Viernes, 22 Febrero 2019 06:30

Trump y la guerra del petróleo

Trump y la guerra del petróleo

Donald Trump ha ordenado apremiar el plan imperial para desestabilizar Venezuela, promover una guerra civil que justifique su intervención militar y tomar el control de la mayor riqueza petrolera del planeta. Hoy da un paso más en su plan de guerra bajo la máscara de la mendaz "ayuda humanitaria" transportada en aviones militares estadunidenses para tratar de introducirla por la ciudad de Cúcuta, fronteriza con la nación bajo el régimen chavista.

La violencia del plan imperial de guerra contra Venezuela es directamente proporcional a la amenaza que enfrenta la nación del norte de que su auge petrolero esté llegando a su límite, con los precios actuales del crudo, y se reinicie la declinación de sus reservas de hidrocarburos y disminuya su producción interna.

Estados Unidos es el país de mayor consumo de combustibles fósiles del planeta. Su consumo de representa 20 por ciento del total mundial contra 11 por ciento de China, que con su excesivo consumo ocupa el segundo lugar.1 Precisamente, la declinación de sus reservas en los años sesenta del siglo XX y en su ritmo de producción de crudo a finales de 1970 y del gas a partir de 1973, impulsó a sus gobiernos a poner en práctica un conjunto de acciones que estremecieron el mercado mundial, destruyendo la economía y el tejido social de extensas regiones de Medio Oriente y África.

Frente al talón de Aquiles que era depender 80 por ciento de sus importaciones petroleras de la OPEP, establecieron una alianza con países como Irán, bajo el mandato del sah Reza Pahlevi, para un aumento de petroprecios que favoreciera la explotación de yacimientos en otras regiones, incluyendo su propio territorio.2

Estados Unidos logró optimizar el consumo del crudo en su mercado interno, en particular en la industria, y disminuir su dependencia de la OPEP, pero no logró frenar la declinación de sus reservas. La caída en la rentabilidad para explotar sus yacimientos fue consecuencia del prolongado desplome que atravesaron los precios reales del petróleo que los redujo 83 por ciento en 1998 respecto a 1980.3 Por lo tanto, sus reservas de crudo y gas continuaron declinando llegando, en el caso del gas, a su nivel mínimo en 1993 con 171 trillones de pies cúbicos y, en el caso del petróleo, en 2008, con 19 mil millones de barriles.

Frente a ese panorama de menor disponibilidad, Estados Unidos reaccionó como león herido. En su interior impulsó, aun por encima de su legislación vigente de protección ambiental, la técnica del fracking para recuperar los combustibles fósiles.4 Hacia el exterior fue el eje articulador de todos los eventos violentos y de guerra que se extendieron en regiones petroleras; siempre invocando como pretexto cínicas mentiras y personajes manipulados.

El fracking colocó a Estados Unidos frente a un auge en disponibilidad y producción de reservas de hidrocarburos sin precedente, logrando lo siguiente: a) aumentar las reservas en 2017 a 39 mil 157 millones de barriles y 464.3 trillones de pies cúbicos, respectivamente; b) incrementar la producción de petróleo a finales de 2018 a 11 millones 900 mil barriles por día; c) disminuir las importaciones netas de petróleo a finales de 2018 a un millón 589 mil barriles por día y a disponer, por segundo año consecutivo, de un excedente neto de gas natural para exportación.5

Hoy el interés imperial de adueñarse del control del hidrocarburo de Venezuela tiene entre otros, tres objetivos principales: 1) asegurar un abastecimiento adicional de crudo importado y estratégico como el que ya le suministra Canadá y cubrir desde el continente americano el total de sus requerimientos de importación; 2) provocar un desplome de petroprecios que arrastre a una mayor crisis a todos los países productores y exportadores del combustible, incluyendo a sus "aliados"; lo cual alcanzaría a Rusia; 3) colocar bajo el precio de esta mercancía, como sucedió en el cuarto ciclo en la historia del petróleo de 1932 a 1970 y salir de la larga depresión económica que atraviesa.

Por Francisco Colmenares, jubilado de Pemex, economista.

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1 Datos para 2017 del BP Statistical Review of World Energy, junio de 2018.

2 Estados Unidos a través del sah de Irán logró llevar a la OPEP a aprobar las mayores alzas en los precios del petróleo desde el siglo XIX. La revelación del tejido de esta estrategia fue realizada por Zaki Yamani en 2007, mencionando públicamente el nombre de su artífice: Henry Kissinger. Yamani, Zaki, Conferencia titulada "OPEP: pasado, presente y futuro", en Madrid el 21 de noviembre de 2007, dentro del ciclo de conferencias del Real Instituto Elcano.

3 Datos de la serie de precios históricos del petróleo a valor de 2017 publicados por British Petroleum.

4 Método de extracción que consiste básicamente en fracturar mediante agua a presión mezclada con arena y elementos químicos las zonas rocosas del subsuelo en las que están alojadas las reservas de hidrocarburos.

5 El atentado criminal y siniestro a las Torres Gemelas de Nueva York y las instalaciones del Pentágono, el 11 de septiembre de 2001, reconocido por Osama Bin Laden, reclutado por la CIA para operaciones en Afganistán, fue utilizado por el gobierno de George W. Busch para intensificar operaciones intervencionistas de Estados Unidos.

Publicado enCrisis Venezuela
Spherex: un telescopio para encontrar vida extraterrestre

El telescopio estudiará cientos de millones de galaxias, algunas tan lejanas que su luz ha tardado 10 mil millones de años en llegar a la Tierra.

