Buques iraníes desafían el acoso de Trump a Venezuela

El desabasteciento de gasolina golpea al país 

El bloqueo económico estadounidense y la corrupción en Pdvsa, factores clave del declive de la producción y refinación petrolera

 

El tercer barco petrolero iraní, el Petunia, ingresó a aguas venezolanas este martes por la tarde escoltado por la Marina Bolivariana. Se sumó así a los dos primeros, el Forest, que fue acompañado a su vez por la Aviación Militar Bolivariana que desplegó dos Sukhoi Su-30MK2 y dos F-16 A/B Block 15, y el Fortune, que ya se encuentra en la refinería El Palito.

Quedan dos barcos por ingresar, todos bajo sanción del Departamento del Tesoro estadounidense. En cada caso está previsto que se repita el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que en el caso del Fortune y el Petunia ingresó hasta aguas internacionales para recibirlos.

El gobierno informó que en los barcos no solamente viene gasolina –estimada en casi 1,5 millones de barriles petroleros- sino también aditivos, repuestos y otros equipamientos para aumentar la capacidad de refinación y producción petrolera.

Tanto la producción como la refinación se encuentran en declive desde los últimos años. Las razones son varias. Por un lado, el bloqueo económico estadounidense centrado sobre PDVSA que, desde el año 2017, hasta la fecha, ha multiplicado las sanciones sobre la industria petrolera.

El objetivo ha sido cortar a PDVSA de financiamiento, cerrarle canales de exportación -con sanciones a buques propios y empresas que comercien petróleo venezolano- y de importación, tanto de insumos para el refinamiento como de gasolina.

Por otro lado, las investigaciones de la Fiscalía que indicaron que desde el 2009 hasta el 2017 los presidentes de PDVSA, así como numerosos gerentes, estuvieron involucrados en corrupción, generando un desfalco. En el 2017 se cruzó el comienzo de las sanciones directas a la empresa y el cambio en su dirección.

La llegada de los buques petroleros permitió romper -de manera gráfica- el bloqueo que conforma un cerco sobre el país. Se espera que con eso se logre enfrentar parte del desabastecimiento de gasolina que golpea el país y ha generado sus consecuentes reventas dolarizadas. La escasez se siente menos por la cuarentena, no solo en las ciudades sino en las carreteras donde circulan muy pocos vehículos.

La alianza con Irán, otra economía bloqueada por Estados Unidos, representa la consolidación de una política internacional del gobierno venezolano que, en los últimos años, estrechó relaciones centralmente con Rusia y China. Estas alianzas permitieron a Nicolás Maduro construir una arquitectura de resistencia ante una escalada ininterrumpida desde Washington.

El envío de buques petroleros profundiza esa geopolítica y expone también las limitaciones actuales de América Latina ante este escenario que es más que un bloqueo económico. La reciente Operación Gedeón, con el envío de mercenarios, dos de los cuales estadounidenses, es una muestra de la naturaleza del conflicto.

Esa Operación forma parte de un continuum de acciones golpistas. Un actor central de esa trama ha sido el partido Voluntad Popular (VP), de donde proviene Juan Guaidó, fundado y liderado por Leopoldo López, quien se encuentra en la embajada de España en Caracas luego del intento fallido de golpe el 30 de abril del año pasado.

El Fiscal General, Tarek William Saab, anunció el lunes que introdujo en el Tribunal Supremo de Justicia un recurso de interpretación de los artículos 31 y 32 de la Ley contra la delincuencia organizada y financiamiento al terrorismo, para determinar si VP es una “organización criminal con fines terroristas”. La efectiva denominación del partido bajo esa denominación implicaría su disolución.

Esa situación tendría un fuerte impacto para el partido ya disminuido. Guaidó, por su parte, había anunciado a principios de enero que se separaba de VP para “enfocarse completamente en la libertad de Venezuela”.

Una parte de la oposición condenó la solicitud de la Fiscalía. La disolución de VP dejaría con menos fuerza al sector golpista de la oposición que ha retrocedido en su fuerza, unidad, y capacidad de interlocución con la sociedad. Esto último se acrecentó con el debate acerca del bloqueo económico, donde una parte mayoritaria de la oposición lo rechaza, mientras que otra, con Guaidó a la cabeza, sostiene que hay que profundizarlo.

La mayoría de la sociedad ve en el bloqueo un agravamiento de las condiciones materiales. El debate en relación a los buques petroleros dejó en evidencia que el consenso era que se permitiera su ingreso para poder acceder a gasolina, en un contexto de dificultades no solo por combustible, sino también por los precios dolarizados y la falta de agua debido a la sequía. 

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Juez de EEUU autoriza liquidación de CITGO valorada en 8.000 mdd

Los activos de CITGO en Estados Unidos están valorados en unos 8.000 millones de dólares.

23.05.20 - Un juez estadounidense autorizó el viernes avanzar con la liquidación de las refinerías venezolanas CITGO en Estados Unidos (EE.UU.), que fueron confiscadas por el Gobierno del presidente Donald Trump en 2019, para entregar ilegalmente su administración a una junta designada por el opositor derechista Juan Guaidó.

El juez Leonard P. Stark, del Tribunal de Distrito de EE.UU. en Delaware, emitió su fallo luego que la Corte Suprema de ese país avalara una decisión anterior suya en la cual ordenó la venta de CITGO para favorecer a la compañía minera canadiense Crystallex.

Crystallex fue nacionalizada en 2011 por el Gobierno venezolano tras el incumplimiento de una serie de medidas ambientales. La empresa minera canadiense inició una demanda contra el Estado venezolano en cortes de EE.UU.

Tras conocerse la decisión del magistrado estadounidense, el corresponsal de teleSUR en Caracas, Rolando Segura, tuiteó que Guaidó, quien en 2019 se autoproclamó presidente del país suramericano, “sirve, en bandeja de plata al mejor postor, activos de #Venezuela en #EEUU”.

“Juez autoriza liquidación de #CITGO para favorecer a minera de #Canadá, nacionalizada por Chávez. Junta designada por oposición había tomado control de la petrolera valorada (en) 8 mil millones usd”, escribió Segura en el tuit.

Gustavo Borges, director del grupo de investigación Misión Verdad, comentó por su parte en Twitter que “la operación Guaidó se diseñó exactamente para esto: saquear y piratear los preciados activos venezolanos en beneficio de los grandes capitales”.

