EE UU: ¿Otra burbuja inmobiliaria? Entrevista

SHARMINI PERIES: Justo antes del colapso económico de 2007-2008 hubo varios indicadores económicos que podrían dar una idea de la catástrofe inminente. Si nos fijamos en la situación económica actual en los EE.UU., nos encontramos con muchos de estos mismos indicadores. Los precios de la vivienda están creciendo mucho. La deuda de las tarjetas de crédito ha comenzado a crecer de nuevo. El impago de préstamos para estudiantes ha aumentado, y los mercados de acciones y bonos han alcanzado su punto histórico más alto.


¿Estamos ante otra burbuja inmobiliaria como hace nueve años? Tengo conmigo a Michael Hudson para hablar de ello. Michael es profesor de Economía en la Universidad de Missouri, Kansas City. Y es el autor The Bubble and Beyond y Finance Capitalism and Its Discontent, Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy. Su libro más reciente es J is for Junk Economics.


Michael, unas 10 millones de familias perdieron sus hogares en la crisis de 2007 a 2008, y muchas de esas casas fueron compradas por los fondos buitres, como Blackstone. Los fondos buitres en realidad no revenden las viviendas que compraron, sino que las alquilan. Pero empecemos con los indicadores que me ha señalado en un correo electrónico, diciendo que podríamos estar ya en el umbral de otra crisis. Denos la esencia de esos indicadores y por qué predice eso.


MICHAEL HUDSON: Muchos de los indicadores pueden ser similares, pero el carácter de la crisis es muy diferente a la de 2008. Se menciona, por ejemplo, que los precios de bienes raíces superan sus niveles de 2008. Todo eso es cierto, pero como se acaba de señalar, 10 millones de personas perdieron sus hogares. Eso es lo que los economistas llaman "traspasar la vivienda de manos débiles a fuertes", y lo aplauden porque en lugar de que familias pobres, minorías, afroamericanos e hispanos compren viviendas que están mucho más allá de su capacidad de pagar la hipoteca, estas casas ya han sido perdidas o desahuciadas y Blackstone y otros fondos buitres las han comprado. Las compraron en efectivo.


La razón por la que lo hicieron así, en lugar de apalancar deuda, que es como la gente había comprado sus casas desde la Segunda Guerra Mundial, es que las tasas de interés son muy bajas. La Fed ha bajado los tipos de interés a cero (ZIRP) con el fin de volver a inflar una burbuja. Sin embargo, con estas bajas tasas de interés, Blackstone y otros fondos buitres, Wall Street, pueden hacer más dinero alquilando estas propiedades que vendiéndolas o especulando, o invirtiendo en el mercado de bonos.


El efecto es muy interesante. Hasta 2008, los alquileres en realidad bajaban. Cuanto más subían los precios de los bienes raíces, más caían los alquileres, porque el 17% del mercado era para “ciclistas”, especuladores que compraban una casa o un apartamento a crédito. Pensaron: vamos a comprar un condominio, una casa, vamos a esperar que el precio se infle. Todos estaban desesperados por encontrar a alguien para alquilar esos apartamentos, al menos para ayudarles a cubrir los intereses de las hipotecas.


El resultado fue que los alquileres cayeron. En este momento es todo lo contrario. Los alquileres suben, porque hay muchas menos propiedades disponibles, ya sea para comprar o para alquilar. La gente no puede permitirse el lujo de calificar para un préstamo bancario, por lo que no pueden permitirse el lujo de comprar una vivienda, y no pueden encontrar casas porque éstas han sido monopolizadas, tal vez el 20% en algunas áreas, por los fondos buitres, Blackstone y otros.


Mi amigo Gary Null, por ejemplo. Blackstone compró su edificio, rompieron la caldera, no encendían la calefacción, y le obligaron a cambiarse para vaciar la propiedad y tratar de aumentar el precio. Eso es en los bienes raíces comerciales. Estos chicos están poniendo de nuevo de moda la guerra de clases en los negocios.


Los precios de la vivienda están subiendo en Canadá y Australia, pero de nuevo: no se trata de una burbuja como antes. La estructura financiera se ha desplazado, en gran parte porque está siendo comprada por propietarios absentistas muy ricos en lugar de por la población en su conjunto. Por lo que la tasa de propiedad de la vivienda en Estados Unidos ha disminuido en alrededor de seis puntos porcentuales. Eso es alrededor del 10% de la población con vivienda, por lo que tenemos viviendas más allá de la capacidad de pago de la mayoría de los estadounidenses y más allá de lo que los bancos están dispuestos a prestar para comprar una casa.


¿Cómo beneficia esto a los titulares de la propiedad, al igual que a los propietarios de fondos buitres?


Pueden hacer grandes beneficios alquilando. Pueden obtener un 5, 10, 15%. Eso es mucho más dinero que en el mercado de bonos y es mucho más seguro que la bolsa, porque los precios de las acciones pueden bajar y las ventas de las empresas pueden bajar cuando la economía se contrae, pero la gente está desesperada por tener alojamiento. Es la única cosa que necesitan imperiosamente, así que los alquileres ahora están aumentando como porcentaje del presupuesto de las familias estadounidense. Suponen un 40% o un 50% de los ingresos en lugares como Nueva York, San Francisco, las zonas de alta renta del país.


¿Qué son los préstamos NINJA?


Esa es otra cosa que ha cambiado. Lo que calentaba y empujaba hacia arriba los precios en 2007 y 2008 eran préstamos a prestatarios sin ingresos, sin empleo, ni activos. Como Bill Black ha explicado, se trataba de préstamos en gran medida fraudulentos. Los defraudadores fueron los bancos. Los defraudadores eran las compañías hipotecarias que falseaban los ingresos de los compradores y prestaban la casi totalidad de la hipoteca.


Ahora sólo queda un tipo de mercado NINJA, y esos son los estudiantes. Los préstamos para estudiantes han sido los préstamos de más rápido crecimiento en el país. Suponen alrededor de $ 1.3 billones de dólares, más que los préstamos de las tarjetas de crédito, más que la mayoría de otros tipos de préstamos. Todo el mundo sabe que los estudiantes no son capaces de ganar lo suficiente para pagarlos, porque las tasas de morosidad de los préstamos estudiantiles crecen. No en las hipotecas. Están cayendo en las hipotecas – hipotecas de casas - pero están subiendo en los préstamos estudiantiles.


Pero los bancos sabían que no podrían pagar y el gobierno sabía que no podrían pagar, por lo que el gobierno hizo un acuerdo ventajoso para los bancos: “Se pueden hacer todos los préstamos a estudiantes que se deseen. Se les puede dar el dinero que se quiera para cualquier tipo de educación, incluso para una educación basura, para Universidades de filfa, o universidades con fines de lucro, como la universidad de Trump, y sabemos que los estudiantes van a quebrar, pero vamos a garantizar sus préstamos y garantizaremos unos tipos de interés más altos que en cualquier otro tipo de préstamo, porque sabemos que estos préstamos son de riesgo. Sabemos que no van a pagar, pero el gobierno va a asumir todo el riesgo y pagará como si el banco estuviera asumiendo el riesgo y como si estuviera haciendo un préstamo auténtico, pensando que será devuelto“.


Todo el escándalo de los préstamos estudiantiles es pura corrupción. Esto demuestra hasta que punto se han apropiado de las universidades y del sistema de préstamos del gobierno los bancos que dan los préstamos a expensas de los contribuyentes.


Michael, el gobierno federal ya garantizaba los préstamos estudiantiles, así que ¿cuando quiebran estos préstamos, su cobertura sale de las arcas públicas?


Sí. No sólo el préstamo, sino el préstamo con enormes intereses, más altos que los que los bancos pueden conseguir en cualquier otro tipo de préstamo, y multas muy duras por morosidad, por lo que los bancos están básicamente librándose de los mismos. Los beneficiarios finales, si se les puede llamar beneficiarios, son las universidades, porque el principio básico en el sector inmobiliario que aprendimos en 2008 fue que una casa vale lo que un banco está dispuesto a prestar.

Bueno, lo mismo es cierto para la educación.


Pero la educación vale mucho más que lo que un banco está dispuesto a prestar por ella. El banco prestará todo lo que cuesta, porque no hay riesgo, ¿Los bancos no tienen necesidad de preguntar si se trata de una educación de calidad? ¿Es este un préstamo educativo con el que el estudiante realmente va a ser capaz de obtener un trabajo después? O se trata de un préstamo a la Universidad Trump o un préstamo a una universidad con fines de lucro que no está realmente preparando al estudiante para ganar el suficiente dinero? Y ¿qué alternativas tiene el estudiante?


Lo que ha sucedido es que el precio de la educación ha crecido mucho porque los bancos están básicamente financiando un enorme crecimiento del precio que las universidades pueden cobrar por una educación. Si las universidades cobran más, un pregrado de la Universidad de Nueva York puede llegar a los $40.000 dólares y $ 200.000 anuales para un estudiante de odontología ... la pretensión es que cuanto más se paga, más se aprende. Pero eso no es lo que está sucediendo en absoluto.


Las universidades se han convertido en centros de lucro y no están contratando más profesores, están contratando más trabajadores a tiempo parcial, y están teniendo un enorme crecimiento en la gerencia y la alta dirección. Así que todos estos costes universitarios hinchados van al sistema de gestión, no a la enseñanza, no a los profesores, y no producen un buen producto.


La consecuencia de prestar a los estudiantes ha sido distorsionar el sistema educativo, convertir a las universidades, como la Universidad de Nueva York, en una gran empresa de bienes raíces. Están usando el dinero para comprar más bienes raíces, para construir todo tipo de cosas extrañas que no tienen nada que ver directamente con la enseñanza en clase. Así que, ¿cómo sorprendernos que los estudiantes no estén recibiendo suficiente educación para prepararlos para ganar dinero para pagar estos préstamos?


Michael, por último, quiero preguntarle, usted habla de una crisis lenta en lugar de una gran crisis como la que sufrimos en el período 2007-2008. Háblenos de eso.


El problema fue que en 2008 la economía estaba sobre-endeudada. La manera de resolver el problema fue hacer lo que las crisis suelen hacer: La mayoría de las crisis acaban con parte de la deuda, por lo que la recuperación comienza a partir de una economía con un nivel mucho más bajo de deuda. Pero la administración Obama, a pesar de que se había comprometido a cancelar deudas, nunca lo hizo. Apoyó a los bancos, y mantuvo todas las deudas en los libros de contabilidad, y la economía aún tiene toda la deuda acumulada que tenía en 2008. Y la deuda está creciendo.


El pasado fin de semana, por ejemplo, el New York Times lo celebró, diciendo con optimismo que la economía crece porque la deuda aumenta. Si nos fijamos en la Oficina Nacional de Investigación Económica, sus economistas consideran con “optimismo” esa nueva deuda, porque suponen que toda deuda es voluntaria. Pero la gente no elige voluntariamente estar tan endeudada: son tan pobres que tienen que recurrir a endeudarse con la tarjetas de crédito y pedir más dinero prestado a los bancos.


El hecho es que las personas no se endeudan porque sean optimistas sobre la economía. Piden prestado porque no pueden permitirse el lujo de llegar a fin de mes y pagar su vivienda y pagar por su educación sin endeudarse. Y tienen que pagar tanto dinero en servicio de la deuda que no pueden permitirse el lujo de comprar bienes y servicios.
Si se da un paseo alrededor de la Universidad de Nueva York, por ejemplo, que solía ser una zona próspera, la calle 8 y las grandes calles comerciales verá que hay muchos negocios que están tapiados. Los escaparates están cerrados. Nadie entra en ellos, porque nadie puede permitirse el lujo de ir a comer fuera o comprar libros o incluso comprar zapatos y ropa como antes en estas calles comerciales, porque tienen que pagar más por su educación como consecuencia de unos préstamos estudiantiles irresponsables.


Michael Hudson, es un antiguo economista de Wall Street. Distinguido profesor e investigador de la Universidad de Missouri, en la ciudad de Kansas (UMKC), es autor de numerosos libros, incluidos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (nueva edición en Pluto Press, 2002). Su nuevo libro es: Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy (edición digital de CounterPunch).

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Veinte años sin el padre de la pedagogía de la liberación

En La Habana (Cuba), en mayo de 1997, la segunda edición del “Encuentro Iberoamericano Cultura y Desarrollo: retos y estrategias” tenía como conferencista principal al maestro Paulo Freire. Ese fue uno de los motivos que me llevó de nuevo a la capital cubana. El otro, o los otros, mi cercanía sentimental e intelectual con la Revolución Cubana y sus propuestas sociales y políticas.


