Hay bacterias que viajan miles de kilómetros por aire, no en animales o humanos, revela investigación

Las bacterias pueden viajar miles de kilómetros por el aire en lugar de acompañar a personas o animales, hipótesis que explica cómo microbios dañinos comparten genes de resistencia a los antibióticos.

Nuestra investigación sugiere que debe haber un mecanismo en todo el planeta que garantice el intercambio de bacterias entre lugares lejanos, señaló en un comunicado el autor principal de nuevo estudio, Konstantin Severinov, investigador del Instituto de Microbiología Waksman y profesor de biología molecular y bioquímica en la Escuela de Artes y Ciencias en la Universidad de Rutgers-New Brunswick.


Debido a que las bacterias que estudiamos viven en agua muy caliente, a unos 71 grados Celsius, en lugares remotos, no es posible imaginar que los animales, las aves o los humanos las transporten. Deben viajar por aire y en un movimiento muy extenso para que en lugares aislados compartan características comunes, sostuvo.


Severinov, junto con otros expertos, analizó las memorias moleculares de las bacterias de sus encuentros con virus, con las almacenadas en su ADN, según un estudio publicado en la revista Philosophical Transactions, de la Sociedad Real B.


Los bacteriófagos, los virus de las bacterias, son las formas de vida más abundantes y ubicuas en el planeta, señala el estudio. Los virus tienen una profunda influencia en las poblaciones microbianas, la estructura de la comunidad y la evolución.


Los científicos recolectaron bacterias Thermus thermophilus, amantes del calor, en Italia, Chile y Rusia.

Miércoles, 06 Marzo 2019 06:36

Un gran paso hacia la cura del VIH

Un gran paso hacia la cura del VIH

Doce años después del “paciente de Berlín”, un británico lleva más de 18 sin signos del virus que causa el sida. En los dos casos, los pacientes se sometieron a terapias con retrovirales y luego a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer salguíneo.

Por segunda vez, un paciente vio cómo remitía de manera duradera el virus VIH-1, causante del sida, tras haber interrumpido su tratamiento, un resultado que abre la perspectiva de lograr algún día curar esta enfermedad. Investigadores y científicos argentinos se mostraron entusiasmados con lo logrado, pero pidieron cautela para no despertar falsas expectativas.

Diez años después del primer caso confirmado de una persona infectada que se liberó de la enfermedad, este segundo paciente, un hombre conocido sólo como el “paciente de Londres”, no mostró ningún signo del virus durante casi 19 meses tras haber abandonado el tratamiento, informó ayer un grupo de investigadores en la revista Nature, considerándolo como probablemente curado.


Ambos pacientes se sometieron al trasplante de médula para tratarse cánceres de sangre, y recibieron células madre de donantes con una inusual mutación genética que evita que el VIH se afiance. “Es un resultado que hace historia. Tras diez años sin lograrlo, al conseguir la remisión en un segundo paciente usando un método similar, demostramos que el ‘paciente de Berlín’ no era una anomalía o golpe de suerte, como creían algunos”, dijo uno de los autores del estudio, Ravindra Gupta, profesor de la Universidad de Cambridge. “Es importante reafirmar que es real y que esto puede hacerse”, señaló.


Millones de personas infectadas con VIH en todo el mundo mantienen la enfermedad controlada con la llamada terapia antirretroviral (ARV), pero el tratamiento no elimina al virus. El trasplante de médula ósea, un procedimiento peligroso y doloroso, no es opción para curar a todos los pacientes, enfatizó el profesor Gupta. Pero este segundo caso de remisión y probable cura ayudará a los científicos a reducir el abanico de tratamientos. “Esto nos permite a los investigadores avanzar en nuestro conocimiento de lo que es necesario para lograr una cura”, señaló Michaela Müller-Trutwin, directora de investigación en el Instituto Pasteur de París.


Casi 37 millones de personas viven con el VIH en el mundo, pero sólo 59 por ciento de ellos recibe ARV. Cada año muere casi un millón de personas por causas relacionadas con el VIH, a lo que se añade la preocupación creciente por una nueva forma de virus resistente a los medicamentos.