 


Encontrar vida más allá de la Vía Láctea es el gran objetivo de Spherex, el nuevo telescopio de la NASA que analizará en torno a 300 millones de estrellas en otras galaxias.
El proyecto está pensado para 2023, y su objetivo es el de lanzarse en busca de conocimiento sobre la evolución del universo así como las partículas que forman otros sistemas planetarios

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"Estoy muy emocionado por esta nueva misión", aseguraba el administrador de la NASA y miembro del partido republicano Jim Bridenstine.


El investigador principal de la misión es James Bock, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, California. Caltech trabajará con el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA para desarrollar la carga útil de la misión.


"Esta increíble misión será un tesoro de datos únicos para los astrónomos", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA. "Proporcionará un mapa galáctico sin precedentes que contendrá desde los primeros momentos en la historia del universo. Tendremos nuevas pistas sobre uno de los mayores misterios de la ciencia: ¿Qué hizo que el universo se expandiera tan rápidamente en menos de un nanosegundo después del Big Bang?".


El telescopio estudiará cientos de millones de galaxias, algunas tan lejanas que su luz ha tardado 10 mil millones de años en llegar a la Tierra. En la Vía Láctea, la misión buscará agua y moléculas orgánicas, elementos esenciales para la vida, tal como la conocemos, en viveros estelares, regiones donde nacen las estrellas del gas y el polvo, y discos alrededor de las estrellas donde podrían formarse nuevos planetas.


El programa Explorer de la NASA, administrado por el Centro Goddard de Vuelo Espacial de la agencia en Greenbelt, Maryland, es el programa continuo más antiguo de la agencia, diseñado para proporcionar acceso frecuente y de bajo costo al espacio utilizando las principales investigaciones científicas del espaciodirigidas por investigadores relevantes para los programas de Astrofísica y Heliofísica en la Dirección de Misiones Científicas de la NASA.


16/02/2019 09:53 Actualizado: 16/02/2019 09:53

Las hormigas obreras trabajan sin comunicarse para ahorrar energía

Entre las hormigas obreras no hay capataz alguno. Estos insectos construyen sus senderos sin recibir ninguna consigna y sin intercambio de información que valga, según un estudio publicado este miércoles en la revista Proceedings, de la Real Sociedad B.

“Es sorprendente, porque los comportamientos colectivos suelen organizarse a través de la comunicación”, explicó Thomas Bochynek, de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, uno de los autores del estudio.


Las hormigas son insectos sociales y se considera que poseen una verdadera inteligencia colectiva.


La construcción de los caminos que emplea la colonia para llevar alimentos hasta el hormiguero requiere miles de obreros, según el estudio.


Cada colonia puede despejar hasta tres kilómetros de caminos por año, invirtiendo hasta 11 mil horas de trabajo anual.


Tal organización (o, más bien, falta de ella) permite ahorrar energía, pues comunicar, ya sea por contacto o mediante feromonas (que hay que producir, almacenar y segregar), genera un gasto energético, precisa Thomas Bochynek.

Proyectan un colisionador 10 veces más potente que el LHC

La colaboración Future Circular Collider (FCC) presentó su Informe de diseño conceptual. El objetivo final es proporcionar un anillo acelerador de protones superconductor de 100 kilómetros, con energía de hasta 100 teraelectronvoltios (TeV), lo que significa un orden de magnitud más poderoso que el LHC, explica en un comunicado el director de aceleradores y tecnología del CERN, Frédérick Bordry.

El costo de este gran colisionador circular de electrones y positrones estaría en cerca de nueve mil millones de euros, incluidos otros cinco mil millones para la obra de ingeniería civil en un túnel de 100 kilómetros.


El FCC proporcionaría colisiones electrón-positrón, protón-protón e ión-ion a energías e intensidades sin precedente, con la posibilidad de colisiones electrón-protón y electrón-ión.
La línea de tiempo del FCC prevé comenzar con una máquina de electrón-positrón, igual que LEP precedió al LHC. Esto permitiría que un programa rico beneficie a la comunidad de física de partículas a lo largo del siglo XXI, detalló Bordry.


Usando imanes superconductores de campo alto de nueva generación, el colisionador de protones de la FCC ofrecería una amplia gama de nuevas oportunidades de física. Alcanzar energías de 100 TeV y más allá permitiría estudios precisos de cómo una partícula de Higgs interactúa con otra de ellas, y una exploración completa del papel de la simetría electrodébil que emerge en la historia de nuestro universo.

También permitiría acceder a escalas de energía sin precedente en busca de nuevas partículas masivas, con múltiples oportunidades para grandes descubrimientos. Además, colisionaría iones pesados, manteniendo un rico programa de física de iones pesados para estudiar el estado de la materia en el universo primitivo.
Poderosa fábrica de Higgs


Los colisionadores de protones han sido la herramienta elegida durante generaciones para aventurar nueva física a la escala más pequeña. Un gran colisionador de protones presentaría un gran avance en esta exploración y extendería de manera decisiva el programa de física más allá de los resultados proporcionados por el LHC y un posible colisionador de electrón-positrones, dijo el director de investigación y computación del CERN, Eckhard Elsen.


Una máquina de electrón-positrón de 90 a 365 GeV con alta luminosidad podría ser un primer paso. Un colisionador de este tipo sería una fábrica de Higgs muy poderosa, que permite detectar procesos nuevos y raros y medir las partículas conocidas con precisiones que nunca antes se habían logrado. Estas medidas precisas proporcionarían una gran sensibilidad a posibles desviaciones mínimas de las expectativas del modelo estándar, lo que sería un signo de nueva física.


Este colisionador serviría a la comunidad física mundial entre 15 y 20 años. El programa de física podría comenzar en 2040, al final del LHC de alta luminosidad. El costo estimado para una máquina de protones superconductores que luego usaría el mismo túnel es de alrededor de 15 mil millones de euros. Esta máquina podría comenzar a funcionar a finales de los años 2050.


