Martes, 18 Julio 2017 06:40

El Serengueti de nuestro cuerpo

El Serengueti de nuestro cuerpo

Las bacterias son los seres vivos más abundantes del planeta, y solo en el fondo marino hay tantas bacterias como estrellas habría en cien millones de universos como el nuestro


Tal vez debamos a los documentales de La 2 el que la ecología nos sugiera imágenes de la sabana del Serengueti, donde guepardos cazan gacelas, hienas roban comida y buitres se alimentan de carroña, mientras ñus y cebras se agrupan en manadas para protegerse. La ecología también nos sugiere intervenciones medioambientales para proteger especies en peligro de extinción (como los buitres o los lobos, casi extintos hace unas décadas y ahora de nuevo en auge) o repoblaciones forestales para regenerar bosques.


En cambio, asociamos bacterias con suciedad, enfermedades y peligro, una imagen que la publicidad no para de alentar. Por eso, la idea de que nuestro propio cuerpo no es más que el Serengueti de un mundo de bacterias puede resultar chocante, cuando no inquietante. Y, sin embargo, la Medicina está descubriendo que estudiar la ecología de esas bacterias que nos colonizan puede ser la clave de la próxima revolución sanitaria.


Porque la guerra contra las bacterias la tenemos perdida. Son los seres vivos más abundantes del planeta. Solo en el fondo marino hay tantas bacterias como estrellas habría en cien millones de universos como el nuestro. Además, llevaban aquí miles de millones de años cuando apareció el primer animal y seguirán aquí mucho después de que nos hayamos extinguido, lo que significa que ni los hielos, ni los cataclismos, ni los meteoritos han podido con ellas. Así que solo nos queda seguir la sabiduría de Sun Tzu: «si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas». Nuestro reto es, pues, entender la «guerra» que mantienen las bacterias entre sí y ayudar a las «buenas» a mantener a raya a las «malas».


Un adulto tiene aproximadamente tantas bacterias como células propias (es decir, cargamos durante toda nuestra vida con alrededor de dos kilos de microbios). Por ello, algunos científicos consideran apropiado entendernos a nosotros mismos como un compuesto de muchas especies, y a nuestro paisaje genético como una amalgama de genes dispersos entre nuestro genoma Homo sapiens y los genomas de nuestros huéspedes microbianos. Esta mitad no humana de nosotros, este complejo ecosistema lleno de bacterias que interactúan unas con otras y con nosotros mismos (¡hasta el punto de condicionar hasta lo que pensamos!) es lo que la ciencia ha dado en llamar microbioma y la medicina está empezando a tratar como un órgano más de nuestro cuerpo.


En este microbioma estamos descubriendo un fascinante mundo de relaciones ecológicas similares a las que encontramos entre animales o plantas. Por ejemplo, la fibrosis quística es una enfermedad de los pulmones causada por la sobreabundancia de bacterias de la especie Pseudomonas. Pues bien, recientes estudios de secuenciación genética llevados a cabo en el Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal, en Madrid, han revelado la existencia de una proteobacteria depredadora llamada Bdellovibrio, capaz de comerse a las Pseudomonas. En otras palabras: Bdellovibrio son los «guepardos» de las «gacelas» Pseudomonas (unas gacelas, en este caso, muy perjudiciales para nuestra salud).


Desde hace varios años España es pionera en un tipo de trasplante sumamente peculiar: el trasplante de heces. Ciertas infecciones intestinales se tratan con antibióticos. Estos consiguen exterminar las bacterias causantes de la infección, pero a la vez dañan a otras bacterias que «solo estaban por allí». El resultado es como el de atacar una plaga con un potente pesticida: extermina incluso a los insectos beneficiosos. El problema es que un microbioma sano contiene individuos realmente malos, como el Clostridium difficile, resistente a los antibióticos.


En condiciones normales el resto de especies bacterianas mantienen a raya al Clostridium, pero en el campo arrasado que queda tras el tratamiento antibiótico la bacteria prospera llegando a causar colitis pseudomembranosa, una grave enfermedad que en algunos casos resulta mortal. En la actualidad un (relativamente) sencillo trasplante de heces es capaz de restituir el ecosistema bacteriano y devolver al Clostridium a su estado de marginación. Para hacernos una idea de la magnitud de intervención ecológica que supone un trasplante de heces, pensemos que en tan solo un gramo hay más bacterias que seres humanos en el planeta. La competición entre bacterias, base del ecosistema intestinal, es, de hecho, la interacción ecológica más común en el mundo microbiano.


La simbiosis con nuestro microbioma intestinal es bien conocida: deshace las membranas más duras (por ejemplo, las de los vegetales) y procesa ciertas moléculas complejas liberando nutrientes. Las bacterias obtienen alimentos y sitio donde vivir y nosotros conseguimos sustancias que de otro modo no podríamos absorber. Pero la Medicina está descubriendo que hay mucho más tras esta relación mutualista. La obesidad, las alergias, ciertas enfermedades autoinmunes (como la enfermedad de Crohn o el famoso lupus del doctor House) y hasta la depresión (aún considerada un problema cerebral) son solo algunos de los problemas de salud que tienen una fuerte relación con el microbioma intestinal.


¿Y qué hay de esa interacción entre especies tan difícil de explicar desde un punto de vista evolutivo como es el altruismo? Pues también (¡cómo no!) se da entre bacterias. Muchas de ellas crean unas placas llamadas biofilms que las hace más resistentes a ataques de otras bacterias o de antibióticos. En estos biofilms algunas bacterias se sacrifican en favor de sus «hermanas», quienes preservarán sus genes para transmitirlos a las generaciones futuras.


