El tratamiento contra el cáncer que sustituirá a la quimioterapia

La inmunoterapia es ya una realidad para algunos tumores. En otros se avanza para reemplazar a técnicas más agresivas, pero todavía tendrán que convivir con las más modernas durante años


Hace más de un siglo, el cirujano neoyorquino William Coley observó que los tumores con alguna infección tendían a remitir. Las bacterias o los virus en la zona donde las células se estaban multiplicando descontroladamente alertaban al sistema inmunitario, que hasta entonces no se había dado cuenta de la anomalía que estaba ocurriendo. Los científicos creen que es muy posible que nuestras defensas frenen muchos tumores antes de que sean detectables; lo que conocemos como cáncer serían aquellos casos en los que las células malignas han burlado a nuestro sistema inmunitario y han conseguido propagarse escondidas de él por varios mecanismos.


Coley experimentó con esta idea inoculando estreptococos a los tumores para avisar a las defensas del cuerpo. Lo hizo con algún éxito, pero sobre todo con fracasos, ya que la toxicidad de la bacteria provocaba más problemas que soluciones. La investigación contra el cáncer tomó otros fueros. Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia, que intoxica a las células para matarlas, o la radioterapia, que hace algo parecido, pero de forma más focalizada.


Los efectos secundarios y la carencia de una solución definitiva contra el cáncer provocó que la idea de estimular al sistema inmunitario, que siempre anduvo latente, volviera a cobrar fuerza hace unos años. Los avances que se hicieron en investigación básica le valieron a la inmunoterapia el reconocimiento de hallazgo científico de 2013, según la prestigiosa revista Science. Desde entonces, el campo no hay hecho más que progresar. Solo un 1% de los estudios presentados en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se basaban en esta técnica hace tres ediciones; la cifra subió al 10% en la siguiente y fueron una cuarta parte de los trabajos los que hablaban de inmunoterapia en el último congreso.


Este crecimiento exponencial da pistas de por dónde va la investigación contra el cáncer. Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano hasta el punto de que estos tratamientos oncológicos han sido uno de los temas estrella en el Congreso Internacional de Inmunología que se ha celebrado la pasada semana en Melbourne.


Aunque para muchos tipos de cáncer los tratamientos inmunológicos son todavía muy experimentales, esta técnica es una realidad relativamente asentada para otros. Un ejemplo viviente es Susanne Harris, que hace nueve años sufrió un extraño melanoma que se resistía a desaparecer con las terapias convencionales. En 2013 se enroló en lo que entonces era un ensayo. Tenía que ir cada tres semanas desde Melbourne, donde vive con su marido, hasta Sidney para que durante media hora le inyectasen un fármaco denominado Keytruda. En menos de dos meses el tumor ya estaba remitiendo Después de 12 casi no se podía ver. En noviembre hará un año que dejó de recibir tratamiento y el tumor ha desaparecido, tal y como mostró hace un par de semanas el último escáner, que vino a refrendar todos los anteriores. “Todo sin el más mínimo efecto secundario”, relata emocionada.


Su caso aislado podría ser anecdótico o fruto de la casualidad, pero es uno de los cientos que engrosan la evidencia de la efectividad de este tratamiento. Aunque las pruebas de que puede funcionar son robustas, también lo son las de su tremenda selectividad. Solo surte efecto en alrededor de un 24% de los enfermos. Jonathan Cebon, director del Insituto de Investigación del Cáncer Olivia Newton-John —que ha participado en el experimento que salvó la vida de Harris—, reconoce que uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos.


En el caso del melanoma, sin embargo, es especialmente esperanzadora. Se ha beneficiado del poco éxito que la quimio y la radioterapia tienen contra este tipo de cáncer. Media docena de tratamientos han sido ya aprobados por la FDA americana. Cebon asegura que combinándolos la efectividad alcanza el 80%. “Pero son cifras que están en constante movimiento en función de los avances que se van presentando”, matiza.


Aunque todos los tratamientos con inmunoterapia se basan en ayudar a las propias defensas del cuerpo a localizar y erradicar el cáncer, hay varios mecanismos de acción. En el caso de la Keytruda se basa en neutralizar una proteína de la superficie de las células cancerígenas conocida como PD1, que hace que los linfocitos no luchen contra ellas. Buena parte de la investigación oncológica pasa por neutralizarlos para que el organismo pueda acabar con los tumores.


Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, ya sea del propio tumor o de fuera de él, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos y, finalmente, implantarlos de nuevo en el enfermo. Es un método algo más experimental que el anterior; los científicos investigan cómo manipular estas células para hacerlas más efectivas contra los tumores.


Una tercera vía de inmunoterapia contra el cáncer son las vacunas. Pero no las preventivas, como las que se usan para frenar al sarampión o a la gripe, sino terapéuticas, cuando el paciente ya tiene la enfermedad o incluso cuando la ha superado. El objetivo es avisar al sistema inmunitario, que por alguna razón no se ha percatado de la existencia del cáncer, de que está ahí. Para ello se suelen extraer células cancerosas que se manipulan para que las defensas puedan dar una respuesta correcta al tumor. La primera vacuna de este tipo se aprobó en Estados Unidos en 2010 y se usa para algunos tipos de cáncer de próstata que se han diseminado.


Pero como el cáncer no es una sola enfermedad, sino un paraguas que engloba a muchos procesos, es complicado hallar una sola vacuna que pueda frenar o tratar el avance de todos los tipos de tumores. Cada uno requiere investigaciones específicas, que toman en consideración cómo se propagan las células, sus características, su estadío...


Las vacunas pueden funcionar deteniendo la proliferación de células cancerosas, reduciendo el tumor, eliminando las que no han conseguido ser erradicadas con otros tratamientos o evitando que reaparezca. Esto último está tratando de conseguirlo con el cáncer de próstata Jay A. Berzofsky, director de la sección de inmunogenética y vacunas del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Los resultados de las primeras fases de su investigación, que ha presentado en el Congreso Internacional de Inmunología de Melbourne, han mostrado una evolución positiva en un 75% de los pacientes. Se trata, sin embargo, de un estadío muy prematuro, en el que todavía no se ha comparado la efectividad con un grupo de control que esté bajo un tratamiento placebo.


La ventaja que tiene el cáncer de próstata para investigar vacunas en él es que hay un marcador biológico que indica su evolución, el PSA. Lo que ha hecho el equipo de Berzofsky es inocular la vacuna tras eliminar el tumor y observar los niveles de esta sustancia. En tres cuartas partes de los pacientes los niveles redujeron su crecimiento tras la administración de la inmunización, lo que da pistas de su posible efectividad. “De tener éxito, esta misma vacuna podría ser también efectiva contra un tipo de cáncer de mama, lo que sucede es que es más difícil experimentar con él”, relata el investigador.


Pero lo cierto es que el camino que queda por delante es largo. En el escenario más optimista, Cebon calcula que en 10 años la inmunoterapia podrá sustituir a los tratamientos más agresivos en varios tipos de cánceres como próstata, melanoma, estómago y mama. Pero la opinión de la mayoría de la comunidad científica es que incluso en aquellos para los que sea efectiva, tendrá que combinarse a menudo con cirugía, radio y quimioterapia, según señala Robert G. Ramsay, del Instituto de Cáncer Peter MacCallum de Melbourne.


