por más de 4.000 millones de dólares. Se trata de un dinero crucial para el país, que acumula una deuda de casi 56.000 millones de dólares en momentos en que la economía nacional está paralizada. A cambio de la línea de financiación, la organización internacional ha exigido reformas para reducir el déficit fiscal, y entre ellas, recortes en el gasto público y abordar cambios en la legislación laboral para incrementar la productividad y la competitividad. Pero según el CEPR, con esas medidas, “el país sudamericano experimentaría una reducción de su PIB per cápita, un mayor desempleo y una mayor inestabilidad macroeconómica”. “Desafortunadamente, incluso el mismo FMI pronostica una disminución de estos y otros indicadores sociales y económicos a medida que, junto al actual Gobierno ecuatoriano, vaya revirtiendo estas políticas”, destaca el informe.

Publicado enEconomía
Noruega confirma que gobierno y oposición dialogarán esta semana en Barbados

El diálogo, auspiciado por Noruega, continuará en "una mesa que trabajará de manera continua y expedita"

 

 

El objetivo es salir de la profunda crisis de Venezuela. El instrumento que demandan millones de opositores al chavismo son unas elecciones presidenciales con garantías. El sector más radical del régimen se niega a que esa posibilidad sea siquiera objeto de debate. No obstante, esa es la principal disputa que enfrenta a los enviados de Nicolás Maduro y de Juan Guaidó. Los contactos se reanudaron esta semana en Barbados bajo el auspicio de Noruega y, según ese Gobierno, seguirán en “una mesa que trabajará de manera continua y expedita”.

Las conversaciones entre los representantes del Gobierno y de la Asamblea Nacional, reactivadas con discreción en la isla caribeña, suponen el enésimo intento de aproximación entre las partes después de varios desengaños. La novedad es que la parálisis política e institucional, la crisis económica y el deterioro democrático son cada día más insoportables. Esas premisas, junto con la creciente presión internacional en torno a Nicolás Maduro, han reabierto la puerta al diálogo.

Según Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, solo representa un frente de lucha. La meta no se ha alejado, asegura, del mantra de la oposición. Esto es, cese de la usurpación, Gobierno de transición y elecciones libres. Hasta ahora, el Ejecutivo solo se había avenido a la posibilidad de adelantar unos comicios legislativos, una oferta insuficiente. Por eso, las nuevas rondas de contactos buscan ir más allá, aún entre dificultades. El escenario de una renuncia de Maduro es más que improbable a corto plazo. Sin embargo, el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, calificó el acercamiento de “exitoso intercambio”. El vicepresidente del Parlamento, Stalin González, miembro de la delegación opositora que viajó a Barbados, pidió avances para “poner fin al sufrimiento de los venezolanos”. “Necesitamos respuestas y resultados”, manifestó.

La Cancillería noruega emitió un comunicado que augura “una solución acordada y en el marco de las posibilidades que ofrece la Constitución” y recordó a las partes, que ahora consultarán internamente los próximos pasos, “la importancia de que tomen la máxima precaución en sus comentarios y declaraciones respecto al proceso”.

En los anteriores encuentros, celebrados en Oslo, participaron algunas de las figuras que mayor consenso generan en los dos bandos. Entre ellos, el gobernador del Estado de Miranda, Héctor Rodríguez, considerado uno de los dirigentes jóvenes con más proyección dentro del chavismo. O el exrector del Consejo Nacional Electoral Vicente Díaz y exministro del Gobierno de Carlos Andrés Pérez, Fernando Martínez Mottola, veteranos negociadores enviados por Guaidó.

Este ha evitado abundar en los pronunciamientos sobre el diálogo porque es consciente de los recelos que produce en los sectores más duros de la oposición. Pero pidió confianza a sus seguidores y les exhortó a apartar sus dudas, al menos por el momento. Por otro lado, en el aparato del régimen, fue Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y de facto número dos del chavismo, el encargado de lanzar mensajes internos al ala más radical, negando tajantemente que el Gobierno deba hacer concesiones. “Nosotros no tenemos nada que negociar con ellos. Muchos de ellos piensan que a los chavistas hay que desterrarlos y matarlos”, dijo en su programa de televisión. Y la noche del miércoles aludió abiertamente a la convocatoria de elecciones.