Esta gran riqueza de comportamientos nos permite predecir que en los próximos años se dedicarán grandes esfuerzos a desentrañar la complejidad del microbioma, en equipos interdisciplinares formados por físicos, matemáticos, microbiólogos y médicos. Frente a los tradicionales estudios de recuperación de especies realizados por ingenieros forestales o ecólogos, los trabajos encaminados a entender y repoblar ecosistemas bacterianos tienen a su favor la rápida escala temporal y su tamaño. Ensayar múltiples protocolos de repoblación masiva será una cuestión de días o semanas, y no de décadas o siglos.


El beneficio que todo este futuro conocimiento para nuestra especie es fácil de comprender. No solo se podría llegar a superar el futuro «apagón» de los antibióticos, sino que podríamos llegar a desentrañar enfermedades muy complejas hasta ahora consideradas incurables. Todo indica que estamos a las puertas de una gran revolución en la Medicina.


José A. Cuesta es catedrático en el Departamento de Matemáticas de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro fundador de ComplejiMad (Asociación Madrileña de Complejidad).


Javier Galeano Prieto es profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid y vicepresidente de Complejimad.


'Amigos de la Ciencia' es una sección creada por la Asociación de Amigos de la Real Academia de Ciencias (ARAC), una institución destinada a impulsar las actividades de la Academia, facilitar la difusión de los avances científicos y tecnológicos y acercar la ciencia a la empresa y a la sociedad.

José A. Cuesta / Javier Galeano Prieto
17 JUL 2017 - 06:07 COT

Cientos de juicios contra Monsanto por causar cáncer con glifosato

Desde el pasado 7 de julio, el estado de California incluyó en la lista de sustancias cancerígenas al glifosato, principal ingrediente del herbicida RoundUp de Monsanto (también ingrediente de Faena, Rival, Machete y otras marcas). En un año deberá ser etiquetado en esa entidad como agente que puede causar cáncer. Monsanto apeló de la decisión, alegando que afecta sus intereses comerciales y afirmando que no hay pruebas de que sea cancerígeno. ¡Pero sus propios estudios a principios de la década de 1980 muestran lo contrario!

Monsanto afronta en una corte de distrito de San Francisco, Estados Unidos, 91 juicios iniciados por personas que sufren, ellos o parientes, cáncer linfoma non-Hodgkin. Acusan a Monsanto de haberlos expuesto al glifosato, sabiendo y ocultando que podía causar cáncer. Los casos, presentados en varios distritos, se combinaron en un litigio único que debe sentenciar el juez Vince Chhabria en diciembre de este año. Hay otras mil 100 demandas de personas que han presentado casos similares contra Monsanto en diferentes cortes. (http://tinyurl.com/lfpych4)

El agrotóxico glifosato fue inventado por Monsanto y es usado ampliamente en agricultura y jardinería, pero su uso aumentó hasta 2000 por ciento debido al cultivo de soya, maíz y otros transgénicos tolerantes a este herbicida.

Un documento clave que Monsanto ha intentado desechar del proceso a toda costa, es un estudio de la propia empresa publicado en 1983, sobre el efecto del glifosato en 400 ratones de laboratorio, que muestra que un número significativo de ratones expuestos al glifosato en alimentación, desarrollaron tumores. Monsanto presentó el estudio, pero en las conclusiones no reflejó la gravedad de los impactos.

En 1984, el toxicólogo William Dykstra de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), revisó el estudio completo y declaró que indicaba claramente que "el glifosato es oncogénico, produce adenomas tubulares renales, un tumor raro, relacionado a la dosis administrada". Monsanto respondió que los tumores no eran por glifosato, sino por "otras causas". Pero en 1985, luego de nuevas revisiones del estudio por parte de toxicólogos y otros expertos, éstos emitieron una declaración consensuada clasificando al glifosato como "probable cancerígeno en humanos". Monsanto comenzó entonces una agresiva campaña para "convencer" a funcionarios y científicos de la EPA –incluyendo emplear algunos en su empresa– hasta que logró que algunos declararan que no estaba claro que los tumores se relacionaban al glifosato. La historia del caso y las subsecuentes turbias manipulaciones por parte de la empresa están detalladas por la reconocida periodista Carey Gillam, en Environmental Health News, junio 2017 (http://tinyurl.com/ychhe3yv)

El estudio de Gilles-Eric Séralini en 2012, alimentando ratones con maíz transgénico con glifosato, mostró justamente resultados similares a los de los estudios de Monsanto en 1983. Ambos son coincidentes con las conclusiones del amplio estudio de revisión del grupo internacional de expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) que motivó a la Organzación Mundial de la Salud a declarar en 2015 al glifosato como probable cancerígeno en humanos.

Christopher Portier, ex director del Centro Nacional de Salud Ambiental, de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, fue invitado como experto a la revisión del IARC. Portier afirmó que la evaluación aplicada por los reguladores estadounidenses al glifosato es "científicamente errónea" y que coloca en riesgo la salud pública. Agregó que "los datos en esos estudios indican fuertemente la capacidad del glifosato de causar cáncer en humanos y animales; no hay razón para creer que los resultados de todos esos estudios son simplemente una casualidad" (http://tinyurl.com/ybpuvl8y, citado por C. Gillam)

La ola de juicios contra Monsanto sigue creciendo y cada vez emergen más evidencias de cómo la transnacional sabía de los daños del glifosato y los transgénicos, pero desató una cadena de maniobras para ocultarlos, aumentando sus ganancias a costa de la salud de las personas y el ambiente.

