Enfermedad inmersa en el universo científico

Ela, una enfermedad hasta ahora definida como “rara”, paraliza el cuerpo de quien la padece y desnuda, una vez más, la crisis del sistema de salud colombiano.

 

Una enfermedad hasta ahora sin cura. El tratamiento habitual utilizado para quienes son diagnosticados con Ela, es el medicamento Riluzole-Rilutek, que sirve para disminuir los altos niveles de glutamato que están en el cuerpo –aminoácido que afecta los nervios encargados de los mensajes del cerebro a los músculos–. Este medicamento ayuda a retrasar el progreso de la patología, prolongando la vida de los pacientes.

Por ser una enfermedad rara, de implicaciones neuronales, las investigaciones en curso sobre  la misma son complejas y confusas. Existen avances importantes para darle calidad de vida a los pacientes; de igual manera, laboratorios ubicados en distintas partes del mundo –España, Australia, Estados Unidos, Japón, entre otros– continúan investigando para llegar algún día a encontrar la cura para esta enfermedad.

Sistema operativo Tobii

Cuando un paciente llega al momento de inmovilidad casi total, donde únicamente puede mover sus ojos, su familia debe encontrar la forma para seguir comunicándose con su ser querido. Es aquí donde surgen diversas alternativas: tablas de plástico con letras o dibujos que la persona mira fijamente y así va formando las palabras con las que desea comunicarse1.

Esta técnica ha sido desarrollada, actualmente puede instalarse un software de teclado virtual en los computadores, con el cual el paciente puede armar las palabras con su mirada.

El sistema operativo Tobii, es el programa más avanzado hasta el momento en este sentido. Con rigurosos estudios y análisis oculares, ofrece la posibilidad de manejar el computador sin la necesidad de utilizar el mouse o el teclado, permitiendo entrar a navegar en internet, cambiar de ventanas, escribir, leer y jugar. Algo fundamental para las personas que se encuentran en estado de inmovilidad, o con dificultades que no le permiten entablar diálogo, pues cuenta con una voz artificial que verbaliza de manera fluida. Este sistema funciona siempre y cuando se cuente con un dispositivo que haga la traducción del movimiento de los ojos. Hasta el momento únicamente está en inglés y viene instalado en Windows 10.

Vpap

 

Generalmente los pacientes con Ela se despiertan cansados pues, aunque pueden dormir varias horas al día, no descansan. Así sucede ya que sufren un trastorno denominado Apnea del sueño, por el cual –al entrar el cuerpo en sueño– la respiración se interrumpe durante pocos segundos; esto sucede más de 30 veces en una hora, haciendo que el cuerpo se despierte de manera imperceptible, pero perdiendo el descanso.

Para neutralizar este trastorno se utiliza una máquina denominada Vpap, la cual regula la respiración del paciente, controlando o eliminando por completo las apneas. De esta manera el paciente puede volver a dormir con tranquilidad. Para acceder a esta máquina debe lograrse la autorización de la Eps.

Un nuevo medicamento

Edaravone, medicamento de aplicación intravenosa –60 miligramos por sesión–, tiene una duración de seis meses, los cuales corresponden a seis ciclos, cada uno dura veintiocho días, de los cuales diez son de aplicación diaria, con excepción del primer mes, durante el cual la aplicación es de catorce días seguidos.

Un gran avance. Este medicamento fue autorizado en Japón en el año 2015, pero la Agencia Estadounidense de Medicamento (FDA) solo aprobó su utilización hasta el presente año. Como tal, Edaravone no es una cura para la enfermedad, al igual que el Riluzole hace que la progresión de la enfermedad sea más lenta, sin embargo da pistas para llegar a la tan anhelada cura.

Un tratamiento que sirve para el 10 por ciento de la población con Ela. No todos los pacientes pueden utilizarlo, para hacerlo se debe contar con unos criterios específicos, algunos de ellos son: personas con una evolución no mayor a dos años, tener 80 por ciento de capacidad respiratoria y ser independiente en las actividades diarias.

No es una película, es nuestra civilización

Nos encontramos en un momento histórico que ningún ser humano hubiera imaginado jamás. Estamos en un tiempo donde la ciencia avanza a un ritmo imparable, con grandes redes interdisciplinarias trabajando en conjunto, aprendiendo juntas; nuevas formas de la ciencia avanzando para complementarse; avances en el análisis del universo, proyectos espaciales, robótica, investigación genética, ciberespacio infinito; software independientes.

Como vemos, los avances en ciencia y tecnología nos llevan a observar y vivir en un mundo con pantallas de computadoras moviéndose con la mirada, voces artificiales que sirven en reemplazo de la propia; posibilidades que están al alcance de las personas que se encuentran en un estado de inmovilidad y que desean seguir con vida.

De igual manera, observamos un nuevo medicamento que pese a ser restringido, es un avance en el arduo análisis e investigación de la patología. Vale la pena decir que acceder a estos beneficios que hoy brinda la ciencia, tecnología y medicina, necesariamente llevan a que los pacientes, o sus familias, cuenten con capacidad económica para cubrir los altos costos del tratamiento pues, como es conocido y sufrido por millones de connacionales, las EPS dilatan la atención de los pacientes, y el Estado se hace el desatendido ante cada uno de estos casos.

A continuación la historia de Efrén Salgado Vivas, un paciente con dos años de evolución de la enfermedad, nos cuenta su experiencia en Japón recibiendo el tratamiento de Edaravone. 

 

 Un viaje al otro lado del mundo con alas propias

 

“Y fue cuando estaba cayendo que abrí mis alas y aprendí a volar”, Richard Bach. Esta frase es la mejor descripción para el relato que inicia con el diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica, y se centra en el viaje a Japón para iniciar el tratamiento con Edaravone en la clínica del Dr. Yoshino.

Todo empieza en el mes de agosto de 2015, cuando laboraba como docente de procesos productivos agroindustriales en la Institución Educativa Departamental Bateas, municipio de Tibacuy-Cundinamarca. Cierto día, al levantarme, sentí en mi píe derecho, que el zapato me quedaba dos tallas más grande; cuando salía a hacer el recorrido matutino de tres kilómetros de trote-caminata tenía cada vez más dificultad, y cuando jugaba fútbol en compañía de mi hijo (ya que vivíamos solos) era más torpe de lo acostumbrado.

Fue en octubre de 2016, cuando luego de haber cambiado de trabajo y de culpar constantemente al estrés por exceso laboral, que el Fisiatra Fernando Ortiz, por medio de un examen denominado electromiografía, vio la posibilidad de que los síntomas fueran causa de la hasta ahora para mi desconocida Esclerosis Lateral Amiotrófica. 

De inmediato fui atendido por la Neuróloga Martha Peña Preciado, quien confirmó el diagnóstico. Cabe resaltar que durante este prolongado periodo de diagnóstico visite un sin número de médicos entre generales, internistas, cardiólogos, otorrinolaringólogos y, por supuesto, neurólogos, de quienes recibía diferentes diagnósticos, luego descartados por exámenes como endoscopia, gases arteriales, radiografías, angliotac, resonancias nucleares con contraste, y cada ocho días de cinco a diez muestras de sangre.

Inicié el tratamiento con el medicamento Riluzole (Rilutek), luego de una lucha con los neumólogos logre que me adjudicarán el Vpap, y después del viacrucis administrativo con la EPS puedo asistir a terapias, una vez a la semana, al instituto Roosevelt.

 

Una charla que cambió mi rumbo 

 

La Asociación Colombiana de Esclerosis Lateral Amiotrófica (Acela) me invitó a una conferencia sobre un nuevo medicamento para tratar la patología. En esa charla, a la cual asistimos muchos de los diagnosticados en busca de una esperanza, y en el cual casi me vuelvo famoso gracias a que mi hijo tropezó con un cable e hizo que me cayera encima el parlante del sonido, la doctora Martha Peña explicó sobre los alcances de la aprobación del medicamento Radicava (Edaravone).

En un momento de la charla, la Neuróloga expuso las características específicas que se requerían para poder iniciar en Japón el tratamiento con el medicamento. Algunas pautas para el aspirante eran: no tener más de dos años de evolución de la patología y ser independiente en las actividades diarias. Como quien dice, el medicamento podría ser eficaz para un reducido grupo de pacientes que tuvieran síntomas leves y corto tiempo de evolución de la enfermedad2.

Jubiloso por que cumplía con los requerimientos para acceder al medicamento, inicié toda una investigación sobre cómo adquirirlo, pues estaba en los límites para poder hacerme el tratamiento, entendía las trabas y limites que pone la EPS para aprobar este tipo de medicamentos y decidí  comunicarme con –The Social Medwork–, empresa que tiene como objetivo apoyar a pacientes a obtener medicamentos al precio más bajo posible; me ofrecieron el tratamiento de seis meses por 14.000 dólares, una suma imposible para mí bolsillo.