Aquel congreso ha podido pasar a la historia por muchas cosas, para mí se quedó colgado en el tiempo con la ilusión incumplida de haber podido compartir con el maestro de la pedagogía latinoamericana. Falleció el 2 de mayo de ese año, días antes de un evento que se quedó huérfano y que, pese a todo, fue toda una experiencia académica.


El 19 de septiembre de 1921 nacía en Recife (Brasil) Paulo Reglus Neves Freire. Su pensamiento pedagógico, fundamentalmente político, promovió una educación de perfil humanista que buscaba que el ser humano se integrara en su realidad. Su pedagogía del oprimido estaba unida a la toma de conciencia crítica para romper las ataduras del poder y transformar la sociedad.


Acreedor en 1986 del premio internacional ‘Paz y Educación’ de la UNESCO y reconocido por la Organización de Estados Americanos (OEA) con el premio Andrés Bello como “educador del continente”. Una veintena de universidades de todo el mundo le han concedido el doctorado ‘honoris causa’.


El 19 de septiembre de 2013, día en que hubiera cumplido 92 años, la Universidad Federal de Pernambuco inauguró una escultura suya en bronce a tamaño real obra del artista Abelardo da Hora, amigo personal de Freire. Era la primera estatua dedicada al declarado “patrono de la educación brasileña” y símbolo del Movimiento Pedagógico Latinoamericano.


Siempre se ha dicho que en el pedagogo brasileño se juntan vida, obra y pensamiento. Su ideario ha alimentado a varias generaciones de pensadoras e intelectuales de todo el mundo. En su texto Pedagogía del oprimido, el maestro afirma: “La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá, pues, dos momentos distintos, aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.”


Sus propuestas pedagógicas combatían la educación bancaria, aquella en la que un docente “ilustrado” les transmite conocimiento a unos “alumnos” sin luz que se llenan de datos y hechos sin criterio y sin contexto impidiéndoles tener un pensamiento crítico. Para ello propone una educación problematizadora que cuestione el statu quo y que plantea la enseñanza como un diálogo en un proceso en el que educador y educando comparten y aprenden entre sí. En esa conversación, la palabra es acción y reflexión. Una dupla indisoluble sin la que no es posible la transformación del mundo. Si solamente fuera acción no permitiría el diálogo, y si sólo se queda en reflexión se vuelve palabrería.


Sus métodos parten de la cultura popular y se alimentan de la práctica social. Para Freire es fundamental trabajar la pedagogía de la pregunta: “Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho.” Pretendía evitar que se perdiera la curiosidad, base del aprendizaje, y recuperar el interés por cuestionarse y revivir las preguntas para conocer y educarse.


La sencillez de sus palabras las hace casi perogrulladas, pero él fue quien las puso en verdaderas propuestas innovadoras de la educación existente. Hizo fácil lo difícil al expresar cosas tan evidentes como que “Enseñar exige saber escuchar”; “La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados “ignorantes” son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una ‘cultura del silencio’”; “Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre”, o “Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra”.


Para Freire había que leer el mundo antes de leer las palabras, pensaba que era necesario conocer el contexto y sus implicaciones. Su pensamiento se puede definir en una afirmación categórica que sigue siendo pertinente en un hoy en el que nos pretenden homogeneizar a partir del edu-entretenimiento: “la educación como práctica de la libertad.”

Contraponiendo la educación para el hombre-sujeto frente a la impuesta educación para el hombre-objeto.
En el libro escrito a dos voces entre Freire y Faundez plantean que: “El movimiento perenne de la pregunta nos sitúa en un horizonte de conversación, intercambio, visibilidad y reconocimiento de otras voces no presentes en el diálogo pero que están vinculadas con él, en ese transcurso, difícil pero necesario, complejo pero ineludible, singular y colectivo, de construir una palabra colectiva.”


Cuando en ese mismo texto Freire habla del sueño de reinventar la sociedad, afirma: “el sueño sólo será posible en la medida en que descanse en una comprensión rigurosa del presente que, al ser profundamente modificado, hace viable la concreción del sueño.” Su sueño debería ser el sueño de toda persona hoy, sin distinción de ningún tipo, en cualquier lugar del mundo: “crear una sociedad en la que una minoría no explote a las mayorías (...) en la que preguntar sea un acto común, diario (...) en la que la participación permanente sea una forma de ser del pueblo, junto con su responsabilidad social y política.”


Como señaló en su Pedagogía de la esperanza: “No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza.”
Para terminar, “si la educación es a la vez un acto político, un acto de conocimiento y un acto creador” comuniquémoslo, hagamos política, promovamos la educación liberadora y creemos y creamos que es posible un cambio social para mejorar la situación de las mayorías oprimidas.


Pueden ampliar información y conocimientos en la web del Instituto Paulo Freire de Brasil.

 

04 May 2017

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El “aparato” en París: el agente de la CIA y presidente del Congreso para la Libertad Cultural Michael Josselson (centro) en un almuerzo de trabajo con John Clinton Hunt y Melvin Lasky (dcha.)

 

Se suele asumir que los intelectuales tienen poco o ningún poder político. Subidos en su privilegiada torre de marfil, desconectados del mundo real, enredados en debates académicos sin sentido sobre minucias, o flotando en las nubes abstrusas de la teoría de altos vuelos, se suele retratar a los intelectuales como separados de la realidad política e incapaces de tener cualquier impacto significativo sobre ella. Pero la Agencia Central de Inteligencia (CIA) piensa de otra forma.

De hecho, el organismo responsable de planificar golpes de Estado, cometer asesinatos y manipular clandestinamente a gobiernos extranjeros no solo cree en el poder de la teoría, sino que asignó importantes recursos para mantener un grupo de agentes secretos dedicados a estudiar a fondo lo que algunos consideran la teoría más recóndita e intricada jamás producida. Un documento de investigación escrito en 1985 y que recientemente ha sido desclasificado y publicado con ligeras adaptaciones, haciendo uso de la Ley de Libertad de Expresión, revela que la CIA dispuso de agentes dedicados a estudiar las complejas e influyentes teorías asociadas a los autores franceses Michel Foucault, Jacques Lacan y Roland Barthes.

La imagen de unos espías estadounidenses reuniéndose con asiduidad en cafés parisinos para estudiar y comparar notas sobre los popes de la intelectualidad francesa puede chocar a quienes asumen que este grupo de intelectuales eran lumbreras cuya sobrenatural sofisticación no podría caer en una trampa tan vulgar, o que, por el contrario, no eran sino charlatanes de retórica incomprensible con poco o ningún impacto en el mundo real. Sin embargo, no sorprenderá a quienes están familiarizados con la prolongada y continua utilización de recursos de la CIA en la guerra cultural global, incluyendo el respaldo a sus formas más vanguardistas, lo que ha quedado bien documentado gracias a investigadores como Frances Stonor Saunders, Giles Scott-Smith y Hugh Wilford (yo he realizado mi propia contribución con el libro Radical History & the Politics os Art).

Thomas W. Braden, antiguo supervisor de las actividades culturales de la CIA, explicaba el poder de la guerra cultural de la agencia en un relato sincero y bien informado publicado en 1967: “Recuerdo el inmenso placer que sentí cuando la Orquesta Sinfónica de Boston [que contaba con el respaldo de la CIA] ganó más elogios para EE.UU. en París de los que pudieran haber ganado John Foster Dulles [i] o Dwight D. Eisenhower con cien discursos”. No se trataba, de ninguna manera, de una operación liminal o sin importancia. De hecho, como sostenía acertadamente Wilford, el Congreso para la Libertad Cultural con sede en París, que posteriormente resultó ser una organización tapadera de la CIA en tiempos de la Guerra Fría, fue uno de los principales patrocinadores de la historia mundial y prestó apoyo a una increíble gama de actividades artísticas e intelectuales. Contaba con oficinas en 35 países, publicó docenas de prestigiosas revistas, participaba en la industria editorial, organizó conferencias y exposiciones artísticas de alto nivel, coordinaba actuaciones y conciertos y proporcionó generosa financiación a diversos premios y becas culturales, así como a organizaciones encubiertas como la Fundación Farfield.

La agencia de inteligencia consideraba que la cultura y la creación teórica eran armas cruciales del arsenal global dirigido a perpetuar los intereses estadounidenses en todo el mundo. El documento de investigación de 1985 recién publicado, titulado “Francia: la deserción de los intelectuales de izquierda”, examina –indudablemente con el fin de manipularla– a la intelectualidad francesa y el papel fundamental que desempeñaba en la configuración de las tendencias que generan la línea política. El informe, a la vez que sugería que en la historia de la intelectualidad francesa existía un equilibrio ideológico relativo entre la izquierda y la derecha, destaca el monopolio de la izquierda en la era inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial –al que, como sabemos, se oponía de modo furibundo la CIA– a causa del papel fundamental que jugaron los comunistas en la resistencia al fascismo y que, en último término, permitió ganar la guerra. Aunque la derecha estaba enormemente desacreditada a causa de su contribución directa a los campos de exterminio nazis, así como su agenda xenófoba, anti-igualitaria y fascista (según las propias palabras de la CIA), los agentes secretos anónimos que escribieron el borrador del informe resumen con palpable regocijo el retorno de la derecha a partir de los inicios de la década de los setenta.

Más concretamente, los guerreros culturales clandestinos aplauden lo que consideran un movimiento doble que contribuyó a que los intelectuales apartaran a Estados Unidos del centro de sus críticas y las dirigieran a la Unión Soviética. Por parte de la izquierda se produjo una desafección gradual hacia el estalinismo y el marxismo, una progresiva retirada de los intelectuales radicales del debate público y un alejamiento teórico del socialismo y del partido socialista. Más hacia la derecha, los oportunistas ideológicos a los que se denominaba Nuevos Filósofos y los intelectuales de la Nueva Derecha lanzaron una campaña mediática descarada de difamación contra el marxismo.

Mientras otros tentáculos de la organización de espionaje de alcance mundial se dedicaban a derribar gobiernos elegidos democráticamente, a proporcionar servicios de inteligencia y financiación a dictadores fascistas y a apoyar escuadrones de la muerte de extrema derecha, el escuadrón parisino de la CIA recogía información sobre el giro hacia la derecha que estaba teniendo lugar en el mundo y que beneficiaba directamente a la política exterior de EE.UU. Los intelectuales simpatizantes de la izquierda de la posguerra fueron abiertamente críticos con el imperialismo estadounidense. La influencia en los medios de comunicación que ejercía la crítica marxista sin pelos en la lengua de Jean Paul Sartre y su notable papel –como fundador de Libération– a la hora de revelar la identidad del responsable de la CIA en París y de docenas de agentes encubiertos fue seguida de cerca por la Agencia y considerada un grave problema.

Por el contrario, el ambiente antisoviético y antimarxista de la emergente era neoliberal sirvió para desviar el escrutinio público y proporcionó una excelente excusa para las guerras sucias de la CIA, al “dificultar en extremo cualquier oposición significativa de las élites intelectuales a las políticas estadounidenses en América Central, por ejemplo”. Greg Grandin, uno de los más destacados historiadores de Latinoamérica, resumió perfectamente esta situación en su libro The Last Colonial Massacre (La última masacre colonial):

“Aparte de realizar intervenciones notoriamente desastrosas y letales en Guatemala en 1954, República Dominicana en 1965, Chile en 1973 y El Salvador y Nicaragua en los ochenta, Estados Unidos ha prestado apoyo financiero, material y moral silencioso y continuo a estados terroristas asesinos y contrainsurgentes [...] Pero la enormidad de los crímenes de Stalin aseguraba que dichas historias sórdidas, por muy convincentes, rigurosas o condenatorias que fueran, no interfirieran en la fundación de una visión del mundo comprometida con el papel ejemplar de Estados Unidos en la defensa de lo que ahora conocemos como democracia”.

Este es el contexto en el que los mandarines enmascarados elogian y apoyan la incesante crítica que una nueva generación de pensadores antimarxistas como Bernard-Henri Levy, André Glucksmann y Jean-François Revel desencadena contra “la última camarilla de eruditos comunistas” (compuesta, según los agentes anónimos, por Sartre, Barthes, Lacan y Louis Althuser). Dada la inclinación izquierdista de aquellos antimarxistas en su juventud, constituyen el modelo perfecto para construir las narrativas falaces que fusionan una pretendida evolución política personal con el avance continuo del tiempo, como si la vida individual y la historia fueran simplemente una cuestión de “evolución” y de reconocer que la transformación social igualitaria es algo del el pasado, personal e histórico. Este derrotismo condescendiente y omnisciente no solo sirve para desacreditar nuevos movimientos, particularmente aquellos liderados por los jóvenes, sino que también caracteriza de forma errónea los éxitos relativos de la represión contrarrevolucionaria como progreso natural de historia.