Por: TeleSUR | Sábado, 23/05/2020 08:06 AM |

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Disco alrededor de la joven estrella donde se detectaron los signos del fenómeno.Foto Afp

Hasta ahora se han identificado miles de exoplanetas, pero poco se sabe acerca de cómo se forman, explican

 

Observaciones realizadas con el Telescopio Muy Grande (VLT, por sus siglas en inglés), del Observatorio Europeo Austral (ESO), captaron reveladoras señales del nacimiento de un sistema estelar. Alrededor de la joven estrella AB Aurigae hay un denso disco de polvo y gas en el que los astrónomos detectaron una estructura espiral prominente con un "giro" que marca el sitio donde se puede estar formando un planeta.

La característica observada podría ser la primera evidencia directa de un planeta recién nacido.

"Hasta ahora se han identificado miles de exoplanetas, pero poco se sabe sobre cómo se forman", afirmó Anthony Boccaletti, quien dirigió este estudio desde el Observatorio de París, Universidad PSL.

Los astrónomos saben que los planetas nacen en discos polvorientos que rodean a las estrellas jóvenes, como AB Aurigae, a medida que el polvo y el gas frío se amontonan. Las nuevas observaciones realizadas con el VLT, publicadas en la revista Astronomy & Astrophysics, proporcionan pistas cruciales para ayudar a los científicos a entender mejor este proceso.

"Necesitamos observar sistemas muy jóvenes para captar el momento en que se forman los planetas", señaló Boccaletti en un comunicado. Pero, hasta ahora, los astrónomos habían sido incapaces de obtener imágenes lo suficientemente nítidas y profundas de estos discos jóvenes para encontrar el punto exacto que marca el lugar donde puede estar naciendo un planeta.

Las nuevas imágenes presentan una impresionante espiral de polvo y gas alrededor de AB Aurigae, situada a 520 años luz de la Tierra, en la constelación de Auriga (el cochero). Este tipo de espirales indican la presencia de planetas recién nacidos, que "patean" el gas, creando "perturbaciones en el disco en forma de onda, algo así como la estela de un barco en un lago", explicó Emmanuel Di Folco, del Laboratorio de Astrofísica de Burdeos (LAB), en Francia, que también participó en el estudio.

Puntos de perturbación

A medida que el planeta gira alrededor de la estrella central, esta onda toma forma de brazo espiral. En la nueva imagen de AB Aurigae, la región amarilla espiral que se ve cerca del centro, intensamente brillante (que, respecto de su estrella, se encuentra a la misma distancia que Neptuno del Sol), es uno de estos puntos de perturbación en el que el equipo cree que se está formando un planeta.

Las observaciones del sistema AB Aurigae realizadas hace unos años con el Atacama ALMA, del que ESO es socio, proporcionaron los primeros indicios de que se estaban formando planetas alrededor de la estrella. En las imágenes de este instrumento, los científicos vieron dos brazos espirales de gas cerca de la estrella, que se encuentran dentro de la región interior del disco.

Luego, en 2019 y principios de 2020, Boccaletti y un equipo de astrónomos de Francia, Taiwán, Estados Unidos y Bélgica, se propusieron captar una imagen más clara dirigiendo hacia la estrella el instrumento Sphere del VLT de ESO, en Chile. Las imágenes son las más profundas del sistema AB Aurigae obtenidas hasta la fecha.

Con el potente sistema de captación de imágenes de Sphere, los astrónomos pudieron ver la luz más débil proveniente de los pequeños granos de polvo y las emisiones del disco interior. Así, confirmaron la presencia de los brazos espirales detectados por primera vez por ALMA y también vieron otra característica destacada: un "giro", que indica la presencia de un planeta formándose en el disco.

Ilustración del sistema triple HR 6819, donde se encuentra el agujero negro más cercano a la Tierra (Observatorio Europeo Austral (ESO).

Un equipo de astrónomos ha descubierto el agujero negro más cercano a nuestro Sistema Solar jamás detectado hasta la fecha, a “solo” 1 000 años luz de la Tierra. La región forma parte de un sistema estelar triple observable a simple vista.

 

El grupo, integrado por científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO), la Universidad Estatal de Georgia (EE. UU.) y la Academia de Ciencias de la República Checa (Praga), encontró evidencias de la presencia de este objeto invisible rastreando a sus dos estrellas compañeras. Los investigadores afirman que este sistema podría ser sólo la punta del iceberg, ya que, en el futuro, podrían descubrirse muchos más agujeros negros similares. El estudio se publica en la revista Astronomy & Astrophysics.

“Nos sorprendimos mucho cuando nos dimos cuenta de que se trata del primer sistema estelar con un agujero negro que se puede ver a simple vista”, afirma Petr Hadrava, investigador emérito en la academia checa y coautor de la investigación. Situado en la constelación de Telescopium, el sistema —agrupación de estrellas que orbitan en torno a un punto común— está tan cerca de la Tierra que sus estrellas se pueden ver desde el hemisferio sur sin prismáticos ni telescopio en una noche oscura y despejada.

El equipo estudiaba la agrupación de ambos astros, llamado HR 6819, como parte de una investigación de sistemas de doble estrella. Las observaciones tomadas durante varios meses mostraban que una de las dos estrellas visibles orbitaba alrededor de un objeto invisible cada 40 días y la segunda estrella quedaba a una gran distancia de este par interior. Al analizar los datos quedaron sorprendidos al descubrir un tercer cuerpo previamente desconocido: un agujero negro.

El agujero negro oculto en HR 6819 es uno de los primeros de masa estelar —al menos tres veces la masa del Sol— descubierto que no interactúan violentamente con su entorno y, por lo tanto, parecen verdaderamente negros. Pese a ello, el equipo pudo detectar su presencia y calcular su masa, unas cuatro veces la de nuestra estrella, al estudiar la órbita de la estrella situada en el par interior.

Los astrónomos han detectado tan solo un par de docenas de agujeros negros en nuestra galaxia hasta la fecha. Casi todos ellos interactúan con su entorno y dan a conocer su presencia mediante la liberación de rayos X. El descubrimiento de uno silencioso e invisible proporciona pistas sobre dónde podrían estar los numerosos agujeros negros ocultos en la Vía Láctea.

De hecho, los astrónomos creen que su descubrimiento podría arrojar algo de luz sobre un segundo sistema. “Nos dimos cuenta de que otro sistema, llamado LB-1, también puede ser triple, aunque necesitaríamos más observaciones para afirmarlo con seguridad”, afirma Marianne Heida, investigadora del ESO en Garching (Alemania) y coautora del artículo.