La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata. Los fármacos son tan nuevos que todavía se está observando a los pacientes que se han beneficiado de ellos para comprobar si los tumores reaparecen. Laurie H. Glimcher, presidenta del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston, es razonablemente optimista: “Esperamos que estos tratamientos eviten que nuestros hijos y nuestros nietos mueran de cáncer. En el futuro será una enfermedad crónica, y no mortal, como ya sucedió con el VIH”.

“Adicción a las drogas, enfermedad cerebral crónica, pero tratable”

Los adictos a las drogas pierden la capacidad de la determinación personal, se vuelven literalmente esclavos de esas sustancias, afirmó Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés), de los Institutos Nacionales de la Salud en Estados Unidos.

La adicción, enfermedad del cerebro, está muy estigmatizada en la sociedad, porque se cree que los adictos consumen estupefacientes porque así lo deciden, porque les produce placer y tienen una tendencia hedonista, pero no es así, sostuvo Volkow.

Pionera en el uso de imagen cerebral a través de tomografía de positrones para investigar el efecto tóxico y propiedades adictivas del abuso de drogas, añadió que desde hace varios años se creía –aún es una idea generalizada– que los adictos tienen una falla moral y falta de fuerza de voluntad.

"Una persona que se inicia en el consumo de una droga lo hace porque ésta es reforzadora. Las drogas tienen la capacidad de activar los sistemas reforzadores en el cerebro. La mayoría de las de abuso produce sensaciones intensas de placer. Esa experiencia inicial de euforia va seguida de otros efectos, que difieren según lo que se consuma", explicó en la conferencia ¿Qué sabemos de la adicción?, que ofreció en la Reunión General de la Academia Mexicana de Ciencias, Ciencia y Humanismo II.

Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína, el high o euforia es seguido de sentimientos de poder, autoconfianza y mayor energía. Por el contrario, el uso de opiáceos, como la heroína, es seguido de sentimientos de relajamiento y satisfacción.

Lo que hacen todas las drogas que producen adicción es aumentar la dopamina y activar el núcleo accumbens, al cual se atribuye una función importante en el placer, incluyendo la risa y la recompensa, así como el miedo, la agresión, la adicción y el efecto placebo.

Con el tiempo, el continuo consumo de drogas hace que las actividades placenteras lo sean menos: “Un adicto consume drogas no por tener placer, sino para tratar de no sentirse tan mal, de sentirse ‘normal’.

"Hemos demostrado que los cocaínomanos tienen una respuesta muy atenuada a reforzadores como la comida, el sexo y el dinero; sufren una disminución total de la sensibilidad del sistema límbico. El cerebro necesita de esos reforzadores, porque son los que motivan a hacer cosas."

Un adicto que tiene este sistema totalmente atenuado ha aprendido que ni sus amigos, trabajo y dinero lo motivan; sin embargo, sabe que las drogas, aun cuando no le causan el mismo placer, pueden activar ese sistema, lo cual es una de las razones de la recaída.

"Sin embargo, las drogas manipulan muchas más cosas que el sistema reforzador; también afectan la corteza frontal, que nos permite hacer juicios, tener los procesos ejecutivos del cerebro, como analizar una situación para tomar decisiones."

Todas las drogas de abuso, directa o indirectamente, atacan el sistema de gratificación del cerebro inundando el circuito con dopamina, neurotransmisor que está en regiones que regulan el movimiento, las emociones, la cognición, la motivación y los sentimientos de placer. La sobrestimulación de ese sistema, que recompensa los comportamientos naturales, produce los efectos de euforia que buscan las personas que abusan de las drogas y les enseña a repetir este comportamiento, señaló la científica.

Gratificación

El cerebro, precisó Volkow, está diseñado para asegurar que repitamos las actividades que sostienen la vida, al asociarlas con el placer o con una recompensa o gratificación. Cada vez que este circuito se activa, el cerebro nota que pasa algo importante que debe recordar y nos enseña que debemos repetirlo una y otra vez, sin pensarlo. Debido a que las drogas de abuso estimulan el mismo circuito, aprendemos a abusar de ellas de la misma manera.

A pesar de estos avances, todavía hay mucha gente que no comprende por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas, ni cómo éstas cambian al cerebro para fomentar el abuso compulsivo de ellas, señaló.

Sin embargo, gracias a los avances científicos se puede decir que la adicción es una enfermedad tratable. De acuerdo con el NIDA, ésta se define como un padecimiento crónico del cerebro con recaídas, caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de drogas, a pesar de las consecuencias nocivas. Las drogas cambian a este órgano: modifican su estructura y su funcionamiento.

Publicado enSociedad
Jueves, 18 Agosto 2016 06:16

“El amor es el mellizo del dolor”

“El amor es el mellizo del dolor”

El reconocido psicoanalista argentino radicado en París relata en diálogo con Página/12 su relación con Lacan, de quien fue discípulo y traductor al español. También se explaya sobre la función del psicoanalista y los pacientes. El amor y su dualidad en los hombres y en las mujeres.

 


A los 28 años, el doctor Juan David Nasio (1942) obtuvo una beca de la Embajada de Francia en la Argentina para estudiar en la escuela de Jacques Lacan en París. Había un “pequeño” problema: el joven psiquiatra y psicoanalista y su mujer, que era enfermera, no sabían pronunciar ni siquiera “bonjour”. Pero el doctor Nasio quería tener la oportunidad de su vida y no estaba dispuesto a dejar pasar el tren del futuro. En aquellos tiempos (década del ‘60), la obra de Lacan todavía no estaba traducida al español. Nasio, que estudiaba marxismo para criticar a Melanie Klein, solía frecuentar la esquina de Talcahuano y Tucumán, donde se vendían los libros del agente literario Guillermo Schavelzon. Gracias a un amigo suyo –que sí sabía francés–, le llegó a sus manos un ejemplar de Para leer Marx, de Louis Althusser, quien citaba a un psicoanalista: Jacques Lacan. Y pensó: “Hay un autor marxista que cita a este psicoanalista. Yo, que quiero criticar a Melanie Klein, voy a investigar quién es este señor”. Cuando fue una tarde “al zaguán de Schavelzon”, le preguntó: “¿No hay nada de este Lacan? ¿Cómo hago para comprar sus libros?”. El agente literario le mencionó que había un artículo en la revista Cahiers pour l’Analyse. Así nació su interés y su conocimiento por Lacan. Con los años, Juan David Nasio revisaría nada menos que la traducción de parte de la obra de Lacan al español. Pero eso también tiene su historia.


El 1º de septiembre de 1969 Nasio y su mujer llegaron a París. Durante cuatro meses estudiaron el francés con la rigurosidad que imponía la situación: nueve horas por día. En diciembre de ese año, cuando ya se defendía con el idioma, se animó a pedirle una cita a Lacan y éste se la concedió. Fue el comienzo de una relación que perduraría en el tiempo. Nasio presenció los históricos seminarios, sentado siempre en la primera fila de un recinto donde no cabía ni un alfiler: siempre estaba repleto por una multitud de ochocientos asistentes dispuestos a escuchar a uno de los dos nombres esenciales en la historia del psicoanálisis.