Incluso teóricos no tan opuestos al marxismo como estos intelectuales reaccionarios contribuyeron de modo significativo a la atmósfera de desencanto hacia el igualitarismo transformador, al alejamiento de la movilización social y al “cuestionamiento crítico” desprovisto de puntos de vista radicales. Esto es crucial para comprender la estrategia general de la CIA en sus amplias y poderosas iniciativas para desmantelar a la izquierda cultural en Europa y otros lugares. Reconociendo la dificultad de abolirla por completo, la organización de espionaje más poderosa del mundo ha pretendido apartar la cultura de izquierdas de las políticas decididamente anticapitalistas y transformadoras y redirigirla hacia posiciones reformistas de centro-izquierda, menos abiertamente críticas con la política interna y la política exterior de Estados Unidos. En realidad, tal y como ha demostrado minuciosamente Saunders, la Agencia continuó las políticas del Congreso liderado por McCarthy en la posguerra con el fin de apoyar y promover de manera directa aquellos proyectos que desviaban a productores y consumidores de la izquierda decididamente igualitaria. Amputando y desacreditando a esta última, aspiraba también a fragmentar a la izquierda en general, dejando lo que quedaba del centro-izquierda con un mínimo poder y apoyo público (y a la vez potencialmente desacreditada a causa de su complicidad con la política del poder de las derechas, un tema que continúa extendiéndose como una plaga por los partidos institucionalizados de la izquierda).

Es en este contexto donde debemos situar la afición de la agencia de inteligencia por las narrativas de conversión y su profundo aprecio por los “marxistas reformados”, un leitmotiv transversal al informe de investigación sobre los teóricos franceses. “A la hora de socavar el marxismo –escriben los agentes infiltrados– son aún más eficaces aquellos intelectuales convencidos, dispuestos a aplicar la teoría marxista en las ciencias sociales, pero que acaban por rechazar toda la tradición marxista”. Citan en particular la enorme contribución realizada por la Escuela de los Annales, de historiografía y estructuralismo –especialmente Claude Lévi-Strauss y Foucault– a la “demolición crítica de la influencia marxista en las ciencias sociales”. Foucault, a quien se refieren como “el pensador francés más profundo e influyente”, es especialmente aplaudido por su elogio de los intelectuales de la Nueva Derecha, cuando recuerda a los filósofos que “la teoría social racionalista de la Ilustración y la era Revolucionaria del siglo XVIII ha tenido consecuencias sangrientas”. Aunque sería un error echar por tierra las políticas o los efectos políticos de cualquiera basándose en una sola posición o resultado, el izquierdismo antirrevolucionario de Foucault y su perpetuación del chantaje del Gulag –es decir, la afirmación de que los movimientos expansivos radicales que pretenden una profunda transformación social y cultural solo resucitan la más peligrosa de las tradiciones– están perfectamente en línea con las estrategias generales de guerra psicológica de la agencia de espionaje.

La interpretación que realiza la CIA de la obra teórica francesa debería servirnos para reconsiderar la apariencia chic que ha acompañado gran parte de su recepción por el mundo anglófono. Según una concepción estatista de la historia progresiva (que por lo general permanece ciega a su teleología implícita), la obra de figuras como Foucault, Derrida y otros teóricos franceses de vanguardia suele asociarse intuitivamente a una crítica profunda y sofisticada que presumiblemente va más allá de cualquier relación con el socialismo, el marxismo o las tradiciones anarquistas. No cabe duda y es preciso resaltar que el modo en que el mundo anglófono acogió la obra de los teóricos franceses, como acertadamente ha señalado John McCumber, tuvo importantes implicaciones políticas como polo de resistencia a la falsa neutralidad política, las tecnicidades cautelosas de la lógica y el lenguaje, o al conformismo ideológico puro activo en las tradiciones de la filosofía anglo-americana apoyada por [el senador] McCarthy. No obstante, las prácticas teóricas de aquellas figuras que dieron la espalda a lo que Cornelius Castoriadis denominó la tradición de la crítica radical –la resistencia anticapitalista y antiimperialista– ciertamente contribuyeron al alejamiento ideológico de la política transformadora. Según la propia agencia de espionaje, los teóricos posmarxistas franceses contribuyeron directamente al programa cultural de la CIA destinado a persuadir a la izquierda de inclinarse hacia la derecha, al tiempo que desacreditaban el antiimperialismo y el anticapitalismo, creando así un entorno intelectual en el cual sus proyectos imperialistas pudieran medrar sin ser estorbados por un escrutinio crítico serio por parte de la intelectualidad.

Como sabemos gracias a las investigaciones realizadas sobre los programas de guerra psicológica de la CIA, la organización no solo ha vigilado e intentado coaccionar a los individuos, sino que siempre ha intentado comprender y transformar las instituciones de producción y distribución cultural. De hecho, su estudio sobre los teóricos franceses señala el papel estructural que desempeñan las universidades, las editoriales y los medios de comunicación en la formación y consolidación de un ethos político colectivo. En las descripciones que, como el resto del documento, deberían invitarnos a pensar críticamente sobre la actual situación académica del mundo anglófono y otros lugares, los autores del informe destacan cómo la precarización del trabajo académico contribuye al aniquilamiento del izquierdismo radical. Si los izquierdistas convencidos no podemos asegurarnos los medios materiales para desarrollar nuestro trabajo, o si se nos obliga más o menos sutilmente a ser conformistas para conseguir empleo, publicar nuestros escritos o tener un público, las condiciones estructurales que permitan la existencia de una comunidad izquierdista resuelta se ven debilitadas. Otra de las herramientas utilizadas para conseguir este fin es la profesionalización de la educación superior, que pretende transformar a las personas en eslabones tecnocientíficos integrados en el aparato capitalista, más que en ciudadanos autónomos con herramientas solventes para la crítica social. Los mandarines teóricos de la CIA alaban, por tanto, las iniciativas del gobierno francés por “presionar a los estudiantes para que se decidan por estudios técnicos y empresariales”. También señalan las contribuciones realizadas por las grandes casas editoriales como Grasset, los medios de comunicación de masas y la moda de la cultura americana para lograr una plataforma postsocialista y antigualitaria.

¿Qué lecciones podemos extraer de este informe, especialmente en el contexto político en que nos encontramos, con su ataque continuo a la intelectualidad crítica?

En primer lugar, el informe debería servirnos para recordar convincentemente que si alguien supone que los intelectuales no tienen ningún poder y que nuestras orientaciones políticas carecen de importancia, la organización que se ha convertido en uno de los agentes más poderosos del mundo contemporáneo no lo ve así. La Agencia Central de Inteligencia, como su nombre irónicamente sugiere, cree en el poder de la inteligencia y de la teoría, algo que deberíamos tomarnos muy seriamente. Al presuponer erróneamente que el trabajo intelectual sirve de poco o de nada en el “mundo real”, no solo malinterpretamos las implicaciones prácticas del trabajo teórico, sino que corremos el riesgo de hacer la vista gorda ante proyectos políticos de los que fácilmente podemos convertirnos en embajadores culturales involuntarios. Aunque es verdad que el Estado-nación y el aparato cultural francés proporcionan a los intelectuales una plataforma pública mucho más significativa que muchos otros países, la obsesión de la CIA por cartografiar y manipular la producción teórica y cultural en otros lugares debería servirnos a todos como llamada de atención.

En segundo lugar, en la actualidad los agentes del poder están particularmente interesados en cultivar una intelectualidad cuya visión crítica esté atenuada o destruida por las instituciones que los patrocinan basadas en intereses empresariales y tecnocientíficos, que equipare las políticas de izquierda-derecha con lo “anticientífico”, que relacione la ciencia con una pretendida –pero falsa– neutralidad política, que promueva los medios de comunicación que saturan las ondas hertzianas con cháchara conformista, aísle a los izquierdistas convencidos de las principales instituciones académicas y de los focos mediáticos y desacredite cualquier llamamiento al igualitarismo radical y a la transformación ecológica. Idealmente, intentan nutrir una cultura intelectual que, si es de izquierdas, esté neutralizada, inmovilizada, apática y se muestre satisfecha con apretones de manos derrotistas o con la crítica pasiva a la izquierda radical movilizada. Esa es una de las razones por las que podemos considerar a la oposición intelectual al izquierdismo radical, que predomina en el mundo académico estadounidense, una postura política peligrosa: ¿acaso no es cómplice directa de la agenda imperialista de la CIA en todo el mundo?

En tercer lugar, para contrarrestar este ataque institucional a la cultura del izquierdismo resolutivo, resulta imperativo resistir la precarización y profesionalización de la educación. Similar importancia tiene la creación de esferas públicas que posibiliten un debate realmente crítico y proporcionen una amplia plataforma para aquellos que reconocen que otro mundo no solo es posible, sino necesario. También necesitamos unirnos para contribuir a la creación o el mayor desarrollo de medios de comunicación alternativos, diferentes modelos de educación, instituciones alternativas y colectivos radicales. Es vital promover precisamente aquello que los combatientes culturales encubiertos pretenden destruir: una cultura de izquierdismo radical con un marco institucional de apoyo, un amplio respaldo público, una influencia mediática prevalente y un amplio poder de movilización.

Por último, los intelectuales del mundo deberíamos unirnos para reconocer y aprovechar nuestro poder con el fin de hacer todo lo posible para desarrollar una crítica sistémica y radical que sea tan igualitaria y ecológica como anticapitalista y antiimperialista.

Las posturas que uno defiende en el aula o públicamente son importantes para establecer los términos del debate y marcar el campo de posibilidades políticas. En oposición directa a la estrategia cultural de fragmentación y polarización de la agencia de espionaje, mediante la cual ha pretendido amputar y aislar a la izquierda antiimperialista y anticapitalista, deberíamos, a la vez que nos oponemos a las posiciones reformistas, federarnos y movilizarnos, reconociendo la importancia de trabajar juntos –toda la izquierda, como Keeanga-Yamahtta nos ha recordado recientemente– para cultivar una intelectualidad verdaderamente crítica.

En lugar de pregonar o lamentar la impotencia de los intelectuales, deberíamos utilizar la aptitud para decir la verdad a los poderosos, trabajando juntos y movilizando nuestra capacidad de crear colectivamente las instituciones necesarias para un mundo de izquierdismo cultural. Porque solo en un mundo así, y en las cámaras de resonancia de inteligencia crítica que provoque, será posible que las verdades expresadas sean realmente escuchadas y se produzca el cambio de las estructuras de poder.


Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

 


Nota:


[1] Secretario de Estado con el presidente Eisenhower entre 1953 y 1959.
(Tomado del Blog Cultura y Resistencia)

 

 

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Agentes de la Patrulla Fronteriza y policías estatales de Texas recogen paquetes de mariguana durante un decomiso el 15 de marzo de 2017 en McAllen, Texas

 

Los economistas de la Universidad de Princeton, Anne Case y Angus Deaton, premio Nobel de Economía en 2015, en una perturbadora publicación en The Brookings Institution (https://goo.gl/QoVzTY), de la primavera 2017, que ha impactado en los multimedia de Estados Unidos (EU), demuestran que los blancos no-hispanos estadunidenses de edad mediana (de 45 a 54 años) menos educados fallecen en forma desproporcionada debido a una mayor incidencia de las muertes por desesperación ( despair deaths) –que se subsumen en sobredosis de drogas, enfermedades alcohólicas y suicidios–, quienes exhiben mayor desempleo y menos oportunidades de encontrar trabajo.

La nueva publicación es continuación de una previa de los mismos autores en Proceed ing of International Academy Science de 2015, Creciente morbilidad y mortalidad en la edad mediana de los estadunidenses blancos no-hispanos en el siglo 21 (https://goo.gl/j73664), que, con solo 15 años de seguimiento, extrapola en forma dramática una tendencia que se agudizará durante todo el siglo.

En una entrevista, Deaton sentencia que se trata de una historia del colapso de la clase trabajadora blanca cuando el mercado laboral se ha volteado en su contra.

A mi juicio, ello explica la ignominiosa erección del muro Trump que comporta varios aspectos multifactoriales: guerra demográfica de los supremacistas blancos –primordialmente, de los desempleados–; guerra contra la importación de heroína que controla(ba) El Chapo Guzmán (https://goo.gl/pXbGgX); y un asunto de seguridad nacional (https://goo.gl/EuXq6L), además de propiciar un suculento negocio para la empresa constructora de muros de Israel, desde Gaza hasta Texas: Magal Security Systems (https://goo.gl/42MypD).