“LB-1 está un poco más lejos de la Tierra, pero todavía lo bastante cerca en términos astronómicos, lo cual significa que probablemente existen muchos más sistemas como este. Al encontrarlos y estudiarlos podemos aprender mucho sobre la formación y evolución de esas estrellas”

6 mayo 2020

(Tomado de La Vanguardia)

Cushing (Oklahoma): encrucijada de la muerte del petróleo en EU

En mi libro Los cinco precios del petróleo (https://bit.ly/2YlrqpI) de 2006, expuse que el "precio especulativo" era uno de sus principales componentes que beneficia el financierismo del petrodólar controlado por Wall Street y sus megabancos, como demostró el economista en energéticos Philip Verleger (https://bit.ly/2KDFkM6).

Los cinco precios del petróleo exhiben el dominio geoestratégico casi absoluto de las "cuatro hermanas" petroleras anglosajonas que mediante su "creatividad especulativa" controlan, todavía, el máximo ingreso "económico" del planeta.

Hace 14 años asombró la forma en que, frente a la extracción real de un solo barril de petróleo, existiesen 500 (¡mega-sic!) barriles "derivados" en papel especulativo.

Hoy, debido a la baja de 30 por ciento de la producción global del "oro negro", concomitante al desplome anunciado (https://bit.ly/3f2EYfK) del petróleo/gas lutita (shale oil/gas), se han puesto de manifiesto tanto la frenética especulación financierista –ahora con los "futuros" ETF’s ( Exchange Trade Funds: Fondos de Intercambio Comercial)– como el desacoplamiento en el precio de las variedades anglosajonas del WTI (West Texas Intermediate) y el Brent del Mar del Norte.

La conjunción de la expiración de los "futuros" de los ETF’s y el embotellamiento del "oro negro" en los almacenes de la encrucijada de oleoductos en Cushing (Oklahoma) resultaron en un insólito desplome de menos (¡sic!) 40 dólares el barril (https://bit.ly/35d3Ddb).

Más que los pletóricos tankers flotantes en los océanos, de la variedad Brent, el problema radica en la trampa de la muerte que se conjugó en Cushing debido a la casi saturación de su almacenamiento y a la expiración de los "futuros" de los ETF’s (https://bit.ly/2WavfeX).

USO (United States Oil Fund) –con un valor de 3 mil millones de dólares (https://bit.ly/3aF4nZK)–, principal mercader de los "futuros" oleosos de ETF’s en EU que ostenta el 30 por ciento doméstico, fue el causante de la espiral negativa del precio (https://bit.ly/2VLol0P).

A la par del contagio viral, hoy las especulativas intoxicaciones financieristas son de carácter exponencial.

Un año antes de la grave crisis financierista de 2008, los ETF’s representaban 807 mil millones de dólares que en 2019 se dispararon a 6.18 millones de millones de dólares ( trillions en anglosajón) de los cuales EU detenta 4 millones de millones de dólares (https://bit.ly/2KILJ8U).

El holandés Cyrill Widdershoven, muy cercano a los sauditas, comenta que "EU creó una trampa de la muerte para su propia industria petrolera en Cushing" y juzga que la carnicería energética "reconfigurará los mercados petroleros globales, pero también el futuro (sic) de la industria petrolera de Estados Unidos en los años por venir" (https://bit.ly/2SiLJjV).

Cyrill Widdershoven critica que los productores de petróleo/gas lutita en EU "no recortaron voluntariamente (sic) su producción", y avizora que "en los próximos años la OPEP (sic), Arabia Saudita y Rusia (sic) regresarán al pináculo del petróleo global, exhibiendo su liderazgo en el mercado".

A Cyrill Widdershoven le falta vislumbrar el determinante factor geopolítico que diagnosticar la identidad de los productores de petróleo que sobrevivirán al Covid-19.

A mi juicio, Estados Unidos cavó su propia tumba del petróleo/gas lutita que lo colocó en forma efímera como el "primer productor global" arriba de su aliado Arabia Saudita y Rusia”.

Trump llegó a jactarse del "dominio energético de Estados Unidos": alucinación cruelmente desmentida por la cruda realidad del crudo.

La quiebra muy anunciada del petróleo/gas lutita puede generar un efecto dominó y afectar a los megabancos de Wall Street cuando Trump navega contra las corrientes turbulentas al intentar rescatar a la industria petrolera de Texas –que ostenta 38 votos electorales imprescindibles para su relección– mediante la compra de millones de barriles (para colmar las "reservas estratégicas" de Estados Unidos), una mayor baja en la producción global –que tendría que ser de 30 millones de barriles al día (MBD) y no los 20 MBD que propone en total– y un muy polémico rescate financiero que no le causa gracia al antidemocrático Partido Demócrata.

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Treinta años del Hubble, el espía del universo

El telescopio fue desplegado en el espacio hace hoy 30 años. Desde entonces ha dado más de 170.000 vueltas a la Tierra y ha generado 150 terabytes de información que han permitido la publicación de 18.000 artículos científicos con hallazgos que van desde la formación de estrellas y galaxias hasta la edad del universo pasando por los agujeros negros.

 

Ocurrió hace 30 años. El miércoles 25 de abril de 1990, el transbordador Discovery flotaba en medio del espacio a 590 kilómetros de altura. En ese momento, los astronautas Shriver, Bolden, Hawley, McCandless II y Sullivan culminaron la gesta: dejar allí, desplegado y orbitando, el aparato que llevaban en la nave, el primer observatorio espacial de la historia, un armatoste de 13 metros de longitud, cuatro de diámetro y 11.000 kilos. El ojo con que el ser humano vería el universo como jamás lo había visto. El Hubble.

Desde que fuera desplegado, el Hubble, que viaja a 28.000 kilómetros por hora, ha dado más de 170.000 vueltas alrededor de la Tierra. "El telescopio ha transformado la visión que la humanidad tenía sobre el universo y sobre nuestro lugar en él", asegura a Público la directora científica de este proyecto de la NASA, Jennifer Wiseman. La revolución que ha provocado el Hubble es de la misma magnitud que cuando Galileo alzó su telescopio al cielo en 1610.