La sociedad internacional de lucha contra el sida saludó “un momento clave en la investigación sobre una cura para el VIH”. “Esto nos brinda una gran esperanza de que en el futuro podamos acabar con el sida gracias a la ciencia, con una vacuna o un medicamento”, comentó Michel Sidibé, presidente de la agencia Onusida de Naciones Unidas.


El paciente de Londres y el de Berlín recibieron trasplantes de células madre de donantes portadores de una mutación genética de la proteína CCR5, que la inhibe a operar como receptor del VIH. El paciente británico anónimo fue diagnosticado seropositivo en 2003 y siguió una ARV hasta 2012. Ese mismo año, le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin avanzado, un cáncer mortal. Se sometió en 2016 a un trasplante de células madre hematopoyéticas de un donante con dos copias de una variante de CCR5, portada por aproximadamente el 1 por ciento de la población mundial.


El CCR5 es el receptor más utilizado por el VIH-1. Las personas que tienen dos copias mutadas de CCR5 son resistentes a la mayoría de las cepas del virus VIH-1, ya que la mutación frustra los intentos del virus de ingresar en las células. Al igual que con el cáncer, la quimioterapia puede ser efectiva contra el VIH, ya que mata las células que se están dividiendo.
Pero reemplazar las células inmunitarias con aquellas que no tienen el receptor CCR5 parece ser clave para evitar que el VIH se recupere después del tratamiento.


La principal conclusión del estudio, según explicó en una rueda de prensa el español Javier Martínez-Picado, coautor del texto, es que el “paciente de Berlín no fue simplemente anécdota y es posible conseguir una remisión total del virus”. Sin embargo, recalcó que “el trasplante de células madre es un procedimiento médico de riesgo elevado y solo se recomienda para tratar pacientes que padezcan una enfermedad hematológica que no pueda tratarse mediante otras terapias”. Además, acotó que “la retirada del tratamiento antirretroviral solo puede hacerse por decisión médica y con un seguimiento exhaustivo de la evolución”.


“Al alto riesgo que significa un trasplante de células madre –explicó Martínez-Picado– se le suma la dificultad de encontrar donantes con la mutación CCR5 en sus células, solo el 1 por ciento de personas en Europa la tienen y se concentran en los países del norte. No es la cura definitiva del virus, pero aporta mucha esperanza”.


Después del trasplante de médula ósea, el “paciente de Londres” permaneció en tratamiento con ARV durante 16 meses, momento en el que se suspendió.


Desde entonces, las pruebas regulares no detectaron carga viral en el paciente. El “paciente de Berlín”, que más tarde se identificó como Timothy Brown, tratado por leucemia, recibió dos trasplantes y se sometió a irradiación corporal total, mientras que el paciente británico recibió solo un trasplante y una quimioterapia menos intensiva.


“No quería ser la única persona en el mundo que se curó del VIH”, escribió Brown en una revista médica en 2015. “Quiero dedicar mi vida a apoyar la investigación y buscar una cura de curas para el VIH”.


“El segundo caso fortalece la idea de que es factible hallar una cura”, dijo Sharon R Lewin, directora del Instituto Peter Doherty para Infecciones e Inmunidad de la Universidad de Melbourne. El equipo de investigación presentará los resultados en una conferencia anual sobre retrovirus en Seattle (noroeste de Estados Unidos).

Emplean secuenciación genómica para detectar mutaciones causadas por sustancias y contaminantes

Día con día los seres humanos estamos expuestos a una serie de sustancias y contaminantes causantes del mal funcionamiento de nuestros genomas, lo que provoca una agresión severa a la salud.

Esta es "una situación muy delicada", porque la probabilidad de contraer cáncer o cualquier enfermedad degenerativa se multiplica, según Esperanza Martínez Romero, coordinadora de la licenciatura en ciencias genómicas de la unidad Morelos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La investigadora mencionó que la exposición a los mutágenos (agentes que alteran la información genética) tienen efectos multiplicativos, por lo que se potencian; es decir, el efecto de un mutágeno más otro es mayor que la suma de los dos. Por tanto, "mutamos porque hemos llegado a niveles de contaminantes nunca antes vistos en la historia de la humanidad".