Más allá del vulgar reduccionismo mercantilista al que son adictos los fracasados economistas aldeanos del “México neoliberal itamita”, el trumponomics –que comporta una inversión de un millón de millón de dólares en manufactura/infraestructura– está destinado no solamente a la creación de empleos de los blancos abandonados y víctimas de una carnicería (Trump dixit), sino, también, a la lucha contra las muertes de la desesperación que generó y exacerbó la depredadora globalización que ha aniquilado a las clases medias, primordialmente de raza blanca, desde Gran Bretaña hasta EU, lo cual catalizó el Brexit y su hermano simbiótico del trumpismo a los dos lados del noratlántico anglosajón.

Nada menos que el tres veces candidato presidencial, muy cercano al defenestrado Nixon, del ala paleo-conservadora del Partido Republicano, Pat Buchanan, explaya en forma prístina el fenómeno del trumpismo y su corolario, el trumponomics, lo cual, a su juicio, le concedió el triunfo presidencial: Trump vio a la parte del centro (Middle) de EU recular (sic) por el cambio demográfico fomentado por las invasiones del Tercer (sic) Mundo, y prometió frenarlas. Mientras nuestras trasnacionales quemaban incienso en el altar de la economía global, Trump visitó a las víctimas de la clase trabajadora. Y aquellos estadunidenses olvidados en Pennsylvania, Ohio, Michigan y Wisconsin le respondieron y siguieron su mantra: EU primero (https://goo.gl/6GfB67).

El estudio de los dos economistas de Princeton es sumamente revelador porque se concentra en un segmento de edad mediana de los blancos no-hispanos cuando otros estudios sobre la sobredosis de heroína/fentanilo prevalece en el segmento de los pudientes jóvenes blancos millennials: nacidos después de 1980 y la primera generación del nuevo milenio (https://goo.gl/dt6bo9).

Siempre me he rebelado a la dictadura semántica de la racista y clasista Oficina del Censo de EU que en forma incorrecta utiliza hispano en lugar del más correcto término de latino.

Si el factor de la no-educación brilla intensamente en el deterioro de la salud física y mental de los desempleados blancos no-hispanos, en el segmento de los millennials blancos no es el común denominador ya que sus drogadictos pertenecen a la clase pudiente y universitaria.

Los autores colocan en la picota a los opiáceos, pero no se les escapa que la causa principal es la globalización.

Un tuit de Buzz Feed News sintetiza uno de los hallazgos del estudio: la tasa de mortalidad para los blancos de edad mediana sin estudios universitarios se ha disparado en la pasada década, pese a que las tasas de muerte para los afroamericanos y los hispanos han continuado a declinar.

La ausencia de salarios estables y bien pagados para este segmento de blancos ha provocado estragos mentales: dolor, distrés y disfunción social que se han exacerbado debido a la falta de solución de su causal.

Las muertes por desesperación se acompañan de una participación reducida de la fuerza laboral, decremento en las tasas de matrimonio e incrementos en reportes de pobre salud física y mental que carecen de apoyos socioeconómicos: el efecto combinado significa que las tasa de mortalidad de los blancos con un grado no mayor a secundaria, que eran alrededor de 30 por ciento menos que las tasas de mortalidad de los afroamericanos en 1999, creció 30 por ciento más que los afroamericanos en 2015. ¡Vaya drama!

Las muertes por desesperación van de la mano con una disminución en el progreso contra la mortalidad de las enfermedades cardiacas y el cáncer, los dos máximos asesinos de la mediana edad.

Según Chicago Tribune, esta dinámica ayudó a alimentar el ascenso del presidente Donald Trump, quien ganó un amplio apoyo entre los blancos con sólo un diploma de secundaria (https://goo.gl/6sJJPH).

El grave problema se acentúa debido a que al unísono de la automatización/robotización, los desempleados blancos sin estudios universitarios recibirán ingresos menores en el futuro.

Aquí se derrumba el mito de que los desempleados blancos sin educación universitaria no ocuparían los trabajos de faena que ejercen los miserables migrantes latinos, ya que, como se desprende del estudio de marras, la tendencia consistente de que el segmento de hombres que padecen la muerte por desesperación desciende cada vez más los escalones degradantes de trabajos menos calificados.

Chicago Tribune explaya que en otras investigaciones han encontrado que los estadunidenses con sólo diplomas de secundaria tienen menos probabilidad de casarse o de comprar un hogar, pero que tienen más probabilidad de divorciarse si llegaran a casarse, lo que, a juicio de Deaton, toda esta constelación sico-socio-económica adversa encamina a la desesperación de los afectados.

Los puntos geográficos más golpeados incluyen los estados de los Apalaches, como West Virginia y Kentucky, que también abarcan áreas como Maine, Baltimore y la parte oriental (sic) del estado de Washington, cuyos patrones son evidentes en los sectores rurales y pequeños condados como algunas amplias áreas metropolitanas.

En forma comparativa, el mismo segmento estudiado en Europa con educación limitada ha reducido sus tasas de muerte, lo cual se atribuye a sus programas sociales (sic) y a su red de seguridad (sic) social.

Se asienta que la perniciosa globalización es misántropa, depredadora, inicua y antibiológica.

 

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Educación popular y formación política: enseñanzas de Marx

 

Si bien puede parecer redundante o conocido, es importante recuperar cómo la larga tradición del marxismo revolucionario supo tener a lo formativo y a la educación popular como algo central en su derrotero militante. En especial porque aunque suene paradójico, en coyunturas adversas como la que vivimos en América Latina, o en momentos donde la movilización popular nos encuentra de manera constante en las calles, los procesos de formación, de análisis y estudio, de lectura e investigación de la propia realidad que se pretende transformar, se resienten o bien ostentan -salvo contadas excepciones- un lugar residual al interior de las organizaciones de izquierda. A contrapelo, y en sintonía con los planteamientos de buena parte del marxismo crítico, es precisamente en contextos como el actual donde más urgentes resultan este tipo de apuestas pedagógico-políticas.

Consideramos un ejercicio imprescindible revisitar desde este ángulo las propias biografías e itinerarios de quienes constituyeron una referencia fundamental en la conformación del marxismo revolucionario, comenzando por el propio Karl Marx (1818-1883). En general predomina -a nuestro modo de ver, no casualmente- una visión de Marx como un genio solitario, dedicado casi exclusivamente a escribir libros y artículos detrás de un escritorio, sumergido cual ratón de biblioteca en la sala de lectura del Museo Británico durante años para elaborar El Capital. Sin embargo, se omite que desde su juventud hasta los últimos momentos de su vida, siempre produjo, intervino y reflexionó en diálogo constante con la realidad y las luchas que lo estimulaban a pensar y actuar como militante revolucionario, por lo que podemos definirlo como un verdadero intelectual orgánico de las clases populares.

Desde sus primeros artículos periodísticos de denuncia de las condiciones de miseria y explotación que padecían los campesinos de Mosela, pasando por el enorme aprendizaje político que resulta de sus diversos encuentros e intercambios en buena parte del continente con organizaciones clandestinas, sindicatos y asociaciones de exiliados, hasta la elaboración de sus incendiarios documentos y comunicados políticos al calor de la revolución de 1848 (entre los que se destaca el Manifiesto Comunista, escrito a pedido de la Liga en la que participaba junto con Engels, y cuyo antecedente había sido el Comité de Correspondencia Comunista), puede decirse que su formación estuvo signada por el vínculo estrecho con -y el aprendizaje a partir de la experiencia vital de- las organizaciones y movimientos en lucha en toda Europa.

Sería infructuoso reseñar en detalle su abultada producción teórico-política, pero vale la pena recordar algunos de sus principales materiales y momentos de intervención, para dar cuenta de la importancia que siempre tuvo el estudio y la formación para Marx. No podemos dejar de mencionar las Tesis sobre Feuerbach, temprano borrador de 1845 cuya extensión es inversamente proporcional a su densidad filosófica y política, en la medida en que condensa en unos pocos párrafos una caracterización profundamente revolucionaria respecto del conocimiento de la realidad, y postula como criterio de verdad a la praxis, la cual presupone una unidad indisoluble entre reflexión y acción, así como el papel activo y dinámico que tienen los sujetos tanto en la comprensión como -sobre todo- en la transformación del mundo. A su vez, textos pedagógicos y de amplia difusión popular bajo el formato de folletos, como Trabajo asalariado y capital o Salario, precio y ganancia, son en realidad conferencias que fueron pensadas para el esclarecimiento teórico y la batalla política, en el seno de las organizaciones de base de trabajadores y activistas que el propio Marx frecuentaba. Su obsesión por lograr que la clase obrera pudiese acceder a los sucesivos tomos de El Capital a través de su desdoblamiento en fascículos sueltos divulgados a precios populares -tal como deja traslucir en más de una carta intercambiada con Engels y con su editor- tiene la misma vocación formativa.

Asimismo, dentro de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), una de las propuestas que supo impulsar fue la de una investigación “de la situación de la clase obrera en todos los países, llevada a cabo por la clase obrera misma”, donde uno de los puntos más relevantes era la educación del proletariado en términos mentales, físicos y tecnológicos, es decir, desde una perspectiva integral.Sumamente entusiasmado por concretar esta propuesta redactada en 1866 (no casualmente, escasos meses antes de que salga a la calle la primera parte de El Capital), Marx expresará que “al iniciar tan gran obra, los obreros mostrarán que son capaces de tomar sus destinos en sus propias manos”. En efecto, poco tiempo atrás, en ocasión del nacimiento de la Asociación Internacional de los Trabajadores, ya había escrito en su Manifiesto Inaugural que “la clase obrera posee un elemento de triunfo: el número. Pero el número no pesa en la balanza si no está unido por la asociación y guiado por el saber”.

No está de más recordar que otro texto imperecedero de Marx, publicado luego bajo el título de La guerra civil en Francia, fue en rigor un documento político redactado por él a pedido del Consejo General de la AIT (de hecho, sus integrantes fueron quienes firmaron como “autores” colectivos la primera edición de este material), con el propósito de brindar una lectura desde el punto de vista de la clase trabajadora, acerca de los sucesos ocurridos en París durante la instauración de la Comuna entre marzo y mayo de 1871, a tal punto que las diversas ediciones en inglés y en otras lenguas -por lo general como folleto- fueron vendidas entre los obreros a precios reducidos y se agotaron rápidamente. Es interesante destacar que el interrogante teórico-practico que obsesionó a Marx durante casi dos décadas (¿con qué sustituir al Estado burgués tras la conquista y destrucción del poder político a través de una revolución?), no pudo ser respondido por él en términos intelectuales o eruditos, sino que fueron las y los desposeídos parisinos que osaron “tomar el cielo por asalto”, quienes resolvieron este enigma y le enseñaron a Marx -a partir de su experiencia colectiva y sin receta alguna- la forma política “al fin descubierta” que debía asumir el autogobierno popular luego de la desarticulación del poder estatal y capitalista.

Ya en su última década de vida, además de insistir en la necesidad de entender y analizar a las sociedades a partir del principio epistemológico de la totalidad (que implica concebir al capitalismo como un sistema, no disociando por tanto, salvo en términos estrictamente analíticos, las diferentes y complementarias relaciones de opresión, dominio y resistencia que lo constituyen como tal), Marx confrontará con aquellas corrientes que, como la liderada por Lasalle en Alemania, pregonaban la posibilidad de construir el socialismo de manera gradualista y desde el Estado. Conocido como “Crítica al Programa de Gotha”, este manuscrito póstumo redactado en 1875 cuestiona de manera radical los núcleos principales de un programa político que, elaborado en el marco de la unificación de las dos principales organizaciones obreras alemanas, se encontraba en las antípodas de su concepción revolucionaria. Frente a la sugerencia de los lasalleanos de subsumir toda propuesta de trabajo cooperativo y de educación popular a la lógica estatal, Marx responderá indignado: “Eso de ‘educación popular a cargo del Estado’ es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado (...) y otra cosa, completamente distinta, es nombrar al Estado educador del pueblo! (...) es, por el contrario, el Estado el que debe recibir del pueblo una educación muy severa”.