Estar ubicado allá arriba, libre de las distorsiones de la atmósfera terrestre, hace del Hubble un poderoso e incansable espía del cosmos: "El telescopio", prosigue la astrofísica de la NASA en Washington, "genera alrededor de 10 terabytes de nuevos datos cada año. El archivo total es actualmente de más de 150 terabytes, que proceden de las más de 1,3 millones de observaciones realizadas".

Con todo ese arsenal, los astrónomos que utilizan los datos del Hubble han publicado más de 18.000 artículos científicos, una cifra que lo convierte "en uno de los instrumentos científicos más productivos que jamás hayan sido construidos", celebra Wiseman.

El Discovery había despegado un día antes, a las 8.33 de la mañana del 24 de abril, de la base de la NASA en Merritt Island, Florida. Ese vuelo espacial no era un reto más de la agencia norteamericana, sino que materializaba un sueño casi de ciencia ficción que los científicos habían albergado durante varias décadas.

Cuando el Hubble fue puesto en órbita, Wiseman era una estudiante de astronomía en la Universidad de Harvard. "Mis investigaciones de entonces estaban relacionadas con radiotelescopios terrestres pero todos los estudiantes estábamos muy entusiasmados por tener ese nuevo observatorio, que nos daría una visión del espacio mucho más nítida", recuerda.

"Yo estaba muy intrigada", continúa Wiseman, "no sólo por qué hallazgos y resultados obtendría el Hubble sino también por cómo la NASA había podido usar las habilidades de los astrónomos, físicos, ingenieros, informáticos y astronautas para sacar adelante este telescopio, ponerlo en el espacio y hacer ciencia. Nunca había pensado que una cosa así pudiera siquiera llegar a ser posible".

 

1946, el punto de partida

 

Pero hicieron falta muchos años y muchos tropiezos para que el Hubble fuera un éxito. El inicio negro sobre blanco de esta historia fue un artículo publicado en 1946 por el astrofísico Lyman Spitzer, de la Universidad de Yale. En su trabajo, Spitzer introdujo la idea de un gran telescopio espacial en un momento en el que ni siquiera se había puesto ningún satélite en órbita. En 1958, un año después de que los rusos lanzaran su Sputnik, Estados Unidos decidió meterse de lleno en la carrera especial y creó la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, la NASA.

No fue hasta 1974 cuando la agencia creó el primer grupo de trabajo dedicado a un gran telescopio espacial. A partir de ahí todo fue más rápido: en 1977 el Congreso norteamericano aprobó la primera dotación presupuestaria para el proyecto y en 1979 comenzaron los programas de entrenamiento de astronautas para esas misiones espaciales.

Fue en 1983 cuando se bautizó a este gran telescopio espacial como Hubble en honor al astrónomo Edwin Hubble (1889-1953). En un artículo de 1929 que ya es historia de la ciencia, había descrito que existía una relación entre la distancia entre unas galaxias de otras y la velocidad a la que se alejaban entre ellas. Dicha relación se denomina desde entonces la constante de Hubble y fue la primera manifestación fehaciente de la expansión del universo que habría nacido, por lo tanto, de una gran explosión: el Big Bang.

Pero los años 80 avanzaban y los retrasos se amontonaban. A pesar de esto, el proyecto seguía barajando como fecha de lanzamiento marzo de 1986 hasta que el 28 de enero de ese año la lanzadera especial Challenger explotó poco después de despegar. Murieron todos sus tripulantes. El lanzamiento del Hubble se suspendió. Finalmente, y tras una pausa de cuatro años, en abril de 1990 el Discovery puso al Hubble en órbita. Al fin una buena noticia. Menos de un mes después, el 20 de mayo, se obtuvo su primera imagen. Según la NASA, se demostraba que éstas "eran aproximadamente un 50% más nítidas que las tomadas desde observatorios terrestres". Otra buena noticia...

...Y no hubo una tercera seguida. El 27 de junio, la NASA anunció con bochorno que el espejo primario del Hubble adolecía de una imperfección que emborronaba las imágenes que tomaba del cosmos. En concreto, la curvatura del espejo se desviaba 2 micrones, es decir, la cincuenteava parte del grosor de un cabello humano. La distancia que separaba el éxito del fracaso. La prensa se cebó con la NASA. Un medio llegó a titular: La desgracia de los mil millones de dólares.

Aun así, el 1 de octubre de 1990 se publicó el primer artículo científico a partir de una imagen del Hubble. El artículo de Tod Lauer, investigador del Observatorio Nacional de Astronomía Óptica en Tucson, Arizona, describió observaciones "en el entorno de un supuesto agujero negro en el núcleo de la galaxia NGC 7457", según recoge la página web de la NASA.

Pero había que arreglar el defecto óptico y sólo había una manera de hacerlo: montándose en una nave y subiendo hasta allí arriba. La NASA organizó la primera de las cinco misiones de reparaciones realizadas en estos 30 años, y el 3 de diciembre de 1993 la lanzadera Endeavour despegó hacia el Hubble. La misión duró once días. Un mes después, el 13 de enero de 1994, la agencia americana anunció que la nueva óptica instalada había corregido el problema. El niño tenía gafas nuevas. Se acabaron las malas notas.

 

Una imagen: la Hubble Ultra Deep Field

 

A partir de ahí los hallazgos se amontonaron. El primero de gran relevancia quizás fue el realizado el 25 de mayo de 1994, cuando el Hubble confirmó la existencia de agujeros negros supermasivos. Otro de ellos ocurrió el 15 de enero de 1996, cuando la NASA publicó la imagen del Campo Profundo del Hubble, la más profunda y detallada vista del universo hasta ese momento. La imagen contiene al menos 1.500 galaxias en varias etapas de desarrollo.

Una imagen que recuerda a ésta fue la generada por el Hubble con exposiciones tomadas entre 2002 y 2012. La NASA tituló la fotografía Hubble Ultra Deep Field. Es la preferida de Wiseman. "Se tomó apuntando a una zona donde no se recibía luz de las estrellas cercanas y así estuvo, registrando el espacio durante días y días. La imagen resultante mostró miles de puntos luminosos, cada uno de los cuales es una galaxia con miles de millones de estrellas. Miro esa imagen y me siento fascinada", confiesa. "Ahora entendemos cuán rico es el universo; el Hubble nos ha mostrado imágenes con miles de galaxias distantes y hay indicios de que hay cientos de miles de millones de galaxias. Y nos ha mostrado también que el universo ha estado activo y cambiante durante el curso del tiempo", dice Wiseman.