La lucha de las comunidades de campesinos indígenas y apicultores en la península de Yucatán, es justamente para impedir que la siembra de soya transgénica resistente a glifosato enferme y mate a sus comunidades, sus abejas, el agua y el medio ambiente. La demanda de comunidades de Quintana Roo sigue en proceso, mientras que en Campeche y Yucatán, la SCJN ordenó realizar consultas, cuya realización ha sido saboteada, paradójicamente, por la comisión de bioseguridad (CIBIOGEM) y la de pueblos indígenas (CDI) (http://tinyurl.com/ybe49o4t)

Casi al mismo tiempo, Sol Ortiz García, secretaria ejecutiva de la Cibiogem, en un simposio internacional sobre bioseguridad en un hotel de lujo en Guadalajara en junio, declaró que en México hay "sobreregulación" y que la oposición a los transgénicos es un problema de "comunicación" (http://tinyurl.com/yadn9sqz ). En ese evento, Monsanto dio 11 conferencias, Dupont 9, Syngenta 3 y Bayer 1, además de otras de Agrobio y otras personas e instituciones ligadas a la industria biotecnólogica. Campesinos afectados y científicos críticos: cero ¿Será ésta la comunicación a la que se refiere la Cibiogem? Ya que en Campeche y Yucatán acosan a los campesinos afectados para que ni siquiera puedan hablar. ¿Tendrán que morir de cáncer para que los consideren "evidencia"? Aunque en ese caso Monsanto ¿y la Cibiogem? posiblemente dirán que se debe a "otras causas". Es un problema de comunicación. O más bien, de quién paga por ella.

 

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

Publicado enMedio Ambiente
Domingo, 02 Julio 2017 05:37

Orgía y drogas en el Vaticano

Orgía y drogas en el Vaticano

Detuvieron al secretario de un cardenal, que fue llevado a un hospital para desintoxicarse. Lo arrestaron en una fiesta gay en un departamento cerca de la residencia del Papa. Se suma al caso del cardenal Pell, acusado de abusar menores.

 

Un nuevo escándalo asoma en el Vaticano con el caso del cardenal Francesco Coccopalmerio, alcanzado por el operativo policial durante una fiesta sexual gay en un departamento de su propiedad en el que vive su secretario. En el operativo se decomisó droga y el secretario del cardenal tuvo que ser llevado a un hospital para desintoxicarse.


Los efectivos de seguridad actuaron ante la constante llegada de personas al departamento, ubicado en la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo que motivó quejas de los vecinos. Allí descubrieron una orgía con drogas y el prelado fue trasladado a la clínica Pío XI. Tras su desintoxicación lo ubicaron en un convento de retiro en el interior de Italia.
Coccopalmerio tiene 79 años y es el presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, un cargo para el cual fue nombrado en 2007 por el papa Benedicto XVI y que mantuvo con Francisco. El departamento suyo donde la policía irrumpió en medio de la orgía con drogas está ubicado en la zona de la curia romana donde funcionaba el ex Santo Oficio, que Joseph Ratzinger tuvo a su cargo durante dos décadas antes de convertirse en Papa; y a poca distancia de la residencia Santa Marta, donde tiene sus habitaciones Francisco.


La principal sospecha es que no es la única vez que se produce una reunión así en ese departamento, y que el secretario de Coccopalmerio utilizó el BMW con patente vaticana en el que circulaba vaticana para evitar controles policiales. Ahora, las miradas recaen sobre el cardenal, respecto de si sabía o no del comportamiento de su subordinado, a quien había propuesto para ser nombrado obispo. Mientras, el Vaticano abrió una investigación sobre el otorgamiento del departamento al sacerdote, un beneficio que no está reservado para un secretario de la Congregación que lidera el cardenal.


El nuevo escándalo que roza a un alto miembro de la curia romana se suma al del cardenal australiano George Pell, considerado el número 3 del Vaticano después del Papa y su secretario de Estado, Pietro Parolin. Pell, de 76 años, y asesor financiero de Jorge Bergoglio, enfrenta acusaciones de abuso sexual y aseguró que viajará a Australia para responder ante la Justicia por las denuncias sobre abusos de menores por las que fue imputado en su país. Nunca una figura de tan alto rango en la Iglesia afrontó acusaciones de esa índole.

Publicado enInternacional
Viernes, 23 Junio 2017 15:35

El ahogado

El ahogado

“¡Abro los ojos! Una noche más sin poder conciliar el sueño, inmóvil, intentando adormitar el dolor que corre por mi espalda, intenso, una presión como si dos manos gigantes me tomaran por pecho y espalda, como si fuera un dentífrico al que presionan de afuera hacia adentro para extraer la crema que guarda.

 

Me duele el cuerpo. Intento tomar aire, labor cada vez más ardua: inhalar se convierte en una constante pelea con mi tórax, que golpetea como si fuese un motor descompuesto. Me duele el cuerpo. Cada vez es más complicado para mis agotados pulmones realizar su función; inhalan y hacen ruidos cual sapos saltando en los charcos.

 

Miro mi cuerpo de abajo hacia arriba. Sigo quieto, tanto como lo estuve toda la noche. Escucho que mi esposa se levanta. Cierro los ojos, escucho sus movimientos en la habitación; ahora sale y un alboroto de ollas suena, aunque muy sigiloso; oigo que abre la regadera.

 

Sigo en mi lecho, inmóvil. Mi pecho continúa pegado a la espalda; cada vez me es más difícil mantener la lucha contra las contracciones. Toso de nuevo la misma tos de perro, pero esta vez la tos trae una bocanada de sangre con mucosa; empalidezco y siento como mis ojos se van cerrando, adormecidos como si el cansancio de todo este esfuerzo me estuviera venciendo; mis pulmones son como un horno, más y más de esa mezcla oscurece la almohada, intento gritar para avisar a mi esposa pero es en vano pues los pulmones no me responden. Me atraganto, intento ponerme de pie, el pantalón abandona la cintura y cae “en las dos últimas semana he bajado ocho kilos”, intento sujetarlo pero la mente se nubla, un mareo gana espacio dentro de mí y caigo al suelo; debo resistir, pienso, trato de sujetarme al borde la cama y siento como otra bocanada de sangre sale por mi boca y nariz, una masa de todo ello me va tapando la garganta, me angustio y ahora solo deseo que mi esposa salga pronto del baño; cierro los ojos, intento incorporarme pero no lo logro; escucho que abren la puerta del baño, lucho contra el peso que me oprime y que arrebata las fuerzas hasta quedar de cara al suelo, sin sentido. Soy un náufrago que espera a ser encontrado”.