Un día, el propio Lacan se comunicó con Nasio. Le consultó si conocía un libro. “No, pero está escrito: La lectura estructuralista de Freud, en español”, le contestó. Lacan, enfurecido, le comentó que esos eran sus escritos y que los habían traducido mal. “Es innoble, no acepto una cosa así. Estoy muy enojado. Y debe haber muchos errores adentro. ¿Usted puede mirarlos?”, lo desafió. Sin dudar, Nasio le dijo que sí. Al día siguiente, le señaló: “Hay muchos errores por página. El que se encargó de este trabajo es un gran traductor y poeta, pero él creyó que usted es un poeta. No lo ha traducido como un científico ni como un psicoanalista teórico. Hay siete u ocho errores por página”. Lacan le propuso encargarse de corregirlo. El joven psiquiatra y psicoanalista aceptó bajo tres condiciones: “Primero, que si tengo dudas pueda venir a preguntarle y me ayude. Segundo, yo quiero que mi nombre aparezca con el suyo: quiero que si hay correcciones usted dé mi aval. Y tercero: yo tengo una beca, no trabajo y me gustaría saber si es posible que el editor me pague por este trabajo”. Así fue como Juan David Nasio llegó a convertirse en el traductor de la obra de Jacques Lacan al español y, con los años, continúa siendo uno de los más respetados psicoanalistas contemporáneos. “Tuve clases particulares de lujo y, a veces, le llevaba problemas en los textos que no existían para que él me hablara y me explicara. Era una maravilla. Tuve una suerte excepcional”, reconoce en diálogo con Página/12.

–Usted señaló que Lacan tenía sus enojos y suele decirse que era un hombre muy distante. ¿Cómo era con usted en el trato cotidiano?

–Muy cordial, muy correcto. No puedo decir nada malo. Yo lo respetaba mucho. Hubo un momento en que mis colegas me decían: “Andá a analizarte con Lacan”. Y yo no quise.

–¿Por qué?

–Hay que imaginar el ambiente, que era de mucha dependencia de esa figura mayor. Todo el mundo se iba a analizar con Lacan, pero yo ya me había analizado en la Argentina. No necesitaba hacerlo. Pienso que el análisis tiene que nacer porque uno se pregunta cosas sobre sí mismo y porque necesita compartirlas con otro, preguntarle al otro e interrogarse a sí mismo delante del otro. Yo no necesitaba eso. Entonces, no me analicé con él, pero sí hice supervisión. Con Lacan supervisé seis años todos los lunes a las 11 de la mañana. Yo quería esa distancia y él también. Por una cosa que escribí una vez, él llegó a decir que no estaba de acuerdo “con un amigo”. Me sentí muy tocado. Y para él también era muy importante que yo no me dedicara a ser uno más en el gran número de personas que estaban como discípulos. Yo era un discípulo de Lacan, pero no era dependiente ni un fanático suyo.

–Además, ya habían creado una relación distinta de analizante-analizado...

–Exacto. Había una relación. Nos hemos visto en la casa de campo y habremos cenado cuatro veces solos. Es impresionante haber cenado a solas con Lacan, uno al lado del otro con los papeles encima. A mí me elegía la comida, yo no lo hacía. El hacía los pedidos al mozo en francés.

–¿Cuál es, según su visión, la importancia de Lacan en el psicoanálisis moderno?

–Lacan ha sido una revolución de la obra freudiana. Y muchos psicoanalistas argentinos y no argentinos no estarían donde están si no fuera por él. Yo no estaría aquí si no fuera por él, por ejemplo. El ha sido un gran maestro. No fue el único, pero fue un gran maestro. Hay que tener una idea simple y clara del movimiento planetario del psicoanálisis. Primero, estuvo muy fuerte en Viena, y luego fue a Berlín, que llegó a ser una escuela muy importante. Todos los psicoanalistas estaban en Berlín en el 30. Era una maravilla. Además, ahí se analizó Angel Garma con Theodor Reik. Garma pasó por Berlín y cuando fue a París lo convencieron de que fuera a la Argentina porque estaba la guerra en España. El, que ya conocía este país porque había venido con sus padres, viajó nuevamente y fundó el psicoanálisis argentino. Entonces, primero estuvo Viena, luego Berlín. Cuando llegó la guerra, la mayoría de los psicoanalistas eran judíos, tuvieron que escaparse de Berlín y se fueron a Nueva York. En el 40 y pico el psicoanálisis era Estados Unidos. Allí había unas escuelas maravillosas, muy criticadas por Lacan, pero había gente con mucha reflexión. Muchos de los autores se fueron a desarrollar a Estados Unidos en los 50. Luego, se desplazó el movimiento y hubo otra escuela muy importante como Londres, con Melanie Klein. Londres tomó una fuerza muy grande e influenció a los psicoanalistas argentinos porque en ese momento el mundo psicoanalítico argentino era kleiniano. Eran buenísimos teóricos y han hecho mucho para que hoy estemos acá y ustedes me entrevisten.

–Usted nombró distintas ciudades, pero hay dos que fueron determinantes en su vida, como Buenos Aires y París. Se suele decir que son las ciudades psicoanalíticas por excelencia. ¿Coincide?

–A fines de los 70 y comienzos de los 80, París iba a ser el centro del psicoanálisis mundial. Y para esa época comenzó a desarrollarse el psicoanálisis lacaniano en la Argentina. Mencioné Viena, Berlín, Nueva York, Londres, París y Buenos Aires. Y hoy la Argentina y Francia son los dos países donde el desarrollo del psicoanálisis es el más importante.

–¿A qué atribuye ese fenómeno?

–Hay varios factores. Primero que nada, en la Argentina tenemos una cultura muy europea. Cuando empecé a estudiar iba a una librería francesa de Viamonte y Florida, que ahora no existe más. Y empecé a leer a Althusser y Sartre. Es una maravilla la influencia de Sartre en la Argentina. Los argentinos siempre hemos sido muy abiertos. Con Melanie Klein se comían los libros ingleses y luego nos comíamos los libros franceses. Por eso se creó esta importancia. No sólo la intelectualidad sino también el espíritu nacional argentino eran de gran apertura. Y sobre todo la cultura era muy abierta a lo que pasaba en ese momento en Francia y en Inglaterra.

–¿Cree que la función del psicoanalista debe ser la de un interlocutor de la palabra?

–El psicoanalista no es sólo un interlocutor de la palabra sino que es un interlocutor que tiene la emoción del otro. Yo trabajo mucho con la emoción. La palabra es muy importante porque nombra la emoción, pero hemos puesto tanto el acento sobre la palabra que muchas veces dejamos de lado la importancia de la emoción. El psicoanálisis es ante todo una terapéutica. Freud decía que el psicoanálisis es una teoría, un método de investigación y un tratamiento. Para mí son las tres cosas y pongo el acento en el tratamiento.

–Usted escribió El libro del dolor y del amor, que incluye dos palabras que muchas personas las ven como antagónicas. Sin embargo, también es cierto que hay dolor en el amor. ¿Cómo evalúa desde el psicoanálisis esta dualidad?

–Pienso que el amor es el mellizo del dolor. Es como el hermafrodita, que es hombre y mujer. Yo diría que el dolor y el amor van juntos como el hermafrodita. Son dos componentes en una sola unidad.

–¿Por qué?

–Porque el amor es atarse, es una ilusión que nos ata. Y, a partir del momento en que yo me ato porque creo, ocurre que esta unión no puede ser eterna: algún día voy a perder este objeto al que me ato. Lo pierdo porque muere, porque se quiere ir y me deja, lo pierdo porque yo mismo me enfermo. Esta unión siempre está ligada al dolor de perder. El amor es unir y el dolor es el sentimiento de la desunión. A partir del momento en que alguien ama a su perro, a su mujer o a sí mismo, inclusive, necesariamente va a haber momentos en que va a perder: el perro va a enfermarse, su mujer puede irse con otro o morir. Yo me quiero a mí mismo y hay momentos en que puedo estar mal conmigo porque he hecho un acto que no es acorde y del cual me siento culpable. No lo digo yo sino Freud. Dijo que de todas las cosas que nos hacen sufrir la causa más frecuente de sufrimiento es amar, porque a partir del momento en que amo corro el riesgo –y se va a dar– de perder.