La astrofísica de la NASA recuerda cómo "las imágenes de esos fenómenos lejanísimos son viajes en el tiempo porque la luz de una galaxia captada por el Hubble ha tenido que recorrer el espacio hasta llegar al telescopio. Con el Hubble estamos viendo galaxias de hace miles de millones de años luz, es decir, que están mucho más cerca en el tiempo del inicio del universo que nosotros".

Wiseman dice que el Hubble se está usando "para cosas para las que ni siquiera fue soñado, como estudiar la naturaleza de galaxias muy lejanas o para investigar planetas de nuestra galaxia que giran alrededor de otras estrellas, los llamados exoplanetas, que ni siquiera se conocían cuando se lanzó el Hubble". "También hemos usado el telescopio para analizar el efecto de fenómenos muy misteriosos como la materia oscura y la energía oscura, un fenómeno misterioso relacionado con la expansión del universo cuya existencia ayudó a confirmar Hubble", explica.

Estos 30 años de observaciones y descubrimientos han sido posibles por las cinco misiones espaciales al telescopio, en las que la NASA envió a astronautas a bordo de lanzaderas hasta el Hubble para colocar nuevos instrumentos de medición o reparar equipos in situ. Las imágenes de los astronautas colgados del Hubble en medio de la oscura inmensidad del cosmos parecen sacadas del cine de ciencia ficción.

"Estas misiones han sido absolutamente decisivas para el éxito del Hubble. La primera reparó la óptica del telescopio y el resto ha servido para arreglar o reemplazar baterías, la electrónica e incluso para colocar nuevos instrumentos de medición más avanzados que los que había originalmente en el observatorio", recuerda Wiseman."La última misión fue en 2009 y fue un éxito maravilloso. El Hubble está en muy buena forma y ahora recibimos de él incluso más información y de más calidad que nunca antes en sus 30 años de vida".

 

En compañía del James Webb en esta década

 

El Hubble aún tiene cuerda para rato. "El telescopio está en un estado excelente", dice Wiseman, que calcula que si no hubiera ninguna misión más en el futuro, podría aún estar operando durante toda esta década. Esto supondrá que el Hubble observe el cosmos junto a su media naranja espacial: el telescopio James Webb que prepara la NASA y cuyo lanzamiento está previsto (si la pandemia de la covid-19 lo permite) para 2021.

El James Webb, al contrario que el Hubble, no estará en un lugar donde los astronautas puedan ir para repararlo. Será enviado a 1,5 millones de kilómetros, en uno de los llamados puntos de Lagrange. Se trata de zonas en las que debido al peso ejercido por cuerpos cercanos la gravedad se anula, de manera que todo lo que llega hasta allí, allí se queda atrapado, como sucede con las corrientes del mar cuando la basura se acumula.

"El James Webb es otro tipo de observatorio espacial y complementará al Hubble. El Webb está pensado sobre todo para captar luz infrarroja, mientras que el Hubble trabaja con la luz visible y la ultravioleta. Los dos se complementarán y, con ellos operando al mismo tiempo, podremos aprender más que nunca", se entusiasma Wiseman.

Así que se avecinan de nuevo años de descubrimientos y de hallazgos de fenómenos que puede que ni siquiera los científicos intuyan hoy. La magnitud y complejidad de lo descubierto en estos treinta años de vida del Hubble son tan inmensas que desafían el sentido común de la mente humana. Pero, cuando un astrofísico contempla las imágenes del espacio captadas por el Hubble, ¿ve orden o caos ahí fuera? "Veo un hermoso orden y mucho dinamismo", dice Wiseman, "porque la actividad que se ve, ya sea la formación de galaxias o de estrellas o la visión de los misteriosos agujeros negros, está gobernada por las leyes de la física". "La actividad del universo puede ser vista como caótica", concluye, "pero sigue sus propias leyes. Y es hermosa. Hay armonía".

EE UU sella un acuerdo millonario con Groenlandia que provoca indignación en Dinamarca

El plan de ayuda financiera, por 11 millones, llega ocho meses después de que la oferta de Trump de comprar el territorio molestara a Copenhague

Groenlandia no está en venta, pero sí en alquiler. Eso es lo que sugerían los medios daneses hace casi un año, cuando la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, tachó de “absurda” la oferta de compra del territorio ártico por parte del presidente de EE UU, Donald Trump. Tan solo ocho meses después del choque entre ambos socios de la OTAN, los titulares se han mostrado acertados. Washington y Nuuk, la capital del territorio danés semiautónomo, han anunciado un acuerdo de inversión en proyectos en el territorio helado por un total de 83 millones de coronas danesas (11 millones de euros) abriendo un intenso debate en la capital del reino.

“Con esta buena noticia se confirma que nuestro trabajo de consolidar una relación constructiva con Estados Unidos da sus frutos”, ha dicho el primer ministro groenlandés, Kim Kielsen. El Gobierno socialdemócrata de Dinamarca, en minoría, ha aplaudido también la inversión de Washington en su territorio del Ártico, en cuyas negociaciones ha estado involucrado desde el pasado otoño. Y es que Groenlandia, pese a gozar de una amplia autonomía —de hecho pertenece a Dinamarca, pero no a la Unión Europea (UE)—, sigue siendo Copenhague el único interlocutor válido en cuestiones de Exterior y Defensa. “No es un secreto que hemos trabajado con Groenlandia para asegurar que se beneficie de la presencia de Estados Unidos”, ha explicado a los medios locales el ministro de Exteriores danés, Jeppe Kofod, quién intentó rebajar la crispación en Copenhague calificando el acuerdo económico de “completamente natural”.

Los fondos estadounidenses, según el acuerdo, irán destinados a proyectos relacionados con la extracción de materias primas, turismo y educación y serán los groenlandeses, junto con los estadounidenses, los que decidan exactamente cómo y cuándo gastar el dinero. Pero las voces que señalan una doble intención de Trump en un territorio en el que China y Rusia reclaman su parte del pastel no dejan de crecer.

Nada más hacerse público el acuerdo entre Washington, Nuuk y Copenhague, la oposición danesa, a derecha e izquierda, estalló en tropel. Los ultraderechistas del Partido del Pueblo Danés (DPP) creen que el pacto es “insultante”, según declaró el diputado Soren Espersen al diario Altinget. Los socialistas, también en la oposición, creen que el acuerdo es “extremadamente provocativo” y que lo único que persigue es generar crispación en las relaciones entre Copenhague y Nuuk por las que, si bien hay una gran autonomía política, económicamente hay cierta dependencia.