 

Así es el día a día de Humberto, adulto que ya refleja en su rostro la marca que deja el paso de los años, que ya son 58; sus ojos, profundos, como una fosa en la cual van a parar las alegrías y tristezas de toda una vida. Este hombre, un obrero cargado de esfuerzos y vivencias, y ahora de dolores, que por su estado me lleva a que me pregunte si la justicia en nuestro país es realmente imparcial o solamente favorece a quien mejor la seduzca.

 

Su dolor lo siento tan cerca que parece arrebatarme la tranquilidad. Me pregunto, les pregunto: ¿Alguna vez se han interrogado qué sería de su vida si la capacidad de valerse por sí mismo disminuyera? ¿De qué viviría? ¿Cómo cubriría sus necesidades? ¿Qué haría si la empresa para la que trabajó durante buena parte de su vida, responsable de su estado de salud, es indiferente ante su angustia? ¿Si la institución a la cual le canceló durante años el seguro se niega a reconocerle un derecho fundamental, en este caso la pensión?

 

A Humberto lo asiste la razón, y como a otros muchos obreros el poder los desdeña y arrincona, una vez enfermos, como útiles viejos, negándoles también el derecho a vida digna. Su historia de dolores e incapacidades se remonta al veinte de mayo del 2004, cuando fue internado por primera vez en el hospital producto de una dificultad respiratoria que el diagnostico médico resumió como una silicosis pulmonar grave “la tisis del minero”, ordenando diez días en cuidados intensivos, trece meses de incapacidad y, como consecuencia de ello, el final de su vida laboral.

 

El médico se lo dijo con toda claridad: alejarse de cualquier partícula de sílice que le pudiera seguir afectando, es lo primero por hacer; no retomar su labor en Filpa, la fábrica de insumos para fundición, en donde trabajaba con asbesto, arena, fibra de vidrio y otros compuestos desde hacía 25 años.

 

Trabajo arduo, constante, con esmero, pero sin protección o seguridad industrial alguna, por lo cual adquiere la enfermedad diagnosticada. “Lo que allí nos daban era una simple máscara, sencilla, de esas de trapo”. Luego de evidenciada su lesión el dueño de Filpa empieza a dar la dotación adecuada a sus empleados, aunque el mal sobre su cuerpo ya estaba hecho. Unos ganan con la pérdida que afecta a otros, así acumulan su riqueza los patrones y así pierden los obreros. Pero ¿qué se puede esperar de alguien que despide a un trabajador estando en incapacidad médica?, sin cumplir ni con una indemnización, porque esto fue lo que sucedió.

 

Resistir, es lo que corresponde para defender un derecho ganado tras años de labor ininterrumpida. Humberto interpone una demanda legal, tras cuyo resultado desnuda una vez más lo inconsistente y arbitraria que es la justicia en Colombia. ¿Justicia, cuando quien tiene dinero hace con la ley lo que quiera?

 

La noticia de su enfermedad dejó a Humberto prácticamente en la calle, más cuando la seguridad social no apareció por parte alguna. En defensa de sus derechos demandó y ganó en primera instancia, pero luego de doce meses le dicen que se vencieron los términos de la demanda y que no le van a responder por nada más, convirtiéndose en otra víctima de la explotación laboral y de la justicia de bolsillo.

 

El brazo no se da a torcer. Humberto se encuentra luchando contra la Aseguradora de Riesgos Laborales para recibir la pensión a que tiene derecho, la misma que debió recibir desde el mismo momento en que le diagnosticaron la silicosis, enfermedad profesional y de tipo incapacitante.

 

Mientras la justicia toma su lugar, Humberto sobrelleva sus dolores con el apoyo incansable de su esposa. Ella lo llama a comer, como lo ha hecho durante todos estos años de enfermedad incapacitante. En realidad son dos que parecen uno. Esto lo sabe el otrora obrero, que aún a pesar de las dolencias que parecen partirlo, colabora en su hogar, donde en la parte trasera de su casa se esconde una huerta en la cual siembran algunas matas de maíz, alverja, plátano, naranjas, banano, guayaba, yuca, auyama, curuba y frijoles; también se las ingeniaron para construir un galpón en el que se mueven unas veinte gallinas de las cuales obtiene huevos, y al fondo un corral con una cabra de la que goza un poco de leche.

 

Donde hay decisión de lucha, hay posibilidad de vida, así lo sabe él: la enfermedad está ahí, no lo dejará, pero contra ella se bate. También la injusticia está ahí, allí y más allá, por toda Colombia, pero contra ella también la lucha impedirá que se posesiona como diosa.

Publicado enEdición Nº236
Diseñan tecnología para control de la glucosa durante semanas

El biopolímero dispensador administra la liberación del fármaco y optimiza el tiempo de circulación en el cuerpo, explican los investigadores, de la Universidad de Duke

Ingenieros biomédicos de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, crearon una tecnología que podría proporcionar semanas de control de la glucosa para la diabetes con una sola inyección, lo que sería una mejora importante sobre las terapias actuales. En los primates, el tratamiento ha demostrado durar semanas en lugar de días.

Al crear un mecanismo de liberación controlada de un fármaco y optimizar su tiempo de circulación en el cuerpo, esta nueva inyección de biopolímero tiene el potencial de remplazar a las de insulina diarias o semanales con tratamientos de una vez al mes o dos veces en el mismo periodo para la diabetes tipo 2, señalan los autores en un artículo que se publica este lunes en Nature Biomedical Engineering.

Muchos de los tratamientos actuales para la diabetes tipo 2 utilizan una molécula de señalización denominada péptido-1 similar al glucagón (GLP1) para hacer que el páncreas libere insulina para controlar el azúcar en la sangre. Sin embargo, este péptido tiene una semivida corta y se elimina rápidamente del cuerpo.