“Hay gente nuestra que cae en esos rumores de creer que nosotros estamos negociando unas elecciones presidenciales y que el candidato va a ser tal o cual; aquí no hay elecciones presidenciales, aquí el único presidente es Nicolás Maduro Moros, que apenas tiene seis meses en esta nueva fase de gobierno. Aquí hay compañeros que caen en el juego”, afirmó.

Cabello se limitó a especular de nuevo sobre unas legislativas, una hipótesis que de por sí muy probablemente haría saltar la mesa de diálogo. “En muy poco tiempo habrá elecciones”, dijo, dejando claro que la única instancia que puede adelantarlas es la Constituyente, en la práctica una extensión del Ejecutivo.

 

Por Francesco Manetto

Caracas 12 JUL 2019 - 02:15 COT

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Líderes posan para una foto en la Cumbre del G-20 en Osaka.Foto Afp

 

Ya había detectado que la cumbre del G-20 en Osaka (https://bit.ly/2FNcqqT) comportaba las matrices operativas para ser exitosa en sus cumbres bilaterales (https://bit.ly/2LastmV).

 

En vísperas de la cumbre, el zar Vlady Putin, en su histórica entrevista al Financial Times (27/06/19), había diagnosticado al "liberalismo" de "obsoleto" y expuesto la "fragmentación" cuando "la situación se ha vuelto definitivamente más dramática y explosiva" (https://bit.ly/2L0vAO6).

 

Michael Ivanovitch, en su escrito a CNBC –de fuertes vínculos con el complejo militar industrial de EU– comenta en forma temeraria, pero persuasiva, que "Trump extiende las bases para un nuevo orden mundial edificado alrededor de EU, China y Rusia" (https://cnb.cx/2xDZpeO).

 

Michael Ivanovitch ostenta lazos con el Olimpo de EU: prominente economista en la OCDE y "economista internacional" de la Reserva Federal de Nueva York.

 

Sustenta que Trump, al margen de la cumbre, acotó que "deseaba edificar buenas relaciones con Rusia y China", amén de haber sostenido "una extensa y amistosa discusión con el presidente ruso Vladimir Putin" sobre temas globales y regionales, así como las "maneras para mejorar y expandir los lazos bilaterales políticos y económicos".

 

Al día siguiente de la cumbre bilateral con el zar Vlady Putin, Trump se reunió con el mandarín Xi, quien "alabó el multilateralismo" y "criticó abruptamente el proteccionismo comercial en la sesión plenaria de apertura del G-20", asentando que anhelaba la "cooperación" y no la "fricción y la confrontación".

 

Michael Ivanovitch insiste que en la cumbre bilateral de Trump y Xi, que de facto eclipsó la cumbre general del G-20, acordaron "apartar las nuevas tarifas y dejar que Huawei compre productos de EU" (https://cnb.cx/2XioiM7).

 

Interpreta las dos cumbres bilaterales de Trump respectivamente con el zar Vlady Putin y con el mandarín Xi, que "señalan el inicio de un enfoque firme (sic) en su campaña de relección, donde una escaramuza (sic), o algo peor, con Rusia y China sería un evento devastador (¡mega-sic!) que lo dejaría como un jugador de un solo periodo", aun en el caso de "candidatos del Partido Demócrata carentes de inspiración (sic)".

 

Trump "vislumbra en forma correcta que buscar un pleito con Rusia y China es una amenaza existencial a la humanidad que los estadunidenses y el resto del mundo no apoyarían".

 

Michael Ivanovitch delinea en forma subliminal que, en caso de ser relegido Trump, su prioridad sería edificar un nuevo orden mundial con Rusia y China: curiosamente, los dos países que hoy son catalogados por Washington como "competidores estratégicos" dedicados a "socavar el orden mundial de EU".

 

Trump "busca soluciones pacíficas (sic) y negociadas con Rusia en Siria, Ucrania y Venezuela (sic)", como "zanahoria (sic)" para que Moscú "abra inmensas oportunidades para los negocios de EU". No suena descabellado cuando esa era la intención de Rex Tillerson: ex secretario de Estado con Trump y ex mandamás de ExxonMobil.

 

Ivanovitch comenta que la delegación de empresarios de EU fue una de las más nutridas en el Foro Económico de San Petersburgo.