Los complejos instrumentos requeridos para la física de partículas inspiran nuevos conceptos, tecnologías innovadoras que benefician a otras disciplinas de investigación y eventualmente encuentran su camino en muchas aplicaciones que tienen un impacto significativo en la economía del conocimiento y la sociedad, destaca el CERN.


Un futuro colisionador circular ofrecería oportunidades extraordinarias para la industria, ayudando a impulsar aún más los límites de la tecnología. También proporcionaría una formación excepcional para una nueva generación de investigadores e ingenieros, subraya.

El enigma de las señales cósmicas que llegan cada 131 segundos

Dos estudios aclaran el comportamiento de los agujeros negros, los objetos más violentos del universo

 

Durante 500 días, unas potentes señales de rayos X llegaron a la Tierra desde una remota galaxia. Lo más sorprendente es que eran periódicas. Se repetían exactamente cada 131 segundos. Para alcanzar esa galaxia y conocer el origen de esas señales habría que viajar durante casi tres siglos a 300.000 kilómetros por segundo —la velocidad de la luz— algo totalmente imposible con la tecnología actual. Ahora, gracias a varios telescopios espaciales, un equipo de astrónomos ha conseguido explicar el fenómeno y, de paso, aclarar cómo se alimentan los agujeros negros.


La teoría de la relatividad de Einstein predice la existencia de estos cuerpos, cadáveres de grandes estrellas cuya enorme masa se concentra en una superficie esférica reducida de forma que nada que cruce su umbral puede escapar a la fuerza de gravedad, ni siquiera la luz. Son invisibles a los telescopios, pero gracias a la observación de su entorno puede conocerse mejor las diferentes clases de agujeros y su comportamiento.


En noviembre de 2014, varios telescopios captaron un estallido de rayos X llegado desde un agujero negro con una masa un millón de veces superior a la del Sol que está en el centro de la galaxia en cuestión. Es un cuerpo similar al que hay en el centro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. El destello se produjo cuando el agujero engulló una estrella que cruzó el horizonte de sucesos, el límite más allá del cual nada puede escapar a su atracción.


“Un evento como este sucede solo una vez cada 50.000 años en una galaxia”, resalta Dheeraj Pasham, físico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en EE UU. Su equipo ha analizado las observaciones de este agujero negro hechas por los telescopios espaciales XMM Newton de la Agencia Espacial Europea y Chandra y Swift de la NASA. Todos captaron la misma señal pautada de rayos X que llegaba justo desde el horizonte de sucesos.


Gracias a estas señales el equipo ha podido estimar por primera vez la velocidad de rotación de un agujero negro: 150.000 kilómetros por segundo, es decir, la mitad de la velocidad de la luz, según explican en un estudio publicado hoy en Science y presentado en el congreso de la Sociedad Astronómica de EE UU, que se celebra en Seattle.


La hipótesis del equipo es que parte de la estrella no fue devorada, sino que se desintegró en una nube de gas y polvo que quedó orbitando justo en el horizonte del agujero. Los pulsos periódicos se deben a que hay otra estrella en la misma órbita, una enana blanca, que arrastró consigo la nube de polvo y produce las emisiones periódicas de rayos X. Se trata de un fenómeno extremadamente raro que durará solo unos cientos de años antes de que el agujero se trague a este otro astro, explican los responsables del estudio.


El trabajo de Pasham permitirá explorar regiones del cosmos imposibles de visitar y aclarar la evolución de este tipo de agujeros negros, fundamentales para la evolución de las galaxias que se forman a su alrededor. “Usando estos mismos principios”, explica Pasham, se podría inferir la rotación de otros agujeros negros supermasivos e incluso crear “una función de distribución para explicar cómo han evolucionado los agujeros negros supermasivos desde el principio del tiempo hasta ahora”, explica. Sobre los pulsos periódicos, tal vez no se vuelva a saber más. “La señal estuvo activa durante 500 días. Después el brillo disminuyó radicalmente y ya no es detectable con ningún telescopio”, explica el astrofísico. Solo se conoce otro caso de este tipo de señales, añade.


El año pasado se captó otro potente estallido de rayos X llegado de un lugar a apenas 10.000 años luz de la Tierra. Era un agujero negro de 10 masas solares que acababa de engullir una gran cantidad de polvo y gas que provenían de una estrella cercana. Un equipo de astrónomos de EE UU y Europa recurrieron al experimento Nicer, que comenzó a funcionar el año pasado a bordo de la Estación Espacial Internacional, para cartografiar el agujero negro en base a sus emanaciones de luz. Alrededor de estos cuerpos se forma un disco de gas y polvo a cientos de miles de grados sometido a la gran velocidad de rotación, lo que acaba descomponiendo los átomos. Los protones y los neutrones quedan en este disco de acreción mientras que los electrones forman una nube justo encima del agujero que recibe el nombre de corona. El estudio, publicado en la portada de la revista Nature, ha captado cómo esta corona se contrae decenas de kilómetros cuando el agujero se pega un atracón de materia estelar y escupe los potentes estallidos de rayos X.


Es la primera vez que se observa algo así en un agujero negro cercano y de pequeño tamaño, los más violentos. Los científicos creen que pueden utilizar estos cuerpos como análogos de los agujeros supermasivos para estudiar sus efectos en la evolución de galaxias distantes. El equipo ha captado ya otros cuatro eventos similares con el instrumento a bordo de la ISS, según Phil Uttley, coautor del estudio. “Estamos a punto de conseguir descubrimientos rompedores”, asegura.



¿QUÉ HAY DENTRO DE UN AGUJERO NEGRO?