Unos años más tarde, retomará con mayor fuerza aquella vocación por la formación, el estudio y la investigación militante, a través del diseño y la difusión de una “encuesta obrera”, que tenía por propósito el indagar en la situación de explotación que padecía la clase trabajadora europea, pero también conocer sus condiciones de vida y reproducción más allá de la fábrica, así como sus formas organizativas y sus repertorios de lucha. Elaborada en 1880 para que sean los propios trabajadores quienes la implementen en sus ámbitos laborales, llegó a contemplar más de 100 preguntas, la mayoría de las cuales eran interrogantes “generadores”, que buscaban fomentar, a partir de su lectura y el debate colectivo que disparaban, un proceso de desnaturalización y cuestionamiento de la situación padecida, en paralelo a la autoconsciencia por parte de los obreros mismos, de su potencialidad como clase revolucionaria y con intereses antagónicos a los de la burguesía.

Este viejo Marx se encargará incluso de fustigar, junto con Engels, a la dirigencia socialdemócrata alemana que por aquel entonces ya dejaba traslucir su tendencia a la burocratización y comenzaba a denostar la capacidad de las y los trabajadores de liberarse del yugo capitalista sin tutela alguna. En una extensa y premonitoria carta, denunciarán a quienes consideran que “la clase obrera es incapaz de conquistar por sí misma su propia emancipación” y consideran que “para lograrla debe ponerse bajo la dirección del burgueses ‘cultos y pudientes’, los únicos que poseen el ‘tiempo y las oportunidades’ para informarse de lo que es bueno para los obreros”. A contrapelo de esta concepción paternalista y vertical, dirán: “Cuando se constituyó la Internacional, formulamos expresamente el grito de combate: el emancipación de la clase obrera debe ser obra de la clase obrera misma. Por ello no podemos colaborar con personas que dicen que los obreros son demasiado incultos para emanciparse por su cuenta y que deben ser libertados de arriba por los burgueses y pequeños burgueses filántropos”

El 14 de marzo de 1883 su vida se apagará definitivamente. A partir de ese momento, las querellas e interpretaciones en torno a su legado y herencia serán una constante en el seno de las izquierdas (e incluso por fuera de ellas). Quizás previéndolo, el viejo Marx supo responder de manera irónica: “lo único que sé es que no soy marxista”. Sabias palabras éstas frente a quienes pretendían hacer de su pensamiento y su praxis revolucionaria un nuevo dogma al margen de todo tiempo y espacio.

Por ello lo fundamental es no vislumbrar a Marx ni al sin fin de grandes revolucionarios/as (desde Lenin y Gramsci a Rosa Luxemburgo, de Mariátegui y Amilcar Cabral al Che Guevara) como iluminados/as y sabelotodos/as que esclarecieron y guiaron a organizaciones y pueblos “ignorantes”, carentes de conciencia por sí mismos/as y meros/as ejecutantes de una estrategia que les era incorporada “desde afuera”. Si bien en todos los casos tuvieron un papel destacado en sus respectivos procesos revolucionarios, vale la pena recordar una de las tesis sobre Feuerbach escrita precisamente por el joven Marx, que criticaba aquellas lecturas unidireccionales que olvidan que “el educador a su vez debe ser educado”. De ahí que quizás sea más equilibrado afirmar que fue la praxis colectiva y el devenir histórico-político dentro del cual se situaron con creatividad y audacia en tanto aprendices-sistematizadores/as (o educadores-educandos), lo que les permitió destacarse como dirigentes e intelectuales revolucionarios/as a cada uno/a de ellos/as en los proyectos donde intervinieron.

A pesar de la indudable centralidad que han tenido estos/as referentes del marxismo en impulsar y sostener iniciativas de producción de conocimiento, investigación militante y educación popular liberadora, resulta imprescindible resituar -comenzando por el propio Marx- tanto sus liderazgos como los aportes teórico-prácticos que han generado, en el marco de procesos y sujetos de carácter colectivo, así como en función de una constelación de luchas e iniciativas emancipatorias, que constituyeron las verdaderas escuelas en la que se forjaron como intelectuales orgánicos de los pueblos.

El estancamiento del pensamiento crítico y la dogmatización han sido un peligro constante en los diferentes proyectos revolucionarios encarados por las fuerzas de izquierda, y hoy cobra nuevos bríos como tendencia en la actual coyuntura que vivimos. Acudir nuevamente a autores, corrientes, matrices de análisis e itinerarios de trastocamiento del orden social y político, que en algún contexto u época diferente quizás prosperaron o resultaron viables para caracterizar y transformar otra realidad, se torna una tentación difícil de escamotear y nos ahorra el ejercicio de pensar y actuar con cabeza propia, a partir del estudio riguroso y situado del propio territorio y desde el tiempo histórico que pretendemos revolucionar.

Como es sabido, la historia no se repite salvo como tragedia o como farsa. Por ello, frente al seductor recetario de manuales y esquemas abstractos en estos momentos sombríos donde prima el desconcierto y el desarme teórico, el planteo de Mariátegui de no calcar ni copiar constituye un faro estratégico, desde ya sin que esta consigna implique partir de cero, pero sí cepillando a contrapelo y asumiendo la necesaria actualización y revitalización crítica de los aportes de Marx.

Ludovico Silva, uno de los intelectuales venezolanos más potentes para formarnos de manera des-manualizada, solía decir que “si los loros fueran marxistas, serían marxistas ortodoxos”. Por cierto, es sobre la base del análisis concreto de nuestra realidad específica -en la que finalmente actuamos e intervenimos a diario- que podemos traducir y (re)elaborar conceptos e ideas, así como construir una estrategia revolucionaria acorde a los desafíos que nos depara nuestro presente. No se trata, en suma, de “aplicar” esquemas o categorías prefabricadas, ni de concebir a la obra de Marx como un sistema acabado o un conjunto de verdades irrefutables, sino de recrear sus presupuestos y basamentos, a partir de su confrontación con la cada vez más compleja realidad en la que estamos inmersos. Pero a no dudarlo: Marx tiene todavía mucho que enseñarnos como “maestro de vida”.

 

 

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Martes, 14 Marzo 2017 07:22

Los docentes brasileños van al paro

El presidente no electo de Brasil, Michel Temer, es criticado por la propuesta de reforma.

 

Alrededor de 48 gremios docentes brasileños, que agrupan más de un millón de afiliados, iniciarán el miércoles una huelga por tiempo indeterminado contra el presidente Michel Temer, por la controversial reforma previsional que busca flexibilizar el sistema jubilatorio y limitar el otorgamiento de pensiones especiales. Los maestros, el particular, piden que continúen las jubilaciones especiales y que se cumpla efectivamente el piso del salario mínimo.

La Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de ese país confirmó hoy que se movilizarán en todo el país contra la reforma de pensiones propuesta por el Gobierno “porque va a desmantelar la seguridad pública para promover fondos privados, en detrimento de la clase obrera y los más pobres del país”.

La propuesta de Enmienda Constitucional de Temer fue enviada al Congreso en diciembre. Entre los aspectos más controversiales, plantea que tanto hombres como mujeres, así como trabajadores urbanos o rurales, podrán retirarse únicamente al cumplir 65 años y tener 25 años de contribución. Además, suprime las jubilaciones especiales, aún vigentes para sectores como la educación y el agrícola.

La CNTE explica que en su caso específico la reforma busca acabar con las jubilaciones especiales tanto para los nuevos concursantes como para los que tienen menos de 45 años de aporte, en el caso de las mujeres, y menos de 50 años en el caso de los hombres. Esto significa que casi el 70 por ciento de los profesionales de la enseñanza ya no tendrá derecho a la jubilación especial, teniendo en cuenta que el 66,48 por ciento de los maestras (1,164,254) y el 82.09 por ciento de los maestros (357,871) están por debajo de la línea etárea consignada en el proyecto oficialista.

“Nos movilizaremos para detener esta reforma. Esperamos que nuestro reclamo se traslade a las calles para promover el debate porque la reforma castiga a la clase obrera. Los próximos días serán una larga lucha contra esta reforma”, explicó el presidente de la CNTE, Andre Luiz.

Sumado a este reclamo, los docentes piden que se suba el piso salarial que anunció el gobierno en enero, de 2135.64 reales.

 

 

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Expedición por el Instituto Pedagógico Nacional

 

Quién lo creyera, un colegio público que da origen a una universidad pública, este es el caso del Instituto Pedagógico Nacional (IPN) que parió la Universidad Pedagógica Nacional. Por los sinsentidos de las leyes y reformas educativas, desde hace décadas vive una penosa situación financiera y legal, la cual quiere solucionar con una propuesta resumida como “Expedición por el IPN”*. Sobre este particular conversamos con Alejandro Álvarez, su actual rector, quien nos contó de qué trata esta propuesta.

 

David Gutiérrez P. (DGP). Profesor Alejandro, ¿de qué se trata eso de una Expedición por el IPN y qué implica para el colegio?

Alejandro Álvarez (AA). Bueno, el proyecto se encuentra dentro de una propuesta ambiciosa para sacar adelante al IPN, e implica cuatro asuntos que creemos neurálgicos, porque dificultan un poco su labor, sobre todo si los consideramos en perspectiva de su futuro.

 

DGP. ¿Cuáles son estos cuatro aspectos?

AA. El primero pretende que a través de una ley el Congreso de la República nos reconozca como patrimonio pedagógico de la nación. Y así proceder porque en sus 90 años de existencia el IPN sí ha explorado novedosos y alternativos caminos pedagógicos, que muestran que sí es posible que la educación pública se autorregule desde la escuela y ofrezca una educación de calidad.

El segundo, que consideramos estratégico para sacar adelante al colegio, es resolver su presupuesto, que ahora es todo un problema.

 

DGP. ¿Un problema por qué o debido a qué?

AA. Tal vez pocos sepan que el IPN, como normal femenina, dio origen a la Universidad Pedagógica, y que con el paso del tiempo el Instituto quedó bajo su ala. Bien, con la ley 30/92 se definió la estructura del presupuesto de las universidades públicas, y no se previó que la UPN tenía colegio, quedando así desfinanciado, realidad que le pesa hasta hoy.

 

DGP. ¿Cómo se ha financiado, entonces el Instituto?

AA. Con dinero de la Universidad, la cual no le dio la espalda, pero que como consecuencia, en tanto solo recibe del gobierno escasamente para su funcionamiento. Por lo que sostener al colegio le generó un déficit histórico, que ya cuenta con 25 años, hueco que cálculos generosos lo estiman en 8 mil millones al año. De manera que la intención es que a través de un acto legislativo o una disposición del Gobierno, le asignen a la UPN unos recursos específicos para financiar su colegio.

 

DGP. ¿A qué se refiere el tercer aspecto?

AA. Resalta un sinsentido. Por la ley 115, la financiación de la educación pública quedó restringida al Sistema General de Participación, que depende de las entidades territoriales (gobernaciones, alcaldías), pero como el colegio no depende de una entidad territorial, sino de la UPN, entonces quedó en un limbo jurídico. Su consecuencia: para el Ministerio de Educación, la Secretaria de Educación, el Icfes, y muchas otras entidades del Estado, somos un colegio privado. Y eso es absurdo, eso cambia su naturaleza, su razón de ser. Aunque frente a esto sí hemos avanzado mucho porque ya tenemos un concepto del Ministerio de Educación con el cual quedamos claramente identificados no solo en las estadísticas, sino dentro de las políticas, como un colegio público.

 

DGP. Cuéntenos sobre el cuarto aspecto.

AA. Corresponde a un problema muy sensible y que de alguna manera afecta nuestra buena marcha: el carácter legal y el estatuto docente que rige a los maestros que trabajan aquí. La Universidad no ha podido resolverlo, en parte por la ambigüedad normativa que existe acerca del estatus del IPN. Entonces, sus docentes no saben si son maestros oficiales o no, ni cuáles su régimen. En este momento la Universidad homologa su régimen laboral al régimen 2277 (el estatuto docente que regía antes de 2002 y que rige todavía para los maestros antiguos), pero eso nos ha generado muchos problemas. Entonces, urge que el Consejo Superior de la Universidad expida un estatuto docente propio para los profesores del colegio, pero para eso necesitan la garantía del presupuesto.

 

DGP. ¿En qué va el trámite del proyecto de ley, cómo ha avanzado la propuesta al interior del Congreso?

AA. Bueno, radicamos en la Comisión sexta el proyecto de ley, que es muy claro, ya que simplemente dice: declárese patrimonio pedagógico de la nación al IPN, y autorícese al Ministerio de Hacienda para que le asigne los recursos a la UPN para financiarlo. En esta Comisión todas las bancadas, sin excepción, expresaron su voluntad política de apoyarlo. Y ellos, a su vez, lo presentan entre sus copartidarios en otras comisiones para que en el momento que el proyecto llegue a las plenarias tenga apoyo.