Hacer la secuenciación del genoma permite detectar las mutaciones. La genómica es un área emergente del conocimiento que arroja datos sobre la información genética, que debe ser decodificada para entender lo que dicen los genomas.

"Enseñamos a los alumnos que puedan sumergirse, entender, descifrar, extraer conocimiento de todos estos datos genómicos que están revolucionando la medicina, la biología, la agricultura, los conceptos de evolución que tenemos."

Martínez Romero señaló que los análisis completos de los genomas han permitido identificar qué genes determinan ciertas enfermedades. De esta manera, los genes que causan las enfermedades se pueden contraseleccionar, es decir, que los individuos que portan esos genes no se reproduzcan.

Otra alternativa es tratar de editar el genoma: la persona sabe de qué gen es mutante y que es probable que sus hijos padezcan cierta enfermedad, por lo que decide que separen su genoma para "quitarle" el problema.

Controversial pero con amplio alcance

Esta segunda opción desemboca en una situación controversial pues, de acuerdo con la académica, el riesgo es mucho mayor porque aunque la genómica ha impulsado el uso de la tecnología, ésta aún no es completamente aplicable para modificar genomas. Sin embargo, refirió que sería benéfica para aquellas personas con enfermedades letales o para las que no existe cura farmacopeica.

Sostuvo que los países desarrollados serán los primeros en tener acceso a esta tecnología de manera casi rutinaria, lo que hará más fácil la toma de decisiones al pensar en tener hijos. Por tanto, personas con Huntington o mal de Parkinson podrán saber si heredaron la mutación, es decir, el problema genético que llevará a padecer esa enfermedad.

El poder de la genética ha sido tal que "lo que nos imaginamos que nos darían y dirían los genomas se ha quedado corto".

Los estudios genómicos también han arrojado descubrimientos de mutaciones de novo, es decir, aquellas que surgieron en el proceso de generar un nuevo ser vivo, explicó la investigadora.

Esperanza Martínez Romero aseguró que los retos que enfrenta esta ciencia son enormes. "Estamos prácticamente en la prehistoria de la genómica, desconocemos la función de los genes de muchos organismos".

 

Crean prototipo de ratón humanizado para estudiar la cirrosis por hepatitis B

Pekín. Expertos chinos crearon un modelo de ratón humanizado para estudiar el desarrollo de la cirrosis inducida por infección del virus de la hepatitis B (HBV, por sus siglas en inglés).
Desarrollar un modelo animal ideal de la infección es difícil, porque sólo unos pocos animales pueden ser portadores del virus y éste infecta casi exclusivamente a humanos.


Los estudios anteriores mostraron que las células madre mesenquimales (de las que derivan los tejidos muscular y conectivo del cuerpo), específicamente las de la médula ósea humana (hBMSCs, por sus siglas en inglés), tienen el potencial de diferenciarse in vitro en células similares a los hepatocitos (las células del hígado) y mantienen las funciones esenciales del hepatocito una vez trasplantadas a los hígados de ratones huéspedes. Los hepatocitos constituyen de 70 a 85 por ciento de la masa del hígado.


Investigadores de la Universidad de Xiamen y la Universidad de Zhejiang de China trasplantaron hBMSCs en ratones. De acuerdo con el estudio, publicado en Internet en la revista British Journal of Gut, los ratones mostraron una sólida diferenciación y proliferación de hepatocitos humanos funcionales y múltiples células inmunes.


Después de ser infectados con el HBV, los ratones desarrollaron respuestas inmunes e inflamatorias específicas y mostraron una progresión a hepatitis crónica y cirrosis.

 

Los pañales desechables, nido de sustancias tóxicas

Hoy es 28, pero no de diciembre, cuando se divulgan divertidas y extrañas noticias para celebrar a los santos inocentes. La siguiente es cierta y una prueba más de cuánta razón tienen quienes luchan contra los plaguicidas y defienden la salud de las personas y la naturaleza.


La agencia responsable de la seguridad sanitaria en Francia afirma que algunas sustancias que contienen los pañales desechables son un riesgo para los bebés. Gracias a un estudio realizado en 2017, la dependencia identificó en ellos la presencia de varios hidrocarburos aromáticos policíclicos y dioxinas: son cancerígenos.