En el universo hay dos grandes clases de agujeros negros. “Los de masa estelar tienen el tamaño de una ciudad y masas de hasta 10 soles y nacen de explosiones de estrellas enormes”, escribe Daryl Haggard, del Instituto del Espacio de la Universidad McGill, en Canadá, en un comentario publicado por Nature. “Los agujeros supermasivos tienen el tamaño del sistema solar, concentran millones o miles de millones de veces la masa del Sol y residen en el centro de las galaxias”. Lo que aún es imposible de saber es qué sucede con lo que cae en un agujero. “Según la teoría de la relatividad de Einstein ninguna información puede escapar del interior de un agujero negro, porque para ello tendría que viajar más rápido que la luz [y la relatividad deja claro que nada puede ser más rápido que la luz]”, explica Teo Muñoz Darias, del Instituto de Astrofísica de Canarias. Solo gracias a nuevas teorías aún por demostrar como la gravedad cuántica se podría comenzar a responder esta pregunta.

Por NUÑO DOMÍNGUEZ
10 ENE 2019 - 03:11 COT

Jueves, 03 Enero 2019 06:31

Pensar los bienes comunes

Pensar los bienes comunes


Los comunes son los bienes que son de todos y que a todos nos interesa conservar

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Para pensar los bienes comunes “fuera de la caja”, pensad en algo que a todos nos conviene cuidar y mantener en buen estado, pero para lo que no existen incentivos particulares para hacerlo. En este sentido, normalmente, se identifican tres tipos de bienes comunes:


1) Los bienes comunes tradicionales se refieren a recursos de los que toda una comunidad o un pueblo depende: el agua del río que pasa por allí, los pastos, la tierras de cultivo, las zonas de pesca, etc. Se trata de recursos que no pueden dividir fácilmente y que ninguno del pueblo se puede apropiar por sí mismo. Si no lo cuidan, todos mueren de hambre, pero no hay nadie en concreto que tenga un incentivo personal para cuidarlo. De ahí que se tengan que poner de acuerdo para cuidarlo entre todos, estableciendo normas y regulaciones de uso común. Eso es el gobierno de los bienes comunes, o lo que es lo mismo, el gobierno común de los bienes. Elinor Ostrom lo describe brillantemente en el libro que lleva ese título.


2) Los bienes planetarios se refieren a la atmósfera, los océanos, la biodiversidad que son patrimonio de toda la humanidad (y del resto seres vivos). Nadie en concreto parecer tener responsabilidad de cuidarlos, no se obtiene un beneficio particular por cuidarlos con respecto a quienes no los cuidan. Más bien es al contrario,

contaminando estos recursos es como obtenemos beneficios particulares. De ahí que hagan falta acordar normas y regulaciones para reducir la contaminación, y por eso todos los países del planeta se reúnen en cumbres sobre el clima, para no llegar a ningún acuerdo porque sus gobiernos están más interesados en ventajas particulares que en el bien común. (nótese la polisemia de “bien común” como recurso común y como algo que es bueno para todos).


3) Los comunes digitales, se refieren al conocimiento compartido que es gratis y está accesible para todos, pero para el que hace falta un sistema de gestión de ese conocimiento para asegurar que tiene cierta fiabilidad y validez. Ahí está la Wikipedia con sus reglas y distribución de tareas para permitir que el resultado tenga una fiabilidad bastante aceptable; o las comunidades de software libre que trabajan coordinadamente de acuerdo a normas y protocolos propios para crear algunos de los mejores programas informáticos que existen.


La clave de todos estos sistemas de gobierno común está en que los acuerdos entre las partes son la forma más eficiente de gestionar estos recursos. Lo que lo diferencia de las otras dos formas de gestión conocidas: la centralizada y la de mercado.


En todos estos casos, una autoridad central tendría muy difícil legitimarse como propietaria o administradora del bien; y si lo hiciera, le sería muy difícil gestionarlo eficientemente, por falta de información, conocimiento y capacidad de acción.


También son recursos difíciles de gestionar por un sistema de mercado, puesto que para que los agentes económicos colaboraran en el cuidado del bien, habría que crear incentivos económicos particulares para orientar su acción, lo que en la práctica requiere (de nuevo) una regulación centralizada. Un ejemplo de este intento sería el mercado de venta de derechos de emisión de CO2, sin embargo, su eficacia para reducir la contaminación es muy limitada, porque sigue apelando a incentivos particulares.


En definitiva, los comunes muestran la necesidad de un sistema de acuerdos colectivos para regular en base al interés común (=conservar el recurso en buen estado) y no al interés particular (=hacer el mayor uso del mismo). Esa es la clave del concepto de procomún que se puede aplicar a muchos ámbitos.
Ahora, pensad “fuera de la caja”:


Podemos aplicar esta idea, por ejemplo, al concepto de privacidad y al modo en que es explotada en los reality shows. Todos tenemos una intimidad y a todos nos conviene que exista un respeto por la intimidad de los demás, en base a eso valoramos una serie de normas (de forma explícita o implícita) para el respeto a la intimidad de los demás. En las relaciones sociales (digitales o no) esto implica un código de conducta de respeto hacia los demás. Renunciamos al beneficio que podríamos obtener faltando al respeto o apelando a los trapos sucios de los demás para facilitar una cultura del respeto de la que nos beneficiamos.


También podemos aplicar esta idea a la comunicación pública en general, y en particular al modo en que apela a las emociones de la gente. Desde un respeto al bienestar común, renunciaremos a estimular determinadas emociones negativas (racismo, sexismo, odio, etc.) porque no queremos vivir en una sociedad en la que esas emociones sean predominantes, aunque en el corto plazo podamos obtener un beneficio apelando a alguna de ellas.