Para que los tratamientos duren más tiempo, los científicos han fusionado previamente GLP1 con microesferas sintéticas y biomoléculas como anticuerpos, haciéndolos activos durante entre dos a tres días en ratones y hasta una semana en humanos. A pesar de esta mejora, muchos de los tratamientos no incluyen un mecanismo para controlar la velocidad de liberación del péptido, haciendo que la eficacia del tratamiento se estabilice después de un uso prolongado.

Ahora, investigadores de Duke han creado una tecnología que fusiona GLP1 con un polipéptido similar a la elastina (ELP, por sus siglas en inglés) sensible al calor en una solución que se puede inyectar en la piel con una aguja estándar. Una vez en el cuerpo, la solución reacciona con el calor del organismo para formar un depósito biodegradable similar al gel que libera lentamente el fármaco a medida que se disuelve. En experimentos con animales, la terapia resultante proporcionó un control de glucosa hasta tres veces más largo que los tratamientos que actualmente están en el mercado.

"Aunque hemos perseguido este método en el pasado, Kelli Luginbuhl, estudiante graduada en mi laboratorio, trabajó sistemáticamente para variar el diseño del biopolímero de dispensación a nivel molecular y encontró un punto justo que maximizó la duración de la entrega del fármaco desde una sola inyección", relata el autor principal del estudio, Ashutosh Chilkoti.

"Al hacerlo, logramos triplicar la duración de este fármaco de acción corta para la diabetes tipo 2, superando a otros diseños competidores", agrega.

Con base en su trabajo anterior, los investigadores del laboratorio de Chilkoti optimizaron su solución para regular los niveles de glucosa en ratones durante 10 días luego de una sola inyección, frente al estándar de dos a tres días.

En pruebas adicionales, el equipo de investigación encontró que la formulación optimizada mejoró el control de la glucosa en monos rhesus por más de 14 días después de una sola inyección, al tiempo que liberaba el fármaco a una velocidad constante durante el ensayo.

"Lo emocionante en este trabajo fue nuestra capacidad para demostrar que el fármaco podría durar más de dos semanas en primates", asegura la coautora Kelli Luginbuhl, estudiante del laboratorio Chilkoti.

Hallada una causa del trastorno bipolar


Una investigación revela el mal funcionamiento de una proteína en el cerebro en los pacientes de trastorno bipolar que responden al litio

 

Oscilar emocionalmente entre una alegría desbordante y una tristeza tremenda, sin causas aparentes, es una forma de vivir que nadie elegiría conscientemente, pero es el sino de muchas personas que sufren de trastorno bipolar. Tienen grandes cambios en su estado de ánimo que superan con mucho los altibajos normales y que pueden tener graves consecuencias. El diagnóstico es difícil en su primera etapa, aunque existen tratamientos.


El problema con esta enfermedad mental, que antes se conocía como trastorno maníaco depresivo y que se estima que sufre en algún grado una de cada 100 personas adultas, es que se sabe muy poco sobre sus causas moleculares, lo que impide establecer diagnósticos y terapias más específicos.


Sin embargo, un tercio de los pacientes aproximadamente responden al tratamiento con litio, un elemento químico que es el metal sólido más ligero y es tanto un espesante de grasas lubricantes y un componente de la cerámica como un antidepresivo.


Aunque con efectos secundarios, en el trastorno bipolar funciona, pero nadie sabía por qué hasta ahora. Unos investigadores se propusieron resolver el misterio para conocer la causa de la enfermedad y poder desarrollar tratamientos mejores. Aunque no han descartado que en el trastorno pueda jugar un papel la herencia, como se sospechaba, en su origen no se ha hallado directamente un defecto genético. Es una causa fisiológica, concretamente el mal funcionamiento del producto de un gen, una molécula (la proteína CRMP2) que es crítica en la regulación de las redes neuronales en el cerebro.


Por el camino que sigue el litio en el cerebro para evitar la montaña rusa de las emociones se preguntaron los científicos del instituto médico Sanford Burnham Prevys (SBP), en California, en colaboración con la Universidad de Harvard y otras instituciones. “El enfoque del abrelatas molecular –utilizar un medicamento que funciona sin que se sepa exactamente por qué- nos permite examinar y comprender la patogénesis del trastorno bipolar”, explica Evan Snyder, que ha dirigido el estudio, publicado en la revista Proceedings de la Academia de Ciencias de Estados Unidos (PNAS).


El método se basó en neuronas obtenidas de células madre creadas en laboratorio a partir de células adultas, un avance que data de 2006 y mereció el premio Nobel en 2012. Las células adultas procedían de pacientes que respondían o no respondían al litio. En los primeros la actividad de la proteína en las neuronas “artificiales” era mucho más baja que en los segundos y al administrarles litio esta actividad, que repercute en la morfología de las neuronas, se normalizó. Esta observación luego se confirmó en muestras del cerebro de pacientes fallecidos, en modelos animales y en la observación de neuronas vivas, informa el instituto.


Otra pista de cómo actúa el litio en el trastorno bipolar la da el mayor estudio realizado hasta la fecha con resonancia magnética de las diferencias perceptibles en el cerebro entre pacientes con trastorno bipolar y personas sanas. Se han observado claras y consistentes alteraciones en algunas regiones que controlan la inhibición y la emoción.
Se escanearon los cerebros de 2.447 adultos con trastorno bipolar y 4.056 personas sin la enfermedad y se observó menos sustancia gris en los primeros, especialmente en las regiones frontal y temporal. Este déficit es especialmente notable en los pacientes con un historial psicótico. La terapia de litio se asocia con una menor disminución de la materia gris en estas áreas, lo que sugiere que la medicación actúa protegiendo el cerebro frente a la degeneración. El estudio, de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, se publica en Molecular Psychiatry.


Los científicos creen que con estos enfoques se pueden investigar otras enfermedades mentales, como la depresión y la esquizofrenia, que necesitan mejores tratamientos que los disponibles actualmente.