Groenlandia, cuya economía se basa casi exclusivamente en la pesca, recibe anualmente 576 millones de euros de Copenhague, lo que representa dos tercios de sus finanzas. Con el pacto con EE UU, algunos diputados en el Folketing (Parlamento nacional) han lanzado la voz de alarma y vaticinan que Groenlandia poco a poco se irá alejando de Copenhague para alinearse con sus nuevos socios estadounidenses. “Tenemos que aclarar si ellos [EE UU] pagan ahora y nosotros [daneses] estamos en deuda mañana”, dijo la diputada groenlandesa en Copenhague Aaja Chemnitz Larsen. Muchos en el Folketing opinan que nadie da un cheque en blanco y que Washington acabará imponiendo sus condiciones. Un alto funcionario de la Casa Blanca citado por el Financial Times aseguró, sin embargo, que EE UU ya no planea comprar Groenlandia.

Poco después de aquella crisis diplomática desatada el pasado verano entre ambos socios de la OTAN en la que Trump llegó a cancelar de la noche a la mañana una visita oficial a Copenhague, Washington inició una serie de discretos movimientos para seducir a Groenlandia. Mandó a una delegación al territorio helado —el 80% de su superficie está cubierta de hielo— para proponer ciertas inversiones en infraestructuras como carreteras y aeropuertos.

En noviembre, Copenhague dio luz verde la reapertura en Nuuk por primera vez desde los años 50 del consulado estadounidense, un movimiento que se acaba de hacer oficial. La oficina diplomática se alojará en una base militar en la capital groenlandesa —EE UU cuenta ya con otra base aérea en Thule, al noroeste del territorio— y el nuevo cónsul se trasladará desde Copenhague una vez que las medidas para evitar la propagación del coronavirus lo permitan. Groenlandia tiene una representación diplomática en Washington desde 2014.

Rusia y China

El interés por la influencia en el Ártico crece entre las principales potencias mundiales. La embajadora estadounidense en Dinamarca, Carla Sands, ha alertado en un comunicado esta semana que, pese a la política de “baja tensión” que ha mantenido desde los años 90 el Consejo Ártico (la asamblea con presencia de los países del Norte) en el territorio, ahora surgen “nuevos desafíos”. Y pone a China y Rusia como ejemplo.

Moscú está dando mucho peso a su estrategia militar en el Ártico reabriendo bases de la Guerra Fría y estableciendo un nuevo comando Ártico, revela la diplomática. Y Pekín, continúa, se llama a sí mismo “un Estado cercano al Ártico”, pese a la distancia que les separa. “China busca establecer la Ruta de la seda polar” a través del desarrollo de rutas marítimas que emergen en el polo Norte como consecuencia del calentamiento global.

Madrid / Copenhague - 24 abr 2020 - 8:31 COT

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Las refinerías norteamericanas adelantaron compras de crudo que ahora no tienen dónde colocar.  ________________________________________ Imagen: AFP

"El crudo volverá a valer menos que 0"

Encerrado entre el derrumbe del consumo y el agotamiento de la capacidad de almacenaje, Estados Unidos será el factor que vuelva a disparar la crisis. Recuperación parcial de precios, pero auguran que no será duradera. 

 El precio del petróleo tuvo este jueves una nueva jornada de recuperación, como rebote de la violenta caída de su cotización a principios de esta semana, pero todavía sin poder asegurar que se haya ingresado en un sendero alcista sostenible. Hay expectativas favorables con respecto al acuerdo de grandes exportadores y Rusia para reducir la producción a partir del 1° de mayo, aunque Estados Unidos se encuentra envuelto en una encrucijada. En el inicio de la actual etapa de la crisis, cuando la disputa entre Arabia Saudita y Rusia llevó a una guerra de precios, varias refinerías aprovecharon la oportunidad y compraron, en marzo, importantes volúmenes de crudo a un precio muy inferior al precio local de la producción de shale oil. En las próximas semanas, esos barcos, con un cargamento de 50 millones de barriles, estarán llegando a los puertos de la costa este de EE.UU. y tendrán el impacto de una bomba sobre el hoy frágil mercado de hidrocarburos norteamericano. Algunos expertos ya anticipan que los precios de los contratos a junio del WTI volverán a mostrar valores negativos, como a principios de esta semana.

El crudo que cotiza en Nueva York, WTI, tuvo un nuevo salto este jueves de casi un 20% y cerró en 16,50 dólares por barril, un valor todavía insuficiente para cubrir los costos de producción local. Las tensiones en Oriente Medio entre Estados Unidos e Irán le dieron impulso alcista a los precios, asi como los posibles recortes en la producción local ante los problemas logísticos de almacenaje, lo cual supondría el cierre de algunos pozos. Según estimaciones de Goldman Sachs, al 17 de abril el centro de almacenamiento de Cushing estaba con un nivel de llenado del 77% y los aumentos en estos días hacen prever que "su capacidad se agotará en la primera semana de mayo". El crudo Brent (Mar del Norte) tuvo ayer, a su vez, un repunte cercano al 5 %, alcanzando un valor por barril de 21,33 dólares, todavía en la tercera parte de su valor a principios de año.

Cuando las refinerías estadounidenses le compraron a Aramco (la gigantesca petrolera saudí) el crudo en cantidades a precio de liquidación, no imaginaron cómo cambiaría el escenario seis semanas después. El consumo de gasolina para motores en Estados Unidos se desplomó en un 40 por ciento, el precio del petróleo se derrumbó atravesando incluso el valor de cero este último lunes y, lo que es peor, la capacidad de almacenamiento se llenó a niveles peligrosamente cercanos al 80 por ciento. ¿Qué harán con los veinte barcos petroleros que vienen atravesando los mares, desde Arabia, con una carga de 40 millones de barriles de petróleo, cuando lleguen a puerto? ¿Y qué pasaría con las cotizaciones si llegara ese momento? 

Victor Bronstein, especialista en temas energéticos y director de Ceepys (Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad), advirtió que "el COVID-19 cambió el escenario, la demanda se derrumbó junto con los precios y el sistema de almacenamiento está llegando al límite: de los 73 millones de barriles de capacidad que tienen las instalaciones de Cushing en Oklahoma, donde se comercializa el petróleo físico del WTI, hay almacenado más de 60 millones". El arribo de los veinte barcos petroleros, que ya están en navgación, es una amenaza que ya tuvo una reacción del senador republicano Ted Cruz (fue precandidato presidencial para las elecciones de 2016), quien en un tuit apuntó "veinte petroleros cargados con 40 millones de barriles de crudo saudita se dirigen a Estados Unidos. Esto es siete veces el flujo mensual típico. Millones de empleos están en peligro. Mi mensaje a los sauditas es: Vuelvan atrás con sus barcos". 