Desilusionado por el alto precio del medicamento, desistí. Fue entonces cuando (sin estar buscando) encontré por internet el relato de Martín, un hombre de 39 años que viajó a Japón para tratarse con Edaravone3, el costo del tratamiento de seis meses era de 2.700 dólares, una suma que sí estaba a mi alcance. Intenté contactarme con él pero fue imposible.

Busqué otros pacientes argentinos que se habían tratado en Japón, pero no tenía respuesta de ninguno. La esperanza nunca estuvo perdida y, finalmente, un día recibí el mensaje de mi ahora gran amigo Diego Silverio, paciente argentino de Ela que viajó durante el mes de junio para recibir el tratamiento; sin su ayuda hubiera sido muy difícil encontrar el tratamiento con el doctor Yoshino en Tokio4

 

Solidaridad, fundamento para “aprender a volar”

 

Luego de comunicarme con el doctor Yoshino, quien me aclaró sobre el tratamiento que utilizaba en su clínica, entendí que el medicamento no era el genuino sino una versión genérica, por ello es más económico. Sin importar esto, hice cuentas para viajar lo más pronto posible. 

Sumas, multiplicaciones y divisiones me mostraban que por mi propia cuenta el viaje estaba cada día más lejos (ver cuentas del viaje). Viendo esta situación, mi familia y algunos amigos deciden organizar actividades como tardes culturales, venta de productos gastronómicos, y solicitar colaboración con la compra de un bono con el fin de recaudar los recursos necesarios para financiar mi viaje.

Entonces –abrí mis alas–. Fue muy emocionante ver el apoyo espiritual, emocional y hasta económico que me ofrecieron, desinteresadamente, cientos de personas que de una u otra manera –en el transcurrir de mi vida– habían hecho parte de la misma; muchos otros, sin conocerme, decidieron aportar su grano de arena para lograr mi sueño al que llamé –aprender a volar–.

Mientras que mi familia y amigos organizaban las actividades y vendían bonos, yo me dedicaba al engorroso proceso del pasaporte; solicitud de visa con sus diferentes papeleos –carta del doctor Yoshino, certificaciones bancarias que soportaran los recursos necesarios para el viaje–; orden de un neurólogo de la EPS autorizando el medicamento, entre otros.

 

Y llegó el día

 

Mi madre decidió acompañarme en esta travesía. Para viajar por Estados Unidos es necesario tener visa americana de tránsito, por esta razón nuestra ruta fue Bogotá-México-Tokio. 

En el aeropuerto estuvimos acompañados de la mayoría de mi familia cercana, hacia el mediodía, luego de todos los registros y controles, pasamos emigración. La puerta se cerró, el avión comenzó su recorrido en la pista y en un minuto me encontré volando, acercándome cada vez más al tratamiento que hacía unos días veía tan lejano. 

A las diez de la noche llegamos a ciudad de México, allí tomamos el vuelo en Boing 787 que despegó a las dos de la mañana, el cual cruzó el Océano Pacífico hasta llegar al continente asiático; un recorrido de catorce horas.

El domingo, a las seis de la mañana (hora local de Japón), aterrizamos sin contratiempo, y luego de reclamar las maletas nos encontramos con uno de los ángeles que Dios nos puso en el camino: Luis Ospina, un colombiano, del municipio de Chía-Cundinamarca, quien lleva catorce años viviendo en el país del sol naciente y que, gracias a Jenny Beltrán, una compañera del magisterio, logramos contactar para que fuera nuestro guía durante los días de estadía en el ambiente de Oriente.

 

Japón, ese misterioso país

 

El tiempo era distinto, mi reloj biológico estaba desorganizado y me costó acoplarme. Llegó el lunes, día de la tan anhelada, soñada y querida cita con el doctor Yoshino, quien muy amablemente nos recibió junto a Verónica, una Argentina de ascendencia japonesa que decidió regresar al país de sus padres y actualmente trabaja en la clínica (otro ángel, pues fue la persona que más nos ayudó en los momentos de limitación con el idioma). 

Yoshino, luego de hacer los chequeos del caso y la medición de la escala funcional Alsfrs-R, indicó a una de las enfermeras que tomara la muestra de sangre para el control hepático e iniciará en mi cuerpo, en mi carne y en mi ser, el tratamiento con Edaravone, algo para mi hasta ese momento imposible de alcanzar, pero con la fe puesta en el dios vivo estaba sucediendo. 

Once días en Japón. Debíamos estar a las diez de la mañana en la clínica, en una hora las cordiales enfermeras aplicaban el medicamento y luego de esto teníamos libre para poder conocer de la cultura y el paisaje de este bonito país.

Aprovechando el tiempo, el portal Japonisimo.com y a nuestro gran amigo Luis, recorrimos los atractivos más importantes de la ciudad, dentro de ellos: la puerta de Kaminarimon; Yokohama y el barrio Chino; Ueno y el zoológico más famoso del mundo –reconocido por lograr la reproducción del oso panda luego de estar extinto–; Kamakura y sus templos; Hakone, entre otros; eso sin olvidar la experiencia de montar en tren rápido (más de 160 km/h) y la inolvidable comida de pescado crudo, muy diferente al sushi que podemos encontrar en nuestro territorio.

Un aprendizaje cultural que me queda en la memoria es la forma de sentir, pensar y actuar de los japoneses, a pesar de ser un país tan desarrollado y una de las potencias mundiales, la sociedad se basa en el respeto a las normas y al otro (muy diferente al concepto económico-capitalista que tenemos en los países de la periferia) claro está, que debe tenerse en cuenta la estructura económica anti inflacionista y de unificación salarial, en las empresas se trabaja colaborativamente, y el salario fluctúa muy poco entre un cargo y el otro, lo que hace que sea un país igualitario. 

El orden y la disciplina hacen que la ciudad más densamente poblada del mundo pueda ser un ejemplo en aseo, baja contaminación, efectividad en los sistemas de transporte, entre muchas otras experiencias que sólo se logran entender estando en el lugar.

Un universo globalizado. En mi experiencia pude entender que no tener conocimiento de un segundo idioma (inglés) nos hace analfabetas ante el mundo. La experiencia en la clínica del Dr. Yoshino me evidenció esto, pues allí llegan pacientes con el mismo diagnóstico de países como Turquía, Irán, Rusia, China, Israel, Italia, Argentina, Uruguay, entre otros. 

No tener conocimiento de inglés, me impidió indagar más sobre cómo tratan la enfermedad en estos países; aunque como dice el dicho –colombiano pendejo se muere chiquito–, puedo contar con tranquilidad que en todos los países la situación del diagnóstico es el mismo, la diferencia se basa en cómo las instituciones conocen la patología y, asimismo, tienen lineamientos para el trato de los pacientes; definitivamente no estamos tan atrasados como se pudiera pensar.

 

Esperanza de vida

 

De regreso a Colombia, y luego de la bonita experiencia de viajar a una cultura tan diferente, continúo el tratamiento de Edaravone, gracias al trabajo de otro ángel: mi enfermera Libia Parada, asistida por los ángeles más grandes que Dios me ha podido dar: mi esposa Marisol (con mi hija Maripaz en su vientre), mi hijo Efrén Santiago, mi madre Graciela, mis hermanos Gustavo, Óscar, Emilce y Fabián, así como mis sobrinos, tíos, primos y demás familia, junto con algunos magníficos amigos. Ellos son los que me alientan a seguir con la lucha.

El tratamiento prosigue, sin embargo me encuentro con un proceso legal contra la EPS Sanitas, quien no ha contestado los derechos de petición que he presentado, por lo que procederé a la acción de tutela. Anhelo profundamente que este medicamento sea aprobado de la forma más pronta y práctica para cada uno de los compañeros de lucha que necesiten recibir el procedimiento5

En este momento estoy terminando el tercer ciclo del tratamiento, y aunque voy conociendo y acoplándome al mismo, debo seguir las recomendaciones del doctor Yoshino, quien dice que debo recortar los días de descanso entre ciclos, ya que mi cuerpo nuevamente presenta fasciculaciones y retoma síntomas de decaimiento hacía el día ocho o diez de descanso entre aplicación6.

Es mi deseo contar la historia, tanto del diagnóstico como de la forma como pude adquirir el Edaravone, para que todos logremos tener acceso a un tratamiento que, después de 23 años de investigación, es el avance que abre la esperanza a que algún día, no muy lejano, se encuentre la causa y, por supuesto, la cura definitiva para que nadie más padezca de esta enfermedad; así como para dar gracias a todos los que me ayudaron a abrir las alas para aprender a volar.