Diez curiosidades de la saliva que seguro te sorprenderán

La saliva ejerce muchas más funciones que la de simplemente mantener la boca lubricada e incluso tiene aplicaciones comerciales

Durante toda su vida, una persona puede llegar a segregar casi 44 toneladas de saliva, sobre todo de día y en menor medida de noche. Este dato puede dar una idea de la importancia de este compuesto de nuestro cuerpo, que es en un 99% agua pero que contiene otro 1% de sustancias muy diversas y que realizan distintas funciones, algunas de ellas vitales para nuestro organismo. A continuación te explicamos diez curiosidades sobre tu saliva que seguro te sorprenderán.


1. Segregamos más de un litro de saliva diaria


En efecto, lo normal es que una persona adulta segregue e ntre uno y medio y dos litros de saliva cada día, en su mayor parte durante el día y en respuesta a estímulos como el hambre pero también el deseo sexual o el estrés. Buena parte de esta saliva se revierte al interior del sistema digestivo donde será reciclada, pero otra parte se pierde por evaporación.


2. Es la primera barrera de defensa del cuerpo contra las infecciones


La saliva es muy rica en compuestos con funciones antibacterianas y antifúngicas que eliminan muchos de los microbios que entran en nuestra boca cuando practicamos el sexo oral, con el alimento o simplemente cuando nos llevamos los dedos inconscientemente a la boca.


La estaterina es una proteína presente en la saliva con propiedades antibacterianas y antifúngicas; la transferrina y la lactoferrina son otras dos proteínas, en este caso anticuerpos o inmunoglobulinas, con funciones protectoras. Además, la lisozima y la muramidasa son dos enzimas con unas potente actividad antibacteriana. Finalmente el tiocianato o sulfocianuro también es un potente antibacteriano.


3. Regula el pH de la boca


La saliva tiene un pH alcalino que evita oxidaciones y corrosiones de los dientes. Y esto se logra gracias a la presencia de bicarbonato sódico, que hace de regulador y evita que aumente la acidez.


4. Protege a las piezas bucales de la corrosión


Los bucales no sufren la corrosión a la que normalmente estarían expuestas piezas de su tipo -con capas minerales y a la intemperie- gracias la la saliva, que al lubricarlas hace de protector físico. Pero además su riqueza en ión calcio evita que este elemento se pierda por disolución de las piezas bucales. Adicionalmente, el pH básico no permite la actuación de las bacterias de la caries.


5. Posee las encimas capaces de digerir los alimentos


La presencia de enzimas como la ptialina, que es una amilasa, es decir que hidroliza el almidón para conseguir glucosa, facilitan la digestión previa de los hidratos de carbono. También la sacarosa es hidrolizada por la saliva y convertida en fructosa y glucosa. La lipasa, por su parte, es una enzima que comienza la digestión de las grasas en la boca de modo que facilita su digestión al liberar los ácidos grasos del ancla de la glicerina.


Estas enzimas, que viajan con el alimento a través del tubo digestivo, pueden facilitar el paso de algunas sustancias al torrente sanguíneo antes que actúen los ácidos gástricos, que seguramente las degradarán. Tal es el caso de una parte del azúcar o de algunos ácidos grasos de cadena corta.


6. Contiene un opiáceo seis veces más potente que la morfina


En 2006 investigadores del Instituto Pasteur de París descubrieron que la saliva contenía un analgésico opiáceo seis veces más potente que la morfina y que se conoce como opiorfina. Se le relaciona con la inhibición del dolor al masticar alimentos que puedan ser duros, pero también con la sensación de placer que se produce al comer e incluso se ha postulado para tratar depresiones.


7. Sirve de control del equilibrio hídrico del cuerpo


La saliva es 99% agua y por lo tanto este elemento es muy necesario para conformarla, por lo que cuando desciende la proporción de agua en ella, que es lo mismo que decir que aumenta la concentración del resto de elementos, determinados sensores de la boca los detectan, inhiben la salivación y envían una señal de sed al cerebro para que nos rehidratemos.


8. Es fundamental para el sentido del gusto


Entre las innumerables sustancias que conforman la saliva existen algunos receptores químicos y eléctricos -iónicos- que se encargan de activar las papilas gustativas de la lengua de modo que demos respuesta cerebral a las sensaciones que nos producen los alimentos. Esta respuesta es lo que llamamos sabor y podríamos decir que la lengua es un conductor electroquímico del sabor.


Si probamos a secarnos la lengua y luego ingerimos un alimento sabroso, veremos que notamos mucho menos su sabor. A este respecto, en determinadas culturas se utilizan las hojas y las inflorescencias de la planta Acemella olerácea - botón de sechuan- como aperitivo antes de comer por su acción analgésica y salivante, que aumenta el sabor de la comida.


9. Funciona como un afrodisíaco selectivo


Los besos entre personas -con lengua- poseen una función de intercambio de salivas que produce una comunicación hormonal entre los dos sujetos, de modo que las hormonas de una de las personas pueden actuar como afrodisíaco para la otra y viceversa. También puede provocar el efecto opuesto, es decir el rechazo, que puede darse por motivos como la cercanía genética entre los individuos, aunque no lo sepan, y que se identifique por determinados receptores químicos.


10. Se usa para restaurar cuadros y muebles antiguos


No es broma; es un viejo truco de los restauradores de obras antiguas usar su propia saliva para limpiar cuadros, dada su riqueza enzimática, que ayuda a degradar impurezas. De todos modos es un proceso laborioso que requiere pericia y mucho cuidado. Normalmente los profesionales utilizan saliva sintética, que se vende en tiendas especializadas.

Gobiernos de AL incluyen productos nocivos en las canastas alimentarias

Las empresas del sector siguen reacias a colaborar en el tema del sobrepeso: Cepal


A pesar de que las empresas de alimentos siguen reacias a colaborar en los temas para erradicar el sobrepeso y la obesidad, hoy están más conscientes y tienen un mayor compromiso para atender ese problema, manifestó ayer la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena Ibarra.