–Usted dijo que en el amor los hombres fracasan por miedosos y las mujeres por eternas soñadoras. ¿Por qué cree eso?

–Me lo enseñaron mis pacientes y lo resumí en esa fórmula. Hay tantas mujeres solas porque los hombres somos miedosos. Una paciente me dijo: “Doctor, ¿qué pasa?, ¿dónde están los hombres?”. Y yo le contesté: “Mire, están los homosexuales, los casados, que usted no quiere”. Ella volvió a preguntarme: “¿Y el resto?”. Entonces, le señalé: “Y... el resto somos miedosos. Usted sueña con la unión y el hombre tiene miedo a la unión”. No quiere sentirse prisionero, tiene horror de la prisión. Es un cobarde. En cambio, las mujeres sueñan.

–¿Por qué el hombre es un cobarde?

–Porque nosotros tenemos el pene. La imagen más hermosa es cuando el futbolista se pone en la barrera cuando un contrario va a patear un tiro libre y con las manos se cubre los genitales. Esa es la imagen del hombre. Por el sexo que tenemos, por la psicología del hombre que somos, nos preocupa cuidar la fuerza. A las mujeres no les importa cuidarla. Les interesa la fuerza, pero en el fondo lo que más les interesa es el amor, ser amadas y el hijo. El hombre dice: “Yo quiero ser el jefe, no quiero perder plata, quiero tener el poder, que se me respete, que no se me humille”. Son todas cuestiones masculinas del poder. Ellas quieren ser amadas, que no las abandonen, que las aprecien. Y, además, el día en que a una mujer la quiera un hombre, va a querer ser la única, la exclusiva reina, que no haya más nadie que ella para ser amada. Y esa diferencia viene, a mi entender, del cuerpo y del deseo, porque el deseo femenino está muy ligado al cuerpo de la mujer. Y el deseo masculino está muy ligado al cuerpo del hombre. Nosotros tenemos un pene y penetramos. Y sentimos placer en penetrar. La mujer tiene placer en ser penetrada, con actividad, no hay ninguna pasividad. Es el placer de venir al otro, llamarlo que venga hacia ella y que entre en ella. Son dos mundos diferentes. No puede haber la misma psicología. Es imposible. Estoy totalmente en desacuerdo con la teoría de los géneros que dice que la diferencia entre el hombre y la mujer es una cuestión cultural. No, no es cultural, es una cuestión física ante todo. Y la psicología y el inconsciente vienen con el cuerpo.

–En relación a mundos diferentes, usted trabajó también en el análisis de niños y adolescentes. ¿La labor del analista es más difícil que en el caso de los adultos o es más bien un mito?

–He hecho una especie de escala: el paciente más difícil es la pareja, porque hay que estar muy atento, no hay que tomar partido, los dos tienen que sentir que el psicoanalista es alguien que les hace bien. En segundo lugar, lo más difícil es el adolescente porque no habla. Como digo: no sabe identificar los sentimientos. Ustedes y yo sabemos cuándo sentimos rabia. Yo siento rabia, sé que es rabia y la nombro. El adolescente siente pero no sabe lo que siente. No identifica la sensación ni el sentimiento. Por eso es que no habla. Después de la pareja y el adolescente, el paciente más difícil es el psicótico; luego, el bebé (porque viene con la mamá) y el niño. Justamente con el chico de cuatro, cinco o seis años hay que estar muy atento. Es muy difícil porque uno tiende a jugar con él. Y no hay que jugar. El juego es un pretexto, pero hay que estar total y permanentemente concentrado en lo que el chico ve como sufrimiento o que hace que esté ahí presente que, por supuesto, está ligado a los padres. Y en la escala de las dificultades está en última instancia el adulto.

–¿Cómo explicaría desde el psicoanálisis que ese pasaje llamado adolescencia es uno de los momentos más creativos y, a la vez, de los más dolorosos?


–Así es. También lo digo en un libro que la adolescencia es una de las etapas más dolorosas de la existencia porque estamos perdidos, no sabemos encontrar el lugar, el camino que nos lleva. Estamos tanteando. Y, al mismo tiempo, es muy creadora, porque es una etapa en la que tenemos muchas veces una energía extraordinaria, maravillosa. Es una etapa con mucho dolor, creativa y es también fraternal porque es en la adolescencia donde aprendemos a tener el compañero, la compañera y a descubrir que para ser nosotros hace falta el otro.


–¿Cómo explica la frase de Lacan: “Hay que desangustiar al paciente pero no desculpabilizarlo”?


–Es complicada esa frase. Hay que hacer que el paciente esté lo mejor posible. Hay que desangustiarlo. Ahora, si “no desculpabilizarlo” quiere decir darle la libertad de que lo que hizo está bien, no: si eso es desculpabilizar no hay que hacerlo. Hay que entender primero que la culpa es una angustia. Y hay que recordar que la angustia es un estado, un sentimiento desagradable frente al anuncio, a la amenaza de un peligro. La culpa es una forma de angustia, la amenaza de que haya un peligro de tratarse mal a uno mismo. El peligro es que uno se trate mal y que diga: “Pero, ¡sos una porquería!, ¿Cómo pudiste hacer eso?”. La culpa es una forma de angustia frente a la crítica del superyó contra el yo.

Las tijeras de ADN, oportunidad maravillosa, pero un riesgo enorme

Berlín.

Hay momentos en la historia de la ciencia que lo cambian todo, como el descubrimiento de los antibióticos o del ADN: uno de ellos llegó hace cuatro años, con Crispr-Cas, popularmente conocido como las "tijeras del ADN", que permite modificar material genético de numerosas maneras.

Nunca una intromisión en la herencia genética había sido tan fácil y el avance de la técnica en los laboratorios es asombroso.

"La humanidad está probablemente ante un cambio dramático", señaló Peter Dabrock, presidente del consejo de ética de Alemania. "Viviremos en un mundo Crispr". Las bacterias del yogur y de las plantas de cultivo podrán hacerse más resistentes y se podrá combatir de forma más barata a los insectos peligrosos.

Pero alerta: "Crispr alberga oportunidades maravillosas, pero también riesgos inmensos".

La "tijera del ADN" comenzó su historia de éxitos en los laboratorios de todo el mundo en 2012. El sistema es un mecanismo ancestral que muchas bacterias utilizan, pero durante mucho tiempo las "zonas Crispr" eran consideradas chatarra inutilizable de la herencia genética.

Por primera vez en 2007 investigadores descubrieron, sin embargo, que se trataba de una herramienta defensiva: una especie de perro rastreador, orden de captura y escalpelo en uno.

Las secuencias Crispr son tramos en la herencia bacterial en los que se insertan fragmentos del genoma de atacantes, como, por ejemplo, virus. Con su ayuda las células son capaces de reconocer a los intrusos cuando vuelven a aparecer, y de cortarlos y eliminarlos a través de la enzima Cas, acoplada al Crispr.

