Los genes de la depresión no aparecen por ningún lado

Un nuevo mega estudio rechaza 25 años de indicios e investigaciones sobre una predisposición genética simple al estado depresivo.


Centenares de investigaciones que apuntaban a que la depresión, una enfermedad tan importante como frecuente, tiene una causa genética relativamente simple están a punto de desaparecer del mapa científico, tras las conclusiones de un gran estudio que no ha encontrado relación alguna entre los 18 genes candidatos más estudiados y los estados depresivos.
El análisis se ha hecho sobre nada menos que 620.000 personas, en las que no se ha encontrado que las variantes de estos genes que se han asociado a la depresión a lo largo de los últimos 25 años lo estén en mayor medida que las de cualquier otro gen elegido al azar, de las decenas de miles que tiene el ser humano.


Los autores del nuevo análisis aseguran que los estudios previos eran incorrectos (daban falsos positivos) y que la comunidad científica debe abandonar ya definitivamente la hipótesis de los genes candidatos, informa la Universidad de Colorado. “No estamos diciendo que la depresión no sea hereditaria en absoluto. Lo es. Lo que estamos diciendo es que muchísimas variantes influyen en la depresión y que individualmente cada una tiene un efecto minúsculo”, asegura Matthew Keller, que ha dirigido la investigación. Se confirma así lo que numerosos genetistas sospechaban y se ha comprobado en otros desórdenes: en los rasgos complejos, como son la mayoría de las enfermedades y también capacidades como la inteligencia, intervienen miles de genes, que interactúan con los factores ambientales a lo largo de la vida del individuo.


“¿Cómo hemos podido gastar 20 años y centenares de millones de dólares en estudiar el puro ruido?”, se pregunta en la revista The Atlantic. Es una pregunta más bien retórica, porque la ciencia suele avanzar con pasos adelante y pasos atrás, a medida que se confirman algunas cosas y se rechazan otras, pero en este caso es verdad que ya habían sonado voces de alarma.


Para detectar la depresión en los sujetos estudiados, Keller y sus compañeros midieron muchos aspectos de la enfermedad, como el diagnóstico, la gravedad, el número de síntomas y el número de episodios. También recabaron datos sobre la experiencia vital de los sujetos, que puede influir en los episodios depresivos. Sin embargo, no encontraron relación alguna entre los genes que tenía cada uno de ellos y el riesgo de tener depresión, fuera cual fuera su experiencia, según explican en The American Journal of Psychiatry.


Otros colegas creen que el tema es tan complicado que no se puede aceptar sin más el nuevo estudio solo porque está hecho sobre un altísimo número de personas, ya que posiblemente las preguntas sobre el ambiente no fueran las correctas. A pesar de que los genetistas vienen abandonando el enfoque de genes candidatos para rasgos complejos, son sus trabajos anteriores los que han servido de base para una gran cantidad de investigaciones en otros sectores, como la psicología. Muchas de estas investigaciones se han realizado sobre muestras muy pequeñas, y se han publicado cosas como que los traumas de la infancia interactúan con los genes de predisposición a la depresión y se desarrolla la enfermedad.

El gen que históricamente se asocia más a la depresión es una versión corta del SLC6A4, relacionado con el transporte de serotonina en el cerebro, pero los investigadores también se fijaron en este reciente estudio en genes relacionados con la formación de los nervios y con el neurotransmisor dopamina, entre otros. La principal hipótesis sobre la causa de la depresión es que se trata de un desequilibrio bioquímico en neurotransmisores como la serotonina, pero esto no está claro porque los antidepresivos, en su mayoría medicamentos ya antiguos que se desarrollaron sobre esta hipótesis, tardan semanas en hacer efecto y solo son eficaces en la mitad de los pacientes, según la experta Lisa Kalynchuk, de la Universidad de Victoria en Canadá.


La conclusión es que la depresión es una condición de base muy compleja y que hay que abandonar las esperanzas de encontrar una forma fácil de diagnóstico o tratamiento genéticos. Lo que nadie dice es que haya que abandonar la investigación sobre la base genética de la depresión o de otros desórdenes como el trastorno bipolar o la esquizofrenia. Al público en general Richard Border, primer autor del artículo, avisa que hay que desconfiar de los que afirman que unos pocos genes tienen grandes efectos sobre comportamientos complejos, porque esto no es lo que sucede en la inmensa mayoría de las enfermedades más comunes.