En estos dos casos no hay normas explícitas de gestión comunitaria, ni hay un bien o recurso material concreto que gobernar, pero en la práctica funciona el mismo principio de actuar en base a un sentido colectivo de respeto a un un interés común. En este sentido, los modos de gobierno de los bienes comunes (los tradicionales de Ostrom o los digitales como la Wikipedia) nos pueden ser útiles para pensar cómo se podría mejorar la gestión de otras cuestiones que nos afectan a todos y que a todos nos interesa cuidar y mantener.


Los comunes son los bienes que son de todos y que a todos nos interesa conservar

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Máquina Z china: Pekín desarrolla lo que puede convertirse en su mayor arma nuclear

Investigadores chinos trabajan en la construcción de una máquina que generará mucha más electricidad que la necesaria para probar armas en entornos extremos y estudiar la energía nuclear.

China desarrolla su propia versión de la llamada máquina Z del Laboratorio Nacional Sandia en Albuquerque (Nuevo México, EE.UU.), considerada el generador de rayos X más grande del mundo para observar el comportamiento de las partículas en condiciones extremas de radiación y presión magnética.


Este tipo de máquinas pueden ser utilizadas para crear armas nucleares, desde ojivas hasta bombas de hidrógeno. Ahora los expertos militares chinos tratan de quitarles la primacía a los estadounidenses en ese campo y están construyendo un dispositivo que liberará mucha más electricidad que la máquina Z, a fin de simular explosiones termonucleares a una escala sin precedentes, indica South China Morning Post.


En solo un instante, la máquina china podrá generar 60 millones de joules de energía, mientras la instalación estadounidense en Albuquerque es capaz de generar 2,7 millones de joules. La instalación podría ayudar a los investigadores a estudiar el comportamiento de nuevos modelos de ojivas y otras armas bajo condiciones tan extremas.
Un físico nuclear de Pekín comentó al citado medio que con tanta energía los especialistas chinos podrán "calentar el blanco hasta más de 100 millones de grados centígrados", mientras que un profesor asociado del Instituto de Ciencia y Tecnología Nuclear de la Universidad de Sichuan en Chengdu, Liu Bo, sostuvo que la máquina Z china podría ser lo suficientemente potente como para "iniciar la fusión".


El aparato está siendo construido por encargo de la Defensa china en una base nuclear ubicada en la ciudad de Mianyang, provincia de Sichuan. A cargo de las obras está la Academia China de Física de Ingeniería (CAEP, por sus siglas en inglés), y se prevé que sea operacional en los próximos años, según fuentes del periódico.


La máquina Z china podrá ser utilizada no solo para el desarrollo de armas de destrucción masiva, sino también para la creación de tecnologías que permitan aprovechar una energía limpia en cantidades prácticamente ilimitadas, detalló Liu Bo.


Carrera armamentista


En mayo, el periódico China Youth Daily reportó que la Academia China de Física de Ingeniería busca ganar a EE.UU. en el desarrollo de armas nucleares y que, incluso, 'Superar a EE.UU.' se convirtió en el lema de los científicos chinos que trabajan en instalaciones altamente secretas.


El físico nuclear Zou Xiaobing, que estudió el funcionamiento de la máquina Z en la Universidad Tsinghua, confirmó a South China Morning Post que el Gobierno brinda un gran apoyo financiero a las investigaciones en el ámbito nuclear.


El 3 de diciembre, el presidente de EE.UU., Donald Trump, tachó de "incontrolable carrera armamentista" la actual situación en torno al desarrollo de nuevas armas y lamentó que los Gobiernos tengan que hacer enormes inversiones en presupuestos militares.


"Estoy convencido de que en algún momento, en el futuro, el presidente Xi y yo, junto con el presidente Putin, de Rusia, comenzaremos a hablar sobre un cese significativo de lo que se ha convertido en una gran e incontrolable carrera armamentista. Este año, EE.UU. gastó 716.000 millones de dólares [presupuesto militar aprobado en junio]. ¡Qué locura!", escribió Trump en su cuenta de Twitter.


Si bien Rusia aplaudió la iniciativa, Pekín se distanció de la afirmación del mandatario estadounidense. "Nunca hemos tomado parte en ningún tipo de carrera armamentista y no constituimos una amenaza para ningún país", afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Geng Shuang.

 

Publicado: 13 dic 2018 04:06 GMT | Última actualización: 13 dic 2018 05:12 GMT

Maduro pide a Putin respaldo económico y político

Moscú. En el contexto de creciente deterioro de la relación entre Rusia y Estados Unidos, que favorece el acercamiento de Moscú y Caracas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, vino a la capital rusa este miércoles para pedir a su homólogo, Vladimir Putin, respaldo político y comprensión ante las dificultades que enfrenta el país latinoamericano –cada vez más acosado por Washington– para cumplir los compromisos con sus acreedores rusos.


Lo primero, por así convenir a ambos países en medio de un escenario internacional cada vez más adverso para ellos, se hizo público desde el primer momento del encuentro de los mandatarios.


Entendemos y sabemos que la situación en Venezuela sigue siendo muy complicada. Apoyamos sus esfuerzos por lograr entendimientos en la sociedad, sus medidas para facilitar un arreglo con la oposición. Y desde luego rechazamos cualquier acción de carácter terrorista, cualquier intento de cambiar la situación por la fuerza. Con estas palabras recibió Putin a Maduro en su residencia de Novo-Ogoriovo, en las afueras de Moscú, donde se reunieron los mandatarios por separado y, después, con sus comitivas.


Lo segundo, por afectar delicados intereses privados, se negoció a puerta cerrada y sin emitir comunicado sobre la parte no pública de su encuentro ni ofrecer conferencia de prensa posterior.