 

Cuentas de viaje

Boletos aéreos

900 dólares

Hotel por diez días

700 dólares

Estadía y alimentación

400 dólares

Otros

500 dólares

Medicamento y tratamiento en clínica

2.600.000 dólares

Total

5.100 dólares

 

1Ejemplo de tablas de comunicación https://www.acelaweb.org/wp-content/uploads/2017/06/Tableros-comunicaci%C3%B3n.pdf

2Charla doctora Martha Peña https://sites.google.com/site/vicortega2/home/medicamentos/edaravone/pdf

3Artículo de Martín http://asociacionela.org.ar/index.php/programas/investigacion-y-capacitacion/promocion-cientifica/2049-la-experiencia-de-martin-con-el-tratamiento-de-la-ederavone

4Documento que me facilitó Diego para orientarme http://www.asociacionela.org.ar/index.php/programas/unidad-de-atencion-ela/consultas-medicas-especializadas/2037-como-acceder-al-tratamiento-de-edaravone-en-japon

5Para saber sobre Edaravone en Colombia https://www.acelaweb.org/edaravona

6Se recomienda leer los artículos anteriores del especial para entender los síntomas https://www.desdeabajo.info/ediciones/32283-ante-la-paulatina-despedida-del-cuerpo.html

https://www.desdeabajo.info/ediciones/32471-el-diagnostico-inesperado.html

Publicado enEdición Nº240
Las muertes por sobredosis de heroína en EE UU se cuadruplican en cinco años

La producción potencial de heroína se dispara en México entre 2013 y 2016, según la DEA

El número de estadounidenses muertos por sobredosis de heroína se multiplicó por cuatro entre los años 2010 y 2015, dentro de una escalada que ha llevado a la Administración de Estados Unidos a decidir declarar esta crisis como una emergencia nacional, algo que no se había hecho en la historia. Según el último informe anual de la Agencia Antidroga, publicado el lunes, en el último ejercicio analizado las muertes se situaron en un récord de 12.898, lo que supone un salto del 328% respecto al balance de tan solo cinco años atrás.


El azote de la droga, propinado por las prescripciones médicas excesivas, los opiáceos sintéticos y la heroína, ha alcanzado los niveles de epidemia. Muchas adicciones han comenzado con el mal uso de medicamentos contra el dolor, fármacos peligrosos prescritos por los médicos con demasiada ligereza, un fenómeno que se suma al consumo de heroína o cocaína tradicional. Entre otros, la DEA tiene en su punto de mira el fentanilo, el opiáceo que puede ser 50 veces más potente que la heroína y que mató a Prince en 2016.


Los carteles mexicanos se mantienen como los principales suministradores de droga en Estados Unidos y la DEA no prevé que ese dominio cambie a corto plazo, pese a la caída en los últimos tiempos de figuras como el Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, en su día el mayor traficante del mundo, y las guerras intestinas que se han desatado en Sinaloa tras su reclusión en EE UU. “Ninguna otra organización dispone actualmente de una infraestructura a nivel nacional que pueda competir con las organizaciones criminales mexicanas”, señala el informe, con Sinaloa, Jalisco Nueva Generación o los Zetas a la cabeza.


El 93% de la heroína que EE UU incautó en 2015 y la DEA analizó provenía de México. El cultivo de opio se ha disparado en los últimos años en el país, hasta sumar una superficie de 32.000 hectáreas en 2016, lo que supone un potencial de producción de 81 toneladas métricas de heroína, el triple que tres años antes. Los traficantes colombianos, en paralelo, siguen siendo los grandes productores de cocaína y, según la Agencia Antidroga, este control aumentará en los próximos años debido al aumento de los cultivos.


Emergencia nacional
Esta tendencia ha provocado fricciones entre EE UU y Colombia recientemente. En septiembre, la Administración de Trump acusó a Bogotá de incumplir sus compromisos internacionales y advirtió de que, si no se frena la producción de cocaína, podría acabar por incluirles en una suerte de lista negra de países que, según Washington, no luchan lo suficiente contra la droga. La DEA deja en interrogante el efecto que pueda tener el proceso de paz.


En teoría, el pacto de noviembre de 2016 establecía que las FARC acabaría con las operaciones ilícitas de coca, aunque la agencia estadounidense asume que algunos exguerrilleros se involucrarán en el negocio del narcotráfico. Trump ha prometido declarar una situación de emergencia nacional por la droga, como si se tratase de un terremoto o un ataque terrorista, algo que no tiene precedentes en la historia de EE UU (sí lo habían hecho algunos Estados a nivel individual).


Para hacerlo, el presidente puede optar por la vía de la ley de Servicios Sanitarios Públicos o por la llamada Stafford Act, que es la que permite movilizar recursos ante desastres naturales, como el fondo de alivio del FEMA, que acaba de ser reforzado por los legisladores estadounidenses después de las graves inundaciones provocadas por el huracán Harvey en Texas o los destrozos al paso de María en Florida.


La opción de la vía sanitaria implica que el secretario interino de Salud, Don Wright, que sustituyó al dimitido Tom Price, declarará la emergencia y podrá concentrar los recursos disponibles en atender la crisis en determinadas zonas o facilitar la prescripción de medicamentos contra la adicción, entre otras medidas. Esta vía no implica el acceso a un fondo especial, como la del FEMA.

Publicado enInternacional
Un estudio desvela la relación entre el azúcar y la proliferación del cáncer

Las células malignas consumen más azúcar que las normales para seguir creciendo.


Científicos del Instituto Flamenco de Biotecnología y las universidades de Bruselas y Lovaina, en Bélgica, han aclarado por qué las células tumorales utilizan elevados niveles de azúcar para seguir creciendo, lo que se conoce como 'efecto Warburg', un hallazgo que puede tener un fuerte impacto en la dieta de los pacientes oncológicos.


Así se desprende de los resultados de un trabajo conjunto de investigación de más de 9 años que publica en su último número la revista 'Nature Communications', en el que vieron cómo los tumores convierten cantidades significativamente mayores de azúcar en alimento, en comparación con los tejidos sanos.


Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado e incluso utilizado para detectar tumores cerebrales, entre otras aplicaciones. Pero hasta ahora no estaba claro si su efecto era simplemente un síntoma del cáncer, o una causa.


Mientras que investigaciones previas sobre el metabolismo de las células tumorales se ha centrado en sus peculiaridades metabólicas, este estudio aclara el vínculo entre la desviación metabólica y el potencial oncogénico de estas células.


"Nuestra investigación revela cómo el consumo hiperactivo de azúcar de las células cancerosas lleva a un círculo vicioso de estimulación continua del desarrollo y crecimiento del cáncer. Así, es capaz de explicarse la correlación entre la fuerza del 'efecto Warburg' y la propia agresividad tumoral", ha señalado Johan Thevelein.


Además, este vínculo entre el azúcar y el cáncer tiene consecuencias ya que proporciona la base necesaria para investigaciones futuras, pero con un enfoque mucho más preciso, han celebrado.


En este caso la investigación de células de levadura fue esencial ya que estas contienen las mismas proteínas 'Ras' que se encuentran habitualmente en muchas células tumorales, que pueden causar cáncer cuando presentan alguna mutación.


Así, utilizando la levadura como un organismo modelo, el equipo de investigación examinó la conexión entre la actividad Ras y el metabolismo altamente activo del azúcar.


"Observamos en la levadura que la degradación del azúcar está ligada a través de la fructosa-1,6-bisfosfato a la activación de las proteínas Ras, que estimulan la multiplicación tanto de células de levadura como en el cáncer", ha señalado Thevelein.


Además, este experto señala que una de las principales ventajas de haber usado levadura en su estudio es que "no se vio afectada por otros mecanismos alternativos de regulación celular en mamíferos, que puede tapar otros procesos fundamentales subyacentes"

Publicado enSociedad
Jueves, 14 Septiembre 2017 07:25

Transforman células cutáneas en neuronas

Transforman células cutáneas en neuronas

 

Científicos que trabajan para desarrollar nuevos tratamientos para las enfermedades neurodegenerativas se han visto obstaculizados por la incapacidad de desarrollar neuronas motoras humanas en el laboratorio. Las neuronas motoras impulsan las contracciones musculares y su daño subyace a enfermedades devastadoras como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la atrofia muscular espinal, que, en última instancia, conducen a la parálisis total y la muerte prematura.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, en Estados Unidos, han convertido células de la piel de adultos sanos directamente en neuronas motoras sin pasar por un estado de células madre. La técnica hace posible estudiar las neuronas motoras del sistema nervioso central humano en el laboratorio.