Aunque no haya causa genética a la vista, el desarrollo de la depresión sigue siendo de sumo interés para los investigadores. Una nueva línea de investigación apunta a unas culpables, las mitocondrias, que proporcionan la mayor parte de la energía a las células. Su mal funcionamiento produciría efectos en cascada con el resultado de depresión, señala un artículo publicado en Frontiers of Neuroscience.

madrid
28/05/2019 07:48 Actualizado: 28/05/2019 07:48

“Si no creamos nuevos antibióticos la gente morirá a los 50 o 60 años, como antes”

La científica alerta de que las resistencias bacterianas provocarán muertes en las edades medias de la vida

La Nobel de Química Ada Yonath se antoja especial nada más verla. Alrededor de la silla de ruedas —el vuelo desde Israel ha maltratado su cadera de cuasi octogenaria— despliega un pequeño caos integrado por un bolso, varios pañuelos de papel, un bastón plegable y una mochila atestada en la que rebusca y que no abandonará ni cuando suba al estrado del encuentro El futuro del envejecimiento, celebrado la pasada semana en Madrid y organizado por la Fundación Ramón Areces. “¿Es que no estás siguiendo la jornada?”, espeta a la periodista, mirando de reojo el monitor donde otros Nobel analizan el gran desafío demográfico del siglo XXI. Sobre esta mujer de ojos de niña cabalga una indómita cabellera rizada gris objeto de debate nacional en su país ante el viaje a Estocolmo en 2009 para recoger el galardón. Todo el mundo quería mandarla a la peluquería. Inevitable pensar en Einstein.

Pregunta. Es usted una mujer pionera...


Respuesta. ¿Puede quitar el término mujer? Soy una científica pionera, pero podría ser un hombre.


P. ¿Ha tenido las mismas oportunidades?


R. No, pero fue porque el proyecto era difícil, no por ser mujer. Durante los 20 años que duró la investigación muchas veces pensamos en dejarlo.


Yonath fue laureada con el Nobel junto a otros dos científicos por el descubrimiento de la estructura y la función del ribosoma, el orgánulo celular que fabrica proteínas al traducir la información del ADN. Desnudó el componente mediante cristalografía, en contra de la opinión de sus colegas. Al año siguiente de publicar el descubrimiento, los equipos que ella dirigía revelaron cómo algunos antibióticos eliminan a las bacterias uniendose a sus ribosomas e impidiendo que fabriquen proteínas. Es una de las cinco mujeres galardonadas entre los 176 hombres premiados en el olimpo de la química.


R. Nunca decidí ser científica. Pasó. Siempre fui muy curiosa. Desde niña, quería saber qué pasaba. Deseaba convertirme en escritora pero sentía que lo que tenía dentro de mí no podía expresarlo bien, así que tiré por la ciencia. Podía pensar y hacer. Más sencillo.


Las becas que la hicieron científica, cuenta con la sorna reconocible en las personas felices, fueron limpiar escaleras, hacer sándwiches o enseñar Matemáticas y Física a sus compañeros de clase en el instituto. Sus padres, inmigrantes polacos en Israel, eran extremadamente pobres.


R. Quería ser profesional, trabajar en una empresa química o dedicarme a la enseñanza. La ciencia era una afición para mí y pensé que nadie iba a pagar por una afición.
P. ¿Sigue siendo una afición?


R. Por supuesto.


P. ¿Qué hace ahora?


R. Lo mismo. En el auditorio dicen que hay una edad para que nos retiremos, pero en Israel hay excepciones y yo soy la excepción.


P. ¿Qué edad tiene?


R. Dentro de un mes cumpliré 21 [risas].


A sus largos 20 sigue nadando y subiendo montañas. Solía celebrar su cumpleaños haciendo regalos a su madre y llevándola a cenar porque considera que era a ella a la que había que honrar. “Ahora que no vive, no haré nada. Será un día normal”. Sigue al frente, a punto de cumplir los 80 años, de un equipo de científicos en el Instituto Weizmann de Israel.


P. ¿Qué tiene que decir sobre la longevidad?


R. La longevidad se disparó gracias a los antibióticos, en la mitad del pasado siglo. Evitó las muertes de quienes no habían cumplido los 50... antes de esa edad murieron Mozart o Kafka... Entonces afloraron las enfermedades relacionadas con la edad como el cáncer o el alzhéimer. Luego se dan fallos de funcionamiento, como la hipertensión que pueden ser controlados. Las farmacéuticas proveen a esos enfermos de medicamentos muy caros que los mantienen con vida. Lo que ocurre es que la gente muere de infecciones. Un tercio de las muertes atribuidas al cáncer en realidad se deben a una gripe normal porque la persona no puede luchar contra ella, ya que su sistema inmune está dañado y los antibióticos no funcionan porque hay resistencias. Los laboratorios no quieren sintetizar nuevos antibióticos, porque son muy caros de fabricar, se venden muy baratos y se utilizan pocos días, no como otros tratamientos caros, como los del cáncer. Y hay resistencias, porque las bacterias son listas, encuentran el camino para sobrevivir.