En los pañales había 60 sustancias tóxicas como el glifosato, herbicida cancerígeno al que tantas veces he criticado aquí. Lo elaboraba la estadunidense Monsanto, hoy propiedad de Bayer. También varios plaguicidas prohibidos desde hace años en decenas de países, como el lindano, el quintozeno o el hexaclorobenceno. A ellos se suman dioxinas, el alcohol bencílico o el butilfenil y los policlorobifenilos (PCB). Las autoridades galas descubrieron hasta hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) que podemos encontrar en el humo de cigarrillos y en las emisiones de los automóviles.


Tras una reunión convocada por la ministra de salud, Agnès Buzyn, y en la que también estuvieron Bruno Le Maire, titular de Economía y el de Transición Ecológica, François de Rugy, la ministra declaró que existe un riesgo potencial a largo plazo de causar diversas enfermedades, máxime que algunos de los compuestos identificados superan los límites sanitarios aceptables. Por eso el gobierno francés exigió a los fabricantes de dichos pañales eliminar, en un plazo máximo de seis meses, las sustancias tóxicas encontradas en ellos.


Para no alarmar a la población, la ministra dijo que no existe prueba concluyente de que sean peligrosos los pañales utilizados por 95 por ciento de los bebés franceses. Y que obviamente debemos seguir poniendo pañales a nuestros bebés, llevamos al menos 50 años utilizándolos. Mas advirtió que no se tolerará un retraso en las medidas correctivas. Los tres ministros exigieron que, en un plazo de dos semanas, los fabricantes y distribuidores de esos pañales presenten un plan de acción para conocer el proceso de la eliminación de las sustancias potencialmente tóxicas.


Por su parte, Gérard Lasfargues, director de la agencia de seguridad sanitaria francesa, reveló que, en sus primeros tres años de vida, un bebé llega a usar 4 mil pañales y que algunos de los componentes pueden migrar a través de la orina del bebé hasta ser absorbidos por la piel, lo que ocasionaría desde alergias cutáneas por sustancias perfumantes hasta quizás riesgos cancerígenos por los PCB o las dioxinas.


Nuestros pañales son seguros y siempre lo fueron, aclaró la empresa Pampers, perteneciente a la poderosa trasnacional estadunidense Procter and Gamble, y asegura haber puesto en práctica las recomendaciones del estudio. ¿En tan pocos días? ¡Qué sorprendente logro tecnológico!


De la lista de sustancias peligrosas encontradas en los pañales, destaco el glifosato, que tanto daño ha ocasionado a la población y al medio ambiente al aplicarse en plantaciones de soya de Argentina y Brasil, y utilizarlo como defoliante en la lucha contra los cultivos ilícitos en Colombia. En México se utiliza con toda impunidad.


En cuanto a los pañales desechables, afectan muy negativamente al medio ambiente. Tardan varios siglos en degradarse. Alrededor de 15 por ciento de los residuos sólidos que se generan en los hogares mexicanos son pañales. Cada año billones de ellos se tiran a la basura. Pese al grave daño que ocasionan, no se apoyan de manera suficiente los proyectos para elaborarlos de tela o biodegradables, mucho menos dañinos para la salud de los bebés y el ambiente.


Es necesario y urgente que los titulares de las secretarías de Salud, Medio Ambiente y Comercio de México informen si los millones de pañales desechables que se venden aquí son tan potencialmente dañinos para la salud de los bebés, como acaba de revelar el gobierno francés sobre los que se utilizan en dicho país.

Publicado enSociedad
Cultivan por primera vez vasos sanguíneos humanos y los implantan en organismos vivos

El descubrimiento abre nuevos caminos para el tratamiento de enfermedades como el alzhéimer y la diabetes, afirman sus autores.

El futuro de tratamiento de enfermedades vasculares ya está aquí. Un equipo de científicos han logrado cultivar vasos sanguíneos humanos a partir de células madre en la placa de Petri y luego implantarlos en ratones, donde estos "organoides vasculares" se convirtieron en vasos sanguíneos perfectamente funcionales, incluyendo arterias y capilares.