Sin embargo, advirtió, en países de la región los gobiernos están incluyendo en sus listas de canastas básicas de alimentos productos con sustancias que perjudican la salud, como la fructosa.

"En la parte del sector privado hay cierta resistencia a colaborar en temas de etiquetado e impuestos, como ocurrió en Chile, pero es parte de la concientización de la sociedad". Hay que avanzar en la eliminación de la obesidad y el sobrepeso, asuntos que en países como México y Chile alcanzan tasas superiores a 70 por ciento de la población, aseguró Bárcena Ibarra.

Señaló que las grandes empresas "están más conscientes y con mayor compromiso para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. Hay mayor concientización". No obstante, apuntó que falta información al consumidor, lo cual sólo se logrará mediante un etiquetado "visible y desagregado" en los productos procesados.

La Cepal presentó el estudio El costo de la doble carga de la malnutrición, aplicado en Ecuador, Chile y México. La base de ese análisis será repetido en los demás países de América Latina y el Caribe.

El estudio de la Cepal indica que los gobiernos pueden ayudar a eliminar la doble carga de la malnutrición, es decir, la suma de los costos económicos de la desnutrición más la obesidad y el sobrepeso. Con base en cifras a 2014, el análisis no refleja los resultados de las políticas públicas emprendidas por países como México relacionadas con el aumento al impuesto a las bebidas azucaradas ni las vinculadas con el etiquetado en los productos procesados.

En el caso de México, la repercusión económica de la carga doble de la malnutrición alcanzó en 2014 el equivalente a 2.3 por ciento del producto interno bruto, poco más de 28 mil 800 millones de dólares. La proyección de la Cepal es que hacia 2078 el costo anual será de 13 mil millones de dólares.

La comisión afirma en el reporte que los gobiernos pueden ayudar mediante políticas claras e incentivos para garantizar un etiquetado fiable, programas de actividad física y planes comunitarios de educación nutricional. Pero existe la preocupación, dijo Bárcena Ibarra, de que "se han agregado a las canastas básicas de la región muchos alimentos, como jarabe de fructosa, que es un ingrediente muy perjudicial para la salud".

La Cepal apuntó que la industria alimentaria desempeña un papel importante en el sobrepeso. "Tiene la oportunidad de garantizar la producción, disponibilidad y accesibilidad a productos más sanos".

Agregó que el sector privado puede "sensibilizar a los clientes" sobre las opciones de alimentos saludables, mediante la entrega de información nutricional "clara y confiable", para que se puedan tomar decisiones de consumo responsables en la dieta.

Publicado enSociedad
Miércoles, 19 Abril 2017 07:10

La enfermedad como sistema

La enfermedad como sistema

“No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública... cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva”. Es una frase de Andrés Carrasco, médico e investigador argentino (fallecido en 2014). Con esta frase comenzó su charla, ahora retomándolo, Damián Verzeñassi, médico y docente de la Universidad de Rosario, Argentina.


Carrasco estuvo en la cumbre de la carrera como investigador y académico, llegó incluso a ser presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en su país, pero optó por no servir al poder ni al orden establecido y desde allí empezaron a acosarlo. No comenzó como revolucionario, sencillamente se dio cuenta que los niños, hombres y mujeres a las orillas de los campos de soya transgénica sufrían mucho más enfermedades y muertes por cáncer, abortos espontáneos, bebés con deformaciones de nacimiento. Se puso a investigar y en el Laboratorio de Embriología de la Universidad de Buenos Aires que dirigía, demostró que el glifosato, componente principal del agrotóxico al que es tolerante la soya transgénica de Monsanto, provocaba deformaciones en invertebrados, incluso en dosis bajas, a disoluciones muy altas. Cuando su equipo y él tuvieron suficiente evidencia de la gravedad del veneno, salió a compartir la información con la gente más afectada y a denunciarlo en la prensa. No se lo perdonaron. Fue el único “error” que le pudieron endilgar. No haber publicado primero sus datos en una revista científica arbitrada, que supuestamente les daría validez. La publicación científica con sus datos ocurrió, pero después. Carrasco no podía ni quería esperar, se debía a la gente. En 2015 la Organización Mundial de la Salud, declaró que el glifosato es cancerígeno.


Damián Verzeñassi, médico y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario, Argentina, recogió el ejemplo de Carrasco, así como lo hicieron también otros médicos que ahora se llaman “Médicos de pueblos fumigados” en la Argentina. Igualmente a Damián lo persiguen por hacer bien su trabajo, por conminar a los médicos que se están formando a cumplir un rol social, a ver la salud en la integralidad del sistema socio-económico en que está inmersa.


En noviembre de 2016, Damián estaba invitado a participar en varias actividades en México, pero tuvo que suspender su viaje, porque despidieron a parte de su equipo docente ( a él no pudieron) y le “secuestraron” los miles de archivos de su trabajo, que son una radiografía innegable de los impactos de la siembra de transgénicos en su región. En la conferencia que finalmente pudo dar en la UNAM, comenzó con un panorama de dónde estamos gracias a la devastación ambiental y el impacto en la salud del sistema industrial.


Mientras que las principales causas de muerte a nivel global son enfermedades no trasmisibles –o sea no infecciosas– crece el porcentaje de los habitantes con problemas respiratorios –en ciudades por contaminación y en campo por agrotóxicos- y los millones de muertes prematuras por contaminación aérea. Siete de cada diez mujeres tienen residuos de químicos, principalmente agrotóxicos, en la leche materna. Enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer están entre las primeras causas de muerte (llamadas “no violentas”) en todos los países, y están directamente ligadas al modo de producción y consumo industrial.