No obstante, en este momento no se ha reiniciado la presentación de Susana Correa, la congresista ponente asignada, quien a expresado su apoyo, pero no ha presentado ponencia porque el Congreso está tramitando todas las leyes del Acuerdo de Paz. Pero confiamos en su aprobación.

 

DGP. En un artículo publicado en El Espectador aluden a rumores sobre la venta del IPN, ¿tiene algún asidero tal comentario?

AA. Le informo lo oficial, cualquier rumor, cualquier otra versión que circule, no puede asumirse como cierta. La Universidad, pese a su precaria situación financiera, no va a dejar ni a vender su colegio, eso es impensable. A no ser que llegue una administración que esté muy loca, salida de todo sentido común. Porque una Universidad Pedagógica sin colegio es como una facultad de medicina sin hospital, o una facultad de derecho sin consultorio jurídico. Es impensable que una Universidad Pedagógica, más una universidad uniprofesional como la nuestra, no tenga su colegio. Pero, además, porque la Universidad le debe la vida y su existencia al colegio. Y así lo ha dicho el Rector de manera contundente y clara: el colegio no se vende, no se arrienda, no se negocia; este es un tema que no se discute.

 

DGP. Entiendo que existía el proyecto de trasladar el colegio a la sede Valmaría y considerar la venta del lote donde hoy funciona...

AA. En algún momento se habló de tal traslado, pero esa posibilidad está prácticamente descartada. Quiere decir que por ahora el colegio se queda en la 127, donde funciona desde 1970. En su origen en 1927, y hasta esta fecha, funcionó en la calle 72.

 

DGP. Pero Valmaría sí continúa...

AA. En Valmaría no se cumplieron las metas proyectadas. Por ahora la universidad trabaja fuertemente para poder construir, por lo menos, la Facultad de Educación Física.

 

DGP. ¿Con qué recursos abordan este proyecto?

AA. Recursos que provienen de una estampilla aprobada exclusivamente para financiar la infraestructura de tal sede. Pero los recursos no son muchos, sí acaso alcanzarán para esa Facultad, y la Universidad no quiere salir de la 72, ni quiere salir de la 127. Cualquier otra cosa es especulación.


DGP. En caso de que no aprueben la propuesta, ¿han pensado vías alternativas o estrategias para lograr la financiación del IPN?¿Han discutido acerca de esa posibilidad?

AA. Valorando tal posibilidad también nos movemos por otras vías. Llevamos año y medio gestionando ante el Ministerio de Educación, con otras universidades que también tienen colegios, para que reconozca los recursos para estos colegios. Y, en efecto, logramos un decreto presidencial, que ya se firmó, en el que el Ministerio le asigna recursos a las entidades territoriales para que a través de un convenio con los colegios de las universidades que tienen facultades de educación, le financien la matrícula a un determinado número de estudiantes. Entonces, en este momento ya estamos preparando una propuesta para sentarnos a hablar con la Secretaria de Educación de Bogotá y plantearle la necesidad que tenemos de que le financien la matricula a las familias que poseen más necesidades económicas. De manera que ahí ya garantizaríamos la gratuidad para esos niños y esos padres de familia, lo cual es un gran avance.

Eso en términos económicos no le representa a la Universidad mayor alivio, pero sí a los padres de familia, y eso es parte de lo que buscamos, eso ya lo logramos y creemos que en el transcurso de este año estará finiquitado este proceso. En todo caso, seguimos buscando por otros medios el apoyo y los recursos para solucionar el problema estructural financiero del colegio.

 

DGP. Finalmente, suponiendo el caso contrario, en medio de la desfinanciación que viven las universidades públicas del país, ¿cree que la aprobación de esta iniciativa, daría pie a que otras instituciones busquen estrategias similares para lograr recursos?

AA. Claro, mire que estamos llamando la atención de que el Estado tiene una obligación para garantizar la gratuidad, para garantizar la estabilidad de las instituciones de educación pública. Entonces, lograr esto de alguna manera toca la causa más general de la lucha por la defensa de la educación pública, por los recursos, la financiación, y por su gratuidad. Lo cual, como dice la Constitución, cobra aún más motivos al tratarse de la educación básica.

Entonces, ojalá logremos sacar adelante esta iniciativa, porque sin duda será una muestra de que sí es posible conseguir que el Estado, con la movilización de las comunidades, reconozca su deber, su obligación de garantizar el derecho a la educación. Hemos hablado con los padres de familia, los egresados, los estudiantes, y ellos saben que detrás de esto hay una causa más grande que es la defensa de la educación pública.

 

* Actualmente el IPN promueve una iniciativa de apoyo al proyecto de ley a través de la plataforma virtual Change.org. Sí desea apoyar con su firma puede hacerlo a través del siguiente link: http://bit.ly/2jkvbUo

 

 

 


 

Como un solo cuerpo

 

DGP. ¿Cómo ha sido el apoyo a la propuesta por parte de la comunidad del IPN y la UPN?


AA. Toda su comunidad educativa ha manifestado su apoyo a estas iniciativas. Todo el mundo está trabajando en este momento por esta causa, por estos 4 puntos. Hemos logrado una muy buena movilización, hay sensibilidad, hay apoyo, hay acogida. En la Universidad también, aunque menos, porque a veces sentimos que no tienen suficiente conciencia de la importancia de su colegio. Sin embargo, con la actual administración de la Universidad tenemos una gran fortuna, porque el señor rector, y todo el equipo directivo, está muy convencido de estos 4 puntos, de la importancia de recuperar, estabilizar y de conseguir los recursos para el colegio, y apoyarlo en todo sentido.

 


 

     
     
  
Algo de su historia

 

El IPN es un colegio oficial que surge en 1927 producto de una misión alemana, cuyo fin era la formación de mujeres docentes. Desde sus inicios como “Instituto Pedagógico Nacional para señoritas”, y durante buena parte del siglo XX, el colegio fue epicentro de innovación en pedagogía. Comenzando por el hecho de que fue una de las primeras instituciones que en Colombia ofreció educación de calidad a las mujeres.

Además, como parte de los esfuerzos por dar educación superior a las egresadas, el Instituto fundó en 1955 la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Por lo cual ésta comienza a estar en cabeza del colegio, el cual, desde ese entonces, funciona como su centro de prácticas.

  
     
     

 

 

 

Publicado enEdición Nº232
Quién es Betsy DeVos: la Secretaria de Educación de Trump?

 

Una breve introducción sobre las razones del triunfo de Trump y la encrucijada de las contrarreformas educativas en los albores de la tercera década del siglo XXI

 


A muchos colegas pareció sorprenderles el triunfo de Trump, como si el sistema político norteamericano permitiese “sorpresas”. Otros, más despistados o ingenuos llegaron a inclinar su opinión a favor de la “alternativa Clinton” frente al temperamental Presidente norteamericano. Los análisis basados en “estilos personales” y “carismas individuales” mostraron la hegemonía del “enfoque tipo farándula” para interpretar las elecciones presidenciales norteamericanas del año 2016. Cualquier reflexión política de fondo parecía, incluso, amenazar la tranquilidad para quienes, ubicados en antípodas ideológicas, querían una continuidad del modo de vida americano. Lo que sí es cierto, es que Trump desafió las rutinarias y adormecidas categorías de análisis de la sociología política americanista.

Ciertamente, en las recientes elecciones presidenciales norteamericanas se confrontaron dos modelos de capitalismo del siglo XXI, el neoliberal producto de la globalización versus el capitalismo proteccionista que acuerda entre pares empresariales, regiones de influencia y mercados; los capitales golondrinas versus el capital con fronteras delimitadas; el modo de producción de mercancías clásicas versus su combinación con el trabajo inmaterial y la producción de mercancías virtuales: el capital especulativo versus la inversión en procesos productivos concretos. En ambas propuestas, es visible el afán desmedido por obtener mayores márgenes de ganancia, sobre la base de la explotación del mundo del trabajo. No había propuestas alternativas, altermundistas, solidarias. Incluso, ambas –las expresadas por Clinton y Trump- confrontan las libertades liberales y el modelo de sociedad basada en el estado de bienestar keynesiano. Para colmo, en esa diatriba, el “socialismo” del demócrata Bernard "Bernie" Sanders, revolucionó a la mass media mundial con su defensa del liberalismo clásico, ahora en clave de socialismo del partido demócrata.

Este “despiste” no es una cuestión menor, pues tiene y tendrá tremendas repercusiones en el análisis de las contrarreformas educativas de nueva generación que se están implementando y que parecieran tomarán un “corpus” más definido en los próximos años, algunas de cuyas aristas la describimos en el artículo sobre el Apagón Pedagógico Global. Solo un cínico, intentando hablar de cambios educativos sin tocar interés alguno, ni importarle la “utilidad” de su análisis, podría hablar hoy de educación, reformas educativas y futuro de la educación pública, sin analizarlas en su relación con las mutaciones del modo de producción capitalista en el siglo XXI. En ese contexto debemos entender y valorar, no sólo el triunfo del señor Trump, sino la gestión de su secretaria de educación la Sra. Betsy DeVos.

 

 

Orígenes de Betsy DeVos


La nueva Secretaria de Educación Norteamericana nacida el 8 de Enero de 1958, no es solo una empresaria sino una destacada líder del Partido Republicano. Hija del fundador de la Corporación Prince, Edgar Prince, su nombre de nacimiento es Elisabeth Prince. Actualmente está casada con el Director Ejecutivo de la multinacional Amway Dick DeVos, heredero del emporio Amway perteneciente –en buena parte- a su padre Richard DeVos.

La señora DeVos estudió en la conservadora Holland Christian High School, para graduarse posteriormente de Licenciada en Artes en el Calvin College in Grand Rapids, ambos de Michigan. Pertenece a una de las familias más ricas de ese Estado. Su suegro Richard DeVos fue elegido por la Revista Forbes en 2016 como una de las personas más ricas de los Estados Unidos. El aporte de la Familia DeVos, al partido y los candidatos republicanos desde 1989, se estima en aproximadamente 17 millones de dólares.

DeVos pertenece a la Iglesia Reformada Cristiana de América del Norte y, al parecer sus ideas religiosas están muy influenciadas por el teólogo neo-calvinista Abraham Kuyper. La familia de DeVos ha desarrollado el Consorcio Nuerocore, dedicado a la “estimulación” cerebral basada en la industria cultural; una especie de programación neurolingüística centrada en películas. La señora DeVos se ha desempeñado como Presidenta, tesorera e integrante del Consejo del Instituto Acton, institución dedicada al estudio de la relación entre libertad y religión. Entre los años 2004 y 2010 integró la junta directiva del Kennedy Center, experiencia que le permitió crear el DeVos Institute of Arts Management y, el ArtPrize, un importante concurso internacional de arte.

 

 
Trayectoria Política


Con treinta y cinco años de militancia en el Partido Republicano, la señora DeVos ha desarrollado la mayor parte de su trabajo político en Michigan. En una meteórica carrera que la llevó de delegado local, a integrante de la Comisión Nacional Republicana hasta ocupar el cargo de Presidenta del Partido en Michigan entre 1996 y el año 2000 –y posteriormente en otro periodo- la señora DeVos ha desarrollado un perfil, que la identifica con los valores más conservadores de su organización. Es decir, la señora DeVos es el resultado de los valores de la homofobia, la industria de las armas a través de la libertad de uso de armas de fuego, el antiaborto, la discriminación racial, entre otros sustentos del republicanismo. Los rasgos que distinguen su accionar político son: excelente recaudadora de fondos y relacionista pública.

 

 

Sus ideas en Educación


La señora DeVos no es educadora de profesión ni de ejercicio en el aula. En sus propias palabras considera que el énfasis de la reformas educativas, no es otro que el “avanzar en el Reino de Dios”, sumándose a la larga lista de políticos republicanos que se auto conciben como delegados por Dios para llevar a buen puerto la administración pública y especialmente la educativa.

Desde hace años es una abierta opositora de la educación pública, de la escuela y del sistema escolar. Defiende la libertad de elección de centro escolar, la educación en casa en oposición a la escolarización, el programa de “vauches” escolares, el desarrollo de escuelas a “la carta”. Como defensora de las llamadas escuelas de Excelencia ha sido presidenta de la Fundación para la Excelencia en la Educación.