 

Pioneras

 

La microbióloga francesa Emmanuelle Charpentier, que trabaja en el instituto Max Planck de biología infecciosa en Berlín, y la bioquímica estadunidense Jennifer Doudna fueron las responsables del descubrimiento, al utilizar Crispr-Cas9 de forma intencionada para "editar" el genoma, es decir, para cortar, pegar o cambiar el ADN. Su estudio fue publicado el 17 de agosto de 2012 en la revista Science.

Poco después, el bioingeniero Feng Zhang del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) publicó en la misma revista un trabajo sobre las aplicaciones del método. Los dos equipos siguen enfrentados en una dura disputa por la patente.

Muchos investigadores pueden con ello hacer cosas que sólo podían soñar hace años, señaló el presidente del consejo de ética y teólogo Dabrock, de la Universidad de Erlangen-Núremberg.

Holger Puchta, director del instituto botánico del instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT), apunta a una innovación decisiva: los antiguos métodos provocan en la herencia genética muchas mutaciones indeseadas, pero con el Crispr-Cas se reduce considerablemente esa cifra.

Y al contrario de lo que ocurre con los métodos empleados hasta ahora, dichas mutaciones no se detectan en el caso de las plantas, como demostraron algunas especies ya probadas, como trigo resistente al hongo mildiu o un maíz especialmente resistente.

Pero ello ha planteado también una controvertida pregunta: ¿las plantas tratadas con Crispr-Cas se catalogan como organismos modificados genéticamente o como cultivos? "Hay una enorme disputa tras la que se ocultan inmensos intereses financieros, tanto de empresas como de organizaciones comprometidas contra la técnica genética", explicó Dabrock.

En Estados Unidos y Canadá esas plantas no se catalogan como genéticamente modificadas, pero la situación legal en la Unión Europea no está en estos momentos nada clara, criticó Puchta.

La técnica es muy delicada porque un mal uso de ella o el mínimo descuido podría hacer que unos pocos seres vivos modificados genéticamente se extendieran rápidamente, como insectos, alertaron los expertos.

También es real el peligro de que se introduzca casualmente una secuencia en la herencia de otro organismo, con fatales consecuencias. Un investigador estadunidense presentó un constructo de virus en 2014 que provocó cáncer de pulmón a ratones que lo habían inhalado mediante una secuencia Crispr.

Las pioneras Doudna y Charpentier han alertado continuamente de conclusiones precipitadas acríticas y exigieron que el sistema sea primero sometido a una investigación en profundidad, con moderado éxito hasta la fecha.

Manipulaciones potencialmente peligrosas de genes patógenos sólo han sido posibles hasta ahora en laboratorios muy avanzados, destaca Dabrock. "Allí un supervirus sigue estando confinado a una ala de máxima seguridad". Pero con Crispr ello podría cambiar porque la técnica no requiere ninguna dotación demasiado compleja. "Las cuestiones ética y de seguridad más importantes son en estos momentos la protección frente a un uso abusivo de la técnica", señaló.

Sin embargo, los debates giran actualmente en torno a un aspecto más bien simbólico, como es el de las terapias genéticas, apunta Dabrock. "Son cuestionamientos abstractos que no desempeñarán un papel clínico significativo en los próximos años", precisó. Una terapia genética basada en células corporales no sería con Crispr muy distinta a las actuales, aseguró.

Pero la técnica va más allá: el año pasado un equipo de Guangzhou, en China, aseguró que había manipulado decenas de embriones seleccionados de una clínica de fertilidad por medio del Crispr. El cambio genético sólo tuvo éxito en algunas células, pero desató la indignación mundial ante la horrible visión de que la posibilidad de crear personas en el laboratorio estaba más cerca que nunca.

Grandes esperanzas por un lado y el miedo a abrir la caja de Pandora, por otro, pero de lo que nadie duda es de la enorme importancia del descubrimiento, de tal calado que será reconocido algún día con un Nobel, auguran.

 

Catálogo sobre más de 60 mil personas

 

Por otro lado, un enorme catálogo de ADN humano está ayudando a científicos a encontrar diminutas fallas que causan enfermedades, en parte al indicar pistas falsas.

La base de datos, con códigos genéticos de más de 60 mil personas, busca estudiar enfermedades raras que son generalmente causadas por un solo gen defectuoso. La mayoría de esas enfermedades son tan poco comunes que el público en general no ha escuchado de ellas, pero existen miles de esos padecimientos y en total afectan aproximadamente a uno por ciento de los nacimientos.

Mayor precisión a la hora de identificar la causa genética de la enfermedad de una persona provee "un beneficio claro y directo a pacientes", aseguró Daniel MacArthur, del Instituto Broad en Cambridge, Massachusetts, y el Hospital General de Massachusetts en Boston. MacArthur es el autor principal de un análisis publicado el miércoles en la revista Nature.

(Con información de Ap)

Martes, 16 Agosto 2016 07:45

Agroecología y revolución

Segundo Encuentro internacional sobre agroecología y economía campesina - Universidad Autónoma Chapingo

 

Comer o no comer es la cuestión. Comer sano para vivir o comer para morirse. Dime qué comes y te diré quién eres. A lo largo de la historia las grandes hambrunas han provocado rebeliones y revoluciones, masacres y migraciones. El estómago exige comer, y los individuos y las sociedades deben responder a esa exigencia. Aun las grandes reflexiones filosóficas o las virtuosas creaciones abstractas dependen del estómago. En su genial obra El vientre de los filósofos, Michel Onfray mostró la relación ineludible entre el pensamiento filosófico y la comida: Rousseau y los lácteos, Nietzche y las salchichas, Sartre y los crustáceos, Marinetti y la carne de puerco.

 

Hoy seguimos viviendo una batalla culinaria. El choque de civilizaciones es también un choque de gastronomías. Las cocinas tradicionales, producto de un proceso de miles de años de experimentación agrícola y de manejo y preparación de los alimentos y sus combinaciones, deben enfrentar a la comida moderna que buscan imponer las gigantescas corporaciones y sus cadenas de producción, distribución y mercadeo. Cada semana nos lo recuerdan en esta páginas Cristina Barros y Marco Buenrostro en su columna Itacate.


Hoy, la modernidad dominada por el capital corporativo no sólo manda a la tumba a un millón de ciudadanos cada año a través del automóvil (datos de la Organización Mundial de la Salud), sino que enferma y envía al cementerio a decenas de millones mediante la comida convertida en alimentos industrializados, procesados, transportados a largas distancias y preservados mediante artificios químicos o genéticos, cuyos efectos apenas se conocen. Ser moderno es comprar en los supermercados mercancías alimentarias o vegetales y carnes provenientes de enormes factorías donde la vida de plantas y animales son manipulados mediante agroquímicos, hormonas y trucos genómicos (las fábricas masivas de alimentos reproducen los campos de concentración); también es saciar la sed tomando bebidas azucaradas, refrescos, jugos artificiales, líquidos estimulantes, incluyendo las alcohólicas. No serlo es adquirir los alimentos en mercados o tianguis tradicionales, de pequeños productores, confeccionados artesanalmente y traídos de los alrededores o de distancias cercanas.


Los estómagos y aun los paladares de la mayoría de los habitantes del mundo dependen de estas dos opciones contrapuestas. El movimiento agroecológico mundial ofrece hoy una tercera alternativa que parte de los sistemas alimentarios tradicionales y que exige sistemas de producción ecológicamente sanos de alimentos sanos, que no enfermen al planeta ni al ser humano, autosuficiencias locales y regionales, comercio justo y consumo ético y responsable.
Buena parte de los preceptos anteriores fueron discutidos por unos 800 participantes en el segundo Encuentro internacional sobre agroecología y economía campesina, que tuvo lugar hace unos días en la Universidad Autónoma Chapingo para celebrar los 25 años de su departamento de agroecología.