Los microorganismos resistentes son los nuevos asesinos en serie. Más de 33.000 europeos mueren al año por ese hecho. Un impacto mayor que el del sida, la tuberculosis y la gripe. En casi la mitad de los casos (39%) las bacterias letales fueron inmunes a los antibióticos más recientes.


R. Algunos laboratorios pequeños están mejorando los antibióticos existentes, pero son muy pocos. En los últimos 20 años solo se han desarrollado tres nuevos. No es nada. El último de ellos, uno completamente nuevo, ya tenía resistencias al año de usarse. Las grandes compañías han dejado de hacerlos, pero deben continuar en ello. La longevidad es algo fantástico, pero puede ser detenida por cosas estúpidas.


P. ¿Qué es lo bonito de la investigación?


R. Que es como una afición. Un juego en el que descubres algo nuevo y se lo regalas al mundo. Existe esa montaña de conocimiento y tú tienes una piedra en ella. Es fantástico.


P. ¿Qué le diría a una niña que quiera seguir sus pasos?


R. ¿Le preocupa la niña? A mí, sus madres. Me preocupa la sociedad, que piensa que las mujeres no deben dedicarse a la ciencia. Tenemos que reeducar a los padres.


P. ¿Se ha sentido sola?


R. No por ser mujer. Me he sentido sola en la comunidad científica porque no esperaban los resultados que conseguí. Aunque dicen que si yo fuese un hombre hablarían de mí de una manera menos desagradable. Ahora son más respetuosos, pero todavía algunos dicen que soy una mujer estúpida. Pienso que hay muchos científicos, hombres y mujeres, mejores que yo.

P. ¿Por dónde tendría que ir la investigación con antibióticos?


R. En mi laboratorio estamos buscando posiciones distintas a las habituales que ocupan los antibióticos en las bacterias. Son dianas para las que podamos diseñar antibióticos que penetren a través de ellas. Antibióticos que sean muy específicos para cada patógeno, incluso para cada cepa, que sean absolutamente biodegradables, de tal manera que no contaminen. Y que sepan distinguir entre bacterias dañinas y las que no lo son, la microbiota. No es fácil. Es lo que estamos haciendo. Los laboratorios me odian. Les digo que están tomando malas decisiones al no diseñar nuevos antibióticos, entiendo que necesitan ganancias para sus inversores pero si más y más personas vuelven a morir a los 50 años o a los 60, ya no van a tener consumidores para los tratamientos caros.


Acaba la entrevista. Yonath va a intervenir. Contará que su laboratorio ya ha identificado 25 puntos diana para atacar a las bacterias. El representante de la Fundación Nobel que la acompaña toma la silla de ruedas:

Madrid 27 MAY 2019 - 01:47 COT 
—¿Salimos?
—¿A dónde, a bailar?

Contaminación ambiental afecta desarrollo cerebral con graves efectos en la fertilidad

Experimentos muestran que sustancias químicas también dañan el comportamiento materno

La exposición a contaminantes ambientales puede causar alteraciones en el desarrollo cerebral que afectan la evolución sexual y la fertilidad en varias generaciones, según los hallazgos que se presentarán en Lyon (Francia), en la reunión anual de la Sociedad Europea de Endocrinología (ECE) 2019.

La descendencia de ratas embarazadas expuestas a una mezcla de las sustancias químicas disruptoras endocrinas comunes (EDC, por sus siglas en inglés), en dosis equivalentes a las que comúnmente experimentan las personas, mostraron esas alteraciones y en el comportamiento materno transmitido a través de varias generaciones.

Los hallazgos sugieren que los niveles de sustancias químicas que afectan el sistema endocrino en nuestro medio ambiente ya pueden estar causando daños duraderos y que las personas y las agencias deberían tomar medidas para minimizar la exposición.

Los químicos de alteración endocrina pueden interferir con la función normal de las hormonas y se han vinculado con la infertilidad y el desarrollo sexual alterado en animales y personas.

Estamos expuestos a cientos de estos contaminantes en nuestra vida diaria, ya que se utilizan en la fabricación de plásticos, pesticidas y medicamentos.

Sin embargo, el grado de daño que se está causando a nuestra salud y las consecuencias para las generaciones futuras sigue sin estar claro. Los estudios con roedores han sugerido que la exposición a EDC puede afectar el desarrollo cerebral a través de varias generaciones, pero los efectos generacionales sobre el desarrollo sexual y la reproducción no se han investigado.