 

Nueva herramienta

 

A diferencia de las neuronas motoras comúnmente estudiadas, las neuronas motoras humanas cultivadas en el laboratorio serían una nueva herramienta, ya que los investigadores no pueden tomar muestras de estas neuronas de personas vivas, pero pueden tomar fácilmente muestras de piel, explican los autores, cuyo trabajo se publica este jueves en la revista Cell Stem Cell.

Evitar la fase de células madre elimina las preocupaciones éticas planteadas al producir lo que se llama células madre pluripotentes, que son similares a las células madre embrionarias en su capacidad para convertirse en todos los tipos de células adultas. Y lo que es más importante, evitar un estado de célula madre permite que las neuronas motoras resultantes mantengan la edad de las células originales de la piel y, por lo tanto, la edad del paciente.

Mantener la edad cronológica de estas células es vital en el estudio de las enfermedades neurodegenerativas que se desarrollan en personas de diferentes edades y empeoran a lo largo de décadas. En este estudio, sólo usamos células de la piel de adultos sanos desde el inicio de sus 20 años hasta finales de los años 60, dice el autor Andrew S. Yoo, profesor asistente de Biología del Desarrollo.

 

 

Sábado, 02 Septiembre 2017 10:35

Ante la paulatina despedida del cuerpo

Ante la paulatina despedida del cuerpo

Imagine que se encuentra en un cuerpo que no le permite moverse, donde sus pensamientos son los mismos que tiene ahora, pero la única manera de conectarse con el mundo y con las demás personas es a través del parpadeo de sus ojos. Imagine cómo se sintió cada día mientras vivía la pérdida de movilidad de su cuerpo, hasta que llegó el momento en el que quedó en estado de inmovilidad.

 

Ante tal posibilidad, ¿cuáles serían sus angustias?, ¿estaría dispuesto a seguir viviendo? ¿Qué haría con un familiar en este estado? Estas preguntas las deben abordar y responder los pacientes y familiares que viven cada día con esta enfermedad.

 

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), es una enfermedad neuromuscular que afecta las células nerviosas (neuronas motoras) encargadas del control del movimiento de los músculos voluntarios –los que se controlan mentalmente–. Con el avance de la patología estas neuronas se degeneran y mueren, lo que lleva, gradualmente, a que todos los músculos del cuerpo se atrofien y queden totalmente inmóviles. Aunque parezca extraño por el paso del tiempo sin encontrar solución alguna ni medicamento que la neutralice, la enfermedad fue descrita por primera vez en 1869 por el neurólogo Jean-Martin Charcot.

 

Síntomas

 

La ELA es una de las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes, después del Alzheimer y el Parkinson. Algunos de sus síntomas son tan imperceptibles que muchas veces no les prestamos atención, ignorándolos. Muchos casos inician con debilidad muscular en diferentes partes del cuerpo, manos, brazos y piernas, pero también puede presentarse con dificultades al tragar, pérdida de capacidad para proyectar la voz, calambres o tics-fasiculaciones (movilidad involuntaria del cuerpo).

 

En Colombia, el número de pacientes con ELA no suma ni mil. Por el desconocimiento que sobre ella existe, el diagnóstico de un paciente tarda hasta dos años.

 

A continuación, una paciente y una familiar comparten sus testimonios sobre lo que implica vivir y acompañar esta enfermedad:

 


 

Johanna Andrea, “Un día la vida me dijo, no más

 

“Sin imaginar lo que me esperaba, notaba como mi cuerpo anunciaba que estaba próximo a irse poco a poco sin regreso”.

 

Los primeros síntomas empezaron para la época del Mundial de Fútbol de 2014; tenía dolor fuerte de cintura y en la noche calambres en las piernas, que me despertaban; sentía mucho cansancio mientras caminaba, me daba mareo y llegaba sudando. Inicialmente no le daba mucha importancia, la verdad amaba los días de carro o taxi para llegar al trabajo. Llegó un momento donde empecé a notar que caminar en línea recta me era imposible, parecía borracha y en ocasiones me tropezaba con frecuencia.

 

Pensé que todo lo que me estaba sucediendo era causa de la vida sedentaria que llevaba y empecé a hacer ejercicio, trotaba en las mañanas y utilizaba la elíptica; cada día era más difícil, me dolían y sentía temblores en las rodillas. Decidí ir al médico, quien sin realizar ningún tipo de examen dijo que era falta de ejercicio y dio fin a la consulta.

 

Ante el diagnóstico médico, mi esposo decidió regalarme una bicicleta, esto fue un reto para mí, aunque salíamos con alguna frecuencia, en realidad no era capaz de subir con facilidad y cada vez me costaba más seguirle el ritmo.

 

Ese mismo año, durante el mes de diciembre, asistimos al matrimonio de una prima. Para esa época tenía muchos problemas para caminar, el pie izquierdo no tenía fuerza y se veía caído. En medio de la fiesta me caí dos veces, con solo leves raspones, pero dejándome totalmente asustada.

 

La pesadilla se volvió real


Al ver que los médicos no decían nada, empecé a tramitar el cambio de EPS. Para el mes de febrero me enviaron una electromiografía; tenía bastante temor y cuando empezó el examen el doctor puso cara de sorpresa, fue tal la novedad –por mi corta edad (26)– que llamó tres médicos más y repitieron el examen. Todos me preguntaban cosas y concluyeron diciendo lo mismo: “debe buscar urgente un neurólogo”. Hicieron entrar a mi hermana por los resultados y le explicaron la gravedad del diagnóstico.

 

Con ese examen llegamos al hospital Rooslvelt, el neurólogo que me atendió me dijo de una vez: “la voy a remitir urgente con la doctora Martha Peña, la están esperando para repetir la electromiografía”. Luego de eso me enviaron varios exámenes más.

 

Al mes asistí a una nueva cita con la doctora Martha. Recuerdo tanto que era una sala con tres sillas y el consultorio. Junto a mí estaban dos señoras en sillas de ruedas, acompañadas por sus familiares. Me senté en medio de los dos familiares y empecé a escuchar lo que hablaban.

 

Las dos señoras padecían ELA. Una tenía 44 años y no podía hablar, solo escribía, en su boca tenía bastante saliva y la tenían que mover porque se cansaba rápido de estar en una misma posición. La otra señora tenía unos 80 años, era su segunda cita, sólo movía los ojos y el cuello estaba totalmente caído, se encontraba completamente inmóvil.

 

Sus familiares hablaban de lo cruel de la enfermedad, yo estaba asustada. En ese momento escuché mi nombre y entramos al consultorio; la doctora empezó a revisarme y me dijo: “Andrea tienes ELA”. Ella siguió hablando pero yo no la escuchaba, estaba en estado de shock, solo pensaba ¿ahora qué? y a mi mente venían las imágenes de las dos señoras que estaban afuera. Al subirme al carro empecé a llorar desconsolada, pues ya había leído todo acerca de la enfermedad.

 

Una enfermedad que llegó sin respetar mi tiempo

 

Vivir con esto no es sencillo, cada vez te falla algo nuevo y así tengas claro lo que se te va a venir encima, vivirlo es muy diferente. Algunos días te preguntas ¿por qué a mí? Y piensas: si Dios existe ¿por qué te tocó vivir esto?

 

La enfermedad me tomó en mi mejor momento profesional, amaba lo que estaba haciendo y quería seguir subiendo de cargo, intenté trabajar hasta donde las fuerzas me dieron. El apoyo de mi esposo fue fundamental y por eso le agradezco; él me ayudaba a arreglar, empacaba el almuerzo, dinero, medicamentos y me llevaba en el carro para facilitar mi movilidad.

 

Mientras tanto, yo trataba de seguir mi vida normal. Me había caído dos veces en la oficina pero nadie me había visto y nunca dije nada a nadie porque quería seguir trabajando.

 

Un día la vida me dijo, no más. Iba entrando al trabajo y me resbalé, me pegué fuerte con la máquina del lector de huellas, quedé en el piso sin poder levantarme sola, un señor me ayudó. Como pude subí al ascensor y apenas llegué al baño me puse a llorar de rabia; tenía que aceptar que ese sería mi último día de trabajo. Le escribí a mi jefe, pues no me sentía bien y él me llevó a la casa. Al día siguiente, en la cita de neurología, empecé a pedir incapacidades y nunca más pude volver a trabajar

 

Otro momento duro de la enfermedad fue aceptar la silla de ruedas. El mundo es muy diferente desde aquí, te llenas de limitaciones, aunque en realidad la enfermedad es una limitación constante, llegas al punto que te deben ayudar a bañar, cambiar, cepillar, limpiar, debes aceptar que te lleven a donde quieras, en fin, dependes completamente de otros.