La nueva tecnología ha sido descrita en un estudio publicado en la revista Nature el miércoles. El descubrimiento representa un notable avance en la investigación de enfermedades vasculares como la diabetes y abre un camino para prevenir cambios en la estructura de los vasos sanguíneos, una de las principales causas de muerte entre personas con esta dolencia.

"Ser capaz de construir vasos sanguíneos humanos como organoides a partir de células madre es un cambio revolucionario", afirmó en un comunicado el autor principal de la investigación, Josef Penninger, director del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Columbia Británica (Canadá).

Estos "organoides se parecen a los capilares humanos en gran medida, incluso a nivel molecular, y ahora podemos usarlos para estudiar enfermedades de los vasos sanguíneos directamente en el tejido humano", añadió.

"Cada órgano en nuestro cuerpo está vinculado con el sistema circulatorio. Esto podría potencialmente permitir a los investigadores desentrañar las causas y los tratamientos para una serie de enfermedades vasculares, como el alzhéimer, dolencias cardiovasculares, problemas de curación de heridas, accidentes cerebrovasculares, cáncer y, por supuesto, diabetes", señaló.

Los científicos centran especialmente sus esfuerzos en la lucha contra esta última dolencia, que afecta a unos 420 millones de personas en todo el mundo.

Muchos síntomas de la diabetes son el resultado de cambios en los vasos sanguíneos que resultan en un deterioro de la circulación de la sangre y del suministro de oxígeno a los tejidos. Esto puede causar numerosos problemas de salud, como insuficiencia renal, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, ceguera y enfermedad de las arterias periféricas, lo que puede incluso llevar a sufrir amputaciones.

Publicado: 17 ene 2019 09:59 GMT

 

Emisiones de gases de efecto invernadero: producción versus consumo

La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ya rebasa las 405 partes por millón (Ppm), según las más recientes mediciones del observatorio del volcán Mauna Loa en Hawai. Antes de la revolución industrial esa concentración no rebasaba 280 ppm. Es decir, en un lapso relativamente corto hemos provocado un fuerte aumento de CO2 en la composición de gases en la atmósfera.


Ese incremento en la concentración de CO2 está asociado con el aumento en la temperatura media global de un grado centígrado a lo largo del siglo XX. Ese cambio ya se acompaña de enormes consecuencias negativas en términos de huracanes, ondas de calor, aumento en el nivel del mar, sequías y la aceleración de la extinción de todo tipo de especies.


En la conferencia de la Convención Marco sobre Cambio Climático (Unfccc) celebrada en París en 2015 se aceptó el compromiso de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados (respecto de los niveles anteriores a la revolución industrial). Adicionalmente, las partes adquirieron el compromiso de buscar mantener ese aumento por debajo de 1.5 grados centígrados, porque ese es el umbral que los científicos consideran más realista para evitar mayores daños. Hoy sabemos que este objetivo es ya inalcanzable.


En el Acuerdo de París, cada nación determina de manera independiente sus metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Pero no existe un mecanismo coercitivo para garantizar el cumplimiento de esos objetivos. El único medio es el escarnio que un país sufre al incumplir sus propias metas. Y desde esa perspectiva, el tema de la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero adquiere gran relevancia.


Desde que se negoció el Protocolo de Kioto, en los años 1990, la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se ha basado en aquéllas producidas por cada país. Las naciones más desarrolladas han sido las que han emitido más GEI a lo largo de los pasados 150 años y por eso se buscó inicialmente reconocer el principio de responsabilidad histórica y diferenciada. Pero ese principio se fue desdibujando y en el Acuerdo de París sólo queda un débil compromiso de apoyo financiero para los países menos desarrollados (aún esa promesa no se ha cumplido).


Hoy surgen nuevas dudas sobre la asimetría en las emisiones de GEI. Varios estudios cuestionan la validez de medir las emisiones producidas directamente por cada nación y proponen una medición de las emisiones consumidas (o generadas indirectamente en la producción de bienes y servicios que importa cada país). En otras palabras, para contar con una medida más rigurosa y equitativa sobre las emisiones de GEI es importante hacer un balance entre aquellas que directamente producen una economía en su territorio y las que vienen incorporadas en los productos que importan.