 

Otro punto que alega Michael Ivanovitch es la influencia de Moscú en su asociación con la OPEP para estabilizar los precios del petróleo con el fin de impedir que la "Reserva Federal eleve las tasas de interés para evitar presiones inflacionarias impulsadas por la energía".

 

Coincide con Michael Ivanovitch tesis sobre el ineludible factor ruso con Irán (https://bit.ly/2xycO87), en "contraste con la postura de Gran Bretaña, Francia y Alemania" quienes colisionan con EU.

 

Michael Ivanovitch alega que China "ya es un desafío muy creíble al orden mundial estadunidense", por lo que Trump prefirió un "armisticio (sic) comercial dictado por consideraciones domésticas".

 

Sustenta que el primer ministro nipón, Shinzo Abe, merece elogios por haber lubricado el exitoso desenlace del G-20 en todas sus reuniones y concluye que la "arquitectura de la seguridad mundial" deja atrás la "opción binaria", por lo que Trump puede haber iniciado un proceso de "duradera paz mundial" sumada de "prosperidad económica".

 

¿Dónde queda India?

 

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Delcy Rodríguez conversa con Enrique Iglesias, enviado de la UE.  Imagen: EFE

Las conversaciones se realizan en Barbados

El opositor venezolano Juan Guaidó anunció el mismo día que retoma el diálogo con el gobierno de Maduro pero a la vez que buscará avanzar por la salida intervencionista al conflicto.

 

 El gobierno venezolano y la oposición regresaron al diálogo. El anuncio del reinicio de los acercamientos llegó una semana después de que el diputado Juan Guaidó anunciara que no reanudaría ningún diálogo. La noticia, en cambio, ratificó lo que el presidente Nicolás Maduro había sostenido al afirmar que los diálogos continuaban y que habría novedades que fueron finalmente confirmadas.

La delegación del gobierno llegó hoy por la mañana a Barbados, para “continuar con el diálogo de paz, auspiciado por el gobierno del Reino de Noruega e iniciado con la oposición venezolana el pasado 14 de mayo del presente año en curso”. La mesa de diálogo en Barbados es así la tercera instancia de acercamiento pública, dentro de un trabajo de varios meses de conversaciones que se mantuvo en privado, como lo afirmó Maduro al explicar la génesis de los primeros pasos en Oslo.

El comunicado del gobierno también condenó las declaraciones de Guaidó que “promueve la violencia, el insulto, la inconstitucionalidad y una retórica bipolar que no se corresponde con las pautas presentadas por los auspiciantes del diálogo y aceptadas por las partes el 25 de mayo de 2019”.

En efecto el día domingo Guaidó anunció que la Asamblea Nacional aprobará el pedido de ingreso al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar) y que luego deberán “construir el respaldo de los demás países de la región para este mecanismo cuya aprobación final pasará en la Organización de Estados Americanos (OEA)”. El Tiar, que es un pacto de defensa mutua interamericana suscrito en 1947, del cual se retiró Venezuela en el 2012 junto con Bolivia, Nicaragua y Ecuador, conlleva la posibilidad de solicitar la conformación de una coalición de fuerzas interamericanas para llevar adelante una intervención militar.

Guaidó anunció de esta manera en un mismo día que regresará al diálogo y que buscará avanzar por la salida intervencionista al conflicto. Detrás de esa aparente bipolaridad se encuentran las tensiones que existen dentro de una oposición heterogénea, en disputas internas, donde el sector de Guaidó necesita contener las diferentes posturas, tanto aquellas que acuerdan con un diálogo como con las que plantean que la única solución posible es la fuerza militar.

Además, el anuncio del pedido de reingreso al Tiar a la OEA forma parte de las cartas que la oposición busca poner sobre la mesa a la hora de un diálogo para sumar más capacidad a su correlación de fuerzas que no es mayor a la del primer acercamiento. Visto en término de negociación, los movimientos políticos realizados por ambos sectores desde el primer diálogo hasta la fecha han dado suma cero: se está en la misma asimetría de fuerzas a favor del gobierno en el plano nacional, con un empate a nivel internacional.

La cuestión Tiar tiene además varias aristas. Depende de la aprobación de la OEA que se ha visto sometida a fuertes tensiones -llegando al punto del retiro de la delegación de Uruguay en la 49 asamblea general realizada en Medellín a finales de junio- a partir del hecho de forzar el reconocimiento del enviado por Guaidó, mientras que el gobierno venezolano ya ha concretado su retiro del organismo.