 

Vivir con ELA es estar condenado en vida, es sentarse a ver cómo los demás viven normalmente, es desear, añorar cosas tan sencillas como caminar, sostener una conversación, salir de la casa para estar solo/a, bailar o simplemente voltearse en la cama.

 

Ahora puedo afirmar que sí existe el infierno y es aquí en la Tierra. Este infierno es vivir atrapado en un cuerpo que cada día es más inservible, mientras tu mente intacta sueña todo el tiempo con volver a lo que eras antes.

 

Llevo tres años luchando día a día y viviendo al máximo

 

Hice una lista de cosas que quiero hacer antes de morir y eso estoy haciendo. He viajado por diferentes partes de Colombia y descubrí la mejor experiencia de mi vida, volando en globo; disfruté del paisaje del eje cafetero. En cuanto a mi movilidad, las personas que nos atendieron fueron muy amables y cuidadosas conmigo.

 

También viajé fuera del país. Visité Panamá y su imponente canal; pasé por Brasil, conocí el mejor acuario de Suramérica; volví al mar en Cancún y quedé sorprendida, allí existen sillas anfibias especiales para personas con movilidad reducida, que te permiten entrar en el agua con facilidad.

 

Me gustan mucho los animales. En México pude cumplir el sueño de nadar con delfines que, a propósito, son animales hermosos. Actualmente tengo dos perros que me acompañan y no me dejan sola, son mi felicidad.


Siempre quise un tatuaje pero me daba miedo hacerme alguno, pero desde que tengo ELA ya no le temo a nada y ya voy para el cuarto.

 

Otras actividades me han hecho muy feliz. Hacer parapente, montar en limosina, asistir a conciertos, donar comida a fundaciones de animales y comer en los mejores restaurantes, pues llegará el momento en que no pueda hacerlo.

 

Aún me faltan más cosas por tachar en mi lista y en eso continuo enfocada.

 

Para el futuro


Tengo claro que no deseo que me conecten ningún tipo de dispositivo (traqueotomía o gastrostomía) y cuando llegue el momento, optaré por tener una muerte digna con el procedimiento de eutanasia. La enfermedad me alejó de la religión, hoy no creo en un ser superior ni en milagros, por eso creo que cada persona es libre de decidir hasta dónde quiere llevar esta condición, y en eso agradezco que en Colombia esté permitido este procedimiento.

 

Ya, para finalizar, agradezco los cuidados, apoyo y amor de dos personas que siempre están incondicionalmente a mi alrededor: mi esposo y mi hermana, pues han sacrificado su tiempo para que mi vida sea más llevadera”.

 


 

Luisa Pinto, “Las cosas pasan por alguna razón...”

 

“Mi nombre es Luisa Pinto y mi padre fue diagnosticado en agosto del 2014. En un principio nuestra relación como padre e hija era un poco diferente a otras, pues después de muchas situaciones llegamos a construir una cercanía de camaradas.

 

Al conocer el diagnóstico no conocía cuáles eran los síntomas, ni la gravedad de la patología, pues para mí él era de esos hombres que no se enfermaban nunca.

 

Desde ahí, desde el conocimiento del diagnóstico, empezó un conflicto interno para el reconocimiento de la gravedad de la enfermedad y de las consecuencias que podía traer el transitar del tiempo. Como primer paso, opté por dejar de vivir con mi madre y decidí acompañar a mi padre en su casa, esto lo hacía en medio de mis obligaciones en la universidad y el trabajo; los síntomas avanzaron, cojeaba un poco y se sentía sin energías para seguir con su diario vivir, esto me impulsó a renunciar a mi trabajo.

 

Desde que empezó a ser más constante mi acompañamiento con él, la experiencia fue modificándome, es decir, además de ir adquiriendo responsabilidades con el avanzar de la enfermedad, fui cambiando mi forma de ver las cosas, las relaciones con los otros integrantes de mi familia, con mis amigos, con mi pareja.

 

El progreso de la enfermedad me obligó a adquirir nuevas habilidades o destrezas para poder ayudarle a mi padre; logré construir una relación sana con él y conmigo misma; reevalué mi actuar y mis decisiones; me convertí en una mujer que no solo se responsabiliza por si misma sino que tiene una responsabilidad por otro.

 

Fortaleza y corazón para continuar viviendo

 

La enfermedad avanza y genera un poco de conflicto frente a las necesidades del paciente y de su cuidador, es demasiado complicado manejar a una persona que pasa por esto. Las limitaciones físicas, el estrés, la frustración de no poder hacer lo mismo que antes, son elementos que afectan el estado emocional de los pacientes crónicos, y para mi padre fue algo que especialmente le afectó, pues antes jugaba voleibol constantemente, salía en bicicleta por Bogotá y, en especial, disfrutaba mucho salir a bailar.

 

Pérdida de autonomía. No me di cuenta de cómo fueron evolucionando sus síntomas hasta que tuvo que empezar a usar bastón, y fue aún más reiterativo en el momento que no pudo seguir manejando el carro, sin embargo, en todo momento estuve negando que su situación podría avanzar aún más. Actualmente la movilidad de mi padre es muy limitada.

 

Es complicado, siento que desde que tuvo un accidente tratando de tomar agua a media noche, no pude dejarlo más, me siento responsable de él, pues soy la persona que siempre ha tenido. Tampoco voy a mentir, en ocasiones es difícil, pues a pesar de que soy fuerte, en diferentes situaciones me abruman las responsabilidades y los compromisos que debo adquirir para procurar su calidad de vida.

 

No es fácil ser única hija y estar a cargo de él, a veces me siento sola, se complica más cuando no puedo entenderle, o manejarle, porque es frustrante para mí no poder ayudarlo con algo que necesita, creo que sentir esa frustración conmigo misma –en el momento en el que él no se encuentra del todo bien– ha sido lo más conflictivo para mí.

 

Con el pasar del tiempo, y las nuevas facetas presentadas, deseo no recordar momentos del pasado que me puedan hacer sentir triste al respecto de lo que está pasando en el presente, pues, antes de la enfermedad, con mi padre éramos camaradas, no éramos padre e hija; hubo momentos que por su orgullo y el mío dejamos de hablar.

 

Siento que le debo a la enfermedad de ahora, poder redimirle tantos años de comprensión y apoyo, espero en algún momento hacerlo con mi madre, demostrarles con mi paciencia y mi compañía que, aunque sean los seres humanos más testarudos que conozco, los amo infinitamente.

 

Las frustraciones diarias, los malos ratos, o los momentos de total ignorancia en los que no puedo manejarlo, me han hecho un mejor ser humano, una persona más cercana a mi familia, más agradecida por los sacrificios que hicieron mis padres para darme todo. Manejar a mi padre con estrés, con sus molestias o, incluso, con su peculiar fijación por los detalles mínimos, me convirtieron en una persona más tranquila conmigo misma, pero cuidadosa con los detalles de las cosas.

 

Para mí el ahora, como acompañante de mi padre y su diagnóstico de dos años con ELA, significa disponer de mi tiempo, poder escuchar, ser paciente, comprensiva, mantener el vínculo significativo con él y, sobre todo, recordar que las cosas pasan por alguna razón, tal vez la vida quería que fuéramos más cercanos”.

 

Este artículo hace parte de un especial sobre la enfermedad, proyectado para 6 entregas. En ellos trataremos: el diagnóstico de la enfermedad en Colombia y sus posibles causas; sistema de salud colombiano y ELA; avances científicos y medicinas alternativas para tratar la enfermedad; papel de los cuidadores de pacientes con ELA y organizaciones en torno a la enfermedad; personas emblemáticas con ELA y referentes culturales (películas y literatura).

Publicado enEdición Nº238
OMS retira oseltamivir: un triunfo para la ciencia

En junio la Organización Mundial de la Salud (OMS) resolvió retirar el oseltamivir (Tamiflu o Zanamivir) de su lista de medicamentos esenciales. Fue el resultado de una larga lucha de los científicos, que inició en 2009 a raíz de la "pandemia" de influenza A/ H1N1. En esta lucha el British Medical Journal (BMJ) ha desempeñado un papel sobresaliente junto con investigadores especialistas de Cochrane (organismo internacional dedicado a evaluaciones basadas en evidencias) sobre el tema. A partir de este proceso se han creado nuevas reglas para la publicación en algunas revistas científicas con el requisito de proporcionar las bases de datos completos que apoyan un artículo y una creciente conciencia de la falta de rigor aún de las investigaciones publicadas en revistas reconocidas.