La actividad reunió a investigadores, profesores, estudiantes, organizaciones campesinas, periodistas, movimientos agrarios y ambientalistas. Asistieron además invitados especiales de Brasil, Guatemala, Venezuela, Haití, Colombia e India. La reunión culmina en cierta forma un proceso de más de dos décadas en que la agricultura orgánica en México pasó de 22 mil hectáreas en 1996 a más de 500 mil en 2012, el número de tianguis de alimentos sanos a casi 60 y las cooperativas agroecológicas, mayoritariamente indígenas, se multiplicaron por decenas, especialmente en el centro y sur del país.


El encuentro también lo enmarcaron los impactos desastrosos del sistema alimentario industrial que dejan a México en una situación de emergencia sanitaria con severos problemas de obesidad y sobrepeso, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cánceres, y sin una política pública alimentaria. Como han señalado El Poder del Consumidor y otras organizaciones civiles, los gobiernos neoliberales se niegan a implementar una política que regule de manera rigurosa los alimentos que se ofrecen. Buena parte de los alimentos que se venden masivamente contienen venenos, sustancias peligrosas y hasta cancerígenas, como los colorantes y saborizantes artificiales, sin que quienes lo consumen dispongan de información para tomar decisiones. El etiquetado es tramposo o ilegible (usted requiere de una lupa para leerlo). No hay prácticamente en la oferta moderna de alimentos una gelatina, cereal, yogur, helado, bebida azucarada, golosina que no sea potencialmente dañino. Para colmo, sigue la amenaza aún vigente de la entrada de maíz y soya transgénicos. A la desnutrición de algunos se ha sumado la malnutrición de muchos.


Hoy la toma de conciencia social, ambiental y política, debe ser también una toma de posición alimentaria. En un mundo enfermo y que se enferma con lo que se come o se deja de comer se torna decisivo. La cruenta lucha por la vida es una batalla por alimentos sanos generados en cadenas sanas (producción, transporte y transformación) y bajo el paradigma agroecológico. El cambio viene por el estómago.

 

 

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Viernes, 29 Julio 2016 07:49

Brasil toma la delantera

La herramienta preventiva contra el dengue fue recomendada por la OMS.
 
El plan busca vacunar a unas 500 mil personas de Paraná, un estado que limita con el norte misionero. Es el primer programa público de acción preventiva y masiva contra ese virus en el continente.

 

El estado brasileño de Paraná, que limita con el norte de la provincia de Misiones, lanzó el primer programa público de vacunación contra el dengue en el continente, que busca vacunar a unos 500.000 residentes antes de fin de año.


“El mundo por fin cuenta con una herramienta preventiva contra el dengue que demostró ser eficaz para los brasileños y que además fue recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, afirmó Michele Caputo Neto, ministro de salud de Paraná. El funcionario apuntó que ese estado “cuenta con la infraestructura necesaria y un sistema de vigilancia sanitaria sólido que permite introducir el primer programa de vacunación contra el dengue en las Américas, lo que significará la reducción de la carga de la enfermedad”.


Situado al sur del país, Paraná es el sexto estado con mayor densidad de Brasil con un estimado de 10.500.000 habitantes, de los que el 85 por ciento vive en zonas urbanas. Según se anunció, el programa público se enfocará en quienes viven cerca de los núcleos urbanos, donde el dengue representa una importante carga humana y económica cada año. Adicionalmente, los brasileños podrán acceder a la vacuna contra el dengue en clínicas privadas del interior del país.


“Esta noticia genera un nuevo hito en la lucha por el control del dengue, incorporando por primera vez en las Américas la vacuna como herramienta para llevar adelante la estrategia de gestión integrada para su prevención”, señaló el infectólogo tropicalista de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero Tomás Orduna, quien precisó que según el anuncio del gobernador local, Beto Richa, el programa comenzará a funcionar el 13 de agosto en 30 vacunatorios de Paraná. El especialista señaló que la iniciativa “contribuirá a cumplir uno de los objetivos de la OMS: reducir la morbilidad del dengue en un 25 por ciento y la mortalidad en un 50 por ciento para 2020”. “Estaba faltando la vacuna en el mundo. Recién este año Filipinas dio el puntapié inicial de incorporar la nueva dosis contra el dengue en una iniciativa pública, ahora lo hace el estado de Paraná en Brasil, y eso habilita a pensar en posibles réplicas en otros países de la región”, opinó.


Consultado sobre la situación en la Argentina, el especialista comentó que la vacuna está en proceso de evaluación: “Una vez que la entidad regulatoria (Anmat) la autorice, los ministerios de Salud provinciales y nacionales tendrán que delimitar qué áreas o regiones ameritan programas públicos de vacunación”, apuntó.


Comercializada por el laboratorio Sanofi Pasteur, la dosis ya fue aprobada en Brasil, México, Costa Rica, El Salvador y Filipinas. El dengue representa una amenaza para la salud pública de los brasileños, ya que presenta brotes periódicamente que paralizan los sistemas locales de salud. En 2015, alrededor de 1,6 millones de brasileños resultaron afectados por la enfermedad.

 

 

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Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, madres de la técnica CRISPR.
 
La revolucionaria herramienta CRISPR se empleará contra tumores de pulmón muy agresivos

 

Científicos chinos van a ser los primeros del mundo en inyectar a seres humanos células modificadas genéticamente con la revolucionaria técnica CRISPR, capaz de cortar y pegar múltiples secuencias de ADN de manera rápida y sencilla. El ensayo clínico comenzará en agosto en el mayor hospital de China, perteneciente a la Universidad de Sichuan, con una decena de pacientes de cáncer de pulmón, según ha adelantado la revista Nature.


El científico español que está más cerca de conseguir un premio Nobel sonríe “orgulloso”. En 1993, cuando tenía 30 años, Francis Mojica investigaba cómo podían sobrevivir unos microbios en las salinas de Santa Pola (Alicante). Y, por casualidad, descubrió en su ADN unas extrañas secuencias que se repetían periódicamente. Las bautizó CRISPR y se decidió a estudiarlas, pese a que el Ministerio de Ciencia solía rechazar financiar sus proyectos de investigación. En 2003, llegó el “Eureka”: aquel sistema, capaz de cortar y pegar ADN de manera rápida y eficaz, era una defensa de los microbios para protegerse de los virus.


Otra década después, las investigadoras francesas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna se inspiraron en el descubrimiento de Mojica para desarrollar una tecnología que permite reescribir cualquier genoma con una precisión sin precedentes. La herramienta, avance del año 2015 para la revista Science, ha revolucionado los laboratorios de todo el mundo. El CRISPR ya se ha utilizado, por ejemplo, para revertir diferentes enfermedades genéticas en animales.


El ensayo de China será el primero en seres humanos. Un equipo dirigido por el oncólogo Lu You tratará a una decena de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas con metástasis, vinculados generalmente al tabaquismo. Son personas desahuciadas, cuyos tumores han sobrevivido a la quimioterapia, la radioterapia y otros tratamientos. El grupo de Lu extraerá un tipo de glóbulos blancos, los linfocitos T, de la sangre de los pacientes, para modificarlos con CRISPR en el laboratorio.