Desde 2006, de acuerdo con estimaciones de la agencia noticiosa Reuters, el gobierno ruso y la petrolera Rosneft han concedido créditos a Venezuela por un valor cercano a 17 mil millones de dólares y, en octubre de 2017, el Ministerio de Finanzas ruso aceptó restructurar parte de la deuda, a saldar en un plazo de 10 años, pero se comenta que el préstamo de 4 mil millones de dólares para la compra de armamento en 2011 debía pagarse este 2018, y Caracas no tiene forma de hacerlo.


Con esta visita de trabajo, conforme a lo poco que ha podido trascender, Maduro procuró tranquilizar a Putin sobre la plena vigencia de los proyectos petroleros rusos en Venezuela, a la vez que argumentó la necesidad de que le concedan más tiempo para poder pagar el servicio de la deuda en los términos pactados.


Lejos del medio millón de barriles que, según los cálculos del Kremlin, debería recibir Rusia cada día, de un tiempo para acá llegan sólo 176 mil barriles.


Se podría entender por la drástica caída de la extracción de crudo en Venezuela, pero nada gustó aquí –donde Maduro tiene en la persona Igor Sechin, presidente de Rosneft, su más firme valedor desde que el influyente colaborador de Putin apostó por establecer una alianza estratégica aún con el gobierno de Hugo Chávez– que se haya filtrado a la prensa que Venezuela suministra 463 mil barriles diarios a China, otro importante acreedor.


Por ese motivo, a finales de noviembre pasado, Sechin viajó a Caracas a pedir explicaciones y, unos días después, la presencia de Maduro en Moscú se inscribe en el mismo intento de limar asperezas y refrendar alianzas, ya con el visto bueno de Putin.


Rosneft tiene cinco proyectos en Venezuela, que equivalen a 7 por ciento de la extracción total de crudo del país latinoamericano, entre ellos –junto con la compañía Petróleos de Venezuela–, participa en la exploración de los grandes yacimientos de Junín-6 y Carabobo-2 .


No se excluye que el gobierno de Venezuela haya ofrecido concretar nuevos proyectos para Rosneft y Gasprombank, que está financiando la modernización de seis instalaciones de hidrocarburos en la región del lago de Maracaibo. En todo caso, se da por seguro que esa posibilidad será objeto de discusión más detallada en la comisión intergubernamental de cooperación económica Rusia-Venezuela, que está previsto se reúna a comienzos de 2019.


En vista de que Venezuela asumirá el año entrante la presidencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y del Foro de Países Exportadores de Gas, los expertos consideran que Putin y Maduro no pudieron desaprovechar la ocasión de intercambiar ideas, cara a cara, para buscar una mayor coordinación en los mercados globales de petróleo y gas.

Publicado enInternacional
Miércoles, 28 Noviembre 2018 06:02

Fracking causa escasez del agua en EU

Fracking causa escasez del agua en EU

En su demoledor libro Saudiamérica: La verdad sobre el fracking y cómo está transformando al mundo (https://amzn.to/2yG6QCj), la connotada investigadora Bethany McLean había exhibido el canibalismo del fracking, la toxicidad del agua usada y su estafa financiera (https://bit.ly/2QlHUdZ), a sabiendas de sus efectos deletéreos que causan mayores daños que beneficios cuando "cada barril de petróleo significa cuatro barriles de agua tóxica", lo cual conlleva un costo adicional de seis dólares por barril para su "eliminación" (https://bit.ly/2SfXSDP).

Cada vez surgen mayores defectos del fracking cuando se considera(ba) que la toxicidad del agua era su mayor problema, lo cual de por sí era debatible, ya que las secretas sustancias químicas cancerígenas y la mayor frecuencia de sismos, que se han triplicado, no son nada menores.

Science Advances, del AAAS (American Association for the Advancement of Science), de la que fui miembro, realizó un estudio perturbador en el que expone que el fracking puede causar escasez de agua después de su sobrexplotación hasta en 800 por ciento (¡megasic!) en las partes desérticas del occidente de Estados Unidos (EU), en donde coincidentemente abundan los súperfuegos de incendios incontrolables, como el de California (https://bit.ly/2QqfL5q).

La escasez de agua que provoca el fracking por doquier es un factor limitante para esa industria polémica que extrañamente no gana dinero, sino que pareciera una carta que usa EU en su guerra geoestratégica contra China y Rusia.

Existe un incremento masivo hasta de mil 440 por ciento (sic) en la cantidad de agua desechable tóxica generada en los primeros años de operación del fracking –que per se está condenado a la muerte, ya que requiere de grandes cantidades de agua que son pirateadas de las regiones circundantes.

Los autores del estudio de Science Advances –Andrew J. Kondash, Nancy E. Lauer y Avner Vengosh– advierten que la intensificación acelerada del fracking, como sucede en algunas regiones, desembocaría en una grave "escasez de agua" en 2030, cuando podría alcanzar 50 veces mayor uso hidráulico.

Los científicos asientan que “el uso del agua para el fracking y la producción del agua desechable en las regiones de producción de gas/petróleo esquisto se ha incrementado dramáticamente: de 2011 a 2016, el uso del agua por pozo se incrementó 770 por ciento, mientras que el redireccionamiento del agua y los volúmenes de agua generados en el primer año de producción se incrementaron hasta mil 440 por ciento”.

Hoy el peor problema del fracking es la disposición del agua desechable.

Los tres científicos sentencian que “el continuo incremento de la huella hídrica del fracking con el tiempo implica que las operaciones no convencionales de petróleo y gas requerirán mayores volúmenes de líquido para la fractura hidráulica, que resultará en mayores volúmenes de agua desechable producida”. ¡El fracking ha puesto en peligro a la hidrosfera local/regional/global!