La metodología estándar a la que nos hemos acostumbrado se basa en medir las emisiones producidas directamente. Pero esta métrica ignora que las economías más ricas han sido capaces de reducir sus emisiones directas al mismo tiempo que han podido importar bienes intensivos en emisiones (de GEI) que han sido producidos en otros países. Por ese motivo, las emisiones producidas directamente y aquellas que son consumidas (o producidas indirectamente) difieren de manera significativa.


El trabajo más reciente sobre los resultados generados por estas distintas metodologías es de Mir Goher y Servaas Storm (disponible en www.ineteconomics.org). Aunque la metodología puede ser algo discutible al descansar en la obsoleta noción de la curva ambiental de Kusnetz, lo cierto es que el uso de matrices de insumo producto a escala global permite a los autores observar que el nivel de emisiones está correlacionado con el ingreso per cápita. Esto es grave por dos razones. Primero, porque las emisiones muy difícilmente se irán reduciendo en el tiempo. Al contrario, se incrementarán al aumentar el ingreso per cápita en los países más ricos o de ingreso intermedio. Segundo, porque esto revela que es posible que hayamos estado subestimando el volumen de emisiones producidas cada año. En cambio, al utilizar las matrices insumo producto a escala internacional es posible tomar en cuenta el peso del comercio internacional y de las complejas cadenas de valor que hoy dominan la economía global. La diferencia en el volumen de emisiones no es despreciable.


El escenario para el futuro del cambio climático no pinta nada bien. Hoy, las proyecciones más rigurosas indican que estamos en una trayectoria que podría hacer inevitable un aumento de temperatura promedio global en el rango de los tres grados centígrados hacia finales del presente siglo. Las consecuencias de este tipo de perturbación son verdaderamente catastróficas por los efectos acumulativos o en cascada que se pueden generar. La única manera de evitar este desastre es mediante reducciones realmente significativas en los niveles de emisiones de GEI. Para ello es indispensable terminar con el poderío del lobby de combustibles fósiles que aún domina la economía global.


Twitter: @anadaloficial

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Vita de Madrid, con nubes de contaminación que la ahogan

Expertos medioambientales achacan el crecimiento a las condiciones meteorológicas de ese año, el cuarto más cálido

La exposición prolongada a la contaminación atmosférica provocó la muerte prematura de 518.700 personas en 41 países de Europa en 2015, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior (1.770 muertes menos), según el informe anual de calidad del aire realizado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). De este total, 483.400 se han producido en los 28 países de la Unión Europea (UE); en España ascienden a 38.600, un 23% más que el año anterior.


El científico Xavier Querol, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha participado en el control del informe, señala que las muertes prematuras se calculan aplicando fórmulas matemáticas. “Un incremento de cualquiera de los contaminantes, implica que se relacione con un ascenso de los fallecimientos, pero yo lo tomaría con prevención”, aclara. Las muertes prematuras ocurren antes de que una persona alcance la edad esperada, la que marca la esperanza de vida para un país. Se consideran prevenibles si su causa puede ser eliminada. Es decir, el ciudadano puede no fumar, pero no puede evitar la contaminación ambiente.


La razón de la importante subida en España se debe a las condiciones climatológicas de 2015, que batió récords: fue el “cuarto año más cálido de la serie histórica”. Hasta el 30 de noviembre, la temperatura media se situó en 16,5 grados, 0,8 más que el promedio del periodo 1981-2010, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología. Y el verano fue el segundo más caluroso desde 1961, con la ola de calor más larga jamás registrada. En esas circunstancias, los contaminantes se disparan. En el mundo ocurrió un fenómeno similar.


El mayor problema de Europa sigue centrándose en las partículas en suspensión (PM de 10 y 2,5 micras), que han provocado 422.000 de estos fallecimientos, el 81% del total. El resto se debe a las altas concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) y de ozono (O3), que provocaron 79.000 y 17.700 muertes prematuras, respectivamente. El informe incluye datos de más de 2.500 estaciones de medición.