Junto con eso aparece el segundo punto: ¿existe la posibilidad real de que se forme una coalición de fuerzas interamericanas para una salida militar? La respuesta, hasta el momento, a partir de un análisis de los principales países que deberían encabezar la acción, en particular Estados Unidos, Colombia y Brasil, indica que no. El anuncio del Tiar se parece más a un bluff para una negociación, es decir una amenaza sin respaldo real -como un truco de cartas- que a una posibilidad real de acción.

La agenda en Barbados no es pública. El comunicado oficial ha indicado que existe una “agenda de seis puntos aprobados desde marzo de este año”. El presidente Maduro ha anunciado por su parte, en varias oportunidades, que existe la posibilidad de que se den elecciones legislativas anticipadas, es decir este año en vez del 2020.

La oposición, por su parte, mantiene una unidad retórica con la fórmula: cese de la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres. El primer paso, es decir la salida de Maduro, no parece por el momento estar sobre la mesa posible de negociaciones para los posibles pasos más cercanos. ¿La oposición podría llegar a un acuerdo que no implique la salida del presidente sin en ese acto fragmentarse aún más y perder su credibilidad ante su base social? Es una de las muchas preguntas que existen y explican la crisis siempre abierta del bloque opositor.

Las declaraciones por parte de los voceros norteamericanos han sido mientras tanto de reafirmación del apoyo a Guaidó, así como de mensajes de sus principales operadores, como el asesor de seguridad, John Bolton, con dirección a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), y en particular a su ministro de defensa, Vladimir Padrino López, quien ha sido reafirmado en su puesto por el presidente el pasado domingo. Los intentos de fracturar la Fanb son uno de los principales frentes de desgaste donde la estrategia golpista centra sus ataques.

Las diferentes variables ocurren en simultáneo. El gobierno, aliados y mediadores internacionales apuestan al diálogo, como lo muestra Barbados y la llegada a Caracas del representante especial de la Unión Europea para Venezuela, Enrique Iglesias. La oposición, dirigida desde diferentes factores norteamericanos, mantiene el intento de salida por la fuerza al tiempo que se ve en la necesidad de sentarse a dialogar en vista de la distancia entre sus planes y los resultados obtenidos desde enero hasta la fecha.

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Médicos y maestros plantan cara al Gobierno de Hernández en Honduras

Tres meses de protestas han dejado seis muertos y más de 80 heridos por la represión contra las manifestaciones

 

Carlos Salinas Maldonado

México 8 JUL 2019 - 17:36 COT

La dermatóloga Ligia Ramos y sus colegas de la Plataforma Por la Defensa de la Salud y Educación en Honduras hacían el domingo una pausa en las protestas contra el Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández para analizar los datos de la epidemia de dengue que afecta al país centroamericano. Los médicos culpan al Ejecutivo por la negligencia en el manejo de la emergencia, que ha dejado decenas de muertos, la mayoría niños. Desde hace tres meses el sector de la salud y los maestros se han tomado las calles de Tegucigalpa y otras ciudades importantes del país en contra de un proceso de reformas impulsadas por Hernández que, dicen, pretenden privatizar los servicios públicos. La pausa por la peste de dengue sirve, también, para analizar los pasos a seguir en unas protestas que reclaman la renuncia del mandatario, que fue reelecto en 2017 en unas elecciones consideradas fraudulentas por la oposición. “Continuamos en movilización, pero con más precaución, porque no queremos más muertos y heridos”, afirma Ramos.

La médica hace referencia a las seis víctimas mortales y los más de 80 heridos por la represión que el Gobierno desató contra los manifestantes. Un informe de Amnistía Internacional publicado el viernes denuncia que el Ejecutivo de Hernández hizo uso de “la fuerza excesiva” para reventar las protestas, incluso ordenó el despliegue del Ejército, alegando motivos de seguridad. Los militares ingresaron a la Universidad Nacional violentando su autonomía y dispararon contra estudiantes. Hernández cuenta con la lealtad de las fuerzas militares y la élite económica que prefiere apostar por una estabilidad garantizada por la deriva autoritaria del mandatario. Las protestas, sin embargo, han continuado y analistas consultados en Tegucigalpa temen que el régimen aumente la represión.