Su gran contrincante en este combate es la farmacéutica La Roche. La vergonzosa historia empieza con la publicación del primer plan para influenza pandémica de la OMS en 1999 a raíz de los primeros casos humanos de influenza aviar elaborado junto con un grupo (ESWI) financiado por Roche y otros productores de medicamentos contra la influenza. Durante los años siguientes oseltamivir es autorizado en Estados Unidos –con ciertas reservas– y en Europa. En 2002 la OMS recomienda a los países mantener grandes reservas de este medicamento. Se basa para ello en una investigación que supuestamente mostraba que oseltamivir disminuía las complicaciones de la enfermedad.

El siguiente capítulo empieza con la pandemia de influenza A/ H1N1 en 2009, cuando Cochrane volvió a revisar los artículos sobre oseltamivir y descubrió que Roche tenía más resultados no publicados. Solicitó a Roche las bases de datos completos, pero al recibirlas encontró que todas estaban incompletas. Mientras tanto Roche contrata otro estudio de las mismas bases de datos a la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, cuyo director en este momento era Julio Frenk. Finalmente Cochrane consigue los informes de investigación completos de Roche (25,453 páginas) por medio de un nuevo mecanismo de transparencia de la Unión Europea en 2011.

Los hallazgos finales del estudio hecho con estos datos (Ebell, 2017 10.1136/bmj.j3266) fueron una pequeña reducción del tiempo de duración de los síntomas, ningúna evidencia de que se reducía la probabilidad de neumonía, hospitalización o complicaciones que requerían tratamiento con antibióticos. Estos resultados llevaron a la OMS a retirar oseltamivir de su lista de medicamentos escenciales, donde había estado desde 2010.

El negocio para Roche ha sido de 18 mil millones de dólares entre 1999 y 2014 (BMJ 2014;348:g2695).

Paralelamente se desató una polémica internacional en 2009 sobre la recomendación de la OMS respecto al uso masivo de oseltamivir y de vacunación con biológicos sin las debidas pruebas clínicas. Fue especialmente cuestionada la composición de su grupo de expertos con vínculos estrechos con la industría farmacéutica productora de medicamentos y vacunas. Como resultado varios países suspendieron la vacunación masiva, y posteriormente se ha comprobado que la vacuna Panderix ha causado casos de narcolepsia.

Esta historia tiene importancia para México por ser el país donde que desató el pánico por la epidemia de la influenza A/ H1N1. Como se recordará la autoridad sanitaria mexicana inicialmente no descubrió la epidemia por fallas en la vigilancia epidemiológica y la falta de recursos de virología a pesar de que se tenía en el papel un plan de emergencia presentado a la OMS en cumplimiento de sus recomendaciones.

Tal fue el miedo del gobierno mexicano que paralizó el país, lo que provocó un costo de uno por ciento del producto interno bruto (PIB). La OMS originalmente hizo una declaratoria de pandemia, pero al observar la progresión de la epidemia negó a México un apoyo especial lo que se ha interpretado como un reconocimiento de que se había precipitado.

Adicionalmente el gobierno mexicano hizo compras masivas de oseltamivir y las polémicas vacunas, violando las reglas de compras gubernamentales, de tiempos de caducidad y de registro sanitario de los productos. La Auditoría Superior de la Federación demostró que no sólo se había violado estas reglas, sino también se había cargado ilegalmente el costo, unos mil millones de pesos, al Fidecomiso de Protección Social en Salud.

Cabe preguntar si están mejor preparadas las autoridades sanitarias del país para enfrentar una emergencia epidemiológica actualmente. Por lo pronto parece que el intenso debate sobre oseltamivir no ha llegado a oídos de la Secretaría de Salud que hace poco declaró que el país tenía el Tamiflu suficiente para enfrentar los casos de influenza.

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"El principal condicionante del nivel de salud de una población es su nivel socioeconómico"

El doctor Jaime Breilh cuestiona el modelo tradicional de salud pública. Teórico de la epidemiología crítica, impulsa una universidad que adopte los valores culturales de la sociedad a la que pertenece. Y rescata la resistencia cultural de los pueblos de América.

 

“No hay enfermedades de la pobreza. Hay enfermedades de la riqueza con desigualdad. Es necesario cambiar el punto de vista, porque si no aparecen los pobres como responsables de las enfermedades. Lo que el modelo de salud pública dominante llama ‘enfermedades de la pobreza’ debería llamarse ‘enfermedades generadas por un sistema social que necesita de la desigualdad’.”


El doctor Jaime Breilh es un teórico reconocido como uno de los mayores impulsores, desde la década de los 70, de una nueva visión de la epidemiología crítica –rama fundamental de la nueva salud pública– y promotor de la aplicación sistemática de la categoría “determinación social de la salud”. Sus obras circulan en tres idiomas y varias de ellas están reconocidas como clásicos de la literatura científica en salud de América Latina. Establece cuestionamientos esenciales al modelo de investigación convencional (positivista) ligado al funcionalismo y abre caminos innovadores para la metodología científica. Estudiosos de la salud pública y epistemólogos lo han catalogado como uno de los cuatro teóricos sobresalientes de América Latina en el campo de la Epidemiología junto a Asa Cristina Laurell, Naomar Almeida y Cecilia Donnangelo. La Organización Panamericana de la Salud ha incorporado su obra Epidemiología Crítica a su programa de textos.


–Usted habla de epidemiología crítica, de medicina social y de salud colectiva. ¿Podemos desarrollar un poco estos conceptos?


–Son nombres distintos para un proyecto que fue cambiando con el tiempo, pero que básicamente se opone al concepto de salud pública imperante. La medicina social está en el camino de Ramón Carrillo, de Salvador Allende... Como ministro de Salud, Allende publicó La realidad médico-social chilena, obra sobre la salud pública con énfasis en la medicina social, en la que se señalaba claramente que el principal condicionante del nivel de salud de una población es su nivel socioeconómico. La medicina social busca entender cómo las condiciones sociales y económicas impactan en la salud, así como su importancia en la medicina. Y también fomentar las condiciones en las cuales la comprensión pueda conducir a una sociedad más sana. Ahora hablamos de salud colectiva, entendiendo salud como el articulador de las características personales con los condicionamientos sociales.


–Ajá, por eso es importante hablar de enfermedades de la riqueza con desigualdad si hablamos de diarrea infantil, mal de Chagas...


–Es que la salud pública tradicional no mira el contexto social. Por ejemplo, las poblaciones infantiles en América latina están sometidas a productos químicos desde la vida intrauterina. Hay innumerables obras, estudios, trabajos científicos sobre este tema. Basta recordar a Andrés Carrasco...


–Con su lucha contra el glifosato y los problemas que eso le acarreó...


–Bien. Ahora veamos las diferencias entre los enfoques de la salud de los que hablábamos al comienzo. La salud pública tradicional descubre que hay muchísimos chicos anémicos en América latina, y los trata con suplementos de hierro. La salud colectiva, además de tratar la anemia, llama a suspender las fumigaciones, busca cortar la causa.
–De ahí su referencia a Carrasco...


–Pero el modelo imperante, el farmacobiológico, es muy poderoso. No estudia los problemas de salud como una totalidad sino que lo divide todo, y para cada porción tiene un medicamento.


–Es un negocio que cierra bien redondito... Las fumigaciones favorecen su renta y aumentan las ventas de medicamentos.


–Y así es como las matrices de poder determinan las potencialidades de defensa y los problemas. La agricultura se torna entonces una economía de la muerte por destrucción ecológica. Los recursos naturales se toman sólo como recursos para hacer negocios. Muchas de las actividades económicas actuales, como la minería extractivista, la agroindustria con transgénicos, están ligadas a grandes intereses. Y todo se reduce a una cuestión de ganancias, no hay un enfoque ecológico.
–Y volvemos a las verdaderas causas de las enfermedades...


–Sí. Hay que cambiar el objeto de la salud. Se debe trabajar sobre el proceso de enfermedad, cómo y por qué se enferman las personas. Voy a darle un ejemplo claro. Una cosa es estudiar el dengue y cómo combatirlo. Y otra muy distinta es entenderlo en relación con los sistemas de producción que hacen que prolifere el vector. Los determinantes sociales de la salud son las condiciones sociales y económicas que influyen en las diferencias individuales y colectivas en el estado de salud. Son los riesgos asociados a las condiciones de vida y de trabajo –por ejemplo, la distribución de ingresos, bienestar, poder–, más que factores individuales –como sería el estilo de vida individual o la herencia genética–, que aumentan la vulnerabilidad hacia las enfermedades.


–Entonces esa imagen bucólica del campo como un lugar sano, con la naturaleza en su esplendor..

.
–Ya no. Ya hablamos de la agricultura de la muerte. Se produce lo que llamamos hoguera tóxica, que es desencadenar los efectos deletéreos del calentamiento global en zonas cada vez más chicas. Con el uso de agrotóxicos, se destruye la naturaleza.