Los científicos bloquearán la PD-1, una proteína que en condiciones normales ayuda a impedir que estos glóbulos blancos ataquen a otras células en el cuerpo. Tras multiplicar los linfocitos T mutados, los devolverán a los pacientes. Al inhibir la proteína PD-1, los investigadores creen que aumentará la respuesta inmune contra las células cancerosas, aunque existe el riesgo de que también sean atacadas células normales del organismo. Se trata de un ensayo preliminar para probar que el método es seguro.


Hace un mes, los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU aprobaron otro experimento similar —financiado por el expresidente de Facebook Sean Parker—, pero no se llevará a cabo hasta finales de año. “Siento una alegría y una satisfacción tremendas”, reconoce Francis Mojica, de la Universidad de Alicante, al comprobar que su descubrimiento está a punto de revolucionar la medicina humana.


“Esta técnica es una bendición”, opina el genetista Lluis Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. Su equipo emplea CRISPR para crear modelos animales de enfermedades raras. “Gracias a CRISPR, nuestros ratones llevan exactamente las mismas mutaciones que personas con nombre y apellidos. Podemos reproducir en los animales exactamente lo que vemos en los pacientes”, detalla Montoliu, centrado en el estudio de las alteraciones visuales ligadas al albinismo.


El genetista español lamenta que China haya tomado la delantera en la aplicación de la herramienta. El país asiático también fue el primero en modificar genes de embriones humanos (no viables) y de monos con CRISPR. “La inversión en China es tremenda. El número de grupos que están aplicando allí estas tecnologías es descomunal. Deberíamos empezar a pensar qué estamos haciendo mal para no estar en una posición equivalente”, reflexiona Montoliu. Una de las diferencias es clara: experimentar con monos es casi imposible en la Unión Europea.

 

 

Hallan la clave de la neurodegeneración del Parkinson
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, han descubierto una razón por la que la proteína alfa-sinucleína relacionada con la enfermedad es tóxica para las neuronas en el cerebro.

 

 

MADRID.- La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso en el área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos. Durante su desarrollo se pierden neuronas en la unión entre el cerebro y la médula espinal, el tronco del encéfalo, y, en consecuencia, se deja de producir una sustancia llamada dopamina.

 

Se trata de una enfermedad degenerativa caracterizada por dificultades como temblor, lentitud y en la marcha y el equilibrio que afecta a más de 160.000 personas en España y cerca de 1 millón de personas en Estados Unidos. Los síntomas son causados por la degeneración y la pérdida de neuronas en el cerebro, en particular las que son cruciales para el inicio y la coordinación del movimiento.

 

Hace unos días conocimos que investigadores de la Universidad Northwestern en Chicago (EEUU) habían descubierto una nueva causa de la enfermedad de Parkinson, las mutaciones en un gen llamado TMEM230. Ahora, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, han descubierto una razón importante por la que la proteína alfa-sinucleína relacionada con el Parkinson, un constituyente principal de los cuerpos de Lewy que son el sello patológico de la enfermedad de Parkinson, es tóxica para las neuronas en el cerebro.

 

El descubrimiento, del que se informa en un artículo publicado en la edición digital de Science Translational Medicine, tiene el potencial de conducir a nuevas terapias que podrían retrasar o detener la progresión de la devastadora enfermedad.

 

"Es muy emocionante que hayamos encontrado un mecanismo al que poder dirigirnos para crear nuevos tratamientos para esta enfermedad devastadora", dice el investigador principal, Timothy J. Greenamyre, profesor de Neurología en la Escuela de Medicina de Pitt y director del Instituto Pittsburgh para Enfermedades Neurodegenerativas (PIND, por sus siglas en inglés).

 

El objetivo de PIND es un enfoque integrado e interdisciplinario para estudiar enfermedades neurodegenerativas y sus mecanismos, con el objetivo de transformar la ciencia de vanguardia en nuevas terapias y diagnósticos que beneficien directamente a las personas afectadas por enfermedades neurodegenerativas.

 

Los tratamientos actuales para la enfermedad de Parkinson pueden reducir los síntomas, pero no retardar el inevitable empeoramiento de la patología. Para ralentizar o detener la progresión de la enfermedad, los científicos deben primero determinar por qué y cómo están muriendo las neuronas.

 

Las neuronas que se degeneran contienen grandes cúmulos de una proteína llamada alfa-sinucleína y las personas cuyas células fabrican demasiado alfa-sinucleína o generan una forma mutada de la proteína se encuentran en alto riesgo de desarrollar EP debido a la toxicidad de la proteína, según los investigadores.

 

Los científicos también demostraron que la acumulación de alfa-sinucleína en la EP es tóxica porque interrumpe el funcionamiento normal de las mitocondrias, las pequeñas centrales eléctricas responsables de la generación de energía de una célula.

 

 

Posibles terapias

 

En el nuevo estudio, Greenamyre y su equipo -iderado por los coautores Roberto Di Maio y Paul Barrett, ambos de PIND- utilizaron un modelo de roedor bien establecido de EP para mostrar exactamente cómo la alfa-sinucleína altera la función mitocondrial.

 

De esta forma, encontraron que al unirse a una proteína mitocondrial denominada Tom20, la alfa-sinucleína impidió que la mitocondria funcione de manera óptima, lo que resultó en menor producción de energía y más desechos celulares perjudiciales.

 

En última instancia, esta interacción entre la alfa-sinucleína y Tom20 lleva a la neurodegeneración, explica Greenamyre. Después, los investigadores confirmaron sus hallazgos en animales en el tejido cerebral de personas con enfermedad de Parkinson.

 

Mediante el uso de cultivos celulares, el equipo también encontró dos maneras de prevenir la toxicidad causada por la alfa-sinucleína: la terapia génica que obligó a las neuronas a generar más proteínas Tom20 las protegía de la alfa-sinucleína; y una proteína que fue capaz de evitar que la alfa-sinucleína se pegue a Tom20 impidió los efectos nocivos de la alfa-sinucleína en las mitocondrias.

 

Aunque se necesita más investigación para determinar si estos enfoques podrían ayudar a los pacientes con EP, Greenamyre es optimista de que uno o ambos pueden, en última instancia, convertirse en ensayos clínicos humanos en un esfuerzo por reducir la velocidad o detener el avance de otro modo inevitable de la EP.

 

 

Jueves, 26 Mayo 2016 06:45

Avance del cannabis medicinal

Avance del cannabis medicinal
Es una de las principales naciones productoras de marihuana. Ahora, será legal su cultivo, comercialización y posesión con fines curativos. La ley aclara que no es una legalización sino la regulación para uso de pacientes con enfermedades graves o terminales.
 

 

La Cámara de Representantes de Colombia aprobó un proyecto de ley que reglamenta el uso de la marihuana con fines medicinales y científicos y aclara que no se trata de una legalización sino de su uso para pacientes con enfermedades graves o terminales.

 

A través del proyecto, que por tener diferencias con Senadores ira a conciliación antes de ser promulgado por el presidente Juan Manuel Santos, se aprobó el cultivo, la producción, fabricación, adquisición, importación, exportación, almacenamiento, transporte, comercialización, distribución, uso y posesión del cannabis para fines terapéuticos.

 

Además, regula lo relacionado con los derivados de la marihuana y los productos que la contengan, tales como cremas, pastillas y jarabes, entre otros artículos con los que se tratan diferentes enfermedades.

 

La iniciativa tuvo 84 votos a favor y 4 en contra, y la reglamentación del uso queda a cargo de los ministerios de Salud, Justicia y Agricultura.