La compra de las refinerías estadounidenses alcanzarían a 10 millones más de barriles, pero por ahora las embarcadas y en viaje serían cuarenta. Para Bronstein, "los 50 millones de barriles sauditas llegando a Estados Unidos son una bomba que el gobierno norteamericano está tratando de desactivar; veremos si lo logra, pero seguramente en junio, los precios del WTI volverán a ser negativos".

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El sol brilla a través del vapor que sale de las chimeneas de una planta de energía. REUTERS / Maxim Shemetov

 

La caída de los precios del petróleo hasta niveles negativos certifica la entrada de una crisis global que llega a todos los niveles. En el horizonte se desdibuja el camino hacia la sostenibilidad económica, aunque, en mitad del caos, existen alternativas difíciles y alejadas del modelo expansivo actual.

El oro negro ya no brilla como antes. El precio del petróleo continúa desplomándose ante la crisis económica originada por la pandemia del coronavirus. Tanto, que el pasado 20 de abril se registró una caída sin precedentes del crudo de West Texas Intermediate (WTI), cuyos barriles se cotizaron en cifras negativas. Algo parecido le está ocurriendo al petróleo europeo de Brent, cuya cotización no para de descender. La economía, que subordina su crecimiento expansivo al uso de combustibles fósiles, se ha visto paralizada de forma abrupta por la emergencia sanitaria y uno de sus pilares centrales, el petróleo, ha quedado dañado por completo.

La caída de los precios se debe al deterioro de la economía global que, fruto de la pandemia, ha entrado en una recesión abrupta y sin precedentes. A ello, se debe sumar un problema de costes y de espacio para el almacenaje del petróleo, que debido al parón económico no se está consumiendo. En esta situación, lo que se está desplomando son los precios de los futuros que expiraban ya, es decir, los propietarios de esos barriles se quedaban sin tiempo, con lo que se han visto obligados a vender los contratos de almacenaje o llevarse el petróleo. Así, las empresas propietarias se han visto en la obligación de tener que pagar por deshacerse del petróleo, lo que explica que, en el caso de EE UU, los precios hayan sido negativos.

La parálisis económica equivale a una ingente cantidad de vehículos –privados y comerciales– que ven enfriar sus motores y, por consiguiente, no paran a repostar como era habitual. Esto, según el informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), supondrá que la demanda mundial de petróleo disminuya en 9,3 millones de barriles por día respecto a las cifras de 2019. Sin embargo, el freno en seco del consumo no ha venido acompañado de un descenso similar en la producción de barriles, de modo que las infraestructuras de almacenamiento han quedado al límite de sus capacidades, según los datos de la IEA.

El descenso histórico de los precios, no obstante, no supone el fin de una era económica vinculada a los combustibles fósiles, aunque si una buena oportunidad para encontrar miradas alternativas a la economía actual. "Se trata de una caída muy específica y muy vinculada al contexto de pandemia. Cuando esto se termine, el sector volverá a tener su actividad normal", señala Giorgos Kallis, economista e investigador de la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA).

Esta crisis del petróleo abre una disyuntiva difícil de resolver, si se tiene en cuenta que la economía global tiene una gran dependencia respecto a los combustibles fósiles. En otras palabras, ¿rescatar el capitalismo del petróleo o aprovechar la inercia de la economía para realizar una escalada basada en criterios de sostenibilidad? 

En torno a esta pregunta aparecen sectores como la industria del automóvil, que guarda una estrecha dependencia con el modelo económico basado en los combustibles fósiles, al mismo tiempo que tiene un alto valor para la economía española, ya que representa en torno al 10% de su Producto Interior Bruto (PIB) y emplea al 9% de la población activa del Estado. Dado su valor, desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) han pedido al Gobierno de coalición un impulso para reactivar unas ventas que han caído a mínimos históricos, al pasar de los 94.618 vehículos vendidos en febrero a los 37.644 durante el mes de marzo. Es decir, una caída mensual del 60,2%.

Desde Anfac, reclaman al Gobierno incentivos económicos para reactivar las ventas de cara al escenario de desescalada. Algo similar ocurre con el sector de la aviación que en los últimos días ha pedido a la Unión Europea un rescate de 12.800 millones de euros, según una investigación de Transport & Environment. Sin embargo, ¿tiene sentido apostar por estas industrias, en vista del escenario negativo en el que se adentra el petróleo y, sobre todo, con el escenario de crisis climática de fondo? ¿Es el momento de apostar por un escenario económico diferente, donde el crecimiento respete los límites de la tierra? Para Kallis, esta es una buena oportunidad para que "el dinero de esos rescates vayan destinados a apoyar una industria limpia y hacia una transición energética".

Para Gonzalo Escribano, responsable de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano y profesor de Economía de la UNED, la situación de futuro es difícil de predecir, ya que intervienen factores diversos como el miedo al transporte público, que podría generar un aumento de las ventas de coches –algo que ya está ocurriendo en China– o la implementación del teletrabajo, que, por contra, reduciría el número de viajes diarios. A corto plazo, no se va dar una buena situación para reconvertir la industria y potenciar la venta de vehículos eléctricos. "Es complicado decirle a cualquier individuo que deje su coche y se compre uno cero emisiones cuando el precio del diésel o de la gasolina es tan bajo", expone. "Pero tampoco es el momento de que los Gobiernos cedan ante las presiones de la industria para rebajar los criterios de emisiones", advierte, en relación a los reclamos del lobby del automóvil. "No podemos salir de la crisis peor de como entramos en cuanto a medio ambiente".

Para Luis González Reyes, doctor en Químicas y experto en transiciones ecosociales de la Fundación Fuhem, la salida no debe plantearse en los parámetros tradicionales de la transición energética, donde en ocasiones se peca de tecno-optimismo, sino que se debe replantear el modelo industrial por completo para alejarlo de los combustibles fósiles, pero también del crecimiento expansivo.