La Fundación de la familia Dick&Betsy DeVos (1989) concentra su acción en cinco agendas que expresan su interés: educación, comunidad, artes, justicia y liderazgo. Su influencia en materia educativa ha crecido en la medida que se incrementan las donaciones de su fundación al sistema escolar norteamericano. En el periodo 1999-2014, esta fundación familiar entregó 8.6 millones de dólares para el desarrollo de escuelas cristianas de administración privada, 5.2 millones de dólares a las llamadas “escuelas charter” a lo cual le sumó 59.750 dólares a escuelas públicas. A partir de esta dinámica la “voz educativa” de Betsy DeVos se hizo cada vez más conocida en los Estados Unidos.

Es evidente su interés en el sector privado de la educación y por ende en la privatización de la educación; para ello ha construido una discursiva que impulsa la libertad de elección de centros educativos, cuyas características estén determinadas por el mercado. Como defensora de los “vales” o “vauchers” escolares y de los créditos fiscales a los estudiantes y sus familias, los concibe como el finiquito de la obligación del Estado con las y los ciudadanos, respecto a la educación, mediante el otorgamiento de un monto a cada uno de los estudiantes para co-financiar su educación privada. Considera que los dineros del Estado deben ir dirigidos al fortalecimiento de la educación privada y no al sector público. Es una defensora a ultranza de las escuelas charter, al punto que diseñó un sistema de supervisión para ellas, que las exime de responsabilidad cuando salen mal en sus evaluaciones. Es promotora de un sistema de evaluación de los centros escolares que les clasifica en A, B, C, D o E para atraer o distanciar a los padres de ellas.

 

 
La votación en el Senado Norteamericano para su designación y las resistencias


A pesar que afirmó a comienzos de 2016 que Trump era un intruso y no representaba al Partido Republicano, el 23 de Noviembre de 2016, Donald Trump anuncia que la señora DeVos será la Secretaria de Educación de su administración. Su nominación generó inmediato rechazo en los sectores más progresistas y los gremios docentes de ese país. Una veintena de gobernadores de la Unión expresaron inmediatamente su apoyo a DeVos. La presidenta de la Asociación Nacional de Educadores (NEA) la profesora Lily Eskelsen García declaró que “considera a DeVos una mala opción para el cargo y, hasta ahora, no ha demostrado un compromiso con el fortalecimiento de la educación pública” (31-01-2017). Por su parte, el dirigente de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que DeVos es “una de las peores nominadas en ser jamás considerada para el puesto”(07-02-2017).

Su designación continuó generando polémicas en el Congreso norteamericano ya que diputados demócratas se opusieron abiertamente a su designación; siendo hasta el 31 de enero que se lograron los votos suficientes para elevar al Senado la consulta sobre su nombramiento. Cuando todo parecía indicar que la señora DeVos no lograría la mayoría necesaria para su designación, el 7 de febrero de 2017, con el voto del propio Vicepresidente Mike Pence, logró romperse el empate generado, siendo aprobada su moción por el estrecho margen de 50-51 votos.

¿Qué explica este impase con la señora DeVos? Primero, esta resistencia hay que entenderla, como parte de la conmoción de la clase política norteamericana, ante el triunfo de alguien, que hasta hace poco, era visto más como un financista del mundo político, que cómo un presidente de la capital del imperio del siglo XXI. Segundo, el temor de esa clase política a ser desplazada abiertamente por empresarios, amigos del nuevo presidente, de cuyo clan la señora DeVos es una clara representante. Tercero, las evidentes contradicciones de un sector empresarial que quiere controlar el “mercado” educativo norteamericano y, que ante la resuelta posición de la Sra. DeVos, ve el riesgo, que la balanza privatizadora se incline para el lado de los allegados, amigos y colegas de los Dick&Betsy DeVos. Cuarto, la inestabilidad que genera la señora DeVos al ser tan mal vista por sectores progresistas, los sindicatos docentes, los defensores de la educación pública y sectores organizados de los estudiantes y los padres y representantes.

Entonces, ¿Por qué finalmente resulta aprobada su designación? Porque ella, muy a pesar del escarceo parlamentario, representa puntos claros de coincidencia en materia de lo que hay que hacer en educación a favor de los intereses del capital, desde el punto de vista de las dos facciones imperiales en disputa en la arena política norteamericana: la proteccionista y la neoliberal. Esta coincidencia no es otra que la convicción respecto a la urgencia de la privatización de la educación, la destrucción del sistema escolar unificado, la desaparición de la profesión docente y la reconfiguración de la casa de familia como el espacio de aprendizaje en sustitución de la escuela pública.

 

 

Trump, intereses del capitalismo mundial en materia educativa en el año 2017 y, lo que podemos esperar de la señora DeVos.


A sólo unos días de haber sido aprobada su denominación, como Secretaria de Educación de Trump, la señora DeVos visitó la escuela secundaria Jefferson Academy, localizada en Washington DC, donde fue recibida por manifestantes que defienden la educación pública de calidad. Esta no sería la única protesta que le harían a la nueva secretaria de educación a sólo días de haber asumido el cargo; más aún se incrementarían horas después que ella abiertamente expresara su vocación anti sistema escolar y de disolución del papel rector del estado en la educación, al declarar que “estaría encantada de que el departamento que actualmente dirige no existiera en el futuro”.

Recientemente la Sra. Carmen Fariña, Canciller de las escuelas de Nueva York, declaró: “instó a la Sra. DeVos a no recortar fondos para las escuelas públicas de la ciudad” (19-02-2017). Por otra parte, Kaya Henderson, ex canciller de las escuelas de Washington, expresó su disgusto con la Sra. DeVos en Twiter señalando: “lo siento, señora. Intenté darte el beneficio de la duda. Pero esto es tan amateur y poco profesional que es asombroso. Nos merecemos algo mejor” (20-02-2017).

La declaración más reciente de la Sra. DeVos, polémica en sí misma, reafirma su línea de pensamiento al señalar que “hay pocos temas actuales que ameritan la intervención federal”(20-02-2017).

 

 
Pero, ¿Qué podemos esperar de la nueva Secretaria de Educación de la administración Trump?:

 

1. Si bien cerca del 90% de los estudiantes estadounidenses estudian en “escuelas públicas” y sólo un 6% están en las escuelas charter o privadas, es de esperarse una profundización de la tendencia privatizadora de la educación. Para ello, debemos esperar el impulso de una matriz de opinión, desde la Secretaria de Educación, que señale que la “pública” no genera educación de calidad y es un gasto innecesario para el Estado. Para ello, enfatizará en las pruebas estandarizadas, en la interpretación descontextualizada y sesgada de sus resultados y la destrucción de la imagen de los maestros. En este último sentido, recordemos las declaraciones de la Sra. DeVos al culminar la visita a la escuela Jefferson, cuando señaló que “los maestros no tenían iniciativa y sólo esperaban que les dijeran qué hacer”, lo cual es parte de una elaborada campaña contra el magisterio estadounidense.

2. Una política educativa centrada en la oposición al aborto, la eutanasia, la igualdad y diversidad sexual, la perspectiva científica en la escuela y el multiculturalismo.

3. La continuación de las iniciativas orientadas a disminuir la construcción de pensamiento crítico desde los espacios escolares.

4. El fortalecimiento del concepto de arte asociado a la gestión económica.

5. Es previsible una mayor alianza de la secretaria de educación con la industria cultural.

6. El crecimiento de la virtualización de la educación, en dos grandes campos. El primero, la educación en casa, mediante videos y enseñanza guiada por los padres; la segunda, el uso de los resultados de las investigaciones sobre la relación del cerebro con las nuevas tecnologías que impulsan las grandes corporaciones de investigación, para vincular de manera acelerada la expansión del mercado informático con el modelo de aprendizaje en casa.

7. Una profundización de las contrarreformas educativas en América Latina y el mundo, en la línea de disminuir la inversión educativa en sueldos, salarios, condiciones de trabajo de los docentes, así como en apoyos pedagógicos a los estudiantes. Las “economías” resultantes de estas iniciativas seguramente se orientarán a la compra de paquetes tecnológicos que dinamicen las finanzas de las grandes corporaciones de hardware y software mundial.

8. A pesar de las “diferencias” en otras áreas, existe plena convergencia entre las orientaciones de la administración Trump y el Ministerio de Educación Mundial en el que se ha convertido la OCDE, por lo cual es previsible un fortalecimiento a las políticas estandarizadoras, la cultura de la evaluación punitiva escolar, incluyendo la evaluación descontextualizada del desempeño docente y, la estratificación de centros educativos.

En las próximas semanas, escribiremos más en detalle sobre las propuestas que ya comienza a anunciar la Sra. Betsy DeVos, Secretaria de Educación de la administración Trump; mientras ello ocurre, comenzamos a acumular registros de resistencias, que parecieran indicar que por lo drástico de los cambios, estos no se podrán aplicar con total impunidad, como ocurrió con otras contrarreformas en el pasado reciente.

 

Caracas, Febrero 2017.

 

 

Lista de referencias digitales


https://luisbonillamolina.wordpress.com/2016/07/12/apagon-pedagogico-global-apg/

http://laopinion.com/2017/02/06/grupos-civicos-y-maestros-tratan-de-hundir-confirmacion-de-devos-como-secretaria-de-educacion/

http://oxigenocd.com.ve/2017/02/07/betsy-devos-la-millonaria-enemiga-las-escuelas-publicas-la-nueva-secretaria-educacion-estados-unidos/

http://prensapress.com/la-primera-semana-dura-da-a-betsy-devos-una-ojeada-de-la-lucha-a-continuacion/

http://www.eldiario.es/theguardian/Betsy-DeVos-privatizacion-Educacion-Trump_0_583742363.html

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38725955

http://www.el-nacional.com/noticias/senado-confirma-secretaria-educacion-historica-votacion_79784

http://www.telemundo.com/noticias/2017/02/10/manifestantes-intentan-impedir-entrada-escuela-de-secretaria-de-educacion-betsy

https://en.wikipedia.org/wiki/Betsy_DeVos

 

 

Publicado enInternacional
¿Los hijos de quiénes son los que estudian?

En Colombia, los estudiantes matriculados en grado 11° son alrededor de 1.1 millones. De estos, cerca de 800 mil pertenecen al sector oficial y más de 300 mil al sector privado1. Tan solo 550.0002, en promedio, consiguen terminar la educación media. Y, del total de bachilleres, tan solo el 48 por ciento3 logra ingresar a una carrera profesional, técnica o tecnóloga al año siguiente de recibir el grado. Negocio. En las universidades e instituciones de educación superior, la matrícula de pregrado en cada semestre cuesta entre los $2 y los $21 millones de pesos, cifras que rebasan la capacidad adquisitiva del obrero y de la clase media colombiana. En nuestro país es claro, terminar y obtener un título profesional constituye un privilegio.

 

Como verdad de a puño, tan solo el 25,5 por ciento de los hogares colombianos cuentan con ingresos mensuales iguales o superiores a tres salarios mínimos legales (2.462.571 pesos o más). El 42,1 por ciento logra ingresos mensuales entre los 820.857 pesos y 2.462.571, el 32,4 por ciento restante percibe apenas un salario mínimo ($820.857) o menos. Con este ingreso, ¿Los hijos de quiénes logran estudiar?

 

Cada año cientos de miles de bachilleres enfrentan la realidad de un país asfixiado por sus gobernantes, empeñados cada vez más en mantener ignorantes y empobrecidos a las clases populares. Así las cosas, el acceso a la educación superior anda restringido por causa de tres factores: i) la oferta de cupos en las instituciones públicas, ii) el costo de la carrera, iii) y el nivel académico del estudiantado.

 

En cuanto a la disponibilidad de cursos, cada año acuden a la Universidad Nacional 120 mil aspirantes; y sólo puede ingresar el 10 por ciento. Por su lado, cada año, el Sena abre cerca de 90 mil cupos en todo el país. En cuanto al problema del dinero, es visible que de los 550 mil nuevos bachilleres, 480.000 son de los estratos 1, 2 y 3, es decir, no cuentan con los recursos para entrar a una universidad privada. En su aspiración dependen por completo de sus familias, de los subsidios del Estado manejados por instituciones como el Icetex a través de programas como “ser pilo paga”, SPP –que sólo favorece a 10 mil estudiantes, aproximadamente el 2 por ciento del total de bachilleres egresados cada año– con sus efectos a favor de la universidad privada o, de las ayudas a cargo de diferentes fundaciones.

 

A los necesitados el dinero no les alcanza...