La Conferencia Episcopal de Honduras ha afirmado en un comunicado publicado el sábado, que el Estado ha manejado de “forma incorrecta” la crisis, a la vez que acusó al Gobierno de violar la Constitución “cuantas veces convenga”. También señaló a los poderes del Estado de falta de independencia, con un Congreso “que se ha convertido en un teatro de pésimos actores, dándole la espalda al pueblo”. Los obispos exigen a las autoridades hallar una solución a través del diálogo. Este, sin embargo, se mantiene en la incertidumbre luego que médicos, maestros y estudiantes denunciaran el incumplimiento de nueve puntos que exigieron al Gobierno para sentarse a negociar, entre los que están el regreso de los militares a sus cuarteles, el cese de la represión, juicios justos y apegados a derechos para los detenidos en el marco de las protestas y la presencia de interlocutores extranjeros en la mesa de negociación.

“No hay disposición de negociar”, afirma Ramos. “Hernández impulsa un proyecto de privatización, pero ha encontrado una resistencia muy fuerte del sector salud y del magisterio. Este movimiento comenzó hace dos meses, la lucha ha sido fuerte y ahora la población, que esta en hartazgo porque no tiene garantías mínimas de sus derechos básicos, se ha unido. Por eso el movimiento ha agarrado mayor fuerza y pide la salida de Juan Orlando Hernández”.

Aunque el movimiento de médicos y maestros se ha montado sobre los hombros de los sindicatos organizados, observadores independientes ven difícil la supervivencia de la movilización social que se les unió para exigir la dimisión de Hernández, dada la falta de organización y liderazgo. “No ves un poder acompañando las protestas, como en el caso de Nicaragua, donde una parte de los empresarios y la Iglesia apoyan a los estudiantes que protestaron contra Ortega. La élite lo tiene muy a su favor todavía. Y más cuando cuentan con Estados Unidos como un aliado”, explica Eugenio Soza, sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. “El ciclo ya va a bajar, pero en el futuro puede haber nuevas olas de protestas por el rechazo a Hernández, un enorme malestar que está listo a que se encienda la llama de nuevo”, asegura en conversación telefónica con EL PAÍS.

Al analista le preocupa la demostración de fuerza del Ejecutivo de Hernández frente a las manifestaciones. Asegura que desde 2009, cuando fue derrocado en un golpe de Estado el expresidente Manuel Zelaya, "las manifestaciones cada vez son más radicales", pero también la respuesta del régimen “ha sido más agresiva”. Antes, dice, no se disparaba abiertamente a quienes protestaban, pero desde el golpe han muerto 117 personas en el marco de la violencia contra las movilizaciones. “Eso demuestra que el régimen está más dispuesto a reprimir”. En su informe del viernes Amnistía Internacional —que documentó las muertes en el marco de la represión a las últimas protestas— afirma que “el uso de las fuerzas militares para controlar las manifestaciones en todo el país ha dejado un saldo profundamente preocupante para los derechos humanos”, con el uso de “armas de fuego y armas menos letales, como gases lacrimógenos o balas de goma, provocando lesiones en decenas de personas. En total, seis personas han perdido la vida en este contexto desde el mes de abril, cuatro de ellas por arma de fuego a manos de las fuerzas de seguridad”.

El Gobierno de Hernández, afirma el analista Soza, “se sostiene porque tiene un excesivo control de las instituciones, las fuerzas armadas y la Policía, pero además cuenta con el poder mediático, empresarial y el apoyo de Estados Unidos, porque Honduras es de los países donde las élites están más subordinados a la embajada estadounidense, que ha permitido que Hernández llegue hasta donde está”. A pesar de ese contexto difícil, la médica Ramos asegura que continuarán con la presión en la calle. “La Plataforma es un proyecto para largo plazo, porque el objetivo es luchar por la calidad de la educación y salud pública en Honduras”.

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Kyriakos Mitsotakis, durante un mitin de campaña. / AFP / LOUISA GOULIAMAKI

Los 158 escaños alcanzados por Nueva Democracia en la Cámara sobre un total de 300 suponen su mejor resultado de los últimos doce años. Kyriakos Mitsotakis será el próximo presidente de Grecia.