En este estudio, David López Rodríguez, estudiante graduado en el laboratorio de padres Anne-Simone en la Universidad de Lieja, en Bélgica, supervisó el desarrollo sexual de tres generaciones de ratas; la paterna sólo estuvo expuesta a una mezcla de EDC comunes durante el embarazo y la lactancia. Las hembras nacidas en la primera y segunda generaciones mostraron deficiencias en el cuidado de sus cachorros.

No obstante, las ratas hembras en la segunda y tercera generaciones mostraron un inicio tardío de la pubertad y alteración del ciclo reproductivo y el desarrollo del folículo ovárico, lo que indica que su fertilidad se vio afectada, aunque nunca estuvieron expuestas a los EDC. Estos cambios se asociaron con la expresión génica alterada en sus cerebros que se sabe que afectan la forma en que se regulan las hormonas reproductivas.

"Nuestros resultados plantean preocupaciones reales sobre los efectos de esos contaminantes en el medio ambiente. Hallamos las afectaciones de los EDC en generaciones de animales que no habían estado directamente expuestos a los productos químicos. Exponemos a la generación principal y descubrimos a largo plazo efectos en la fertilidad. Por supuesto, en la vida cotidiana esto no sucedería y la exposición a estos químicos dañinos continuaría, lo que significa que podría hacer más daño", destacó.

Publicado enMedio Ambiente
Cerebro de un adicto a las metanfetaminas, que recibe la terapia en el hospital Ruijin. Abajo, los médicos observan el órgano en una computadora.Foto Ap

Shanghái. Un equipo de médicos en China ensaya un tratamiento innovador que involucra la inserción de electrodos en el cerebro a fin de curar a los drogadictos. La esperanza es que con esa tecnología la adicción quede, literalmente, "apagada" mediante un interruptor.

El tratamiento, llamado estimulación cerebral profunda, se ha usado desde hace años para curar males neurológicos como el de Parkinson. Ahora, los primeros ensayos del tratamiento contra la adicción a las metanfetaminas se realizan en el Hospital Ruijin de Shanghái, junto con experimentos paralelos contra la dependencia a los opioides.

El tratamiento involucra una operación en que se implantan electrodos en el cerebro al paciente, los cuales actúan como una especie de marcapasos que estimulan las áreas señaladas.

El uso de la estimulación cerebral para combatir la drogadicción ha tropezado con obstáculos en Occidente, pero China parece estar perfilándose como el nuevo centro mundial para esos tratamientos.

Los científicos en Europa han tenido problemas en reclutar a drogadictos para sus experimentos, y en Estados Unidos los dilemas éticos, sociales y científicos han entorpecido la introducción del procedimiento, más aun cuando allí los implantes cuestan 100 mil dólares cada uno.

China tiene un largo historial de aplicar la cirugía cerebral para curar la drogadicción, pero a la vez ello le ha valido controversias costosas. Incluso hoy día, el país asiático tiene leyes contra el uso de drogas que obligan al acusado a pasar años bajo tratamiento forzado o lo sentencian a campamentos de trabajo para su "rehabilitación".

Sin embargo, lo cierto es que China tiene gran cantidad de pacientes, un financiamiento público abundante y ambiciosas empresas médicas dispuestas a pagar por estudios sobre estimulación cerebral.

En el mundo hay ocho sitios oficialmente registrados para combatir la drogadicción con la estimulación cerebral, según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos. Seis están en China.

Sin embargo, la magnitud y el sufrimiento humano provocado por la epidemia de los opioides podría llevar a las autoridades de salud estadunidenses a cambiar de opinión y la cirugía experimental que se practica en China está en camino en Norteamérica: en febrero la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó un experimento en Virginia Occidental.

Tratamientos riesgosos

En China antes se hacían extirpaciones cerebrales. Las familias de adictos a la heroína estaban tan desesperadas que pagaban miles de dólares por cirugías riesgosas y dudosas en las que los médicos perforaban el cerebro y extirpaban o malograban tejidos cerebrales. Tales operaciones beneficiaron económicamente a algunos hospitales, pero también dejaron un sinnúmero de personas con trastornos emocionales, memorias atrofiadas y erráticos impulsos sexuales.

En 2004, el Ministerio de Salud de China ordenó cesar esas cirugías. Nueve años después, expertos en el hospital militar de Xi’an reportaron que la mitad de los mil 167 pacientes que se habían sometido a la extirpación cerebral habían durado cinco años o más libres de drogas.

La estimulación cerebral tiene sus raíces en esas experiencias, pero a diferencia de la extirpación, que atrofia irreversiblemente algunas células, los electrodos causan efectos que son, al menos en teoría, reversibles. La tecnología ha despertado una nueva ola de experimentación a escala global.