Aunque las variaciones de año a año son pequeñas, se ha producido una disminución media del 60% en las muertes prematuras en Europa atribuibles a las partículas de 2,5 micras de diámetro entre 1990 y 2015, las más pequeñas y, por lo tanto, las más peligrosas. La polución del aire continúa excediendo en muchos lugares los límites marcados tanto por la UE como por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son más estrictos. El informe advierte de los "significativos impactos" que provoca en la salud estar expuesto a estos niveles de contaminantes, "sobre todo en las áreas urbanas".


El transporte rodado es una de las mayores fuentes de contaminación atmosférica, a la que también contribuyen las emisiones de la agricultura, producción energética, industria y hogares. Cerca del 74% de la población urbana en la UE estuvo expuesta a concentraciones de PM2,5, que exceden los niveles recomendados por la OMS, según datos de 2016, indica el informe.


Los niños, los más afectados, asegura la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2016 fallecieron 600.000 niños por infecciones agudas de las vías respiratorias bajas causadas por aire contaminado. El problema se agudiza en los países de ingresos bajos y medios y se produce tanto en el exterior como dentro de los hogares. Con estas cifras, Tedros Adhamon Ghebreyesus, director general de la OMS indica en un comunicado que "todos los niños deben poder respirar aire limpio para crecer y desarrollar todo su potencial". El informe revela también que las mujeres embarazadas expuestas a altos niveles de contaminación del aire, están más expuestas a partos prematuros, y a tener niños más pequeños y de menor peso. Estas sustancias "afectan al desarrollo neurológico y a la capacidad cognitiva, además de provocar asma y cáncer infantil". Se ven especialmente perjudicados los niños en los hogares que usan combustibles contaminantes para cocinar, calentar e iluminar.

Por Esther Sánchez
Madrid 29 OCT 2018 - 14:10 COT

Publicado enMedio Ambiente
Una nueva vía de entrada en el cerebro y una neurona enigmática

El cerebro se ha visto siempre como un órgano aislado, difícil de penetrar, un muro biológico muy selectivo, con sus ventajas y sus inconvenientes desde el punto de vista médico. Por eso resulta sorprendente el hallazgo de canales microscópicos en el cráneo que conectan la médula ósea que existe en el interior de los huesos craneales con las meninges cerebrales, una vía hasta ahora desconocida de entrada en el cerebro que podría llegar a utilizarse en medicina y que también podría explicar el origen de algunas enfermedades como el alzhéimer. Además, otra investigación ha encontrado un nuevo tipo de neurona, en forma de rosal y por ahora enigmática, que sería una característica única del cerebro humano.


El descubrimiento de los canales tiene importancia para comprender cómo actúa el sistema inmune ante un daño o una infección cerebral, como en el caso de un infarto cerebral, y la inflamación subsiguiente. “Hasta ahora, creíamos que la médula ósea de todos los huesos del cuerpo reacciona de forma uniforme a un daño o una infección en cualquier lugar a través del torrente sanguíneo, pero ahora sabemos que la médula ósea del cráneo juega un papel especial por su proximidad al cerebro y su conexión directa con las meninges a través de canales microscópicos”, explica Mathias Nahrendorf, del Hospital General de Massachusetts (EE UU). Este científico, con su equipo, ha presentado el hallazgo de los canales craneales en la revista Nature Neuroscience. Las meninges son las membranas que recubren el cerebro y la médula ósea es lo que se conoce popularmente como tuétano.


Este papel de la médula ósea craneal ante una inflamación cerebral puede resultar dañino porque exporta unos glóbulos blancos que pueden llegar a atacar tejidos sanos. De ahí el interés actual en estudiar las funciones de la médula ósea, en general, en las enfermedades en las que la inflamación parece jugar un papel importante, que son muchas. Un ejemplo es la esclerosis múltiple.