 

 

El conservador Kyriakos Mitsotakis será el próximo presidente de Grecia. El país heleno ha apoyado masivamente la propuesta de Gobierno del partido que provocó la gran crisis económica que terminó en el rescate draconiano por parte de la Unión Europea. Cuatro años después del referéndum en el que la mayoría del país gritó "oxi" ("no" en griego) a la troika, hoy le han dicho "no" a Alexis Tsipras

Nueva Democracia consiguió algo más del 39% mientras que Syriza superó el 31%, seguidos de lejos por el partido de centro Kinal, sucesor del histórico Pasok, que rozó el 8%. Los 158 escaños alcanzados por Nueva Democracia en la Cámara sobre un total de 300 suponen su mejor resultado de los últimos doce años.

Syriza se quedó 8 puntos por detrás, pero obtendrá tan solo 86 escaños, una distancia que surge del bonus de 50 escaños que la ley electoral griega otorga al partido ganador -en teoría por última vez en estas elecciones-.

"Pedí un mandato fuerte y me lo han dado con generosidad. No defraudaré sus esperanzas", declaró Mitsotakis antes de acudir a la sede de su partido para darse un baño de masas.

Tsipras: "Nos vamos con la cabeza alta"

Tsipras describió su derrota como "el coste político" de las difíciles decisiones que tuvo que tomar durante estos años. Felicitó a Mitsotakis y le pidió que no desmantele los avances sociales que ha conseguido durante su mandato.

"Nos vamos con la cabeza alta. Hace cuatro años nos encargamos de un país al borde de la quiebra. Hoy dejamos un país libre (de rescates), en crecimiento y con reservas en sus cajas, con el interés de la deuda al mínimo histórico", afirmó Tsipras.

Vástago de una de las mayores dinastías políticas del país, Mitsotakis recoge así los frutos de una campaña en la que tildó a Tsipras de "traidor" y "mentiroso", dando fuelle al desencanto acumulado durante estos años.

Ahora se ha alzado como la nueva esperanza de la clase media con un programa que orbita en torno a la reducción de impuestos y el crecimiento de la economía.

Por su parte, Tsipras ha intentado demostrar en los últimos meses que, a pesar de haber claudicado ante los acreedores y haber suavizado algunas de sus posturas más radicales, aún tiene una agenda social de izquierdas.

Especialmente tras la derrota en las recientes elecciones europeas y locales, Syriza ha intentado convencer a los griegos de que gracias a su gestión la crisis humanitaria no llegó a más y que, tras tanto esfuerzo, se merecen la oportunidad de gobernar sin corsés.

Este domingo el indignado pueblo heleno ha demostrado que no comparte esta opinión y ha confiado mayoritariamente en un hombre que, entonces ministro, aplicó el segundo programa de rescate.

Participación muy baja

La participación, con un 57 %, fue una de las más bajas de la historia de la democracia griega, aunque superó ligeramente la de las elecciones de septiembre de 2015, tras el referéndum y la fractura de Syriza.

Muchos ciudadanos decidieron huir a la playa de la ola de calor que asoló Grecia hoy, lo que afectó a la participación en una jornada electoral que por lo demás fue tranquila.

Aunque la victoria de Nueva Democracia era de esperar -todos los sondeos indicaban una amplia ventaja-, la sorpresa del día la han dado la extrema derecha y el pequeño partido del exministro de Finanzas Yanis Varufakis.

Sorpresas de la extrema derecha y de Varufakis

Los neonazis de Amanecer Dorado quedaron sin representación en el Parlamento por primera vez desde su irrupción en 2012 tras quedarse por debajo del mínimo necesario del 3 %.

MeRA25, que bebe directamente de las ideas y personalidad de Varufakis y se presenta como un "frente griego patriótico de europeístas", consiguió entrar en el Parlamento con 9 escaños.

Syriza llegó al poder en 2015 como una alternativa a los anquilosados partidos tradicionales y una salida de izquierdas para los decepcionados con el Partido Socialista. La izquierda europea la adoptó como estandarte hasta que su evolución a alumno ejemplar de la Unión Europea se convirtió en un lastre.

Hoy, sin embargo, el líder de la formación de izquierdas Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, uno de los mayores aliados de Tsipras al comienzo de su mandato, mandó un mensaje de apoyo en el que resaltó "el coraje de gobernar con todos los poderes griegos y europeos en contra".

ATENAS

07/07/2019 18:59 Actualizado: 08/07/2019 08:25

AGENCIAS

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