 

Es un hecho que, las familias colombianas gastan apenas y en promedio el 5.7 por ciento de sus ingresos en la educación de sus hijos. Un rubro pequeño del gasto, pues destinan la mayor parte en vivienda (30,1 por ciento), alimentación (28,22 por ciento) y transporte (15,19 por ciento)4. A pesar de que es muy poca la inversión, esta cifra está lejos de representar un alivio en el bolsillo de sus hogares. Es todo lo contrario. La poca inversión que las familias hacen en educación, obedece a los altísimos costos de las matrículas universitarias. Pues, no tienen con qué pagarlas.

 

Desde Abajo consultó los portales web de 20 instituciones de educación superior, IES (ver cuadro 1) y encontró que el precio de las matrículas para el primer semestre de este año varía entre la accesible suma de 1,8 millones de pesos y la exagerada de 22 millones de pesos. Con mucho esfuerzo, algún número de familias podrían enviar a sus jóvenes a una IES, siempre y cuando oferte programas académicos con valores cercanos a los dos millones de pesos. Pero, conseguir 5 o 10 millones de pesos es un privilegio de pocos para acceder a una carrera, y mucho más: es un lujo desembolsar 22 millones de pesos cada seis meses, una ostentación que sólo los hijos de las élites pueden saborear. Al fin de cuentas, el Estado no cubre toda la demanda de bachilleres egresados.

 

Aun sumando los cupos de las 32 universidades públicas del país, con la oferta del Sena y los programas del Gobierno, incluido el SPP, más del 50 por ciento de jóvenes estudiantes no logra proseguir sus estudios. Si no hay cupos en las IES públicas, si el joven hombre o mujer no pertenecen a una familia acomodada, o no pasan como un estudiante sobresaliente y no consiguen entrar a la Universidad Nacional, o no tiene la fortuna de adquirir un crédito-beca de “Ser pilo paga”, acceder a la educación superior no sólo es una falsa promesa hecha por el Estado sino que es un imposible.

 

Por esta razón, sin profundizar en la situación de las familias campesinas, buena parte de las madres y parejas colombianas están obligadas a enviar a sus menores a centros educativos poco reconocidos y de baja calidad. En la expectativa y deseo por “superar” en la familia, deben hipotecarse y acceder a créditos bancarios o a que los jóvenes bachilleres tengan que trabajar de día –en algunos casos, de noche–, para pagar sus estudios o, simplemente, resignarse a que sus hijos e hijas no estudien.

 

Dentro de este marco injusto, las universidades de los ricos no sólo aseguran el incremento de su riqueza, sino que establecen las pautas que rigen el sistema educativo y señalan a dedo, quienes de los pobres podemos gozar del derecho de aprender. Entonces, ¿qué opciones quedan para el resto de estudiantes que también desean aprender?

 

¿Cuáles opciones?, cuando estudiar una carrera es una prerrogativa de ricos o de jóvenes “excepcionales” que son premiados con el ingreso al sistema educativo que imponen las élites bajo un currículo y una capilla de formación en la doctrina neoliberal.

 

‘Tú eliges’ ...cómo endeudarte

 

El Icetex ofrece cinco opciones de crédito y permite optar por la línea que cada estudiante prefiera pagar durante la carrera. Contrario a las propagandas del Gobierno que promocionan estos créditos con cero por ciento de interés, los créditos educativos para adelantar estudios de educación superior tienen una tasa de interés variable ajustada cada año. La base de dicha tasa es el Índice de Precios al Consumidor, IPC, certificado por el Dane al cierre de diciembre de cada año. La tasa de interés que aplica en esta línea de crédito, depende del puntaje que tenga el estudiante en el Sisbén (ver cuadro 3).

 


 

1 Dane
2 http://www.semana.com/educacion/articulo/ser-pilo-paga/505771
3 http://www.eltiempo.com/bogota/estudiantes-colombianos-que-ingresan-a-la-educacion-superior/16656094
4 https://desdeabajo.info/ediciones/30298-la-bolsa-o-la-vida.html

 


 

Recuadro 1

 

 

Recuadro 2

 

¿“Ser pilo paga”?, con sus consecuencias

 

La Constitución de 1991 garantiza la educación como un derecho para todo joven colombiano. Sin embargo, en el nivel universitario es toda una falsa promesa. El programa SPP del Ministerio de educación, entrega becas a los mejores bachilleres y a los de menos recursos, para su ingreso a la educación superior. Este programa contempla la financiación del total de la matrícula durante toda la carrera, y un apoyo de máximo 4 salarios mínimos por semestre. Una vez el beneficiario termine sus estudios y obtenga el título, el crédito será condonado. De lo contrario, deberá pagar el total del préstamo. Ante todo, el SPP potencia a las instituciones privadas.

 

En efecto, es la universidad privada la instancia que absorbe hasta un 98 por ciento de los jóvenes de alto nivel académico, en tanto cuentan con los créditos-becas. Con un mayor desbalance y perjuicio frente a la universidad pública, esta política al respecto de la educación superior, preserva, mantiene y amplía la calidad de los establecimientos privados. Como no, pagándoles matrículas entre los 5 y 22 millones de pesos el Gobierno desconoce la necesidad del sector público. De su desangre. ¡Con 22 millones de pesos invertidos en un único estudiante, podrían estudiar como mínimo, 10 bachilleres en una universidad pública! El Estado paga el 100 por ciento del valor de las 10 mil matrículas, equivalentes a 155 mil millones de pesos.

 

Para el año 2018, aproximadamente son 3.3 billones de pesos los recursos girados al programa SPP. Un costo similar a la transferencia que reciben las 32 universidades públicas nacionales y regionales, que con idénticos recursos deben atender a 655.000 estudiantes1. Aun en medio de estas circunstancias, Iván Garzón, director del programa de Ciencias Políticas de la Universidad de la Sabana, indica que “lo más relevante es la política de Ser Pilo Paga, aunque es muy pronto2”. Una declaración más que obvia, por parte de un docente que representa a una institución beneficiaria de 15.659 millones de pesos con el programa (ver cuadro 2). Frente a estas palabras, el Observatorio de la universidad colombiana, OUC, opina diferente.o para evaluarla. Creo que generó condiciones de mayor equidad en la educación superior y tendrá unos resultados en mediano plazo que pueden ser interesantes

 

“La manera como está concebido y funcionando el programa genera consideraciones en torno de la inequidad e indebida distribución de recursos. En primera medida, el programa sería una verdadera política de Estado si se convirtiera en un esfuerzo permanente y no sujeto a decisiones políticas del Ministerio de turno o a la disponibilidad presupuestal. A partir del momento en que deje de funcionar el programa, se generará un desequilibrio (¿injusticia?) con los mejores bachilleres que comiencen a graduarse y no cuenten con ese beneficio. Indudablemente habrá un impacto social, que se traducirá en críticas de la oposición y malestar, frente a los casos de aquellos estudiantes que, por desempeño académico o situaciones personales, muy seguramente derivadas de la no adaptación o de suficientes recursos para sostenerse en las grandes universidades alejadas de sus ciudades de origen, lleven a la deserción de algunos de los mejores bachilleres. Para algunos, no será fácil para un estudiante de provincia, por ejemplo, vivir en Bogotá con 4 salarios mínimos al semestre para su sostenimiento por semestre3”.

1 http://www.semana.com/educacion/articulo/ser-pilo-paga/505771
2 http://www.lapatria.com/nacional/asi-va-la-gestion-de-santos-bien-en-paz-equidad-y-educacion-pero-305820
3 http://www.universidad.edu.co/index.php/informes-especiales/12768-las-10-mil-becas-un-exito-entre-la-opinion-publica-pero

 

Recuadro 3

 

 

Recuadro 4

 

Publicado enEdición Nº231
"Hay niñas con pene y niños con vulva. Así de sencillo".

Una asociación española invita a la sociedad a aceptar y comprender el fenómeno de la transexualidad en menores. Su propuesta ha generado polémica. Hablamos con ellos.

 

"Niños" que se colocan fulares en la cabeza a modo de melena, se visten constantemente con ropa femenina, o se disfrazan de princesas y hadas, y que a menudo muestran gran admiración por las sirenas. "Niñas" que se resisten a que las vistan con faldas o vestidos, incapaces de llevar diademas, coletas o cualquier accesorio femenino. En general, niños y niñas que se identifican con nombres del otro sexo, y que piden que se dirijan a ellos y a ellas de ese modo. Éstas conductas podrían ser indicios de una situación que forma parte de la realidad, pero que no tiene suficiente visibilidad ni toda la aceptación social que necesita: la transexualidad en menores.


"Hay niñas con pene y niños con vulva. Así de sencillo", reza una campaña publicitaria de Chrysallis, la Asociación de Familias de Menores Transexuales, orientada a dar a conocer esta realidad y promover su comprensión en el seno de la sociedad española, ya que como ellos mismos advierten, "de esta comprensión depende su calidad de vida y felicidad". En este sentido, explican que "recientes estudios han demostrado que la tasa de intento de suicidio de los adultos transexuales a quienes en su infancia se les negó su identidad es considerablemente superior a la media, mientras que en los que si son apoyados los indicadores de calidad de vida y felicidad son similares a los del resto de la población".


La campaña ha generado el rechazo de algunos sectores de la población, en diferentes grados: desde quienes que la consideran "sumamante explícita" (en palabras de la portavoz del Partido Popular Navarra, Ana Beltran) hasta quienes consideran que "supone una posible comisión del delito de corrupción de menores dado que en los carteles figuran desnudos explícitos de menores", como denuncia el 'Centro Jurídico Tomás Moro' en su página web.


¿Así de sencillo?


Cuando un niño nace con vulva, se le asigna el sexo "mujer", porque lo más frecuente estadísticamente es el binomio "vulva/mujer", pero su identidad sexual será la de un hombre; será por lo tanto un hombre transexual. Y cuando una mujer nace con pene y testículos, se le asigna el sexo "hombre", porque el binomio estadísticamente más frecuente es "pene y testículos/hombre"; pero su identidad sexual será la de una mujer; una mujer transexual. Es decir: que sí, que hay niños con vulva y niñas con pene. Si lo que acaba de leer le confunde, tal vez necesite leer algo más sencillo, como la definición de transexualidad que ofrece la propia asociación Chrysallis: "la transexualidad es la condición por la que el sexo de una persona (su sexo sentido) no corresponde con el que se le asignó al nacer en atención a sus genitales".


Por supuesto, no todas las personas acceden fácilmente a la comprensión de esta realidad, y los juicios y prejuicios de diversa índole dificultan a menudo la feliz integración de las personas transexuales en los diferentes entornos sociales que habitan. Las problemáticas son tan diversas como las situaciones personales.


"Aún queda mucho camino por recorrer"


Hablamos de ello con Natalia Aventín, de la Asociación Chrysallis, que nos confirma que las personas transexuales y sus familias con frecuencia atraviesan dificultades de todo tipo: "Hay realidades muy diferentes; hay niños transexuales que con 3 años son aceptados por sus familias y tienen infancias muy buenas y no sufren situaciones conflictivas...y hay situaciones en las que la familia no lo acepta, o no son conscientes hasta que el hijo cumple 17 ó 18 años...como hay una gran diversidad de situaciones, hay una gran diversidad de problemáticas".


"El principal problema -nos explica Natalia- es no saber identificarlo. A nivel educativo se nos enseña un modelo de hombre/mujer binario, muy estereotipado y muy estricto. Pero la realidad es muy variada. Dentro de esa educación que se nos transmite desde muy temprana edad hay un adoctrinamiento en género basado en cómo identifica nuestra cultura el ser hombre y el ser mujer, y esa doctrina excluye muchas realidades. Y, bueno, si uno tiene la suerte de pertenecer a esa mayoría a la que esa división le viene bien y nunca ha tenido por qué planteárselo, pues reconocer a un hijo transexual le puede costar mucho. Ahí aparece un conflicto, el miedo a lo desconocido y la dificultad de encontrar información...que ahora hay mucha, pero hasta hace tres o cuatro años no había prácticamente ninguna"


España es el país en el que los derechos de las personas transexuales reciben más apoyo. Al menos así lo indica un estudio elaborado por The Williams Institute, de la Universidad de los Ángeles. A Natalia Aventín, sin embargo, le da pena este dato: "Que España sea el país que más respeta a las personas transexuales es muy indicativo de lo mal que está la situación a nivel mundial, y de los prejuicios que aún existen en sociedades supuestamente desarrolladas". Con todo, reconoce que "en España, poco a poco y en un periodo de tiempo razonablemente corto se ha producido mucha legislación que ha favorecido una mejora de la situación, pero hay que seguir luchando todos los días, y aún falta mucho camino por recorrer".

Publicado: 19 ene 2017 08:05 GMT

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