"Como médicos, siempre tenemos que pensar en el paciente", declaró Sun Bomin, director del departamento de neurocirugía del Hospital de Ruijin. “Son seres humanos. Uno no puede decirles: ‘véte, aquí no tenemos nada para ayudarte’”.

 

Cuando un gesto de amor dinamita la parafernalia

A veces, la mejor declaración de amor hacia la vida es concluirla.


Dejaron pasar las cámaras en un momento íntimo porque lo que tenía que ser solo un acto de humanidad, de amor, se convirtió en un acto político. Él le abrió la puerta que ella tanto había anhelado transitar, las manos de ella no podían ya abrir nada, la vida estaba cerrada y el tiempo no era ya suyo.


A veces la mejor declaración de amor hacia la vida, es concluirla, despedirla porque se la quiere plena. Porque la vida no es solo un derecho, es sentido, dignidad, es todo lo que tenemos en el fondo, despojados de retóricas y parafernalia.


Parafernalia, nos acosa y nos inunda la parafernalia, parafernalia electoral, parafernalia mediática, una inflación de lo superfluo que no deja ver lo importante. Entonces una se aturde en el correr de tuits en el serpenteo de declaraciones que no llevan a ninguna parte, le asfixia el hedor de las cloacas del régimen, los valores bursátiles, los hombres que se sienten importantes y disfrazan de vehemencia discursos vacíos.


Forman como una muralla de sentido que flota sobre la vida sin tocarla, la vida de tu amiga que no duerme contando los meses que faltan para que acabe el contrato de alquiler y le echen de su casa. La vida de tu vecina de arriba y sus dos hijos, y su nómina en la que no caben la hipoteca, la electricidad y el gas, el dinero del comedor, o unas ocasionales vacaciones. La vida de tu padre que envejece al que no sabes cómo cuidarás. La vida de las mujeres que cuidan a los padres y madres de otros, mil horas de trabajo a cambio de un poco de oxígeno. Las vidas todas devoradas por un mar que hemos convertido en asesino.


A penas hay señales de vida en las tertulias y las grandes proclamas, exhibición de oratoria prefabricada, de lenguajes inertes. Entonces desde las entrañas de lo concreto, lo que palpita, lo incontestable, la vida que desobedece a los discursos inánimes, toma forma en el gesto valiente de un hombre que mira a su compañera y por ella, con ella, dinamita toda la parafernalia.

 

Por Sarah Babiker
2019-04-05 11:18:00

Publicado enSociedad
Hay bacterias que viajan miles de kilómetros por aire, no en animales o humanos, revela investigación

Las bacterias pueden viajar miles de kilómetros por el aire en lugar de acompañar a personas o animales, hipótesis que explica cómo microbios dañinos comparten genes de resistencia a los antibióticos.

Nuestra investigación sugiere que debe haber un mecanismo en todo el planeta que garantice el intercambio de bacterias entre lugares lejanos, señaló en un comunicado el autor principal de nuevo estudio, Konstantin Severinov, investigador del Instituto de Microbiología Waksman y profesor de biología molecular y bioquímica en la Escuela de Artes y Ciencias en la Universidad de Rutgers-New Brunswick.


Debido a que las bacterias que estudiamos viven en agua muy caliente, a unos 71 grados Celsius, en lugares remotos, no es posible imaginar que los animales, las aves o los humanos las transporten. Deben viajar por aire y en un movimiento muy extenso para que en lugares aislados compartan características comunes, sostuvo.


Severinov, junto con otros expertos, analizó las memorias moleculares de las bacterias de sus encuentros con virus, con las almacenadas en su ADN, según un estudio publicado en la revista Philosophical Transactions, de la Sociedad Real B.


Los bacteriófagos, los virus de las bacterias, son las formas de vida más abundantes y ubicuas en el planeta, señala el estudio. Los virus tienen una profunda influencia en las poblaciones microbianas, la estructura de la comunidad y la evolución.


Los científicos recolectaron bacterias Thermus thermophilus, amantes del calor, en Italia, Chile y Rusia.

Miércoles, 06 Marzo 2019 06:36

Un gran paso hacia la cura del VIH

Un gran paso hacia la cura del VIH

Doce años después del “paciente de Berlín”, un británico lleva más de 18 sin signos del virus que causa el sida. En los dos casos, los pacientes se sometieron a terapias con retrovirales y luego a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer salguíneo.