No son enfermedades “individuales”, aunque para cada persona o familia que las sufre, es una tragedia personal, que se agrega a otras formas de violencia que sufrimos. Pero son en realidad temas de salud pública, son los impactos de un modelo económico y político que conlleva la devastación ambiental impune, para mantener las ganancias de unas cuantas transnacionales, sean de agronegocios, mineras, petroleras u otras.


Ante esta realidad, Damián Verzeñassi pensó cómo hacer para que los médicos salieran de sus recintos universitarios, que fueran a ver como son de verdad los problemas de la gente y sobre todo, a aprender a trabajar con y para las comunidades. Siendo el responsable del examen final para obtener el título de medicina, organizó el examen en “campamentos sanitarios” en poblaciones de menos de 10.000 habitantes. Allí se trasladan tanto docentes como estudiantes ya al término de su carrera, se instalan en la comunidad durante una semana o más, y caminan preguntando casa por casa qué problemas de salud tienen, en preguntas tanto abiertas como cerradas. También evalúan, con consentimiento parental, a los niños en las escuelas.


Pero no se trata sólo de juntar datos y hacer estadísticas. El desafío es hacer un mapa colectivo con toda la información y devolverla a las familias y a la comunidad, de tal modo que todos y todas, vecinos y docentes, entiendan. Los que allí viven, al ver la frecuencia y patrones de las enfermedades, saben qué las causa, quiénes han estado más expuestos y por qué, etc. Saber que no están solos y poder ver las causas, es una herramienta invaluable para poder actuar y defenderse.


Hace cuatro años que iniciaron y muchos municipios les piden que los campamentos se hagan en sus localidades. Actualmente han realizado 28 campamentos, en 4 provincias, relevando a 96.874 personas.


Se revela entonces algo más: las cuatro provincias en que han trabajado están en uno de los centros de mayor intensidad de siembra de transgénicos, principalmente soya con glifosato. En Argentina, el área de producción agrícola con transgénicos aumentó 50 por ciento, pero en el mismo período, el uso de agrotóxicos aumentó 848 por ciento. Y los datos de los campamentos sanitarios, comprueban lo que señalaba Andrés Carrasco: encontraron una frecuencia de cáncer de casi el doble que la media del resto del país.


Una de las preguntas que le hicieron a Damián en la UNAM fue quiénes se oponían o resistían a estas actividades en la Universidad. Contestó de que antes de que reaccionaran las autoridades de la Universidad de Rosario, seguramente “presionadas” por las trasnacionales de transgénicos para que terminaran los campamentos, los que primero se resistieron fueron los estudiantes, que reclamaban su derecho a hacer examen en un aula, no en el campo ni con la gente común. Y aunque espera que para muchos de esos nuevos médicos la experiencia les haya cambiado la vida, en realidad por ahora son pocos los que han tomado el desafío de seguir haciendo epidemiología popular.


Estando en México, también tuvo oportunidad de reunirse y trabajar con más de un centenar de delegadas y delegados del Movimiento Urbano Popular y de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA), que llegaron de la ciudad de México y varias otras partes a escuchar la experiencia y trasmitir la situación que viven. La devastación ambiental y los impactos en la salud en México son de una vastedad y alcance, que el intercambio apenas comenzó y ya abrió nuevas profundidades. Pero seguirá, tanto con la ANAA, como con la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Red de Evaluación de Social de Tecnologías en América Latina (Red TECLA, quienes lo invitaron).


Junto a los campamentos sanitarios, Damián también inició otro evento que ha ido creciendo y trascendiendo fronteras: los Congresos Socioambientales, que han sido un punto de encuentro nacional y regional de luchas ambientales, sociales y por la salud. Este año, junto con organizaciones nacionales e internacionales, convocan el Encuentro Madre Tierra, una sola salud del 12 al 16 de junio en Rosario, Argentina. Será otro momento de seguir entendiendo lo que nos enferma y construyendo salud para la resistencia.

18 abril 2017 0

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EEUU: Administración de Fármacos y Alimentos prohíbe uso de Crema Dental por elemento altamente peligroso

La sustancia química triclosán, la cual ha sido prohibida en los jabones antibacterianos por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos, podría hallarse en la pasta dental.


Según estudios científicos vinculan al “triclosán”, componente de ese jabón, con la alteración hormonal e inmunológica y problemas reproductivos.


Los estudios determinaron que podría hallarse en la pasta dentífrica Colgate Total, una de las marcas comerciales más vendidas, la cual es promocionada como la indicada para combatir la gingivitis y la placa.


Mae Wu, funcionario del Consejo de Defensa de Recursos Naturales, dijo: "Estamos muy preocupados por las personas que se exponen al triclosán en sus bocas cuando se cepillan los dientes"...


Una demanda contra la Administración de Fármacos y Alimentos de EEUU (FDA), derivó en la prohibición de los jabones antibacterianos.


Wu explicó que los fabricantes de jabón antibacteriano no pudieron demostrar que los productos eran seguros, o más efectivos que el jabón normal. La FDA prohibió esencialmente 19 ingredientes antibacterianos activos, incluyendo el más común, el triclosán.

La prohibición del triclosán sólo se aplica al jabón antibacteriano


Pero la prohibición del triclosán sólo se aplica al jabón antibacteriano y no a otros productos donde puede encontrarse.
"La ley requiere que cualquier producto químico que se utiliza en este tipo de productos sea seguro y efectivo", indicó Wu.
A pesar de las preocupaciones del Consejo de Defensa de Recursos Naturales, la FDA dijo que Colgate Total "ha demostrado ser eficaz en la reducción de la placa y la gingivitis. Con base a la evidencia científica, el balance de beneficios y riesgos ha demostrado ser favorable para este producto".


Sin embargo, Wu apunta a las crecientes preocupaciones de seguridad en torno al triclosán en los casi 20 años desde que se aprobó la pasta de dientes Colgate Total.

 

Por: Agencias | Domingo, 12/02/2017 09:21 PM
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Fuente:http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2014/08/27/triclosan-en-la-pasta-de-dientes.aspx

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