A mi juicio, una de las maneras de detener el caníbal fracking es impedir el uso del agua desde sus fuentes.

The Independent sentencia que “más agua es requerida en los sitios de fracking conforme los pozos son excavados cada vez más profundamente en el subsuelo, lo que explica porqué el uso del agua se ha incrementado pese a que la producción de petróleo y gas no-convencional ha declinado ampliamente en EU” (https://ind.pn/2vVwAdp).

Por cierto, la reinyección de agua desechable en el subsuelo en EU es una práctica prohibida en Gran Bretaña conforme ha sido vinculada a terremotos en algunas localidades, según The Independent.

En México, donde destila azufre el fracaso de la Conagua, urge la preservación de las aguas nacionales –desde la Huasteca, pasando por Jalisco, hasta el binomio Tabasco/Chiapas que provee 30 por ciento del agua del país con sus ríos Usumacinta y Grijalva– que el depredador y hoy agónico modelo neoliberal pretende hurtar y desviar para el expoliador proyecto Monterrey VI, con el fin de desarrollar el gas/petróleo esquisto del noreste y así conectarlo al proyecto itamita de "integración energética de Norteamérica".

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Trump: estrangular a Irán y matar a Khashoggi

El pasado 4 de noviembre entraron en vigor unas 700 sanciones contra Irán impuestas por Estados Unidos. El sector petrolífero y la banca iraní son los blancos de la extraña política energética de Donald Trump, quien había retrasado expresamente las sanciones hasta que pasaran las elecciones parlamentarias de Estados Unidos. Su objetivo era limitar el impacto de un aumento de los precios de petróleo sobre las opiniones de los electores. Ahora, los demócratas, que también incumplieron el acuerdo nuclear con Irán manteniendo las sanciones (sólo levantaron algunas y además de forma temporal), se presentan como salvadores del mundo ante los desmanes de su peligroso presidente.


Si es cierto que John Kerry ha pedido a la República Islámica de Irán que no negocie con Trump por su “inutilidad” y aguante dos años más hasta las elecciones de 2020, lo que el político demócrata pretende entonces es algo parecido al pacto que cerró Reagan con Jomeini en 1980: a cambio de mantener retenidos a sus compatriotas en la embajada de Estados Unidos en Teherán hasta después de las elecciones presidenciales y así derrotar a Jimmy Carter, Jomeini recibiría dinero y armas.


Pero hoy, tanto la generalizada crisis económica, social y política en Irán, como la imposibilidad de ceder aún más ante un Estados Unidos —que no se conforma con menos de un Irán muerto—, coloca a sus líderes de Teherán en una situación muy difícil. Ambas partes esperan un cambio de régimen en el país del otro. Mientras, Trump ha movido una serie de fichas, más petrolíferas que militares, para conseguir sus objetivos geopolíticos: seguir reconfigurando el mapa de Oriente Próximo a la medida de los nuevos intereses de Estados Unidos.
Khashoggi, Irán y el precio del petróleo


Estados Unidos ha negociado con Rusia y Arabia Saudí para que repongan en el mercado del petróleo el millón de barriles que no pone Irán. ¡Y lo ha conseguido! Ambos países ofrecerán a los clientes de Irán 1.300.000 barriles al día. Teherán se siente traicionado por Moscú. Desconocemos cómo convenció Trump a Putin, pero sí sabemos cómo convenció a los saudíes. Así se han desarrollado cronológicamente los acontecimientos:


• 5 de julio. “¡Bajad el precio del petróleo ahora!”, ordenó Trump a los Saud, cuando el barril llegó a costar unos 85 dólares.
• 24 de septiembre. Riad se niega porque necesita dinero para las obras faraónicas del Príncipe de las Tinieblas, Mohammed Bin Salman.
• 2 de octubre. Khashoggi es secuestrado. Estados Unidos y Turquía ocultan que también había sido asesinado, mientras en secreto extorsionan a Riad.
• 3 de octubre. Trump amenaza al rey saudí: “Podría no estar [en el cargo] en dos semanas”.
• 6 de octubre. Un “impertinente” príncipe heredero saudí responde a Trump: “Arabia Saudí existía antes de Estados Unidos”. Se equivoca: el reino saudí se fundó en 1932, y al ser una colonia de los británicos primero y de Estados Unidos después, para mantener su esfera de autonomía ha utilizado sus dos poderosas cartas: el petrodólar, con el que soborna a los dirigentes mundiales y secuestra sus economías, y el terrorismo yihadista. Ni Obama ocultaba su miedo a los jeques.
• 9 de noviembre. El espíritu de Khashoggi se venga, y Riad pierde la batalla. Los precios bajan, hasta hoy que ha tocado suelo: 67 dólares.


Así, Estados Unidos fuerza a Arabia salir de la OPEP, al romper el acuerdo del cartel, y se compromete producir hasta dos millones de barriles de más.


Que Washington haya permitido a nueve países —China, India, Japón, Taiwán, Corea del Sur, Turquía, Irak, Grecia e Italia—, seguir comprando el petróleo iraní de forma temporal y en cantidades mínimas, se debe a:


1. No haber logrado un consenso mundial contra Teherán, ya que éste cumple “religiosamente” con el pacto nuclear.

2. Productores como Nigeria, Libia y Venezuela no consiguen cumplir con sus cuotas en el mercado.

3. Proteger la economía de la clase media estadounidense ante el inicio del invierno: la clase media gasta el 8% de sus rentas en gasolina, transporte, o calefacción, cuando para las familias ricas esta cifra es del 1%.

4. La dificultad real y a corto plazo de sustituir los 1,15 millones de barriles del petróleo ligero iraní para aquellos clientes que han diseñado sus refinerías para este tipo de crudo.