Por segunda vez, un paciente vio cómo remitía de manera duradera el virus VIH-1, causante del sida, tras haber interrumpido su tratamiento, un resultado que abre la perspectiva de lograr algún día curar esta enfermedad. Investigadores y científicos argentinos se mostraron entusiasmados con lo logrado, pero pidieron cautela para no despertar falsas expectativas.

Diez años después del primer caso confirmado de una persona infectada que se liberó de la enfermedad, este segundo paciente, un hombre conocido sólo como el “paciente de Londres”, no mostró ningún signo del virus durante casi 19 meses tras haber abandonado el tratamiento, informó ayer un grupo de investigadores en la revista Nature, considerándolo como probablemente curado.


Ambos pacientes se sometieron al trasplante de médula para tratarse cánceres de sangre, y recibieron células madre de donantes con una inusual mutación genética que evita que el VIH se afiance. “Es un resultado que hace historia. Tras diez años sin lograrlo, al conseguir la remisión en un segundo paciente usando un método similar, demostramos que el ‘paciente de Berlín’ no era una anomalía o golpe de suerte, como creían algunos”, dijo uno de los autores del estudio, Ravindra Gupta, profesor de la Universidad de Cambridge. “Es importante reafirmar que es real y que esto puede hacerse”, señaló.


Millones de personas infectadas con VIH en todo el mundo mantienen la enfermedad controlada con la llamada terapia antirretroviral (ARV), pero el tratamiento no elimina al virus. El trasplante de médula ósea, un procedimiento peligroso y doloroso, no es opción para curar a todos los pacientes, enfatizó el profesor Gupta. Pero este segundo caso de remisión y probable cura ayudará a los científicos a reducir el abanico de tratamientos. “Esto nos permite a los investigadores avanzar en nuestro conocimiento de lo que es necesario para lograr una cura”, señaló Michaela Müller-Trutwin, directora de investigación en el Instituto Pasteur de París.


Casi 37 millones de personas viven con el VIH en el mundo, pero sólo 59 por ciento de ellos recibe ARV. Cada año muere casi un millón de personas por causas relacionadas con el VIH, a lo que se añade la preocupación creciente por una nueva forma de virus resistente a los medicamentos.


La sociedad internacional de lucha contra el sida saludó “un momento clave en la investigación sobre una cura para el VIH”. “Esto nos brinda una gran esperanza de que en el futuro podamos acabar con el sida gracias a la ciencia, con una vacuna o un medicamento”, comentó Michel Sidibé, presidente de la agencia Onusida de Naciones Unidas.


El paciente de Londres y el de Berlín recibieron trasplantes de células madre de donantes portadores de una mutación genética de la proteína CCR5, que la inhibe a operar como receptor del VIH. El paciente británico anónimo fue diagnosticado seropositivo en 2003 y siguió una ARV hasta 2012. Ese mismo año, le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin avanzado, un cáncer mortal. Se sometió en 2016 a un trasplante de células madre hematopoyéticas de un donante con dos copias de una variante de CCR5, portada por aproximadamente el 1 por ciento de la población mundial.


El CCR5 es el receptor más utilizado por el VIH-1. Las personas que tienen dos copias mutadas de CCR5 son resistentes a la mayoría de las cepas del virus VIH-1, ya que la mutación frustra los intentos del virus de ingresar en las células. Al igual que con el cáncer, la quimioterapia puede ser efectiva contra el VIH, ya que mata las células que se están dividiendo.
Pero reemplazar las células inmunitarias con aquellas que no tienen el receptor CCR5 parece ser clave para evitar que el VIH se recupere después del tratamiento.


La principal conclusión del estudio, según explicó en una rueda de prensa el español Javier Martínez-Picado, coautor del texto, es que el “paciente de Berlín no fue simplemente anécdota y es posible conseguir una remisión total del virus”. Sin embargo, recalcó que “el trasplante de células madre es un procedimiento médico de riesgo elevado y solo se recomienda para tratar pacientes que padezcan una enfermedad hematológica que no pueda tratarse mediante otras terapias”. Además, acotó que “la retirada del tratamiento antirretroviral solo puede hacerse por decisión médica y con un seguimiento exhaustivo de la evolución”.


“Al alto riesgo que significa un trasplante de células madre –explicó Martínez-Picado– se le suma la dificultad de encontrar donantes con la mutación CCR5 en sus células, solo el 1 por ciento de personas en Europa la tienen y se concentran en los países del norte. No es la cura definitiva del virus, pero aporta mucha esperanza”.


Después del trasplante de médula ósea, el “paciente de Londres” permaneció en tratamiento con ARV durante 16 meses, momento en el que se suspendió.