–¿Y qué justifica esa destrucción? ¿Sólo el afán de riqueza?


–Sí. La biodiversidad es un pésimo negocio.


–Es cierto... Impide la explotación a gran escala, el trabajo en serie... Exige métodos casi artesanales...


–¡Por supuesto! El monocultivo eleva la renta. Y está también el tema de la aplicación de la tecnología. La mala aplicación va destruyendo la vida, al destruir la biodiversidad.
–Pero sigue siendo económicamente rentable.


–Ya empieza a quedar en evidencia que no es así, por los enormes gastos que exige la salud pública. Esto demuestra que el actual modelo no sirve.
–Usted es rector de la Universidad Andina de Ecuador. ¿Cómo juega la universidad en este contexto? No se forma igual a los profesionales en esquemas tan distintos.
–Claro que no. Pero el tema del modelo universitario es mucho más amplio. Queremos cambiar el concepto de riqueza académica. No todos los modelos de universidad son igualmente válidos en todas las circunstancias. Queremos una universidad abierta a la comunidad, que sea un proveedor de pensamiento crítico, no un proveedor de datos.
–Hay que repensar, entonces, nuestras universidades.


–Sí. No todos tenemos que parecernos o imitar a Harvard. Pero tampoco vale la actitud cerril de rechazar o negar todo lo que venga de Harvard, que es una institución maravillosa y muy valiosa. Nosotros propugnamos una metacrítica del poder capitalista, con la articulación de los “buenos saberes”.


–¡Qué lindo eso de adaptar las universidades a nuestras comunidades! Es un alivio que haya catedráticos para los cuales nuestra cultura sea valiosa.
–Es que yo rescato algo muy importante en nuestra América, que es el concepto de resiliencia en lo social y en la vida cultural.


–Tiene razón... Más de quinientos años después de ese genocidio que la cultura dominante llama Descubrimiento, las culturas indígenas en América.
–Y sus aportes tienen que ser integrados a nuestro corpus académico.

Renata Padín
Página/12

Publicado enSociedad
Martes, 18 Julio 2017 06:40

El Serengueti de nuestro cuerpo

El Serengueti de nuestro cuerpo

Las bacterias son los seres vivos más abundantes del planeta, y solo en el fondo marino hay tantas bacterias como estrellas habría en cien millones de universos como el nuestro


Tal vez debamos a los documentales de La 2 el que la ecología nos sugiera imágenes de la sabana del Serengueti, donde guepardos cazan gacelas, hienas roban comida y buitres se alimentan de carroña, mientras ñus y cebras se agrupan en manadas para protegerse. La ecología también nos sugiere intervenciones medioambientales para proteger especies en peligro de extinción (como los buitres o los lobos, casi extintos hace unas décadas y ahora de nuevo en auge) o repoblaciones forestales para regenerar bosques.


En cambio, asociamos bacterias con suciedad, enfermedades y peligro, una imagen que la publicidad no para de alentar. Por eso, la idea de que nuestro propio cuerpo no es más que el Serengueti de un mundo de bacterias puede resultar chocante, cuando no inquietante. Y, sin embargo, la Medicina está descubriendo que estudiar la ecología de esas bacterias que nos colonizan puede ser la clave de la próxima revolución sanitaria.


Porque la guerra contra las bacterias la tenemos perdida. Son los seres vivos más abundantes del planeta. Solo en el fondo marino hay tantas bacterias como estrellas habría en cien millones de universos como el nuestro. Además, llevaban aquí miles de millones de años cuando apareció el primer animal y seguirán aquí mucho después de que nos hayamos extinguido, lo que significa que ni los hielos, ni los cataclismos, ni los meteoritos han podido con ellas. Así que solo nos queda seguir la sabiduría de Sun Tzu: «si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas». Nuestro reto es, pues, entender la «guerra» que mantienen las bacterias entre sí y ayudar a las «buenas» a mantener a raya a las «malas».


Un adulto tiene aproximadamente tantas bacterias como células propias (es decir, cargamos durante toda nuestra vida con alrededor de dos kilos de microbios). Por ello, algunos científicos consideran apropiado entendernos a nosotros mismos como un compuesto de muchas especies, y a nuestro paisaje genético como una amalgama de genes dispersos entre nuestro genoma Homo sapiens y los genomas de nuestros huéspedes microbianos. Esta mitad no humana de nosotros, este complejo ecosistema lleno de bacterias que interactúan unas con otras y con nosotros mismos (¡hasta el punto de condicionar hasta lo que pensamos!) es lo que la ciencia ha dado en llamar microbioma y la medicina está empezando a tratar como un órgano más de nuestro cuerpo.


En este microbioma estamos descubriendo un fascinante mundo de relaciones ecológicas similares a las que encontramos entre animales o plantas. Por ejemplo, la fibrosis quística es una enfermedad de los pulmones causada por la sobreabundancia de bacterias de la especie Pseudomonas. Pues bien, recientes estudios de secuenciación genética llevados a cabo en el Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal, en Madrid, han revelado la existencia de una proteobacteria depredadora llamada Bdellovibrio, capaz de comerse a las Pseudomonas. En otras palabras: Bdellovibrio son los «guepardos» de las «gacelas» Pseudomonas (unas gacelas, en este caso, muy perjudiciales para nuestra salud).


Desde hace varios años España es pionera en un tipo de trasplante sumamente peculiar: el trasplante de heces. Ciertas infecciones intestinales se tratan con antibióticos. Estos consiguen exterminar las bacterias causantes de la infección, pero a la vez dañan a otras bacterias que «solo estaban por allí». El resultado es como el de atacar una plaga con un potente pesticida: extermina incluso a los insectos beneficiosos. El problema es que un microbioma sano contiene individuos realmente malos, como el Clostridium difficile, resistente a los antibióticos.


En condiciones normales el resto de especies bacterianas mantienen a raya al Clostridium, pero en el campo arrasado que queda tras el tratamiento antibiótico la bacteria prospera llegando a causar colitis pseudomembranosa, una grave enfermedad que en algunos casos resulta mortal. En la actualidad un (relativamente) sencillo trasplante de heces es capaz de restituir el ecosistema bacteriano y devolver al Clostridium a su estado de marginación. Para hacernos una idea de la magnitud de intervención ecológica que supone un trasplante de heces, pensemos que en tan solo un gramo hay más bacterias que seres humanos en el planeta. La competición entre bacterias, base del ecosistema intestinal, es, de hecho, la interacción ecológica más común en el mundo microbiano.


La simbiosis con nuestro microbioma intestinal es bien conocida: deshace las membranas más duras (por ejemplo, las de los vegetales) y procesa ciertas moléculas complejas liberando nutrientes. Las bacterias obtienen alimentos y sitio donde vivir y nosotros conseguimos sustancias que de otro modo no podríamos absorber. Pero la Medicina está descubriendo que hay mucho más tras esta relación mutualista. La obesidad, las alergias, ciertas enfermedades autoinmunes (como la enfermedad de Crohn o el famoso lupus del doctor House) y hasta la depresión (aún considerada un problema cerebral) son solo algunos de los problemas de salud que tienen una fuerte relación con el microbioma intestinal.


¿Y qué hay de esa interacción entre especies tan difícil de explicar desde un punto de vista evolutivo como es el altruismo? Pues también (¡cómo no!) se da entre bacterias. Muchas de ellas crean unas placas llamadas biofilms que las hace más resistentes a ataques de otras bacterias o de antibióticos. En estos biofilms algunas bacterias se sacrifican en favor de sus «hermanas», quienes preservarán sus genes para transmitirlos a las generaciones futuras.


Esta gran riqueza de comportamientos nos permite predecir que en los próximos años se dedicarán grandes esfuerzos a desentrañar la complejidad del microbioma, en equipos interdisciplinares formados por físicos, matemáticos, microbiólogos y médicos. Frente a los tradicionales estudios de recuperación de especies realizados por ingenieros forestales o ecólogos, los trabajos encaminados a entender y repoblar ecosistemas bacterianos tienen a su favor la rápida escala temporal y su tamaño. Ensayar múltiples protocolos de repoblación masiva será una cuestión de días o semanas, y no de décadas o siglos.


El beneficio que todo este futuro conocimiento para nuestra especie es fácil de comprender. No solo se podría llegar a superar el futuro «apagón» de los antibióticos, sino que podríamos llegar a desentrañar enfermedades muy complejas hasta ahora consideradas incurables. Todo indica que estamos a las puertas de una gran revolución en la Medicina.


José A. Cuesta es catedrático en el Departamento de Matemáticas de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro fundador de ComplejiMad (Asociación Madrileña de Complejidad).