 

Por su parte, el autor del proyecto, el senador del Partido Liberal Juan Manuel Galán, expresó su satisfacción por la aprobación de la ley y dijo en su cuenta de Twitter que “hoy ganaron los pacientes”.

 

Colombia es una de las principales naciones productoras de marihuana, como se conoce a los cogollos o flores femeninas del cáñamo, donde se concentran sus propiedades psicoactivas y de esta manera se suma a Chile, Puerto Rico y Uruguay, países latinoamericanos que ya cuentan con una legislación sobre el uso de la marihuana con fines terapéuticos y paliativos.

 

En febrero pasado el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) de Colombia comenzó el proceso de reglamentación del uso medicinal y científico de la marihuana, que el gobierno aprobó en diciembre de 2015. Ahora, la potestad de emitir las licencias para posesión de la semilla para siembra y cultivo de cannabis es exclusiva del CNE, en tanto que los permisos para producción, fabricación y exportación serán otorgados por el Ministerio de Salud y Protección Social.

 

Hasta diciembre el Código Penal colombiano permitía a cualquier ciudadano de ese país cultivar hasta 20 plantas de marihuana en su casa, siempre que fuese para su consumo privado.

 

Según los más recientes datos actualizados de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc), la marihuana es la droga ilícita más consumida en el país, donde en los últimos cinco años su uso se ha duplicado hasta llegar al 15,2 por ciento de la población.

 

 

 

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Hospital de Kennedy en cuidados intensivos

Abril 19, 6 a.m. El día mostró sus primeras luces en el Hospital de Kennedy rompiendo la normalidad. En sus puertas y aceras adyacentes cerca de 200 de sus trabajadores/as protestaban para denunciar los abusos administrativos cometidos por la junta directiva del centro médico. Alegan incumplimiento con los pagos de los salarios y deficiencias en el suministro de insumos y alimentos para los pacientes internados. Aseguran que de no ser atendidas sus peticiones entraran en paro indefinido. La crisis del centro asistencial es cada vez mayor.

 

Instrumentistas, enfermeras, enfermeros y auxiliares, terapeutas, médicos, nutricionistas, entre otros, acompañados por empleados del sector administrativo, obstaculizaron la entrada principal del Hospital de Kennedy. Luego, ayudados con pancartas, procedieron a bloquear la avenida Primero de Mayo. Dos meses de atraso en el pago de sus salarios, es uno de los principales motivos para esta protesta. En el centro asistencial trabajan cerca de 2.700 personas, 1.800 desempeñan labores en el sector asistencial, mientras que 900 ocupan cargos administrativos.


Para colmo de males, los trabajadores de la salud denunciaron graves falencias en la prestación de servicios médicos para los pacientes que se encuentran internados. En muchas ocasiones los familiares han tenido que comprar, por cuenta propia, los medicamentos que los internos requieren porque en el almacén del hospital están agotados. Deterioro del servicio, realidad que se extiende a la comida que ofrecen a los enfermos la cual es bastante precaria, llegando al punto que en los últimos días los desayunos se redujeron a un vaso de agua de panela, un huevo cocido y un pan.
Sumado a esto el hospital presenta carencias en el suministro de insumos y utensilios para el tratamiento de los pacientes: desde guantes quirúrgicos hasta anestésicos hacen parte de la larga lista de materiales que la Junta Directiva del mismo no abastece. “Cerca de 300 pacientes se encuentran recluidos en el hospital de Kennedy, muchos de ellos permanecen días a la espera de un examen o hasta de una cirugía”, aseguró uno de los representantes de los trabajadores.


Este deterioro de un hospital que tuvo mejores tiempos, es el motivo real de la protesta que sorprendió a propios y extraños en las primeras horas del 19 de abril. Protesta que fue convocada un día antes por los líderes de los sindicatos de trabajadores de la salud Sindess, Sindistritales y el sindicato del hospital de Kennedy Sintrahosken, quienes afirman que esta situación es responsabilidad del Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, quien se empeña en disminuir la calidad de la red hospitalaria del Distrito, decisión sintetizada en el recorte autorizado por 800 mil millones de pesos en el presupuesto para la salud de la capital.


Una situación que se agudiza


El Hospital de Kennedy tiene influencia sobre una población de tres millones de habitantes; como unidad hospitalaria está integrado, en el plan de choque implementado por la Alcaldía como parte de la emergencia sanitaria decretada por el alcalde Peñalosa hace pocas semanas. El Hospital registra en la actualidad seros problemas de corrupción, deficiencias en la atención a los usuarios y, además, las deudas de las EPS acentúan su déficit financiero. Hoy, además, enfrenta una seria crisis laboral.


Aunque en 2010 fueron iniciadas las obras para la ampliación del pabellón de urgencias propuesto en 2005, a la fecha las mismas no están concluidas y las urgencias son atendidas en un edificio de una sola planta construido provisionalmente en el parqueadero del Hospital. Los españoles de la firma Herreña Fronpeca que se ganaron el contrato por $24.400 millones, después de diversos aplazamientos, se fueron en 2013 sin terminar la obra. Como si fuera poco las EPS le deben $110.000 millones, casi lo equivalente al costo de funcionamiento de un año de ese centro asistencial.


Sumado a esto, los empleados de la salud alegaron inconformidad con el Acuerdo 641 del 6 de abril de 2016 a través del cual la actual administración unificará en 4 sub-redes las siguientes Empresas Sociales del Estado adscritas a la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Usme, Nazareth, Vista Hermosa, Tunjuelito, Meissen y El Tunal, las que serán fusionadas en la Empresa Social del Estado denominada “Subred Integrada de Servicios de Salud Sur E.S.E”. Pablo VI Bosa, del Sur, Bosa, Fontibón y Occidente de Kennedy se fusionan en la Empresa Social del Estado denominada “Subred Integrada de Servicios de Salud Sur Occidente E.S.E”. Usaquén, Chapinero, Suba, Engativá y Simón Bolívar quedarán fusionadas en la Empresa Social del Estado denominada “Subred Integrada de Servicios de Salud Norte E.S.E”. Rafael Uribe, San Cristóbal, Centro Oriente, San Blas, La Victoria y Santa Clara, vivirán igual proceso y quedarán reunidas en la Empresa Social del Estado denominada “Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente E.S.E”.


Esta normativa permite a la Alcaldía hacer del Hospital de Kennedy una central de urgencias para el sur de la ciudad y el primer Centro de Atención Prioritaria (CAP), a donde serán remitidos pacientes que no tengan urgencias vitales. Para esto desplazará sus servicios de pediatría y maternidad hacia el Hospital de El Tintal, con el fin de ganar espacio para atender más pacientes que demanden atención de urgencia. La apuesta de la Alcaldía es que en seis meses, o menos, la situación, al menos en urgencias, tienda a mejorar.


Este nuevo plan de salud proyectado por el nuevo Secretario de Salud, que a primera vista parece adecuado, se centra en la curación y deja a un lado el proyecto de prevención que durante varios años construyeron las anteriores administraciones de salud de la ciudad. Así, con borrón y cuenta nueva, sin evaluación y sin recoger lo positivo de lo hasta ahora construido, la alcaldía que dirige Peñalosa cree que obtendrá mayor beneficio para quienes habitan la capital del país.

Amanecerá y veremos.... Siempre y cuando quienes acuden en solicitud de atención para su salud tienen con que comprar los insumos y medicamentos que ahora no garantiza la red pública hospitalaria. Amanecerá y tal vez no veremos...

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