Desde entonces, las pruebas regulares no detectaron carga viral en el paciente. El “paciente de Berlín”, que más tarde se identificó como Timothy Brown, tratado por leucemia, recibió dos trasplantes y se sometió a irradiación corporal total, mientras que el paciente británico recibió solo un trasplante y una quimioterapia menos intensiva.


“No quería ser la única persona en el mundo que se curó del VIH”, escribió Brown en una revista médica en 2015. “Quiero dedicar mi vida a apoyar la investigación y buscar una cura de curas para el VIH”.


“El segundo caso fortalece la idea de que es factible hallar una cura”, dijo Sharon R Lewin, directora del Instituto Peter Doherty para Infecciones e Inmunidad de la Universidad de Melbourne. El equipo de investigación presentará los resultados en una conferencia anual sobre retrovirus en Seattle (noroeste de Estados Unidos).

Emplean secuenciación genómica para detectar mutaciones causadas por sustancias y contaminantes

Día con día los seres humanos estamos expuestos a una serie de sustancias y contaminantes causantes del mal funcionamiento de nuestros genomas, lo que provoca una agresión severa a la salud.

Esta es "una situación muy delicada", porque la probabilidad de contraer cáncer o cualquier enfermedad degenerativa se multiplica, según Esperanza Martínez Romero, coordinadora de la licenciatura en ciencias genómicas de la unidad Morelos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La investigadora mencionó que la exposición a los mutágenos (agentes que alteran la información genética) tienen efectos multiplicativos, por lo que se potencian; es decir, el efecto de un mutágeno más otro es mayor que la suma de los dos. Por tanto, "mutamos porque hemos llegado a niveles de contaminantes nunca antes vistos en la historia de la humanidad".

Hacer la secuenciación del genoma permite detectar las mutaciones. La genómica es un área emergente del conocimiento que arroja datos sobre la información genética, que debe ser decodificada para entender lo que dicen los genomas.

"Enseñamos a los alumnos que puedan sumergirse, entender, descifrar, extraer conocimiento de todos estos datos genómicos que están revolucionando la medicina, la biología, la agricultura, los conceptos de evolución que tenemos."

Martínez Romero señaló que los análisis completos de los genomas han permitido identificar qué genes determinan ciertas enfermedades. De esta manera, los genes que causan las enfermedades se pueden contraseleccionar, es decir, que los individuos que portan esos genes no se reproduzcan.

Otra alternativa es tratar de editar el genoma: la persona sabe de qué gen es mutante y que es probable que sus hijos padezcan cierta enfermedad, por lo que decide que separen su genoma para "quitarle" el problema.

Controversial pero con amplio alcance

Esta segunda opción desemboca en una situación controversial pues, de acuerdo con la académica, el riesgo es mucho mayor porque aunque la genómica ha impulsado el uso de la tecnología, ésta aún no es completamente aplicable para modificar genomas. Sin embargo, refirió que sería benéfica para aquellas personas con enfermedades letales o para las que no existe cura farmacopeica.

Sostuvo que los países desarrollados serán los primeros en tener acceso a esta tecnología de manera casi rutinaria, lo que hará más fácil la toma de decisiones al pensar en tener hijos. Por tanto, personas con Huntington o mal de Parkinson podrán saber si heredaron la mutación, es decir, el problema genético que llevará a padecer esa enfermedad.

El poder de la genética ha sido tal que "lo que nos imaginamos que nos darían y dirían los genomas se ha quedado corto".

Los estudios genómicos también han arrojado descubrimientos de mutaciones de novo, es decir, aquellas que surgieron en el proceso de generar un nuevo ser vivo, explicó la investigadora.

Esperanza Martínez Romero aseguró que los retos que enfrenta esta ciencia son enormes. "Estamos prácticamente en la prehistoria de la genómica, desconocemos la función de los genes de muchos organismos".

 

Crean prototipo de ratón humanizado para estudiar la cirrosis por hepatitis B

Pekín. Expertos chinos crearon un modelo de ratón humanizado para estudiar el desarrollo de la cirrosis inducida por infección del virus de la hepatitis B (HBV, por sus siglas en inglés).
Desarrollar un modelo animal ideal de la infección es difícil, porque sólo unos pocos animales pueden ser portadores del virus y éste infecta casi exclusivamente a humanos.


Los estudios anteriores mostraron que las células madre mesenquimales (de las que derivan los tejidos muscular y conectivo del cuerpo), específicamente las de la médula ósea humana (hBMSCs, por sus siglas en inglés), tienen el potencial de diferenciarse in vitro en células similares a los hepatocitos (las células del hígado) y mantienen las funciones esenciales del hepatocito una vez trasplantadas a los hígados de ratones huéspedes. Los hepatocitos constituyen de 70 a 85 por ciento de la masa del hígado.