Javier Galeano Prieto es profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid y vicepresidente de Complejimad.


'Amigos de la Ciencia' es una sección creada por la Asociación de Amigos de la Real Academia de Ciencias (ARAC), una institución destinada a impulsar las actividades de la Academia, facilitar la difusión de los avances científicos y tecnológicos y acercar la ciencia a la empresa y a la sociedad.

José A. Cuesta / Javier Galeano Prieto
17 JUL 2017 - 06:07 COT

Cientos de juicios contra Monsanto por causar cáncer con glifosato

Desde el pasado 7 de julio, el estado de California incluyó en la lista de sustancias cancerígenas al glifosato, principal ingrediente del herbicida RoundUp de Monsanto (también ingrediente de Faena, Rival, Machete y otras marcas). En un año deberá ser etiquetado en esa entidad como agente que puede causar cáncer. Monsanto apeló de la decisión, alegando que afecta sus intereses comerciales y afirmando que no hay pruebas de que sea cancerígeno. ¡Pero sus propios estudios a principios de la década de 1980 muestran lo contrario!

Monsanto afronta en una corte de distrito de San Francisco, Estados Unidos, 91 juicios iniciados por personas que sufren, ellos o parientes, cáncer linfoma non-Hodgkin. Acusan a Monsanto de haberlos expuesto al glifosato, sabiendo y ocultando que podía causar cáncer. Los casos, presentados en varios distritos, se combinaron en un litigio único que debe sentenciar el juez Vince Chhabria en diciembre de este año. Hay otras mil 100 demandas de personas que han presentado casos similares contra Monsanto en diferentes cortes. (http://tinyurl.com/lfpych4)

El agrotóxico glifosato fue inventado por Monsanto y es usado ampliamente en agricultura y jardinería, pero su uso aumentó hasta 2000 por ciento debido al cultivo de soya, maíz y otros transgénicos tolerantes a este herbicida.

Un documento clave que Monsanto ha intentado desechar del proceso a toda costa, es un estudio de la propia empresa publicado en 1983, sobre el efecto del glifosato en 400 ratones de laboratorio, que muestra que un número significativo de ratones expuestos al glifosato en alimentación, desarrollaron tumores. Monsanto presentó el estudio, pero en las conclusiones no reflejó la gravedad de los impactos.

En 1984, el toxicólogo William Dykstra de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), revisó el estudio completo y declaró que indicaba claramente que "el glifosato es oncogénico, produce adenomas tubulares renales, un tumor raro, relacionado a la dosis administrada". Monsanto respondió que los tumores no eran por glifosato, sino por "otras causas". Pero en 1985, luego de nuevas revisiones del estudio por parte de toxicólogos y otros expertos, éstos emitieron una declaración consensuada clasificando al glifosato como "probable cancerígeno en humanos". Monsanto comenzó entonces una agresiva campaña para "convencer" a funcionarios y científicos de la EPA –incluyendo emplear algunos en su empresa– hasta que logró que algunos declararan que no estaba claro que los tumores se relacionaban al glifosato. La historia del caso y las subsecuentes turbias manipulaciones por parte de la empresa están detalladas por la reconocida periodista Carey Gillam, en Environmental Health News, junio 2017 (http://tinyurl.com/ychhe3yv)

El estudio de Gilles-Eric Séralini en 2012, alimentando ratones con maíz transgénico con glifosato, mostró justamente resultados similares a los de los estudios de Monsanto en 1983. Ambos son coincidentes con las conclusiones del amplio estudio de revisión del grupo internacional de expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) que motivó a la Organzación Mundial de la Salud a declarar en 2015 al glifosato como probable cancerígeno en humanos.

Christopher Portier, ex director del Centro Nacional de Salud Ambiental, de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, fue invitado como experto a la revisión del IARC. Portier afirmó que la evaluación aplicada por los reguladores estadounidenses al glifosato es "científicamente errónea" y que coloca en riesgo la salud pública. Agregó que "los datos en esos estudios indican fuertemente la capacidad del glifosato de causar cáncer en humanos y animales; no hay razón para creer que los resultados de todos esos estudios son simplemente una casualidad" (http://tinyurl.com/ybpuvl8y, citado por C. Gillam)

La ola de juicios contra Monsanto sigue creciendo y cada vez emergen más evidencias de cómo la transnacional sabía de los daños del glifosato y los transgénicos, pero desató una cadena de maniobras para ocultarlos, aumentando sus ganancias a costa de la salud de las personas y el ambiente.

La lucha de las comunidades de campesinos indígenas y apicultores en la península de Yucatán, es justamente para impedir que la siembra de soya transgénica resistente a glifosato enferme y mate a sus comunidades, sus abejas, el agua y el medio ambiente. La demanda de comunidades de Quintana Roo sigue en proceso, mientras que en Campeche y Yucatán, la SCJN ordenó realizar consultas, cuya realización ha sido saboteada, paradójicamente, por la comisión de bioseguridad (CIBIOGEM) y la de pueblos indígenas (CDI) (http://tinyurl.com/ybe49o4t)

Casi al mismo tiempo, Sol Ortiz García, secretaria ejecutiva de la Cibiogem, en un simposio internacional sobre bioseguridad en un hotel de lujo en Guadalajara en junio, declaró que en México hay "sobreregulación" y que la oposición a los transgénicos es un problema de "comunicación" (http://tinyurl.com/yadn9sqz ). En ese evento, Monsanto dio 11 conferencias, Dupont 9, Syngenta 3 y Bayer 1, además de otras de Agrobio y otras personas e instituciones ligadas a la industria biotecnólogica. Campesinos afectados y científicos críticos: cero ¿Será ésta la comunicación a la que se refiere la Cibiogem? Ya que en Campeche y Yucatán acosan a los campesinos afectados para que ni siquiera puedan hablar. ¿Tendrán que morir de cáncer para que los consideren "evidencia"? Aunque en ese caso Monsanto ¿y la Cibiogem? posiblemente dirán que se debe a "otras causas". Es un problema de comunicación. O más bien, de quién paga por ella.

 

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

Publicado enMedio Ambiente
Domingo, 02 Julio 2017 05:37

Orgía y drogas en el Vaticano

Orgía y drogas en el Vaticano

Detuvieron al secretario de un cardenal, que fue llevado a un hospital para desintoxicarse. Lo arrestaron en una fiesta gay en un departamento cerca de la residencia del Papa. Se suma al caso del cardenal Pell, acusado de abusar menores.

 

Un nuevo escándalo asoma en el Vaticano con el caso del cardenal Francesco Coccopalmerio, alcanzado por el operativo policial durante una fiesta sexual gay en un departamento de su propiedad en el que vive su secretario. En el operativo se decomisó droga y el secretario del cardenal tuvo que ser llevado a un hospital para desintoxicarse.


Los efectivos de seguridad actuaron ante la constante llegada de personas al departamento, ubicado en la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo que motivó quejas de los vecinos. Allí descubrieron una orgía con drogas y el prelado fue trasladado a la clínica Pío XI. Tras su desintoxicación lo ubicaron en un convento de retiro en el interior de Italia.
Coccopalmerio tiene 79 años y es el presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, un cargo para el cual fue nombrado en 2007 por el papa Benedicto XVI y que mantuvo con Francisco. El departamento suyo donde la policía irrumpió en medio de la orgía con drogas está ubicado en la zona de la curia romana donde funcionaba el ex Santo Oficio, que Joseph Ratzinger tuvo a su cargo durante dos décadas antes de convertirse en Papa; y a poca distancia de la residencia Santa Marta, donde tiene sus habitaciones Francisco.


La principal sospecha es que no es la única vez que se produce una reunión así en ese departamento, y que el secretario de Coccopalmerio utilizó el BMW con patente vaticana en el que circulaba vaticana para evitar controles policiales. Ahora, las miradas recaen sobre el cardenal, respecto de si sabía o no del comportamiento de su subordinado, a quien había propuesto para ser nombrado obispo. Mientras, el Vaticano abrió una investigación sobre el otorgamiento del departamento al sacerdote, un beneficio que no está reservado para un secretario de la Congregación que lidera el cardenal.


El nuevo escándalo que roza a un alto miembro de la curia romana se suma al del cardenal australiano George Pell, considerado el número 3 del Vaticano después del Papa y su secretario de Estado, Pietro Parolin. Pell, de 76 años, y asesor financiero de Jorge Bergoglio, enfrenta acusaciones de abuso sexual y aseguró que viajará a Australia para responder ante la Justicia por las denuncias sobre abusos de menores por las que fue imputado en su país. Nunca una figura de tan alto rango en la Iglesia afrontó acusaciones de esa índole.

Publicado enInternacional