"España tiene una capacidad limitada para reconvertir su industria del automóvil porque es subsidiaria de la industria alemana o francesa, ya que no hay empresas propias. Cuando hablamos de industria española, hablamos de Renault, Citroën o Volkswagen. La clave sería limitar al máximo los niveles de dependencia de flujos externos… Necesitamos una economía radicada en lo local y sin depender tanto del exterior. Esto, obviamente, no se hace en dos días. Pero hay ejemplos históricos de políticas que han diversificado el tejido productivo local, sin quedar atados de pies y manos", agrega el experto, en referencia a los países no alineados que en las décadas del los 60 y 70 del siglo XX se enmarcaron en un proceso de autonomía que, precisamente, se vio truncado cuando su deuda externa se convirtió en "un elemento de coacción".

No se trata de una vuelta a un modelo proteccionista, sino a un sistema diferente donde la economía deje de estar deslocalizada y cada país pueda tener unas cotas altas de autosuficiencia. "Podemos tener colaboraciones a nivel internacional y compartir el conocimiento con otros Estados, sin necesidad imponer aranceles, pero con una producción propia. Para llegar a ese punto necesitas tener una industria propia y autosuficiencia local", señala el economista de ICREA.

La caída del petróleo, ¿un peligro para las renovables?

Por otro lado, la realidad de las crisis del petróleo y de la covid-19 podría suponer un problema para las nuevas formas de energía renovable, ya que la caída de precios de los combustibles fósiles se convierte, según Escribano, en un "peligro para la competitividad" de las energías limpias, las cuales estaban experimentando un gran crecimiento en Europa y se presentaban como uno de los pilares centrales del Pacto Verde Europeo. No en vano, algunos sectores europeos, entre los que se encuentra España, apuestan por las políticas de sostenibilidad como una de las palancas de cambio que permitan salir de la emergencia del coronavirus en todos los niveles. Tanto es así, que el potencial de las renovables, según un informe reciente de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), podría generar 100 millones de nuevos empleos en todo el mundo en los próximos 30 años y aumentar el PIB mundial un 2,4%.

La desafección hacia las renovables provocada por la bajada de precios del petróleo y la crisis global del coronavirus se podría sortear, no obstante, con viejos mecanismos que incentiven a corto y largo plazo la transición energética. Impulsar el famoso impuesto al carbón y al uso de combustibles fósiles, según Kallis, puede hacer que las nuevas fuentes de energía no se vean tan afectadas. "Ahora puede ser el momento idóneo, ya que con el precio del petróleo tan bajo, no se va a notar tanto el impuesto. Cuando en unos años se recupere y el precio sea más caro, las renovables tendrán un coste más barato. En cualquier caso esto debe ser un impuesto verde europeo, no vale con que lo haga un sólo país", argumenta.

La crisis del petróleo, en cualquier caso, es el reflejo de la crisis económica en la que se adentra el mundo entero. "Ahora mismo hay que tener en cuenta que la caída del PIB es inevitable. Lo es porque se está demostrando que hay una correlación lineal entre el consumo energético y el crecimiento de la economía", expone González Reyes, que no considera que apostar por un crecimiento verde sea una solución definitiva. "El debate es si se debe utilizar la creación de dinero, algo que ya está haciendo EE UU o el Banco de Inglaterra, para seguir apostando por lo mismo o para reconvertir la economía a través de medidas de reparto de riqueza que permitan que la población más vulnerable no pague las consecuencias de esta crisis", opina, en referencia a la renta básica.

"La caída del PIB, pensando desde el poscrecimiento, debería no suponer más desigualdad. Para ello se necesitan gobiernos fuertes que apuesten por una economía mucho más planificada y coordinada desde los Estados", añade Kallis, quien señala la idoneidad de avanza hacia esa "renta de cuidados" que otorgue equilibrio a la ingente cantidad de personas que quedarán paradas por la caída de la economía mundial. El futuro, en cualquier caso, es una incertidumbre difícil de sortear. El tiempo dirá cómo escapó la humanidad de una crisis sin precedente

 

22/04/2020 22:27

Por ALEJANDRO TENA

@AlxTena

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Petróleo:  Un rebote que no es el fin de la crisis

Sube el precio del crudo en un mercado aún inestable

Este miércoles fue una jornada de recuperación del precio del crudo, tras el hundimiento de los valores entre lunes y martes. El WTI, tipo de crudo de Texas, Estados Unidos, cotizó en Nueva York al cierre en 13,78 dolares por barril, con un repunte del 19% respecto de su mejor valor de ayer, cuando logró regresar a a cotizaciones por encima de cero (positivas). Son los contratos a junio, con lo cual dejó atrás el drama de los contratos para entrega en mayo, que temían encontrarse con la posibilidad de no poder almacenar el hidrocarburo y quemaban en manos de los traders como brasa ardiente. El Brent (Mar del Norte) también mostró una recuperación con respecto a los días previos, cerrando a un precio de 20,81 dólares por barril, 7,66% por encima de su cierre del martes.

El interrogante del mercado es en cuánto incidió en esa recuperación los anuncios de planes de ayuda a los sectores productivos de parte de Donald Trump, que ya cuentan con media sanción en el Congreso, y las promesas de intervención con fondos federales de estímulo a los productores de gas y petróleo. Mientras que para unos esto supondría ponerle un piso en los actuales niveles, de los cuales sólo cabría esperar una recuperación escalonada, otros opinan que es apenas un alivio parcial porque las condiciones del mercado mundial de crudo indican un horizonte prolongado de muy bajas cotizaciones.

Las oscilaciones del precio del crudo durante la jornada muestran que la extrema volatilidad sigue mandando. El rango de variación del barril WTI fue, en el NYmex (mercado de Nueva York), entre 10,28 dólares de mínima y 16,20 de máxima, cerrando en un valor intermedio. Además, la curva de precios en el mercado de futuros no revela una perspectiva de demasiada confianza, con valores que oscilan en un precio de apenas 22 dólares promedio entre junio de 2020 y diciembre de 2021. Un nivel que está muy lejos de reflejar un valor aceptable para continuar produciendo en los yacimientos de Estados Unidos. 

Según publicó Link Securities, “el Gobierno de EE.UU. está considerando ofrecer fondos de estímulo federal a los productores de petróleo y gas a cambio de participaciones gubernamentales en las reservas de crudo de las compañías, según informaron fuentes conocedoras del asunto”. El plan, según detallan estos expertos, “está entre varias de las distintas opciones posibles que se están sopesando en un entorno de caída histórica de la demanda de petróleo, que está teniendo un impacto muy negativo en las compañías energéticas”.

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