Al mirar con las técnicas más avanzadas en microscopía la parte del cráneo que separa la médula de las meninges, los investigadores descubrieron canales vasculares microscópicos en esta densa capa ósea por los que circulaban neutrófilos (un tipo de glóbulos blancos), incluso contra la corriente normal de la sangre hacia la médula ósea.
Aunque los experimentos se han hecho en ratones, la existencia de los canales se ha comprobado en cráneos humanos, pero todavía está por confirmar que el tráfico celular es similar. “Dado que muchos trastornos cerebrales tienen componentes inflamatorios”, añade Nahrendorf, sería interesante comprender cómo contribuyen estos canales al infarto cerebral, la hipertensión o incluso la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Otra idea que se plantea es utilizar los canales para el suministro de medicamentos a las meninges, lo que abre una vía nueva y posiblemente importante, de acceso al cerebro.


No es esta la única novedad respecto al cerebro, un órgano todavía poco conocido en el que conviven muchos tipos de células, siendo las neuronas las más importantes. Se ha descubierto un nuevo tipo de neurona, que han bautizado con el nombre de las rosas silvestres (rosehip) por su forma de arbusto con botones en los extremos, pero cuya función es por ahora un enigma.


El hallazgo es el fruto de un nuevo inventario de las células del cerebro humano que combina el estudio microscópico con el análisis genético. Este último indica que estas células no existen en los roedores, el modelo animal más utilizado, lo que puede indicar que son únicamente humanas, aunque todavía no se han buscado en los primates. Lo poco que han conseguido saber hasta ahora sus descubridores, de Hungría y de Estados Unidos, es que son escasas en la primera capa de la corteza cerebral y probablemente todavía más escasas en el resto del cerebro, pero que por su situación pueden desempeñar un papel importante en el tráfico de señales, en la excitación de circuitos neuronales complejos. Los resultados se publican igualmente en la revista Nature Neuroscience.
madrid
02/10/2018 07:38 Actualizado: 02/10/2018 07:38

El Nobel de Medicina, para la primera inmunoterapia contra el cáncer

El premio ha sido para los investigadores James P. Allison y Tasuku Honjo, por el desarrollo de una técnica que permite al sistema inmune atacar el cáncer

"Los Premios Nobel de este año han establecido un principio completamente nuevo para la terapia del cáncer". Así se anunciaba hace apenas unos minutos la entrega del premio Nobel de Medicina a James P. Allison y Tasuku Honjo, los principales artífices de la inmunoterapia, un tratamiento basado en estimular la capacidad inherente de nuestro sistema inmunológico para atacar las células tumorales. Por tercera vez en la historia de los Nobel, la academia sueca ha decidido premiar a un avance an la lucha contra el cáncer.

A finales de los noventa, James Allison demostró que presionando las teclas celulares adecuadas podía desencadenar una respuesta inmunológica que destruiría las células tumorales. Allison estudió una proteína que funciona como un freno para el sistema inmune y se dio cuenta del potencial de liberar el freno para que nuestras células inmunes puedan atacar los tumores.


Paralelamente, Tasuku Honjo descubrió una proteína en las células inmunitarias y, tras una cuidadosa exploración de su función, finalmente reveló que también funciona como un freno, pero con un mecanismo de acción diferente. Las terapias basadas en su descubrimiento demostraron ser sorprendentemente efectivas en la lucha contra el cáncer.
Ambos investigadores demostraron que las estrategias para inhibir los frenos en el sistema inmunológico podían ser utilizadas en el tratamiento del cáncer, algo que ha sido calificado por la academia sueca como "un hito en nuestra lucha contra el cáncer".


Los premiados


James P. Allison nació en 1948 en Alice, Texas. Obtuvo su doctorado en 1973 en la Universidad de Texas, donde actualmente dirige el departamento de Inmunología del centro Anderson para investigación contra el cáncer. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y del Instituto de Medicina, y es miembro de la Academia Americana de Microbiología y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Es director del consejo asesor científico del Instituto de Investigación del Cáncer. Anteriormente, fue presidente de la Asociación Americana de Inmunólogos


Tasuku Honjo nació en 1942 en la ciudad de Kyoto. Se doctoró en 1975 en la Universidad de Kyoto donde actualmente es Director General Adjunto y Profesor Distinguido del Instituto de Estudios Avanzados. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de la Academia Alemana de Ciencias Naturales Leopoldina y de la Academia de Japón.

eldiario.es
01/10/2018 - 12:34h