Investigadores de la Universidad de Xiamen y la Universidad de Zhejiang de China trasplantaron hBMSCs en ratones. De acuerdo con el estudio, publicado en Internet en la revista British Journal of Gut, los ratones mostraron una sólida diferenciación y proliferación de hepatocitos humanos funcionales y múltiples células inmunes.


Después de ser infectados con el HBV, los ratones desarrollaron respuestas inmunes e inflamatorias específicas y mostraron una progresión a hepatitis crónica y cirrosis.

 

Los pañales desechables, nido de sustancias tóxicas

Hoy es 28, pero no de diciembre, cuando se divulgan divertidas y extrañas noticias para celebrar a los santos inocentes. La siguiente es cierta y una prueba más de cuánta razón tienen quienes luchan contra los plaguicidas y defienden la salud de las personas y la naturaleza.


La agencia responsable de la seguridad sanitaria en Francia afirma que algunas sustancias que contienen los pañales desechables son un riesgo para los bebés. Gracias a un estudio realizado en 2017, la dependencia identificó en ellos la presencia de varios hidrocarburos aromáticos policíclicos y dioxinas: son cancerígenos.


En los pañales había 60 sustancias tóxicas como el glifosato, herbicida cancerígeno al que tantas veces he criticado aquí. Lo elaboraba la estadunidense Monsanto, hoy propiedad de Bayer. También varios plaguicidas prohibidos desde hace años en decenas de países, como el lindano, el quintozeno o el hexaclorobenceno. A ellos se suman dioxinas, el alcohol bencílico o el butilfenil y los policlorobifenilos (PCB). Las autoridades galas descubrieron hasta hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) que podemos encontrar en el humo de cigarrillos y en las emisiones de los automóviles.


Tras una reunión convocada por la ministra de salud, Agnès Buzyn, y en la que también estuvieron Bruno Le Maire, titular de Economía y el de Transición Ecológica, François de Rugy, la ministra declaró que existe un riesgo potencial a largo plazo de causar diversas enfermedades, máxime que algunos de los compuestos identificados superan los límites sanitarios aceptables. Por eso el gobierno francés exigió a los fabricantes de dichos pañales eliminar, en un plazo máximo de seis meses, las sustancias tóxicas encontradas en ellos.


Para no alarmar a la población, la ministra dijo que no existe prueba concluyente de que sean peligrosos los pañales utilizados por 95 por ciento de los bebés franceses. Y que obviamente debemos seguir poniendo pañales a nuestros bebés, llevamos al menos 50 años utilizándolos. Mas advirtió que no se tolerará un retraso en las medidas correctivas. Los tres ministros exigieron que, en un plazo de dos semanas, los fabricantes y distribuidores de esos pañales presenten un plan de acción para conocer el proceso de la eliminación de las sustancias potencialmente tóxicas.


Por su parte, Gérard Lasfargues, director de la agencia de seguridad sanitaria francesa, reveló que, en sus primeros tres años de vida, un bebé llega a usar 4 mil pañales y que algunos de los componentes pueden migrar a través de la orina del bebé hasta ser absorbidos por la piel, lo que ocasionaría desde alergias cutáneas por sustancias perfumantes hasta quizás riesgos cancerígenos por los PCB o las dioxinas.


Nuestros pañales son seguros y siempre lo fueron, aclaró la empresa Pampers, perteneciente a la poderosa trasnacional estadunidense Procter and Gamble, y asegura haber puesto en práctica las recomendaciones del estudio. ¿En tan pocos días? ¡Qué sorprendente logro tecnológico!


De la lista de sustancias peligrosas encontradas en los pañales, destaco el glifosato, que tanto daño ha ocasionado a la población y al medio ambiente al aplicarse en plantaciones de soya de Argentina y Brasil, y utilizarlo como defoliante en la lucha contra los cultivos ilícitos en Colombia. En México se utiliza con toda impunidad.


En cuanto a los pañales desechables, afectan muy negativamente al medio ambiente. Tardan varios siglos en degradarse. Alrededor de 15 por ciento de los residuos sólidos que se generan en los hogares mexicanos son pañales. Cada año billones de ellos se tiran a la basura. Pese al grave daño que ocasionan, no se apoyan de manera suficiente los proyectos para elaborarlos de tela o biodegradables, mucho menos dañinos para la salud de los bebés y el ambiente.


Es necesario y urgente que los titulares de las secretarías de Salud, Medio Ambiente y Comercio de México informen si los millones de pañales desechables que se venden aquí son tan potencialmente dañinos para la salud de los bebés, como acaba de revelar el gobierno francés sobre los que se utilizan en dicho país.

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