A cambio de esta concesión, Trump obliga a Turquía, por ejemplo, a comprar hasta el 60% de sus necesidades energéticas a compañías estadounidenses que operan en el Kurdistán iraquí; o a la India, segundo gran comprador del crudo iraní, a que pague sólo el 25% del precio de los 275.000 barriles a Irán, y que lo haga en forma de trueque: la formula Alimentos por petróleo que en Irak mató a cerca de dos millones de personas entre 1991 y 2013.


Además, para complacer a Nueva Delhi, Trump ha cancelado 300 millones de dólares en ayuda a Pakistán. Y quiere impedir tanto el desarrollo de la Ruta de la Seda Rusa, el Corredor de Transporte Norte-Sur (INSC) que uniría Rusia con Irán, India, y el Océano Índico, como la construcción del oleoducto Irán-Pakistán-India, por ser rival del proyecto estadounidense del gasoducto Transafgano (siendo uno de los motivos de la ocupación de Afganistán por la OTAN).


China, el principal comprador del petróleo iraní, ha bajado su compra a la mitad a pesar de recibir considerables descuentos, situación que terminará en una guerra de precios de consecuencias imprevisibles. Paradójicamente, el país del Sr. Xi es el principal ganador de la obsesión de Trump por Irán. Además, como cuenta la Teoría de juegos, un precio bajo del petróleo iraní hará bajar el precio de otros productores. Y un secreto: los costos de producción del barril iraní son 9 dólares frente a los 19 de Rusia, o casi los 40 dólares de Alaska.

 

Las medidas de Irán


Hay varias razones que incapacitan a Irán para organizar una resistencia patriótica ante esta guerra económica:

 

1. Su naturaleza capitalista, más bien una economía primitiva islámica de mercado centrada en el comercio, que no en la producción industrial. La burguesía compradora del país ha hecho que aumente la dependencia de la economía a las rentas del petróleo, controlada por la élite clerical-militar. Irán sufre la recesión económica más profunda de su historia reciente, con cientos de fábricas cerradas, 12 millones de parados, una inflación galopante y la mitad de la población por debajo del umbral de la pobreza, según el Banco Central iraní, a pesar de que en 2017 la renta del petróleo fue de 55.000 millones de dólares, un 45% más que en 2016.

2. Su ideología religiosa divide a los ciudadanos, a los países y pueblos de la zona en líneas sectarias, impidiendo una participación organizada de la clase trabajadora, las mujeres y los intelectuales no islamistas en la resistencia contra el imperialismo. Los dirigentes de Irán al igual que sus colegas de Estados Unidos viven en un universo de fantasía, con su vestido de rey incluido.


El parlamento iraní prevé un crecimiento negativo de la economía entre 0,5% y 2,8%. Irán debería buscar nuevos clientes para sus exportaciones, crear una bolsa de petróleo, utilizar divisas digitales, reemplazar el SWIFT (que acaba de desconectarse del Banco Central iraní) por el SPFS la alternativa rusa, y luchar contra el gobierno paralelo que opera desde el poder y exporta el petróleo y otros productos por canales no oficiales.


La amenaza de un estallido social —resultado de la profunda brecha entre los ricos y los pobres— es mayor que una agresión militar de Israel o Estados Unidos. Una élite multibillonaria ha destruido a la clase media y ha convertido a la mayoría de la población de 81 millones en pobres. Es así como la petición de Akbar Welayatí, el asesor de ayatolá Jameneí, ha encendido a los iraníes al reprocharles que debiesen aprender de los yemeníes que “vestidos con una sábana y comiendo pan seco, luchan contra el enemigo”.


¿Están comparando los dirigentes iraníes la situación del país con la de Yemen? Además, eso lo dice justamente alguien que vive en una mansión de mil metros situada al lado del Palacio Saadabad, la residencia del Sha fallecido, y que recibe los salarios de 37 cargos, según el diario Ghanun. Aun así, hasta hoy los ciudadanos en sus protestas no han pedido el derrocamiento de los ayatolás, sino una democracia económica y política. Los ayatolás, en vez de invertir miles de millones de dólares en propagar la religión y mantener a grupos islamistas por el mundo, deberían cambiar de enfoque sobre la vía de fortalecer la seguridad nacional de Irán: atender las justas reivindicaciones del pueblo. Hay trabajadores de varias fábricas, como la Empresa Nacional de Acero Ahvaz, que llevan meses sin cobrar su salario, mientras las autoridades viven en sus paraísos terrenales.

 

Un futuro inquietante


“Los accidentes son una posibilidad muy real”. El asesor en temas de Irán para la Casa Blanca Brian Hook amenaza con hundir las petroleras iraníes de forma “accidental”, con el fin de provocar a Irán y arrastrarle a una guerra bélica directa. Hay que recordar que el 3 de julio de 1988, la Armada de Estado Unidos ya derribó un Airbus iraní en el Golfo Pérsico matando a 290 personas.


Paralelamente, el Pentágono ha enviado parte de Daesh, su brazo yihadista, al Arco de Crisis en Asia Central, aumentando la tensión en la frontera entre Irán y Pakistán.


Si se alargan las sanciones, Europa, que ha sido incapaz de convencer a sus compañías (Siemens, Groupe PSA y Saipem, Total SA, etc.) para que permanezcan en Irán, abandonará esta misma floja resistencia ante las presiones de Trump, e Irán se verá forzado a elegir una de sus escasas e indeseables opciones.


Trump, que ha colocado a un militar como Secretario de Estado, sigue una diplomacia coercitiva: obedeces o te aplastaré. Su estrategia es el juego de suma cero con Irán.

 

13 noviembre 2018

Publicado enInternacional